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domingo, 24 de diciembre de 2017

LA FUERZA QUE DA LA FE


Bendición de los panes, al abrirse por cuarto año consecutivo el almuerzo de solidaridad promovido por el Padre José Martínez de Toda (SJ) y la Comunidad Ignaciana En Todo Amar y Servir (CIETAYS), en la Residencia de los Jesuitas / Iglesia de San Francisco (Caracas, 23/12/2017).

INELUDIBLE CONTEXTO

Venezuela: la Navidad de los que se quedan, y de los que se van
Ángel Arellano  

El pueblo se quedó casi solo porque hasta el barbero partió a Colombia buscando el alimento que ya no se conseguía en las bodegas y abastos.

Terminó siendo inmigrante. Huyó. Se unió a los millones que salieron del país por trochas, picas y caminos de tierra con una mochila en el hombro y un profundo dolor a cuestas. Dejó atrás el esfuerzo de años materializado en una barbería, los materiales para trabajar, su casa en el barrio de toda la vida, su vehículo, y, lo más importante, su mujer y su hija.

Casi solo se quedó el pueblo porque todavía hay residentes aferrados a la fe, creyentes de que la cosa puede mejorar si se le da una buena sacudida a la mata. Pero luego de tantos años pareciera que no hay quien sacuda la mata, o quien se encarame, o quienes la derriben. Sí se han hecho intentos, muchos, muchísimos, con un esfuerzo que casi deja sin aliento a la gente, o que la dejó sin aliento y luego, de a poco, fue recuperando el aire. Pero nada ha cambiado. Al contrario, todo va peor.

Los trabajadores de la estación de servicio que está en la salida del pueblo vieron despedirse a los muchachos del equipo de fútbol, a otros que jugaban béisbol, a un par de ingenieros recién graduados, a unos liceístas que dejaron inconclusa la secundaria, a varias familias que desaparecieron dejando sus hogares intactos, a la señora de la floristería, a los que vendían arte y a los que vendían humo. Resta un pequeño grupo que va sorteando las tempestades de la crisis. Hace tres años se regó como pólvora el chisme de que en un caserío cercano al pueblo, varias personas estaban carneando unos caballos a falta de dinero para comprar novillos, cerdos y gallinas. Ya nadie recuerda ese cuento porque desde entonces se hizo común pasar por el cuchillo cualquier animal vivo que pudiera saciar el hambre.

En el pueblo, el verdulero levantó las cuatro páginas que ahora le llaman periódico (porque el control del papel impuesto a rajatabla por El Gran Hermano decretó años atrás que venderían el mínimo indispensable al menor número posible de periódicos afines o “neutrales”), dio otro sorbo al agüita de borra de café y afinó la mirada tras los cristales vencidos de sus lentes para leer los titulares navideños:

«Presidente Maduro: 2018 será el año en el que conquistemos el futuro; Maduro envía mensaje de amor y paz al pueblo venezolano; Venezuela declara persona no grata al encargado de negocios de Canadá y al embajador de Brasil; Venezuela denuncia nueva amenaza en contra de su paz y soberanía por parte de potencias militares de EEUU y Canadá»[1].

Sus ojos no dieron crédito. Había cogido el diario sólo para conocer el mensaje oficial que no informa ni anuncia novedades. Es la publicación que hace El Gran Hermano para sus acólitos, sus pocos acólitos. El resto de los lectores son resistentes impotentes que aguardan el paso de la tempestad. En algún momento.

Como las noticias del periódico no le dijeron nada al verdulero, llamó a su hija que desde la caja del comercio tenía más de una hora mirando el celular. Nadie entraba a la verdulería esa mañana. Le pidió buscar el resumen noticioso difundido por los sectores insurgentes en las redes sociales, el único sitio donde se conseguía información real. La edición de ese día era alarmante, como la del día anterior, y la del anterior, y así…

