EL NACIONAL - Domingo 30 de Septiembre de 2012 Siete Días/4
entrevista
Colette Capriles
"Así como es contagioso el miedo, decidirse a votar también lo es"
La psicóloga social señala que las campañas de Chávez y Capriles plantean que la del 7-O es una decisión existencial. "No es un cambio de gobierno, sino de un modo de vida". Asegura que el entusiasmo combate el temor
LAURA HELENA CASTILLO
"El Gobierno ahora tiene una nueva misión: la misión miedo.
Dicen que si gana el progreso se le va a quitar algo a alguien y es todo lo contrario". Esto lo ha dicho el candidato de la oposición Henrique Capriles en Caricuao, en Bolívar y en muchos otros escenarios de su acelerada campaña electoral de corredor de fondo. Es la respuesta a las amenazas que el presidente Hugo Chávez ha convertido en uno de los ventrículos del corazón de su mensaje. El Gobierno soltó el coco del miedo con la idea de que con una derrota de su abanderado se perderían beneficios y avances. El opositor lo niega en cada discurso. Dejarse asustar por fantasmas es libre.
La psicóloga social Colette Capriles explica que la decisión que se tomará en las elecciones presidenciales del 7 de octubre es existencial y no un mero cambio de color de franela. Cada candidato lo ha planteado así. "En la agenda de Chávez siempre ha estado el miedo, pero ahora es directamente una amenaza. La estrategia es obligar a votar.
El Presidente apela al miedo, que es muy poderoso y sólo funciona para los que tienen algo que perder. Y Capriles hace la interpelación directa al preguntar: `¿Qué quieres tú?’, `Imagina tu futuro conmigo o con Chávez".
¿El miedo también gana elecciones? Es complicado porque no todos los miedos son iguales.
Los miedos colectivos no obedecen todos a la misma lógica.
El miedo de una sociedad cerrada con discursos sociales controlados es muy distinto al de una abierta. En una sociedad que pudiera llamarse semicerrada, como la nuestra, que está dentro de los marcos democráticos pero con un modelo atípico, con una concepción tiránica de la mayoría y un irrespeto absoluto a las instituciones que protegen los derechos individuales, parece natural pensar que las opiniones de las personas tienen un costo político. La lista Tascón y la manera cómo se manejó el referéndum revocatorio de 2004, año en el que se llegó a niveles de psicosis nacional, son experiencias que, sin decir que se convirtieron en traumas, generaron una memoria colectiva. Uno de los efectos es el miedo que algunos sienten con respecto al proceso electoral y hasta la desconfianza que vemos ahora en las encuestas.
Y en momentos críticos en los que no se trata de un cambio de gobierno, sino de un modo de vida y se debe tomar una decisión existencial, esto puede generar dudas en cualquier votante, con excepción de los muy decididos.
Ponte tú que tienes que tomar una decisión crucial. Del tipo que sea. Sospechas que en esa decisión se te juega una manera de vida: me caso, me divorcio, tengo hijos, dejo mi trabajo. Como en el poema de Constantino Cavafis, hay un gran "sí" o un gran "no" que tienes que dar. Eso cuesta. Se entiende que haya incertidumbre y personas con ninguna propensión a decidir.
¿Cómo puedes ser indiferente ante algo que podría cambiar tu vida? Lo que pasa es que ahí va el otro elemento interesante, que es estrictamente político. ¿Cómo son las democracias? Independientemente de que ésta no lo sea en términos sustantivos, lo es en términos formales. Vamos a elegir de manera democrática, es decir, por regla de la mayoría, que es la regla de la agregación: montones de decisiones individuales que se agregan. No nos sentamos a discutir cuál será la decisión para todos, sino que cada uno debe tomar la decisión individual, que afectará a otros. De modo que la decisión del otro me afecta porque yo no la controlo, sólo controlo mi propia decisión. Un juego complicado, yo controlo mi destino, yo voto; pero también estoy controlada por otros. La relación con el otro es existencial para vivir en democracia. Este es un país emocionalmente partido en dos, entonces debes confiar en que la decisión que se va a tomar es la mejor para todos, pero muchos sienten que será mejor sólo para uno de los dos grupos. Si seguimos elaborando a partir de esa lógica, uno entiende que haya gente que tenga problemas para decir en una encuesta por quién va a votar aunque declare que sí lo hará y hasta gente que, peor aún, no sepa realmente por quién lo hará. Porque también hay miedo a decidir y ése es más esencial que el miedo a revelar cómo se votará.
Inmune. ¿Cuántas de las personas que le temen a los aviones han tenido algún problema durante un vuelo distinto a tener que comer pasta recalentada? ¿Cuántos han vivido una despresurización? ¿Por qué temen, entonces? La filósofa explica una de las causas: "Uno de los problemas con el miedo, en el orden propiamente psicológico, es que en su
caso extremo, el de las fobias, es inmune a la información. Si tienes miedo a los aviones te pueden decir que hay 100.000 veces más probabilidades de que te pase algo en carro que en avión, pero eso no va a hacer cambiar tu idea".
¿Con qué emociones se combate el miedo? Pareciera que no se combate con información, sino con una desensibilización sistemática, o bien sustituyendo el miedo con otra emoción o asociándolo con eventos placenteros. No es la información lo que resuelve el tema del miedo, sino un trabajo en el plano de las prácticas o de la sensibilidad.
¿Se puede sustituir con esperanza? Con entusiasmo, más bien.
Si volvemos al caso del avión, funciona pensar que después de 10 horas de vuelo vas a amanecer en Florencia. Sirve sentir que hay algo que me va a recompensar este sufrimiento, por más imaginario que sea. Tiene que ver con un sistema de recompensas en cierto nivel. Y, aunque la información no quita el miedo, sí lo matiza.
Uno de los éxitos más grandes del gobierno de Chávez ha sido modelar la imagen de un presidente invencible, que estará hasta 2031 o será perpetuo. ¿Es una forma útil de control? Es testimonio de que el aparato de comunicación funciona en nivel simbólico.
En la práctica no todos nos creemos lo mismo al mismo tiempo. Al lado del mensaje del gobierno omnipotente hay un mensaje en el que vemos que claramente no lo es: es ineficiente, fracasan en lo que dicen, dicen mentiras, el hombre se enfermó y eso coexiste con el otro sentimiento.
Hay dos consciencias simultáneas luchando internamente.
Volvemos al campo de la incertidumbre. Esto coincide con otra cosa más de orden antropológico y que es parte del éxito del mensaje de los medios oficiales: esto no sería posible sin nuestra conexión profunda con el espíritu de conformismo consumista.
Hay poca experimentación en el riesgo. Esta es una sociedad que no favorece al riesgo ni a la diferencia.
Pero en un plano cotidiano hay que lidiar con el riesgo desde que abres los ojos hasta que los cierras. Sí, y tienes que negarlo todo el tiempo. Hemos tenido niveles de tolerancia a cosas prácticas de la vida que son posibles sólo en un país que tiene esta especie de cornucopia en la que crees que de alguna manera te va a tocar algo un buen día.
Un estudio de la Universidad de California demostró que la influencia de los amigos en Facebook sí podía modificar la intención de voto. ¿La influencia del entorno es fundamental? Así como es contagioso el miedo, decidirse a votar también lo es. Por eso el éxito de unas elecciones no está sólo en unas maquinarias gélidas que lleven gente al centro electoral. Sobre todo en elecciones tan reñidas como ésta. Y me pregunto, ¿qué tan reñidas?
¿Hay realmente un control tan grande del Gobierno sobre la población? El candidato opositor ha tenido pocos inconvenientes en más de 250 pueblos que ha visitado.
El miedo exige toda clase de hipótesis. Algunos dirán que Capriles pudo recorrer el país porque lo dejaron para que Chávez pareciera un demócrata. Si Chávez pudiera hacer las cosas que algunos creen que tiene en la cabeza sería Kim Il Sung. No lo es porque no lo dejamos, no hay condiciones y estamos en el siglo XXI. No es posible un control así pero sí hay una representación simbólica permanente de un control que tal vez no sea tan estricto como el propio aparato de medios oficiales lo refleja.
Hay demasiados lugares abiertos; tienes ríos subterráneos de consciencia social. Es interesantísimo, si no nos estuviera pasando a nosotros, ver cómo el plano simbólico es suficiente para construir un espíritu totalitario. No necesitas una Stasi ni una KGB, solamente un nivel mínimo de violencia física y coerción aplicado en un momento muy específico, pero alimentas a ese dragón que vomita fuego permanentemente, que es lo que es el Sistema Nacional de Medios Públicos.
Ilustración: No logramos identificar al autor (El Nacional, Caracas).
Mostrando entradas con la etiqueta Laura Helena Castillo. Mostrar todas las entradas
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viernes, 5 de octubre de 2012
lunes, 1 de octubre de 2012
ELECCIÓN (ES) Y SUSTANTIVIDAD (ES)
EL NACIONAL - Domingo 30 de Septiembre de 2012 Siete Días/4
entrevista
Colette Capriles
"Así como es contagioso el miedo, decidirse a votar también lo es"
La psicóloga social señala que las campañas de Chávez y Capriles plantean que la del 7-O es una decisión existencial. "No es un cambio de gobierno, sino de un modo de vida". Asegura que el entusiasmo combate el temor
LAURA HELENA CASTILLO
"El Gobierno ahora tiene una nueva misión: la misión miedo.
Dicen que si gana el progreso se le va a quitar algo a alguien y es todo lo contrario". Esto lo ha dicho el candidato de la oposición Henrique Capriles en Caricuao, en Bolívar y en muchos otros escenarios de su acelerada campaña electoral de corredor de fondo. Es la respuesta a las amenazas que el presidente Hugo Chávez ha convertido en uno de los ventrículos del corazón de su mensaje. El Gobierno soltó el coco del miedo con la idea de que con una derrota de su abanderado se perderían beneficios y avances. El opositor lo niega en cada discurso. Dejarse asustar por fantasmas es libre.
La psicóloga social Colette Capriles explica que la decisión que se tomará en las elecciones presidenciales del 7 de octubre es existencial y no un mero cambio de color de franela. Cada candidato lo ha planteado así. "En la agenda de Chávez siempre ha estado el miedo, pero ahora es directamente una amenaza. La estrategia es obligar a votar.
El Presidente apela al miedo, que es muy poderoso y sólo funciona para los que tienen algo que perder. Y Capriles hace la interpelación directa al preguntar: `¿Qué quieres tú?’, `Imagina tu futuro conmigo o con Chávez".
¿El miedo también gana elecciones? Es complicado porque no todos los miedos son iguales.
Los miedos colectivos no obedecen todos a la misma lógica.
El miedo de una sociedad cerrada con discursos sociales controlados es muy distinto al de una abierta. En una sociedad que pudiera llamarse semicerrada, como la nuestra, que está dentro de los marcos democráticos pero con un modelo atípico, con una concepción tiránica de la mayoría y un irrespeto absoluto a las instituciones que protegen los derechos individuales, parece natural pensar que las opiniones de las personas tienen un costo político. La lista Tascón y la manera cómo se manejó el referéndum revocatorio de 2004, año en el que se llegó a niveles de psicosis nacional, son experiencias que, sin decir que se convirtieron en traumas, generaron una memoria colectiva. Uno de los efectos es el miedo que algunos sienten con respecto al proceso electoral y hasta la desconfianza que vemos ahora en las encuestas.
Y en momentos críticos en los que no se trata de un cambio de gobierno, sino de un modo de vida y se debe tomar una decisión existencial, esto puede generar dudas en cualquier votante, con excepción de los muy decididos.
Ponte tú que tienes que tomar una decisión crucial. Del tipo que sea. Sospechas que en esa decisión se te juega una manera de vida: me caso, me divorcio, tengo hijos, dejo mi trabajo. Como en el poema de Constantino Cavafis, hay un gran "sí" o un gran "no" que tienes que dar. Eso cuesta. Se entiende que haya incertidumbre y personas con ninguna propensión a decidir.
¿Cómo puedes ser indiferente ante algo que podría cambiar tu vida? Lo que pasa es que ahí va el otro elemento interesante, que es estrictamente político. ¿Cómo son las democracias? Independientemente de que ésta no lo sea en términos sustantivos, lo es en términos formales. Vamos a elegir de manera democrática, es decir, por regla de la mayoría, que es la regla de la agregación: montones de decisiones individuales que se agregan. No nos sentamos a discutir cuál será la decisión para todos, sino que cada uno debe tomar la decisión individual, que afectará a otros. De modo que la decisión del otro me afecta porque yo no la controlo, sólo controlo mi propia decisión. Un juego complicado, yo controlo mi destino, yo voto; pero también estoy controlada por otros. La relación con el otro es existencial para vivir en democracia. Este es un país emocionalmente partido en dos, entonces debes confiar en que la decisión que se va a tomar es la mejor para todos, pero muchos sienten que será mejor sólo para uno de los dos grupos. Si seguimos elaborando a partir de esa lógica, uno entiende que haya gente que tenga problemas para decir en una encuesta por quién va a votar aunque declare que sí lo hará y hasta gente que, peor aún, no sepa realmente por quién lo hará. Porque también hay miedo a decidir y ése es más esencial que el miedo a revelar cómo se votará.
Inmune. ¿Cuántas de las perso- nas que le temen a los aviones han tenido algún problema durante un vuelo distinto a tener que comer pasta recalentada? ¿Cuántos han vivido una despresurización? ¿Por qué temen, entonces? La filósofa explica una de las causas: "Uno de los problemas con el miedo, en el orden propiamente psicológico, es que en su caso extremo, el de las fobias, es inmune a la información. Si tienes miedo a los aviones te pueden decir que hay 100.000 veces más probabilidades de que te pase algo en carro que en avión, pero eso no va a hacer cambiar tu idea".
¿Con qué emociones se combate el miedo? Pareciera que no se combate con información, sino con una desensibilización sistemática, o bien sustituyendo el miedo con otra emoción o asociándolo con eventos placenteros. No es la información lo que resuelve el tema del miedo, sino un trabajo en el plano de las prácticas o de la sensibilidad.
¿Se puede sustituir con esperanza? Con entusiasmo, más bien.
Si volvemos al caso del avión, funciona pensar que después de 10 horas de vuelo vas a amanecer en Florencia. Sirve sentir que hay algo que me va a recompensar este sufrimiento, por más imaginario que sea. Tiene que ver con un sistema de recompensas en cierto nivel. Y, aunque la información no quita el miedo, sí lo matiza.
Uno de los éxitos más grandes del gobierno de Chávez ha sido modelar la imagen de un presidente invencible, que estará hasta 2031 o será perpetuo. ¿Es una forma útil de control? Es testimonio de que el aparato de comunicación funciona en nivel simbólico.
En la práctica no todos nos creemos lo mismo al mismo tiempo. Al lado del mensaje del gobierno omnipotente hay un mensaje en el que vemos que claramente no lo es: es ineficiente, fracasan en lo que dicen, dicen mentiras, el hombre se enfermó y eso coexiste con el otro sentimiento.
Hay dos consciencias simultáneas luchando internamente.
Volvemos al campo de la incertidumbre. Esto coincide con otra cosa más de orden antropológico y que es parte del éxito del mensaje de los medios oficiales: esto no sería posible sin nuestra conexión profunda con el espíritu de conformismo consumista.
Hay poca experimentación en el riesgo. Esta es una sociedad que no favorece al riesgo ni a la diferencia.
