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sábado, 2 de diciembre de 2017

DÍAS FERIADOS

EL NACIONAL, Caracas, 01 de diciembre de 2017
El libro y las ferias: antídotos contra el desánimo y el pesimismo
Marcelino Bisbal
 
I
Por estos días, más concretamente el 25 de noviembre, se inauguró en México la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL 2017). Apenas dos días del inicio de la II Feria del Libro del Oeste de Caracas (FLOC 2017).
La Feria de Guadalajara nace en 1987, es decir, que ya tiene sobre sus espaldas treinta años de existencia. Treinta años de haber caminado un buen trecho y treinta años de haberse convertido en la feria del libro más importante de Iberoamérica y una de las más nombradas y tomadas en cuenta del mundo, después de la magnífica Feria del Libro de Frankfurt.
La Feria Internacional del Libro de Guadalajara surge al abrigo de una universidad pública: la Universidad de Guadalajara. La FIL abre sus puertas el último sábado del mes de noviembre de cada año y se despide, después de nueve días de actividad, el primer domingo del mes de diciembre. Esto ha sido así desde 1987.
De ninguna manera pretendemos hacer comparaciones con la feria de Guadalajara. Pero hay algunos puntos de encuentro y de coincidencias. La Feria del Oeste de Caracas nace como iniciativa de la Universidad Católica Andrés Bello y abre el último lunes del mes de noviembre y se despide, hasta el próximo año, el primer domingo del mes de diciembre.
El encuentro es que ambas ferias celebran al libro como el mejor invento del hombre, porque de acuerdo con el lema y planteamiento de Marshall McLuhan: el libro es una extensión de alguna parte del cuerpo, así como los diversos instrumentos que se ha dado el ser humano. Igualmente lo expresaba Jorge Luis Borges al decirnos que el libro es una extensión de la memoria y la imaginación: “Si leemos un libro antiguo es como si leyéramos todo el tiempo que ha transcurrido desde el día en que fue escrito y nosotros. Por eso conviene mantener el culto del libro. El libro puede estar lleno de erratas, podemos no estar de acuerdo con las opiniones del autor, pero todavía conserva algo sagrado, algo divino, no con respeto supersticioso, pero sí con el deseo de encontrar felicidad, de encontrar sabiduría”.
La Feria del Libro del Oeste de Caracas es muy modesta, pero está intentando abrirse camino en los mejores ámbitos de la creación y el conocimiento humano, aun a pesar de las intromisiones irritantes de nuestra actualidad. Porque está ligada, al igual que la Universidad Católica Andrés Bello, al país y a su realidad. No escapamos a ella, no queremos huir y mucho menos ausentarnos. La UCAB asume una responsabilidad ética y hoy la queremos reafirmar al abrir la II Feria del Libro del Oeste de Caracas.
La Universidad Católica Andrés Bello y su II Feria del Libro del Oeste vuelve a acometer la empresa de darle la palabra al libro, a sus autores locales, a los invitados internacionales, a los lectores, a los creadores, a los músicos, a los cineastas y teatreros, a los soñadores de un mundo mejor y más justo, a los que creen que podemos tener un país distinto… Porque las ferias, la nuestra también, quieren ser un festival para celebrar la cultura. Ante la barbarie que se nos ha venido imponiendo, la coherencia y la persistencia por el buen hacer; a la falta de civilidad del poder, la búsqueda de sentido o las reflexiones sobre su ausencia. Lo decía muy bien la escritora argentina Grisel Gambaro cuando por allá en 2010, siendo la pregonera de la Feria del Libro de Frankfurt, hablaba sobre el valor de la escritura y en definitiva de la literatura:
“La literatura, aparte de significar muchas otras cosas, también es esto: la detención de la mirada sobre el árbol que crece y quiere vivir, el árbol cortado y la muerte. Hablar –escribir, leer– sobre la ausencia de cordura, aunque el azar de nuestra seguridad aparente protegernos”
II
Decíamos antes que la Feria del Libro del Oeste de Caracas apenas tiene dos años. Pero desde el lunes 27 de noviembre dio un nuevo paso más firme, menos tambaleante, más imaginativo y también más retador. Como ven, desde Montalbán-La Vega, en donde está enclavada la UCAB y toda su comunidad, aun a pesar de los tiempos que corren en el país, queremos persistir en la aventura de llevarla a cabo todos los años. La persistencia significa, a pesar de los problemas que abruman al país, desafío del pensamiento y de las ideas.
III
La Feria del Libro del Oeste de Caracas 2017, desde los espacios del oeste de la ciudad, las más de las veces olvidados, hace suya la sentencia del Quijote de don Miguel de Cervantes como el lema de esta nueva cita: “Todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas, porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca”.
Será así, aun a pesar del des-orden reinante y la barbarie presente.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/libro-las-ferias-antidotos-contra-desanimo-pesimismo_213631

sábado, 29 de octubre de 2016

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Rafael Caldera. "El mito de Sísifo". El Universal, Caracas, 22/07/1987.
- Descubren plan para asesinar a Diego Arria. El Nacional, Caracas, 08/08/74.
- Carlos del Vecchio, el liro de Petkoff y los elogios de Canache Mata. Tribuna Popular, Caracas, 09/10/69.
- Marcelino Bisbal. "Lo que ya no será jamás como antes". El Diario de Caracas, 07/04/89.

