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lunes, 30 de marzo de 2020

TERRORISMO Y PANDEMIA

Salvoconductos coronarios
Luis Barragán

Existe una cabal comprensión y asunción de los venezolanos respecto a la pandemia, la cual nos sorprende en condiciones institucionales, por cierto, reconocidamente desfavorables. Abona más la consciencia y la autodisciplina alcanzada por toda la sociedad civil que intenta reconstruirse,  que un Estado que no  orienta, auxilia y sirve debidamente.

Crisis humanitaria compleja por delante, según la ya familiar nomenclatura,  intuimos y padecemos la calamidad médica y sanitaria que nos ha caracterizado desde muy antes de la insospechada e inoportuna visita. Poco se sabe de los alcances reales del coronavirus entre nosotros, pues, ni siquiera se ha divulgado el más elemental boletín epidemiológico oficial.

Antes que un fenómeno que atañe a la civilidad, a la situación médica y sanitaria del país, se ha impuesto una exclusiva perspectiva militar del asunto.  Ni siquiera los galenos consiguen gasolina para sus más urgidos desplazamientos, en atención a las otras enfermedades y dolencias de una población que no debe reducirse sólo al indeseado visitante, como tampoco ha sido fácil para aquellos impostergablemente obligados a realizar las diligencias funerarias tras el abatimiento de una pérdida familiar.

El orden público en aldeas, caseríos, pueblos y ciudades venezolanas se mantiene gracias a la cautela de vecinos ya acostumbrados a resguardarse, porque no hay un agente policial a la mano para afrontar inmediatamente cualesquiera vicisitudes. Las alteraciones razonables obedecen a las obvias protestas de quienes en todos los confines del país, reclaman una actitud diligente y humana de las autoridades, quizá desbordadas, pero que, en muchos casos, no tienen vínculos con las mafias.

Faltando poco, hay un asedio constante de la dirigencia social y política que se opone a la dictadura, trastocada la cuarentena en un Estado de Sitio. A las ya consabidas detenciones, o las que están por saberse, se suma la más abierta intimidación de quienes tienen un liderazgo natural en parroquias, municipios y estados, como ocurre con los cobardes grafiteros que estampan su advertencia en las fachadas de las sedes de Vente Venezuela, o de sus dirigentes, como Miluzma Bolivar o Antonio Valencia, en un rincón del Guárico o Anzoátegui: los agresores gozan de salvoconductos y recursos para amenazar con “picarlos”, en tiempos coronarios.

30/03/2020:

martes, 10 de marzo de 2020

INDIGNACIÓN

Cruces, las azules o verdes
Luis Barragán

Duras y sacrificadas fueron las jornadas de protesta de 2017, ante la feroz represión de la dictadura buen rato atrás desenmascarada.  Heridos, mal heridos y muertos, fue el saldo consabido que se unió a los mil de detenidos de entonces.

En el fragor de un combate cívico y pacífico, surgieron  grupos heroicos de médicos y paramédicos que se organizaron espontáneamente para auxiliar y atender con toda la rapidez posible a quienes caían frente a algo más que arcabuces en una contienda tan desigual.  Estudiantes y profesionales de la medicina, junto a otros voluntarios que los movilizaron, cumplieron con una hazaña inédita, distinguidos por cruces azules, verdes o de cualquier otra coloración, dejando notariada la inexplicable e inaudita ausencia de la Cruz Roja Venezolana en medio de la tragedia.

Después, a principios de 2019, ocurrió todo lo sabido con la ayuda humanitaria en Venezuela. Reapareció la Cruz Roja Venezolana como aliada del régimen para administrarla, escribiendo páginas muy tristes. No obstante, recientemente, surgió un sorpresivo proyecto de acuerdo a favor de esa entidad y de Mario Villarroel, en el parlamento.

Un día antes de celebrarse la sesión del 4 de los corrientes, nada se dijo de semejante iniciativa en la reunión de la junta directiva con los representantes de las distintas fracciones que hacen vida en la Asamblea Nacional. Por supuesto, apenas mencionado en la sesión, saltamos de nuestra butaca en rechazo de semejante iniciativa que motivó el voto salvado de la Fracción Parlamentaria 16 de Julio, por razones de fondo, como  las enunciadas, pero también por las que tienen que ver con el procedimiento parlamentario y la propia metodología empleada por los grupos de trabajo asamblearios.

Esta bofetada a la memoria de los caídos y de los que aún caen en el curso de la catástrofe humanitaria, la rechazamos. El diputado ponente, luego, nos comentó en privado que cumplió con una tarea encomendada por su fracción, pero no nos satisfizo ésta o cualquier otra justificación.

Fotografía: Federico Parra (Caracas, 2017).

domingo, 27 de octubre de 2019

ENTERAMENTE INÉDITA

Documentar lo vivido
Luis Barragán

Nada obvio, el venezolano de todos estos años ha acumulado una experiencia completamente inédita en relación a las generaciones precedentes.  El régimen que, al fin y al cabo lo es, logra diluir el contraste por las urgencias y tensiones que impone, procurando neutralizar toda reflexión crítica; generar la poderosa ilusión de una  normalidad ya secular, apenas alterada por las denuncias de un asedio imperial; y versionar el pasado mismo, en provecho de nuestra generalizada indiferencia hacia la memoria histórica que ya afecta al propio ámbito doméstico.

Aceptemos, por lo menos, en  cien años, no hubo un directo referente familiar que confrontase una situación semejante a la que  actualmente padecemos, añadido el exilio forzado por enteras circunstancias económicas y sociales.  Abuelos – incluso – muy lejanos y  de nombres definitivamente olvidados, jamás tuvieron que considerar y tomar decisiones de supervivencia, como las que ahora dramáticamente nos convocan, tendiendo a la desmembración familiar y a la misma pérdida de la afectividad e identidad.
Frecuentemente, los psicoanalistas hablan de un registro de lo real y de lo imaginario, con sacrificio de lo simbólico en el sistema capitalista. Empero, esta elemental aproximación, nos permite deducir que, bajo la dictadura socialista, menos aún es posible explicarnos genuina y personalmente la realidad que nos disloca.

Una inmensa, contundente e irrefutable mayoría de los hogares, es necesario subrayarlo, está sumergida en una catástrofe humanitaria, sufriendo – además – los rigores de la censura y de la represión, frente a una ínfima minoría armada y adinerada que incluye a sus agradecidos servidores.  Por ejemplo, la hiperinflación es  un dato que va más allá de lo económico, minando nuestro patrimonio psíquico, en procura de la resignación tan necesaria al poder establecido que, por lo demás, constantemente reinterpreta un peor pasado que nos  obliga a agradecerle nuestra propia existencia en un presente excedido de presente.

Tradición oral aparte, disponiendo de los recursos tecnológicos sobrevivientes, es necesario dejar un testimonio documentado de lo vivido a las generaciones sucesivas para iluminar el camino y  evitar  – en todo lo posible –  la misma piedra. Metaforizado el porvenir, significa desanudar el amasijo de cables de alto voltaje para  luego reemplazarlos por un adecuado tendido eléctrico, siendo indispensable reconstruir nuestros pasos – haciendo memoria – por más que nos prometamos una poderosa lámpara capaz de barrer toda huella de amargura.

Fotografía: LB, Turmero (05/12/2015).


28/10/2019:

domingo, 22 de abril de 2018

DIÁSPORA FORZOSA

De los inauditos extremos
Luis Barragán


Ocurrió y ocurre, en el país de un exitoso historial petrolero hecho trizas en el siglo que se anunció lleno de promesas. Realizamos la sociedad de una literal supervivencia que, a contrapelo de la demagogia que les permitió ascender al poder, toca los extremos francamente inauditos de la miseria.

