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lunes, 26 de junio de 2017

URGENTE

EL UNIVERSAL, Caracas, 20 de junio de 2017
El Gobierno de transición
Luis Ugalde

Todo gobierno medianamente democrático si llega a una deslegitimación y fracaso parecidos a los de Maduro, renuncia y convoca a elecciones. La Constitución venezolana para situaciones similares prevé el referendo para revocar al Presidente antes de su término. Maduro tramposamente lo impidió; luego anuló la Asamblea Nacional y aplazó las elecciones regionales; ahora pretende eliminar la Constitución con una “constituyente” no convocada por el único que lo puede hacer, el pueblo.  Es una locura pensar que la actual desesperación, deba y pueda prolongarse hasta fines de 2018. El creciente sufrimiento de la gente pide a gritos cambio ya: cambio de presidente y de régimen, con decisiones inmediatas para no seguir muriendo en la calle con la brutal represión o por hambre y falta de medicinas, a causa de la corrupción e ineptitud gubernamentales. El Ejecutivo se ha convertido en verdugo del pueblo y se ha vuelto tiránico. Cambio ya para rescatar la Constitución y emprender de inmediato el camino de la reconstrucción, evitando más muertes y miseria. Para salir de este régimen sin esperanza hace falta cuanto antes un gobierno nacional de transición que tome de modo excepcional medidas de emergencia y convoque elecciones democráticas, previo saneamiento con remoción de los ilegales magistrados del TSJ y de los miembros serviles del CNE.
Urge hablar públicamente para madurar un gobierno de transición saliendo del  actual Ejecutivo deslegitimado. Sería un grave error pensar en elecciones inmediatas. Antes necesitamos atender con apoyo internacional la creciente emergencia humanitaria propia de una postguerra, liberar a todos los presos políticos, abrir el regreso de los exiliados, convocar a los empresarios a la activación de la emergencia productiva y atraer a los inversionistas con un nuevo espíritu democrático, libre iniciativa y garantías jurídicas. Urgen el refinanciamiento de la deuda y multimillonarios préstamos económicos para insumos productivos y para necesidades vitales de consumo. Nada de esto podría conseguir una nueva dictadura militar y tampoco un frágil ganador de elecciones partidistas con todos los demás (chavistas o no) en la oposición. Es necesario un gobierno de transición con metas claras y tareas concretas, con amplio apoyo nacional por encima de parcelas partidistas. Un gobierno que incluya a opositores y chavistas, unidos  en un esfuerzo de salvación nacional. Tal vez hace un año el gobierno de Maduro hubiera podido abrir este camino, pero ahora es imposible.
El gobierno de transición debe fijar fecha de elecciones libres antes de un año, con condiciones democráticas y transparencia. Mientras ese gobierno responde a la población con medidas urgentes, a los diversos grupos políticos y sociales les corresponde llegar antes de las elecciones a una especie de Pacto de Gobernabilidad, con el compromiso de reconocer y apoyar a quien gane la Presidencia. Pacto con un programa básico de salvación nacional y de reconstrucción, de no menos de 10 años, apoyado por gobernantes y opositores democráticos. Todo ello imposible sin un gran apoyo internacional político, económico y humanitario.

Entraos derrotados a la modernidad del siglo XXI y a la superación de la pobreza. Ahora tenemos que subir una escarpada alta montaña de reconstrucción y no pensar ilusamente que con salir de este gobierno la tarea está hecha. Pero antes de empezar la subida enfrentamos un bloqueo dictatorial que impide avanzar. Quitar ese obstáculo es condición indispensable para seguir, pero, por terquedad de un régimen corrupto y sin esperanza se nos van en ello vidas, tiempo y energía, cuando urge desarrollar negociaciones e imaginación constructiva.  La atención debe centrarse en la difícil subida de mañana y los requisitos para coronarla con éxito. Sin dejar la actual protesta de calle (acción decisiva para desbloquear los caminos constitucionales) debemos simultáneamente empezar a formar un gobierno de transición con hombres y mujeres de diversa procedencia pero unidos con claridad programática y  decididos a no prolongarse en el poder más allá de los meses de transición emergente. Un Gobierno de Transición, con todas las de la ley, con una Fuerza Armada decididamente democrática y defensora de la Constitución. Basarnos en la Constitución y en lo que nos queda de instituciones legítimas; en primer lugar la Asamblea Nacional en alianza con el pueblo sufriente alzado y con la Fiscal convertida en defensora de la democracia y unidos en el rescate del CNE y TSJ. La Fuerza Armada está obligada e invitada a asumir su responsabilidad constitucional y democrática en la difícil reconstrucción del país, con lo que recuperará los perdidos reconocimiento y afecto del pueblo.
La alegría de Venezuela será inmensa cuando veamos aparecer un Gobierno de Transición realmente plural, de gente honrada e inteligente unida en un programa político de interés superior: la salvación del país. Cuanto más se haga esperar,  más grave y dolorosa se volverá la actual agonía.
Maduro usted, al cerrar los caminos de cambio, se convirtió en el eje de un régimen que tortura a Venezuela y ahora quiere perpetuarlo con el fraude de la Asamblea Constituyente. Renuncie y quite el bloqueo que impide el inicio del ascenso  a la montaña de la reconstrucción democrática con rescate de la esperanza y de la unidad nacional.
Fuente:
http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/gobierno-transicion_657722
Fotografías: Marilyn Birchfield.  Protestas en Caracas (2017).

lunes, 12 de diciembre de 2016

EL SOLDADO DESCONOCIDO

Padre Luis Ugalde: Sin apoyo militar no salimos de esta dictadura ni recuperamos la democracia

Enrique Meléndez / especial Noticiero Digital / 12 dic 2016.- El padre Luis Ugalde, s.j., presentó este sábado un escenario político que recordó lo ocurrido en Venezuela durante la transición hacia la democracia en 1958 y el rol que jugó la figura de Wolfgang Larrazábal, el vicealmirante que ocupó la presidencia de la República una vez derrocada la dictadura perezjimenizta, y que condujo al sistema político hacia una democracia.

La consideración la hizo en el foro que realizó la Fundación Espacio Abierto que dirige Luis Manuel Esculpi.

Anunció que se iba a referir a un escenario, de varios posibles, y que tituló Larrazábal II, pero comenzó precisando su evaluación del momento que vive Venezuela: “En el último mes el Ejecutivo ha acentuado su voluntad y carácter dictatorial. Para mí esto es indiscutible. Nuestra Constitución es democrática, y la voluntad y el carácter del gobierno es dictatorial. Eso no tiene mucha duda, y ha cerrado todas las puertas a una posible salida electoral, y al indispensable cambio económico-social y político para frenar la desesperante emergencia nacional actual y recuperar la democracia”.

Larrazábal II, dijo Ugalde, tomaría “la responsabilidad del Ejecutivo nacional y la Presidencia y proclamaría ante el país un gobierno de transición y de unidad nacional; obligado por la grave y creciente emergencia y dictadura; una dictadura cerrada a todo cambio; que la población considera absolutamente necesarios”.

Seguidamente, Ugalde improvisó lo que diría el mensaje de este Larrazábal II:

“Nosotros nos vemos obligados a tomar el poder Ejecutivo ante la gravísima situación de la población: falta de medicinas, comida, seguridad ciudadana, inflación, corrupción y la radical negación del gobierno dictatorial a poner soluciones. Somos un gobierno plural; de salvación nacional, para responder de inmediato a la tragedia humanitaria y recuperar la democracia plural, y establecer las bases y acuerdos sólidos con los empresarios, para impulsar una economía productiva, con compromiso social; con fuerte y sostenida inversión privada nacional e internacional, y unos programas sociales de emergencia inmediata”.

Dijo Ugalde que este Larrazábal II adoptaría las siguientes medidas:

1.- Preparar elecciones con nuevo CNE para fines de 2017.

2.- Libertad inmediata de 80 presos políticos y creación de una comisión mixta de derechos humanos, para abordar de inmediato, y decidir los casos de los demás presos políticos pendientes.

3.- Apertura inmediata y amplia a la ayuda humanitaria en salud, alimentación y gestión con los países y organismos internacionales. Agregó que, al mismo tiempo, se formarían organizaciones solidarias de la sociedad y empresas para la distribución suficiente, transparente y equitativa.

4- Creación de un equipo de trabajo con fuerte presencia de los sectores productivos privados para una rápida reactivación del aparato productivo .

5.- Reconocimiento pleno de la AN; elegida en diciembre de 2015, y apertura del diálogo y colaboración efectiva entre el Ejecutivo y el Legislativo en orden a la democratización del país y los cambios necesarios en los poderes judicial y electoral.

6.- Explicitación y activación de políticas sociales urgentes y duraderas.

7.- Inmediata negociación, para abrir el país a la solidaridad internacional. Apoyo de los gobiernos y de los multilaterales para refinanciación de la deuda y para préstamos por el orden de los 40 ó 50 mil millones de dólares.

8.- Unificación cambiaria. Revisión del gasto público y puesta inmediata en práctica de audaces políticas compensatorias, para los sectores más necesitados.

9.- Recuperación inmediata del sector educativo, con refuerzo de los educadores con criterios democráticos, plurales, sin imposiciones ideológicas dictatoriales.

10.- Seguridad ciudadana con recuperación del control de las armas por parte del gobierno, y una nueva y activa conciencia de reconciliación, defensa de la vida; con estímulos y sanciones coherentes.

Aquí se permitió un paréntesis, y le preguntó a la audiencia que cuánto duraría un Presidente proveniente de la sociedad civil, un Henrique Capriles, un Leopoldo López, una vez adoptadas este conjunto de decisiones sin el apoyo de las Fuerzas Armadas. Respondió que lo máximo que duraría sería unos tres meses y que en esto iba, precisamente, este escenario de Larrazábal II; puesto que no necesariamente éste era un militar; que podía ser un civil, sólo que si no estaban los militares no había nada que hacer.

De paso, hizo la salvedad de que él no era militarista; pero que en estas circunstancias de una dictadura militar, que es la que tenemos, si no hay resquebrajamiento en el mundo militar y voluntad decidida de restablecer la democracia, según su creencia, iba a ser muy difícil lograr una solución a los problemas del país, y que, por si quedaba alguna duda, el gobierno ha bloqueado todas las salidas democráticas.

Consideró muy importante preguntarse: ¿dónde está ese militar? Lo que lo llevó a remontarse al año de 1957 cuando entonces Wolfgang Larrazábal no estaba en ninguna parte ni tenía ningún mérito especial y, sin embargo, dirigió la transición democrática.