Reproducción: José Rafael Pocaterra niega la censura de prensa por entonces prevaleciente. El Nacional, Caracas, 28/02/1950.

viernes, 21 de octubre de 2016

¿Y III?

EL NACIONAL, Caracas, 21 de octubre de 2016
Dylan, entre la estandarización y la originalidad
Marcelino Bisbal

I
Hay otras preocupaciones
En una estupenda entrevista, que data del año 2000, que le hicieran al filósofo venezolano J.M. Briceño Guerrero y que fuera publicada por la Fundación Empresas Polar en el libro Venezuela siglo XX: visiones y testimonios, nos dice que en Venezuela nada se puede pensar sin tener en primer plano la agitación política del momento. Nos expresa también que sería útil para el país y su gente que se pudiera desviar la mirada para pensar y reflexionar sin que la política nos invada nuestra mentalidad, el sentimiento, incluso las relaciones sexuales de la gente…
La idea con esta crónica es pensar sobre otro asunto que nos importa, así como también nos preocupa el destino del país. Pero esta vez no nos vamos a referir al hecho político del momento, a los desafueros que cometen quienes gobiernan y ni siquiera al discurso salvaje del que se ha impregnado el país. Esta vez se trata de leer lo que ha ocurrido con el otorgamiento del Premio Nobel de Literatura 2016 a un cantautor estadounidense, a un trovador que ha tenido una gran influencia en el mundo del rock-folk. Su verdadero nombre Robert Allen Zimmerman. Sin embargo, lo conocemos desde hace ya un buen tiempo como Bob Dylan. Nombre este que Robert asumió en homenaje al poeta Dylan Thomas de quien llego a decir que fue una gran influencia en sus formas poéticas de construir las letras y la estructura rítmica que le imprime a su poesía a través de la música que las adorna. Así, se ha dicho de Dylan que es “uno de los grandes rimadores de lengua inglesa”. Quizás por ello es que la Academia Sueca haya dejado escrito en su veredicto que Bob Dylan “ha creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición americana de la canción”. Es que las letras de sus canciones están muy marcadas por cantautores de la talla de Woody Guthrie –su gran ídolo musical según ha manifestado– y por la poesía de los surrealistas franceses y muy especialmente de un Arthur Rimbaud. De esa mezcla, que llamaremos híbrida, surge una música rítmica donde la prosa, que es el núcleo central, se impone con tal fuerza expresiva que ha hecho que la secretaría permanente de la Academia, en entrevista a la página web de la Fundación del Nobel en Oslo, dijera que
“la obra de Dylan es un ejemplo extraordinario de su forma brillante de rimar, de juntar estribillos y de su estilo brillante de pensamiento… escribe una poesía para el oído, que debe ser declamada… Tiene un don extremo de la rima. Es un sampler literario que convoca la gran tradición y puede combinar en forma absolutamente novedosa músicas de distintos géneros”. En la nota biográfica, aparecida en la misma web, remata diciéndonos que “Dylan tiene el estatus de un ícono”.
Bob Dylan es todo un ídolo e intérprete poéticamente lúcido de la música popular norteamericana; culturalmente mundializado; convertido en un símbolo de la contracultura de los años sesenta y setenta; visto además como una figura contestataria sin abandonar el entramado estético, poético, sociológico y psicológico que ha caracterizado a sus mejores composiciones. En tal sentido debemos de mencionar a Masters of war (Los maestros de la guerra), A hard rain´s a gonna fall (Dura lluvia va a caer), Like a rolling stone (Como una piedra rodante), Blowin in the wind (Soplando en el viento) , Mr. Tambourine man (El señor de la pandereta)… El hecho concreto hoy es que Bob Dylan es el primer músico en obtener un Nobel de Literatura.
II
Entre lo culto, lo popular y lo masivo
El premio Nobel a Bob Dylan reabre, otra vez, la discusión sobre la idea de cultura expresada o representada en tres instancias: lo culto, lo popular y lo masivo. Sobre el tema se ha escrito mucho, pero los desacuerdos son más que los acuerdos. Allí están los trabajos de Thomas Stearns Eliot (poeta, dramaturgo y crítico literario) en perspectiva elitista, o el conocido texto de Guy Debord (filósofo, escritor y cineasta) sobre la sociedad del espectáculo (1967) donde nos refiere la idea de que la cultura está siendo mercantilizada, o el libro de Gilles Lipovetsky (sociólogo y filósofo) y Jean Serroy (escritor, crítico de cine y especialista en literatura medieval): La cultura-mundo. Respuesta a una sociedad desorientada (2010) donde confrontan la cultura de masas determinada por las modernas industrias culturales y la cultura culta como expresión de lo clásico. Desde América Latina están los trabajos originales de Néstor García Canclini (antropólogo y critico cultural) con su célebre libro Culturas híbridas (1990) y los de Jesús Martín-Barbero (filósofo, semiólogo y especialista en medios) con el libro De los medios a las mediaciones (1987). Recientemente, el escritor Mario Vargas Llosa nos sorprendió, ya no con una novela, sino con un libro de ensayos titulado La civilización del espectáculo (2012) donde nos ofrece una severa crítica a la cultura masificada de estos tiempos, una cultura muy influenciada por los medios y un periodismo complaciente en el que la cultura adquiere el apellido de light que persigue un solo fin: entretener y divertir sin mucho esfuerzo intelectual. Hay otros textos, pero dejémoslo hasta aquí.