Ya no se trata, por ejemplo, de un hogar de clase media que ha de desprenderse de los palos de golf, de la vajilla, de los relojes suizos y otras joyas que le dieron prestancia junto a las incursiones mayameras, o la reivindicada colección de sellos postales del abuelo insomne,  según el estereotipo de una izquierda largamente más exquisita, harto comprobado por todos estos años. Ahora, sobrevivir es vender o tratar de vender el viejo vehículo, la ropa, el televisor, el móvil celular, los zapatos usados de marca, los trajes a la medida, las medias, los libros, las prendas íntimas, los juguetes, la licuadora, el microondas, el congelador, entre otras piezas, para tener lo suficiente e, incluso, irse del país con la visa de una ruindad jamás sospechada.

Irse, es la determinación adoptada en medio de la desesperación, aunque a algunos no les corresponda la huida por un exacto sentido del oficio, como los dirigentes políticos, los militares activos o los sacerdotes. Última faceta ésta que muy bien, comentándola antes de finalizar la misa, refirió el Padre Evanán González, el domingo próximo pasado.

Tiene sobradas razones el sacerdote zuliano, además, porque no se trata de juzgar,  siendo tan indispensable colocarse en los zapatos del otro y los otros que adoptan tan radical solución.  Empero, por la naturaleza de las actividades enunciadas, pidiendo inspiración divina para un justo discernimiento, se espera un mayor heroísmo, por llamarlo de alguna manera.

Conocida la expresión popular, nadie puede asegurar que de esa agua no beberá y, de hecho, tenemos dirigentes de oposición que no pueden pisar territorio venezolano, sin que pierdan inmediatamente la vida misma, al lado de otros, con dificultades muy parecidas de las que no hablan, desconociendo sus motivos, o las inventan, aunque puedan entrar y salir airosos por Maiquetía, prestos a sus costosas diligencias internacionales.  Tarde o temprano, los historiadores les darán alcance.

Próximo a cumplir doce años de su ordenación sacerdotal, el Padre González tiene por características muy visibles la prudencia, la modestia,  y el orgullo y apego a la tierra que lo vio nacer. Reivindicando la necesarísima reflexión dominical que ha de atraer a creyentes y no creyentes, en el país donde escasean los referentes éticos,  sus palabras nos conducen al medio que mejor conocemos: el de la oposición.

Inédita e infinita diáspora,  relacionados, amigos y familiares cruzan las fronteras, portando nuestras oraciones. En los confines de la insólita crisis, no perdemos la esperanza de un reencuentro terrenal, al pasar todo esto, procurando la mejor comprensión posible, sin sentenciar.

Fotografía: Santiago Romero (2018).
23/04/2018:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/32443-barragan-

SE SOLICITA CINEASTA, DRAMATURGO O NOVELISTA CON PLUMA PROPIA

Bienvenido, Mr. Marshall
Luis Barragán


Todavía resplandecen los improperios que lanzaban contra el FMI,  hambreador e inescrupuloso asaltante de la economía venezolana. Otro tanto ocurría  con el alza de la gasolina o del transporte público, por módico que fuese, aunque, en crisis, ella no había penetrado la intimidad misma de cada hogar,  como ahora.

El auxilio del FMI, por ejemplo, significaba un sacrificio importante y, aunque no llegase a los tuétanos mismos de la casa, traducía dos cosas: la de acordar una serie de correctivos en la política económica y un préstamo para soportar por un tiempo las medidas. Nadie está dando una versión idílica del pasado, pero – ocurrió a principios de los noventa – los precios que se dispararon, volvieron poco a poco a sus cauces; uno que otro rubro desaparecido, volvía a los anaqueles; y, en fin, mal que bien, el sacrificio era útil.

Ahora, no hay nadie que se atreva a auxiliarnos, mientras vivamos bajo este régimen dilapidador, corrupto e inhumano que nos ha impuesto un sacrificio demasiado inútil, porque no hace la más mínima rectificación de sus convicciones, ni corrección de sus procedimientos, volatizados todos los precios que ni siquiera se permite divulgar a través del BCV, perdidos los alimentos y los medicamentos por muy urgidos que sean.  Y, muy pocos, ciertamente, saben en qué exacta medida no tenemos prenda que dar o empeñar, porque le entregaron el país completo a los chinos y a los rusos.

Un barril a 60$, se queda muy corto para atender la catástrofe humanitaria en la que nos encontramos.  Y cuidado con aquél,   usuario o transportista que se atreva a protestar por el alza del transporte o de los repuestos, pues, ellos, sólo ellos, lo hacían al quemar las unidades en plena calle, cuando faltaban años para llegar al poder.

Ya hay propuestas en marcha para ayudar a salir al país de esta hecatombe, del contramilagro petrolero y, por mucho que pasaran necesidades, después de la guerra civil española y de la segunda guerra mundial, viendo la jocosa película “Bienvenido, Mr. Marshall” de Luis García Berlanga (1953), de una ironía extraordinaria, se nos antoja que los ibéricos estaban mejor de lo que nosotros hoy estamos. Doloroso, triste, deprimente, pero debemos superar esta dictadura, recobrar las fuerzas necesarias y empinarnos por encima de las dificultades, para salir del agujero tenebroso donde ellos, no otros, nos metieron. Por cierto, un buen cineasta, dramaturgo o novelista, debe contarnos nuestra propia tragedia, para – aleccionados – no olvidarla jamás.

Referencia:https://elcooperante.com/invasion-en-esto-consiste-el-plan-marshall-que-propuso-marco-rubio-para-venezuela/
23/04/2018:
http://www.noticierodigital.com/2018/04/luis-barragan-bienvenido-mr-marshall/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=98517
http://venezuela.shafaqna.com/ES/VE/1341090

domingo, 28 de enero de 2018

TRENZADOS POR LA CRISIS

La difícil caminata de ahora
Luis Barragán

La emergencia real e inmediata, es la de conseguir los alimentos y medicamentos necesarísimos. Empero hay otras que tardan en llegar, pero llegan.

La mirada aún más distraída en los espacios públicos, nos permite constatar la aguda crisis del calzado en Venezuela. Ya con demasiada frecuencia, notamos el inevitable uso de los zapatos viejos y, por las maniobras a las que obligan las lluvias y la falta de mantenimiento del alcantarillado, es fácil adivinar los agujeramientos mal disimulados que prometen, en el mejor de los casos, un resfriado postrador.

El viejo cuero o el cartón procesado de las conocidas y abaratadas piezas, está dando paso al plástico que no tardará en desaparecer o cotizarse muy bien en el país petrolero y petroquímico que no garantiza siquiera las modestas bolsas de mercado. Muchos niños caminan con sus pies desnudos, a falta del material sintético de escasa duración que no les concede tampoco movilidad para jugar, uno de los más elementales derechos que les asiste.

Huelga comentar los costos crecientes del calzado y su difícil reposición en estas circunstancias tan amargas, sobre todo tratándose de los escolares. Ya el problema no reside en optar por una determinada marca ni invertir en los pares dominicales, deportivos, ortopédicos, de trabajo, descanso o descanso, pues, si de los viejos se trata,  el remiendo mismo resulta costoso por la carencia de los materiales.