“Segundo, una cosa es que yo demócrata en 1957-58, negocie con el militar Pérez Jiménez, y otra cosa es que cuando aparece este otro militar que quiere un cambio democrático, yo AD, Copei, URD negocie con él. Porque se trata de un militar, empeñado en restablecer la democracia y necesita nuestra ayuda”,

Finalizó con lo que llamó dos notas:

1.- Necesidad de preparar no solo elecciones presidenciales sino regionales y locales. Este gobierno en la primera alocución tendría que decir que quedan convocadas las elecciones presidenciales y regionales bajo la preparación de un nuevo CNE.

2.- Necesidad de un pacto democrático entre las organizaciones, candidatos y partidos competidores para después de las elecciones, a la manera de la experiencia que se tuvo con el Pacto de Punto Fijo.

No se mostró muy optimista frente al futuro inmediato; pues a su juicio Venezuela necesita más de un año para recuperarse; que hace falta un gobierno democrático sustentado en un pacto y un programa de gobernabilidad, gane quien gane. Como también se mostró en desacuerdo con la realización de una Asamblea Constituyente; la cual, a su parecer, en las circunstancias actuales no pasaría de ser “un torneo de discursos a lo Escarrá”.

A ese respecto Ugalde manifestó que nuestro problema no tiene que ver con la Constitución; como sí con el Ejecutivo, a propósito de la forma de ejecutar las políticas; que la población no está por escuchar un torneo de discursos pletóricos, llenos de buena voluntad; sino que Larrazábal II, una vez posesionado de la presidencia de la República, abra las fronteras, para que comience a llegar la ayuda humanitaria y social: un cambio de posguerra psicológico y espiritual.

Para Ugalde en ese gobierno de unidad nacional tiene que haber gente del chavismo pues lo otro, esto es, la exclusión a su modo de ver sería contraproducente.

Fuente:
http://www.noticierodigital.com/2016/12/padre-luis-ugalde-sin-apoyo-militar-no-salimos-de-esta-dictadura-ni-recuperamos-la-democracia/

El soldado desconocido de Ugalde
Emilio Nouel V. 

Desde hace un tiempo, amigos de fuera de Venezuela me han hecho una pregunta que hoy pareciera que pretende responder el sacerdote Luis Ugalde.

En varias ocasiones, este año, me han solicitado una opinión escrita (artículo) sobre si no se avista en horizonte del país y en la institución armada una suerte de Wolfgang Larrazábal que propicie una salida de la tiranía militar-cívica que hoy desgobierna a Venezuela, e inicie un proceso de recuperación de la democracia.

Como sabemos los venezolanos de mayor edad, y lamentablemente lo desconocen millones de jóvenes hoy, Larrazábal fue la figura que encarnó públicamente, desde la institución militar, el derrocamiento del dictador Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958. A partir de entonces se inició el período de la democracia civil en nuestro país, la que en los últimos 3 lustros ha pretendido desmontar una banda mafiosa, ignorante y corrupta, revestida de una retórica supuestamente liberadora, pero que en esencia es la barbarie autoritaria fascista en acción.

Mi opinión, dentro de las limitaciones que tengo respecto de cómo se bate el cobre realmente entre los milicos, ha sido que tal personaje militar con liderazgo y mando suficiente no lo veo, aunque el repudio al gobierno a lo interno de esa institución, me atrevo a afirmarlo, debiera ser el mismo que vemos en el 80% y más de los venezolanos. Del desastre económico, las arbitrariedades y el latrocinio, sin mencionar otros delitos en que estén presuntamente incursos ciertos oficiales de alto rango, son también los militares y sus familias, víctimas.

Según Ugalde, esta nueva versión de “Larrazábal” debe estar en algún lado, y como la original, sería obviamente desconocida por los venezolanos de a pie, en la actualidad. En una institución militar que los entendidos dicen que está descoyuntada e ideologizada, con cadenas de mando poco claras, mediatizada por los cubanos, y en la que los tradicionales principios de mérito, conocimiento técnico y disciplina han sido sustituidos por la lealtad perruna a un grupo de poder político, valdría la pena preguntarse qué tipo de “Larrazábal” redivivo podría revertir y superar esa situación a lo interno de las fuerzas armadas y encabezar y/o propiciar un gobierno de transición como el que Ugalde propone. Tiene razón el jesuita cuando afirma que un gobierno distinto al que está destruyendo a Venezuela debe contar con el respaldo de la fuerza militar, y que uno sin este último duraría muy poco. Es atinado también Ugalde en el conjunto de medidas que estaría obligado a tomar un eventual gobierno de transición.

Quien escribe esta líneas lleva en su ADN un rechazo profundo a todo gobierno militar y con más razón, a uno militarista como el que padecemos. Soy muy escéptico al respecto, y desconfío de militares en funciones de gobierno. La Venezuela actual es prueba fehacientemente de la chapuza gubernamental más estruendosa de aquellos. No obstante, entiendo las realidades de la política y sus imperativos, más allá de las preferencias y reservas personales. Con todo y sus grandes defectos apuesto al liderazgo civil que nos hemos dado en esta lucha casi agónica e interminable. Estoy consciente de las fallas, algunas de bulto, que nuestros partidos políticos han tenido y tienen. No ha sido fácil trabajar unidos en el rescate de las libertades y la democracia.

Tengo mis dudas sobre si la pluralidad de opiniones e iniciativas libérrimas en el seno de la unidad de las fuerzas democráticas, sea una virtud a reivindicar bajo las circunstancias que vivimos. Sin Unidad de estrategia y de acción, sin férrea disciplina de sus dirigentes, sin un único discurso y sin poner de lado las ambiciones parciales, será muy difícil salir del hueco en el que estamos hundidos. Sólo aspiro a que aquellos fallos de la Unidad sean corregidos sobre la marcha, y a la brevedad. Ugalde ha reiterado un planteamiento que debe ser valorado, pues implicaría adoptar una clara política a largo plazo y coyuntural hacia un sector de nuestra sociedad con el que hay que contar, pero desde una visión de sociedad en la que la institución militar tiene un papel importante de seguridad que cumplir, que no es el de gobernar, toda vez que esta función corresponde en todo país civilizado y moderno, al poder democrático civil.

Fuente:
http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/28500-emilio-nouel-

EL UNIVERSAL, Caracas, 27 de noviembre de 2016
Tregua de Navidad
José Toro Hardy

La “Tregua de Navidad’ es un episodio histórico: fue un alto al fuego ocurrido entre tropas alemanas y británicas en la I Guerra Mundial en 1914. La tregua no oficial ocurrió el 24 de diciembre de 1914 cuando los soldados alemanes celebraban la Navidad cantando Stille Nacht (Noche de Paz). Las tropas británicas respondieron con villancicos en inglés y todos salieron de sus trincheras y se abrazaron.

Deberíamos seguir el ejemplo. El 2016 ha sido devastador para nuestra economía y nuestra sociedad. El país está experimentando un desgarramiento del tejido social. El empobrecimiento avanza a pasos agigantados, mientras la inflación devora inmisericorde el poder adquisitivo de la población, sometida a privaciones extraordinarias y a unos niveles de escasez que nunca habíamos conocido los venezolanos.

Sí, necesitamos una tregua en esta guerra que el Gobierno (que solo piensa en términos bélicos) dice estar combatiendo, pero en la cual hay un solo bando guerreando y otro sufriendo. Es una guerra imaginaria inventada por el oficialismo para justificar sus fracasos.

Necesitamos dialogar para buscar la paz y el entendimiento, pero rechazamos el tipo de diálogo perverso al cual recurre el Gobierno para ganar tiempo. Aquel diálogo al que Lenin calificaba de “recurso avalador de la revolución” y al que en sus discursos al partido bolchevique se refería en los siguientes términos:

‘’Nosotros dialogamos con el enemigo que hemos jurado destruir, solamente cuando carecemos de la fuerza necesaria para abatirlos. Por medio del diálogo, alcanzamos aquellos objetivos a corto y mediano plazo para ganar tiempo. Y cuando efectivamente seamos más fuertes, entonces tomamos sin contemplaciones lo que queremos y sin que nos conmuevan las declaraciones y apelaciones de los enemigos venidos a menos’’.

Ese es un diálogo inicuo para satisfacer a un grupo que lejos de sentirse servidores de la sociedad pretenden perpetuarse en el poder como amos de la misma.

El oficialismo ha dado pruebas de sobra de que no está dispuesto a escuchar al pueblo y de que es capaz de valerse de cualquier marramucia. Considera que las elecciones, tal como el diálogo, son recursos válidos solamente cuando les favorecen. De lo contrario son pequeñeces burguesas que deben ser rechazadas.

Incluso el representante del Vaticano en el diálogo, monseñor Claudio María Celli, llegó a decir que se había producido un milagro porque creyó que el Gobierno respetaría los compromisos alcanzados. Milagro hubiera sido que el régimen los hubiese respetado; pero no, con el mayor cinismo el régimen no solo los desconoció, sino que además culpó de ello a la MUD.

Un ciclo se ha cerrado. Cayeron las máscaras y todo el mundo conoce ya las trapacerías a las cuales recurre el oficialismo. Su más cercano aliado, Ernesto Samper, va de salida y no cuenta ya el régimen con apoyo en Unasur (solo le quedan Ecuador y Bolivia) para reemplazarlo con otro igualmente servil. El Papa y su representante tienen ahora una visión más realista de lo que aquí ocurre. El Superior de los jesuitas, Arturo Sosa, dice que la democracia ha sido secuestrada y que el balance social es dramático. Con meridiana claridad está hablando la Conferencia Episcopal Venezolana y nuestros dos cardenales Jorge Urosa y Baltazar Porras.

Luis Ugalde, exrector de la UCAB y quien como pocos ha penetrado en la realidad política venezolana, advierte que cristianismo y despotismo son irreconciliables y citando a San Agustín agrega “lex injusta non est lex”, mientras, evocando a Larrazábal, lanza claras admoniciones incluso al mundo militar. “Con la Iglesia nos hemos topado” le hubiera dicho el ingenioso hidalgo a su escudero Sancho Panza en la genial obra de Cervantes Don Quijote de la Mancha.

Pero es que además se están topando con la dura realidad de una economía a la cual han destrozado. Creyeron que podían jugar con ella como quien juega Monopolio y de golpe se encontraron con que crearon un caos monetario que sumado a la severa escasez, a la inflación más alta del mundo, a un déficit fiscal y un endeudamiento inmanejables, a la destrucción del aparato productivo y de una industria petrolera (de la cual hoy somos más dependientes que nunca pero que está reducida a cenizas), todo lo cual coloca al país al borde de una catástrofe política y social. “La economía peor administrada del mundo”, concluye The Economist.