La polémica ya había sido abierta por la misma Academia Sueca, cuando en el 2015 le otorgaba el Nobel de Literatura a la periodista Svetlana Alexiyévich. Primera vez que el periodismo se hacía acreedor de un Nobel.
A su modo, el tema sobre qué es cultura y donde debe ella estar depositada, quedaba en entredicho. Walter Benjamin es quizás, a mi manera de ver, el teórico más agudo que dejó claro por dónde se encaminaba la moderna cultura a propósito de la aparición de las técnicas que posibilitan la reproducción de la obra de arte en el sentido de expresar lo que una vez afirmara el colombiano Plinio Apuleyo Mendoza en referencia al periodismo, cuando dijo:
“No necesariamente el arte exige recintos sagrados. Puede también alojarse de pronto en un lugar modesto: por ejemplo en un género periodístico, aún el más banal –nota, crónica o reportaje– del mismo modo que una perla en una ostra”.
Desde hace un buen tiempo se viene haciendo una revisión sobre el tema. Otra vez es el momento, a propósito de este Nobel de Literatura, de revisar si se puede mantener el concepto de cultura y de prácticas culturales en estancos cerrados. El premio otorgado al cantautor norteamericano lo que hace es rechazar la estratificación jerárquica entre alta cultura o cultura superior y valorar las estéticas cotidianas de la gente. Nos lo expresaba muy lúcidamente la chilena Nelly Richard cuando nos aclara que
“uno de los primeros impulsos anti-académicos de los estudios culturales consistirá en discutir la distinción jerárquica entre cultura alta y cultura popular, en borrar el privilegio autocrático de la cultura superior (letrada) y en relegitimar la cultura baja como escenario de resignificaciones sociales y de transgresiones estéticas”.
La cultura del presente, confrontada con la cultura del pasado, está hecha de cruces, de mezclas, de fusiones. Hoy se da lo que Monsiváis llama las migraciones culturales producto no solo del traspaso migratorio de los ciudadanos en tiempos de globalización, sino que también hay migraciones culturales transmitidas por la tecnología que arranca con el cine, la radio, la televisión…y ahora el Internet. Es la complejidad cultural de las sociedades primero industriales y ahora postindustriales.
Desde esas migraciones culturales se producen nuevas sensibilidades, nuevos modos de percepción. Es lo que, otra vez, Benjamin llamó el nuevo sensorium que irrumpe para hacer que la gente “de retrógrada frente a Picasso se transforma en progresista frente a un Chaplin”. Lo que ha venido ocurriendo, se seguirá dando con mayor fuerza, son nuevas experiencias estético-sociales.
Los miembros de la Academia Sueca, con este nuevo Nobel de Literatura, al romper con los cánones tradicionales de privilegiar la tradición literaria con su lenguaje y corpus que conforma un universo autosuficiente, lo que han hecho es entender las transformaciones no solo perceptivas que se han dado y se siguen dando, sino que han interpretado que los actos de consumo que hoy se nos escurren y se escapan de los patrones tradicionales son tan válidos –hablando culturalmente– como aquellos que se dan en el recogimiento al que convoca la percepción clásica.
IV
Otra vez nuestra realidad
Pero no podemos hacer una ruptura tajante con nuestra realidad. El acontecer político del país, que se nos ofrece des-ordenado por el conjunto de acciones formuladas y puestas en práctica nos convocan a estar atentos. No podemos dejar de lado las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia y sus fallos a toda luz inconstitucionales; no debemos olvidar las decisiones del Consejo Nacional Electoral y sus malabarismos para explicar lo que es inexplicable; hay que repudiar el leguaje gubernamental, que más que convocar al dialogo y a la paz, llama a la guerra; debemos estar conscientes de las distintas agresiones que sufre el país, pero no por supuestos enemigos externos, sino por el poder y su política totalizante que todo lo quiere abarcar…
En tal sentido es bueno decirle al gobierno y al grupo que lo representa aquello que cantara Bob Dylan hace ya un buen tiempo con “The Times They Are A-Changin”, y que sigue teniendo vigencia ante todo este clima que vivimos: “Escuchadme, gentes, prestadme atención. Dondequiera que estéis…Habréis notado ya, que el agua os está llegando hasta el cuello. Si es que realmente os dais cuenta de que está subiendo. Y os creéis que el tiempo os salvará. Será mejor que aprendáis a nadar, pues los tiempos van a cambiar”.
Qué bien nos lo expresaba el mexicano Carlos Monsiváis cuando nos dijo que “A los poetas se les reconoce su genio para hacer del lenguaje una profecía en sí misma…”. 