«Protestas por gasolina, comida, CLAP y perniles en Anzoátegui, Vargas, ‎Miranda, Mérida, Barinas Sucre, Yaracuy, Portuguesa, Trujillo, Cojedes, Lara, Carabobo, Monagas y Zulia. 74% de las protestas de estos 20 días ocurrieron por hambre. Los estados orientales son los que presentan mayor número de protestas. En Anzoátegui, médicos reportan el fallecimiento de 13 pequeños por ‎malnutrición en lo que va de año. Diez niños están recluidos en el ‎hospital de niños de Barcelona por esta razón.‎ Por medio de un comunicado, Voluntad Popular, Primero Justicia y ‎Acción Democrática condenaron la decisión de la Asamblea Nacional Constituyente de ilegalizar a ‎los partidos políticos que no participaron en las elecciones de alcaldes: “Todas las decisiones de la ANC son violatorias de la ‎Constitución”.‎ Consecomercio denuncia que rebajas forzadas de la Sundde benefician a los revendedores.‎ Mercosur pide liberar los presos políticos.‎ Eliminación de la Alcaldía Metropolitana de Caracas deja en la calle a seis mil trabajadores.‎ Cedice: “Venezuela es el país que menos respeta los derechos de propiedad”.‎ Cendas:  casi dos millones de bolívares cuesta preparar 50 hallacas.‎ Diosdado Cabello insistió en que “no hay nada que negociar” con la ‎oposición venezolana en el proceso de diálogo que mantiene el Gobierno de Nicolás»[2].

Esa era la verdadera actualidad de la tragedia.

Cuando cruzaba la frontera, el barbero miró los ojos llenos de angustia de cientos de personas que al igual que él pensaban en la incógnita de su futuro. También se imaginó la primera navidad lejos de su hogar. Sabía que otros ya tenían muchos años con ese nudo en la garganta. Ahora le tocaba vivirlo en carne propia.

No hay cifras exactas, pero existen estimaciones que hablan de que al cierre de 2017, más de 3 millones de venezolanos estarán en el exterior. El 10% de la población total. 

Fuente:
Fotografías: LB (Caracas, 23/12/2017). Escenas de IV almuerzo navideño de los pobres, realizado en la Residencia de los Jesuítas / Iglesia de San Francisco, promovido por el Padre José Martínez de Toda (SJ) y la Comunidad Ignaciana En Todo Amar y Servir (CIETAYS).

domingo, 17 de diciembre de 2017

ILUMINADOS POR LA FE

Instrucción para trascender
Luis Barragán

Creciente y radicalmente subvertida nuestra cotidianidad, constatamos la recurrente traición de las consignas publicitarias a manos del propio régimen de fuerza que las idea. So pretexto de un juego táctico o estratégico, clamando por la paz sideral, auspicia y condiciona el diálogo que constantemente traiciona, incurriendo en una perversa pedagogía, aunque signifique – por ejemplo – el desprecio de las intenciones y diligencias vaticanas. Por ello, la tendencia dominante en todos los ámbitos de la vida social, partiendo del propio espacio doméstico,  es la de presumir la mala fe, pues, la buena hay que probarla.

Resulta inevitable apuntar al poder político establecido y su enfermiza irradiación de antivalores, con más feligreses que simpatizantes ante las grandes mayorías que lo rechazan, para referirnos a un esfuerzo de varios años que adelanta la Iglesia Católica y, particularmente, el Padre José Martínez de Toda (SJ) y la Comunidad Ignaciana En Todo Amar y Servir (CIETAYS) de la Iglesia de San Francisco de Caracas.  Por supuesto, referencia que no compromete políticamente a sus integrantes con nuestro personal comentario,  lo que importa es destacar – cercanos a la Navidad -  la opción y el reto que ofrecen y plantean en medio del marasmo de antivalores que explican un siglo XXI que, muy antes, se dijo y creyó tan diferente al que tenemos.

Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola en la vida corriente (EVC),  contribuyen al reencuentro eficaz no sólo con Dios, sino con nosotros mismos fundados en una interpelación constante que recibe respuesta del Creador que nos ama. Sin embargo, porque no se trata meramente de divulgar las convicciones religiosas que nos inspiran, también constituyen una formidable herramienta – a nuestro juicio – para el no-creyente, el que tiene grandes y, añadimos, razonables dudas o, salpicado por el insólito sincretismo de los días que transcurren, harto contaminado y confuso, literalmente sobrevive a las circunstancias por las que, simplemente, apuesta.

