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domingo, 30 de diciembre de 2012

BIO-LENCIA (1)

NOTITARDE, Valencia, 15 de Julio de 2012
La violencia gubernamental
Héctor Strédel

Apenas iniciado oficialmente el proceso que culminará en la elección del próximo Presidente de la República, el país ha sido brutal y salvajemente remolcado por la agresión al candidato de la Oposición, Henrique Capriles Radonski, para impedirle, a la marcha, la realización cívica y civil de su campaña. Durante once veces, desde entonces hasta hoy, el candidato de la Oposición democrática y sus seguidores han sido agredidos hasta con armas oficiales en diferentes lugares del país por las milicias rojo-rojitas y por los cuerpos policiales, los guardias nacionales, el ejército y otros organismos del gobierno "bolivariano, revolucionario y socialista" –e inepto, militarista y corrupto-. La última agresión gubernamental contra el candidato opositor de la que se tiene noticia ocurrió en la parroquia La Vega, en Caracas. Durante la misma fue necesaria la intervención de la concurrencia opositora para impedir que el propio Capriles Radonsky fuera herido personalmente por la furia primitiva de la violencia gubernamental.
Hechos semejantes han venido ocurriendo en todo el territorio nacional, con abierta y pública actuación de las fuerzas policiales y militares y las milicias rojo-rojitas, también armadas por el gobierno "bolivariano, revolucionario y socialista" –e inepto, militarista y corrupto-. En Bolívar, en Mérida, en Zulia, en Apure, en Monagas, en Nueva Esparta, en Falcón. El gobierno no solamente niega la dirección y ejecución de tal empresa de violencia brutal nacional contra sus adversarios, sino que hasta se pavonea de dirigirla y ejecutarla.
Es que, por absoluta carencia de ideas, de juicios, de argumentos, el gobierno "bolivariano, revolucionario y socialista" –e inepto, militarista y corrupto- sólo tiene a la mano la fuerza para imponerse, para someter y subyugar al país. Ignorante, inmoral, su básica y exclusiva formación militarista lo conduce siempre al uso de la violencia para imponerse al país, al pueblo que mayoritaria e irreversiblemente lo adverse.
Es ejemplarizante. En estos días el candidato de la Oposición, Capriles Radonsky, ha invitado reiteradamente a su adversario, el jefe del gobierno "bolivariano, revolucionario y socialista" –e inepto, militarista y corrupto- a debatir públicamente ante el país sobre los más agudos problemas nacionales y sobre los caminos, las ideas, los juicios y los argumentos que deberían escogerse y ejecutarse convenientemente para enfrentar y resolver exitosamente aquellos problemas. Y ¿Cuál ha sido la respuesta inmediata del jefe del gobierno "bolivariano, revolucionario y socialista" –e inepto, militarista y corrupto-? No precisamente la del estadista: la del ciudadano identificado plena y concientemente con su país con su país y con su pueblo. Sino ir del militarista impenitente, la del funcionario servil que gasta los dineros públicos en la compra de armas, mientras las universidades se desmoronan por falta de recursos, y los hospitales se cierran, y se clausuran las escuelas, y se destruyen las vías comunicacionales, y se multiplica la pobreza popular, y se quiebra la producción nacional, y el país es esclavizado por la importación de alimentos y de medicinas, rumbo a la quiebra general.
Allí se encuentra toda la explicación de la primitiva violencia gubernamental, a la que apela cotidianamente el gobierno "bolivariano, revolucionario y socialista" –e inepto, militarista y corrupto- para justificar su absoluta ignorancia y su primitivismo guerrerista.

sábado, 1 de diciembre de 2012

AMPLIACIÓN DE SÍ-MISMOS


EL NACIONAL - Jueves 25 de Octubre de 2012     Opinión/9
Lo que se repite
COLETTE CAPRILES

Existe un mecanismo cognitivo al que los científicos llaman el "sesgo de confirmación" que consiste, sencillamente, en la propensión a seleccionar información para corroborar aquello que uno cree, mientras se niega o minimiza toda "evidencia" en contrario. Examínese el lector por un momento y recuerde lo desagradable que suele ser verse obligado a cambiar de opinión por la contundencia de los hechos. Imagine además que estamos hablando de política, es decir, de una actividad humana en la que la opinión produce efectos prácticos. Lo que aparece es que en política es difícil considerar los hechos como fundamento del juicio, precisamente porque el sesgo de confirmación nos lleva a considerar de manera distinta cuáles son los "hechos".
Honestamente, si un escenario no cabía en mi imaginación al considerar los desenlaces del 7-O, era el de reencontrarme con el discurso de la antipolítica que yo creía ya venerablemente muerta y enterrada. Pero frente a la derrota, veo que han resucitado los intentos de desacreditar tanto el oficio del político como la actividad misma de la política, y no me resulta agradable concluir que la relación que algunos tienen con la alternativa democrática es crudamente utilitaria (no asociada a los valores y aspiraciones democráticos sino a un resultado eficaz) y ­esto sí es grave- fundamentada en un sesgo perceptivo que les impide calibrar los hechos.
Hay quienes dicen que no votarán más, como si castigándonos a todos (y a sí mismos especialmente) pudieran repudiar mejor a la injusticia de la que creen ser objeto. Y sienten que se ha cometido injusticia porque les parece imposible que un mal gobierno, un pésimo gobierno, un régimen en el cual se ha prodigado tanto daño y tanto sufrimiento, pueda ser refrendado como lo fue. Concluyen seleccionando hechos que pudieran configurar una explicación "antipolítica": la hipótesis del fraude. A partir de allí se deriva una serie de teoremas acerca de la calidad y honestidad de los políticos de la Unidad, etc, que conforman la gran constelación de la desconfianza que, una vez más, se le sirve al gobierno como un gran bonus.
No es este el lugar para evaluar la hipótesis; sólo remarco sus consecuencias políticas, e invito a pensar sobre aquello que la genera. Y creo que aquí está involucrada una terrible circunstancia, y espero indulgencia por lo crudo de la comparación: con la construcción de la pretendida hegemonía comunicacional (entendiendo por esto no sólo el control mediático sino específicamente el poder discursivo e institucional) se ha edificado una especie de campo de concentración al revés, en el cual el "mal" no es lo que está en el campo sino lo que está fuera de él. Es decir: el clivaje, la separación radical entre el universo chavista y la "nada" (o sus equivalentes semánticos denigratorios), opera en efecto como un gigantesco cerco epidemiológico que territorializa la nación partiéndola en dos. A cada lado de nuestro muro de Berlín, más monstruoso que el original, porque no es visible y grotesco, yacen dos culturas, dos identidades, dos lenguajes, dos mundos que todo el esfuerzo del Estado se dirige a separar cada vez más. No es tanto que se quiera convertir al país en una nueva Cuba, sino crear una réplica de la isla dentro de Venezuela.
Este paradójico "aislamiento" no ha sido percibido tal vez como corresponde, al menos hasta el 7-O. Es obvio que las lealtades identitarias que permanentemente procura el régimen no tienen contrapartida en los sectores democráticos, que necesitan reconstruir una unidad discursiva y conceptual auténticamente movilizadora. Ciertamente, la campaña del gobierno movilizó, pero con promesas "negativas" que ofrecían la pérdida de lo recibido, un retorno al "pasar trabajo", en caso de cambio político.
Un mensaje poderoso bajo condiciones de dependencia como las que tenemos, que sólo podrá ser subvertido en la medida en que se disuelva el clivaje identitario. Y esa, entre muchas otras, es la tarea política que viene.


Fotografía: Tomada de la red.

lunes, 29 de octubre de 2012

PLANOS VIEJOS

De las viejas advertencias de Kim Il-Sung
Luis Barragán


Hemos insistido en la ausencia real y hasta formal de instancias para la discusión, por lo que –ha ocurrido en toda la década – pasamos la página inmediatamente, oficialistas y opositores, ya desinteresados por los recientes resultados electorales. Obviamente, el asunto es más notorio en las filas de los derrotados. Sin embargo, hay inevitables inquietudes que reflotadas y versionadas por los servicios de contra-inteligencia para confundir aún más, aunque algunos líderes opositores suelen colocar el funesto acento – por siempre mediático – en el tejido de nuestras vicisitudes.

Quejadura crónica, en la medida que se observan las cifras, sobresalen algunas de las circunstancias convertidas en características. Por ejemplo, la abstención de las clases medias que se presumen ilustradas, con capacidad crítica de protesta y compromiso.

Suponemos, la llamada antipolítica todavía funda la creencia de una solución definitiva de los problemas comunes, ajenos a toda suerte personal, por obra de un milagro espectacular. El azar puede literalmente proveernos de aquellas respuestas tan ansiadas, bastando con comprar el número apropiado (y dateado) en esta perenne rifa del destino.

Rifa legitimada por el melodrama que se ha convertido en un rasgo cultural incontestable, devotos de las telenovelas y los concursos de belleza que exageradamente ocuparon y ocupan nuestra atención.  Antes, por  cierto, los exportábamos pero, cómodos e ineficaces, ya no resultan internacionalmente competitivos en reclamo de otros dos rubros: el petróleo, que no acarrea trabajo alguno para el resto del país tan ajeno a la industria;  y los beisbolistas que, a pesar del trabajo y del talento que los propulsan, los sentimos como una donación distante de la Providencia que, para compensar nuestras desdichas, encabezan la lista de los potenciales secuestros en el país.

Por ello, la facilidad del contrabando ideológico que deviene proyecto político muy seriamente impulsado, bajo nuestro militante  “paterrolismo”. Y no se diga que constituye una sorpresa, porque algún aviso tenemos de la cosa.

A modo de ilustración, fueron muchas las publicaciones “en lenguas extranjeras” que circularon décadas atrás en Venezuela, procedentes de Europa del Este y de Asia. Los clásicos del leninismo hallaron terreno entre nosotros, agenciados por las democracias populares: tenemos a la mano una compilación de discursos de Kim Il Sung, intitulada “Sobre la construcción del poder popular” (Pyongyang, 1978), aunque todavía no sabemos cómo sobrevivió entre los papeles y libros de la casa.

