lunes, 9 de abril de 2012

ARTILLERÍA Y REVERSIÓN


De un día de especial interés
Luis Barragán


Todavía inconclusa la Semana Santa, recrudeció la campaña gubernamental sobre los consabidos hechos de abril de 2002. Nada fortuita la religación, pues, hipotéticamente, en última instancia, se trata de sobrevivir al propio mesías.

Poco importa la obscuridad de los acontecimientos, las culpas interesadas y amnistías selectivas, caricaturizadas las investigaciones parlamentarias que las pretendieron afines a lo que universalmente se concibe y conoce como Comisión de la Verdad. Mucho, la costosa inversión publicitaria capaz de dar una versión aparentemente infalible de los eventos, victimizado radicalmente Chávez Frías.

Toda la realidad y la virtualidad concebibles, gracias a los recursos que indirecta o indirectamente provienen del Estado, lucen contaminadas por una lectura morbosa de los aludidos acontecimientos que es muy parecida a la que se hace de un pasado más remoto. Gozando de la abulia de los sectores de la oposición, indiferentes aquellos de la academia que pueden contribuir a aclarar las viejas situaciones, impresiona el poblamiento de las redes sociales, los sitios de video y afines, por interpretaciones de una simplicidad que asombra para el castigo moral de aquellos que osen – apenas – disentir del régimen.

Además, por si fuese poco, no hay pieza legislativa consumada o por consumarse que no sea portadora de la satanización de los adversarios tras la presunta glorificación de las hazañas que, más de las veces, generan severas dudas. Por ejemplo, consabido el deshonesto planteamiento de una reforma laboral que – prácticamente – nadie conoce, acentuada la democracia participativa formal que padecemos, circula subrepticiamente un proyecto (¿apócrifo?) de Ley Orgánica del Proceso Social del Trabajo que contempla y distingue los “días feriados” de los “días de especial interés”, aunque para ambas ocasiones “la clase obrera podrá impulsar (…) jornadas de debate sobre el contenido histórico de las fechas que se conmemoran en esos días” (artículos 366, 376 y siguiente).

Tenemos que, al lado del que ordena el tradicional asueto, está un calendario singularísimo que consagra y eleva al brevísimo y desventurado dictador - nada más y nada menos – a las terrazas del derecho positivo, estigmatizando más a su familia consanguínea que política: “El 13 de Abril. Día de la Dignidad Popular. Insurrección popular contra la dictadura pro-imperialista de Pedro Carmona Estanga, la libertad del Comandante Hugo Chávez Frías y la retoma del poder por el pueblo” (literal e) del artículo 376). Vale decir, sacramentado éste, sacrílego aquél, quebrantaría la Ley toda vacilación en torno a lo kelsenianamente bendecido imponiéndose después la correspondiente tipificación del delito.

Sospechamos que, al trajinar y fatigar hasta el hartazgo aquellos días de 2002, puede resultar contraproducente para los caricaturistas, pues hubo otros días de 1989 que se revirtieron. Ciertamente, sorprende que el ruido de la pesada artillería simbólica del Estado no cause molestia alguna en los ambientes palaciegos que siguen atrapados en la demencial inercia impuesta por la supervivencia.

Fuente: http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/11434-de-un-dia-de-especial-interes
Fotografía: Marcha del día 4 de Abril de 2002, Caracas, tomada de la red.

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