Insistimos, aunque haya alguna desconfianza  hacia el medio eclesiástico, en un país en el que ya escasea toda escuela ética, seguros de la buena intención y voluntad de sus promotores, los ejercicios en cuestión constituyen una extraordinaria alternativa para trascender el actual orden de cosas que nos deshumaniza o despersonaliza galopantemente; a la postre, orden poco o nada útil ni utilitario en las marejadas de la simple supervivencia que promueve. Por lo demás,  suele prevalecer el prejuicio anticlerical que ni siquiera se arriesga al más elemental intercambio de pareceres, perdiendo el cuestionador la oportunidad de crecer y enriquecerse espiritualmente, instruyéndose para trascender con una reflexión y debate imposible de ahogar aún por la ferocidad del oleaje.

El Padre Martínez y todos quienes le acompañan en la tarea de difusión y realización de los EVC, iniciativa singular y sostenida que contrasta con el naufragio de una sociedad a la que el Estado pretende desorganizar para sojuzgarla, los ha extendido en el medio urbano con una convicción y un entusiasmo ejemplarizantes. No tienen intención política o partidista alguna, ni se enfrascan en una discusión que a la larga los desnaturalice, pues, amando y sirviendo en todo, gratuitamente nos ceden un espacio en la segura embarcación que es la capaz de atravesar la tempestad para iluminarse e iluminarnos en el horizonte. 

Fotografías: LB,  escenas de los ejercicios espirituales, Iglesia de San Francisco, Caracas. En el patio de la Residencia de los Jesuitas (20/11/2017), habla el hermano Hugo (16/10/17) y Tienda de encuentro (04/12/17).
17/12/2017:

REIVINDICACIÓN DE LA FAMILIA

De la familia venezolana
Luis Barragán

Por sagrada que la dijésemos, atribuido el fenómeno a la llamada post-,modernidad, abrimos el siglo con un creciente desapego a la familia, acaso, sólo comprometidos con su núcleo esencial.  La memoria y las relaciones familiares, tendieron a excluir a abuelos, tíos y primos-hermanos a los que, por cierto,  ya no se visitaban con la antigua frecuencia, replanteándose el parentesco a favor de un mayor relacionamiento, consecuencia y confianza con las personas que la vecindad y nuestra diaria actividad reportaban, fundados en los vínculos primarios de la simpatía y el simple interés utilitario.   

Ahora asistimos a su pretendida descomposición,  agudizado el fenómeno que cobra una distinta significación.  Orientados hacia una sociedad de la mera supervivencia, en la que una delación política, o que la pretexte, será la mejor cotizada por un régimen de fuerza, no habrá más parentela que la de una conveniente y circunstancial complicidad.

Se dirá que exageramos, mas todo poder totalitario encuentra su mejor póliza al irrumpir y contaminar el ámbito hogareño, inaugurando sonoras diferencias políticas que prevalecen por encima de cualquier solidaridad de sangre, incluso. Lo hemos visto y padecido en la centuria que corre, llegando a extremos a veces indecible, pues, toda lealtad, comenzando por la emocional, nos remite a ese poder que ha penetrado los poros de nuestras más modestas vivencias.

Ejemplo nada casual,  en aumento la antes impensable diáspora venezolana, la más elemental previsión es la de enviar a los hijos al extranjero para que salve un futuro que acá no tiene  garantía alguna. Interpelado casi infernalmente por la precaria situación personal que el régimen se empeña en radicalizar, algo más que una moda, como se ha dicho, la angustia ha llevado a alrededor de tres millones de personas, por lo que se sabe, a probar suerte más allá de las fronteras, aunque su desempeño frecuentemente no tenga correspondencia con la calificación académica y laboral que ha llevado en las alforjas.

Naturalmente, deben lidiar con el desarraigo y, como nunca antes, esparcidos por el planeta, nadie puede asegurar el reencuentro físico con los familiares – además – lejanos que ya reivindican y, mucho menos, frecuentarlos con la regularidad necesaria. Valga acotar, si no fuese por los servicios digitales que abaratan los costos de comunicación, muy pocos se sabría de ellos, porque no es difícil adivinar la inutilidad del Discado Directo Internacional, suponiéndolo un servicio endeudado en divisas que nos obliga a desechar la telefonía convencional. Por ello, la popularidad del WhatsApp hasta que la dictadura intervenga.

