sábado, 2 de agosto de 2014

DE LOS PUNTICOS Y RAYITAS


El autor ejerció la docencia en la Escuela de Historia de la universidad de la cual egresó: UCV. Luis Peña Sánchez (1950-1986), impartió Técnicas de Investigación Documental y dejó un magnífico material que tuvo la fortuna de una posterior publicación en 2000 y, mejor, la reedición de 2008. Rosalba Méndez y José Ángel Rodríguez nos introducen a la obra que es también útil para los modestos aficionados a la historia.

El trabajo fundamental: “Situación Actual, Orientación y Métodos de la Enseñanza de la Historia en la Escuela de Historia de la Universidad Central de Venezuela” (SIC).  Atiende las orientaciones recibidas y condiciones de la disciplina, reseñando las influencias historiográficas del positivismo, la Escuela de los Annales y el marxismo, así como el sentido y utilidad de la materia.  Concretamente, referidas a Técnicas de la Investigación I y II, trata de la presentación resumida, resumen analítico, ficha, plan y fichero, como los plaes (biográfico, morfológico, comparativo y cuadro). Plantea el enriquecimiento de la materia a través de las nuevas técnicas, la historia oral, fotografía, microfilm, film y las del área cuantitativa. Cerrando la obra, Rodríguez diserta en torno a la carpintería del historiador (sencillez de las citas hasta el ciberespacio) y el problema de los “punticos y rayas” (que no es otra cosa que escribir y hacerlo bien, como con justicia demanda el ponente).

De una forma u  otra, conocemos algunas de las facetas. Pero no es el caso y están frecuentemente en lo cierto los profesionales de la historia cuando en nombre de la misma afición, decimos hacer historia y simplemente no es así, faltando a una perspectiva y a una metodología. Falta que tampoco nos permitiría más de las veces hacer una crónica. Podemos discrepar de algunos aspectos y hasta vanidades, pero es necesario reconocer que leer e interesarse por la historia tiene también sus bemoles

Finalmente, esta obra adquirida en una sucursal de Tecniciencia a muy bajo precio, ejemplifica muy bien la dedicación e interés de los docentes. ¿Cuántos aportes no quedan condenados al anonimato por la falta de oportunidades para imprimir? Podrá alegarse cierta “ingenuidad” en el autor, pero he acá una contribución que a algunos les parecerá básica, hecha antes del desarrollo informático y telemático en nuestro país, algo más masivo. De tantas cosas que se ven (principalmente eso de los “punticos y rayitas”, por ejempo), el título es necesarísimo.

LB

CURSO DE ARTE CONTEMPORÁNEO


Utilizamos una camioneta-por puestos, llamándonos la atención las arrugas íntimas y astilladuras del vidrio. Subrepticiamente, en un medio de transporte público, grabamos la escena. La ociosa curiosidad de un hecho cotidiano, pues. Empero, no extrañará algo semejante en una galería o museo de quienes muy antes le dieron formalidad a esa curosidad. Es válido, aunque no responde a nuestra interrogante sobre el arte contemporáneo y cuál de los más contemporáneos.

LB

PERSPECTIVAS

Pompeyo Márquez en La Razón: Se cierra el ciclo histórico de la dictadura chavomadurista
Enrique Meléndez

