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sábado, 8 de febrero de 2020

DEMOLIDO SECTOR CULTURAL

La cultura subalterna
Luis Barragán

Evidente, no ha habido ni habrá política cultural bajo el presente régimen excepto tengamos por  tal, la de un carácter burocrático y clientelar que pendió de la ya exhausta renta petrolera  y, ahora, revela el cuño cuartelario que, por siempre, la inspiró.  Confiscado el viejo legado, el Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles, por ejemplo, fue integrado a la poderosa maquinaria propagandística y publicitaria del oficialismo  (gestio pro heredere), tergiversando sus propósitos y alcances hasta lesionarlo severamente.

Rápido contraste, por lo menos, la Cuba de finales de los ’60 del ‘XX, auspició e instrumentó fenómenos, como el de la Nueva Trova, permitiéndole soslayar en todo lo posible casos, como el tristemente célebre de Heberto Padilla. Incorregibles, muy distantes están los socialistas de esta hora de algo parecido, por el corrompido modelo de negocios que los lleva a escenificar circunstanciales espectáculos musicales de burla a quienes los padecen, aniquilando cualquier esfuerzo del sector privado que, muy antes nos convirtió en un referente continental. Sin embargo, entre los más variados aspectos, cabe señalar la demolición que ha logrado del sector cultural, otrora vigoroso y solvente respecto al desempeño de  la gerencia, la plástica, el cine, el teatro, etc.

El frondoso ministerio usurpador de Cultura, no representa ni siquiera a los propios que lograron poblar sus nóminas. Negada toda libertad creadora, se resignan a emblematizarlo para la supervivencia en el cuadro generalizado de represión y (auto) censura que intenta sobrellevar la catástrofe humanitaria, creyéndola compensada por las regulares y soeces  descalificaciones, injurias y difamaciones aún de los más modestos disidentes.

Hacia finales de 2014, otro ejemplo, la dictadura impuso una  Ley de Protección Social Integral al Artista y Cultor Nacional que movió a las figuras - antes estelares de la televisión comercial - a la sede legislativa, festejándola amplia y desmesuradamente,  aun sabiéndola una promesa infundada, populista, demagógica e irresponsable. Tuvimos ocasión de denunciarla,  como una indecible pieza de la manipulación y, lamentablemente, el tiempo nos dio la razón y con creces: por cierto, ni los devotos del régimen se atreven a recordarla, por muy vigente que esté la normativa, dada las consecuencias predecibles del más distraído gesto de inconformidad.

Por entonces, cumplimos con nuestras responsabilidades como miembros de la Comisión Permanente de Cultura y Recreación de la Asamblea Nacional, por dos años y medio, ciertamente imprevista, porque el Reglamento Interior y de Debates deja en manos del presidente de la corporación legislativa el destino regular de trabajo de cada diputado, orientando todas nuestras energías a combatir la Ley Orgánica de Cultura del oficialismo que, luego, mediante la habilitante, Maduro Moros terminó de caricaturizarla a través de un decreto (http://leydecultura.blogspot.com). Ayer, como hoy, en los predios oficiales y en los de la misma oposición, es nuestra convicción, la cultura, la política y el sector culturales,  ostentan una importancia demasiado secundaria o escandalosamente terciaria en relación a los problemas del país, urgida de corregir.

Fotografía: Sesión de la Comisión Permanente de Cultura y Recreación (Caracas, 20/05/2015), encabezada por su vicepresidente diputado Cristóbal Jiménez.  Y, aunque el presidente de la Asamblea Nacional decidió cambiarlo a la Comisión de Política Exterior,  tras los intensos debates  sobre la Ley Orgánica de Cultura, en 2013,  el diputado Luis Barragán frecuentó la de Cultura, a veces como solitario opositor ante la mayoría oficialista, cuando la ocasión lo ameritaba, porque así lo  autorizaba el Reglamento Interior y de Debates.

20/02/2020:
Cfr.
https://puntodecorte.com/trabajadores-del-ministerio-de-cultura-estamos-pasando-hambre-y-necesidad/?fbclid=IwAR0qWSIEEwr3Wqxmfa3eQB1Wz-Nam0LpXsIdX5vdMCqYlI6Q3GuULTSzPYI
10/02/2020:
http://guayoyoenletras.net/2020/02/10/la-cultura-subalterna/

viernes, 29 de noviembre de 2019

INDUCCIÓN

Sobre la producción de tristeza
Nicomedes Febres

La tristeza es uno de los grandes gigantes del alma, y si bien en ciertas coyunturas es comprensible la tristeza, uno debe salir adelante y evitar la melancolía que es el estado permanente de estarlo. No puedo decirles como dejar de estar melancólico pues siempre he sido hombre optimista, quizás herencia de mi padre que era un optimista incorregible y siempre buscaba una solución para todo pese a ser un hombre enfermo, con una psoriasis avanzada, que es una enfermedad de la piel junto a una severa artritis deformante. Así y todo madrugaba cada día a trabajar hasta sus 87 años porque para él el trabajo curaba cualquier enfermedad y la cama enfermaba inclusive en vacaciones, además practicaba con una sonrisa aquello de “Del ahogado el sombrero” como forma de expresar su optimismo, o sea, ver siempre el lado positivo de todo. Por supuesto hay muchas razones en Venezuela para no estar alegre, en especial por la acción de “los malos hijos de la patria” como los llamaba el benemérito general Gómez, que para ellos solo tenía la muerte de agujita y el vidrio molido. Lo que los lectores no saben es que la inducción de la tristeza es parte de la estrategia permanente de los protocolos socialistas para mantenerse en el poder, de allí la cotidiana burla, la impudicia y el sarcasmo desde el poder. Lo han hecho siempre y lo van a intentar hacer cada día, en especial porque ellos siempre van a tratar de retener el poder por las buenas o por las malas y uno debe de saberlo. Pero la tristeza al igual que la euforia son malos consejeros del espíritu, en especial del espíritu de lucha pues deforman la realidad y esta comienza a verse como uno se siente y no como es en verdad, si es que cabe el término de verdad en este caso. Por la tristeza o la ira se fueron muchos emigrantes que hacen inmensa falta en la Venezuela de hoy y esa fuga está planeada como parte del guión socialista que incita a la emigración, y así reducir a la oposición o para que manden divisas del exterior. No duden que esta emigración fue inducida por ellos. Pero el mundo cambió, no sé si para mejor o para peor si vemos el futuro de Europa o esta ofensiva del Foro de Sao Paulo, pero Venezuela es un caso excepcional diferente a los demás países de la región dado que aquí la lucha es precisamente contra el socialismo y por eso intensifican la represión y el estímulo a la tristeza, lo que debe aumentar nuestra resistencia. Les aseguro que de esta vamos a salir y no es más que la resaca de la Gran Venezuela como lo advirtió desde Teodoro hasta Marcel. Pero si bebes te enratonas, y si votas socialista pasa esto. Todo es moralmente lícito contra ellos.

* Quizás por lo anterior es que el régimen ha apagado todo el sistema cultural oficial venezolano, al punto que los museos están virtualmente cerrados o dejan exposiciones temporales por años, se burlan dando los premios nacionales a gente sin méritos como manrique, y del resto del mundo cultural mejor no hablar. Por eso también nuestra Cultura ha resurgido con una fuerza especial gracias a la iniciativa particular de los jóvenes hacedores de Cultura y los verdaderos promotores culturales, todos ellos de oposición y luchando contra el despotismo en medio de inmensas dificultades de todo tipo. Todo sucede al margen del Estado y mañana eso dará sus frutos.

* Mañana la galería D’Museo inaugura la muestra Miniaturas de José Vívenes, el joven artista que ha pintado como nadie al poder actual. La invitación es la foto del día.

Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10219860918054122

jueves, 28 de marzo de 2019

"ME FUÍ"

Cultura insurgente
Luis Barragán


Las hubo con letras descaradamente panfletarias al lado de otras, francamente poéticas. La canción-protesta, local y de importación, caracterizó también a un país con un mínimo de libertades públicas para apreciarlas, sensible a sus más caras denuncias.

