EL PAÍS, 5 de enero de 2016
TRIBUNA »
Cegados por el Estado Islámico
La solución para derrotar al ISIS no es una invasión terrestre, porque ya es una organización global con franquicias locales. La única opción realista es frenar y deteriorar el califato y convertirlo en otro Estado fallido dentro de la región
Shlomo Ben Ami
El consenso general que surgió tras la matanza de París sugiere que sólo se puede derrotar al Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés) con una invasión terrestre de su Estado. Es un delirio. Aunque Occidente y sus aliados locales (los kurdos, la oposición siria, Jordania y otros países árabes suníes) llegaran a un acuerdo sobre quién proporcionaría el grueso de las tropas terrestres, el ISIS ya ha cambiado su estrategia. Se ha transformado en una organización global con franquicias locales capaces de causar estragos en capitales occidentales.
De hecho, el ISIS siempre ha sido el síntoma de un problema más profundo. La desintegración del Oriente Próximo árabe refleja la incapacidad de la región para encontrar un camino entre el nacionalismo secular en crisis, que ha dominado su sistema estatal desde la independencia, y una rama radical del islam en guerra contra la modernidad. El problema fundamental consiste en una lucha existencial entre Estados absolutamente disfuncionales y un tipo obscenamente salvaje de fanatismo teocrático.
Con esa lucha, en la que la mayoría de los regímenes de la región han agotado sus reservas ya limitadas de legitimidad, se está colapsando un orden regional centenario. Por cierto, Israel, Irán y Turquía —todos países con mayorías no árabes— probablemente sean los únicos Estados-nación genuinamente cohesionados de la región.
Durante años, Estados clave de la región —algunos muy queridos por Occidente, como Arabia Saudí y Qatar— en la práctica pagaron dinero a los yihadistas a cambio de protección. Es verdad que las guerras de EE UU en la región —tan destructivas como estúpidas— son básicamente responsables del caos en el que hoy está sumida la Media Luna Fértil. Pero eso no exculpa a las monarquías fundamentalistas árabes de su papel a la hora de revivir la visión del siglo VII que el ISIS (y otros) pretenden imponer.
El ejército de psicópatas y aventureros del ISIS fue creado como una startup por los magnates suníes en el Golfo que envidiaban el éxito de Irán con su apoderado chií libanés Hezbolá. Fue la combinación de una idea y el dinero para propagarla lo que creó este monstruo y alimentó su ambición de forjar un califato totalitario
Durante años, los wahabíes de Arabia han sido el origen del radicalismo islamista y el principal patrocinador de grupos extremistas en toda la región. Como señaló el exsenador norteamericano Bob Graham, el principal autor del informe clasificado del Senado sobre los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, “el ISIS es un producto de ideales saudíes” y “dinero saudí”. De hecho, Wikileaks cita a la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, que acusa a Qatar y Arabia Saudí de conspiración “con Al Qaeda, los talibán y otros grupos terroristas”.
Tampoco es particularmente convincente la Alianza militar de 34 países musulmanes contra el Estado Islámico creada por Arabia Saudí, ya que no es más que una lista hecha al azar sin apenas consultar a sus miembros. Pakistán confesaba estar en estado de shock al enterarse a través de la prensa de que formaba parte de tal coalición, en la cual el eje chií clave para la lucha contra ISIS —Irán, Siria e Irak— ni se menciona. La conquista de Ramadi por fuerzas iraquíes es una buena noticia; la batalla por Mosul será un desafío radicalmente diferente.
Se plantea, pues, una pregunta obvia: si regímenes suníes en la región colaboran con grupos terroristas, ¿cómo puede resultar creíble una cooperación de inteligencia con ellos o considerar una coalición para combatir al extremismo islámico? Los llamados regímenes pro-occidentales en el Oriente Próximo árabe simplemente no están en sintonía con Occidente respecto del significado y las implicaciones de la guerra contra el terrorismo, o inclusive sobre qué es el radicalismo violento.
Esta es una de las razones por las que una invasión del califato, con ejércitos respaldados por ataques aéreos occidentales, podría tener consecuencias imprevistas devastadoras (pensemos en la invasión de Irak por parte de George W. Bush). Es más, aunque se pudiera llegar a un acuerdo sobre división de las tareas, una invasión terrestre que le niegue al ISIS su base territorial en Irak y Siria simplemente lo obligaría a ocupar otras posiciones en una región que está colapsando en varias tierras de nadie.
En ese momento, el califa Abu Bakr al-Bagdadi, o algún potencial califa futuro, invariablemente combinaría el creciente caos de gestión política en la región con una campaña yihadista global, un proceso que, como hemos visto en París y otras partes, ya ha comenzado. A pesar de la grieta ideológica y estratégica entre el ISIS y Al Qaeda, no se puede descartar en absoluto una alianza contra el enemigo común: los regímenes árabes que están en el poder y Occidente. El propio Osama Bin Laden nunca desechó la idea de establecer un califato. Por cierto, su terrorismo era percibido como un preludio del califato.
