Mostrando entradas con la etiqueta San Lucas 1: 26-38. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Lucas 1: 26-38. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de diciembre de 2017

LO CRISTIANO DE LA NAVIDAD

Evangelio Dominical: Anunciación
José Martínez de Toda, S.J.
 
Comentario dialogado sobre el Evangelio que se proclama el 4° Domingo de Adviento, Ciclo B, correspondiente al domingo 24 diciembre 2017.  La lectura es tomada del Evangelio según San Lucas 1, 26-38

“Para Dios nada hay imposible” 

¿Es importante María en la salvación de la humanidad?

El Apocalipsis (cap. 12) nos cuenta una escena, que parece una película de ciencia ficción. Entre relámpagos y truenos apareció en el cielo una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Se le nota que está encinta y que está a punto de dar a luz.

Pero de pronto apareció también frente a ella un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas. Su cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra. Él se detuvo delante de la Mujer que va a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto nazca. Por fin la Mujer dio a luz a un Hijo varón, pero fue arrebatado por los ángeles hasta Dios y hasta su trono.

Al mismo tiempo la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios, para estar allí escondida. Y se oyó una fuerte voz de un ángel que decía en el cielo: "Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo”.

Es la representación de la lucha entre el bien y el mal, entre el amor y el egoísmo. Pero al final vence el bien, el amor.

¿Quién es este dragón?

1)      Cuando San Juan escribió el Apocalipsis, para él este dragón se materializaba en el poder de los emperadores romanos anticristianos, desde Nerón hasta Domiciano.

2)      En el siglo pasado, el dragón fue la dictadura del nazismo (en Alemania).

3)      También fue la dictadura del comunismo y de Stalin (en Rusia y otros países).

4)      Lo fue asimismo el capitalismo injusto y marginador, causante del sufrimiento de mucha gente y de muchos pueblos.

5)      También hoy existe el dragón, de maneras nuevas, diferentes. Existe en la forma de las ideologías materialistas y excluyentes, del consumismo, del egoísmo, de la diversión por encima de todo, de la crisis económica. Y este dragón quiere eliminar todas nuestras esperanzas.  Pero Dios, en Jesús, está con nosotros. El llena de confianza a su Iglesia para que no se canse en el anuncio de la Buena Noticia y en la práctica, día a día, del seguimiento de Jesús.

¿Quién es la mujer?

Tiene varios significados: 

1) Un primer significado, sin duda, es la Virgen:

-  María vestida de sol, es decir de Dios; María, que vive totalmente en Dios, rodeada y penetrada por la luz de Dios.

-  Circundada de doce estrellas, es decir, de las doce tribus de Israel, de todo el Pueblo de Dios, de toda la comunión de los santos y,

-  A sus pies, la luna, imagen de la mortalidad. María fue llevada al cielo sin morir. María ha dejado tras de sí la muerte; está totalmente vestida de vida.

2) Un segundo significado es la Iglesia. Ella trae a Cristo al mundo. En todos los tiempos es perseguida. Pero la Iglesia siempre vence.

3) La mujer también puede simbolizar la humanidad, de la que nacen niños, amenazados de ser devorados por el dragón del mal. Pero al final, el bien triunfa sobre el mal. (La Biblia Latinoamericana 1972) 

¿Cómo es posible que Dios eligiese a algo tan pobre como María?

Efectivamente. Dios podía haber elegido una princesa de familia real, rica, de un país poderoso. Pero elige a María, una mujer joven y pobre de un pueblo muy pequeño del norte del país. Ella recibe el anuncio del ángel, que la sorprende, pero sabe reconocer la acción de Dios en el anuncio, y le dice SÍ a Dios. 

Ya estamos cerca de la Navidad. ¿Cómo nos podemos preparar?

   Te voy a contar el cuento de “El zapatero que esperaba a Jesús”.

 

   De pronto escuchó que la frutera gritaba: “Ratero, ladrón!...” Y vió cómo agarraba a un muchachito, que le había sacado una manzana. El zapatero agarró la platita que tenía para Jesús, le pagó a la señora su fruta y le aconsejó al muchachito que se fuera rapidito a su casa, antes de que llegara la policía.

   De nuevo estaba esperando a Jesús cuando vio por la ventana unos pies descalzos caminando por la nieve. Era una mamá con su hijito descalzo, bien pobrecita. Y le dio los zapatos.

