lunes, 2 de noviembre de 2015

LA POBREZA QUE ES RIQUEZA

Domingo 01 de noviembre de 2015
“Bienaventurados los pobres de espíritu” (Mt 5, 1-12)
 José Martínez De Toda, S.J.

Moderador/a: Buenos días. Estamos aquí en el Estudio… (Se presentan los participantes).
Hoy es la Fiesta de Todos los Santos. Es la Fiesta de mucha gente conocida y querida, y también de mucha gente olvidada, pero que llevó una vida digna, llena de amor a Dios y a los demás. ¿Cómo eran ellos? ¿En qué destacaban? Escuchemos el Evangelio de su Fiesta: las Bienaventuranzas.
Lectura del santo evangelio según San Mateo (Mateo 5, 1-12)
NARRADOR/A – En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles:
JESÚS – Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados.
Bienaventurados los sufridos, porque heredarán la tierra.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque quedarán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque se llamarán hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados ustedes, cuando les insulten, les persigan y les calumnien de cualquier modo por mi causa. Estén alegres y contentos, porque su recompensa será grande en el cielo.
Pregunta 1 – Hoy es la Fiesta de Todos los Santos. ¿Quiénes son ellos?
Muchos hombres y mujeres que nunca serán declarados ‘santos’, pero que lo son mucho más que otros que están en el santoral.
La fiesta de hoy se puede llamar la “Fiesta del Santo Desconocido”, como cuando se rinde el homenaje al Soldado Desconocido, pero no por eso menos meritorio.
Pregunta 2 – ¿Qué se requiere para ser santo?
Para ser santo sólo hay un camino: responder al amor de Dios viviendo el evangelio. Es decir, amando a los demás.
Los santos son hombres y mujeres, que viven su vida cristiana con gran autenticidad, y que predican con su vida y su palabra el evangelio del amor.
UN SANTO es alguien que hace la bondad atractiva.
La santidad no es escalar el Everest cada día. Es vivir la cotidianidad en la presencia de Dios, creyendo, amando, orando, riendo, sirviendo y luchando contra el mal en todos sus disfraces y aceptando nuestros pecados y nuestras grandes limitaciones como oportunidades para descubrir la misericordia de Dios.
Lo bueno es que los santos viven junto a Dios y no se olvidan de nosotros.
Decía Santa Teresita de Lisieux: "Yo pasaré mi cielo haciendo el bien en la tierra".
Pregunta 3 – ¿Cómo se puede explicar lo que es la Fiesta de Todos los Santos?
La Fiesta de Todos los Santos:
- Es como un campo lleno de amapolas y de todo tipo de flores.
- Es como una orquesta de toda clase de instrumentos musicales.
- Es como un araguaney florecido, lleno de miles de flores amarillas.
- Es como una noche estrellada.
- Es como un paisaje de montañas, lleno de todos los matices del verde.
- Es como una gran vidriera, tocada por el sol, de cristalitos multicolores y de todos los tamaños.
. La luz de Dios sigue brillando a través de nuestros santos.
Allí está mi mamá, mi maestra, mi tía, aquel sacerdote ejemplar, aquel hombre bueno, aquella catequista… Allí están todos los buenos.
Pregunta 4 – ¿Cuáles son las características del Santo?
Precisamente el evangelio de hoy nos presenta las Bienaventuranzas, donde están algunas de las características de los santos.
Ellas condensan lo esencial de la predicación y la actividad de Jesús.
Es una colección de enseñanzas, que Jesús fue diciendo a lo largo de su vida pública, y que luego Mateo las puso todas juntas.
Pregunta 6 – ¿Cuál es la más importante de las Bienaventuranzas?
La primera, la de los pobres; y en ella se resumen todas.
Mateo, que escribió el primer evangelio, recoge ocho bienaventuranzas. Lucas, que escribió el tercer evangelio, sólo menciona cuatro con sus correspondientes cuatro “malaventuranzas” contra los ricos. En ambos textos Jesús habló de una sola realidad: los pobres. “Felices los pobres”: en esta bienaventuranza se resumen todas ellas.
Jesús llamó feliz al pobre, anunciando que Dios se ponía de su parte. No lo llamó feliz por portarse bien, sino porque era pobre.
Si Jesús llamó dichosos a los pobres, y les dijo que se alegraran, fue porque iban a dejar de ser pobres, porque para ellos llegaba la justicia aquí en la tierra.
El mundo materialista premia el comportamiento egoísta y agresivo, pero Jesús bendice a los pobres de espíritu, a los que lloran, a los frágiles..., a quienes regala su Reino.
Esto resultó revolucionario en la historia de las religiones. Anunció de qué lado estaba Dios en el conflicto histórico: siempre del lado de los de abajo.
El ansia de dinero y de poder es lo que más males trae a la humanidad.
Pregunta 7 – ¿Quiénes son los pobres a los que se refirió Jesús en las Bienaventuranzas?
Son los que realmente no tienen nada, los que pasan hambre…
El “pobre de espíritu”, que más tarde añadió Mateo, se refiere a los “anawim” (pobres de espíritu humilde). Ellos están indefensos, desesperanzados; son hombres y mujeres que saben que están en manos de Dios, porque son rechazados por los poderosos.
La pobreza no es una fatalidad, es la consecuencia del abuso de unos seres humanos sobre otros. Las antiguas leyes mosaicas no se contentaron con la denuncia de la pobreza injusta. Eran leyes sociales, que trataban de evitar la pobreza y de defender al pobre.
Dios quiso revelarse de forma definitiva en un campesino pobre de Nazaret, y sigue revelándose en la vida y en las luchas de los pobres.
En la Misa de hoy nos vamos a encontrar con santos de carne y hueso, con gente de todo tipo que está muy cerca de Dios, porque son santos. A ellos les damos la paz y ellos nos la darán.

Fuente:
http://www.jesuitas.org.co/homilia.html?homilia_id=1414
Cfr.
Marcos Rodríguez: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-mt-05-01-12-MR.htm y http://www.feadulta.com/anterior/Ev-mt-05-01-12-FMR.htm

Ilustración: Oswaldo Viteri.

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