Nos tienta indagar en torno a la historia de una industria que supo de un extraordinario auge a partir de la década de los cincuenta del XX, amén de las generosas y más variadas importaciones que daban prestigio o caché, de emplear un venezolanismo que tiende a desaparecer de la jerga cotidiana. La Venezuela que dejó atrás la alpargata, quedando sólo como una señal de identidad, ni siquiera podrá volver a ella de continuar un régimen demasiado bien calzado, incluso, por la pólvora que no ahorra para intentar la asfixia del más ligero descontento.

29/01/2018:
http://www.diariocontraste.com/2018/01/la-dificil-caminata-de-ahora-por-luis-barragan-luisbarraganj

domingo, 14 de enero de 2018

CONSUMO DE LETRAS

Ambre (y VG)
Luis Barragán

Sabemos que es muda y nunca invisible, pero – irremediable – nos comemos la letra.  Innegable, ya la basura no alcanza para todos.

Décadas atrás, hubo demasiada estridencia sobre el ambr, surgiendo  el mito poderoso del consumo humano de alimentos de animales domésticos. Tiempos en los que las nuevas generaciones aumentaron de peso, tamaño y medidas, respecto a las anteriores,  fueron de extraordinaria importancia las observaciones de Hernán Méndez Castellano, por cierto, cuya filiación política e ideológica no impedía el reconocimiento de los extraños, hábilmente ocultado por los propios en todos estos años.

Otras voces expertas, como la de Susana Raffalli, continúan la necesarísima labor de denuncia y de orientaciones. Huelga comentar sobre el gigantesco drama actual del amb, del crecimiento física y desarrollo nutricional de niños y jóvenes.

Suficientemente advertida la crisis humanitaria desde 2014, por lo menos, respecto a Vente Venezuela, el régimen se niega a toda ayuda exterior, por más evidente que sea el am en Venezuela.. Todavía, las consecuencias resultan impredecibles para una población desesperada por alimentos, suplementos alimenticios y medicamentos.

Dictadura que pretende una particularísima institucionalización de los saqueos ante el a desatada, administrándolos con su habitual y feroz represión. No obstante, insistiendo en sistematizar  la ayuda de lo poco que tenemos entre los venezolanos, creemos importante que la Asamblea Nacional legisle en torno a las mejores fórmulas organizativas para hacer eficaz la solidaridad interna, facilitando un instrumento de cumplimiento voluntario, capaz de movilizar a la ciudadanía y actualizar el problema, así Maduro Moros diga frustrar su promulgación.

VG

Los organismos de seguimiento y represión de la dictadura, detuvieron reciente a Virginia González en la Plaza Sucre de Cagua y, para el momento de suscribir la nota, nada se sabe de ella. Joven comprometida con su tiempo, empeñada en el carácter pacífico y constitucional, de la protesta, ha sido víctima de la  paciente mordida al detal del régimen.

Ella, contribuyó mucho al triunfo electoral de la oposición en la campaña electoral de 2015 que también, por la inmensa capacidad de trabajo de Daniel Marchán, como jefe de la campaña, por siempre tesonero abogado defensor de los presos políticos, permitió en poco menos de dos meses, sembrar a más de diez municipios con equipos promotores de Vente Venezuela. Oramos y peleamos por la pronta liberación de Virginia y la de todos los que injustamente sufren cárcel por pensar y soñar distinto.

domingo, 10 de diciembre de 2017

DEL MERCADO DE LA DESESPERACIÓN

De un laboratorio farmacéutico
Luis Barragán

Disculpándonos por el testimonio personal, quizá tres o cuatro años atrás, le preguntamos a la endocrino por el llamado cocuy de penca e, inmediatamente, respondió que sus beneficios para el tratamiento de la diabetes no están científicamente comprobados y, si fuere el caso,  por muchos litros que consumamos a la larga, cumplimentada una pequeña copa diaria y mañanera, no cuenta con la eficacia y garantía de un fármaco capaz de neutralizar  la enfermedad en escasos días.  Ocurre algo semejante a la infusión de hojas o al consumo de las semillas de ciertos árboles ornamentales, cuyos nombres adquieren ahora un rango importante en las conversaciones cotidianas.

La Venezuela que padece la pavorosa escasez e inexistencia de medicamentos, vuelve paulatina y resignada a la medicina natural, recobrando el interés por los frutos que ayudan y contribuyen a nuestra salud, aunque no hay un consenso en relación a sus efectos reales e inmediatos.  Con el redescubrimiento forzado de la naturaleza, surgen con mediana fuerza algunos mitos urbanos alusivos y, sin que nos atrevamos a desmentir a sus predicadores, pues, la esperanza es lo último a perder, de alguna manera ayuda a traspapelar, esconder o evadir el desastre de la industria farmacéutica actual que antes fue – entendemos - una de las más adelantadas y abaratadas de América Latina.

Ha prosperado el irremediable consumo de medicamentos de fechas ya vencidas y, por la conversación sostenida con María Efe, al parecer, tampoco existe garantía ninguna de su eficacia, ya que todavía no hay suficientes estudios sobre sus consecuencias. Presuntamente, surgen evidencias de una negativa afectación de los órganos, como el hígado, a juzgar por algunas pruebas realizadas en ratas, requeridos ya  de una urgente, intensa y pública discusión con clara vocación pedagógica. 

Por lo pronto, el asunto nos lleva a dos conclusiones provisionales al tratarse de una situación masiva y, por lo demás,  inédita. Por una parte, referidos a la opinión pública, por más censura y bloqueo informativo que exista, deben los expertos contribuir a una convincente orientación de los necesitados, sobre todo, pacientes crónicos, en una materia que no debe quedar al azar de un Estado que ya carece de una solvente autoridad y credibilidad; y, por otra,  desterradas las grandes industrias,  Venezuela se ha convertido en un laboratorio farmacéutico, ,evidenciado el interés en estudiar las consecuencias del consumo de los medicamentos vencidos, constituyendo el nuestro un fenómeno – el del mercado de la desesperación – como pocas veces, hoy, se ve en el mundo, aunque luzca exagerada la afirmación.

Lo deseable hubiese sido una inmediata investigación parlamentaria, comenzando por la comparecencia de las autoridades ejecutivas, pero  todo sabemos de la insólita quiebra de las instituciones republicanas y de la obvia incapacidad de la tal constituyente para atender, debida y convincentemente, estos casos.  Por ello, la emergencia política en la que nos encontramos, optando por la superación de la dictadura, ya que su solo reemplazo debe aportar las soluciones más elementales respecto a la medicación adecuada de la población tan injustamente sometida a privaciones que arriesgan la propia existencia física.

Fotografía: http://www.elcorreodelorinoco.com/redes-sociales-las-nuevas-farmacias-ante-la-escasez-medicinas/  El régimen dice responder al problema con redes demasiado efímeras que no van a fondo del asunto.
11/12/2017:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/31515-de-un-laboratorio-farmaceutico

viernes, 27 de octubre de 2017

PLAN ZAMORA

El horror de la Fuerza Armada que narró en la OEA, el M/G Hebert García Plaza
15/09/2017

El Mayor General Hebert García Plaza, quien fungió como viceministro de la Defensa, ministro de Alimentación, ministro de Transporte Aéreo y conocido como el comandante del “Dakazo” declaró este viernes 15 de septiembre ante la Organización de Estados Americanos (OEA) durante la segunda audiencia pública sobre posibles crímenes de lesa humanidad en Venezuela.

García Plaza relató que presentó su renuncia a Jorge Arreaza por los cambios en la distribución de alimentos de zonas identificadas como pobreza y pobreza extrema para comenzar a distribuir los alimentos en parroquias políticamente priorizadas.

