sábado, 30 de noviembre de 2019

CUADERNO DE BITÁCORA

Inevitable el pronunciamiento de Humberto Calderón Berti (https://www.youtube.com/watch?v=PHZTne_pc2Y&t=13s), como inevitable que generara una legítima inquietud.  Por supuesto, las redes sociale se hacen eco de las posturas genuinas al lado de otros que pertenecen al ámbito de los laboratorios de guerra sucia, no sólo los de la dictadura. Desde hace tiempo se veía venir la destitución. Ésta confirma las distintas versiones de una imposible convivencia del experimentado y diligente representante diplomático, con quien lo designó y ha de entenderse. Para nadie ha sido un secreto el manejo turbio de las cosas. La indignación que ha levantado, no es casual. Algunas cosas verificadas, otras no tanto, hemos hecho de la prudencia un elemento necesario. La Fracción Parlamentaria 16 de Julio pide explicaciones. Lo votamos. Eso es suficiente. Porque una destitución, con el estilo empleado, no es buena consejera.
Lo que sorprende es la calidad del "debate" en las redes sociales. Los hay, celebrando el despido de quien jura que pontifica sobre la ética y la moral, en un grupo de WhatsApp.  No es capaz de dar elementos, argüir, sino que se despacha en un "guaidosismo" de insondable entusiasmo, claro está, hasta nuevo aviso. Y se jura "realista". Si a esto se une lo que dicen de la Comisión de Contraloría, presidida aún  por alguien metido en un caso de putañería,  al cerrar inexplicablemente una investigación delicada de corrupcón, entonces, ¿cuál son los nuevos elencos de la política?

La circularidad de interinato ha llegado a diciembre, como lo refleja un motivo gráfico de los que suelen correr en las redes digitales.  De ello, ¿tampoco se debe hablar?

(LB)

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