Pompeyo Márquez afirma que él he llegado a la conclusión de que en el momento actual se ha cerrado un ciclo histórico, y al cual lo encarna la dictadura chavomadurista.
“Son dieciséis años de un modelo fracasado, y eso cierra un ciclo histórico, y le abre al país otras perspectivas”, sentencia el viejo luchador, ya golpeado por los años; no obstante, no pierde el optimismo; con la misma reciedumbre, con la que anduvo clandestino, bajo la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, con el seudónimo de Santos Yorme, admite que estamos ante una crisis sistémica, como él la llama; pero que muy pronto tendremos una salida a la misma.
¿Existe “el socialismo bolivariano”, tal como se define el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) en su declaración doctrinaria?
-No existe. Esto no tiene nada que ver con el socialismo. Después del XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética, donde Nikita Jrouschov denunció los crímenes de Stalin, se produjo un gran debate a escala internacional sobre las características del socialismo, y las definiciones, que se han esgrimido: Felipe González, Norberto Bobbio, para mencionar a un español y a un italiano son contestatarias a lo que se está haciendo aquí.
-Esto es una dictadura militar, que desconoce la Constitución, y la que reza en su artículo 6: “Venezuela es y será siempre una República democrática”. Además, en el artículo 4 habla de un estado de derecho social. Habla del pluralismo y de una serie de valores, que han sido desconocidos por completo durante este régimen chavomadurista, que no es otra cosa que una dictadura.
-Esto se ve plasmado en la tendencia totalitaria, todos los poderes en manos del Ejecutivo. No hay independencia de poderes. No hay justicia. Aquí no hay donde acudir, porque no hay justicia. Cada vez más se acentúa la hegemonía comunicacional.
¿Qué opina de la participación, que ha tenido el ex candidato presidencial del MAS, José Vicente Rangel, a favor del actual régimen, que usted llama militarista, autoritario y totalitario?
-Este no es el José Vicente que yo conocí, y a quien apoyé, y le ofrecí todo mi respaldo, cuando fue nuestro candidato. El rompió hace mucho tiempo con nosotros. Hoy constituye uno de los principales sostenedores de esta dictadura militar. Yo respeto sus opiniones, como lo hago con todo el mundo, así sean adversas a la mías. Pero este José Vicente no tiene nada que ver con el José Vicente que fue nuestro candidato.
¿Existe algún parecido entre el actual régimen y la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, la cual usted combatió desde la clandestinidad con el seudónimo de “Santos Yorme”?
-Sí existen unas similitudes y diferencias. Son dos momentos distintos de la historia venezolana. Las similitudes las podemos encontrar en el hecho de que éste es un régimen represivo. Se trata de un régimen que ha aplicado la tortura; que tiene asesinatos a cuesta. En ese sentido, es la negación por completo de la libertad de expresión. De modo que por esta vía encontramos las similitudes con el régimen de Pérez Jiménez.
¿La MUD corre el riesgo de desintegrarse, como ya ocurrió con la fenecida Coordinadora Democrática?
-No, no. Hay dos momentos históricos; totalmente, distintos. Si la MUD no existiera, habría que construirla.
¿Qué opina usted de la iniciativa política denominada “La Salida”, que encabezan María Corina Machado, el ex alcalde Leopoldo López, actualmente, preso en Ramo Verde, y el alcalde Antonio Ledezma?
-Yo no niego ninguna hipótesis. Yo he llegado a la conclusión de que en el momento actual se ha cerrado un ciclo histórico, y al cual lo encarna la dictadura chavomadurista: son dieciséis años de un modelo fracasado, y eso cierra un ciclo histórico, y le abre al país otras perspectivas. Eso en primer lugar.
-En segundo lugar, en este momento el debate político fundamental en su esencia, se basa en dos modelos de sociedades; una sociedad autocrática, militarista, totalitaria, y una sociedad democrática, con una República civil con toda su cauda de libertades: libertad de prensa, libertad de organización, libertad de poderes, etcétera.
-Igualmente, digo que toda crisis tiene solución; ¿cómo va a ser la solución de esta crisis? Eso yo no lo sé. ¿Qué métodos se encontrarán? Yo no sé. Pero lo que sí sé es que habrá de encontrarse una salida, y, en ese sentido, yo no descarto ninguna hipótesis. Ninguna. Incluso, creo que puede ser inédita la salida que tenga la crisis venezolana.
-Inédita en el sentido de que ninguno de los opinadores  políticos ha dado en el clavo, de cómo ha sucedido con otras transiciones: española, soviética, chilena, dominicana, para citar apenas un pequeño muestrario. Víctor Hugo d´Paola escribió un libro muy importante no hace nada; que tiene que ver con todas las transiciones, que se han operado en el mundo.
-El caso, por ejemplo, de Mandela constituye una salida muy original, si tomamos en cuenta que fue un hombre, que tuvo por largos años en prisiones; no obstante, entró en negociaciones con el gobierno, y logró, a través de un partido de futbol, por cierto, unificar a las dos Sudáfrica; siendo una de ellas un apartheid. Una sociedad, verdaderamente, aberrante.
-Así que nosotros debemos tener confianza en que la salida es hacia la democracia; hacia las libertades.
¿Cree que las fuerzas armadas, que se han declarado cien por ciento chavistas, puedan respaldar una iniciativa de cambio en Venezuela?
-Yo no diría las fuerzas armadas. Yo hablaría de sectores de las fuerzas armadas de carácter institucionalista. Eso existe, y tendría que manifestarse en un momento determinado. Yo a menudo sostengo que no hay que satanizar a los militares. Porque vamos a necesitar de ellos, para reconstruir el país, que yace en el suelo.
-Todas sus instituciones destruidas, significa que estamos ante una crisis sistémica; una crisis que está en todas partes: es política, es económica, es social, es cultural, es sanitaria. Por donde se meta la mano se topa con la crisis. Por eso se llama una crisis sistémica, y el país no puede seguir viviendo bajo esa crisis; el país no puede seguir viviendo sin Constitución; sin ley; sin justicia. No se puede.
-En ese sentido, hay que tener confianza en que se va a producir una salida, y que ya existe una mayoría; una mayoría que pide cambio; que está en contra de este gobierno de Maduro.
¿Rompió usted, totalmente, con la Revolución Cubana? ¿Cuándo fue la última vez que habló usted con los hermanos Raúl y Fidel Castro Ruz?
-Hace bastantes años. Yo lo expreso, como lo dice Felipe González en su último libro: que tiene 50 años discutiendo con Fidel acerca del hombre nuevo, y el hombre nuevo no aparece. Ya está a la vista cincuenta años después, desde 1959, una dictadura con el culto a la personalidad. En lo particular, yo rompí con el culto a la personalidad en el año 1956.
-Justamente, el único venezolano vivo, que asistió al XX Congreso, que le he dicho, soy yo; que salí clandestino del país, y regresé clandestino. En esa oportunidad pude conocer el informe de Jrouschov, y en el cual condenaba el culto a la personalidad como algo perverso. Bueno, esa expresión yo la utilizo también para el régimen cubano; que, por cierto, en este momento están tratando de introducir algunas variantes; algunas reformas que implican una actualización.
-Bueno, el régimen cubano no necesita actualizaciones; lo que se necesita es una reforma a fondo, como la que hizo Deng Xiao Ping con el régimen chino.
¿Le correspondió a usted llevar las relaciones con las FARC, en nombre del gobierno del presidente Caldera? ¿Es cierto que el comandante de las fuerzas armadas revolucionarias de Colombia, Jesús Emilio Carvajalino (alias Andrés París) tenía asignada una oficina en el Palacio Blanco, muy cerca de su despacho del Ministerio de Fronteras?
-No, no la tenía. Sencillamente, nosotros partíamos de que la paz en Colombia era la paz en Venezuela. En ese sentido, estimulamos en aquel entonces un proceso de paz, y estaba aquí el comandante París, y hablaba con el ministro de la Defensa, con el ministro de Relaciones Interiores, con el director del SIFA; conmigo, pues había un enlace directo.
-Luego apareció comandando un destacamento en Colombia. Sin embargo, sus expresiones eran de paz. Nos sentábamos a buscar, como se está buscando hoy, la paz.
¿Fue un error político de Pompeyo Márquez su afinidad política con el dictador rumano Nicolás Ceausescu?
-No, no fue un error. El partido comunista rumano fue uno de los pocos que reconocieron al MAS. En ese sentido, viajamos Héctor Rodríguez Bauza, que fue un factor importante en el derrocamiento de la dictadura de Pérez Jiménez; como miembro del Comité Cívico Militar. Fuimos a Rumania, junto con un grupo de compañeros, antes de la ruptura con el PCV, eso fue en su momento.
-Sin lugar a dudas, mi trayectoria es de lucha contra la dictadura, sobre todo, militar. Después de un cierto período yo no tuve más relaciones Ceausescu. Yo tuve dos entrevistas con él; de lo cual quedaron los testimonios gráficos de esos encuentros; pero al conocer el tipo de régimen, que funcionaba en ese país, inmediatamente, se produjo una ruptura en el plano político y en el plano ideológico.
-Porque, justamente, nosotros en el MAS hablábamos de socialismo; pero de un socialismo democrático.

Venezuela debe esperar las elecciones presidenciales del año 2019, es decir, dentro de cinco años, para salir del actual gobierno?
-No, eso sería un error, que le causaría un serio daño al país, si en este momento, con los daños que está causando este gobierno chavomadurista. Es muy grande la crisis que está viviendo Venezuela.
En consecuencia, ¿todos los métodos de lucha son válidos para salir del actual régimen, incluyendo las guarimbas?
-Bueno, sí. Yo no condeno ningún método de lucha. Es decir, la disidencia es plural. Eso significa que en su seno hay distintas opiniones. Nos une un hecho: estamos contra el gobierno de Maduro, y esa es una base muy cierta, para recomponer la unidad. En relación a la guarimba, yo no condeno ninguna forma de lucha. Yo creo que lo que está planteado es la mayor suma de esfuerzos, y que todos vayan en una misma dirección; la dirección de conquistar a Venezuela la democracia y las libertades.
¿El gobierno derrotó la lucha en la calle, iniciada por los estudiantes?
-No, lo que sí presenciamos fue la represión más salvaje contra el movimiento estudiantil. Pero eso está latente allí. Los estudiantes volverán, como lo han expresado varios de sus dirigentes. Volverán con otras modalidades.
-Porque aquí lo que está planteado es la salida de este gobierno, por la vía democrática. La salida que le dará a Venezuela las libertades necesarias, y para eso necesitamos una unidad nacional; una unidad que agrupe a la inmensa mayoría del país, en los términos en los que está siendo expresada en las encuestas.
-En algún momento será la mayoría del país, abrumadoramente, la que tendrá que levantarse. Porque lo que está en juego es la sociedad venezolana. No un partido ni un liderazgo, sino la sociedad venezolana. Yo insisto mucho en que hay que avanzar hacia una unidad; que ponga fin a esta dictadura militar, y que le restituya al país la democracia y la libertad.