El Mayor General explicó que tuvo que huir de país luego que tuviera conocimiento que el presidente de la República, Nicolás Maduro abriría un juicio en su contra.

Al ser cuestionado sobre ¿por qué no trató de esclarecer su inocencia ante el los Tribunales? el exministro de Alimentación indicó que “Es el ejecutivo nacional es quien ordena abrir y cerrar juicio”.

En este sentido, García Plaza considera que la justicia en Venezuela está viciada porque “No creo que del TSJ salga una sentencia sin la revisión de Cilia Flores y Elvis Almoroso”. Además, el General explicó que la Primera Dama, Cilia Flores funge como asesora legal de Nicolás Maduro.

Al ser cuestionado por el jurista Luis Moreno Ocampo sobre Plan Zamora, el General retirado indicó que “este plan consiste en una serie de ordenes para operaciones militares para conmoción interna como actos de deslealtad a los ideales revolucionarios y bolivarianos, participación en partidos políticos de oposición y pronunciamiento contra de la gestión del gobierno nacional.

García Plaza aclaró que los ciudadanos venezolanos que incurrieran en estas acciones eran considerados como enemigos de la nación.

Moreno Ocampo solicitó al General que aclarará si dentro del Plan Zamora se establecía el uso de fuerza letal contra ciudadanos a lo que respondió que la Constitución no lo permite. Sin embargo, García Plaza presentó un material audiovisual donde la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) hace usó de la fuerza letal contra manifestantes.

Pues el Plan Zamora establecía el uso proporcional y referenciados de la fuerza hasta llegar al uso de las armas de fuego en materia de orden público. A pesar que la ley establece que en materia de orden público “los equipos son para la protección de los funcionarios”, expuso el General.

Cuando fue emplazado por Moreno Ocampo sobre ¿cuándo está permitido el uso de armas de fuego contra ciudadano? Gacía Plaza comentó que por instrucciones de la directiva del Ministerio de la Defensa del año 2015 “en cualquier momento” tras permitir el uso progresivo de la fuerza hasta llegar a las armas de fuego.

Posteriormente, el Mayor General Hebert García Plaza explicó que la implementación del “Carnet de la Patria” limitaría los derechos humanos fundamentales como la alimentación y salud. Pues el ciudadano de no tenga el “Carnet de la Patria” corre el riego de convertirse en un enemigo de la nación.

Sobre las declaraciones del Ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López donde clasificó como una atrocidad la actuación de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) durante las manifestaciones de 2017 y exhortó a evitar el uso de las fuerzas letales; García Plaza señaló que estas declaraciones provocó un descontentó dentro de dicha fuerza y se mantuvo el uso de la fuerza letal.

En este sentido, el exministro de Transporte Aéreo, Hebert García Plaza aclaró que existe una estructura informal de mando donde el general Antonio Benavides Torres respondería directamente a la Primera Dama, Cilia Flores.

Por su parte, director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), Gustavo González López responde ante el diputado Diosdado Cabello.

En relación a la cadena de mando de la Cárcel Militar de Ramo Verde también respondería ante el parlamentario Cabello, especialmente sobre las visitas de Lilian Tintori a su esposo Leopoldo López, narró el mayor general militar retirado.

Fuente.
Imágenes: Cadena de Mando del Plan Zamora 

domingo, 15 de octubre de 2017

CRISIS HUMANITARIA

Por ejemplo, Cayito y José
Luis Barragán

En una etapa no tan remota, la televisión local abrió las puertas de los hogares a una variedad de personas que también explicaban nuestra cotidianidad. Puede decirse, se sentaban en nuestra mesa a la hora del almuerzo y, ya en la noche,  en el sofá, nos entretenían e informaban, cerrando el espacio noticioso  con los hechos deportivos e internacionales, más la predicción del tiempo.

Cayito Aponte y José Visconti, fueron huéspedes recurrentes en casa. El uno,  extraordinario comediante y cantante lírico, mientras que, el otro, no menos extraordinario periodista que hizo de los eventos deportivos  ocasión para transmitir un terco mensaje de optimismo y cordialidad. Sin embargo, ahora vuelven a escena, a través de las redes sociales, pues, hospitalizados, respectivamente urgen de una intervención quirúrgica y de unas pastillas para la hipertensión arterial.

Significativo, la trayectoria de ambos cubre, incluso, el período dilapidador de las grandes bonanzas petroleras que emboscaron a Venezuela, pero siempre fueron personas serias, meritorias, respetadas y también comedidas ante el éxito alcanzado. Y, ahora, se encuentran en tan difícil trance, como el resto de la ciudadanía, amasados justos y pecadores respirando el  precipicio, entrampados en esta otra etapa saudita, la del siglo XXI aturdido por el grosero populismo y derroche gubernamental.

Identificados por las circunstancias, seguramente previsivos, la crisis de varios años acabó con los ahorros de toda una vida e, hipoteca aparte, no lograrán vender el apartamento o la casa, adquiridos con sacrificio y transparencia, para cubrir emergencia. Aquí ya nadie compra ni vende con facilidad un inmueble, pues, sumado el arrendamiento, el socialismo en curso desconoce de facto el derecho de propiedad privada, estremecida dramáticamente la economía que no autoriza la más modesta y limpia transacción.

Tratándose de dos personas tan prestigiosas y reconocidas, arrinconadas por momentos tan duros, nos es difícil indagar en torno a la situación de los ciudadanos comunes y anónimos que, por cierto, desesperan y desesperamos por unas pastillas – las de la tensión – de una modesta marca y precio que, devoradas por el mercado negro que afianza su cotizada escasez con el ya natural aliento y complicidad del régimen, nos condena a una injusta realidad. Por ello, rechazado el descalabro como hábito, debemos superar esta dictadura: así de sencillo.

viernes, 29 de septiembre de 2017

PÉRDIDA DE TIEMPO

¿Hasta cuándo Padrino?
Nicomedes Febres

* Hay que ir por la calle para ver cuantas necesidades y dificultades andan sueltas en Venezuela, uno se detiene en un kiosco a comprar un botellita de agua mineral o un chocolate y de la nada aparece una pordiosera entrada en años pidiendo que le regalen un ponquecito para comer, o una bolsita de cheese tris. Si te detienes en un semáforo, surge a tu lado un niño rogando que le des algo para comprar comida, y el sufrimiento y la miseria se extienden por todos lados. Gente antaño acomodada que quiere vender cualquier cosa por algún dinero porque la necesidad aprieta y como me educaron que el que progresa a costa de la miseria ajena es un muérgano, lo que me ordena el corazón es sentir compasión y tratar de ayudar al necesitado, porque si algo me enseñaron en mi hogar fue a ser solidario con los que sufren. Si vas al automercado, cuando sales te espera un rosario de indigentes pidiendo dinero o ayuda, y si vas a la farmacia es una señora pidiendo que le completes para comprar una medicina o un pote de leche o avena. 
Por otro lado, cuando entras al mercado los precios te pasman, el kilo de tomate a 21 mil Bs, el frasco de aceite a 60 mil, o la lechosa a 16 mil Bs. por decir tres, pese a que recuerdo que cuando estaba joven y sentía que me iba a comer el mundo, me espeluznaban algunas esposas de mis amigos médicos porque solo hablaban de sus conflictos con el servicio o del precio del jamón o del queso y eso siempre me parecía fuera de sitio y pavoso, y eso que entonces yo pelaba más bola que el fugitivo porque ganaba solo mil quinientos bolívares. Es terrible ver la miseria y el sufrimiento de la gente de trabajo y seria en este país, porque no se trata de la miseria del flojo o el pícaro que son capaces de cualquier ignominia con tal de no trabajar. Ver niños muriendo de mengua, o enfermos que no pueden ni pagar una medicina o conseguir un tratamiento, parte el alma. Yo lo que quiero saber es hasta cuando el general padrino y los militares van a tolerar que estos malandros que gobiernan sigan en esta guachafita de evitar contarse y retrasar una salida democrática a esta tragedia que vivimos, hasta cuando un gobierno agotado, sin imaginación ni capacidad para resolver los problemas de la gente se va a aferrar al poder de las armas de los militares para evitar buscar soluciones a esos problemas. Por eso, hasta cuándo vamos a seguir perdiendo el tiempo con esta pendejada. Vamos a seguir con estas correderas de arrugas si el país no va a ningún lado con maduro y los socialistas. Ya está bueno de estar jodiendo.