Al mismo tiempo, Siria e Irán podrían explotar el caos inevitable para expandir su presencia en Irak; y todas los actores en el escenario político, incluida Turquía, se opondrían a un papel central para los kurdos. Estos últimos han demostrado ser combatientes extremadamente fiables y capaces, según lo han demostrado en las batallas para liberar las ciudades de Kobane y Sinjar del control del ISIS. Pero nadie puede pensar que sean la herramienta de Occidente para someter al corazón suní en Irak y Siria.
Tampoco está claro si Occidente es capaz de compensar a los kurdos con la formación de un Estado absolutamente propio. Las limitaciones geoestratégicas que han impedido la independencia kurda durante siglos son aún más agudas hoy.
Algunas de las consecuencias de una invasión árabe del califato respaldada por Occidente no son menos predecibles por no ser intencionadas. Finalmente terminaría generando una simpatía generalizada por el califato en toda la región, brindándole al ISIS una victoria de propaganda y una mayor inspiración para los jóvenes musulmanes alienados en Europa y otras partes para combatir a los cruzados y a los traidores musulmanes que se alinearon con ellos.
La única alternativa realista es más —mucho más— de lo mismo. Eso implica un esfuerzo constante y decidido para frenar la expansión del califato con operaciones de comando y fuerzas aéreas, recortar sus fuentes de financiación, profundizar y expandir la cooperación de inteligencia entre aliados creíbles, poner fin a la conspiración de las monarquías ricas en petróleo con grupos terroristas y fomentar reformas democráticas (sin involucrarse en grandes proyectos de construcción de Estado).
El Oriente Próximo árabe no es susceptible de cambios rápidos. Requiere un cambio endémico profundo que podría durar la mayor parte de este siglo. Por el momento, transformar el califato en otro Estado fallido en la región parece ser lo mejor que podemos esperar.
(*) Shlomo Ben-Ami, exministro de Relaciones Exteriores israelí, es vicepresidente del Toledo International Center for Peace. Es autor de Cicatrices de guerra, heridas de paz: la tragedia arabe-israeli.
Ilustración: "
En esta caricatura un supuesto miembro de ISIS ataca, sin éxito, un lápiz, el “arma” de los caricaturistas. (RESISTART.IR/CNN)", en: http://www.diariolavoz.net/2015/06/01/iran-sede-de-un-concurso-de-caricaturas-contra-isis/
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miércoles, 13 de enero de 2016
lunes, 23 de noviembre de 2015
MODELO DE FINANCIAMIENTO
EL PAÍS, Madrid, 16 de noviembre de 2015
TRIBUNA »
Así se financia el terror yihadista
El ISIS saca dinero de los secuestros, el contrabando y ahora, además —último
y surrealista giro del conflicto sirio— del tráfico de refugiados y el éxodo
de inmigrantes causado por la desestabilización de Oriente Próximo
Loretta Napoleoni
Quince meses después del inicio de la campaña de bombardeos por parte de la gran coalición del presidente Obama, los seguidores europeos del Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés) vuelven a golpear en París y causan una matanza. Es evidente que el reclutamiento y la radicalización de los militantes avanzan a buen ritmo. El Estado Islámico no deja de asombrarnos, y las dos cosas que más estupefacción nos producen son la capacidad que tiene de autofinanciarse y lo barata que resulta la radicalización en Europa.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Desde hace varios meses, el ISIS está rentabilizando también el éxodo de los refugiados. Son millones y millones de dólares. Este es el último y surrealista giro del conflicto sirio.
Tras el estallido de la guerra civil en Siria, en 2011, el negocio de los secuestros experimentó una enorme expansión. Para financiarse, las bandas de delincuentes y los grupos yihadistas secuestraban a sirios acomodados, a veces durante unas horas, para dejarlos en libertad a cambio de jugosos rescates. A medida que los sirios más ricos se fueron a Turquía y Líbano, los secuestradores trasladaron su atención a los occidentales, a los que muchas veces revendían a grupos armados más fuertes como el Estado Islámico o Al Nusra, la sucursal de Al Qaeda en Siria. Estas organizaciones disponen de la capacidad, la estructura y los fondos necesarios para tenerlos prisioneros incluso durante periodos prolongados, y además saben cómo utilizar los rescates durante las negociaciones con las potencias occidentales.
A diferencia de Al Nusra, el ISIS siempre ha considerado a los rehenes como una inversión a largo plazo. Dependiendo de las circunstancias, su valor político puede ser más alto si están muertos que si están vivos. Es lo que sucedió con Kenji Goto y Haruna Yukawa, los dos rehenes japoneses decapitados en enero de 2015. Al parecer, los ejecutaron como represalia contra la negativa del Gobierno japonés a pagar un rescate de 200 millones de dólares, 100 por cada uno. Pero el ISIS no estaba interesado en el rescate, y por eso exigió una cifra demasiado alta en comparación con otros casos.