Pero en un plano cotidiano hay que lidiar con el riesgo desde que abres los ojos hasta que los cierras. Sí, y tienes que negarlo todo el tiempo. Hemos tenido niveles de tolerancia a cosas prácticas de la vida que son posibles sólo en un país que tiene esta especie de cornucopia en la que crees que de alguna manera te va a tocar algo un buen día.
Un estudio de la Universidad de California demostró que la influencia de los amigos en Facebook sí podía modificar la intención de voto. ¿La influencia del entorno es fundamental? Así como es contagioso el miedo, decidirse a votar también lo es. Por eso el éxito de unas elecciones no está sólo en unas maquinarias gélidas que lleven gente al centro electoral. Sobre todo en elecciones tan reñidas como ésta. Y me pregunto, ¿qué tan reñidas?
¿Hay realmente un control tan grande del Gobierno sobre la población? El candidato opositor ha tenido pocos inconvenientes en más de 250 pueblos que ha visitado.
El miedo exige toda clase de hipótesis. Algunos dirán que Capriles pudo recorrer el país porque lo dejaron para que Chávez pareciera un demócrata. Si Chávez pudiera hacer las cosas que algunos creen que tiene en la cabeza sería Kim Il Sung. No lo es porque no lo dejamos, no hay condiciones y estamos en el siglo XXI. No es posible un control así pero sí hay una representación simbólica permanente de un control que tal vez no sea tan estricto como el propio aparato de medios oficiales lo refleja.
Hay demasiados lugares abiertos; tienes ríos subterráneos de consciencia social. Es interesantísimo, si no nos estuviera pasando a nosotros, ver cómo el plano simbólico es suficiente para construir un espíritu totalitario. No necesitas una Stasi ni una KGB, solamente un nivel mínimo de violencia física y coerción aplicado en un momento muy específico, pero alimentas a ese dragón que vomita fuego permanentemente, que es lo que es el Sistema Nacional de Medios Públicos.
entrevista
Colette Capriles
"Así como es contagioso el miedo, decidirse a votar también lo es"
La psicóloga social señala que las campañas de Chávez y Capriles plantean que la del 7-O es una decisión existencial. "No es un cambio de gobierno, sino de un modo de vida". Asegura que el entusiasmo combate el temor
LAURA HELENA CASTILLO
"El Gobierno ahora tiene una nueva misión: la misión miedo.
Dicen que si gana el progreso se le va a quitar algo a alguien y es todo lo contrario". Esto lo ha dicho el candidato de la oposición Henrique Capriles en Caricuao, en Bolívar y en muchos otros escenarios de su acelerada campaña electoral de corredor de fondo. Es la respuesta a las amenazas que el presidente Hugo Chávez ha convertido en uno de los ventrículos del corazón de su mensaje. El Gobierno soltó el coco del miedo con la idea de que con una derrota de su abanderado se perderían beneficios y avances. El opositor lo niega en cada discurso. Dejarse asustar por fantasmas es libre.
La psicóloga social Colette Capriles explica que la decisión que se tomará en las elecciones presidenciales del 7 de octubre es existencial y no un mero cambio de color de franela. Cada candidato lo ha planteado así. "En la agenda de Chávez siempre ha estado el miedo, pero ahora es directamente una amenaza. La estrategia es obligar a votar.
El Presidente apela al miedo, que es muy poderoso y sólo funciona para los que tienen algo que perder. Y Capriles hace la interpelación directa al preguntar: `¿Qué quieres tú?’, `Imagina tu futuro conmigo o con Chávez".
¿El miedo también gana elecciones? Es complicado porque no todos los miedos son iguales.
Los miedos colectivos no obedecen todos a la misma lógica.
El miedo de una sociedad cerrada con discursos sociales controlados es muy distinto al de una abierta. En una sociedad que pudiera llamarse semicerrada, como la nuestra, que está dentro de los marcos democráticos pero con un modelo atípico, con una concepción tiránica de la mayoría y un irrespeto absoluto a las instituciones que protegen los derechos individuales, parece natural pensar que las opiniones de las personas tienen un costo político. La lista Tascón y la manera cómo se manejó el referéndum revocatorio de 2004, año en el que se llegó a niveles de psicosis nacional, son experiencias que, sin decir que se convirtieron en traumas, generaron una memoria colectiva. Uno de los efectos es el miedo que algunos sienten con respecto al proceso electoral y hasta la desconfianza que vemos ahora en las encuestas.
Y en momentos críticos en los que no se trata de un cambio de gobierno, sino de un modo de vida y se debe tomar una decisión existencial, esto puede generar dudas en cualquier votante, con excepción de los muy decididos.
Ponte tú que tienes que tomar una decisión crucial. Del tipo que sea. Sospechas que en esa decisión se te juega una manera de vida: me caso, me divorcio, tengo hijos, dejo mi trabajo. Como en el poema de Constantino Cavafis, hay un gran "sí" o un gran "no" que tienes que dar. Eso cuesta. Se entiende que haya incertidumbre y personas con ninguna propensión a decidir.
¿Cómo puedes ser indiferente ante algo que podría cambiar tu vida? Lo que pasa es que ahí va el otro elemento interesante, que es estrictamente político. ¿Cómo son las democracias? Independientemente de que ésta no lo sea en términos sustantivos, lo es en términos formales. Vamos a elegir de manera democrática, es decir, por regla de la mayoría, que es la regla de la agregación: montones de decisiones individuales que se agregan. No nos sentamos a discutir cuál será la decisión para todos, sino que cada uno debe tomar la decisión individual, que afectará a otros. De modo que la decisión del otro me afecta porque yo no la controlo, sólo controlo mi propia decisión. Un juego complicado, yo controlo mi destino, yo voto; pero también estoy controlada por otros. La relación con el otro es existencial para vivir en democracia. Este es un país emocionalmente partido en dos, entonces debes confiar en que la decisión que se va a tomar es la mejor para todos, pero muchos sienten que será mejor sólo para uno de los dos grupos. Si seguimos elaborando a partir de esa lógica, uno entiende que haya gente que tenga problemas para decir en una encuesta por quién va a votar aunque declare que sí lo hará y hasta gente que, peor aún, no sepa realmente por quién lo hará. Porque también hay miedo a decidir y ése es más esencial que el miedo a revelar cómo se votará.
Inmune. ¿Cuántas de las perso- nas que le temen a los aviones han tenido algún problema durante un vuelo distinto a tener que comer pasta recalentada? ¿Cuántos han vivido una despresurización? ¿Por qué temen, entonces? La filósofa explica una de las causas: "Uno de los problemas con el miedo, en el orden propiamente psicológico, es que en su caso extremo, el de las fobias, es inmune a la información. Si tienes miedo a los aviones te pueden decir que hay 100.000 veces más probabilidades de que te pase algo en carro que en avión, pero eso no va a hacer cambiar tu idea".
¿Con qué emociones se combate el miedo? Pareciera que no se combate con información, sino con una desensibilización sistemática, o bien sustituyendo el miedo con otra emoción o asociándolo con eventos placenteros. No es la información lo que resuelve el tema del miedo, sino un trabajo en el plano de las prácticas o de la sensibilidad.
¿Se puede sustituir con esperanza? Con entusiasmo, más bien.
Si volvemos al caso del avión, funciona pensar que después de 10 horas de vuelo vas a amanecer en Florencia. Sirve sentir que hay algo que me va a recompensar este sufrimiento, por más imaginario que sea. Tiene que ver con un sistema de recompensas en cierto nivel. Y, aunque la información no quita el miedo, sí lo matiza.
Uno de los éxitos más grandes del gobierno de Chávez ha sido modelar la imagen de un presidente invencible, que estará hasta 2031 o será perpetuo. ¿Es una forma útil de control? Es testimonio de que el aparato de comunicación funciona en nivel simbólico.
En la práctica no todos nos creemos lo mismo al mismo tiempo. Al lado del mensaje del gobierno omnipotente hay un mensaje en el que vemos que claramente no lo es: es ineficiente, fracasan en lo que dicen, dicen mentiras, el hombre se enfermó y eso coexiste con el otro sentimiento.
Hay dos consciencias simultáneas luchando internamente.
Volvemos al campo de la incertidumbre. Esto coincide con otra cosa más de orden antropológico y que es parte del éxito del mensaje de los medios oficiales: esto no sería posible sin nuestra conexión profunda con el espíritu de conformismo consumista.
Hay poca experimentación en el riesgo. Esta es una sociedad que no favorece al riesgo ni a la diferencia.
Pero en un plano cotidiano hay que lidiar con el riesgo desde que abres los ojos hasta que los cierras. Sí, y tienes que negarlo todo el tiempo. Hemos tenido niveles de tolerancia a cosas prácticas de la vida que son posibles sólo en un país que tiene esta especie de cornucopia en la que crees que de alguna manera te va a tocar algo un buen día.
Un estudio de la Universidad de California demostró que la influencia de los amigos en Facebook sí podía modificar la intención de voto. ¿La influencia del entorno es fundamental? Así como es contagioso el miedo, decidirse a votar también lo es. Por eso el éxito de unas elecciones no está sólo en unas maquinarias gélidas que lleven gente al centro electoral. Sobre todo en elecciones tan reñidas como ésta. Y me pregunto, ¿qué tan reñidas?
¿Hay realmente un control tan grande del Gobierno sobre la población? El candidato opositor ha tenido pocos inconvenientes en más de 250 pueblos que ha visitado.
El miedo exige toda clase de hipótesis. Algunos dirán que Capriles pudo recorrer el país porque lo dejaron para que Chávez pareciera un demócrata. Si Chávez pudiera hacer las cosas que algunos creen que tiene en la cabeza sería Kim Il Sung. No lo es porque no lo dejamos, no hay condiciones y estamos en el siglo XXI. No es posible un control así pero sí hay una representación simbólica permanente de un control que tal vez no sea tan estricto como el propio aparato de medios oficiales lo refleja.
Hay demasiados lugares abiertos; tienes ríos subterráneos de consciencia social. Es interesantísimo, si no nos estuviera pasando a nosotros, ver cómo el plano simbólico es suficiente para construir un espíritu totalitario. No necesitas una Stasi ni una KGB, solamente un nivel mínimo de violencia física y coerción aplicado en un momento muy específico, pero alimentas a ese dragón que vomita fuego permanentemente, que es lo que es el Sistema Nacional de Medios Públicos.
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Laura Helena Castillo
domingo, 9 de septiembre de 2012
OTRO HÁBITO
EL NACIONAL - Domingo 09 de Septiembre de 2012 Siete Días/5
personaje
Los hábitos colgados de Martín Zapata
Ex sacerdote y rector de la Universidad Católica Santa Rosa, fue un hombre polémico que no se alejó de la vida pública ni de la política. Acusado de apropiarse de la casa de estudio un bien de la Iglesia Católica, murió a los 46 años de edad el martes pasado. La pelea legal por la que hasta Benedicto XVI se interesó sigue en tribunales ahora sin su principal protagonista
LAURA HELENA CASTILLO
A veces la gente sí cambia. De ropa, de piel, de textura, de contornos. Martín Enrique Zapata Fonseca cambió de hábitos y, también, los colgó.
Hasta cambió, un poco, su mirada sobre la política venezolana: de ser considerado un "cura rojo" pasó a decir, el 31 de julio de 2012 en una de sus últimas entrevistas, que Hugo Chávez era "el menor de los males" que se elegirían el 7 de octubre. Un escueto mensaje que acompaña una foto suya con toga y birrete colgada esta semana en la página web de la Universidad Católica Santa Rosa habla, precisamente, de mudanzas: "La vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma".
El martes, Zapata murió de un infarto en su casa. Tenía 46 años de edad. Ex sacerdote cercano a la Teoría de la Liberación, rector de la Universidad Católica Santa Rosa, enfrentado con la Arquidiócesis de Caracas en una batalla legal, vocero frecuente en los programas de Venezolana de Televisión, criticado por los alumnos, elogiado por los alumnos, los últimos años de su vida estuvieron atravesados por la polémica. Iglesia, poder y política son sustancias irresistibles; estupefacientes de la imaginación. De ellos estuvo adobada la vida de Zapata. Y hasta el papa Benedicto XVI participó en la trama.
Un ejecutivo. "Fue absolutamente sorpresivo. Ya nos habíamos reunido para reiniciar nuestras actividades y Martín no tenía ningún malestar. Fue un infarto, uno solo. No tenía problemas coronarios que conociéramos, su salud era excelente, hacía deporte, iba al gimnasio. Tenía la vida normal de un ejecutivo de hoy que se somete a mucho estrés", dice Jorge Luis Ramírez, vicerrector académico de la Universidad Católica Santa Rosa, que, de acuerdo con las normas internas, suplirá al rector hasta que la junta directiva nombre a un sucesor.
Los alumnos de esa casa de estudio comienzan mañana las clases como estaba marcado en el calendario. Sólo habrá un minuto de silencio y una misa el martes por el rector fallecido. Las inscripciones se hicieron sin problema la semana pasada. "El ambiente de la universidad, más allá de la lamentable muerte del rector, es de normalidad", asegura Ramírez.
La presencia de Zapata, sobre todo en los revueltos años posteriores a 2003, no solía ser indiferente entre alumnos y empleados, atrapados en un sandwich de lucha de autoridad: la institución católica reclamaba sus derechos originales sobre la universidad y Zapata se valía de pliegues legales para producir su particular y politizado cisma ondeando la bandera de la inclusión social.
Recientemente, la presencia de Zapata en los pasillos de la Universidad Santa Rosa no era tan usual, refieren algunos profesores consultados que prefieren no identificarse.
Cuentan, sin embargo, que el rector estaba muy interesado en la imagen que de él tuvieran los medios de comunicación. Poco antes de morir había concedido entrevistas a varios semanarios, a Radio Caracas Radio y a la emisora de la web Noticias 24.
Mario Villegas lo entrevistó para Noticias 24. "Me pareció un tipo con mucha vitalidad y energía. Un hombre con vocación de protagonizar cosas y que ni él mismo tenía claras.
Le pregunté si andaba en plan de postularse a algún cargo de representación popular y dijo que no. Me llamó la atención que se veía muy sano, hacía ejercicio. Había dejado el sacerdocio y no me quedó claro si tenía pareja o no", dice. En la grabación de la entrevista es evidente que, como señala Villegas, Zapata "no se ahorraba epítetos y calificativos para criticar la gestión de algunos funcionarios chavistas y de aquellos a los que llamaba `focas’ por la tendencia de aplaudirle todo a Chávez".
2003: el alzamiento. En el estatuto constitutivo de la Fundación Universitaria Santa Rosa pareciera estar la clave de esta compleja historia de demandas, medidas cautelares, apelaciones y fallos judiciales.
El 12 de agosto de 2003 la Arquidiócesis de Caracas junto con el entonces presbítero y también rector Martín Zapata crearon la fundación para que sirviera de apoyo económico a la Universidad Católica Santa Rosa, establecida en 1999.
Aunque la Iglesia conservaba el control de la casa de estudio, en el artículo 14 del estatuto se señala: "El documento constitutivo estatutario podrá ser modificado cuando así lo disponga el vicecanciller. O el canciller a solicitud presentada por el Consejo Superior".
Para la fecha, Zapata fungía de vicecanciller y monseñor Nicolás Bermúdez, arzobispo auxiliar, era el canciller. "No sé qué ocurrió. Nosotros lo discutimos, se hizo un borrador y ahí no había nada de eso.
