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lunes, 23 de abril de 2012

VIDEO-BIENVENIDOS

Nos contenta mucho que la red de redes  atrape lo que acontece en San Francisco, gracias a la iniciativa de Rreymell.  Tal como observamos al pié de uno de los videos, el desafío es el de las comunidades virtuales en Venezuela con todas las secuencias y consecuencias que implica.





San Juan, 20: 1-9
Iglesia de San Francisco, Caracas
Domingo de Resurrección, 8 de Abril de 2012
Padre Alvaro Lacasta (SJ)

Los curas de San Francisco
Luis Barragán

Escasea la escuela ética en Venezuela. Hay silencio en las instituciones que dicen explicarse por ellas. La mudez también es decir poco o demasiado. El balbuceo o la estridencia. Por ello importan las disertaciones dominicales de la Iglesia Católica. Las homilías. La liturgia de la palabra.

Pocas ocasiones hay para la palabra fundada. Estudiada e inspirada. Susceptible también de contradecir cuando hay voluntad de buscar la verdad. Y de aceptar al reconocernos en el fondo de un corazón al que no tan fácilmente llegamos excepto digamos hacerlo melodramáticamente. El púlpito contrasta con las bulliciosas divagaciones callejeras sobre lo divino y humano tan sectarias como todo lo que trae el televisor con sus radicales afanes de distracción. A ésta se le debe sumar la diversión que aporta el poder político en sus distintas manifestaciones.

Más cuidadosas son las homilías de cada domingo. Tenemos un poco más de tiempo para asistir a misa. Si hay el sacrificio de hacerlo tan diligentemente como procuramos una fiesta matrimonial o de primera comunión. O la disposición de escucharla aún cuando los celulares inteligentes dirán algún día hacerlo con la eficacia pastoral que cabría esperar. Lo cierto es que ir a misa no significa ser más puro que los demás. Es lo que se cree también de todo aquél que dedica una parte de su tiempo a una actividad alternativa a las que están de moda.

Acudir a misa y acogerla como Santa Misa es algo tan raro en estas continuas marejadas del convencionalismo que se disfraza de novedad recreacional. Convenir en un acto diferente a las reglas o costumbres que el mercantilismo del poder político o económico impone es un paso importante. Y tan importante cuando reconocemos nuestras crisis de fe.

E intentamos un poco romper con esa fe anómica que ridiculiza aún en la mismidad. Sabemos que nos agrieta ese sincretismo religioso del que los medios privados de comunicación se aprovecharon para subir la audiencia y hoy adquiere una monumental fuerza gracias a los medios estatales que nos reportan a diario a un mesías de oportunidad.

La histórica y recientemente restaurada Iglesia que queda en la caraqueña esquina de San Francisco también dibuja las avenidas, calles, callejuelas y los caminos tan inadvertidos como necesarios para transitar esa vocación espiritual tan urgida de redescubrir. En un país donde casi no hay una pública escuela de ética legitima muy bien lo que se dice en una Iglesia convertida en encrucijada de una buena parte de la ciudad. Importante y no menos urgente para el practicante irregular e incluso el no-creyente. Digamos que para los que creemos en todo y los que no creemos en nada es un desafío amarrar el barco en ese muelle de valores y principios que ayudan y nos explican en la navegación.

Lacasta Numa Martialay Infante Albístur González Trigo y otros sacerdotes nos orientan y se atreven en no pocas ocasiones a abrir las ventanas de una reflexión teológica que la feligresía también espera. Se puede debatir en torno a una crisis de la catolicidad o del cristianismo o de la modernidad y de su resultante postmodernidad en Venezuela por muy encontradas causas o motivos. Empero hay una reflexión que no se quiere compartir y que no se quiere recibir para evitar toda la complicación de vida convertida en supuesta fórmula de felicidad.

En la etapa final de la Cuaresma y a sabiendas de esa fe tan anómica que nos caracteriza luce un acierto amarrar la barca aunque sea por unos instantes en San Francisco. Hay que decir también que el padre rector rector de una Iglesia que en 2007 se opuso a la reforma constitucional también reclama su adscripción al actual partido de gobierno pero jamás por todos los jamaces ha dicho una sola palabra bullanguera o propagandística a favor del que le contamos. Los curas del centro de Caracas se las traen y no temamos oírlos y aceptar el reto que nos plantean constantemente. Por lo menos como en toda Iglesia Católica como seguramente puede ocurrir en cualquier otra expresión sobria y organizada de la fe hay una cátedra de ética que se ofrece como alternativa y desafío al creyente al practicante irregular y al no creyente.

Fuentes:
EL SOL DE MARGARITA, Porlamar,7 de Abril de 2012
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=854635

miércoles, 4 de abril de 2012

CÁTEDRA ÉTICA


Los curas de San Francisco
Luis Barragán


Escasea la escuela ética en Venezuela. Hay silencio en las instituciones que dicen explicarse por ellas. La mudez también es decir poco o demasiado. El balbuceo o la estridencia. Por ello importan las disertaciones dominicales de la Iglesia Católica. Las homilías. La liturgia de la palabra.
Pocas ocasiones hay para la palabra fundada. Estudiada e inspirada. Susceptible también de contradecir cuando hay voluntad de buscar la verdad. Y de aceptar al reconocernos en el fondo de un corazón al que no tan fácilmente llegamos excepto digamos hacerlo melodramáticamente. El púlpito contrasta con las bulliciosas divagaciones callejeras sobre lo divino y humano tan sectarias como todo lo que trae el televisor con sus radicales afanes de distracción. A ésta se le debe sumar la diversión que aporta el poder político en sus distintas manifestaciones.

