Mostrando entradas con la etiqueta Terrorismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Terrorismo. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de julio de 2020

TERRORISMO

El gansterato
José Rafael Herrera 

“En la historia no se producen milagros. Los milagros los hacen los dioses.
Los hombres son los que, actuando de acuerdo con las circunstancias y
fijándose metas claras, conducen la historia”.
Rómulo Betancourt

Los virus están “muertos” hasta que encuentran un agente vivo del cual se nutren, corrompen y destruyen. Un gánster es un hampón profesional, un maleante “de carrera” —un “muerto viviente”— que forma parte de una organización criminal que se va introduciendo en las células del tejido de un determinado organismo social hasta infectarlo, corromperlo y extinguirlo. Es lo más similar a una virosis letal, y puede llegar a convertirse en la pandemia del Ethos de toda una formación social, e incluso de una totalidad histórica. De hecho, se va apoderando de ella y, poco a poco, la va enfermando y consumiendo. Va menguando sus fuerzas hasta que la destruye por completo. Y, al igual que las células malignas, potentes y mortales, logra, astutamente, engañar al organismo entero, introducirse en los tejidos que conforman la anatomía de su ser y de su conciencia, aparentando ser lo que no es. Un gánster puede llegar a hacerse pasar por un empresario, un gremialista, un juez, un ideólogo, un religioso, un político o un militar. Se encapucha, se mimetiza y se “arrancha”, para terminar dando rienda suelta a su función destructora. El gansterato que saquea y mantiene secuestrada a Venezuela —y tal vez a buena parte de Occidente— es justo eso: una pandemia mortalmente infecciosa y agresiva que, en estricto sentido, la está conduciendo a los brazos de la muerte.

En 1978, Sofía Ímber y Carlos Rangel entrevistaron al expresidente Rómulo Betancourt para el programa Buenos días, de grata recordación tanto por su calidad intelectual como por la profundización en temas y problemas que, cada mañana, contribuían con el enriquecimiento del debate político y cultural de un país sano, próspero y auténticamente democrático. En aquella entrevista, Betancourt afirmó estas reveladoras palabras, que bien vale la pena transcribir, a los efectos de comprender en detalle contra quiénes se enfrentan las fuerzas democrática de lo que va quedando de país:

“Vivimos en un mundo en el que se ha establecido una internacional del terrorismo. Aquí mismo en Venezuela, tenemos el triste privilegio de haber establecido la célula matriz de ese terrorismo que está conmoviendo al mundo, porque en los años sesenta, cuando se estaban secuestrando aviones, cuando se secuestró a Di Stéfano, cuando se secuestró al coronel Smoller, cuando se asesinó de forma tan cruel como asesinaron a Moro, al señor Iribarren Borges, cuando se asesinó al abogado Seijas, cuando se trató de asesinar al general Moreán Soto. Esos son los antecedentes del terrorismo este que ahora está conmoviendo al mundo. Fue en la época de mi gobierno y en la época del gobierno de Leoni. Y todo eso en Europa lo registraba la prensa como una manifestación del pintoretismo latinoamericano. El terrorismo había comenzado en América Latina, porque era un trasplante del terrorismo cubano. La llamada Revolución cubana fue dirigida por un grupo de pistoleros que se iniciaron no leyendo libros de teoría marxista, no haciendo proselitismo político, no organizando partidos políticos, sino como jefes de bandas universitarias de secuestradores. El señor Fidel Castro es el personaje a quien describe Rómulo Gallegos como Justo Rigores en su novela cubana Una brizna de paja en el viento. Justo Rigores —Fidel Castro—, tal como se lo describió a Gallegos su entonces adversador Raúl Roa —profesor universitario—, era jefe de un bonche universitario, de gente que estaba en un filo de cuchillo entre el Robin Hood de la leyenda inglesa, perseguidor de los ricos en favor de los pobres, y el atracador puro y simple. Esos métodos fueron trasladados a Venezuela por los agentes del quintacolumnismo castrista en nuestro país”.

Betancourt describe, con extraordinaria precisión, los orígenes de la terrible pandemia que, ya desde los inicios mismos del régimen democrático en Venezuela, amenazaba de continuo, una y otra vez, con expandirse y enfermar gravemente la otrora nación, que ya hoy no existe. Y así, en un momento de defensas bajas, con buena parte del virus ya expandido entre una población que fue premeditadamente conducida a su contaminación, a consecuencia del cobijo que encontrara entre poderosos —e inescrupulosos— sectores resentidos, parasitarios, habituados a vivir de los “recursos preferenciales” del Estado, y que vieron en serio peligro los intereses de sus jugosas ganancias, el país terminó en manos de una organización criminal oculta bajo los ropajes constitucionales. En nombre de una “nueva república” se fue acabando sistemáticamente no con la “vieja república”, como se anunciaba, sino con la idea republicana misma y, consecuentemente, con su valiosa objetivación institucional. En su lugar, el hampa gansteril se fue apoderando de todo, destruyendo las fibras vitales del país entero, hasta llevarlo a su completo desfallecimiento y poniéndolo al servicio de los negocios del narcoterrorismo internacional. Ahora la pandemia, planificada y propagada desde el comienzo por Justo Rigores, amenaza con expandirse a todo el Occidente, hasta hacerlo “morder el polvo”, ponerlo de rodillas, intoxicándolo, mientras “el bonche”, del que hablaba Betancourt, se enriquece grosera y grotescamente, en nombre del “pueblo” y de la “revolución”.

Una vez más, Betancourt —quien, por cierto, sí que sabía de teoría y praxis política— tenía razón: no son políticos, en el sentido clásico del término. No se “iniciaron leyendo libros de teoría marxista” ni “organizando partidos políticos”. Son criminales —“pistoleros”, dice Betancourt—, como lo demostraran con fehaciente saña en aquel aciago Puente Llaguno o, más recientemente, con los asesinatos de Oscar Pérez y de Fernando Albán, entre tantos otros. No conforman uno de los extremos de una supuesta relación de polarización, ni son “la izquierda” respecto de “la derecha”. No son el término opuesto, el otro polo. Más bien, son lo distinto que percibe al otro no como su opositor sino, precisamente, como el “no-polo”, el no-existente, la nada. No hay negociación posible con quien se representa al otro no como su adversario político sino como su “enemigo de clase”, “a muerte”. Ni puede haber un “manejo político” de una relación impolítica. Que Luciano o Capone, Escobar o el “Chapo” incursionaran en el escenario político no significa que lo fueran efectivamente. Hace tiempo que las FARC o el ELN abandonaron los llamados “principios” para deslizarse cada vez más hacia el malandraje narcoterrorista. Las pandemias no se curan con hand sanitizer. Y hace mucho tiempo quedó atrás la etapa de las medidas preventivas. El mal está aquí y todo lo contagia sin contemplación. Todo lo va destruyendo a su paso. No conviene esperar milagros. Solo queda la decisión de combatirlo prescribiendo unidad y exigencia de justicia. Lo que solo con virtus se podrá concretar.

02/07/2020:

lunes, 30 de marzo de 2020

TERRORISMO Y PANDEMIA

Salvoconductos coronarios
Luis Barragán

Existe una cabal comprensión y asunción de los venezolanos respecto a la pandemia, la cual nos sorprende en condiciones institucionales, por cierto, reconocidamente desfavorables. Abona más la consciencia y la autodisciplina alcanzada por toda la sociedad civil que intenta reconstruirse,  que un Estado que no  orienta, auxilia y sirve debidamente.

Crisis humanitaria compleja por delante, según la ya familiar nomenclatura,  intuimos y padecemos la calamidad médica y sanitaria que nos ha caracterizado desde muy antes de la insospechada e inoportuna visita. Poco se sabe de los alcances reales del coronavirus entre nosotros, pues, ni siquiera se ha divulgado el más elemental boletín epidemiológico oficial.

Antes que un fenómeno que atañe a la civilidad, a la situación médica y sanitaria del país, se ha impuesto una exclusiva perspectiva militar del asunto.  Ni siquiera los galenos consiguen gasolina para sus más urgidos desplazamientos, en atención a las otras enfermedades y dolencias de una población que no debe reducirse sólo al indeseado visitante, como tampoco ha sido fácil para aquellos impostergablemente obligados a realizar las diligencias funerarias tras el abatimiento de una pérdida familiar.

El orden público en aldeas, caseríos, pueblos y ciudades venezolanas se mantiene gracias a la cautela de vecinos ya acostumbrados a resguardarse, porque no hay un agente policial a la mano para afrontar inmediatamente cualesquiera vicisitudes. Las alteraciones razonables obedecen a las obvias protestas de quienes en todos los confines del país, reclaman una actitud diligente y humana de las autoridades, quizá desbordadas, pero que, en muchos casos, no tienen vínculos con las mafias.

Faltando poco, hay un asedio constante de la dirigencia social y política que se opone a la dictadura, trastocada la cuarentena en un Estado de Sitio. A las ya consabidas detenciones, o las que están por saberse, se suma la más abierta intimidación de quienes tienen un liderazgo natural en parroquias, municipios y estados, como ocurre con los cobardes grafiteros que estampan su advertencia en las fachadas de las sedes de Vente Venezuela, o de sus dirigentes, como Miluzma Bolivar o Antonio Valencia, en un rincón del Guárico o Anzoátegui: los agresores gozan de salvoconductos y recursos para amenazar con “picarlos”, en tiempos coronarios.

30/03/2020:

jueves, 7 de diciembre de 2017

¿Y DE LO QUE NO SE SABE DE ESTA DICTADURA?

