Mostrando entradas con la etiqueta Leonardo Guzmán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Leonardo Guzmán. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de julio de 2020

Y OFICIO

José Daniel Pérez
Luis Barragán

Junto a Leonardo Guzmán y otros compañeros, anduvimos por varios años recorriendo de punta a punta el estado Anzoátegui  Fue un destacado dirigente que ocupó, todavía joven, las más altas posiciones regionales del partido al que después renunció.

Finalizó sus estudios superiores,   y, a la postre,  cumplió con responsabilidades estadales y también nacionales en el Colegio de Ingenieros. Activó en otra organización política, teniendo  por contexto una entidad federal tan compleja y también violenta.

Fueron muchas las vicisitudes y procesos compartidos, incluyendo el intento de descalabrar la corriente más inequívocamente opositora, firme y decidida, a la que pertenecíamos. Versamos en torno a dos décadas tejidas por las más intrincadas circunstancias, en cualesquiera puntos cardinales del país. Sin embargo, debemos hacerle un fundamental reconocimiento a su honestidad a toda prueba.

En efecto, apenas comenzaba a masificarse la práctica, quizá teniendo por punto de partida al estado oriental, un ex – gobernador se cansó de ofrecerle unos buenos reales en forma indirecta, directa y directísima. En una oportunidad, volviendo de El Tigre, vía Barcelona, tropezamos con el poderoso personaje en la vía y – sencillamente – lo mandó y lo mandamos al larguísimo carajo, por cierto, como otros – por entonces y después – no lo hicieron, transándose por cuatro lochas.

En otros tiempos, hubiese tenido arreglo un sencillo problema odontológico, pero - en estos más recientes -  se tradujo en un coma diabético y José Daniel se marchó a la eternidad. Siempre lo recordaremos como ejemplo de lealtad y absoluta honradez, sencillez y oficio.

Fotografía:

martes, 9 de abril de 2019

S O S

El general Parkinson
Luis Barragán


Que atravesemos una catástrofe humanitaria, no debe eximirnos de especificarla y de mencionarla día tras día, en la búsqueda impostergable de soluciones.  Por generalizada que esté la enfermedad de Parkinson, Alzheimer, epilepsia y otras  que afectan el sistema nervioso central y periférico, importa dar la lucha cotidiana, suscitando toda la solidaridad necesaria que, por una parte, constituye un valor imposible de borrar o maniatar, y, por la otra, tampoco nos releva de la urgente y decidida superación de la dictadura que ha provocado la consabida e inmensa tragedia vivida por los venezolanos.

La Fracción Parlamentaria 16 de Julio, se ha hecho eco de un proyecto de Acuerdo promovido por  @fundaparkca,  en relación a la materia.  Y, como lo acostumbramos, días atrás hicimos la debida consignación por Secretaría con el propósito  de abordar el problema en la venidera sesión de la Asamblea Nacional a realizarse en fecha cercana al Día Mundial de Parkinson.

Por obvia que sea la intención, no está demás aclarar que el  asunto  no tiene tinte partidista alguno. Actualizando la representación parlamentaria, importa acotar que la crisis humanitaria compleja, según la nomenclatura internacional, nos convoca a todos con absoluto rechazo de las manipulaciones convertidas en una cultura indispensable de combatir.

Ciertamente, nuestra agrupación parlamentaria impulsa iniciativas que así lo permiten instrumentos reglamentarios, como el de las propuestas de acuerdo, en torno al consabido artículo 187, numeral 11 constitucional que ha levantado polémicas que sólo el debate definitivo puede zanjar. Sin embargo, igualmente respalda iniciativas de un inequívoco carácter social, esta vez para detener el injusto avance del general Parkinson, porque – sencillamente – es nuestro trabajo y, ante todo, nuestra vocación: el parlamento tiene una inmensa responsabilidad que no la dirimen – precisamente – las acrobacias del inútil sectarismo de ocasión.

El Día Mundial de la referida enfermedad neurológica, coincide con otra fecha de ingrato recuerdo (11 de abril), la que suele imponerse en la opinión pública por interés de un régimen que la ha explotado vilmente hasta la saciedad, pero  son otras las urgencias y retos que hoy tenemos por delante. Tuvimos la satisfacción de haber contactado con el Lic. Alexander Hernández, a través de Leonardo Guzmán, un viejo amigo, para poner en sintonía el esfuerzo parlamentario con el que heroicamente realiza la sociedad civil organizada, por lo demás, clave fundamental de un distinto futuro para el país.

