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jueves, 19 de marzo de 2020
CUADERNO DE BITÁCORA
Varios días atrás, movilización de los partidarios oficialistas. Recorrido por Caracas. De repente, desde la avenida San Martín a la avenida Páez, una masa grande de motocicletas (¿200?), tomaron el asfalto con banderas alusivas. Tomamos las fotografías a la distancia. No obstante, un motorizado se acercó para que el parrillero trátase de arrancar el telefono; otro, a mediana velocidad, gritó que los estaban fotografiando. No será la primera vez. Todavía no estaba la cuarentena por el coronavirus. Había una mayor afluencia de personas en la calle. ¿Todos armados? No sabemos, pero - seguramente - los habrá y muy bien. En todo caso, el recorrido es de dueños de los espacios púlicos. La unidad autobusera ("Yutong"), no es precisamente de uso público y masivo, pues, sólo excepcionalmente aparecen la ruta de transportación para cualquiera que desee tomarlos.
(LB)
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miércoles, 29 de enero de 2020
QUEDA LA IMPRONTA
Colectivos lanzaron orina y heces fecales a periodistas que cubrían protesta de maestros en la plaza Bolívar de Caracas
Los trabajadores de la prensa se defendieron y huyeron del lugar ante este nuevo ataque contra los medios venezolanos.
Colectivos del régimen de Nicolás Maduro agredieron a un grupo de periodistas que se encontraba cubriendo la protesta de maestros convocada para este miércoles en la plaza Bolívar de Caracas.
A los trabajadores de la prensa les lanzaron orina y heces fecales, denunció el periodista Luis Gonzalo Pérez por Twitter.
En el lugar de la manifestación se encontraban al menos cinco equipos de diferentes medios de comunicación.
«Colectivos y seguidores del madurismo persiguieron, acorralaron y golpearon a varios miembros de la prensa. Ellos daban cobertura a la manifestación por el Día del Maestro en los alrededores de la plaza Bolívar de Caracas», reclamó el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa.
Los periodistas se defendieron y huyeron del lugar ante esta nueva agresión contra la prensa venezolana.
El Colegio Nacional de Periodistas registró ataques en este lugar especialmente contra Luis Gonzalo Pérez de NTN24 y Rubens Di Prado de CNVE24.
Otro grupo de comunicadores también fue agredido en los alrededores de la Asamblea Nacional. Los medios se encontraban siguiendo a la comisión de diputados que intentaba llegar al Palacio Federal Legislativo, cuando un grupo de colectivos los emboscaron con piedras, palos y disparos.
Los vehículos en los que viajaban los parlamentarios muestran los daños que ocasionaron los delincuentes.
Carlos Berrizbeitia, segundo vicepresidente de la Asamblea Nacional, denunció que los colectivos armados atentaron contra sus vidas.
Fotgrafíao: @yonygiltorres
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domingo, 22 de abril de 2018
VIEJA ADVERTENCIA O CONTRASEÑA
Memorandum
Luis Barragán
Hace más de un año, el país inició una de las más prolongadas y heroicas jornadas de protesta contra la dictadura. Empequeñecidas las calles y avenidas para elevar su testimonio, la ciudadanía hizo suyas las principales autopistas en una abierta y – ante todo – pacífica manifestación de rechazo que fue, desmedida y ferozmente, respondida por Maduro Maduros.
Lo curioso es que todavía hay paredes en la ciudad capital que exhiben un temprano llamado a la violencia represiva, profundizando en el insólito deterioro de una urbe que fue, décadas atrás, más amable y segura que ahora. Tinta obstinada, en las cercanías de la sede parlamentaria, los muros están sellados por la estampa de un soldado, rodilla en tierra, disparando su arma, con la leyenda “Los colectivos toman Caracas en defensa de la ¡revolución!”.
Habituados a las agresiones físicas, visuales y verbales del oficialismo, pocas veces reparamos que, uno o dos meses antes de abrirse las protestas, a la vista de todos, masivamente, la propaganda de guerra había saturado las calles caraqueñas. Fue una deliberada y clarísima advertencia, luego cumplida, con la sangre de numerosos jóvenes.
A veces, nos preguntamos si los servicios de (contra) inteligencia olfateaban, además, la magnitud de los eventos y permitieron o auspiciaron esas pintas, sirviendo de contraseña. O fue una actividad espontánea, corporativa, casual, autorizados a hacer o que les venga en gana.
Los muros de la ciudad, por muy estación del metro que fuese, todavía están manchados con las evidencias guerreristas. Un grafiterismo que se convierte en confesión de un proceder inhumano, recordémoslo.
Fotografías: LB, estación Pedrera (Caracas, 13/04/2018).
22 y 23/04/2018:
http://www.ventevenezuela.org/2018/04/23/memorandum-por-luis-barragan/
http://guayoyoenletras.net/2018/04/22/memorandum/
Luis Barragán
Hace más de un año, el país inició una de las más prolongadas y heroicas jornadas de protesta contra la dictadura. Empequeñecidas las calles y avenidas para elevar su testimonio, la ciudadanía hizo suyas las principales autopistas en una abierta y – ante todo – pacífica manifestación de rechazo que fue, desmedida y ferozmente, respondida por Maduro Maduros.
Lo curioso es que todavía hay paredes en la ciudad capital que exhiben un temprano llamado a la violencia represiva, profundizando en el insólito deterioro de una urbe que fue, décadas atrás, más amable y segura que ahora. Tinta obstinada, en las cercanías de la sede parlamentaria, los muros están sellados por la estampa de un soldado, rodilla en tierra, disparando su arma, con la leyenda “Los colectivos toman Caracas en defensa de la ¡revolución!”.
Habituados a las agresiones físicas, visuales y verbales del oficialismo, pocas veces reparamos que, uno o dos meses antes de abrirse las protestas, a la vista de todos, masivamente, la propaganda de guerra había saturado las calles caraqueñas. Fue una deliberada y clarísima advertencia, luego cumplida, con la sangre de numerosos jóvenes.
A veces, nos preguntamos si los servicios de (contra) inteligencia olfateaban, además, la magnitud de los eventos y permitieron o auspiciaron esas pintas, sirviendo de contraseña. O fue una actividad espontánea, corporativa, casual, autorizados a hacer o que les venga en gana.
Los muros de la ciudad, por muy estación del metro que fuese, todavía están manchados con las evidencias guerreristas. Un grafiterismo que se convierte en confesión de un proceder inhumano, recordémoslo.
Fotografías: LB, estación Pedrera (Caracas, 13/04/2018).
22 y 23/04/2018:
http://www.ventevenezuela.org/2018/04/23/memorandum-por-luis-barragan/
http://guayoyoenletras.net/2018/04/22/memorandum/
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Luis Barragán
sábado, 7 de abril de 2018
DE LA EMBOSCADA DE OPINIÓN Y DE CALLE
Esequibo: la vocación pública de un problema (y una nota adicional)
Luis Barragán
Convengamos, los más variados y graves problemas que nos aquejan, sobresaturándonos, por la hábil maniobra oficial que no le dispensa ni acepta visado alguno, tienden a reducirse a los de la más inmediata y literal supervivencia. Distintos estudios de opinión, por interesados que fuesen, avalan la premisa.
El problema o, mejor, el problemario esequibano, incluso, relegado por la propia escolaridad en un país en el que ya no sorprenden los niveles de deserción de las aulas, no encuentra una mejor sintonía, como ocurre con los índices de desempleo real o de muertes violentas. Se impone la escasez o inexistencia de los alimentos y medicamentos, seguido por la del dinero en efectivo, tan conveniente a la dictadura para relegar los restantes asuntos, diluyéndolos.
