De la pasión hemerográfica
Luis Barragán
Disculpándonos por el tono personal, todo comenzó de niño al imitar el álbum de recortes de mamá. No olvidamos un libro grueso, publicitando a la industria eléctrica del Estado, en el colocaba las piezas que le llamaban la atención de los periódicos y revistas, fuese la de alguna vieja crónica familiar, versos como los de Pablo Neruda o llamativas recetas de cocina, entre otras con las que quiso retener el recuerdo.
Una vez la imitamos y, de los pleitos escolares por el béisbol, tijerábamos (nos gusta más que “tijereteábamos”) la sección deportiva del periódico quizá para probar en el recreo alguna proeza del equipo que tenía a César Tovar, Víctor Davalillo, Musulongo Herrera y Larry Howard en su alineación, con Delio Amado León y Carlos Tovar Bracho en la narración radial Un cuaderno “Caribe”, pulcramente forrado, pero que la goma de pegar y el trazo de los gruesos marcadores manchaba, fue nuestro primer Libro de Recortes, según la consolidada denominación hogareña. No obstante, si la memoria no falla, un buen día preferimos guardar ejemplares enteros o deconstruidos, como los referidos a la celebración del sesquicentenario de la Batalla de Carabobo, publicados en el diario El Nacional, que, por cierto, movilizó a la familia orgullosa de su valencianidad a los actos oficiales al pie del consabido Arco.
Al pasar el tiempo, en carpetas y cajas, fuimos guardando aquéllos recortes que, por una razón u otra, llamaron la atención del adolecente así fuesen de incomprensible lectura, aunque de muy atractivos titulares. Abandonamos el afán de comprar, con ahorros de la modesta mesada, uno que otro ejemplar de las revistas “Sport Gráfico” o la una fallida empresa, “Béisbol”, e hicimos de toda nuestra juventud una lectura regular de “Resumen” y “SIC”, sistematizada en la adultez que sobrevivió.
Vienen a nuestra memoria dos anécdotas, pues, en una ocasión, cursando el tercer año de bachillerato, un profesor nos pidió que hiciéramos una cartelera sobre la industria petrolera en tiempos de nacionalización y fueron tantos los recortes que tuvimos que engraparlos un poco forzadamente, casi por lotes; por cierto, junto a otros centenares, con el paso del tiempo, los donamos a una biblioteca ubicada en Parque Central distinta a la que nos entusiasmó en el Museo de Arte Contemporáneo. En otra ocasión, incrédula, la profesora de historia de cuarto año nos desafió, porque era costumbre citar en los exámenes algunas cosas que leíamos, como los párrafos de “Venezuela, política y petróleo” de Rómulo Betancourt que nos prestó la bibliotecaria del liceo, o “Cambio político y reforma del Estado” de Charles Brewer Carías que compramos con las remesas guardadas, por supuesto, enredadísimo a los ojos del imberbe: decidimos probarlo y, antes de culminar las dos horas de clases, junto a un compañero, fuimos a buscar los ejemplares y mostramos en el aula la colección de dos cajas de la revista de El Cigarral y la de Gumilla, dejando la falsa convicción de que absolutamente todo el material lo habíamos leído y, sobre todo, comprendido.
Comenzando la universidad, decidimos tomar nota en todo lo posible de la prensa diaria en sendos cuadernos, añadida la vieja que se hizo hábito en la Hemeroteca Nacional, antes de Mucubají, con esporádicas visitas a los archivos del viejo edificio de El Nacional, constituyendo el fotocopiado un extraordinario recurso, pues, ya no quedaba el espacio razonable en casa para tanto papel de estorbo. Hasta mediados de los ’90 del ‘XX acumulamos más de ciento y tantos cuadernos de letra pequeña que, inadvertidamente, junto a las planas infantiles, no pocas de castigo, disciplinó un poco nuestra caligrafía: la computadora se hizo una inmensa promesa, aunque han sido notables las pérdidas de datos, como ahora ocurre con los agotados instrumentos de escaneo.
Pasado un muy largo tiempo, no sabemos cómo apreciar esa afición: quizá para honrar a la madre que meódicamente la cultivó, quizá porque – desde siempre – ha quedado pendiente hacer un libro meticuloso de nuestras vicisitudes históricas, aunque no tenemos una consumada formación académica en la materia; o, posiblemente, queda perdido en el inconsciente el archivólogo o el periodista que pudimos haber sido, junto al arquitecto en ciernes o el novelista que alguna vez quisimos en reemplazo del militar que animó también los sueños infantiles. Lo cierto que, incluyendo la evocación de no pocos papeles y libros perdidos, nos empinamos sobre el único legado que dejaremos.
Puede decirse que esta nota es preterintencional, yendo más allá de dos recientes circunstancias que la motivaron. Por un parte, gracias a un momentáneo intercambio de WhatsApp, Iván Méndez, calificó nuestra afición como la de una pasión hemerográfica e, irremediablemente, debo concederle la razón: es inmensa la cantera representada por la vieja prensa, inexplorada por investigadores y tesistas de los más diversos ámbitos y especialidades que, además, permite vivenciar otras épocas insospechadas en un XXI que prometió muchísimo, menos la barbarie en la que nos encontramos; y, por otra, el ejercicio es útil para la propia recreación que tiene la prestancia de los hechos históricos, como es el caso del Club Cataluña.
En efecto, fruto de las recurrentes visitas hemerotéticas, cuando las ocupaciones políticas las permiten, hemos hecho caso de las secciones de aviso de los periódicos y, en una oportunidad, constatamos la existencia del Club Cataluña en Caracas hacia 1906 (https://lbarragan.blogspot.com/2019/12/avisos.html). Siempre acucioso, Nicomedes Febres observó que el citado club no era todo lo que supusimos (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10217567979085901&set=oa.10151736546552039&type=3&theater), pero – además – coincidió con el hallazgo de una prueba contundente que abonó a la caracterización ludopática de aquél club (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10220404645646972&set=a.2324650196458&type=3&theater).
Luego, la pasión hemerográfica también es recreativa. Y, sobre todo, con las redes digitales desesperadas por novedades reales.
