martes, 23 de abril de 2013

CUADERNO DE BITÁCORA (3)

El caso de Yendri Sánchez preocupa, pues, como leímos en alguna parte, lo trataron como a un delicuente. Podrá decirse que, indiciado e imputado por uno o más delitos,  lo es, pero también que no está en condiciones mínimas de salud mental, por lo que requiere del tratamiento especializado. Sobre todo cuando no hubo ninguna intención política que autorice al habitual castigo, pues, recordemos, hasta el enfermo conductor de un camión de Primero Justicia fue a dar a La Planta, tiempo atrás. Lo cierto es que, Yendri, con problemas de salud mental, si no es delincuente, ha sido destinado a la sede de una universidad del delito. No sabemos cómo se puede dormir tranquilos, con semejante remisión.

Valga observar, la normativa aplicada es la Orgánica Contra la Delincuencia Organizada, etc. Se ha dicho, aunque esta Ley la escuchamos como una amenaza frecuente del ministro del Interior durante el desarrollo del acto comicial reciente. Legítimamente podemos preguntarnos, ¿la amenaza es para toda actividad política, suponiéndola parte de los partidos concebidos como delincuentes organizados?

Por último, inevitable, el hecho acaecido en la tribuna de oradores de la Asamblea Nacional genera diferentes mensajes de humor. Y nos servimos de un ejemplo, tomado de la red de redes.

LB

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