Aclaremos, asuntos que no pierden importancia, sino la debida y mayor atención, excepto que sean puntualmente asociados a una tragedia, como la ocurrida en el complejo petroquímico de Amuay. Siguiendo el ejemplo, en décadas anteriores, el libre desenvolvimiento de la opinión pública, permitió segmentar y digerir simultáneamente los más diversos temas y, aunque la producción o la comercialización petrolera no ostentaran una elevada jerarquía, no significaba pérdida alguna de su natural importancia y solían competir por un cupo en la primera plana de la prensa escrita.
No hay duda, el Esequibo es algo más que un tópico. Y son tan consecutivos los fracasos de la dictadura que, por interés propio, ha deseado una subestimación cada vez más generalizada de la reclamación. Voluntariamente o no, frente a las más persistentes y corajudas, hay voces también expertas que callan, evaden o inhiben una opinión propia, oportuna y valedera, golpeando la misma vocación pública del problema o problemario: a lo sumo, prefieren resumir las posturas ajenas y distribuirlas por correo electrónico, antes que exponerse; insistir en sus viejas tesis, negándose a un enfoque actualizador de asunto; celebrar la promoción académica o gremial de carácter nacional o internacional, reduciendo a una conversación privada y casual aquellas observaciones jurídicas, judiciales o procesales que concitan la remisión del caso a la Corte Internacional de Justicia; en fin, pasar agachados.
Una nota adicional
Es de suponer, la candidatura de Henry Falcón es conveniente para Nicolás Maduro, a objeto de legitimar la trampa electoral, por lo que menos se entienden actos de agresión como el Catia, llevando a terapia intensiva al diputado Teodoro Campos que ojalá pronto se restablezca. Y por lo que más se entiende la naturaleza íntima de esta dictadura que coloca la suerte de los venezolanos en manos de sus paramilitares, los llamados colectivos armados, ayudándonos a comprender aún más la cotidianidad de los cubanos sometidos al arbitrio del partido único y de sus comités de defensa.
Fotografía: LB, junto a Jorge Fuguet, el entonces alcalde Gerardo Blyde, Leomagno Flores y Daniel Merchán, en el acto de renombramiento de la Avenida Principal de La Guirita por Esequibo (Baruta, 02/02/2016). Cfr.:http://lbarragan.blogspot.com/2016/02/breve-version.html
08/04/2018:
https://www.lapatilla.com/site/2018/04/08/esequibo-la-vocacion-publica-de-un-problema-y-una-nota-adicional-por-luis-barragan/
https://venezuelaunida.com/esequibo-la-vocacion-publica-de-un-problema-y-una-nota-adicional-por-luis-barragan/
https://www.scoopnest.com/es/amp/user/la_patilla/983531544156475392
Luis Barragán
Convengamos, los más variados y graves problemas que nos aquejan, sobresaturándonos, por la hábil maniobra oficial que no le dispensa ni acepta visado alguno, tienden a reducirse a los de la más inmediata y literal supervivencia. Distintos estudios de opinión, por interesados que fuesen, avalan la premisa.
El problema o, mejor, el problemario esequibano, incluso, relegado por la propia escolaridad en un país en el que ya no sorprenden los niveles de deserción de las aulas, no encuentra una mejor sintonía, como ocurre con los índices de desempleo real o de muertes violentas. Se impone la escasez o inexistencia de los alimentos y medicamentos, seguido por la del dinero en efectivo, tan conveniente a la dictadura para relegar los restantes asuntos, diluyéndolos.
Aclaremos, asuntos que no pierden importancia, sino la debida y mayor atención, excepto que sean puntualmente asociados a una tragedia, como la ocurrida en el complejo petroquímico de Amuay. Siguiendo el ejemplo, en décadas anteriores, el libre desenvolvimiento de la opinión pública, permitió segmentar y digerir simultáneamente los más diversos temas y, aunque la producción o la comercialización petrolera no ostentaran una elevada jerarquía, no significaba pérdida alguna de su natural importancia y solían competir por un cupo en la primera plana de la prensa escrita.
No hay duda, el Esequibo es algo más que un tópico. Y son tan consecutivos los fracasos de la dictadura que, por interés propio, ha deseado una subestimación cada vez más generalizada de la reclamación. Voluntariamente o no, frente a las más persistentes y corajudas, hay voces también expertas que callan, evaden o inhiben una opinión propia, oportuna y valedera, golpeando la misma vocación pública del problema o problemario: a lo sumo, prefieren resumir las posturas ajenas y distribuirlas por correo electrónico, antes que exponerse; insistir en sus viejas tesis, negándose a un enfoque actualizador de asunto; celebrar la promoción académica o gremial de carácter nacional o internacional, reduciendo a una conversación privada y casual aquellas observaciones jurídicas, judiciales o procesales que concitan la remisión del caso a la Corte Internacional de Justicia; en fin, pasar agachados.
Una nota adicional
Es de suponer, la candidatura de Henry Falcón es conveniente para Nicolás Maduro, a objeto de legitimar la trampa electoral, por lo que menos se entienden actos de agresión como el Catia, llevando a terapia intensiva al diputado Teodoro Campos que ojalá pronto se restablezca. Y por lo que más se entiende la naturaleza íntima de esta dictadura que coloca la suerte de los venezolanos en manos de sus paramilitares, los llamados colectivos armados, ayudándonos a comprender aún más la cotidianidad de los cubanos sometidos al arbitrio del partido único y de sus comités de defensa.
Fotografía: LB, junto a Jorge Fuguet, el entonces alcalde Gerardo Blyde, Leomagno Flores y Daniel Merchán, en el acto de renombramiento de la Avenida Principal de La Guirita por Esequibo (Baruta, 02/02/2016). Cfr.:http://lbarragan.blogspot.com/2016/02/breve-version.html
08/04/2018:
https://www.lapatilla.com/site/2018/04/08/esequibo-la-vocacion-publica-de-un-problema-y-una-nota-adicional-por-luis-barragan/
https://venezuelaunida.com/esequibo-la-vocacion-publica-de-un-problema-y-una-nota-adicional-por-luis-barragan/
https://www.scoopnest.com/es/amp/user/la_patilla/983531544156475392
domingo, 7 de mayo de 2017
LUTO
Los colectivos que defienden a Maduro
Andreína Mujica
La carta del maestro Carlos Cruz Diez devuelve fuerzas perdidas, nos muestra la Venezuela que hay que recobrar, exhorta a la reflexión y a la elaboración de nuevos discursos, es un filósofo del arte y del oficio de vivir, hasta la indolencia de Dudamel –que hacía naufragar tanto talento entre ego y cobardia– ha sucumbido y ha presentado una carta clara después del vídeo ambiguo como Papa en Vaticano
En 1992, Belinda, una estudiante de Trabajo Social se encontraria con la muerte de la mano de un policía metropolitano
El año 1992 lucia alarmantemente tranquilo en relación a lo que seríamos 20 años más adelante. En la Universidad Central religiosamente, cada jueves, había manifestación en las puertas de Plaza Venezuela. Belinda, una estudiante de Trabajo Social hallaría la muerte de la mano de un policía metropolitano que le disparó una metra dejándola prácticamente vegetal. La Universidad colapsó, nos invadió una tristeza acompañada de una impotencia que parecía interminable.
Una joven de 20 años había perdido la vida en una protesta estudiantil, habría podido ser yo o peor aún alguno de los amigos que estaban a mi lado. Cargamos su féretro, fuimos un solo grito silencioso en su despedida. Pensamos que esto no podía ser peor, un caso como este nunca más volvería a repetirse, nosotros juramos no olvidar a Belinda, de hecho hay una placa en Trabajo Social en homenaje a su trágica y temprana muerte.
Quedamos en pañales. ¿Cuántas veces Belinda en está dictadura cínica y perversa? Ha quedado claro que NUNCA MAS un militar en el poder, esto es lo mínimo que hemos aprendido y, sin embargo, seguimos rogando que así sea, cada mañana y a cada instante.
