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viernes, 2 de diciembre de 2016

ERROR DE IMPRESIÓN


El Nacional, Caracas, 05/05/1982, ilustración alusiva al conflicto de Las Malvinas. Puede decirse que esta ilustración es de colección, pues, no serían numerosos los ejemplares con el error de impresión. Tomado de la colección de la hemeroteca de la Academia Nacional de la Historia, Caracas.

miércoles, 17 de junio de 2015

INTERVENCIÓN DE CÁMARA


INTERVENCIÓN DEL DIPUTADO LUIS BARRAGÁN EN LA SESIÓN PLENARIA DE LA ASAMBLEA NACIONAL, CARACAS, 16 DE JUNIO DE 2015


(VICEPRESIDENTE TANIA DÍAZ).- Tiene la palabra el diputado Barragán.

(DIPUTADO LUIS BARRAGÁN).- Señora Vicepresidente, colegas parlamentarios:

Una materia delicada que requiere de la serenidad, del aplomo, de la firmeza, de la responsabilidad activa de todo aquél que influye o decide en el destino de los pueblos. Ciertamente, Venezuela, en el momento que el dictador Galtieri decidió invadir o tomar militarmente Las Malvinas, nuestro país prestó toda su solidaridad al justo reclamo y a los legítimos derechos del pueblo argentino en relación a las islas.

No debemos olvidar que este reclamo histórico contó con el cual se ha identificado Venezuela a lo largo de su historia, tuvo un tropiezo en la década de los ochenta cuando unilateralmente la dictadura militar argentina decidió por la fuerza, por iniciativa propia y desesperada, después del auge que experimentó con el Mundial de Fútbol, por mano propia tomar las islas, lo cual nos indica que una materia como ésta, necesariamente debe reflejar, expresar, manifestar una Política de Estado. Debe involucrar a toda la sociedad, a todo el pueblo en esa decisión, por más razones que se esgriman, y no dependerá ni puede depender de la arbitraria decisión de un circunstancial gobierno, de un gobierno de turno.

Muy señalaba y se señala en el Proyecto de Acuerdo, y con esto la bancada democrática de la oposición coincide, el pueblo argentino - pacientemente también - ha venido reclamando sus justos derechos sobre el territorio en cuestión. El diputado-ponente, incluso, lo aludió, hizo una alusión al reciente decreto presidencial en torno a la Fachada Atlántica y, valga recordar, que responde - aunque tarde el decreto, pero valedero - responde a una iniciativa de la bancada democrática de la oposición que introdujo el supuesto a través de un Proyecto de Ley de Defensa de la Fachada Atlántica Venezolana.

El caso argentino revela una lección histórica con la que debemos estar atentos. Hay que tener cuidado con cualquier tentación que pueda existir en relación con la vecina Guyana. Esas iniciativas  deben  repito - depender de una Política de Estado con el concurso de todas las fuerzas y corrientes políticas y sociales que involucra. No puede una operación de tamaña dimensión depender de un solo gobierno. Y, además, porque está comprometida la corresponsabilidad del Estado y de la sociedad civil en materia de seguridad y de defensa. De modo tal que, al coincidir con el Proyecto de Acuerdo en relación al fundamental reclamo que hace el pueblo argentino de Las Malvinas, no dejemos de recordar que en el caso guyanés hay que evitar que se suelten los demonios y que, por una medida desesperada, como en el Mundial de Fútbol en el cono sur, alguien se pueda atrever a tomar por mano propia la decisión y tratar de saltarse todas las formalidades y obviar al pueblo venezolano, adoptando una decisión de gravísimas e impredecibles consecuencias. De ahí la idea, además, que el Consejo Nacional de Defensa, y ésta es materia para un posterior tratamiento, necesite ser ampliado con presencia de las fuerzas democráticas de la oposición debidamente representadas en esta Asamblea Nacional. Se trata de una Política de Estado, la que faltó en la Argentina de mediados de los ochenta, cuando la dictadura militar tomó tan grave decisión. Se trata de una Política de Estado en el caso de Guyana, de nuestros justos reclamos.

Por fortuna, el gobierno nacional hizo caso del Proyecto de Ley de Defensa de la Fachada Atlántica y, aunque puede perfeccionarse, puede mejorarse, constituye una ventaja el aporte que ha hecho la bancada democrática de la oposición. Es todo, señora Vicepresidente, colegas parlamentarios.