Tomar una vieja pieza, nos lleva a la nostalgia de los tiempos idos. En las redes sociales, bastará con tomar una muestra de las más cotizadas para constatar la más escandalosa vigencia de los reclamos, quizá sobreviviente el cantautor que hoy no menos escandalosamente calla; o para ratificar que los versos de Alí Primera, abusado hasta la saciedad, le sirven a una dictadura que jamás ha dado, no da ni dará explicaciones ante la catástrofe que ha provocado.

Además, dictadura que ni siquiera pudo levantar un movimiento cultural más o menos convincente, imitando a la Nueva Trova cubana que, por siempre, silenció las más crudas realidades isleñas. En una ocasión, Maduro Moros prometió un estudio de grabación en cada capital de estado, para ocupación de los artistas del partido: una cosa ni la otra, existen, excepto los consabidos jingles de las campañas plebiscitarias que rinden culto a la personalidad del antecesor, buscando  la suya – todavía - el sucesor.

En la Venezuela de una represión tan indecible como su calamidad humanitaria, corren las melodías  y lemas, a veces, subterráneamente, y otras, con los ímpetus de un estadio deportivo repleto. No constituye casualidad alguna que la cultura de la insurgencia a favor de la libertad, la que cuenta con el conmovedor testimonio de sufrimientos y el feliz impulso de las esperanza, se haga en el exterior, como ocurre con las piezas estremecedoras de Gabriela Montero (https://www.youtube.com/watch?v=81ogb1b-0kU),  Reymar Perdomo (https://www.youtube.com/watch?v=IJi25BVXxvs), Christian López (https://www.youtube.com/watch?v=JGudROVFgZ8), entre otros.

Gritan autenticidad, transmiten las vivencias del injusto y forzado exilio, reclaman el optimismo necesario para un país que debemos reconstruir sobre valores muy distintos a los que permitieron la amargura de un siglo que tarda en llegar por estas latitudes.  La diáspora que se sabe en la anchura espiritual de una patria viva, la que no desmaya en su lucha contra la tiranía, está aportando a la cultura  de una libertad irrenunciable.

01/04/2019:
www.lapatilla.com/2019/04/01/luis-barragan-cultura-insurgente/
https://apuntoenlinea.com/2019/04/01/luis-barragan-cultura-insurgente-lapatilla-com/
https://noticiasvenezuela.org/2019/04/01/luis-barragan-cultura-insurgente/
https://theworldnews.net/ve-news/luis-barragan-cultura-insurgente

miércoles, 27 de marzo de 2019

A LA ORDEN

Sobre nuestros museos
Nicomedes Febres Luces

* He participado junto con mi entrañable amigo Perán Ermini, recientemente fallecido y que Dios tenga en su gloria, como miembro de cuanta comisión creo la oposición para supervisar la marcha de la vida cultural de la nación durante el chavismo, desde el eventual programa cultural de gobierno de Capriles para las elecciones de 2012 hasta la discusión de la cantinflérica ley actual de cultura y debo decir, no como crítica, sino como base para una discusión realista, que los diputados de las distintas comisiones de cultura de la Asamblea Nacional, son gente poco enterada del acontecer cultural. Digo que no es una crítica porque cada diputado debe provenir de diferentes circuitos electorales y deben estar primordialmente consubstanciados con la gente y los problemas de sus representados. Esa es su prioridad y sucede en cualquier nación de régimen federal. Esto hace más importante la calidad en la selección de sus asesores. Por supuesto, mal podemos pedirle al chavismo que tenga diputados enterados de la problemática de la vida cultural, cuando hasta sus asesores, que nunca se presentaron para intercambiar ideas sobre el tema cultural con nosotros, eran capaces de redactar el disparate de esa ley de cultura que fue consultada básicamente con “artistas de la vida y poetas de la calle”. A partir de allí deduzcan ustedes la mentalidad de la ley. Pero dentro del cúmulo de diputados opositores que se entrevistaron con nosotros, y cuando digo nosotros estoy hablando, salvo el suscrito, de gente muy preparada en los distintos aspectos del acontecer cultural, desde destacados escritores y editores, hasta expertos directores teatrales o promotores y gerentes culturales que son lo mejor de lo mejor del mundo cultural venezolano actual. Mal puede pensar nadie que esas asesorías tenían algún emolumento, cuando ni siquiera a los diputados opositores le pagaban su salario. De esa numerosa representación opositora en el poder legislativo debo informar que el diputado que con excelencia mostró mayor preocupación y estudio de nuestra vida cultural fue el diputado Luis Barragán, asistió a reuniones, intercambió ideas, estudió y aporto visiones eficientes y pragmáticas para tratar de resolver problemas. Antier Luis, lanzó un alerta sobre la eventualidad que el chavismo trate de extraer de los museos su patrimonio cultural para apropiarse de ello o para venderlo, presumo yo. Espero reunirme esta semana con Luis Barragán para ver qué información maneja sobre el particular y tomar las medidas pertinentes. Por lo pronto, confío en el personal técnico de los museos porque son mujeres y hombres institucionalistas que entienden de la riqueza espiritual y material de lo que ellos custodian y que es un patrimonio de todos los venezolanos. También estoy al tanto de lo que sucede en los museos y ocasionalmente cambio opiniones con los directores, desde Vivian Rivas y el recientemente fallecido y buen amigo Luis Ángel Duque, hasta Juan Calzadilla o Daniel Briceño, por citar pocos, quienes están conscientes de sus responsabilidades en la custodia de las colecciones y su deber de pedir los inventarios actualizados de las mismas al recibir una dirección y al entregarla porque las fallas pueden acarrear responsabilidades penales graves. Creo que debemos esperar por esos inventarios antes de encender las alarmas. Y si bien confío en el personal técnico, ninguna confianza me inspira el alto gobierno que son unos forajidos, pero hasta por su propia conveniencia, y más ahora cuando está cayendo el régimen, el personal del museo debe permanecer alerta ante cualquier irregularidad.

* En la foto el suscrito con Lesús Soto y Luis Pérez Oramas
Fuente:
https://www.facebook.com/nicfebres/posts/10217714387392197

domingo, 17 de marzo de 2019

MARCAJE

El cartel cultural   
Luis Barragán


Concebido como un Estado Criminal, huelga comentar sobre una política pública cultural. Jamás ha existido en estas dos décadas y, lo más lejos a lo que ha llegado, es a una burda imitación y tergiversación de las iniciativas que adelantó Juan Liscano en el  consabido Trienio.
La burocracia ministerial únicamente ha bregado por mantenerse y, reemplazadas las viejas generaciones que alguna vez gozaron de sendas becas oficiales en el siglo pasado, las que sobreviven se saben relegadas y resignadas a una nómina que bien hubiesen deseado fuere la de PDVSA o cualesquiera otros despachos de mayor fortuna presupuestaria.  El grueso del funcionariado de casi 40 órganos desconcentrados y descentralizados, están integrados al departamento ocioso del PSUV para las artes, con todo lo que implica como suerte de un ejército de reserva para las actividades proselitistas progresivamente abandonadas por la supervivencia personal, el acceso aventajado a las cajas del CLAP u otras de las dádivas que tardarán o nunca llegarán: atrás queda el recuerdo de la vez que se quiso escribir, exponer, componer, hacer teatro u otra de las cosas que a Miraflores le importa un bledo que se haga o no.
Estimación alguna demostró Maduro Moros con quienes, desde la Asamblea Nacional, hicieron y sancionaron una Ley Orgánica de la Cultura que interpretaron a la medida de las caras exigencias del dictador: eliminando el Fondo de Cultura originalmente enquistado en la propuesta, nunca la promulgó y, valga la bofetada, sacó una peor versión en Gaceta Oficial, valiéndose de la habilitación presidencial que sus diputados tan generosamente le obsequiaron, sin chistar.  De una estridencia superlativa, ya inusual, burlándose de sus pretendidos beneficiarios, idearon sendas leyes de seguridad social para artistas y artesanos, francamente impagables;  pero esta sola circunstancia o detalle,  no importó y, al pasar los años, lo que quedó fue el recuerdo ya ingrato  del efímero acto rocambolesco de su aprobación.
Cartelizado el Estado por las mafias, pocos rubros servirán en un campo al que es naturalmente alérgico: por ejemplo, los espectáculos incumplidos que pocos notan, soportando la web cualesquiera anuncios que se les ocurran; el tráfico marginal de la boletería aérea y de los viáticos para diligenciar en el extranjero, como el reconocimiento por la UNESCO de alguna de nuestras genuinas manifestaciones culturales; el  cupo de la tinta  y – sobre todo – el papel, acaparado por la Fundación Alfredo Maneiro; la administración de los recursos del Sistema Nacional de Orquestas, obviada la propia existencia de la Orquesta Sinfónica de Venezuela;  la producción y distribución cinematográfica  circunscrita a los favoritos del régimen, nada rentables con la excepción de los créditos adicionales que los abultaron de claras ventajas;  el sistema público de medios, ha sido coto de otras instancias, titulares e intereses de un superior nivel. Las menudencias han sido importantes, mas no del calibre conocido por otros despachos.
Entonces, no puede hablarse de una política pública cultural, sino de la contribución al cartel y, Odalisca por delante, olvidado ya todo el mundo del caso y escándalo que afectó a la colección del Museo de Arte Contemporáneo, el rubro más atractivo que se ofrece es el de las obras de arte y también el de las ediciones príncipes de la Biblioteca Nacional.  Ha sido tal el desorden de los museos, pudiendo añadir el del patrimonio bibliotecario, que nada sorprenderá que aparezca un buen día, alguna deseadísima pieza otrora del Estado venezolano, subastándose en Londres o en Nueva York.