Dicen que un buen estratega se adelanta dos pasos a su enemigo. ¿La oposición, llámese MUD, diputados, alcaldes, etc, tiene esto claro? Los soldados, los guardias nacionales, la policía bolivariana, los colectivos no son venezolanos, no pertenecen a mi país, unos serán cubanos entrenados para aniquilarnos y otros el mentado «hombre nuevo hecho en revolución», pero no representan Venezuela, eso es seguro.
Estos años nos han enseñado que periodistas como Fernando Del Rincón o un entrevistador como Jaime Bayly tienen una venezolanidad insospechada, Almagro está tan comprometido que uno cree haber tenido clases con él en las aulas de la UCV. Pero esto no basta. Si bien fuimos «inoculados» por un surtido grupo de cubanos entrenados para matar, urge que integrantes de las Fuerzas Armadas defiendan lo que juraron defender, saquen fuerza y el coraje suficiente para enfrentar a este ejército sanguinario que está asesinando a la gente a cuenta gotas y con perversion. No son colectivos, son paramilitares enfermos.
VAN 39
Juan Pablo Pernalete le explotaron el pecho; Angel Enrique, un joven de 25 años, nadador, deportista lo desmembraron en la autopista
A Juan Pablo Pernalete le explotaron el pecho, Angel Enrique, un joven de 25 años, nadador, deportista lo desmembraron en la autopista, el fotógrafo de 19 años que fue pisado por una tanqueta, no una sino dos veces y un milagro lo tiene con vida. La estudiante en San Cristóbal quedó como un dibujo inerte sobre el pavimento, el joven músico no tocará más el violin porque le quitaron la vida de un tiro en el cuello, cientos de personas tienen sus cuerpos marcados con lesiones de perdigones, balas que pasando surcaron extremidades, la firma de Chávez son las quemaduras de segundo y tercer grados de los manifestantes, el chavismo tomó un camino sin retorno posible, el horror, la perversión, la crueldad.
Como si estuviésemos en el siglo XVIII, el vídeo de un PNB disparando con tal efervescencia que atina al cuello de su compañero es tan sólo una muestra del afán por apretar el gatillo cuantas veces sea posible sin mirar consecuencias.
La señora portuguesa que se para ante la tanqueta, el cuerpo desnutrido y desnudo de aquel que parecía un Cristo rogando biblia en mano que pararan de gasear a la manifestación, el chico que toma un cuatro y anima a no claudicar con la fuerza de la convicción, la toma que se repite como si de un lopper se tratara de un estudiante armado con un pañuelo tomando en sus manos una bomba lacrimógena y devolviéndola a sus agresores sin miedo, todos y cada uno se van convirtiendo en suerte de íconos de lucha, pero, ¿hasta cuándo veremos bailar a Maduro?
La carta de Cruz Diez devuelve fuerzas perdidas, nos muestra la Venezuela que hay que recobrar, exhorta a la reflexión
Tiene que haber estrategia, fechas aproximadas, medidas a tomar, acciones que sorprendan a los opresores. La carta del maestro Carlos Cruz Diez a sus 94 años devuelve fuerzas perdidas, nos muestra la Venezuela que hay que recobrar, exhorta a la reflexión y a la elaboración de nuevos discursos, es un filósofo del arte y del oficio de vivir, hasta la indolencia de Dudamel que hacía naufragar tanto talento entre ego y cobardia ha sucumbido y ha presentado una carta clara después del vídeo ambiguo como Papa en Vaticano.
Toca trabajar por etapas, pero estar preparados para las que se avecinan. Saldremos de esto con honor y cicatrices. Seremos mapa nuevo de país, ni IV ni V, una nueva Venezuela debe nacer. El chavismo debe ser sepultado, no los manifestantes.
Fuente:
http://actualy.es/protestas-2017-estrategias-discursos-urgencia/
Andreína Mujica
La carta del maestro Carlos Cruz Diez devuelve fuerzas perdidas, nos muestra la Venezuela que hay que recobrar, exhorta a la reflexión y a la elaboración de nuevos discursos, es un filósofo del arte y del oficio de vivir, hasta la indolencia de Dudamel –que hacía naufragar tanto talento entre ego y cobardia– ha sucumbido y ha presentado una carta clara después del vídeo ambiguo como Papa en Vaticano
En 1992, Belinda, una estudiante de Trabajo Social se encontraria con la muerte de la mano de un policía metropolitano
El año 1992 lucia alarmantemente tranquilo en relación a lo que seríamos 20 años más adelante. En la Universidad Central religiosamente, cada jueves, había manifestación en las puertas de Plaza Venezuela. Belinda, una estudiante de Trabajo Social hallaría la muerte de la mano de un policía metropolitano que le disparó una metra dejándola prácticamente vegetal. La Universidad colapsó, nos invadió una tristeza acompañada de una impotencia que parecía interminable.
Una joven de 20 años había perdido la vida en una protesta estudiantil, habría podido ser yo o peor aún alguno de los amigos que estaban a mi lado. Cargamos su féretro, fuimos un solo grito silencioso en su despedida. Pensamos que esto no podía ser peor, un caso como este nunca más volvería a repetirse, nosotros juramos no olvidar a Belinda, de hecho hay una placa en Trabajo Social en homenaje a su trágica y temprana muerte.
Quedamos en pañales. ¿Cuántas veces Belinda en está dictadura cínica y perversa? Ha quedado claro que NUNCA MAS un militar en el poder, esto es lo mínimo que hemos aprendido y, sin embargo, seguimos rogando que así sea, cada mañana y a cada instante.
Dicen que un buen estratega se adelanta dos pasos a su enemigo. ¿La oposición, llámese MUD, diputados, alcaldes, etc, tiene esto claro? Los soldados, los guardias nacionales, la policía bolivariana, los colectivos no son venezolanos, no pertenecen a mi país, unos serán cubanos entrenados para aniquilarnos y otros el mentado «hombre nuevo hecho en revolución», pero no representan Venezuela, eso es seguro.
Estos años nos han enseñado que periodistas como Fernando Del Rincón o un entrevistador como Jaime Bayly tienen una venezolanidad insospechada, Almagro está tan comprometido que uno cree haber tenido clases con él en las aulas de la UCV. Pero esto no basta. Si bien fuimos «inoculados» por un surtido grupo de cubanos entrenados para matar, urge que integrantes de las Fuerzas Armadas defiendan lo que juraron defender, saquen fuerza y el coraje suficiente para enfrentar a este ejército sanguinario que está asesinando a la gente a cuenta gotas y con perversion. No son colectivos, son paramilitares enfermos.
VAN 39
Juan Pablo Pernalete le explotaron el pecho; Angel Enrique, un joven de 25 años, nadador, deportista lo desmembraron en la autopista
A Juan Pablo Pernalete le explotaron el pecho, Angel Enrique, un joven de 25 años, nadador, deportista lo desmembraron en la autopista, el fotógrafo de 19 años que fue pisado por una tanqueta, no una sino dos veces y un milagro lo tiene con vida. La estudiante en San Cristóbal quedó como un dibujo inerte sobre el pavimento, el joven músico no tocará más el violin porque le quitaron la vida de un tiro en el cuello, cientos de personas tienen sus cuerpos marcados con lesiones de perdigones, balas que pasando surcaron extremidades, la firma de Chávez son las quemaduras de segundo y tercer grados de los manifestantes, el chavismo tomó un camino sin retorno posible, el horror, la perversión, la crueldad.
Como si estuviésemos en el siglo XVIII, el vídeo de un PNB disparando con tal efervescencia que atina al cuello de su compañero es tan sólo una muestra del afán por apretar el gatillo cuantas veces sea posible sin mirar consecuencias.
