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sábado, 25 de enero de 2020

ALGO MÁS QUE LIDERAZGO

Evangelio Dominical: Pescadores de hombres
José Martínez de Toda, S.J.

Reflexión dialogada del P. José Martínez de Toda, S.J. (Venezuela) sobre el Evangelio que se proclama el III Domingo del Tiempo Ordinario A, que corresponde al domingo 26 de enero. La lectura es tomada del evangelio según San Mateo 4, 12-23.

"Les haré pescadores de hombres"

¿Eres líder?


Al cabo de un rato el párroco cogió unas tenazas y sacó una brasa brillante del fuego. Y la colocó sobre el suelo. La brasa comenzó a apagarse poco a poco y a convertirse en cenizas, mientras las otras brasas ardían y brillaban, y sus llamas bailaban alegres.

El párroco permanecía en silencio. Al cabo de un rato, el feligrés dijo:

- "El próximo domingo estaré en la iglesia".>

Hoy Jesús elige a pescadores, futuros líderes, que puedan mantener esas brasas juntas, que somos nosotros, en las celebraciones eucarísticas, para no morir llenos de ceniza. Así podremos estar siempre brillantes y vivos.

¿Dónde eligió Jesús a los pescadores?

Jesús, después de ser bautizado por Juan el Bautista, comienza su carrera, su ministerio. Desde las orillas del Jordán, sube al norte en tres o cuatro jornadas a pie. Va a Galilea, donde manda el mismo Herodes Antipas que arrestó a Juan; por lo que debe andar con cuidado. En Galilea está Nazaret, donde Jesús pasó toda su juventud y adolescencia. Isaías había profetizado grandes cosas para Galilea unos 700 años antes de Jesús.

¿Qué dice Isaías?

La llama "Galilea de los gentiles". Y anuncia que les llegará una gran luz. Esa luz es Jesús, que ahora va a Galilea a comenzar su misión.

Galilea es pequeña, pero densa en población; tiene mucha gente que puede escuchar el mensaje de Jesús. Muchos de sus residentes son gentiles, y está rodeada de ellos.

Por Galilea pasan importantes rutas de comercio, y ha sido invadida a menudo. Los galileos, por lo tanto, tienen más trato con los gentiles y están más dispuestos a recibir nuevas ideas que los judíos de Jerusalén.

La pesca en Galilea junto al lago Tiberíades era propia de los sectores más bajos.

Jesús se instala en Cafarnaún, la ciudad más importante de Galilea.

¿Y qué hace Jesús en Cafarnaún?

Predicar. Repetía: "Arrepiéntanse. Cambien sus vidas. El Reino de Dios está muy cerca". Se pueden ver como tres etapas en su mensaje:

1. Arrepentirse de los pecados

2. Conversión o cambio de mentalidad, es decir, dar vuelta y mirar en una nueva dirección. Pero no es sólo cambiar de costumbres, dejar a un lado las esclavitudes de la carne, la seducción del mundo y las tentaciones del demonio.

3 La conversión en positivo es encontrar el motor del cambio, y este motor sólo es Cristo. La conversión, que pide Jesús es seguir sus pasos: "Vengan y síganme".

¿A quiénes llama Jesús?

A gente común y corriente, gente ordinaria y trabajadora sin ninguna preparación especial. Cristo no necesita nuestra habilidad, sino nuestra disponibilidad, como María.

Jesús llama a dos hermanos, 'Pedro y Andrés'. Andrés había escuchado a Juan el Bautista decir que Jesús era el Cordero de Dios, y se fue tras Él, pasó la tarde con Él, y lleno de entusiasmo había ido a buscar a su hermano Simón Pedro para contarle su hallazgo. Y ellos seguían en contacto con ÉL. Y un día les llegó la llamada definitiva: "Vengan y síganme". Lo mismo pasó con Santiago y Juan, otros dos hermanos pescadores.

Esta llamada de Jesús es rara en la cultura de entonces. Los rabinos no suelen buscar estudiantes. Más bien, los estudiantes buscan a los rabinos para estudiar con ellos. Jesús, como siempre hace Dios, ¡toma la iniciativa!, nos busca, nos habla, se comunica con nosotros. Ser discípulo es dejarse encontrar, es dejarse hacer, no es conquistar sino ser conquistado, es dejar los ídolos para seguir a Jesús.

¿Y cómo aprenden de Jesús?

Pero después Jesús hace como los rabinos de su tiempo. El discípulo rabínico tenía contacto diario con el maestro; así se formaba su carácter y aprendía la ley tanto por el ejemplo del rabino como por sus enseñanzas doctrinales.

Eso sí es ser discípulo de alguien. No simplemente sentarse a escuchar la clase.


-"Enrique me dice que es uno de tus estudiantes". Y el otro le contestó:

- "Enrique está en mis clases, es verdad, pero no es uno de mis estudiantes".>

Jesús les ofrece a estos hombres la oportunidad de observarle de cerca a diario.

Escucharán sus comentarios sobre todo lo que ocurría a su alrededor. Porque Jesús no se callaba. Aprovechaba cualquier oportunidad para plantear su posición.

¿Y qué quiere Jesús que hagan sus discípulos?

Los llama no simplemente para salvarse a sí mismos, sino para salvar a los demás, para transformar el mundo y convertirlo en el reino de Dios. Nos llama a ser pescadores en el mar de la vida. En el anzuelo ponemos la carnada, que es la buena noticia del amor de Dios y su reino. Y Jesús nos dice que el reino de los cielos está cerca.

Podemos entreverlo en las vidas de los santos que han sabido acoger la llegada del Reino. Vemos su fuerza callada y sentimos su toque amable. Al decirnos que el reino se acerca, Jesús nos dice que, si queremos, podemos vivir en este reino. Solamente tenemos que arrepentirnos – alejarnos de los ídolos que abundan en nuestras vidas – y dejar a Dios reinar.

¿Cómo responden los que llamó Jesús?

"Y ellos, dejando inmediatamente, las redes, el barco y a su padre, le siguieron". No era mucho, pero era TODO lo que tenían:

- Las redes y el bote representan su bienestar – la manera de ganarse la vida.

-Su padre representa la conexión con su familia, con sus responsabilidades, pero también con su seguridad. Si estos pescadores estuvieran enfermos o sin empleo, sus familias les ayudarían a recuperarse.

Fuente:
https://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-pescadores-hombres-2
Ilustración: Gordon Jameson,

lunes, 30 de diciembre de 2019

viernes, 5 de octubre de 2018

Y UN VIEJO PARO UNIVERSITARIO

Érase el liderazgo estudiantil
Guido Sosola


Muy pocos dudan que las banderas de la libertad y de la democracia están históricamente asociadas con la universidad y el estudiantado, e,  incluso, los liceístas, en Venezuela. Sobran los ejemplos históricos de las formidables luchas emprendidas, desde las casas de estudios, añadidas las burlas frente a las más feroces dictaduras en los siglos anteriores, como acurrió con la célebre Delpinada.