08/04/2019:
http://www.lapatilla.com/2019/04/08/luis-barragan-el-general-parkinson/
https://apuntoenlinea.com/2019/04/08/luis-barragan-el-general-parkinson/
https://tenemosnoticias.com/noticia/barragn-luis-parkinson-general-662605/1320490
https://venezuelaunida.com/luis-barragan-el-general-parkinson/

lunes, 30 de enero de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA


Demasiado se nota  la escasez de médicos y, lo más alarmante, tenemos una significativa deserción de docentes universitarios. Nadie tiene que juzgarlos por buscar nuevos horizontes lejos del país e, incluso, acá mismo, complementándose con otras tareas para sobrevivir. Y, si de juzgar se trata, todos estaríamos implicados, pues, ¿por qué llegamos a esta situación?, ¿cómo es posible que el salario universitario se encuentre en el subsuelo?, ¿acaso no sabemos que la gran responsabilidad es la del gobierno?

En días pasados, en las redes sociales, apreciamos el testimonio de un viejo amigo, honestísimo ciudadano y quien constituía y constituye una importante reserva moral y política del estado Anzoátegui, aquejado por una enfermedad que lo alejó de las actividades partidistas. Ha sido largo y penoso el camino para lograr los medicamentos, si es que lo logra oportunamente, como ocurre con todo el mundo: !todo el mundo! (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10209807311114414&set=a.1051444321289.2008568.1081170942&type=3&theater).

Al encontrar las referencias de la vieja prensa, la de Razatti de 1893 y la de Dominici de 1937, fue inevitable sentir la angustia sobre la suerte de la Venezuela actual. E, incluso, la irresponsabilidad del gobierno raya la deliberada y criminal indiferencia, promoviendo a los médicos comunitarios que egresa constantemente, mas no contrata, prefiriéndolos de universidades reconocidas, como ocurre con la gobernación del estado Sucre, tal como lo comentó por estos días Max Guerra en una conversación ocasional.


La prensa censurada, bloqueada la información vital, procura impedir que emerjan las denuncias de una realidad que es cotidiana, desgraciadamente cotidiana en todo el país: faltan médicos, medicamentos, equipos, divisas para cubrir las necesidades más básicas Tamaño contraste con el viejo periodismo, además, el inmediatamente anterior a la llegada de esta mentada revolución. Denuncias y orientaciones, siendo éstas las que forzaban a las autoridades a responder por ante la opinión pública, el parlamento, gremios.


Valga  la acotación, a diaria lectura de la prensa nos reportaba crónicas como la de Manuel Rojas Poleo (Jesús Sanoja Hernández), quien preguntaba y respondía sobre nuestros médicos para redondear un texto de intenciones políticas. Por ejemplo, preguntaba en El Nacional (Caracas, 02/03/1978), ¿Qué tenían en común Neri, David Lobo, Santos Dominici, Diego Carbonell, De Venanzi, Rísquez y David Lobo? E, invertida la respuesta, con una diagramación que no contaba con os recursos actuales, haciendo grata la crónica, nos llevaba a la rectoría de la Universidad Central.

Tamaño contraste: la situación médico-sanitaria y el tratamiento político y periodístico del problema. Inevitable angustia, inevitable.
LB

domingo, 26 de junio de 2016

MALAGUEÑA

EL NACIONAL, Caracas, 26 de junio de 2016
Ednodio Quintero y los cuentistas venezolanos
20/33: Silda Cordoliani
 
Ciudad Bolívar, 1953. Cuentista, cronista de cine y editora. Cursó estudios de Letras en la Universidad Central de Venezuela, y un postgrado en cine y literatura en la Universidad de Barcelona.

De joven quiso ser actriz, de ahí su afición al arte cinematográfico –y sus maneras de María Félix– que la han llevado a convertirse en una acuciosa crítica y cronista. Varios de sus trabajos sobre cine fueron recogidos en su primer libro, Sesión continua (1990) donde demuestra su sensibilidad y pericia en el acercamiento a films, directores, actores, temas y motivos del séptimo arte.