La señora portuguesa que se para ante la tanqueta, el cuerpo desnutrido y desnudo de aquel que parecía un Cristo rogando biblia en mano que pararan de gasear a la manifestación, el chico que toma un cuatro y anima a no claudicar con la fuerza de la convicción, la toma que se repite como si de un lopper se tratara de un estudiante armado con un pañuelo tomando en sus manos una bomba lacrimógena y devolviéndola a sus agresores sin miedo, todos y cada uno se van convirtiendo en suerte de íconos de lucha, pero, ¿hasta cuándo veremos bailar a Maduro?
La carta de Cruz Diez devuelve fuerzas perdidas, nos muestra la Venezuela que hay que recobrar, exhorta a la reflexión
Tiene que haber estrategia, fechas aproximadas, medidas a tomar, acciones que sorprendan a los opresores. La carta del maestro Carlos Cruz Diez a sus 94 años devuelve fuerzas perdidas, nos muestra la Venezuela que hay que recobrar, exhorta a la reflexión y a la elaboración de nuevos discursos, es un filósofo del arte y del oficio de vivir, hasta la indolencia de Dudamel que hacía naufragar tanto talento entre ego y cobardia ha sucumbido y ha presentado una carta clara después del vídeo ambiguo como Papa en Vaticano.
Toca trabajar por etapas, pero estar preparados para las que se avecinan. Saldremos de esto con honor y cicatrices. Seremos mapa nuevo de país, ni IV ni V, una nueva Venezuela debe nacer. El chavismo debe ser sepultado, no los manifestantes.
Fuente:
http://actualy.es/protestas-2017-estrategias-discursos-urgencia/
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Represión
sábado, 6 de mayo de 2017
PATENTE DE CORSO
EL UNIVERSAL, Caracas, 6 de mayo de 2017
Los ataques armados
Francisco Olivares
Durante la noche del jueves volvieron a salir los colectivos armados, o paramilitares del Gobierno en Naguanagua, estado Carabobo, y en algunas urbanizaciones de Barquisimeto en donde se presentaban protestas. Esta vez los ataques han sido más directos, con disparos de armas de fuego contra la población civil y las residencias.
El destrozo de propiedades y vehículos, robo y el ataque seleccionado contra manifestantes ha venido ocurriendo casi diariamente como el ocurrido en El Llanito, La Urbina y El Paraíso en Caracas. Pero los ataques directos con armas de fuego indican la escalada armada de estos grupos que actúan sin ningún impedimento legal de parte de alguna autoridad que pueda frenar sus ataques indiscriminados.
De acuerdo al recuento que hemos realizado sobre la represión que se ha desatado contra las manifestaciones desde el 4 de abril al 3 de mayo encontramos que hay 16 fallecidos que han sido asesinados a manos de grupos armados desconocidos o colectivos oficialistas que operan con resguardo de autoridades militares y policiales.
Pero lo que hay que destacar es que ningún miembro de alguno de estos colectivos armados ha sido imputado por homicidio a diferencia de siete guardias nacionales y 3 policías uniformados que se encuentran imputados o en proceso de investigación.
Si bien en los últimos días la represión oficial uniformada ha sido más severa, con disparos de escopeta a “quema ropa” contra manifestantes y ataques a jóvenes que ya están heridos tratando de escapar de la represión, el asesinato directo ocurrido especialmente durante las noches, proviene de estos grupos armados que actúan con total impunidad.
Ello revela cómo el Gobierno se deslinda de los asesinatos, por un lado imputando a algunos uniformados en casos abiertamente evidentes y por el otro utilizando a grupos armados no identificados ante los cuales ocultan su responsabilidad directa.
Se trata pues de un mecanismo que les permite atacar a la población civil a la vez de deslindarse de cualquier homicidio que pueda ser considerado una violación a los derechos Humanos en un juicio internacional.
Como lo ha descrito el criminalista Mármol García: “es pueblo contra pueblo y no uniformados contra población civil”. Y cuando hay exceso pues se sacrifica a unos cuantos uniformados.
Es de destacar que los colectivos armados atacan principalmente durante la noche en urbanismos donde suele haber protesta y en donde los llamados “cooperantes” han suministrado información sobre líderes de la comunidad u opositores residentes en esos condominios.
Los cooperantes actúan diariamente dentro de las manifestaciones, identifican y se mezclan entre los opositores y transmiten esa información a sus jefes. Por ejemplo en la plaza Altamira y en otros sitios emblemáticos opositores de varias ciudades del país suelen pasar el día vigilando e interactuando con opositores, utilizar la gorra tricolor y en general no son estudiantes, son jóvenes de poco nivel cultural.
Fuente:
http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/los-ataques-armados_651333
Los ataques armados
Francisco Olivares
Durante la noche del jueves volvieron a salir los colectivos armados, o paramilitares del Gobierno en Naguanagua, estado Carabobo, y en algunas urbanizaciones de Barquisimeto en donde se presentaban protestas. Esta vez los ataques han sido más directos, con disparos de armas de fuego contra la población civil y las residencias.
El destrozo de propiedades y vehículos, robo y el ataque seleccionado contra manifestantes ha venido ocurriendo casi diariamente como el ocurrido en El Llanito, La Urbina y El Paraíso en Caracas. Pero los ataques directos con armas de fuego indican la escalada armada de estos grupos que actúan sin ningún impedimento legal de parte de alguna autoridad que pueda frenar sus ataques indiscriminados.
De acuerdo al recuento que hemos realizado sobre la represión que se ha desatado contra las manifestaciones desde el 4 de abril al 3 de mayo encontramos que hay 16 fallecidos que han sido asesinados a manos de grupos armados desconocidos o colectivos oficialistas que operan con resguardo de autoridades militares y policiales.
Pero lo que hay que destacar es que ningún miembro de alguno de estos colectivos armados ha sido imputado por homicidio a diferencia de siete guardias nacionales y 3 policías uniformados que se encuentran imputados o en proceso de investigación.
Si bien en los últimos días la represión oficial uniformada ha sido más severa, con disparos de escopeta a “quema ropa” contra manifestantes y ataques a jóvenes que ya están heridos tratando de escapar de la represión, el asesinato directo ocurrido especialmente durante las noches, proviene de estos grupos armados que actúan con total impunidad.
Ello revela cómo el Gobierno se deslinda de los asesinatos, por un lado imputando a algunos uniformados en casos abiertamente evidentes y por el otro utilizando a grupos armados no identificados ante los cuales ocultan su responsabilidad directa.
Se trata pues de un mecanismo que les permite atacar a la población civil a la vez de deslindarse de cualquier homicidio que pueda ser considerado una violación a los derechos Humanos en un juicio internacional.
Como lo ha descrito el criminalista Mármol García: “es pueblo contra pueblo y no uniformados contra población civil”. Y cuando hay exceso pues se sacrifica a unos cuantos uniformados.
Es de destacar que los colectivos armados atacan principalmente durante la noche en urbanismos donde suele haber protesta y en donde los llamados “cooperantes” han suministrado información sobre líderes de la comunidad u opositores residentes en esos condominios.
Los cooperantes actúan diariamente dentro de las manifestaciones, identifican y se mezclan entre los opositores y transmiten esa información a sus jefes. Por ejemplo en la plaza Altamira y en otros sitios emblemáticos opositores de varias ciudades del país suelen pasar el día vigilando e interactuando con opositores, utilizar la gorra tricolor y en general no son estudiantes, son jóvenes de poco nivel cultural.
Fuente:
http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/los-ataques-armados_651333
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Colectivos armados,
Francisco Olivares,
Paramilitares,
Represión
domingo, 26 de marzo de 2017
NEGAR EL PAN DE CADA DÍA
El pan de la avenida Baralt (y una nota sísmica)
Luis Barragán
Los hay equivalentes y peores en el resto del país, aunque la vitrina caraqueña los jerarquiza. Casos, como el que aún ocurre en la avenida Baralt, no pueden pasar por debajo de una mesa sobresaturada – real y artificialmente - de noticias.