El aludido señor, padre de Kim Jong-II y abuelo de Kim Jong-Un, sucesivos y férreos gobernantes de la Corea del Norte que tuvo por prisionero décadas atrás al venezolano, poeta y – para más señas – comunista Alí Lameda,  cumple un itinerario discurso desde la década de los cuarenta hasta las vísperas de los sesenta. La consabida faena retórica cuenta con la particularidad de parecerse a la que se ha impuesto desde en Venezuela en esta década, además del manoseado poder popular que ya tiene sobre sus adoloridos hombros una prolongada experiencia de adulteración y amargura.

Tengamos el coraje de preocuparnos por esta larga cita: "Las reformas democráticas realizadas en este período bajo el activo apoyo y la participación entusiasta de todo el pueblo, introdujeron cambios radicales en todas las facetas de nuestra sociedad y echaron sólidos cimientos para establecer la República Popular Democrática de Corea. Como resultado de la reforma agraria, fue liquidado en el campo el sistema de explotación feudal y los campesinos que laboraban la tierra pasaron a ser dueños de la misma. Con la nacionalización de las instalaciones industriales que eran propiedad del imperialismo japonés y de los traidores a la nación, se eliminó la base material de la esclavitud colonial. La Ley del Trabajo para los obreros y oficinistas, la ley sobre la emancipación de las mujeres de la desigualdad social, la ley sobre la protección de la propiedad privada y otras, así como se lleva a cabo también exitosamente la labor para liquidar el sistema de enseñanza esclavizante del imperialismo japonés y establecer un nuevo sistema de enseñanza popular (...)  A fin de convertir a nuestra Patria en un Estado independiente, rico y poderoso, los comités populares tienen que consolidar y desarrollar aún más los éxitos ya logrados en las reformas democráticas" (I: 161, 163).

Pronunciado a finales de 1946, Kim habla desenfadadamente de reformas democráticas, de los expropiados traidores de la patria, una normativa laboral justa, la igualdad de las mujeres, la nueva enseñanza popular, la propiedad privada y los comités populares !!! Harto evidente, por una parte, que esas promesas bien enmascaradas derivaron en una tiranía con herederos del trono y todo, realizada por un alienante culto a la personalidad que superó a Stalin; por otra, que la más estelar fue hacerla potencia en el mundo, aunque no encuentra hoy cómo mitigar el hambre de las grandes mayorías cabalgando un proyecto vergonzoso y riesgoso de armamento nuclear; y, en fin, que el norte no soporta la más mínima comparación con el sur.

De modo que nos quejamos siempre, pero renunciamos a indagar, organizarse, denunciar y luchar por lo que creemos o debemos creer, confiados en una enfermiza apuesta. Atrás quedan impunes las inquietudes suscitadas por los comicios presidenciales, atorados por pasar la página, acobardados porque no sabemos cómo administrar nuestras diferencias, y hasta teniendo como única solución la probable abstención de nuestro infinito confort.

Obras como la del dictador norcoreano, circularon en Venezuela por muchos años, pero – creyéndolas hasta pavosas – no hicimos caso. Estamos largamente advertidos, aunque la pereza, comodidad y vanidad mesocrática se imponen: la ruleta nostálgica del amable casino caribeño, se hará rusa….

Fuente: http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/13104-de-las-viejas-advertencias-de-kim-il-sung

sábado, 27 de octubre de 2012

DEVOCIÓN Y PARADOJA

EL NACIONAL - Sábado 27 de Octubre de 2012     Opinión/8
Los idiotas no votan
RAÚL FUENTES

Ante la inminencia de un proceso electoral que convoca a los venezolanos para que seleccionen a quienes han de gestionar las administraciones estatales en el próximo período constitucional, nos parece pertinente apelar a tres pareceres respecto a la relación entre quienes hacen política y quienes la desdeñan. Comenzaremos con Platón quien afirmó: "Uno de los castigos por rehusarte a participar en política es que terminarás siendo gobernado por hombres inferiores a ti". Por su parte, el historiador británico Arnold Toynbee escribió: "El peor castigo para quienes no se interesan en la política es ser gobernados por quienes sí se interesan". Y, más recientemente y más cerca de nosotros, Lula da Silva sentenció: "Al que no le gusta la política corre el riesgo de pasar su vida entera siendo mandado por aquel al que le gusta".
Tres opiniones convergentes, de personajes probablemente divergentes, que vienen a cuento si no queremos que la tristeza y el desaliento, productos del inmoral ventajismo rojo exhibido en la pasada consulta presidencial, hagan mella en la determinación de los votantes que tienen la histórica oportunidad de consolidar posiciones ya alcanzadas por la oposición, y de conquistar nuevas e importantes trincheras en esta dura batalla por preservar la descentralización y reconquistar la civilidad de la nación.
El pasado 7-O, la oposición, si bien no se alzó con el triunfo, demostró que transita un camino que indefectiblemente le conducirá a la conquista del poder, y no porque no hay mal que dure cien años, sino porque a base de paciencia y constancia ha emergido un liderazgo con vocación de servicio, dinámico, inteligente y consistente, capaz de tomar responsablemente en sus manos las riendas del país. Sin embargo, el abuso continuado del régimen es un serio obstáculo que debemos vencer a diario. Ya, sin un ápice de vergüenza, el CNE dejó claro hacia cuál plato se inclina la balanza, al autorizar la migración a nuevos centros de votación, después de cerrado el lapso oficial para modificar el Registro Electoral, a los seis paracaidistas designados por el chafarote para que aterricen en las gobernaciones de Anzoátegui, Aragua, Cojedes, Guárico, Monagas y Táchira. Ante tal iniquidad, recordemos que los candidatos de la unidad llegan a la contienda decembrina con un importante respaldo que se manifestó en sólidas votaciones obtenidas en las primarias de febrero, mientras que los pretendientes rojos son producto del capricho y la dedocracia; y, más revelador aún, los aspirantes del consenso están plenamente identificados con las regiones que aspiran a gobernar. Esta afirmación debería quedar palmariamente demostrada en los necesarios debates que están planteados entre candidatos opositores y oficialistas y que, seguramente, los últimos esquivarán, por temor, miedo, culillo, falta de exceso de ignorancia o apego a la costumbre de obedecer órdenes sin cuestionarlas, sin preguntarse siquiera la razón de ser de tal o cual disposición, deseo o mandato del jefe, lo cual ha aniquilado su capacidad de disenso.
La no comparecencia de los aspirantes rojos a una confrontación de ideas y propuestas nos dejará sin saber cuánto saben de las realidades que caracterizan a los estados que buscan dirigir, pero esto a ellos poco importa: lo que les interesa es desempeñar su papel de peones en un tablero cuyas reglas el teniente coronel ambiciona cambiar para hacer desaparecer a gobernadores, alcaldes, cabildos y asambleas legislativas y reemplazarlos por los consejos comunales; y así, una vez aniquilado el poder regional, instaurar un Estado comunal inspirado, quizá, en las tenebrosas experiencias china o camboyana.
El que calla otorga, dice el refrán. Y el elocuente silencio de los ungidos con la gracia presidencial para ocuparse de la transición al socialismo es, más que un motivo de preocupación, una poderosa razón para reflexionar sobre la platónica meditación de la que se hicieran eco tanto Toynbee como Lula, y concurrir a los comicios de diciembre con clara conciencia de que de son una consulta sobre el futuro inmediato de la República.
De su resultado depende en mucho que Chávez pueda seguir adelante con su retrógrado proyecto o que deba pisar el freno porque así lo dispone la voluntad mayoritaria de los venezolanos. Por eso hay que votar y tener presente la personalísima acepción que del adjetivo idiota nos ofrece Fernando Savater: "Idiota. -Del griego idiotés, utilizado para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás".

Breve nota LB: Valga agregar del melodrama como una de nuestras características esenciales. Somos devotos a las telenovelas y a los concursos de belleza con una exageración portadora de una paradoja. Por un lado, hasta una magistrada de la revolución mentada perdió la vida por otra de las operaciones estéticas que se hizo, ultimada moralmente su médico-operadora hasta contar con una tipificación penal insólita y un calabozo insólitos. Y, por otra, el colmo de nuestras incompetencias, ya no somos los insignes exportadores de telenovelas y concursos queun día fuímos.....¿Tiene alguna explicación adiciones nuestra devoción por la llamada antipolítica?

Ilustración: Pedro León Zapata (El Nacional, Caracas, 27/10/12).

jueves, 25 de octubre de 2012

HERRADURA

EL NACIONAL - Jueves 25 de Octubre de 2012     Opinión/8
El meollo del problema
VICENTE DÍAZ

