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domingo, 26 de marzo de 2017

NEGAR EL PAN DE CADA DÍA

El pan de la avenida Baralt (y una nota sísmica)
Luis Barragán


Los hay equivalentes y peores en el resto del país, aunque la vitrina caraqueña los jerarquiza. Casos, como el que aún ocurre en la avenida Baralt, no pueden pasar por debajo de una mesa sobresaturada – real y artificialmente - de noticias.

La expropiación o quién sabe cuál asiento jurídico pueda tener la ocupación de una panadería, en este remolino gubernamental de abusos que nunca lo necesita, suscitó la protesta de los vecinos que la saben mejor en manos privadas que en las de los colectivos armados que, por cierto, pelean entre sí por el control y la realización de la mercadería – nunca ha dejado de ser eso, mercancía – alimentaria. Y éstos, intentando silenciarlos, amedrentándolos, destacan a sus figuras más temibles, tildados de “locos” al empistolarse en defensa de Maduro Moros o cualesquiera pretextos que confirman la patente de corso de la que literalmente disfrutan.

Parece innecesario que el vecindario explique y desarrolle su postura, invocando el principio del destino universal de los bienes, porque cala muy profundo el convencimiento de que la propiedad del Estado, por llamar de alguna manera la arbitraria confiscación de la panadería, empeora  la situación que amargamente sufre. Valga  acotar,  esta semana, los muchachos de Vente Venezuela, además de declarar, nuevamente concurrieron a la sede de un tal superintendente socio-económico que acusó al partido de sabotear las colas del pan, dizque fruto de una conspiración: el mequetrefe en cuestión, presumimos que arbitrando un cupo para sí y los colectivos en pugna, en ese deplorable tráfico mercantil de la miseria, no ha respondido en torno a la economía del pan que ha magistralmente colapsado (fuere de trigo, maíz o yuca).

Quienes habitan la parte norte de la avenida Baralt, por muchas décadas, importando poco la cercanía a la sede del poder ejecutivo en el ámbito común de la inseguridad personal, exponen con claridad una convicción de la Venezuela post-rentista: el trabajo es la única palanca para acceder a una superior calidad de vida, generando prosperidad, subrayando que la propiedad  privada apunta mejor al destino universal de los bienes que esa subasta permanente de lo poco que se tiene, en beneficio de los privilegiados del poder. Habitantes que, por casi dos décadas,  sufren los desmanes del hampa común, al alimón con la violencia política aún en sus más  distraídas vertientes.

Curiosamente, la recepción de las bolsas del CLAP  ha sido difícil, porque los socialistas en boga aseguran que la avenida es cuna de una clase media alta, según el caprichoso criterio de sus sabios administradores. Indicio demasiado incierto que, sugerida la lucha de clases como motor de la historia, pero jamás asumida y explicada por los que propugnan un modelo que trituró y tritura todavía a la clase obrera, nos ha convertido en  rehenes de los peores y más improvisados marxistas de la historia venezolana.

Acotemos, los CLAP de una ilegitimidad e ilicitud irrefutable, cuales comités de defensa de la revolución a la cubana que juegan con el estómago ajeno y, además, soportes de la sociedad de sapos o soplones a la que aspira el régimen, diplomándolos al perfeccionarse con sendos  cursos,  a  la postre mejorando en las artes de la extorsión, ahora constituyen una marca del “modelo”. A la vez que Maduro Moros los exalta, obviando la radical  inconstitucionalidad de su propia conformación, creyéndolos cotizados en la comunidad internacional como una ingeniosa solución que llegará formalmente a monopolizar hasta  los medicamento,  reconoce y pide a la ONU la ayuda humanitaria tan urgida por  la población, pero negada por otros canales, recordando  la célebre confiscación del acopio de medicinas y suplementos alimenticios de Caritas.

