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sábado, 23 de junio de 2018

SÍNTESIS DE UN MARCADO INTERÉS

Apretada biografía esequibana
Luis Barragán


Frecuentemente, nos preguntan sobre nuestro marcado interés en la reclamación del Esequibo. Cierto, pertenecemos a una generación sensibilizada por el problema, desde la edad escolar y, aunque luego privilegiamos otras áreas del conocimiento y del desempeño político,  el deber parlamentario nos reorientó hacia un asunto tan vital y trascendente.

Hacia 2013, nos integramos a La Movida Parlamentaria e hicimos de la diputación principal, una herramienta de lucha en el contexto consabidamente riesgoso de una Asamblea Nacional bajo la hegemonía violenta del oficialismo. Y, entre otras de las tantas y exitosas actividades, transitamos la difícil ruta hacia las tierras esequibanas de Venezuela, cumpliendo un itinerario inédito para parlamentarios y dirigentes políticos, inspirado y liderizado por María Corina Machado.

Por entonces, siendo inevitable la especialización de temas, la política cultural era el centro de nuestro interés, ya que pertenecimos a la respectiva comisión permanente, enfrascada en la propuesta de una Ley Orgánica de la Cultura, además de las inquietudes surgidas al calor de las recurrentes solicitudes de crédito adicional para el sector militar que revalidaba el estudio ya desarrollado en un ámbito que exigía la novedad del planteamiento opositor. Consecuencia natural de la actividad realizada, inmediatamente después suscribimos el Proyecto de Ley de Promoción y Defensa de la Fachada Atlántica que, en el citado año, impulsó e introdujo María Corina. No obstante, abusivamente despojada de su curul, encontrándonos en la Comisión de Política Exterior, por entera decisión de la presidencia asamblearia, sentimos el deber de retomar no sólo la propuesta legal, sino todo el problemario de una reclamación legítima e histórica.

Arbitrariamente redireccionados a la Comisión de Administración y Servicios, compartimos su específica agenda de trabajo con el Esequibo, preocupados porque los planteamientos formulados desde Vente Venezuela no se perdieran y, además, no desmayara el interés del resto de la bancada opositora. Nunca la dictadura quiso abrir un debate al respecto, aunque se vio forzado a hacerlo – tardíamente – en 2015, para el cual ya estuvimos adecuadamente preparados.

Irremediable, debimos trillar el camino del estudio cada vez más profundo, complejo y sostenido del caso, lógicamente propensos a examinar los viejos Diarios de Debate del otrora Congreso de la República. Es necesario reconocerlo, como varias veces lo hicimos a cámara plena, contactamos a distintas expresiones de la sociedad civil organizada que nos dispensaron una enorme y desinteresada cooperación, gracias al oportuno consejo que nos dio María Teresa Belandria.

Tratándose de un oficio, como el parlamentario, la investigación derivó en varias iniciativas que concitó la incorporación de otros colegas. Ya no se trataba de hablar - directa o indirectamente - en las sesiones plenarias al respecto, vivenciar las tierras venezolanas del Esequibo, reunirse con diferentes expertos y entidades, denunciar a los medios a una dictadura que, por siempre, lo supone un asunto de su más exclusiva competencia, sino de hacer propuestas específicas y concretas que contrastaran con la simplicidad del planteamiento oficial.

Del permanente intercambio de opiniones, con los grupos formales e informales de trabajo que  se fueron configurando, sin  pedir nada a cambio, angustiados por la situación planteada, surgió la reforma parcial de la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación, pendiente la muy puntual de  la Ley de Identificación y la Orgánica del Ambiente. Un buen día, viejo amigo, nos telefoneó Sergio Urdaneta, experto constitucionalista, y, al ofrecernos su proyecto de estadidad del Esequibo, lo discutimos e hicimos nuestro: planteado en sesión plenaria, lo introdujimos reglamentariamente por Secretaría, con la rúbrica de varios parlamentarios pertenecientes a La Causa R, Acción Democrática y, por supuesto, Vente Venezuela.

El régimen mantuvo su indiferencia ante la iniciativa comentada, como había ocurrido con la Fachada Atlántica, pero insistimos en nuestro trabajo. E, incuso, incumpliendo con su palabra, el entonces presidente oficialista de la Comisión de Política Exterior, ni siquiera tramitó la solicitud escrita, firmada por más de treinta diputados de la oposición, para que ella los recibiese o, en todo caso, a una delegación representativa, a objeto de tratar el tema, a puerta cerrada o abierta.