Este artículo tiene un sesgo. Es obvio. Pero no puedo dejar de decir lo que tengo que decir. Siento admiración, pero también siento vergüenza.
Siento una profunda admiración por Henrique Capriles.
Nunca había visto una campaña electoral como la que él hizo. A sabiendas de la desventaja comunicacional en los medios que lo limitaba a tres minutos diarios de cuñas en TV, mientras que su contrincante tenía mano libre con cadenas y tiempo gratis, Henrique se dedicó a llevarle su mensaje directamente a la gente.
Recorrió cientos de pueblos y ciudades, decenas de miles de kilómetros, entrando en contacto directo con millones de personas. Fue un ejemplo de entrega y amor a la patria, a un costo personal altísimo y creciéndose día por día. Estableció un nuevo estándar en las expectativas para cualquier otro candidato de oposición. Y le hizo sentir a sus partidarios que la victoria era una posibilidad real, como en efecto lo fue: sólo 6% de los votos válidos lo separaron del triunfo. Ningún otro candidato adversario al actual presidente logró los niveles de voto de Capriles.
Y esto lo hizo enfrentándose no a un candidato, sino al Estado como un todo. El gasto social, el músculo logístico y comunicacional, y el poder normativo del Estado se alinearon al servicio de la causa electoral. La oposición sabía que esto iba a ser así. No se amilanó. Al contrario, de la mano de Henrique continuó el ascenso en su caudal de votos.
Desde la última elección presidencial el gobierno creció 10% y la oposición 50%. Cuántos votos serían sin el abuso del Estado, no lo sabe nadie.
Admiro también a la MUD y su comando. El alcance de su despliegue de testigos y su capacidad para llevarle el pulso a la votación indican una organización sin precedentes: más de 100.000 testigos que recabaron prácticamente todas las actas. Las han publicado mesa por mesa en su página web.
Eso significó recabar, clasificar, digitalizar y conciliar decenas de miles de actas de todos los rincones del país. Nunca nadie había logrado hacer algo así. ¡Y todavía hay gente que dice que no hicieron su trabajo! Mi admiración también por los electores. Los que votaron en Venezuela tuvieron que calarse largas colas, tanto en barrios como en urbanizaciones por culpa de la estación de información al elector, que en ningún caso puede ser obligatoria para un votante que ya sabe donde vota. Igualmente por culpa de una falla en el procedimiento las 341 mesas que pasaron a manual, lo hicieron muy tarde generando justificada molestia en electores que tardaron muchas horas en poder votar. Y los que votaron en el exterior en muchos casos debieron realizar proezas.
Admiro por supuesto a Globovisión. Un canal de TV con sus dos principales accionistas perseguidos judicialmente, con multas multimillonarias, imposibilitado de transmitir por señal abierta a todo el territorio nacional. Y aun así irreductible en su decisión de ser fiel a su línea editorial.
Mi admiración por el presidente Chávez, con independencia de la inequidad electoral que lo acompaña. Asumir el costo personal de una campaña como esta luego de estar lidiando con una gravísima enfermedad como el cáncer revela una vocación y un temple que no es para nada común.
Dejo para el final lo lamentable, lo vergonzoso.
Lamento que la institución a la que pertenezco, colmada de profesionales, honestos y de altísima excelencia técnica, sólo pueda vanagloriarse de ofrecerle al país una elección técnicamente pulcra, como lo han reconocido con toda pertinencia ganadores y perdedores; pero absolutamente injusta y desigual. Siento vergüenza por no haber podido hacer más para equilibrarla. Afortunadamente falta muy poco para que otros más capaces puedan asumir el relevo.
Y lamento, por último, que muchas personas se presten a reproducir matrices sobre fraude sin ningún fundamento. La eficacia del trabajo para mejorar el ecosistema electoral pasa por poner la mirada y la energía en los verdaderos problemas. Los que hoy piden voto manual se olvidan que en el revocatorio mientras en las mesas automatizadas los votos fueron 60 a 40 a favor del Gobierno, en las manuales la relación fue 70 a 30. Los que protestan contra la "operación morrocoy", absolutamente inexistente, distraen la atención sobre el acceso igualitario a los medios. Los que se lamentan porque no hubo testigos en la totalización ignoran que nunca han faltado en ninguna de las dos salas.
El problema electoral no está en la sala de totalización o en las máquinas de votación. Está en el uso electoral del músculo del Estado. Esa es la batalla.
Ese es el meollo.

martes, 23 de octubre de 2012

DESENCANDAR

EL NACIONAL - Martes 23 de Octubre de 2012     Opinión/6
Diálogo sin condicionamientos
VICTOR RODRÍGUEZ C.

A pocos días de las elecciones, los venezolanos seguimos sorprendidos y confundidos, muchos tristes y probablemente desorientados, aunque confiados en que no es el final de una larga lucha por la democracia y las libertades.
Independientemente del resultado que, sin duda, refleja maniobras oficialistas indignas, antes y durante el proceso, para hacerlo a su favor, vemos una oposición fortalecida bajo un liderazgo al que tenemos que acompañar irrestrictamente. Henrique Capriles mostró ser un líder nacional, con propuestas serias y una postura honesta ante el debate y las realidades del país.
Para Venezuela seis años más de "socialismo bolivariano" no serán fáciles; se avecinan tiempos complicados que tendremos que afrontar unidos con firmeza y sabiduría. El camino "escogido" el 7-O es el de las expropiaciones, el del fin de la descentralización que desaparecerá ante el sistema comunitario, de la imposición de un pensamiento único, del control ciudadano y la exclusión.
Días después del "triunfo" revolucionario y conscientes del significado de los más de 6 millones de voces que critican la implantación de un régimen comunista en el país, Chávez y los suyos hablan de la posibilidad de un "diálogo" con la oposición, lo que debería ser bienvenido por todos, si responde a sentimientos sinceros, enmarcados en la mayor tolerancia y respeto.
Pero el llamado al "diálogo" se presenta con elementos condicionantes que lo afectan muy negativamente. El mismo Chávez advirtió, poco después de que los observadores/amigos abandonaran el país, que podía dialogar "pero sin subordinarse ni subordinar su gobierno a los intereses de la burguesía". Es un llamado torpe o malintencionado, en todo caso bien calculado, que cierra cualquier posibilidad de acercamiento que permita encontrar el hilo común que une a todos los venezolanos, para vencer el retraso y las tensiones y crear un futuro común.
El señor Jaua, hasta hace días segundo en el Ejecutivo, para completar el llamado del jefe, anunció que las expropiaciones continuarán. ¿De qué se trata? ¿Se quiere un diálogo o simplemente imponer un proyecto? ¿Vamos a conversar sobre el futuro del país con nosotros o sin nosotros dentro? ¿O es que simplemente pretenden dialogar sobre la forma de sacrificio de los millones de venezolanos que vemos un camino diferente para alcanzar el progreso y la tranquilidad? El chavismo no parece haber entendido el mensaje que se puede extraer del extraño resultado de estas elecciones, en las que se jugaba todo, como lo dijimos siempre. Los que votaron por el cambio rechazan un sistema comunista en el que las libertades fundamentales sean disminuidas o simplemente ignoradas. Los que votaron por Chávez, la mayoría de ellos, rechazan también ese modelo que se agotó en el siglo XX y que empobreció integralmente a millones de personas que despertaron y encontraron muchos años después el camino. Ante ese panorama se debe cerrar filas en la oposición para ir juntos a ese "diálogo".
Unidos todos, alrededor del liderazgo de Henrique Capriles y de los nuevos dirigentes que le acompañan y que representan, sin duda, la esperanza de los venezolanos y de las nuevas generaciones. Es también el momento para que los chavistas, a los pensantes me refiero, decidan entre seguir enfrascados en una confrontación que nos desgasta a todos y no conduce a nada y encontrar puntos de acercamiento que sean serios y racionales y que permitan avanzar en la resolución de los problemas que afrontamos todos.
Debe incluirse en esa "agenda" todo lo relacionado con la liberación de los presos políticos, civiles y militares. Tenemos que dialogar sobre el sistema electoral que dicen es el más confiable, pero que sigue siendo manejado en forma exclusiva sin que los observadores independientes, los opositores y la gente común puedan tener acceso a él.
Un diálogo verdaderamente constructivo tendría que abarcar los aspectos más complejos, en especial, la economía y sus correctivos, la promoción de las inversiones extranjeras y nacionales y las garantías jurídicas.
No se puede concebir un diálogo simplemente sobre la forma en que el régimen implantará sus políticas. Ello se traduciría en una lamentable negociación para sobrevivir y eso no es lo que quieren los más de 6 millones que votaron por Capriles y la mayoría de los que "votaron" por Chávez. Es el momento de un diálogo franco y sincero. Sería una torpeza ignorar las realidades e insistir en imponer un proyecto que más temprano que tarde implosionará con las consecuencias que ello conllevará.

lunes, 22 de octubre de 2012

DETRÁS DE LA AMBULANCIA

Los candidatos cuaternarios
Luis Barragán


Desde hace poco más de un mes buscábamos los apuntes del viejo texto de prensa, porque la revista ya no está disponible en la Hemeroteca Nacional. Debidamente acentuado por la ironía,  Joaquín Marta Sosa probó una clasificación de los candidatos presidenciales (Summa, Caracas, nr. 52 del 15/06/72), aunque – por un lado – dijo inútiles los comicios de entonces, dos números atrás, y – por el otro -  la tipología -evidentemente no se ajusta con exactitud a la actualidad. Empero, ofrece una pista cierta del retroceso democrático experimentado.

Refería el ahora académico de la Lengua, otrora explorador teórico de una posterior, distinta y perecedera experiencia política, a los realmente presidenciales (o, mejor, diríamos presidenciables), al lado de los negociadores, negociables, sacrificados (o mártires),  y valiosos. Una tipificación acorde a las consecuencias mediatas e inmediatas de la nominación, pues, la misma existencia y naturaleza de sendos actores secundarios y terciarios dependía de un peso específico, por modesto que fuese, capaz de enrumbarlos a la curul edilicia o parlamentaria, búsqueda simultánea autorizada constitucional y legalmente, quizá un puesto en el venidero gabinete ejecutivo, revelando un grado de certeza y complejidad del juego político que por estos días luce extraño, debido al básico equilibro de fuerzas que precedió al llamado bipartidismo, aunque no recordamos si después el autor motivó y desarrolló los tiempos (e imputaciones), en obras como “Venezuela: elecciones y transformación social” (Caracas, 1984).

Ciertamente, en el pasado, la multiplicación de las aspiraciones presidenciales expuso  una serie de objetivos tácticos que incluyó, por obra de una sutil diferencia, al negociante o mandadero que satisfizo la estrategia de otra candidatura potencialmente ganadora, y al negociador o vivaracho, presto al intercambio de posiciones; al sacrificado, en reclamo de una superior ascendencia en la opinión pública, y al coherente con un determinado y paciente proyecto político. Sumando al de los ganadores,  hallamos tres grupos que no tuvieron equivalencia en los comicios del 7-O, así demandaran algunas de las características señaladas.

Acotación necesaria,  los elencos  secundarios y terciarios de 1947 y buena parte del período puntofijista, reporta a personalidades y propósitos muy bien fundados ideológica, política y socialmente,  electoralmente dignos del grupo primario como Machado, Caldera, Uslar, Ramos Giménez, Prieto Figueroa, Villalba, Burelli Rivas, Rangel, Mujica, Petkoff,  Velásquez, entre otros que representaban algo más que una candidatura meramente testimonial, pero poco menos ocurrió con Hernández, Borregales, Villasmil, Segnini La Cruz, Martín, Castro Hurtado, Tinoco, Arria, Montiel Ortega,  o Pedroza; sin embargo, de la anécdota llegando a la franca ridiculez, supimos de los brujos y sexo-demócratas cabalmente cumplidores de todas las formalidades para el abanderamiento.