Fuente: http://www.noticierodigital.com/2014/08/pompeyo-marquez-en-la-razon-se-cierra-el-ciclo-historico-de-la-dictadura-chavomadurista/

GASOLINAZO


Luis Barragán:

El gasolinazo ya es una inmerecida bofetada para los venezolanos

A juicio del diputado opositor Luis Barragán, miembro de la Comisión Permanente de Administración y Servicios de la Asamblea Nacional, la pretensión de aumentar la gasolina ejemplifica la demagogia de quienes antes se opusieron fervientemente y, ahora, en el poder hacen gala del más descarado cinismo: “Valga la paradoja histórica, quienes antes se opusieron rabiosamente a todo aumento de la gasolina, por insignificante que fuese, después de quebrar prácticamente al país, consumada una gestión inauditable, repentinamente proponen un alza en los precios del combustible que también importamos. Carecen de autoridad moral para tamaña propuesta, pero ya el agua les llega al cuello y poco les importa las consecuencias que tal medida traerá,  generando un cortocircuito que afectará principal y dramáticamente a los sectores medios y populares”.

“Voceros oficiales llaman a un debate sobre la materia, aunque no lo desean libérrimo  en las instancias naturales como el parlamento y en una activa opinión pública, sino a través de las anecdóticas cadenas radiotelevisivas, como si el asunto fuese una humorada.  Temeroso e insincero, frente a la previsible protesta social que el aumento ocasionará, la estrategia gubernamental se ha orientado a plantear la cuestión con pinzas, negándose a debatir en profundidad sobre el desabastecimiento, la inflación y el desempleo que enmascara, mientras afina las otras medidas: la represión y la censura que impida o diga impedir la indignación del pueblo venezolano que los sufre, frente al alza del combustible”.

Indicó el parlamentario que, en diciembre próximo pasado, la Movida Parlamentaria denunció las intenciones por siempre negadas por el gobierno de aumentar la gasolina, a través de la diputada María Corina Machado: “Ahora emplean un vulgar pretexto, como es el subsidio a eliminar de los yates, como si fuese el medio de transporte por excelencia y las vías marítimas como fluviales el paraíso de la seguridad personal y del trabajo sereno, hundiendo toda la economía nacional. Además, prometen que el alza se traducirá en el generoso subsidio a los sectores populares que igualmente ha servido de pretexto para la corrupción generalizada que los burla y empobrece”.

“Basta con eliminar el amabilísimo subsidio a Cuba – enfatizó Barragán – y, sobre todo, los centenares de millones de dólares que nos quita la refinería Camilo Cienfuegos, y no hará falta a corto y mediano plazo el aumento de la gasolina venezolana. El régimen lo sabe muy bien, pero está entregado al protectorado de los Castro, pretendiendo en última instancia que los venezolanos sostengamos, como sostenemos, a la dictadura caribeña”.

Finalmente alegó el diputado Barragán: “El gasolinazo ya es una bofetada inmerecida para el pueblo venezolano que sabe muy bien que se hizo tarde para que corrijan el curso del socialismo rentístico que ha fracasado en década y media, con sus indeseables secuelas  en lo económico y en lo social.  Un gobierno despilfarrador, represivo y por siempre improvisado, incapaz de adoptar las medidas más sensatas para evitar la crisis que lo consume, arrastrándonos a todos, no tiene autoridad moral alguna para imponer un brutal aumento del combustible: a los anaqueles vacíos, a los recurrentes apagones y a la sistemática persecución de la disidencia, sumará mayores recursos para la corrupción que le caracteriza”.
Fuente:

OPCIONES

María Corina Machado
Sólo una articulación real, emocional y espiritual de todos puede derrotar a este régimen perverso