La expropiación o quién sabe cuál asiento jurídico pueda tener la ocupación de una panadería, en este remolino gubernamental de abusos que nunca lo necesita, suscitó la protesta de los vecinos que la saben mejor en manos privadas que en las de los colectivos armados que, por cierto, pelean entre sí por el control y la realización de la mercadería – nunca ha dejado de ser eso, mercancía – alimentaria. Y éstos, intentando silenciarlos, amedrentándolos, destacan a sus figuras más temibles, tildados de “locos” al empistolarse en defensa de Maduro Moros o cualesquiera pretextos que confirman la patente de corso de la que literalmente disfrutan.
Parece innecesario que el vecindario explique y desarrolle su postura, invocando el principio del destino universal de los bienes, porque cala muy profundo el convencimiento de que la propiedad del Estado, por llamar de alguna manera la arbitraria confiscación de la panadería, empeora la situación que amargamente sufre. Valga acotar, esta semana, los muchachos de Vente Venezuela, además de declarar, nuevamente concurrieron a la sede de un tal superintendente socio-económico que acusó al partido de sabotear las colas del pan, dizque fruto de una conspiración: el mequetrefe en cuestión, presumimos que arbitrando un cupo para sí y los colectivos en pugna, en ese deplorable tráfico mercantil de la miseria, no ha respondido en torno a la economía del pan que ha magistralmente colapsado (fuere de trigo, maíz o yuca).
Quienes habitan la parte norte de la avenida Baralt, por muchas décadas, importando poco la cercanía a la sede del poder ejecutivo en el ámbito común de la inseguridad personal, exponen con claridad una convicción de la Venezuela post-rentista: el trabajo es la única palanca para acceder a una superior calidad de vida, generando prosperidad, subrayando que la propiedad privada apunta mejor al destino universal de los bienes que esa subasta permanente de lo poco que se tiene, en beneficio de los privilegiados del poder. Habitantes que, por casi dos décadas, sufren los desmanes del hampa común, al alimón con la violencia política aún en sus más distraídas vertientes.
Curiosamente, la recepción de las bolsas del CLAP ha sido difícil, porque los socialistas en boga aseguran que la avenida es cuna de una clase media alta, según el caprichoso criterio de sus sabios administradores. Indicio demasiado incierto que, sugerida la lucha de clases como motor de la historia, pero jamás asumida y explicada por los que propugnan un modelo que trituró y tritura todavía a la clase obrera, nos ha convertido en rehenes de los peores y más improvisados marxistas de la historia venezolana.
Acotemos, los CLAP de una ilegitimidad e ilicitud irrefutable, cuales comités de defensa de la revolución a la cubana que juegan con el estómago ajeno y, además, soportes de la sociedad de sapos o soplones a la que aspira el régimen, diplomándolos al perfeccionarse con sendos cursos, a la postre mejorando en las artes de la extorsión, ahora constituyen una marca del “modelo”. A la vez que Maduro Moros los exalta, obviando la radical inconstitucionalidad de su propia conformación, creyéndolos cotizados en la comunidad internacional como una ingeniosa solución que llegará formalmente a monopolizar hasta los medicamento, reconoce y pide a la ONU la ayuda humanitaria tan urgida por la población, pero negada por otros canales, recordando la célebre confiscación del acopio de medicinas y suplementos alimenticios de Caritas.
Una nota sísmica
En fecha 13/06/16, sugerimos la necesidad de celebrar una campaña ciudadana de prevención ante la posibilidad de padecer las consecuencias de uno o varios movimientos sísmicos (http://www.lapatilla.com/site/2016/06/13/luis-barragan-sismicidad/). Quizá una casualidad, el gobierno nacional la auspició y, en fecha 28/06/16, fijamos postura al respecto (https://www.lapatilla.com/site/2016/06/28/diputado-barragan-la-mania-protagonica-de-maduro-se-impone-ante-las-emergencias-que-el-ha-creado/), evaluando inmediatamente, dos días después, la fracasada iniciativa (http://www.lapatilla.com/site/2016/06/30/diputado-barragan-maduro-debe-motivar-suficientemente-la-promocion-de-los-mas-altos-grados-militares/).
Recientemente, el Centro al Servicio de la Acción Popular (Cesap), llama la atención respecto a la importancia de celebrar tales jornadas (http://redsoc.org.ve/author/cesap). No somos “pájaros de mal agüero, pero lo peor que nos puede ocurrir es que nos sorprendan aquellos eventos naturales para los cuales no estamos elementalmente preparados.
Próximos a conmemorar el medio siglo del último terremoto acaecido en Caracas, mal podemos soslayar las precauciones a tomar frente a la eventualidad de un acontecimiento semejante, e – incluso – la rápida revisión de la prensa de entonces, revela la existencia de reportajes que advertían la precariedad de las edificaciones urbanas. Reportajes como el de Mariahé Pabón, con fotografías de Villa, alertaron sobre el agrietamiento y destrucción de casas en urbanizaciones como El Paraíso y Prados del Este (El Nacional, Caracas, 23/04/1967), consabida la preocupación por los inmuebles ubicados en los sectores populares, aunque el desplome más evidente fue el de las edificaciones más costosas, en Los Palos Grandes y en la Caraballeda del otrora Departamento Vargas.
Gráficas: LB, (03/17). La primera, un vistazo a la panadería de la Baralt en cuestión: y, la segunda,una pieza de Sigfredo Chacón.
27/03/2017:
https://www.lapatilla.com/site/2017/03/27/luis-barragan-el-pan-de-la-avenida-baralt-y-una-nota-sismica/
http://www.hoyenvenezuela.com/2017/03/27/luis-barragan-el-pan-de-la-avenida-baralt-y-una-nota-sismica/
http://www.scoopnest.com/es/user/NoticiasVenezue/846316748265656321
http://noticiasvenezuela.info/2017/03/luis-barragan-el-pan-de-la-avenida-baralt-y-una-nota-sismica/
http://informate365.com.ve/luis-barragan-el-pan-de-la-avenida-baralt-y-una-nota-sismica/
Luis Barragán
Los hay equivalentes y peores en el resto del país, aunque la vitrina caraqueña los jerarquiza. Casos, como el que aún ocurre en la avenida Baralt, no pueden pasar por debajo de una mesa sobresaturada – real y artificialmente - de noticias.
La expropiación o quién sabe cuál asiento jurídico pueda tener la ocupación de una panadería, en este remolino gubernamental de abusos que nunca lo necesita, suscitó la protesta de los vecinos que la saben mejor en manos privadas que en las de los colectivos armados que, por cierto, pelean entre sí por el control y la realización de la mercadería – nunca ha dejado de ser eso, mercancía – alimentaria. Y éstos, intentando silenciarlos, amedrentándolos, destacan a sus figuras más temibles, tildados de “locos” al empistolarse en defensa de Maduro Moros o cualesquiera pretextos que confirman la patente de corso de la que literalmente disfrutan.
Parece innecesario que el vecindario explique y desarrolle su postura, invocando el principio del destino universal de los bienes, porque cala muy profundo el convencimiento de que la propiedad del Estado, por llamar de alguna manera la arbitraria confiscación de la panadería, empeora la situación que amargamente sufre. Valga acotar, esta semana, los muchachos de Vente Venezuela, además de declarar, nuevamente concurrieron a la sede de un tal superintendente socio-económico que acusó al partido de sabotear las colas del pan, dizque fruto de una conspiración: el mequetrefe en cuestión, presumimos que arbitrando un cupo para sí y los colectivos en pugna, en ese deplorable tráfico mercantil de la miseria, no ha respondido en torno a la economía del pan que ha magistralmente colapsado (fuere de trigo, maíz o yuca).