No había dirigente estudiantil, presidiese o no el gremio, que no tuviese una razonable proyección nacional y regional. Hasta puede decirse que la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV), cogobernó al país con la muerte de Gómez y la confrontación que posteriormente tuvo con la Unión Nacional Estudiantil (UNE), avisó muy bien el futuro político que nos esperaba, gracias a los probados elencos que la división parió. Sin embargo, en la presente centuria, no es fácil reconocer al presidente de un centro de estudiantes, o al de una federación de centros,  como antes acontecía.

Por lo pronto, son varias las razones. Entre ellas, la de hoy no es una dictadura más, siéndole indispensable al régimen quebrar la mismísima noción que tenemos de universidad; banalizados y escasamente representativos, los partidos no cuentan ni respetan al movimiento estudiantil como el ámbito inicial de preparación y maceración de sus dirigentes; post-modernidad, al fin y al cabo,  de tenerlos, por muy corajudos que sean, estos dirigentes ascienden y descienden, ideológicamente invertebrados, como un circunstancial fenómeno mediático;  pugnan por la celebridad de un buen selfie, dirimiendo sus combates en las redes sociales, mientras que están preñados de la vieja cultura política; faltándoles humildad, muy luego la reconquistan en el caso de fallar en las precoces y también desmedidas ambiciones políticas, obligados al anonimato y a la frustración.  Estos son tiempos distintos, cierto, pero nada difícil luce nombrar a algún líder estudiantil del pasado y, demasiado, citar a alguno del presente.

En términos generales, ya no contamos con un liderazgo estudiantil y, si lo hay, juega un rol excesivamente secundario, juntándose las aspiraciones de la extrema izquierda y de la extrema derecha para liquidarlo como viva expresión, por lo demás, democrática, de un vasto movimiento. Es necesario reconocerlo, porque si ahora la defensa de la universidad corajudamente la ha asumido un sector, no es otro que de los profesores y sus gremios, vapuleados por una crisis completamente inédita, a la que debemos agregarle un dato tan objetivo como estructural: el de la diáspora, fuertemente alimentada por las deserciones masivas de alumnos y docentes, frecuentemente de alta calificación.

Nada debe sorprendernos, porque hasta 1959 en Cuba hubo un vigoroso movimiento estudiantil y, de hecho, Fidel Castro, surgió y destacó en sus filas, al igual que la medicina tuvo un amplísimo reconocimiento continental, pero el  socialismo le quebró el espinazo a uno y a otro.  Estamos urgidos de la recuperación de un liderazgo venezolano, desde sus propios cimientos, y sobre todo, de una nueva sensibilidad vital, como llamó Ortega y Gasset esa distinta comprensión de las personas, del mundo y de las cosas, que nos  permita contar con un porvenir harto diferente: la vida política, digan lo que digan, necesita de las aulas para oxigenarse, permitiendo que brote un estudiantado comprometido en las universidades, por desoladas que se encuentren.

Reproducción: breve reseña de la suspensión de las actividades universitarias. Últimas Noticias, Caracas, 10/06/1948.

09/10/18:
https://www.lapatilla.com/2018/10/09/erase-el-liderazgo-estudiantil-por-guido-sosola/
https://venezuelaunida.com/erase-el-liderazgo-estudiantil-por-guido-sosola/
https://apuntoenlinea.com/2018/10/09/erase-el-liderazgo-estudiantil-por-guido-sosola/
https://www.tenemosnoticias.com/noticia/rase-liderazgo-guido-sosola-423855/985935

sábado, 29 de septiembre de 2018

POR LAS RAMAS

EL NACIONAL, Caracas, 18 de agosto de 2018
Los líderes que tenemos
Eddy Reyes Torres

Después del contundente triunfo de la Mesa de la Unidad Democrática en las elecciones parlamentarias que se celebraron el 6 de diciembre de 2015, se pensó que habíamos alcanzado la gloria y que lo demás sería coser y cantar. Para ese momento nadie en la oposición visualizó que el retorno a la democracia ofrecería gran dificultad para concretarse.

El 6 de enero de 2016, esa ilusión se acrecentó todavía más cuando Henry Ramos Allup, una vez elegido presidente del Parlamento, hizo acto de presencia en la Asamblea Nacional y dio instrucciones al personal de limpieza para que procediera a retirar la imagen malandra del Libertador Simón Bolívar, que fue un lamentable producto colateral de la profanación de sus restos, ordenada por Hugo Chávez para “determinar las causas de su muerte”, el 18 de diciembre de 2007.

(Para nadie era un secreto que el ceremonial llevado a cabo a las 3:00 de la madrugada se ajustaba al rito palero que practican los santeros. Según ellos, la noche pertenece a los muertos y Chávez no ignoraba esa realidad. Sobre ese tipo de prácticas hay dos autores clásicos que escribieron al respecto con rigurosidad científica: Lydia Cabrera y Fernando Ortiz. Con un enfoque periodístico, el ritual realizado por el “comandante eterno” fue tratado por el venezolano David Placer en Los brujos de Chávez).

La euforia duró varios meses y a cuenta gotas se fue diluyendo para derivar en total desesperanza. En ese lapso, la dictadura mostró sus horribles tragaderas y con hechos puso en evidencia que se mantendría en el poder a sangre y fuego, sin importarle lo más mínimo el número de muertos que su accionar implicara, ni las desgracias de todo orden que la población tuviera que sufrir.

En esa vuelta de la tuerca ocurrió lo más catastrófico: la unión de la oposición implosionó, dejando una concentración de desaliento y encono. Así, el sector mayoritario se hizo minoritario por voluntad propia y su variada representación se transformó en grupos de leprosos que son repelidos por los “líderes” de las redes sociales, con 50, 500, 1.000 y hasta 40.000 seguidores, pero sin nada más.

Sin arrastre sustantivo, ahora hay dos grandes bandos: los que no descartan seguir negociando con el gobierno y los que se inclinan por el choque de trenes. En esas posiciones pareciera no haber puntos medios, aunque ambas fracciones coinciden en la necesidad de un cambio de rumbo radical en las políticas que ahora ejecutan Nicolás Maduro y su grupo.

La pregunta que surge de la situación anterior es elemental: ¿es necesario un nuevo liderazgo opositor? Si esa fuera la aspiración de la mayoría de los venezolanos, tenemos que empezar por aceptar que ello implica un proceso de desarrollo y maduración que llevará varios años. Salvo situaciones muy excepcionales, los líderes políticos son producto de años de trabajo exigente y entrega total a la causa que se promueve. Además, la realidad se ha encargado de evidenciar que las figuras mesiánicas son caminos seguros al fracaso y la desgracia.

Por lo pronto, me aventuro a pensar que no nos queda más alternativa: con los líderes que ahora tenemos, que ostentan más méritos de los que sus detractores se niegan a reconocer, habrá que acometer la solución de los serios problemas que nos abruman. Eso sí, deberán ponerse desde ya las pilas.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/los-lideres-que-tenemos_248250

lunes, 3 de septiembre de 2018

REPRESENTATIVIDAD

Ocaso arbitral
Luis Barragán


A los fueros de derecho, se suman los de hecho, intermediados por los de carácter moral. En un caso, encontramos a  los parlamentarios y líderes sindicales, con distintos ámbitos de protección; en el otro, los que acarrean un determinado riesgo al desconocerlos; y, luego, los que inspiran y ejercen una reconocida auctoritas, con mayor frecuencia en el medio académico, religioso y deportivo que en el político.