Y aun en medio de tan delicada situación que luce insostenible, voceros del régimen no se les ocurre otra cosa que proferir amenazas de toda índole, “sorpresas”, que en palabras de ellos mismos habrán de ocurrir en fechas tan significativas como lo son la Navidad y el Año Nuevo.

¿Es que acaso no entienden que lo único que el pueblo añora en estos días es una tregua como la que tuvo lugar entre las tropas inglesas y las alemanas en la Navidad de 1914?

Fuente: http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/tregua-navidad_632738

domingo, 12 de abril de 2015

PARA EL ANDAR ESPERANZADO

EL NACIONAL, Caracas, 9 de abril de 2015
¿Es reversible esta muerte?
Luis Ugalde (SJ)

Pocos- aun entre los chavistas – dudan de la muerte de esta “revolución”. Todavía tienen poder, pero murió la esperanza. Los soldados armados custodian un sepulcro vacío y la esperanza ya no está ahí. Pero los pueblos no mueren ni renuncian a sus sueños de vida libre y digna.
Ningún año de nuestra historia es tan terrible ni tan de muerte como 1814. “Vuestros hermanos y no los españoles han desgarrado nuestro seno, derramado nuestra sangre, incendiado nuestros hogares  y os han condenado a la expatriación”. Así escribía Bolívar en Carúpano a punto de escaparse al exilio. Pero en medio de esa noche espantosa  y en vísperas del envío español del ejército mayor y mejor entrenado, Bolívar afirma la esperanza contra toda esperanza: “No habrá potestad humana que detenga el curso que me he propuesto, seguir hasta volver a libertaros” (Manifiesto de Carúpano, 1814).
En diciembre de 1957, el amañado plebiscito ratificaba la invencibilidad de la dictadura con un pueblo resignado. Pero un mes después la esperanza y conducción decidida de unos cuantos  trajo la huída del dictador y la explosión democrática del 23 de enero; luego la democracia concretó  programas de esperanza y creatividad constructiva.
En 1998 el bipartididismo democrático- acostumbrado a contar con 80% de los votos- agonizaba por su corrupción, su falta de iniciativa renovadora y su desconexión con las  necesidades de la gente. Sucumbió ante la esperanza ilusionada, conectada con las penurias del pueblo, que encarnaba Chávez.
Los partidos y los gobiernos  mueren, pero los pueblos continúan con quienes encarnen la confianza de vida y de cambio.  Hoy, muerto un modelo que ha agravado la enfermedad con su corrupción e ineptitud y con una propuesta política insensata e inviable, la gente está urgida de líderes que conecten con su confianza apagada y la enciendan como hoguera contagiosa.
Cuando nos va mal como ahora, algunos solo  ven cenizas de desolación y concluyen con  aire de sabiduría autosuficiente que nuestro pueblo es inferior a sus retos, que aquí no hay remedio y lo mejor es irse del país. En su miopía no aprecian que debajo de las cenizas hay brasas en espera de un soplo inspirador que las convierta en fuego indetenible.  En ambos lados de la triste Venezuela dividida están las frustradas brasas y restos del optimismo; unidos y sólo unidos, y avivados con nuevo soplo de creencia en políticas  razonables, podemos salir de esta muerte y desolación.
En estos días santos oímos al ángel que  sorprende a las mujeres que, tras la noche oscura del Calvario, fueron a amanecer en el sepulcro de Jesús: “No tengan miedo. Ustedes buscan a Jesús Nazareno, el crucificado. No está aquí, ha resucitado” (Mateo 16,6). La muerte de Jesús fue una derrota espantosa para sus discípulos y con ella murió la esperanza y de sus corazones se apoderaron el miedo, la desolación y la dispersión sin sentido. Días después, salidos de su escondite, empezaron a proclamar en plaza pública: A este hombre justo que pasó haciendo el bien, ustedes lo crucificaron y le dieron muerte por medio de gente sin ley. Pero Dios lo resucitó “porque la muerte no podía retenerlo” (Hechos 2,24). Al encontrarse con el Resucitado la derrota se transforma en esperanza de los discípulos, el miedo desaparece y empiezan a entender lo que en vida de Jesús no habían comprendido: que dar la vida es el camino para hallarla, pues el amor es más fuerte que la muerte. La Resurrección de Jesús es para nosotros: “Dios resucitó a su siervo y lo envió primero a ustedes, para bendecirlos y transformarlos” (Hechos 3,26).
Las autoridades prohibieron y encarcelaron a aquellos discípulos del Crucificado, emborrachados de Espíritu, que a la amenaza respondieron: “Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído” (Hechos 4,20). Mientras los soldados seguían cuidando el sepulcro vacío y el poder reprimía, la comunidad cristiana crecía alimentada del Espíritu de Jesús, que por dar su vida fue resucitado por el Padre y puesto como Salvador.
Nuestra primera necesidad es saber convertir la esperanza del Resucitado con la convicción de que quien da la vida por otro no la pierde, sino que la encuentra. Para que haya vida en Venezuela hay que transformar en vida y esperanza esta economía y poder de muerte, sus persecuciones, injusticias, anarquías y corrupciones. Es nuestro reto de hoy y el logro de mañana con una Venezuela unida en lo fundamental.

lunes, 14 de abril de 2014

UNA VERSIÓN

EL NACIONAL - VIERNES 14 DE ABRIL DE 2000 / OPINION
La Iglesia, el poder y la gloria
Jesús Sanoja Hernández

La Iglesia, en asuntos temporales, no está, o no debería estar, sometida a dogmas. El tiempo, pedazo insignificante de la eternidad, todo lo cambia. Como seres terrenales estamos sometidos, hombres e instituciones, a la contingencia, todo lo contrario de la trascendencia. Pocos fenómenos colectivos trascienden una centuria: el fascismo perduró, en Italia, poco más de veinte años, y en Alemania el nazismo menos que eso. La sociedad soviética no pudo llegar a los ochenta años y nuestras tres primeras repúblicas, al calor del proceso de independencia, apenas si llegaron a una veintena. Y la más larga, que ha sido la IV República estudiada por Kléber Ramírez y teóricamente sepultada por el oracular guerrero, se mantuvo en pie, entre guerras civiles, montoneras y golpes de Estado durante 169 años, período cortísimo si se compara con el que llevan arrastrado la religión cristiana y la Iglesia. Durante esa IV República la Iglesia se enfrentó a Guzmán Blanco y a la implantación del divorcio, así como a la teoría de la evolución, y los problemas doctrinales se confundieron muchas veces con los políticos. Variables fueron sus relaciones con Castro y lo mismo con Gómez, quien encarceló a no pocos sacerdotes (por ejemplo, los padres Monteverde, Mendoza, Ramírez y Franquiz), al mismo tiempo que el Vaticano lo declaraba caballero de la Orden Piana, y con la dictadura militar que se extendió entre fines de 1948 y comienzos de 1958. Si la posición de la Iglesia dio un vuelco radical con la pastoral de Arias Blanco, en mayo de 1957, y con el papel jugado por algunos sacerdotes en vísperas del 23 de enero, episodio recogido en excelente crónica de García Márquez, también es verdad que su posición ante las elecciones de noviembre de 1952, ganadas por la unidad popular encarnada en URD, fue, por decir lo menos, equivocada.
"Las elecciones del 30 de noviembre -decía el editorial de la revista SIC, enero de 1953- han venido a despertar a muchos ingenuos del beatífico sueño de despreocupación, en que la paz social, de que gozan sin pena ni gloria, los ha sumido en los últimos años. Han visto con sorpresa que el oso marxista vive pleno de vigor y rugiendo amenazas en la dispersa masa popular". Y por ese tortuoso camino se iba el editorialista MAE (nada menos que Manuel Aguirre Elorriaga), en ataque frontal contra el "oso marxista" y "la inexplicable supervivencia de la embajada soviética en Caracas", y de paso, contra el marxismo criollo o "adeco". Meses después vendría la ruptura diplomática con la URSS, no sin atropellos contra sus representantes, y arreciaría la represión con el fin de exterminar a las dos variedades de marxistas, en tanto se celebraban aquellas "Semanas de la Patria", a las que monseñor Pibernat, censor ecclesiásticum, le dedicó oración con elogios a las Fuerzas Armadas en el poder. Y no me atrevo a afirmar que fue más allá, como lo sostenía alguien de la resistencia: "él mismo (Pibernat), en el diario La Religión ha estado haciendo campaña para que se lance la bomba atómica contra el pueblo chino".
Vendrían otros tiempos, como párrafos atrás anotaba yo, y tales serían los de los meses finales de la dictadura y, tras una etapa de reacomodos, los inaugurados por la nueva etapa de la revista SIC y por el Centro Gumilla. Una parte -la más fecunda en elaboración teórica y en modernización de actitudes, representada por los jesuitas- de la Iglesia venezolana, en correspondencia con el viraje postconciliar, se la jugó por el futuro. De ese modo, en abril de 1982, Luis de Ugalde, entonces superior provincial de los jesuitas en Venezuela, hubo de precisar la posición de la Compañía de Jesús, a la que algunos le imputaban su "opción por los pobres", la lucha por la justicia, la guerrilla".
"Se dan nombres: Los jesuitas Ernesto Cardenal, Helder Cámara, Camilo Torres, Monseñor Romero (...) están llevando la Iglesia por nuevos caminos. Liberadores para unos, comunistas de sotana roja para otros. Debo decirle al lector que ninguno de los nombrados es jesuita. Eso pertenece al mito manejado por unos a favor de la Compañía y por otros en contra".
Indudable, sin embargo, que un cambio de 180 grados se había producido, precisamente en el seno de la jesuitas, que en número de 230 hace menos de una veintena operaban en la UCAB, el Centro Gumilla, Cerpe y el Centro de Comunicación Social Monseñor Jesús María Pellín. Pruebas decisivas de esta moderna entonación del mensaje (obras son amores) las constituyeron sus reacciones ante el 27F y el 4F, así como en torno a las propuestas para "un nuevo país". Ahora bien, la Iglesia en su conjunto, con diferencias que eventualmente no han trascendido, ha reaccionado, desde finales del pasado año, contra el "proyecto Chávez", y de allí las recientes decisiones de la Conferencia Episcopal, que a pesar de juicios acertados acerca de "la etapa de transición" no dejan de reflejar la inclinación hacia "el proyecto Arias", ese comandante febrerista que bebió enseñanzas (Angela Zago dixit) en un seminario y nada menos que por diez años.