Se estipulaba, como es lógico, que el canciller era la máxima autoridad. Yo le tenía plena confianza (a Zapata) porque hablamos en varias oportunidades al respecto", declaró Bermúdez a El Nacional para un reportaje publicado el 4 de junio de 2006. Al parecer, valiéndose de las facultades del artículo 14, Zapata habría hecho cambios que le permitieron aumentar su poder dentro de la universidad, desmembrándola de la Iglesia venezolana institución de la que él mismo se desligó, haciendo crecer desmesuradamente su matrícula y acercándola al gobierno chavista.
"Lo que hizo Zapata es como si un oficial de la Fuerza Armada se levantara contra el ministro de la Defensa y tomara control de la institución castrense", dijo con un símil uniformado el cardenal Jorge Urosa en 2007. Al año siguiente Zapata aseguró que el cardenal Urosa lo había suspendido de su investidura sacerdotal por sus posiciones políticas.
En la conversación con Villegas, aparentemente, el asunto de su relación con la Iglesia parecía conjugarse en pasado. "Sentía que el conflicto era una página pasada. Le traje el tema porque esos días se realizó la reunión entre Elías Jaua y la Conferencia Episcopal Venezolana y saludó como positivo ese diálogo", recuerda el periodista.
El vicerrector académico se deslinda de este asunto: "Todo está en tribunales y depende exclusivamente de los tribunales. La consultoría jurídica de la universidad definirá si la ausencia de Martín va a modificar los procesos legales".
En 2006, durante la visita de Hugo Chávez al Vaticano, el papa Benedicto XVI pidió al Presidente que la universidad conservara su carácter católico y retornara a la Arquidiócesis. Inicialmente se intentó tomar en cuenta la exigencia papal, pero después Zapata retomó el control de las aulas con una línea alejada de la doctrina eclesiástica, a pesar de que desde tiempos coloniales ha existido esta vinculación. Además, fue el propio Zapata quien, al llegar al Rectorado, le añadió la palabra "católica" al nombre de la universidad. A veces la gente sí cambia.
personaje
Los hábitos colgados de Martín Zapata
Ex sacerdote y rector de la Universidad Católica Santa Rosa, fue un hombre polémico que no se alejó de la vida pública ni de la política. Acusado de apropiarse de la casa de estudio un bien de la Iglesia Católica, murió a los 46 años de edad el martes pasado. La pelea legal por la que hasta Benedicto XVI se interesó sigue en tribunales ahora sin su principal protagonista
LAURA HELENA CASTILLO
A veces la gente sí cambia. De ropa, de piel, de textura, de contornos. Martín Enrique Zapata Fonseca cambió de hábitos y, también, los colgó.
Hasta cambió, un poco, su mirada sobre la política venezolana: de ser considerado un "cura rojo" pasó a decir, el 31 de julio de 2012 en una de sus últimas entrevistas, que Hugo Chávez era "el menor de los males" que se elegirían el 7 de octubre. Un escueto mensaje que acompaña una foto suya con toga y birrete colgada esta semana en la página web de la Universidad Católica Santa Rosa habla, precisamente, de mudanzas: "La vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma".
El martes, Zapata murió de un infarto en su casa. Tenía 46 años de edad. Ex sacerdote cercano a la Teoría de la Liberación, rector de la Universidad Católica Santa Rosa, enfrentado con la Arquidiócesis de Caracas en una batalla legal, vocero frecuente en los programas de Venezolana de Televisión, criticado por los alumnos, elogiado por los alumnos, los últimos años de su vida estuvieron atravesados por la polémica. Iglesia, poder y política son sustancias irresistibles; estupefacientes de la imaginación. De ellos estuvo adobada la vida de Zapata. Y hasta el papa Benedicto XVI participó en la trama.
Un ejecutivo. "Fue absolutamente sorpresivo. Ya nos habíamos reunido para reiniciar nuestras actividades y Martín no tenía ningún malestar. Fue un infarto, uno solo. No tenía problemas coronarios que conociéramos, su salud era excelente, hacía deporte, iba al gimnasio. Tenía la vida normal de un ejecutivo de hoy que se somete a mucho estrés", dice Jorge Luis Ramírez, vicerrector académico de la Universidad Católica Santa Rosa, que, de acuerdo con las normas internas, suplirá al rector hasta que la junta directiva nombre a un sucesor.
Los alumnos de esa casa de estudio comienzan mañana las clases como estaba marcado en el calendario. Sólo habrá un minuto de silencio y una misa el martes por el rector fallecido. Las inscripciones se hicieron sin problema la semana pasada. "El ambiente de la universidad, más allá de la lamentable muerte del rector, es de normalidad", asegura Ramírez.
La presencia de Zapata, sobre todo en los revueltos años posteriores a 2003, no solía ser indiferente entre alumnos y empleados, atrapados en un sandwich de lucha de autoridad: la institución católica reclamaba sus derechos originales sobre la universidad y Zapata se valía de pliegues legales para producir su particular y politizado cisma ondeando la bandera de la inclusión social.
Recientemente, la presencia de Zapata en los pasillos de la Universidad Santa Rosa no era tan usual, refieren algunos profesores consultados que prefieren no identificarse.
Cuentan, sin embargo, que el rector estaba muy interesado en la imagen que de él tuvieran los medios de comunicación. Poco antes de morir había concedido entrevistas a varios semanarios, a Radio Caracas Radio y a la emisora de la web Noticias 24.
Mario Villegas lo entrevistó para Noticias 24. "Me pareció un tipo con mucha vitalidad y energía. Un hombre con vocación de protagonizar cosas y que ni él mismo tenía claras.
Le pregunté si andaba en plan de postularse a algún cargo de representación popular y dijo que no. Me llamó la atención que se veía muy sano, hacía ejercicio. Había dejado el sacerdocio y no me quedó claro si tenía pareja o no", dice. En la grabación de la entrevista es evidente que, como señala Villegas, Zapata "no se ahorraba epítetos y calificativos para criticar la gestión de algunos funcionarios chavistas y de aquellos a los que llamaba `focas’ por la tendencia de aplaudirle todo a Chávez".
2003: el alzamiento. En el estatuto constitutivo de la Fundación Universitaria Santa Rosa pareciera estar la clave de esta compleja historia de demandas, medidas cautelares, apelaciones y fallos judiciales.
El 12 de agosto de 2003 la Arquidiócesis de Caracas junto con el entonces presbítero y también rector Martín Zapata crearon la fundación para que sirviera de apoyo económico a la Universidad Católica Santa Rosa, establecida en 1999.
Aunque la Iglesia conservaba el control de la casa de estudio, en el artículo 14 del estatuto se señala: "El documento constitutivo estatutario podrá ser modificado cuando así lo disponga el vicecanciller. O el canciller a solicitud presentada por el Consejo Superior".
Para la fecha, Zapata fungía de vicecanciller y monseñor Nicolás Bermúdez, arzobispo auxiliar, era el canciller. "No sé qué ocurrió. Nosotros lo discutimos, se hizo un borrador y ahí no había nada de eso.
Se estipulaba, como es lógico, que el canciller era la máxima autoridad. Yo le tenía plena confianza (a Zapata) porque hablamos en varias oportunidades al respecto", declaró Bermúdez a El Nacional para un reportaje publicado el 4 de junio de 2006. Al parecer, valiéndose de las facultades del artículo 14, Zapata habría hecho cambios que le permitieron aumentar su poder dentro de la universidad, desmembrándola de la Iglesia venezolana institución de la que él mismo se desligó, haciendo crecer desmesuradamente su matrícula y acercándola al gobierno chavista.
"Lo que hizo Zapata es como si un oficial de la Fuerza Armada se levantara contra el ministro de la Defensa y tomara control de la institución castrense", dijo con un símil uniformado el cardenal Jorge Urosa en 2007. Al año siguiente Zapata aseguró que el cardenal Urosa lo había suspendido de su investidura sacerdotal por sus posiciones políticas.
En la conversación con Villegas, aparentemente, el asunto de su relación con la Iglesia parecía conjugarse en pasado. "Sentía que el conflicto era una página pasada. Le traje el tema porque esos días se realizó la reunión entre Elías Jaua y la Conferencia Episcopal Venezolana y saludó como positivo ese diálogo", recuerda el periodista.
El vicerrector académico se deslinda de este asunto: "Todo está en tribunales y depende exclusivamente de los tribunales. La consultoría jurídica de la universidad definirá si la ausencia de Martín va a modificar los procesos legales".
En 2006, durante la visita de Hugo Chávez al Vaticano, el papa Benedicto XVI pidió al Presidente que la universidad conservara su carácter católico y retornara a la Arquidiócesis. Inicialmente se intentó tomar en cuenta la exigencia papal, pero después Zapata retomó el control de las aulas con una línea alejada de la doctrina eclesiástica, a pesar de que desde tiempos coloniales ha existido esta vinculación. Además, fue el propio Zapata quien, al llegar al Rectorado, le añadió la palabra "católica" al nombre de la universidad. A veces la gente sí cambia.
domingo, 8 de abril de 2012
DÍAS DE ABRIL
CORREO DEL ORINOCO, Caracas, 07 de Abril de 2012
Único decreto de Carmona restituyó créditos indexados
ABRIL DE GOLPE Y CONTRAGOLPE
Un solo decreto fue aprobado por Pedro Carmona Estanga en sus brevísimas horas de usurpación del cargo de presidente de la República en abril de 2002.
Sin pérdida de tiempo elaboró y públicó una disposición por la que suspendía los efectos de la decisión del Tribunal Supremo de Justicia que ordenaba el recálculo de los llamados créditos indexados para adquisición de viviendas y de vehículos automotores.
La Sala Constitucional del máximo tribunal decidió, en una sentencia de enero de 2002, ordenar al Banco Central de Venezuela (BCV) a fijar la tasa de interés mensual máxima, desde el año 1996, a ser aplicada a la adquisición de viviendas, utilizando para ello fórmulas que beneficien al deudor y equilibren los recursos a percibir por la banca hipotecaria con la capacidad de pago de los deudores.
Asimismo suspendió la modalidad de estos créditos que establecían el cobro de intereses adicionales sobre los intereses causados por el crédito original.
Toda la banca se pronunció en contra de la sentencia y la cúpula empresarial encabezada por Fedecámaras alertó sobre los daños que podía causar.
El 5 de febrero, Pedro Carmona Estanga, a nombre del empresariado, dijo que la decisión “acentuará el proceso de desinversión en sectores tan importantes como la construcción y el inmobiliario. Se incrementa la inseguridad jurídica, la cual trae como consecuencia un clima de desconfianza hacia el país y sus instituciones”.
Pronosticó que aumentaría el desempleo y se acentuaría la pobreza. Alegaba que la medida provocaría desinversión en el sector de la construcción, considerado como motor de la economía.
Y el argumento más extremo era que los más afectados serían los propios deudores hipotecarios. “Tendrá efectos devastadores en la gran mayoría de los prestatarios al restringirse el acceso al crédito”, explicaba.
Decía que los actuales prestatarios en su gran mayoría estaban al día en sus acreencias con la banca y que así debían mantenerse, para evitar caer en mora y perjudicar su historial crediticio.
Por eso entre los primeros firmantes del llamado decreto Carmona estuvo Ignacio Salvatierra, presidente de la Asociación Bancaria. Sus “intereses” bien valían un golpe.
VÍCTOR HUGO MAJANO/CIUDAD CCS
EL NACIONAL - Domingo 08 de Abril de 2012 Siete Días/1
Tres días que cambiaron el país
Esta semana se cumplirá una década de los hechos de abril de 2002. En 72 horas ocurrió una cadena de eventos que dejó una huella profunda en Venezuela. Las heridas siguen abiertas y separan a los venezolanos: mientras la oposición llama a la reconciliación, el Gobierno atiza la polarización
DAVID GONZÁLEZ
La década transcurrió para Juan Andrés Mejía. Ya no es el muchacho de 15 años de edad que quedó deslumbrado cuando vio el torrente de manifestantes que había marchado desde el Parque del Este hasta el edificio de Petróleos de Venezuela en Chuao, Caracas. Tampoco es el mismo estudiante de bachillerato que junto con un puñado de compañeros de clase se fundió con la marejada de personas se calculó entonces que fueron cerca de 1 millón a la que se le pidió seguir rumbo al Palacio de Miraflores para exigir la renuncia del presidente Hugo Chávez, quien acumulaba sus primeros 3 años de los 13 que ha estado en el poder. Dejó de ser el adolescente que, después de encontrar a sus padres en la protesta, debió huir de la plaza O’Leary de El Silencio en medio de una confusión de gases lacrimógenos, carreras sin dirección y detonaciones.
Hoy es otra persona, aunque recuerda con igual nitidez lo que vio mientras escapaba del pandemóniun en un autobús.
Dos hombres mantenían una discusión y uno de ellos la acabó cuando sacó un arma y disparó. La huida le impidió saber la suerte del herido, pero cuando rememora la escena surge una reflexión que ha madurado con él: "Si no nos entendemos, podemos matarnos".
Esa misma tarde, Eigleth Torregosa se encontraba a pocas calles de distancia de Mejía.
Había logrado aproximarse a una cuadra del puente Carmelitas, al que desde entonces se le conoce con otro nombre: Llaguno. Quería estar reunida con las personas que fueron llamadas para rodear el palacio presidencial y evitar la llegada de los opositores.
También puede recordar con idéntica angustia lo que vivió.
Relata que vio personas heridas por los disparos que se hicieron desde azoteas de los edificios cercanos. Tampoco es la misma joven de 22 años de edad de hace una década: "Lo ocurrido no se puede repetir, ni tampoco se puede olvidar".
11 de abril de 2002. Fue la fecha que reunió a Mejía y Torregosa en dos puntos cercanos del centro de Caracas. A pesar de su juventud, ambos fueron partícipes de una cadena de eventos de 72 horas que influyó, como ningún otro hecho, en la vida política y social de Venezuela de la última década.
El miércoles próximo se cumplirá el décimo aniversario de ese día. Venezolanos que salieron a expresarse en contra y a favor de Chávez no están presentes hoy para contar los hechos: 19 de ellos perdieron la vida y se calcula que otras 150 fueron heridos, como si se hubieran convertido en blancos de una práctica de tiro.
Los acontecimientos se aceleraron desde esa tarde a un ritmo cuyo recuerdo aún produce vértigo. Oficiales de la cúpula militar se negaron a activar el Plan Ávila y desconocieron la autoridad de Chávez, cuya renuncia fue anunciada al país el 12 de abril en la madrugada por el general en jefe Lucas Rincón, entonces inspector general de la FAN. Pedro Carmona Estanga, presidente de Fedecámaras, se autojuramentó luego como jefe de un gobierno de transición que eliminó por decreto los poderes públicos en un acto que cerraba lo que muchos calificaron de golpe de Estado. El posterior retiro del apoyo militar al dirigente empresarial sumado a la respuesta de seguidores de Chávez y de oficiales leales a él prepararon su camino de regreso a Miraflores en medio de las noticias que desmentían que había dimitido. Del palacio había sido sacado apenas horas antes en plena negociación de los términos de su salida del poder con miembros de la cúpula militar.