De señalado conflicto existencial, Chávez Frías y Capriles protagonizaron los más recientes comicios, sin que otros llenaran cómodamente las posiciones sucesivas. Siendo así, saltamos a un grupo cuaternario que merece un trío adicional de comentarios.

Por una parte, desconocidos como antes, Reina Sequera obtuvo más de sesenta mil votos, probablemente por la confusión que generó su tarjeta, mientras Luis Reyes, alcanzó ocho mil; y María Bolívar, asombrosamente  inscrita como candidata a la gobernación del Zulia para los comicios del 16-D, nos dejó una estampa cercana a los antiguos brujos y sexo-demócratas.  En todo caso, llenos los requisitos mínimos, defendemos el derecho de todo ciudadano a postularse a los cargos públicos de elección, aunque no encontramos una razón teórica ni social para las aspiraciones continuamente replanteadas.

Por otra, más significativo, está Orlando Chirinos con cuatro mil votos, incomprensible a los efectos de un proceso consolidado de recomposición política, ya que – entendemos – es un portador de matices respecto al proyecto gubernamental del que no se sabe cuán distante efectivamente está. Sumemos a Yoel Acosta Chirinos, quien finalmente no participó,  pues, intentando reivindicar los ideales del 4-F, los escasos y anacrónicos planteamientos públicos que le escuchamos – tememos – únicamente buscaban llamar la atención de Chávez Frías. Importa acotar, mejor papel hicieron los nada candidatos presidenciales Ojeda y Cermeño que los formalmente miembros del grupo cuaternario, por aquello de reforzar efectivamente a un candidato, por los muy probables efectos desmoralizadores.

Finalmente, habrá tiempo de reformular la antigua tipología de Marta Sosa,  actualizándola en un contexto de angustiosa pre-modernidad.  Por lo pronto,  hay quienes sienten nostalgia de los ausentes candidatos secundarios y terciarios.

Fuente:
http://www.noticierodigital.com/2012/10/los-candidatos-cuaternarios/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=913342

SENTENCIA


viernes, 19 de octubre de 2012

PUNTO 20: ¿EXISTEN LOS PARTIDOS?

La burla legitimadora del 7-O
AGUSTÍN BLANCO MUÑOZ |  EL UNIVERSAL
viernes 19 de octubre de 2012 

A esta hora los dirigentes de la derrota del  7-O no han podido explicar a sus seguidores qué pasó con los presidentes saliente y entrante.  Para ellos el triunfo estaba consumado y sólo esperaban el anuncio oficial del CNE. Briquet llegó a señalar que había tenido reuniones con el Comando Carabobo para que todo transcurriera en sana paz.
Pero el panorama hasta hoy no es transparente. Nada sabemos de la secuencia del evento.
Lo que sí está claro es la legitimación. Por ello mantenemos que mientras oficialismo y legitimadores se den las manos no será viable una Venezuela distinta. Por ello, consideramos de interés establecer algunas premisas para la discusión sobre el proceso de formación y desarrollo de una legitimación que se centra en "las oposiciones".
1: El chavismo es un producto de la vieja política que además lo mantiene y legitima.
2: La política golpista y emergente, que marca un punto culminante el 4F-92, no trasciende las bases y fundamentos de la llamada IV República.
3: La lucha contra la corrupción es la bandera que más se enarbola contra los gobiernos del puntofijismo o 40 años de democracia.
4: El intento de golpe del 4F-92 presenta dos posiciones: Negociantes y Radicales. Los primeros son los triunfadores. Se les permite dar el golpe para entregar las fuerzas que le habían acompañado hasta entonces.
5: El 4F-92 nace el chavismo. Su figura central es un oficial que negoció su entrega  y la de su movimiento con el gobierno, porque tiene conciencia de que a futuro la situación le va a favorecer.
6: El Jefe Golpista (JG) sabe desde un inicio que está planteado un movimiento para defenestrar a CAP en el cual Rafael Caldera es la figura principal.
7: El apoyo de los golpistas a Caldera, el ofrecimiento de éste al JG para que fuese su sucesor en la Presidencia y el propio sobreseimiento que les concede, forman parte de una política de legitimación y negociación que caracteriza al 4F-92.
8: Ya en libertad el JG llama a la abstención para las elecciones de gobernadores. En Dic 94 visita La Habana y sigue en una posición anti-electoral que cambia a fines del 97 con la creación del MVR, brazo electoral del MBR-200.
9: El desplome del modelo político puntofijista a partir del 27F-89 marca el fin de la influencia de los viejos y fracasados partidos políticos. El MVR se presenta como antítesis de las organizaciones de la pasada y gastada república.
10: El proceso constituyente es el primer paso para  ir de lo representativo a lo participativo. Es la guerra al puntofijismo  legitimada por las oposiciones en las presidenciales  del 2000 y que tiene un primer punto culminante  el 11 A-02. En este momento el "modelo derrotado" asume la vía de la legitimación electoral en el cual estalla la guerra entre el "nuevo modelo" y el que pugna por sobrevivir.
11: Fracasado el paro petrolero de Dic 02 a Feb 03 se da paso a la Mesa de Negociaciones y Acuerdos  que convoca  al Referendo Revocatorio (Legitimación) Presidencial, que  Fidel Castro y el G2 cubano piden postergar hasta el establecimiento de la maquinaria central del nuevo populismo: Las Misiones.
12: En la madrugada del 15 A-04 el GP señaló: "Venezuela cambió para siempre". Dejaba claro que el modelo protagónico daría paso al Revolucionario Dictatorial y Socialista  a la cubana. No se copiaría el modelo fracasado. Se juntan las dos revoluciones y se crea Venecuba.
13: A lo largo de la campaña del año 06 el GP advirtió:  quien vote por mí, vota por el socialismo. Es el socialismo basado en la renta petrolera, reparto de tarifas, ofrecimiento burocrático-capitalista para la compra-venta de voluntades y conciencias.
14: A partir del año 03 la inversión populista no se ha detenido. En el PSUV, como ayer en el MVR, no hay una militancia doctrinario revolucionaria sino comprometida con beneficios específicos.
15: La renta petrolera  es el fundamento electoral de una Dictadura Socialista del siglo XXI que se nombra como  democrática y revolucionaria, que nada tiene que ver con dictadura del proletariado sino con el régimen de y para un nuevo héroe-caudillo-libertador, llamado a lograr, otra vez, la verdadera independencia.
16: Con ese tal Socialismo del siglo XXI  estamos ante el mayor dominio caudillista. El propio siglo XIX en el XXI. Positivismo mezclado con marxismo. Zamora y Bolívar con Marx, Stalin y Fidel Castro. Es el régimen  del control social,  la intimidación, la amenaza, el miedo.
17: El Proyecto Revolucionario Dictatorial Bolivariano es de alcance y proyección internacional. La última expresión de lo que se llamó socialismo. Algo en lo que nadie cree hoy pero que en estos lares petroleros es una especie de trampa-utopía que aún paga dividendos. Y le sirve a la clase militar que se hizo del mando-poder como una especie de programa social y político llamado a enfrentar el capitalismo que hace de la explotación su única razón de ser.
18: El 7-O se presenta como un deslinde entre dos modelos: el socialista y el capitalista. Por esto "no eran unas elecciones cualquiera". A ellas les correspondía otorgar la mayor legitimación. Y esta gran confusión, en la cual socialismo es capitalismo y viceversa, el positivismo se recubre de marxismo y democracia, y el llamado Socialismo es Dictatorial y petrolero, y para nada clasista y programático, sólo se puede enfrentar con un proyecto contrario que aquí no existe.
19: Aquí el modelo Socialista Dictatorial no tiene un contrario capaz de enfrentarlo. Apenas dispone de continuadores y seguidores de su política. Legitimadores. Y a las inversiones y arreglos se quiere sumar  la mentira de la reconciliación.
20: El 7-O evidenció de manera tajante que en este expaís no hay partidos políticos sino maquinarias de y para operadores políticos aspirantes a posiciones rentables.  Esto quiere decir que la renta petrolera tiene marcada toda la conciencia política venecubana.
Y hoy vemos  cómo los agentes políticos partidistas operan en favor de la legitimación perfecta de la actual Revolución. De allí la burla legitimadora que estamos presenciando. ¡Qué historia amigos!

Nota LB: Ayer en la tarde, al saber de los avances, comentamos sobre la referencia de la FAO. Las  cifras son las que da el gobierno nacional, por una parte. Los periodistas deben buscar a los expertos para, dos días después, refutarlas. La reacción inmediata y organizada, ha de ser de los partidos, pero están desarticulados, no cuentan con especialistas que les atraiga adherirse lejano un ministerio, y ... ¿a quién le importa esa noticia secundaria?....

CORREO DEL ORINOCO, Caracas, 19 deOctubre de 2012
El organismo elogió la labor del gobierno
FAO:En la última década las y los venezolanos comen más y mejor

“El gobierno del presidente Chávez ha hecho unos avances notables en la disminución de la desnutrición”, destacó el coordinador residente de las Naciones Unidas y Representante Interino de la FAO en Venezuela, Alfredo Missair
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) elogió la labor del gobierno venezolano, que en los últimos años ha tenido como prioridad reducir los índices de pobreza y garantizar el acceso a la alimentación a las personas con mayor vulnerabilidad.
Así lo manifestó este jueves el coordinador residente de las Naciones Unidas y Representante Interino de la FAO en Venezuela, Alfredo Missair, quien resaltó que en la última década los venezolanos comen más y mejor.
Desde el Teatro Principal, ubicado en las adyacencias de la Plaza Bolívar, en Caracas, Massair, destacó que programas de agricultura familiar, agricultura urbana y periurbana, cosecha de peces, ferias a cielo abierto y la cadena de comercialización de alimentos del Estado han permitido que los venezolanos tengan acceso a productos de primera necesidad.
“El gobierno del presidente Chávez ha hecho unos avances notables en la disminución de la desnutrición”, agregó el representante de la FAO.
Igualmente, calificó como positivas las políticas del Estado Venezolano para mejorar la eficiencia y eficacia de los programas y proyectos que se adelantan en materia agrícola y alimentaria.
De la misma forma, destacó que la organización internacional apoya a los Ministerios de Agricultura y Tierras (MAT) y Alimentación (Minal) en mejorar la logística, seguimiento y control de los procesos de cosecha, almacenamiento, distribución y comercialización de los alimentos de primera necesidad.
Por otra parte, Massair recomendó que el Instituto Nacional de Nutrición (INN) continúe el proceso de formación y capacitación a las comunidades para la elaboración e ingesta de alimentos de manera correcta.
“La FAO aprueba y reconoce la dedicación que el Estado venezolano en el tema de alimentación”, finalizó.
Fuente/AVN


Ilustraciones: Tomadas por azar de la red.