Fuente:
http://www.el-nacional.com/opinion/Dylan-estandarizacion-originalidad_0_943105736.html
Fotografía: https://eraseunavezelcine.wordpress.com/2012/05/05/biopics-de-cine-6-im-not-there/

viernes, 31 de julio de 2015

TODO TIENE SU FINAL

EL NACIONAL, 31 de julio de 2015
Crónica del caos y la improvisación
Marcelino Bisbal 

En astrofísica se ha desarrollado una teoría que se ha dado en llamar “teoría del caos”, la cual ha originado todo un estudio acerca de las irregularidades y el desorden en que se encuentra el universo como parte de la realidad. En la naturaleza, por supuesto que en la vida como un todo, existen irregularidades y fenómenos complejos que hacen que nuestra percepción de las cosas resulte inacabada, por decir lo menos. En tal sentido, se ha configurado una disciplina que propone estudiar la existencia desde un nuevo modo que consiste en aceptar al mundo tal cual es y tal cual se nos presenta.
Desde la Caología, así se le llama al estudio del caos, el mundo visto como sistema es caótico, flexible y no lineal y está impregnado de caos ordenado. Conceptos como la no linealidad, el efecto mariposa y la complejidad de la vida y su conocimiento constituyen categorías, mejor paradigmas, para entender y explicar el orden como un desorden armonioso. La película El efecto mariposa escrita y dirigida por Eric Bress es una buena muestra del intento de explicar, en imágenes, lo que nos plantea esta teoría: “El aleteo de una simple mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo”.
Carlos Monsiváis en un excelente libro de crónicas, Los rituales del caos, nos dice que en este se inicia el perfeccionamiento del orden. Si esto en algún momento, en relación directa con el universo-mundo, fue y pareciera ser cierto,  en la realidad venezolana ha dejado de serlo. ¿Se puede extrapolar la teoría del caos para explicar nuestro caos? ¿Podemos aceptar nuestro desorden, nuestro caos tal como se da, renunciando a la ilusión de un mejor país como realizable y previsible?
En estos diecisiete años del gobierno, primero con Chávez y ahora con Maduro, la vida del país se ha convertido en un “feroz desorden”. Desde el poder se ha venido imponiendo la raíz de ese desorden, de la improvisación y de la incapacidad llevada a extremos inimaginables: proyectos que han ido y venido; políticas públicas que se contradicen entre sí; planes que no atienden al mínimo sentido común; la improvisación como método para atender las urgencias; los operativos que confluyen en las llamadas misiones llenas de voluntarismo pero de mucha incapacidad para atender las realidades; la creación de nuevos poderes públicos como intento de refundar al país; la ideología como instrumento para explicarlo todo y polarizar, incluso para producir exclusiones y marcar diferencias… En fin, esos rituales marcados políticamente han servido para mostrarnos el fracaso rotundo del régimen. Otra vez el mexicano Monsiváis acude para que intentemos entender: “El desorden se aquieta, las multitudes admiten las disciplinas del pasmo, y tiene lugar la mezcla perfecta de imposición autocrática y nivelación democrática”.
La antropóloga Paola Vásquez nos ofrece una gran investigación para que podamos explicarnos la tragedia de 1999, en el momento mismo en que Hugo Chávez salía triunfante por la aprobación de la nueva Constitución, cuando se dio el llamado deslave por las copiosas lluvias que se precipitaron desde el 11 de diciembre. Aquello fue nombrado por los medios y el discurso presidencial como “La tragedia”. El estudio se tituló Poder y catástrofe. Venezuela bajo la tragedia de 1999 (Editorial Taurus, 1999). En la investigación la antropóloga demuestra, entre muchos aspectos, “la manera en que se atribuyen y distribuyen las responsabilidades en las instituciones del Estado” y “la justificación política de la militarización”.