La anterior es sólo una síntesis de tres días de sucesos cuya complejidad rebasa a los analistas. Hay historiadores que advierten que una década constituye poco tiempo para examinar con serenidad todas las secuelas que dejó la crisis de abril de 2002, la cual, sin embargo, tuvo un efecto inmediato: hincarse como una herida que aún divide a buena parte de la sociedad venezolana en dos polos políticos, con interpretaciones que se mueven en extremos, la que señala que los opositores organizaron una gran conspiración para derrocar a Chávez y la que afirma que el Presidente ordenó reprimir a cualquier costo una gran protesta democrática.
"Faltan muchas piezas por encajar, atar cabos sueltos, conocer hechos que no se conocen o no están totalmente claros", dice Lucía Raynero, quien forma parte del Instituto de Investigaciones Históricas de la UCAB.
Basta recordar, por ejemplo, que el Poder Judicial todavía no ha establecido y, en consecuencia, tampoco ha castigado a los autores materiales de la mayoría de los homicidios por los cuales persisten las acusaciones mutuas y los reclamos contra la imparcialidad y la efectividad de la justicia.
Recomposición. Mejía pasó de ser el manifestante que atendió el llamado de la CTV y Fedecámaras en la huelga general de abril de 2002 a formar parte del movimiento estudiantil que ayudó a derrotar con votos la reforma de la Constitución propuesta por Chávez en 2007. Después se convirtió en dirigente de una nueva organización: Voluntad Popular.
"Entendí que el problema del país no se reduce a una persona, sino a derrotar males como la exclusión y la desigualdad".
La parábola de su trayectoria también podría ilustrar en parte los cambios ocurridos en el campo opositor. Benigno Alarcón, director de la Unidad de Estudios en Políticas Públicas de la UCAB, considera que en el transcurso de la década ha ocurrido un reacomodo que confirma que hubo lecciones aprendidas: "Un grupo de políticos moderados ha conducido a la oposición en un camino progresivo de recuperación de la legitimidad y el Gobierno sabe que eso está pasando".
Una clave ha sido la persuasión para mantener la fe de los activistas en el riel como una fórmula para ocupar espacios políticos. En los últimos 6 años el caudal de votos de quienes no están alineados en las filas del mandatario pasó de 4,2 millones de sufragios conseguidos por Manuel Rosales en las elecciones de 2006 a 5,7 millones de votos obtenidos en los comicios parlamentarios de 2010, que representaron 52% de los electores. La victoria de Henrique Capriles Radonski y el segundo lugar de Pablo Pérez en las elecciones primarias de la MUD del 12 de febrero han sido interpretadas como un respaldo de la base a un discurso de reconciliación.
Alarcón considera que ese discurso crea condiciones favorables a una transición, porque ayuda a presentar la idea de la entrega del poder por parte de quienes lo detentan como algo menos costoso y más tolerable: "La gente entendió el mensaje de que no se quiere perseguir a nadie, ni barrer a los otros".
El camino que condujo a esa nueva situación fue accidentado. El desprestigio de los partidos tradicionales había dejado la escena servida en 2002 para que gremios de empresarios, trabajadores, organizaciones civiles y personalidades ocuparan la primera línea de una oposición que se radicalizó ante la ejecutoria oficial. El Gobierno había aprovechado la dispersión de sus contrarios entre 1999 y 2001 para elegir una Asamblea Nacional Constituyente prácticamente monocolor a pesar de que obtuvo cerca de 60% de los votos; para saltarse las exigencias de la Constitución recién aprobada en la designación de las cabezas de los poderes públicos y para que se le permitiera a Chávez modificar 47 leyes, la mayoría económicas, a través de decretos habilitantes. Los conflictos entre los gerentes de Pdvsa y el Ejecutivo por la denunciada politización de la compañía abonaron el choque. El clímax ocurrió el 7 de abril, cuando Chávez despidió por TV y con pito incluido a 7 ejecutivos, un gesto que, reconoció, fue para provocar.
La estrategia radical se mantuvo después de abril con el paro petrolero calificado de sabotaje por el Gobierno que se llevó a cabo entre diciembre de 2002 y febrero de 2003. Durante el período fueron despedidos 18.000 trabajadores de la empresa estatal. Luego sobrevino el revés en el referéndum revocatorio contra Chávez en 2004, cuyos resultados se consideraron fraudulentos y provocó frustración por denuncias de desventaja en las condiciones de competencia. Más tarde llegó el abstencionismo en las elecciones de 2005 que dejaron un Parlamento sin disidencia. Mucha fue la diferencia 5 años después, cuando se recibió como una brisa fresca el cambio de balance de poder en la Asamblea, a pesar de que la ley dificultó obtener una mayoría de escaños.
Organizaciones que tuvieron protagonismo en abril de 2002 procuran enviar señales de cambio en su actuación pública. A pesar de los controles y expropiaciones que para muchos cercan al capital privado, Fedecámaras hoy se asume como un actor que busca influir en las políticas y en la legislación sin involucrarse en luchas de poder. "Nos reunimos con comunidades, líderes sindicales y estudiantes para recuperar el rol como actor social.
En declaraciones recientes la directiva ha dicho que no es responsable de lo que hizo Carmona Estanga", recuerda Ricardo Cussano, tesorero de la institución. Hay trabajadores, por otra parte, que lamentan los hechos de hace una década porque consideran que decapitaron un proceso relegitimación de la CTV, cuyos hitos principales ocurrieron en 2000 con la victoria de Carlos Ortega en las elecciones de la organización y con la exitosa negociación del contrato colectivo petrolero. Arquímedes Licett, hoy operador de grúas en Sidor y ex sindicalista, dice que los hechos de hace una década hicieron mucho daño y facilitaron el trabajo del Gobierno, que quiere acabar los sindicatos. "Ahora quieren ponernos a elegir a una cúpula del PSUV en una central que no nos representa a todos".
Experiencia negativa. Torregosa no sólo salió a la calle el 11 sino también el 13 de abril de 2002. Una concentración de seguidores del Presidente se organizó espontáneamente en Petare. Fue al Palacio de Miraflores, donde estuvo hasta la medianoche. "Sólo había votado una vez y por Chávez. Estábamos indignados porque nos querían arrebatar nuestra decisión y en los medios ponían comiquitas en lugar de informar lo que estaba pasando".
Hoy forma parte de la Juventud del PSUV en el municipio Sucre y reconoce que aquel fue un momento decisivo de formación política: "Fue un despertar, los pobres entendieron qué era el poder popular que se organizó luego con misiones y consejos comunales".
El Presidente de la República ha dicho cuál fue la lección que aprendió: "El Chávez pendejo quedó en 2002". Los sucesos de entonces condujeron a una radicalización del gobernante y de sus seguidores. Alarcón interpreta que para el jefe del Estado es más que nunca prioritario evitar la moderación dentro de sus filas en víspera de las elecciones presidenciales. Por eso, señala, ha colocado en puestos clave de dirección política y militar a quienes tienen menos tolerancia a la idea de un cambio de poder que les resultaría costoso: "Evitan abrir espacios para entendimientos con los moderados que están al frente". Dice que los mensajes según los cuales una victoria opositora arriesgaría las misiones o traería violencia pretenden mostrar que la derrota también perjudicaría a la base.
Después de abril de 2002 arreciaron las denuncias de retaliaciones por parte del Ejecutivo hay que recordar el uso de la llamada Lista Tascón y utilizó las instituciones para neutralizar opositores. Pero además de esas acciones, hubo cambios estructurales. En el ámbito militar no sólo se ejecutaron purgas de oficiales, sino que también se creó la milicia popular, construida, para muchos, con la arquitectura de la lealtad política. Vale recordar, por ejemplo, que existe un cuerpo de 1.500 motorizados asentado en Caracas llamado 13 de Abril. En el mundo de las comunicaciones la prensa privada hace una década fue duramente cuestionada por omitir información al público el Gobierno creó un sistema de medios comunitarios y públicos afectos. Uno de ellos, TVES, transmite con la señal y equipos que fueron de RCTV, clausurada en 2007.
Los episodios de abril han sido capitalizados para mantener viva la polarización. "El mesianismo del Presidente fue exacerbado. Se le ayudó a construir una epopeya", dice un antiguo colaborador del mandatario. La maquinaria gubernamental ha construido una historia que no admite lugar a gradaciones. Hasta el presente el Gobierno y sus seguidores siguen acusando a la oposición de mantener la misma "agenda golpista y violenta" de 2002. A Capriles Radonski, entonces alcalde de Baruta, aún lo acusan de haber allanado la Embajada de Cuba el 12-A, cargo por el cual fue exculpado después de haber estado preso.
Tiempo. Luego del 11-A los más pesimistas anticipaban que al país no le quedaba otro camino que la violencia. Hoy existen quienes están convencidos de lo contrario. Luisa Pernalete, una maestra de Fe y Alegría que se ha dedicado a dictar talleres para promover la paz como forma de prevención de la violencia delictiva e intrafamiliar, aporta una visión que incluye la justicia, pero también el reencuentro.
"Tenemos que encontrarnos de nuevo. Poco a poco esa aproximación va sucediendo cuando nos ponemos a ver cuáles son los problemas comunes, aunque todavía haya polarización". Puede que hoy palabras como ésas no lleguen a los oídos de todos. "Son procesos que toman tiempo". Cita a uno de sus autores predilectos, Johan Galtung, fundador del Instituto Internacional de Investigación de Paz para decir que la obligación de un trabajador por la paz es abrir los ojos de los demás. Tarde o temprano, confía, sucederá.
EL NACIONAL - Domingo 08 de Abril de 2012 Siete Días/3
NO TODOS LOS FUNCIONARIOS DE ALTO RANGO CALIFICARON DE GOLPE DE ESTADO LOS HECHOS
¿Qué fue lo que pasó ayer?
Al día siguiente del 11 de abril, las versiones de los altos funcionarios del gobierno de Hugo Chávez y de algunos expertos legales sobre lo ocurrido eran disímiles. Aunque no todos lo calificaron de golpe de Estado, la mayoría asumió que la transición había iniciado su camino
LAURA HELENA CASTILLO
--¿Hubo golpe o no hubo golpe? --Obviamente que hubo un pronunciamiento de la Fuerza Armada que depuso al Presidente.
--¿O sea que hubo un golpe de Estado? --Hubo un pronunciamiento de la Fuerza Armada que depuso al Presidente.
--¿Por qué no lo califica como tal? --Eso es un problema semántico.
El viernes 12 de abril de 2002, José Vicente Rangel, ministro de la Defensa del recién depuesto gobierno de Hugo Chávez, prefirió hablar de la semántica y sus problemas. En una entrevista telefónica a El Nacional dio por sentado el fin del mandato de Chávez y hasta perfiló lo que sería su nueva y reposada vida fuera del cargo: "Descansaré un tiempo, me cambiaré el casete y volveré a escribir". Antes, envió un mensaje al país: "Tengan mucha calma. Reivindico las cualidades democráticas del país.
Eso es lo más importante, que todos podamos vivir en paz y democracia. Eso es lo que yo deseo".
También aseguró que la Fuerza Armada dio garantías de seguridad a Chávez, como jefe de Estado y como ciudadano.
A pesar de estas valoraciones y de que el Presidente regresó a sus funciones al día siguiente, Rangel no salió del Gobierno ni cambió de casete: pasó a ser vicepresidente de la República hasta 2007.
Horas después de la marcha y sus muertos, la momentánea salida del aire de las televisoras, las declaraciones de desacato al Gobierno de militares del Alto Mando, el anuncio de su renuncia y la creación de una junta provisional de gobierno, el 12 de abril, un día de calma elástica, funcionarios de alta jerarquía del Ejecutivo fijaron posición frente a los hechos.
La mayoría aún sin tener claro cuál sería su destino asumió que la transición era inevitable y abogó por el respeto a los derechos humanos, además de reconocer que antes de los sucesos de abril los venezolanos padecían la exclusión y el sectarismo político.
También reaccionaron Amnistía Internacional y los presidentes latinoamericanos. Pidieron respeto a las garantías constitucionales e investigaciones por las muertes, así como la realización de elecciones libres. Pero la respuesta no fue homogénea: Estados Unidos culpó al gobierno de Chávez de causar la crisis y aseguró que el Presidente había renunciado.
Camino libre. Un sorpresivo aviso llegó desde el Tribunal Supremo de Justicia el 12 de abril. Su presidente, Iván Rincón Urdaneta, tampoco se apresuró para determinar un concepto traslúcido de lo sucedido el día anterior. En una carta de tres líneas dirigida a los venezolanos y enviada a los medios de comunicación comunicó su decisión de dejar el camino libre: "A objeto de facilitar la transitoriedad, la continuidad de las instituciones y el respeto al Estado de Derecho y la seguridad jurídica, pongo a la orden el cargo de magistrado de la Sala Constitucional y presidente del Tribunal Supremo de Justicia". El 18 de agosto de ese mismo año el máximo tribunal desestimó la tesis de golpe de Estado al sentenciar que no podía procesarse a los militares involucrados en la rebelión, tal como lo solicitó el fiscal general, porque éste no habría sustentado suficientemente la acusación. El 14 de marzo de 2005 el mismo TSJ anuló esta sentencia.
Otras voces del mundo legal se escucharon durante esas horas de tensión, órdenes y contraórdenes. En un terreno técnico-jurídico se situó la jurista Hildegard Rondón de Sansó, suegra del actual ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez. El mismo 12 de abril ofreció a El Nacional un análisis de lo ocurrido. Aseguró que sí se había roto el hilo constitucional, pero insistió en que no fue por razones de fuerza sino por las imprevisiones de la carta magna sobre la forma de suplir la falta absoluta derivada de la renuncia tanto del Presidente como del vicepresidente ejecutivo de la República, pues Diosdado Cabello para la fecha ocupaba el segundo cargo se encontraba en la clandestinidad. La ex magistrada de la otrora Corte Suprema de Justicia señaló que la historia demuestra que los regímenes de facto no necesariamente implican una situación que impida los derechos fundamentales.
Una pieza una importante le hacía falta a este rompecabezas y Cecilia Sosa Gómez, también ex magistrada, lo dejó claro: "No he visto por escrito la renuncia del presidente Chávez. Ese elemento debe demostrarse si vamos a invocar que ése fue el mecanismo". Agregó que la junta de gobierno debía restituir la Constitución. "Sería un grave error crear un estatuto constitucional provisorio, porque sería un invento para maquillar un golpe de Estado".
Sí fue. Otros, como Isaías Rodríguez, manifestaron más resistencia. El entonces fiscal general de la República que celebró con amplia sonrisa y brazos alzados en las puertas de Miraflores cuando Chávez regresó al poder en una de las imágenes emblemáticas del 13 de abril fue uno de los que definió de manera más clara lo ocurrido el día anterior: "Esto es un golpe de Estado. Los hechos, tal como están planteados en este momento en Venezuela, violan el Protocolo de Washington y la Carta Democrática Interamericana", dijo a las 3:00 pm..
Sobre la junta provisional, Rodríguez fue enfático: "Quienes piensan que están resolviendo el problema del país con esto, se equivocan".
En las oficinas de la Contraloría General de la República, vestido de manera informal, estaba Clodosbaldo Russián.
Allí aseguró, antes de informar que pondría su cargo a la orden, que se había roto el hilo constitucional y eso equivalía a un golpe de Estado.
Pero, ante el desconcierto, la cautela fue la posición de algunos. El entonces defensor del pueblo, Germán Mundaraín, ni renunció ni emitió opinión alguna sobre la legitimidad del gobierno provisional. "Esperaré a que se pronuncie Carmona y la Asamblea Nacional para fijar una posición al respecto".