En las dictaduras suelen prosperar mejor aquéllos intocables, incluyendo a sus relacionados, revestidos o no de autoridad, varias veces, trastocados en agentes de extorsión, a los que muy teóricamente se les puede demandar y juzgar.  En las democracias, como ha ocurrido, existen mayores y reales posibilidades de combatirlos y derrotarlos, aunque el prototipo exhiba algunas variaciones que no tocan propiamente el delito, resultando difícil en una época meterse con los militares, curas, estudiantes, periodistas y empresarios, según lo expresara Carlos D’Ascoli, en un texto de 1980  (http://lbarragan.blogspot.com/2018/08/fueros.html).

Naturalmente, en los regímenes autoritarios todo depende de una sola voz, aun guardando las formas para una sucesión calculada. En los totalitarios, la aparente colegiación de un partido u otro artefacto dizque institucional, jamás negará el predominio de aquél que promueve y celebra sendas purgas, con o sin sangre.

Una modalidad de la auctoritas,  el liderazgo de vocación y convicción democrática no se reduce a esa sola voz, sino que debe atender y entenderse con otros referentes tanto o más importantes, según las circunstancias.  Luciendo obvia la pluralidad, distintas jefaturas políticas están condenadas a una concertación mínima de objetivos y procedimientos, cobrando una extraordinaria el parlamento y otras fórmulas para la debida composición de diferencias que, además, no puede soslayar a las minorías.

Hacia 1958, atravesamos una experiencia desgraciadamente olvidada por buena parte de los actuales elencos dirigenciales, pues, fueron varios los líderes políticos que debieron básicamente acordarse para darle viabilidad a la democracia que, por cierto, otro olvido, tardó en estabilizarse. Y es que también supieron reconocer el elevado costo de sus errores políticos, presionados por una activa sociedad que velaba por la suerte común. Y, valga la observación de Miguel García Mackle, ese mismo año (http://lbarragan.blogspot.com/2018/08/desafuero.html),  supuso o selló el ocaso arbitral de Eleazar López Contreras.

En perspectiva, el siglo XXI nos ha sorprendido con una interesada depuración del liderazgo opositor que la dictadura socialista desea, por siempre, a su medida.  Exaltándolo para su pronta ridiculización, por ejemplo, se ha servido de las diferentes jornadas de diálogo para pulverizarlo, prefiriéndolo único, dócil y emblemático. Por supuesto, en esta acera, hay competencia por ese reconocimiento, celando los fueros políticos de hecho, aunque escaseé la autoridad moral.

La transición democrática requerirá de un liderazgo múltiple y representativo, presto al acuerdo, ganándose María Corina Machado un indiscutible cupo, por su razonable, como consecuente, coherente y corajuda conducta, la que, valga la acotación, la lleva a recorrer todos los rincones de la calamidad nacional, bajo las aguas o en medio de la obscuridad, como muy pocos, con soltura. Más allá del factor generacional, toda una ilusión óptica, suerte de visado automático con lo que basta estar en la cola, en ese futuro liderazgo que hoy se construye, no habrá, es lo deseable, poder arbitral alguno u otras expresiones de los fueros de facto que animan a una ya vieja cultura política venezolana en la era post-rentista.

Fotografías: Carlos Garcia Rawlins / Reuters.
10/09/18:
http://www.diariocontraste.com/2018/09/ocaso-arbitral-por-luis-barragan-luisbarraganj/# 
 

domingo, 20 de agosto de 2017

DE LA SELECCIÓN ARTIFICIAL DEL LIDERAZGO



Fraus populi

Guido Sosola

Las regionales se ofrecen como parte de un proceso de selección artificial del liderazgo opositor, a juzgar por el papel y la importancia que van adquiriendo los llamados comodines. Digamos, luce como la continuidad de una práctica inscrita en los propios orígenes del régimen, no otra que la de promover, cuidar y afrontar a la dirigencia que más le convenga, desechando a la que más debe temerle por el arraigo, el temple y las habilidades políticas demostradas.

La idea consiste en exaltar al timador del pueblo, al pescador de oportunidades. Y, no faltaba más, pone a la orden de los interesados el mecanismo perverso de las inhabilitaciones, el costo cada vez más elevado de unas primarias inevitablemente dolarizadas y la artera descalificación de los que sabe enemigos o adversarios reales.

En determinada entidad federal se siente el ascenso de uno o dos nombres que puedan poner en peligro la hegemonía oficialista, funcionan los recursos clásicos de la inhabilitación administrativa, un importante aporte a la dinámica autoritaria del siglo XXI, o de la abierta criminalización del sujeto. Significa que  la oposición debe tener unos nombres para cubrir la emergencia, pues, a alguien deberá postular, y, por lo general, concurren los dirigentes secundarios para prestar el nombre de muy buena fe al lado de otros demasiado maliciosos.

Puede ocurrir y ocurrirá que la poda del liderazgo real y primario será tal que esos circunstanciales y secundarios dirigentes del momento, en la pesca de arrastre de siempre, jugarán un papel estelar y, esto, a pesar de sus limitaciones y fragilidades políticas y hasta personales. Serán los que hagan la campaña y, salvo un lechazo, como decimos los venezolanos, que los convierta en ganadores y débiles gobernadores a la merced de Caracas, simplemente se posicionarán para futuros eventos.

De revisar nombres, quizá haya sorpresas, pues, esos secundarios pudiesen resultar todas unas estrellas que la burocracia partidista relegaba. Digamos, es el riesgo que corre el gobierno que sabe de aquello que dice: la peor diligencia es la que no se hace, a objeto de sobrevivir.
20/08/2017:

viernes, 29 de julio de 2016

LA ANTIPOLÍTICA ELIGE A SUS ADVERSARIOS

De una ocurrencia de medio siglo
Luis Barragán


En días pasados, J. Adolfo Iglesias escribió para El País de Madrid una crónica de la travesura de John Lennon de la que se cumple medio siglo, llevándola al dibujo que hizo luego en Almería para intentar otra denotación.  El músico metido a intelectual, como lo refirió  el cronista, se hizo más famoso que el resto del grupo musical, asegurando que éste lo era más que Jesucristo.

Por fin hallamos en el traspapelador disco duro de todos los tormentos, la pieza tomada de El Nacional de Caracas de 1966, en su sección de noticias internacionales, negando el compositor e intérprete tamaña sentencia. Una nota marginal, quizá obligada que, después, por la muestra hemerográfica tomada, no tuvo impacto – por lo menos – inmediato entre los venezolanos: al fin y al cabo, por una parte,  el rock todavía prendía en ciertos sectores de la clase media urbana que lo cultivaron apenas tiempo atrás, gracias al vinil traído del exterior que, en definitiva, bailaban a Billo´s para rematar sus fiestas; y,  por otra,  fue a finales de 1965 que vieron a los Beatles por vez primera en televisión (canal 8), faltando para que surgieran o se reconvirtieran las emisoras radiales orientadas a los jóvenes con una reiterada discografía anglosajona para la precursora inquietud de Juan Liscano.