Según un mediador europeo que negoció en 2014 el rescate de varios rehenes, los europeos han pagado entre uno y seis millones de dólares por rehén. Y todavía son más bajos los rescates exigidos por prisioneros no occidentales, como los empleados de la Embajada turca en Mosul, capturados tras la conquista de la ciudad a manos de las milicias del ISIS.
En total, se calcula que el Estado Islámico ha obtenido entre 70 y 100 millones de dólares en rescates, es decir, mucho menos de los 200 demandados en el caso de los dos japoneses. Está claro que el objetivo era cortarles la cabeza y hacer circular en Internet el vídeo de la ejecución para humillar al Gobierno japonés y aterrorizar a la población. Para el califato, al contrario que para otros grupos yihadistas, los secuestros no son una fuente importante de ingresos. Por otra parte, la ejecución de un rehén representa una pérdida neta, porque no permite recuperar ni siquiera el dinero pagado para comprarlo y mantenerlo en prisión.
Es un modelo horizontal y orgánico: los terroristas deciden cómo atentar y cómo obtener fondos
Es difícil establecer el valor de cada rehén en el mercado sirio, pero los estadounidenses y los británicos son los más caros, y es probable que el ISIS llegara a pagar 100 millones de dólares por James Foley y John Cantlie. Mucho menos debieron de costar los dos japoneses, capturados antes de que el primer ministro Abe prometiera 200 millones de dólares en ayuda humanitaria para los afectados por el conflicto. En ese momento, dejaron de ser simples rehenes para convertirse en peones políticos en manos del ISIS.
El negocio de los rehenes occidentales es una fuente de financiación importante para los grupos armados y criminales en Siria desde 2012. Ahora bien, en 2015, se ha vuelto mucho más rentable el tráfico de refugiados. Basta tener en cuenta dos datos: uno, que el viaje hasta Grecia cuesta entre 5.000 y 7.000 euros por persona, según el método de transporte. Eso significa un beneficio mensual para los traficantes de aproximadamente 100 millones de euros. Y otro, que a eso se añaden las llamadas economías de escala. Los mismos camiones con los que se traslada a los sirios a través de Turquía vuelven llenos de productos de contrabando que no se encuentran en el mercado sirio, como harina para el pan o pilas eléctricas. La compra se hace con el dinero en efectivo que los refugiados han pagado a los traficantes.
Cada día, una flota de camiones, camionetas, autobuses y automóviles atraviesa los pasos fronterizos entre Siria y Turquía controlados por el ISIS, que cobra una tasa por cada refugiado, obra de arte, barril de petróleo, etcétera, que sale de Siria, y otra por cada cargamento de contrabando que entra. Se calcula que el negocio proporciona al Estado Islámico entre 300.000 y 500.000 euros semanales, según el número de personas y el valor de las mercancías.
Varios negociadores en secuestros de europeos reconocen que la progresiva desestabilización de Siria, Irak y las zonas limítrofes es ventajosa para las finanzas del ISIS y los delincuentes sirios vinculados a él.
Todo es posible gracias a la tecnología, las armas baratas y la captación de yihadistas europeos
A juzgar por los motivos alegados por los autores de los atentados de París, los bombardeos sobre Siria e Irak contribuyen a facilitar el reclutamiento de combatientes en Europa con un coste ridículo. Fuera por el 11-S o por los atentados de 1998 contra las Embajadas estadounidenses en África, el mayor gasto que tenía Al Qaeda era el de la radicalización y el adiestramiento de los terroristas. Hoy, el adoctrinamiento del ISIS se lleva a cabo sobre todo en la Red, y con costes peligrosamente cercanos a cero. Los reclutas son europeos, jóvenes y jovencísimos musulmanes, a menudo nacidos en Europa, por lo que no necesitan trasladarse. También en la Red se lleva a cabo parte del adiestramiento: es posible planificar un atentado en un chat y entrenarse como guerrillero con una amplia gama de videojuegos. De ahí que el coste unitario de los atentados terroristas en Europa haya descendido.
El califato no necesita utilizar el modelo piramidal de Al Qaeda, con un cerebro central que decidía y financiaba en su totalidad las operaciones. Al contrario, el ISIS utiliza un modelo horizontal y orgánico: deja a los terroristas dispersos por el mundo la libertad de decidir los atentados, cómo realizarlos y cómo financiarlos. Todo ello es posible gracias a la tecnología, la amplia oferta de armas a precios muy asequibles y la popularidad del yihadismo en Europa y el resto del mundo. Un balance muy negativo tras 15 meses de bombardeos.
(*) Loretta Napoleoni es economista.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia
Cfr.