Sobreviene la campaña electoral de 2015 y no dejamos de frecuentar a los especialistas en la materia, estimulándolos para que continuaran con su desprendida labor canalizadas por sendas ONG.  En las postrimerías de la campaña, recibimos una invitación para un foro en la Universidad Simón Bolívar que tuvo como panelistas, nada más y nada menos, que a los doctores Claudio Briceño Monzón, Germán Guía, José Alberto Olivar, Luis Alberto Buttó y Manuel Donís: cumplimos con la faena.

Al poco tiempo, recibimos la invitación para literalmente concursar en una obra referida a la materia, a publicarse, como en efecto ocurrió, por la Universidad Metropolitana, con el aval de las universidades Simón Bolívar y de Los Andes. Rigurosamente arbitrado, nuestro modesto trabajo fue seleccionado en una compilación de tan exigentes requisitos académicos, siendo el suscrito el único dirigente político y parlamentario del catálogo.

Presumimos que, tras el triunfo de la oposición democrática, sería más expedito el planteamiento del caso esequibano. Y, desde un principio, no perteneciendo a la Comisión de Política Exterior, aunque reglamentariamente nos era permitido participar en sus deliberaciones, insistimos – dejando constancia por escrito – en el asunto, infructuosamente hasta que tuvimos que apelar a los medios de comunicación con la regularidad recomendada. Por cierto, en la única reunión a puertas cerradas que se hizo con un representante expreso del Ejecutivo Nacional, Roy Chaderton, cuestionamos abiertamente la conducta oficial.

Quizá una de nuestras mayores satisfacciones, fue la del acto de rebautizo de la avenida La Guarita por avenida Esequibo, en el municipio Baruta, que nos tuvo por Orador de Orden, gracias a la postulación de las organizaciones pro-esequibanas, en febrero de 2016. Desde entonces, ha sido la única vez que nos hemos ausentado de la cámara al conmemorarse el aniversario de la suscripción del Acuerdo de Ginebra.

Por estos últimos dos años y medio,  son innumerables las reuniones de trabajo con las ONG esequibanas, los foros en universidades, debates radiales, las consultas de tesistas, las declaraciones de prensa. Hemos procurado la atención lo más novedosa posible del problema, evidenciada en nuestras intervenciones a cámara plena, aunque confesamos que nuestra mayor indignación ocurrió en 2017.

Para diciembre de 2016, el Secretario General saliente y el entrante de las Naciones Unidas, fijaron un plazo perentorio para que Venezuela y Guyana arribaran a un acuerdo y, en caso contrario, remitiría el caso a la Corte Internacional de Justicia de La Haya. No sin trabajar las posibles consecuencias, consultando – incluso – con procesalistas y, a la vez, proponiendo la inmediata constitución de una comisión especial del parlamento, comenzando por la sesión plenaria de febrero de 2017, semana tras semana, mes por mes, advertimos el venidero vencimiento del plazo al gobierno y a la misma oposición. 

Lo demás, es historia reciente y conocida, pero lo importante es destacar un punto relevante de la responsabilidad parlamentaria: hay situaciones y materias inesperadas que obligan a un compromiso de estudio, planteamientos y realizaciones.  No estamos del todo satisfechos, pero entendemos, en este punto tan específico, hemos respondido al electorado y, muy concretamente, a las entidades de expertos y de activistas de la sociedad civil que, en contraste con la dirigencia partidista,  excepto Vente Venezuela, mantiene viva la reclamación por muchísimas que sean las adversidades.

Fotografía: Reunion de trabajo en torno al Esequibo. Museo Boliviano (Caracas, 2016): entre otros, Oswaldo Sujú, Jorge Fuguet, Héctor Urgelles, LB.

25/06/2018:
http://www.analitica.com/opinion/apretada-biografia-esequibana/
http://www.noticierodigital.com/2018/06/luis-barragan-apretada-biografia-esequibana/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=102904
http://venezuela.shafaqna.com/ES/VE/1404415

sábado, 7 de abril de 2018

DE LA EMBOSCADA DE OPINIÓN Y DE CALLE

Esequibo: la vocación pública de un problema (y una nota adicional)
Luis Barragán


Convengamos, los más variados y graves problemas que nos aquejan, sobresaturándonos, por la hábil maniobra oficial que no le dispensa ni acepta visado alguno, tienden a reducirse a los de la más inmediata y literal supervivencia.  Distintos estudios de opinión, por interesados que fuesen, avalan la premisa.

El problema o, mejor, el problemario esequibano, incluso, relegado por la propia escolaridad en un país en el que ya no sorprenden los niveles de deserción de las aulas, no encuentra una mejor sintonía, como ocurre con los índices de desempleo real o de muertes violentas. Se impone la escasez o inexistencia de los alimentos y medicamentos, seguido por la del dinero en efectivo, tan conveniente a la dictadura para relegar los restantes asuntos, diluyéndolos.