Así lo dijo Machado en esta última parte de la conversación con Noticiero Digital.
“Los venezolanos entendemos que en este instante sólo si logramos crear una articulación donde toda la fuerza real y toda la fuerza espiritual y emocional de la Venezuela que quiera vivir con libertad, con dignidad, con justicia, con respeto pueda canalizarse, fortalecerse en una dirección; sólo así, lograremos derrotar a un régimen tan perverso como el que hoy existe en el país.”.
¿Por qué no bastó una sola encerrona, a propósito de las tensiones que se viven en la MUD?
-Yo no creo que nadie pudiera esperar que planeamientos que son distintos, no solamente en cuanto al diagnóstico del país, sino en cuanto a la estrategia para superarlo y para construir una nueva Venezuela, puedan solventarse en unas cuantas horas. Creo que no sería responsable y, desde luego, llevará el tiempo que se requiera exponer con franqueza y precisión dónde hay puntos de encuentro y dónde hay diferencias, y tratar de fortalecer aquellos puntos de encuentro y con una enorme conciencia histórica pensar en lo que ha sido nuestra historia en el pasado.
-Mira, mucha gente descalifica lo que fue el ejercicio de Punto Fijo. Yo creo que fue, por el contrario, una muestra de madurez, de conciencia y de amor a Venezuela enorme de personas que tenían profundas diferencias; que se tenían gran desconfianza entre ellos y desencuentros enormes; reconocieron lo que el país requería en ese momento y les demandaba con urgencia.
-Bueno, yo creo que nuestra generación también. Insisto, yo creo que a esta hora lo fundamental es escuchar y conectarnos con una Venezuela amplia, diversa, movilizada; que, además, nos ha dado una lección de ciudadanía, de coraje cívico y de amor a nuestro país enorme, infinita y ha sido en estos meses de lucha que continúan de otra forma pero que continúan.
-La Venezuela de enero es otra al país que tenemos hoy y, en ese sentido, surgieron miles de líderes y de organizaciones que son necesarias para esta lucha y que tienen que ser escuchadas, incorporadas en los nuevos planteamientos que se formulen a los venezolanos desde la perspectiva política.
¿No se ve como muy mayoritaria esa posición que usted sostiene con respecto a los otros criterios que privan dentre de la MUD?
-Es una posición mayoritaria dentro del país y, por lo tanto, mi obligación como diputada y como ciudadana es lograr que esa visión se articule con los planteamientos de quienes tenemos responsabilidad política. Es mi obligación y a ese respecto, hasta que no se logre, no podemos descansar.
-Yo creo que ahora a la MUD le corresponde llevar a cabo un proceso de reconstrucción, de reinvención y, por otra parte, la lucha política no se para y no se ha parado desde hace meses. Está en la calle. Este es un país en efervescencia; en ebullición. Por supuesto, aquí hay que reconocerlo en unos términos cada vez más complejos y riesgosos; porque la represión ha tomado también otras formas. Así como la protesta ha adquirido distintas formas de expresarse, la represión también.
-La gente sigue y si no observas lo que ha sido la lucha de los trabajadores de Sidor, por ejemplo, o los médicos y enfermeras del sector salud en todas las regiones de Venezuela; los trabajadores de la administración pública, incluyendo aquí a los sectores de la industria eléctrica.
-Entonces, esas son expresiones de protesta y sí tienen un componente político, y han adquirido en mi opinión una direccionalidad distinta después de los primeros meses de lucha de este año; que lograron para mí, insisto, esa conexión común en todas las formas de lucha simultáneas que se dieron: protestas, manifestaciones, y tenían un objetivo común, como era el cambio de régimen lo antes posible por la vía constitucional.
¿Qué ha dicho la MUD acerca del Congreso Ciudadano que usted propone? ¿Sigue adelante con esta idea?
-Seguimos adelante. Éste es un congreso que nos representa a todos. Yo siento que este planteamiento ha hecho esa conexión tan profunda con los venezolanos en distintas organizaciones y sectores que entendemos que lograr esa transición depende de nosotros. Desde luego, de demandar y exigirnos a las organizaciones políticas y a la misma MUD cambios, es más que justificado.
-Pero los venezolanos entendemos que en este instante sólo si logramos crear una articulación donde toda la fuerza real y toda la fuerza espiritual y emocional de la Venezuela que quiera vivir con libertad, con dignidad, con justicia, con respeto pueda canalizarse, fortalecerse en una dirección; sólo así, lograremos derrotar a un régimen tan perverso como el que hoy existe en el país.
-Esa conciencia es la que ha generado, a mi juicio, esa respuesta tan entusiasta de los distintos sectores y expresiones del país: movimiento estudiantil, sindicalistas, artistas, deportistas, dirigentes de base, amas de casa. Esto ha venido tomando una vida propia que, desde luego, transciende lo que los partidos, incluso originalmente pudiéramos haber concebido en los plazos y en las formas de articulación. Resulta verdaderamente esperanzador darte cuenta de cómo la gente te dice: yo quiero escuchar y yo quiero participar.
-Desde luego, se trata de una iniciativa que quiere involucrar y que aspira a que todos los partidos de la MUD, y los que están fuera de la MUD participen activamente, y se ha logrado eso por la parte de muchísimos partidos que además lo respaldan públicamente: Proyecto Venezuela, Copei, ABP, Voluntad Popular, Causa R, Cuentas Claras, Moverse, MIN, URD, Visión Venezuela.
-Como tú ves son partidos que están dentro y fuera de la MUD. Los partidos son muy importantes pero insisto, esto es un encuentro de ciudadanos. Esto es una iniciativa de la sociedad venezolana que está avanzando con una fuerza enorme.
¿Qué espera usted que salga de allí?
-Las muchísimas asambleas que hemos tenido en los diversos sectores que conforman la sociedad venezolana nos hemos dado cuenta de que cualquiera de las rutas hacia la transición lo primero que requiere es una profunda organización; un gran movimiento de movimientos como una primera etapa, y de eso es lo que se trata el congreso.
Vamos a debatir en tres áreas; la primera es un programa de lucha frente a este régimen que está acelerando su represión y aniquilación de todos los espacios que quedan para el ejercicio ciudadano, de modo que ese programa de luchas incluye todas las formas con respecto a las responsabilidades y compromisos que asumimos unos y otros; la segunda, lograr acuerdos sobre los objetivos fundamentales de la transición; cuáles son esos desafíos, y que sean explícitos, abiertos y transparentes.
-La tercera, que es la que yo creo que genera entusiasmo y esperanza, lo que corresponde a los fundamentos, las grandes ideas de esa nueva Venezuela; las tenemos, las hemos dicho pero lograr que verdaderamente sean compartidas y surjan como esas causas grandes y motivaciones de lucha; para que los venezolanos tengamos claro el horror que vivimos hoy y la esperanza y lo maravilloso y lo irresistible de esto que podemos construir muy rápido.

Fuente:
http://www.noticierodigital.com/2014/08/maria-corina-machado-solo-una-articulacion-real-espiritual-y-emocional-de-todos-puede-derrotar-a-este-regimen-perverso/
Fotografía: http://www.ventevenezuela.org/mcm-ante-agresiones-de-violentos-del-regimen-caricuao-responde-con-valentia-y-dignidad/

viernes, 1 de agosto de 2014

CAZA DE CITAS


Poema 24

He escrito el poema 24
Trata sobre la sed
y la calma
He dejado que acontezca
parece esperarme bajo la piedra

He escrito ese
y otros poemas
pero siempre llega alguien
algo
un vaho
un rumor
un acontecimiento
siempre llega lo que ha de faltar
y cambia el curso de las cosas

Sin embargo
no dejo de pensar
que lo he escrito
Como si esto me diera la llave
de algún cuarto