DE LA VEHEMENCIA VIABLE

EL NACIONAL - Viernes 19 de Octubre de 2012     Opinión/9
Al compás de los días
¿Un nuevo Chávez?
MANUEL FELIPE SIERRA

Reelegido Hugo Chávez es inevitable una pregunta: ¿hay espacio para la radicalización del socialismo del siglo XXI? Naturalmente, el chavismo asume los resultados como una ratificación de la propuesta, por lo que no habría razones para cambios o la moderación de ella. Horas después de la decisión del electorado el ex vicepresidente Elías Jaua anunció que se avanzaría en nuevas confiscaciones y expropiaciones. Se sabe también que para Chávez la retórica agresiva es uno de los atributos de su liderazgo, por lo cual no sería previsible viraje alguno en las metas del régimen.
Sin embargo, las realidades suelen condicionar el comportamiento político. Ahora Chávez tendrá que lidiar con una fuerza opositora robustecida y numéricamente en expansión y con un liderazgo renovado que se expresó en la candidatura de Capriles Radonski con seis millones y medio de votos. En el más somero análisis resulta claro que la nueva oposición apunta hacia el crecimiento y a futuras victorias. Si bien no luce posible el mecanismo del diálogo tal como lo han propuesto algunos voceros, es indudable que se plantea la necesidad de un "modus vivendi" que más allá del discurso retador del mandatario reconozca y respete la fortaleza de la contraparte.
En el plano económico es evidente que las medidas que condujeron al desmantelamiento del aparato productivo han tocado fondo. Si bien el uso del ingreso petrolero y un creciente endeudamiento se concibieron en función del triunfo electoral, estas políticas no podrán prolongarse en el futuro sin que ello conduzca a una severa crisis o al colapso.
De esta manera resultaría conveniente, incluso para la consolidación del proyecto mismo, abrir espacio a formas de inversión privada como una manera de estimular la producción, el empleo y la riqueza sin exprimir la fortaleza petrolera ni acentuar el incremento de la deuda externa.
En el ámbito internacional también las cosas han cambiado. La exportación de la revolución que tuvo un impacto años atrás en Suramérica ahora luce agotada. El proceso de paz iniciado por Santos y las FARC en Colombia y en el cual Chávez fue mediador decisivo, y la ley migratoria anunciada en Cuba que elimina el permiso para el viaje de los cubanos son señales de que se hace muy angosto el espacio para la propuesta de la diplomacia chavista. Sin renunciar a su vehemencia, Chávez parece condenado, en aras de la viabilidad de su estrategia, a ajustarla a nuevas exigencias. Siempre queda abierta, por supuesto, la posibilidad de profundizar un modelo cuyos resultados además de ineficientes han significado la división social y política y la destrucción de la economía. Pero ese sería nada más y nada menos que el camino del suicidio a mediano plazo.

jueves, 18 de octubre de 2012

¿ASCENSOS Y DESCENSOS PREFABRICADOS? (2)

EL NACIONAL - Jueves 18 de Octubre de 2012     Opinión/9
No hay vida sin reconciliación
LUIS UGALDE

Chávez ganó con votos, no con trampa en las máquinas. ¿Pero con qué usos y abusos consiguió parte de esos votos? La dirigencia opositora supo de su derrota temprano en la noche antes del primer boletín del CNE cuando empezaron a llegar las informaciones de sus testigos y miembros de mesas y los conteos rápidos sustituyeron a los alentadores exit polls
Capriles en la derrota mostró un temple político y espiritual más extraordinario que en su admirable campaña. En la mañana del 7 los venezolanos tuvimos motivos de agrado por la concurrencia, la paz y el respeto; no tanto en la tarde y en la noche. Lo que es totalmente inaceptable en una democracia es el descarado abuso de los recursos del Estado por parte de la candidatura gubernamental, delitos continuados contra la Constitución y básicos principios éticos: uso del dinero público, chantaje, calumnia, miedo y coacción. Por ello el voto de varios millones no fue verdaderamente libre, y sin la amenaza hubieran votado de otro modo. El Gobierno sabía y sabe que sin esos atropellos el voto libre favorece a la alternativa democrática; y echaron el resto. Creo que éste es el duro cuadro real. La democracia venezolana está atrapada por una monstruosa apropiación partidista; es recuperable con realismo, conciencia y mejor trabajo, no con culpabilizaciones de despechados y menos con la siembra de "nunca más votar".
La maquinaria de los ganadores funcionó con mucha eficacia en la tarde del 7, ayudada indebidamente por la computadora registradora de cédulas y votantes implantada a la entrada del recinto electoral y conectada para el acarreo coactivo de la gente. Es impresionante la voluntad y el esfuerzo físico y mental del seriamente enfermo Chávez y explicable la gran debilidad de millones de votantes pobres sometido vitalmente a las ayudas, imposiciones y amenazas del Gobierno-Estado. Miles de millones para aliviar la pobreza y no para superarla, mantienen la esperanza de muchos. Otros votaron por miedo a perder lo que se tiene y por la errada convicción de que el voto no es secreto.
En el extraordinario esfuerzo unitario por rescatar la normalidad democrática hay que resaltar junto con Capriles el nombre de Ramón Guillermo Aveledo, con muchos equipos de trabajo y millones de ciudadanos que se unieron. ¡Extraordinario! La multimillonaria gestión fracasada ganó con una maquinaria eficaz en el uso de todo el poder del Estado y violación de derechos y de la Constitución. Tenemos un país que se cae a pedazos bajo un gobierno inepto con un poder concentrado frente a unas tareas gigantes que sólo son enfrentables exitosamente con un país reconciliado y decidido a sincerar la realidad. En el abismo entre el discurso y la realidad, la ineficiencia y la corrupción se reflejan en escuelas, hospitales, viviendas, empresas y servicios básicos, en la ruina de las empresas de Guayana, en Agropatria o en las terribles revelaciones-confesiones de Aponte Aponte y Makled. No hay salida para la pertinaz mayor inflación de América Latina, el alarmante endeudamiento, el déficit fiscal y la devaluación inevitable, sin el rescate de la dinámica productiva con cientos de miles de empresarios con inversión, creatividad y millones de trabajadores bien remunerados, unidos en la transformación educativo-productiva del país.
La trágica violencia desatada, que secuestra y mata, requiere valores de amor al prójimo y una política coherente en todos los frentes.
Nada de esto es posible sin una reconciliación nacional que incluya en cada área las mejores fuerzas y talentos, y una conversión espiritual y reconocimiento del otro, en toda su pluralidad. Empezando por los presos políticos. Lamentablemente, los "revolucionarios" están atrapados en su afán de implementar un fracasado modelo estatista totalitario a la cubana, para una imposible sociedad sin propiedad, ni iniciativa no estatal ni autonomía personal solidaria. Ellos no pueden reconciliarse con los "enemigos" sentenciados a desaparecer. Así, el desastre está garantizado y continuará la agonía de una sociedad profundamente enferma con un Presidente enfermo. Duele escribirlo.
No hay vida nacional sin reconciliación con el otro y apertura a un horizonte no totalitario. El cambio lo haremos más pronto que tarde los demócratas de todos los colores.

MECANISMOS POST-ELECTORALES

Masoquismo político
Las personas son inconscientes del efecto boomerang y de las consecuencias de la dependencia
AXEL CAPRILES M. |  EL UNIVERSAL
jueves 18 de octubre de 2012 

BDSM es un acrónimo que apareció por primera vez en los años noventa, en Internet, para referirse a una serie de prácticas sexuales extremas y parafilias como el sadomasoquismo. Está formado por las iniciales de las palabras Bondage (sujeción), dominación, sumisión y masoquismo. Tanto BDSM como sadomasoquismo son términos sumamente duros referidos a la psicopatología individual y difícilmente pueden ser usados para el análisis social, pero la psicología colectiva de la dominación exige ya un término similar en la nosología psiquiátrica para dar cuenta de las graves perturbaciones sociales producidas por el populismo autoritario. En el Medioevo y la Antigüedad existieron prácticas que hoy en día serían consideradas sadomasoquistas pero el término se diluía en el comportamiento normal del súbdito que, a diferencia del ciudadano, cooperaba y aceptaba voluntariamente la dependencia económica y espiritual del soberano.
El análisis de numerosos fenómenos políticos contemporáneos, como los resultados de la pasada elección presidencial en Venezuela, indica que los mandatarios autoritarios paradójicamente triunfan o ganan mayor aceptación en los sectores poblacionales más afectados por sus políticas. Las personas son inconscientes del efecto boomerang y de las consecuencias negativas de la dependencia y ganan placer momentáneo de las políticas que en el fondo y a la larga las perjudican. Cuba es uno de los más claros ejemplos de los extraños mecanismos de la mente que permiten mantener a un pueblo en estado de pobreza y postración mientras el déspota recibe manifestaciones de amor y gratitud. El fervor bolivariano de las clases marginales de Venezuela en medio de la inmensa riqueza petrolera -que debería haberlas sacado de la pobreza- es también causa de perplejidad. O bien se produce un mecanismo de disociación mental por el que las personas desconectan las causas de los efectos u ocurren procesos emocionales muy profundos que disparan complejas dinámicas de sumisión.

Fotografía: Rosella Consolini (2012), tomada del Facebook.

lunes, 15 de octubre de 2012

¿UN SÓTANO EN LA AZOTEA?

Los candidatos cuaternarios
Luis Barragán


Alcanzados, desde hace poco más de un mes buscábamos los apuntes del viejo texto de prensa, porque la revista ya no está disponible en la Hemeroteca Nacional. Por entonces, con el debido acento de la ironía, Joaquín Marta Sosa probó una clasificación de los candidatos presidenciales (Summa, Caracas, nr. 52 del 15/06/72), aunque – evidentemente -  la tipología ya no se ajusta a la actualidad,  dándonos pista cierta del retroceso democrático experimentado.