Ignacio Alvarez-Ossorio: http://elpais.com/elpais/2015/11/20/opinion/1448027490_349119.html?rel=cx_articulo#cxrecs_s
Loretta Napoleoni:http://elpais.com/elpais/2015/06/27/opinion/1435427351_770200.html, http://elpais.com/elpais/2015/01/08/opinion/1420732249_987366.html, http://elpais.com/elpais/2014/08/25/opinion/1408966217_268844.html, y http://elpais.com/elpais/2015/01/08/opinion/1420732249_987366.html
TRIBUNA »
Así se financia el terror yihadista
El ISIS saca dinero de los secuestros, el contrabando y ahora, además —último
y surrealista giro del conflicto sirio— del tráfico de refugiados y el éxodo
de inmigrantes causado por la desestabilización de Oriente Próximo
Loretta Napoleoni
Quince meses después del inicio de la campaña de bombardeos por parte de la gran coalición del presidente Obama, los seguidores europeos del Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés) vuelven a golpear en París y causan una matanza. Es evidente que el reclutamiento y la radicalización de los militantes avanzan a buen ritmo. El Estado Islámico no deja de asombrarnos, y las dos cosas que más estupefacción nos producen son la capacidad que tiene de autofinanciarse y lo barata que resulta la radicalización en Europa.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Desde hace varios meses, el ISIS está rentabilizando también el éxodo de los refugiados. Son millones y millones de dólares. Este es el último y surrealista giro del conflicto sirio.
Tras el estallido de la guerra civil en Siria, en 2011, el negocio de los secuestros experimentó una enorme expansión. Para financiarse, las bandas de delincuentes y los grupos yihadistas secuestraban a sirios acomodados, a veces durante unas horas, para dejarlos en libertad a cambio de jugosos rescates. A medida que los sirios más ricos se fueron a Turquía y Líbano, los secuestradores trasladaron su atención a los occidentales, a los que muchas veces revendían a grupos armados más fuertes como el Estado Islámico o Al Nusra, la sucursal de Al Qaeda en Siria. Estas organizaciones disponen de la capacidad, la estructura y los fondos necesarios para tenerlos prisioneros incluso durante periodos prolongados, y además saben cómo utilizar los rescates durante las negociaciones con las potencias occidentales.
A diferencia de Al Nusra, el ISIS siempre ha considerado a los rehenes como una inversión a largo plazo. Dependiendo de las circunstancias, su valor político puede ser más alto si están muertos que si están vivos. Es lo que sucedió con Kenji Goto y Haruna Yukawa, los dos rehenes japoneses decapitados en enero de 2015. Al parecer, los ejecutaron como represalia contra la negativa del Gobierno japonés a pagar un rescate de 200 millones de dólares, 100 por cada uno. Pero el ISIS no estaba interesado en el rescate, y por eso exigió una cifra demasiado alta en comparación con otros casos.
Según un mediador europeo que negoció en 2014 el rescate de varios rehenes, los europeos han pagado entre uno y seis millones de dólares por rehén. Y todavía son más bajos los rescates exigidos por prisioneros no occidentales, como los empleados de la Embajada turca en Mosul, capturados tras la conquista de la ciudad a manos de las milicias del ISIS.
En total, se calcula que el Estado Islámico ha obtenido entre 70 y 100 millones de dólares en rescates, es decir, mucho menos de los 200 demandados en el caso de los dos japoneses. Está claro que el objetivo era cortarles la cabeza y hacer circular en Internet el vídeo de la ejecución para humillar al Gobierno japonés y aterrorizar a la población. Para el califato, al contrario que para otros grupos yihadistas, los secuestros no son una fuente importante de ingresos. Por otra parte, la ejecución de un rehén representa una pérdida neta, porque no permite recuperar ni siquiera el dinero pagado para comprarlo y mantenerlo en prisión.
Es un modelo horizontal y orgánico: los terroristas deciden cómo atentar y cómo obtener fondos
Es difícil establecer el valor de cada rehén en el mercado sirio, pero los estadounidenses y los británicos son los más caros, y es probable que el ISIS llegara a pagar 100 millones de dólares por James Foley y John Cantlie. Mucho menos debieron de costar los dos japoneses, capturados antes de que el primer ministro Abe prometiera 200 millones de dólares en ayuda humanitaria para los afectados por el conflicto. En ese momento, dejaron de ser simples rehenes para convertirse en peones políticos en manos del ISIS.
El negocio de los rehenes occidentales es una fuente de financiación importante para los grupos armados y criminales en Siria desde 2012. Ahora bien, en 2015, se ha vuelto mucho más rentable el tráfico de refugiados. Basta tener en cuenta dos datos: uno, que el viaje hasta Grecia cuesta entre 5.000 y 7.000 euros por persona, según el método de transporte. Eso significa un beneficio mensual para los traficantes de aproximadamente 100 millones de euros. Y otro, que a eso se añaden las llamadas economías de escala. Los mismos camiones con los que se traslada a los sirios a través de Turquía vuelven llenos de productos de contrabando que no se encuentran en el mercado sirio, como harina para el pan o pilas eléctricas. La compra se hace con el dinero en efectivo que los refugiados han pagado a los traficantes.