30/01/2020:
http://www.opinionynoticias.com/opinioncultura/36305-barragan-l
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miércoles, 29 de enero de 2020
domingo, 6 de mayo de 2018
AGRAFISMO ESTRUCTURAL
Bibliocidio
Siul Nagarrab
Cierto, demasiado ocioso, lamentar la quiebra de librerías y celebrar la supervivencia de las muy pocas que quedan, añadidas las papelerías como algo exótico. Sin embargo, hay nostalgia cada vez que sabemos de un cierre, pues, al bajar la santamaría, pareciera devorar los recuerdos, las vivencias, los momentos que, las generaciones siguientes, nunca comprenderán.
Asomados los síntomas, la Suma de Sabana Grande comenzó a languidecer desde mediados de la década pasada. En los tiempos que los contrabandistas tomaron como propio el boulevard, tupiéndolo de estridentes buhoneros que justificarían las muy posteriores obras de remodelación, llegamos a la librería sorprendidos por el agujero de la vitrina de entrada y, palabras más, palabras menos, Raúl Vethencourt, nos dijo: ya saben lo que cuesta un libro.
El hurto, antes impensable, resumió muy bien el camino que tomaba el país. Pasaron los años y el cada vez más de vez en cuando, nos llenaba de tristeza al visitar una librería de estantes y mesas desnutridos, de un irrespirable desaliento atmosférico, con el distraído empleado que postraba su hastío en la máquina registradora, sin sospechar que el punto de venta – el solo aparatico – valdría más que el local en los días que corren.
Desde la temprana juventud, la Suma era parte de nuestro acostumbrado y selecto recorrido y son numerosos los ejemplares en casa que llevan su sello. Nuestra costumbre era, al llegar, en el largo pasillo, dar el vistazo inicial a las dos o tres mesas iniciales de novedades, avanzar al fondo para otear el estante de la izquierda y sus letras venezolanas, regresar por esa vía sin mucho interés por las revistas ni por las mejores novelas que la vitrina de la calle había anunciado, como la primera plana de un periódico y los costos predecibles de las importaciones, y – ahora sí – comenzar a hurgar títulos, buscar buenos precios, llevar unos y dejar pendientes otros si el bolsillo no daba para más.
Por bastante tiempo, la quincena permitía que coincidiésemos y, antes de unas cervezas, quizá en el Gran Café, Felipe compraba sus víniles de jazz y, el suscrito, uno o dos libros, todos embolsados bajo la marca de las tiendas. La Suma, junto a la Lectura, como la A-4 de El Nacional, fueron referentes que ella asumió y también disfrutó en la larga relación que evocamos al escuchar “Statue of Justice” de Rick Wakeman, la pieza introductoria del insigne programa “Síntesis” del canal cinco.
Días atrás, descubrimos, al pasar frente al local de Librerías del Sur en la estación Altamira del metro, los dos tomos de Rafael Ramón Castellanos sobre las librerías venezolanas, editados por la dictadura, a 250 millones de bolívares reales (¿o 250 mil millones de los soberanísimos. Lamentablemente, llega hasta 1900 en tan magnífica obra que le agradecemos, aunque nunca esa complicidad, ese regusto de identidad, esa devoción absurda hacia los criminales del libro en Venezuela.
Sepelio anunciado, el de la Suma, las cifras sobre la comercialización del libro y la propia pérdida de su noción y necesidad en la vida cotidiana, no impide la remembranza de lo que fue la ciudad de librerías confiables, respetables, afables, atrayentes. El régimen bibliocida, el que nos fuerza hacia la sociedad de la supervivencia y de los ágrafos, jamás dejará de facturarnos, aunque la devoción sea mucha.
Fotografía: LB, ya las letras "Suma" no se encuentran en la fachada del local (Caracas, 18/04/2018).
Brevísima nota LB: Lo olvidamos, esta semana cerró también la librería Lugar Común, en Altamira, comolo recordó Iván Méndez.
Post-data: Pasamos ayer por la Lugar Común y estaba abierta. No obstante, antes, lo hicimos cerca de la librería Élite y nos asomamos por curiosidad, en las inmediaciones de Plaza Venezuela. Recordarán, fue una librería prestigiosa añales atrás, amplia (en verdad con mucho fondo), repleta de grandes títulos. Con los años se redujo para darle cabida a no recordamos ya qué (¿bisutería, servicio teefónico, etc.?), coexistiendo con los pocos libros sobre la mesa. Ahora, es prácticamente un cuartucho de venta penosa de perolitos y lo que queda es el nombre: Librería Élite (09/05/2018).
Post-data: Pasamos ayer por la Lugar Común y estaba abierta. No obstante, antes, lo hicimos cerca de la librería Élite y nos asomamos por curiosidad, en las inmediaciones de Plaza Venezuela. Recordarán, fue una librería prestigiosa añales atrás, amplia (en verdad con mucho fondo), repleta de grandes títulos. Con los años se redujo para darle cabida a no recordamos ya qué (¿bisutería, servicio teefónico, etc.?), coexistiendo con los pocos libros sobre la mesa. Ahora, es prácticamente un cuartucho de venta penosa de perolitos y lo que queda es el nombre: Librería Élite (09/05/2018).
06/05/2018:
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viernes, 29 de julio de 2016
AGRADECIDO CON EL GESTO
Caracas ya no es alfa
Iván R. Méndez
A sus 449 años, Caracas devino en un territorio hostil a sus habitantes: sólo en el 2016 han asesinado a 87 mujeres en su calles (43% más que en el 2015),
según el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) . Indica la comisario Odalis Caldera que 15% de esas víctimas fallecieron al quedar atrapadas en “líneas de fuego”, y a un 5% las mataron sus cónyuges. El 90% de esos homicidios quedarán impunes. En junio, ingresaron 404 cuerpos a la Morgue de Bello Monte. En el 2016 los secuestros aumentaron 170% y los homicidios 12%.
El alcalde mayor de la ciudad, Antonio Ledezma, lleva 522 días preso en forma arbitraria. La paradoja es que el sistema de transporte que Ledezma diseñó e implementó para Caracas, el TransMetrópoli , es uno de los más confiables en una urbe donde los transportistas reportan asesinatos de agremiados todos los meses.
Libertador es otro municipio sin Alcalde. Su burgomaestre, Jorge Rodríguez, lo abandonó y le dedica su tiempo a la gestión política del PSUV que trata, fútilmente, de frenar la implosión del régimen chavista-madurista. Los otros municipios que la conforman centran sus labores en compensar las fallas del Poder Ejecutivo en salud, educación, atención a los ancianos y actividades culturales.