   Por fin, apareció un anciano tambaleándose por la calle. Lo metió en su casa para que se calentara. Y le ofreció la torta al abuelito, que tanta hambre tenía que por poco se la come enterita.

   El viejo zapatero se sentó luego, triste y contento a la vez, y se durmió. En sueños se le presentó Jesús y le dijo: “Me esperabas, ¿verdad?” El zapatero le contestó: “Sí, pero…”  “Pues Yo te he visitado hoy tres veces. Gracias por tus regalos”. Y el zapatero vio que Jesús tenía en sus manos las moneditas, los zapatos y la torta.> 

¿Qué es lo cristiano de la Navidad?

Ha habido una invasión de símbolos que no tienen que ver con el contenido de la Navidad: pino, bolas de colores, acebos, renos e incluso botellas de whisky, vino y ron. Ellos inundan los escaparates y constituyen el principal motivo de los adornos y las guirnaldas luminosas que jalonan las calles de nuestros pueblos y ciudades. Inclusive han eliminado al Niño Jesús y los símbolos cristianos en los adornos navideños callejeros y de las tiendas. Hay que reflexionar y estar prevenidos para no olvidar lo esencial y acoger en verdad la causa de nuestra alegría: el nacimiento del Niño Jesús.

¿Cómo reconquistar el espíritu de la Navidad?

1) Poner el pesebre en nuestras casas, oficinas, negocios, salas de estar, restaurantes… Instalar en ellos la “Corona de Adviento” de las 4 velas.

2) Preservar la tradición de decir "Feliz Navidad" o “Felices Pascuas de Navidad”, usando también esos letreros de adorno. Etc.

Fuente:
Cfr.
Fotografías: LB (Caracas, 23/12/2017). Misa previa al IV almuerzo para los pobres, promovido por el Padre José Martínez de Toda (SJ) y la Comunidad Ignaciana En Todo Amar y Servir (CIETAYS). Nacimiento viviente con una particularidad: el Padre Martínez de Toda entrevistó, junto a una ejercitante de los EVC, a María, José, los Reyes Magos y Pastorcitos. Por supuesto, el Niño Jesús jugaba en medio de la liturgia. Según lo acostumbra, completó la homilía dando ocasión para que hablasen los feligreses.

MODELO DE FE Y DE RESPUESTA

NOTITARDE, Valencia, domingo 24 de diciembre de 2017:
Caminando con Cristo: Anuncio del Ángel a la Virgen María
Joel de Jesús Núñez Flautes

Estamos a horas de celebrar la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo y sumergidos en estos días que nos preparan a celebrar el nacimiento del Señor, se nos presenta la figura y el modelo de la Santísima Virgen María a la cual Dios Padre elige y llama para ser la Madre del Mesías-Salvador y la cual responde con fe y afirmativamente a la misión que el Padre eterno le estaba pidiendo.

Así María, al aceptar el mensaje divino que le fue revelado por el Ángel Gabriel, se convierte en la Madre de Jesús y, por tanto, en la Madre de Dios, porque su Hijo Jesús es el Enmanuel, el Dios con nosotros, Dios y Hombre verdadero, el Hijo eterno del Padre que ha venido al mundo para liberarnos del pecado y de la muerte eterna.

María respondió positivamente al proyecto de Dios y así abrazó la voluntad del Padre y se consagró totalmente a la persona y la tarea de su Hijo, sirviendo como Madre y discípula al misterio de la redención que Jesús vino a ejercer en medio de los hombres, sus hermanos.

María no fue un instrumento pasivo en el proyecto de Dios, sino que con su sí de fe y obediencia a Dios, cooperó a la salvación de los hombres y nos regaló el fruto bendito de su vientre.

Ella, por tanto, es modelo de fe y de respuesta al llamado de Dios que viene a nuestra vida y nos interpela con su presencia y nos invita a tomar postura y optar por lo noble y santo.

Ella es la esclava del Señor que con amor, sencillez, fidelidad, pureza, constancia, valentía, esperanza y bondad acepta el plan de Dios en su vida.

IDA Y RETORNO: Feliz Navidad para todos. Bendiciones.