Más cuidadosas son las homilías de cada domingo. Tenemos un poco más de tiempo para asistir a misa. Si hay el sacrificio de hacerlo tan diligentemente como procuramos una fiesta matrimonial o de primera comunión. O la disposición de escucharla aún cuando los celulares inteligentes dirán algún día hacerlo con la eficacia pastoral que cabría esperar. Lo cierto es que ir a misa no significa ser más puro que los demás. Es lo que se cree también de todo aquél que dedica una parte de su tiempo a una actividad alternativa a las que están de moda. Acudir a misa y acogerla como Santa Misa es algo tan raro en estas continuas marejadas del convencionalismo que se disfraza de novedad recreacional. Convenir en un acto diferente a las reglas o costumbres que el mercantilismo del poder político o económico impone es un paso importante. Y tan importante cuando reconocemos nuestras crisis de fe. E intentamos un poco romper con esa fe anómica que ridiculiza aún en la mismidad. Sabemos que nos agrieta ese sincretismo religioso del que los medios privados de comunicación se aprovecharon para subir la audiencia y hoy adquiere una monumental fuerza gracias a los medios estatales que nos reportan a diario a un mesías de oportunidad.

La histórica y recientemente restaurada Iglesia que queda en la caraqueña esquina de San Francisco también dibuja las avenidas, calles, callejuelas y los caminos tan inadvertidos como necesarios para transitar esa vocación espiritual tan urgida de redescubrir. En un país donde casi no hay una pública escuela de ética legitima muy bien lo que se dice en una Iglesia convertida en encrucijada de una buena parte de la ciudad. Importante y no menos urgente para el practicante irregular e incluso el no-creyente. Digamos que para los que creemos en todo y los que no creemos en nada es un desafío amarrar el barco en ese muelle de valores y principios que ayudan y nos explican en la navegación.

Lacasta Numa Martialay Infante Albístur González Trigo y otros sacerdotes nos orientan y se atreven en no pocas ocasiones a abrir las ventanas de una reflexión teológica que la feligresía también espera. Se puede debatir en torno a una crisis de la catolicidad o del cristianismo o de la modernidad y de su resultante postmodernidad en Venezuela por muy encontradas causas o motivos. Empero hay una reflexión que no se quiere compartir y que no se quiere recibir para evitar toda la complicación de vida convertida en supuesta fórmula de felicidad.

En la etapa final de la Cuaresma y a sabiendas de esa fe tan anómica que nos caracteriza luce un acierto amarrar la barca aunque sea por unos instantes en San Francisco. Hay que decir también que el padre rector rector de una Iglesia que en 2007 se opuso a la reforma constitucional también reclama su adscripción al actual partido de gobierno pero jamás por todos los jamaces ha dicho una sola palabra bullanguera o propagandística a favor del que le contamos. Los curas del centro de Caracas se las traen y no temamos oírlos y aceptar el reto que nos plantean constantemente. Por lo menos como en toda Iglesia Católica como seguramente puede ocurrir en cualquier otra expresión sobria y organizada de la fe hay una cátedra de ética que se ofrece como alternativa y desafío al creyente al practicante irregular y al no creyente.

Fuente:
http://www.noticierodigital.com/2012/04/los-curas-de-san-francisco/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=854635

Ilustración de interés histórico: FOTOGRAFÍA: Comunión / Semana Santa. Momento, Caracas, 29/03/64

jueves, 13 de abril de 2017

DE UNA PREDECIBLE ENTREVISTA DE TV

Con tristeza, Numa
Luis Barragán

Modestamente, aspirante  a la práctica católica, se hizo hábito suscribir algún texto alusivo a la Navidad y a la Pascua de Resurrección. Esta vez, iniciándose la Semana Santa, deseábamos referirlo exclusivamente a nuestra consecutiva vuelta dominical a la Santa Misa,  desde hace alrededor de diez años, gracias a la celebración de la Iglesia de San Francisco, en Caracas. Sin embargo, luego del quizá innecesario tono  testimonial, a raíz de unas declaraciones públicas, luce ya inevitable aludir al Padre Numa Molina.

Brevemente, quizá por aquello de la fe que no se entiende sin una recurrente crisis, nos desacostumbramos y, a la postre, nos desentendimos del profundo significado de la celebración eucarística. Nunca dejamos de insistir, escuchando con mayor interés las homilías más elaboradas, como la de un obispo auxiliar que visitó una parroquia cercana a la casa, aún recordada, hasta que acudimos una tarde a San Francisco y quedamos muy impresionados por las palabras del recordado Padre Arizmendi, interpretados los acontecimientos a la luz del Evangelio con una sabiduría que, luego, la corroboramos en el resto de los sacerdotes jesuitas; por cierto, con los que tuvimos siempre una irreductible afinidad al adquirir y leer temprana y frecuentemente la revista SIC del Centro Gumilla, entusiasmando al adolescente cursante de un liceo público.

Acudimos con regularidad al histórico templo caraqueño y, entre el Adviento de 2007 y el de 2010, semanalmente tomamos nota y fichamos las homilías de cada domingo, comprendiendo mejor la celebración. Y, con muchísima atención y creciente afecto, se nos hicieron tan familiares los Padres Alvaro Lacasta José Luis Gárate, Jesús Pino, Roberto Martialay,  Braulio Velasco, José Joaquín Albístur, Numa Molina y José Martínez de Toda.