Aclaremos, asuntos que no pierden importancia, sino la debida y mayor atención, excepto que sean puntualmente asociados a una tragedia, como la ocurrida en el complejo petroquímico de Amuay. Siguiendo el ejemplo, en décadas anteriores, el  libre desenvolvimiento de la opinión pública, permitió segmentar y digerir simultáneamente los más diversos temas y, aunque la producción o la comercialización petrolera no ostentaran una elevada jerarquía, no significaba pérdida alguna de su natural importancia y solían competir por un cupo en la primera plana de la prensa escrita.

No hay duda, el Esequibo es algo más que un tópico. Y son tan consecutivos los  fracasos de la dictadura que, por interés propio, ha deseado una subestimación cada vez más generalizada de la reclamación. Voluntariamente o no, frente a las más persistentes y corajudas,  hay voces también expertas que callan, evaden o inhiben una opinión propia,  oportuna y valedera, golpeando la misma vocación pública del problema o problemario: a lo sumo, prefieren resumir las posturas ajenas y distribuirlas por correo electrónico, antes que exponerse; insistir en sus viejas tesis, negándose a un enfoque actualizador de asunto; celebrar la promoción académica o gremial de carácter nacional o internacional, reduciendo a una conversación privada y casual aquellas observaciones jurídicas, judiciales o procesales que concitan la remisión del caso a la Corte Internacional de Justicia; en fin, pasar agachados.

Una nota adicional

Es de suponer, la candidatura de Henry Falcón es conveniente para Nicolás Maduro, a objeto de legitimar la trampa electoral, por lo que menos se entienden actos de agresión como el Catia, llevando a terapia intensiva al diputado Teodoro Campos que ojalá pronto se restablezca. Y por lo que más se entiende la naturaleza íntima de esta dictadura que coloca la suerte de los venezolanos en manos de sus paramilitares, los llamados colectivos armados, ayudándonos a comprender aún más la cotidianidad de los cubanos sometidos al arbitrio del partido único y de sus comités de defensa.

Fotografía: LB, junto a Jorge Fuguet, el entonces alcalde Gerardo Blyde, Leomagno Flores y Daniel Merchán, en el acto de renombramiento de la Avenida Principal de La Guirita por Esequibo (Baruta, 02/02/2016). Cfr.:http://lbarragan.blogspot.com/2016/02/breve-version.html
08/04/2018:
https://www.lapatilla.com/site/2018/04/08/esequibo-la-vocacion-publica-de-un-problema-y-una-nota-adicional-por-luis-barragan/
https://venezuelaunida.com/esequibo-la-vocacion-publica-de-un-problema-y-una-nota-adicional-por-luis-barragan/
https://www.scoopnest.com/es/amp/user/la_patilla/983531544156475392

jueves, 17 de agosto de 2017

IRRESPONSABILIDAD



Del plazo esequibano

Luis Barragán


La dictadura hace lo indecible para prolongarse, incurriendo en un fraude constituyente que devoró  – además - un enorme dineral, mientras la población sufre los embates del hambre, pretendiendo humillarla a todo trance. Narcisista, no ofrece otro relato que el de sí misma, olvidando los inevitables asuntos que comportan el ejercicio del poder.

Espinoso e impostergable, uno de esos asuntos es el de la histórica reclamación del Esequibo. Apenas faltan cuatro meses y muy pocos días para que venza el plazo dado por la Secretaría General de la ONU para remitirla a la Corte Internacional de Justicia, sin que oficial ni oficiosamente se sepa algo al respecto.

Nada se conoce de las diligencias realizadas por la cancillería o de las que, presumimos, adelanta el representante del organismo internacional, D.H. Nylander, pues, faltando poco, obran algunas circunstancias que favorecen el silencio. La muy obvia, la crisis existencial que vive el pueblo venezolano y  la república, al lado de otras menos visibles, como la desinstitucionalización galopante del régimen, la pasividad de las organizaciones   de la sociedad civil especializadas en la materia, salvo las honrosas excepciones, o la misma orfandad de una comisión especial o mixta del parlamento que, propuesta por Vente Venezuela en numerosas ocasiones, incluyendo la plenaria de la Asamblea Nacional, ha podido sistematizar el debido seguimiento del caso, procesar las propuestas más adecuadas y, en última instancia, evitar que el reclamo desapareciera de la agenda pública. Sin embargo, es necesario  reconocerlo,, la omisión ha pasado por cuidar el voto de Guyana y los países que  les son aliados, en las instancias internacionales tratándose de la oposición o del gobierno, cuya mayor responsabilidad es evidente por a ausencia de una política de Estado para decir lo menos.