Fotografía: Tomada de WhatsApp. Casas marcadas como opositoras, por los grupos paramilitares favorables a Maduro, estado Táchira.

18/03/2019;

DESCENSO AL INFIERNO

EL NACIONAL, 13 de marzo de 2016
Del derrumbe cultural
Fernando Rodríguez

No debería intentar medirse la salud cultural del país por la vistosa y limitadamente promovida emergencia de algunas instituciones privadas y algunas creaciones artísticas o intelectuales aisladas. Esto, que por supuesto es muy meritorio y permite la supervivencia de la alta cultura, tiene un peso muy restringido en el conjunto de la cultura nacional, más limitado todavía en la actual prevalencia generalizada de antivalores espirituales. Sería improcedente clínicamente limitarnos a ese nivel cada vez más angosto y por ende excluyente, entre otras razones por sus imposibilidades financieras, falta de estructuras político-administrativas pertinentes o capacidad promocional.

Pero aun en esa región cultural, comparada con lo que en ella acontecía hace ya casi dos décadas, son notorias las carencias. Ausencias de políticas públicas para el área y cuando las ha habido han sido farruquianemente monstruosas. Museos y otras instituciones oficiales en estado terminal. Difusión de los productos oficiales más detestables y anodinos culturalmente hablando, orientados por una ideología perversa que recoge el nacionalismo y el patrioterismo más grotescos, el detritus del marxismo, la cursilería populista, el culto a la personalidad con ribetes religiosos, el clientelismo de rigor. En este nivel habría que analizar con más detenimiento, quisiéramos hacerlo, lo concerniente al teatro, la música o al cine que han tenido derroteros peculiares, producto de azares, oportunismo y, en algún caso, de afán y autenticidad.

Pero yo prefería darle mayor fuerza en esta instantánea al evidente y creciente deterioro de unos pocos aspectos que de alguna manera son soportes del entramado cultural nacional. Vinculados a la cultura común.

Por ejemplo, el deterioro de la televisión venezolana, tan omnipresente. Que, por supuesto, siempre fue una baratija en que el comercialismo impune devoró cualquier intención cultural o educadora. Pero ahora es mucho peor. No solo por el manejo indecente de los medios públicos que hizo un foro estelar de La Hojilla, con todo y actuaciones del presidente eterno, sino porque la televisión privada, con excepciones mínimas, no solo ha sido casi siempre servil ante el poder despótico, sino que, otrora rica y hoy pobre de solemnidad, da más lástima que nunca. El cable ayuda, en alguna medida, sobre todo el fútbol.

O la premedita demolición de las universidades y de la investigación científica. Con su interminable sangría de cerebros, decenas de miles, y su consecuente empobrecimiento. O convirtiendo cualquier antro en un recinto académico. Afectando esta vez a millones de jóvenes y las reservas básicas de energía espiritual del país.

O la casi desaparición del libro y todo lo que tiene que ver con el papel, periódicos famélicos cuando no difuntos, ausencia casi absoluta de revistas con alguna vocación cultural. Llegando al extremo de que autores venezolanos publicados en el exterior no llegan al país. Uno de nuestros ensayos más brillantes de los últimos años, Del futuro, de Antonio Pasquali, editado en España, no se leerá en mucho tiempo en el país en que vive su autor. Es una escasez que debilita los sesos, nos hace provincianos y lerdos. El Internet ayuda, es cierto. Las publicaciones, todas, de la UCV se hacen ahora en ese prodigioso soporte y uno bendice los pdf que se multiplican. Alá es grande.

Son algunos ejemplos, dijimos. Pero sobre todo hay que subrayar el clima espiritual omnipresente, lleno de la vulgaridad castrense y populachera, del desprecio contra la meritocracia, de la incesante promoción del odio y la falta de estructuras lógicas y sintácticas (Con el Mazo Dando), del adefesio colocado en la vía pública, del temple de desesperanza anímica inducido, de la estupidez de la cotidianidad que nos devora, la cola y el lamento. De esa plaza pública, con ella y contra ella, es de donde nace y renace eso que llamamos cultura, aunque no lo parezca.

Ilustración: Tomado del WhatsApp.

TODA DICTADURA ES VANDÁLICA

Alertan sobre la suerte del patrimonio cultural de la República

“Esta dictadura ha castigado de más a los zulianos, como al resto de un país que se le resiste heroicamente y, por ello, la Fracción Parlamentaria 16 de Julio reitera la necesidad de la  autorización a la que se refiere el artículo 187, numeral 11 constitucional”, señaló el diputado Luis Barragán.
Comentó que las denuncias ampliamente divulgadas en torno a las actuaciones de Omar Prieto en la región, como promotor de los saqueos, ejemplifica muy bien hasta dónde puede llegar el régimen.
“El procónsul de Maduro Moros en el Zulia,  ha propiciado la violencia y los saqueos para agravar la situación, respuesta típica de una dictadura que intenta escarmentar a quienes la repudian y la rechazan”.
En otro orden de ideas, el parlamentario de Vente Venezuela manifestó su preocupación por el patrimonio artístico del Estado, concretamente el pictórico.
“Versamos sobre la conformación de un Estado Criminal y ya hay antecedentes sobre el hurto de obras de un extraordinario valor, siendo más lo que no se sabe sobre un patrimonio artístico que pertenece a la República y no a los usurpadores del poder capaces de traficar con ellas. Desde la gestión del inmenso desorden de Farruco Sesto para acá, respecto a los museos y galerías públicas,  se le ha impedido al parlamento venezolano ejercer el debido control y nada temerario es suponer que, superado el socialismo en Venezuela, serán no pocas las obras que aparecerán luego en las más importantes casas de subastas del mundo, sustraídas y colocadas por las mafias que huirán del país apenas inicie con toda firmeza y severidad la transición”.
El diputado Barragán aludió a la altísima cotización en los mercados de las obras originales que deberían hallarse en las bóvedas de museos y galerías públicas, las cuales constituyen “esa otra reserva internacional que no pasa por los indicadores del Banco Central de Venezuela”. Dijo de una experiencial universal de las guerras y dictaduras que concluyen y, después, obliga a  buscar los tesoros artísticos supuestamente extraviados, por muchísimos años.
“Luce oportuno y conveniente que la Asamblea Nacional, a través de una comisión mixta concursada por la de Cultura y de Contraloría, agote sus mejores esfuerzos por realizar el necesario inventario de todas las  obras pictóricas y escultóricas que pertenecen al Estado, verificando su existencia y autenticidad.  Alertamos sobre piezas de inestimable valor  perteneciente a todos los venezolanos, susceptibles el  tráfico ilegal, porque – en definitiva – toda dictadura es vandálica”.