Hoy, en su aniversario, buena parte de la ciudad sufrió otro apagón. Una falla eléctrica mantuvo con fallas al sistema Metro de Caracas. La escasez de agua azota a sus habitantes. En las urbanizaciones donde aún llega agua ésta es de color marrón. El agua que bebemos los caraqueños, la de botellón, llega con larvas y suciedad, ya que son muchos los camioneros que ahora los llenan de fuentes contaminadas e improvisadas en plena vía pública, antes de ir a ofrecerla a los edificios y pequeños abastos.
En esta capital la impunidad es la serpiente que tienta por igual a los hampones y policías. A diario se escuchan las noticias de secuestros y atracos ejecutados por miembros de las policías de todos los municipios. Hasta Rodríguez solicitó la intervención de la que opera bajo sus órdenes. Mientras que los alcaldes de los otros municipios anuncian centenares de despidos de funcionarios corruptos. No caben en las páginas rojas las noticias de los delitos consumados por las fuerzas del “orden”.
Los linchamientos no sólo ocurren en los barrios caraqueños, suceden “en las urbanizaciones, también en algunas avenidas principales y líneas del metro”, asegura la profesora Iris Rosas, coordinadora del OVV Región Capital . Los saqueos y los decomisos son un impuesto casi "normal" para sus comerciantes . El hurto de comida en las escuelas y liceos (45 casos reportados en Petare, La Vega, San Agustín y Ruiz Pineda) y las cotidianas refriegas en las largas colas por comida conforman el día a día de la ciudad.
Los caraqueños han aprendido a refugiarse en los últimos nichos que luchan contra la barbarie: festivales de cine (hoy está activo el Festival de Cine Independiente USA 2016 ) , ferias de libro, ferias gastronómicas, en librerías como Kalathos y Lugar Común , que promueven encuentros en forma frecuente; en la Hacienda La Trinidad y La estancia . El Parque del Este, el teleférico o los bulevares, son espacios que deben utilizarse con cautela y estrés, para no ser atracados o asesinados.
Por décadas, Caracas formó parte del club de las ciudades globales o alfa , que concibió la socióloga Saskia Sassen . Hoy, a sus 449 años, los indicadores de esa globalidad están amenazados: su aeropuerto es cada vez menos internacional, la infraestructura en telecomunicaciones está en el piso, la ciudad navega por el Internet más lento del mundo y quedan muy pocas trasnacionales operando en su geografía.
Caracas confirma las palabras de Voltaire, “la civilización no suprime la barbarie, la perfecciona ” ... A pesar de todo (escribir "a pesar de todo", esa esperanza es lo que me delata caraqueño), Santiago de León de Caracas persiste en su existencia, se niega a transformarse en tierra baldía, su clima es envidiable y las guacamayas aún encuentran gente amiga que las alimente en sus balcones.
Fuente:
http://www.opinionynoticias.com/opinionnacional/27075-caracas-ya-no-es-alfa-
Iván R. Méndez
A sus 449 años, Caracas devino en un territorio hostil a sus habitantes: sólo en el 2016 han asesinado a 87 mujeres en su calles (43% más que en el 2015),
según el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) . Indica la comisario Odalis Caldera que 15% de esas víctimas fallecieron al quedar atrapadas en “líneas de fuego”, y a un 5% las mataron sus cónyuges. El 90% de esos homicidios quedarán impunes. En junio, ingresaron 404 cuerpos a la Morgue de Bello Monte. En el 2016 los secuestros aumentaron 170% y los homicidios 12%.
El alcalde mayor de la ciudad, Antonio Ledezma, lleva 522 días preso en forma arbitraria. La paradoja es que el sistema de transporte que Ledezma diseñó e implementó para Caracas, el TransMetrópoli , es uno de los más confiables en una urbe donde los transportistas reportan asesinatos de agremiados todos los meses.
Libertador es otro municipio sin Alcalde. Su burgomaestre, Jorge Rodríguez, lo abandonó y le dedica su tiempo a la gestión política del PSUV que trata, fútilmente, de frenar la implosión del régimen chavista-madurista. Los otros municipios que la conforman centran sus labores en compensar las fallas del Poder Ejecutivo en salud, educación, atención a los ancianos y actividades culturales.
Hoy, en su aniversario, buena parte de la ciudad sufrió otro apagón. Una falla eléctrica mantuvo con fallas al sistema Metro de Caracas. La escasez de agua azota a sus habitantes. En las urbanizaciones donde aún llega agua ésta es de color marrón. El agua que bebemos los caraqueños, la de botellón, llega con larvas y suciedad, ya que son muchos los camioneros que ahora los llenan de fuentes contaminadas e improvisadas en plena vía pública, antes de ir a ofrecerla a los edificios y pequeños abastos.
En esta capital la impunidad es la serpiente que tienta por igual a los hampones y policías. A diario se escuchan las noticias de secuestros y atracos ejecutados por miembros de las policías de todos los municipios. Hasta Rodríguez solicitó la intervención de la que opera bajo sus órdenes. Mientras que los alcaldes de los otros municipios anuncian centenares de despidos de funcionarios corruptos. No caben en las páginas rojas las noticias de los delitos consumados por las fuerzas del “orden”.
Los linchamientos no sólo ocurren en los barrios caraqueños, suceden “en las urbanizaciones, también en algunas avenidas principales y líneas del metro”, asegura la profesora Iris Rosas, coordinadora del OVV Región Capital . Los saqueos y los decomisos son un impuesto casi "normal" para sus comerciantes . El hurto de comida en las escuelas y liceos (45 casos reportados en Petare, La Vega, San Agustín y Ruiz Pineda) y las cotidianas refriegas en las largas colas por comida conforman el día a día de la ciudad.
Los caraqueños han aprendido a refugiarse en los últimos nichos que luchan contra la barbarie: festivales de cine (hoy está activo el Festival de Cine Independiente USA 2016 ) , ferias de libro, ferias gastronómicas, en librerías como Kalathos y Lugar Común , que promueven encuentros en forma frecuente; en la Hacienda La Trinidad y La estancia . El Parque del Este, el teleférico o los bulevares, son espacios que deben utilizarse con cautela y estrés, para no ser atracados o asesinados.