El 12 de abril en la tarde, Pedro Carmona Estanga, presidente interino, se pronunció.
Dijo al país que estaba asumiendo el reto de conducir la nación, sin resquemor ni exceso de poder. Sin embargo, en el acto en el Palacio de Miraflores, se leyó el decreto que disolvió todos los poderes legalmente constituidos. Ahí comenzó el fin de su breve mandato.
Mientras esto sucedía, en Caracas se evidenciaba la ausencia de controles. Mundaraín denunció que en la sede de la Disip (actual Sebin) en el Helicoide había por lo menos 120 personas detenidas ilegalmente. "Estamos viendo desarrollar una especie de cruzada de venganza, justo ahora cuando el país pide a gritos la conciliación, justo ahora cuando Venezuela necesita más que nunca que se cierren las heridas y se acaben definitivamente las visiones excluyentes". Una década después, el grito de conciliación todavía se escucha.
Único decreto de Carmona restituyó créditos indexados
ABRIL DE GOLPE Y CONTRAGOLPE
Un solo decreto fue aprobado por Pedro Carmona Estanga en sus brevísimas horas de usurpación del cargo de presidente de la República en abril de 2002.
Sin pérdida de tiempo elaboró y públicó una disposición por la que suspendía los efectos de la decisión del Tribunal Supremo de Justicia que ordenaba el recálculo de los llamados créditos indexados para adquisición de viviendas y de vehículos automotores.
La Sala Constitucional del máximo tribunal decidió, en una sentencia de enero de 2002, ordenar al Banco Central de Venezuela (BCV) a fijar la tasa de interés mensual máxima, desde el año 1996, a ser aplicada a la adquisición de viviendas, utilizando para ello fórmulas que beneficien al deudor y equilibren los recursos a percibir por la banca hipotecaria con la capacidad de pago de los deudores.
Asimismo suspendió la modalidad de estos créditos que establecían el cobro de intereses adicionales sobre los intereses causados por el crédito original.
Toda la banca se pronunció en contra de la sentencia y la cúpula empresarial encabezada por Fedecámaras alertó sobre los daños que podía causar.
El 5 de febrero, Pedro Carmona Estanga, a nombre del empresariado, dijo que la decisión “acentuará el proceso de desinversión en sectores tan importantes como la construcción y el inmobiliario. Se incrementa la inseguridad jurídica, la cual trae como consecuencia un clima de desconfianza hacia el país y sus instituciones”.
Pronosticó que aumentaría el desempleo y se acentuaría la pobreza. Alegaba que la medida provocaría desinversión en el sector de la construcción, considerado como motor de la economía.
Y el argumento más extremo era que los más afectados serían los propios deudores hipotecarios. “Tendrá efectos devastadores en la gran mayoría de los prestatarios al restringirse el acceso al crédito”, explicaba.
Decía que los actuales prestatarios en su gran mayoría estaban al día en sus acreencias con la banca y que así debían mantenerse, para evitar caer en mora y perjudicar su historial crediticio.
Por eso entre los primeros firmantes del llamado decreto Carmona estuvo Ignacio Salvatierra, presidente de la Asociación Bancaria. Sus “intereses” bien valían un golpe.
VÍCTOR HUGO MAJANO/CIUDAD CCS
EL NACIONAL - Domingo 08 de Abril de 2012 Siete Días/1
Tres días que cambiaron el país
Esta semana se cumplirá una década de los hechos de abril de 2002. En 72 horas ocurrió una cadena de eventos que dejó una huella profunda en Venezuela. Las heridas siguen abiertas y separan a los venezolanos: mientras la oposición llama a la reconciliación, el Gobierno atiza la polarización
DAVID GONZÁLEZ
La década transcurrió para Juan Andrés Mejía. Ya no es el muchacho de 15 años de edad que quedó deslumbrado cuando vio el torrente de manifestantes que había marchado desde el Parque del Este hasta el edificio de Petróleos de Venezuela en Chuao, Caracas. Tampoco es el mismo estudiante de bachillerato que junto con un puñado de compañeros de clase se fundió con la marejada de personas se calculó entonces que fueron cerca de 1 millón a la que se le pidió seguir rumbo al Palacio de Miraflores para exigir la renuncia del presidente Hugo Chávez, quien acumulaba sus primeros 3 años de los 13 que ha estado en el poder. Dejó de ser el adolescente que, después de encontrar a sus padres en la protesta, debió huir de la plaza O’Leary de El Silencio en medio de una confusión de gases lacrimógenos, carreras sin dirección y detonaciones.
Hoy es otra persona, aunque recuerda con igual nitidez lo que vio mientras escapaba del pandemóniun en un autobús.
Dos hombres mantenían una discusión y uno de ellos la acabó cuando sacó un arma y disparó. La huida le impidió saber la suerte del herido, pero cuando rememora la escena surge una reflexión que ha madurado con él: "Si no nos entendemos, podemos matarnos".
Esa misma tarde, Eigleth Torregosa se encontraba a pocas calles de distancia de Mejía.
Había logrado aproximarse a una cuadra del puente Carmelitas, al que desde entonces se le conoce con otro nombre: Llaguno. Quería estar reunida con las personas que fueron llamadas para rodear el palacio presidencial y evitar la llegada de los opositores.
También puede recordar con idéntica angustia lo que vivió.
Relata que vio personas heridas por los disparos que se hicieron desde azoteas de los edificios cercanos. Tampoco es la misma joven de 22 años de edad de hace una década: "Lo ocurrido no se puede repetir, ni tampoco se puede olvidar".
11 de abril de 2002. Fue la fecha que reunió a Mejía y Torregosa en dos puntos cercanos del centro de Caracas. A pesar de su juventud, ambos fueron partícipes de una cadena de eventos de 72 horas que influyó, como ningún otro hecho, en la vida política y social de Venezuela de la última década.
El miércoles próximo se cumplirá el décimo aniversario de ese día. Venezolanos que salieron a expresarse en contra y a favor de Chávez no están presentes hoy para contar los hechos: 19 de ellos perdieron la vida y se calcula que otras 150 fueron heridos, como si se hubieran convertido en blancos de una práctica de tiro.
Los acontecimientos se aceleraron desde esa tarde a un ritmo cuyo recuerdo aún produce vértigo. Oficiales de la cúpula militar se negaron a activar el Plan Ávila y desconocieron la autoridad de Chávez, cuya renuncia fue anunciada al país el 12 de abril en la madrugada por el general en jefe Lucas Rincón, entonces inspector general de la FAN. Pedro Carmona Estanga, presidente de Fedecámaras, se autojuramentó luego como jefe de un gobierno de transición que eliminó por decreto los poderes públicos en un acto que cerraba lo que muchos calificaron de golpe de Estado. El posterior retiro del apoyo militar al dirigente empresarial sumado a la respuesta de seguidores de Chávez y de oficiales leales a él prepararon su camino de regreso a Miraflores en medio de las noticias que desmentían que había dimitido. Del palacio había sido sacado apenas horas antes en plena negociación de los términos de su salida del poder con miembros de la cúpula militar.
La anterior es sólo una síntesis de tres días de sucesos cuya complejidad rebasa a los analistas. Hay historiadores que advierten que una década constituye poco tiempo para examinar con serenidad todas las secuelas que dejó la crisis de abril de 2002, la cual, sin embargo, tuvo un efecto inmediato: hincarse como una herida que aún divide a buena parte de la sociedad venezolana en dos polos políticos, con interpretaciones que se mueven en extremos, la que señala que los opositores organizaron una gran conspiración para derrocar a Chávez y la que afirma que el Presidente ordenó reprimir a cualquier costo una gran protesta democrática.
"Faltan muchas piezas por encajar, atar cabos sueltos, conocer hechos que no se conocen o no están totalmente claros", dice Lucía Raynero, quien forma parte del Instituto de Investigaciones Históricas de la UCAB.
Basta recordar, por ejemplo, que el Poder Judicial todavía no ha establecido y, en consecuencia, tampoco ha castigado a los autores materiales de la mayoría de los homicidios por los cuales persisten las acusaciones mutuas y los reclamos contra la imparcialidad y la efectividad de la justicia.
Recomposición. Mejía pasó de ser el manifestante que atendió el llamado de la CTV y Fedecámaras en la huelga general de abril de 2002 a formar parte del movimiento estudiantil que ayudó a derrotar con votos la reforma de la Constitución propuesta por Chávez en 2007. Después se convirtió en dirigente de una nueva organización: Voluntad Popular.
"Entendí que el problema del país no se reduce a una persona, sino a derrotar males como la exclusión y la desigualdad".
La parábola de su trayectoria también podría ilustrar en parte los cambios ocurridos en el campo opositor. Benigno Alarcón, director de la Unidad de Estudios en Políticas Públicas de la UCAB, considera que en el transcurso de la década ha ocurrido un reacomodo que confirma que hubo lecciones aprendidas: "Un grupo de políticos moderados ha conducido a la oposición en un camino progresivo de recuperación de la legitimidad y el Gobierno sabe que eso está pasando".
Una clave ha sido la persuasión para mantener la fe de los activistas en el riel como una fórmula para ocupar espacios políticos. En los últimos 6 años el caudal de votos de quienes no están alineados en las filas del mandatario pasó de 4,2 millones de sufragios conseguidos por Manuel Rosales en las elecciones de 2006 a 5,7 millones de votos obtenidos en los comicios parlamentarios de 2010, que representaron 52% de los electores. La victoria de Henrique Capriles Radonski y el segundo lugar de Pablo Pérez en las elecciones primarias de la MUD del 12 de febrero han sido interpretadas como un respaldo de la base a un discurso de reconciliación.
Alarcón considera que ese discurso crea condiciones favorables a una transición, porque ayuda a presentar la idea de la entrega del poder por parte de quienes lo detentan como algo menos costoso y más tolerable: "La gente entendió el mensaje de que no se quiere perseguir a nadie, ni barrer a los otros".
El camino que condujo a esa nueva situación fue accidentado. El desprestigio de los partidos tradicionales había dejado la escena servida en 2002 para que gremios de empresarios, trabajadores, organizaciones civiles y personalidades ocuparan la primera línea de una oposición que se radicalizó ante la ejecutoria oficial. El Gobierno había aprovechado la dispersión de sus contrarios entre 1999 y 2001 para elegir una Asamblea Nacional Constituyente prácticamente monocolor a pesar de que obtuvo cerca de 60% de los votos; para saltarse las exigencias de la Constitución recién aprobada en la designación de las cabezas de los poderes públicos y para que se le permitiera a Chávez modificar 47 leyes, la mayoría económicas, a través de decretos habilitantes. Los conflictos entre los gerentes de Pdvsa y el Ejecutivo por la denunciada politización de la compañía abonaron el choque. El clímax ocurrió el 7 de abril, cuando Chávez despidió por TV y con pito incluido a 7 ejecutivos, un gesto que, reconoció, fue para provocar.
La estrategia radical se mantuvo después de abril con el paro petrolero calificado de sabotaje por el Gobierno que se llevó a cabo entre diciembre de 2002 y febrero de 2003. Durante el período fueron despedidos 18.000 trabajadores de la empresa estatal. Luego sobrevino el revés en el referéndum revocatorio contra Chávez en 2004, cuyos resultados se consideraron fraudulentos y provocó frustración por denuncias de desventaja en las condiciones de competencia. Más tarde llegó el abstencionismo en las elecciones de 2005 que dejaron un Parlamento sin disidencia. Mucha fue la diferencia 5 años después, cuando se recibió como una brisa fresca el cambio de balance de poder en la Asamblea, a pesar de que la ley dificultó obtener una mayoría de escaños.
Organizaciones que tuvieron protagonismo en abril de 2002 procuran enviar señales de cambio en su actuación pública. A pesar de los controles y expropiaciones que para muchos cercan al capital privado, Fedecámaras hoy se asume como un actor que busca influir en las políticas y en la legislación sin involucrarse en luchas de poder. "Nos reunimos con comunidades, líderes sindicales y estudiantes para recuperar el rol como actor social.
En declaraciones recientes la directiva ha dicho que no es responsable de lo que hizo Carmona Estanga", recuerda Ricardo Cussano, tesorero de la institución. Hay trabajadores, por otra parte, que lamentan los hechos de hace una década porque consideran que decapitaron un proceso relegitimación de la CTV, cuyos hitos principales ocurrieron en 2000 con la victoria de Carlos Ortega en las elecciones de la organización y con la exitosa negociación del contrato colectivo petrolero. Arquímedes Licett, hoy operador de grúas en Sidor y ex sindicalista, dice que los hechos de hace una década hicieron mucho daño y facilitaron el trabajo del Gobierno, que quiere acabar los sindicatos. "Ahora quieren ponernos a elegir a una cúpula del PSUV en una central que no nos representa a todos".
Experiencia negativa. Torregosa no sólo salió a la calle el 11 sino también el 13 de abril de 2002. Una concentración de seguidores del Presidente se organizó espontáneamente en Petare. Fue al Palacio de Miraflores, donde estuvo hasta la medianoche. "Sólo había votado una vez y por Chávez. Estábamos indignados porque nos querían arrebatar nuestra decisión y en los medios ponían comiquitas en lugar de informar lo que estaba pasando".
Hoy forma parte de la Juventud del PSUV en el municipio Sucre y reconoce que aquel fue un momento decisivo de formación política: "Fue un despertar, los pobres entendieron qué era el poder popular que se organizó luego con misiones y consejos comunales".
El Presidente de la República ha dicho cuál fue la lección que aprendió: "El Chávez pendejo quedó en 2002". Los sucesos de entonces condujeron a una radicalización del gobernante y de sus seguidores. Alarcón interpreta que para el jefe del Estado es más que nunca prioritario evitar la moderación dentro de sus filas en víspera de las elecciones presidenciales. Por eso, señala, ha colocado en puestos clave de dirección política y militar a quienes tienen menos tolerancia a la idea de un cambio de poder que les resultaría costoso: "Evitan abrir espacios para entendimientos con los moderados que están al frente". Dice que los mensajes según los cuales una victoria opositora arriesgaría las misiones o traería violencia pretenden mostrar que la derrota también perjudicaría a la base.
Después de abril de 2002 arreciaron las denuncias de retaliaciones por parte del Ejecutivo hay que recordar el uso de la llamada Lista Tascón y utilizó las instituciones para neutralizar opositores. Pero además de esas acciones, hubo cambios estructurales. En el ámbito militar no sólo se ejecutaron purgas de oficiales, sino que también se creó la milicia popular, construida, para muchos, con la arquitectura de la lealtad política. Vale recordar, por ejemplo, que existe un cuerpo de 1.500 motorizados asentado en Caracas llamado 13 de Abril. En el mundo de las comunicaciones la prensa privada hace una década fue duramente cuestionada por omitir información al público el Gobierno creó un sistema de medios comunitarios y públicos afectos. Uno de ellos, TVES, transmite con la señal y equipos que fueron de RCTV, clausurada en 2007.
Los episodios de abril han sido capitalizados para mantener viva la polarización. "El mesianismo del Presidente fue exacerbado. Se le ayudó a construir una epopeya", dice un antiguo colaborador del mandatario. La maquinaria gubernamental ha construido una historia que no admite lugar a gradaciones. Hasta el presente el Gobierno y sus seguidores siguen acusando a la oposición de mantener la misma "agenda golpista y violenta" de 2002. A Capriles Radonski, entonces alcalde de Baruta, aún lo acusan de haber allanado la Embajada de Cuba el 12-A, cargo por el cual fue exculpado después de haber estado preso.