Quienes habitan la parte norte de la avenida Baralt, por muchas décadas, importando poco la cercanía a la sede del poder ejecutivo en el ámbito común de la inseguridad personal, exponen con claridad una convicción de la Venezuela post-rentista: el trabajo es la única palanca para acceder a una superior calidad de vida, generando prosperidad, subrayando que la propiedad privada apunta mejor al destino universal de los bienes que esa subasta permanente de lo poco que se tiene, en beneficio de los privilegiados del poder. Habitantes que, por casi dos décadas, sufren los desmanes del hampa común, al alimón con la violencia política aún en sus más distraídas vertientes.
Curiosamente, la recepción de las bolsas del CLAP ha sido difícil, porque los socialistas en boga aseguran que la avenida es cuna de una clase media alta, según el caprichoso criterio de sus sabios administradores. Indicio demasiado incierto que, sugerida la lucha de clases como motor de la historia, pero jamás asumida y explicada por los que propugnan un modelo que trituró y tritura todavía a la clase obrera, nos ha convertido en rehenes de los peores y más improvisados marxistas de la historia venezolana.
Acotemos, los CLAP de una ilegitimidad e ilicitud irrefutable, cuales comités de defensa de la revolución a la cubana que juegan con el estómago ajeno y, además, soportes de la sociedad de sapos o soplones a la que aspira el régimen, diplomándolos al perfeccionarse con sendos cursos, a la postre mejorando en las artes de la extorsión, ahora constituyen una marca del “modelo”. A la vez que Maduro Moros los exalta, obviando la radical inconstitucionalidad de su propia conformación, creyéndolos cotizados en la comunidad internacional como una ingeniosa solución que llegará formalmente a monopolizar hasta los medicamento, reconoce y pide a la ONU la ayuda humanitaria tan urgida por la población, pero negada por otros canales, recordando la célebre confiscación del acopio de medicinas y suplementos alimenticios de Caritas. Una nota sísmica
En fecha 13/06/16, sugerimos la necesidad de celebrar una campaña ciudadana de prevención ante la posibilidad de padecer las consecuencias de uno o varios movimientos sísmicos (http://www.lapatilla.com/site/2016/06/13/luis-barragan-sismicidad/). Quizá una casualidad, el gobierno nacional la auspició y, en fecha 28/06/16, fijamos postura al respecto (https://www.lapatilla.com/site/2016/06/28/diputado-barragan-la-mania-protagonica-de-maduro-se-impone-ante-las-emergencias-que-el-ha-creado/), evaluando inmediatamente, dos días después, la fracasada iniciativa (http://www.lapatilla.com/site/2016/06/30/diputado-barragan-maduro-debe-motivar-suficientemente-la-promocion-de-los-mas-altos-grados-militares/).
Recientemente, el Centro al Servicio de la Acción Popular (Cesap), llama la atención respecto a la importancia de celebrar tales jornadas (http://redsoc.org.ve/author/cesap). No somos “pájaros de mal agüero, pero lo peor que nos puede ocurrir es que nos sorprendan aquellos eventos naturales para los cuales no estamos elementalmente preparados.
Próximos a conmemorar el medio siglo del último terremoto acaecido en Caracas, mal podemos soslayar las precauciones a tomar frente a la eventualidad de un acontecimiento semejante, e – incluso – la rápida revisión de la prensa de entonces, revela la existencia de reportajes que advertían la precariedad de las edificaciones urbanas. Reportajes como el de Mariahé Pabón, con fotografías de Villa, alertaron sobre el agrietamiento y destrucción de casas en urbanizaciones como El Paraíso y Prados del Este (El Nacional, Caracas, 23/04/1967), consabida la preocupación por los inmuebles ubicados en los sectores populares, aunque el desplome más evidente fue el de las edificaciones más costosas, en Los Palos Grandes y en la Caraballeda del otrora Departamento Vargas.
Gráficas: LB, (03/17). La primera, un vistazo a la panadería de la Baralt en cuestión: y, la segunda,una pieza de Sigfredo Chacón.
27/03/2017:
https://www.lapatilla.com/site/2017/03/27/luis-barragan-el-pan-de-la-avenida-baralt-y-una-nota-sismica/
http://www.hoyenvenezuela.com/2017/03/27/luis-barragan-el-pan-de-la-avenida-baralt-y-una-nota-sismica/
http://www.scoopnest.com/es/user/NoticiasVenezue/846316748265656321
http://noticiasvenezuela.info/2017/03/luis-barragan-el-pan-de-la-avenida-baralt-y-una-nota-sismica/
http://informate365.com.ve/luis-barragan-el-pan-de-la-avenida-baralt-y-una-nota-sismica/
viernes, 24 de marzo de 2017
ATRILES PARA LA OTRA PÓLVORA
Propaganda de guerraLuis Barragán
Desde sus inicios, el régimen ha propagandizado los caseríos, pueblos y ciudades, como si no le bastase el creciente control hegemónico de los medios radiales, televisivos y periodísticos. No ha habido un solo centímetro de pared, segundo de transmisión o byte de navegación que no sea portador de un mensaje – obviamente – mesiánico que, por una parte, cuida de la ponzoñosa alusión del adversario; y, por otra, revela una gigantesca inversión de recursos, pobladas las nóminas del Estado de muralistas artesanales o digitales, por determinados e identificables períodos. Sin embargo, por la vía del contraste, ahora es que se hace más visible el fenómeno.
Siempre ha sido una propaganda de guerra, cónsona con un premeditado terrorismo psicológico, cuya visibilidad la alcanzamos en la medida que se hace demasiado evidente la responsabilidad del gobierno en el desastre que vivimos, sus explicaciones lucen manifiestamente absurdas y esgrime la violencia física y verbal, como única respuesta. Violencia que no sólo se concreta por la injustificada persecución y represión política, sino por las agresiones a la vida cotidiana, aparentemente gratuitas, que las ejemplifican los sucesivos e infructuosos actos de sustitución del billete de cien bolívares y la reciente satanización de los expendedores de pan, por no citar el brutal acontecimiento en el que se convierte cada incursión de la tristemente célebre OLP, sin que impida la multiplicación del hampa y, faltando poco, la expansión del hampa organizada.
Pocos días atrás, suspendida la segunda sesión de la semana de la Asamblea Nacional, previendo cualquier incidente al convocar Miraflores una de sus inútiles y raquíticas marchas, las adyacencias amanecieron con la estampa de una elocuencia desenfadada. “Los colectivos toman Caracas en defensa de la ¡revolución!”, refiere la leyenda para la silueta de un sujeto que, rodilla en tierra, empuña y apunta con un costosa arma.
La declaración de guerra, publicada cual Gaceta Oficial en los muros de las transitadas calles y avenidas, en las que los más desesperados hurgan en las destrozadas bolsas de basura, donde una madre resignada intenta alimentar a su niño, no es una más. Cada vez que se acerca la posibilidad de una sanción de la comunidad internacional por las prácticas feroces y antidemocráticas del gobierno venezolano, Nicolás Maduro amenaza con incendiar al país, sometiéndolo a eventos de consecuencias impredecibles, por lo que sus colaboradores lo interpretan inmediatamente con la campaña correspondiente.
La pieza comentada, responde a varios de los principios señalados por Arthur Ponsonby para la propaganda de guerra, de fácil ubicación en Wikipedia, pues, quienes proclaman una vocación de paz e inculpan al enemigo por alterarla, suelen promover la violencia como un hecho sagrado. Una mirada más atenta, nos impone de ciertas características típicas del fascismo que, al momento de escribir esta nota, inferimos de dos títulos que hemos conservado con los años, como el de la Bienal de Venecia (“Fotografía e información de guerra. España 1936-1939”) y el de Alexandre Cirici (“La estética del franquismo”), ambos editados por la meritoria editorial Gustavo Gili de Barcelona.