Reímos tres veces, porque el escándalo de los grupos fundamentalistas estadounidenses – ante semejante boutade – no tuvo acá equivalente alguno, excepto las relativamente tardías reacciones de un sacerdocio que sabía de las extraordinarias promesas del Concilio Vaticano II, recién concluido.  Brian Epstein, el manager del grupo de Liverpool, debió contentarle mucho el impacto de un gesto impulsivo, ya que el estratega del también inducido asedio de las jóvenes hacia un cuarteto de muchachos, intuía, mas no garantizaba, que faltaba por recorrer el pequeño trecho que haría rentable la exclusiva grabación en los estudios para parir el Club de los Corazones Solitarios del Sargento Pimienta.

Además, industrializada la protesta un poquito más tarde, el rock se hizo un sentimiento para la época que fue la del mundo desarrollado y hastiado de occidente, con sus reventones en Berkeley y París, sobreentendida la necedad: por mucho que nos guste, como en efecto ocurre,  aunque  no cuente con las virtudes y el deleite que, por citar un par de ejemplos, asoman la trompeta de Wynton Marsalis o la batuta de Valery Gergiev. Sobreestimado en su momento, ni remotamente era competitivo con el cristianismo, suposición que emergió de la quizá infinita ingenuidad de Lennon. Sin embargo, y de esto sabemos que dos tazas de café no bastarán para conversarlo con Iván Méndez, de los pocos con los que todavía se puede hablar de todo esto y de todo aquello que inquieta, el medio siglo en cuestión nos remite a un rasgo de la antipolítica.

Así como el prisionero de Yoko Ono (mientras otros la tildan de su liberadora), podía darse el lujo de hacer de cualquier morisqueta una gracia por obra de los grandes medios que lo festejaban, esa infinita ingenuidad lo hizo creer que cambiaba el mundo, trastocada una intuición en una lección catedrática, como fervientemente convirtió Sartre la cátedra en un  hito que no sobrevivió a la dura prueba del tiempo;  pero ¿ qué tiene que ver la antipolítica con esto? Nos parece que mucho: un líder de opinión, adedado por los medios, con escasa o ninguna preparación, audaz en los cinco minutos de fama que pugnó por extender como nunca lo imaginó Warhol, de sugestivo formato corporal, estrafalariamente simplista, arrojó más lejos la piedra amarrada a la intuición, el desparpajo catedrático y el hito: se convirtió en poder y, a falta de respuestas, se aferró al primer dogma que flotaba alrededor, aunque logrando contaminar a sus adversarios que, incluso, supo elegir.

29/07/2016
http://opinionynoticias.com/internacionales/27116-de-una-ocurrencia-de-medio-siglo

sábado, 14 de junio de 2014

ADSCRIPCIÓN DE HABILIDADES

De Chávez y la perversión del Ejército
Luis Barragán


Pocas dudas caben sobre la trascendencia histórica y política, como la especificidad militar del componente. Más allá de las circunstanciales opiniones de prensa y de los inevitables comentarios domésticos, urge reflexionarlo para una futura transición democrática que garantice su supervivencia institucional.

Por ello, la extraordinaria responsabilidad que pesa sobre la academia, cuyos planteamientos – por cierto – parecen distantes de las acostumbradas deliberaciones políticas y, particularmente, partidistas. Aplaudimos la multiplicación de los aportes, siendo todavía curiosamente insuficiente la literatura que versa sobre el fenómeno castrense.

Para la coincidencia y la discrepancia, Vladimir Petit Medina ha publicado “Chávez y la perversión del Ejército” (Cátedra Pío Tamayo, Caracas, 2014).  La tesis doctoral cuenta con un extenso y detallado marco teórico capaz de multiplicar los medios de prueba, aunque fundamentalmente se afinca en sendas entrevistas semi-estructuradas: ojalá llegue el día que pueda actualizarlos desde la propia intimidad de la corporación armada, accediendo a estudios, documentos, diligencias, expedientes y los otros elementos ahora vedados de la vida castrense y, por siempre, en este lado del mundo,  clasificados  aún para los más sobrios investigadores.

El autor incurre en la novedad de aplicar caras nociones gerenciales y administrativas del liderazgo, patente en el propio e inevitable lenguaje empleado, a un sistema distintivo, cerrado y de las características que sistematiza, como la Fuerza Armada Nacional.  Además, lo sabemos un entusiasta seguidor, colaborador y elaborador de la escuela que estudia el fenómeno del liderazgo, universalizándola entre nosotros,  ejerciendo la docencia en la materia, aunque seguramente no tardará en dar un testimonio bibliográfico de su sólida formación como jurista.

Identifica y adscribe las habilidades de Chávez Frías en el desempeño de la jerarquía que heredó y perfeccionó, centrado en el Ejército. Obligado contexto, el autoritarismo innovado explica el éxito de un liderazgo que sorteó no pocas dificultades, combinando distintas facetas hasta pervertir a la institución, para subordinarla completamente: acotemos, también esas habilidades personales, pacientemente cultivadas o sobrevenidas, dan también noticia de las exigencias nada anecdóticas que comportará – precisamente – liderar la aludida transición.

Lo más importante es que las conclusiones del trabajo en cuestión, susceptibles de un debate que deseamos en los órganos colegiados de la oposición, más que para la ilustración individual de un curioso, se convierten en pautas orientadoras del futuro trabajo. Susceptibles de profundizar, marcando la pauta de otros hallazgos, Petit Medina realiza una excelente contribución al  debate de una materia que, además, sintetiza buena parte de nuestros incomprensibles tabúes.

Identificados con el prólogo de Fernando Falcón,  el libro de marras no debe faltar en la mesa de trabajo de legos y entendidos para darle una   mayor densidad a nuestras posturas ciudadanas.  He acá una oportunidad: la de ver el futuro con una renovada visión y disposición, pues, quince años no pasan en balde.

Fotografía: Además de la portada del libro en cuestión, Román Delgado Chalbaud en el exilio, tomada de la revista Élite, Caracas, abril de 1964. Iniciado el proceso de la definitiva institucionalización de las Fuerzas Armadas, en Venezuela, a partir de 1913,  fue una cabal expresión del oficial que incursionaba exitosamente en los negocios.

lunes, 4 de noviembre de 2013

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Héctor Guillermo Villalobos. "El aula en la calle: Pedagogía y liderismo". El Nacional, Caracas,
16/05/1948.
- Fermín Acosta. "Democracia y estructura del Estado". El Nacional,  25/08/79.
- Miguel Acosta Saignes. "Los candidatos de la izquierda: José Vicente (Rangel)". Últimas Noticias, Caracas, 12/10/77.
- Roberto Hernández W. y los juicios de Conejo Blanco, Carúpano, Puerto Cabello, PCV y MIR. Deslinde, Caracas, 03/04/69.
- Pedro Pablo Aguilar. "El significado de (Jacques) Maritain". El Nacional, 21/11/62.