Tiempo. Luego del 11-A los más pesimistas anticipaban que al país no le quedaba otro camino que la violencia. Hoy existen quienes están convencidos de lo contrario. Luisa Pernalete, una maestra de Fe y Alegría que se ha dedicado a dictar talleres para promover la paz como forma de prevención de la violencia delictiva e intrafamiliar, aporta una visión que incluye la justicia, pero también el reencuentro.
"Tenemos que encontrarnos de nuevo. Poco a poco esa aproximación va sucediendo cuando nos ponemos a ver cuáles son los problemas comunes, aunque todavía haya polarización". Puede que hoy palabras como ésas no lleguen a los oídos de todos. "Son procesos que toman tiempo". Cita a uno de sus autores predilectos, Johan Galtung, fundador del Instituto Internacional de Investigación de Paz para decir que la obligación de un trabajador por la paz es abrir los ojos de los demás. Tarde o temprano, confía, sucederá.
EL NACIONAL - Domingo 08 de Abril de 2012 Siete Días/3
NO TODOS LOS FUNCIONARIOS DE ALTO RANGO CALIFICARON DE GOLPE DE ESTADO LOS HECHOS
¿Qué fue lo que pasó ayer?
Al día siguiente del 11 de abril, las versiones de los altos funcionarios del gobierno de Hugo Chávez y de algunos expertos legales sobre lo ocurrido eran disímiles. Aunque no todos lo calificaron de golpe de Estado, la mayoría asumió que la transición había iniciado su camino
LAURA HELENA CASTILLO
--¿Hubo golpe o no hubo golpe? --Obviamente que hubo un pronunciamiento de la Fuerza Armada que depuso al Presidente.
--¿O sea que hubo un golpe de Estado? --Hubo un pronunciamiento de la Fuerza Armada que depuso al Presidente.
--¿Por qué no lo califica como tal? --Eso es un problema semántico.
El viernes 12 de abril de 2002, José Vicente Rangel, ministro de la Defensa del recién depuesto gobierno de Hugo Chávez, prefirió hablar de la semántica y sus problemas. En una entrevista telefónica a El Nacional dio por sentado el fin del mandato de Chávez y hasta perfiló lo que sería su nueva y reposada vida fuera del cargo: "Descansaré un tiempo, me cambiaré el casete y volveré a escribir". Antes, envió un mensaje al país: "Tengan mucha calma. Reivindico las cualidades democráticas del país.
Eso es lo más importante, que todos podamos vivir en paz y democracia. Eso es lo que yo deseo".
También aseguró que la Fuerza Armada dio garantías de seguridad a Chávez, como jefe de Estado y como ciudadano.
A pesar de estas valoraciones y de que el Presidente regresó a sus funciones al día siguiente, Rangel no salió del Gobierno ni cambió de casete: pasó a ser vicepresidente de la República hasta 2007.
Horas después de la marcha y sus muertos, la momentánea salida del aire de las televisoras, las declaraciones de desacato al Gobierno de militares del Alto Mando, el anuncio de su renuncia y la creación de una junta provisional de gobierno, el 12 de abril, un día de calma elástica, funcionarios de alta jerarquía del Ejecutivo fijaron posición frente a los hechos.
La mayoría aún sin tener claro cuál sería su destino asumió que la transición era inevitable y abogó por el respeto a los derechos humanos, además de reconocer que antes de los sucesos de abril los venezolanos padecían la exclusión y el sectarismo político.
También reaccionaron Amnistía Internacional y los presidentes latinoamericanos. Pidieron respeto a las garantías constitucionales e investigaciones por las muertes, así como la realización de elecciones libres. Pero la respuesta no fue homogénea: Estados Unidos culpó al gobierno de Chávez de causar la crisis y aseguró que el Presidente había renunciado.
Camino libre. Un sorpresivo aviso llegó desde el Tribunal Supremo de Justicia el 12 de abril. Su presidente, Iván Rincón Urdaneta, tampoco se apresuró para determinar un concepto traslúcido de lo sucedido el día anterior. En una carta de tres líneas dirigida a los venezolanos y enviada a los medios de comunicación comunicó su decisión de dejar el camino libre: "A objeto de facilitar la transitoriedad, la continuidad de las instituciones y el respeto al Estado de Derecho y la seguridad jurídica, pongo a la orden el cargo de magistrado de la Sala Constitucional y presidente del Tribunal Supremo de Justicia". El 18 de agosto de ese mismo año el máximo tribunal desestimó la tesis de golpe de Estado al sentenciar que no podía procesarse a los militares involucrados en la rebelión, tal como lo solicitó el fiscal general, porque éste no habría sustentado suficientemente la acusación. El 14 de marzo de 2005 el mismo TSJ anuló esta sentencia.
Otras voces del mundo legal se escucharon durante esas horas de tensión, órdenes y contraórdenes. En un terreno técnico-jurídico se situó la jurista Hildegard Rondón de Sansó, suegra del actual ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez. El mismo 12 de abril ofreció a El Nacional un análisis de lo ocurrido. Aseguró que sí se había roto el hilo constitucional, pero insistió en que no fue por razones de fuerza sino por las imprevisiones de la carta magna sobre la forma de suplir la falta absoluta derivada de la renuncia tanto del Presidente como del vicepresidente ejecutivo de la República, pues Diosdado Cabello para la fecha ocupaba el segundo cargo se encontraba en la clandestinidad. La ex magistrada de la otrora Corte Suprema de Justicia señaló que la historia demuestra que los regímenes de facto no necesariamente implican una situación que impida los derechos fundamentales.
Una pieza una importante le hacía falta a este rompecabezas y Cecilia Sosa Gómez, también ex magistrada, lo dejó claro: "No he visto por escrito la renuncia del presidente Chávez. Ese elemento debe demostrarse si vamos a invocar que ése fue el mecanismo". Agregó que la junta de gobierno debía restituir la Constitución. "Sería un grave error crear un estatuto constitucional provisorio, porque sería un invento para maquillar un golpe de Estado".
Sí fue. Otros, como Isaías Rodríguez, manifestaron más resistencia. El entonces fiscal general de la República que celebró con amplia sonrisa y brazos alzados en las puertas de Miraflores cuando Chávez regresó al poder en una de las imágenes emblemáticas del 13 de abril fue uno de los que definió de manera más clara lo ocurrido el día anterior: "Esto es un golpe de Estado. Los hechos, tal como están planteados en este momento en Venezuela, violan el Protocolo de Washington y la Carta Democrática Interamericana", dijo a las 3:00 pm..
Sobre la junta provisional, Rodríguez fue enfático: "Quienes piensan que están resolviendo el problema del país con esto, se equivocan".
En las oficinas de la Contraloría General de la República, vestido de manera informal, estaba Clodosbaldo Russián.
Allí aseguró, antes de informar que pondría su cargo a la orden, que se había roto el hilo constitucional y eso equivalía a un golpe de Estado.
Pero, ante el desconcierto, la cautela fue la posición de algunos. El entonces defensor del pueblo, Germán Mundaraín, ni renunció ni emitió opinión alguna sobre la legitimidad del gobierno provisional. "Esperaré a que se pronuncie Carmona y la Asamblea Nacional para fijar una posición al respecto".
El 12 de abril en la tarde, Pedro Carmona Estanga, presidente interino, se pronunció.
Dijo al país que estaba asumiendo el reto de conducir la nación, sin resquemor ni exceso de poder. Sin embargo, en el acto en el Palacio de Miraflores, se leyó el decreto que disolvió todos los poderes legalmente constituidos. Ahí comenzó el fin de su breve mandato.
Mientras esto sucedía, en Caracas se evidenciaba la ausencia de controles. Mundaraín denunció que en la sede de la Disip (actual Sebin) en el Helicoide había por lo menos 120 personas detenidas ilegalmente. "Estamos viendo desarrollar una especie de cruzada de venganza, justo ahora cuando el país pide a gritos la conciliación, justo ahora cuando Venezuela necesita más que nunca que se cierren las heridas y se acaben definitivamente las visiones excluyentes". Una década después, el grito de conciliación todavía se escucha.
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martes, 7 de febrero de 2012
DE CIERTA NIÑEZ

EL NACIONAL - Domingo 05 de Febrero de 2012 Siete Días/4
Óscar Misle
"Las armas ya no son lejanas para los niños y jóvenes venezolanos"
El presidente de Cecodap asegura que para los grupos armados es más fácil sumar a niños, niñas y adolescentes a sus causas porque estos son más osados, lo que los convierte en un grupo vulnerable y fácil de manipular
LAURA HELENA CASTILLO
Una obra de teatro.
Un acto cultural. Un homenaje a las reivindicaciones sociales. Un sainete. Una foto. Un contexto. La imagen de los niños armados en el 23 de Enero, en el oeste de Caracas, podría tener muchas explicaciones, pero mientras las investigaciones muestran resultados, la estampa envía un mensaje: los fusiles no dan miedo, son piezas cotidianas, son lápices, cuadernos, pelotas; son de la casa, de la causa. Los niños los toman con naturalidad, las mujeres que los rodean posan con despreocupación para la cámara; hay una guitarra cerca y una virgen con el niño Jesús en el mural del fondo que también porta uno en nombre del colectivo La Piedrita, grupo que alegó que las fotos aludían a una representación sobre la guerrilla de los años sesenta.
Es lo que Óscar Misle, director de la organización defensora de los derechos humanos de la niñez y la adolescencia, Cecodap, llama la banalización de la violencia. "La foto genera reacciones porque escandaliza ver a niños y niñas armados, con pañoletas, en un lugar público. En un país donde están involucrados niños, niñas y adolescentes en el problema de la seguridad personal, como víctimas y victimarios, cualquier apología a la violencia es inconveniente porque es un factor que legitima el uso de armas. Mucho más grave es el mensaje de que las armas sirven para conseguir fines, pues aparecen como necesarias cuando quieres lograr una conquista de tipo social dentro de una determinada ideología", señala.
También hay otro tema: lo que no muestran las fotos. Misle insiste en que las investigaciones policiales -que han sido solicitadas por varios voceros del Gobierno- deben garantizar que se proteja a los niños que las protagonizan y a los que las ven, porque lo primordial es la defensa de sus derechos. "Esto es una clara violación de los derechos de ambos, porque la Ley Orgánica para la Protección del Niño y el Adolescente prohíbe claramente el uso de armas por parte de menores de edad. Estos niños van a ser vistos por otros y seguramente en sus contextos habrá quienes están a favor de lo que ellos representan, pero también habrá los que no. Entonces ellos pueden ser víctimas de rechazo, discriminación y hasta de agresión, porque se hizo pública su imagen, fueron expuestos sin tener la edad, la madurez y los argumentos para poder defenderse de los ataques que pudieran recibir".
--Vista la naturalidad que refleja la foto, ¿viven estos niños en un entorno en el que un fusil no es extraño? ¿Cómo se crece en un ambiente en el que las armas son normales? Diosdado Cabello condenó la fotografía, pero también responsabilizó a los padres. --Este es un punto clave.
Uno de los temas que más nos afecta como sociedad es que la violencia ya es una forma de relacionarse y vincularse, los conflictos se resuelven agrediendo al otro. En Cecodap, donde trabajamos con 70 institutos educativos públicos y privados de Caracas, durante mucho tiempo pensamos que la violencia era más común en los sectores populares porque había exclusión, pobreza y falta de oportunidades, y ésta era una respuesta a la frustración.
Desde hace cuatro años cambió la percepción cuando de manera sistemática recibimos solicitudes de instituciones privadas que están preocupadas por el problema de la violencia.
¿Por qué en sectores con recursos, instalaciones apropiadas y una metodología preventiva del conflicto se vive esto? ¿Cómo resuelven sus conflictos los jóvenes? En los talleres que hacemos frecuentemente, a los que asisten aproximadamente 60 adolescentes por sesión, les hacemos la pregunta de si han tenido la oportunidad de ver un arma, no en manos de policías ni guardias, y más de la mitad dice que sí. Frecuentemente hay un tío, un vecino, un primo o el papá que las usa.
Las armas ya no son lejanas para los niños y jóvenes venezolanos y, al verlas con asiduidad, consideran que es una ventaja y no un riesgo tenerlas. Seguramente para los niños de la foto no fue extraño lo que hicieron porque han crecido en familias en las que han escuchado que en las revoluciones o transformaciones sociales es válido y necesario tenerlas para defender las ideas. Esa familiarización con las armas es, en parte, lo que ha movido al Estado a crear el plan de desarme de la población.
--¿Cómo evalúa la reacción a la fotografía? --Los hechos violentos, de tanto repetirse, se van asumiendo como parte de la cotidianidad. Hubo reacciones con el caso del niño de Guanare y parece que pasó hace mucho tiempo. Eso hace que lo banalices y lo naturalices; se comenta en el momento que aparece el hecho en los medios de comunicación y no pasa más nada. He visto más reacción en las redes sociales, y te lo dice alguien que ama los animales profundamente y apoya el repudio a este hecho, por el perro que lanzaron del tercer piso en la Universidad de Carabobo, que por la foto de los niños armados. No siento que el usuario haya mostrado la misma indignación. Me hubiera gustado también retwittear mensajes no sólo de gente molesta por los niños de la foto, sino por el hecho de que la sociedad utiliza la violencia como medio.
--¿No se trata de un reflejo polarizado? Pareciera que lo que sucede en esa foto es un problema del 23 de Enero y los grupos armados del chavismo y no de la sociedad venezolana. --Es una mirada a veces egoísta. Veo las cosas sólo en el ámbito que me pueda afectar directamente, pero mi reacción sobre lo que pasa en los escenarios que no me son cercanos, y que en ocasiones rechazo, va a depender del lado en el que estoy. En Cecodap ponemos una imagen cuando trabajamos en los colegios con este tema. Asociamos a la violencia con una filtración. Tú ves la mancha en la pared de tu casa y piensas `eso es problema del vecino que no ha hecho mantenimiento’.
Subes, le reclamas y él te dice que no es su culpa, que revises tu propia casa. Pero como no quiero indagar ni aceptar que tengo una avería en mi hogar, pinto la mancha y espero, pero al rato vuelve a aparecer. Nos preocupa la mancha, pero queremos buscar la filtración afuera: el violento es el otro, el que tiene la responsabilidad es el otro, al que hay que atacar es al otro.
Lo que nos dice la sociedad es que nuestros niños, niñas y adolescentes no cuentan con espacios legítimos de participación, están desatendidos. Es como si eso fuera un problema del Gobierno o de ese grupo armado, y le toca sólo al Gobierno solucionarlo.
Misle habla de la vulnerabilidad de las manos que toman el fusil. "En los niños y sobre todo en los adolescentes que se unen a grupos que usan armas hay un componente interesante al que hacía referencia hace días Amnistía Internacional. Cuando un grupo o colectivo decide captarlos es porque tiene una estrategia clara que se aprovecha de que ellos son más osados, retan a la autoridad, asumen los riesgos y confunden fantasía con realidad en el caso de los niños. Además, todo lo que los convoque a cumplir una misión en la que sientan que pueden ser héroes es aceptado sin medir las consecuencias. Eso los hace vulnerables de ser utilizados pues son manipulables. Como están en una situación jerárquicamente asimétrica pueden ser víctimas del poder con mayor frecuencia".