Fotografía: Ales Arcia (AN,08/2018).
15/03/2019:
https://www.lapatilla.com/2019/03/15/diputado-barragan-alerta-sobre-la-suerte-del-patrimonio-cultural-de-la-republica/
https://tenemosnoticias.com/noticia/diputado-patrimonio-repblica-cultural-629435/1275760
https://apuntoenlinea.com/2019/03/15/diputado-barragan-alerta-sobre-la-suerte-del-patrimonio-cultural-de-la-republica/
http://www.ventevenezuela.org/2019/03/15/luis-barragan-proconsul-de-maduro-en-zulia-propicia-violencia-y-saqueos-para-agravar-situacion/
https://erpgkm.awsve.com/2019/03/15/diputado-barragan-alerta-sobre-la-suerte-del-patrimonio-cultural-de-la-republica/

sábado, 22 de septiembre de 2018

UNA PARTICULAR RADIO EMISORA

Dial Vzlasinfonica
Siul Nagarrab



Presente en otras redes, ya me acostumbré a sintonizar por instantes la cuenta @Vzlasinfonica en Instagram.  Entre los miles de motivos, personales, familiares y políticos de las personas que tengo en mi lista de amigos, sobresale esa bocanada de oxígeno musical.

Unas veces, el rigor de la música académica y, otras, los resplandores de la música popular. No suele extenderse mucho la muestra, pero es suficiente para deleitar el rato de un chequeo del móvil celular y, tomando nota, llegar a casa, chequear con calma el correo y ubicar al artista sugerido para escucharlo completo antes de dormir.

Directores y compositores venezolanos, alternan con los internacionalmente conocidos. De la interpretación sinfónica de una mañana, puede pasar a un estribillo jazzístico más tarde, como ocurre con un pasaje folklórico o una ochentosa melodía pop (la década se nota en los bytes).

Nombres conocidos y desconocidos, niños y muchachos, adultos o muy  adultos, destacan.  Nos enteramos un exitoso joven venezolano que empuña la batuta en Australia, despliega el arco más allá o más acá, familiarizándonos con el nombre.

Esta cuenta en particular, se nos antoja parecida a un día de la AM o FM de antes, con sus muy sobrios espacios programados por la Radio Nacional o la Emisora Cultural de Caracas. ¿Cuántas veces no pasábamos a retirar por Don Disco, el folleto de la 97.7 FM que ofrecía estrictamente de todo, como Vzlasinfonica?

 Luego, no todo fue malo y tan malo en la Venezuela petrolera. Y no todo lo será en la que nos espera, confiando en las nuevas generaciones de artistas que, con toda certeza, sabrán expresar estos tiempos aciagos y responder por los otros que históricamente esperan.

Por mucho que trabajemos y busquemos trabajo, resultan indispensables los momentos de recreación. Digo, he inventado los propios, porque ya la televisión aburre, por satelital que fuese, aunque está en veremos el asuntico de las tarifas, y apelamos a las redes, cuando hay señal.

Una vez, hice caso de la recomendación de Andrés Levell, compositor venezolano que me impresionó, ratificando esa impresión al chequear los videos disponibles a cielo abierto. Otra vez, me causó gracia esa ochentosa recomendación y, exclusiva respuesta de la que nunca se enteraron los cuentadantes de la emisora instragramiana, derivé en el rock británico de los setenta para reivindicar a Los Who, indagar la etapa en la que se hicieron transgresores, frente a las veleidades de Los Beatles o de Los Rolling Stones.

Una cuenta internetiana que, sin ser emisora radial, hace sus veces. Una programación que, a lo sumo, se despliega en un minuto, pero marca las pautas para la personal recreación nocturna.

Reproducción:  Fotografía de Edgar Anzola, “Caracas 1939”. Revista Nacional de Cultura, Caracas, nr. 3 de enero de 1939.

23/09/2018:
http://www.opinionynoticias.com/opinioncultura/33518-nagarrab-s

domingo, 16 de septiembre de 2018

EN LA URBE GRISÁCEA

Del ministro de culto y cultura
Luis Barragán


No faltaba más, el minpopo de Cultura estuvo en el espacio televisivo y oficioso que, al entrevistarlo, lo reconoce dominicalmente como uno de los prohombres del régimen. Segura satisfacción personal, se dijo portador de la esperanza, aseveró que la “migración venezolana no puede ser vista como algo negativo" y, para eso está la historia nacional, garantizando nuestra identidad.

Por supuesto, invitado y anfitrión, no profundizaron en estos y otros asuntos, como los propiamente ministeriales.  Éstos, sobrentendieron, marchan con la normalidad acostumbrada.

Imposible de ventilar y debatir sus causas, es el esfuerzo es el de darle un signo positivo a lo que es una huida desesperada de la inmensa calamidad socialista; sonreír a todo trance, citando a un reconocido artista plástico, como lo hizo – aunque a carcajadas – el otrora ministro Andrés Izarra, cuando Roberto Briceño-León le leyó la cartilla de las muertes violentas en Venezuela, provocando también el posterior bloqueo del noticiarios internacional; y, menos, la manipulación del pasado histórico, riéndole culto a la personalidad de Chávez Frías, en espera Maduro Moros, a objeto de reinventar la identidad nacional, con la que han fallado.

Se dirá, ¿para qué hurgar en la política cultural del régimen, si no existe más que en la  abaratada colcha de retazos de las expresiones más sectarias y represivas, blandidas con morbo, frente a las libertades culturales que se reclaman? Nadie, en ambas aceras, lo hace, por lo que no deben – ambos fablistanes – mencionar la hazaña alcanzada respecto a la eficaz desindustrialización del país y, menos, sobre monstrete burocrático, desaliñado y gigantesco, del ramo que suele pasar por debajo de la mesa, como ahora – increíblemente – ocurre con el minpopo de Petróleo, Finanzas, u otros despachos de viejas sonoridades.

Valga la curiosidad, las autoridades municipales de Caracas, la pintan de gris, so pretexto de la limpieza y ornato que jamás han hecho, pero – psicología del color – la tonalidad transmite pesadumbre, tristeza, pesimismo y, así como siempre hablan de paz y amor, mientras matan y odian,  nada extraña la burda retórica de Maduro en claro homenaje al oxímoron.  Finalmente, dejemos constancia: reivindicamos el optimismo, pues, esta dictadura se irá y lograremos reconstruir a la República misma.

Ilustración: ,Rick Veitch.
16/09/2018:
https://www.lapatilla.com/2018/09/16/del-ministro-de-culto-y-cultura-por-luis-barragan/
https://venezuelaunida.com/del-ministro-de-culto-y-cultura-por-luis-barragan/
http://venezuela.shafaqna.com/ES/AL/1524826
https://newstral.com/es/article/es/1106575395/del-ministro-de-culto-y-cultura-por-luis-barrag%C3%A1n

miércoles, 12 de septiembre de 2018

HISTORIA-DE-VIDA, DEBIDA Y BEBIDA

EL NACIONAL, Caracas, 11 de septiembre de 2018
Revolución y cultura
S:D:B Alejandro Moreno

En estos días Maduro dirigiéndose a militares de alto rango, les ha dicho que deben abstenerse de mantener relaciones con aquellos de sus familiares que no están con la revolución so pena de perder su carrera y todo lo que ella supone. Nunca antes, entre nosotros, se había expresado tan clara y contundentemente uno de los contenidos más medulares de la ideología revolucionaria. En ella, la revolución como concepto, como práctica y como dedicación única, focaliza total y exclusivamente los afectos y las relaciones. Para un revolucionario así, la revolución está absoluta y únicamente por encima de todo.