Reproducción:  Oswaldo Alvarez Paz señala al Juez Guillermo La Riva López, quiwen fue expulsado con el grado de teniente de las Fuerzas Armadas en el (primer) gobierno de Rafael Caldera. Caso detentención de Nicomedes Zuloaga. El Diario de Caracas, 02/06/1989.

miércoles, 10 de octubre de 2012

FRENTE AL MANIQUEÍSMO

Culto a la simplicidad
Luis Barragán


Lunes, 11 de junio de 2001

- I -

Creímos haber aceptado o asimilado la complejidad de un conjunto de soluciones a los problemas igualmente complejos al principiar la década de los noventa, por lo que respecta a su concepción, diseño, implementación y calificación de los cuadros decisores. Pareció emerger, desde el fondo del célebre paquetazo perecista, como una dramática y definitiva lección, la imposibilidad de correr la arruga mediante las fórmulas acostumbradas, fáciles y portátiles, meramente afianzadas por la divisa petrolera. No obstante, las sucesivas consultas electorales confirmaron la creencia en un gobernante cuya única prestancia ética era garantía suficiente para desterrar la corrupción administrativa o en otro de una voluntad inquebrantable para barrer al viejo liderazgo, como si fuese suficiente a los fines de alcanzar la felicidad reclamada.

Se dice de un acontecimiento revolucionario que los hechos desmienten brutalmente: la economía sigue alfilerada a los mercados internacionales del crudo, generando cada vez más desempleo; el CNE ha profundizado una tradición de triquiñuelas, presuntamente olvidados que un 28 de mayo fracasó como nunca antes se había visto; perdidos dos preciosos años tras la increíble reivindicación del Seguro Social, intentamos otro sistema de seguridad social sin la menor interpelación en torno al rechazo de una ley sancionada en 1998, al parecer, escasamente distante de la proyectada por el oficialismo; el incremento de la delincuencia dice autorizar a los escuadrones de la muerte, acentuado el horror carcelario; la situación de la administración de justicia la conocemos todos, mientras el proyecto educativo nacional insiste en un estatismo anacrónico o el contralor intenta siempre pasar agachado. Y es que un pequeño ejercicio de comparación con los diagnósticos y propósitos reiteradamente divulgados, permiten no sólo constatar el contundente fracaso de una gestión, sino apreciar que el afán voluntarista, afincado en la gentileza de los estereotipos y la indefinición de un modelo alterno de desarrollo, no bastan.

Dos años y medio sirven para aliviar, al menos, los problemas fundamentales encaminados hacia retos cualitativamente diferentes. Ofrecieron un milagro, súbito y concluyente como todo el que se respete, con la derrota del bipartidismo, pero las cosas empeoran y no otras que las de siempre. Una abierta conflictividad con la iglesia católica o los medios de comunicación social, fuertemente condicionada la institución armada, no los relevará de una realidad harto complicada, por muy buena disposición litúrgica que tengan.

El culto a la simplicidad, propio del mesianismo, también exhibe correspondencias alarmantes: al lado de los que aseguran que Chávez resolverá cuanta vicisitud exista, dificultada cada vez más la conjugación en tiempo presente, encontramos a los que proclaman que algo semejante ocurrirá sin el barinés. Es decir, si el uno liquidó todos los obstáculos que le impedían alcanzar una utopía jamás esbozada, al otro -vulgar desconocido- le será más fácil vencer un solo obstáculo.

El revanchismo, dándole continuidad a un modo de concebir la historia, no nos hará libres. Tampoco pavimenta el camino hacia la prosperidad y la equidad.

Tanto devarío no puede alcanzar carta de ciudadanía. Le corresponde a la oposición democrática y plural encontrar salidas también democráticas que legitimen sus esfuerzos y rompan con un culto sobreviviente a tantos dramas.

- II -

El oficialismo va perdiendo la calle. Lejana ya su victoria decisiva de diciembre de 1998, cuando plenaba las plazas y avenidas, hoy le toca replegarse.

Ciertamente, las multitudes batían las banderas tras el comandante en escenarios de los que también supo – no lo olvidemos- el antiguo régimen. Después, intensificado el empleo de los medios audiovisuales, el relevo lo tomó una turba tarifada que, al parecer, se cansó de cumplir los turnos impuestos por el celebérrimo proceso constituyente. Y para el Día del Trabajador del 2001, el presidente Chávez no se atrevió a marchar con los escuálidos seguidores que lo fueron a buscar a palacio.

Por segunda vez, el gobernador del estado Miranda, Enrique Mendoza, recorre la ciudad capital con una fuerza incomparablemente superior a las marchas que el gobierno nacional ha sufragado y publicitado. Temas concretos le han ocupado, esta vez los escandalosos niveles de inseguridad personal y la reforma del COPP, de la cual, por cierto, discrepo, y la anterior, la amenaza de desmembramiento de la citada entidad federal.

Tamaña movilización de una región del país, con motivos fundados, recurso excepcional cuando hay demasiada sordera oficial, en nada abona al reiterado esfuerzo del gobierno por “arriar” a la gente hasta la Plaza Caracas o de La Candelaria, agravando cada vez más los costos, incluso políticos, gracias a un curioso cuadro dirigencial. Este, sin suficiente experiencia, deslumbrado por la inicial victoria electoral, simplemente creyó en el eterno señorío de las calles y, además, que el compromiso político del venezolano únicamente pasaba por los mítines.

El reencuentro de los venezolanos con la política, reiventándola, espera. Y no cabe en el libreto de los mal llamados “bolivarianos”.

- III -

Está pendiente un examen sereno y objetivo de los llamados “cuadros pensantes”, propios y periféricos, exhibidos por los partidos conocidos. Tenemos acá un primer contraste con los que ya estamos conociendo, pues, aquéllos generalmente partieron de un determinado diagnóstico de la realidad sin hacerse reos de las consignas de ocasión, prestos a un debate que –luego- supo de una fatal flaqueza para retratar la crisis padecida, mientras éstos son el resultado de la explosión anómica de 1998, escaseando el sólido testimonio intelectual, supeditados a la voluntad presidencial.

“Política y partidos modernos en Venezuela. Las nuevas tendencias” de Gehard Cartay (Fondo Editorial Nacional / José Agustín Catalá, Editor, Caracas 2000), ilustra al dirigente político que no teme desenvolverse en el campo de las ideas con una clara vocación pedagógica. Traza el itinerario histórico, político e ideológico de las organizaciones ciertamente relevantes de nuestra contemporaneidad, con un lenguaje paciente: los jóvenes, principales destinarios, urgen de una adecuada versión, fundada e imparcial, de lo que ha ocurrido –y ocurre- con tan vital institución, como la ofrecida por el autor, a fin de contrarrestar el cómodo e irresponsable balance en boga que tiene, por estelar efecto, el de crear desconfianza hacia el hecho público, no otro que el edificado sobre una irreprimible diversidad de experiencias y pareceres.

Partiendo de la larga noche gomecista, audita las luces y sombras del Partido Comunista, Acción Democrática, COPEI, MAS y MVR, pasando por otras expresiones ya desaparecidas o que luchan por no desaparecer, ofreciendo las pistas a otras que pugnan por ocupar los espacios presuntamente deshabitados al caer la tarde. No obstante, en los capítulos referidos a la crisis de los partidos históricos y a los desafíos planteados para darle curso a los grandes problemas y posibilidades (XII y XIII), se anuncia un futuro ensayo que ojalá encienda la polémica desde una perspectiva más trascendental que el empeño banalizador del oficialismo.