Fuente:
Cfr.
Fotografías: LB (Caracas, 23/12/2017). Misa previa al IV almuerzo de los pobres de la Comunidad Ignaciana En Todo Amar y Servir (CIETAYS).  Nacimiento viviente.

domingo, 21 de diciembre de 2014

MARÍA INADVERTIDA DE CADA DÍA

NOTITARDE, Valenca, 21 de diciembre de 2014
“Caminando con Cristo”
Anuncio del Ángel a la Virgen María (Lc. 1,26-38)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

Ya estamos cerca de celebrar la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo y sumergidos en estos días que nos preparan a celebrar el nacimiento del Señor, se nos presenta la figura y el modelo de la Santísima Virgen María a la cual Dios Padre elige y llama para ser la Madre del Mesías-Salvador y la cual responde con fe y afirmativamente a la misión que el Padre eterno le estaba pidiendo. Así María, al aceptar el mensaje divino que le fue revelado por el Ángel Gabriel, se convierte en la Madre de Jesús y, por tanto, en la Madre de Dios, porque su Hijo Jesús es el Enmanuel, el Dios con nosotros, Dios y Hombre verdadero, el Hijo eterno del Padre que ha venido al mundo para liberarnos del pecado y de la muerte eterna.
María respondió positivamente al proyecto de Dios y así abrazó la voluntad del Padre y se consagró totalmente a la persona y la tarea de su Hijo, sirviendo como Madre y discípula al misterio de la redención que Jesús vino a ejercer en medio de los hombres, sus hermanos.
María no fue un instrumento pasivo en el proyecto de Dios, sino que con su sí de fe y obediencia a Dios, cooperó a la salvación de los hombres y nos regaló el fruto bendito de su vientre. Ella, por tanto, es modelo de fe y de respuesta al llamado de Dios que viene a nuestra vida y nos interpela con su presencia y nos invita a tomar postura y optar por lo noble y santo, como lo hice María. Ella es la esclava del Señor que con amor, sencillez, fidelidad, pureza, constancia, valentía, esperanza y bondad acepta el plan de Dios en su vida y para beneficio de todos los hombres de todos los tiempos. María persevera y mantiene el sí dado a Dios y se mantendrá fiel a pesar de las dificultades que irá encontrando en su camino de fe y amistad con Dios.
María es modelo de lo que Dios puede hacer en la vida de una persona, cuando se abre al proyecto de Dios o responde con alegría al llamado que Él le hace. Ella nos enseña que en la vida del cristiano lo importante no es hablar mucho, sino actuar y cumplir lo que Dios nos pide en beneficio propio y de los demás.
María es modelo de servicio y figura de la Iglesia que sale, en nombre de Cristo, al encuentro de los más débiles y necesitados y lleva la alegría del Evangelio a todos los hombres para que sean alcanzados por la luz eterna de Aquel que ha venido de lo alto y ha puesto su morada en medio de nosotros, a partir del “sí” valiente de la joven virgen de Nazaret que consagra todo su ser al servicio del Reino de Dios.
María es Madre de Dios y Madre nuestra y Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo ha entrado en relación con ella y por su sí generoso ha llegado a nosotros la salvación que porta su Hijo Jesús. Si queremos aprender de Cristo, conocerlo, amarlo y seguirlo con radicalidad, tenemos que ver e imitar el ejemplo de la Virgen María que supo responder siempre y constantemente al plan de Dios sobre su vida y sobre toda la humanidad.
Amemos a la Virgen María como la misma Trinidad Santa la ha amado y nos ha enseñado a hacerlo y aceptémosla como esa Madre amorosa y buena que en el momento culminante de su misión, Jesús nos la dejó como Madre, testigo y modelo de fe. Aprendamos de Ella a responder con fe, perseverancia y alegría a lo que Dios nos pide y espera de nosotros; salgamos al encuentro de los hermanos y llevémosle la luz y la alegría del Evangelio que es Cristo Jesús que ha venido a salvar al hombre y llevarlo a la felicidad plena.
IDA Y RETORNO: A todos ustedes queridos lectores y hermanos en la fe cristiana católica, les deseo una Feliz Navidad; que El Señor Jesús les bendiga con abundancia en medio de sus hogares y les avive en la fe, la esperanza y el amor. Que Él les sostenga y ayude en sus necesidades y puedan encontrar paz, felicidad, amor, sosiego, fortaleza y luz para mirar el futuro con esperanza. No se dejen robar la fe ni la esperanza; sueñen, planifiquen, pidan con fe y esperen en El Señor que no defrauda y siempre escucha nuestras súplicas. Abran sus corazones a Dios y esperen milagros, porque Dios siempre nos bendice y ayuda cuando lo invocamos con fe.