Por décadas, Caracas formó parte del club de las ciudades globales o alfa , que concibió la socióloga Saskia Sassen . Hoy, a sus 449 años, los indicadores de esa globalidad están amenazados: su aeropuerto es cada vez menos internacional, la infraestructura en telecomunicaciones está en el piso, la ciudad navega por el Internet más lento del mundo y quedan muy pocas trasnacionales operando en su geografía.
Caracas confirma las palabras de Voltaire, “la civilización no suprime la barbarie, la perfecciona ” ... A pesar de todo (escribir "a pesar de todo", esa esperanza es lo que me delata caraqueño), Santiago de León de Caracas persiste en su existencia, se niega a transformarse en tierra baldía, su clima es envidiable y las guacamayas aún encuentran gente amiga que las alimente en sus balcones.
Fuente:
http://www.opinionynoticias.com/opinionnacional/27075-caracas-ya-no-es-alfa-
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LA ANTIPOLÍTICA ELIGE A SUS ADVERSARIOS
Luis Barragán
En días pasados, J. Adolfo Iglesias escribió para El País de Madrid una crónica de la travesura de John Lennon de la que se cumple medio siglo, llevándola al dibujo que hizo luego en Almería para intentar otra denotación. El músico metido a intelectual, como lo refirió el cronista, se hizo más famoso que el resto del grupo musical, asegurando que éste lo era más que Jesucristo.
Por fin hallamos en el traspapelador disco duro de todos los tormentos, la pieza tomada de El Nacional de Caracas de 1966, en su sección de noticias internacionales, negando el compositor e intérprete tamaña sentencia. Una nota marginal, quizá obligada que, después, por la muestra hemerográfica tomada, no tuvo impacto – por lo menos – inmediato entre los venezolanos: al fin y al cabo, por una parte, el rock todavía prendía en ciertos sectores de la clase media urbana que lo cultivaron apenas tiempo atrás, gracias al vinil traído del exterior que, en definitiva, bailaban a Billo´s para rematar sus fiestas; y, por otra, fue a finales de 1965 que vieron a los Beatles por vez primera en televisión (canal 8), faltando para que surgieran o se reconvirtieran las emisoras radiales orientadas a los jóvenes con una reiterada discografía anglosajona para la precursora inquietud de Juan Liscano.
Reímos tres veces, porque el escándalo de los grupos fundamentalistas estadounidenses – ante semejante boutade – no tuvo acá equivalente alguno, excepto las relativamente tardías reacciones de un sacerdocio que sabía de las extraordinarias promesas del Concilio Vaticano II, recién concluido. Brian Epstein, el manager del grupo de Liverpool, debió contentarle mucho el impacto de un gesto impulsivo, ya que el estratega del también inducido asedio de las jóvenes hacia un cuarteto de muchachos, intuía, mas no garantizaba, que faltaba por recorrer el pequeño trecho que haría rentable la exclusiva grabación en los estudios para parir el Club de los Corazones Solitarios del Sargento Pimienta.
Además, industrializada la protesta un poquito más tarde, el rock se hizo un sentimiento para la época que fue la del mundo desarrollado y hastiado de occidente, con sus reventones en Berkeley y París, sobreentendida la necedad: por mucho que nos guste, como en efecto ocurre, aunque no cuente con las virtudes y el deleite que, por citar un par de ejemplos, asoman la trompeta de Wynton Marsalis o la batuta de Valery Gergiev. Sobreestimado en su momento, ni remotamente era competitivo con el cristianismo, suposición que emergió de la quizá infinita ingenuidad de Lennon. Sin embargo, y de esto sabemos que dos tazas de café no bastarán para conversarlo con Iván Méndez, de los pocos con los que todavía se puede hablar de todo esto y de todo aquello que inquieta, el medio siglo en cuestión nos remite a un rasgo de la antipolítica.
Así como el prisionero de Yoko Ono (mientras otros la tildan de su liberadora), podía darse el lujo de hacer de cualquier morisqueta una gracia por obra de los grandes medios que lo festejaban, esa infinita ingenuidad lo hizo creer que cambiaba el mundo, trastocada una intuición en una lección catedrática, como fervientemente convirtió Sartre la cátedra en un hito que no sobrevivió a la dura prueba del tiempo; pero ¿ qué tiene que ver la antipolítica con esto? Nos parece que mucho: un líder de opinión, adedado por los medios, con escasa o ninguna preparación, audaz en los cinco minutos de fama que pugnó por extender como nunca lo imaginó Warhol, de sugestivo formato corporal, estrafalariamente simplista, arrojó más lejos la piedra amarrada a la intuición, el desparpajo catedrático y el hito: se convirtió en poder y, a falta de respuestas, se aferró al primer dogma que flotaba alrededor, aunque logrando contaminar a sus adversarios que, incluso, supo elegir.
29/07/2016
http://opinionynoticias.com/internacionales/27116-de-una-ocurrencia-de-medio-siglo
domingo, 20 de diciembre de 2015
BREVE RECUENTO
Del sentir navideño (y una larga coletilla sobre la nueva etapa parlamentaria)
Luis Barragán
La urgencia es la de reivindicar el sentimiento navideño en nuestros hogares, yendo a Belén (https://www.youtube.com/watch?v=wxoXeh9m8LY). Creyentes o no, les deseamos a nuestros amables electores una Navidad que sea vivencia y enunciado de 2016, orientando nuestros esfuerzos por el amor capaz de impulsar y realizar la paz, la solidaridad, la justicia y la hermandad realmente comprometidas.
De una a otra etapa
De difícil culminación, en las postrimerías del presente período legislativo nos detenemos por instantes a un breve examen de la gestión realizada. Cinco largos y muy duros años que incluyó el riesgo personal para todos y cada uno de los diputados de la oposición democrática, insistimos en una transición que reivindique definitivamente al parlamento, expresión genuina del poder popular que el 6-D actualizamos con el voto directo, universal y secreto, superando las trampas y triquiñuelas por el masivo y decidido sufragio de los que padecen dramáticamente al régimen.