El bosquejo en cuestión enuncia los rasgos positivos de la estabilidad institucional, la descentralización y las realizaciones concretas en salud, educación, infraestructura y movilidad social, al lado de los negativos como la corrupción, la caída del salario real, el deterioro de los servicios públicos, la pobreza y la miseria, sin ceder un milímetro ante las leyendas negra y dorada que pesan sobre los famosos 40 años. Considera el escepticismo generalizado, la indiscutible responsabilidad del bipartidismo, el descrédito, desactualización y conservadurismo del liderato político, la ausencia de ideas y programas, al igual que la omisión, comodidad o cobardía de las élites alérgicas a la política, como razones suficientes para la insurgencia de otro tipo de liderazgo, mesiánico, militar, demagógico, populista, primario, ideológicamente indefinido, que ha permitido el retorno de los factores derrotados en la década de los sesenta.

El natural enfoque descriptivo de la obra, cuenta con la sensatez de una postura que le concede equilibrio. Militante socialcristiano, Cartay muestra la vitalidad de un quehacer que no tiene equivalentes en las organizaciones más recientes. Y, por ello, constatamos que muchas de las críticas vertidas en la actualidad tienen por orígen las que se desprendían del ejercicio democrático de los años precedentes e, incluso, gracias a los “cuadros pensantes” que todavía transitan provechosamente la imprenta.

Concluye en la necesidad de relanzar a la democracia, señalando el reto que está planteado en el campo energético (173s.) y otro de innegable gravedad que se expresa en la “severa distorsión de valores y formas de comportamiento colectivo, a causa de la tradicional abundancia de divisas”. Y no hay sorpresa alguna: “La Venezuela pospetrolera ha comenzado a aparecer ante nosotros como una evidencia de lo que siempre temimos y frente a la cual no fuímos capaces de prepararnos” (171).

Tinta útil para un debate del que nadie puede huir. Volver a la noche es algo más que un desatino.

Fuente: http://www.analitica.com/va/politica/opinion/1359357.asp

domingo, 16 de enero de 2011

¿aviso clasificado?


EL NACIONAL - Domingo 16 de Enero de 2011 Siete Días/1
¿Qué líder buscan los jóvenes?
Identificar las cualidades que los jóvenes valoran en un dirigente es clave para la clase política. Cada vez hacen escuchar más su voz y sus acciones pueden ser definitorias en la toma de decisiones y en el camino hacia las elecciones de 2012 cuando habrá -según proyecciones del Instituto Nacional de Estadística- 2,4 millones de nuevos votantes
LAURA HELENA CASTILLO

Ricardo Obregón cumplió 18 años de edad en octubre, vive en el 23 de Enero, se graduó en el colegio Divino Maestro, de Catia, y tiene claro el dibujo: "Un líder debe estar atento a todas las demandas de la población que votó por él, debe ser trabajador por vocación y no por el sueldo o por el cargo, tiene que saber escuchar y no sólo someter y someter. Es muy importante que sea respetuoso y no ofenda a la población".

Pero no le basta con ese repertorio, y agrega una cualidad seductora e imprescindible entre la gente joven: "Sería bueno que estuviera en cuenta de lo que pasa en el mundo, que sea actualizado política y tecnológicamente".

Para las elecciones presidenciales y regionales de 2012, cuya carrera debe comenzar este año con la definición de candidaturas, hay un grupo apetitoso al que todos querrán conquistar: los aproximadamente 2.481.682 nuevos votantes (según proyecciones del Instituto Nacional de Estadística) que, como Obregón, no participaron en las elecciones presidenciales en 2006 y en un par de años elegirán al primer mandatario de Venezuela.

Las que vienen serán las primeras votaciones para Presidente, después de la consolidación del movimiento estudiantil nacido en 2007. En tres años han nacido organizaciones juveniles como Futuro Presente, Defiende tu Voto, Quiero paz con Todo, Voto Joven, Venezuela sin Mordaza, Movimiento 13, Asamblea Visible, así como la militancia organizada por la juventud del PSUV y un número importante de cuadrillas comunicacionales de jóvenes, auspiciadas por el partido de gobierno e instituciones públicas.

Entonces, descifrar qué tipo de liderazgo conquistará a la juventud ­muy militante pero no siempre por canales regulares, como los partidos­ y cuáles mensajes pueden despegarlos de las patinetas, los teléfonos celulares, Justin Bieber, la separación de Voz Veiz, Wii, los cibercafés, Facebook, Twitter y Youtube y atraerlos a las máquinas de votación, será materia de estudio de la clase política en los candentes meses que siguen.

Los muchachos venezolanos, que tienen en los estudiantes universitarios el grupo más visible y articulado, han sido muro de contención para medidas tomadas por el gobierno de Hugo Chávez que les afectarían directamente. La más reciente fue el veto del Presidente a la Ley de Educación Superior, días después de que fuera aprobada, en horas de la madrugada, por la Asamblea Nacional.

La norma activó a estudiantes, profesores, rectores y a la sociedad civil por considerar que violaba el artículo 109 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que consagra la autonomía universitaria.

El 4 de enero, Chávez consideró que era "inaplicable" y que tenía "debilidades y contradicciones", a pesar de que seguidores del ala juvenil de su partido la habían alabado públicamente. La cuenta de Twitter @juventudPSUV (que tiene más de 25.000 seguidores) publicó: "Ley de universidades es una conquista histórica del movimiento estudiantil"; y, el diputado Robert Serra escribió a través de @robertserraPsuv: "¡Bienvenida la nueva ley de universidad! García Arocha si tuviera algo de ética debería renunciar y medirse de nuevo en condiciones paritarias!".

Tal vez, el Presidente sacó un cálculo matemático sencillo: si el chavismo ha perdido desde el referéndum revocatorio de agosto de 2004 casi medio millón de electores (de 5,8 millones de votos a 5,4 millones el 26-S de 2010), mientras que la base electoral de la oposición ha crecido más de 1,5 millones de votos en el mismo lapso (de 3,9 a más de 5,4 millones), pues los más de 2 millones de electores que habrá en 2012 deben ser ganados para su causa. Propiciar una reacción política encendida, como la de los estudiantes, no es algo que pareciera convenirle. Como dice Ricardo Obregón, un líder debe "saber escuchar", aunque sea tarde.

100% responsable. Vive en Petare, cumple 18 años de edad en junio y aspira a estudiar Ciencias Políticas. Yohanna Ysazzi es una hincha de la participación política, le atrae la idea de acercarse a un partido, dice que la democracia es una "llave que tienen los ciudadanos para abrirse caminos y mejorar la vida de la gente" y tiene sus dudas sobre el socialismo del siglo XXI: "En otros países ha funcionado el socialismo. Por lo que tengo entendido es darle el poder al pueblo, que sean las mismas personas las que se las arreglen para vivir cómodamente. No sé si Venezuela está preparada para ese movimiento político".

Ysazzi habla como si se tratara de la frescura de un cartón de jugo de naranja. "Un líder tiene que ser 100% humilde y responsable", y añade: "Tengo muchas ganas de que llegue el día de tomar la decisión que considero correcta y votar".

