Días atrás, Nicomedes Febres Luces publicó el cuadro en cuestión, con el siguiente comentario: "Esta información me la facilitó el estimado amigo Carlos Machado Allison
experto en el estudio del renglón alimenticio. Veremos como ha caído
el consumo de comida en la Venezuela actual". Seguídamente, entre otros internautas, Luis Heraclio Medina Canelón, agregó: "Me
preocupa mucho la merma en el consumo de leche, especialmente niños y
adultos mayores quienes son los que más la necesitan. La leche líquida
completa practicamete desapareció de los comercios y lo que venden es
algún tipo de variedad lactea incompleta y en cuanto a la leche en polvo
la siguación es mas grave, es una verdadera especie extinta" (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10213224257301751&set=a.2324650196458.132741.1255727869&type=3&theater).
Demasiado evidente, la crisis humanitaria. No obstante, el gobierno la niega, e, incluso, en un testimonio de súbita inspiración, todavía recordamos a la cancillerísima Delcy Eloína proclamando a Venezuela como la capaz de alimentar a tres o más países. Ahora, reconociendo la desdichada situación, no tardó en imputarle el hambre a las medidas estadounidenses más recientes. La anemia, la flaqueza y la decrepitud es la de un discurso - el de las simplicidades más insólitas - del poder que, es necesario decirlo, guarda correspondencia con determinados sectores de la oposición.
(LB)
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