De su dilatada carrera como editora, habrá que destacar su paso por el Museo de Bellas Artes y el Banco Central, y muy en especial su eficiente desempeño en Monte Ávila Editores donde puso en práctica sus modernas ideas acerca de la edición. También ha incursionado con éxito en la literatura infantil, en particular con Simón Bolívar, un relato ilustrado (2002) que escribiera en colaboración con María Elena Maggi.

A la par de su afición por el hecho cinematográfico y de su oficio de editora, Cordoliani ha encauzado su vocación hacia la narrativa, centrándose exclusivamente en el cuento. “Cuentista absoluta”, a decir de José Balza. Exigente consigo misma, perfeccionista hasta la extenuación, quizá insegura y temerosa de exponerse a la crítica por haberse fijado un muy alto nivel, apenas ha publicado una treintena de relatos en tres volúmenes compactos. Suficientes, sin embargo, para revelar un mundo muy particular regido por la pasión, suficientes para reclamar un destacado sitial en la narrativa venezolana.

En Babilonia (1993) asoma una escritora –y una escritura– madura, dueña y señora de los instrumentos de su oficio, con una voz firme y segura que se define desde la femineidad más profunda y sensual. Los temas se mueven en el círculo estrecho y a veces sofocante de las pasiones humanas, donde el deseo y la sexualidad ocupan un lugar preponderante. Seres escindidos, mujeres viajeras y fugitivas a la manera de las road movies tan caras a los films predilectos de la autora (¿alguna reminiscencia de Thelma & Louise?), la violencia convocada por el fragor de los cuerpos, la necrofilia, la sumisión, lo masculino como prescindible o suplementario, son algunos de los temas que aparecen y reaparecen en estos relatos estupendos como los episodios de una crónica que ilustrara el eterno combate entre Eros y Tanatos.

Íntimas revelaciones, conflictos existenciales, los avatares y contradicciones de lo femenino reaparecen en La mujer por la ventana (1999). En un tono que podríamos llamar reposado, Cordoliani continúa poblando su catálogo de mujeres perdidas, signadas por la ausencia y el abandono, mujeres sumidas en la reflexión, nada resignadas pero conscientes de su destino, tal vez felices y plenas a su particular manera. El lenguaje de estos relatos es terso, preciso, muy cuidado, siempre al servicio de la narración. No obstante, en la búsqueda de la perfección, y precisamente por ello, aparecen ciertas señales elusivas que ponen en duda aquello que leemos en la superficie, creando un ambiente ambiguo que posibilita la irrupción de lo desconocido, y así el relato se enriquece con una doble lectura. Y a mi parecer, en esto consiste la auténtica literatura.

En lugar del corazón (2008) reafirma la presencia poderosa de Silda Cordoliani en el ámbito de la cuentística venezolana. En la plenitud de sus dotes creativos nos ofrece unos relatos “absolutos”, acabados, algunos memorables y sin desperdicio como “Océano”: impregnado de un lirismo que me atrevería a calificar de perfumado y de una sutil mirada a las emociones en aquel punto donde coinciden con los sentimientos, dejando en el lector una ligera inquietud como el aleteo de una golondrina o como un inesperado haikú.

Desde que lo leí por primera vez quedé fascinado por “Babilonia”: un relato “clásico”, como extraído de Las mil y una noches: la entrega de la virginidad dentro de un rito ancestral, la sangre que dibuja los mapas del amor.

Fotografía: Leonardo Guzmán.
Fuente:
http://www.el-nacional.com/papel_literario/Ednodio-Quintero-venezolanos-Silda-Cordolianii_0_870513149.html

jueves, 24 de julio de 2014

CUADERNO DE BITÁCORA

La semana pasada estuvimos en sendas Asambleas de Ciudadanos en el estado Anzoátegui. Concluyendo la de Lecherías, ya tarde, salí del auditorio hacia el baño. Al regresar, me detuvo un joven estudiante de derecho para intercambiar algunas opiniones sobre la constituyente que, por cierto, no le atraía, aunque era muy niño para 1999. De repente se acercó una persona muy alta, envejecida y de lentes oscuros. Me dijo algo así como “diputado Luis Barragán, ¿te acuerdas de mi?”. Y, como ya a estas alturas de la vida estamos para la respuesta franca e inmediata, le dije que no. Palabras más, palabras menos, replicó “¿sabes dónde está ahora Leonardo Guzmán?”.  Prontamente, entendí las intenciones. El sujeto no esperó respuesta alguna, pues, ya había comenzado a darla alegándole que Leonardo es mi hermano. El sujeto dio media vuelta y se marchó, caminando tranquilamente. El joven estudiante me miró estupefacto y, al volver al auditorio, seguimos con el tema constituyente.