Cfr. José Martínez de Toda (SJ): http://www.homiletica.org/PDF050/aahomiletica000688.pdf
Ilustración: Jennifer McChristian.

PARALELISMO

Lc 1, 26-38
Un anuncio sorprendente
José Antonio Pagola

Lucas narra el anuncio del nacimiento de Jesús en estrecho paralelismo con el del Bautista. El contraste entre ambas escenas es tan sorprendente que nos permite entrever con luces nuevas el Misterio del Dios encarnado en Jesús.
El anuncio del nacimiento del Bautista sucede en «Jerusalén», la grandiosa capital de Israel, centro político y religioso del pueblo judío. El nacimiento de Jesús se anuncia en un pueblo desconocido de las montañas de Galilea. Una aldea sin relieve alguno, llamada «Nazaret», de donde nadie espera que pueda salir nada bueno. Años más tarde, estos pueblos humildes acogerán el mensaje de Jesús anunciando la bondad de Dios. Jerusalén por el contrario lo rechazará Casi siempre, son los pequeños e insignificantes los que mejor entienden y acogen al Dios encarnado en Jesús.
El anuncio del nacimiento del Bautista tiene lugar en el espacio sagrado del «templo». El de Jesús en una casa pobre de una «aldea». Jesús se hará presente allí donde las gentes viven, trabajan, gozan y sufren. Vive entre ellos aliviando el sufrimiento y ofreciendo el perdón del Padre. Dios se ha hecho carne, no para permanecer en los templos, sino para «poner su morada entre los hombres» y compartir nuestra vida.
El anuncio del nacimiento del Bautista lo escucha un «varón» venerable, el sacerdote Zacarías, durante una solemne celebración ritual. El de Jesús se le hace a María, una «joven» de unos doce años. No se indica donde está ni qué está haciendo. ¿A quién puede interesar el trabajo de una mujer? Sin embargo, Jesús, el Hijo de Dios encarnado, mirará a las mujeres de manera diferente, defenderá su dignidad y las acogerá entre sus discípulos.
Por último, del Bautista se anuncia que nacerá de Zacarías e Isabel, una pareja estéril, bendecida por Dios. De Jesús se dice algo absolutamente nuevo. El Mesías nacerá de María, una joven virgen. El Espíritu de Dios estará en el origen de su aparición en el mundo. Por eso, «será llamado Hijo de Dios». El Salvador del mundo no nace como fruto del amor de unos esposos que se quieren mutuamente. Nace como fruto del Amor de Dios a toda la humanidad. Jesús no es un regalo que nos hacen María y José. Es un regalo que nos hace Dios.

Fuente:
http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-01-26-38-Pag.htm
Cfr. Isabel Vidal de Tenreiro: http://elimpulso.com/articulo/buena-nueva-navidad-salvados-de-que
iLUSTRACIÓN: Janick Lederlé.

HÁGASE EN MÍ

Inmaculada
Fray Marcos (Rodríguez)

