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martes, 11 de septiembre de 2018

(AUTO) ENGAÑO

Alienationem
Guido Sosola


Una cosa es sentir atracción y hasta entusiasmo por determinados regímenes y, muy otra,  vivirlos y sufrirlos. La curiosidad y el acercamiento también se convierten en una fuerte alienación que, por lo visto, no es exclusiva de los regímenes capitalistas, por mucho que Marx así lo entendiera y Ludovico Silva lo confirmara,  prestigiándose más allá de la poesía, al hurgar en los pergaminos y el idioma en el que originalmente el asunto fue planteado.

No existe experiencia totalitaria alguna, frustrada o consumada, sin una profusa, profunda y sofisticada campaña propagandística que despierte una poderosa, excelsa e inmarcesible ilusión. Y los problemas que pudiera generar, como lo hace, por trágicos que fuesen, como los son, los refieren a unas burdas circunstancias, así ellas se acumulen por décadas.

Nuestra adolescencia fue sorprendida por la caída de Allende y la instauración de una feroz dictadura que pareció reivindicarlo, recordando por siempre la sintonización  en el litoral, por mi hermano mayor,  del discurso alusivo de Fidel Castro, gracias a un aparato de espléndidas bandas que le dio alcance a Radio Habana, en una noche despejada del litoral central. Y, al igual que toda la prensa nacional, a la que estuvimos expuestos a lo largo de la juventud, el corto experimento socialista supo de una versión extraordinariamente romántica que, a punta de Quilapayún, se convirtió en un lugar común.

Las apariencias suelen engañar y, aunque quebrábamos lanzas contra la dictadura militar, animados por su denuncia en actos propios de una juvenil militancia política, hubo simpatías hacia el médico mártir que pronto pisaron la desconfianza y, luego, la decepción. Todavía conservamos el ejemplar de una revista chilena, “Política y Espíritu”, obsequiado por un dirigente adulto del partido, útil para aquellos viejos y espontáneos debates de ocasión, en el que daba cuenta de la obscena intromisión cubana que dejó en pañales a la estadounidense, los tres años de inflación, carestía, violencia y éxodo que, olvidada  la lección,  anunciaba lo que hoy se muestra en Venezuela: una colosal tragedia.

Hay países democráticos de una izquierda marxista aturdida y minoritaria, o exitosa y creciente, hábilmente enmascarada, como ocurrió entre nosotros al abrir el presente siglo, que no sólo reivindican al chavismo, sino tratan de imitar su fraudulento tránsito hacia el poder. E, incluso, tratándose de sectores ajenos a la capilla ideológica, hasta lo justifican por un generoso esfuerzo de comprensión y, así, en nuestro primer viaje a Alemania, a principios de los dos mil, fueron numerosas las observaciones que hicimos a los anfitriones ganados por una interpretación catastrófica del país petrolero que los insospechados y nuevos elencos del poder estaban predestinados a redimir.

Días atrás, un amigo envió la emocionada  traducción personal de un capítulo al que accedió, del libro “Fear: Trump in the White House” de Bob Woodward, próximo a lanzarse, no sin reconocer que esto sólo sucede en las democracias liberales, recordando la defenestración de Nixon, cuyo origen estuvo en las investigaciones de un periódico, adelantadas años atrás por el autor, junto a Carl Bernstein,  para The Washington Post. Cosa  parecida no ocurre en la Venezuela que no se sabe y constituye un delito indagar sobre las cifras oficiales y reales de inflación, salubridad, migración o escolaridad, o, al menos, no es posible la filmación y comercialización de algo equivalente a “Citizen Kan” de Orson Welles, o “Deadline - U.S.A.” de Richard Brooks que, por cierto, pudimos ver por recomendación del amigo remitente (https://www.youtube.com/watch?v=SmJtn0sohmE).  Sin embargo, el libérrimo debate sobre la administración Trump, genera condenas, pero regímenes como el de Venezuela, Cuba, Corea del Norte y otros, una inaceptable comprensión, ya que, simplemente, no se les padece.

Esta ya larga nota surge de otra noticia, como es la aparición de otra expresión de la izquierda marxista en Alemania, liderada por la atractiva parlamentaria Sahra Wagenknecht, en la búsqueda de un inédito camino hacia el poder (https://www.dw.com/es/presentan-nuevo-movimiento-de-izquierda-alem%C3%A1n-para-desencantados-de-la-pol%C3%ADtica-tradicional/a-45345567). La más elemental minería de datos, arroja una evidente simpatía con la actual dictadura venezolana que no debe asombrar, como tampoco  ocurre en la consabida España de Pablo Iglesias, añadido el colaboracionista Pedro Sánchez, pues, refleja algunas facetas de las enajenadas relaciones políticas de la llamada post-modernidad.