Inadvertida, pero muy intensa etapa de (re) aprendizaje, sistematizamos estos apuntes junto a  Josep Rovira Belloso (“Leer el Evangelio”, Barcelona, 1980), resultando decisivas dos lecturas: Claude Flipo (“Invitación a la oración”, Bilbao, 1991) y Alberto Beckäuser (“Liturgia de la misa”, Bogotá, 2006), sabiendo de las reflexiones  de José Antonio Pagola, recomendado cada domingo. Solíamos colocar los esquemas semanales en el período inicial del grupo Homilías, al incursionar en Facebook hacia 2008, aunque hoy apenas el tiempo alcanza para replicar  las contribuciones semanales de Martínez de Toda, Joel Nuñez Flautes, los sacerdotes que incursionan en el portal digital Fe Adulta e Isabel Vidal de Tenreiro.

Salvo el comunicado de la Conferencia Episcopal decididamente leído por el Padre Gárate, rechazando la reforma constitucional de 2007, con el aplauso casi unánime de la feligresía, muy pocas o ninguna vez se ventiló en el púlpito el problema político actual y concreto. Ni siquiera el Padre Numa que, según nuestras notas, escuchamos desde su homilía del 25/10/09, pues, damos fe de ello, que sepamos, jamás tocó ningún asunto directa o indirectamente vinculado con el gobierno.

El Padre Numa accedió a la rectoría de San Francisco y con legítimo entusiasmo, emprendió los trabajos de restauración del templo, comentándonos – junto a otros fieles – varias de las vicisitudes de una obra importante, añadido el celo por la honesta ejecución de los trabajos. Acotemos, en una ocasión, llegó a la Asamblea Nacional una solicitud de crédito adicional para culminarlos, por lo que intervinimos en el debate para respaldarlo, aunque – lo admitimos – olvidamos argumentarlo como una obra histórica dispuesta a todo ciudadano con independencia de sus creencias, tratándose de un generoso aporte del Estado, favorecida la emoción católica: horas antes, quizá un dato irrelevante, el sacerdote se nos mostró distante al apersonarse en la cámara a propósito de la lamentable  muerte de un jesuita hacia el sur del país, noticia que conocimos a primera hora del día por la llamada de Rafael Contreras, primo de la víctima.

Ya se sabía de la pública militancia del Padre Molina en el PSUV, defendiendo persistentemente a Chávez Frías y a su sucesor. Ya no era asiduo de San Francisco, por lo geográficamente distante, aunque los ejercicios ignacianos del Padre Martínez de Toda, la fecha aniversaria de CIETAYS y, cuando se puede, sus misas nos convocan, dada la afortunada cercanía que tiene con la sede legislativa.

De modo que agradecemos el proceso (auto) formativo que estimularon los sacerdotes del céntrico templo  caraqueño, pero, a la vez, por estos años recientes, hemos  lamentado la postura asumida por el Padre Molina, en cada oportunidad de un mayor apoyo al régimen. E intentado la mayor prudencia posible, tratándose de un pastor de la Iglesia.

Personas tan afectas, como María Efe y Luis Tarrazzi, a través de las redes, con razón han deplorado esa postura, sobre todo porque – desde 2014 – se ha manifestado con ímpetu el carácter regresivo y represivo del régimen. La muerte injusta de numerosos jóvenes, la selectiva y masiva represión de la disidencia, la hambruna inédita y generalizada, la censura y el desconocimiento a la voluntad popular, encuentran en el Padre Numa Molina un silencio que asombra al contrastarlo con sus homilías y la empecinada como elocuente exaltación de su militancia partidista.

No le negamos el derecho a simpatizar política e ideológicamente, inspirado por una señalada teología de la liberación, resistiéndonos a cualesquiera reproches públicos, dado el inmenso respeto y admiración que tuvimos por el que ejercía en el púlpito con inspirada claridad el mensaje de Cristo, pero sentimos que ya es necesario deslindarnos, porque el de Nazaret es el que recibe el gaseo mortal de la Guardia Nacional y las incursiones inauditas de la OLP, los abusos y disparos de los colectivos armados frente a los más indefensos, el de las injustas, inciertas e interminables colas para tratar de acceder a un insumo básico, el que sufre la pasión y muerte  lentamente al faltar los medicamentos, sobrando  los proyectiles adquiridos en negociaciones internacionalmente reconocidas como opacas.

Para colmo, en días pasados, Noticiero  Digital reseñó la entrevista que le hicieran en el canal ocho  que pagamos todos los venezolanos, mas es de exclusivo uso y abuso del madurato. Constatada la emisión (http://vtv.gob.ve/numas-molina-decir-que-en-venezuela-hay-dictadura-es-una-ligereza-tremenda/), el Padre Numa calificó de una ligereza tremenda y apresurada,  tildar de dictadura al gobierno, a propósito de los pronunciamientos de la Conferencia Episcopal.

Abundando un poco más, niega la dictadura porque está la gente manifestando en la calle y el entrevistado compartiendo libremente con sus entrevistadores,   debiéndose a los fieles de la oposición como a los del gobierno, enfatizando que el  diálogo es el camino en el que ha persistido el Papa Francisco. Por lo pronto, no ve la represión que se empina ante una ciudadanía desarmada y, en el mejor de los casos, víctima de gases de guerra; la emisora de televisión es de empleo propio de la tendencia predominante en el poder, siendo absolutamente predecible el desarrollo mismo de la entrevista; salvo alguna diligencia personal que haya hecho, cuya  privacidad la haría insuficiente, esperábamos una más activa defensa de los derechos humanos conculcados a todo el mundo, fuere del gobierno o de la oposición; y, aunque le aterroricen los párrafos de la Conferencia Episcopal, mayor terror ha debido provocarle la burla gubernamental al llamado de paz y diálogo del Papa Francisco.