Una fiesta de María es siempre un motivo de alegría, incluso de euforia, diría yo. Ésta de la Inmaculada es para mí la más hermosa y la más profunda. Pero el motivo de esa alegría no está sólo en María, está también en cada uno de nosotros.
Tomemos conciencia de que, lo que le dice el ángel a María, Pablo nos lo dice a todos. Esta sería la clave de una interpretación actualizada de la fiesta de la Inmaculada.
Esto supone que no nos conformemos con mirar a María para quedarnos extasiados ante tanta belleza. Sino que nos atrevamos a pensar, que si hemos puesto en ella toda esa sublime belleza, es porque hemos podido imaginarla gracias a la revelación de lo que Dios es para nosotros. Y esa revelación nos ha llegado a través de Jesús.
Pablo (Ef 1,3-12) nos dice: “Él nos eligió, en la persona de Cristo, antes de la creación del mundo, para que fuésemos santos e inmaculados ante él por el amor”. Esta sería la traducción exacta, y no “irreprochables”. La Vulgata dice: “inmaculati”. Nada parecido se dice de María en todo el NT, y sin embargo la llamamos Inmaculada.
¿Por qué nos da pánico reconocer nuestro verdadero ser? Es preocupante que nos sintamos más a gusto confesándonos pecadores. Nos han convencido de que estamos empecatados, de que no valemos para nada, de que somos una mierda. Pero eso sí, si lo reconoces, si te humillas y aceptas que eres menos que nada, entonces te salvarán de esa miseria. El evangelio nos dice lo contrario.
Lo que hemos descubierto en María, podemos descubrirlo en nuestro propio ser. Es ridículo seguir discutiendo si fue concebida sin pecado desde el primer instante o fue pura un instante después. Lo que debe importarnos es que en todo ser humano hay un núcleo intocable que nadie ni nada puede manchar. Lo que hay de divino en nosotros será siempre inmaculado. Tomar conciencia de esta realidad, sería el comienzo de una nueva manera de entendernos a nosotros mismos y de entender a los demás.
Dios no puede hacer excepciones ni tener privilegios con nadie. María no es una excepción. En María descubrimos la verdadera vocación de todo ser humano. Ser como María no es la meta de todo hombre, sino que partimos de la misma realidad de la que ella partió. Esta fiesta de María nos indica el punto de partida, no el de llegada.
Mientras más estudio, cuanto más pienso, cuanto más medito, más difícil me parece poder aclararnos. Hemos montado un tinglado tal, durante casi dos mil años, que no sé cuanto tiempo necesitaremos para volver a la sencillez y pureza del evangelio. Tengo la sensación de estar buscando unos granos de trigo entre toneladas y toneladas de paja. Lo que más me inquieta es que sé que están ahí, aunque sea tan difícil encontrarlos.
María no necesita ni adornos ni capisayos. Es grande en su simplicidad, no porque la hayan adornado. Ni Dios ni los hombres tienen nada que añadir a lo que María era desde el principio. Basta mirar a su verdadero ser para descubrir lo que hay de Dios en ella, eso que siempre será limpio, purísimo, inmaculado.
Me habéis oído muchas veces decir que Dios no puede darnos nada, porque ya nos lo ha dado todo. Todo lo que tenemos de Dios, lo tenemos desde siempre. Nuestra plenitud en Dios, es de nacimiento, es la genuina denominación de origen, no una laboriosa elaboración añadida a través de nuestra existencia. Lo que hay en nosotros de divino, no es consecuencia de un esfuerzo personal, sino la causa de todo lo que puedo llegar a ser.
María no necesita ningún adorno. Necio sería quien pintara un diamante, por muy vivos que fueran los colores con los que le adornase; estúpido, si cubriera de purpurina una perla; fatuo, si pretendiera adornar una rosa, que acabara de abrirse en la mañana; insensato, si intentara acariciar la mariposa, que acaba de salir de su capullo.
María es el diamante y es la perla, La pura rosa Y también la mariposa. Durante dos mil años la hemos oscurecido y mancillado, queriendo adornarle con ridículos abalorios. Limpia de toda ganga es más hermosa.
Pero no es sólo ella. Seis mil son los millones de diamantes, que habitan junto a mí en esta nuestra tierra. No me debo asustar, pues hablamos de Dios. Dios encarnado, que es lo mismo que hablar de lo divino, aunque cubierto de polvo, tierra y barro.

Fuente: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-01-26-38-MR.htm

De nosotros depende que Dios se haga visible
Fray Marcos (Rodríguez)