Comenzamos ejerciendo la suplencia de Richard Mardo por el estado Aragua, condición que no obstaculizó nuestro trabajo continuo en la Comisión Permanente de Cultura de la Asamblea Nacional desde el principio y, así, recordamos, nuestra inicial intervención en cámara plena, por 2011, que incluyó a la Fuerza Armada Nacional (https://www.youtube.com/watch?v=EAOmwO1Jq3k). La segunda, tocando un problema espinoso como el de la represión de la década de los sesenta del XX (https://www.youtube.com/watch?v=7lZJep-zz-Q), en un ambiente completamente hostil, sumados los palcos repletos de los partidarios del gobierno. Por cierto, valga la anécdota, al llegar al Palacio Legislativo, caminamos en medio de los agresivos grupos del oficialismo, sin percatarnos del gigantesco monitor que trasmitiría la sesión para la calle; y, al intentar regresar a casa, luego tuvimos que esperar largo rato porque deseaban simplemente golpearnos.
Fueron numerosas las tareas y las materias que nos ocuparon, sobre todo al producirse el allanamiento y la inhabilitación de Mardo a mitad de período. Ocupamos plenamente la curul, en medio de las circunstancias tan poco bondadosas, prosiguiendo e intensificando nuestra labor que privilegió el tema político, cultural, militar y, en los capítulos finales, la reclamación del Esequibo, ocupando en tres oportunidades la Tribuna de Honor en atención a sendos proyectos de acuerdo alusivo a Guillermo Meneses, Fedora Alemán y Oscar Yánes.
Inevitable señalamiento, fuimos pacientes con la dirección de COPEI, asumiendo una postura prudente a pesar de las profundas discrepancias, hasta que decidimos renunciar sin estridencia alguna a la entidad en la que militamos desde la más remota juventud, siempre en las filas de una disidencia creadora, para incorporarnos a Vente Venezuela, dos años y medio atrás, en el curso de la más peligrosa e impredecible coyuntura, movimiento que nos honró con su subjefatura parlamentaria, incorporando a un socialcristiano que no reniega ni renegará de sus convicciones más arraigadas. Con María Corina Machado y toda la Movida Parlamentaria, lo sentimos, marcamos una pauta que nos llevó a las más atrevidas incursiones en el Esequibo, el Complejo Petroquímico de Paraguaná, Corpoelec en Puerto Ordaz, la casa familiar de Maduro en Cúcuta, el SEFAR de La Yaguara, la denuncia de la consabida partida de nacimiento en la céntrica Casa Natal del Libertador de Caracas, la rueda de prensa frente a la propia Casa Amarilla, las asambleas ciudadanas y toda la movilización de 2014, en Caracas y otros lugares del país.
Resultan incontables las vicisitudes, añadida la célebre golpiza en la que también fuimos directamente afectados, aunque afortunadamente no fracturados, como recordará Homero Ruíz en medio de la trifulca. Impulsamos y dimos muy fuertes batallas por leyes como la Orgánica de Cultura, la de la Fachada Atlántica, la del estado Esequibo, la del Correo Postal, la inconclusa del Comercio Electrónico, entre otras iniciativas legislativas, transitando – para las cuales no fuimos consultados – por las comisiones de Cultura y Recreación, Política Exterior, Administración y Servicios, a las cuales muy raras veces dejamos de asistir, cumpliendo disciplinadamente con nuestro trabajo.
Tres circunstancias son inolvidables, como la vez que nos correspondió asumir la diputación plenamente, sin atolondrarnos para no afectar susceptibilidades, sorprendidos ante un Tweed de alguien con el que nunca tuvimos amistad, pero sí la cercanía en la común militancia copeyana, en la que aseguró que el gobierno nos había comprado; la oferta para convertirnos en el famoso “Diputado 99”, ciertamente ambigua y disimulada, transmitida por un mensajero incierto, que rechazamos, pero – sin pruebas – no denunciamos en su oportunidad; y la destitución inconstitucional de María Corina. Anécdota adicional, no localizamos al motorizado que nos llevó a Pajaritos y, negada su admisión a Palacio, ellas y todos prosiguieron camino, mientras que nosotros tuvimos que lidiar y escurrirnos en medio del colectivo armado que se apersonó para agredirla, sin percatarnos que teníamos aún el rostro lleno de ¿”Malox”? a fin de atenuar el impacto de las lacrimógenas de Chacaíto.
El lustro nos concedió la satisfacción de realizar estupendo foros y encuentros, como el de la histórica Sala E de la Universidad Central de Venezuela (UCV) con el profesorado de derecho constitucional; con CEDICE y el balance legislativo con su inusitada propagación por las redes sociales; con el profesorado de postgrado de la Universidad Simón Bolívar (USB) en torno al Esequibo. Nos permitió conocer a venezolanos de gran valía, siempre prestos a la consulta, como Nicomedes Febres, Iván Méndez, Luis Alberto Buttó, José Alberto Olivar, María Teresa Belandría, entre otros que aportan sin bullicio alguno al bien común, desde sus especialidades.
Culmina una etapa y se abre otra, con la reelección por el estado Aragua. Debido a las negociaciones, difíciles negociaciones en la que el movimiento liderado por María Corina soportó estoicamente las injusticias, preservándose en la Unidad, adicional a la resolución del CNE sobre el género, nos correspondió ocupar la suplencia de Melva Paredes por el circuito 2: será una extraordinaria diputada y, nosotros, seguiremos cumpliendo con humildad las responsabilidades que nos corresponden camino – ésta vez – a la indispensable transición democrática.
Fuente:
http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/24807-del-sentir-navideno-y-una-larga-coletilla-sobre-la-nueva-etapa-parlamentaria
Luis Barragán
La urgencia es la de reivindicar el sentimiento navideño en nuestros hogares, yendo a Belén (https://www.youtube.com/watch?v=wxoXeh9m8LY). Creyentes o no, les deseamos a nuestros amables electores una Navidad que sea vivencia y enunciado de 2016, orientando nuestros esfuerzos por el amor capaz de impulsar y realizar la paz, la solidaridad, la justicia y la hermandad realmente comprometidas.
De una a otra etapa
De difícil culminación, en las postrimerías del presente período legislativo nos detenemos por instantes a un breve examen de la gestión realizada. Cinco largos y muy duros años que incluyó el riesgo personal para todos y cada uno de los diputados de la oposición democrática, insistimos en una transición que reivindique definitivamente al parlamento, expresión genuina del poder popular que el 6-D actualizamos con el voto directo, universal y secreto, superando las trampas y triquiñuelas por el masivo y decidido sufragio de los que padecen dramáticamente al régimen.