* Antier estuve trabajando todo el día y en la mañana estuve conversando largo y tendido con mi entrañable amigo Jacobo Borges, incluso lo hicimos sobre la Laguna de Catia, zona de sus afectos, al igual que de su padre afectivo Aquiles Nazoa. Hablamos de sus correrías por el oeste de la ciudad junto con fraternos amigos comunes como Antonio García Ponce quien para entonces era secretario de organización del partido comunista en Caracas, y decir organización política es hablar de gente que se conoce como la palma de su mano a la ciudad. En la tarde estuve trabajando con Juan Toro, el sensacional fotógrafo que es un verdadero suceso artístico al decir de los expertos.
* En la foto, un aviso de 1922 de un cocktail party en La Laguna de Catia y una foto del mismo sitio y de la misma época. Esa Caracas era otra cosa y las imágenes hablan por sí solas. En nuestra Historia, toda desgracia comienza con una invasión de tierra seguida de un “pobrecito, tengamos comprensión pero el problema lo solucionaremos con la educación”. Así, con vaselina, se ha ranchificado todo el país.

Fuente:

domingo, 3 de septiembre de 2017

(DES) ALINEACIÓN DE ALFILES

¿Cuán redonda es la pelota?
Luis Barragán


Un vistazo a las reservas internacionales de Venezuela, aún la no operativas, puede llevarnos a la consternación. La debacle ha sido gigantesca, gracias a un régimen que, insigne productor de papeles, tiene por único objetivo el de cumplir con sus pagos para evitar que se estreche aún más el cerco, sacrificando al resto  de la población. No obstante, el default, término ya entregado a la diaria jerga, se acerca como el indeseable detalle que faltaba.

Escasas las divisas, rasgadas las vestiduras por su pretendida vocación social, la prioridad ha sido – además – la importación de armas y equipos antimotines, mas no la de los alimentos y medicamentos que marcan nuestra más sentida urgencia. Y, luego, no por casualidad, se encuentra la preferencia por el espectáculo que también ayude a olvidar que las empresas aéreas y farmacéuticas, entre otros rubros, se han largado con sus  abultadas acreencias en pie.

Por ello, nada debe sorprender la concesión de más de nueve millones de dólares a la Liga Venezolana de Béisbol Profesional para que intente distraernos por breves meses, como tampoco ocurrió con los festivales musicales de la alcaldía menor de Caracas que no pudo – así -  neutralizar la indignación y rabia de sus sufridos habitantes, evaporando cuantiosos recursos. Poco o nada se sabe de las facilidades concedidas en otros ámbitos, aunque – valga la ocasión – nuestros atletas ya no tienen la oportunidad de viajar al exterior, ofreciendo el mismo Maduro Moros el avión presidencial como un inmenso favor a agradecer, para transportar – por supuesto – a una minoría de comprobados afectos a su causa.

Pocas dudan caben del fervor beisbolístico del país, pretendiendo la dictadura reanimarlo a cualquier precio para romper el ambiente generalizado de luto, tácito o expreso, tras las exageradas e injustas faenas represivas de los últimos meses y por la desesperada situación que reina literalmente en todos los hogares, excepto los de los privilegiados del poder.  Entendiéndola como propietaria, al parecer, la Organización Cisneros ha decidido que los Leones del Caracas no concursarán en el próximo campeonato,  bien porque tendrá que lidiar y sujetarse al cupo de divisas que reporte una intención adicional,  bien porque será una pérdida poco significativa en un mercado decaído o, en definitiva, porque no ha alineado sus supuestos alfiles políticos.

Lo curioso es que versamos sobre un espectáculo que tiene naturales vínculos con el capitalismo deportivo estadounidense que procuró no tocar ni con el pétalo de una rosa el Chávez Frías que, realizando un sueño enteramente personal, si mal no recordamos, enfundado con el uniforme reglamentario, hizo el lanzamiento inaugural de un juego en el norte, cosa de la que nunca se enteraría aquél gobernador carabobeño que se antojó con el Magallanes, años ha.  Valga acotar, no hay noticias del fondo creado por la Ley Orgánica del Deporte que, en el pasado período legislativo, fue aprobado con un entusiasta consenso, obligando al  suscrito salvar el voto.

Reproducción parcial: Otro país, otros protagonistas, otros tiempos. Portada Momento, Caracas, nr. 237 del 27/01/1961.
04/09/2017:
http://guayoyoenletras.net/2017/09/03/cuan-redonda-la-pelota/

jueves, 31 de agosto de 2017

LA TESTARUDEZ COMO VIRTUD

EL UNIVERSAL, Caracas, 28 de agosto de 2017
Venezuela en crisis
Freddy Marcano

Hoy en día, los venezolanos vivimos o padecemos uno de los momentos más críticos en la historia. El deterioro de nuestra calidad de vida, ya no cabe duda alguna, se debe a un modelo político, además, impuesto por la fuerza. Casi dos décadas han sido necesarias  para destruir el aparato productivo tras batir todas las banderas de un populismo hecho de viles promesas y vulgares triquiñuelas.

Un gobierno que maneja la economía de un país como no lo haría siquiera un bodeguero o un buhonero,  tampoco permite la más elemental crítica. Por ello, no publica cifra alguna, por muy constitucional y legal que sea el mandato de hacerlo periódicamente, y se inventa una tal guerra económica para culpar al imperio, a la oposición, o a quien se le ocurra para evadir toda responsabilidad. Tratando de explicar la situación del país, el gobierno incurre en una elevada inflación del discurso pareja a la inflación económica, alegando cualquier disparate para evitar todo costo político.

Pretende que nos acostumbremos al deterioro en todos los niveles, sin que por un instante pare. No cubrimos nuestras necesidades básicas y muy básicas, no hay país que desee negociar con Venezuela, la producción petrolera va en caída, no hay liquidez monetaria para la más elemental compra. Ya ha declinado la economía de puertos, aún manejada y monopolizada por los que ostentan  el poder.

Cada día que pasa y vemos el panorama,  pensamos las diferentes opciones que tenemos para sobrevivir. Unos buscan nuevos horizontes, dejando atrás lo poco o mucho que les queda; otros, resignados y sin posibilidad de salir, pero ambos grupos convencidos del cambio inmediato que merece el país, no sólo de las personas que manejan el gobierno, síno un cambio del propio modelo político que demostró que no era, es ni será capaz de dar algún beneficio a la población. Por el contrario, sólo ha beneficiado a un pequeño grupo que se enriqueció a costa del padecer y el empobrecimiento del venezolano.