Reproducción:  "'Maquette' original del joven escultor Gregorio García para un Cristo monumental que, por iniciativa de los RR. PP. Agustinos, será colocado en una de las colinas cecanas al Portachuelo, que dominan a Santiago Leó nde Caracas por el Sur". Élite, Caracas, nr. 395 del 08/04/1933.

domingo, 22 de diciembre de 2013

IMPRESCINDIBLE

EL NACIONAL - Jueves 12 de Diciembre de 2013     Opinión/7
Molesta Navidad
LUIS UGALDE

Nota previa: El proceso electoral más ventajista y abusivo del poder ha concluido con resultados agridulces para ambos bloques.
La Palabra de Dios "vino a los suyos y los suyos no la recibieron" (Juan 1,11).
También hoy Jesús es rechazado por muchos que, proclamándose "suyos", no reciben al pobre, al hambriento, al encarcelado, al desterrado... (Mateo 25, 42).
Mandela nació y vivió en un horrendo sistema de apartheid donde solo la minoría blanca era gente. La justa indignación lo llevó a la violencia contra ese sistema y a una larga cárcel de 27 años en la que se encontró con su pueblo de otra manera: en la oscuridad externa se iluminó la luz interna: "Nadie tiene más amor a otro que quien da la vida por él". Salió a dar su propia vida para que en Suráfrica negros y blancos juntos tuvieran vida. Hoy su muerte es vida espiritual y luz para la humanidad.
Solo reciben a Jesús quienes escuchan y entienden: "Lo que hicieron con uno de estos más pequeños conmigo lo hicieron" (Mateo 25,40). Este es el misterio humano-divino de la Navidad. El papa Francisco siente gran resistencia de quienes diciéndose cristianos rechazan la inseparable dimensión social de la vida de Dios hecho humano y hermano en Jesús; y en la reciente exhortación "Alegría del Evangelio" (Gaudium Evangelii) expresa su justa indignación papal sobre esa resistencia atrincherada en prejuicios e injusticias: "¡Cuántas palabras se han vuelto molestas para este sistema! Molesta que se hable de ética, molesta que se hable de solidaridad mundial, molesta que se hable de distribución de los bienes, molesta que se hable de preservar las fuentes de trabajo, molesta que se hable de la dignidad de los débiles, molesta que se hable de un Dios que exige un compromiso por la justicia. Otras veces sucede que estas palabras se vuelven objeto de un manoseo oportunista que las deshonra. La cómoda indiferencia ante estas cuestiones vacía nuestra vida y nuestras palabras de todo significado. La vocación de un empresario es una noble tarea, siempre que se deje interpelar por un sentido más amplio de la vida; esto le permite servir verdaderamente al bien común, con su esfuerzo por multiplicar y volver más accesibles para todos los bienes de este mundo" (N. 203).
Ya algunos acusan al papa de complicidad con el comunismo por afirmar que no basta la economía de mercado para que una sociedad marche bien. Hay sociedades que, con ética personal, responsabilidad social e instituciones, hacen que la "economía de mercado" funcione como un buen instrumento para la vida y dignidad de todos; y otras en la que el mercado endiosado e intocable inmola millones de seres humanos ante el altar del dinero y del poder.
Ningún papa condenó tan tajantemente como Pío XI el comunismo leninista-estalinista, hasta afirmar en 1931 que "nadie puede a la vez ser buen católico y verdadero socialista" bolchevique (Quadragesimo Anno n. 120). Pero al mismo tiempo él señaló la enfermedad capitalista y las consecuencias del espíritu individualista, sin sentido de responsabilidad social y sin ley que lo encauce y frene sus abusos: "La libre concurrencia se ha destruido a sí misma; la dictadura económica se ha adueñado del mercado libre; por consiguiente al deseo de lucro ha sucedido la desenfrenada ambición de poderío; la economía toda se ha hecho horrendamente dura, cruel, atroz" (Q. A. n 109). Ese mundo sin alma provocó el triunfo bolchevique en Rusia (1917), la Gran Crisis de 1929 y el triunfo nazi (1933) en una Alemania derrotada y en la miseria, humillada y deseosa de revancha; y llevó a las 2 guerras mundiales más espantosas con 100 millones de muertos.
Hoy y aquí la verdadera Navidad molesta a los que tienen el poder y desde el gobierno violan sistemáticamente la Constitución, abusan con el árbitro electoral y con el estatismo destruyen la educación democrática, la vida económica productiva y las bases mismas de la democracia social en libertad y justicia. A otros molesta que la Iglesia no se arrodille ante el altar del dios absoluto e intocable del mercado y pida equilibrio y contrapesos entre libertad ciudadana y económica y las instituciones públicas de bien común, con responsabilidad social de ciudadanos y empresarios; todo alimentado espiritualmente por la ética y el amor al prójimo.
En esta Navidad 2013 es imprescindible que los "suyos" (en principio somos todos) recibamos a Jesús con el compromiso de ir a la reconstrucción democrática nacional contra viento y marea, basados en el reconocimiento del otro y en la ética. Sin prosperidad y oportunidades para los pobres no hay futuro para nadie en Venezuela. Y no habrá futuro para los pobres si no florecen las libertades y creatividad personales y si ellos no se convierten en 10 millones de trabajadores aliados a empresarios con ética, capacidad empresarial y responsabilidad social.
¡Feliz Navidad con responsabilidad que se extiende hacia el año nuevo!
Ilustración: Gonzalo Vidal.

jueves, 22 de agosto de 2013

VARIAS VECES, ANTI

EL NACIONAL - Jueves 22 de Agosto de 2013     Opinión/7
¡Viva la política!
LUIS UGALDE

Hay anaqueles vacíos y colas de gentes buscando harina, leche, papel higiénico o pollo. Pero la escasez más grave en Venezuela es la falta de política.
Cuartel no es política, "ordeno y mando" no es democracia, por eso el barco naufraga y escasea la política con participación libre y responsable. Política es participación en la polis, en el espacio público, donde se juega el bien común de todos. Los católicos aprendimos que la buena política es una de las formas más elevadas de practicar la caridad, porque el bien cuanto más universal es más divino; y la mala política es más diabólica, pues castiga con inseguridad, inflación y desempleo a la mayoría de los venezolanos.
Llegamos al fin de un experimento que estuvo cargado de esperanza y hoy la gente quiere cambiar, pero no quiere saltar de una ilusión fracasada a otra. Sólo una política honesta, tenaz, decidida y abierta a una participación plural, puede recoger democráticamente ese anhelo de cambio del 80% de los venezolanos. Como siempre en las crisis, está latente la tentación de una aventura de fuerza, olvidando que quienes llegan al poder por la fuerza buscan perpetuarse con las armas y la mentira, y para ellos la política y los partidos políticos son enemigos mortales.
Cuando el general Franco llevaba veinte años de dictador nombró un ministro de Relaciones Exteriores civil y le dio el siguiente consejo: "Usted no se meta en política. Haga como yo que nunca me he metido en política y me ha ido muy bien". Estaba claro: dictadura no es política, no es polis ni ciudadanía corresponsable, sino la bota que impone. Cuando Chávez llevaba menos de dos meses en la presidencia me dijo personalmente en Miraflores: "Yo no creo en ningún partido, ni siquiera en el mío. Yo creo en los militares que es donde me formé". Así es. Por ello se impone el Ejecutivo sobre los otros poderes y se viola la Constitución. Eso por el lado militar; y por el lado marxista es una obligación imponer la "dictadura del proletariado" (en Venezuela sólo algo metafórico), indispensable para destruir y erradicar la "dictadura de la burguesía". Por eso las elecciones, la descentralización del poder, los contrapesos entre los poderes públicos, la limitación temporal de mandato presidencial, la ciudadanía como origen y control de los poderes...
son lamentables "formalismos burgueses".
La impaciencia y la indignación llevan a algunos opositores a pensar que lo militar sólo se vence con lo militar y que luego los buenos ángeles armados entregarán gustosos el poder a los ciudadanos. Para la buena política necesitamos políticos y partidos políticos. Sembrando antipolítica (llevamos al menos veinte años en eso) no cosecharemos democracia. Por eso el gobierno criminaliza la política.
Pero los primeros sembradores de antipolítica son los malos políticos, como fueron los tradicionales partidos en el año 1998, y mucho antes, con el deterioro e insensibilidad social creciente desde 1975.
La mejor escuela de formación de agrupaciones ciudadanas y de partidos es el ejemplo de los líderes, que en medio de esta tormenta reman contra corriente y sufren todo tipo de ataques, de calumnias y de amenazas. Parece suicida que, desde el deseo de cambio, se desprestigien los éxitos de los demócratas unidos y se siembre la sospecha que lleva a vacunar a la población contra la política. Por el contrario, necesitamos que cada venezolano se vuelva ciudadano, es decir político. Criminal es también la actitud de algunos figurones de la política que anteponen su propio interés y esperan triunfar con el fracaso de otros demócratas. Cuánta falta hace en Venezuela en este momento la "Cultura del encuentro" de la que habló en Brasil el papa Francisco: "Una cultura en la que todo el mundo tiene algo bueno que aportar y todos pueden recibir algo bueno a cambio". Luego de años de prédica del odio, de la descalificación y del enfrentamiento, la población añora el reencuentro. Jesús reprimió las ambiciones de poder de sus discípulos y les dijo: miren, los jefes de las naciones dominan y oprimen a sus pueblos y los tratan como esclavos. No sea así entre ustedes, sino que el mayor sea el que más sirve, así como el Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir y dar la vida.
Sólo saldremos de esto si todos contribuimos a fortalecer una alternativa ganadora con una política decidida para que tengan poder social, económico y político quienes hoy no lo tienen y por eso se agarraron a caudillos populistas. ¡Lo público es de todos!

Nota LB:  Interesante, aunque insuficiente. Creemos que hubo una importante contribución de los partidos a la antipolítica. A vuelo de pájaro, podemos hallar serios indicios con la campaña electoral de 1973 o la boutade de Montiel Ortega a finales de los '70, o el recurrente ultraizquierdismo que condenara - incluso -  Radamés Larrazábal, y hay quienes dirán del propio Ugalde y sus entregas a SIC. Sin embargo, éste olvida cosas como la desproprocionada y demoledora  campaña descalificadora del extinto Congreso de la República, por no citar la propia, acrítica e incomparable promoción que hicieron los medios de Chávez Frías, quien después - paradójicamente - dió el hachazo a RCTV.