Tratamos de movimientos que buscan oxigenarse en el debate político, apelando a las más “novedosas” banderas del momento, solidarizándose con causas que no conocen y hasta les importará un bledo conocer, para atender y aprovechar a un electorado cautivo. En un país en el que el Estado financia las actividades partidistas ciertamente representativas, dudamos que la señora Wagenknecht tenga interés en el financiamiento de su solidaridad, por esta dictadura, o que disponga de emisarios a lo Juan Carlos Monedero para diligenciarlo, pero ella, como muchos otros, tienen al menos el deber de medir sus simpatías, porque la bolivariana es una revolución de las más fraudulentas de la historia.

Según la costumbre, al latinazo cabe un refrán popular: nadie aprende en cabeza ajena. Hay que vivir y sufrir esto, para entender las dimensiones de la tragedia.

Ilustración: Catherine Story.
Fotografías: http://www.liberation.fr/checknews/2018/09/04/que-dit-exactement-sahra-wagenknecht-sur-l-immigration_1676492  y     https://www.abebooks.com/book-search/title/chavez-presidente/
07/09/2018:
https://www.lapatilla.com/2018/09/07/alienationem-por-guido-sosola/
https://www.scoopnest.com/es/s/GUIDO%20Sosola/
https://venezuelaunida.com/alienationem-por-guido-sosola/
http://venezuela.shafaqna.com/ES/AL/1510929

domingo, 11 de septiembre de 2016

LA ESCOLARIZACIÓN DEL RÉGIMEN

Los coroticos del pesebre
Luis Barragán


Sobran las evidencias sobre el gigantesco descontento popular que lleva a anegar las calles con una sólida protesta, a pesar de las cobardes medidas que impone el gobierno. Lejos de rectificar, éste  constantemente desafía a la población hambrienta con medidas represivas cada vez más graves que afectan a propios y a extraños, por suerte de una incontenible dinámica autoritaria que lo devora.

Siguiendo la tradición, Nicolás Maduro inmediatamente replica cualquier llamado de la oposición para una movilización pacífica y democrática. No le basta con maldecirla y procurar policial y militarmente de sofocarla, sino que intenta una acción semejante con la temeridad propia de los aventureros que, incluso,  corren el riesgo de sentarse sobre las bayonetas, contrariando el consejo de Talleyrand.

Los actos gubernamentales apenan, a pesar del descarado empleo de todos los recursos del Estado, incluyendo a los más modestos y atemorizados funcionarios. Prohibiendo a los opositores el uso de los drones o de cualquier artefacto que facilite el contraste, la maquinaria propagandística oficial inventa hasta a más no poder pretendiendo ridiculizar al resto de la humanidad, ridiculizándose. Sin embargo, la mentira pretende sembrarse en los mismos predios escolares.

A la entrada del Foro Libertador, sede de la Biblioteca Nacional, fundamentalmente visitada por niños y adolescentes para cumplimentar sus tareas, hay una exposición – otra más – orientada al culto de la personalidad del extinto presidente. Recientemente, obligados a acudir al lugar para la consulta de dos títulos acordes a nuestra línea de investigación, nos sorprendió - ¿por qué hacerlo? – la alusión a los actos de calle del gobierno, por supuesto, llenos y con motivos militares, y de la oposición, vacíos aunque no parecen tan tristes, delatando el subsconsciente del pintor.

Metiéndose con los coroticos del pesebre, el régimen busca envenenar espiritualmente a nuestros escolares, intoxicándolos con mentiras que encuentran la complicidad inocente o culpable de quienes optan por un servilismo tampoco  rentable, pues, sufren como el que más las consecuencias de esta crisis humanitaria. Por cierto, son los mismos muchachos que dejan de asistir a clases por hambre, sabiendo sus padres y representantes que ni para los útiles tendrán en el bolsillo sin fondo de sus angustias.

Breve nota LB: El problema no es que siquiera que haya o no mérito artístico. El asunto estriba que, convertida en una costumbre, los medios y el país son indiferentes ante estas manifestaciones de torcidas intenciones. Una de dos: contrastando con las realidades vividas en casa, los muchachos son indiferentes ante estas exposiciones. O, respondiendo al subconsciente, se convierten en recios defensores del sistema. Por lo pronto, nos preguntamos sobre la suerte de las carteleras escolares, la del salón. ¿Tendrán semejante orientación?

12/09/2016:

jueves, 4 de febrero de 2016

ENSAYOS PARCIALES


Una Asamblea bajo asedio
Luis Barragán

Días atrás, asistimos a la sesión de la Comisión Permanente de Política Exterior que abordó inicialmente el problema esequibano, compartiendo la presentación de las metas que los diputados adscritos se proponen cumplir este año. Nos llamó la atención el reparo que hizo la bancada oficialista respecto a lo que entendió como “propaganda” y que, a nuestro juicio, constituían expresiones legítimas y – sobre todo – razonables de un plan pendiente de aprobación.