Ese cambio no puede generarse si no estamos unidos todos los sectores, dejando a un lado nuestras diferencias y teniendo claro que existe un objetivo común y sólo así podemos salir adelante. Por más que el Gobierno quiera sacarnos de nuestro camino democrático, los venezolanos daremos la cara por defender todo lo que nos ha costado construir. Sea en cualquiera de los escenarios establecidos en nuestra Carta Magna, pues nadie –en su sano juicio– juega a la anarquía y a  la violencia solo los que carecen de razón o temen perder lo que mal habido han tenido en todos estos años de corrupción y mal manejo de los recursos.

Fuente:
http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/venezuela-crisis_667302
Composición gráfica: Pepe López.

miércoles, 30 de agosto de 2017

CUADERNO DE BITÁCORA

Días atrás, Nicomedes Febres Luces publicó el cuadro en cuestión, con el siguiente comentario: "Esta información me la facilitó el estimado amigo Carlos Machado Allison experto en el estudio del renglón alimenticio. Veremos como ha caído el consumo de comida en la Venezuela actual". Seguídamente, entre otros internautas, Luis Heraclio Medina Canelón, agregó: "Me preocupa mucho la merma en el consumo de leche, especialmente niños y adultos mayores quienes son los que más la necesitan. La leche líquida completa practicamete desapareció de los comercios y lo que venden es algún tipo de variedad lactea incompleta y en cuanto a la leche en polvo la siguación es mas grave, es una verdadera especie extinta" (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10213224257301751&set=a.2324650196458.132741.1255727869&type=3&theater). 

Demasiado evidente, la crisis humanitaria. No obstante, el gobierno la niega, e, incluso, en un testimonio de súbita inspiración, todavía recordamos a la cancillerísima Delcy Eloína proclamando a Venezuela como la capaz de alimentar a tres o más países. Ahora, reconociendo la desdichada situación, no tardó en imputarle el hambre a las medidas estadounidenses más recientes. La anemia, la flaqueza y la decrepitud es la de un discurso - el de las simplicidades más insólitas - del poder que, es necesario decirlo, guarda correspondencia con determinados sectores de la oposición.
(LB)

lunes, 28 de agosto de 2017

SANO JUICIO

EL UNIVERSAL, Caracas, 28 de agosto de 2017
Venezuela en crisis
Freddy Marcano

Hoy en día, los venezolanos vivimos o padecemos uno de los momentos más críticos en la historia. El deterioro de nuestra calidad de vida, ya no cabe duda alguna, se debe a un modelo político, además, impuesto por la fuerza. Casi dos décadas han sido necesarias  para destruir el aparato productivo tras batir todas las banderas de un populismo hecho de viles promesas y vulgares triquiñuelas.

Un gobierno que maneja la economía de un país como no lo haría siquiera un bodeguero o un buhonero,  tampoco permite la más elemental crítica. Por ello, no publica cifra alguna, por muy constitucional y legal que sea el mandato de hacerlo periódicamente, y se inventa una tal guerra económica para culpar al imperio, a la oposición, o a quien se le ocurra para evadir toda responsabilidad. Tratando de explicar la situación del país, el gobierno incurre en una elevada inflación del discurso pareja a la inflación económica, alegando cualquier disparate para evitar todo costo político.

Pretende que nos acostumbremos al deterioro en todos los niveles, sin que por un instante pare. No cubrimos nuestras necesidades básicas y muy básicas, no hay país que desee negociar con Venezuela, la producción petrolera va en caída, no hay liquidez monetaria para la más elemental compra. Ya ha declinado la economía de puertos, aún manejada y monopolizada por los que ostentan  el poder.

Cada día que pasa y vemos el panorama,  pensamos las diferentes opciones que tenemos para sobrevivir. Unos buscan nuevos horizontes, dejando atrás lo poco o mucho que les queda; otros, resignados y sin posibilidad de salir, pero ambos grupos convencidos del cambio inmediato que merece el país, no sólo de las personas que manejan el gobierno, síno un cambio del propio modelo político que demostró que no era, es ni será capaz de dar algún beneficio a la población. Por el contrario, sólo ha beneficiado a un pequeño grupo que se enriqueció a costa del padecer y
el empobrecimiento del venezolano.

Ese cambio no puede generarse si no estamos unidos todos los sectores, dejando a un lado nuestras diferencias y teniendo claro que existe un objetivo común y sólo así podemos salir adelante. Por más que el Gobierno quiera sacarnos de nuestro camino democrático, los venezolanos daremos la cara por defender todo lo que nos ha costado construir. Sea en cualquiera de los escenarios establecidos en nuestra Carta Magna, pues nadie –en su sano juicio– juega a la anarquía y a  la violencia solo los que carecen de razón o temen perder lo que mal habido han tenido en todos estos años de corrupción y mal manejo de los recursos.
Fuente:
http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/venezuela-crisis_667302
Fotografía: http://www.ideasdebabel.com/venezuela-hora-cero-por-hector-schamis/