Pacíficamente
bajo las aguas

Sonia González

ABUNDANTE LUZ

En-Obra: Poesía Venezolana
R.J.Lovera De-Sola

Hoy es un día especial para este Círculo de Lectura, nuestra sesión número cincuenta y siete la dedicaremos a la poesía, especialmente para recibir a la antóloga de la misma Gina Saraceni. Y para con ella a través de su vasta antología revisar lo que sucede en la poesía venezolana en los días que vivimos.
Debemos decir que Gina Saraceni es también poeta, traductora e investigadora literaria. Lo que la mueve cuando escruta los libros son los temas relativos a la literatura de viajes, a los temas de la memoria y de la identidad. En este campo conocemos su muy interesante libro Escribir hacia atrás(Rosario: Beatriz Viterbo Editora,2008.240 p.), con su insinuante introducción “Escribir hacia atrás”, volumen que preside el precioso poema “El mandato” de nuestra Yolanda Pantin(País. Caracas: Fundación Bigott,2007,p.28). Al explorar el tema lo hace a través de la obra de cinco escritores latinoamericanos, a uno de los cuales Sergio Chejfec(1956) conocemos. Pero leído, y deteniéndonos en su tan sugerente prefacio, se nos ocurre proponerle que un día aplique a nuestras letras de esos mismos espacios, los de la herencia y la memoria, todos los elementos teóricos que aquí nos presenta.
Esquema de la Poesia Venezolana
Deseamos trazar, para los estudiosos y lectores de nuestra literatura que siguen nuestras reuniones, el esquema de la poesía venezolana, hecho, desde luego desde el ángulo peculiar de nuestra propia comprensión de su proceso.
En verdad si echamos una mirada a lo hecho por nuestros aedas y nos detenemos en el primer siglo del vivir venezolano, el XVI, ya que del XV apenas tuvimos tres años, debemos mencionar a Juan de Castellanos(1522-1607), hacia finales de ese siglo publicó sus Elegías del varones ilustres de Indias(Madrid: Viuda de Alfonso Gómez,1589.202 p.). Y decimos que este fue nuestro primer poeta porque si bien cronológicamente existe otro fue Castellanos el primero en haber vivido entre nosotros, haber sentido y padecido la tierra venezolana en sus pasos por Cubagua, Margarita, Coro y sitos del golfo de Venezuela. El anterior que hemos mencionado se llamó Pedro de la Cadena(c1438-c1607) y no lo contamos porque nunca estuvo aquí, no sintió ni olió nuestra tierra ni supo como eran nuestras gentes de aquellos remotos tiempos. Su poema lo pudo hacer tras escuchar del fundador de Cumaná, Diego Fernández de Serpa, la historia de sus aventuras. Se trata de Los actos y las hazañas valerosos del capitán Diego Fernandez de Serpa, compuesto por allá por 1563-64. El texto de Pedro de la Cadena se imprimió por vez primera en 1973 gracias al historiador Pablo Ojer(1923-1996) y el poeta Efraín Subero(1931-2007) en El primer poema de tema venezolano. (Caracas: Ministerio de Educación, UCAB,1973.436 p.). Perdónese lo erudito del punto pero son tan escasas las noticias literarias de nuestros siglos coloniales que hay que detenerse en esto, porque de hecho, por ejemplo, de nuestra primera poeta, y primera escritora, Sor María de los Ángeles, María Josefa de la Paz y Castillo(1765-c1818), solo conocemos dos poemas. Porque en el tiempo que sigue de Juan de Castellanos a Andrés Bello(1781-1865), hasta 1800, año del que data el primer poema de don Andrés, lo que hallamos son textos sueltos, casi sin unidad ni continuidad, a nuestro entender por el hecho de no haber poseído imprenta el país hasta 1808.
Bello fue el padre fundador, de nuestra poesía y de la literatura autónoma latinoamericana, nuestro libertador cultural. Fue el quien trajo el romanticismo con el que se contagió en sus años en Londres, sin embargo, pese a su influencia en algunos de nuestros aedas, los “poetas bellistas” estudiados por Lubio Cardozo(1938) en La poética de Andrés Bello y sus seguidores(Caracas: Academia Nacional de la Historia,1981.123 p.) la lección del prístino romanticismo bellista no fue escuchada, y esta venía de una de sus raíces originales: la inglesa.
Dentro del país figuras claves dentro del siglo XIX fueron José Antonio Maitín(1804-1874), el primer romántico y Juan Antonio Pérez Bonalde(1846-1892), el mayor poeta de ese siglo, romántico auténtico, romántico crepuscular como lo fue Gustavo Adolfo Becquer(1836-1870) en España. Si bien Maitín aclimató el romanticismo el suyo venía del hispano de José Zorilla(1817-1893) y era, como dijo Octavio Paz(1914-1998) de esta escuela en América Latina, “reflejo de un reflejo”(Los hijos del limo. Barcelona: Seix Barral,1974,p.122). En cambio Pérez Bonalde fue genuino por venir el suyo de la propia raíz de aquel movimiento: Alemania. Lo inspiró Heinrich Heine(1797-1856) a quien además vertió a nuestro lengua, fue considerado, por don Marcelino Menéndez Pelayo(1856-1912) el mejor traductor castellano del bardo germano. Es por ello que podemos decir que pese a la importancia del movimiento romántico en el mundo occidental, el nuestro fue parco y escaso. Solo en prosa podemos exhibir una obra a nivel continental, la Biografía de José Felix Ribas(Caracas: La Revista Literaria,1865) de Juan Vicente González(1810-1866) y, desde luego, el bello escribir del agónico Pérez Bonalde. Pero fue tan yerma la tierra del romanticismo latinoamericano que al lado de estos solo podemos nombrar otras nueve obras. Y ello pese a haber sido aquel todo un terremoto, un cambio de señal porque como dijo el maestro Paz: “El romanticismo fue un movimiento literario, pero asimismo fue una moral, una erótica y una política. Sino fue una religión fue algo más que una estética y una filosofía: una manera de pensar, sentir, enamorarse, combatir, viajar”(Los hijos del limo,p.89).
El siglo XX es el de la madurez de nuestra literatura, la que puede ser vista como el proceso del ascenso creador, tal es su riqueza generación tras generación. En ella serán figuras centrales, Salustio González Rincones(1886-1933), los poetas de 1918, entre los que para muchos resalta José Antonio Ramos Sucre(1890-1930) pero también Fernando Paz Castillo(1893-1981), Rodolfo Moleiro(1898-1970), Enriqueta Arvelo Larriva(1886-1962) e incluso Andrés Eloy Blanco(1896-1955), el sentido más lírico de su decir ha sido poco comprendido hasta ahora; le siguen los del grupo Viernes(1939-1941) con Vicente Gerbasi(1913-1992) y Luis Fernando Alvarez(1901-1952) a la cabeza; en medio solo hallamos a Juan Liscano(1915-2001), que fue a la vez el gran vigía de nuestra evolución literaria contemporánea; los de 1942 entre los que resalta por encima de todos Juan Beroes(1914-1975), dado el sostenido aliento de su escribir; entre ellos encontramos a Ida Gramcko(1924-1994) y Ana Enriqueta Terán(1918). En los mismos años cuarenta, aunque no ha sido considerado entre los de Contrapunto(1948-1950), un grupo más de narradores, sobre todo de maestros del cuento que de poetas, encontramos a Juan Sánchez Pelalez(1922-2003), fragmentos de Elena y los elementos(Caracas: Ediciones Garrido,1951.46 p.) fueron impresos en aquella gaceta(revista Contrapunto, n/ 5,1949,p.59-61); el gran empuje de Sánchez Peláez y el surrealismo, que fue proyectado desde Luis Fernando Alvarez, Sánchez Peláez y José Lira Sosa(1930-1995), de hecho Sánchez Peláez y Lira Sosa aparecen en las páginas de País portátil(Barcelona: Seix Barral,1969. 278 p.) de Adriano González León(1931-2008). Sánchez Peláez se proyectó, y está vivo, sobre los poetas de las generaciones siguientes, desde los sesenta hasta ahora. De los sesenta nombres centrales son Guillermo Sucre(1933), Francisco Pérez Perdomo(1930) y Ramón Palomares(1935) entre los de Sardio; Miyó Vestrini(1938-1991) la mas alta de Apocalipsis(1955-1958), aunque no publicó su primer libro hasta los setenta: Las historias de Giovanna(Caracas: Editorial Tiempo Nuevo,1971.45 p.); Rafael Cadenas(1930) entre los de Tabla Redonda(1960); Juan Calzadilla(1931), nuestro primer poeta urbano gracias a Dictado por la jauría(Caracas: El Techo de la Ballena,1962.22 p.) y solitario, como siempre fue, está una figura tan grande como la de Eugenio Montejo(1938-2008).
Y con esos fundamentos a través de la intensa creación que veremos en las siguientes décadas, figuras como Hanni Ossott(1946-2002), poeta siempre angustiada, fue la principal figura de la generación de 1968, momento aun no historiado; Alejandro Oliveros(1948) por los aires anglosajones y clásicos de su decir; William Osuna(1948) en el registro ácido de la urbe; María Auxiliadora Alvarez(1956) con sus mil dolores mujeriles; Miguel James(1956), cantor del amor; Edda Armas(1955), con su maestría en el cultivo del poema brevísimo; María Clara Salas(1947) con su particular acento filosófico.
Así llegamos a los nombres de Armando Rojas Guardia(1949), Yolanda Pantín(1954), altísima figura de nuestra poesía, Igor Barreto(1952) en quien el llano ha vuelto a tener eco; Rafael Arraíz Lucca(1959), quien atrapa en sus metros la luz de Caracas y Leonardo Padrón(1959) a quien la mujer y la ciudad incitan y, desde allí, todos aquellos que aparecen en la antología En-obra(Caracas: Equinoccio,2008.553 p.) de Gina Saraceni, para cuyo análisis nos hemos reunido esta tarde.
Una Observacion Más
Aquí, para cerrar estas consideraciones, es bueno hacer una observación a algo que se señala en editorial del número 7 de la revista El Salmón, no está firmado, pero lo suponemos de Willy McKey(1980). Allí se critica una cierta insensibilidad de nuestra crítica literaria para comprender la obra de González Rincones, de Ramos Sucre, Luis Fernando Álvarez, e incluso podría hacerse extensiva a María Calcaño(1906-1956). En verdad no hubo tal silencio o incomprensión por los menos por tres razones: para comprobarlo basta leer las reseñas que en su tiempo los propios críticos e intérpretes escribieron, cuando se publicaron las primeras ediciones de sus libros, esto es singular en el caso de Ramos Sucre. De Luis Fernando Álvarez deberían verse, entre otras, las reseñas de Pascual Venegas Filardo(1911-2003) y Ulrich Leo(1890-1964), entre otras.
En segundo caso porque todas las generaciones siempre buscan a sus propios autores, a sus libros de cabecera, y ese el caso de los actuales creadores, como de la gente de El Salmón.
Y en tercer caso porque hay autores abresurcos, quienes escriben para más tarde, y son las nuevas promociones literarias las que los descubren y hacen suyos, el propio Ramos Sucre dijo que estaba seguro del sentido de su obra, “creo en la potencia de mi facultad lírica”(Octubre 25,1929) escribió a su hermano Lorenzo, su gran confidente(Obra poética. México: Fondo de Cultura Económica,1999,p.463), que sería entendido cuarenta años después. Y sucedió. Solo que solo a veinte y seis años de su deceso cuando Juan Calzadilla(1931) llamó la atención en dos artículos sobre el sentido de su hacer(“Ramos Sucre y nosotros”, El Universal, Caracas: Noviembre 29,1956 y “Ramos Sucre y la nostalgia heroica”, El Nacional, Caracas: Noviembre 6,1956) que fueron los iniciadores de su recuperación. Esta es una constante dialéctica de lo literario, de la creación con la palabra.