Nos entristece el caso del Padre Numa, a quien respetamos por su dignidad como persona humana y condición sacerdotal, pero peca por omisión y, siendo la fecha  propicia para una profunda reflexión y auto-revisión,  va más allá al convertirse en cómplice de una evidente dictadura que ni elecciones acepta, por manipuladas que fueren.  Ojalá rectifique, es nuestro deseo como modestos aspirantes a la práctica católica.
10/04/2017:
Publicado bajo el título “Con tristeza, padre Numa Molina”: http://www.noticierodigital.com/2017/04/luis-barragan-con-tristeza-padre-numa-molina/
http://venezuela.shafaqna.com/ES/VE/766673

Nota complementaria (01/05/17)

Procurando preservar los textos relacionados,  nos permitimos ventilar la respuesta del Padre Numa. Lo hizo a través de nuestro muro en Facebook (https://www.facebook.com/profile.php?id=1070325318). E, inevitable, nos permitimos algunos comentarios que orienten el archivo del caso, pues, a nuestro parecer, es todo un caso.


Prefirió el Padre Numa responder por esta red social, aunque ha podido hacerlo a través de un texto publicado en Noticiero Digital u otro portal. La pretendida refutación tiene sus bemoles, porque revela un poco la acostumbrada reacción del sector oficialista cuando es llamado a un debate. Cierto, un debate público, pues, el sacerdote no hizo un comentario privado, no opinó entre un número reducido de personas, sino que lo hizo a través de un espacio del canal del Estado, circunstancia que por sí misma lo hace susceptible a la polémica. No se debe incursionar en el ruedo político a título de inventario, pretendiendo la inmunidad del comentario privado. Al respecto, ni siquiera hay un fuero sacerdotal.


No deseamos extendernos acá, sobre todo porque alguien pudiera alegar que el blog es un espacio reducido, particular y hasta ventajista. Empero, luce necesario apuntar algunas  impresiones que, muy  probablemente, las manifieste a través de un venidero artículo de opinión. Por lo pronto, enunciemos: el Padre Numa parte del irrespeto e intolerancia fente a la opinión que emitió, como  si la refutación lo fuese; discutible, nos interroga sobre nuestro silencio en relación a las posturas de la Conferencia Episcopal, evadiendo el asunto de fondo (la dictadura que niega); el pastor que más o menos conoce al feligrés, también parte de un supuesto errado sin probarlo (nuestra mala intención); y, después de hacer pública su opinión, a pesar de la campanada  que le dimos con toda la humildad y el respeto que nos fue posible, en un medio alterno, cree dirimirlo a través de una conversación más privada que personal,eso sí, dependiendo de su tiempo y en su iglesia. Quizá por las frases viejas, nfelices y prepotentes que se hicieron célebres, águila no caza mosca. Está bien, somos unos humildes feligreses que tampoco pueden generarle incomodidades al sacerdote, aunque - si fuere el caso citarlo - se trata de un articulista que lo cuestionó y espera la debida contra-argumentación; o, si lo prefiere, algo que no nos quita y no nos pone, de un diputado que alguna representación tendrá. No seremos la celebridad que él podría esperar, pero diputado al fin y al cabo, articulista de prensa al fin y al cabo, u oveja de su iglesia al fin y al cabo. Para no abundar, añadimos dos notas más y una necesarísima advertencia.


De un lado, la agresiva respuesta me parece peligrosa porque el Padre Numa se supondrá acosado de insistir en nuestros señalamientos, o si se nos ocurriese responder a un futuro dislate de los ya habituales. Obedece a una conducta generalizada del gobierno y de sus defensores, porque - victimizándose - convierten en un ataque personal cualquier manifestación de disidencia. Gobierno demasiado susceptible que, al agredir verbal y físicamente al resto de la humanidad, inmediatamente se siente agredido por la más ligera observación que se le haga. Está demás decir que nadie acosa al Padre Numa, quien preventivamente dsliza una actitud que igualmente nos entristece.


Del otro lado, está el asunto del discernimiento. Es lo que tratamos de hacer por largo tiempo antes de responderle, evitando hacerlo y, luego,haciéndolo con la mayor delicadeza que nos fue posible. Por lo visto, el Padre Numa emplea el término a su conveniencia, mas no lo ejercita.

Finalmente, el propósito de traer acá sus respuestas, no es otro que el de preservarlas para circunstanciar un debate o una polémica frustrada.  La captura de las imágenes es legítima y lícita no sólo porque nos atañe, sino porque ellas las divulgó, las orbitó y, en definitiva, las publicó en un espacio social, en una red voluntariamente compartida, a la vista de todos, incluyendo la propia cuenta abierta de Facebook del Padre Numa (https://www.facebook.com/josenumam?fref=ts) en la que, por cierto, equivocadamente lo linkeé en un artículo referido al delito calculado de las remodelaciones o restauraciones del Estado: equívoco a la postre, acertado.