Todo proyecto totalitario se explica por la suprema preeminencia del Estado, convertido en pater familias. Es el dueño de todas las personas que subordina y sojuzga, como nunca ocurría, a modo de ilustración, con el menor de edad que se internaba para su educación militar, u ocurre con el que todavía ingresa para su formación sacerdotal en un seminario o el deportista confiado a las directrices de una federación que lo orienta y entrena.

El evidente rompimiento del cuadro familiar venezolano que ya nos remite con nostalgia a aquella noción escolar de la célula fundamental de la sociedad, supera los deslices de un libre, mero, pasajero y hasta ingenuo fenómeno cultural, para adentrarse en el deliberado propósito político de quienes, objetivamente, lo atentan con la salvedad de su propio entorno o clan, comprendido como una mafia que aspiran a ramificar.  Dirán, no hay más solidaridad que la de una complicidad de intereses que uniforma en la línea de la supervivencia, a cualquier nivel. Por ello, lentamente, anidaron la intolerancia política en el corazón de cada hogar, pues, por más que hubiese una vinculación sanguínea que aconsejaba la concordia por encima de toda discrepancia, lo básico era y es fundarla en una relación primaria de simpatía dizque ideológica, abonando ferozmente al culto de la personalidad.

El redescubrimiento de la familia,  por poca o mucha que se tenga, añadido el reclamo por una auténtica asunción del compromiso sacramental que contrasta con la otrora asignación de padrinos que hizo del niño bautizado la curiosa pieza de una subasta de circunstancias, como ocurrió en numerosos casos al utilizar a la propia Iglesia Católica dizque para incrementarla, al citar otro ejemplo, constituye una respuesta idónea y confiable. Recobrar la familia que se tiene, extenderla mediante los firmes lazos de una inquebrantable solidaridad, sin dudas, inspira e inspirará a la Venezuela diferente que deseamos construir.

En las vecindades de la Navidad, le deseamos a nuestro amable lector que la Buena Noticia llegue y fructifique en su hogar. Creyente o no, una mirada hacia la Sagrada Familia y los valores que representa, contribuirá a la superación de esta difícil realidad que nos convierte y convertirá en parteros de la otra, más humana.

Fotografías: LB, escenas de os ejercicios ignacianos realizados en la Iglesia de San Francisco, Caracas. Tiendas de encuentro (04/12/2017 y 30/10/17); muestra de los libros ofrecidos a los ejercitantes, como - desde la base - la Guía de los Ejercicios Espirituales del Padre José Martínez de Toda  (SJ), la autobiografía y ejercicios de San Ignacio de Loyola,  la Guía del Padre Ignacio Huarte (SJ). La muestra del 30/1017,  trae incluye un título del Padre José sobre un importante testimonio de su familia, integrada por otros sacerdotes y religiosas, que dejó atrás, en España.
18/12/2017:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/31565-de-la-familia-venezolana 
http://lbarragan.blogspot.com/2017/12/reivindicacion-de-la-familia.html

BÚSQUEDA Y ENCUENTRO

Por ejemplo, Enrique Larrañaga a la mano
Luis Barragán

Distamos de toda afición por la literatura de auto-ayuda, aunque reconocemos que hay títulos valiosos que, precisamente, tienen por aval la experiencia del autor en el campo psicológico y psiquiátrico.  No obstante, apretada cada vez más la soga de una angustia existencial que las actuales y consabidas circunstancias pautan, es comprensible la búsqueda de una lectura que pueda compensar un poco la falta de asistencia de un especialista, pues, encarecido, quedamos al azar de cada y difícil coyuntura.

Rehenes psicológicos de la crisis, por lo demás, con el deliberado propósito de la dictadura, nadie está a salvo de sus amargas consecuencias. A la natural búsqueda de respuestas a los más elementales desafíos de la existencia, se suma la desesperación y urgencia por aquellas que logren mantener firme la navegación en la mar de encrespamientos feroces.

Al disculparnos por el tono testimonial, en medio de nuestras responsabilidades políticas, más de las veces sofocantes, iniciamos de nuevo los Ejercicios de la Vida Corriente (EVC), inspirados por San Ignacio de Loyola, bajo la conducción del Padre José Martínez de Toda (SJ) y la de los llamados acompañantes, ciertamente exigentes. Ha sido un esfuerzo difícil el nuestro, aunque no menos que el de las otras personas que, completamente ajenas a la actividad política o partidista, bien sintetizan el drama que vive tan injustamente nuestro país.