Javier Martucci, uno de los fundadores de la organización Voto Joven, creada en 2007, coincide con ella. "Hoy en día, la mayor cualidad que se busca es la responsabilidad de asumir la dimensión de sus compromisos y el aporte de nuevos caminos para solucionar los problemas de la juventud. Ser joven es tener compromiso con el país". Martucci añade un dato fundamental: "La juventud es la más afectada por los conflictos de Venezuela". Y tiene razón.

A partir de 2001, el número de defunciones de hombres venezolanos con edades entre 15 y 29 años estuvo por encima de 10.000: en el período 2000-2006 sumaron más de 75.000, según el estudio Años de Vida Perdidos por Muertes Violentas entre la Población Joven de Venezuela (diciembre 2008), publicado por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB.

La deserción escolar se dispara en los 3 primeros años del bachillerato y el desempleo en jóvenes es mayor que en adultos. Además, los datos presupuestarios del Gobierno central son poco alentadores: el Instituto Nacional de la Juventud, adscrito al Ministerio del Despacho de la Presidencia, recibió en recursos ordinarios 20 millones de bolívares en 2010 y en 2011 tiene asignados 12,5 millones.

Rubén Valero vive en Altamira con su familia; su madre es conserje y su padre, plomero. Se graduó en el liceo Gustavo Herrera, estudia Idiomas Modernos en la UCV, votó por primera vez en las parlamentarias del año pasado y espera debutar en unas presidenciales.

Dice que su posición política es de centro: "Saco lo bueno del Gobierno y de la oposición". De un gobernante espera que "asuma para bien la responsabilidad que le tocó. Tiene que llevar al país hacia el futuro y no dividirlo".

La Fundación Futuro Presente, creada por Yon Goicoechea, tiene un programa de formación llamado Lidera, para jóvenes interesados en la participación política.

Ricardo Diamanti trabaja en la Asociación Civil Liderazgo y Visión y es miembro fundador de Futuro Presente. De su experiencia a partir del contacto con ese grupo, expresa: "Los jóvenes buscan al líder inspirador, al líder referente.

Una persona que pueda ayudarlos a dar respuesta a las preguntas que ellos tienen por dentro. Preguntas prácticas, preguntas ideológicas, preguntas emocionales, preguntas laborales, preguntas al fin. Ellos buscan líderes que se parezcan a ellos, a sus sueños y a su irreverencia. Los jóvenes buscan siempre el liderazgo nuevo, es decir, aquel que se diferencia de lo que ya existe. Y si no lo encuentran, ellos lo personificarán. Tal vez eso es lo que está pasando en estos momentos".

No sabe, no quiere. Ricar- do, Yohanna, Javier y Rubén saben qué tipo de liderazgo les entusiasma, pero ellos no son la representación de toda la juventud. De hecho, hay muchos que ni siquiera se enteran de cuándo hay elecciones y cómo se hace para participar.

Durante el proceso de inscripción en el registro electoral para los comicios del 26-S, Voto Joven impulsó una campaña destinada a animar a los muchachos de todo el país a convertirse en electores. Se apostaron en sus ecosistemas naturales: liceos, conciertos, centros comerciales, playas, parques. Allí, no sólo los captaron, sino que los interrogaron: gracias al apoyo de voluntarios hicieron 500 encuestas en cada uno de los 24 estados del país, para un total de 12.000.

A la pregunta sobre por qué no estaban inscritos en el CNE, 40% respondió en las categorías de "me da fastidio / no tengo tiempo / no quiero".

El resto se dividió entre "no sabía que podía / no sé cómo / no sé dónde". Entonces, falta de motivación y falta de información son las razones gruesas por las cuales los jóvenes venezolanos no se alistan en el RE. En otra pregunta, 78% dijo que el voto podía resolver los problemas versus 22% que consideró que era inútil.

Todavía quedan muchos por convencer.

El propio jefe del Estado ha pedido más vigor a los muchachos que le siguen. En "Las líneas de Chávez" del domingo 14 de febrero de 2010, animó a los jóvenes a actuar vigorosamente contra la corrupción y la ineficiencia del Gobierno. "No puede haber una juventud acrítica. A la juventud revolucionaria le corresponde el ejercicio de la rebeldía crítica y creadora".

"La juventud es un momento de cuestionamiento, de incredulidad. Eso mismo pasa con la imagen de líder. Dudo que podamos tener una construcción del líder que prefiere un joven porque lo que debería ser distintivo es que no se tiene claridad. Cuando responden que buscan responsabilidad es por una proyección de su propia irresponsabilidad. Es como decir `cuidado y sea alguien como yo", dice José Luis López, sociólogo y profesor de sociología política.

Diamanti asegura que en la juventud en general, no sólo entre los estudiantes, hay ahora más interés en el tema político. "No hay apatía. Esa diferencia que vemos entre la juventud y los estudiantes se da sólo por un hecho logístico.

Los jóvenes que estudian tienen estructuras que les facilitan organizarse para fines políticos, tales como los centros de estudiantes y la representación estudiantil. El resto se activa cuando son convocados por organizaciones que les generan confianza, con temas de su interés y horarios convenientes. Es por eso que no me cabe la menor duda de que el espíritu de lucha en toda la juventud venezolana es el mismo".

En 2006, Chávez ganó su segundo periodo presidencial con 7.309.080 votos contra 4.292.466 del zuliano Manuel Rosales. Fueron 3.016.614 votos de diferencia. El domingo 2 de diciembre de 2012, con un registro electoral que ya supera los 17 millones de electores, se sabrá si esos 2,4 millones de nuevos votantes harán la diferencia en la elección del Presidente.

ENTRE LOS JÓVENES, LOS NI-NI LLEGAN A 45%
Más visibles, menos alineados
El que los estudiantes sean un grupo con gran capacidad de reacción no implica que la juventud tenga más intención de voto


Muchos de los que están en el movimiento estudiantil venezolano lograron superar una carrera de obstáculos que deja en el camino a una gran cantidad de los jóvenes de este país. Terminaron la primaria a tiempo y sin deficiencias nutricionales, encontraron cupo en un liceo o un colegio donde estudiar bachillerato, los profesores cumplieron con los horarios y las materias y ningún evento familiar los obligó a desertar para contribuir con el ingreso del hogar. Son unos privilegiados; una película que buena parte de la juventud ve proyectarse a lo lejos.

Esa distancia entre unos y otros impide que sea posible hacer una equivalencia entre la participación política de los estudiantes y el resto de sus pares etáreos.

"Joven no necesariamente es equivalente a estudiante universitario. Obviamente, los universitarios son jóvenes, pero son un subconjunto pequeño de la sociedad venezolana. No importa de cuál universidad ni de qué parte del país, los estudiantes son una élite", afirma Luis Vicente León, director de Datanálisis.

Sin embargo, la separación entre alumnos universitarios y el resto de la juventud es más física ­de espacios de encuentro­ que simbólica. "Los estudiantes, los que están más cerca o más lejos del Gobierno, tienen una altísima disposición a actuar y un altísimo respaldo de la población, de todos los estratos. Es la institución con más prestigio de la población, con 30 puntos por encima de Hugo Chávez.

Aun si no está de acuerdo con las protestas de los estudiantes, la gente rescata el derecho que tienen de hacerlo porque todo el mundo tiene una relación con ellos: bien porque fue estudiante, porque lo quiso ser, porque tiene un hijo que lo es o porque desea que lo sea. Lo que no se le perdonaría a un par, se le rescata como un valor en el estudiante", destaca León.