Eulogio del Pino: Del terror independentista en Canarias a ministro de Maduro
Dic 2, 2017 12:43 pm

Las autoridades de inteligencia militar de Venezuela han detenido esta semana al ex ministro, nacido en Canarias, del Poder Popular de Petróleo y Minería, Eulogio del Pino, por un supuesto desvío de fondos. Nicolás Maduro después de su cese advirtió que quien traicionase su confianza sería «perseguido», publica ABC.
Los fiscales, sin presentar ninguna prueba alguna, acusaron al ministro de nacionalidad española de pertenecer a un presunto «cártel» que operaba un esquema de corrupción de aproximadamente 500 millones de dólares en el estado occidental de Zulia.
Del Pino tiene pasaporte de España. Nació en las islas Canarias aunque este dato es de los menos conocidos del hasta ahora poderoso ministro venezolano del Petróleo. Llegó a Venezuela como otros tantos isleños que en su momento emigraron a este país. Salió de las islas tras su experiencia como colaborador de Antonio Cubillo.
Y es que Del Pino, que antes de ser ministro del Petróleo fue responsable de las operaciones de PDVSA, era presentado como «activista», de acuerdo con la biografía que el Gobierno de Venezuela difundió en 2016, del Movimiento por la Independencia de las Islas Canarias (Mpaiac) que, según el Tribunal Supremo en España a través de una sentencia de 2014, fue un grupo terrorista.
¿Activismo?
El atentado fue en 1977 y, de acuerdo con la biografía oficial de Del Pino en ese periodo era «activista» del grupo terrorista de Cubillo. Y eso es lo que tenido Maduro en su gabinete. Cubillo nunca reivindicó este atentado pero una sentencia del Tribunal Supremo en España en 2014 sí le consideró responsable.
Tras salir de Canarias, Eulogio del Pino se graduó en Ingeniería Geofísica de la Universidad Central de Venezuela, en 1979, y después hizo un máster en Exploración Petrolera de la Universidad de Stanford, EE.UU. en 1985.
En el periodo que Del Pino estuvo de «activista» en Canarias, hubo: bombas en la antigua Simago, Galerías Preciados, Hotel Iberia y otros de Puerto de la Cruz, torres de alta tensión, delegaciones de la Seguridad Social, dependencias del Ministerio de Cultura, residencia de verano del jefe del Mando de Canarias, ataques contra centros de reclutamiento del Ministerio de Defensa, ametrallamiento de vehículos militares en La Laguna y Santa Cruz de Tenerife. Así lo contaba ABC.
Poder
Del Pino fue, de acuerdo con la teoría oficial venezolana, «voluntario del Movimiento Estudiantil Unido con el Pueblo, participando en diversas actividades en defensa del derecho al cupo universitario para el pueblo. Mientras cursaba estudios de pregrado se caracterizó como activista del Movimiento por la Independencia de las Islas Canarias y voluntario del Movimiento Estudiantil Unido con el Pueblo, participando en diversas actividades en defensa del derecho al cupo universitario para el pueblo».
El fiscal general, Tarek William Saab, anunció a finales de noviembre la detención de Del Pino por «la alteración intencional de cifras fiscalizadas de producción de crudo desde 2014 a 2017». El ex ministro reconoce que se han desviado fondos de PDVSA y recuerda que ha sido «el primero» en denunciarlo, por lo que ha reclamado la comprensión a su «admirado» Maduro.
La detención de Del Pino se enmarca en la cruzada anticorrupción que ha anunciado Maduro en los últimos días y que se dirige contra «mafias» compuestas por «traidores» de la industria petrolera. Desde el pasado mes de agosto, han sido arrestados 65 gerentes de la industria petrolera, incluidos 16 altos mandos.
Del Pino fue presidente de PDVSA desde febrero de 2015 hasta agosto pasado cuando pasó a encargarse de la cartera de Petróleo y su detención tiene que ver con su paso al frente de la estatal petrolera. Se le acusa de ser responsable «en las tramas de corrupción de Petrozamora», una de las filiales de PDVSA, en la que se perdieron 15 millones de barriles «tasados en centenares de millones de dólares».
El hombre de Maduro en Europa
Tener pasaporte español aunque sea separatista canario es útil para moverse por Europa. Tras salir de Canarias y lienciarse en Venezuela, Del Pino comenzó su carrera en Intevep, en 1979, donde ocupó diversos cargos técnicos y de supervisión. En 1990 fue nombrado Director Técnico para América Latina en Atlas Occidental.
En 1991 regresó a PDVSA, donde ocupó diversos puestos directivos en la filial de Corpoven. Hace veinte años fue nombrado Director de Exploración y Delineación en PDVSA. En 2001 fue responsable de reiniciar la exploración costa afuera de PDVSA en la Plataforma Deltana.
En 2003 fue nombrado Director General de Asociaciones Estratégicas de la Corporación Venezolana del Petróleo, en representación de PDVSA en las asociaciones estratégicas de la Faja Petrolífera del Orinoco.
En 2004 fue nombrado director de la Corporación Venezolana del Petróleo y en enero de 2005 fue nombrado director Interno de PDVSA y presidente de CVP. Desde 2008 era vicepresidente de Exploración y Producción de PDVSA, presidente de PDVSA Servicios, y presidente de PDV Europa.

Fuente:

sábado, 2 de septiembre de 2017

UNA KALASHNIKOV DE DISCOTECA

EL MUNDO, Barcelona, 02 de septiembre de 2017
 LOS INTELECTUALES Y ESPAÑA/ SERAFÍN FANJUL
Serafín Fanjul: "No existe el deseo de integración entre los musulmanes"
Fernando Palmero

Arabista de sólida formación intelectual y literaria no es un historiador complaciente de los que eluden el conflicto. Obras como 'Al Ándalus contra España' o 'La quimera de Al Ándalus' están construidas a base de erudición y falta de complejos identitarios para desenmascarar los mitos fundacionales de tolerancia, cooperación y amistad de una idílica España en la que convivían tres religiones, algo que no existió jamás, afirma.

"El problema estriba", afirma Serafín Fanjul en La quimera de Al Ándalus (Siglo XXI, 2004) al hablar sobre la supuesta tolerancia de la religión islámica, "en que la base del islam, el mismo Corán, exhibe exhortos y mandamientos de claridad meridiana (es la palabra de Dios, increada y eterna) y que ningún buen musulmán se atreverá a contravenir sin arrostrar el desprestigio público: '¡Creyentes! ¡No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Dios no guía al pueblo impío'".

Afirmaciones como ésta han procurado al historiador madrileño la calificación de islamófobo y, por supuesto, fascista, algo imposible de sostener si se lee su extensa obra académica. O incluso la ensayística y la literaria. O sus frecuentes colaboraciones periodísticas. Conocedor como pocos en nuestro país de la historia, la literatura y la religión islámicas, Fanjul sostiene que negar una realidad insoslayable edulcorando con buenas intenciones programas de integración social que no acometen el problema de raíz es la mejor forma de conducirnos a todos al desastre.

¿Existe un conflicto larvado entre las comunidades cristiana y musulmana en España?
    Tanto como un conflicto, no, pero sí una separación. En el islam, la sociedad es mucho más hermética, más cerrada y menos dispuesta a admitir la relación distendida y natural con otras comunidades humanas. Que los árabes, con una lengua distinta y una cultura distinta, tiendan a encerrarse, tiene esa explicación primera. Pero luego hay otra que quizá es más determinante y es la propensión de los musulmanes a considerarse siempre un grupo a parte. Esto lamentablemente es así. Por parte de los inmigrantes musulmanes no hay deseo de integrarse. Intentan reproducir aquí sus formas de vida y la forma de organización que traen procedente de sus países. Ser del Madrid o del Barcelona, o pagar impuestos a Montoro, son formas de integración muy superficiales. La manera de integración verdadera, la que salva todas las distancias y rompe ese tipo de barreras es la fusión física, sexual, o sea, los casamientos mixtos de hombres y mujeres de las dos procedencias.

Pero de eso estamos aún muy lejos...
    Hay que tratar por todos los medios integrar a las mujeres musulmanas, porque los hombres lo tienen más fácil, se pueden ir al fútbol, a la piscina... pero a la mujer la dejan en casa.

¿Ayudaría o perjudicaría a esa integración la prohibición del velo en lugares públicos?
    Esa es una normativa lógica de seguridad en un país moderno. Hay ciertas cosas que son inadmisibles, porque el color del pelo, el color de las ojos y la forma de las orejas son los signos de identificación en todo carnet o pasaporte. Ni por la calle se puede admitir.

¿Y en las aulas?
    Yo di clases en El Cairo a finales de los 60 y en aquel tiempo no había en Egipto una sola mujer con el velo, porque se había producido un descrédito de ese reaccionarismo y de esa forma de vestir. En 1923, a la vuelta de un congreso feminista en Roma, las activistas Hoda Shaarawi y Saiza Nabarawi, al llegar a la estación de El Cairo se quitaron el velo y lo tiraron, y a partir de ese momento, que me parece emocionante por lo que representa de búsqueda de libertad y de liberación, el velo empezó a desaparecer en Egipto. Pero luego, tras el asesinato de Sadat, que era un beato musulmán, los Hermanos Musulmanes introdujeron una corriente de islamización en un país que era ya muy islámico. Al principio empezaron regalando ropa a mujeres pobres; luego, crearon una red de asistencia social y médica, daban ayudas económicas, ropa, comida... todo con dinero que venía de Arabia Saudí, y de esa forma el tejido social empezó cada vez a inclinarse más hacia el integrismo. Uno de los gestos fue poner a las mujeres como estaban antes de 1923.

¿No es sorprendente que jóvenes que parecen integrados cometan actos como los La Rambla?
    No, porque no están integrados. Para que una persona arrolle con un camión a sus semejantes, ponga una bomba o coja un kalashnikov en una discoteca, tiene que haber habido una preparación. No es que un imam le haya comido el coco durante tres semanas, eso es una estupidez, es una infraestructura mental y de formación que reciben desde pequeños. En un momento pueden hacer el gamberro tomando alcohol y tratando de ligar con las barcelonesas porque ven que es divertido, pero de pronto eso se corta y esas personas vuelven al punto de donde salieron, porque el imam les dice que están haciendo mal, que se van a ir al infierno, que están deshonrando a sus padres... Como ocurre con los terroristas españoles o de cualquier lugar, a veces las familias tienen mucho que ver. En Cataluña, precisamente, se les ha dado a los inmigrantes musulmanes todo tipo de facilidades, de ventajas y de tratos de favor respecto a la población autóctona para que se sientan bien y para que se quieran sumar al proyecto separatista. Pero finalmente siempre anteponen la pertenencia religiosa a cualquier otro tipo de lealtad, lo cual puede ser comprensible, pero en una sociedad de otro tiempo. En una sociedad medieval aquí también era así. El fenómeno religioso separa mucho, y si son religiones tan herméticas como es el caso del islam, que es una religión inmune a cualquier influencia exterior, la cosa es todavía más dura. La integración musulmana es un problema muy serio.

¿Cree que en España hay 'islamofobia'?
    No. Tradicionalmente los españoles no somos gente xenófoba, al contrario, hay una admiración bastante bobalicona hacia los extranjeros que se supone que son listos y ricos. Hacia los pobres y supuestamente tontos, no, pero por pobres, no por extranjeros. Es más un problema económico y social que de visión islamófoba. En España la gente no sabe lo que es el islam, no sé si eso es bueno o malo.

¿De dónde viene el complejo de inferioridad de España hacia la dictadura marroquí?
    El problema principal de España es la corrupción. Hay unos intereses económicos españoles muy fuertes que están impidiendo de hecho que la posición de España con respecto a Marruecos sea más dura. La debilidad viene de nosotros, de que el aparato político-económico dirigente en España no se siente seguro porque le pueden sacar cualquier cosa en cualquier momento y no es fuerte para actuar en el exterior. No puedo acusar directamente a nadie, pero hay empresas e inversiones en Marruecos... ¿por qué trajeron a principios de los años 2000 a miles de marroquíes a Cataluña? Eso no fue una casualidad. Si Pujol pudo traérselos para no traer ecuatorianos ni colombianos, que eso es evidente, tuvo que haber un permiso y una autorización del Gobierno central. Ahora se pagan las consecuencias de aquellas alegrías y permisividades. El caso de Marruecos es como el de Gibraltar, es evidente que hay españoles interesados económicamente en que eso siga.

¿Por qué el PP ha desaprovechado su mayoría absoluta para hacer más cambios?
    Porque participa del consenso de los políticos, eso que llaman la unidad y que no es más que la unidad personal de los distintos grupos y las distintas facciones de los partidos. Les interesa más la unión entre ellos que los intereses generales. Rajoy es un señor que personalmente no me inspira la más mínima simpatía, no tengo inconveniente en decirlo. Es un señor muy soberbio, muy cobarde y muy vago, y la combinación de los tres elementos juntos... Le preocupa más llegar a un acuerdo en una subcomisión con los vascos y los catalanes que poner en su sitio a los separatistas.

