domingo, 31 de marzo de 2013

EL OTRO EVOLUCIONISMO

EL UNIVERSAL, Caracas, 31 de marzo de 2013
No habrá revolución con el Papa Francisco
ALEJANDRO A. TAGLIAVINI

Ex basquetbolista, aficionado al tango y la milonga, y a las películas de Tita Merello y del neorrealismo italiano y fan del club de fútbol San Lorenzo, fundado por el padre Lorenzo Massa, a los 21 años tuvo una severa pulmonía que implicó una ablación de la parte superior del pulmón derecho. El Papa nunca pareció revolucionario.
El ser latinoamericano no es un cambio radical. Francisco, surgido del país "más lejano del mundo", gobernará a más de 1.200 millones de fieles, 17% de la población global. Pero, mientras que 6 de cada 10 católicos eran europeos en 1910, hoy solo son 2. Entonces, Europa cobijaba al 25% de la población mundial, hoy solo al 11%. Sin revoluciones, Latinoamérica se convirtió en residencia del 45% de los católicos, 540 millones contra 350 en Europa y América del Norte y 210 en África, Asia y Oceanía.
Si el Papa afirmara que toda violencia -en el sentido aristotélico tomista: lo que desvía por fuerza cualquier movimiento natural, espontáneo- es inmoral, por tanto destructiva y que, consecuentemente, todas la fuerzas armadas, toda la capacidad violenta, destructiva de los Estados (que provocan las guerras, el hambre y la destrucción civil con la represión del mercado natural) debe ser desarmada, entonces cabría una "revolución".
Pero los cambios en las formas, del Pontífice, revalorizan la vida común, cotidiana y normal. Es que, "consciente o inconscientemente" –si cabe la expresión- Francisco no protagonizará cambios radicales porque el cosmos solo evoluciona, siguiendo un ordenamiento natural, por maduración. Lo que sí hará –que es mucho- dado su valor moral, es impulsar esta maduración. Y, en mi opinión, dos escuelas sufrirán: el racionalismo académico y la que cree que la autoridad necesariamente debe basarse en el poder coactivo (violento). El verdadero poder es servir, dijo el Papa.
La preocupación de dirigentes, sobre la posición ideológica de Francisco, que exigen una relación directa entre el discurso académico y los resultados del accionar como si en el medio no hubiera nada, me recordó a Wikipedia. Enciclopedia en la que cualquiera puede escribir –así, nadie sabe qué dirá mañana- , y los millones de usuarios se organizan, por consenso, mostrando como un orden productivo y divertido surge espontáneamente de las personas sin coacción, sin mostrar currículum académico ni rendir examen ante ningún organismo.
Wikipedia no es caótica, como toda acción, está dirigida por la naturaleza del cosmos que supone un liderazgo moral real, el de los que aportan cosas útiles. Demostrando que el liderazgo por influencia es eficiente en contraposición con la "autoridad" coactiva que destruye, incluso en el caso de defensa propia: recuerdo casos de toma de rehenes, en uno se negoció y no hubo víctimas, en otro, la policía entró a balazos provocando una matanza.
El cambio del gobierno argentino, oportunismo o no, confirma la autoridad moral. De crítica la destructiva, cuando el oficialismo vio que el 98% de los argentinos estaba con el Papa, mutó radicalmente. El oficialista diario Página 12, el 16 de marzo tituló "Iglesia y dictadura", cuatro días después anunciaba "Fue fructífero e importante" el diálogo de la Presidenta con Francisco. El oficialista José Feinmann, lo dijo: "Cristina es la que baja línea" y "se está jugando la apropiación de Francisco".
(*) Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

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