Cada día, una flota de camiones, camionetas, autobuses y automóviles atraviesa los pasos fronterizos entre Siria y Turquía controlados por el ISIS, que cobra una tasa por cada refugiado, obra de arte, barril de petróleo, etcétera, que sale de Siria, y otra por cada cargamento de contrabando que entra. Se calcula que el negocio proporciona al Estado Islámico entre 300.000 y 500.000 euros semanales, según el número de personas y el valor de las mercancías.
Varios negociadores en secuestros de europeos reconocen que la progresiva desestabilización de Siria, Irak y las zonas limítrofes es ventajosa para las finanzas del ISIS y los delincuentes sirios vinculados a él.
Todo es posible gracias a la tecnología, las armas baratas y la captación de yihadistas europeos
A juzgar por los motivos alegados por los autores de los atentados de París, los bombardeos sobre Siria e Irak contribuyen a facilitar el reclutamiento de combatientes en Europa con un coste ridículo. Fuera por el 11-S o por los atentados de 1998 contra las Embajadas estadounidenses en África, el mayor gasto que tenía Al Qaeda era el de la radicalización y el adiestramiento de los terroristas. Hoy, el adoctrinamiento del ISIS se lleva a cabo sobre todo en la Red, y con costes peligrosamente cercanos a cero. Los reclutas son europeos, jóvenes y jovencísimos musulmanes, a menudo nacidos en Europa, por lo que no necesitan trasladarse. También en la Red se lleva a cabo parte del adiestramiento: es posible planificar un atentado en un chat y entrenarse como guerrillero con una amplia gama de videojuegos. De ahí que el coste unitario de los atentados terroristas en Europa haya descendido.
El califato no necesita utilizar el modelo piramidal de Al Qaeda, con un cerebro central que decidía y financiaba en su totalidad las operaciones. Al contrario, el ISIS utiliza un modelo horizontal y orgánico: deja a los terroristas dispersos por el mundo la libertad de decidir los atentados, cómo realizarlos y cómo financiarlos. Todo ello es posible gracias a la tecnología, la amplia oferta de armas a precios muy asequibles y la popularidad del yihadismo en Europa y el resto del mundo. Un balance muy negativo tras 15 meses de bombardeos.
(*) Loretta Napoleoni es economista.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia
Cfr.
Ignacio Alvarez-Ossorio: http://elpais.com/elpais/2015/11/20/opinion/1448027490_349119.html?rel=cx_articulo#cxrecs_s
Loretta Napoleoni:http://elpais.com/elpais/2015/06/27/opinion/1435427351_770200.html, http://elpais.com/elpais/2015/01/08/opinion/1420732249_987366.html, http://elpais.com/elpais/2014/08/25/opinion/1408966217_268844.html, y http://elpais.com/elpais/2015/01/08/opinion/1420732249_987366.html
lunes, 1 de junio de 2015
EL HORROR EXTENDIDO

La expansión sin límites del Estado Islámico (ISIS)
José Rafael Revenga
Un año después del anuncio de la creación del Califato del Estado Islámico, ISIS
combina actos de terrorismo con operaciones de guerra convencionales y
recientemente con la posesión de un dispositivo nuclear
• Palmira y Ramadi ocupadas
• Siria e Irak fraccionadas
• Explosión de bombas en mezquitas en Arabia Saudí
• Territorio de operaciones en Yemen
• Terrorismo en Libia
• Un artefacto nuclear por explotar
Un ISIS nuclear
Mientras con razón gran parte de la opinión mundial
manifiesta su consternación frente a la destrucción de bienes culturales
patrimoniales de la humanidad como consecuencia de la toma de Palmira (Siria)
por efectivos del Ejército Islámico, la cual también ha generado una crisis de
desplazamiento migratorio de decenas de miles de personas escandalizadas por el
asesinato de centenares de niños y mujeres por supuestas blasfemias, el ISIS se
ufana de tener la capacidad de adquirir un arma nuclear proveniente de Pakistán
en el plazo de un año.
Como es de esperar los voceros oficiales de las naciones
amenazadas se han esforzado en negar la credibilidad de lo que consideran un
alarde sin fundamento. Puede serlo o no. No obstante, el tema viene agitándose
en las plataformas comunicaciones de las redes sociales desde fines del 2014.
Se trataría de una bomba sucia armada con un lote de unos 40
kilos de uranio radioactivo extraído de los laboratorios de una universidad
iraquí en junio del 2014 cuando los islamistas fanáticos toman el control de la
ciudad de Mosul. El objetivo sería hacer explotar el dispositivo en
Londres según lo han hecho saber varios
ciudadanos ingleses convertidos al Islamismo radical.