De regreso a casa, dos o tres días después, en la noche, nos percatamos de un llamado de Google sobre un dato noticioso. Se trataba de alguien que me atacó en un medio anzoatiguense. Comprendí mejor el asunto. El martes, en la sesión de la Asamblea Nacional, le pregunté a un diputado amigo de ese estado y, luego de buscar la nota en la laptop, el diagnóstico fue rápido: es un loco de carretera, chavista hablador de pendejadas.

La nota es sorprendente, concediéndome poderes casi taumatúrgicos en la entidad oriental y en relación con un amigo con el cual compartimos ideas desde los remotos tiempos de militancia juvenil. Todo un exabrupto. Sin embargo,  aunque muy de vez en cuando surgen notas de esta calaña, recordamos el obsequio digital que tiempo atrás nos remitiera un amigo de aquellos lares. Varias noches, traspapelada la pieza en nuestros archivos, por fin la conseguimos.

Se refiere a los tiempos de un escándalo de alcances nacional y regional. Coordinábamos por entonces la JRC de Anzoátegui, como integrante de su directorio nacional. Y tales eran nuestras posturas en el seno de la organización. Lo curioso es que, algunos años más tarde, nos enteramos que, después de publicada la nota, un conocido puñalero anduvo detrás de nosotros para vengar la osadía. No pudo darnos alcance, pues, hicimos un recorrido por medio estado y, esto si lo conservo en la memoria, en lugar de ir para un determinado sitio, nos quedamos en San Mateo. Al inocente lo salva Dios, porque alguien al que se conocía como el “Gallo Giro” (o algo así), nos buscaba. Muy luego, conseguimos a Guevara León en un evento partidista nacional a Guevara León y negó  que hubiese ideado o alentado la revancha.

Desfavorable la nota reciente del carretero, no deseamos perderla. Obviamente, está harto errado. Para no extendernos, digamos – por una parte – que la dirección copeyana del estado, encabezada por Leonardo y José Daniel Pérez, se mantuvo por estos años a pesar de las increíbles discrepancias con Caracas, incluyendo la solidaridad de ambos cuando se produjo el “golpe de Estado” contra la dirección nacional del partido a principios de 2006, afectando a quienes fuimos los más firmes, visibles y vehementes opositores al gobierno nacional; y – por otra – no es una mera casualidad que el sujeto en cuestión sea chavista, teniendo por oficio la difamación. Además,  degenerando la situación interna del partido, muy respetablemente, Leonardo y José Daniel se marcharon y ahora tienen distintas ocupaciones políticas, siempre en la oposición. Valga agregar, el uno un abogado penalista y el otro, ingeniero civil, por fin dedican un poco más a la vida persoal y económica que descuidaron por más de diez años. Son mis hermanos y no hay campaña, evento o el más modesto acto que no sepa del más activo concurso de ambos.

He acá el texto publicado hace poco por la Nueva Prensa: 

"La movida
Lunes, 21 Julio 2014 - 3:17am
Armando orocopey negro
orocopeysolano@gmail.com

Ellos mismos se están liquidando, los directivos y diputados de la oposición, están cavando sus propias tumbas políticas.
La división  no la esconden, las declaraciones de Ramón José Medina, donde manifestaba prácticamente que la MUD se lavaba las manos con la situación de Leopoldo López, abrieron las compuertas de esos sentimientos escondidos. Ya la ruptura está en la calle, el fin de semana pasado visitó el estado Anzoátegui una comisión de parlamentarios, para promover un movimiento constituyente, mediante firmas y elección de delegados. Nos cuentas, que lo menos que hicieron fue eso, no perdían oportunidad de criticar a La Mesa de La Unidad Democrática. Argumentaban que ese porcentaje con que se apoderaban los grandes partidos políticos, de todas las decisiones, era extemporáneo y no se ajustaba a la realidad. Y como si fuera poco expresaban que los directivos de la mesa, no habían estado a la altura de las circunstancias.