Comenzamos ejerciendo la suplencia de Richard Mardo por el estado Aragua, condición que no obstaculizó nuestro trabajo continuo en la Comisión Permanente de Cultura de la Asamblea Nacional desde el principio y, así, recordamos, nuestra inicial intervención en cámara plena, por 2011, que incluyó a la Fuerza Armada Nacional (https://www.youtube.com/watch?v=EAOmwO1Jq3k). La segunda, tocando un problema espinoso como el de la represión de la década de los sesenta del XX (https://www.youtube.com/watch?v=7lZJep-zz-Q), en un ambiente completamente hostil, sumados los palcos repletos de los partidarios del gobierno. Por cierto, valga la anécdota, al llegar al Palacio Legislativo, caminamos en medio de los agresivos grupos del oficialismo, sin percatarnos del gigantesco monitor que trasmitiría la sesión para la calle; y, al intentar regresar a casa, luego tuvimos que esperar largo rato porque deseaban simplemente golpearnos.
Fueron numerosas las tareas y las materias que nos ocuparon, sobre todo al producirse el allanamiento y la inhabilitación de Mardo a mitad de período. Ocupamos plenamente la curul, en medio de las circunstancias tan poco bondadosas, prosiguiendo e intensificando nuestra labor que privilegió el tema político, cultural, militar y, en los capítulos finales, la reclamación del Esequibo, ocupando en tres oportunidades la Tribuna de Honor en atención a sendos proyectos de acuerdo alusivo a Guillermo Meneses, Fedora Alemán y Oscar Yánes.
Inevitable señalamiento, fuimos pacientes con la dirección de COPEI, asumiendo una postura prudente a pesar de las profundas discrepancias, hasta que decidimos renunciar sin estridencia alguna a la entidad en la que militamos desde la más remota juventud, siempre en las filas de una disidencia creadora, para incorporarnos a Vente Venezuela, dos años y medio atrás, en el curso de la más peligrosa e impredecible coyuntura, movimiento que nos honró con su subjefatura parlamentaria, incorporando a un socialcristiano que no reniega ni renegará de sus convicciones más arraigadas. Con María Corina Machado y toda la Movida Parlamentaria, lo sentimos, marcamos una pauta que nos llevó a las más atrevidas incursiones en el Esequibo, el Complejo Petroquímico de Paraguaná, Corpoelec en Puerto Ordaz, la casa familiar de Maduro en Cúcuta, el SEFAR de La Yaguara, la denuncia de la consabida partida de nacimiento en la céntrica Casa Natal del Libertador de Caracas, la rueda de prensa frente a la propia Casa Amarilla, las asambleas ciudadanas y toda la movilización de 2014, en Caracas y otros lugares del país.
Resultan incontables las vicisitudes, añadida la célebre golpiza en la que también fuimos directamente afectados, aunque afortunadamente no fracturados, como recordará Homero Ruíz en medio de la trifulca. Impulsamos y dimos muy fuertes batallas por leyes como la Orgánica de Cultura, la de la Fachada Atlántica, la del estado Esequibo, la del Correo Postal, la inconclusa del Comercio Electrónico, entre otras iniciativas legislativas, transitando – para las cuales no fuimos consultados – por las comisiones de Cultura y Recreación, Política Exterior, Administración y Servicios, a las cuales muy raras veces dejamos de asistir, cumpliendo disciplinadamente con nuestro trabajo.
Tres circunstancias son inolvidables, como la vez que nos correspondió asumir la diputación plenamente, sin atolondrarnos para no afectar susceptibilidades, sorprendidos ante un Tweed de alguien con el que nunca tuvimos amistad, pero sí la cercanía en la común militancia copeyana, en la que aseguró que el gobierno nos había comprado; la oferta para convertirnos en el famoso “Diputado 99”, ciertamente ambigua y disimulada, transmitida por un mensajero incierto, que rechazamos, pero – sin pruebas – no denunciamos en su oportunidad; y la destitución inconstitucional de María Corina. Anécdota adicional, no localizamos al motorizado que nos llevó a Pajaritos y, negada su admisión a Palacio, ellas y todos prosiguieron camino, mientras que nosotros tuvimos que lidiar y escurrirnos en medio del colectivo armado que se apersonó para agredirla, sin percatarnos que teníamos aún el rostro lleno de ¿”Malox”? a fin de atenuar el impacto de las lacrimógenas de Chacaíto.
El lustro nos concedió la satisfacción de realizar estupendo foros y encuentros, como el de la histórica Sala E de la Universidad Central de Venezuela (UCV) con el profesorado de derecho constitucional; con CEDICE y el balance legislativo con su inusitada propagación por las redes sociales; con el profesorado de postgrado de la Universidad Simón Bolívar (USB) en torno al Esequibo. Nos permitió conocer a venezolanos de gran valía, siempre prestos a la consulta, como Nicomedes Febres, Iván Méndez, Luis Alberto Buttó, José Alberto Olivar, María Teresa Belandría, entre otros que aportan sin bullicio alguno al bien común, desde sus especialidades.
Culmina una etapa y se abre otra, con la reelección por el estado Aragua. Debido a las negociaciones, difíciles negociaciones en la que el movimiento liderado por María Corina soportó estoicamente las injusticias, preservándose en la Unidad, adicional a la resolución del CNE sobre el género, nos correspondió ocupar la suplencia de Melva Paredes por el circuito 2: será una extraordinaria diputada y, nosotros, seguiremos cumpliendo con humildad las responsabilidades que nos corresponden camino – ésta vez – a la indispensable transición democrática.
Fuente:
http://opinionynoticias.com/opinionpolitica/24807-del-sentir-navideno-y-una-larga-coletilla-sobre-la-nueva-etapa-parlamentaria
miércoles, 16 de septiembre de 2015
CUADERNO DE BITÁCORA
Referido en anteriores ocasiones, entre varios de los amigos que solemos leer, bien por el recurrente intercambio de correos electrónicos (habrá algún día que reivindicar los postales y su no menos espontánea riqueza personalizada de matices), bien por el blogueo que sostienen a contracorriente, colándose algunos en los más conocidos portales digitales de noticias, destacan Nicomedes Febres y Hermann Alvino. Con ellos, coincidimos y discrepamos, aunque la tiranía del tiempo impide extendernos e, incluso, ver sus aportes oportunamente.