Ocurrió algo muy particular, dos o tres semanas atrás, pues, expresamos en una reunión de oración, nuestra constatación por las respuestas ignacianas que alcanzamos de cara a nuestros problemas personales. Alguna vez alguien señaló que la ética configuraba una alternativa que desestimaba la literatura promedio de auto-ayuda y quisimos descubrir una veta semejante en los EVC.

Días atrás a la citada reunión, Jesús,  moto-taxista cercano a la casa que antes nos ayudaba en nuestras diligencias por la ciudad, cuando era accesible el costo, nos detuvo por un instante para expresar su preocupación al vernos transitar la calle con angustiosos pasos, recomendándonos dejar que Dios nos ayude con la pesada carga de los problemas. Hizo un rápido diagnóstico y se extendió en un consejo que le agradecemos, avalando una amistad que no pasaba del casual cruce peatonal y saludo en la avenida.

Días después, Corito asistió a la reunión con el título que había prometido: “El arte de ser feliz” del Padre Ignacio Larrañaga, de quien apenas lo sabíamos autor de otra obra que ha orientado los ejercicios de oración de María Efe. Una pequeña obra maestra que le agradezco a Corito, al igual que su manifiesta preocupación por un hermano al que también orienta acorde a la sobria y eficaz responsabilidad adquirida como orientadora de los EVC.

Herederos de la llamada Nueva Era o New Age, según el exitoso anglicismo de la Venezuela petrolera que sublimó toda una larga tradición rural de la hechicería o brujería, solemos apelar a cualesquiera recursos para orientarnos en la vida y mitigar un poco más esta angustia existencial que una prolongada crisis del país agudiza.  Sentimos que, disparados los honorarios de la consulta especializada y de los medicamentos, como el precio de una bibliografía comercial ya atrasada, visto el deterioro de la intercoectividad que puede reportarla, hay personas que desesperan e improvisan para conquistar alguna explicación y remedio, reforzando el pensamiento mágico-religioso tan del gusto del régimen que, no por casualidad, ascendió con el auge de la Nueva Era al inaugurar el siglo.

Muy humano el intento de conquista, cundidos de pesimismo y desesperanza cual plaga (in) merecida, urge atinar con la adecuada, idónea y debida orientación.  Nadie está exento de una crisis personal, por lo que importa insistir en que, aún para el no creyente, hay opciones que ofrece la Iglesia Católica, por ejemplo, a través de una iniciativa tan encomiable como la de los EVC, o de una literatura fundamentada y confiable como la del Padre Larrañaga, o personas que son capaces de ayudar con una infinita solidaridad que viene de Dios, por diferentes que sean sus oficios e iglesias, como la abogada Corito, católica, o el moto-taxista Jesús, protestante.

Nos dejemos que la crónica crisis del país, escenario lógico para el régimen que se alimenta perniciosamente de ella, entronizándose, nos abata. Al acercarse la Navidad, por la que nos adelantamos a desearla como una rica experiencia de vida para nuestro amable lector, alertamos sobre los legítimos recursos disponibles para superar esta angustia, esta desesperación, esta desesperanza: el más importante, Dios.

Fotografías: LB, algunas escenas de los EVC celebrados en la  el edificio contiguo a la Iglesia de San Francisco (Residencia de los Jesuitas): Tienda de encuentro (04/12/2017); el Padre José Martínez de Toda (23/10/17); habla la hermana Marbella (27/11/17), Román (04/12/17) , Coromoto (04/12/17). y Willmary (06/11/17).
18/12/2017:
http://www.diariocontraste.com/2017/12/por-ejemplo-enrique-larranaga-a-la-mano-por-luis-barragan-luisbarraganj/
Breve nota LB: Puede pasar y pasa: en lugar de Enrique Larrañaga, he debido colocar Ignacio Larragaña. El subconsciente, delata, pues, Enrique es el nombre de un ingeniero experto en el área petrolera y petroquímica a quien, meses atrás, molesté por correo en torno a las exploraciones autorizadas por Guyana en la Fachada Atlántica. Se fue el título así, mirándolo sin ver para su remisión. Puede pasar y pasa.