En mi artículo anterior he expuesto muy brevemente la base anclada en lo más profundamente vivido de nuestra cultura raigal. La relación afectiva, y sobre todo con la familia, constituye su esencia humana. La vivencia y sentido de familia es un componente estructural del mundo-de-vida venezolano. Esto lo hemos encontrado consistentemente en todas y cada una de nuestras investigaciones.

El análisis de las historias-de-vida de líderes políticos, específicamente de origen popular y actuando como tales en el seno del pueblo nos lo ha confirmado amplia y profundamente. Las relaciones entre adscripción a un partido político en términos de liderazgo y la familia siempre resultan conflictivas pero el líder político popular sabe encontrar la solución a ese conflicto sin perder nunca el fondo de familia, ni el “modo a lo familiar” de comportarse cuando se trata de los partidos tradicionales.

En cambio, cuando se trata de un compromiso con una política de izquierda radical las cosas son completamente diferentes. “Es que tú rompes con la familia; se rompe con la familia y hay un alejamiento afectivo y físico; es un asunto de izquierda”, es la confesión de quien en un momento de su vida se comprometió muy a fondo con ese tipo de política.

Las historias-de-vida de quienes, siendo de origen popular, permanecen en movimientos de izquierda radical lo atestiguan. La revolución absorbe, y debe hacerlo, totalmente todos los afectos y todo el mundo de relaciones de la persona.

En este sentido, la persona de izquierda se sale completa y radicalmente de la cultura propiamente venezolana. Así es como hay que entender lo que ellos llaman “el hombre nuevo”: un sujeto que pertenece a una otredad cultural desde la raíz de su modo de ser humano.

El proyecto revolucionario es, pues, un proyecto de desvenezolanización de nuestro pueblo en sí mismo y su mundo-de-vida.

¿Lo lograrán? Nunca lo han logrado. Los pueblos han resistido siempre.
Ilustraciones: Andra-Alida Baban y ,Rick Veitch.
Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/revolucion-cultura_251194

lunes, 3 de septiembre de 2018

ENCONTRADOS SENTIMIENTOS

Los venezolanos en Argentina constituyen una generación de avanzada para nuestra industrialización cultural

“Inaceptable el forzado y forzoso destierro de venezolanos que abonamos a la desgraciada cuenta de esta dictadura, tenemos sentimientos encontrados de tristeza y de satisfacción al enterarnos que han fundado una orquesta sinfónica en Buenos Aires, probando la transparencia y honestidad de sus propósitos”, manifestó el diputado Luis Barragán, integrante de la Fracción Parlamentaria 16 de Julio.

“Naturalmente imbuidos en la diaria polémica política, debido al inmenso y simultáneo colapso social y económico de nuestro país, solemos esquivar la noticia que no es otra cosa que una de las puntas del iceberg castro-comunista. La más elemental minería de datos, revela que son músicos de una vocación y un talento comprobados, de una intensa formación académica y un solvente desempeño profesional, que se han visto obligados por las inhumanas condiciones impuestas por el régimen prevaleciente en Venezuela, incluso, marchándose para ayudar a los familiares que se quedan”.

Comentó el parlamentario, otrora vocero de la oposición durante la discusión de la Ley Orgánica de Cultura, en la pasada legislatura, finalmente impuesta por Nicolás Maduro a través de una Ley Habilitante, que los músicos en cuestión surgieron del extraordinario Sistema Nacional de Orquestas, creado en la era democrática, el cual fue desarrollado y perfeccionado por varias generaciones y gobiernos, cuando hubo alternabilidad del poder, al igual que ocurrió con la universalización de la educación, el programa de alimentación escolar, la construcción del Complejo Hidroeléctrico de El Guri o la del metro de Caracas.

“Nada extraña que, ahora, en la Venezuela de alarmantes niveles de deserción estudiantil y docente, con una galopante desnutrición infantil, sin electricidad ni transportación pública y privada, la dictadura promueva e intente el desagüe de varias generaciones de músicos formados tan largamente, reacios a la acostumbrada manipulación de un régimen caracterizado por la subcultura delincuencial”.

El diputado Barragán, miembro de la dirección nacional del partido, indicó que Vente Venezuela apuesta por la industrialización cultural del país, en el marco de una economía abierta y competitiva que la transición democrática apuntalará.

“Versamos sobre la libertad y las libertades culturales, indispensables a la economía creativa o también llamada naranja, Cultura, creación y economía se conjugarán y, en el específico campo musical, desarrollaremos todas las ventajas competitivas que nos dispensará el bien asentado profesionalismo musical, internacionalmente reconocido. Por ello, tenemos   sentimientos encontrados respecto a nuestros coterráneos de Buenos Aires, pues, por una parte, nos entristece que se vean obligados a emigrar y, por el otro, nos satisface que sean venezolanos que pueden aportar a Argentina, por sus altísimos niveles de excelencia académica y honesto desempeño profesional”.

Finalmente, acotó: “Preferimos interpretarlo como una pasantía provisional o, mejor,como, una generación de avanzada que transitará por siempre, entre la capital capital argentina y la venezolana, cuando pase esta la dictadura, contribuyendo a un circuito continental de la industria cultural, clave de la real integración regional y subregional anhelada, más allá de las habituales consignas políticas”.

02/09/2018:
https://www.lapatilla.com/2018/09/02/diputado-luis-barragan-los-venezolanos-en-argentina-constituyen-una-generacion-de-avanzada-para-nuestra-industrializacion-cultural/
http://notireporta.online/diputado-luis-barragan-los-venezolanos-en-argentina-constituyen-una-generacion-de-avanzada-para-nuestra-industrializacion-cultural/
https://apuntoenlinea.com/2018/09/02/diputado-luis-barragan-los-venezolanos-en-argentina-constituyen-una-generacion-de-avanzada-para-nuestra-industrializacion-cultural/

Barragán: Los venezolanos en el exterior constituyen una generación de avanzada para nuestra reconstrucción

(Caracas 03/09/18) Luis Barragán, diputado a la Asamblea Nacional y miembro del Bloque Parlamentario 16 de Julio, se refirió este lunes sobre los venezolanos que decidieron emigrar en búsqueda de un mejor futuro. Aseguró que ayudarán en la construcción del país.

“Inaceptable el forzado y forzoso destierro de venezolanos que abonamos a la desgraciada cuenta de esta dictadura, tenemos sentimientos encontrados de tristeza y de satisfacción al enterarnos que han fundado una orquesta sinfónica en Buenos Aires, probando la transparencia y honestidad de sus propósitos”, dijo Barragán.

El parlamentario resaltó que miles de venezolanos preparados y formados académicamente salen del país para tener una mejor calidad de vida y ayudar a sus familiares con remesas para que sobrevivan ante la crisis que enfrenta el país.

“Naturalmente imbuidos en la diaria polémica política, debido al inmenso y simultáneo colapso social y económico de nuestro país, solemos esquivar la noticia que no es otra cosa que una de las puntas del iceberg castro-comunista. La más elemental minería de datos, revela que son músicos de una vocación y un talento comprobados, de una intensa formación académica y un solvente desempeño profesional, que se han visto obligados por las inhumanas condiciones impuestas por el régimen prevaleciente en Venezuela, incluso, marchándose para ayudar a los familiares que se quedan”.

El parlamentario y dirigente de Vente Venezuela indicó que la organización apuesta por la industrialización cultural del país, en el marco de una economía abierta y competitiva que la transición democrática apuntalará.

“Versamos sobre la libertad y las libertades culturales, indispensables a la economía creativa o también llamada naranja, Cultura, creación y economía se conjugarán y, en el específico campo musical, desarrollaremos todas las ventajas competitivas que nos dispensará el bien asentado profesionalismo musical, internacionalmente reconocido. Por ello, tenemos   sentimientos encontrados respecto a nuestros coterráneos de Buenos Aires, pues, por una parte, nos entristece que se vean obligados a emigrar y, por el otro, nos satisface que sean venezolanos que pueden aportar a Argentina, por sus altísimos niveles de excelencia académica y honesto desempeño profesional”.