LB

miércoles, 31 de diciembre de 2014

SEGUIMIENTO



Sesión Ordinaria del día martes 22 de julio de 2014
Musealización y emoción

(DIPUTADO BARRAGÁN).– Señor Presidente, colegas parlamentarios: Particularmente, nos he grato referirnos a esta solicitud de crédito adicional siendo feligrés regular de la Iglesia de San Francisco, la cual la conocemos e, incluso apreciamos,  desde el primer momento, las obras de restauración que se adelantaban en un inmueble de  significación histórica, arquitectónica importante.

La bancada democrática de la oposición al apoyar, al respaldar, al avalar este crédito adicional, a pesar de las discrepancias muchas veces ideológicas y políticas, desea enviar un cordial saludo al padre Numa Molina, al padre Álvaro Lacasta, a Roberto Martialay y a Jesús Pino, y a otros sacerdotes que ejercen muy sobriamente su oficio levantando la mirada confiada hacia Dios Todopoderoso.

Por supuesto, como nos enseña la Santa Iglesia Católica, somos partidarios de aquello que dijo San Pablo: “Pelear el buen combate con la fuerza que da la fe y la buena conciencia.”

Es todo, ciudadano Presidente.

Post-data LB: Nos dejamos llevar por la emoción, pues estamos familiarizados con la Iglesia de San Francisco. Sin embargo, debimos hacer caso de nuestro laico esquema inicial: considerar la magnitud de la cifra (si mal no recuerdo, Bs. 19 millones), cuya ejecución debe ser celosamente transparente al tratarse de una comunidad católica; el servicio que se le presta a la ciudadanía con la musealización, preservado un inmueble de tanta significación histórica y religiosa; y la nota personal, porque fuimos testigos externos de los trabajos ya realizados. Poco menos de un mes, me encontré casualmente con el Padre Numa Molina y, aunque no dudo de su honradez, además, nos dijo del seguimiento riguroso al trabajo realizado por las empresas, notamos cierta desconfianza hacia nuestros comentarios (quizá  la política lo generaraba). Por cierto, nunca recibí comentario alguno de los jesuitas sobre el apoyo que brindó la oposición al crédito adicional (31/01/14).

domingo, 5 de marzo de 2017

TECHOS ROJOS

Piropos Caraqueños ...

“La Esquina de San Francisco es el punto de reunión de los diversos agentes, propietarios de fincas, de negocios, de empresas, de comercios, una especie de Cámara de Comercio o de Bolsa de Valores al aire libre. Allí se discute y se lleva a cabo cualquier clase de transacción financiera o comercial: desde la venta de una sortija por quinientos bolívares, hasta la compra de un aeropuerto, un edificio de varios pisos o cinco mil vacas lecheras. Frente a esta esquina refrescada y embellecida por la sombra de un inmenso árbol milenario, está el Capitolio con sus románticos jardines y en su lado sur se levanta la iglesia de San Francisco.

Cualquier mujer <> que camine por estos lugares sin recibir siquiera media docena de piropos, puede tener la certeza de que, si es soltera, se quedará para <>, la ocupación apropiada y confirmada para las solteras locales. Si fuera casada, debe empezar a buscar una nueva fórmula para sujetar el amor de su esposo. Los piropos son el termómetro de la belleza, el encanto y la juventud de una mujer venezolana.
La práctica y conocimiento de los galanes de San Francisco es tal que pueden prescindir al instante el rasgo bello, el detalle resaltante, la cualidad escondida. A una feúcha con bellos brazos le dirá en alta voz: <>.
Un bromista le dirá a una joven con un traje negro con rayas blancas a lo largo: -Tan linda y la metieron presa. ¡Dáme [sic] el número de tu celda y esta noche te llevo flores!
A una morena de lindo cuerpo, le dirán una palabra de moda:<< No hay duda … eres ¡un blitzkrieg!>>.
Cuando cruce la calle de la Universidad oirá decir: -Por aquí viene un explosivo con el arma secreta de la guerra europea.
En el barrio del mercado le dirán:
-¡Qué mujer, Santo cielo! Es pura pimienta, pimienta pura…
Aquellos que tienen menos imaginación, compararán las mujeres a las flores: <> .. <>.. <>…<>.


Los ciudadanos de países prácticos, como los Estados Unidos, por ejemplo, se preguntarán que finalidad tiene esta prodigalidad de juegos de palabras, símiles y palabrería.. ¿Finalidad? Ninguna. El hombre que piropea a una mujer no tiene ninguna intención bien definida, ninguna finalidad que pudiera llamarse concreta, ninguna angustia de llegar a alguna parte, ninguna esperanza de alcanzar un lugar preciso…No está esperando que la que recibió el piropo callejero lo reconozca, le hable le sonría. Todo esto es posible, pero no probable. No espera nada. Es totalmente desinteresado. Sencillamente tiene una necesidad ancestral de expresar sus pensamientos en alta voz. Es como un rito, lejano; como una forma de exorcizar el <>.”

Fuente: “Bajo esos techos rojos” de Olga Briceño de Alfaro Pág. 143 y 144- Este Libro fue editado por primera vez en inglés en Estados Unidos durante los años cuarenta. Olga Briceño nos invita a un amable recorrido por la Caracas anterior a 1935.
Muchas gracias a Jorge Peña por este hermoso regalo.
Imágenes tomadas del grupo facebook Caracas en Retrospectiva gracias a la colaboración de Carlos Lachica en el álbum "Turista en los años 30" https://www.facebook.com/media/set/…

Fuente:https://www.facebook.com/groups/24371473543/permalink/10155046209648544/

viernes, 29 de septiembre de 2017

SAN FRANCISCO DIXIT

Una terca tempestad
Luis Barragán

Transcurren los días de espera para el celebérrimo Cordonazo de San Francisco, en el centro del país. Acunado en la tradición caraqueña, serán horas de una prolongada tormenta que, añales muy atrás, por avisada que fuese, desbordaba El Guaire, sumergiendo en el caos a la ciudad, hasta que cerramos el siglo XX con las obras necesarias para un mejor control de la situación.