El caso de González Rincones estriba en el hecho de que sus poemarios no solo fueron publicados bajo seudónimo, Otal Susi, su anagrama, sino en ediciones privadas, impresas en París, fuera de comercio, practicamente solo circularon entre sus amigos. Solo hubo una excepción, el poemario Balnai(Caracas: Editorial Elite,1933. 36 p.) publicado después de su fallecimiento, texto considerado por Jesús Sanoja Hernández(1930-2008) no digno de antologizarse. González Rincones no llegó a volver a pisar tierra venezolana, dejó de existir en el barco que lo traía de regreso en 1933, después de largo destierro(1910-1933), al menos literario pues en esos años actuó en nuestra diplomacia en Paris y Ginebra. Fue un escritor de gran modernidad, se le ha conocido gracias al impulso del doctor Ramón J.Velasquez (1916), quien fue quien lo hizo conocer al auspiciar la Antología poética(Caracas: Monte Ávila Editores, 1977. 207 p.;2ª.ed.Caracas: Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses,1994.207 p.) preparada por Sanoja Hernández y más tarde la edición de buena parte de sus piezas teatrales y primeros textos(Salustio González y La Alborada. Caracas: Celarg,1998.462 p.), de importancia también en el proceso de modernidad de nuestra escena. La primera vez que escuchamos hablar de este poeta fue a través del doctor Velásquez, vimos que los poemarios estaban en nuestra Biblioteca Nacional. Algún día habrá que pensar en una edición completa de los siete, bien antologados por Sanoja Hernández (Corridos sagrados y profanos,1922; Trece sonetos con estrambote,1922; Siete sonetos de color, 1928; Yerba santa,1929;Viejo jazz,1930;Cantando germinan,1932.151p.), algunos con supuestas traducciones de textos de su propia cosecha sin duda, sin duda texto apócrifos, los cuales han sido bien entendidos en nuestro días. Podría ser considerado un “raro”, en el sentido de Rubén Darío(1867-1916), por su novedad como de alguna forma lo fue Ramos Sucre. Y, también, María Calcaño por abrir la forma como la mujer expresaría su mundo íntimo.
En-Obra
En-obra, la antología alrededor de la cual nos reunimos, es la de de una poesía en creación cada día, en movimiento, Gina Saraceni la llama “en-obra” pero tiene el mismo sentido de aquella muestra que tanto leyó nuestra generación de la “poesía viva” que hace décadas compilara Aldo Pellegrini(1903-1973) con la latinoamericana de los sesenta(Antología de la poesía viva latinoamericana. Barcelona: Seix Barral, 1966.317 p.), en aquel momento ya aparecían entre los elegidos Sánchez Pelaez, Cadenas, Pérez Perdomo y Palomares. Suya es también la Antología de la poesía surrealista latinoamericana(México: Joaquín Moritz, 1974. 243 p.) en donde presenta a Ramos Sucre como uno de los antecedentes de aquel movimiento que fue por cierto el mismo Peregrini quien estableció en América Latina.
De 1983 a 2008
Apunta Gina Saraceni: “En-obra nace del propósito de realizar una selección de poetas venezolanos nacidos entre 1960 y 1980 para mostrar las tendencias poéticas que han surgido en nuestro país en los últimos veinte y cinco años…decidí llevar a cabo este trabajo asumiendo las limitaciones del género, como también las propias de mi gusto como lectora, para proponer un recorrido por algunas voces de nuestra poesía reciente”(p.13-14). Es decir, están aquí, pasados por la criba de la lectura y el análisis crítico literario, aquellos y aquellas cuyas obras comenzaron a publicarse desde, más o menos, el comienzo o mediados de los años ochenta cuando ya algunos eran ventiañeros y hasta, más o menos, el 2005.
Indica Gina Saraceni “La mayoría de los libros seleccionados son de los años noventa y la primera década del 2000, con la salvedad de las óperas primas de Alberto Barrera Tyzska(1960), Patricia Guzmán(1960), Luis Pérez Oramas(1960), Alicia Torres(1960), José Antonio Yepes Azparren(1960), Cristina Falcón Maldonado(1963), Jacqueline Goldberg(1966) y Sonia González(1964) que muestran tópicos y tendencias de la década anterior”(p.14). Y ello porque la generaciones literarias, como en el tiempo histórico, están encabritados el antes y el ahora. Para Gina Saraceni los más destacados de la analecta son Barrera Tyzska, Pérez Oramas, Patricia Guzmán, Yepes Azparren, Alicia Torres, Sonia González y Jacqueline Goldberg.
Indica a la vez: “intenté levantar un mapa representativo de poéticas, estilos y propuestas de los últimos diez y ocho años”(p.14), es decir de 1990 al 2008.
“Quiero aclarar, anota, la razón de la incorporación de Martha Kornblith(1959-1997) a este trabajo, a pesar de que su año de nacimiento es un año anterior a la de los primeros poetas antologados. Se trata de una excepción que halla su justificación en la necesidad…de darle… una visibilidad mayor a la que la crítica le ha otorgado. Al cumplirse diez años de su muerte me parece necesario volver a escuchar su voz con oído atento, reconocer en su canto honesto y desgarrado, temerario y lúcido, una poética del malestar y de la inconformidad que recupera y actualiza el legado de algunas de las voces de los sesenta, y a la vez propone una mirada novedosa sobre los vínculos entre poesía, enfermedad e identidad”(p.15).
Y “con relación al título. En-obra busca romper con la idea de la poesía como estado de gracia o de inspiración ocasional, y con la del poeta-vate, revelador de verdades y certezas, para plantear, más bien, el ejercicio poético como trabajo de búsqueda incesante, como laboratorio de experimentación, como ‘edificio en construcción’ a través del cual el poeta se enfrenta con la materia, el lenguaje, para escucharla, explorarla, despojarla, reconstruirla y hasta destruirla. Una poesía para la que el proceso de la escritura, ese hacerse lenguaje del lenguaje, ese estado en-obra, abierto a la reescritura, al error, a la corrección, a las múltiples posibilidades del sentido, es la voluntad de seguir”(p.16). Y continúa: “el obrar-la-obra como acción inconforme, insatisfecha, precaria, que se aproxima al lenguaje para tantear sus posibilidades, para explorar sus inagotables formas de decir, para explorar las experiencias más diversas, desde las más personales e íntimas hasta las más intelectuales y colectivas”(p.16).
Estas Dos Décadas
Traza Gina Saraceni el suceso literario de las dos décadas que examina, lo hace, desde luego, a través de las obra de los poetas elegidos, pero nos muestra lo que podemos llamar lo socio-histórico de la sociedad, la nuestra, en la que escriben estos creadores.
Son dos tiempos distintos pues es diverso, con su grave problemática, incluso cultural, lo que se vivió entre 1983-1999 y lo que hemos vivenciado, siempre con dolor y tormento, al ver la destrucción de la nación, en los últimos doce años.
Es evidente, y ella lo dice, que pese a la constancia del trabajo literario, siempre ha sido así en nuestra literatura, desde muy atrás, había señales desalentadoras desde los noventa, que coincidieron con la crisis nacional, el Viernes Negro(Febrero 18,1983), el Caracazo(Febrero 27,1989), el golpe de Estado(Febrero 4,1992), los trastornos causados por el Paquete Económico perecista, y la propia caída del mismo presidente(Mayo 20,1993). Y desde 1999 “con la llegada del chavismo y la ideologización cada vez más evidente del Estado”(p.17), centralización, alteración, restar la libertad de creación, persecución de los intelectuales, censura dentro de la actividad editorial del gobierno, “un acelerado proceso de mediatización de la sociedad que revela la intención controladora y homogenizadora”(p.18). Así vivenciamos “Los golpes del Estado, la quiebra de los bancos, el paro de 2002, el control estatal absoluto de la industria petrolera y otras empresas privadas, la progresiva instalación del proyecto revolucionario en todas las instituciones culturales del país, el enfrentamiento social, la corrupción, los preocupantes niveles de inflación, la inseguridad y la criminalidad conforman el espacio de surgimiento de los poetas aquí antologazos. Este paisaje quebrado por el resentimiento, la escasez, el desencanto, el escepticismo, el cinismo, el miedo y a la vez, también dinamizado por el desarrollo mediático, el incremento del mercado editorial nacional, los flujos globales, los nuevos modos de producción de escritura genera, paradójicamente, un clima propicio para el ejercicio poético”(p.27).
Pero también está presente el universo entero, es insoslayable, la crisis final del socialismo, con su día cenital, el 10 de Noviembre de 1989, con la Caída del Muro de Berlín, pero antecedido por una serie de hechos como las huelgas en Polonia en 1980 y el anuncio de la Perestroika en 1985, con sus lejanos antecedentes en la insurrección húngara de 1956 y en la Primavera de Praga en 1968, verdadero inicio de la caída del socialismo. Nuevos días comenzaron para la humanidad a fines de 1989. Ese es el tiempo que vivimos.
Gina Saraceni está consciente de ello. Escribe: “Las diversas ‘crisis’ que marcan el fin de siglo XX, la crisis de identidad, de la ideología, de la religión, de la representación…causan en lo que respecta al ámbito literario, venezolano y latinoamericano, el surgimiento de estéticas que sospechan de los relatos totalizadores, de la omnipotencia del sentido, de la confianza en la institución literaria y que abren camino para otros acercamientos a la escritura, más conscientes de la derrota y el fracaso del lenguaje en su intento de representar la experiencia del mundo, del amor, de la cotidianidad, de la poesía”(p.26).
Y siguiendo al poeta y crítico Javier Lasarte(1955) señala que a Venezuela, a este estado de de intemperie social, ideológica, estética que caracteriza el fin del siglo XX se suman, a lo largo de los años ochenta “la progresiva acentuación de la crisis económica, vista cada vez más insalvable, los estallidos y tensiones sociales, la pérdida de credibilidad y legitimidad del estamento político, la disolución de proyectos políticos alternativos…la entronización de la corrupción, la ‘pobrecía’, la violencia urbana”(Al filo de la lectura. Maracaibo: Universidad Católica Cecilio Acosta/Equinoccio, 2005, p.259).
Si ello fue así, también estamos ante un panorama muy pleno, creadoramente hablando, el que tuvimos en los noventa. Y gran importancia a partir del comienzo del nuevo siglo, tal que nuestra literatura vive un momento luminoso, así lo hemos denominado nosotros, y ello en medio del horror que vivimos, la intolerancia y las persecuciones intelectuales.
Es tal el día de hoy que Gina Saraceni nos presenta así este hecho inquietante: “En un país dividido políticamente en bandos al parecer irreconciliables, donde el espacio para el diálogo, la tolerancia, la negociación de intereses y de voluntades se vuelve cada vez más indispensable y donde las instituciones culturales se han resquebrajado en pro de un ‘proyecto renovador’ que busca borrar por todos los medios los vestigios del pasado democrático”(p.22), allí los poetas y la poesía, que es nuestro tema de esta tarde, pero también preocupación de nuestros narradores, los dramaturgos, los críticos, los pensadores, los historiadores, trabajan para registrar lo que sucede y hacer luz en el laberinto.
Así frente a lo que ha sido destruido se observa la acción personal de los escritores, y dentro de los poetas para publicar sus libros, o las revistas, caso reciente de El Salmón, por ejemplo, su contribución al examen de nuestro grupos literarios históricos, caso Apocalipsis(1955-1958) o Trópico Uno(1964-1965), es subrayable y de las diversas páginas virtuales, entre las que se destacó Ficción Breve de Héctor Torres(1968) y todo el universo de los blogs, el e-mail, las páginas web, Facebook, las revistas electrónicas y ahora Twitter. Esa ha sido la salida encontrada por esta generación de escritores, formada por un el tipo de intelectual que viene desde una amplia gama de formaciones, desde las humanidades hasta las ciencias, hecho subrayado por Gina Saraceni. Y con ellos, en su escribir, la “ruptura respecto al tono solemne, hermético, ‘nocturno’ de la poesía de los sesenta”(p.24) y el surgimiento “de una conciencia creativa crítica”(p.25) de la que ha hablado Luis Miguel Isava(“La desbordante pulsión de la palabra poética”, Revista Iberoamericana, Frankfurt, n/ 2-3(1978),p.220).
Qué es lo que Hallamos
Lo que Gina Saraceni encontró nos puede ser más interesante, más vivo, eso mismo que sentimos cuando habríamos los poemarios de estos bardos y leemos con emoción, tocándonos el alma lo que hallamos.
Ella halló al menos diez rasgos, según nuestra propia síntesis.