¿Cómo es posible que haya dejado pudrir la situación en Cataluña de tal forma?
    Porque no tomó medidas legislativas hace cuatro años cuando se veía venir la cosa. El otro referéndum dijo que no se iba a hacer y se hizo. Ahora dice lo mismo, ya veremos, de momento se limita a esconderse detrás de los jueces. Tiene que tomar medidas políticas. No sé si hay que aplicar el 155 o si hay que desarmar a los Mossos, pero el TC no va a impedir nada, no tiene fuerza material para hacerlo. Toda esta dejación de funciones es absolutamente gratuita e innecesaria, porque el Estado sigue teniendo elementos coercitivos muchísimo más fuertes de los que puede tener la Generalidad de Cataluña y no sólo legales, también económicos, propagandísticos... pero no utiliza ninguno.

¿El problema viene desde la Transición?
    Sí, porque se dejaron cabos sueltos creyendo que se iban a integrar los separatistas, que se llamaban nacionalistas y ahora soberanistas. Durante 40 años la estrategia ha sido darles dinero e impunidad para hacer con él lo que les diera la gana. Y lo han hecho. Y ahora salen los casos de corrupción de la familia Pujol. Pero sobre todo, las consecuencias políticas han sido siniestras. Como entregarles la Educación, no sólo a los catalanes, sino a todas las comunidades autónomas, o el orden público. Fue Aznar el que autorizó la policía catalana y ahora pagamos las consecuencias. Aznar fue un buen presidente pero cometió algunos errores.

¿Como cuáles?
    El principal, suprimir la mili. Si se quita el servicio militar obligatorio se está mandando a la población el mensaje evidente de que la defensa nacional no es asunto suyo, que se va a resolver con mercenarios. Y eso es letal. Si en algún momento España tiene que responder a una amenaza militar exterior, y no está descartado que venga del único sitio de donde puede venir dada nuestra situación geográfica, nadie va a querer hacer nada. Una comunidad humana tiene que defenderse si lo necesita, una comunidad que renuncia a defenderse no merece sobrevivir. Yo soy pacífico, pero no pacifista. Ante una amenaza exterior hay que reaccionar. No digo mandar tropas fuera.

¿Ni siquiera para luchar contra el IS?
    Interviene militarmente el que puede, no el que quiere. Y si además nosotros no queremos, no sé si tiene mucho sentido plantearlo.

¿Se puede considerar una guerra los ataques del terrorismo islámico en Europa?
    Sí que lo es. Pero es una guerra en la que no se puede luchar con tropas ni divisiones, hay que luchar de otra forma, con inteligencia, en las dos acepciones, con medios y con dinero. Pero lo más grave es que la idea extendida es que no hay ningún motivo para tener que defenderse. Eso es gravísimo.

Ha denunciado en varias ocasiones la condena ciega y en bloque de la colonización americana.
    Es culpa nuestra por no haber sabido contrarrestarlo con los medios que tenemos, y los que tenemos desgraciadamente no se dedican a eso. Cuando uno va a América se da cuenta de hasta qué punto fue una acción magnífica, ciclópea, de una grandeza enorme. El establecimiento de ciudades, el trasplante de cultivos, de acá para allá y de allá para acá, de fauna, la fundación de instituciones culturales, de sociedades de amigos del país, de canales comerciales, de arte, de cultura criolla... Y es sintomático que los florecientísimos virreinatos de México y de Perú al día siguiente de la independencia se hundieron. El siglo XIX es el siglo de la caída del PIB de lo que había sido Hispanoamérica. Hasta final del siglo no recuperan el nivel que había tenido antes de la independencia.

¿Cómo ve el estado de la Universidad española?
    No es justo decir que todos los profesores son unos incompetentes y que ninguna de nuestras universidades figura entre las 200 mejores del mundo, como se repite tanto. Es injusto, porque los criterios con los que se hacen esos baremos los hacen los mismos tipos de Hong Kong y de Harvard, con arreglo a sus criterios y a sus propios intereses. Hay determinados departamentos de algunos centros muy buenos. El problema es que la universidad española se masificó a partir de los años 70 de una manera terrible, y hoy hay tal cantidad de alumnos y tal cantidad de profesores que no es funcional. No es lógico que España, con la mitad de población que Alemania, tenga porcentualmente el doble de universitarios, pero está mal visto decir que hay que poner 'numerus clausus' y que hay que reducir el número de estudiantes, el número de profesores y el número de universidades. Yo creo que hay que reducirlo. Por otra parte, el Estado autonómico, entre otras grandezas, nos ha traído que cada autonomía y luego ya cada provincia tienen que tener un aeropuerto, el AVE... y una universidad, como mínimo, y a veces incluso una editorial propia.

España es un país poco interesado por la cultura.
    El hundimiento del conocimiento es un problema a escala global. En la cuestión cultural, quizá haya que ayudar, la idea de que no se puede subvencionar la cultura es culpa de la derecha liberal. De esa forma te cargas un montón de cosas, por ejemplo, todas las academias, menos la de la Lengua, por el diccionario. Si no ayudas a que se mantengan determinadas cosas, mueren. Y hay un monocultivo de subcultura anglosajona que nos está comiendo por completo.

Fuente:
http://www.elmundo.es/opinion/2017/09/02/59a9a691e5fdea86788b45ab.html
Fotografía: Angel Navarrete.

domingo, 6 de agosto de 2017

VERSIÓN MINISTERIAL

COMUNICADO DE LA FANB ANTE EL ATAQUE TERRORISTA A LA 41 BRIGADA BLINDADA DEL EJÉRCITO BOLIVARIANO
06 Ago 2017

COMUNICADO DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL BOLIVARIANA

LA FUERZA ARMADA NACIONAL BOLIVARIANA, INFORMA AL PUEBLO VENEZOLANO Y AL MUNDO ENTERO QUE EN LA MADRUGADA DE HOY DOMINGO 06 DE AGOSTO DEL 2017, SE HA PRODUCIDO UN ATAQUE TERRORISTA DE TIPO PARAMILITAR EN CONTRA DE LA 41 BRIGADA BLINDADA DEL EJÉRCITO BOLIVARIANO, UBICADA EN VALENCIA, ESTADO CARABOBO.

LA REFERIDA ACCIÓN FUE EJECUTADA POR UN GRUPO DE DELINCUENTES CIVILES PORTANDO PRENDAS MILITARES Y UN PRIMER TENIENTE EN SITUACIÓN DE DESERCIÓN.

LOS MISMOS FUERON REPELIDOS EN FORMA INMEDIATA POR EL PERSONAL ADSCRITO A LA PRECITADA UNIDAD SUPERIOR, PRACTICÁNDOSE VARIAS DETENCIONES, INCLUYENDO LA DEL REFERIDO OFICIAL SUBALTERNO. PARTE DEL GRUPO LOGRÓ SUSTRAER ALGUNAS ARMAS Y ESTÁN BAJO INTENSA BÚSQUEDA POR PARTE DE ORGANISMOS DE SEGURIDAD DEL ESTADO.

LA OPERACIÓN TERRORISTA INCLUYÓ LA DIFUSIÓN DE UN VIDEO GRABADO POR UN OFICIAL SUBALTERNO QUE HACE TRES AÑOS FUE SEPARADO DE LA INSTITUCIÓN POR TRAICIÓN A LA PATRIA Y REBELIÓN, EL CUAL HUYÓ DEL PAÍS Y RECIBIÓ PROTECCIÓN EN MIAMI, ESTADOS UNIDOS.

LOS SUJETOS CAPTURADOS HAN CONFESADO HABER SIDO CONTRATADOS EN LOS ESTADOS ZULIA, LARA Y YARACUY, POR ACTIVISTAS DE LA EXTREMA DERECHA VENEZOLANA EN CONEXIÓN CON GOBIERNOS EXTRANJEROS.

ESTA ACCIÓN OCURRE PRECISAMENTE LUEGO QUE EL PUEBLO VENEZOLANO, DE ACUERDO CON LA CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, ELIGIERA, CON MÁS DE 8 MILLONES DE VOTOS, LA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE, INSTALADA EL DÍA VIERNES 04 DE AGOSTO DEL 2017; Y QUE COMO EXPRESIÓN DEL PODER ORIGINARIO ES EL MECANISMO IDÓNEO PARA DIRIMIR DE MANERA PACÍFICA LAS DIFERENCIAS QUE PUEDAN EXISTIR ENTRE LAS VENEZOLANAS Y LOS VENEZOLANOS.

 LA SOLA ELECCIÓN DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE PERMITIÓ QUE VOLVIERA LA ARMONÍA Y PAZ A LA SOCIEDAD VENEZOLANA LUEGO DE UN PERÍODO DE VIOLENCIA FOCALIZADA, POR ORQUESTACIÓN DE FACTORES INTERNOS Y EXTERNOS QUE BUSCAN UNA INTERVENCIÓN EXTRANJERA EN VENEZUELA.

EL ATAQUE TERRORISTA DE HOY NO ES MÁS QUE UNA OPERACIÓN  PROPAGANDÍSTICA, UNA ENTELEQUIA, UN PASO DESESPERADO QUE FORMA PARTE DE LOS PLANES DESESTABILIZADORES Y LA CONJURA CONTINUADA QUE SE VIENE GESTANDO, PARA INTENTAR EVITAR QUE SE CONSOLIDE EL RENACIMIENTO DE NUESTRA REPÚBLICA.

LA FANB PERMANECE INCÓLUME, UNIDA MONOLÍTICAMENTE, AFERRADA A SUS CONVICCIONES DEMOCRÁTICAS, CON LA MORAL EN ALTO, APOYANDO DE MANERA INCONDICIONAL AL CIUDADANO NICOLÁS MADURO MOROS, PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA Y NUESTRO COMANDANTE EN JEFE, ASÍ COMO A SU INICIATIVA CONSTITUYENTE Y A LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA COMO PROYECTO QUE PERSIGUE LA CONSOLIDACIÓN DE LA PATRIA, LIBRE, SOBERANA E INDEPENDIENTE.

REITERAMOS DE MANERA CONTUNDENTE EL MÁS FIRME RECHAZO A ESTA AFRENTA, PLANEADA POR GRUPÚSCULOS CON PERVERSOS INTERESES Y MEZQUINAS INTENCIONES APÁTRIDAS. EN TAL SENTIDO, YA SE NOTIFICÓ DEBIDAMENTE A LA FISCALÍA GENERAL MILITAR, PARA INICIAR LAS ACTUACIONES CORRESPONDIENTES EN TANTO QUE, ESTE HECHO ESTÁ  CLARAMENTE TIPIFICADO COMO DELITO MILITAR

RATIFICAMOS NUESTRO RECHAZO A ESTE TIPO DE ACTOS DE BARBARIE CONTRA EL PUEBLO Y SUS INSTITUCIONES. ESTA CANALLADA REFUERZA NUESTROS PRINCIPIOS Y VALORES; NO ACEPTAREMOS BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA QUE SEA VULNERADA NUESTRA SOBERANÍA Y MENOS AUN QUE SE MENOSCABEN LAS CONQUISTAS SOCIALES ALCANZADAS PARA BENEFICIO DE LAS GRANDES MAYORÍAS.

FINALMENTE HACEMOS UN LLAMADO A CADA MUJER Y CADA HOMBRE DE ESTA TIERRA; PARA QUE COMO HERMANOS ENLAZADOS POR LA HISTORIA Y NUESTRAS RAÍCES LIBERTARIAS, SEPAMOS ENCONTRAR LAS SOLUCIONES A LOS PROBLEMAS QUE NOS AQUEJAN EN EL MARCO DE LA LEGALIDAD. UN PAÍS NO SE CONSTRUYE CON VIOLENCIA NI RESENTIMIENTO, SINO CON JUSTICIA, COOPERACIÓN Y ENTENDIMIENTO.

¡CHÁVEZ VIVE… LA PATRIA SIGUE!
¡INDEPENDENCIA Y PATRIA SOCIALISTA…
VIVIREMOS Y VENCEREMOS!
Fuente:
http://www.mindefensa.gob.ve/mindefensa/2017/08/06/comunicado-de-la-fanb-ante-el-ataque-terrorista-a-la-41-brigada-blindada-del-ejercito-bolivariano/
Cfr. LB: https://lbarragan.blogspot.com/2017/08/d_82.html

sábado, 31 de diciembre de 2016

LA PÓLVORA DE ESTOS LODOS

EL PAÍS, Madrid, 31 de diciembre de 2016
 TRIBUNA
¿Los mismos demonios?
Monika Zgustova

Como cada domingo, aquella tarde invernal de marzo de 1881, el zar Alejandro II se dirigió a la sala de equitación de San Petersburgo para pasar revista a la Guardia Imperial. Acudió a pesar del aviso del Ministerio del Interior que advertía de un ataque terrorista. Acabada la revista, decidió volver al Palacio del Invierno no por los bulevares céntricos donde con toda probabilidad actuarían los terroristas sino por el apartado canal de Catalina. Entre los pocos transeúntes que se atrevieron a salir a las calles barridas por el vendaval y la nieve discernió a un chico con una caja de bombones. Cuando el trineo imperial pasaba a su lado, el joven tiró su caja a los pies de los caballos; la fuerte explosión que se produjo a continuación lanzó al muchacho contra la barandilla del canal. El zar, ileso pero perturbado por el atentado, el sexto que sufría, bajó del trineo y tambaleándose se dirigió hacia el joven moribundo. Fue entonces cuando le alcanzó otra bomba que llevó a cabo lo que el muchacho de la caja de bombones no había logrado. El séptimo intento de regicidio triunfó.

La policía logró detener a los miembros de la banda terrorista. En Rusia a los radicales y terroristas se los llamaba nihilistas; el radicalismo lo aprendieron en sus años de estudios en Occidente. La palabra nihilista surgió por primera vez en la novela Padres e hijos, de Ivan Turguénev: su protagonista Bazarov era un representante del nihilismo, esa corriente de pensamiento tan cara tanto a los radicales como a la intelligentsia del siglo XIX que creían que había que destruir todo lo establecido, desde el orden hasta la escala de valores. Un nihilista no debía apegarse ni a su familia ni a los amigos, ni siquiera a la existencia misma porque para los nihilistas la vida, tanto la ajena como la propia, solo tenía valor si se sacrificaba por una causa justa: la de la destrucción.

Dostoievski escribió su novela Los demonios horrorizado por la muerte de un terrorista, Ivanov, asesinado por sus compañeros de lucha de la banda de Nechayev. El escritor decidió exhibir lo que era el terrorismo en una novela-advertencia que no solo abarcaría el caso del temido grupo: “Estos fenómenos no son marginales o aislados”, escribió, “por eso mi novela no ha copiado acontecimientos o descrito personas”. Efectivamente, como suele ocurrir con los artistas geniales, Los demonios se erige hoy en obra profética: presagia a la perfección los planteamientos y el funcionamiento de los movimientos radicales y terroristas del siglo XX, incluidos los anarquistas, los bolcheviques y demás. Dostoievski sabía bien de qué hablaba: tenía cuatro años cuando en 1825, en San Petersburgo, se produjo la Revuelta Decembrista, surgida de la nobleza, que llegó a convertirse en mítica; además, de joven, él mismo participó en el Círculo Petrashevski antes de que la policía derribara la congregación intelectual y enviara a sus miembros, también a Dostoievski, a Siberia.

Los demonios describe una ciudad amenazada por un grupo de radicales. Algunos se muestran ingenuos, confiados en un cambio social que traería la igualdad universal, ese eterno sueño ruso. Otros están poseídos por la sed de sangre y venganza; otros aún buscan una posición de poder y calculan las ventajas que su postura radical, que ansía descomponer todo lo establecido, les podría aportar. Dostoievski desenmascaró la fría crueldad, muy alejada de cualquier idealismo, con la cual actúan los cabecillas del grupo.

Sin embargo Rusia no supo valorar la clarividencia de Dostoievski. La intelligentsia, en su mayoría liberal, consideraba al grupo de Nechayev como una trágica excepción y creía firmemente en el futuro revolucionario ruso. El influyente crítico de la época, Mijáilovski, dijo que el libro, “esa horrible caricatura de la juventud revolucionaria”, no era digno del talento de Dostoievski. La Rusia que tanto ansiaba un cambio revolucionario rechazó Los demonios.

En la actualidad existen otros grupos que militan para abatir nuestra civilización, basada en el progreso gradual bajo el amparo de la democracia liberal. El islamismo radical se suele considerar como antimoderno y antioccidental; pero no hay que olvidar que sus raíces, y los de los demás grupos radicales, están hundidas en el pensamiento europeo. Entre los padres ideológicos de los grupos fanáticos, entre ellos los yihadistas, se pueden rastrear algunos intelectuales europeos. Como Jean-Jacques Rousseau, ese indignado que denunció la sociedad comercial con su corrupción moral y su desigualdad y propagó el retorno a lo primitivo, y fue el faro de la Revolución Francesa. Isaiah Berlin le describió como “uno de los más siniestros y al mismo tiempo formidables enemigos de la libertad en toda la historia del pensamiento moderno”. Entre los que le sucedieron hubo el inventor del socialismo utópico Charles Fourrier y el teórico del anarquismo Mijaíl Bakunin.

Los intentos de destruir una civilización basada en el progreso, que a los radicales les parecía hipócrita y fraudulenta, y liberarse violentamente del yugo de una sociedad desigual tuvieron su auge en Europa a principios del siglo XX. De allí creció el anarquismo y el anarcosindicalismo que tuvieron en jaque a sociedades enteras y presagiaron directamente a los totalitarismos y los grupos fundamentalistas de nuestros días.

Los terroristas de la actualidad encuentran que su postura es tan legítima y sublime como a multitudes de seguidores les pareció grandiosa la postura de Rousseau cuando enaltecía al hombre primitivo a quien la civilización solo podía corromper. También los radicales rusos morían encantados por su propia grandeza al asesinar al zar en nombre de la igualdad social y los jóvenes burgueses se llenaban de entusiasmo al aspirar el aire bélico de la I Guerra Mundial que, según ellos, debía acabar con el aire enrarecido del aburrimiento burgués, como muestra Stefan Zweig en El mundo de ayer. Arthur Conan Doyle, por ejemplo, escribía en 1914 que “al país no le iría mal una purga sangrienta”. De modo parecido, los militantes del ISIS perciben a Occidente como un vacío moral y espiritual y oponen a él su superioridad religiosa y la pertenencia a una hermandad.

Si los grupos terroristas rusos que lanzaron bombas contra el zar no fueron sino fenómenos fugaces, tampoco los yihadistas que organizan sus atentados en la actualidad durarán mucho tiempo. Sin embargo sus muy sangrientos castillos de fuego, armados desde Europa y Estados Unidos hasta el este de Asia, deberían hacernos pensar. Por un lado, no son tan ajenos a la cultura occidental como pudiera pensarse, y por otro, rechazando la violencia, nuestra reflexión no solo debería girar en torno al peligro que a causa de ella corre nuestra civilización democrática con su orden, su progreso y sus beneficios materiales, sino también en torno al hecho de que gran parte de la población mundial aspira a ese orden, progreso y beneficios sin tener la mínima esperanza de alcanzarlos jamás.
(*) Monika Zgustova es escritora. Su última novela es Las rosas de Stalin.

Fuente:
http://elpais.com/elpais/2016/11/04/opinion/1478289136_607148.html
Ilustración: Raquel Marín.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

"... LAS GRANDES HIPÉRBOLES PELIGROSAS"

EL PAÍS, Madrid, 22 de diciembre de 2016
 TRIBUNA
¿Podrá aguantar el centro de Europa?
Timothy Garton 

Vivimos tiempos realmente oscuros cuando “hablar de árboles es casi un delito / porque es callar sobre tantas atrocidades”. Es lo que decía Bertolt Brecht en los años treinta y sirve para la Europa de hoy. Berlín acaba de unirse a Madrid, París, Londres y Niza en la lista de grandes atentados terroristas en suelo europeo. El nombre de Breitscheidplatz, una plaza alargada y gris del centro sin centro del viejo Berlín oeste, es ya sinónimo de terror, junto con la sala Bataclán, la estación de Atocha y la Promenade des Anglais en Niza. En este fin de año, de uno de los peores años en la historia reciente, rematado por la ignominia de las salvajadas en masa de Alepo, surge Berlín. Espero que sea el final de este año, porque el diablo que ha escrito su historia puede reservarnos todavía algún espanto final, antes de que entremos tambaleándonos, como soldados heridos, en las trincheras de 2017.

Es demasiado pronto para conocer con exactitud la historia que está detrás del atentado de Berlín, pero no para describir el reto que nos plantea: ¿podrá aguantar el centro? A medida que subían las aguas del populismo en Gran Bretaña, Polonia y Estados Unidos, y ahora en Holanda y Francia, Alemania se ha convertido cada vez más en el centro estable y liberal de Europa, e incluso de Occidente. Alemania es el centro geográfico, económico, político e incluso social, y el centro de ese centro es Angela Merkel. Esperábamos —y debemos seguir esperando— que, en las elecciones del próximo otoño, Merkel se mantenga en el poder, tal vez en una nueva coalición con los Verdes y el Partido Democrático Libre (negro-verde-amarillo, de ahí el apelativo Jamaica). Ahora bien, ¿y si el atentado de la Breitscheidplatz acaba siendo —independientemente de que estuviera inspirado o incluso ordenado por el ISIS— lo que tantos analistas han temido, obra de alguien que entró en Alemania como refugiado cuando Merkel “abrió la puerta” el verano pasado? ¿Terminará Merkel en 2017 como David Cameron? Y entonces, ¿qué?

El tuit ya tristemente famoso del político Marcus Pretzell, de Alternativa por Alemania (AfD) —“son los muertos de Merkel”—, es tan repugnante que tiene que provocar un rechazo inicial contra el partido de extrema derecha, antinmigrantes y antieuropeo. Pero ¿y si los votantes acaban votando a la AfD en los próximos meses? También fue grave y reveladora la reacción inmediata de Horst Seehofer, líder de la Unión Social Cristiana (CSU), el partido bávaro hermano de la CDU de Merkel: “Debemos a las víctimas, a los directamente afectados y a toda la población revisar toda nuestra política de inmigración y seguridad”. La CSU está haciendo todo lo posible para conservar votantes en Baviera y quizá el comentario le sea útil a Merkel, pero representa una presión más para que endurezca su postura.

Es inevitable, e incluso deseable, que haya cierto endurecimiento. Los servicios de inteligencia y seguridad alemanes, no famosos por su eficacia, tienen que hacerlo mejor. Es probable —y, como liberal, me cuesta mucho decir esto— que Alemania necesite más vigilancia, aunque ni mucho menos tanta como se han resignado a tener los británicos, casi sin protestas. Como Estados Unidos, Francia y Reino Unido, Alemania debería aplicar mejores estrategias contra la radicalización, como el contralenguaje en la Red que de forma tan innovadora está empleando el Instituto de Diálogo Estratégico en Londres: eso quiere decir trabajar con Facebook, Google y Twitter, no solo criticarlos por ser malvadas empresas norteamericanas (es cierto que son parte del problema, pero también pueden ser parte de la solución).

También quiere decir, en Alemania y otros países, acostumbrarnos a vivir con algo más de riesgo, como hizo Gran Bretaña durante las décadas de terrorismo del IRA, sin perder los principios liberales. Por eso, el reto fundamental es saber si la sociedad alemana tiene la fortaleza necesaria para cumplir el ideal liberal que Merkel evocó en sus primeras palabras, llenas de dignidad y contención, en defensa de “la vida que queremos vivir en Alemania: libres, unidos y abiertos”. Los antecedentes de Alemania en integración de inmigrantes nunca fueron especialmente buenos y la situación ya estaba pendiente de un hilo como consecuencia de la crisis de los refugiados; ahora, todavía más.

¿Qué motivos tenemos para creer que Alemania va a ser más resistente a la enfermedad que está provocando ampollas como Donald Trump, Marine Le Pen y Geert Wilders? Varios. Alemania es una de las pocas democracias occidentales que está en buena situación económica. He perdido la cuenta de las veces que algún alemán me ha dicho: “Somos un país rico y podemos permitirnos acoger a un millón de refugiados”. No hay muchas naciones en el mundo que puedan decirlo. Además, al contrario que en Gran Bretaña, la prensa popular es relativamente responsable. Aunque Bild, el equivalente a The Sun, ha despotricado contra el euro, se ha mostrado muy moderado en la cuestión de los refugiados. Y luego está el que seguramente es el principal motivo: Adolf Hitler. Precisamente porque Alemania albergó en el pasado el diabólico epítome de la xenofobia populista, hoy es la nación más vacunada contra ella. Confiemos en que ese tabú siga vigente porque, si no, que Dios nos ayude.

Hasta ahora, Alemania ha logrado evitar las grandes hipérboles peligrosas. En contraste con lo que hicieron en su día George W. Bush y Tony Blair, el liberal Süddeutsche Zeitung tuvo una primera reacción con un potente titular: “Alemania no está en guerra”. Seamos decididos, pero proporcionados. El encabezado de Bild, por el contrario, era una palabra que todos los lectores de cualquier lengua comprenderán al instante: “Angst!”. En mi opinión, Merkel apuntó instintivamente al riesgo mental más profundo de sus compatriotas cuando dijo: “No queremos vivir paralizados por el miedo al mal”. Un diario berlinés respondió al horror con una foto en portada de un árbol de Navidad delante de la Puerta de Brandemburgo y tres palabras del Evangelio de San Lucas: “¡No tengáis miedo!”. El camionero polaco que parece haber sido la primera víctima del asesino habría reconocido, sin duda, el mensaje incansablemente repetido por el papa Juan Pablo II, que solía añadir otro mandato: “Derrotad el mal con el bien”. Es difícil, pero si Alemania puede aproximarse a este ideal, dará un gran ejemplo a Europa.
(*) Timothy Garton Ash es catedrático de Estudios Europeos en la Universidad de Oxford, donde dirige el proyecto freespeechdebate.com, e investigador titular en la Hoover Institution, Stanford University. Su nuevo libro, Free Speech: Ten Principles for a Connected World, acaba de publicarse.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/12/21/opinion/1482342493_410249.html
Ilustración: Nicolás Aznárez.

miércoles, 27 de julio de 2016

CATACLISMO EN PUERTAS

EL NACIONAL, Caracas, 27 de julio de 2016
Clausewitz, el terrorismo y la muerte de la verdad
Aníbal Romero

Creo útil retomar algunas ideas de Clausewitz para enfocar retos actuales. Su gran obra, De la guerra o Von Kriege, publicada póstumamente en 1832, toma sus ejemplos de las guerras napoleónicas, que Clausewitz experimentó como participante activo. No obstante, varios de los conceptos expuestos en su libro tienen relevancia para la situación que hoy enfrentamos, de modo particular con referencia al terrorismo de raíz islamista.
Un tema clave es el de la limitación de las guerras. Clausewitz observó que la entrada protagónica de las masas en la historia, así como los avances de la industria y la tecnología, transformaban la guerra y le impulsaban hacia lo que denominó “el ascenso a los extremos”. Dicho en otras palabras, Clausewitz percibió que en las nuevas condiciones la guerra adquiría una tendencia a radicalizarse y hacerse “absoluta”. Mientras más muertes y destrucción, a la manera de un adicto a las drogas que siempre pide más, la guerra exigía todavía más dolor, en parte para justificar con la victoria el sufrimiento ya causado. Según Clausewitz –hijo de la Ilustración y creyente en el poder de la razón— correspondía a la “razón política”, encarnada en las decisiones de estadistas responsables, controlar en lo posible ese ascenso a los extremos y evitar que las guerras desembocasen en matanzas inútiles o resultados no deseados.
Interesa constatar, en primer término, que la guerra que el llamado Estado Islámico lleva a cabo contra Occidente es por definición una guerra absoluta, ya que su fin político busca la aniquilación del enemigo, de nuestra civilización sustentada en la libertad. Ello se constata en los pronunciamientos que  esta organización hace públicos a través de internet.
Con el concepto de “fin político” Clausewitz hacía referencia a la pregunta: ¿qué se busca con la guerra?, a diferencia del “objetivo militar” que responde más bien a otra pregunta: ¿qué se busca en la guerra? Y en este sentido es claro que para el Estado Islámico se trata de un fin desmesurado pero firmemente asumido, que se pretende lograr mediante el terror. El objetivo militar del Estado Islámico es el terror, y el terrorismo es un método. Fue Lenin, creo, quien dijo que “el objetivo del terror es el terror”. Lo anterior significa que los actos de terrorismo que el Estado Islámico lleva a cabo, procuran sembrar un terror tal en las sociedades abiertas y democráticas de Occidente que las obligue a cambiar cada vez más, a responder de manera que se produzca ese cataclismo apocalíptico que los adherentes al fundamentalismo islamista parecen tener planteado, como desenlace final de sus empeños.
Todo ello coloca a Occidente ante dilemas imperiosos y muy complicados. Esto último es innegable. No es sencilla la tarea de los políticos en Europa y Estados Unidos durante los tiempos que corren, lo cual no excusa sus fallas y errores. El equilibrio entre seguridad y libertad es precario, y una ciudadanía que comienza a sentir que sus dirigentes son impotentes para defenderles y garantizar el esencial pacto, postulado por Hobbes, entre protección y obediencia, podría perder su apego a las instituciones del Estado liberal y democrático y buscar otras soluciones.
El principal problema operativo frente al terrorismo también nos remite a Clausewitz y su fórmula sobre la asimetría entre defensiva y ofensiva. Clausewitz sostuvo que la defensa es la postura operacional más fuerte de la guerra, pues el defensor es el que en última instancia decide si habrá guerra o no, y si ésta continuará o no. Articulaba la idea con frases irónicas: “El invasor siempre es amigo de la paz; él desearía entrar en nuestro territorio sin oposición”. Pero con el terrorismo del Estado Islámico las cosas han cambiado. En este caso la ofensiva es la postura más fuerte de la guerra, pues los terroristas son capaces de atacar una casi inagotable lista de blancos en los momentos y circunstancias de su escogencia, en tanto que los defensores no pueden estar alertas y preparados en todas partes y a cada instante con igual eficiencia. Lo que puede entre otras cosas hacerse, como ocurre ahora en Francia, es desplegar al ejército en las calles como un método de disuasión, pero los recursos son limitados y la posibilidad de la sorpresa está en manos del enemigo.
Pocos días atrás un solo individuo, armado con una pistola, mató a nueve personas en un centro comercial de Munich, pero su acción paralizó por completo a la ciudad entera, confundió por buen rato a la policía y fuerzas especiales y expandió ondas de terror entre millones de ciudadanos en toda Alemania. ¡Un solo individuo con una pistola!
¿Qué hacer? Estas pasadas semanas, ante la sucesión de ataques en Bélgica, Francia y Alemania, diversos políticos han insistido, con razón, que un Estado constitucional no puede impedir todos los crímenes. Ello es parte de la verdad. El problema es que los ciudadanos esperan que el Estado les haga posible vivir normalmente, en relativa paz y sin estar cada minuto a la espera de que un terrorista dispare sobre ellos y sus familias. ¿Cuál debe ser el fin político de las democracias asediadas?
Luego de los ataques del 11-S en Nueva York y Washington publiqué una serie de artículos, en los que argumentaba que el fin político en la lucha contra el terrorismo islamista tenía que ser impedir un ataque con armas de destrucción masiva. Sigo creyendo que esto es crucial, pero no es suficiente. Ciertamente, el uso de armas químicas, biológicas o atómicas en un ataque terrorista constituiría una catástrofe, y la inmensa mayoría no puede siquiera concebir la magnitud de un desastre semejante. En consecuencia, quizás no podemos apreciar el éxito que se ha obtenido al evitar semejante calamidad. Pero insisto, esto no es suficiente. Con los ataques limitados que ahora se están produciendo ya empiezan a crujir las democracias de Occidente, y la ciudadanía a perder la confianza y la credibilidad en sus líderes.
Además de mejorar en todo lo posible los servicios de inteligencia y prevención (e informes oficiales aparecidos en Francia indican que no se ha hecho todo lo debido, y que cálculos mezquinos han obstaculizado acciones más eficaces), es imperativo que los dirigentes políticos digan la verdad, y no sólo parte de ella. Es increíble que importantes dirigentes en Estados Unidos, Alemania y Francia, entre otros países, todavía sean incapaces de asumir y manifestar la realidad incuestionable de que existe un vínculo palpable entre el terrorismo, el más importante y amenazante terrorismo, y el radicalismo islamista. La falta de voluntad para hacer esta identificación erosiona severamente la credibilidad de los políticos, y contrario a lo que se piensa no contribuye a preservar el respeto y apego a la ley de las comunidades islámicas en Occidente. Más bien, la renuencia de los políticos ante la verdad de las cosas acrecienta en esas comunidades la sensación de que Occidente está de rodillas, frente a una amenaza que no entiende o no desea entender.
Este fenómeno, que quisiera denominar “la muerte de la verdad”, es uno de los efectos más perniciosos y dañinos de la actual ola de terror en Europa y Estados Unidos. El ejemplo de Barack Obama, con sus reiteradas negativas a verbalizar la realidad de que existe un terrorismo islamista, a lo que se suman sus constantes evasiones y eufemismos, es sólo uno de los casos que pueden señalarse. Pero también personajes como Ángela Merkel y François Hollande son culpables de esta reiterada ofuscación. El intento de escapar de la verdad inflige una profunda herida a las sociedades abiertas.
Clausewitz realizó algunas de sus más hondas reflexiones en torno al concepto de “centro de gravedad del enemigo”. Se trata, en resumen, de aquél ámbito (puede ser una persona, una ciudad, un ejército, una estructura psíquica) cuya dislocación conduce más rápida y eficazmente a la derrota del adversario. En ese orden de ideas resulta muy difícil, diría que casi imposible, definir el centro de gravedad del terrorismo islamista. En una guerra de desgaste, de largo plazo, ese centro de gravedad del terrorismo surgiría quizás del cansancio, si nuestra civilización libre logra resistir los embates a que está siendo sometida sin cambiar su sustancia. Pero Occidente no se encuentra en una guerra de desgaste sino de decisión rápida, en cuanto que los terroristas sí entienden que el centro de gravedad de las sociedades liberal-democráticas es el vínculo de confianza entre dirigentes y dirigidos, entre los políticos y el ciudadano común. De allí que el proceso gradual de muerte de la verdad represente un riesgo tan grave, y que restaurar la confianza y la credibilidad de la gente en sus líderes sea un perentorio desafío. El tiempo apremia.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/opinion/Clausewitz-terrorismo-muerte-verdad_0_890911098.html

domingo, 19 de junio de 2016

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- "(Erasmo Jiménez) El primer maestro ciego en Venezuela".  Élite, Caracas, nr. 1235 del 04/06/1949.
- Carlos Díaz Sosa. "Pío Gil presentado por el Dr. Pedro María Morantes". El Nacional, Caracas, 24/10/65.
- Félix Ángel Losada. "Temas educacionales: La lectura en a escuela". El Universal, Caracas, 29/12/46.
- Jesús Sanoja Hernández. "Espejo: Los filósofos de la mesa redonda". Tribuna Popular, Caracas, 20/01/50.

Reproducción: El Nacional, Caracas, 27/11/1963.


viernes, 25 de marzo de 2016

OBSCURIDAD (ES)

EL NACIONAL, Caracas, 25 de marzo de 2016
Del Estado Islámico al Bolivariano
Sergio Monsalve

Gracias a los buenos oficios de Circuito Gran Cine y del Festival de la Francofonía hemos podido disfrutar del estreno de Timbuktu en la cartelera, nominado al Oscar de la Academia y ganador del reconocimiento del Jurado Ecuménico de la competencia de Cannes 2014. El mismo año, por cierto, arrasó en la gala de los premios César.
Es el más reciente filme del mauritano Abderrahmane Sissako, celebrado por el impacto de la experimental Bamako, depurado ejercicio de denuncia política y desarrollo transgenérico. Se le considera uno de los autores clave de la nueva ola de la escuela africana, una corriente periférica de escasa difusión en Venezuela. Por ende, mérito doble el hecho de proyectar el último largometraje del director en el país.
 De visionado urgente, la película describe la tragedia del territorio norte de Malí, cuando fue tomado e invadido por el grupo terrorista Ansar Dine durante 2012 con el siniestro objetivo de establecer un estado islámico sobre la base de la imposición de las ideas primitivas de la Sharia y el wahhabismo. El caldo de cultivo para la irrupción de las plagas nazis de Al Quaeda e ISIS. Una de las caras del fascismo contemporáneo, según palabras de Umberto Eco.
 El guión de la cinta hilvana atmósferas turbias, planos contemplativos, historias cruzadas, situaciones kafkanias, humor negro, imágenes alegóricas, tramas paralelas, personajes insólitos y estallidos brutales de violencia fundamentalista.
Prohibida la influencia de la cultura occidental, un equipo de chicos juega un partido de fútbol sin balón en una de las secuencias ambivalentes de la composición poética del montaje de choque entre la pureza de la dignidad humana, la noble resistencia del pensamiento laico y la intolerancia de la colonización extremista.
A tiros, los usurpadores del poder reducen a escombros los hermosos ídolos tallados por los habitantes de la zona. Por la menor excusa, decretan pena de muerte y lapidan a las pobres víctimas de la interpretación radical de la ley musulmana.
Fustigan con 40 latigazos a mujeres y hombres por reunirse a tocar música. Arbitrariamente obligan a jóvenes solteras a contraer matrimonios arreglados. Las condenan a cubrirse de pies a cabeza. No conformes con la represión uniforme del velo, deben llevar guantes y medias. Disgregan familias, desarticulan el tejido social.
Al protagonista de la ficción lo sentencian en un proceso amañado y viciado (versión apocalíptica del tribunal benigno de Close Up). Lo acribillan junto a su esposa.
Los señores de las sombras instauran un régimen sectario y despótico de gobierno.
Solo ellos pueden darse el lujo de pecar, cometer errores, irrespetar las normas de conducta. Fuman a escondidas, hablan de las estrellas del balompié internacional, utilizan celulares, manejan camionetas por el desierto, disparan primero y averiguan después. Les vemos grabar, de forma chapucera, videos improvisados de amenaza y reafirmación integrista.
El realizador los expone en todo su despliegue de medios contradictorios, a través del lenguaje de la comedia minimalista. El absurdo yihadista despierta la risa involuntaria al ser plasmado en una serie de viñetas corrosivas. Curioso el parentesco con la obra del sarcástico Elia Suleiman. Ciertamente, la sátira compensa la carga del drama narrado, pero no lo encubre, trivializa o pretende aligerar (cual Roberto Benigni en La vida es bella). 
Del neorrealismo italiano a la crudeza del naturalismo de Abbas Kiarostami, Timbuktu jamás baja la guardia en su trabajo de disección de un cuerpo enfermo  y podrido, el de la banalidad del mal, el de la falsa moral, el de la teocracia de la corrupción del espíritu del profeta, la barbarie y la violación de derechos.
Niños huérfanos corren como animales de cacería perseguidos por una pandilla de asesinos. Huyen de las garras de sus captores, hacia un destino incierto.
Ante la desaparición física de sus padres, los hijos de una nación devastada son la única fuente de esperanza y cambio a futuro. Por lo pronto, su presente es tan oscuro como el de la República Bolivariana, secuestrada por otra camarilla de talibanes.

(http://www.el-nacional.com/opinion/Islamico-Bolivariano_0_817118331.html)

LA PÓLVORA INAUDITA

EL PAÍS, Madrid, 22 de marzo de 2016
ATENTADO BRUSELAS
ISIS está ganando la guerra
Mientras parte del mundo árabe pide democracia, el grupo terrorista pretende la victoria del horror en el mundo entero
M. A. Bastenier

Solo hace falta parar la oreja por la calle o en los salones para saber quien está ganando la batalla de Europa. Se llama ISIS, asegura regentar algo que llama Estado Islámico y si sobre el terreno -Siria e Irak- sufre el creciente bombardeo de la aviación occidental, a la que pronto se sumarán las superfortalezas volantes norteamericanas, B-52, en lo que llamamos en España países de nuestro entorno, hoy Bélgica y Francia, estamos llevando la peor parte.

Es un círculo tan cerrado como vicioso. Las fuerzas de seguridad quizá evitan algún que otro atentado, pero con los que se les escapan, como hoy en el aeropuerto de Zaventem y el metro de Bruselas, basta y sobra para que la islamofobia sea la gran arma del íncubo terrorista. Y con el alud de refugiados que pugnan por abrirse paso hasta Europa el círculo se cierra: los musulmanes residentes incluso de larga data en nuestros países, inocentes en su gran mayoría de cualquier debilidad ante el fanatismo criminal, en la medida en que son objeto del trato como mínimo entre receloso e insultante de sus vecinos corren el riesgo de convertirse en masa de maniobra del terror. Y no hace falta para ello que se afilien a ISIS, simplemente con que pierdan interés en europeizarse, creer y servir a la sociedad en la que viven, basta para que el islamismo criminal avance sobre el terreno. Los atentados generan pánico en la ciudadanía, desafección entre europeos de raíz o legítimamente adquiridos a través de la inmigración, y encuentran probablemente presa relativamente fácil entre los refugiados recién llegados o por llegar, eso si no, como parece inevitable, ya están infiltrados entre ellos los agentes del mal.
El verdadero enemigo no es el ISIS estatal, con su territorio, sus bases, sus ministerios y sus inspectores del fisco. La policía belga no es ni mejor ni peor que la de los países vecinos, pero se muestra impotente para garantizar nada. Entre millones de sospechosos por el solo hecho de pertenecer a otra religión, se esconden los instigadores del pánico. Y nosotros los españoles no olvidemos que una lectura miserable de la historia, algo así como la devolución de visita de las Cruzadas, tiene muy presente el pasado sarraceno de la península.
¿Cómo puede, en definitiva, ganar el europeo esta guerra? Es de temer que únicamente cuando el mundo árabe-islámico se alce contra el mal en su propio seno. Ni Alá, ni el Corán tienen la culpa. Una gran civilización pugna por asegurarse un lugar renovado en el mundo, pero son hoy dos las Primaveras Árabes: la tunecina, que pelea por la democracia contra la propia ISIS, y el Estado Islámico, que pretende nada menos que la victoria de ese horror en el mundo entero, pero siempre empezando por Europa. Y de la victoria de una u otra se derivará buena parte de la historia del siglo XXI.