jueves, 13 de abril de 2017

DE UNA PREDECIBLE ENTREVISTA DE TV

Con tristeza, Numa
Luis Barragán

Modestamente, aspirante  a la práctica católica, se hizo hábito suscribir algún texto alusivo a la Navidad y a la Pascua de Resurrección. Esta vez, iniciándose la Semana Santa, deseábamos referirlo exclusivamente a nuestra consecutiva vuelta dominical a la Santa Misa,  desde hace alrededor de diez años, gracias a la celebración de la Iglesia de San Francisco, en Caracas. Sin embargo, luego del quizá innecesario tono  testimonial, a raíz de unas declaraciones públicas, luce ya inevitable aludir al Padre Numa Molina.

Brevemente, quizá por aquello de la fe que no se entiende sin una recurrente crisis, nos desacostumbramos y, a la postre, nos desentendimos del profundo significado de la celebración eucarística. Nunca dejamos de insistir, escuchando con mayor interés las homilías más elaboradas, como la de un obispo auxiliar que visitó una parroquia cercana a la casa, aún recordada, hasta que acudimos una tarde a San Francisco y quedamos muy impresionados por las palabras del recordado Padre Arizmendi, interpretados los acontecimientos a la luz del Evangelio con una sabiduría que, luego, la corroboramos en el resto de los sacerdotes jesuitas; por cierto, con los que tuvimos siempre una irreductible afinidad al adquirir y leer temprana y frecuentemente la revista SIC del Centro Gumilla, entusiasmando al adolescente cursante de un liceo público.

Acudimos con regularidad al histórico templo caraqueño y, entre el Adviento de 2007 y el de 2010, semanalmente tomamos nota y fichamos las homilías de cada domingo, comprendiendo mejor la celebración. Y, con muchísima atención y creciente afecto, se nos hicieron tan familiares los Padres Alvaro Lacasta José Luis Gárate, Jesús Pino, Roberto Martialay,  Braulio Velasco, José Joaquín Albístur, Numa Molina y José Martínez de Toda.

Inadvertida, pero muy intensa etapa de (re) aprendizaje, sistematizamos estos apuntes junto a  Josep Rovira Belloso (“Leer el Evangelio”, Barcelona, 1980), resultando decisivas dos lecturas: Claude Flipo (“Invitación a la oración”, Bilbao, 1991) y Alberto Beckäuser (“Liturgia de la misa”, Bogotá, 2006), sabiendo de las reflexiones  de José Antonio Pagola, recomendado cada domingo. Solíamos colocar los esquemas semanales en el período inicial del grupo Homilías, al incursionar en Facebook hacia 2008, aunque hoy apenas el tiempo alcanza para replicar  las contribuciones semanales de Martínez de Toda, Joel Nuñez Flautes, los sacerdotes que incursionan en el portal digital Fe Adulta e Isabel Vidal de Tenreiro.

Salvo el comunicado de la Conferencia Episcopal decididamente leído por el Padre Gárate, rechazando la reforma constitucional de 2007, con el aplauso casi unánime de la feligresía, muy pocas o ninguna vez se ventiló en el púlpito el problema político actual y concreto. Ni siquiera el Padre Numa que, según nuestras notas, escuchamos desde su homilía del 25/10/09, pues, damos fe de ello, que sepamos, jamás tocó ningún asunto directa o indirectamente vinculado con el gobierno.

El Padre Numa accedió a la rectoría de San Francisco y con legítimo entusiasmo, emprendió los trabajos de restauración del templo, comentándonos – junto a otros fieles – varias de las vicisitudes de una obra importante, añadido el celo por la honesta ejecución de los trabajos. Acotemos, en una ocasión, llegó a la Asamblea Nacional una solicitud de crédito adicional para culminarlos, por lo que intervinimos en el debate para respaldarlo, aunque – lo admitimos – olvidamos argumentarlo como una obra histórica dispuesta a todo ciudadano con independencia de sus creencias, tratándose de un generoso aporte del Estado, favorecida la emoción católica: horas antes, quizá un dato irrelevante, el sacerdote se nos mostró distante al apersonarse en la cámara a propósito de la lamentable  muerte de un jesuita hacia el sur del país, noticia que conocimos a primera hora del día por la llamada de Rafael Contreras, primo de la víctima.