El educador e investigador insiste en que es necesario mirar más allá de lo que dicen las imágenes. "Hay que ver el mensaje que dan los muchachos que se unen a pandillas o grupos armados. Son manipulados a través de la oferta simbólica de formar parte de algo que les brinda lo que la sociedad no les da: reconocimiento, la posibilidad de sentirse que participan.
Si además el joven siente soledad y abandono es presa fácil para que cualquier grupo, valiéndose de las faltas de oportunidades que el muchacho tiene de sentirse ciudadano, le haga una oferta que lo va a visibilizar. Ahí hay que ser acuciosos: el riesgo en el que están los niños y jóvenes de ser utilizados en una sociedad violenta".
Fotografìa: Sandra Bracho
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domingo, 16 de enero de 2011
¿aviso clasificado?

EL NACIONAL - Domingo 16 de Enero de 2011 Siete Días/1
¿Qué líder buscan los jóvenes?
Identificar las cualidades que los jóvenes valoran en un dirigente es clave para la clase política. Cada vez hacen escuchar más su voz y sus acciones pueden ser definitorias en la toma de decisiones y en el camino hacia las elecciones de 2012 cuando habrá -según proyecciones del Instituto Nacional de Estadística- 2,4 millones de nuevos votantes
LAURA HELENA CASTILLO
Ricardo Obregón cumplió 18 años de edad en octubre, vive en el 23 de Enero, se graduó en el colegio Divino Maestro, de Catia, y tiene claro el dibujo: "Un líder debe estar atento a todas las demandas de la población que votó por él, debe ser trabajador por vocación y no por el sueldo o por el cargo, tiene que saber escuchar y no sólo someter y someter. Es muy importante que sea respetuoso y no ofenda a la población".
Pero no le basta con ese repertorio, y agrega una cualidad seductora e imprescindible entre la gente joven: "Sería bueno que estuviera en cuenta de lo que pasa en el mundo, que sea actualizado política y tecnológicamente".
Para las elecciones presidenciales y regionales de 2012, cuya carrera debe comenzar este año con la definición de candidaturas, hay un grupo apetitoso al que todos querrán conquistar: los aproximadamente 2.481.682 nuevos votantes (según proyecciones del Instituto Nacional de Estadística) que, como Obregón, no participaron en las elecciones presidenciales en 2006 y en un par de años elegirán al primer mandatario de Venezuela.
Las que vienen serán las primeras votaciones para Presidente, después de la consolidación del movimiento estudiantil nacido en 2007. En tres años han nacido organizaciones juveniles como Futuro Presente, Defiende tu Voto, Quiero paz con Todo, Voto Joven, Venezuela sin Mordaza, Movimiento 13, Asamblea Visible, así como la militancia organizada por la juventud del PSUV y un número importante de cuadrillas comunicacionales de jóvenes, auspiciadas por el partido de gobierno e instituciones públicas.
Entonces, descifrar qué tipo de liderazgo conquistará a la juventud muy militante pero no siempre por canales regulares, como los partidos y cuáles mensajes pueden despegarlos de las patinetas, los teléfonos celulares, Justin Bieber, la separación de Voz Veiz, Wii, los cibercafés, Facebook, Twitter y Youtube y atraerlos a las máquinas de votación, será materia de estudio de la clase política en los candentes meses que siguen.
Los muchachos venezolanos, que tienen en los estudiantes universitarios el grupo más visible y articulado, han sido muro de contención para medidas tomadas por el gobierno de Hugo Chávez que les afectarían directamente. La más reciente fue el veto del Presidente a la Ley de Educación Superior, días después de que fuera aprobada, en horas de la madrugada, por la Asamblea Nacional.
La norma activó a estudiantes, profesores, rectores y a la sociedad civil por considerar que violaba el artículo 109 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que consagra la autonomía universitaria.
El 4 de enero, Chávez consideró que era "inaplicable" y que tenía "debilidades y contradicciones", a pesar de que seguidores del ala juvenil de su partido la habían alabado públicamente. La cuenta de Twitter @juventudPSUV (que tiene más de 25.000 seguidores) publicó: "Ley de universidades es una conquista histórica del movimiento estudiantil"; y, el diputado Robert Serra escribió a través de @robertserraPsuv: "¡Bienvenida la nueva ley de universidad! García Arocha si tuviera algo de ética debería renunciar y medirse de nuevo en condiciones paritarias!".
Tal vez, el Presidente sacó un cálculo matemático sencillo: si el chavismo ha perdido desde el referéndum revocatorio de agosto de 2004 casi medio millón de electores (de 5,8 millones de votos a 5,4 millones el 26-S de 2010), mientras que la base electoral de la oposición ha crecido más de 1,5 millones de votos en el mismo lapso (de 3,9 a más de 5,4 millones), pues los más de 2 millones de electores que habrá en 2012 deben ser ganados para su causa. Propiciar una reacción política encendida, como la de los estudiantes, no es algo que pareciera convenirle. Como dice Ricardo Obregón, un líder debe "saber escuchar", aunque sea tarde.
100% responsable. Vive en Petare, cumple 18 años de edad en junio y aspira a estudiar Ciencias Políticas. Yohanna Ysazzi es una hincha de la participación política, le atrae la idea de acercarse a un partido, dice que la democracia es una "llave que tienen los ciudadanos para abrirse caminos y mejorar la vida de la gente" y tiene sus dudas sobre el socialismo del siglo XXI: "En otros países ha funcionado el socialismo. Por lo que tengo entendido es darle el poder al pueblo, que sean las mismas personas las que se las arreglen para vivir cómodamente. No sé si Venezuela está preparada para ese movimiento político".
Ysazzi habla como si se tratara de la frescura de un cartón de jugo de naranja. "Un líder tiene que ser 100% humilde y responsable", y añade: "Tengo muchas ganas de que llegue el día de tomar la decisión que considero correcta y votar".
Javier Martucci, uno de los fundadores de la organización Voto Joven, creada en 2007, coincide con ella. "Hoy en día, la mayor cualidad que se busca es la responsabilidad de asumir la dimensión de sus compromisos y el aporte de nuevos caminos para solucionar los problemas de la juventud. Ser joven es tener compromiso con el país". Martucci añade un dato fundamental: "La juventud es la más afectada por los conflictos de Venezuela". Y tiene razón.
A partir de 2001, el número de defunciones de hombres venezolanos con edades entre 15 y 29 años estuvo por encima de 10.000: en el período 2000-2006 sumaron más de 75.000, según el estudio Años de Vida Perdidos por Muertes Violentas entre la Población Joven de Venezuela (diciembre 2008), publicado por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB.
La deserción escolar se dispara en los 3 primeros años del bachillerato y el desempleo en jóvenes es mayor que en adultos. Además, los datos presupuestarios del Gobierno central son poco alentadores: el Instituto Nacional de la Juventud, adscrito al Ministerio del Despacho de la Presidencia, recibió en recursos ordinarios 20 millones de bolívares en 2010 y en 2011 tiene asignados 12,5 millones.
Rubén Valero vive en Altamira con su familia; su madre es conserje y su padre, plomero. Se graduó en el liceo Gustavo Herrera, estudia Idiomas Modernos en la UCV, votó por primera vez en las parlamentarias del año pasado y espera debutar en unas presidenciales.
Dice que su posición política es de centro: "Saco lo bueno del Gobierno y de la oposición". De un gobernante espera que "asuma para bien la responsabilidad que le tocó. Tiene que llevar al país hacia el futuro y no dividirlo".
La Fundación Futuro Presente, creada por Yon Goicoechea, tiene un programa de formación llamado Lidera, para jóvenes interesados en la participación política.
Ricardo Diamanti trabaja en la Asociación Civil Liderazgo y Visión y es miembro fundador de Futuro Presente. De su experiencia a partir del contacto con ese grupo, expresa: "Los jóvenes buscan al líder inspirador, al líder referente.
Una persona que pueda ayudarlos a dar respuesta a las preguntas que ellos tienen por dentro. Preguntas prácticas, preguntas ideológicas, preguntas emocionales, preguntas laborales, preguntas al fin. Ellos buscan líderes que se parezcan a ellos, a sus sueños y a su irreverencia. Los jóvenes buscan siempre el liderazgo nuevo, es decir, aquel que se diferencia de lo que ya existe. Y si no lo encuentran, ellos lo personificarán. Tal vez eso es lo que está pasando en estos momentos".
No sabe, no quiere. Ricar- do, Yohanna, Javier y Rubén saben qué tipo de liderazgo les entusiasma, pero ellos no son la representación de toda la juventud. De hecho, hay muchos que ni siquiera se enteran de cuándo hay elecciones y cómo se hace para participar.
Durante el proceso de inscripción en el registro electoral para los comicios del 26-S, Voto Joven impulsó una campaña destinada a animar a los muchachos de todo el país a convertirse en electores. Se apostaron en sus ecosistemas naturales: liceos, conciertos, centros comerciales, playas, parques. Allí, no sólo los captaron, sino que los interrogaron: gracias al apoyo de voluntarios hicieron 500 encuestas en cada uno de los 24 estados del país, para un total de 12.000.
A la pregunta sobre por qué no estaban inscritos en el CNE, 40% respondió en las categorías de "me da fastidio / no tengo tiempo / no quiero".
El resto se dividió entre "no sabía que podía / no sé cómo / no sé dónde". Entonces, falta de motivación y falta de información son las razones gruesas por las cuales los jóvenes venezolanos no se alistan en el RE. En otra pregunta, 78% dijo que el voto podía resolver los problemas versus 22% que consideró que era inútil.
Todavía quedan muchos por convencer.
El propio jefe del Estado ha pedido más vigor a los muchachos que le siguen. En "Las líneas de Chávez" del domingo 14 de febrero de 2010, animó a los jóvenes a actuar vigorosamente contra la corrupción y la ineficiencia del Gobierno. "No puede haber una juventud acrítica. A la juventud revolucionaria le corresponde el ejercicio de la rebeldía crítica y creadora".
"La juventud es un momento de cuestionamiento, de incredulidad. Eso mismo pasa con la imagen de líder. Dudo que podamos tener una construcción del líder que prefiere un joven porque lo que debería ser distintivo es que no se tiene claridad. Cuando responden que buscan responsabilidad es por una proyección de su propia irresponsabilidad. Es como decir `cuidado y sea alguien como yo", dice José Luis López, sociólogo y profesor de sociología política.
Diamanti asegura que en la juventud en general, no sólo entre los estudiantes, hay ahora más interés en el tema político. "No hay apatía. Esa diferencia que vemos entre la juventud y los estudiantes se da sólo por un hecho logístico.
Los jóvenes que estudian tienen estructuras que les facilitan organizarse para fines políticos, tales como los centros de estudiantes y la representación estudiantil. El resto se activa cuando son convocados por organizaciones que les generan confianza, con temas de su interés y horarios convenientes. Es por eso que no me cabe la menor duda de que el espíritu de lucha en toda la juventud venezolana es el mismo".
En 2006, Chávez ganó su segundo periodo presidencial con 7.309.080 votos contra 4.292.466 del zuliano Manuel Rosales. Fueron 3.016.614 votos de diferencia. El domingo 2 de diciembre de 2012, con un registro electoral que ya supera los 17 millones de electores, se sabrá si esos 2,4 millones de nuevos votantes harán la diferencia en la elección del Presidente.
ENTRE LOS JÓVENES, LOS NI-NI LLEGAN A 45%
Más visibles, menos alineados
El que los estudiantes sean un grupo con gran capacidad de reacción no implica que la juventud tenga más intención de voto
Muchos de los que están en el movimiento estudiantil venezolano lograron superar una carrera de obstáculos que deja en el camino a una gran cantidad de los jóvenes de este país. Terminaron la primaria a tiempo y sin deficiencias nutricionales, encontraron cupo en un liceo o un colegio donde estudiar bachillerato, los profesores cumplieron con los horarios y las materias y ningún evento familiar los obligó a desertar para contribuir con el ingreso del hogar. Son unos privilegiados; una película que buena parte de la juventud ve proyectarse a lo lejos.
Esa distancia entre unos y otros impide que sea posible hacer una equivalencia entre la participación política de los estudiantes y el resto de sus pares etáreos.
"Joven no necesariamente es equivalente a estudiante universitario. Obviamente, los universitarios son jóvenes, pero son un subconjunto pequeño de la sociedad venezolana. No importa de cuál universidad ni de qué parte del país, los estudiantes son una élite", afirma Luis Vicente León, director de Datanálisis.
Sin embargo, la separación entre alumnos universitarios y el resto de la juventud es más física de espacios de encuentro que simbólica. "Los estudiantes, los que están más cerca o más lejos del Gobierno, tienen una altísima disposición a actuar y un altísimo respaldo de la población, de todos los estratos. Es la institución con más prestigio de la población, con 30 puntos por encima de Hugo Chávez.
Aun si no está de acuerdo con las protestas de los estudiantes, la gente rescata el derecho que tienen de hacerlo porque todo el mundo tiene una relación con ellos: bien porque fue estudiante, porque lo quiso ser, porque tiene un hijo que lo es o porque desea que lo sea. Lo que no se le perdonaría a un par, se le rescata como un valor en el estudiante", destaca León.
¿En qué términos serán los encuentros entre el líder del Gobierno y este grupo en 2012? "La juventud masiva es, sin duda, irreverente, y eso hace que el chavismo la tenga más difícil para convencerlos. Muchos son opositores de Chávez porque él representa el poder, pero si fuera otro, serían opositores de ese otro. La gente cree que la generación que ha sido criada durante el chavismo debe apoyarlo porque es lo único que conoce, y es lo contrario, porque su irreverencia será frente al único poder que conocen, que es Chávez. Eso no quiere decir que el chavismo no tiene juventud, que no ha logrado captar grupos de la sociedad con misiones educativas y otras conexiones", dice León.
En 2007, cuando nació el movimiento estudiantil en contra del cierre de RCTV, el voto joven fue decisivo en el rechazo de la reforma constitucional de diciembre de ese año y en el crecimiento de la base del voto opositor. Después, el ímpetu de participación ha ido perdiendo fuelle.
"En las últimas elecciones regionales y parlamentarias la intención de voto juvenil ha sido menor. Han estado menos motivados. Entre otras cosas, porque los jóvenes son menos alineados políticamente. Ese grupo, que en el total de la población usualmente representa un tercio, en los jóvenes es de 45%".
Vicente Díaz, rector del Consejo Nacional Electoral, dice que no está previsto que este año se haga ninguna campaña especial para incentivar a los jóvenes a inscribirse para que sufraguen. "En general, el crecimiento del Registro Electoral ha ido llegando a un tope, se acerca a 18 millones de personas, lo que representa 57% de la población.
El crecimiento se evidencia en las ciudades importantes del país, con más de 50.000 habitantes, donde ha habido un esfuerzo del CNE para lograr una buena inscripción.
Hay atraso en las poblaciones más pequeñas y rurales, en las cuales hay un margen de personas de 18 años de edad que no están inscritas. El número de jóvenes en el registro se ha mantenido coherente con la proporción que de ellos hay en el país".
lunes, 13 de septiembre de 2010
apenas, una puerta

EL NACIONAL - Domingo 12 de Septiembre de 2010 Siete Días/1
¿Quién dijo austeridad?