El sujeto en cuestión, no pasa hambre alguna y, acaso, oficial de las inconstitucionales Milicias Bolivarianas, tiene por costumbre una diaria cita con el gimnasio privado. De botas militares, brazalate apretado en el brazo izquierdo, descubierta la cabeza, tiene el dedo sobre el gatillo en un gesto de virilidad y obediencia que parece no coincidir con las actuaciones frecuentes de los célebres colectivos que privilegian a los reporteros de la prensa, además, preferiblemente mujeres, para despojarlos de sus cámaras y teléfonos celulares; toman literalmente por asalto las instalaciones de las universidades públicas; ordenan y las colas de “bachaqueriles” beneficios, o distribuir ventajosamente las bolsas de comida que los esconde en el eufemismo: CLAP.Los cómodos grafiteros del oficialismo, tupen las vías públicas, huérfanas del más elemental rayado para el tránsito automotor, con el cansando centellazo de una mano de pintura. Por lo pronto, aunque pueda alegarse el derecho a la libre expresión, dejemos constancia formal de la prohibición de la propaganda de guerra, según el artículo 57 de la Constitución.
20/03/2017:
http://www.noticierodigital.com/2017/03/luis-barragan-propaganda-de-guerra/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=63322
http://venezuela.shafaqna.com/ES/VE/748748
http://ccsnoticias.com.ve/opinion/luis-barragan-propaganda-de-guerra
Fotografías: LB (Caracas, 03/17). [Como puede observarse, la estampa de la guerra sucia derivada de los comicios parlamentarios de 2015, deja sus huellas también - traspapelándose - en una obra pública que, por cierto, fue atril de pulcritud].
domingo, 11 de diciembre de 2016
¿ALCANZA PARA TODOS?

La mesa de diálogo y el fallido
paro del transporte
Luis Barragán
Eficazmente didáctico, el fracaso
de la llamada mesa de diálogo abonó al esfuerzo que, por siempre, ha realizado
el régimen a objeto de promover la mutua desconfianza entre los venezolanos. El
desentendimiento o desencuentro que la sospecha recíproca genera, lo elevaría a
su deseada y obstinada vocación por el arbitraje estelar de todo conflicto o
discordia, incluso, cotidiana y circunstancial, pues, no otra es la mirada que
se da el Estado así mismo en el marco del socialismo sólo nominalmente de la
presente centuria.
Por consiguiente, no existe
discrepancia alguna que, al institucionalizarse, pueda solventar la palabra,
porque no tiene cabida – sencillamente – la razón intuida y esgrimida en los
espacios públicos. Únicamente, se impone la arbitraria decisión gubernamental
que, más de las veces, impotente, permite que los problemas se agraven hasta lo
indecible.
Las tarifas del transporte
público urbano, por ejemplo, resultan absolutamente insinceras, porque
ahora una golosina es seis u ocho veces
más cara que el costo de traslado de un pasajero, siendo antes dos o tres veces
más barata. Cierto, nos ilustra sobre la dislocación o desproporción inaudita
de los precios que el flagelo de la hiperinflación, nadie puede dudarlo, ha
traído, generada por un gobernó
irresponsable que incurre en la no menos insólita irresponsabilidad de culpar a
un conductor por el altísimo costo de la vida, chatarrizada la buseta que
apenas anda por la imposibilidad de acceder a los respuestos y, menos, a otro
vehículo actualizado.
Lo curioso es que, en este país,
cada vez que el gremio del transporte de pasajeros pedía un aumento de la
tarifa, todos los sectores temblaban ante el más tímido anuncio de un paro. Y
éste, obligaba al inmediato establecimiento de una mesa de negociaciones que,
además de sentar al gobierno, igualmente convocaba a las diferentes
organizaciones de usuarios para un intercambio de exigencias que lograba un
adecuado balance de acuerdo a los recursos disponibles, añadido el
cuestionamiento de la política económica oficial.
Hoy, no ocurre con la antigua
facilidad de antes o, mejor, es negada violentamente por el gobierno que
convierte toda protesta en un acto insurreccional. Siendo un gremio
tradicionalmente combativo, fue el testimonio que recibimos, los transportistas
temen, entre otros motivos, a la acción desenfrenada de los llamados colectivos
armados que, al menor asomo de un paro, están dispuestos a romper
impunemente – por lo menos – los vidrios
de las unidades de tan costosa reposición. Luego, la semejanza de los resultados
de la tal mesa de diálogo, no dista demasiado de la realidad política que
embarga a una sociedad sojuzgada en sus más cotidianas manifestaciones, a la
que se le prohíbe el uso de la razón.
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Mesa de diálogo,
Paro de transporte
domingo, 18 de septiembre de 2016
DEL FASCISMO QUE VIENE
Los “freikorps” del patio
Luis Barragán
Explorando la estantería, nos encontramos con un llamativo fenómeno histórico como el de los “freikorps”, ex – combatientes alemanes que no aceptaron la derrota en la primera guerra mundial, optando por las guerrillas en el Báltico por década y media después de concluida la gran contienda. Precursores del nazismo, dejaron sendos testimonios biográficos en los que destacaron aquellas percepciones y convicciones nada realistas de la derrota y sus causas, pero que se convirtieron y asimilaron a una realidad y a una patología políticas de gravísimas consecuencias.
La malévola conspiración de los judíos y la cobardía más que la incompetencia de los generales, provocaron la pérdida de una guerra que se pudo ganar. El enemigo interno hincó la puñalada por la espalda a un país predestinado por una historia que solamente exigía testículos, alimentando una fábula que también condujo al nuevo y estrepitoso fracaso.
Mutatis mutandis, los venezolanos contamos con los “freikorps” del madurato que, al negarse a aceptar el monumental fracaso del régimen, condenándonos a una hambruna sin precedentes, inventan historias de cualquier ralea para inculpar a terceros. Alguien dirá de “hipótesis conspironoicas” para referirse a las insólitas interpretaciones que auspicia Miraflores, pero lo cierto es que sus más decididos partidarios, concesionarios de alguna prebenda que defender, emplean literalmente la violencia para tratar de imponer un resignado silencio que resulta ya imposible.
Lo peor es que, descartando el ejercicio de un futuro rol institucional de oposición para la transición democrática, quizá perdida la oportunidad de prolongarse por décadas cual peronismo de los tormentos del sur, quedarán empuñando un mensaje y librando batallas de fantasía que explicarán algunos actos terroristas en el futuro, con las armas que puedan preservar. Poco les importa un análisis objetivo y, por cierto, marxista de lo que acaeció con Salvador Allende, privilegiado y cultivado el legado de una muy radical victimización que, en la versión venezolana, no encuentra un fácil cauce por la ferocidad evidente, arrogante y estrafalaria del victimario incansable.
Es de suponer, la muy agotada ilusión petrolera impone e impondrá un sentido de las realidades – valga la redundancia – realista que deje atrás el “ta’baratismo” que hizo de Miami y La Habana un emblema. En su vieja y nueva modalidad, el fin de la Venezuela Saudita llegó un buen rato atrás, pero los “freikorps” del patio, incluyendo a los adversarios de Maduro Moros y su antecesor, se resistirán por varios lustros más escudándose en cualesquiera pretextos de emoción y ocasión.
Fotografía: http://www.observatorio-arendt.org/wp/?tag=venezuela
19/09/2016:
http://www.noticierodigital.com/2016/09/los-freikorps-del-patio/ http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=44733 http://class987fm.com/2016/09/19/los-freikorps-del-patio-luisbarraganj/
Luis Barragán
Explorando la estantería, nos encontramos con un llamativo fenómeno histórico como el de los “freikorps”, ex – combatientes alemanes que no aceptaron la derrota en la primera guerra mundial, optando por las guerrillas en el Báltico por década y media después de concluida la gran contienda. Precursores del nazismo, dejaron sendos testimonios biográficos en los que destacaron aquellas percepciones y convicciones nada realistas de la derrota y sus causas, pero que se convirtieron y asimilaron a una realidad y a una patología políticas de gravísimas consecuencias.