Una nota sísmica

En fecha 13/06/16, sugerimos la necesidad de celebrar una campaña ciudadana de prevención ante la posibilidad de padecer las consecuencias de uno o varios movimientos sísmicos (http://www.lapatilla.com/site/2016/06/13/luis-barragan-sismicidad/).  Quizá una casualidad, el gobierno nacional la auspició y, en fecha 28/06/16, fijamos postura al respecto (https://www.lapatilla.com/site/2016/06/28/diputado-barragan-la-mania-protagonica-de-maduro-se-impone-ante-las-emergencias-que-el-ha-creado/), evaluando inmediatamente, dos días después, la fracasada iniciativa (http://www.lapatilla.com/site/2016/06/30/diputado-barragan-maduro-debe-motivar-suficientemente-la-promocion-de-los-mas-altos-grados-militares/).

Recientemente, el Centro al Servicio de la Acción Popular (Cesap), llama la atención respecto a la importancia de celebrar tales jornadas (http://redsoc.org.ve/author/cesap). No somos “pájaros de mal agüero, pero lo peor que nos puede ocurrir es que nos sorprendan aquellos eventos naturales para los cuales no estamos elementalmente preparados.

Próximos a conmemorar el medio siglo del último terremoto acaecido en Caracas, mal podemos soslayar las precauciones a tomar frente a la eventualidad de un acontecimiento semejante, e – incluso – la rápida revisión de la prensa de entonces, revela la existencia de reportajes que advertían la precariedad de las edificaciones urbanas. Reportajes como el de Mariahé Pabón, con fotografías de Villa, alertaron sobre el agrietamiento y destrucción de casas en urbanizaciones como El Paraíso y Prados del Este (El Nacional, Caracas, 23/04/1967), consabida la preocupación por los inmuebles ubicados en los sectores populares, aunque el desplome más evidente fue el de las edificaciones más costosas, en Los Palos Grandes y en la Caraballeda del otrora Departamento Vargas.

Gráficas: LB, (03/17).  La primera, un vistazo a la panadería de la Baralt en cuestión: y, la segunda,una pieza de Sigfredo Chacón.
27/03/2017:
https://www.lapatilla.com/site/2017/03/27/luis-barragan-el-pan-de-la-avenida-baralt-y-una-nota-sismica/
http://www.hoyenvenezuela.com/2017/03/27/luis-barragan-el-pan-de-la-avenida-baralt-y-una-nota-sismica/
http://www.scoopnest.com/es/user/NoticiasVenezue/846316748265656321
http://noticiasvenezuela.info/2017/03/luis-barragan-el-pan-de-la-avenida-baralt-y-una-nota-sismica/
http://informate365.com.ve/luis-barragan-el-pan-de-la-avenida-baralt-y-una-nota-sismica/

viernes, 20 de diciembre de 2013

CUADERNO DE BITÁCORA

Sigfredo Chacón nos deslumbraba, con esas enormes bandeja verticales de pintura precipitada. Esto era en los museos públicos, como ahora ningún evento artísticamente significativo se da, excepto se tenga por tal la propaganda gubernamental con ínfulas estéticas. En la primera parte de los '90, creemos, coincidía Chacón con las nada vanidosas asistencias a la Cineateca Nacional, las que fueron harto asisduas, más a la abaratada Sala José Félix Rivas del Teresa Carreño. Además, al artista se le podía apreciar en cualesquiera publicaciones de precios tan accesibles. Hoy, cuando emergió el archivo digital sobreviviente, con la entrevista, a pesar de las quejas de entonces (y que podían libremente expresarse), no queda otra fórmula que la prosa elegante y barroca: ¿Coño, quien dijo que hoy en esta vaina hay movimiento cultural?