Uno instituye que ellos pretenden sustituir a la MUD, Pero para donde van, de lo malo a lo peor. Dentro de los diputados visitantes, asistió uno de Copei, de nombre Luis Barragán, persona de confianza del ex gobernador Cesar Pérez Vivas, derrotado en el Táchira por las fuerzas chavistas del cambio.  Este señor, Barragán fue el padrino y protector de la directiva que tuvo en sus manos al partido social cristiano durante 13 años en Anzoátegui. Barragán era el operador político que en Caracas aprobaba todas las acciones  de esa gente. En tiempo de elecciones internas se encargaba de llamar telefónicamente a todo aquel que se atreviera  enfrentar a los destructores de Copei. Barragán visitaba el estado cuadrándoles votos a estos personajes. Además cuando alguien trataba de abrirle los ojos a Pérez Vivas, Barragán le lavaba la mente para que los siguiera apoyando Hasta la casa regional de Copei  la dejaron perder, dándole toda la asesoría legal a la conserje para que no la entregara.   Barragán terminó de apoyarlos cuando los señores terminaron de destruir a Copei Anzoátegui. Hoy regresa con La Movida, con la clara intención de acabar con la MUD, no tiene nada de raro que venga a concluir su trabajo en nuestra entidad federal, acabar con la oposición, dividiéndola y después neutralizándola. Mientras nosotros en el PSUV, celebramos el debate interno democráticamente, inspirados en los planteamientos de nuestro máximo líder aun presente en todos nuestros actos victoriosos. ¡Chávez vive, la lucha sigue¡"

Fuente: http://www.nuevaprensa.web.ve/node/19430

LB

Post-data: Recincide el sujeto. Esta vez, en un elevadísimo cuadro de análisis de COPEI, su aparente especialidad.  Aunque José Daniel Pérez nos comenta que nunca fue copeyano. Forma parte de una fauna curiosa en el estado, pues los hay quienes contaban y cuentan con la posibilidad de publicar sus sesudas reflexiones, empleándola para el chantaje. No vale la pena responder, aunque sí guardar estos archivos:

La MUD y Copei
Armando Orocopey S

Quizás fueron las declaraciones  del presidente de Copei a nivel nacional, las que en realidad  provocaron la renuncia de Ramón  Guillermo Aveledo.  Olvídense que el tono inmaduro  de la gente de Voluntad Popular, llevaron al ex dirigente de Copei a finalizar su papel de coordinador de la MUD.
Aveledo, es de esos políticos veteranos que ponían el cargo a la orden, preparando todo a su alrededor para que nadie aceptara esa propuesta, claro amparándose en el trabajo tesonero.
Así lo hizo hace un año y por supuesto nadie quería que eso sucediera.
El expresidente de la Cámara de Diputados y ex secretario privado del expresidente Luis Herrera Campins, reconocido hoy por ser un caballero inteligente y político de primera línea, es producto de esa generación de copeyanos formados bajo el fragor de las luchas universitarias y por supuesto adoctrinados en los cursos dictados en aquel IFEDEC, dirigido por el doctor Arístides Calvani.
Se cansó de la diatriba interna, de la mediocridad  de políticos pantalleros y mediáticos, pero sobre todo le indignó que el presidente del partido en que militó toda su vida asumiera una posición tan radical, especialmente si Enríquez, siempre fue un cero a la izquierda en la Unidad, por su inactivad política preocupado en hacer desaparecer del mapa a Luis Ignacio Plana.
Por supuesto que no se puede esperar más de quien solo se reconoce en su libro de vida el haber formado parte de un grupo de Rock. Si Luis Barragán dirigente nacional de esa organización, destruyó a Copei  en  Anzoátegui, llevándolo a la mas mínima expresión histórica. Roberto Enríquez provoca doble destrucción, la de la MUD y la de su propio partido. La renuncia de Carlos Melo a la dirección nacional es la punta de esa gran bloque de hielo que saldrá a flote por la mala conducción de la democracia cristiana.
Y cuando algunos pensaban que el vicepresidente copeyano Enrique Naime, podría ser la cara salvadora y el equilibro necesario, aparece en una entrevista acompañado de Juan C. Caldera y  el coordinador nacional de Voluntad Popular, solamente manifestando que Aveledo entró a la MUD como el doctor Aveledo yu ahora salía como Don Aveledo. Argumento irrelevante, aparte de eso se hizo solidario con los cinco puntos que planteó el representante de Primero Justicia. Típico del que nunca fue político. Si tuvieran vergüenza hace rato que toda esa dirección nacional de Copei hubiesen renunciado a los cargos.

