domingo, 5 de enero de 2020

CAZA DE CITAS

 Avenida principal

Alguien preguntó dónde queda la avenida principal
yo resistía un enjambre de dolores
sobre una sola blandura sedentaria
no era justo compartir o mostrar lo que sentía
ante un semáforo ejerciendo sus instantes de medusa

“No hay avenida principal”
dije a punto de cruzar para siempre
aquello marcaba el final de un salto
desde los brazos de la madre
carecer de poder y seguir siendo
toda la debilidad a la deriva
exponer una triste desnudez,
minuto a minuto, ante los aguijones
y al mismo tiempo desear que el autobús llegue vacío

Cero asombro ante tantos viandantes confundidos
inclusive algunos que enfocaban sus ojos verdaderos
nunca habían bailado las canciones del Sonero Mayor
ni escuchado al Cantante de los Cantantes en su cantar
y mucho menos podrían saber
que ignorar al gran percusionista no es un hecho denigrante:
es como dedicarse día y noche a maldecir estrellas
es como decirle adiós al agua y seguir bebiendo
cada quién llora su propio universo y si no es Maelo es Chopin

Vivir a la intemperie herméticamente sepultados
El cuerpo, la sangre, los árboles convirtiéndose en polvo bautismal
y la conciencia flotando entre marquesinas y ventiscas,
inmutable testigo
sabiendo lo que hubo y lo que ya no hay

¿Ha visto una tienda de aparatos ortopédicos?
preguntó sin esperanzas la misma incertidumbre
cuando el semáforo encendió su pequeño Robin Hood
negando lo sagrado a la necesidad de persignarse

Aunque todas las cosas del mundo perezcan
y sean anuncios cotidianos el morir y el destruir
sigue firme la función de conocer la ruta intrascendente
¿adónde hemos ido? ¿a cuántas avenidas principales?
por eso es imposible despreciar el pasado
y olvidar los túneles anímicos que damos por perdidos
la existencia es eso que camina hacia atrás como un cangrejo de amor

José Pulido

Fuente:
Fotografía:
La fotografía es de Gabriela Pulido Simne y el poema es del 2018.

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