LB

domingo, 2 de junio de 2013

E INTELIGENCIANDO LA FE

NOTITARDE, Valencia, 2 de junio de 2013
El Cuerpo y la Sangre de Cristo (Lc. 9, 11-17)
Pbro. Lic Joel de Jesús Núnez (Notitarde / )

El domingo pasado los cristianos católicos celebramos litúrgicamente el misterio del que parte la revelación cristiana, como es el misterio de la Santísima Trinidad; hoy celebramos el misterio central, la cumbre de nuestra fe que está en la Eucaristía, en el Sacramento del altar, donde se hace presente el Cuerpo y La Sangre de Nuestro Señor, Jesucristo. Es decir, la persona entera, viva, real, en Cuerpo y alma, en Sangre y divinidad porque así el mismo Señor lo estableció en su vida pública y de manera especial en la Última Cena y en el Sacrificio de la Cruz. La Santa Misa, no ha sido un invento de la Iglesia Católica, sino que ha sido un sacramento, un signo de su presencia viva que ha querido dejar Jesús para el provecho espiritual de todos los fieles.
Como lo leemos en el evangelio de hoy, se nos recuerda el pasaje de la multiplicación de los cinco panes y dos pescados, con lo cual Jesús sació el hambre de la multitud que lo seguía y escuchaba sus enseñanzas. Éste milagro fue prefiguración de lo que sucedería en la última Cena y del nuevo milagro de la Eucaristía que Jesús dejaría en su Iglesia para ser alimento y fortaleza en el camino del creyente. Esto fue lo que Él mismo nos dejó en la noche en que cenando celebraba la Pascua con sus discípulos y allí les dijo estas palabras: “Tomen esto es mi Cuerpo, beban esta es mi Sangre, hagan esto en memoria (conmemoración) mía” y los que estudian seriamente las Escrituras saben que la palabra “memoria” y “conmemoración” significa actualización, presencia actuante; es decir, cada vez que se celebra allí se actualiza; lo que se celebró en el pasado, como el Sacrificio de Cristo en la Cruz, llega a nosotros y se actualiza ahora por el único sacrificio de la Misa donde Cristo se nos da como alimento bajo las apariencias de pan y vino, que por las palabras de la Consagración, dichas por el sacerdote se convierten en el Cuerpo y Sangre de Cristo. Comer su carne y beber su sangre es garantía de vida eterna, de resurrección futura; no es un comer en sentido figurado, es comer realmente el pan y el vino consagrado como en la Última Cena que tienen identidad con el Cuerpo y la Sangre del Señor. San Pablo en su primera Carta a los Corintios nos habla de la Eucaristía y cómo las primeras comunidades cristianas la celebraban en el domingo para cumplir el mandato del Señor y así hasta el presente. (1Cor. 10, 16-17; 11, 17-27). Por tanto, en cada Eucaristía, en cada Misa que se celebra está Jesús realmente presente, vivo, actuante y desde allí bendice, fortalece, nutre, sustenta y guía al cristiano que se acerca con fe y por la fe en sus palabras, a recibir la Comunión, se hace uno con Jesucristo y es invitado a vivir la comunión con los hermanos.
El día de Corpus Christi, como se conoce este día que litúrgicamente celebramos los cristianos católicos, tiene algo que lo distingue, porque aparte de profesar la fe en la presencia de Jesús en la Eucaristía (como se hace el Jueves Santo), se hace una procesión pública, para que la gente sepa que los católicos tenemos como núcleo y culmen de nuestra fe la Sagrada Eucaristía, donde creemos, por la palabras del evangelio que Cristo está allí presente; su persona entera, aunque no lo podamos ver con los ojos físicos, con los ojos de la fe lo contemplamos, lo adoramos y permanecemos unidos a Él. La procesión que se hace después de la Misa, expresa esta fe de nosotros los cristianos católicos y de la cual tenemos que tomar mayor conciencia; porque Jesús está con nosotros, camina con nosotros y es el alimento que nos nutre y sostiene nuestras vidas que peregrinan hacia la casa del Padre.
El Cuerpo de Cristo se hace presente por, en y para la Iglesia; porque también la Comunidad de fe es el Cuerpo de Cristo. El pan consagrado es el Cuerpo de Cristo y la Iglesia es su Cuerpo Místico (como lo dice San Pablo en una de sus cartas). Así, quien comulga el Cuerpo y Sangre de Cristo está llamado a la fraternidad y unión con sus hermanos de fe, a romper las barreras del odio, de la indiferencia, de la indolencia y a comprometerse con el otro; especialmente con el que sufre y pasa hambre. Así la Eucaristía hace la Iglesia y la Iglesia en sus sacerdotes y fieles hacen la Eucaristía, pues no sólo la celebran, sino que de ella salen impulsados a vivir la comunión, la unidad y fraternidad.
Ida y retorno: estamos en el mes de junio, dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, pidámosle la gracia de tener los mismos sentimientos de su corazón, que seamos testigos de su amor en medio de un mundo cargado de violencia, odios, rencores, maldad y guerras. Que aprendamos a ser mansos y humildes de corazón como Él. Que en este mes dedicado a Cristo, podamos recibir muchas bendiciones y estemos abiertos a recibir sus dones en nuestras vidas y que Carabobo y Venezuela entera sean custodiados por su poder y su bondad. Que el mal sea vencido con su fuerza y vivamos en paz.
Estamos también a la mitad de este año 2013, propicio para evaluar el camino recorrido, rectificar o proyectar el futuro.

 EL UNIVERSAL, Caracas, 2 de junio de 2013
Cinco razones para creer en Dios
La primera de las Hiperinfinitudes -la más "sencillita"- es la del Universo en el Espacio
EMETERIO GÓMEZ

Hay dos Nociones de Dios claramente distintas y cuya diferencia conviene enfatizar. Porque basta con que una de ellas sea absolutamente incontrovertible, para que nuestras vidas tengan sentido y, sobre todo, para que nuestro Espíritu pueda encontrar algún asidero. Sentido o asidero que no son nada fáciles de lograr en esta Tragedia Profunda que es Lo Humano.
Una de esas dos Nociones es la de Dios como Creador del Hombre, del Universo y de todo lo que existe. Respecto de ella es perfectamente planteable la posibilidad y aun la más plena libertad de Creer o no. Es (sólo) respecto de esta primera Noción de Dios que puede tener igual sentido el Creer o no, el ser Creyente o Ateo. Y cada uno de los dos bandos -con la misma fuerza- puede juzgar inconsistentes las posiciones del otro. Y cada uno puede reforzar sus convicciones cuanto desee... ¡¡que para eso, precisamente, es el Libre Albedrío!! Pero no es esa la Noción de Dios a la que yo quiero referirme.
La que me interesa es la otra, ¡¡aquella ante la cual no tenemos el más mínimo margen de Libertad!! y que se nos impone de manera indiscutible: Dios como el Misterio Absoluto, radicalmente inescrutable, que rodea nuestra Existencia y en el que ésta se incrusta. Un Misterio quíntuple que -con toda seguridad- ninguna ciencia podrá resolver jamás (dicho esto con una certeza cercana al fanatismo, pero ferozmente ajena a él). Un "Misterio Quíntuple", digo, porque hay cinco razones poderosas, cinco esferas en las que Dios se manifiesta de manera contundente y que nos eliminan la disyuntiva de Creer o no. Cinco Razones que convierten a Dios, no en un Dogma de Fe, ni en una Creencia, sino en una Realidad, una Realidad Incontrovertible ¡¡que está mucho Más Allá de cualquier Ciencia, Lógica o Pensamiento Racional!!
Esas cinco Razones (con un pequeño Crescendo entre ellas en cuanto a la fuerza o la profundidad insondable que cada una tiene), esos Cinco Motivos para creer en Dios, decíamos, son: 1) La Infinitud Absoluta del Universo en el espacio. 2) La Infinitud Absoluta del Universo en el tiempo. 3) La Infinitud Absoluta de cada uno de los Espíritus Individuales. Mas (referida a estas primeras tres Razones) nuestra radical imposibilidad de captar el Sentido Último ni del Universo ni de nuestro Espíritu, por más que todas la Ciencias -las del Cosmos y las de la Psiquis- puedan desarrollarse. "Razón" por la cual hablaremos, más que de Infinitudes Absolutas, de Hiperinfinitudes Radicales. 4) Nuestra indudable posibilidad de Crear el Bien; de imponérnoslo volitivamente a nosotros mismos. Y, 5) la incuestionable capacidad del Espíritu Humano para trascender esas cuatro limitaciones y acceder a la Esfera de lo Absoluto.
La primera de estas Hiperinfinitudes -y la más "sencillita"- es la del Universo en el Espacio. Basta llegarle a esa Hiperinfinitud "Simplona", a esa Inacababilidad Material Radical, basta acceder a la certeza de que el Universo no se acaba jamás, que podemos estar viajando en la misma dirección, a una velocidad trillones de veces superior a la de la luz, durante cuatrillones de años, con la certeza infalible de que el Universo ¡¡jamás se nos acabará!! Pero, sobre todo, basta imaginarse la Nada Aterradora que vendrá después, la que se aparecerá ante nosotros, si por fin -mil novecientos quintillones de milenios más tarde, repito, a la velocidad de la luz- lográsemos llegar a los confines del Universo; bastaría con ello, con la visión de esa Nada Infernal, decíamos, para empezar a Creer en Dios. Se acabó el artículo con sólo una de las Razones. Continuaremos.
Ilustración: Sigfredo Chacon