En el caso de Nicomedes, sus diarias reflexiones aparecen en Facebook e Iván Méndez logra capturarlas de vez en cuando para opinionynoticias.com; y, en el de Hermann, cuenta con un blog extraordinario, siendo pocas las veces en la que lo apreciamos por otros más amplios medios. En ambos, quisiéramos guardar acá, en éste blog, sus contribuciones, pero la tarea se hace ruda cuando la velocidad de la conexión no ayuda y estamos apremiados por otras diligencias escriturales (una manera de llamar la manía de escribir con regularidad): por ello, optamos en referirlos directamente cuando falta el tiempo necesario para copiar, rediagramar, titular, pegar y buscar una imagen lo más apropiada posible.
Ocurre ahora con Hermann, porque ir a https://vivalapolitica.wordpress.com, en estos momentos, significa hallar - entre otras materias - las entregas iniciales de lo que promete ser una buena serie: Democracia Cristiana para Dummies. No hemos querido y nos abstendremos de tratar el tema por un buen tiempo más, excepto una nota pendiente sobre el 50 aniversario del documento que se llamó Una juventud para el cambio, de interés enteramente histórico, pero estas entregas de Alvino merecen la atención de propios y extraños, porque - además -lo confirman como un nombre inevitable a la hora de repensar la escuela y que tiene en su haber muchísimos años de preocupaciones, luchas y reflexiones, por cierto, en medio de la crisis de un partido que avistó muy a tiempo. Acotemos, él invoca los nombres de Barbeito y Pérez Olivares, por ejemplo, aunque sentimos que los ha superado poco a poco, allende la mar, con el alma repleta de angustias por el destino de una patria que, siendo suya por siempre, lo verá regresar para ayudar a corregir el curso de la historia.
LB
En el caso de Nicomedes, sus diarias reflexiones aparecen en Facebook e Iván Méndez logra capturarlas de vez en cuando para opinionynoticias.com; y, en el de Hermann, cuenta con un blog extraordinario, siendo pocas las veces en la que lo apreciamos por otros más amplios medios. En ambos, quisiéramos guardar acá, en éste blog, sus contribuciones, pero la tarea se hace ruda cuando la velocidad de la conexión no ayuda y estamos apremiados por otras diligencias escriturales (una manera de llamar la manía de escribir con regularidad): por ello, optamos en referirlos directamente cuando falta el tiempo necesario para copiar, rediagramar, titular, pegar y buscar una imagen lo más apropiada posible.
Ocurre ahora con Hermann, porque ir a https://vivalapolitica.wordpress.com, en estos momentos, significa hallar - entre otras materias - las entregas iniciales de lo que promete ser una buena serie: Democracia Cristiana para Dummies. No hemos querido y nos abstendremos de tratar el tema por un buen tiempo más, excepto una nota pendiente sobre el 50 aniversario del documento que se llamó Una juventud para el cambio, de interés enteramente histórico, pero estas entregas de Alvino merecen la atención de propios y extraños, porque - además -lo confirman como un nombre inevitable a la hora de repensar la escuela y que tiene en su haber muchísimos años de preocupaciones, luchas y reflexiones, por cierto, en medio de la crisis de un partido que avistó muy a tiempo. Acotemos, él invoca los nombres de Barbeito y Pérez Olivares, por ejemplo, aunque sentimos que los ha superado poco a poco, allende la mar, con el alma repleta de angustias por el destino de una patria que, siendo suya por siempre, lo verá regresar para ayudar a corregir el curso de la historia.
LB
jueves, 12 de septiembre de 2013
EN LA BOCA DEL LOBO
El contrato colectivo: la
procesión que va por dentro
Luis Barragán
Luis Barragán
En días pasados, fuimos contactados
por un dirigente sindical del ministerio de la Cultura, cuyo nombre – tal como
insistió – nos reservamos. Concertada la
reunión en la sede administrativa de la Asamblea Nacional, ubicada en la
esquina de Pajaritos, denunció la imposibilidad de discutir un nuevo contrato
colectivo en el Ministerio del Poder Popular de la Cultura, sino el incumplimiento
reiterado de las cláusulas vigentes y cada vez más extemporáneas. Con una
documentación en mano de la que no quiso dejar copia, hablaba insistentemente
del seguro de hospitalización, cirugía y maternidad que no satisface al
personal obrero deól despacho, al igual que la ya consabida insuficiencia
salarial que no permite una adecuada alimentación, como ocurre con el resto de
los venezolanos.
Nos sorprendió que acudiese a un
parlamentario de la oposición, pero – nos dijo – que los del gobierno ningún
caso les hace, genuflexos ante un ministro que los subestima. Aspiraba que la oposición se hiciera eco del
problema, pues, trabajadores al servicio del Estado, los fuerzan a marchar en
apoyo de Nicolás Maduro y a cotizar al PSUV. Aseguraba, nuestra conducta en la
Comisión de Cultura de la Asamblea Nacional, les inspiraba confianza.
Suspicaces, porque no es la
primera vez que individualidades se acercan pidiendo ayuda u ofreciendo sus
servicios, siendo presuntos ( y ni tanto ) agentes de los servicios de inteligencia del
gobierno, como ocurrió – por ejemplo – en la etapa que estuvimos en la
subsecretaría general nacional de COPEI (tiempos dificilísimos del revocatorio
y del paro petrolero), dijo que nos probaría lo dicho y, hoy 12 de septiembre,
habría una movilización de protesta en el citado ministerio a media mañana. Y
en efecto, la hubo.
No nos dejó documentación alguna,
pero la ocasión de verificar el creciente malestar la laboral en el citado
despacho ministerial. Las fotografías
revelan un poco la situación. No pudimos pasar de la puerta, en la sede
ministerial, pero tomamos algunas gráficas hasta que, observando al referido
dirigente sindical desde lejos, quien hizo un tímido gesto de saludo, otro
dirigente sindical se nos acercó y nos dijo, palabras más, palabras menos: “Diputado,
difunda estas fotos. Ya ve que no es muela, sino la gran verdad. Gritamos
consignas a favor de Chávez para que no nos saquen con la policía. Y, ahora,
váyase porque así como yo lo reconocí, lo reconocerán otros y nos respondemos
por su integridad personal”.