Desde ese trabajo pudiéramos entender lo ocurrido la semana que ha transcurrido en la carretera Panamericana. Estas son las imágenes vistas:
–Jueves 23 de julio. A la altura del kilómetro 4. Un grupo de familias portaban una pancarta: “Presidente Nicolás Maduro, nosotros lo apoyamos con el voto. Están montados ahí gracias a nosotros. Pedimos su ayuda”.
–Viernes 24 de julio. Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana, del Servicio Bolivariano de Inteligencia, de la Guardia Nacional Bolivariana y gran cantidad de maquinaria pesada se hacen presentes para proceder al desalojo. No hay paso hacia Caracas. Los vecinos del lugar, El Cují, manifiestan por la acción llevada a cabo y se niegan a ir a los refugios. Desde el poder se les llama “ocupantes ilegales”. El operativo responde a la Operación Liberación del Pueblo que adelanta el Ministerio de Interior y Justicia. Estábamos celebrando 448 años de la fundación de Caracas, además del natalicio de Simón Bolívar.
–Sábado 25 de julio. Sigue cerrada la carretera Panamericana. Despliegue del Ejército, Infantería de Marina, GNB, PNB, Sebin… Camiones militares, tanquetas antimotines… Habitantes del lugar y desalojados observan impasibles la escena. No pueden hacer nada, sino mirar cómo las paredes y techos de sus viviendas son destrozadas y ruedan por la montaña. La gente no renuncia a su espacio, no tienen otro sitio adonde ir, y en rigor, no quieren ir a otro sitio.
Aludamos ahora a un intento de comprender:
–Estos “ocupantes ilegales” están en el lugar desde hace seis años.  Se instalan allí con apoyo de las autoridades. Se les hizo vías de acceso, escalinatas, terrazas… Las autoridades estaban al tanto del surgimiento de ese barrio. Se les dejó construir viviendas bien edificadas. Hasta tenían legalizado su consejo comunal, Emmanuel.
–Algunos testimonios de los desalojados: “Esto nos agarró por sorpresa a todos los vecinos, pues somos una comunidad organizada como lo establece la Constitución. Nos parece muy extraño la medida, venga de donde venga, no sabemos quién la tomó”.  Otro habitante: “Nunca se sentaron a conversar con nosotros. Aquí hay muchos niños… A las mujeres nos han agredido y se las llevaron presas por defender lo que es nuestro”.  Uno más: “Se están llevando a las familias engañadas y luego la GNB dice que no les sale refugio porque nos califican de invasores”.
–La voz oficial. La del ministro del Interior, Justicia y Paz: “Estos despliegues, apegados a las leyes, son para la protección de los ciudadanos. Este es un trabajo pueblo-pueblo; pueblo-soldado, contra las bandas criminales que atentan contra la paz, el amor y la fe”. También se ha dicho que los terrenos serán utilizados para el proyecto de construcción del Parque Hugo Chávez Frías.
¿Por qué ese ensañamiento? ¿Por qué se les dejó invadir unos terrenos? ¿Por qué se les ayudó y aupó desde instancias gubernamentales? ¿Qué ocurrió ahora para llevar a cabo tal operativo militarizado? ¿Por qué se aludió a temas como la seguridad, la protección, la reubicación? ¿Por qué?
Cualquier explicación resulta incierta. Lo que sí está claro es que la teoría del caos no funciona para explicarnos y descifrarnos este des-orden militarizado que nos gobierna a los venezolanos. Estas escenas que se dieron en la carretera Panamericana y las que se darán en los meses y días siguientes, nos están hablando de aquello que nos dice la canción de Héctor Lavoe: “Todo tiene su final, nada dura para siempre, tenemos que recordar que no existe eternidad”.