domingo, 6 de mayo de 2012

PERMANENCIA

NOTITARDE, Valencia, 6 de Mayo de 2012
Quien permanece en cristo da fruto (Jn. 15, 1-8)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

El evangelio de este domingo nos presenta un símil donde Jesús se compara con la vida: "Yo soy la vid y ustedes son los sarmientos" (las ramas).

Jesús en el texto del evangelio que hoy se nos propone para nuestra meditación, se compara a si mismo con una mata de uva (en la cultura israelita la imagen de la vid es muy conocida) y a sus seguidores los compara con las ramas. Así como la rama del árbol para mantenerse verde, echar flores y dar frutos, necesita nutrirse de la sabia del árbol, así el cristiano para dar frutos de fe, esperanza y amor, necesita estar unido a Cristo que es la Vida, la manifestación del Amor de Dios al mundo. La vid, el árbol le da armonía a las ramas, las mantiene unidas; así Cristo mantiene unidos a sus discípulos, le da sustento, fortaleza y vitalidad a su Iglesia, a la Comunidad de los que creen en Él y lo siguen.

El evangelista Juan destaca en toda la narración del texto que hoy nos ocupa el verbo "permanecer". El cristiano necesita permanecer unido a Cristo, estar vinculado a su persona, vivir en una unión estrecha con Él, lograr una perfecta comunión para poder nutrirse de la fe, la esperanza y sobre todo el amor. El cristiano que se desvincula de Cristo, que no busca estar todos los días unido a Él, que se distrae en otros intereses, que se aparta de la comunión con Dios y con los hermanos de fe, le sucede como a las ramas que se secan, que sólo sirven para cortarlas y echarlas al fuego. Si el cristiano quiere una vida firme, llena de alegría, paz, plenitud y amor, necesita estar unido estrechamente al Señor y sólo así podrá dar frutos y lograr que otros se nutran y encuentren también en Cristo la razón que le da sentido pleno a su existencia en este mundo.

En el Antiguo Testamento la vid era símbolo del Pueblo de Israel, de hecho los historiadores afirman que en el Templo de Jerusalén había una enorme vid de oro con racimos grandes. Ahora, en el Nuevo Testamento la vid, por boca de Jesús, representa a la Iglesia, cuya cabeza es Cristo y el cuerpo son todos sus discípulos (pastores y fieles).

El cristiano necesita aprender que sin Cristo no puede hacer nada y no puede dar fruto abundante; por el contrario, si permanece en Cristo puede pedir lo que quiera y lo alcanzará; la cosecha siempre será rebosante y tendrá la capacidad para superar las adversidades y alcanzar sus buenos proyectos. Con Cristo el discípulo siempre sale vencedor y logra la victoria, sin Él se agotan las fuerzas, se pierde el horizonte y se seca la vida. El cristiano que permanece en Cristo no sólo da fruto abundante, sino que da gloria a Dios Padre por ser un discípulo fiel y un auténtico hijo de Dios.