Aceptemos, no la hay porque tampoco hay Estado ni una política que lo reivindique. Nada más y nada menos que el mayor general Alexis López Ramírez, secretario saliente del Consejo de Defensa de la Nación,  admitió que no tenemos Estado en Venezuela y, por más constitucionalización que se diga u ofrezca de los CLAP, propuesta vergonzosa de la campaña de uno de los constituyentes cubanos, esta dictadura se afinca en un gran promontorio de iniciativas y operativos efímeros, espasmódicos y también presupuestívoros que están demasiado distantes de una elemental política pública.


El plazo esequibano va agigantando una densa sombra sobre el lomo del socialismo que se dice de este siglo al que, por cierto, no hemos llegado en este rincón del planeta. A nadie puede contentar la pérdida definitiva del territorio a manos de un gobierno que nunca lo fue, salvo para sus directos beneficiarios. 
14 y 15/08/2017:

domingo, 28 de mayo de 2017

TRADE GAME

Nuestro interés es histórico, por lo que el reportaje y la entrevista de la revista RESUMEN, Caracas, nr. 123 del 14/03/1976,  no aportan elementos políticos directos y concretos a la coyuntura actual. Importa un inventario hemerográfico en el que, por cierto, destacó Rafael Sureda Delgado en sus trabajos sobre la materia. E, igualmente, consignar una precupación sobre el escaso o nulo tratamiento del tema en la prensa venezolana, como de su escasa profundidad.

Era de suponer que las "nuevas tecnologías", celebradas por doquier, contribuirían a darle hondura a las más diversas vicisitudes de la vida política, pero no ha ocurrido así. A nuestro modo de ver, hemos experimentado un retroceso importante. El ejemplo marcador, en esta ocasión,es la ya remota edición de la revista dirigida por Jorge Olavarría que, independientemente de la línea editorial, ofrecía una dimensión alternativa de los problemas, como refirió a la fase "cubanizada" del vecino país. Quizá hubo mayores facilidades para contactar al premier, pero no cabe duda del mérito de un periodista como Ted Córdova-Claure, incluyendo la fotografía de Sally.

De difícil escaneo (fijo o portátil), optamos por la imperfecta fotografía de las páginas. A lo mejor, un modelo para armar, pues, la "ordenación" de los archivos resultó enun salto de la numeración de las páginas. Al orbitar este material, valga como un reconocimiento a Mi Mapa Conoce El Esequibo, entidad conducida por Jorge Fuguet, si no la única, la más destacada en el procesamiento de la data y, en fin, el diario seguimiento del problema en el presente. Lo hace de manera continua, sin miedo a fijar posición, por las redes sociales.

La consabida, extrema y extenuante crisis venezolana de estas horas, ha impedido un tratamiento adecuado del problema esequibano. Además, intentándolo en la Asamblea Nacional, lo admitimos, no logramos que tenga la audiencia necesaria.

LB


lunes, 20 de marzo de 2017

DE UN ASUNTO VITAL

Diputado Barragán: Hay que retomar el reclamo del Esequibo y verlo como prioridad
Mar 16, 2017 1:50 pm

El diputado de Vente Venezuela por el estado Aragua, Luis Barragán, insistió este miércoles en la necesidad de abordar el reclamo del territorio Esequibo como una prioridad. “Perder el territorio Esequibo acentuaría la hambruna, la hiperinflación inclemente y las casi treinta mil muertes injustas por año en el país”, sostuvo durante un encuentro con el Grupo Ávila.

El parlamentario recordó que Nicolás Maduro es el único responsable de esta situación que calificó de “tragedia” y advirtió que a escasos meses de vencerse el plazo establecido por el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para la remisión del caso  a la Corte Internacional de Justicia, no hay muestras de voluntad por parte del régimen para evitar la pérdida de este territorio.

“El liderazgo democrático debe constantemente prepararse para atender las más disímiles materias, actuar en los más variados campos y afrontar, como lo hará, el desafío de una reconstrucción integral del país que ha quebrado el socialismo, al borde de exterminarlo”, señaló.

Barragán apuntó que para Vente Venezuela el Esequibo es un asunto de vital importancia e indicó que pese a la debacle en otras áreas, no debe olvidarse este reclamo histórico.