¿En qué términos serán los encuentros entre el líder del Gobierno y este grupo en 2012? "La juventud masiva es, sin duda, irreverente, y eso hace que el chavismo la tenga más difícil para convencerlos. Muchos son opositores de Chávez porque él representa el poder, pero si fuera otro, serían opositores de ese otro. La gente cree que la generación que ha sido criada durante el chavismo debe apoyarlo porque es lo único que conoce, y es lo contrario, porque su irreverencia será frente al único poder que conocen, que es Chávez. Eso no quiere decir que el chavismo no tiene juventud, que no ha logrado captar grupos de la sociedad con misiones educativas y otras conexiones", dice León.

En 2007, cuando nació el movimiento estudiantil en contra del cierre de RCTV, el voto joven fue decisivo en el rechazo de la reforma constitucional de diciembre de ese año y en el crecimiento de la base del voto opositor. Después, el ímpetu de participación ha ido perdiendo fuelle.

"En las últimas elecciones regionales y parlamentarias la intención de voto juvenil ha sido menor. Han estado menos motivados. Entre otras cosas, porque los jóvenes son menos alineados políticamente. Ese grupo, que en el total de la población usualmente representa un tercio, en los jóvenes es de 45%".

Vicente Díaz, rector del Consejo Nacional Electoral, dice que no está previsto que este año se haga ninguna campaña especial para incentivar a los jóvenes a inscribirse para que sufraguen. "En general, el crecimiento del Registro Electoral ha ido llegando a un tope, se acerca a 18 millones de personas, lo que representa 57% de la población.

El crecimiento se evidencia en las ciudades importantes del país, con más de 50.000 habitantes, donde ha habido un esfuerzo del CNE para lograr una buena inscripción.

Hay atraso en las poblaciones más pequeñas y rurales, en las cuales hay un margen de personas de 18 años de edad que no están inscritas. El número de jóvenes en el registro se ha mantenido coherente con la proporción que de ellos hay en el país".

martes, 3 de agosto de 2010

advertencia


El liderazgo (in) esperado
Luis Barragán


Recordamos un viejo y valioso ensayo de Naudy Suárez, mediante el cual citaba la intención de fundar la democracia cristiana en Venezuela por el ex – canciller Esteban Gíl Borges. Yendo a la fuente (diario El Universal/Caracas, 17/05/1936), constatamos el prestigio del que gozaba tan prominente jurista y diplomático, aunque posteriormente cedió toda la relevancia política que se esperaba a favor de otros actores (des) conocidos.

Ocurre que en toda etapa de crisis o transición, sintiéndose un cierto déficit o insuficiencia del liderazgo estrictamente político, la sociedad apela a sus más destacadas figuras, incluyendo a una intelectualidad que suele garantizar el piso moral que es o parece ser la común, básica e inicial demanda de la población. Salvo los tiempos más recientes, en los cuales la llamada antipolítica oferta a celebérrimas figuras televisivas, añadidas las deportivas y hasta de farándula, en otros – bajo el dominio de la opinión impresa y radial - lo importante residía en la palabra, calibrando las honduras y sobriedades de quien las pronunciaba.

Huelga comentar los estudios de Suárez, Eloi Lengrand o Arturo Sosa, en torno a la emergencia y trascendencia del liderato de décadas como la del ’30 o ’40, frente al consagrado, alcanzando una inevitable especificidad política. Esta también comporta un largo aprendizaje de habilidades y consecuencias que hacen la especialidad en los asuntos del bien común, aunque pueden sorprendernos los más noveles.

El país de 1958 se enteró de una promoción generacional que hizo la lucha antidictatorial, al lado de quienes le reportaron mayores noticias en la escena pública. A veces, el momento nos sorprende con una generosa oferta dirigencial, mientras que, en otras, deficiente, urge el inmediato reemplazo por personalidades provenientes de otros ámbitos, oficios o especialidades.

Derribado el perezjimenato, regresaron los más conocidos directivos de los partidos políticos (por cierto, el conocimiento de trayectorias y opiniones es un dato esencial a la política – por lo menos – democrática), coincidiendo con el ascenso de otros militantes que el país apenas descubría. No hubo garantía alguna – como tampoco en el lejano o reciente pasado – de una definitiva entronización o consagración, por lo que también se abrían las compuertas de una competencia a ratos cívica, por obligación electoral, y a ratos violenta, por obra de las distintas insurrecciones.

Competencia al fin y al cabo, al talento demostrado por el aspirante a los más estelares roles, se unían las propias e inalterables exigencias del momento político. De modo que los grandes movilizadores de masas, otro dato importante, movieron oportunamente sus piezas de ajedrez, sin renunciar al inexcusable tablero de una situación por siempre delicada.

A guisa de ilustración, Wolfgang Larrazábal conquistó una importantísima cifra de votos que, perdida la justa electoral, especulamos, después lo llevó a la embajada en Chile para evitar el desgaste de la polémica cotidiana, quizá fungiendo como una reserva frente al ahora presidente Rómulo Betancourt, quien actuó en medio de las mayores e intrincadas dificultades. Iniciado el período constitucional, probado el Pacto de Punto Fijo bajo los rigores del proceso cubano que entusiasmaba a unos a la vez que a otros les despertaba el morbo conspirador, visitó Caracas y, así como puede verse el interés de la gran prensa nacional, la del sistema, igualmente se lee el aplauso de Tribuna Popular, órgano del PCV (Caracas, 22/07/60): ergo, se hacía también de las circunstancias para representar una salida a cualquier nefasta eventualidad, apropiándose del momento político con un sano pragmatismo.

Valga la curiosidad, Teodoro Petkoff era un dirigente regional notable, aunque le faltara el calibre necesario para la estelaridad, pues, de acuerdo a la reseña en la que lo anuncian como novísimo presidente de la Asamblea Legislativa del estado Miranda, confundió al redactor de la nota al titularlo como “Petcof” y tratarlo luego como “Petckot” (Tribuna Popular/Caracas, 06/05/60). Confusión nada grave, pero que indica la imposible adivinanza de un ulterior protagonista que dejó atrás a otros que, por si fuera poco, pisaban la condición adelantada hasta de presidenciables.

A lo largo de la década del chavezato, hay un irrenunciable aprendizaje y habrá que ponderar cuán confiable es, cuantitativa y cualitativamente, el liderazgo surgido en los predios de la oposición o del mismo gobierno. La verdad monumental está en que, además de los elencos imprevistos que deban y puedan surgir, coexistiendo con los ya probados e – insistimos – conocidos, la política es algo más que una afición y reclama a sus más genuinos hacedores. Empero, la tentación es otra.

Digamos que la inmensa tarea de la resolución de la crisis o transición, puede quedar en los fogones deslumbrantes de inexpertos, en esa ruleta a la que nos acostumbramos, apostando por cualquier alternativa, opción o salida. No está mal recordar que, por 1998, sorteamos nuestro destino con una cara nueva – consigna infaltable todavía – y no sabemos ya cómo salir de ella.

Fuente:
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=678963
Fotografía:
TRibuna Popular, Caracas, 06/05/60