Hace unas dos semanas, Theresa May, Home Secretary de Gran
Bretaña –equivalente a un ministerio de relaciones interiores- alertó que
grupos extremistas vinculados a ISIS estaban en capacidad de adquirir armas
nucleares y biológicas para utilizarlas en un ataque en suelo doméstico.
Según ella:
“Si ISIS es exitoso en consolidar firmemente el control
sobre el territorio que ya ocupan en Siria e Irak, veremos el primer autentico
estado terrorista del mundo establecido a pocas horas de vuelo de nuestra
nación”.
“Veremos a terroristas dotados de un espacio para diseñar
ataques contra nosotros, para equipar a sus hombres y mujeres y fabricar nuevos
métodos para matar indiscriminadamente”.
“Conocemos el riesgo, muchas veces profetizado pero, gracias
a Dios, aun no cristalizado, que con la capacidad de un estado detrás de ellos,
los terroristas alcancen a adquirir armas químicas, biológicas o mismo
nucleares para atacarnos”.
“No debemos dudar. No debemos retirarnos de nuestra
responsabilidad. No debemos dejarnos llevar hacia el peligro y la inseguridad.
Mientras todavía tengamos la oportunidad, debemos actuar para destruirlos”.
Obama duda
Casi simultáneamente en Washington, DC se levanta una ola de
críticas en relación a la falta de un curso de acción efectivo por parte del
Presidente Obama. En verdad, es difícil
explicar y menos justificar que después de reconocer la amenaza de un grito de
guerra religiosa emanado de un supuesto Califato por extenderse desde Marruecos
hasta la India y de ser blancos de miles de misiones de ataque aéreo, los
efectivos del Ejército Islámico han consolidado sus posiciones en el norte de
Siria y en el oeste y centro de Irak y ahora, después de la toma de Palmira en
Siria y Radami en Irak, están por capturar ambas capitales.
El Presidente Obama no encuentra nada mejor que decir que la
perdida de Radami a solo 120 km de Bagdad era solo un “revés táctico”. Sin embargo, su Secretario
de Defensa, Ashton B. Carter, reconoció el domingo 24.05 que el ejército iraquí
no había demostrado voluntad de combate
en la defensa de Ramadi:
“Tenían una amplia superioridad numérica y a pesar de eso
decidieron batirse en retirada y abandonar sus posiciones…Eso me dice a mí, y
pienso que a la mayoría de nosotros, que tenemos un problema con la voluntad de
los iraquíes para palear y defenderse”.
¿Cómo contener la expansión?
Hasta ahora la participación de EE.UU. se limita a entrenar
y equipar algunas divisiones del Ejército de Irak. En la apresurada marcha
hacia atrás los militares iraquíes abandonaron tanques, lanzamisiles, piezas de
artillería, carros blindados y un centenar de HUMVEES provistos por los EE.UU. Esto obligó a la
fuerza aérea estadounidense a activar, a partir del jueves 20.05, múltiples
misiones de cazabombarderos para poner fuera de acción a su propio armamento.
Los sucesos ponen de manifiesto las fallas en la política de
contención asumida por Washington en cuanto a limitar y eventualmente
neutralizar la expansión de ISIS. Se ha querido asumir y vender a la opinión pública estadounidense
una postura aséptica (hands-off) según la cual un barraje de misiones aéreas
mas el entrenamiento y equipamiento de las fuerzas armadas locales podían
“derrotar y destruir” a un ejército de insurgentes. La burbuja de las ilusiones
de una victoria militar a control remoto se ha desinflado debido al fracaso en
detener la progresiva toma de territorio llevada a cabo.
La expansión multidimensional de ISIS
Un analista de Rand Corporation describe el cambio
estratégico del despliegue ocupacional del Ejercito Islámico en Irak:
“Actualmente se están comportando mas como un grupo de
insurgentes. Se están escondiendo, se movilizan en pequeños grupos, se están
tratando de protegerse por que se dan cuenta que si se exponen a contactos
visuales o aéreos las fuerzas de la coalición los atacaran como blancos”.
ISIS parece concentrar sus avances en la provincia de Anbar
en el corredor que parte al oeste de Bagdad
desde la frontera con Siria a partir de la toma el 24.05 del pueblo al
Tanf y de sus renovados avances sobre Haditha al oeste de Ramadi para irse aproximando a los suburbios
occidentales de Bagdad. Además de las tácticas convencionales para ocupar y
controlar el territorio del enemigo ISIS desarrolla una campana publicitaria de
sus ejecuciones masivas de la población civil y acomete actos terroristas eficaces
con la utilización de carros-bombas.
A una decena de miles de kilómetros de los acontecimientos y
a pesar de la copiosa información al respecto resulta arriesgado formular
hipótesis sobre el por qué del fallo estratégico.
Sin embargo, a primera vista parecería que el esfuerzo
militar anti-ISIS se ha concentrado en blancos existentes sin tener en cuenta a
donde se dirigían los fundamentalistas y sin incluir en la ecuación su
capacidad de movilización, flexibilidad e imaginación táctica.