Y agregó: “Recordemos que fuimos en 2013 hasta más allá del río Cuyuní, presentamos tres proyectos de leyes desechados por el oficialismo entre 2014 y 2015, advertimos con tiempo las condiciones que nos llevarían  a la grave crisis actual, hemos propuesto una comisión especial del parlamento para suscitar el consenso nacional por una política de Estado para el Esequibo, entre otras iniciativas”.

Urge dirigencia “preparada y decidida

El diputado Luis Barragán aseguró que mientras exista una dirigencia “preparada y decidida”, el Esequibo no se perderá. Asimismo, celebró la actuación del diputado Juan Pablo García como miembro de la Comisión de Minas y Petróleo de la Asamblea Nacional y en el marco de las exploraciones petroleras que Guyana adelanta en la Faja Petrolífera del Orinoco.

Este miércoles, María Corina Machado, coordinadora nacional de Vente Venezuela; María Teresa Belandria, coordinadora Internacional del partido y el diputado Luis Barragán compartieron una reunión de trabajo con especialistas como Carlos Ayala Corao, Sadio Garavini, Elías Danies y Jorge Fuguet, en el Grupo Ávila.

16/03/17:
https://www.lapatilla.com/site/2017/03/16/diputado-barragan-hay-que-retomar-el-reclamo-del-esequibo-y-verlo-como-prioridad/
https://www.venezuelamundial.net/politica/vzlamundial/diputado-barragan-hay-que-retomar-el-reclamo-del-esequibo-y-verlo-como-prioridad
http://www.hoyenvenezuela.com/2017/03/16/diputado-barragan-hay-que-retomar-el-reclamo-del-esequibo-y-verlo-como-prioridad/

miércoles, 15 de marzo de 2017

UNA DISCUSIÓN NECESARIA



La reconstrucción futura del país requerirá del Esequibo

“La nuestra es una crisis sistémica convertida en una tragedia que todos padecemos y de la cual es el régimen representado por Nicolás Maduro el único responsable, por lo que no podemos obviar su monumental fracaso en la reclamación del Esequibo como ocurre en otras materias de naturaleza económica y social”, señaló enfáticamente el diputado opositor Luis Barragán.


“A escasos meses de vencerse el plazo establecido por el Secretario General de la ONU para la remisión del caso  a la Corte Internacional de Justicia, de absoluta conveniencia para Guyana que no ha dado muestra alguna de una disposición negociadora, la pérdida del Territorio Esequibo equivaldrá a la hambruna que actualmente sufrimos, a la hiperinflación que nos castiga inclementemente o a las casi treinta mil muertes injustas y prematuras por año. El liderazgo democrático debe constantemente prepararse para atender las más disímiles materias, actuar en los más variados campos y afrontar, como lo hará, el desafío de una reconstrucción integral del país que ha quebrado  el socialismo, al borde de exterminarlo”.

Señaló: “Al lado de la denuncia y las acciones de calle a las que nos obliga el gobierno  en defensa de la libertad que desea robarnos, nos empeñamos también en el estudio y la consideración de las alternativas posibles para problemas como el de la reclamación de un territorio que también será clave de nuestra recuperación social y económica”.

Por ello, mientras que el diputado Juan Pablo García, miembro de la Comisión de Minas y Petróleo de la Asamblea Nacional, discutía en el seno de la Comisión un Proyecto de Acuerdo alusivo a las exploraciones petroleras que Guyana adelanta en la Faja Petrolífera del Orinoco, destinado a la sesión plenaria de la tarde que, por cierto, fue suspendida, María Corina Machado (Coordinadora Nacional de Vente Venezuela), María Teresa Belandría(Coordinadora Internacional VV) y el diputado Luis Barragán, compartieron una reunión de trabajo con especialistas como Carlos Ayala Corao, Sadio Garavini, Elías Danies, Jorge Fuguet , en el marco de una reunión con el grupo Ávila.

“Para Vente Venezuela – dijo el diputado Barragán – el Esequibo es un asunto vital para Venezuela que también requiere de nuestra atención, preocupación y ocupación. Recordemos que fuimos en 2013 hasta más allá del río Cuyuní, presentamos tres proyectos de leyes desechados por el oficialismo entre 2014 y 2015, advertimos con tiempo las condiciones que nos llevarían  a la grave crisis actual aún en 2016, o – ahora en 2017 – hemos propuesto una Comisión Especial del Parlamento para suscitar el consenso nacional por una Política de Estado para el Esequibo, entre otras iniciativas. Reconstruir el país, después de la debacle socialista, requiere de una dirigencia preparada y decidida ante la inmensa complejidad de los problemas que heredará, y mientras la haya el Esequibo no se perderá”.

15/03/2017: