De la universidad, por olvido
Luis Barragán
Reiterando nuestra preocupación, el grave problema de la universidad está relegado frente a otros natural e inmediatamente urgentes, en pugna con los que aporta esta dictadura y su incansable afán de banalizar la agenda pública. Al oxímoron de nuestros tormentos, como el de la insólita quiebra de un país petrolero, se suma la resignada renuncia a toda posibilidad de una sociedad de la información y del conocimiento estratégico.
Consabidas facetas, como el déficit presupuestario, el deterioro de la planta física, la sujeción al hampa común, o la deserción estudiantil y profesoral, pasan de largo al tratarse de las nuevas generaciones que se resignan, soportando el oprobio o esperando por apostillar lo más pronto posible. E, incluso, no hemos precisado su identidad (aunque se nos dijo, perteneciente al movimiento llamado “Terra”), un representante estudiantil de la Universidad Simón Bolívar, la misma que rindió un formidable testimonio de protesta, ocupando las calles en 2017 que dejaron un saldo tan injusto de muertos, mal heridos y detenidos, tuvo la desvergüenza de aceptarle al gobernador ilegítimo de Miranda, un cheque de contribución para una actividad deportiva o recreativa, en fecha más o menos reciente.
Por supuesto, hay las excepciones de rigor, pero no basta con invocarlas para atenuar una terrible angustia: las nuevas generaciones tiene por olvido a la propia universidad para satisfacción del régimen. Deseamos que su defensa sea un hecho masivo, un símbolo generalizado, una bandera empinada aún en las peores circunstancias por todos.
Algo está mal, pues, solemos recordar el nombre de los protagonistas de las generaciones de 1928, 1936 o 1958, pero cuesta demasiado adivinar el de los que han presidieron las federaciones de centros de las universidades más importantes del país, por estos años. Muchos ingresaron a la burocracia de distintos partidos, diluyéndose, como ha ocurrido con la propia y tan urgida defensa de la universidad autónoma.
Sentimos que el mayor peso de las angustias, corre por cuenta del profesorado y sus gremios en distintos lugares del país. Ha sido inmensa la tarea de denunciar y la de proponer soluciones, multiplicando los riesgos de persecución y prisión: no los dejemos solos en un esfuerzo que es el de la propia liberación del país: la libertad y la democracia, no son cosas del azar.
Pieza escultórica: Terry Stringer.
25/06/2018:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/32943-barragan-l
Mostrando entradas con la etiqueta Juventud venezolana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juventud venezolana. Mostrar todas las entradas
sábado, 23 de junio de 2018
jueves, 27 de julio de 2017
LOMBROSIANOS

La juventud como delito
Luis Barragán
Anterior muletilla de moda, proveniente de la remota como celebérrima
década de los sesenta del XX, hoy cobra una dramática e indeseable vigencia:
ser joven es un delito. E, incluso, poco importa que sea adolescente, pues,
policías y paramilitares buscan detenerlos o secuestrarlos, en hogares o
calles, selectiva y masivamente.
Sabiéndolos en firme oposición y decidida protesta contra la dictadura, a
los jóvenes se les avista, persigue, intimida y apresa con la facilidad de todo
ensañamiento y ventajismo, aunque también con la dificultad que imponen sus
naturales fuerzas y habilidades. Sin
dudas, gracias al constante acoso, son muchos los que han desarrollado
destrezas frente a la inmediata actuación de los órganos represivos,
ridiculizándolos más de las veces en el enorme teatro urbano de la protesta,
expuestos a los reporteros gráficos nacionales e internacionales.
Bastará que un muchacho, fuese o no estudiante, empleado o buscador de
empleo, ande por las calles para levantar la sospecha del represor uniformado o
de civil. Él y ella, de pantalones largos o cortos, camisa o franela
que redondeé su sencillez, con el paso aligerado por unos zapatos deportivos, cabellera
escasa o profusa, con un morral grande o pequeño a cuestas y aún sin la
simbólica gorra tricolor, atrevidos a alguna sonrisa, es suficiente motivo para
su aprehensión o el vulgar despojo de sus pertenencias al mediar algunos
golpes, revelando la más íntima
naturaleza del régimen.
De portar unos libros, algún instrumento musical o la más modesta
bisutería, queda perfeccionada la percepción lombrosiana del represor que
también busca el deseado móvil celular de sus sueños, un reloj pulsera o la
cantidad de dinero que necesita, pisando los linderos de la extorsión de padres
o representantes ya avisados. Tratamos acá sobre la lumpen-represión en la que
lógicamente deriva el régimen, afectado socialmente el país por una intensa
descomposición que hace de la anomia una ventaja para pocos, perjudicando al
resto de los mortales.
Convertida toda espontaneidad en precaución, limitada la reposición de sus
pertenencias y atuendos, él y ella van con su juvenil edad aventurándose por
las calles. Además, consabido, muchos madrugan un día sábado o domingo, después
de asistir a una fiesta, ya que deben quedarse toda la noche en la casa que
hizo de sede, trastocada la calle en un coto de caza para el represor que se le
ocurra levantarse temprano o, pasa igualmente, ha rumbeado y espera para él
mismo una ocasión de volver seguro a casa.
23/07/2017:
Etiquetas:
César Lombroso,
Delito,
Juventud venezolana,
Luis Barragán,
Represión
sábado, 4 de julio de 2015
jueves, 11 de junio de 2015
CERCANO CENTENARIO

Liscano, juventud y política
Luis Barragán
Luis Barragán
Lunes, 30 de julio de 2001
El tema sigue de largo: los jóvenes comparten una alergia
desmedida hacia la política, aunque también ofrecen muestras más reducidas de
un sectarismo extremo y acrítico al afiliarse a las entidades oficialistas. Es
necesaria una polémica que revele lo que acontece entre ellos , y un buen punto
de partida es Juan Liscano.
Fueron pocos los que se atrevieron a (re) pensar la juventud
sin hacer concesiones a la demagogia marcando Liscano toda una pauta. . A
finales de 1985, publicó sus
"Reflexiones para jóvenes capaces de leer" (Seleven, Caracas), obra
que no puede pasar inadvertida tampoco por los adultos.
El libro en cuestión (RPJCL) ofrece una continuidad de
pensamiento sobre la que sigue siendo una importante y estratégica fuerza
social, asumida como "asombro y descubrimiento conjetural rotos a veces
por la violencia de una búsqueda de afirmaciones fáciles y contundente" ("Horror
por la historia", Ateneo, Caracas: 12).
Constata las realidades que sofocan a la juventud en función
de la fecundidad del dinero, vista la existencia de contradicciones insalvables
como la explotación, los "acondicionamientos", las injusticias.
Refiere la presencia de otro totalitarismo en las sociedades capitalistas
democráticas y es el crematístico, reducción de todos los valores a los afanes
de riqueza y cuya derivación natural es el hedonismo (RPJCL: 18). Además, el
ideal cristiano erige una vida de consagraciones externas en persecución del
poder político y económico, sin que se haga efectivo en la vida práctica (
Ibid.: 54 y 109).
También nos señala el fenómeno de la dependencia cultural,
que no "transculturización", patente en el rock como expresión de una
espectacularidad que estúpidamente atrapa la atención juvenil. Sospechamos al
respecto, una subestimación de sus valores musicales aunque ha dado oportunidad
a aclaratorias y polémicas perdidas ya en el recuerdo, a través de artículos,
como el de El Nacional del 05/12/85: hablan de un Liscano que no le temió a los
tiempos.
Espectacularización vacía, de gran poderío psicológico y
emocional que prontamente se combina con las ventas de alimentos compactos en
locales previamente diseñados "para los jóvenes", con un definido y
contundente afán mercantil. Liscano, a propósito de Hesse, expone una hipótesis
válida al entenderlo como desagüadero de la neurosis contemporánea que
desconoce las viejas prácticas del chamanismo y los ritos de pasaje superados
por las terapias psicológicas y los mitos milenaristas ("Descripciones",
Monte Avila-De la Flor, Caracas, 1983: 11).
En sus reflexiones, Liscano resalta el papel estelar que
juegan los denominados "ángeles exterminadores", en su doble versión:
comercial (RPJCL: 30-36) y política (ib.: 27-30). Los jóvenes se convierten en
títeres del aparato comercial que, al subvertir sus necesidades, desembocan en
el consumo desenfrenado tras la promoción de los ídolos asexuados pero
seductores, pervertidos y pervertidores, con la falsa inocencia de una máscara
de belleza que la alta tecnología reproduce aprovechándose de la obsesión
luterana por satán. Y en el fanatismo político que justifica cualquier crimen
al desencadenar caras consecuencias históricas. No obstante, podría asomarse
como una apreciación extemporánea, pues la desviación militante, más o menos
reciente, se tradujo en un vulgar arribismo u oportunismo: el nuevo
títeritazgo.
Creemos que el autor se queda en las constataciones sin
atreverse a hurgar soluciones atrevidas, posiblemente por el escepticismo de
sus primeros años, conocedor de los accidentes políticos cuyas fracturas
parecen guardar dolorosas prolongaciones. Vacila en ofrecer un modelo
diferente, según las pistas que ofrece al tratar el asunto yugoeslavo en su
remoto libro "Tiempo desandado" (Ministerio de Educación, Caracas,
1964, vol. I), o al quejarse del mezquino desconocimiento de las obras
realizadas por el gobierno en materia de vialidad, no sin reconocer en el
marxismo y en el socialcristianismo alicientes para construir un país y servir
a una moral superior (El Nacional: 16 / 10 / 65).
Partiendo siempre de Jean Marabini (obsesión traductora),
Liscano identificó como "ángeles exterminadores" a los estudiantes
que, en un momento dado, pudieron coincidir con los trabajadores en el esfuerzo
de construir un orden social distinto (El Nacional: 19 / 06 / 69). El camino
sugerido ahora es el de la "expectación" y la entiende como
"tensión del alma, desprovista de esperanza cierta, pero negada a la
desesperación", opuesta a la "beatería política, mesiánica y
consoladora de la esperanza", escéptico ante lo que se avecina (RPJCL:
72).
Fotografía: Obra referida y Juan Liscano, El Nacional (Caracas, 05/02/50).
Breve nota LB: "Venezuela Analítica" siempre tuvo sus archivos abiertos y ordenados. Presumimos que el portal está en reorganización, pues, ya no aparecen. El próximo 7 de julio, cumplirá cien años de haber nacido y nos parece útil esta breve reseña de Egly Colina: http://eglycolinamarinprimera.blogspot.com/2014/03/juan-liscano.html.
martes, 17 de febrero de 2015
CUADERNO DE BITÁCORA
Maduro admite que hay descontento
en la Fuerza Armada
“El problema está en un gobierno
que ha condenado a la población a la escasez crónica de los insumos
indispensables, castigándolo adicionalmente por la más ligera protesta y,
absurda cacería de brujas, apunta a la dirigencia responsable de la oposición
tratando de escarmentarlo”, señaló el diputado opositor Luis Barragán.
“Devaluada imaginación la del
gobierno, Nicolás Maduro no encuentra qué inventar para atajar la crisis que él
mismo ha generado y agravado y, al burlarse de la inteligencia de los
venezolanos, como nunca antes había ocurrido, convierte hasta el modesto choque
entre vehículos de una transitada calle de caserío en una gigantesca y
peligrosísima conspiración, confesando sus miedos y admitiendo en el fondo el
descontento en la Fuerza Armada. Esto es lo que más llama la atención de toda
obsesiones”.
Finalmente indicó: “Estamos muy
atentos ante cualesquiera de las circunstancias que ideé el gobierno para
reprimir a la población y agredir a líderes de la oposición como María Corina
Machado o Antonio Ledezma, entre otros. Sabemos que no cesa la represión ni en
los días de carnaval”.
Fuentes:
Televisión ecuatoriana
Naturalmente concertada con antelacion, a través de la Lic. Yanka Jurado, el 12/02/15 nos entrevistó vía Skype la Lic. María Josefa Coronel para su programa "Los Desayunos 24 Horas" de TeleAmazonas, Guayaquil. Ante la imposibilidad inmediata de descargar la entrevista desde el portal de TeleAmazonas, incluyendo la subida directa de un video casero (tomado por César Barragán), optamos por tramitarlo a través de youtube.com:
domingo, 31 de agosto de 2014
ENTRE EL SELFIE Y LA REALIDAD
Una legítima convicción
Luis Barragán
Tiempo atrás, compartimos un acto político de regular asistencia, entre otros, con un joven jerarca de partido que se resistía a hablar. Susurrante en el presídium, nos confesó que jamás lo había hecho en público, algo que nos extrañó porque – al menos – un delegado de curso ha de someterse al veredicto del salón, pero – luego – le dimos enteramente la razón al constatar su estrepitosa intervención.
La escena contrasta con un acto de masas, celebrado en una suerte de encrucijada de calles que anudaba la tarima, después de arrancar decididamente la protesta ciudadana, en el presente año. Los jóvenes que empuñaron el micrófono, hablaron con la firmeza, coherencia, seguridad, énfasis y soltura que únicamente autoriza el inequívoco compromiso con los hechos que generan, el hábito de las explicaciones que cada día deben y el coraje de protagonizarlos: justo en ese momento, despejamos nuestras dudas e inquietudes respecto a la genuina emergencia política de las juventudes venezolanas que, muy luego, madurarán el estilo de comunicación, haciéndose de eficaces metáforas, siendo lo más importante que haya acontecimiento real y efectivo.
La muchachada que espabila en medio de las consabidas jornadas contestarías, hacen y hablan de política, … haciéndola y hablándola. Tienen por deber y obligación, responder a los hechos que provocan, concediéndoles una potestad moral frente a los más adultos que no la tienen o simulan, así de simple.
Hay principios y valores que compensan la falta de experiencia, pero les permitirán desarrollarla sin complejos. E, inevitable, contrasta con los que sienten o dicen sentir una vocación política, iniciándose con alguna sagacidad en medio de las intrigas de partido, procurándose un feliz “selfie” con la dirigencia canosa y consagrada, envalentonándose con el teclado en sus audaces incursiones digitales: unos declaran en el Sebin, mientras otros fatigan las redes sociales.
Quizá, en una democracia estable y convincente, las relaciones públicas sean una dimensión inexcusable de las prácticas políticas, pero ellas no se entienden en situaciones de riesgos y peligros, propensas a la frivolidad. La cruda y brutal realidad enseña y, más temprano que tarde, moldeada por los principios y valores, lo político, la política y los políticos, sabrá del rico aporte de las más recientes promociones generacionales.
Fuentes:
http://www.medios24.com/una-legitima-conviccion-por-luis-barragan.html
http://diariocontraste.com/es/una-legitima-conviccion/
Pieza: Gustavo Torner.
Luis Barragán
Tiempo atrás, compartimos un acto político de regular asistencia, entre otros, con un joven jerarca de partido que se resistía a hablar. Susurrante en el presídium, nos confesó que jamás lo había hecho en público, algo que nos extrañó porque – al menos – un delegado de curso ha de someterse al veredicto del salón, pero – luego – le dimos enteramente la razón al constatar su estrepitosa intervención.
La escena contrasta con un acto de masas, celebrado en una suerte de encrucijada de calles que anudaba la tarima, después de arrancar decididamente la protesta ciudadana, en el presente año. Los jóvenes que empuñaron el micrófono, hablaron con la firmeza, coherencia, seguridad, énfasis y soltura que únicamente autoriza el inequívoco compromiso con los hechos que generan, el hábito de las explicaciones que cada día deben y el coraje de protagonizarlos: justo en ese momento, despejamos nuestras dudas e inquietudes respecto a la genuina emergencia política de las juventudes venezolanas que, muy luego, madurarán el estilo de comunicación, haciéndose de eficaces metáforas, siendo lo más importante que haya acontecimiento real y efectivo.
La muchachada que espabila en medio de las consabidas jornadas contestarías, hacen y hablan de política, … haciéndola y hablándola. Tienen por deber y obligación, responder a los hechos que provocan, concediéndoles una potestad moral frente a los más adultos que no la tienen o simulan, así de simple.
Hay principios y valores que compensan la falta de experiencia, pero les permitirán desarrollarla sin complejos. E, inevitable, contrasta con los que sienten o dicen sentir una vocación política, iniciándose con alguna sagacidad en medio de las intrigas de partido, procurándose un feliz “selfie” con la dirigencia canosa y consagrada, envalentonándose con el teclado en sus audaces incursiones digitales: unos declaran en el Sebin, mientras otros fatigan las redes sociales.
Quizá, en una democracia estable y convincente, las relaciones públicas sean una dimensión inexcusable de las prácticas políticas, pero ellas no se entienden en situaciones de riesgos y peligros, propensas a la frivolidad. La cruda y brutal realidad enseña y, más temprano que tarde, moldeada por los principios y valores, lo político, la política y los políticos, sabrá del rico aporte de las más recientes promociones generacionales.
Fuentes:
http://www.medios24.com/una-legitima-conviccion-por-luis-barragan.html
http://diariocontraste.com/es/una-legitima-conviccion/
Pieza: Gustavo Torner.
Etiquetas:
Gustavo Torner,
Juventud venezolana,
Juventudes políticas,
Luis Barragán
viernes, 11 de julio de 2014
CUADERNO DE BITÁCORA
Anakarina
García pertenece a las más recientes generaciones. Le tocó declarar en
el Sebin, recientemente. Ella, como el resto de los muchachos, está en la lucha. Hace y
hacen la política real, no la de tomarse un “selfie” con los líderes de
partidos a objeto de hacer más llamativa su presencia en las redes
sociales.
Siempre hemos sido muy críticos respecto a los muchachos que
hacen “política”, vistosa y de buen relacionista
público, y tienen el tupé de “debatir” detrás del teclado. Algún día
nos despachamos un artículo al respecto. Pero hubo otro buen día, y se
lo comenté a María F. Hicimos una Asamblea de Ciudadanos en Chacaíto
con el estudiantado, meses atrás: me llamó la atención la intervención vehemente,
corajuda y decidida de Gaby Arellano. Y cuando hemos compartido
jornadas, como en Caracas, Mérida, San Cristóbal, Puerto Ordaz, Ciudad
Bolívar, Cumaná, Maracaibo, Guanare, etc., con la muchachada que
protesta, reivindicamos a la generación que realmente lucha por la
democracia y la libertad. Y nos sentimos orgullosos de ese otro país,
generoso y desprendido, que ya está asomándose.
Esa generación que
declara en el Sebin y bajo los disparos y gases lacrimógenos, frente a
la minoritaria y vergonzosa expresión de la que está en el gobierno,
declarando alfombrados a su monopolio de medios, y frente a esa minoría
que está en la oposición, declarando para … Facebook. Nos hemos sentido
orgullosos de esa generación de pelea. En
la línea de combate político, sin hacer concesiones ni tomarnos un
“selfie” con el ídolo partidista del momento….
LB
Un millón y dele: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/140711/cerca-de-17-millones-de-jovenes-ni-estudian-ni-trabajan
El otro planeta: http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/ministro-juventud-invita-a-debatir-ley-trabajo-productivo/
lunes, 3 de marzo de 2014
NOTICIERO RETROSPECTIVO
- Armando Lago y la visita de Robert Kennedy al Palacio de Miraflores. El Mundo, Caracas, 30/11/1965.
- Juan Liscano. "Delincuencia juvenil". El Nacional, Caracas, 01/09/77.
- Carlos Acedo Mendoza. "Las 'patotas' y la crisis de la juventud". El Nacional, 04/06/66.
- Rubén Chaparro Rojas comenta el libro de Dennis Acosta Ortíz sobre Lorenzo Fernández. El Diario de Caracas, 13/11/82.
- Rafael José Cortéz: cinco momentos de Trotsky y las opiniones de Lenin. Tribuna Popular, Caracas, 26/12/69.
Reproducción: Luz Vegas y Pepe Torres, artistas. Élite, Caracas, año 20, nr. 1035 del 04/08/1945.
- Juan Liscano. "Delincuencia juvenil". El Nacional, Caracas, 01/09/77.
- Carlos Acedo Mendoza. "Las 'patotas' y la crisis de la juventud". El Nacional, 04/06/66.
- Rubén Chaparro Rojas comenta el libro de Dennis Acosta Ortíz sobre Lorenzo Fernández. El Diario de Caracas, 13/11/82.
- Rafael José Cortéz: cinco momentos de Trotsky y las opiniones de Lenin. Tribuna Popular, Caracas, 26/12/69.
Reproducción: Luz Vegas y Pepe Torres, artistas. Élite, Caracas, año 20, nr. 1035 del 04/08/1945.
lunes, 17 de febrero de 2014
NOTICIERO RETROSPECTIVO
- Alexis Márquez Rodríguez. "¿Jóvenes y viejos?". El Nacional, Caracas, 29/03/1960.
- Juan Liscano. "Crisis de adultos y de jóvenes?". El Nacional, 09/01/65.
- Rodolfo Quintero. "Venezuela país sin jóvenes". El Nacional, 21/09/82.
- Jesús Sanoja Hernández. "Nuestra revolución de Mayo". Deslinde, Caracas, 01/06/69.
- David Meneses y la autonomía del Departamento Vargas. El Nacional, 11/03/84.
Fotografías: Convención Nacional Juvenil de COPEI. Momento, Caracas, nr. 574 del 16/07/67.
- Juan Liscano. "Crisis de adultos y de jóvenes?". El Nacional, 09/01/65.
- Rodolfo Quintero. "Venezuela país sin jóvenes". El Nacional, 21/09/82.
- Jesús Sanoja Hernández. "Nuestra revolución de Mayo". Deslinde, Caracas, 01/06/69.
- David Meneses y la autonomía del Departamento Vargas. El Nacional, 11/03/84.
Fotografías: Convención Nacional Juvenil de COPEI. Momento, Caracas, nr. 574 del 16/07/67.
lunes, 1 de octubre de 2012
DAR (2)
2) Admirable orador
Luis Barragán
Ya militantes demócrata-cristianos, deslumbrados por el proyecto de una sociedad
comunitaria que nos comprometió, nos sentamos varias veces en el palco de la Cámara de
Diputados para observar las disputas en torno al petróleo. Vivas Terán, Petkoff o Hernández
Grisanti, a quien alguna vez le echó encendida leña Rangel por su pasividad durante el
perezjimenato, ocupaban nuestra juvenil atención así no lográsemos dominar números y
cavilaciones sobre la materia.
Un curso de formación, como se le denominaba, en el viejo y meritorio IFEDEC del que, valga
acotar, después no fuimos asiduos, nos permitió reubicar muchos de los acontecimientos
históricos y sus actores. Curso que recordará persistentemente Pablo Da Silva, por la anécdota
de un (a) pijama de rayas, donde disertó tan magníficamente Naudy Suárez permitiéndonos
perfilar más el “caso” Rangel.
Gustamos de la mística que muchas veces desplegaba la izquierda marxista, convencidos
que éramos la izquierda socialcristiana, y nos colamos en un acto dedicado a Ernesto Guevara
hacia 1977 en el Aula Magna, cuyo olor era tan característico como también lo tuvo la vieja
sede de la Cinemateca Nacional. El orador central fue el viejo tovareño, y faltan las palabras
para describir al admirable Rangel que incluyó un golpe en el pecho para homenajear al Che
de nuestros hastíos. Permítannos agregar que ésta pieza, más un discurso del proceso interno
copeyano pronunciado por Rodolfo José Cárdenas en Maracaibo, hacia 1979; otro de Antonio
Ponte Dávila para una reunión de la juventud de la Avanzada Social, por 1981; y el de un
venerable dirigente calderista de Puerto Cabello que lo hizo a capella, en 2006, constituyen lo
mejor que hemos escuchado...
Fotografías y nota: LB, dos textos tomados al azar de los numerosos que tomamos en semanas anteriores. ¡Sobre qué dejó de escribir DAR? Traspapeladas, no hallamos oportunamente unas gráfica del orador.....
Luis BarragánYa militantes demócrata-cristianos, deslumbrados por el proyecto de una sociedad
comunitaria que nos comprometió, nos sentamos varias veces en el palco de la Cámara de
Diputados para observar las disputas en torno al petróleo. Vivas Terán, Petkoff o Hernández
Grisanti, a quien alguna vez le echó encendida leña Rangel por su pasividad durante el
perezjimenato, ocupaban nuestra juvenil atención así no lográsemos dominar números y
cavilaciones sobre la materia.
Un curso de formación, como se le denominaba, en el viejo y meritorio IFEDEC del que, valga
acotar, después no fuimos asiduos, nos permitió reubicar muchos de los acontecimientos
históricos y sus actores. Curso que recordará persistentemente Pablo Da Silva, por la anécdota
de un (a) pijama de rayas, donde disertó tan magníficamente Naudy Suárez permitiéndonos
perfilar más el “caso” Rangel.
Gustamos de la mística que muchas veces desplegaba la izquierda marxista, convencidos
que éramos la izquierda socialcristiana, y nos colamos en un acto dedicado a Ernesto Guevara
hacia 1977 en el Aula Magna, cuyo olor era tan característico como también lo tuvo la vieja
sede de la Cinemateca Nacional. El orador central fue el viejo tovareño, y faltan las palabras
para describir al admirable Rangel que incluyó un golpe en el pecho para homenajear al Che
de nuestros hastíos. Permítannos agregar que ésta pieza, más un discurso del proceso interno
copeyano pronunciado por Rodolfo José Cárdenas en Maracaibo, hacia 1979; otro de Antonio
Ponte Dávila para una reunión de la juventud de la Avanzada Social, por 1981; y el de un
venerable dirigente calderista de Puerto Cabello que lo hizo a capella, en 2006, constituyen lo
mejor que hemos escuchado...
Fotografías y nota: LB, dos textos tomados al azar de los numerosos que tomamos en semanas anteriores. ¡Sobre qué dejó de escribir DAR? Traspapeladas, no hallamos oportunamente unas gráfica del orador.....
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






