Se dice de un fenómeno propio de la convergencia intertropical, concentrados los vientos alisios que acostumbran a viajar desde el oriente del país debido a las bajas depresiones atmosféricas. Por cierto, algo curioso, ocupando un segmento estelar en los noticieros foráneos, alguna vez nos familiarizamos con la jerga gracias a los famosos espacios dedicados al  tiempo o clima que, por una inexplicable decisión de los ejecutivos de las televisoras locales, desaparecieron.

Acontecimientos tan naturales, incluso, por más anunciados que fuesen, siempre nos sorprenden en esta nueva centuria por el gigantesco deterioro que, indolente a todo trance, quizá calculado el aprovechamiento delictivo de las emergencias que acarrean un gasto desordenado, no tiene otro responsable que el gobierno nacional. Privilegiadas las inversiones en armamentos y equipos antimotines, el pago de la deuda, como la propaganda y la publicidad oficiales, indiscutido todo presupuesto público, no se sabe de las cifras destinadas al ámbito de la defensa civil y, mucho menos, de la existencia de un control eficaz.

La tragedia de Choroní y la que ya está avisada en torno al Lago de Valencia, ilustran muy bien la desidia y burla gubernamental, convertida la calamidad en un absurdo escarmiento a la población que razonablemente lo protesta. Tememos mucho a la eventualidad de un sismo aún de medianas proporciones, pues, Maduro Moros, como su antecesor, no es ni será previsivo y diligente ante la suerte de los venezolanos, como lo es respecto a la de los pueblos extranjeros que auxilia inmediatamente con los millones de dólares que nos niega,  en medio de una objetiva e inédita crisis humanitaria.

Una vieja caricatura de Zapata, tomándole declaración a San Francisco,  aseguraba que la Caracas de 1977 no estaba preparada para un cordonazo, mas no “condonazo”, según lo creen ahora muchos jóvenes y adultos. Además de remitirnos al imaginario social de entonces, suponiéndonos un país ahogado en la crisis, permite constatar que hubo libertad de prensa para quejarse, y contrastarlo con un presente ciertamente asfixiante:  la dictadura trata de neutralizar desesperadamente las percepciones suscitadas por una crisis real y escandalosa, procurando la censura y el bloqueo informativo, creyendo domesticable a la misma naturaleza por la vía de un par de decretos.

25/09/2017:
Ilustración: Pedro León Zapata )El Nacional, Oct. 1977).

domingo, 30 de octubre de 2016

UNA CUADRA VEDADA A LA CIUDADANÍA

De Monjas a San Francisco
Luis Barragán


El - por ahora - frustrado asalto al hemiciclo  de la Asamblea Nacional,  coloca el acento en las condiciones de trabajo de la representación popular. Es necesario decirlo, como ocurre con todo dirigente político y social en Venezuela: se vive con el peligro pisando los talones.

Las condiciones de seguridad de la sede legislativa, comprobado, resultan extremadamente precarias, sumándole un personal civil desarmado igualmente expuesto a toda suerte de amenazas. Es de suponer, la Guardia Nacional debe custodiar el inmueble y garantizar la integridad física de sus ocupantes, pero – ya lo vimos – el grupete violento forzó las puertas, se apoderó del hemiciclo protocolar y pretendió agredir a los diputados en el de las sesiones ordinarias, con la absoluta distracción – por decir lo menos – de la llamada Guardia del Pueblo.

Acontece lo peor en las inmediaciones de palacio, pues, ingresar y egresar del lugar natural de trabajo se ha convertido en una proeza. Todos los flancos están cubiertos por los piquetes tarifados del gobierno, cuya impunidad es evidente, aunque – tuvimos ocasión de denunciarlo en el pasado período – los espacios adyacentes están diseñados y administrados para la agresión de todo disidente.

Hacia finales de la década de los ’90 del XX, se hizo realidad el compromiso de devolverle a la ciudadanía sus espacios vitales y, así, entre las esquinas de Monjas y San Francisco, la bulevarización permitió el tránsito peatonal con amplitud, comodidad y hasta sosiego. E, incluso, esa anchura  devuelta, fue característica de  la zona décadas atrás.

En los últimos diez años de este siglo XXI, el oficialismo se apoderó del sitió y, ajardinándolo, lo convirtió en un estacionamiento, dejando un resquicio para que la gente pase, aunque también goza de sus alcábalas. Disponiendo plenamente del sector, el alcalde menor de una Caracas que, por cierto, no sabe de él, ejerce el dominio represivo de unas esquinas que no aceptan condición alguna de ciudadanía, así se trate de diputados legítima e inequívocamente electos.
Fotografía: Tomada del grupo Caracas en Retrospectiva / Facebook.
31/10/2016:
http://www.diariocontraste.com/2016/10/de-monjas-a-san-francisco-por-luis-barragan-luisbarraganj/