Para mayor ironía, fueron los partidos, o uno específico, el que promovió entre 1996 y 1997, un relativamente exitoso Seminario Internacional sobre la antipolítica: la Fracción Parlamentaria de COPEI.  Es la antipolítica lo que impide, permite y legitima, una visita parlamentaria como nunca antes ocurrió: http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/actualidad/politica/ramirez-rechazo-visita-de-diputados-opositores-a-a.aspx. Toda protesta es provocación, es el gran titular que - de paso - estigmatiza (banaliza): http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/trabajadores-pdvsa-rechazaron-provocaciones-diputada-maria-corina-amuay/

¿LLegamos gratuitamente a la necropolítica, sobre todo en un país de los angustiosos índices de criminalidad, por no citar los homicidios? ¿Frente al poder establecido que escurre el bulto? ¿Cómo recuperar el mínimo de racionalidad en el país?, la que también ha de afectar a los propios sectores de oposición que confunde a radicales muy genuinos con agentes del SEBIN, puerilizando la política. Por ejemplo, ¿Orlando Ochoa no da mejores elementos para la discusión y el combate? http://www.eluniversal.com/opinion/130822/el-origen-petrolero-monetario

Fotografía: http://www.theguardian.com/film/2009/sep/03/oliver-stone-south-of-the-border-hugo-chavez

domingo, 28 de abril de 2013

¿QUÉ NOS PASA? (1)

EL NACIONAL - Domingo 28 de Abril de 2013     Nación/4
El foro del domingo
LUIS UGALDE El Gobierno puede pagar un alto costo político por amenazar a empleados públicos
"Maduro comienza muy mal al perseguir a los disidentes"
El ex rector de la UCAB no cree en la sinceridad del Presidente de la República cuando dice que está dispuesto a dialogar hasta con el demonio.
"Es totalitario el régimen en el que no puedes disentir en libertad", afirma
EDGAR LÓPEZ

El sacerdote jesuita Luis Ugalde recomienda ver el video (colgado en Youtube) en el que aparece el ministro de Vivienda, Ricardo Molina, capturado in fraganti cuando amenazaba con botar a los empleados públicos que estén en contra del Gobierno.
Y seguidamente ­continúa la sugerencia­ ver la película La vida de los otros, del director alemán Florian Henckel von Donnersmarck, que recrea la infeliz existencia de un agente de la policía secreta encargado de espiar a un escritor no alineado con el régimen totalitario que imperaba en Alemania Oriental en 1984.
Ugalde recuerda que después de la Segunda Guerra Mundial hubo elecciones abiertas en Checoslovaquia, ganó el Partido Comunista y en poco tiempo no había ni un solo disidente en libertad. ¿Similitudes con la situación actual en Venezuela? "Es totalitario el régimen en el que no se puede disentir en libertad", responde el ex rector de la Universidad Católica Andrés Bello.
--Hasta el papa Francisco se ha hecho eco de lo que sucede en Venezuela. ¿Es tan grave la situación? --El Papa, la Internacional Socialista y muchos gobiernos del mundo nos han advertido que se trata de una emergencia muy grave. Nos dicen que tenemos que convencernos que de aquí en adelante la forma de hacer política no puede ser igual. Y ese mensaje va dirigido principalmente al Gobierno.
--En respuesta, vía Twitter, Maduro dijo que rechaza la intolerancia, como si el Gobierno nada tuviera que ver con eso. --Hay muchas cosas que se dicen de la boca para fuera.
Maduro, en ese momento, citó a san Francisco de Asís: "Hazme instrumento de tu paz. Donde haya odio, yo pongo amor". Pero lo dice ligeramente. Lo mismo que cuando dice que sería capaz de dialogar hasta con el demonio. El diálogo debe ser sincero, de lo contrario Venezuela no tiene salida. No se trata de eslóganes, como ese de la revolución dentro de la revolución, que no reflejan lo que está pasando: que la inflación va a ser mayor a lo largo del año por el déficit fiscal y porque no alcanzan los dólares para importar; que la producción dentro del país ha bajado dramáticamente; que hay que diversificar la economía porque 94% de las exportaciones es petrolera; que hace falta empleo calificado, bien remunerado, estable y con seguridad social; que al ser importadores estamos generando empleo en otros países pero no en Venezuela y tenemos a la mitad de los trabajadores del país como vendedores ambulantes.
--Las autoridades del Poder Electoral y del Poder Judicial han adelantado que el recuento de votos es un imposible y que no van a variar los resultados oficiales que ratificaron a Nicolás Maduro como Presidente de la República. --Ni la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia ni algunas de las rectoras del CNE que han salido a declarar han entendido la gravedad de la situación. Y le hacen muy mal favor a un gobierno que muestra sus debilidades y ya no cuenta con su gran líder.
La auditoría que se prometió es algo que ayudaría a recuperar la credibilidad del ente comicial, que bien le viene, así como la tranquilidad de la población. Procede cuando hay duda razonable y, en esta oportunidad, las dudas son más que razonables. El Gobierno no imaginó que una inmensa mayoría de los ciudadanos, incluidos chavistas, quieren que se aclare todo.
¿Qué pasa? Si tú un día dices sí, al siguiente dices no y luego que la auditoría no servirá de nada, la gente supone con razón que algo esconden. Se decida lo que se decida en la auditoría, es obvio que ha habido un empate, y que sin todas estas coacciones, la oposición tiene más votos que el Gobierno. Sin todo el ventajismo y el uso abusivo de los recursos del Estado, el Gobierno pierde.
--¿El acoso a empleados públicos puede conducir a una nueva lista Tascón? --Todo venezolano demócrata tiene que solidarizarse con el amenazado. Con la lista Tascón hay diferencias, porque se trataba de un referéndum que ameritaba la firma de los electores que lo respaldaban.
Era muy fácil identificarlos.
Pero en este momento no.
Por ejemplo, el Gobierno no sabe por quién votó el padre Ugalde. Y no tiene modo de saberlo. Pero si los militantes del PSUV se convierten en lo que vulgarmente se llaman "sapos", se pueden ir haciendo listas. Eso es totalmente inaceptable en democracia.
--El ministro Molina fue ratificado en su cargo por Maduro. --Han debido destituirlo, porque está admitiendo la violación de la Constitución. Maduro comienza muy mal al perseguir a los disidentes.
--¿Basta la solidaridad o hay algo más específico que hacer a favor de los amenazados? --Hay que organizar equipos de abogados laborales dispuestos a defender a cualquiera que sea víctima de amenazas y que se entere todo el mundo. Aunque ellos manejan los tribunales, que el Gobierno sienta que el costo político de las amenazas es tan alto que se vea obligado a recapacitar.
--¿Está promoviendo una suerte de contraloría social? --Contraloría social y defensa de los derechos humanos. Hay una Defensoría del Pueblo que se debería estar ocupando de estos casos de persecución por razones políticas. Pero todos los venezolanos debemos defender los derechos humanos de todos y todas.
--¿Cómo evalúa usted la actuación de la defensora del pueblo? --Yo no pretendo evaluar a la defensora del pueblo. Lo que sí es claro es que ni el Tribunal Supremo, ni la Defensoría del Pueblo, ni el Consejo Nacional Electoral, ni la Asamblea Nacional pueden estar a la orden del Ejecutivo. Eso es contrario a la Constitución. Que la defensora del pueblo abogue por un chavista, perfecto. Pero si la víctima de abuso no es del oficialismo también tiene el deber de defenderlo.
--¿Qué opina de la censura impuesta por Diosdado Cabello a los diputados de oposición que no reconocen el triunfo de Maduro? --Un hecho como este cau saría un escándalo en cualquier país del mundo, excepto Cuba, Zimbabue y Corea del Norte. El presidente de la Asamblea Nacional no es dueño de la palabra. No le puede negar el derecho de palabra a los representantes de miles de personas que los eligieron.
Y lo dijo en un tono que solamente un enemigo del régimen lo podría hacer, porque lo desprestigia tremendamente. Esas son cosas típicas del fascismo, de lo que hacen los regímenes totalitarios con el que piensa distinto.
--¿Por qué usted afirma que el Gobierno ha sembrado el miedo en forma sistemática? --El miedo político está en todos los ambientes. Miedo en la administración pública, que tiene dos millones y medio de empleados que temen que los boten del trabajo. Un miedo que se extiende a sus familiares. El miedo de los beneficiarios de las misiones que entienden que se tratan de regalos del Gobierno y no de derechos constitucionales.
Yo conozco personas que acaban de recibir una vivienda y me cuentan que hay días que no van al trabajo porque están obligados a participar en actos de proselitismo político organizados por el PSUV. Que están obligados a inscribirse en el partido de gobierno. El responsable de esa siembra es el que dice sistemáticamente: los que están conmigo son patriotas venezolanos y los que no están conmigo son traidores, vendidos al imperio.
Ilustración: Tadeusz Trepkowski.

jueves, 1 de noviembre de 2012

LUNÁTICOS ....

EL NACIONAL - Jueves 01 de Noviembre de 2012     Opinión/9
Control comunal y desastre educativo
LUIS UGALDE