Finalmente, acotó: “Preferimos interpretarlo como una pasantía provisional o, mejor,como, una generación de avanzada que transitará por siempre, entre la capital capital argentina y la venezolana, cuando pase esta la dictadura, contribuyendo a un circuito continental de la industria cultural, clave de la real integración regional y subregional anhelada, más allá de las habituales consignas políticas”.

03/09/2018:
http://www.ventevenezuela.org/2018/09/03/barragan-los-venezolanos-en-el-exterior-constituyen-una-generacion-de-avanzada-para-nuestra-reconstruccion/
Fotografía: Wilmer Tovar (AN, 21/08/2018).

Referencia:
https://www.clarin.com/revista-enie/ideas/violin-batuta-mochila_0_ByK-DGDDQ.html
Cfr.
https://www.youtube.com/watch?v=FeL9kPDmwC0
Contraste: https://www.youtube.com/watch?v=rknzCQEhXAU

viernes, 13 de julio de 2018

BASES PARA UNAS POLÍTICAS PÚBLICAS ACERTADAS

EL PAÍS, Madrid, 12 de julio de 2018
TRIBUNA
La cultura del análisis de datos
El desarrollo de políticas basadas en la evidencia (y no en los prejuicios o las intuiciones) exige la utilización abierta de los registros administrativos. La información está dispersa entre organismos que no se relacionan entre sí
José Luis Escrivá

“¡Datos! ¡Datos! ¡Datos!”, exclamó con impaciencia. “No puedo fabricar ladrillos sin arcilla”. Sherlock Holmes, en El misterio de Copper Beeches, de Sir Arthur Conan Doyle

Poco antes de la huelga por la igualdad de las mujeres que el 8 de marzo movilizó a la población en toda España, EL PAÍS publicó una información con un impactante gráfico que mostraba la influencia de la maternidad en la carrera profesional de las mujeres y cómo con su primer hijo se produce una caída en sus ingresos respecto a los hombres que persiste durante el resto de sus vidas. Este estudio, referido a Dinamarca, fue posible porque este país tiene una política vanguardista de datos abiertos, que ha permitido a investigadores de todo el mundo acceder a los registros administrativos y personales de su población desde los años setenta.

Tanto en Dinamarca como en otros países escandinavos existe una cultura que democratiza entre la comunidad de investigadores el uso de los datos públicos por el bien común. Esta cultura no ha llegado a España todavía.

Las Administraciones públicas contemporáneas son depositarias de una enorme riqueza en forma de datos individuales. Los principales países de nuestro entorno han avanzado en los últimos años en desarrollar “políticas basadas en la evidencia” a partir de la utilización de estos registros administrativos, combinados con avances tecnológicos que permiten estudiar datos masivos, de tal forma que el diseño de políticas públicas basado en meras intuiciones o prejuicios sea cada vez menos aceptable. Por el contrario, la evaluación posterior de las medidas aplicadas debe ser la norma. Los recursos son limitados y su uso eficaz es clave para alcanzar los objetivos deseados con las políticas.

Iniciativas como la Commission on Evidence Based Policymaking creada por Barack Obama, la What Works Network de Reino Unido o el nuevo proceso presupuestario con el que experimentará la Asamblea Francesa, en el que el calendario presupuestario contemplará expresamente una fase de evaluación de políticas, son algunos de los ejemplos, pero no los únicos. Otros países como Alemania o Portugal han avanzado mucho y se aproximan también al estándar nórdico.

Las administraciones depositarias de los datos solo son capaces de extraer de ellos un mínimo de su potencial. El análisis no es su cometido principal y carecen del personal necesario para ello. Y lo que es más importante, dicho potencial solo se revela a partir del cruce de datos. La información está dispersa entre administraciones que no se comunican entre sí y que son muy reacias a cederse información. Es por ello por lo que, normalmente, este tipo de trabajos son encargados a organismos constituidos para este fin.

Hace unos meses, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) recibió el encargo de realizar un ambicioso programa plurianual de revisión de la eficacia y eficiencia del gasto público. Una de las principales dificultades de este Spending Review, en la terminología anglosajona, es el acceso a los datos necesarios, como resultado principalmente de la cultura de nuestras administraciones, poco acostumbradas, con notables excepciones, al uso de registros para la investigación y reticentes a su cesión, al desconfiar del uso que se hará de ellos. Si un mandato del Consejo de Ministros como este Spending Review, en cumplimiento de una recomendación reiterada de las autoridades europeas, se ha enfrentado a tantos inconvenientes, la odisea a que se enfrenta el investigador individual es inimaginable.

La primera recomendación de la AIReF, cuando finalice este encargo, será avanzar en la disponibilidad de estos datos para el conjunto de la comunidad de investigadores, analistas y el propio sector público. Esta apertura de datos conjugará dos principios: la utilidad de su uso por parte de los investigadores y la plena salvaguarda de la confidencialidad de la información, tal y como ocurre en otros países.

Tenemos que aprender de los errores. La ya desaparecida Agencia Española de Evaluación (Aeval) no contó con la necesaria independencia ni con los suficientes recursos, y quizás por ello adoptó un enfoque alejado de las tendencias modernas en evaluación de políticas.

Desde su creación, la AIReF se ha esforzado para que sus recomendaciones estén sustentadas por la mayor evidencia empírica posible y ha hecho de la transparencia uno de sus principios, difundiendo, junto a los resultados de sus trabajos, los modelos utilizados.

Ahora creemos que es momento de dar un paso más y aprovechar la fuerza de la inteligencia colectiva en la evaluación de políticas, abriendo a la comunidad científica los datos cedidos para este Spending Review y ofreciendo la infraestructura de seguridad construida para garantizar la confidencialidad de los datos, así como el tratamiento previo de la información recopilada para facilitar su uso para el análisis.

Con ello, la AIReF quiere contribuir a la consecución de una verdadera estrategia nacional de evaluación de políticas públicas.

Esto sería solo una primera etapa en la creación de un auténtico repositorio seguro de datos registrales de las Administraciones públicas para su uso científico. Este repositorio constituiría un “tercero seguro”, en la terminología de la seguridad informática, al que las distintas administraciones podrían ceder sus datos en la confianza de que serán custodiados adecuadamente y de que solo se usarán para la investigación científica y al que la comunidad científica tendrá acceso en condiciones de confidencialidad y seguridad estrictas.

España está quedándose atrás, significativamente, en esta tendencia mundial y corre el riesgo de perder el tren de esta revolución. La ciudadanía debe ser consciente de que existe un coste por las restricciones de acceso a los datos por parte de la comunidad investigadora y ello se traduce, en la práctica, en forma de peores políticas públicas.

Cuando el presidente Obama decía aquello de Show me the evidence (“Muéstrenme la evidencia”), no estaba sino formulando en román paladino el principio de robustez al que tantos investigadores de las ciencias sociales se adhieren: cuantas más veces se replica un mismo resultado por parte de investigadores, con distintas metodologías sólidas y conjuntos de información adecuados, más seguros estamos de que las recomendaciones para las políticas públicas que se derivan de estos análisis van a alcanzar los fines esperados, con el consiguiente beneficio para el bienestar de los ciudadanos. Este debe ser, al fin y al cabo, el verdadero fin de cualquier política pública.
(*) José Luis Escrivá es presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).

Ilustración: Nicolás Aznarez.
Fuente:
https://elpais.com/elpais/2018/07/12/opinion/1531387051_341065.html

domingo, 13 de mayo de 2018

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- S/a. "La Contraloría ante la petroquímica". Resumen, Caracas, nr. 125 del 28/03/1976.
- Roberto Guevara. "Orson Welles y la vanguardia del cine (20 años de Citizen Kane)". El Nacional, Caracas, 03/01/60.
- Pascual Venegas Filardo. "La cultura en ascuas". El Universal, Caracas, 15/05/84.
- Alberto Arvelo Ramos. "El metro y los latifundistas urbanos". La Esfera, Caracas, 19/06/66.
- Carlos José Ramírez Torres. "Al día: La flota mercante grancolombiana". El Universal, 18/07/53.