martes, 30 de agosto de 2011

TABLERO


San Mateo, 16: 21-27

En su homilía de ayer, el Padre Roberto Martialay (SJ) recordó que son las mismas circunstancias de excursión al norte, contrastando la respuesta de Jesús a Pedro, de la semana pasada con la de ahora. Retiro de Jesús. Pedro no acepta el plan.
Doctrina de la abnegación. Salvar la vida, en lugar de ganar el mundo. San Ignacio de Loyola empleó las mismas palabras en la conversión de San Francisco de Javier.
Abenegación, no hacer esperar a los demás, renunciando a nuestro propio tiempo; abnegación-orden; abnegación-respeto, versus tentación del olvido e improvisación; abnegación-higiene, aunque acá más de lugares que de personas; abnegación-atención; abnegación-urbanidad; abnegación-estudio; abnegación-trabajo; abnegación-constancia. En San Mateo también se lee yogo, más suave, que Cruz.
Recordó a los seis sacerdotes que se encuentran en la enfermería del San Ignacio de Loyola, como los Padres Gárate, Braulio, Epifanio (que hizo reformas en San Francisco, antes de la llegada de Numa). Enfermos, superando dificultades, pero están alegres.

Lacasta

De acuerdo a nuestros apuntes (31/08/08), el Padre Alvaro Lacasta (SJ), refiere a lo insólito de sus vivencias: Jesús curaba enfermos, hacía milagros, etc., ahora debía ser juzgado y morir, sufrir ucho. Como dijo la Madre Teresa de Calcuta, amar hasta sudar sangre. Moriría a manos no de la gente manipulada, comprada, sino de los más instruídos (escribas, maestros de la Ley, sacerdocio). No se trataba de una muerte cualquiera, sino la más ignominiosa, cruel. Asesinado por el poder establecido. Pedro es el gran disidente: no le puede pasar a Jesús. Antes, habló a través del Espíritu Santo; ahora, a través de la carne humana. La vida es una ondción imprescindible, es necesario hacerla, es un don y una ofrenda para los demás, tiene sentido y ¿si no, qué?. La vida no existe, se hace. Es el resultado de las actitudes internas frente a los acontecimientos exteriores. Jeremías, fuego ardiente. Tuvo que enfrentarse para tener una vida. Recuerda aquella experiencia de Jesús, en la que clama a Dios preguntando por qué lo ha abandonado. Pero vino, al finalizar sus palabras, la reconciliación. Un gran teólogo alemán decía que la gracias no es barata, el hombre es un ser para los demás.

Por cierto, en la referida fecha, el Martialay desarrolló la noción de abnegación.

Ilustración: Juan Gris, "Tablero de Ajedrez"

domingo, 17 de junio de 2012

PEDAGOGÍA DE ÁRBOLES (I)


San Marcos, 4: 26-34

En su homilía de hoy, el Padre Roberto Martialay (SJ) recordó al Padre José Luis Gárate (SJ), recientemente fallecido. Hizo una breve referencia de su trabajo en Paraguaná, Cumaná, Maturín, hastaque fue nombrado Superior de la Iglesia de San Francisco, en 2004. (*). 

Sin que el hombre lo  sepa, la semilla crece, sale el tallo, tiene hojas, etc., o cae la lluvia. Podemos cortar las hojas, destruir el resultado de la semilla. Si dependiese del hombre, habría grandes peligros como el de manejar la resurrección.  Hay un universo creador por Dios que el hombre no domina. Dios no cobra por darnos la función vital del corazón.

La Palabra de Dios: el verbo se hizo carne, como dijo San Juan. Obra perfecta de Dios, el verbo se hizo hombre: Jesús. Dios se encarga de nuestro crecimiento espiritual. El verbo se hizo corazón humano.

El Padre Gárate creció a nuestros ojos. Espiritualmente lo hizo, a pesar de las crecientes limitaciones físicas. “Estoy orando por ti”, decía.
Dios nos ha dado el sacramento de la vida que nos alimenta. Dios tiene el botón de la resurrección.

Ez 17, 22-24
Salmo 91
2 Co 5, 6-10

(*) Recordamos con respeto y cariño al Padre Gárate. De carácter, tuvimos – incluso – ocasión de reseñar la aplaudida lectura del documento de la Conferencia Episcopal con motivo del proyecto de reforma constitucional en 2007, recordando que la Iglesia de San Francisco también había sido objeto de agresiones a principios de la década, mediante la colocación de níples. Dios lo tenga en su reino. Ya creo que el artículo de marras no está en el archivo de Noticiero Digital (LB).

Fotografía: Michael Nichols, "Redwood Tree"

martes, 7 de mayo de 2013

VARIAS LAS MUESTRAS

Violencia parlamentaria
Ox Armand

Los ya conocidos hechos de violencia parlamentaria, ocurridos el martes 30 de abril, no tiene precedente histórico alguno en Venezuela, aunque  en Alemania, antes de incendiar el Reichstag, los nazis sorprendieron y le dieron una paliza a los socialdemócratas en plena sesión. El mundo entero está boquiabierto, hoy, por una demostración tan brutal de la que es responsable el Presidente de la Asamblea, quien debe velar por la seguridad e integridad de todos los diputados.

Lo más cercano a  un evento de tamaña gravedad, es el llamado “fusilamiento” del Congreso que se produjo en la Caracas del 24 de enero de 1848, con la muerte de los representantes José Antonio Salas, Juan García y Francisco Argote, como las heridas de Santos Michelena, fallecido días después. Sin embargo, Augusto Mijares aclara que la tragedia fue, al concluir la sesión de la Cámara de Representantes, producto de su dispersión tumultuaria, dando origen a una década de represión, censura, inmoralidad administrativa y nepotismo de los Monagas.