El Presidente en la campaña se disgustó por el clamor de los suyos contra la corrupción y la ineficiencia gubernamental, ahora pide ¡eficiencia o nada! (por no decir muerte).
La ineficiencia escolar es muy lamentable, con dramáticas fallas en la gestión de la formación en valores, ciudadanía y aprendizaje de competencias básicas. Ahora, sin consulta formal y abierta, el Gobierno impone como "máxima instancia educativa" de toma de decisiones una locura llamada Consejo Educativo, constituido por una docena de comités y vocerías intra y extraescolares, donde la directiva de la institución únicamente tendrá ­se resalta­ un solo voto. Si ahora se acepta esta barbaridad mata-escuela (engavetada hace unos años), reforzará la ineficiencia y la ingobernabilidad escolar. Su objetivo es claro: instaurar el poder comunal para "la construcción del nuevo modelo de sociedad socialista". Aquí el poder comunal excluye toda otra capacidad de decisión. En nuestra Constitución no se nombra el poder comunal, ni el socialismo; en la cubana sí, y esta "resolución" inconstitucional impone la reforma comunistoide derrotada por el voto popular en 2007.
Hay prisa confesada para hacerse con todo el poder, a fin de que el camino al comunismo dictatorial sea irreversible. Hoy faltan más de 10.000 directores formados de centros educativos y muchas escuelas son ineficientes e ineficaces. Con esta resolución se asegura el desastre, y en adelante los llamados "directores" tendrán que dedicar su tiempo a llenar las planillas del ministerio y a cumplir la imposible hazaña de reunir cada trimestre estos comités y consejo, dedicados a todo menos a mejorar la educación.
Más grave aún es la violación del derecho y la obligación de las instituciones educadoras no estatales de gobernarse según sus principios fundacionales, dentro del marco de la Constitución. La pluralidad y apertura a diversas ideas, afirmada en la carta magna, será letra muerta, mejor dicho, realidad asesinada. Todo el andamiaje del Consejo Educativo no sirve para gobernar y es imposible de aplicar, pero muy útil para acabar con el pluralismo, la iniciativa y la calidad escolar, e imponer el socialismo uniformado.
El problema es político. No es aceptable esta resolución anticonstitucional y debe ser encarada con toda firmeza y claridad por los políticos y la sociedad. En la próxima elección de gobernadores debe estar en el debate, pues no está en juego sólo el alumbrado de las calles regionales, sino de las mentes y corazones de millones de venezolanos. Lo ha dicho el poder y lo han repetido Aristóbulo Istúriz y otros: la democracia plural que está en la Constitución no sirve para la revolución, por lo que los gobernadores y alcaldes deben desbaratar esas instancias constitucionales y transferir sus "competencias y poderes a los consejos comunales", es decir a Miraflores.
Uno de los inspiradores de los consejos de educación quedó desocupado en 2006, le entregaron Alcasa para que ensayara allí el control obrero y el gobierno de la fábrica por consejos obreros y asambleas, es decir, de los "soviets". Cumplió su tarea y hoy esa empresa es una ruina completa: ni hay control obrero, ni hay producción. Se bajó de 200.000 toneladas al año a menos de 70.000, se perdieron varios miles de millones de bolívares y la esperanza de ser una empresa productiva.
No se puede permitir en educación esa tragedia nacional. Los políticos, padres y madres, educadores, juristas, universidades, líderes religiosos... todos tenemos que defender el pluralismo constitucional y el derecho de gobernar la escuela con eficiencia pedagógica y con participación.
Es clave el pluralismo y la autonomía de los gobernadores y alcaldes electos. La palabra consejo suena suave y razonable, pero usada para disfrazar y controlar es mortal; no olvidemos que Stalin fue sangriento dictador de las repúblicas soviéticas (repúblicas de consejos).
Nota aclaratoria de la anterior columna. Mario Torres nos comunica amablemente que las computadoras del Sistema de Información del Elector "no transmiten las cédulas de los electores que se registran", dato que fue afirmado en mi artículo anterior.
Parece que la información de Torres es la correcta y no la que me dieron a mí. Notifica también: "El Comando Venezuela y sus técnicos nos opusimos vigorosamente a la colocación de estos computadores en los centros", pero terminaron aceptando "con la condición de revisar el software que corría en ellos". Lo consideran "una alcabala innecesaria".
Ojalá que se pueda impedir en adelante. Gracias a Torres por la aclaratoria y a cientos de miles que lucharon y lucharán contra los abusos del poder en los procesos electorales.


EL UNIVERSAL, Caracas, 01 de Noviembre de 2012
Sin olvidar que es una dictadura
ROMER A. ROMERO-MARTÍNEZ 

"Toda autoridad usurpada es Ineficaz y sus actos son nulos"
Artículo 350 Constitucional


"El pueblo de Venezuela, fiel a su tradición republicana, a su lucha por la independencia, la paz y la libertad, desconocerá cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos".
Las dictaduras comunistas son idénticas: falsamente fundamentadas en el humanismo; hipócritas defensoras del medio ambiente; y jamás protectoras de los derechos humanos. Baste recordar 3 de sus más destacados promotores: Stalin, Mao y Castro.
Los 2 primeros representan el gansterismo-de-estado que asesinó millones de personas, en la sedicente búsqueda esquizofrénica de un nuevo orden social. Tuvieron la ventaja de contar con una infraestructura económica -anterior a ellos- que les permitió disfrutar, for a while, de la falacia del protagonismo proletario y el Estado paternal. Duró hasta que el pueblo tuvo hambre. Como resultado, se produjeron mentes preocupadas por evadir semejante ridiculez e interesadas en revelar la entelequia intelectual inventada por 2 criminales resentidos consigo mismos y con la sociedad de la competitividad... que finalmente les ganó. Quedaron para los cuentos de terror, leídos a los niños a los fines de señalarles lo que nunca deberán imitar, si quieren un mundo de civilidad y modernidad.
Por el contrario, Castro es el parásito ejemplar; el que nunca construyó prosperidad y todo lo robó. Eso sí, supo cómo mendingar los comunistas soviéticos y cómo mantener una relación cuasi incestuosa con el comunismo estadounidense: primero fueron los Kennedy, luego Carter, y finalmente Obama, con los que ha escenificado el rol de bicho malo para garantizar la primacía por más de 50 años- de EEUU en la región. Ciertamente, la suerte le ha acompañado en los últimos 14 años. ¿Why? Porque encontró al "Dictador" y lo convenció de ser el Mesías del exánime marxismo del siglo 21 a.C. Todo, a cambio de unos honorarios que el "Dictador" paga puntualmente.
Las "obras" del "Dictador" avalan el coaching: arruinó una economía en crecimiento, en tan solo 14 años; y ni siquiera pudo administrar honestamente los más de $1,285.340.000.000 que Venezuela facturó, solo en ingresos petroleros. Contaminó cuanto río, lago, embalse o quebrada se le cruzó; patrocinó el asesinato de más de 200 mil personas; sentenció -por tv- a miles de presos políticos; y ahora pretende adoctrinar nuestros niños y adolescentes con programas escolares, casi como copiados del estalinismo. El criollo es el vívido ejemplo de lo que un buen maestro hace con un buen discípulo.
Lo terrible es que los venezolanos siguen enlazando nubes y aceptando dócilmente que la vía electoral acabará con la invasión castrocomunista en el paisito. Se olvida algo substancial en doctrina política: las reglas desiguales mantienen los mismos ganadores... for ever. Así, el voto es un recurso en democracia, por lo que mal podría intentarse en la actual dictadura para cambiar los destinos, porque el "Dictador" al igual que Stalin, Mao y Castro- jamás saldrá con votos. Si a esto sumamos la presencia de los colaboracionistas anónimos y la antijuridicidad perversa, tendremos dictadura hasta que el petróleo siga valiendo más de $60/barril.
La vía constitucional está abierta, siempre que se luche por su eficacia, porque el "Dictador" ha metido de a poquito- todo lo negado en 2007, sin contra de repudio en las calles. En lo más reciente: las comunas y la resolución 058: 2 bazofias comunistas con invisibilidad constitucional. ¿Qué se espera para materializar el desconocimiento? Como avance: quizás debamos recordar ya a los comunistas piticubanos que ¡no se metan con nuestros hijos!
La única vía constitucional de contención es el 350.
Fotografías: Tomada de la selección hecha por  Marie Claire Chahda para su perfil de Facebook.

jueves, 18 de octubre de 2012

¿ASCENSOS Y DESCENSOS PREFABRICADOS? (2)

EL NACIONAL - Jueves 18 de Octubre de 2012     Opinión/9
No hay vida sin reconciliación
LUIS UGALDE

Chávez ganó con votos, no con trampa en las máquinas. ¿Pero con qué usos y abusos consiguió parte de esos votos? La dirigencia opositora supo de su derrota temprano en la noche antes del primer boletín del CNE cuando empezaron a llegar las informaciones de sus testigos y miembros de mesas y los conteos rápidos sustituyeron a los alentadores exit polls
Capriles en la derrota mostró un temple político y espiritual más extraordinario que en su admirable campaña. En la mañana del 7 los venezolanos tuvimos motivos de agrado por la concurrencia, la paz y el respeto; no tanto en la tarde y en la noche. Lo que es totalmente inaceptable en una democracia es el descarado abuso de los recursos del Estado por parte de la candidatura gubernamental, delitos continuados contra la Constitución y básicos principios éticos: uso del dinero público, chantaje, calumnia, miedo y coacción. Por ello el voto de varios millones no fue verdaderamente libre, y sin la amenaza hubieran votado de otro modo. El Gobierno sabía y sabe que sin esos atropellos el voto libre favorece a la alternativa democrática; y echaron el resto. Creo que éste es el duro cuadro real. La democracia venezolana está atrapada por una monstruosa apropiación partidista; es recuperable con realismo, conciencia y mejor trabajo, no con culpabilizaciones de despechados y menos con la siembra de "nunca más votar".
La maquinaria de los ganadores funcionó con mucha eficacia en la tarde del 7, ayudada indebidamente por la computadora registradora de cédulas y votantes implantada a la entrada del recinto electoral y conectada para el acarreo coactivo de la gente. Es impresionante la voluntad y el esfuerzo físico y mental del seriamente enfermo Chávez y explicable la gran debilidad de millones de votantes pobres sometido vitalmente a las ayudas, imposiciones y amenazas del Gobierno-Estado. Miles de millones para aliviar la pobreza y no para superarla, mantienen la esperanza de muchos. Otros votaron por miedo a perder lo que se tiene y por la errada convicción de que el voto no es secreto.
En el extraordinario esfuerzo unitario por rescatar la normalidad democrática hay que resaltar junto con Capriles el nombre de Ramón Guillermo Aveledo, con muchos equipos de trabajo y millones de ciudadanos que se unieron. ¡Extraordinario! La multimillonaria gestión fracasada ganó con una maquinaria eficaz en el uso de todo el poder del Estado y violación de derechos y de la Constitución. Tenemos un país que se cae a pedazos bajo un gobierno inepto con un poder concentrado frente a unas tareas gigantes que sólo son enfrentables exitosamente con un país reconciliado y decidido a sincerar la realidad. En el abismo entre el discurso y la realidad, la ineficiencia y la corrupción se reflejan en escuelas, hospitales, viviendas, empresas y servicios básicos, en la ruina de las empresas de Guayana, en Agropatria o en las terribles revelaciones-confesiones de Aponte Aponte y Makled. No hay salida para la pertinaz mayor inflación de América Latina, el alarmante endeudamiento, el déficit fiscal y la devaluación inevitable, sin el rescate de la dinámica productiva con cientos de miles de empresarios con inversión, creatividad y millones de trabajadores bien remunerados, unidos en la transformación educativo-productiva del país.
La trágica violencia desatada, que secuestra y mata, requiere valores de amor al prójimo y una política coherente en todos los frentes.
Nada de esto es posible sin una reconciliación nacional que incluya en cada área las mejores fuerzas y talentos, y una conversión espiritual y reconocimiento del otro, en toda su pluralidad. Empezando por los presos políticos. Lamentablemente, los "revolucionarios" están atrapados en su afán de implementar un fracasado modelo estatista totalitario a la cubana, para una imposible sociedad sin propiedad, ni iniciativa no estatal ni autonomía personal solidaria. Ellos no pueden reconciliarse con los "enemigos" sentenciados a desaparecer. Así, el desastre está garantizado y continuará la agonía de una sociedad profundamente enferma con un Presidente enfermo. Duele escribirlo.
No hay vida nacional sin reconciliación con el otro y apertura a un horizonte no totalitario. El cambio lo haremos más pronto que tarde los demócratas de todos los colores.