Refería el ahora académico de la Lengua, otrora explorador teórico de una posterior, distinta y perecedera experiencia política, a los realmente presidenciales (o, mejor, diríamos presidenciables), al lado de los negociadores, negociables, mártires y valiosos. Una tipificación tan acorde a las consecuencias mediatas e inmediatas de las nominaciones, apuntando a la naturaleza y los actores secundarios y terciarios, añadida las posibilidades constitucionales y legales para alcanzar a la vez una curul parlamentaria o edilicia, revela un grado de certeza y complejidad del juego político que ahora luciría extraño, aunque no recordamos si después motivó y desarrolló la contabilidad en obras como “Venezuela: elecciones y transformación social” (Caracas, 1984).

Ciertamente, en el pasado, la multiplicación de las aspiraciones presidenciales encarnó una serie de objetivos tácticos que incluyó, por obra de una sutil diferencia, al negociante o mandadero que satisfizo la estrategia de otra candidatura potencialmente ganadora, y al negociador o vivaracho, presto al intercambio de posiciones; al sacrificado, en reclamo de una superior ascendencia en la opinión pública, y al coherente con un determinado y paciente proyecto político. Sumando al de los ganadores, perfeccionado después con el bipartidismo, hallamos tres grupos que no tuvieron equivalencia en los comicios del 7-O, aunque demandaran algunas de las características señaladas.

Acotación necesaria,  los elencos  secundarios de 1947 y buena parte del período puntofijista, reporta a personalidades y propósitos muy bien fundados ideológica, política y socialmente. Caldera, Machado, Larrazábal, Uslar, Villalba, Barrios, Prieto, Villalba, Burelli, Rangel, Petkoff, Fermín, Fernández, Velásquez, Alvarez Paz, Salas, Arias Cárdenas y Rosales, entre otros, representaban algo más que una candidatura meramente testimonial, aunque poco menos las de Ramos Giménez, Hernández, Borregales, Martín, Castro Hurtado, Tinoco, Arria, Montiel Ortega,  o Pedroza; sin embargo, de la anécdota llegando a la franca ridiculez, supimos de los brujos y sexo-demócratas cumplidores de todas las formalidades para el abanderamiento.

De señalado conflicto existencial, Chávez Frías y Capriles protagonizaron los más recientes comicios, sin que otros llenaran cómodamente las posiciones sucesivas. Siendo así, saltamos a un grupo cuaternario que merece un par de comentarios adicionales.

De un lado, desconocidos como antes, Reina Sequera obtuvo más de sesenta mil votos, probablemente por la confusión que generó su tarjeta; Luis Reyes, alcanzó ocho mil; y María Bolívar, asombrosamente inscrita como candidata a la gobernación del Zulia para los comicios del 16-D, nos dejó una estampa cercana a los antiguos brujos y sexo-demócratas.  En todo caso, llenos los requisitos mínimos, defendemos el derecho de todo ciudadano a postularse a los cargos públicos de elección, aunque no encontramos una razón teórica ni social para las aspiraciones continuamente replanteadas.

Del otro, más significativo, está Orlando Chirinos con cuatro mil votos, incomprensible a los efectos de un proceso consolidado de recomposición política, ya que – entendemos – es un portador de matices respecto al proyecto gubernamental del que no se sabe cuán distante efectivamente está. Agreguemos a Yoel Acosta Chirinos, quien finalmente no participó,  reinvindicador de los ideales del 4-F, aunque – tememos – únicamente buscaba llamar la atención de Chávez Frías.

Habrá tiempo de reformular la antigua tipología de Marta Sosa,  actualizándola en un contexto de angustiosa pre-modernidad.  Por lo pronto,  hay quienes sienten nostalgia de los ausentes candidatos secundarios y terciarios.

Fotografía y breve nota LB: Gráfica tomada de la red, sospechamos que es nuestra. Son muchas las apuntadas desde el edificio "José Vargas", piso 15, Bellas Artes, Caracas. Por ello, siempre es recomendable una marca de agua. No por reclamo de algún derecho en particular, sino por las probables distorsiones que puedan sufrir, como ha ocurrido con otros aportes. No es el caso que nos ocupa, por cierto....

¿TIENE UN LÍMITE LA DISCRECIÓN?

Metáfora de una resignación inaceptable
Luis Barragán


Perdiendo la obviedad que alguna vez tuvieron, las llamadas “defensas” de nuestras avenidas y autopistas experimentaron un cambio que las estadísticas no suelen reflejar. Esto, porque – además – los siniestros viales, a veces trágicos, no advierten el demoledor impacto con las piezas de concreto armado o hierro forjado, sembradas bajo el pretexto de una inagotable provisionalidad.

Refieren los especialistas que los artefactos de aluminio o cualesquiera otras conquistas de las tecnología de la aleación, tienden a amortiguar o absorver el choque o impacto de un automóvil, igualmente producto de la más reciente – digamos – ingeniería de las eventualidades. Sin embargo, masivamente desdentada, nuestra vialidad ostenta la huella indeleble de la delincuencia, pues, el mercado negro de los más elaborados metales constituye una fuente de supervivencia de los sectores asombrosa y radicalmente empobrecidos de esta otra Venezuela Saudita.

El Estado tan fuerte exteriormente, capaz de reprimir el descontento espontáneo e inmediato que sus actuaciones y omisiones provocan, es de una inmensa debilidad interior,  incapaz de ejercer sus responsabilidades punitivas y – menos -  de responder a la evidente injusticia social que ha generado – paradójicamente – en nombre y en representación de la pobrecía que manipula insaciablemente. O, peor, ausente, los hechos hablan de una política social que es de una insólita perversión.

Lo peor es que, quizá conscientes de las consecuencias que trae tal suerte de piedras blindadas en nuestro camino cotidiano, nos hemos resignado. Así, en la punta de nuestra nariz, ya no vemos – mirándolas – estas “defensas”  que se levantan sobre el cadáver de los viejos tornillos de la modernidad urbana que dejamos atrás.

Algo parecido ocurre con los recientes resultados electorales, porque – sabiendo justa nuestra causa opositora – tendemos a desmoralizarnos y desmovilizarnos por el hábito inoculado culturalmente, gracias a un régimen inescrupuloso. Así como las referidas “defensas” forman parte del paisaje cotidiano, a pesar de la peligrosidad que acarrean, por obra de un gobierno ineficaz, por no aseverar que deliberadamente ineficiente, aceptamos las cifras oficiales con una conformidad no menos asombrosa, molida por la mitomanía presidencial.

Seis millones de votos constituyen una extraordinaria plataforma para concebir y desarrollar una política opositora sobria, coherente y convincentemente alternativa en el marco de la unidad eficaz. No hay motivo alguno para acomplejarse y resignarse, a pesar de dos circunstancias preocupantes.

Por una parte, que esa mayoría relativa que respaldó a Chávez Frías seguirá sufriendo los rigores de la delincuencia, el alto costo de la vida, el desempleo, etc., y está a tiempo de rectificar con motivo de las elecciones regionales.  Ha de asumir que esta “defensa” luce inaceptable, sobre todo cuando nos acercamos a las severas medidas de ajuste que la equivocada política económica demanda, por no mencionar el cercenamiento de las libertades públicas que le meta más  sinceridad aún al régimen.

Por otra, ejercicio que antes caracterizaba a los partidos políticos, concediéndole el respeto y la credibilidad indispensables, urge una consideración a fondo de los resultados electorales, intentándolos contextualizar política y socialmente. Nos parece inadmisible pasar rápidamente la página, como ha ocurrido en anteriores eventos, afianzando prejuicios y caprichos, lo cual no significa – por cierto – una larga y autoflagelante discusión.

La resignación es el dato fundamental de nuestras dolencias, costumbre que se hará un burdo costumbrismo. Nos miramos, sin ver, inflamándose el ombligo de las vanidades que, apenas, nos permiten.

Fuente:
http://www.noticierodigital.com/2012/10/metafora-de-una-resignacion-inaceptable/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=911843
Fotografía: LB, Caracas (11/10/12)

sábado, 13 de octubre de 2012

POST-DATA: BOLÍVAR FILM

EL UNIVERSAL, Caracas, 13 de Octubre de 2012
ELECCIONES 2012 | Informó mediante nota de prensa
María Bolívar se postula a la gobernación del Zulia
Informó que su partido ha ofrecido el apoyo a Soraya Hernández en el estado Monagas y Hernán Núñez, en el estado Sucre. "Estoy creyendo en estos amigos y en sus propuestas por eso he dado el apoyo".

Caracas.- "Ya estoy inscrita a la gobernación del Zulia", con esas palabras respondió la ex candidata presidencial María Bolívar, su futuro en la política.
"Ayer hice el procedimiento por internet en la página del Cne, y hoy formalmente entregue los documentos en Cne- Zulia... espero que los zulianos me den el apoyo", comentó.
"Quiero que el Zulia siga creciendo, y consolidándose. Además no podemos permitir que se retroceda en lo que ya se ha avanzado, me refiero al programa de becas Jesús Enrique Lossada, no estoy de acuerdo con que se detengan para darle paso a las misiones, más bien mientras más oportunidades de estudios haya es mejor para los jóvenes", agregó la nota de prensa enviada a los medios.
"Inicialmente iba a ofrecer mi apoyo a un joven amigo que es muy estudioso, inteligente y con sentido social, pero finalmente en el partido se decidió que yo  asumiera el compromiso, y estoy contenta".
María Bolívar ofrece al Zulia, mejoramiento del plan de becas JEL, un programa de asfaltado en los municipios, y trabajar con la actual nómina de la Gobernación. "Hay un gran equipo humano en la gobernación, trabajaremos juntos, solo haría cambios en puestos claves", refirió.
Agregó que su partido a ofrecido el apoyo a Soraya Hernández en el estado Monagas y Hernán Núñez, en el estado Sucre. "Estoy creyendo en estos amigos y en sus propuestas por eso he dado el apoyo", confirmó.