Ya se sabía de la pública militancia del Padre Molina en el PSUV, defendiendo persistentemente a Chávez Frías y a su sucesor. Ya no era asiduo de San Francisco, por lo geográficamente distante, aunque los ejercicios ignacianos del Padre Martínez de Toda, la fecha aniversaria de CIETAYS y, cuando se puede, sus misas nos convocan, dada la afortunada cercanía que tiene con la sede legislativa.

De modo que agradecemos el proceso (auto) formativo que estimularon los sacerdotes del céntrico templo  caraqueño, pero, a la vez, por estos años recientes, hemos  lamentado la postura asumida por el Padre Molina, en cada oportunidad de un mayor apoyo al régimen. E intentado la mayor prudencia posible, tratándose de un pastor de la Iglesia.

Personas tan afectas, como María Efe y Luis Tarrazzi, a través de las redes, con razón han deplorado esa postura, sobre todo porque – desde 2014 – se ha manifestado con ímpetu el carácter regresivo y represivo del régimen. La muerte injusta de numerosos jóvenes, la selectiva y masiva represión de la disidencia, la hambruna inédita y generalizada, la censura y el desconocimiento a la voluntad popular, encuentran en el Padre Numa Molina un silencio que asombra al contrastarlo con sus homilías y la empecinada como elocuente exaltación de su militancia partidista.

No le negamos el derecho a simpatizar política e ideológicamente, inspirado por una señalada teología de la liberación, resistiéndonos a cualesquiera reproches públicos, dado el inmenso respeto y admiración que tuvimos por el que ejercía en el púlpito con inspirada claridad el mensaje de Cristo, pero sentimos que ya es necesario deslindarnos, porque el de Nazaret es el que recibe el gaseo mortal de la Guardia Nacional y las incursiones inauditas de la OLP, los abusos y disparos de los colectivos armados frente a los más indefensos, el de las injustas, inciertas e interminables colas para tratar de acceder a un insumo básico, el que sufre la pasión y muerte  lentamente al faltar los medicamentos, sobrando  los proyectiles adquiridos en negociaciones internacionalmente reconocidas como opacas.

Para colmo, en días pasados, Noticiero  Digital reseñó la entrevista que le hicieran en el canal ocho  que pagamos todos los venezolanos, mas es de exclusivo uso y abuso del madurato. Constatada la emisión (http://vtv.gob.ve/numas-molina-decir-que-en-venezuela-hay-dictadura-es-una-ligereza-tremenda/), el Padre Numa calificó de una ligereza tremenda y apresurada,  tildar de dictadura al gobierno, a propósito de los pronunciamientos de la Conferencia Episcopal.

Abundando un poco más, niega la dictadura porque está la gente manifestando en la calle y el entrevistado compartiendo libremente con sus entrevistadores,   debiéndose a los fieles de la oposición como a los del gobierno, enfatizando que el  diálogo es el camino en el que ha persistido el Papa Francisco. Por lo pronto, no ve la represión que se empina ante una ciudadanía desarmada y, en el mejor de los casos, víctima de gases de guerra; la emisora de televisión es de empleo propio de la tendencia predominante en el poder, siendo absolutamente predecible el desarrollo mismo de la entrevista; salvo alguna diligencia personal que haya hecho, cuya  privacidad la haría insuficiente, esperábamos una más activa defensa de los derechos humanos conculcados a todo el mundo, fuere del gobierno o de la oposición; y, aunque le aterroricen los párrafos de la Conferencia Episcopal, mayor terror ha debido provocarle la burla gubernamental al llamado de paz y diálogo del Papa Francisco.

Nos entristece el caso del Padre Numa, a quien respetamos por su dignidad como persona humana y condición sacerdotal, pero peca por omisión y, siendo la fecha  propicia para una profunda reflexión y auto-revisión,  va más allá al convertirse en cómplice de una evidente dictadura que ni elecciones acepta, por manipuladas que fueren.  Ojalá rectifique, es nuestro deseo como modestos aspirantes a la práctica católica.
10/04/2017:
Publicado bajo el título “Con tristeza, padre Numa Molina”: http://www.noticierodigital.com/2017/04/luis-barragan-con-tristeza-padre-numa-molina/
http://venezuela.shafaqna.com/ES/VE/766673

Nota complementaria (01/05/17)

Procurando preservar los textos relacionados,  nos permitimos ventilar la respuesta del Padre Numa. Lo hizo a través de nuestro muro en Facebook (https://www.facebook.com/profile.php?id=1070325318). E, inevitable, nos permitimos algunos comentarios que orienten el archivo del caso, pues, a nuestro parecer, es todo un caso.