Ilustración: Leonardo Digenio.
Fotografía: Policías belgas en la Rue de la Loi tras la explosión en la estación de Maalbeek. HATIM KAGHAT AFP
(http://elpais.com/elpais/2016/03/22/opinion/1458646055_441183.html)

lunes, 23 de noviembre de 2015

MODELO DE FINANCIAMIENTO

EL PAÍS, Madrid, 16 de noviembre de 2015
TRIBUNA »
Así se financia el terror yihadista
El ISIS saca dinero de los secuestros, el contrabando y ahora, además —último
y surrealista giro del conflicto sirio— del tráfico de refugiados y el éxodo
de inmigrantes causado por la desestabilización de Oriente Próximo
Loretta Napoleoni 

Quince meses después del inicio de la campaña de bombardeos por parte de la gran coalición del presidente Obama, los seguidores europeos del Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés) vuelven a golpear en París y causan una matanza. Es evidente que el reclutamiento y la radicalización de los militantes avanzan a buen ritmo. El Estado Islámico no deja de asombrarnos, y las dos cosas que más estupefacción nos producen son la capacidad que tiene de autofinanciarse y lo barata que resulta la radicalización en Europa.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Desde hace varios meses, el ISIS está rentabilizando también el éxodo de los refugiados. Son millones y millones de dólares. Este es el último y surrealista giro del conflicto sirio.
Tras el estallido de la guerra civil en Siria, en 2011, el negocio de los secuestros experimentó una enorme expansión. Para financiarse, las bandas de delincuentes y los grupos yihadistas secuestraban a sirios acomodados, a veces durante unas horas, para dejarlos en libertad a cambio de jugosos rescates. A medida que los sirios más ricos se fueron a Turquía y Líbano, los secuestradores trasladaron su atención a los occidentales, a los que muchas veces revendían a grupos armados más fuertes como el Estado Islámico o Al Nusra, la sucursal de Al Qaeda en Siria. Estas organizaciones disponen de la capacidad, la estructura y los fondos necesarios para tenerlos prisioneros incluso durante periodos prolongados, y además saben cómo utilizar los rescates durante las negociaciones con las potencias occidentales.
A diferencia de Al Nusra, el ISIS siempre ha considerado a los rehenes como una inversión a largo plazo. Dependiendo de las circunstancias, su valor político puede ser más alto si están muertos que si están vivos. Es lo que sucedió con Kenji Goto y Haruna Yukawa, los dos rehenes japoneses decapitados en enero de 2015. Al parecer, los ejecutaron como represalia contra la negativa del Gobierno japonés a pagar un rescate de 200 millones de dólares, 100 por cada uno. Pero el ISIS no estaba interesado en el rescate, y por eso exigió una cifra demasiado alta en comparación con otros casos.
Según un mediador europeo que negoció en 2014 el rescate de varios rehenes, los europeos han pagado entre uno y seis millones de dólares por rehén. Y todavía son más bajos los rescates exigidos por prisioneros no occidentales, como los empleados de la Embajada turca en Mosul, capturados tras la conquista de la ciudad a manos de las milicias del ISIS.
En total, se calcula que el Estado Islámico ha obtenido entre 70 y 100 millones de dólares en rescates, es decir, mucho menos de los 200 demandados en el caso de los dos japoneses. Está claro que el objetivo era cortarles la cabeza y hacer circular en Internet el vídeo de la ejecución para humillar al Gobierno japonés y aterrorizar a la población. Para el califato, al contrario que para otros grupos yihadistas, los secuestros no son una fuente importante de ingresos. Por otra parte, la ejecución de un rehén representa una pérdida neta, porque no permite recuperar ni siquiera el dinero pagado para comprarlo y mantenerlo en prisión.
Es un modelo horizontal y orgánico: los terroristas deciden cómo atentar y cómo obtener fondos
Es difícil establecer el valor de cada rehén en el mercado sirio, pero los estadounidenses y los británicos son los más caros, y es probable que el ISIS llegara a pagar 100 millones de dólares por James Foley y John Cantlie. Mucho menos debieron de costar los dos japoneses, capturados antes de que el primer ministro Abe prometiera 200 millones de dólares en ayuda humanitaria para los afectados por el conflicto. En ese momento, dejaron de ser simples rehenes para convertirse en peones políticos en manos del ISIS.
El negocio de los rehenes occidentales es una fuente de financiación importante para los grupos armados y criminales en Siria desde 2012. Ahora bien, en 2015, se ha vuelto mucho más rentable el tráfico de refugiados. Basta tener en cuenta dos datos: uno, que el viaje hasta Grecia cuesta entre 5.000 y 7.000 euros por persona, según el método de transporte. Eso significa un beneficio mensual para los traficantes de aproximadamente 100 millones de euros. Y otro, que a eso se añaden las llamadas economías de escala. Los mismos camiones con los que se traslada a los sirios a través de Turquía vuelven llenos de productos de contrabando que no se encuentran en el mercado sirio, como harina para el pan o pilas eléctricas. La compra se hace con el dinero en efectivo que los refugiados han pagado a los traficantes.
Cada día, una flota de camiones, camionetas, autobuses y automóviles atraviesa los pasos fronterizos entre Siria y Turquía controlados por el ISIS, que cobra una tasa por cada refugiado, obra de arte, barril de petróleo, etcétera, que sale de Siria, y otra por cada cargamento de contrabando que entra. Se calcula que el negocio proporciona al Estado Islámico entre 300.000 y 500.000 euros semanales, según el número de personas y el valor de las mercancías.
Varios negociadores en secuestros de europeos reconocen que la progresiva desestabilización de Siria, Irak y las zonas limítrofes es ventajosa para las finanzas del ISIS y los delincuentes sirios vinculados a él.
Todo es posible gracias a la tecnología, las armas baratas y la captación de yihadistas europeos
A juzgar por los motivos alegados por los autores de los atentados de París, los bombardeos sobre Siria e Irak contribuyen a facilitar el reclutamiento de combatientes en Europa con un coste ridículo. Fuera por el 11-S o por los atentados de 1998 contra las Embajadas estadounidenses en África, el mayor gasto que tenía Al Qaeda era el de la radicalización y el adiestramiento de los terroristas. Hoy, el adoctrinamiento del ISIS se lleva a cabo sobre todo en la Red, y con costes peligrosamente cercanos a cero. Los reclutas son europeos, jóvenes y jovencísimos musulmanes, a menudo nacidos en Europa, por lo que no necesitan trasladarse. También en la Red se lleva a cabo parte del adiestramiento: es posible planificar un atentado en un chat y entrenarse como guerrillero con una amplia gama de videojuegos. De ahí que el coste unitario de los atentados terroristas en Europa haya descendido.
El califato no necesita utilizar el modelo piramidal de Al Qaeda, con un cerebro central que decidía y financiaba en su totalidad las operaciones. Al contrario, el ISIS utiliza un modelo horizontal y orgánico: deja a los terroristas dispersos por el mundo la libertad de decidir los atentados, cómo realizarlos y cómo financiarlos. Todo ello es posible gracias a la tecnología, la amplia oferta de armas a precios muy asequibles y la popularidad del yihadismo en Europa y el resto del mundo. Un balance muy negativo tras 15 meses de bombardeos.
(*) Loretta Napoleoni es economista.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia

Cfr.
Ignacio Alvarez-Ossorio: http://elpais.com/elpais/2015/11/20/opinion/1448027490_349119.html?rel=cx_articulo#cxrecs_s
Loretta Napoleoni:http://elpais.com/elpais/2015/06/27/opinion/1435427351_770200.htmlhttp://elpais.com/elpais/2015/01/08/opinion/1420732249_987366.htmlhttp://elpais.com/elpais/2014/08/25/opinion/1408966217_268844.html, y http://elpais.com/elpais/2015/01/08/opinion/1420732249_987366.html