INTRODUCCIÓN
Como estamos ya a las puertas de la Navidad, vamos a hacer una introducción general para todo este tiempo litúrgico. La mayoría de los textos que vamos a leer estos días, están tomados de lo que los exegetas llaman “evangelio de la infancia” de Mateo y Lucas.
Es muy importante que tomemos conciencia del sentido no histórico ni científico de estos textos. El anuncio del nacimiento de un hijo de dios, el nacimiento de una madre virgen, el nacimiento en una gruta, los pastores adorando al niño, el intento de matar al niño, la huída después de un aviso, la muerte de los inocentes, el anuncio por medio de una estrella, la adoración de unos magos, etc.; todos son relatos míticos ancestrales en las culturas del entorno. Ninguno es original del cristianismo. Lo original es la profunda verdad teológica que se esconde detrás de su escalofriante sencillez.
El decir “mítico” no quiere decir “mentira”. Este es el primer error a superar. El mito es un relato que intenta desvelar una verdad radical que atañe al hombre entero, y que no se puede explicar por medio de discursos científicos.
Al decir que estos relatos son míticos, no estamos devaluando su contenido, sino todo lo contrario; nos estamos obligando a descubrir el significado profundo y vital que para el ser humano tienen. Lo nefasto es considerarlo como crónicas de sucesos sin mayor alcance vital. Una vez más se hace cierto el proverbio: “cuando el sabio apunta a la luna, el necio se queda mirando al dedo”.
Todo esto lo ha descubierto la exégesis hace muchas décadas. No acabo de comprender por qué existe tanto miedo a que el pueblo conozca la verdad. ¿No nos dice el mismo Jesús que la verdad nos hará libres? ¿O es que lo que nos asusta es esa libertad?
Es verdad que la explicación del sentido profundo de estos textos no es sencilla, pero es precisamente esa dificultad la que debía espolearnos. He visto a la gente abrir ojos como platos cuando han comprendido la profundidad del mensaje.
En las lecturas de hoy destaca el contraste entre la actitud de David, que después de hacerse un palacio, decide hacer un favor a Dios, construyén-dole un templo para que habite; y la actitud de María que ve sólo la gratuidad de Dios para con ella. La humildad de María hace posible el acercamiento a Dios. La soberbia de David, aleja de Él.
La lección es clara: nosotros no podemos hacer nada por Dios, es Él el que lo hace todo por nosotros. Ni siquiera tenemos que comprar su voluntad a partir de sacrificios y oraciones. Él se nos da totalmente antes de que nosotros hayamos llegado a ser.
El texto evangélico que acabamos de leer, es uno de los más densos y ricos del Nuevo Testamento. El mayor peligro que nos acecha al considerar estos relatos como historia, es que esperamos que Dios actúe de esa misma manera con nosotros. Lo que Lucas nos propone, es una teología de la encarnación entendida desde el Antiguo Testamento.
Casi todas las palabras del relato hacen referencia a situaciones del Antiguo Testamento. El evangelista acaba de narrar la concepción de Juan, que tiene como modelo la de Isaac, o la de otros personajes del Antiguo Testamento. Para el relato de la concepción de Jesús, Lucas toma como modelo la creación de Adán. Como Adán, Jesús nace de Dios mismo, sin intermediarios; y como Adán, va a ser el comienzo de una nueva humanidad. No es uno más de los grandes personajes de la historia de Israel. Esta es la clave de todo el relato.
“Ángel”=mensajero. No tiene en el Antiguo Testamento la misma connotación que tiene para nosotros. No debemos pensar en esos seres al servicio de Dios, sino en la presencia de Dios de una manera humana para que el hombre pueda soportarla.
Nazaret no es nombrado en todo el Antiguo Testamento; es algo completamente nuevo. Galilea era la provincia alejada del centro de la religiosidad oficial, que era Judea y el templo. Quiere decir que la intervención divina en Jesús rompe con el pasado y va a constituir una auténtica novedad. Lejos del templo y los ambientes oficiales.
La escena se va a desarrollar en una casa sencilla de un pueblecito desconocido, a “una virgen”. Ninguna persona ligada a la institución, sino una doncella completamente anónima. Ni tiene ascendencia ni cualidad alguna excepcional. De los padres de Juan acaba de hacer grandes elogios, de María, ninguno. “Una virgen” no debemos entenderlo según nuestro concepto actual. Alude a la absoluta fidelidad a Dios, por oposición a la imagen del pueblo rebelde, tantas veces representado por los profetas como la adúltera o prostituta. María representa al pueblo humilde, sin relieve social alguno, pero fiel.
“Alégrate, agraciada, el Señor está de tu parte”.  Alusión también a los profetas: “Alégrate hija de Sión, canta de júbilo hija de Jerusalén”.Es un saludo de alegría en ambiente de salvación. Cercanía de Dios a los israelitas fieles. Dios se ha volcado sobre ella con su favor.