viernes, 27 de marzo de 2015

DE LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE LAINFORMACIÓN

EL NACIONAL, Caracas, 27 de marzo de 2015
Escenarios del caos
Marcelino Bisbal

I
Las noticias se suceden una tras otra. No hay tiempo, ni tranquilidad, para digerirlas. Cuando queremos profundizar y llegar hasta el detalle del hecho, ya viene inmediatamente otra información que arropa a la anterior y nos olvidamos de la primera y pasamos a la siguiente. Es como un torbellino ante el cual no hay resistencia posible. Un torbellino noticioso. Cada día, sin exagerar, hay una construcción informativa del país, de su gobierno, de los problemas que nos aquejan a los venezolanos. Porque, como dicen los estudiosos del tema: los acontecimientos sociales existen solo en la medida en que los medios de comunicación los constituyen como tales. La información, convertida en noticia, transforma los sucesos en hechos públicos abiertos a la discusión, a la interpretación, a la toma de posición.
II
Hay quienes dicen que el país actual se parece a una telenovela, es decir, a un melodrama televisivo. Un  melodrama que cuenta lo que está pasando en la vida o algún aspecto de ella, pero dramatizándolo, exagerándolo. La telenovela convierte algún aspecto de la vida diaria en una experiencia cultural individual y familiar. Si la información es una estrategia de comunicabilidad, la telenovela como género también goza de ese privilegio.
III
Ni en los procesos de construcción social de la información, ni en la puesta en escena de las telenovelas a través de la dramatización se da la objetividad. Esta es un mito. Tanto el melodrama televisivo como la noticias son productos del proceso de elaboración de quien ejerce el oficio; bien del periodista o del escritor de televisión. Lo que leemos en la prensa, lo que escuchamos todos los días a través de la radio, lo que vemos en las pantallas del televisor, o ahora lo recepcionado por intermedio de eso que llaman los nuevos medios –producto de Internet y de las tecnologías digitales– solo existe en la medida que esos profesionales lo elaboran o lo resemantizan simbólicamente.
IV
Aquí, los últimos acontecimientos ocurridos en nuestro país. Veamos cómo ha sido la producción noticiosa de la muerte del señor Rodolfo González, a quien el presidente Maduro llamó el Aviador y que en cadena nacional, sin que mediara ninguna prueba tangible, solo la palabra de eso que llaman “un patriota cooperante” (un sapo, como decimos en criollo) que nadie conoce, lo acusó como “uno de los cabecillas del golpe de Estado que se estaba fraguando el pasado 12 de febrero (2014)”.
No hubo cadena nacional para referirse al trágico hecho. Los medios gubernamentales no emitieron titular alguno. Silencio. Por lo tanto, para el gobierno el hecho no ocurrió. Por otra parte, un sector de los medios privados, hoy autocensurados, fueron asépticos; es decir, no identificaron en el relato las causas de lo ocurrido. Postura aparente de neutralidad frente al suceso que se informa.
Otro hecho informativo. En este el gobierno sí intervino informativamente hablando, y lo sigue haciendo, de manera afanosa. Discursos que van, vienen,  y que se repiten. Frenesí antimperialista. Se trata del decreto firmado por el presidente Barack Obama imponiendo sanciones a seis militares generales y a la fiscal 20 provisoria (recomendamos la lectura del trabajo de Poderopedia acerca de los sancionados, en Tal Cual  del 14 y 15 de marzo). Discursos inflamados de narrativa nacionalista, patriotera y del “yankee go home!”. El señor Nicolás Maduro, dado a los sobrenombres, llamó al presidente de Estados Unidos “Frankenstein, un monstruo”. Muchas cadenas nacionales se están dando. ¿Cuánto le cuesta al país toda esta telenovela que se ha montado? Por ejemplo, la cadena del 15 de marzo, que duró 1 hora y 58 minutos, se presentó con el rimbombante título de “Unidad nacional contra la agresión imperialista”. Su costo, según Monitor Ciudadano, usando las tarifas de la televisión comercial, fue de 30.235.986 bolívares (unos 5 millones de dólares al cambio oficial de 6,30). También hubo una carta dirigida a Obama, publicada en The New York Times a página completa. Se ha dicho que esa carta/remitido tuvo un costo de 178.633 dólares. Se calcula, según informe de la periodista Gaby Castellanos, que el gobierno se ha gastado, solo en una semana, casi 290.000 dólares en contrainformación del tipo avisos de prensa, remitidos y piezas publicitarias en diversos soportes en medios nacionales.
¿Qué se ha dicho desde Miraflores de los 4.200 millones de dólares depositados en una filial española del Banco de Andorra? ¿Qué se ha informado en cadena nacional, desde el Minci, o desde la Cancillería, sobre los 16.800 millones de dólares que manejaban altos funcionarios y ex funcionarios del gobierno depositados en el Banco de Andorra, en el HSBC (en Suiza) y en el Banco Paravia (en República Dominicana)? ¿Se dijo algo en la Expo Venezuela de Verdad, que se llevó a cabo en el Teatro Fernando Rojas de Madrid? Como dijo Alberto Barrera en el diario El Nacional: “Es mejor hablar de la invasión gringa que de la corrupción bolivariana”. Es mejor seguir hablando de imperialismo que de la inflación que en 2014 llegó casi a 70%, una de las más altas del mundo. Es mejor mantener silencio sobre la caída del ingreso, de la falta de divisas, o de la devaluación de la moneda en 3.823%. Mejor escribir páginas enteras sobre las muertes ocurridas como producto de las intervenciones norteamericanas en nuestra región, que escribir acerca los 25.000 homicidios registrados en 2014 a una tasa de 82 muertes violentas por cada 100.000 habitantes, como una de las más altas del planeta…
V
A pesar de todas las restricciones a los medios, de la aparente objetividad de algunos que han renunciado a la responsabilidad que implica decir la verdad, a la falta de ética periodística de comunicadores-docentes universitarios que prefieren callar y censurar la información incómoda al poder, a pesar de… los pocos medios que todavía se atreven van construyendo la información del acontecer y de la  realidad cuando hacen un buen periodismo de investigación y cuando informan lo que de verdad está ocurriendo en nuestro país.
Estas escenas del caos, con sus respectivos rituales de la información y del melodrama, en el que está sumido el país pueden significar –en palabras de Monsiváis– muy pronto una fuerza liberadora. Porque la dictadura del des-orden con el que convivimos no puede durar mucho más tiempo.