Los cristianos católicos que continuamente estamos planificando la pastoral, que organizamos eventos, que nos agrupamos en movimientos apostólicos, que hacemos proyectos parroquiales, que hablamos de misión y evangelización; necesitamos entender que no habrá una auténtica pastoral, que logre frutos de santidad, sino aprendemos a estar a los pies del Maestro, si no dedicamos tiempo para un rato sereno y tranquilo de oración, si no buscamos un tiempo para estar de rodillas ante el Sagrario, donde está la presencia viva de Jesús que se ha quedado con nosotros en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía. Las palabras del Señor hoy: "Sin mí no pueden hacer nada", nos deben recordar siempre que cualquier planificación o movimiento en la Iglesia necesita partir siempre de una íntima sintonía con el Señor, lograr espacios para que juntos busquemos estar con el Señor, orando, meditando su Palabra, reflexionando su Buena Noticia; sólo así podremos proyectar el trabajo y sólo así podremos dar frutos; porque la obra buena en la Iglesia no depende de nosotros; todo es por gracia de Cristo, de sus dones, del Espíritu Santo que nos regala cuando lo invocamos y buscamos con fe.

Dar fruto en definitiva significa vivir en la fe y en el amor que son los distintivos de un verdadero discípulo. Fe y amor van de la mano, son regalos de Dios que nos otorga cuando vivimos unidos a Él y que se expresan en nuestras obras buenas.

IDA Y RETORNO: Desde aquí queremos brindar nuestro apoyo al Cardenal Jorge Urosa, que en los días santos afirmó en la homilía de una santa misa que no se puede ser cristiano católico y santero a la vez. Sin ir en contra de la libertad de culto; el Cardenal hizo un llamado a vivir con radicalidad nuestra fe cristiana, sus valores, sus principios. Nadie puede ser magallanero o caraquista al mismo tiempo, o ser chavista o de la oposición a la vez. El católico tiene una identidad, cree en un solo Dios revelado en Cristo y el santero cree en varios dioses africanos. Que lamentablemente utilicen nuestros signos católicos para adorar sus dioses, no debe confundir a un verdadero católico. Hoy, más que nunca, necesitamos vivir nuestra fe y dar testimonio de una vida auténticamente cristiana. Cada quien en su lugar, respetando.

Ilustración: Sigfredo Chacón

DOS NOTAS DE REFLEXIÓN

CARACAS A DIARIO, 05 de Mayo de 2012
Hacia una espiritualidad liberadora
RAMÓN CASTILLO

No resulta fácil definir la espiritualidad, ya que solemos asociarla con la religión. A estas alturas del siglo XXI sospechamos que tal ecuación no siempre resulta cierta: espiritualidad no siempre es igual a religión. Hay quienes creen que hacer del culto un espectáculo atractivo a todos es tener una comunidad espiritual, otros relacionan la espiritualidad con la solemnidad del rito religioso. Muchos la confunden con espiritualismo, fanatismo o sectarismo. Es muy difícil tener un concepto comúnmente aceptable de espiritualidad, ya que para empezar a entender el concepto hay que superar las dicotomías religiosas a las que estamos acostumbrados: cuerpo y alma, espíritu y materia, lo sagrado y lo profano, lo eclesial y lo popular, etc. Sin embargo, podríamos aceptar que la espiritualidad de una persona es el sentido profundo de su vida, las causas que le dan valor y sentido a su existencia. Es la vida verdadera de cada uno y de cada una. Es decir, una persona es lo que es su espiritualidad. Podemos decir también que un pueblo es lo que es su espiritualidad, porque no se trata sólo de una experiencia particular, individual, intimista sino que tiene innegables consecuencias colectivas y sociales, vale decir, políticas. Algunas de las dimensiones fundamentales que hacen de la espiritualidad una experiencia liberadora es la opción por los pobres. Otros aspectos a mencionar son la lucha por la liberación de la mujer, la identificación con el derecho de los indígenas a mantener y defender sus tierras ancestrales, a conservar su cultura, su espiritualidad en el tiempo y en el espacio; y la reivindicación de nuestra herencia cultural afroamericana. Todas esas dimensiones son esenciales a una auténtica espiritualidad liberadora, como lo son la oración, la solidaridad, el respeto por la creación, y la militancia por el buen vivir.