La traducción oficial, “llena de gracia”, nos despista, porque el concepto que nosotros ponemos detrás de la palabra “gracia”, se inventó muchos siglos después. No se trata de la gracia (un ser divino que hace al hombre hijo de Dios y heredero del cielo) sino de afirmar que María le ha caído en gracia a Dios.
José, descendiente de David, no tiene papel alguno en el plan de salvación anunciado. Es Dios el que salva. María misma impondrá el nombre a Jesús = Salvador. No será hijo de David, sino del Altísimo. Ser Hijo, en el relato mítico, no significa generación biológica, sino heredar la manera de ser del padre, y tener por modelo de comportamiento al Padre. No será David ni cualquier otro ser humano, el modelo para Jesús, sino Dios. Jesús no puede tener padre humano, porque en ese caso tendría la obligación de obedecerle e imitarle.
El Espíritu Santo y la fuerza del Altísimo son lo mismo. Cubrir con su sombra hace referencia a la gloria de Dios, que en el Antiguo Testamento se representaba por una nube que era signo de la presencia activa de Dios.
Santo=“Consagrado”, “Hijo de Dios”, son designaciones mesiánicas. Son títulos que no podemos interpretar como afirmación de la divinidad de Jesús. “Consagrado” hace referencia siempre a una misión. El rey ungido era desde ese instante considerado hijo de Dios.
El relato no hace ningún hincapié en el aspecto biológico del acontecimiento, porque no tiene importancia ninguna. Lo divino que se manifiesta en Jesús, se da en su humanidad gracias a una consagración, que es obra del Espíritu.
El Espíritu no actúa sobre el cuerpo, sino sobre el ser de Jesús, dándole su calidad divina. “De la carne nace carne, del Espíritu nace Espíritu”, dice el evangelio de Juan. No es la carne de Jesús la que procede del Espíritu, sino su verdadero ser.
“El Espíritu es el que da Vida, la carne no vale para nada”, dice el mismo evangelio. Claro que Jesús ‘fue engendrado’ por obra del Espíritu Santo, pero de un modo mucho más profundo de lo que pensamos.
“Aquí esta la esclava del Señor”. ¡Cuándo nos convenceremos de que la encarnación de Dios no depende de la perfección de la persona en que se encarna! Hemos insistido tanto en los privilegios de María como preparación para la encarnación, que hemos convertido en impensable la encarnación de Dios en alguien, que no sea perfecto.
Pablo nos habla del misterio escondido y revelado. El misterio mantenido en secreto por generaciones, es que Dios es encarnación. Dios salva pero desde dentro de cada persona, no desde fuera con actos espectaculares ni siquiera con la muerte de su propio Hijo.
La buena noticia es una salvación que alcanza a todos los hombres. Misterio que está ahí desde siempre, pero que muy pocos descubren. No es que Dios realice la salvación en un momento determinado. Dios no tiene momentos. Jesús lo vive en el tiempo y nos lo comunica.
Fijaros cómo cambia el concepto de Dios para el evangelista. El Dios que a través de todo el Antiguo Testamento se manifiesta como el poderoso, el invencible, el dador de la muerte y la vida, pide ahora el consenti-miento a una humilde muchacha para llevar a cabo la oferta más extraordinaria en favor de los hombres.
Ese formidable cambio de la manera de concebir a Dios no siempre lo hemos comprendido los cristianos. Una y otra vez, hemos querido volver al Júpiter tonante, que está a nuestro favor y en contra de nuestros enemigos si cumplimos su voluntad; pero no dudará en estar contra nosotros si le fallamos.
No queremos comprender que Dios se hace presente en los acontecimientos más sencillos. Seguimos esperando portentos y milagros en los que se manifieste el dios que nos hemos fabricado. Ningún acontecimiento espectacular hace, por sí mismo, presente al verdadero Dios. Al contrario, en cualquier acontecimiento por sencillo que sea, podemos descubrirlo. Somos nosotros los que ponemos a Dios allí donde lo vemos.
Pascal dijo: “Toda religión que no predique un Dios escondido, es falsa”. Los budistas repiten: “Si te encuentras al Buda, mátalo”. Todo dios que percibimos viniendo de fuera, es un ídolo.
La presencia de Dios en la persona de Jesús, sigue siendo un misterio para nosotros porque no acabamos de dar el salto hacia el Dios que él manifiesta. El Dios de Jesús es un Dios “nadapoderoso” que está absolutamente a nuestro servicio. Sólo de nosotros depende, que lo descubramos y lo hagamos visible o que permanezca oculto.
Meditación-contemplación
“Hágase en mí según tu palabra”.
La absoluta disponibilidad de María es una de las claves del mensaje.
Dejar hacer a Dios es lo mismo que descubrir lo que está haciendo.
Él lo está haciendo todo en cada instante.
…………………
Descubrir esta presencia activa,
es la esencia de toda vida espiritual auténtica.
No tienes que hacer nada ni conseguir nada.
En ti está ya la plenitud, que quieres alcanzar.
……………
Si la energía de dios no te ilumina,
es que tienes el interruptor en “off”.
Si la fuerza del Espíritu no te atraviesa,
es que tienes colocada una coraza.

Fuente:
http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-01-26-38-MR-anuncio.htm
Ilustraciones: Katherine Fraser y Leonardo Da Vince.