Fuente: http://www.el-nacional.com/marcelino_bisbal/Escenarios-caos_0_598740292.html

lunes, 14 de abril de 2014

RAPIÑA

EL NACIONAL - Viernes 20 de Diciembre de 2013     Opinión/6
DESORDENAR
La rapiña, o lo políticamente correcto
MARCELINO BISBAL

I
Transcurridos unos cuantos días del proceso electoral del 8 de diciembre, en los que hemos podido ser testigos de análisis numéricos de toda monta, lo único que nos queda a los ciudadanos, más allá de la perplejidad que asoman los resultados, es ver cómo seguimos avanzando en un país donde todo puede ser posible.
Hemos visto que los perdedores se sienten triunfantes y avasallantes ante unos números, y los que vienen creciendo poco a poco, de manera sostenida desde 2006, son crucificados por sus propios seguidores. ¿Cómo se pueden producir esas contradicciones? ¡Allí están las cifras! Más que eso, está la realidad de los logros alcanzados. Más allá de las estadísticas que a veces ocultan situaciones, más allá de los raptos oratorios, están los hechos y acciones de un sector frente al otro.
¿Qué se puede decir ante el avance de unos y el estancamiento-retroceso de los otros? Lo que presenciamos el domingo de las elecciones municipales no se puede calibrar solamente con cifras. Esto me recuerda aquello que dijera en cierta oportunidad Carlos Monsiváis refiriéndose al relieve que hoy adquiere la política. Decía Monsiváis que el quehacer político ya no proviene de la intención metafórica, sino de las encuestas o estadísticas. Remataba tal afirmación apuntando que "los números no son poéticos pero su retórica se impone al ser objeto de la religiosidad contemporánea". El gobierno para ratificar su hegemonía requiere decir que su triunfo fue aplastante. No veamos las cifras solamente, volteemos hacia aquellas regiones donde la modernidad triunfó frente a lo "no moderno".
Cuando hagamos ese ejercicio entenderemos cómo se ha ido empoderando (palabra de moda) política y culturalmente el país. Es la Venezuela de la unidad.
II Las acciones son inocultables. Hemos visto cómo el poder, una vez más, se comporta como un ave de rapiña, como un ladronzuelo cualquiera, como un saqueador...
Allí están los sinónimos que nos da la lengua: hurtar, usurpar, coger, despojar, asaltar, ratear, trincar, robar, desplumar y algunos otros. Frente al despojo de competencias a los alcaldes de la oposición que resultaron ganadores; ante el paso de manos de unos edificios, de unos mercados, de unos parques y plazas, de unos teatros; y ante el desprecio de los bienes públicos de esas ciudades que perdió el gobierno, no vale decreto o resolución gubernamental que pueda servir de explicación.
Ni siquiera la Ley Habilitante ­en el caso de utilizarse para tales fines­ puede justificarlo democráticamente.
Tal actitud de desenfreno solo se puede explicar primero desde esta referencia leída en alguna parte: "Que Dios debería proteger a los buenos ya que los malos son definitivamente estúpidos y tan corruptos que en las noches se giran a sí mismos cheques sin fondos". Quizá otra razón, expresada públicamente desde el poder, es la necesidad imperiosa de establecer a como dé lugar, saltándose las más elementales reglas de la política, la democracia y la ética, la hegemonía del nosotros que tenemos el control de la economía, de las instituciones públicas, pero nos falta controlar no solo 75 alcaldías que perdimos, sino la mitad del país.
III Casi un epílogo. Apenas dos crónicas de lo que hemos visto después del 8 de diciembre. Aún veremos más. Pudiéramos apuntar una tercera: aquella que escenificó el señor Maduro: "Me reuniré con los alcaldes electos de la oposición cuando me reconozcan como presidente y cuando se adhieran al Plan de la Patria".
Chantaje puro y duro. Después nos dicen que en el país prevalece la democracia por sobre todo, la participación como consigna y el humanismo socialista como rumbo y camino de la revolución bolivariana.
Ojalá que en estas navidades nos dejen disfrutar de la buena nueva que se anuncia el 24 de diciembre. Los ángeles cantan: "Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres, objeto de su amor".
De no ser así, porque siempre se empeñan en adelantar alguna medida indeseable, hagamos todo lo posible para pasarlo bien porque es la fiesta del nacimiento de Jesús, es la fiesta del amor. ¡Nos lo merecemos! Advertencia: el des-orden es la moraleja de quienes nos gobiernan y para ellos no importan las fechas. Gente sin gracia.

