viernes, 4 de septiembre de 2020

SE ADELANTÓ EL COVID19


Érase (y es) la UCV

Guido Sosola


Un viejo amigo publicista, por estos días, me comentó que estuvo una vez involucrado en la campaña a favor de una entidad de ahorro y préstamo que intentó apropiarse de “La Central” como  sustantivo de uso cotidiano. A pesar de la intensa difusión del  eslogan, jamás lograron el tan deseado reemplazo, porque – todavía – automáticamente nos remite a la universidad tan espectacularmente diseñada por Carlos Raúl Villanueva, como no ocurrió cuando tuvo por sede lo que hoy  se conoce como el Palacio de las Academias, en el centro histórico de Caracas.

Quien desee meterse en los problemas de la educación superior en Venezuela, por trágico y demasiado elocuente que haya sido la quema literal de a Biblioteca Central de la  Universidad de Oriente (UDO), en Cumaná, por ejemplo, siempre tiene en mente la Universidad Central de Venezuela (UCV). Los artefactos lacrimógenos y explosivos que acabaron con sendos actos académicos u obras de arte, por estos años, lucen como los grandes referentes noticiosos, pues, ella, la Central, marca en buena medida la pauta en torno a los problemas y las respuestas que amerita.

Por supuesto que siempre, la Central, estuvo amenazada por numerosos y distintos gobiernos, clausurada por cortas o largas temporadas. Le hincó más el diente Juan Vicente Gómez, otro ejemplo, en un país que sólo ostentaba dos casas superiores de estudios, junto a la Universidad de Los Andes (ULA), pero siempre se tomó como una medida temporal; o Pérez  Jiménez que, por entonces, hacia 1957, recibió aquél espuelazo de Pedro Pablo Barnola al asegurar su preferencia por una universidad cerrada antes que arrodillada.

Algo más que un absceso notorio y preocupante, siendo vitrina del país, puede asegurarse que la Central ha guardado un angustioso silencio ante los problemas que la aquejan y, por consiguiente, no se sienten sus autoridades, dirigentes estudiantiles, profesorales y administrativos, decir ni siquiera  pío. Escasos e irrelevantes mensajes digitales, nunca sustituirán el claro y profundo planteamiento que se espera, aún en medio de la pandemia, porque – quiéralo o no – el ucevista se sabe orientador de la opinión pública.

El  coronavirus se adelantó a cerrar la universidad venezolana que, de todos modos, ocurriría por las ya muy consabidas causas, aunque – a diferencia de las antiguas dictaduras – la de hoy no se conforma con ello, porque lo que está en juego es la existencia misma de la noción de universidad. Así, érase de la Central que marcaba el camino de la protesta y de los aportes necesarios y creadores, y es la Central de la que todavía no han siquitrillado su espíritu, pendiente de un importante mensaje.   ¿O ya  pasó la “moda” de hacerlo?


26/07/2020:

https://www.lapatilla.com/2020/07/26/guido-sosola-erase-y-es-la-ucv/

https://apuntoenlinea.net/2020/07/26/guido-sosola-erase-y-es-la-ucv/

https://qoshe.com/lapatilla-ve/guido-sosola/guido-sosola-rase-y-es-la-ucv/80195717

https://newstral.com/es/article/es/1156782022/guido-sosola-%C3%89rase-y-es-la-ucv

https://www.scoopnest.com/es/user/la_patilla/1287345712540286976-guido-sosola-rase-y-es-la-ucv

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