El año pasado se aprobó el decreto de eliminación del gasto superfluo en el sector público. Sin embargo, los gastos del Despacho de la Presidencia no se corresponden con una política de mesura. La Asamblea Nacional saliente aprobó para el resto de la administración 131 créditos adicionales en 2010
LAURA HELENA CASTILLO
Con el supremo compromiso y voluntad de lograr la mayor eficacia política y calidad revolucionaria en la construcción del socialismo, basado en los principios humanistas, sustentado en condiciones morales y éticas que persiguen el progreso de la patria y del colectivo, por mandato del pueblo, y en ejercicio de las atribuciones que le confiere el numeral 12 del artículo 236 y 314 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, se acuerda un crédito adicional para comprar productos de tocador para Miraflores y las residencias presidenciales.
Lo dice textualmente la Gaceta Oficial 39479 del 3 de agosto de 2010.
Faltando cinco meses para que termine 2010, al Ministerio del Despacho de la Presidencia se le acabó el dinero que le dieron a comienzos de año para el champú, la comida y la bebida, los aguinaldos de los obreros, los servicios de veterinaria y las donaciones corrientes a personas, entre otros asuntos.
Para ayudar a reabastecer la despensa de Miraflores y, dice el decreto oficial, apoyar la refundación de la nación la Asamblea Nacional, cuyos representantes serán renovados en 15 días, aprobó un crédito adicional, que saldrá del Fonden, de 50 millones de bolívares y, 10 días después, uno por 4 millones de bolívares para transferencias a entes descentralizados y mantenimiento de la infraestructura de la Universidad Bolivariana.
Antes, el 17 de junio, también fueron desembolsados 28,5 millones de bolívares para comprar repuestos y arreglar el transporte asignado al Presidente para viajes. La flota, se entiende, no es tan resistente como la peregrina espada de Bolívar.
En total, 82,5 millones de bolívares en créditos adicionales que se suman al presupuesto inicial de 3,32 millardos de bolívares para el Despacho de la Presidencia, siete veces más costoso que el de 2009 porque este año incluyó 2,82 millardos de bolívares para las misiones sociales, que ahora administra Hugo Chávez. Entonces, para los otros gastos del despacho quedaron 540 millones de bolívares. En 2009, ese mismo ministerio recibió 449,77 millones de bolívares y solicitó 25,8 millones de bolívares en créditos adicionales para mantenimiento, seguridad y viajes al exterior. Esto quiere decir que las necesidades del entorno presidencial, adicionales a la "mesada" de 2010, triplicaron las de 2009.
Esta hilera de créditos se aprueban en tiempos en los que está vigente el decreto 6649 para la eliminación del gasto suntuario o superfluo en el sector público nacional, aprobado el 25 de marzo de 2009, tiempo en el que el presidente Hugo Chávez y sus ministros predicaban austeridad y recortes presupuestarios para prevenir, en lugar de lamentar, los efectos de la crisis económica mundial.
El instructivo debe estar engavetado en los escritorios de las oficinas públicas. De él no se ha vuelto a hablar.
En marzo de 2009, mes de decisiones con criterio de escasez, los gastos del presupuesto venezolano fueron recalculados con una reducción de 6,7%: de 167,47 millardos de bolívares a 156,39 millardos de bolívares. En la Ley de Presupuesto de 2010 también se tomaron medidas convocando a la mesura, porque el monto quedó casi igual al del año anterior: 159,4 millardos de bolívares.
Los gastos de Miraflores. La desmesura, sin embargo, vendría a través de créditos adicionales, como es ya usual en este gobierno, con o sin decretos de austeridad. Aunque el resto de la administración pública solicitó un porcentaje similar de créditos adicionales al de 2009, los requerimientos del Despacho de la Presidencia fueron menos frugales, a pesar de que la crisis económica llegó a Venezuela y el producto interno bruto lleva cuatro períodos en recesión.
Los 50 millones de bolívares recién asignados a Miraflores están destinados a un variopinto catálogo. Lo más grueso 32,5 millones de bolívares fue destinado al proyecto de proveer servicios logísticos y de mantenimiento a las áreas sustantivas y de apoyo al ministerio y las residencias presidenciales. Es decir, gastos del hogar.
Lo anterior incluye la subpartida de 13,6 millones de bolívares para "alimentos y bebidas para personas". El monto es elevado porque, es de suponer, incluye la preparación de las hallacas y el dulce de lechosa típicos de la época decembrina. También responde a una realidad de la que nadie escapa: la inflación acumulada llegó a 19,9%.
A principios de año se le adjudicó a esta subpartida 5,8 millones de bolívares, lo que da un total de 19,44 millones de bolívares sólo en comida y bebidas. Esto equivale a comprar 14.817 canastas básicas en un año, a 1.312 bolívares cada una, según calcula el valor de esta cesta el Instituto Nacional de Estadística.
En marzo, cuando era imperativo hablar de ahorro y no había ninguna elección cerca, Chávez narró con orgullo una anécdota delante del tren ministerial de la época: "Hace como tres años, una noche de diciembre, oí una música por allá, en alto volumen. Yo dije: `¿Qué será esto aquí?’. ¡Un fiestón! Y era la gente de seguridad, mi seguridad, despidiendo el año. Saqué a más de uno de aquí. Y whisky. ¡Qué es esto! Pero es la vieja cultura. Son, como dice Fidel Castro, los reflejos condicionados que tenemos ahí sembrados por dentro. Como una mina, cuando siembran una mina. Aquí tenemos que ser ejemplo, chico, de austeridad".
Al parecer, no todas las minas rumberas han sido detectadas por el Presidente, porque de acuerdo con el clasificador presupuestario de recursos y egresos elaborado por la Oficina Nacional de Presupuesto el ítem "alimentos y bebidas para personas" se refiere a "todo tipo de bebidas alcohólicas o no, tales como: vinos, cervezas, licores; refrescos y agua embotellada".
Además, el crédito adicional también incluye 4,25 millones de bolívares para "relaciones sociales" de las viviendas presidenciales, a pesar de que el decreto de eliminación del gasto superfluo dice que se prohíbe "la celebración de agasajos que correspondan a razones protocolares", a menos que sean autorizados por el vicepresidente ejecutivo. La agenda social de Miraflores, con tantos cortejos para invitados internacionales, requiere un bolsillo amplio.
Otro monto grueso que se lee en la Gaceta Oficial son los 4,18 millones de bolívares para "viáticos y pasajes fuera del país" de Chávez. A otras categorías del tipo cosmético, como la subpartida correspondiente a "productos de tocador" (que se refiere, según el clasificador presupuestario, a jabón de baño, perfumes, esencias, cremas, aceites, tintes y lacas para el cabello) le destinaron 700.000 bolívares. Este dato de vanidad no se ajusta a aquella propuesta presidencial de bañarse en 3 minutos y, de ser posible, con totuma.
El sencillo. Aportes más menudos para estos últimos meses del año son los 100.000 bolívares para textiles; 20.000 bolívares para piedra, arcilla, arena y tierra; 100.000 bolívares para útiles de limpieza y aseo; 20.000 bolívares para herramientas menores y cuchillería; y 55.000 bolívares para útiles de cocina y comedor.
El diputado del PSUV Andrés Eloy Méndez, miembro de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, indicó que 7 millones de bolívares de este crédito se usarán para cubrir donaciones y transferencias al poder popular y 10 millones para pagar el sueldo de trabajadores. Añadió que otra parte del dinero no especificó cuánto ni cuál servirá para asistir a Oficina de la Esperanza, que es donde se reciben las peticiones que llegan a través de la cuenta de Twitter @chavezcandanga Al Presidente le ruegan a través de esa red social por casas, vehículos, terrenos, trabajos, operaciones, entre otras enormes necesidades.
"Se quiere manipular y decir que estos créditos son para gastos del Presidente o que van a sus comodidades y necesidades. Eso es absolutamente falso, porque está detallado cuánto dinero irá a cada destino, que también incluye las misiones que ahora se dirigen desde la Presidencia", dijo a la Agencia Venezolana de Noticias. Añadió que el jefe del Estado decidió atender personalmente a 8% de las personas que viven en pobreza extrema en Venezuela.
"El Despacho de la Presidencia no tiene la estructura administrativa, y menos la función constitucional, de manejar esa cantidad de recursos, si lo que se busca es que haya mayor control de los recursos públicos", dice Carlos Berrizbeitia, ex diputado de Proyecto Venezuela que se ha dedicado a analizar las leyes presupuestarias.
El crédito tiene categorías de interés social. A la subpartida "Donaciones corrientes a personas" le fueron asignados 6,28 millones de bolívares. En el clasificador presupuestario se explica que esta categoría tiene que ver con "donativos y ayudas que no revisten carácter permanente acordados a personas naturales", así como subvenciones para comprar trofeos y medallas. Es decir, se trata de una dimensión de difícil contraloría por lo informal de su naturaleza.
Para "atender las necesidades de los ciudadanos y ciudadanas que acuden al Palacio de Miraflores", aprobaron un total de 785.720 bolívares, lo que incluye traslado aéreo de pacientes a Cuba a través del convenio Cuba-Venezuela. La Misión Milagro recibió un monto similar al destinado a la laca y el jabón de baño.
Miguel Ángel Santos, economista y profesor del IESA, señala que el Despacho de la Presidencia tenía, tradicionalmente, gastos relacionados con el mantenimiento de las residencias. "Ahora es otra caja negra, igual que fuentes de financiamiento como el Fonden y Pdvsa, que son inauditables", dice.
En el papel. El decreto de eliminación del gasto suntuario es muy claro en dos numerales: el artículo 3 ordena un "ajuste en los niveles superiores en la nómina del personal contratado en la administración pública nacional", y el 4 añade "establecimiento de límites máximos en las remuneraciones totales del personal de alto nivel de la administración pública nacional central y descentralizada, de conformidad con las directrices que emita el vicepresidente ejecutivo".
Ningún sueldo fue ni revisado ni rebajado.
El 10 de agosto, el congelamiento de la discusión de la Ley de Emolumentos que establece límites a los sueldos de los funcionarios de alto rango fue una mala señal acerca de la voluntad política de los diputados para hacer cumplir el decreto.
En la exposición de motivos del proyecto de esta ley, aprobado el 16 de diciembre de 2009, se indica: "Hablamos de salarios de aproximadamente 20 millones de bolívares, comparados con 512.325 bolívares. ¿Qué clase de sociedad sobreestima a un funcionario y desestima tanto a otro?".
"Ese decreto se quedó en el papel. Ningún funcionario de la administración pública se rebajó el sueldo y los gastos siguen siendo escandalosos", dice Berrizbeitia.
La Ley de Emolumentos afectaría los ingresos de los rectores del Consejo Nacional Electoral y los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia.
En el mismo Consejo de Ministros, en marzo de 2009, el Presidente afirmó: "Exhortamos a los demás poderes a que revisen los niveles superiores de salario. Si a mí alguien me pregunta ¿mira Chávez, cuál es tu sueldo?, y yo tuviera que decir 10.000 bolívares fuertes, me daría pena".
Indica Berrizbeitia que lo presupuestado para los servicios de Miraflores en 2010 fue: agua, 47,25 millones de bolívares y teléfono, 160 millones de bolívares.
En el Aló, Presidente del 22 de marzo del año pasado, en el sector Mamoncito, en Guárico, Chávez fue enfático: "Mañana voy a firmar un decreto prohibiendo, por ejemplo, la compra de vehículos nuevos en el Gobierno. Si tú tienes un catanare asignado al Instituto de Ferrocarriles, sigue con tu catanare; aquí tienen que acabarse los privilegios".
Berrizbeitia señala que, según la partida 404040100, el presupuesto para compra de vehículos del Despacho de la Presidencia fue de 45,6 millones de bolívares, lo que alcanzaría para comprar aproximadamente 227 camionetas nuevas, a 200.000 bolívares cada una. Algunos catanares cambiaron de dueño.
Chávez maneja el dinero de 11 misiones sociales En la exposición de motivos de la Ley de Presupuesto de 2010 explican una novedad en la distribución de los recursos de la nación: para garantizar "la optimización de la ejecución de las misiones", sus asignaciones serán centralizadas en el Ministerio del Despacho de la Presidencia y ya no serán manejadas por el ministerio afín a la misión. El monto otorgado asciende a 2,82 millardos de bolívares, financiados con recursos ordinarios, y representan 85,1% del presupuesto del despacho.
Con la adición del dinero de las misiones al despacho, el presupuesto inicial de éste en 2010 llegó a 3,32 millardos de bolívares, más de lo que recibieron los ministerios de Alimentación, de Energía y Petróleo, de Agricultura y Tierras, de Ambiente, de Industrias Básicas y Minería, la Defensoría del Pueblo y el Ministerio Público. De esto se entiende que las misiones continúan siendo una prioridad en la política social del Gobierno y que ahora el Presidente tomó la decisión de manejar el presupuesto a discreción. "Dando cumplimiento de la orden emanada del ciudadano Hugo Chávez Frías, comandante presidente de la República Bolivariana de Venezuela, se crea una nueva acción específica, a objeto de centralizar los recursos de financiamiento de las misiones sociales", se lee en la Ley de Presupuesto. Esto, dice el documento, para lograr la nueva ética socialista.
En la medida en que muchas acciones del gobierno de Chávez han demostrado la visión centralizadora del proyecto bolivariano en torno al Ejecutivo, el Despacho de la Presidencia, el más cercano al jefe del Estado, no se ha quedado atrás.
De ser, tradicionalmente, un ministerio encargado de la logística de las residencias y la seguridad presidencial, ahora asume los lineamientos del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007-2013 y entre sus objetivos principales está la atención a las necesidades sociales de los ciudadanos que acuden al Palacio de Miraflores buscando ayuda.
El financiamiento y la contraloría de las misiones sociales ha sido un tema complejo. Inicialmente, nacieron en el año 2003 como instancias de una estructura paralela a la administración pública, que recibía recursos de varios organismos.
Después, fueron absorbidas por los ministerios afines al propósito de cada una y a través de estos se otorgaba el financiamiento. A partir de este año el dinero de 11 misiones va al Despacho de la Presidencia y desde allí se administra.
Las tres restantes continúan adscritas a ministerios.
La reforma de la Ley Orgánica de la Administración Pública, vía Ley Habilitante el 15 de julio de 2008, las reconoce como una "novedad legislativa" y las define como organismo de ejecución de políticas públicas para la satisfacción de necesidades fundamentales y urgentes de la población. Sin embargo, no las norma ni establece mecanismos de rendición de cuentas.
La Fundación Misión Barrio Adentro fue la que más dinero recibió, con 841,5 millones de bolívares (29,8%); luego, la Misión Madres del Barrio Josefa Joaquina Sánchez, con 713,2 millones de bolívares (25,2%); y en tercer lugar, la Fundación Misión Sucre con 495 millones de bolívares (17,5%). Le sigue la Fundación Samuel Robinson con 301,8 millones de bolívares (10,7%) y para el resto de las misiones asignaron 474,7 millones de bolívares (16,8%).
Los tres planes sociales que seguirán ejecutándose por órganos distintos al Despacho de la Presidencia son la Misión Alimentación, dependiente del Ministerio de Alimentación y que recibió 2,7 millardos de bolívares; y las misiones José Gregorio Hernández y Niños y Niñas del Barrio, que dependen del Ministerio de las Comunas y Protección Social, que recibieron en conjunto 155,9 millones de bolívares.
En la Ley de Presupuesto 2010 dice claramente que la directriz estratégica que justifica los recursos para las misiones es la "construcción de la suprema felicidad". Lo complicado, en todo caso, no sería construirla, sino auditarla.
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