Reproducción: Últimas Noticias, Caracas, 09/02/1946.

ESTÉTICA DE LA CRISIS

Las cejas de Groucho
Siul Narragab


Forzados al empleo del metro, entre los violentos empujones y sudoríficos apretones, nos hemos distraído de estación en estación observando la vestimenta de los pasajeros, intentando clasificarlos y adivinar el descenso social experimentado. Delincuencia aparte, obligados también a desprenderse preventivamente de cualquier objeto llamativo, preferiblemente electrónico, quizá oculto en la intimidad incómoda del viaje,  el grueso de los viandantes exhibe viejas telas y zapatos que no atisban un reemplazo inmediato. Sin embargo, como si de un corte sociológico se tratara, pasamos de este juego – reflexión, a la estética de los rostros femeninos que, por sus elevados costos, más que por la moda, ahorran el maquillaje.

Nos percatamos, sobre todo entre las adolescentes, por muy delgadas que sean al detallarlas, las cejas suelen llevar la marca de un grueso brochazo a lo Groucho Marx. De trazos casi perfectamente geométricos, los dos paraguas negros sobre la mirada, parecían sostener la cara flotante de una jovencita que nada debe saber del célebre comediante.

Quedó la duda sobre la hazaña pictórica y, al navegar por la red, constatamos que se trata de una moda que ya está pasando en las principales capitales o pasarelas del mundo. Nos dijimos que no es semejante la estética femenina de otras décadas, a la del presente, pero, a la vez, tratamos de adivinar que inadvertidamente estamos anclados en los años de la última bonanza petrolera, la más grande de la historia con el innombrable, cuando hubo divisas para importar los cosméticos que, hoy, como los automóviles, ya no podemos sufragar para el empleo masivo que se hizo hábito saudita.

Probablemente, ya están cerrando aquellas franquicias especializadas en  la delineación o creación de las gruesas cejas y, dejando a un personal adiestrado, los o las habrá que buscan el sustento realizando el trabajo a destajo. Imaginamos, una técnica sencilla que requiere de paciencia, insiste en una versión facial poco a  poco superada, por lo que el registro fotográfico  o el selfie de cada día, dará cuenta de una convicción estética, simplemente superada de acuerdo al survey de la moda.

Por lo demás, a contrapelo de las viejas generaciones que se burlaban de los aborígenes de cualquier parte del mundo que “rayaban” su cuerpo, el tatuaje es una credencial de la contemporaneidad, la que creen que – así -  jamás perderán. Pocos, los hay muy elaborados y llamativos, reclamando mayores espacios en la piel; y,  muchos, los hay mal trazados, de coloración perdida, llevándonos a dos convicciones: la una, la  clara diferenciación de los precios del estampado; y, la otra, los motivos suelen ser convencionales, figurativos o góticos, cercanos a la cursilería que una vez denunció la consabida canción de Desorden Público.

13/05/2018:
http://www.opinionynoticias.com/opinioncultura/32585-narragab

sábado, 14 de abril de 2018

CAZA DE CITAS

“ … Nuestra integración cultural se ha dado en términos y condiciones tales, que la hacen diferente a aquellos procesos donde ella se ha basado en el exclusivismo racial y el trasplante de pueblos. Esto no debe verse como el intento de presentar una imagen idílica de la historia latinoamericana. El exclusivismo racial, el exterminio de pueblos y la esclavitud, han existido y continúan marcando de una forma u otra el presente de nuestras sociedades. Pero con todo eso, nuestra población es una de las mejor integradas culturalmente al punto de que hoy podamos ser distinguidos fueras de nuestras fronteras con relativa facilidad”

Manuel Caballero

(“Poder brujo. Ensayos de polémica y otras tintas”, Monte Avila Editores, Caracas, 1991: 94 s.)

Fotografía: https://www.lapatilla.com/site/2017/10/26/en-fotos-el-llenazo-del-estadio-universitario-para-el-caracas-magallanes/

ESTÉTICA DEL DESCARO

Del niño que vino y se fue del mismo país
Luis Barragán


El pasado martes 10 de los corrientes, fue un día duro y penoso. Antes de acudir a la sesión parlamentaria e intentar que se debatiera la solicitud hecha por el legítimo Tribunal Supremo de Justicia para enjuiciar a Nicolás Maduro, acudimos a la funeraria del Hospital Militar para dar testimonio de solidaridad por el trágico deceso del menor hijo de una integrante del servicio médico del Palacio Legislativo.

Todavía incomprensible, el niño se ahorcó y, sobrepasando los límites de la póliza, sus familiares hicieron un extraordinario esfuerzo para sufragar los gastos del sepelio. Puede decirse, moderándonos con los detalles del doloroso caso, que el escolar vino y se marchó de un país que sus padres y muy numerosas generaciones atrás, jamás conocieron o sospecharon.

Después, coincidiendo con uno de los fotógrafos de la Asamblea Nacional, decimos caminar hacia el centro histórico de la ciudad para cumplir con nuestras obligaciones laborales, pues, fue imposible tomar el transporte público, el subterráneo o el de superficie, como ya es lógico en la trama urbana. Bajando por las instalaciones hospitalarias, nos detuvimos por un momento y logramos la gráfica de un mural relacionado con Chávez Frías, un poco más meritorio que el grafiterismo deliberado y masivo que él mismo ordenó, saturando todas los caseríos, pueblos y ciudades del hastío que el sucesor ha consagrado.

Ya en la avenida San Martín, un poco más delante del otrora INCE, aún enrejado el acceso de lo que supusimos una dependencia oficial, descubrimos otro mural en el que un niño – así es, un niño – repite el gesto violento y emblemático del socialismo del siglo XXI, con vestimenta militar y en trance de golpear con un puño la palma abierta de otra mano. Por más hipótesis que nos desbordaran silenciosamente en la funeraria, sintetizando una respuesta necesaria, es el país al que vino y del que prematuramente se fue el hijo de una abnegada enfermera que, faltando poco, ha sufrido los embates de la agresión oficialista en la sede parlamentaria.

Siempre nos inquietó ver los fragmentos de las estatuas de Antonio Guzmán Blanco, “El saludante” y “El manganzón”, en el Museo Boulton de la ciudad capital, pues, asegurábamos, debieron quedar en pie como recordatorio de su prolongado dominio en el siglo XIX, al igual que la reflexión suscitada por el inmediato desmantelamiento de las esculturas alusivas en la Rusia del derrumbe soviético, como lo ejemplifican algunas escenas de la película “Good Bye, Lenin!” de Wolfgang Becker (2003). Ahora, comprendemos a cabalidad la necesidad y la razón terapéuticas de borrar todo vestigio de las dictaduras que, al burlarse de sus víctimas, nunca dejaron de publicitarse, emplear una intensa y perversa pedagogía, y de profundizar en la pretendida  religiosidad de sus desmanes.

Mayoritariamente huérfanos de alguna novedad o mérito estético, nada asombrará el activo y espontáneo desprecio hacia los murales de un oficialismo que se ofende cuando es atacada una que otra escultura alusiva al barinés, como si él mismo no ´consintió el impune derribo de la tradicional pieza de Colón hacia Plaza Venezuela, aun tratándose de una obra pública. Por ello, creemos, estamos a tiempo de salvar la memoria de lo que fue y ha sido este régimen que tarifó todas las paredes y rincones del país con su brochazo de indignidades, por lo que luce indispensable fotografiarlos y orbitarlos en las redes antes que la rabia les dé alcance.

Mueren prematuramente muchos inocentes en la Venezuela actual, más de lo que se sabe a través de los medios. Dios acoja en su Santa Gloria al muchacho que, apenas, por instantes, se supo venezolano.

Fotografías: LB (Caracas, 10/04/2018): Murales del Hospital Militar y de la Avenida San Martín.