Fuente: http://www.nuevaprensa.web.ve/node/20704

lunes, 22 de abril de 2013

ECOLOGÍA GRIS

EL NACIONAL - Lunes 22 de Abril de 2013     Cultura/3
El foro del lunes
CARLOS DELGADO FLORES Señala que Internet ayuda a que los venezolanos se formen criterios políticos
Para el académico, las redes sociales promueven intercambios de datos que permiten el surgimiento de un elector racional, uno que aspira a un espacio de gobernabilidad público
"El diálogo empodera y la diseminación de información genera simetría"
MICHELLE ROCHE R.

Carlos Delgado Flores es magíster, profesor de la Universidad Católica Andrés Bello, coordinador académico del posgrado en Comunicación Social de esa casa de estudios y miembro del Consejo de Redacción de la revista Comunicación. El año pasado formó parte de las mesas de diálogo ­en el área de Política Comunicacional­ cuyos resultados permitieron redactar los Lineamientos del Programa de Gobierno de Unidad Nacional, presentados por la Mesa de la Unidad Democrática en enero de 2012. Pero su trabajo más importante es silencioso: durante la última década se ha dedicado a interpretar las estrategias culturales del Gobierno y a entender cómo las nuevas tecnologías están reconfigurando la participación política y social de los venezolanos. Sus conclusiones están en las revistas editadas por el Centro Gumilla y representan perspectivas reveladoras del panorama real de las relaciones de poder en el país, de los perfiles electorales y de la entrada de Venezuela a la era de la información.
El impresionante desarrollo de las redes sociales en el país le hace pensar que las tecnologías pueden aprovecharse para conciliar la brecha cultural entre los venezolanos ­hoy, 8 millones no pasan del séptimo grado­ y que esas redes deben establecerse como los lugares del diálogo para la formación de ciudadanos.
De acuerdo con sus investigaciones, 65% de los usuarios de Internet en Venezuela pertenece a los niveles D y E, se ubica entre 18 y 32 años de edad y se conecta diariamente varias veces, desde los hogares o teléfonos móviles, con fines de socialización y búsqueda de información.
"Los 10 tabulados básicos del censo más reciente incluyen conexión a Internet y a televisión por cable. Según los datos que he revisado, encuentro, preliminarmente, que la correlación entre una y otra es alta, más de 0,80. Es decir: que quien tiene televisión por cable tiene acceso a Internet.
La penetración de la televisión por cable en Amazonas, por dar un ejemplo, es de 96%. Ya no podemos decir que Internet no tenga influencia en lo que pasa en Venezuela".
­¿Esas estadísticas reestructuran la hegemonía comunicacional del Estado? ­Abren la posibilidad de que se filtren otros mensajes, más allá de su aparato comunicacional, que es funcional y poderoso. Mientras la gente tiene más acceso a la televisión por cable, a Internet y a la información generada por medios independientes, se exponen a las informaciones de los buenos conversadores en la web, aquellos que proveen informaciones de fuentes confiables. Estos son los que en Twitter hacen retuiteo, comentan, usan fuentes confiables, las contrastan y aceptan el comentario en una atmósfera del respeto.
­¿Pero, la dependencia de la conexión no hace vulnerables esos procesos? Por ejemplo, el domingo de las elecciones, cuando se cayó Internet por unas horas.
­Somos vulnerables por otras razones: tenemos pocos proveedores para acceder a Internet y no podemos elegir, el servicio de conectividad es malo y el ancho de banda, risible. Estamos muy por debajo de los estándares internacionales y del promedio latinoamericano.