Y ahora, ¿Qué hacer?
¿Más de lo mismo? ¿Qué tipo de apoyo externo se requiere para convertir a las
fuerzas armadas iraquíes en un factor exitoso para desalojar a ISIS?
El Secretario del Pentágono parece no tener respuesta:
“Ahora nuestros esfuerzos están dedicados a proveer a las
fuerzas terrestres de Irak con el equipo y el entrenamiento e intentar motivar
su voluntad para el combate…Si llegara el momento cuando necesitemos cambiar el
tipo de apoyo que estamos brindando a las fuerzas iraquíes, haremos esa
recomendación. Pero lo que paso en Ramadi fue el fracaso de la fuerzas iraquíes
para pelear”.
Irán llena el vacío y enfrenta al Estado Islámico en Irak
El Presidente Obama reconoce el dilema de no involucrar a
los EE.UU. en una guerra territorial tipo la invasión de Irak decretada pero al mismo tiempo no contar con el
espíritu de combate de las fuerzas nacionales:
“Si los mismos iraquíes no tienen la voluntad o la capacidad
de llegar a un acomodo político requerido para gobernar, si no están dispuestos
a combatir por la seguridad de su país, no podemos hacerlo por ellos”.
Si estos son los criterios prevalecientes, el actual
gobierno iraquí es insostenible. Irán, a la vez, se verá obligado a ocupar la
región oriental de Irak para proteger a la población chiita.
La amenaza de la toma del territorio iraquí y de su capital
Bagdad por el Ejército Islámico -integrado por radicales sunís
fundamentalistas- es tan grave para Irán y su población chií en su frontera
occidental que el Mayor General Qassem Soleimani, comandante de las fuerzas
especiales Quds, ha decidido enfrentar a
los invasores en ausencia de un compromiso eficaz de EE.UU.:
“Hoy, en la pelea contra este peligroso fenómeno, nadie está
presente salvo Irán. Obama no ha hecho nada para confrontar a ISIS: no
demuestra esto que no hay voluntad en América para enfrentarlo”.
Esto ha llevado a la presencia activa del Cuerpo de
Guardianes Revolucionarios Islámicos de Irán el cual ha asumido el combate
contra ISIS dando lugar a la aparente contradicción de una coalición accidental
entre Irán y USA frente al mismo enemigo.
El desenlace final apunta a que después de neutralizar los avances de
ISIS, Irán de hecho se posesionara de la
crucial provincia de Anbar.
Mientras tanto, las fuerzas pro-gobierno, integradas por el
ejercito oficial, los combatientes tribales suníes y las milicias chiíes
provenientes de Irán, han iniciado un intento de recapturar Ramadi con la
ocupación de un pequeño pueblo en sus afueras
En otras palabras, la alineación militar consiste de un lado
las fuerzas especiales iraníes más voluntarios suníes (el Hashed al-Shaabi) en
frente el Ejercito Islámico el cual lleva a cabo una guerra no-convencional. El
apoyo logístico de los EE.UU. a una casi inexistente fuerza iraquí convencional
solo juega un papel muy reducido.
La retoma de Ramadi
En el primer día (martes 26.05) de la “gran ofensiva” para
retomar a Ramadi por parte del gobierno del Primer Ministro Al Abadi, ISIS desata otra muestra de su capacidad
asimétrica al atacar por medio de camiones-bomba suicidas, en medio de una
brutal tempestad de arena, a los
contrincantes en su sitio de concentración en las afueras de Fallujah,
ciudad ubicada al este de Ramadi la cual
se encuentra en manos de ISIS desde hace varios meses.
El Estado Islámico ha demostrado una increíble capacidad
ofensiva para actuar en las dos naciones –Siria e Irak- al tomar, casi
simultáneamente, a Palmira –a unos 240
lm al noreste de Damasco y a Ramadi a unos 110 km al oeste de Bagdad- sin
enfrentar una resistencia militar de ninguno de los ejércitos convencionales
apoyados en diverso grado por los EE.U. Esto ha creado un desanimo en ambos
gobiernos involucrados en cuanto al apoyo real estadounidense para combatir a
un enemigo común.
Otra paradoja: las milicias chiíes iraníes están a la vanguardia
de la defensa de la población suni de Irak frente a los yihadistas del EI.
Obviamente, Irán no puede tolerar que Irak caiga en manos de los suníes
fundamentalistas. Al mismo tiempo, la población suni ve con recelo la presencia
militar iraní y fácilmente puede llegar a considerar que vivir bajo el mando de
ISIS es la mejor de las opciones dada la fraternidad religiosa con el EI.
El ejército iraquí, apoyado o comandado por las milicias
chiíes iraníes al-Hashd al-Shaabi, desarrolla una ofensiva al norte de Bagdad
para retomar la refinería en Beiji en la provincia Salaheddin y cercar a los
efectivos yihadistas en Ramadi al interrumpir sus líneas de suministro.