RUIDO DE GASES

10 lecciones de una derrota
Benigno Alarcón Deza
Politika UCAB

He querido tomarme unas semanas para meditar y reflexionar sobre lo ocurrido y lo que hemos vivido durante más de tres meses de conflicto que nos dejó con el terrible saldo de, al menos, 127 personas fallecidas, cientos de personas heridas, otros tantos detenidas o desaparecidas, y miles de desplazados, como resultado de las protestas ciudadanas que se originaron a partir de la denuncias hechas en el canal del Estado por la Fiscal General de la República, en relación a la ruptura del hilo constitucional, y la posterior convocatoria a una asamblea constituyente, hoy instalada y tomando decisiones.
Los demócratas hemos perdido el pasado 30 de Julio una nueva batalla contra la barbarie autoritaria que ha sumido al país en uno de los periodos más oscuros de su historia republicana. Es así como el régimen traspasó hoy el umbral de aquel escenario sobre el que tantas veces advertimos desde el declive y muerte de Chávez, cuando decíamos que todo régimen híbrido llega en algún momento a la encrucijada en la que, por haber perdido su base de apoyo político, tiene que decidir entre negociar las consecuencias de su salida por la vía electoral –que hasta hace poco mantenía su legitimidad en el poder– o continuar en el poder por la fuerza, autocratizándose y evitando medirse electoralmente. El régimen evadirá cualquier proceso que implique su salida, bien sea cambiando las reglas electorales (como es el caso de la Asamblea Nacional Constituyente), evitando las elecciones, o preparándose para recurrir a un fraude electoral.  Sin lugar a más dudas, ha optado por el camino de su autocratización, y para ello se ha decidido por una forma inédita de golpe institucional, ejecutado mediante la instalación de una Constituyente a la que se le atribuyen facultades que están por encima de todo límite establecido por la Constitución vigente. Con ella pretende hacer lo que sea necesario, desde ejercer facultades propias del Poder Legislativo hasta postergar o adelantar elecciones a conveniencia, así como cualquier otra decisión, imaginable o no, que sirva para seguir en el poder.
La situación de Venezuela, tras la instalación de la Asamblea Constituyente, y su involución hacia un autoritarismo hegemónico, hará mucho más difícil su retorno a la democracia, así como la recuperación de la crisis económica y social. Si hasta hoy a la oposición se le ha demandado coherencia y un manejo responsable e inteligente del conflicto, a partir de ahora esa es una condición sine qua non.
En medio de este escenario se discute si el Gobierno será capaz de sostenerse en medio de la crisis creciente económica y social. La realidad es que no hay una relación directa o causal entre la sustentabilidad de un régimen autoritario y las condiciones económicas del país. De hecho, abundan casos de regímenes autoritarios muy longevos en medio de situaciones económicas paupérrimas. Es la historia de Cuba, con los Castro en el poder ya casi por 60 años, un país hundido en la miseria. O el caso de Mugabe, quien continúa gobernando con procesos hiperinflacionarios que han alcanzado el 231.000.000 %, donde el gobierno ha tomado medidas tan ridículas como declarar ilegal la inflación en 2008. Mientras, Mugabe emitía billetes de 200 millones de dólares zimbabuenses a pocos días de introducir el billete de 100 millones. Contrario a lo que se piensa, eso ha constituido una ventaja para la estabilización de un país en el que sus ciudadanos están demasiado ocupados en su supervivencia para desviar energías en la lucha política. En este sentido, Przeworki demuestra en uno de sus estudios las dificultades para democratizar cuando el ingreso personal es menor a $ 6.5 diarios.
En más de tres meses de confrontación fue notable la ausencia de un manejo estratégico de la protesta. En su anarquización tienen responsabilidad líderes políticos y sociales, incluso ese movimiento auto-denominado “Resistencia”. Sin dudar de sus buenas intenciones, resultó obvio que nunca tuvieron claros los objetivos, lo que se podía lograr y lo que no, ni el tipo de protesta que es efectiva y tiene incidencia. Eso degeneró en formas que, lejos de incidir sobre el régimen, lo hizo contra otros ciudadanos que compartían la misma causa. Los “guarimberos” decidieron ofender, agredir, y hasta cobrar peaje a sus propios vecinos si necesitaban llegar a sus casas o atender alguna emergencia en medio de un toque de queda auto-impuesto y sin sentido.
Lo importante ahora, para que todo no quede en un balance negativo, es preguntarnos ¿qué lecciones podemos sacar de este proceso?
    1.- Cuando calificamos este proceso como derrota, debemos tener presente que una derrota no determina un destino definitivo, al menos que así lo decidamos y dejemos de luchar. El éxito en cualquier emprendimiento de la vida no es el resultado de la ausencia de fracaso sino de la determinación de superarlo y superarnos a nosotros mismos hasta lograr los objetivos, pero para ello es imprescindible aceptar las derrotas, aprender de ellas, y jamás, nunca, darse por vencidos.
    2.- En ninguna confrontación la persistencia en las dinámicas antagónicas es saludable. La confrontación es una llama que se agota a sí misma al consumir los recursos materiales, humanos –sean salud mental y física– y espirituales, necesarios para mantener alta la moral de la gente cuando enfrenta dificultades como las presentes. La gente necesita trabajar, asistir al médico, hacer mercado, atender a la familia, etc, para poder continuar luchando. La confrontación, aunque no sea violenta, agota esos recursos. Toda batalla debe tener objetivos claramente definidos y una ejecución cuidadosamente planificada. Solo así es posible lograr resultados capaces de darle sustentabilidad al compromiso de lucha de cientos de miles de personas.
3.- Las protestas con incidencia política son, generalmente, aquellas que logran masificarse a niveles del 3.5 al 5%, según el estudio de Erica Chenoweth y María Stephan (2011). Para que esto sea posibles es necesario reducir las barreras a la participación y el principal obstáculo es la violencia que eleva esas barreras físicas, psicológicas y morales. Como advertimos desde abril en esta columna y en decenas de entrevistas, en la medida en que la violencia en las protestas escalara, el número de participantes se reduciría. Así sucedió, independientemente de si la violencia se originó por la acción de los cuerpos represivos o por la audacia de los manifestantes. La escalada de violencia crea una dinámica que a medida que los niveles de confrontación aumentan, el número de participantes se reduce. Las pocas personas que van quedando están más dispuestas a confrontar a los cuerpos de seguridad y eso contribuye a la espiral. Así se vuelven presas fáciles de la represión, expresada en decesos, heridos y detenidos.
    4.- Las protesta con ejecución eficiente, objetivos claramente definidos, posibilidades de éxito, control sobre los niveles de violencia, y sustentantes como acción colectiva, implican una organización que hasta hoy no ha estado presente. La protesta sin organización, apostando a la espontaneidad y la buena voluntad de la gente, tendrá siempre, como resultado más probable, su anarquización y, en consecuencia, su agotamiento sin logros concretos.
 5.- Los responsables de la toma de decisiones políticas parecieron olvidar que el aumento de los costos de represión, a través de la protesta, no genera cambios políticos por sí mismo. La protesta es un medio, no un fin, y mal utilizada puede generar costos más altos para los manifestantes que para el Gobierno. Así lo demuestran múltiples casos, como los de la Primavera Árabe, con su expresión más dramática en Siria. Los costos de tolerancia o de salida del poder también cuentan, y estos costos no son los mismos para todos los que están en el poder o sustentan a los gobernantes. Esto implica la posibilidad de procesos de negociación y de tratamientos diferenciados que la oposición pudo haber expresado a través de mecanismos como el proyecto de Ley de garantías democráticas, anunciada por la Asamblea Nacional, pero nunca discutida. La tarea incompleta de aumentar costos de represión sin reducir los de tolerancia, trajo como consecuencia la instalación de una Asamblea Constituyente sin que se produjesen las esperadas expresiones públicas de fracturas en el bloque de poder; o sin que se concretaran las expectativas sobre la posición institucional de la FANB. Si tal disposición al deslinde existió en algún momento, la oposición no generó los incentivos necesarios, mientras el Gobierno sí tuvo la habilidad para detener deserciones, más allá de la ocurrida con la Fiscal General de la República. Luisa Ortega, después de ser destituida de su cargo, es ahora una perseguida, ejemplo de las consecuencias que enfrentarán quienes consideren desertar.
 6.- Aunque algunos insistan en desconocerlo, el proceso de protestas demuestra que el ejercicio de la represión acarrea costos muy elevados para quienes la ejercen. Hoy el régimen está en sus peores niveles históricos de aceptación, mientras instituciones como la Fuerza Armada, históricamente con niveles muy altos de apoyo, le acompaña en la mala calificación, confundiéndose con el Gobierno. El haber restringido la represión a la Policía Nacional Bolivariana, los colectivos y la Guardia Nacional, así como la solicitud de Maduro –siendo del mismo sector castrense– de pasar los casos que están en la justicia militar a la jurisdicción penal ordinaria, implican la sensibilidad de este sector hacia los costos de represión, a los que se suman los derivados de una justicia militar aplicada de manera indebida, y que acarrea responsabilidad penal internacional y no prescriptible.
    7.- Las contradicciones en el seno de la Asamblea Constituyente sobre el cierre definitivo de la Asamblea Nacional demuestran que hay ciertos límites y la preocupación por la legitimidad de la ANC. La viabilidad de las acciones de la Constituyente dependen de poder subordinar y dar reconocimiento y validez a sus resoluciones y tomar decisiones que hoy tienen como límite la Constitución y el Poder Legislativo, en manos de la oposición. El centro estratégico del debate se mueve hoy de la legitimidad de Maduro a la legitimidad de la Asamblea Constituyente. De ella dependerá la sustentabilidad misma del régimen. Tal legitimidad de la Constituyente dependerá, a su vez, del reconocimiento que, tanto la oposición como los ciudadanos, le otorguen con su subordinación.
 8.- En una situación como la que vivimos, una oposición cohesionada en torno a algo como la Mesa de la Unidad Democrática tiene todo el sentido sí, y solo sí, esa unidad, más allá de su denominación, incluye unidad de propósito, de objetivos y una estrategia unitaria. La situación de la oposición frente a un régimen hegemónico que camina a pasos agigantados hacia el control totalitario del Estado, es muy débil como para desgastarse en concursos de egos o en un dilema de prisionero[1] en el que cada partido o liderazgo, teniendo la posibilidad de lograr mayores ganancias mediante la cooperación, termina con un mal resultado producto de la no-cooperación. Si bien esos actores tienen como objetivo común alcanzar el mejor resultado posible, terminan con uno indeseable al competir entre ellos, de manera egoísta, tratando de alcanzar el mejor resultado individual posible. Expresiones de tal falta de cohesión las vimos durante las protestas, cuando cada quien llevaba la contraria en la convocatoria a las acciones; o cuando emergieron las diferencias sobre participar o no en las elecciones regionales. Una dinámica como esta es una gran debilidad que, de no cambiar, implicará la derrota de la oposición, bien por la estrategia de un régimen cohesionado en torno al objetivo de mantener el poder, o porque los mismos actores de la Unidad terminen neutralizándose mutuamente en sus dinámicas competitivas.
 9.- Para superar la situación de no-cooperación, o cooperación insuficiente entre actores y partidos de oposición, se necesita con urgencia aceptar tal debilidad y sus consecuencias, para tomar al menos tres medidas correctivas: Primero, constituir una dirección política que dé sentido a la lucha, que gane respeto y legitimidad entre los actores (partidistas o no) que se oponen al Gobierno. Así se responderá a ella con la confianza de que existen un plan y objetivos definidos y evaluados. Segundo, aceptar que no hay una estrategia unitaria, y entonces lograr un compromiso responsable entre partidos y líderes sobre un plan unitario, que incluya a quienes no son parte de la MUD hoy, que conformen una plataforma amplia con el objetivo de la democratización y la superación de la crisis. Tal plan debe incluir: una gran plataforma de organización política y social, de base amplia e inclusiva; la institucionalización de las reglas de juego entre actores de oposición, el mecanismo de cambio político que se impulsará, las alianzas nacionales e internacionales, las estrategias de lucha política, las condiciones para negociar un acuerdo de gobernabilidad, y un plan de consolidación democrática. Ese plan de consolidación debe incluir aquellas políticas necesarias –y que serán aceptadas por todos los actores y partidos– sobre la cuales se dará viabilidad a un plan de Gobierno que retorne al país al camino democrático y emprenda la recuperación social y económica del país. Tercero, es necesario consolidar una alternativa democrática viable y con credibilidad. La oposición debe escoger, lo antes posible, quién será la cara visible de este proceso, en consonancia con aquella primaria anunciada a finales del 2016 para gobernadores, alcaldes, e incluso presidencial, y con el mandato derivado de la pregunta 3 de la consulta popular del 16 de julio, como primer paso hacia la constitución de un nuevo gobierno legitimado por el voto popular. No es posible avanzar en una empresa tan compleja como la transición democrática en una situación que comienza a asemejarse a un estado fallido, liderado por múltiples voces que se contradicen, mientras se posterga definir un liderazgo único hasta poco antes de una elección. Este proceso necesita hoy, más que nunca, un liderazgo fuerte que unifique al país en torno a una visión compartida y sea capaz de mostrar el camino hacia una salida democrática.
 10.-  Como última lección aplicable a este proceso, rescato una de las muchas que aprendí de mi querido y sabio amigo Abraham Lowenthal, quien escribió el libro sobre transiciones democráticas, junto a otro entrañable amigo de esta causa, Sergio Bitar. Durante una conversación sobre nuestra situación con un grupo de académicos, Abraham describía la situación de Venezuela con la anécdota sobre una respuesta que Shimon Péres[2] dio a un periodista al ser preguntado sobre la paz entre Israel y Palestina: “Veo la luz al final del túnel, no veo el túnel”. En Venezuela somos muchos los que nos negamos a irnos porque vemos la luz al final del túnel, pero nos toca construir pacientemente y caminar el túnel que nos lleve a ella.

