viernes, 15 de marzo de 2019

ABRAZ(S)AMIENTO


Símbolo de la ruindad

Luis Barragán

Representativo de la ciudad que fuimos, el aviso luminoso de la Savoy en Bello Monte, interpelándonos, está deshilachándose. Entre tantas vicisitudes y prisas, metropolitanizados el apagón y el alumbrón macabros de la dictadura, no lo habíamos advertido hasta que hace poco transitamos raudos la autopista.
Detrás, hay una historia de más de medio siglo, incluyendo la económica del país entero. Bastaba que llegase el siglo XXI para traicionar las ilusiones que nos hicimos en el anterior, hundidos en una catástrofe humanitaria de la que ya sospechábamos al mediar la presente década.
Excepto un derribamiento de los acostumbrados por los círculos oficiales, repentino y aleccionador de acuerdo al canon, la pieza irá cediendo a la intemperie, desprendiéndose al abrazarla y abrasarla el viento y el sol. Obviamente, desmontarla, previendo alguna fatalidad, tiene sus costos.
Todavía la recordamos en la remota infancia, a través del telescopio en la cima del Teleférico de El Ávila. Jamás olvidamos el instante, agigantada la marca por el lente  acortador de las distancias.
Sobra la simbología de nuestras ruindades, tema de los futuros cronistas de la ciudad. Con tristeza, acá también se va la infancia con una Caracas que ya no es.

Fotografía: LB (Caracas, 07/03/2019).
19/03/2019:

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