jueves, 14 de noviembre de 2019

CUADERNO DE BITÁCORA


Flamante Feria Internacional del Libro (FILVEN), en Caracas. La Plaza Bolívar convertida en feria de depósito para un país aislado, con un mercado editorial quebrado, sin libros y, aún menos, librerías independientes. Las que van quedando, las del régimen, ofrecen un convencido panorama y ambiente de deterioro, escasez, somnolencia.

Esta feria de ácaros, tiene por principal invitada a China. Todo un gran stand o, mejor, una gran carpa para títulos que apuntan a la indiferencia asiática hacia el mismo idioma español. Nada trascendente.  Otro brochazo de tamaña internacionalidad, lo encontramos - por un lado - en el stand cubano, tan precario que refleja la realidad del libro en la isla, o el pequeño estante con títulos del Fondo de Cultura Económica que, un amigo, suspicaz, le hizo recordar el allanamiento del local principal de la casa editorial en Caracas. Llama la atención - por el otro - algo: la ausencia (¿podía esperarse otra cosa?) del último libro de Mario Vargas Llosa, "Tiempos recios". No obstante, algunos avispados venedores ofrecen títulos más viejos, incluyendo uno con un precio que no guarda correspondencia con los ácaros que anida. 

Para los cuenteros del bloqueo que todo lo justifica, hasta la hiperinflación que tiene culpables, las jornadas de 2017, fueron las del odio. Cierto, las del odio. Cachicamo diciéndole a morrocoy conchudo.

(LB)

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