EL UNIVERSAL, Caracas, 5 de Mayo de 2012
Reparando la brecha
ROSALÍA MOROS DE BORREGALES 

Un día leí sobre un pintor que había sido cuestionado acerca del nombre que le había dado a una de sus obras. Se trataba de una pintura en la que estaba un soldado en plena batalla montado en un poste de electricidad haciendo sus mayores esfuerzos para reparar una línea rota que era de vital importancia. Mientras el crítico de arte preguntaba el por qué del nombre de la pintura, el pintor comenzó a narrar la historia plasmada en el lienzo: Es un soldado, un hombre de los que no abundan, uno que entiende su misión, uno que piensa en todos. Se encuentra tratando de restablecer la línea, creando un puente. Aunque debajo de sus pies el fuego se cruza y los bombardeos lo ensordecen, él solo piensa en que debe reparar lo que está roto, aun cuando sabe que al repararlo también beneficiará al enemigo.

Por momentos, siente que todo su esfuerzo se desvanece y deja de mirar los cables para mirar abajo, sintiéndose totalmente solo e indefenso; pero al mirar los cuerpos de sus compañeros que se elevaban por los aires para luego caer despedazados, se siente más comprometido con la misión que le ha sido encomendada. Después de unas cuantas horas, cuando el cansancio casi lo vence y el miedo lo aterroriza, en un esfuerzo máximo logra reparar la línea, y también regresar a salvo con su tropa. Gracias a la valentía y al compromiso de un hombre la línea ha sido restablecida y con ella todos los beneficios a ambos bandos, a la población entera. El nombre que el pintor le había dado a su obra era "Through", que traducido es "Por medio de", "A través de".

Desde tiempos remotos la humanidad vive enfrentada con sus iguales en una constante batalla. Pareciera que los que deberían ser nuestros mejores aliados se han convertido en nuestros peores enemigos. Mientras más conocimiento adquirimos pareciera que tenemos menos sabiduría para lidiar con las cosas más sencillas e intrínsecas a la vida y a la felicidad del hombre. Mientras más nos enfocamos en el placer, pareciera que más enfermedades hacen nido en nuestros cuerpos. Mientras más armas se fabrican bajo el pretexto de alcanzar la paz, más inocentes mueren y más hombres perversos continúan con vida para subyugar y destruir. Mientras unos entregan todas sus fuerzas por el bien de la humanidad; otros matan, mienten, engañan, roban y comprometan la vida de una nación entera para lograr y mantener todo el poder. ¡Mientras más nos esforzamos pareciera que la línea aún sigue rota!

Pero hay otra historia, mucho más conocida, más popular que mi historia de hoy. Algunos la conocen y la han hecho el fundamento de su existencia. Muchos no la han entendido; otros la han escuchado pero la ignoran en sus vidas; y en la actualidad, un grupo que va en ascenso la cree una falacia. Pero la verdad nunca deja de ser aunque la niegues, aunque no la quieras ver. Esa historia constituye el fundamento de toda la cristiandad; nos reconcilia con nuestro Creador; nos sacia de bien aun en medio del caos; nos da la paz que el mundo nos ofrece pero que es incapaz de proveer; nos llena la vida de luz y del amor más excelso de la Tierra; nos habla de alguien que tendió el puente entre Dios y el hombre.

Es la historia del "por medio de", del "a través de". Es la historia de Cristo. ¡Es la historia de quien vino a reparar la brecha!

"Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí". Juan 14:6.



Ilustración: Sigfredo Chacón

domingo, 22 de abril de 2012

CAZA DE CITAS








"El amor es una percepción privilegiada, la más total y lúcida, no sólo de la irrealidad del mundo, sino de la nuestra"

Octavio Paz

("Corriente alterna", Siglo XXI Editores, México, 1975: 48)

Ilustración: Sigfredo Chacón