16/04/2018:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/32395-barragan-

lunes, 26 de marzo de 2018

ENTRE EL ARDID Y LA EPOPEYA (5)

Mesianismo y corporación
Luis Barragán


La pretendida escuela y tradición ideológica, devino religión política explicando el siglo XXI venezolano. Compilación dirigida por Luis Alberto Buttó y José Alberto Olivar, bajo el título “Entre el ardid y la epopeya: Uso y abuso de la simbología en el imaginario chavista”, bajo el sello de  la  Editorial Negro Sobre Blanco (Caracas, 2018), también destacan, complementándose extraordinariamente, Thays Adrián Segovia y  “De la redención al sacrificio: retórica de Hugo Chávez a propósito de su enfermedad” [177-204];  Luis Fernando Castillo Herrera, “Amor y persuasión: el chavismo y la aplicación de elementos icónicos en la consecución del poder” [205-239]; y María Elena Ludeña Parján, “La música como elemento movilizador de las lealtades políticas en el gobierno de Nicolás Maduro” [231-249].

El ascenso del llamado chavismo al poder, respondió a la inmensa catástrofe política, social y económica que logró exitosamente versionar, apelando a la imaginería histórica y religiosa para alcanzar el terreno consumado de la liturgia, facilitada también por el empleo de la música, cual herramienta de manipulación emocional, modelador de conductas [177,180, 190, 234 s., 239].  La nuestra es, quizá, una experiencia pocas veces vista en la edificación de un mesianismo pretoriano, según la categoría contribuida por Castillo Herrera, que no es otra distinta a la del control militar de la política [210], aunque materialmente no hubiese sido posible sin las bonanzas petroleras de la centuria.

Indispensable, se alzó un poderoso mito que, como todo que se respete, reelaboró cuanto hecho precedente hubiese, por lo menos, en el equipaje cultural de sus oficiantes, convertidos en restauradores del pasado [189], siéndole una tarea fundamental la de recuperar y sacralizar fechas conocidas [191], por supuesto, aportando lo caprichosamente propio a un almanaque de conmemoraciones inauditas. Copioso calendario que ha impuesto el hábito de quemar las divisas escasas, mediante los fuegos artificiales obviamente importados que, de vez en cuando, notifican la existencia de la dictadura, aunque nunca competirán con el radical sincretismo del “mesías (que) había descendido con su túnica verde camuflaje (y su) mensaje de la nueva era”, importando poco la orfandad de iniciativas económicas y sociales concretas [212]. Y bastará con invocar textos, como la denominada Agenda Alternativa Bolivariana o el Cuaderno Azul, piezas de un evangelio tan inútil, anacrónico o convencional: propios de un pensamiento mágico-religioso, versamos sobre textos que delatan un asombroso retroceso en el terreno mismo de la cultura política de compararla con la centuria precedente.

De tamaña flaqueza, el mesianismo engranó con el pretorianismo subyacente, por una simbiosis o fusión, procurada por el líder [210, 213, 216], que, igualmente, nos lleva a confundir el sustantivo con sus adjetivaciones.  A nuestro juicio, los intereses corporativos suelen mantenerse en pie, aunque – digamos – antropológicamente apelen al mesianismo, o económicamente al mercantilismo, pudiendo tomar otras opciones que no alteran una definición de fondo en el mismo tránsito irwiniano del pretorianismo al militarismo.

Luego, la suma de uno y otro elemento, el militar y el mesiánico, inevitablemente nos lleva al uso de la violencia para la entronización del poder hoy establecido que tiene, por un excepcional y presunto cauce pacífico, por ejemplo, el de la multiplicación de los que se ha conocido como “puntos rojos”,  actividad proselitista, frecuentemente estridente, que permite o pretexta la recolección de firmas para la derogación del célebre decreto de Obama [234, 248]. Canalizando y abaratando el ineludible activismo proselitista del régimen, no sustituye ni sustituirá a las bayonetas que le sirven de soporte real, al apuntalar la abusiva influencia del sector militar en la sociedad, según la ya clásica aproximación de Domingo Irwin [210].

De claro trasfondo religioso, proveniente de las filas armadas, Chávez Frías hizo su auto-presentación como el hombre providencial [182], suscitando una categoría: la del mesías pretoriano. Versamos sobre un “concepto que engloba la esencia populista y subjetiva de un proyecto de Estado totalitario, sustentado en la idea de la desigualdad social como resultado de un modelo corrupto representado por los partidos de vieja data, donde la figura de Simón Bolívar se ubica como estandarte visual, moral e ideológico de un grupo que se atribuye un carácter providencial” [206 s.].

Mesías excluyente y selectivo, divisor de las masas, bajo vigilancia pretoriana [209, 238]. No obstante, con el cabal desarrollo de la mitología y el filo de las bayonetas, caracterizada la sucesión, no otra que la de madurato, por el discurso absolutamente irracional y la represión, tenemos algo más que un vigilante corporativo.

En condiciones y niveles superiores de calidad de vida, principiando la centuria, pudimos ofrecer una mejor resistencia, pero – hoy – al deterioro material generalizado, unimos el de carácter espiritual, ético y moral que va galopando. La tarea publicitaria y propagandística del régimen, lo emplea a fondo en la religiosidad política y, a pesar de la ineficacia de los sumos sacerdotes, sobreviviendo al percance trágico y decisivo de su enfermedad y muerte, se levanta fantasmal Chávez Frías, cual póliza cultural de seguro.

Hizo de la enfermedad una batalla ejemplar [194], despertando la devoción de propios y, por lo menos, el escepticismo de los extraños, dando por realizada una obra que hizo útil su sacrificio [188]. E, independientemente de los métodos chavistas para asegurar el apoyo electoral [207], bien señala Adrián Segovia el significativo tránsito de mesías a mártir, contribuyendo al bienestar colectivo [200 ss.], protagonizando el altar, pues, quizá por la ya muy remota la década, los mártires de los sesenta no sólo quedan muy atrás, sino que, en nada, ayudan a la necesidad de supervivencia del régimen que goza de su propio e intransferible relato al partir del 4-F.

Algo muy distinto es emplear a fondo, la imagen y el audio de Alí Primera, caso ubicado con exactitud por Ludeña Pariján [235 ss., 244 ss.], a quien no exceden de su papel complementario en el canto litúrgico, por lo demás, de un lado, saturador de las emisoras oficiales y del mismo metro de Caracas, poblándolo de resignado hastío ante la precariedad de sus servicios; y, por el otro, muestra evidente que la tal revolución ya no puede replicar el fenómeno cubano de la Nueva Trova.

Lo más importante es que, como todo mito, la promesa es la del eterno retorno, el renacimiento, el regreso, la resurrección [196 s.], apostando por la supervivencia del enemigo interno y del rol de los aparatos de inteligencia para recrearlo [209 ss.], pero el régimen está culturalmente desindustrializado y esa movilización y sensibilización que concede, por citar un caso, la música de protesta, queda reducida a la nostalgia de sus tiempos de expansión, atribuidos a la renovación universitaria y al Congreso de Cabimas [246].  Queda en pie, el vigilante corporativo frente al paisaje de un chavismo políticamente desahuciado y al que apelan sus sucesores desesperadamente por  lo que fue una poderosa simbología.

Ya no hay promesa valedera y las fáciles consignas, por mucho abolengo bolivariano que expongan, como el de la “mayor suma de felicidad posible”  [183], únicamente quedan para la denominación de ministerios o viceministerios. Luce insólito que la propia verborrea se convierta o trate de convertirse, sustituyéndolo, en un programa político, gravitando en un vacío teológico.

Los tres autores en cuestión, mueven el alfil sabiamente para suscitar un debate en los casilleros todavía enmudecidos, pues, de un modo u otro, la prédica oficialista asoló a quienes – supuestamente -  la adversaban. Quedamos ubicados frente a la corporación armada, cuyo turno de vigilancia ha pasado.

Ilustraciones: José Félix Rivas, según Martín Tovar y Tovar; y portada de la obra.

26/03/2018:
http://www.diariocontraste.com/2018/03/entre-el-ardid-y-la-epopeya-mesianismo-y-corporacion-por-luis-barragan-luisbarraganj/