Sencillamente -  inferimos -  no constituye propaganda la tonelada de consignas que anegó a la Asamblea Nacional en el pasado período constitucional, pero sí lo es el enunciado de objetivos susceptibles de argumentar, inspirado por la propia Constitución. Todo esto zanja una diferencia entre la necedad y la sensatez, inadvertido resultado de los todavía recientes comicios parlamentarios.

Diferencia notable al iniciarse los trabajos del novísimo parlamento, pues, bajo la conducción de la mayoritaria bancada democrática, el contenido y el estilo resultan contrastantes con el período anterior, convirtiendo la vieja sede en epicentro de la polémica pública por la sobriedad y profundidad de los planteamientos. Los que, por cierto, impotentes, no ha sabido de una contra-argumentación convincente, coherente y rotunda del oficialismo que todavía espera por el diligente vocero que lo logre y, mientras tanto, intenta o ensaya con otras incursiones temerarias que compensen todo el defecto.

A pesar de la aceptación de la actual correlación de fuerzas, protocolizada con el consenso que produjo el nombramiento de los miembros de Parlatino y Parlasur, el gobierno se resiste a los hechos. De pobrísima movilización de las huestes, ha asediado el Palacio Federal Legislativo con grupúsculos que ensayan la agresión verbal y física de los diputados opositores, por supuesto, en los días hábiles, y hasta ha estallado una que otra caja de las que llaman sonora, en sus alrededores, vomitando sendos panfletos atribuidos a una tal fuerza bolivariana armada o algo parecido.

A falta de argumentos, perdido el protagonismo de otros tiempos, fracasada la maquinaria publicitaria, pareciera que esperan por una respuesta cada vez más violenta de rechazo a una derrota electoral que, todavía incomprendida, mira con nostalgia a aquellos Guerreros de La Vega que concursaron decididamente en los ataques sistemáticos a los senadores y diputados de 1999 que, además, llegado el momento, eran secuestrados o no podían acudir puntualmente a su natural lugar de trabajo. Tratamos ahora de un asedio más o menos tenue, quizá bajo el obligado cálculo del costo político que pueda representar.

01/02/2016

domingo, 10 de enero de 2016

LOS CAÑONES ICONOGRÁFICOS

EL NACIONAL, Caracas, 9 de enero de 2015
La fotogenia del fascismo
Sergio Dahbar 

En días de debate cruento sobre el retiro de las imágenes bolivarianas del Parlamento, pasa por debajo de la mesa el siguiente asunto: ¿qué hizo el chavismo con la utilización de la imagen del ex presidente Hugo Chávez en oficinas públicas, en parcartas callejeras, en gigantografías desplegadas por los caminos más recónditos del país, en espacios de la Asamblea Nacional y en edificios gubernamentales del territorio nacional?
La fascinación por reproducir el culto a personalidad del timonel de Sabaneta ha sido una de las intromisiones más abusivas del espacio público venezolano que hayamos conocido en la historia nacional. El paisaje venezolano jamás había sido invadido con una acción propagandística tan desmesurada como en los últimos 17 años.
Similar a lo que ocurrió en regímenes fascistas de todo el planeta, como Corea del Norte, China, Unión Soviética, la campaña propagandística para endiosar una personalidad política (elegida para servir a los ciudadanos) se convirtió también en una arremetida política, que nunca fue exhibida como promesa electoral, ni consultada con la mayoría venezolana para saber si deseaba convertir el paisaje nacional en un museo al aire libre de la genuflexión ante el eterno.
El escritor cubano Iván de la Nuez, autor de un excelente libro sobre la relación entre los intelectuales y la dictadura más extensa de América Latina (Fantasía roja, Debate), ha trabajado en su blog el fascismo y la fotogenia.
Adolf Hitler tenía consciencia suprema del valor de su imagen. Por eso trabajó con fotógrafos que construyeron su mitología. Heinrich Hoffmann, Walter Frentz, Franz Krieger, pero también Benno Wündshammer, Arthur Grimm, Hugo Jäger, Franz Gayk. Eran a la fotografía lo que Leni Riefenstahl había sido al cine: arquitectos de una imagen poderosa que cautivaba a las masas con símbolos arquetípicos y absolutamente falsos.
Así lo describe Iván de la Cruz. “Todos forman parte, a diferentes niveles, de un programa que combinó la fotografía de guerra y la propaganda, la documentación y la edulcoración, el objeto y el sujeto del Tercer Reich. (Estos fotógrafos eran una especie de Goebbels con cámara)”.
Más cerca, las revelaciones que hace la escritora Thays Peñalver en La conspiración de los 12 golpes demuestran como se forjó el mito de Chávez con mentiras que él reelaboró desde sus desmesuradas cadenas de televisión y radio.
Cuba, ese país que los chavistas suelen olvidar cuando defienden soberanía e intromisión extranjera, fue otro territorio donde la fotografía del líder modeló un culto reverencial. Fidel Castro entendió que necesitaba fotógrafos para construir una épica rebelde: Enrique Meneses, Roberto Salas, Liborio Noval, Korda, Henri Cartier-Bresson, René Burri… Artistas que ayudaron a modelar al “buen revolucionario”.
La fotografía fue esencial para el fascismo a la hora de construir el mito (recordemos a Sontag: no hay imágenes neutrales). Así como Mussolini, el Shá de Irán, Stalin, Ceaucescu, Sadam Hussein… construyeron en mármol y cemento las estatuas para inmortalizarse.
Como bien anota De la Nuez, la fotografía tiene larga vida, mientras que las estatuas pueden ser destruidas. Como ocurrió en la decadencia del Shá de Irán, donde familias de ambos bandos sobrevivían destruyendo y levantando de nuevo estatuas de políticos envanecidos (Ryszard Kapuscinski).
En estos días, lejos de discutir la esencia (por qué dejamos que este régimen de corruptos erigiera un culto a la personalidad de un golpista en todo el país) perdemos el tiempo con la forma. Y evitamos tocar temas que muerden a la gente: cómo vamos a comer mañana en un país donde los inventarios se encuentran en cero y el hombre que va a buscar inversiones extranjeras es un comunista que odia el mercado.