Acto seguido, nos marchamos.
Ojalá, nos hagan llegar esos documentos.
http://www.noticierodigital.com/2013/09/el-contrato-colectivo-la-procesion-que-va-por-dentro/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=988039
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=988039
Fotografías: LB (Caracas. 12/09/13).
Post-data LB: Semanas atrás, grabamos una entrevista radial. Difundida y - posteriormente - repetida, Nitu Pérez Osuna nos sorprendió al desconocer, incluso, el esfuerzo realizado por los parlamentarios de la oposición. Luego, (re) transmitió la entrevista hecha a Diana López, presidente de la Fundación Cultural Chacao, quien - tratada con respeto y consideración - manifestó su solidaridad con el suscrito. Y, entre los diferentes mensajes recibidos, a través de nuestro correo electrónico y el propio Twitter, deseamos destacar el de Iván Méndez: "Qué dura esa ¿entrevista? de @nituperez a @luisbarraganj en @RCR750. A ella le molesta que la gente no diga lo que ella piensa #monólogo". Implícitamente agradecidos con Iván, le respondimos con el siguiente Tweed: "Temible es el gobierno visto cara a cara que rie del radicalismo fanfarrón y farragoso". Hay quienes hablan, pero se meten en la boca del lobo.
Post-data LB: Semanas atrás, grabamos una entrevista radial. Difundida y - posteriormente - repetida, Nitu Pérez Osuna nos sorprendió al desconocer, incluso, el esfuerzo realizado por los parlamentarios de la oposición. Luego, (re) transmitió la entrevista hecha a Diana López, presidente de la Fundación Cultural Chacao, quien - tratada con respeto y consideración - manifestó su solidaridad con el suscrito. Y, entre los diferentes mensajes recibidos, a través de nuestro correo electrónico y el propio Twitter, deseamos destacar el de Iván Méndez: "Qué dura esa ¿entrevista? de @nituperez a @luisbarraganj en @RCR750. A ella le molesta que la gente no diga lo que ella piensa #monólogo". Implícitamente agradecidos con Iván, le respondimos con el siguiente Tweed: "Temible es el gobierno visto cara a cara que rie del radicalismo fanfarrón y farragoso". Hay quienes hablan, pero se meten en la boca del lobo.
domingo, 7 de julio de 2013
¿Y SI EXTRAEMOS UN SOLO EJEMPLAR ...?
¿Políticos pensantes?Ox Armand
Un amigo me comentó el Tweed de Iván Méndez (@ivanxcaracas) sobre los libros y los políticos o, más exactamente, con sus actos. A simple vista, no parece una relación virtuosa, pero son diferentes las perspectivas para tratarla. Digamos que ¿lo primero es el libro y después el testimonio político, o a la inversa? En un caso, estaríamos hablando del intelectual que se mete en política, realizando su programa. Sería como un tecnócrata que tiene éxito previamente, como ciertos ministros de Carlos Andrés Pérez II, y luego debe probarlo con la ventaja del “ya lo dijo antes”. O si se tratara del libro en sí mismo, dedicado a otras cosas, como la novela, estaría moralmente autorizado como lo estuvo Rómulo Gallegos o Arturo Uslar Pietri.
El otro caso, se refiere al político práctico, tan práctico que nunca ofrece con antelación sus ideas sistematizadas. Vale la eficacia, no el dogma. Deben otros interpretarlo y escribir, porque – a lo sumo – lo que puede publicar luego son sus memorias, la compilación de los discursos o las entrevistas concedidas. Pérez fue prolijo en discursos y hay antologías oficiales extraordinarias, no sin comentar que Agustín Blanco Múñoz o Alfredo Peña recogieron eficazmente su pensamiento en sendas obras de entrevistas, como no pudieron hacerlo Roberto Giusti y Ramón Hernández.
El prototipo clásico del dirigente político venezolano, fue el que pensaba y el que actuaba. Vale decir, el que simultáneamente reflexionaba según previera o evaluara sus actos. Y de todas las tendencias: Rómulo Betancourt, Rafael Caldera y Gustavo Machado, por ejemplo. Otro ejemplo, Rodolfo José Cárdenas, Domingo Alberto Rangel y Carlos Canache Mata. Digan lo que digan, se dedicaban. José Rodríguez Iturbe, Teodoro Petkoff y Constantino Quero Morales. Además, político que se preciara, escribía semanalmente en la prensa. Pero todo decayó. La política banal de veinte o diez años para acá, les exige un estudio de televisión y el ventajoso reportaje de la prensa, antes que tinta constante y sonante. Todo (a mi modo de ver) degeneró, comenzando por los que les hacían los artículos ubicados en los espacios graciosamente concedidos por periódicos y portales. Hay quienes jamás necesitaron demostrar sus ideas, afinar sus planteamientos, darle consistencia a sus propuestas, apelando al lugar común que otros interpretaban, como Chávez Frías. Por añadidura, goza de todo el fondo editorial de El Perro y La Rana o Monte Ávila para sus intérpretes y linsonjeros de oficio.
Además, ¿quién duda de la influencia de algunos políticos, autores de obras que sentaron precedentes? ¿”Venezuela, política y petróleo” de Rómulo Betancourt no influyó determinantemente en nuestra compartida visión de país? Incluso, un amigo ya adelanta un seminario en la UCV sobre libros de marcada trascendencia, como el de Betancourt, “Especificidad de la democracia cristiana” de Caldera, “Checoeslovaquia, el socialismo como problema” de Petkoff, “Del buen salvaje al buen revolucionario” de Carlos Rangel, entre otros. Pero ¿hoy se pide un libro porque hay un sector serísimo de la opinión pública?
Todo político que se tenga por tal, es pensante. Otra cosa es la piratería: se hace pasar por meditabundo. Una anécdota: un connotado político quiso por escenario una universidad al sur del país. Y, al solicitarlo a otro amigo, por cierto, me dijo que le negó la posibilidad ya que iba a hablar de la política diaria, no del derecho del trabajo como Caldera, por decir algo.
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/15807-ipoliticos-pensantes
Etiquetas:
Intelectualidad,
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