    “la orfandad y el desencanto como formas de habitar el mundo y de enfrentarse al hecho poético…El desvío, la arrancia, la errata, la perplejidad, la extranjería, la intemperie, constituyen su proceder en el mundo. Su saber de lo precario, de lo roto, de lo fragmentario. Su idioma: el balbuceo, la mudez…asume la pérdida y la derrota…En esas voces no hay lamentación, ni tampoco resignación”(p.28-29);
    "es la referencia a la cotidianidad y el afuera como espacio de introspección”(p.29);
    'explora la cotidianidad…Se trata de una aproximación nostálgica y melancólica de los espacios que habitamos a diario, un registro de esa ‘épica mínima’ que pasa desapercibida porque se vuelve rutinaria y de la que Arturo Gutiérrez Plaza…es sin duda una de las voces más contundentes”(p.30-31), tal podrían ser los casos de poemas suyos como “Al calor de los manteles” o “Las casas; Alfredo Herrera Salas(1962), Luis Enrique Belmonte(1972), quien “reprenda el ‘desastre’ de lo cotidiano, esa ‘geografía que se desploma’”(p.31) o Luis Moreno Villamediana(1966);
     Gabriela Kizer(1964), con su “contra épica de la cotidianidad”(p.32);
    "La poética del fracaso y de la derrota”(p.33), casos de Martha Koornblith y Teresa Casique(1960);
    "Cabe destacar la tendencia una tendencia…la casa de la infancia, los vínculos de sangre, los legados familiares, las figuras tutelares, abuelos, padre, madre, el regreso a la raíces…vivimos en una época en la que los vínculos afectivos están marcados por la brevedad y el olvido, en que las relaciones se construyen a partir de ‘otros modos de estar juntos’ que no pasan necesariamente por el hecho de compartir físicamente las experiencias o por pertenecer a un mismo lugar o cultura, lo que causa, como consecuencia, una relectura del origen y de las herencias familiares sin la pretensión de restituir ese pasado sino, más bien, de asumirlo como espacio inconcluso y problemático abierto a la reescritura”(p.34-35). Aquí desde luego cabe la amistad y la hermandad, como se ve en los versos de Patricia Guzmán. Aquí ejemplifica la antologista también a través Pérez Oramas, Gutiérrez Plaza y Carmen Verde Arocha(1967);
    “El tópico del viaje en su dimensión más clásica, como experiencia de naufragio y aprendizaje, de aventura y navegación”(p.37), como lo observa en Odette da Silva(1978), Jorge Vessel(1979) y Gregory Zambrano(1963);
    "imaginarios culturales ajenos y/o exóticos, el medioeval, el mitológico, el bíblico, como la presencia de la intertextualidad, la cita literaria o musical, la referencia histórica o la cultura cibernética como una forma de reflexionar críticamente sobre la identidad, el amor, el oficio poético, la condición femenina, la cultura mediática”(p.37), evidentes en Alicia Torres, María Antonieta Flores(1960), Sonia Chocrón(1961), Belén Ojeda(1961) y Beatriz Alicia García(1966);
    “La experiencia de la ciudad…la ciudad de ahora se desintegra, se vuelve espectral, niega sus calles, se vuelve campo de batalla y trinchera, mata a sus habitantes y, a los que sobreviven, los obliga a replegarse en los recintos domésticos”(p.38), lo que ejemplifica a través de Sin freno concebido(Caracas: Actum,2006) de José Tomás Angola(1967);
    “La crítica le ha atribuido un lugar central a la poesía escrita por mujeres”(p.39). Así “La doncella, la madre, la esposa, la hermana, la abuela, la concubina, la amante, la escritora son motivos central” varios de los libros”(p.39), tal los casos de Alicia Torres, Sonia Chocrón y Astrid Lander(1962). Aquí subraya sobre el escribir de Patricia Guzmán que ”constituye una referencia ineludible en este ámbito por la solemnidad y compostura con que el amor, como potencia erótica, se vuelve aquí ritual y ceremonia sagrada para asumir la imposibilidad del deseo y de la palabra que lo nombra”(p.39). Hay también un sesgo religioso en modo de mirar la realidad, bien imbricado desde de la mística española del siglo de Oro. Para ella María Antonieta Flores “también explora la temática amorosa y erótica a través de una voz ‘apenas’, de la hipótesis diferida, de la multiplicidad de máscaras y figuras que revelan la ‘escacez interminable’ y el ‘muy lejos’ del cuerpo mujer-lenguaje”(p.39).
Reflexión sobre el lenguaje, inevitable en el ejercicio poético.