Pieza: Gao Quiang y  Gao Zhen.

sábado, 12 de octubre de 2013

ESTADO GENERAL DE SOSPECHA

EL UNIVERSAL, Caracas, 12 de octubre de 2013
Marcelino Bisbal: Con el Cesppa todos los ciudadanos estamos bajo sospecha
El comunicador social y profesor universitario, consideró que con el recién creado organismo hay algunos elementos que hay que resaltar porque pueden, los funcionarios del Gobierno, considerar que ciertos artículos de prensa "atentan contra la estabilidad interna de la patria"
Los únicos perdedores son "la verdad y la sociedad". (Archivo)
SIP rechaza creación del Cesppa
VÍCTOR LA CRUZ 

Caracas.- Con el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (Cesppa) se "instituye la censura de manera abierta y pública, ya no de manera velada". Así lo considera el director de Postgrado de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) e investigador, Marcelino Bisbal.
El presidente Hugo Chávez creó mediante decreto el 1 de junio del año 2010, el Centro de Estudio Situacional de la Nación (Cesna); sin embargo, fue un organismo que no tuvo actividad alguna y nunca fueron nombradas sus autoridades. Tenía las mismas funciones y considerandos que al actual Cesppa.
Bisbal consideró que en el recién creado Cesppa hay algunos elementos alarmantes. Por ejemplo en el artículo 3 "habla no solo de enemigos externos sino que aparece la figura de enemigos internos, significa que todos los ciudadanos entramos bajo sospecha. Pueden (los funcionarios del Gobierno), considerar que ciertos artículos de prensa atentan contra la estabilidad interna de la patria".
El mencionado artículo dice: "El Cesppa solicitará, organizará, integrará y evaluará las informaciones de interés para el nivel estratégico de la Nación, asociadas a la actividad enemiga interna y externa, provenientes de todos los organismos de seguridad e inteligencia del Estado y otras entidades públicas y privadas; según lo requiera la Dirección Político-Militar de la Revolución Bolivariana".
Para el experto en comunicación, con en el artículo 9 del actual decreto, "entramos de manera directa en lo que es la censura. Instituye la censura de manera abierta, de manera pública, ya no de manera velada".
El artículo 9 faculta al Presidente del Cesppa para "declarar el carácter de reservada, clasificada o de divulgación limitada a cualesquiera información, hecho o circunstancia, que en cumplimiento de sus funciones tenga conocimiento o sea tramitada en el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria",
Bisbal denunció que con el Cesppa los únicos perdedores son "la verdad y la sociedad. Por esa vía no vamos a tener manera de saber lo que ocurre en el país, quieren que no nos enteremos".
"Hay que destacar que el decreto dice que cualquier información desestabilizadora, de parte del sector público o privado, que atenten contra la seguridad y la soberanía de la patria, que creen zozobra, serán limitadas, coartadas. La gran pregunta es la discrecionalidad de las personas que están al frente del Cesppa. ¿Cuáles van a ser los criterios para limitar el flujo de información?", se preguntó.
Sostuvo que los ciudadanos estamos "sometidos a la subjetividad, a la discrecionalidad. Nunca se nos plantea qué criterios se van a seguir para limitar ciertas informaciones que ellos consideren atentatorias de la seguridad y la soberanía del país. Eso es lo mas grave y peligroso".
En el intento de regular flujos de información masiva o cara a cara, va a entrar la discrecionalidad, afirmó. "Que algo no me guste, no es criterio para limitar una información. Luego quien pierde en todo esto es la sociedad y el país", dijo.
Bisbal piensa que el recién creado organismo no es más que una manera de "instituir la censura". Cree que limita el debate político porque si un periodista entrevista a alguien que hable de política, a la hora de titular la nota "habrá que pensarlo dos veces y hablar entre líneas para informar y no molestar al alto Gobierno".
Apuntó que si se somete el decreto de creación del Cesppa a un análisis jurídico este no se sostiene de ninguna manera. "Es atentatorio del artículo 57, 58, 143 y 323 de la Constitución , es decir, es inconstitucional. Este Gobierno jurídicamente se ha saltado muchas formalidades constitucionales".
Censura y autocensura en puertas
Un titular normal dentro de la situación que vive el país, como el que tenía cierto diario, le pareció al Presidente "atentatorio de la tranquilidad. Es un criterio tan subjetivo que no se sostiene por su propio peso y abre las puertas a la discrecionalidad".
Entiende que todo mecanismo de censura está abierto a la subjetividad y discrecionalidad del que establece la censura. "Todo esto genera miedo, intimida y genera grados importantes de autocensura. No es solamente la Ley de Responsabilidad Social y Radio, Televisión y Medios Electrónicos, la Ley Orgánica de Telecomunicaciones, el Código Penal, sino que ahora aparece otro elemento bajo la forma de un decreto que va a generar miedo, intimidación de los periodistas, de los grandes medios, de los propios líderes políticos, del que opina, de la ciudadanía en general".
Como dice el decreto, "hay agentes internos y los medios de comunicación son agentes internos que están desestabilizando, creando  zozobra y atentando contra la seguridad de la patria", dijo.

Cfr. http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/politica/crean-organo-superior-de-la-comunicacion.aspx
Fotografía (invertia horizontalmente): tomada de http://luisbravoj.blogspot.com/2010/12/n-46-28-de-noviembre-al-04-de-diciembre.html