EXIGENCIA

Exigen Política de Estado para recuperar el Esequibo

En la sesión plenaria de la Asamblea Nacional del 16 de los corrientes, el  diputado Jesús Cepeda (PSUV) planteó un Proyecto de Acuerdo de Solidaridad con Argentina y el reclamo que ha hecho de Las Malvinas, haciendo mención del que Venezuela sostiene ante Guyana. Al respecto, el diputado Luis Barragán, Sub-jefe de la Fracción de Independientes (VENTE),  señaló la coincidencia con el pueblo argentino, pero alertó sobre la “tentación de los demonios” que, al imitar al otrora dictador Leopoldo Galtieri, pueden llevarnos a una semejante y desesperada medida   de “gravísimas e impredecibles consecuencias”.

Enfatizó el diputado Barragán que la controversia con Guyana amerita de una Política de Estado y no de la decisión arbitraria de un circunstancial gobierno, capaz e contar con “el concurso de todas las fuerzas y corrientes políticas y sociales” para su concepción, implementación, desarrollo y evaluación en atención al principio constitucional de corresponsabilidad de la sociedad civil y el Estado en materia de seguridad y defensa. . Propuso ampliar el Consejo Nacional de Defensa venezolano a objeto de contar con la presencia de la oposición democrática, debidamente representada en la Asamblea Nacional.

El parlamentario opositor, quien también suscribió la semana pasada la solicitud para ejercer el derecho de palabra en la Comisión de Política Exterior  a fin de tocar el caso del Esequibo, reivindicó el Proyecto de Ley de Defensa de la Fachada Atlántica que introdujo su bancada en 2013 que “inspiró el reciente y consabido decreto presidencial necesario de perfeccionar, valedero aunque el gobierno tardó demasiado para implementar lo que – sin dudas – es un aporte de la oposición para el impulso de una Política de Estado ante las injustas pretensiones de Georgetown. Exigimos una Política de Estado, más allá de las improvisaciones y caprichos del gobierno en el caso del Esequibo”.
Fuentes:
http://www.opinionynoticias.com/noticiasenvenezuela/22861-barragan-qexigimos-una-politica-de-estado-para-recuperar-el-esequiboq
http://www.entornointeligente.com/articulo/6233796/VENEZUELA-Barragan-Exigimos-una-Politica-de-Estado-para-recuperar-el-Esequibo

sábado, 21 de julio de 2012

POR LO MENOS, RECONOCEN ALGO

Ciudad Caracas, 14 de Junio de 2012
Luis Herrera Campíns también repudió el TIAR
GERÓNIMO PÉREZ RESCANIERE

En los años 1981 y 1982 se fue calentando el problema de la Guayana Esequiba en los ambientes militares y del poder venezolano, en atención a que en junio del año 1982 fenecía el plazo para que la comisión que discutía en la ONU una solución pacífica de ese problema –ya centenario– arribara a un acuerdo. La fecha, la pauta, el protocolo que firmó Rafael Caldera, en 1970, posponiendo la decisión por 12 años. La derecha era, siempre lo ha sido, obsesiva en el asunto de fronteras, que es en parte realidad geopolítica trascendental y en parte suicida y guerrerista tendencia a ver a Colombia como “el enemigo” o a Brasil o a Guyana, en cumplimiento de encargos imperiales movidos por aquello de dividir para vencer.
La Guyana era (y lo es hoy) un enclave poseído por Inglaterra, secretamente poseído, las islas Malvinas eran y también lo son hoy, otro enclave británico. Eso sí, no secreto. En abril de 1982 Argentina toma las islas Malvinas en acción que coincide, por pura casualidad desde luego, con la fecha venezolana. En realidad, ambos focos de conflicto estuvieron combinados. El presidente Luis Herrera Campíns pensó denunciar el tratado firmado por Caldera e invadir la Guyana en paralelo con la acción argentina. Lo habría hecho de no haber terciado Estados Unidos contra Argentina y a favor de Inglaterra, con el trágico resultado que todos conocemos.
Herrera y Galtieri habían contado con las obligaciones norteamericanas del Tratado Interamericana de Asistencia Recíproca (TIAR), sabiamente olvidadas por Estados Unidos en el caso. Ante el desastre, Herrera anunció, combinado con Arístides Royo, de Panamá, que convocaría un encuentro de presidentes latinoamericanos para eliminar la OEA y sustituirla por una organización donde no figurarían Estados Unidos. “La OEA ha demostrado su inutilidad”, dice. Pero es alegría de tísico. Sólo ahora suceden cosas allí, sólo ahora pueden suceder. Camina la espada de Bolívar por América Latina.