LA VISTA DE LOS PUNTOS

EL NACIONAL - Sábado 13 de Octubre de 2012     Nación/4
ANÁLISIS Opositores consideran acertado no haber participado con tarjeta única
30 organizaciones midieron fuerzas el 7-O
12 grupos apoyaron a Chávez y 18 a Capriles. De un lado ganó el PSUV y del otro Primero Justicia
DIANA LOZANO PERAFÁN CELINA CARQUEZ

Aunque el candidato de la unidad, Henrique Capriles Radonski, pertenece al partido Primero Justicia, la tarjeta que le aportó más votos, de las 18 que lo respaldaron, fue la de la Mesa de la Unidad Democrática.
De las 6.498.527 personas que votaron por él, 33,27% lo hizo con la tarjeta de la MUD. Un total de 2.162.152 electores prefirió sufragar en la opción que aglutinaba 15 organizaciones políticas, entre las que se encontraban partidos con ideologías tan distintas como los socialdemócratas de AD, los democratacristianos de Copei y los revolucionarios y socialistas de Bandera Roja, entre otras.
A la opción de la unidad, le siguió Primero Justicia que con 1.813.377 papeletas ­que representan 27,90% del apoyo que obtuvo Capriles-, se convirtió en el partido de oposición más votado.
Un Nuevo Tiempo se posicionó como la segunda fuerza política a escala nacional ­con 1.194.485 votos que equivalen a 18,38% de los sufragios de la oposición-, mientras que Voluntad Popular quedó en el tercer lugar: sacó 469.075 votos que corresponde a 7,21% del total de personas que prefirió a Capriles Radonski.
"La tarjeta de la MUD, con la cual estamos casi empatados, incluía más de 10 partidos políticos, por tanto el hecho de que Primero Justicia ­un solo partido- haya alcanzado tal votación es una muestra de respaldo y de responsabilidad", dijo Julio Borges, coordinador nacional del partido, que obtuvo 348.775 sufragios menos que la tarjeta de la unidad.
Aunque no descarta que en la votación pudo haber influido el hecho de que Primero Justicia es el partido con el que Capriles ganó la Alcaldía de Baruta y la Gobernación de Miranda, Borges considera que la tolda que encabeza representa la renovación del liderazgo político en el país.
"Hemos logrado construir un gran equipo de líderes y eso tiene un valor en sí mismo, más allá de Henrique. Es el liderazgo de concejales, diputados, alcaldes, gobernadores y futuros presidentes. En Primero Justicia vamos a seguir luchando y ojalá todos los movimientos políticos sigan haciendo lo mismo", expresó.
Delsa Solórzano, vicepresidenta de Un Nuevo Tiempo, afirmó que su partido salió fortalecido el 7 de octubre. "UNT ha logrado posicionar su liderazgo, no sólo nacional sino también localmente. Nuestros líderes han hecho una identidad con su gente y eso se reflejó en los votos del domingo".
Señaló que el análisis del aporte que cada tarjeta hizo al candidato de la unidad no debe ser visto como una serie de comparaciones antipáticas sino como "una evaluación de cuánto han dado a la democracia y cuál es el compromiso que tienen por delante".
"Necesitamos que los liderazgos regionales de oposición se consoliden porque no podemos tener un país rojo rojito, y la única forma que tenemos de crecer como alternativa democrática es consolidando liderazgos en los estados para evitar que la marea roja nos arrope.
Cada partido debe trazarse metas hasta alcanzar el triunfo que Venezuela requiere", agregó Solórzano.
Leopoldo López ­líder de Voluntad Popular, tercera fuerza opositora, cuyo aporte de cerca de 500.000 votos representó 7,21% de los sufragios a favor de Capriles­, evaluó positivamente la participación de la militancia de su organización.
"Crecimos en todo el país, llegamos a rincones donde no había ganado antes la oposición como es el caso del sector El Carbón, en Barinas", dijo.
Aseguró que partidos nuevos como el que dirige se vieron afectados por el ventajismo mediático de Chávez y las restricciones en los tiempos de publicidad en radio y televisión para la campaña.
Acierto unitario. Representantes de los dos partidos opositores más importantes del país coincidieron en que fue acertado darle a los electores la posibilidad de apoyar a Capriles a través de una tarjeta unitaria, pero no única.
"Estamos luchando por la pluralidad no por imponer un pensamiento único, así que fue sano que la gente pudiera escoger", opinó el coordinador nacional de Primero Justicia.
"Fue mejor tener la cara de Henrique en muchas tarjetas en la boleta electrónica, y la votación así lo refleja. Indica que hay un país con varias ideologías", añadió Solórzano.
Borges adelantó que no tendría objeción en que la tarjeta unitaria esté incluida en el tarjetón de las elecciones de diciembre, aunque advirtió que quienes promovieron la tarjeta para las presidenciales aclararon que no la querían cuando se midieran en las regionales.
Chavismo es pesuvista. El presidente Hugo Chávez ganó su tercer mandato con más de 8 millones de votos y el respaldo de 12 partidos políticos, aunque 78% de las personas que votó por él lo hizo pulsando la tarjeta del PSUV, el partido de gobierno.
La militancia oficialista fue seguida muy de lejos por los integrantes del Partido Comunista de Venezuela, que contribuyeron con 5,97% de los sufragios, y por los de Patria Para Todos, que sumaron 2,68%. Las nueve organizaciones políticas restantes que apoyaron la reelección del presidente representaron 13,35% de las papeletas.
A pesar de que con relación al total de los votos a favor de Chávez el aporte del PCV no llegó a 6%. La organización se convirtió en el primer partido aliado del oficialismo. Además, superaron su última participación en las parlamentarias de 2010 y es la primera vez en su historia que rozan el medio millón de votos. Su secretario general, Oscar Figuera, evaluó como positivo el crecimiento de la votación de la organización con respecto a los comicios de 2006, que fue de 37%, afirmó.
 "Reconocemos, valoramos y agradecemos a los trabajadores, a la clase obrera, a los sectores campesinos, a la intelectualidad revolucionaria, a la juventud rebelde, a los sectores religiosos progresistas de la Teología de la Liberación y, en general, a las comunidades organizadas que expresaron su decisión de apoyar al presidente Chávez Frías", expresó. En la reunión semanal del partido, Figuera dijo que el respaldo es un estímulo para reforzar las luchas por la clase obrera y el pueblo venezolano.
En el segundo y tercer lugar de los aliados del Partido Socialista Unido de Venezuela, se colocaron Patria Para Todos y Redes, seguidos por el MEP y los Tupamaros.

Gráfica: Reportajes de El Nacional (Caracas, 13/10/12)

jueves, 11 de octubre de 2012

CUATRO NOTAS POST-ELECTORALES

EL NACIONAL - Jueves 11 de Octubre de 2012     Opinión/9
En la frente de Goliat
COLETTE CAPRILES

Lo que más aflige es la continuación, en formato cada vez mayor, de una impostura. Que de este dispositivo mediático que prolonga las apetencias de una oligarquía petrolera se hable como de un "gobierno de izquierda" es escandaloso y es lamentable. Que se consolide un sistema de exclusión que parte en dos al país al crear una casta de "necesitados" y otra de "proveedores" y que eso sea percibido como desarrollo y progresismo; que la pérdida de la república, en cuya dirección avanzamos un paso más con estas elecciones, sea motivo de regocijo internacional; en fin, que la visión de una enorme minoría que quiere un país unido y moderno quede sepultada bajo la soberbia hegemónica: sí, hay pesadumbre cuando se considera todo esto.
En medio de la decepción aparecen, como siempre, voces que "retrodicen" y que, en particular, insisten en atribuir a elementos externos lo que no es sino una dolorosa tomografía del país. Me refiero a quienes recurren a explicaciones de "caja negra": fraude electrónico o manipulación electoral, e incluso a quienes se sienten embaucados por haber concebido esperanzas incumplidas y la emprenden contra la dirigencia de la unidad democrática, o, lamentablemente, contra quienes apoyaron al Gobierno. La frustración del gigantesco esfuerzo de organización, persuasión y trabajo político que tuvo lugar en estos meses genera legítimamente un malestar que cada quien trata de elaborar a su manera, pero me parece que viene bien tratar de entender, dentro de la complejidad de todo, algunas cosas.
Una primera es que la perspectiva que cada uno de los venezolanos tenemos sobre el país está irremediablemente deformada por la espantosa separación que se inaugura en 1998. Pongamos entonces lo que pensamos bajo custodia, o entre paréntesis: detengámonos a examinarlo. A lo mejor el victorioso no está obligado a reflexionar, pero quien pierde sí. Por otra parte, si bien es necesario reconocer políticamente a esa mayoría que se expresó contundentemente, ello no implica ser indulgente con lo que de equivocado vemos en el proyecto que ha resultado triunfador.
La gran minoría que se pronunció por la modernidad y el cambio es tan legítima como la mayoría circunstancial que apoyó el proyecto de Chávez, y que votó conservadoramente, y de esta convicción hay que partir.
Apenas un dato: comparando con 2006, la oposición creció de 37% a 45% y el Gobierno pasa de 62% a 55%. La diferencia de votos es de 1,5 millones en un universo de votantes de casi 19 millones.
Los 20 o 30 puntos de diferencia que anunciaba el régimen desde antes del inicio de la campaña como prueba de la inexistencia absoluta de la oposición sólo provenían de las declaraciones de sus encuestadores. Con todo el monstruoso poder del Estado en contra, la campaña de la unidad democrática fue exitosísima. Sin embargo, insuficiente. Es seguro que parte de esa insuficiencia se explica por errores de percepción, por fallas organizativas, pero también porque sólo en el último tramo de la campaña, a mi modo de ver, tuvo el candidato de la unidad la precisión y contundencia discursiva que lo puso en el camino de ganar.
A partir del momento en que Henrique Capriles organizó su discurso en torno a la interpelación directa al votante, para romper el velo propagandístico de Goliat, comienza un crecimiento intenso de su candidatura y propuesta. Interpelación, es decir: contraste entre la oferta del régimen y la calidad de vida que realmente tiene el ciudadano. Rasgar ese velo que oculta las miserias tras las trompetas del espectáculo. Y, en otro plano, confrontar al votante con su responsabilidad hacia sí mismo. Así se enfrentó los dos grandes pilares de la campaña oficialista, que fueron el reforzamiento de la identidad chavista (a través de la denigración del "otro", majunche, inmoral, etc.) y del conformismo conservador, del miedo al cambio.
Ese es un mensaje político que trasciende las elecciones y que debe organizarse y multiplicarse. Esta es la hora de la unidad, siempre frágil cuando la victoria se escapa.