jueves, 4 de octubre de 2012

UNA PERSPECTIVA

EL NACIONAL - Jueves 04 de Octubre de 2012     Opinión/12
Reconciliación y vida
LUIS UGALDE

El 7-O tenemos que hacer las cosas de manera que no abortemos la democracia, sino que la libremos de las ataduras que la encierran, para que desde el 8 las Venezuelas enfrentadas empiecen a trabajar juntas por una causa común superior: Venezuela. Para que el 8 amanezcamos llenos de esperanza y dispuestos a buscar la reconciliación y trabajar juntos en la recuperación de la democracia, productividad económica y convivencia constructiva, el 7 tiene que prevalecer la sensatez y la actitud espiritual de reconocimiento y apertura hacia el otro. Sin un proceso de votación limpio, libre y transparente, la democracia saldrá herida de muerte y sin capacidad de convocar a todos los venezolanos a su construcción. Para ganar a partir del 8 hay que vencer el 7 los temores y las amenazas.
Es un día especial para la Fuerza Armada. Los venezolanos queremos, y la Constitución lo exige, una Fuerza Armada que sea de todos, sin degradarse en una parcialidad partidista; de lo contrario se reduce a una banda armada arbitraria sin respaldo constitucional. En la sociedad civil y democrática la Fuerza Armada tiene un extraordinario papel, y el día 7 de manera excepcional le corresponde garantizar la paz, el respeto a las diferencias y la libertad de conciencia en el voto, y debe demostrar con hechos que tiene el monopolio de las armas y el control de la violencia, sin permitir amenazas, ni disparos de bandas de delincuentes armados con color partidista.
Una elección tan trascendente para el futuro de la democracia no es posible sin avivar las convicciones y energías espirituales.
Ir a votar en secreto sólo tiene sentido si se reconoce que el voto del otro es tan respetable como el nuestro. Las convicciones espirituales de amor a Dios y al prójimo como a nosotros mismos llevan a cada uno a la afirmación del bien de los otros y a desear un desarrollo democrático integral. De ahí la importancia de la llamada de los líderes espirituales a la oración y al respeto. La sociedad venezolana dividida en dos bloques enfrentados y sin reconciliación no tiene futuro ni podrá superar la pobreza sin sumar todos los talentos y bienes para ello.
La reconciliación defiende una sociedad plural que invita y activa todas las fuerzas, capacidades e ingenios para obtener un trabajo productivo de calidad y en conjunto disfrutar lo logrado en convivencia y solidaridad. También es imprescindible un Estado de Derecho eficiente y honesto que garantice para la sociedad en conjunto bienes públicos de calidad (reforzando el nivel a los que más necesitan), como son la educación, la salud, la infraestructura, la seguridad... Pero sobre todo Venezuela necesita superar el desprecio a la vida que se ha ido apoderando del país en asesinatos, secuestros, cárceles y jueces serviles, entre otros.
Si gana el candidato opositor, es evidente la necesidad de visión y habilidad para sumar capacidades y desactivar el miedo a posibles represalias o al cese de programas beneficiosos para salir de la pobreza; esta reconciliación no es posible con un modelo estatista y dictatorial como el cubano.
Más bien requiere una invitación convincente a toda la gente competente del país a la inversión productiva y al trabajo que agrega valor. Sólo sale de la pobreza el que tiene trabajo digno y bien remunerado en una sociedad plural con un Estado democrático eficiente, lejos de prácticas corruptas e ineptas, como la vivida y confesada por Aponte Aponte.
Aun si ganara el actual Presidente, Venezuela requerirá un cambio democrático profundo y un reconocimiento sincero para corregir los evidentes desastres que la propaganda ha querido ocultar. El modelo estatista-partidista actual colapsó, a pesar de estar poderosamente subsidiado por ingresos petroleros nunca antes vistos: hemos tenido más consumo, pero no más producción.
El 7 no habrá sido democrático si el 8 no amanecemos en libertad y en pluralidad aceptada y cultivada. El domingo es el gran día para la reconciliación democrática libre de amenazas, para que en adelante todos aportemos a la difícil superación de la pobreza por medio de la transformación productiva del país: producción de ciudadanía solidaria, de bienes y de servicios al alcance de todos y de personas con valores democráticos y solidaridad activa. Dios nos bendiga con reconciliación y vida.

Cfr.  http://elpais.com/elpais/2012/09/28/opinion/1348829344_023548.html

sábado, 10 de marzo de 2012

PASEO


PANORAMA, Maracaibo, 10 de Marzo de 2012 / País
“Iglesia no está para complacer a los Gobiernos”: sacerdote Luis Ugalde
Heilet Morales

El sacerdote jesuita Luis Ugalde puede pasearse del tema de la educación al de la política como si de pasar una página de buen libro se trata. Cree que la “Iglesia no está para complacer a los Gobiernos” y, aunque reconoce que el presidente Chávez acertó en poner “en el eje central a los pobres”, no se ruboriza a la hora de afirmar que la oposición “no puede volver al pasado”.

En Maracaibo para participar en la semana de la doctrina social de la Iglesia, el también exrector de la Ucab, visitó PANORAMA e hizo una férrea defensa de sus tesis sobre la educación como visagra de futuro para el país. “En los próximos diez años la batalla está en la educación”, afirma sin temor a que, en tiempos electorales, lo vinculen con el opositor Henrique Capriles, que también abandera la educación como herramienta de campaña.

— Usted asoma que hay un déficit de profesores para atender los niveles educativos por la falta de estímulos a la docencia, pero también hay un crecimiento en la inclusión en la educación en los últimos años?
— Eso es un hecho. En todos los niveles, por ejemplo, en el universitario, son más de dos millones de estudiantes (...) El remedio no es desmasificar, el remedio es buscar el talento para que responda. Lo mismo pasa en preescolar, no solo en Venezuela, también en América Latina (...) Si tengo los niños en las aulas, pero me faltan los profesores estamos perdidos.

— Entre sus propuestas está la complementación de familia, sociedad y Estado, como pilares en la educación, el Estado (a través del Gobierno) está cumpliendo su tarea, sopena de duras críticas de factores políticos, que hablan de ideologización...
— El Estado docente, que nació en 1940 con Luis Beltrán Prieto, ha evolucionado, en aquel tiempo era distinto al actual, porque la sociedad de hoy es mucho más pluralista, en aquel momento, había una sola universidad que formaba docentes, el pedagógico docente, hoy día hay 35 universidades que forman y la sociedad es democrática y plural.
Un Estado democrático tiene un papel distinto a un Estado como el de Cuba, donde no puede haber sino un texto, no puede haber sino profesores identificados con el régimen, en una sociedad plural el Estado tiene más responsabilidad, pero sin excluir, hay que producir la sinergia entre el papel de los padres y el papel de la sociedad (...).
La ideología siempre ha pasado en mayor o menor grado, antiguamenmte se quejaban de que los adecos controlaban el pedagógico, ese es un debate que siempre habrá, pero el hecho que más nos preocupa es el niño, no la imposición de una ideología. Ahora, entre los adultos en la universidad hay que discutir las diversas fórmulas, yo he sido profesor de historia política contemporánea y he enseñado marxismo durante 30 años, en una universidad católica y tenían que leer a Lenín, en primaria no. Aquí lo importante es no disminuir el papel del Estado, pero que la sociedad no se lave las manos, además, los valores fundamentales se enseñan en la casa. Lo importante es un consenso nacional en el que digamos que acá nadie sobra.

— ¿Qué hay: un cese de hostilidades o un arnisticio entre Gobierno e Iglesia?
— Percibo una voluntad, de parte y parte, para bajar el tono, de conversar, a todo el país le hace bien bajar el tono y conversar en las áreas en las que la sinergia puede ser muy importante.

Ahorita mismo, se ha vivido una tragedia en la salud del Presidente y al final todo el mundo, tendrá un color u otro, pero al mismo tiempo se siente venezolano, en general católico, cristiano y hay muchos más elementos comunes de entendimiento que los que a veces se ven, en este sentido sí creo que hay una voluntad, lo he conversado con obispos, de no echar leña al fuego y creo que de parte del Gobierno y del Presidente también.

— ¿Sin embargo, el año electoral pudiera ser propicio para las estridencias?
— Este año va a ser paradójico, por un lado se necesita de un acuerdo nacional, y por el otro en la campaña electoral, no solo se propone, sino también se ataca al otro, en ese sentido es muy importante que la Iglesia juegue ese papel de puente.

— El tema es que en el imaginario colectivo se asocia a la Iglesia con la oposición?
— En algunos sectores puede que sí, en otros no (...) Eso ha pasado siempre, recuerdo que fui director del centro Gumilla y a mi me negaron la nacionalización, en el “Caracazo”, me pusieron preso, acusándome de comunista, con Caldera también pasó, los gobiernos son sensibles a las críticas, eso ocurre porque la iglesia no está para bendecir gobiernos, está para acompañar a la gente, si tu ves una cosa y la dices, entonces los gobiernos son muy sensibles, no podemos dejar de decir las cosas cuando se trata de defensa de derechos humanos, de la calidad de vida, etcétera.

— Pasado el episodio de la salud del Presidente, que, paradójicamente, ha sido un punto de encuentro, volveremos a las peleas?
— No debería ser porque hay demasiadas tareas pendientes que nos necesitan unidos y sino lo hacemos y si no vamos unidos no vamos a resolver temas como el de la educación, entonces los chinos cerrarán nuestras fábricas, porque van a producir cantidad, a bajo precio. Tener una población bien educada, productiva hará que florezcan empresas.

— ¿Lo de los chinos es una crítica?
— Introduzco a los chinos no a manera de crítica, la verdad es que son capaces de hacer quebrar a cualquier país, si tienes una fábrica de estos pantalones y produces a 20, entonces viene el chino y te lo produce a 10 y tu estas cerrado, lo están logrando en todo el mundo, está sucediendo en Europa.

— ¿Cómo ve el año electoral?
— Creo que es un año para evaluar, a título personal, creo que el Gobierno ha tenido mucho acierto en poner el centro en el tema de la pobreza en general, con todo lo que implica; creo que en los medios no han sido asertivos (...) Creo que es el momento de evaluar los enfoques de la economía, el Gobierno tiene que evaluar qué cosas funcionan bien y cuáles no tan bien.

— ¿Y de parte de la oposición?
— Una cosa deben tener muy clara, no se puede volver al pasado. El país buscó al Presidente como el vengador de una traición que el partido del pueblo y otros hicieron ante el pueblo, pero la gente quería que se acabe con la corrupción y como se verá hay muchos hechos de corrupción que han aumentado, entonces no se puede pensar en volver al pasado porque tiene errores graves. Yo nunca voté por ningún partido de Gobierno.