Todas estas iniciativas están marcadas por un alto grado de
improvisación y ausencia de prospectiva en cuanto a los próximos blancos
militares del Estado Islámico al concentrarse en batallas dadas en frentes
convencionales relativamente estáticas.
Para complicar el escenario se estima que 85% de los tres
millones sunís desplazados por los avances del ejecito yihadista buscan refugio cada vez más cerca a Bagdad
para escapar al Estado Islámico creando un problema de refugiados y de
tensiones adicionales con los chiíes.
Siria fracturada, ¿Caerá Damasco?
En relación al apoyo al gobierno del presidente sirio Basher
al-Assad, el Ministro de Relaciones Exteriores de Siria, Walid al-Moallem,
critico a la coalición occidental que intenta impedir que la región kurda al
norte del país caiga en manos de ISIS como una “ilusión”.
Además de las ejecuciones masivas perpetradas en la
ocupación de Palmira, ISIS mantiene como rehenes a unos 210 sirios cristianos
por cada uno de los cuales exige un rescate de $100.000.
A la par del desarrollo de las acciones militares del EI que
amenazan la toma de Bagdad, en Siria los yihadistas se aproximan a Damasco al
tomar las instalaciones de las minas de fosfato a unos 70 km al sur de Palmira
y controlar la principal autopista de acceso a la capital Damasco a pesar que
han sido objeto de 160 misiones de ataque aéreo.`
EE.UU sin opciones de acción
Estamos en presencia de un intento de cercar y sitiar a las
fuerzas militares del EI presentes en Ramadi utilizando la base militar en
Habbaniyah. El desenlace no será a corto plazo y es probable que los yihadistas
abran otros frentes de batalla que tomen de sorpresa al ejército iraquí y a las
Fuerzas de Movilización Popular iraníes.
Igualmente hay que incluir en la ecuación de las operaciones
militares a las tribus suníes las cuales lejos de combatir a sus
correligionarios invasores se pueden unir a ellos en el propósito de desplazar
a los chiíes del gobierno de Irak.
A raíz del desplome del ejército regular iraquí en Ramadi
EE.UU. no encuentra otra alternativa que la de desplazar su apoyo de
inteligencia, entrenamiento y equipamiento a los jefes tribales suníes en Irak.
De hecho, esta opción implica el desprenderse de las fuerzas armadas iraquíes
lo cual eventualmente pudiera generar un enfrentamiento entre las milicias
chiíes iraníes y las tribus suníes iraquís hasta ahora coincidentes en el
enfrentamiento con el EI.
En la práctica este cambio de estrategia de apoyo conlleva
un desvió muy importante del financiamiento estadounidense otorgado a las
Fuerzas de Seguridad de Irak por un monto de $1.600 millones (ver documento
oficial) de los cuales solo $400 millones han sido desembolsados. Es razonable
suponer que hasta la fecha solo una mínima parte -$24 millones- ha llegado a manos de las
tribus.
La misma toma de Ramadi fue precedida por una serie de ataques suicidas durante dos meses. El 11.03
desato cinco ataques terroristas en los cuales sed auto-sacrificaron combatientes
provenientes de Bélgica, Australia, Siria, el Cáucaso y Uzbeka.
Otra alternativa para los EE.UU. es insertar (embed) a
“entrenadores y asesores estadounidenses” en las tropas iraquíes oficiales en
el frente de batalla lo cual puede ser que aumente la eficacia del combate
anti-EI. indudablemente aumenta el riesgo de bajas imputables a la
administración del presidente Obama a pesar de no autorizar formalmente a
unidades de tropa “pies en tierra”. Hoy ya hay unos 3.000 efectivos que cumplen
esa función. Colocarlos en la línea de ataque es correr un riesgo mayor sin
estar seguro acerca de su efectividad. En todo caso, el Jefe del Estado Mayor
del Ejército, General Raymond Odierno, reafirmó el 28.05 el criterio que EE.UU.
no debería enviar tropas de combate.
El jueves 28.05 el EI dio un nuevo ejemplo de su estrategia
multidimensional y multifrente al hacer estallar dos carros bomba en los
estacionamientos de dos hoteles de lujo en el centro de la capital Bagdad con
un saldo de 15 víctimas iraquíes y unos 42 heridos. Es una fórmula que asocia
tomas de territorio, actos brutales contra los prisioneros y los habitantes y
terrorismo con ataques suicidas. Otro ejemplo de la diversidad de formulas
ofensivas utilizadas por el EI es un segundo ataque suicida el viernes 29.05
contra la mezquita Imam al-Hussein en la ciudad de Damman en Arabia Saudí.
“El Estado Islámico no oculta el hecho de que tienen toda la
intención del mundo atacar EE.UU. en su territorio”
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