­¿Cómo evidencia la más reciente campaña el fortalecimiento de las redes sociales frente a la hegemonía comunicacional del Gobierno? ­Más allá de la polarización política, hay varios perfiles: 18% de usuarios de Internet son conectados y politizados: deliberan, hacen cyberpolítica, se forman criterios y no acceden a los medios de comunicación. Los medios de comunicación aquí son malos conversadores; los periodistas no, pero los medios sí, porque tienen poco nivel de interactividad. En nuestra coyuntura, eso implica perder audiencia a altos costos, tanto monetarios como políticos. Hace 5 años, la cuota de mercado de Internet era de 11% y la de televisión de señal abierta, de 35%. Hoy están a mitades, si no es que Internet ya está por encima. Según datos oficiales, 40% de la población venezolana es usuario de Internet y de allí, 8 millones de venezolanos tienen un perfil en Facebook, es decir, 8 de cada 10 habitantes del país, y 4 de cada 10 tienen una cuenta en Twitter. Es una diseminación mucho mayor que la de los periódicos. El problema es que nuestros medios (ni los radioeléctricos ni los digitales) no tienen oferta positiva, porque en una polarización como la nuestra no se proponen ideas. Pero el caso es interesante porque parte de esa población conectada y politizada ­como la hemos llamado en ensayos sobre el tema en Comunicación­ dejó de votar por Chávez porque está muerto y lo hicieron por Capriles, convencidos por el diálogo que han mantenido permanentemente con gente opositora o en redes; pero esa oferta hay que mejorarla.
­Por eso sostiene en sus investigaciones que el elector venezolano no es emotivo sino racional.
­El clientelismo, que lo asumimos como un vicio de la política, es también una elección racional. No es socializadora, pues privatiza el espacio público y desinstitucionaliza, pero obedece a nuestra lógica cultural: el venezolano es contigencialista y para él la voluntad personal tiene más peso que el proyecto colectivo.
­¿Qué prácticas sociales promueven las tecnologías? ­El diálogo entre iguales con interlocución; es decir, que tú escuches lo que te están diciendo y que quien habla luego te escuche con una norma que es consensuada. Esa es una actitud socializadora y permite el surgimiento de un elector racional que aspira a generar un espacio de gobernabilidad público y se interesa en crear una república a través del intercambio de conocimiento. El diálogo empodera y la diseminación de información genera simetría.
­¿Están las redes rompiendo la hegemonía comunicacional del chavismo? ­ El martes, Aporrea.com era un ejemplo del nivel de autocrítica que se está articulando en el chavismo. Allí vemos cómo Internet no sólo es arenga y movilización. Cuando revisas los trending topics nacionales de Twitter, notas que ellos están afrontando problemas en la unificación de tráfico porque te consigues con cinco hashtags asociados al mismo tema y son cinco etiquetas distintas. Antes era una sola porque había una voz mandante, pero ahora hay enredo y división. La burocracia gubernamental del proceso no entiende de dialogicidad y su diseño de redes es eficaz en el sentido de que homologaron la red de distribución de datos con la logística: usan las redes para movilización en los eventos clave y no deliberan. El problema, sin embargo, es que la oposición tampoco lo hace ni tiene mayores estrategias en redes.
­¿Hacia dónde deberían apuntar esas estrategias? ­A apoyar las prácticas de las redes, empodérandolas. ¿Por qué las propuestas programáticas de la MUD no salen a deliberación en línea? ¿Por qué no han difundido en redes el programa unitario? Si hay un buen espacio público, si hay una sociedad con sentido común, las políticas no tienen por qué ser interventivas ni costosas. Poner las ideas y los sentidos en común supone generar actitudes articuladas, puntos de encuentro y proyectos. Ese espacio hay que restablecerlo porque lo perdimos. Si bien la estrategia comunicacional del chavismo es de hegemonía, y por la vía de la propaganda, la simbología y el tono religioso repite en múltiples formatos un solo mensaje, del otro lado tampoco se ha construido un sentido común desde la horizontalidad de las redes. Quisiera que hubiera más acercamiento entre la academia y la MUD, pues no sólo debemos empoderar proyectos culturales con base en su incidencia, sino estudiar bien las políticas culturales y abrir la política a un debate enriquecedor; la cultura no se trata sólo de promoción de arte. En este momento sólo está dedicada a estetizar la política y eso debemos erradicarlo.
Fotografía: Leonardo Guzmán.