domingo, 22 de noviembre de 2015

DURA FRONTERA

Ciego callejón, ciego
Luis Barragán


Todavía es motivo de consulta y hasta de asombro un clásico de Vance Packard, “Las formas ocultas de la propaganda” (1957), cuyas técnicas y triquiñuelas psicológicas no sólo mejoraron con el tiempo, dejando atrás la profusa reseña,  sino que también ha recibido la debida y persistente contrarrespuesta, incluida la denuncia,  propia de una opinión pública despierta, libre y organizada. Hincando el bisturí,  Luis Britto García tiene en su haber un par de títulos que versan en torno a la publicidad política del sistema que tanto combatió, como “La máscara del poder” (1988) y “El poder sin la máscara” (1990), aparecidos con la tinta, el papel y la casa editorial que no faltaban en el país. Sin embargo, suele ocurrir, nada equivalente circula cuando se trata de países que caminan hacia el totalitarismo.

Bajo el socialismo real, la propaganda y la publicidad saben de un brutal perfeccionamiento propagandístico y publicitario, orientados a garantizar el sojuzgamiento de pueblos enteros. Sobre todo, orientado al culto de la personalidad que aglutina y, a la postre, explica la misma existencia del Estado, adquiere niveles óptimos cuando el poder confisca y monopoliza todos los recursos materiales y simbólicos disponibles, impone la censura y el bloqueo informativo, al igual que combate deslealmente a la disidencia. Huelga citar el ejemplo cubano, cuya dictadura comienza desde el aula escolar.

Un rápido examen a la Venezuela de todos estos años, pone en escena la bien aceitada maquinaria misilística de la propaganga y de la publicidad, la que va al centro del subsconsciente de la población, haciéndola prisionera de los intereses oficialistas en boga. Vance se queda en pañales y Britto García hace el ridículo, porque – esta vez – el régimen por el que siempre apostó, resulta exponencialmente peor, por supuesto, cuidándose obviamente de opinar al respecto.

Huérfanos de imaginación, los constantes estudios de opinión desembocan en la enfermiza repetición de fórmulas, desembocando en unas groseramente elementales, rayanas en la imbecilidad, como la de presentarse el sr. Maduro como hijo del presidente extinto, cosa que jamás permitió el mismísimo Juan Vicente con Vicentico Gómez. Ahora, en un ciego callejón, haciendo una determinada lectura de los costosos estudios de opinión con los que cuentan hasta el hartago, emplean al que te conté y halagan como valiente al pueblo que han condenado a hacer colas, por decir lo menos.

Y es que, en la hondura de todas las manipulaciones del poder establecido, los que hoy monopolizan los privilegios, tienen su más cobarde pretexto en  el emblema del extinto. Un elenco de cobardes para un país tan valiente que le propinará una paliza electoral el 6-D,  encallejonados en la hora histórica de un cambio que los enceguece varias veces.

http://www.lapatilla.com/site/2015/11/13/luis-barragan-ciego-callejon-ciego/