Para Cerrar
Este es apenas un repaso de un libro muy rico, tan opulento como lo es nuestra creación poética de estos días, como lo es nuestra literatura de este presente, tanto que para tener una completa visión de lo que hallamos en En-obra y lo que sucede debemos mirar los otros géneros y observar lo que cada uno nos dicen porque toda literatura debe ser vista, según nuestra mirada, como unos vasos comunicantes, cuyo fundamento, raíz y cimiento es siempre la poesía. Y ello, porque como dice Octavio Paz, siempre maestro, “el universo es una escritura cifrada, un idioma en clave, ‘que es el poeta, en el sentido más amplio, sino un traductor, un descifrador’(Baudelaire)… escribir un poema es descifrar al universo solo para cifrarlo de nuevo. El juego de la analogía es infinito: el lector repite el gesto del poeta en el poema del lector”(Los hijos del limo,106-107). Eso es la poesía y por ello, como dijo Friedrich Hölderlin(1770-1843), “lo que dura es obra de poetas”. ¡Que así sea hoy y mañana!. Y gracias a Gina Saraceni por permitirnos mirarlo con tanta luz.

(*) Leído en la sesión del Círculo de Lectura de la Fundación Francisco Herrera Luque, celebrada en su sede de la Biblioteca Los Palos Grandes, Caracas, la tarde del martes 7 de Junio de 2011.

Fuente: http://www.arteenlared.com/lecturas/articulos/en-obra-poesia-venezolana.html

Breve nota LB:  La obra luce atractiva y fundamental.  Incluimos una reseña pequeña de la portada en la que aparece Sonia Gozález. Mucho antes de la fecha indicada, la descubrimos gracias a los espacios literarios de la prensa escrita que ahora no existen o escasean, siendo generosos. Ella y otros poetas nos prendaron casi inadvertidamente. De pronto, buscábamos las antologías en la Biblioteca Nacional cuando no, adquiríamos el ejemplar. Era la Venezuela de antes, la del ejercicio crítico que nos fue tan útil: crítico y libérrimo en beneficio de los lectores más legos. Días más lejanos, en la que destacaban los muchachos del grupo Tráfico y del Guaire, atrreviéndonos a mirotear lo que escribían...