— ¿Cómo pueden estar en las antípodas Gobierno e Iglesia cuando usted mismo ha confesado que ha puesto al más débil en el centro?
— En las antípodas no deben estar de ninguna manera. Una cosa es la intención y otra es lo que efectivamente se logra, creo que el Gobierno ha tenido muy buenas intenciones, creo que se equivocó en otros modelos y trajo de un marxismo anticuado, no es que sea marxista, no creo que el presidente Chávez sea ningún marxista, pero maneja modelos económicos que han fracasado en el mundo entero. Una cosa es querer el bienestar, pero si no logras la eficiencia nacional, no se disminuye la importación de alimentos, o de lo que sea, el día que el chorro petrolero disminuya quedamos guindando todos.

Fotografía: Américo Torres

viernes, 9 de marzo de 2012

NOTICIERO RETROSPECTIVO
















- Luis Ugalde (SJ) y la dictadura del proletariado. SIC, Caracas, nr. 398 de 09/77.
- Javier Pereira. "Los venezolanos se han 'derechizado' al reforzar valores del perezjimenismo". El Nacional, Caracas, 14/10/05.
- Heinz Rudolf Sonntag. "Psiquiatría y subdesarrollo". SIC, nr. 382 de 02/76.
- La gerencia y sus modas. Debates IESA, Caracas, vol. VI, nr. 1 de 09/00.
- Luis Beltrán Prieto Figueroa. "La justicia militar: Salom Mesa". SIC, nr. 413 de 01/79.

lunes, 12 de diciembre de 2011

NOTICIERO RETROSPECTIVO








- Nelson Morante. "Los 90 años de la estatua Bolívar de Caracas". Elite, Caracas, nr. 2042 del 14/11/64.
- José Abinade. "El pequeño mundo de la Plaza Bolívar". Elite, nr. 1947 del 19/01/63.
- Luz Machado escribe como Agata Cruz. El Venezolano, Caracas, 02/08/63.
- José Herrera Oropeza. "¿Descrédito de la UCV?". El Nacional, Caracas, 28/10/11.
- Valentín Arenas y Luis Ugalde escriben sobre cristianismo y socialismo. SIC, Caracas, nr. 391 de 01/77.

Fotografía: El Nacional, Caracas, 07/04/48.

viernes, 23 de septiembre de 2011

ESPERANDO POR LA CONTRARRESPUESTA



EL NACIONAL - JUEVES 28 DE JULIO DE 2011 OPINIÓN/7
Ni capitalismo ni socialismo
LUIS UGALDE

En Venezuela vivimos el fin de una ilusión y el forzoso aterrizaje de la nube "socialista" para construir una sociedad más humana, libre y solidaria.

El "socialismo" como respuesta está muerto en el mundo. No así las necesidades y valores humanos que lo buscan. El "capitalismo" está en una crisis sin solución capitalista. Hoy "socialismo" versus "capitalismo" es un debate entre palabras cómodas y anticuadas que no aclaran, sino que impiden.

Hablar de una "sociedad capitalista" es un absurdo, pues no hay tal cosa ni puede haberla.

Una economía pudiera definirse como capitalista, pero una sociedad es mucho más que su economía. El actual malestar de Europa o de Estados Unidos no se resuelve con más capital y más mutilación economicista, sino con el fortalecimiento de valores y dimensiones no económicas de la realización humana.

La palabra "socialismo" confunde más que aclara: Hitler se proclama (nacional) socialista y también Mao, Stalin, Castro y Kim Il-sung, con sus regímenes totalitarios. "Socialista" es también el apellido de envidiables democracias solidarias de economía capitalista, como Noruega y Suecia.

No estamos proponiendo una tercera vía, sino una primera con más clara definición de la sociedad deseable y posible: ¿qué economía, qué poder político y qué relaciones sociales? Tres aspectos de una misma sociedad entrelazados y en interacción. Economías capitalistas conviven con políticas dictatoriales, con monarquías semifeudales y estamentales, con democracias en sociedades individualistas o, por el contrario, en sociedades solidarias y más igualitarias. El Chile de economía capitalista no es el mismo con el dictador Pinochet que con la socialista Bachelet; ni China de partido único comunista y Francia son iguales, aunque sus economías sean capitalistas.

El mundo y Venezuela necesitan avanzar hacia una sociedad con valores e instituciones solidarios, con una política democrática participativa y con una economía de mercado. Tres realidades-instintos diferentes en la sociedad y en la persona humana: 1) el poder, 2) la producción y posesión de bienes y 3) la valoración de la dignidad y convivencia humanas. Ni Cuba, ni Venezuela tendrán un futuro más humano si no cambian decididamente en los tres aspectos. Lo mismo se diga de Estados Unidos, China o Europa. Necesitamos democracia y solidaridad, con economía de mercado.

Es evidente la fuerte influencia de la economía en toda realidad, pero falso que lo económico determine unilateralmente todo, y que lo socio-cultural y lo político sean simples reflejos unívocos de la economía. En la profunda identidad humana trascendente, son decisivas su espiritualidad y valores humanos, y mortal su carencia, por lo que es indeseable una "sociedad capitalista", es decir dominada por el capital.

Economía capitalista significa economía del capital, y lo era en la Europa de 1860 y después, cuando el capital, como rey exclusivo, definía el hecho productivo y la vida. Siglo y medio después, la "economía capitalista" debe ser superada: los otros factores productivos cuentan y la sociedad ­nacional y mundial­ y su política deben señorear su economía y ordenarla a los fines humanos. De lo contrario, la lógica del capital como fuerza desbocada va a destruir la tierra y la convivencia digna de una humanidad de pueblos diversos.

Consideramos que la "economía de mercado" es un instrumento (instrumento, no fin) mejor que otros para el intercambio de bienes y servicios, para el estímulo de la eficiencia y creatividad y la combinación de los factores de producción, y para el mejor servicio a los usuarios.

Pero la economía es ciega y abusiva y ahoga la competencia, sin una sociedad democrática y solidaria, sin fines humanos y sin Estado ni institucionalidad reguladores. Siempre habrá quien gane más o pierda, pero no es aceptable que eso no se regule y que haya personas, clases, naciones, regiones, condenadas ­ellas y sus hijos­ al infierno de los perdedores perpetuos. Es indispensable el renacer de lo público y de la solidaridad frente al individualismo exacerbado: democracia solidaria con economía de mercado como instrumento productivo.

Sin soñar lo imposible no conquistaremos lo posible; pero la pretensión de imponer lo imposible desde el poder siempre será dictadura de muerte.

EL UNIVERSAL, Caracas, 07 de Agosto de 2011
Ugalde, Capitalismo y Mercado
Emeterio Gómez

A los capitalistas (por ser pocos) podemos influirlos éticamente...

Con un inmenso respeto -pero acicateado por la necesidad de debatir la tragedia que vive Venezuela- oso comentar críticamente un artículo de Luis Ugalde: Ni Capitalismo, ni Socialismo, El Nacional, 28/07/11.

En él Luis diferencia -¡demasiado!- entre la Economía de Mercado, que asume y el Capitalismo, al que "le carga la mano". Veamos: "El mundo y Venezuela necesitan avanzar hacia una sociedad con valores e instituciones solidarios, con una política democrática participativa y con una economía de mercado". Y, durísimo contra el Capitalismo: "Hoy, 'socialismo' versus 'capitalismo' es un debate entre palabras cómodas y anticuadas... Hablar de una 'sociedad capitalista' es un absurdo, pues no hay tal cosa ni puede haberla".

Tal vez el Padre Ugalde esté dejando de lado un pequeñito detalle: que toda Economía de Mercado, si de verdad lo es -o sea, si asume con firmeza la Libertad Individual- necesariamente evolucionará ¡¡hacia una Economía Capitalista!! Y de manera inevitable aparecerán los miserables capitalistas, es decir: los que se atreven a asumir riesgos, los emprendedores, innovadores, creativos o, simplemente, los que se dedican a detectar oportunidades de inversión. Gracias a ellos la economía crecerá, se pagarán más impuestos que permitirán ayudar a los pobres; habrá sindicatos, derechos sociales, humanos, welfare state... ¡¡y en muy poco tiempo se empezará hablar de Capitalismo Popular y Solidario!!

Pero el verdadero problema de diferenciar el Mercado del Capitalismo, no es que aquél lleve a éste en sus entrañas, sino que el Mercado ¡¡tiene menos posibilidades!! que el Capitalismo de asumir las exigencias éticas de Ugalde: "una sociedad con valores e instituciones solidarios". Sé que no es fácil aceptarlo, pero la Tasa de la Ganancia -la esencia del Capital- está mucho más cerca de la Moral que el Valor de Cambio, el alma del Mercado. Porque éste es una realidad estrictamente natural y en la Naturaleza no cabe ni un ápice de Ética.

Para decirlo con palabras de Ugalde: ciertamente "es indeseable una sociedad dominada por el Capital", pero ¡¡mucho más indeseable, es que esté dominada por el Valor de Cambio!! Porque a los capitalistas (por ser pocos) podemos influirlos éticamente; pero al Valor de Cambio, que -gracias a la Globalización- involucra a miles de millones de oferentes y demandantes, es imposible "hablarle" de Moral. De tan concentrado en pocas manos que hoy está el Capital, él empieza a poder asumir el problema ético; y se vislumbra ya la mencionada nueva etapa que vivirá la Humanidad: el Capitalismo Popular y Solidario. Los empresarios, sin la menor duda, le llegarán a los valores antes que los políticos y podremos entonces insuflarle a la Empresa una dimensión Espiritual. Ya en el Primer Mundo se habla de ello, incluso con ese nombre, Padre: "Capitalismo Espiritual".

El centro de todo, Luis, es que esa Sociedad Capitalista a la que tu llamas "indeseable" (y que, aunque digas lo contrario, NO "es un absurdo", y SÍ "hay tal cosa y puede haberla") no sólo está en condiciones de asumir la Ética, sino que ella es ¡¡una de las pocas esperanzas que la Humanidad tiene de asumirla!! Porque, tal como ya dije, el otro sector que podría hacerlo -los políticos- no se lo plantean siquiera; y porque a medida que el Capital se concentra y el poder de las Empresas aumenta, más dominio consciente (o sea, potencialmente ético) tienen éstas sobre sí mismas. Ya parimos la noción de Responsabilidad Social de la Empresa; que no es todavía la Responsabilidad Moral... ¡¡pero "ahí vamos", Padre!!