[1] El dilema del prisionero es un problema fundamental de la teoría de juegos que muestra que dos personas pueden no cooperar incluso si ello va en contra del interés de ambas. Fue desarrollado originariamente por Merrill M. Flood y Melvin Dresher mientras trabajaban en RAND en 1950.  Ver: Wikipedia.
[2] Shimon Perski; Wlczyn, Polonia, 1923 – Tel Aviv, 2016) Político israelí. Premio Nobel de la Paz en 1994

Fuente:
https://grupolacolina.blogspot.com/2017/08/10-lecciones-de-una-derrota-benigno.html
Fotografías:
http://noticieros.televisa.com/ultimas-noticias/internacional/2017-04-26/sube-29-cifra-muertos-durante-protestas-venezuela/
http://noticieros.televisa.com/ultimas-noticias/internacional/2017-04-21/jornada-protestas-dejan-20-muertos-venezuela/
http://notitotal.com/2017/04/19/fotos-la-mamas-las-marchas-oposicion-abarroto-caracas/
http://www.notiminuto.com/noticia/maria-corina-machado/#
https://www.aporrea.org/oposicion/n312867.html
http://globovision.com/article/proponen-adelanto-de-elecciones-de-elecciones-regionales-para-octubre
https://www.diarioregion.com/2017/08/18/tarjeta-de-la-mud-no-va-para-elecciones-regionales/
http://www.noticiasbarquisimeto.com/2017/08/10/ismael-garcia-traiciona-a-pj-y-se-inscribio-por-ad-en-las-regionales/
http://www.veonoticia.com/hbo-dedicara-un-documental-a-las-protestas-en-venezuela/

domingo, 6 de agosto de 2017

PRE Y POST-VERDAD, EN DESARROLLO



Los jartos

Luis Barragán

De acuerdo a la expresión popular, únicamente los que están jartos niegan la realidad. La Venezuela que cívicamente se ha levantado, está hambreada, censurada y reprimida, pero la flamante presidente de la supuesta asamblea constituyente, fruto del fraude que escandaliza al mundo, nos la pinta como la del Toboso.

El discurso inaugural, después de violentadas las puertas del histórico Salón Elíptico, colgó un mensaje muy propio de la indisgestión de los que ejercen abusivamente el poder. El hartazgo los lleva a los extremos del absurdo y del cinismo, negando el hambre ajena en Venezuela. 

Legendario es ya el recuerdo de la otrora cancillerísima que nos pintó como el granero capaz de alimentar a tres países, porque la comida sobra en estas latitudes. Los jartos se burlan con un descaro que no tiene nombre, frente al más de centenar de muertos con los que ha rubricado las protestas a calle llena de las grandes mayorías que los protestan y rechazan con coraje.

De la instalación de la constituyente de 1999, con Luis Miquilena oficiando el revanchismo que pacientemente tejió por décadas, a la de una espuria constituyente, como la de 2017, reconozcámoslo, media una distancia que no debe asombrar. Ésta es el resultado de los viejos y obscurecidos propósitos que hoy alcanzan una sinceridad plena, acortada la distancia por la purga que impuso el cansancio, la deserción que provino de una vulgar evasión, el arrepentimiento que se hizo tardío: todo se redujo a lo que hay, una minoría de comunistas atrabiliarios que quebraron al país y desean hacerlo con la misma voluntad de los venezolanos que los padecen.

Los jartos alzan la voz, sabiéndose escudados por la pólvora. Están orgullosos de las faenas represivas que les allanan el camino a La Haya, ostentando premios como los de la FAO que no serán suficientes a la hora de enfrentar la justicia.

07/08/2017
http://www.analitica.com/opinion/los-jartos/