EL NACIONAL - Jueves 11 de Octubre de 2012     Opinión/9
6,5
ANTONIO LÓPEZ ORTEGA

No se trata de un código binario, ni de un grado Celsius, ni de un sismo en la escala de Richter, no. Se trata de un amuleto que quisiera llevar en mi bolsillo, o de un talismán que quisiera lucir en mi pecho: seis punto cinco, o seis millones y medio, que fueron los votantes opositores que sufragaron este pasado domingo. No desmerecen para nada los muy respetables ocho millones que hicieron mayoría, pero debo confesar que no comparto su visión de mundo, o su visión de país. Nada me permite pensar que la gestión de un Gobierno que ya lleva catorce años en el poder pueda mejorar en los próximos seis: seguirán las explosiones en las refinerías, los asesinatos de policías (que se supone requieren más atención que los de los simples civiles), los derrames y la contaminación de ríos, la importación de 95% de nuestras necesidades alimentarias, la inflación permanente de dos dígitos y los cadáveres de fin de semana en la morgue. Y no se trata, por cierto, de diferencias doctrinarias, sino de simple calidad en la gestión pública. Esos 6.5 que no lograron la mayoría tienen al menos la convicción de que la gestión que merecemos puede ser mucho mejor que la que recibimos. Es una certeza que tiene que ver con el criterio, con la formación, con el sentido común. Sencillamente, para los incontables niveles de ingresos que hemos recibido en estos tres lustros, el balance debería ser muy diferente a la deficiente actuación a la que estamos acostumbrados.
Ese es el muy digno capital político que tenemos, seis punto cinco millones, casi la mitad del país, que democráticamente ha dicho: "No me interesa el modelo que propones". Lo que en democracia moderna debería contar y mucho, porque, teóricamente, no se gobierna para parcialidades sino para un todo. Si la gestión que viene preserva el mismo nivel de deterioro que suponemos y los años venideros nos llevan a un colapso económico, esos 6.5 millones que quedan en reserva, también democráticamente, son los que saldrán a reflotar una república en ruinas para los 8 millones que han creído en mesianismos autocráticos. Pero mientras esas oscuras horas que nadie desea llegan, el rol opositor, como en cualquier democracia moderna, es marcar las acciones del Gobierno y denunciar, criticar o advertir sobre desmanes, errores o desaciertos. Es lo que lo que le correspondería al liderazgo político de esos 6,5 millones que ahora entran en la reserva de la República.
Es cierto que no hay mayor aprendizaje que el de la derrota ni mayor luto que el de la pérdida de algo que veíamos muy posible, pero en política los llantos deben ser breves, instantáneos, pues su tiempo es el de la Historia, que no el de los accidentes humanos.
Mucho habrá que repensar procesos, estrategias, programas; muchos errores habrá que enmendar.
Pero las imágenes de una campaña realmente admirable, con sus llenos coloridos y sus almas agitadas, están demasiado frescas como para desdecir de nosotros mismos. Hemos completado una jornada cívica ejemplar, profunda, inolvidable. Ha sido como renacer de las cenizas para encontrarnos en el espejo con nuestro reflejo de posibilidades y talentos.
Somos una reserva moral, una franja vigilante, un compendio de demócratas cabales. Somos 6,5 millones que, en términos electorales, no hemos competido con un adversario sino contra un Estado omnipotente y omnipresente. Capital político irreductible que, lejos de decrecer, se ensanchará hasta hacerse mayoría, justo cuando los tiempos de decrepitud lleguen a su fin y la patria quiera ser realmente nueva y no este simulacro de verborragia y obras inconclusas.

EL NACIONAL - Jueves 11 de Octubre de 2012     Opinión/9
A primera vista
Chávez al gobierno, el pueblo al poder
JUAN BARRETO

Lo político, a decir de Gramsci, es el momento que logra concretar la potencia de existir y de actuar en la realización práctica de la ideología. Esto ocurre en permanente acoso, en una combinatoria de maniobras entre guerra de posiciones y guerra de movimiento, en distintos estratos y velocidades, desde variadas líneas de inmersión y de visibilidad. En marchas y contramarchas se va construyendo un bloque social histórico.
La construcción de una nueva hegemonía no es necesariamente un ejercicio puramente consciente de la voluntad, es también fruto de azares y, con Maquiavelo, de virtud, fortuna y astucia. Un proyecto revolucionario es la materialización de las condiciones de posibilidad de un discurso que se hace carne y cuerpo del deseo cotidiano en la vida común.
El lugar de condensación jurídico-político de las contradicciones de un tiempo y la expresión de una hegemonía implica marcas y registros que pueden ir variando o que se establecen en un signo, en un ícono o en cualquier otro plano referencial. Así surgen los sujetos conceptuales, nombres propios que impactan y cambian de manera sustantiva las relaciones de fuerza y de poder entre las clases.
Discursos que cambian para siempre el mapa, la arquitectura y la iconografía de una sociedad dada. Lo que está cambiando necesita de un rostro inteligible. Así, Malcolm X, Che, Gandhi, Fidel, Mandela, son la textura y la rostricidad sintética de muchos rostros, cuerpo sin órganos, plano de consistencia de distintos y contradictorios estratos en pugna desde encontradas líneas de fuerza y de fuga de historias y tiempos políticos múltiples, hechos carne, huesos y nombre. Son la combinatoria que indica cuándo estamos en presencia de acontecimientos revolucionarios y cuándo no.
Algunos rostros los podemos calificar como singularidad de la multiplicidad de un pueblo, o su contrario. Muchas veces, durante un cambio social los procesos se precipitan, salta la legalidad y por un momento se pulverizan instituciones que quedan sustituidas por un rostro y un nombre que es la expresión de la fuerza de la multitud. Nombre que cubre el arco de tiempo de una esperanza, un sueño, unas demandas sociales; en fin, la materialización transfigurada del deseo en deseo político, pues es un tiempo-cuerpo que puede ser nombrado desde su condición cualitativa.
Nuestro tiempo constituyente se caracteriza por la emergencia de un sujeto, que podemos marcar haciendo un corte arbitrario, desde el estallido de febrero del 89, hasta los días que corren, pasando por todas las turbulencias que nos ha tocado vivir; lleno de momentos instituyentes para la emergencia de ese nuevo sujeto hegemónico, como ocurrió con el 4-F. Momento de irrupción de un nuevo significante político que puso rostro humano a todo el arco del proceso, materializando desde allí el imaginario que dio nombre al sujeto conceptual que recoge el momento político. Los tiempos que corren, nos guste o no, tienen un nombre común y por eso mismo, todo el mundo, para bien o para mal, tiene que referirse a él, en tanto que significante lleno, dicho en términos de Laclau.
No asumirlo es alejarse de manera metafísica de la sensibilidad cualitativa de la subjetividad política dominante.
Ese nombre, ya lo he dicho, es Chávez. Esa nomenclatura contiene la clave secreta que orienta los rumbos de este tiempo. Su suerte juega la suerte de todo aquello que llamamos proceso revolucionario. De allí la importancia de su continuidad, representada hoy en la nueva victoria popular. Las grandes mayorías populares venezolanas han decidido profundizar la revolución, la continuidad de Chávez en el gobierno garantizará la consigna que hemos sembrado en todo el país con en el complejo partidario Redes, ¡Chávez al gobierno, el pueblo al poder!

EL UNIVERSAL, Caracas, 11 de Octubre de 2012
Después del 7-O
Entre chavistas y opositores existe el deseo de avanzar hacia la convivencia y el respeto mutuo
FRANCISCO JOSÉ VIRTUOSO SJ 

Después de la emisión de los resultados de las elecciones presidenciales del pasado 7 de octubre, se requiere dejar que sedimenten las emociones para que tome lugar la luz de la reflexión y el análisis. Los resultados, además de señalar al ganador, permiten aproximarse con bastante objetividad a la realidad política del país en su conjunto.
La primera tarea es esforzarse en estudiar y comprender lo que ha sucedido en este proceso electoral, cuyas consecuencias serán clave para la vida de la nación. Hay que saber leer lo ocurrido más allá del deseo y las identidades políticas de cada quien. Las universidades tenemos un aporte muy importante que dar en esta dirección para colaborar en la orientación de la vida del país, tal como lo establece nuestra misión institucional.
Una evidencia que se desprende de los resultados, es que en materia de identidades políticas, el país está dividido en dos mitades casi iguales. Como ya se ha repetido hasta el cansancio, mientras no se construyan vasos comunicantes entre estos dos sectores no habrá salida a nuestros grandes problemas. Solo construyendo una visión compartida de futuro y promoviendo la convivencia podremos hacer de Venezuela la casa en la que todos cabemos, sintiéndonos parte de una misma familia, en la que nos respetemos y podamos desarrollar nuestras potencialidades.
El diálogo para el reencuentro nacional comienza por el reconocimiento y la tolerancia mutua. La opción política que encabezó Henrique Capriles representa una fuerza política muy importante, que denota crecimiento, expansión y capacidad de organización y movilización. La selección política que representa el presidente Chávez sigue siendo mayoría y muestra una gran vitalidad. Conocidos los resultados, los discursos de Capriles y Chávez avanzaron en la dirección correcta al reconocer expresamente y de manera respetuosa al contrario. La conversación telefónica sostenida entre ellos al día siguiente, constituye un buen gesto que abona a favor del diálogo.
Pero evidentemente que las señales de reconocimiento tienen que seguir profundizándose. Para ello sería conveniente bajarle el volumen a las descalificaciones, insultos y amenazas que provienen especialmente, aunque no únicamente, de líderes y canales oficiales. También habría que avanzar hacia la convocatoria de mesas de trabajo para encarar las graves dificultades nacionales en donde es urgente el encuentro y la búsqueda de soluciones en común.
Entre chavistas y opositores existe el deseo de avanzar hacia la convivencia y el respeto mutuo. Hay que exigirles a nuestros gobernantes hacerse cargo de estas expectativas.