En las próximas décadas, transcurre nuestra historia parlamentaria con una cierta normalidad, liados a golpes unos que otros senadores o diputados, quienes privilegiaban la intriga y la cizaña palaciega por encima de todo, no pasando más allá de los insultos de mediano calibre, como se deduce de la extensa obra de Francisco González Guinán. Los Congresos de Gómez y Pérez Jiménez, nombrado a dedo como los de López Contreras y Medina (pero con minoría opositoras), fueron más corteses y ampulosos en el XX.

Hubo situaciones serias en la constituyente y el parlamento del trienio adeco, como puede verse en el tomo que le ha dedicado Rodolfo José Cárdenas, pero nada semejante al 30-A.  A partir de 1958, definitivamente plural, por mucho que se inhabilitasen los partidos insurgentes y se allanaran sendas inmunidades, siendo posible un acto de terrorismo externo, los senadores y diputados no traspasaron las fronteras al insultarse obscenamente, liarse en una riña colectiva, agredirse con objetos contundentes, por más que la insurrección marxista estuviese declarada, los golpes de Estado a la orden del día y las divisiones tan dramáticas de los partidos encendiera pasiones.

Una mirada a los Diarios de Debate de los sesenta, permite descubrir a oradores vehementes y acalorados que, en lugar de la procacidad, herían con un extraordinario humor corrosivo, conservando un respeto y consideración hacia sus colegas, por muy defensores o adversarios que fuesen del sistema. Podemos nombrar a muchos, pero (creo que alguien se lo dijo al chavismo cuando falleció el año pasado, al discutirse un acuerdo) Domingo Alberto Rangel, por ejemplo, nunca desenfundó un arma, empleó un verbo soez ni urdió un acto de violencia a traición (como sus supuestos herederos hacen  ahora).

Rómulo Betancourt perdió el control de la Cámara de Diputados o  Leoni el del Congreso, sin que se les ocurriera aplastar al oponente, torciéndole el pescuezo en alguna de las cámaras. Lo más grave que ocurrió fue en el Senado, hacia 1969, pero fueron los perejimenistas que tomaron por asalto las barras, bajaron a las curules para sabotear la sesión y hasta le dieron un telefonazo (no precisamente una llamada) al maestro y senador Vicente Emilio Sojo.

Claro que, por lo que resta de décadas, hubo momentos difíciles, intercambio personales de golpes, discusiones fuera de tono, pero quien le dio esa connotación de “parlamento tropical” en los noventa, fue la agresiva y provocadora La Causa R, incluyendo el puñetazo que le propinó Carlos Melo al empleado que quiso quitarle una pancarta. Pero la dirección de debates, la presidencia de la cámara, si la cosa se agravaba, suspendía inmediatamente la sesión, o – sencillamente – arbitraba medidas para preservar el orden y la integridad personal de los senadores o diputados.

El parlamento inseguro, violento y arriesgado, es – en consecuencia – el del siglo XXI, con cuatro notas características que no deben – precisamente – enorgullecernos. Peor aún, con la aprobación de la “mejor Constitución del mundo”, como dijo el propio Chávez Frías.

La una, que al instalarse el moribundo Congreso de la República, el novísimo gobierno estimuló, organizó y movilizó a todos sus partidarios para rodearlo y denostar, como agredir a la entonces mayoría que, al contrario, lo respetó en sus sesiones, por muy tremendistas que quisieran hacerse. En adelante, ya con la Asamblea Nacional, entrar o salir a cualesquiera de las horas, era toda una aventura por el solo hecho de oponerse al gobierno, convertido el parlamentario en víctima segura de las piedras y, hubo no pocos casos, de los disparos de arma de fuego.

La otra, modificado el reglamento según los intereses de la mayoría ahora chavista, no era normal el desarrollo de las sesiones, pero cuidaban muy bien de propinarle los golpes a sus contrarios, emboscándolos fuera del hemiciclo, en los pasillos y jardines. Es más de una ocasión, provocó esa mayoría un pleito dizque personal, pero temía demasiado a la prensa independiente.

Agreguemos, a propósito de una consulta que realizaba un diputado del chavismo, nada más y nada menos que de un website pornográfico, tomado por un canal privado de televisión, haciéndose los ofendidos, desterraron de las sesiones a la prensa libre, televisiva, radial y escrita. Y, monopolizando las cámaras de  ANTV, una fundación inexplicable, por si fuese poco, han tratado de evitar que los propios hechos de violencia, como los del martes 30 del mes pasado, se conozcan, aunque el próximo paso será quitarles definitivamente las cámaras portátiles y teléfonos celulares, a los diputados de la oposición democrática.

Por último, citemos un hecho nada casual: antes, las protestas podían llegar a las propias rejas del parlamento, pero – temiéndolas – la directiva de la Asamblea Nacional tomó más de la mitad del boulevard entre las esquinas de Las Monjas y San Francisco, y – enrejándolas y ajardinándolas – sirve de estacionamiento y valladar contra todo movimiento sospechoso de disconformidad, por cívica que sea.  Camino semejante toma la parte oeste, pues ya está boulevardizada la calle entre las esquinas de La Bolsa y San Francisco, y no tardará en amurallarse el chavo-maduro-cabellismo parlamentario por ese flanco.

Fotografía: Muestra de Antoine d’Agata.
http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/14987-violencia-parlamentaria