Prefirió el Padre Numa responder por esta red social, aunque ha podido hacerlo a través de un texto publicado en Noticiero Digital u otro portal. La pretendida refutación tiene sus bemoles, porque revela un poco la acostumbrada reacción del sector oficialista cuando es llamado a un debate. Cierto, un debate público, pues, el sacerdote no hizo un comentario privado, no opinó entre un número reducido de personas, sino que lo hizo a través de un espacio del canal del Estado, circunstancia que por sí misma lo hace susceptible a la polémica. No se debe incursionar en el ruedo político a título de inventario, pretendiendo la inmunidad del comentario privado. Al respecto, ni siquiera hay un fuero sacerdotal.


No deseamos extendernos acá, sobre todo porque alguien pudiera alegar que el blog es un espacio reducido, particular y hasta ventajista. Empero, luce necesario apuntar algunas  impresiones que, muy  probablemente, las manifieste a través de un venidero artículo de opinión. Por lo pronto, enunciemos: el Padre Numa parte del irrespeto e intolerancia fente a la opinión que emitió, como  si la refutación lo fuese; discutible, nos interroga sobre nuestro silencio en relación a las posturas de la Conferencia Episcopal, evadiendo el asunto de fondo (la dictadura que niega); el pastor que más o menos conoce al feligrés, también parte de un supuesto errado sin probarlo (nuestra mala intención); y, después de hacer pública su opinión, a pesar de la campanada  que le dimos con toda la humildad y el respeto que nos fue posible, en un medio alterno, cree dirimirlo a través de una conversación más privada que personal,eso sí, dependiendo de su tiempo y en su iglesia. Quizá por las frases viejas, nfelices y prepotentes que se hicieron célebres, águila no caza mosca. Está bien, somos unos humildes feligreses que tampoco pueden generarle incomodidades al sacerdote, aunque - si fuere el caso citarlo - se trata de un articulista que lo cuestionó y espera la debida contra-argumentación; o, si lo prefiere, algo que no nos quita y no nos pone, de un diputado que alguna representación tendrá. No seremos la celebridad que él podría esperar, pero diputado al fin y al cabo, articulista de prensa al fin y al cabo, u oveja de su iglesia al fin y al cabo. Para no abundar, añadimos dos notas más y una necesarísima advertencia.


De un lado, la agresiva respuesta me parece peligrosa porque el Padre Numa se supondrá acosado de insistir en nuestros señalamientos, o si se nos ocurriese responder a un futuro dislate de los ya habituales. Obedece a una conducta generalizada del gobierno y de sus defensores, porque - victimizándose - convierten en un ataque personal cualquier manifestación de disidencia. Gobierno demasiado susceptible que, al agredir verbal y físicamente al resto de la humanidad, inmediatamente se siente agredido por la más ligera observación que se le haga. Está demás decir que nadie acosa al Padre Numa, quien preventivamente dsliza una actitud que igualmente nos entristece.


Del otro lado, está el asunto del discernimiento. Es lo que tratamos de hacer por largo tiempo antes de responderle, evitando hacerlo y, luego,haciéndolo con la mayor delicadeza que nos fue posible. Por lo visto, el Padre Numa emplea el término a su conveniencia, mas no lo ejercita.

Finalmente, el propósito de traer acá sus respuestas, no es otro que el de preservarlas para circunstanciar un debate o una polémica frustrada.  La captura de las imágenes es legítima y lícita no sólo porque nos atañe, sino porque ellas las divulgó, las orbitó y, en definitiva, las publicó en un espacio social, en una red voluntariamente compartida, a la vista de todos, incluyendo la propia cuenta abierta de Facebook del Padre Numa (https://www.facebook.com/josenumam?fref=ts) en la que, por cierto, equivocadamente lo linkeé en un artículo referido al delito calculado de las remodelaciones o restauraciones del Estado: equívoco a la postre, acertado.

LB

lunes, 20 de marzo de 2017