La malévola conspiración de los judíos y la cobardía más que la incompetencia de los generales, provocaron la pérdida de una guerra que se pudo ganar. El enemigo interno hincó la puñalada por la espalda a un país predestinado por una historia que solamente exigía testículos, alimentando una fábula que también condujo al nuevo y estrepitoso fracaso.
Mutatis mutandis, los venezolanos contamos con los “freikorps” del madurato que, al negarse a aceptar el monumental fracaso del régimen, condenándonos a una hambruna sin precedentes, inventan historias de cualquier ralea para inculpar a terceros. Alguien dirá de “hipótesis conspironoicas” para referirse a las insólitas interpretaciones que auspicia Miraflores, pero lo cierto es que sus más decididos partidarios, concesionarios de alguna prebenda que defender, emplean literalmente la violencia para tratar de imponer un resignado silencio que resulta ya imposible.
Lo peor es que, descartando el ejercicio de un futuro rol institucional de oposición para la transición democrática, quizá perdida la oportunidad de prolongarse por décadas cual peronismo de los tormentos del sur, quedarán empuñando un mensaje y librando batallas de fantasía que explicarán algunos actos terroristas en el futuro, con las armas que puedan preservar. Poco les importa un análisis objetivo y, por cierto, marxista de lo que acaeció con Salvador Allende, privilegiado y cultivado el legado de una muy radical victimización que, en la versión venezolana, no encuentra un fácil cauce por la ferocidad evidente, arrogante y estrafalaria del victimario incansable.
Es de suponer, la muy agotada ilusión petrolera impone e impondrá un sentido de las realidades – valga la redundancia – realista que deje atrás el “ta’baratismo” que hizo de Miami y La Habana un emblema. En su vieja y nueva modalidad, el fin de la Venezuela Saudita llegó un buen rato atrás, pero los “freikorps” del patio, incluyendo a los adversarios de Maduro Moros y su antecesor, se resistirán por varios lustros más escudándose en cualesquiera pretextos de emoción y ocasión.
Fotografía: http://www.observatorio-arendt.org/wp/?tag=venezuela
19/09/2016:
http://www.noticierodigital.com/2016/09/los-freikorps-del-patio/ http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=44733 http://class987fm.com/2016/09/19/los-freikorps-del-patio-luisbarraganj/
sábado, 5 de marzo de 2016
4-F
Sangre en el Capitolio
Luis Barragán
Cada semana, grupetes oficialistas, evidentemente tarifados, intentan infructuosamente ocupar todo el perímetro del Palacio Legislativo o Capitolio Federal, en Caracas. No lucen suficientes o el dinero se queda a medio camino, pero logran colocarse en sitios claves para atropellar a los parlamentarios de la oposición en tránsito, o a quienes suponen tales, hasta por la vestimenta o cualesquiera otros indicios que el ciego sectarismo autorice.
Un camión de estridentes, repetidas y absurdas consignas, pretendiendo como territorio propio el área de acceso hacia el este de la histórica edificación, orienta el tumulto, dejando para una fatal adivinanza la existencia de armas de fuego. A los ataques generalizados ya se suman otros individuales, además, en el interior del país, apuntando a los diputados, concejales o – sencillamente – dirigentes populares que disientan del régimen.
Las autoridades públicas exponen una cómplice pasividad y existen testimonios de la contribución que hacen para la agresión física, la que va más allá de la verbal que inicia con una mentada de madre, carente de inspiración, aliento e imaginación. De distintos matices, del ataque sistemático sabemos y muy bien, por desgracia, los que también ocupamos las curules como minoría en el hemiciclo, sabiéndonos mayoría en el país, durante el quinquenio legislativo pasado.
El oficialismo desea lavar en sangre la osadía del pueblo venezolano que lo rechazó inequívocamente en los últimos comicios y, en lugar de atajar la locura capaz de meternos en una espiral de violencia que puede dar a traste con el propio gobierno, la estimulan, aplauden y festejan con las ganas de un temerario apostador y el morbo de la radical pobreza moral e ideológica que ostentan. La reciente golpiza del diputado Carlos Paparoni, apenas ejemplifica una situación vergonzosa.
Le corresponde a la Guardia Nacional la custodia del inmueble y la seguridad de quienes – representándolos – sintetizan la voluntad de millones de compatriotas, pero – he acá el problema – dependen de un Comandante en Jefe, el de la Fuerza Armada, en última instancia responsable de lo que pueda ocurrir. Poco o nada hacen ante la muchedumbre agresiva, aunque – no lo olvidamos – amurallaron el palacio y los entornos mediatos e inmediatos, cuando una sola persona trató de acceder a su natural lugar de trabajo: María Corina Machado.
Fotografía: http://noticiasvenezuela.org/2016/03/01/atencion-noticia-urgente-chavistas-violentos-amenazan-con-entrar-por-la-fuerza-y-tumbar-la-asamblea-nacional/
Luis Barragán
Cada semana, grupetes oficialistas, evidentemente tarifados, intentan infructuosamente ocupar todo el perímetro del Palacio Legislativo o Capitolio Federal, en Caracas. No lucen suficientes o el dinero se queda a medio camino, pero logran colocarse en sitios claves para atropellar a los parlamentarios de la oposición en tránsito, o a quienes suponen tales, hasta por la vestimenta o cualesquiera otros indicios que el ciego sectarismo autorice.
Un camión de estridentes, repetidas y absurdas consignas, pretendiendo como territorio propio el área de acceso hacia el este de la histórica edificación, orienta el tumulto, dejando para una fatal adivinanza la existencia de armas de fuego. A los ataques generalizados ya se suman otros individuales, además, en el interior del país, apuntando a los diputados, concejales o – sencillamente – dirigentes populares que disientan del régimen.
Las autoridades públicas exponen una cómplice pasividad y existen testimonios de la contribución que hacen para la agresión física, la que va más allá de la verbal que inicia con una mentada de madre, carente de inspiración, aliento e imaginación. De distintos matices, del ataque sistemático sabemos y muy bien, por desgracia, los que también ocupamos las curules como minoría en el hemiciclo, sabiéndonos mayoría en el país, durante el quinquenio legislativo pasado.
El oficialismo desea lavar en sangre la osadía del pueblo venezolano que lo rechazó inequívocamente en los últimos comicios y, en lugar de atajar la locura capaz de meternos en una espiral de violencia que puede dar a traste con el propio gobierno, la estimulan, aplauden y festejan con las ganas de un temerario apostador y el morbo de la radical pobreza moral e ideológica que ostentan. La reciente golpiza del diputado Carlos Paparoni, apenas ejemplifica una situación vergonzosa.
Le corresponde a la Guardia Nacional la custodia del inmueble y la seguridad de quienes – representándolos – sintetizan la voluntad de millones de compatriotas, pero – he acá el problema – dependen de un Comandante en Jefe, el de la Fuerza Armada, en última instancia responsable de lo que pueda ocurrir. Poco o nada hacen ante la muchedumbre agresiva, aunque – no lo olvidamos – amurallaron el palacio y los entornos mediatos e inmediatos, cuando una sola persona trató de acceder a su natural lugar de trabajo: María Corina Machado.
07/03/2016
Fotografía: http://noticiasvenezuela.org/2016/03/01/atencion-noticia-urgente-chavistas-violentos-amenazan-con-entrar-por-la-fuerza-y-tumbar-la-asamblea-nacional/
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