lunes, 1 de junio de 2015

EL HORROR EXTENDIDO



La expansión sin límites del Estado Islámico (ISIS)
José Rafael Revenga  

Un año después del anuncio de la creación  del Califato del Estado Islámico, ISIS combina actos de terrorismo con operaciones de guerra convencionales y recientemente con la posesión de un dispositivo nuclear                                                 
• Palmira y Ramadi ocupadas
• Siria e Irak fraccionadas
• Explosión de bombas en mezquitas en Arabia Saudí
• Territorio de operaciones en Yemen
• Terrorismo en Libia
• Un artefacto nuclear por explotar 
Un ISIS nuclear
Mientras con razón gran parte de la opinión mundial manifiesta su consternación frente a la destrucción de bienes culturales patrimoniales de la humanidad como consecuencia de la toma de Palmira (Siria) por efectivos del Ejército Islámico, la cual también ha generado una crisis de desplazamiento migratorio de decenas de miles de personas escandalizadas por el asesinato de centenares de niños y mujeres por supuestas blasfemias, el ISIS se ufana de tener la capacidad de adquirir un arma nuclear proveniente de Pakistán en el plazo de un año.
Como es de esperar los voceros oficiales de las naciones amenazadas se han esforzado en negar la credibilidad de lo que consideran un alarde sin fundamento. Puede serlo o no. No obstante, el tema viene agitándose en las plataformas comunicaciones de las redes sociales desde fines del 2014.
Se trataría de una bomba sucia armada con un lote de unos 40 kilos de uranio radioactivo extraído de los laboratorios de una universidad iraquí en junio del 2014 cuando los islamistas fanáticos toman el control de la ciudad de Mosul. El objetivo sería hacer explotar el dispositivo en Londres  según lo han hecho saber varios ciudadanos ingleses convertidos al Islamismo radical.
Hace unas dos semanas, Theresa May, Home Secretary de Gran Bretaña –equivalente a un ministerio de relaciones interiores- alertó que grupos extremistas vinculados a ISIS estaban en capacidad de adquirir armas nucleares y biológicas para utilizarlas en un ataque en suelo doméstico.
Según ella:
“Si ISIS es exitoso en consolidar firmemente el control sobre el territorio que ya ocupan en Siria e Irak, veremos el primer autentico estado terrorista del mundo establecido a pocas horas de vuelo de nuestra nación”.
“Veremos a terroristas dotados de un espacio para diseñar ataques contra nosotros, para equipar a sus hombres y mujeres y fabricar nuevos métodos para matar indiscriminadamente”.
“Conocemos el riesgo, muchas veces profetizado pero, gracias a Dios, aun no cristalizado, que con la capacidad de un estado detrás de ellos, los terroristas alcancen a adquirir armas químicas, biológicas o mismo nucleares para atacarnos”.
“No debemos dudar. No debemos retirarnos de nuestra responsabilidad. No debemos dejarnos llevar hacia el peligro y la inseguridad. Mientras todavía tengamos la oportunidad, debemos actuar para destruirlos”.
Obama duda
Casi simultáneamente en Washington, DC se levanta una ola de críticas en relación a la falta de un curso de acción efectivo por parte del Presidente Obama.  En verdad, es difícil explicar y menos justificar que después de reconocer la amenaza de un grito de guerra religiosa emanado de un supuesto Califato por extenderse desde Marruecos hasta la India y de ser blancos de miles de misiones de ataque aéreo, los efectivos del Ejército Islámico han consolidado sus posiciones en el norte de Siria y en el oeste y centro de Irak y ahora, después de la toma de Palmira en Siria y Radami en Irak, están por capturar ambas capitales.
El Presidente Obama no encuentra nada mejor que decir que la perdida de Radami a solo 120 km de Bagdad era solo un  “revés táctico”. Sin embargo, su Secretario de Defensa, Ashton B. Carter, reconoció el domingo 24.05 que el ejército iraquí no había demostrado voluntad  de combate en la defensa de Ramadi:
“Tenían una amplia superioridad numérica y a pesar de eso decidieron batirse en retirada y abandonar sus posiciones…Eso me dice a mí, y pienso que a la mayoría de nosotros, que tenemos un problema con la voluntad de los iraquíes para palear y defenderse”.
¿Cómo contener la expansión?
Hasta ahora la participación de EE.UU. se limita a entrenar y equipar algunas divisiones del Ejército de Irak. En la apresurada marcha hacia atrás los militares iraquíes abandonaron tanques, lanzamisiles, piezas de artillería, carros blindados y un centenar de HUMVEES  provistos por los EE.UU. Esto obligó a la fuerza aérea estadounidense a activar, a partir del jueves 20.05, múltiples misiones de cazabombarderos para poner fuera de acción a su propio armamento.
Los sucesos ponen de manifiesto las fallas en la política de contención asumida por Washington en cuanto a limitar y eventualmente neutralizar la expansión de ISIS. Se ha querido asumir  y vender a la opinión pública estadounidense una postura aséptica (hands-off) según la cual un barraje de misiones aéreas mas el entrenamiento y equipamiento de las fuerzas armadas locales podían “derrotar y destruir” a un ejército de insurgentes. La burbuja de las ilusiones de una victoria militar a control remoto se ha desinflado debido al fracaso en detener la progresiva toma de territorio llevada a cabo.
La expansión multidimensional de ISIS
Un analista de Rand Corporation describe el cambio estratégico del despliegue ocupacional del Ejercito Islámico en Irak:
“Actualmente se están comportando mas como un grupo de insurgentes. Se están escondiendo, se movilizan en pequeños grupos, se están tratando de protegerse por que se dan cuenta que si se exponen a contactos visuales o aéreos las fuerzas de la coalición los atacaran como blancos”.
ISIS parece concentrar sus avances en la provincia de Anbar en el corredor que parte al oeste de Bagdad  desde la frontera con Siria a partir de la toma el 24.05 del pueblo al Tanf y de sus renovados avances sobre Haditha al oeste de Ramadi  para irse aproximando a los suburbios occidentales de Bagdad. Además de las tácticas convencionales para ocupar y controlar el territorio del enemigo ISIS desarrolla una campana publicitaria de sus ejecuciones masivas de la población civil y acomete actos terroristas eficaces con la utilización de carros-bombas.
A una decena de miles de kilómetros de los acontecimientos y a pesar de la copiosa información al respecto resulta arriesgado formular hipótesis sobre el por qué del fallo estratégico.
Sin embargo, a primera vista parecería que el esfuerzo militar anti-ISIS se ha concentrado en blancos existentes sin tener en cuenta a donde se dirigían los fundamentalistas y sin incluir en la ecuación su capacidad de movilización, flexibilidad e imaginación táctica.
Y ahora,  ¿Qué hacer? ¿Más de lo mismo? ¿Qué tipo de apoyo externo se requiere para convertir a las fuerzas armadas iraquíes en un factor exitoso para desalojar a ISIS?
El Secretario del Pentágono parece no tener respuesta:
“Ahora nuestros esfuerzos están dedicados a proveer a las fuerzas terrestres de Irak con el equipo y el entrenamiento e intentar motivar su voluntad para el combate…Si llegara el momento cuando necesitemos cambiar el tipo de apoyo que estamos brindando a las fuerzas iraquíes, haremos esa recomendación. Pero lo que paso en Ramadi fue el fracaso de la fuerzas iraquíes para pelear”.
Irán llena el vacío y enfrenta al Estado Islámico en Irak
El Presidente Obama reconoce el dilema de no involucrar a los EE.UU. en una guerra territorial tipo la invasión de Irak decretada  pero al mismo tiempo no contar con el espíritu de combate de las fuerzas nacionales:
“Si los mismos iraquíes no tienen la voluntad o la capacidad de llegar a un acomodo político requerido para gobernar, si no están dispuestos a combatir por la seguridad de su país, no podemos hacerlo por ellos”.
Si estos son los criterios prevalecientes, el actual gobierno iraquí es insostenible. Irán, a la vez, se verá obligado a ocupar la región oriental de Irak para proteger a la población chiita.
La amenaza de la toma del territorio iraquí y de su capital Bagdad por el Ejército Islámico -integrado por radicales sunís fundamentalistas- es tan grave para Irán y su población chií en su frontera occidental que el Mayor General Qassem Soleimani, comandante de las fuerzas especiales Quds, ha decidido  enfrentar a los invasores en ausencia de un compromiso eficaz de  EE.UU.:
“Hoy, en la pelea contra este peligroso fenómeno, nadie está presente salvo Irán. Obama no ha hecho nada para confrontar a ISIS: no demuestra esto que no hay voluntad en América para enfrentarlo”.
Esto ha llevado a la presencia activa del Cuerpo de Guardianes Revolucionarios Islámicos de Irán el cual ha asumido el combate contra ISIS dando lugar a la aparente contradicción de una coalición accidental entre Irán y USA frente al mismo enemigo.  El desenlace final apunta a que después de neutralizar los avances de ISIS, Irán de hecho se posesionara de la  crucial provincia de Anbar.
Mientras tanto, las fuerzas pro-gobierno, integradas por el ejercito oficial, los combatientes tribales suníes y las milicias chiíes provenientes de Irán, han iniciado un intento de recapturar Ramadi con la ocupación de un pequeño pueblo en sus afueras
En otras palabras, la alineación militar consiste de un lado las fuerzas especiales iraníes más voluntarios suníes (el Hashed al-Shaabi) en frente el Ejercito Islámico el cual lleva a cabo una guerra no-convencional. El apoyo logístico de los EE.UU. a una casi inexistente fuerza iraquí convencional solo juega un papel muy reducido.
La retoma de Ramadi
En el primer día (martes 26.05) de la “gran ofensiva” para retomar a Ramadi por parte del gobierno del Primer Ministro Al Abadi,  ISIS desata otra muestra de su capacidad asimétrica al atacar por medio de camiones-bomba suicidas, en medio de una brutal tempestad de arena,  a los contrincantes en su sitio de concentración en las afueras de Fallujah, ciudad  ubicada al este de Ramadi la cual se encuentra en manos de ISIS desde hace varios meses.
El Estado Islámico ha demostrado una increíble capacidad ofensiva para actuar en las dos naciones –Siria e Irak- al tomar, casi simultáneamente,  a Palmira –a unos 240 lm al noreste de Damasco y a Ramadi a unos 110 km al oeste de Bagdad- sin enfrentar una resistencia militar de ninguno de los ejércitos convencionales apoyados en diverso grado por los EE.U. Esto ha creado un desanimo en ambos gobiernos involucrados en cuanto al apoyo real estadounidense para combatir a un enemigo común.
Otra paradoja: las milicias chiíes iraníes están a la vanguardia de la defensa de la población suni de Irak frente a los yihadistas del EI. Obviamente, Irán no puede tolerar que Irak caiga en manos de los suníes fundamentalistas. Al mismo tiempo, la población suni ve con recelo la presencia militar iraní y fácilmente puede llegar a considerar que vivir bajo el mando de ISIS es la mejor de las opciones dada la fraternidad religiosa con el EI.
El ejército iraquí, apoyado o comandado por las milicias chiíes iraníes al-Hashd al-Shaabi, desarrolla una ofensiva al norte de Bagdad para retomar la refinería en Beiji en la provincia Salaheddin y cercar a los efectivos yihadistas en Ramadi al interrumpir sus líneas de suministro.
Todas estas iniciativas están marcadas por un alto grado de improvisación y ausencia de prospectiva en cuanto a los próximos blancos militares del Estado Islámico al concentrarse en batallas dadas en frentes convencionales relativamente estáticas.
Para complicar el escenario se estima que 85% de los tres millones sunís desplazados por los avances del ejecito yihadista  buscan refugio cada vez más cerca a Bagdad para escapar al Estado Islámico creando un problema de refugiados y de tensiones adicionales con los chiíes.
Siria fracturada, ¿Caerá Damasco?
En relación al apoyo al gobierno del presidente sirio Basher al-Assad, el Ministro de Relaciones Exteriores de Siria, Walid al-Moallem, critico a la coalición occidental que intenta impedir que la región kurda al norte del país caiga en manos de ISIS como una “ilusión”.
Además de las ejecuciones masivas perpetradas en la ocupación de Palmira, ISIS mantiene como rehenes a unos 210 sirios cristianos por cada uno de los cuales exige un rescate de $100.000.
A la par del desarrollo de las acciones militares del EI que amenazan la toma de Bagdad, en Siria los yihadistas se aproximan a Damasco al tomar las instalaciones de las minas de fosfato a unos 70 km al sur de Palmira y controlar la principal autopista de acceso a la capital Damasco a pesar que han sido objeto de 160 misiones de ataque aéreo.`
EE.UU sin opciones de acción
Estamos en presencia de un intento de cercar y sitiar a las fuerzas militares del EI presentes en Ramadi utilizando la base militar en Habbaniyah. El desenlace no será a corto plazo y es probable que los yihadistas abran otros frentes de batalla que tomen de sorpresa al ejército iraquí y a las Fuerzas de Movilización Popular iraníes.
Igualmente hay que incluir en la ecuación de las operaciones militares a las tribus suníes las cuales lejos de combatir a sus correligionarios invasores se pueden unir a ellos en el propósito de desplazar a los chiíes del gobierno de Irak.
A raíz del desplome del ejército regular iraquí en Ramadi EE.UU. no encuentra otra alternativa que la de desplazar su apoyo de inteligencia, entrenamiento y equipamiento a los jefes tribales suníes en Irak. De hecho, esta opción implica el desprenderse de las fuerzas armadas iraquíes lo cual eventualmente pudiera generar un enfrentamiento entre las milicias chiíes iraníes y las tribus suníes iraquís hasta ahora coincidentes en el enfrentamiento con el EI.
En la práctica este cambio de estrategia de apoyo conlleva un desvió muy importante del financiamiento estadounidense otorgado a las Fuerzas de Seguridad de Irak por un monto de $1.600 millones (ver documento oficial) de los cuales solo $400 millones han sido desembolsados. Es razonable suponer que hasta la fecha solo una mínima parte  -$24 millones- ha llegado a manos de las tribus.
La misma toma de Ramadi fue precedida por una serie de  ataques suicidas durante dos meses. El 11.03 desato cinco ataques terroristas en los cuales sed auto-sacrificaron combatientes provenientes de Bélgica, Australia, Siria, el Cáucaso y Uzbeka.
Otra alternativa para los EE.UU. es insertar (embed) a “entrenadores y asesores estadounidenses” en las tropas iraquíes oficiales en el frente de batalla lo cual puede ser que aumente la eficacia del combate anti-EI. indudablemente aumenta el riesgo de bajas imputables a la administración del presidente Obama a pesar de no autorizar formalmente a unidades de tropa “pies en tierra”. Hoy ya hay unos 3.000 efectivos que cumplen esa función. Colocarlos en la línea de ataque es correr un riesgo mayor sin estar seguro acerca de su efectividad. En todo caso, el Jefe del Estado Mayor del Ejército, General Raymond Odierno, reafirmó el 28.05 el criterio que EE.UU. no debería enviar tropas de combate.
El jueves 28.05 el EI dio un nuevo ejemplo de su estrategia multidimensional y multifrente al hacer estallar dos carros bomba en los estacionamientos de dos hoteles de lujo en el centro de la capital Bagdad con un saldo de 15 víctimas iraquíes y unos 42 heridos. Es una fórmula que asocia tomas de territorio, actos brutales contra los prisioneros y los habitantes y terrorismo con ataques suicidas. Otro ejemplo de la diversidad de formulas ofensivas utilizadas por el EI es un segundo ataque suicida el viernes 29.05 contra la mezquita Imam al-Hussein en la ciudad de Damman en Arabia Saudí.
“El Estado Islámico no oculta el hecho de que tienen toda la intención del mundo atacar EE.UU. en su territorio”

Para videos y gráficos ir a: