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viernes, 10 de abril de 2020

¿NOS HACE IGUALES EL VIRUS?

Nota de Carmen Cuevas Oyarzun (Chile)
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Quédate en casa, es la premisa, el eslogan
Quédate en casa, dice el futbolista, abrazando a su esposa mientras sus hijos corren por los 400 metros cuadrados de su hogar.
Quédate en casa, dice el político, mientras elige en cuál de sus propiedades pasará la cuarentena.
La gente no entiende, mientras descargan en su puerta el cajón de fruta y verdura que compró online y pagó con su tarjeta.
Al margen, los barrios invisibles las "casas" 4x4, de chapa y cartón, donde el frío es FRÍO y el calor abraza y marea.
Esas casas, donde lo que ganaste ayer, es la comida de hoy
Donde, si no ganaste ayer, no hay comida hoy.
Donde se conocen las medidas sanitarias, pero es imposible cumplirlas. Con miedo, pero sin medios.
Sólo se intenta vivir, resistir, sobrevivir día a día.
El virus no nos hace iguales.
El virus pone en evidencia, aún más, la intolerancia, la apatía con que el sector privilegiado de esta sociedad mira a los que menos tienen.Quédate en tu casa, para cuidarnos entre todos: Se los acusa e interpela.
Afuera el virus, adentro el hambre, las caras de tus hijos, la decepción, la incertidumbre, la desesperanza.
¿Nos cuidamos entre todos?

Fuente:

lunes, 30 de marzo de 2020

TIEMPOS DE PANDEMIA

La pobreza de calle
Luis Barragán

Los espacios públicos durante los esplendores petroleros, exhibieron una pobreza de diferentes bemoles que, en no pocas ocasiones, estuvo asociada al consumo de los licores y drogas de la peor calidad, pero al más bajo costo. Una situación supuestamente escondida, participó de la rutina urbana hasta agudizarse ya en la era de la debacle rentista.

Confundido con la mendicidad extrema, hubo un determinado hábito de vida en las calles que, por cierto, reemplazaron o dijeron reemplazar el debido y especializado tratamiento de quienes huyeron de sus hogares o sufrieron del abandono de los familiares. Por ejemplo, de la clásica solicitud de limosnas o la paciente recolección callejera de cartones, pasando por la ocupación y adecuación de lugares para pernoctar, llegamos a la feroz competencia por los desechos orgánicos o el asalto con arma blanca del descuidado transeúnte, aunque – fácil de constatar a simple vista – cada vez se hicieron y hacen menos los que tiene por domicilio la intemperie: la dictadura socialista ha acabo literalmente con los más pobres.

Desde hace aproximadamente veinte años, conocemos visualmente a una persona que tuvo  por costumbre recorrer el asfalto con un carro de supermercado de una característica sombrilla, en el que colocaba todo lo que conseguía para el consumo e, incluso, distracción, siempre andante con uno o dos perros que lo celaban.  Para echarse un trago de la pequeña botella del bolsillo trasero, se detenía e interpretaba como pudiera una canción mexicana, quizá  imaginándose en un escenario de charros o frente a una vieja rocola para el aplauso ocasional  o la indiferencia de la gente.

Después de mucho tiempo sin verle, ha reaparecido en tiempos de la cuarentena por el coronavirus y, por fin,  logramos tomarle una fotografía felizmente impresionista a quien ha ganado el paso lento para recorrer la avenida, anciano y desasistido, prendado al carro y a una sombrilla que no le cubre, apagado quizá por la falta de licor, expuesto y desamparado, resignado a una muerte que ojalá espere a muchísimo después de la cuarentena. Atizada toda indignación, impotentes para auxiliarle, apañados por la tristeza, frecuentemente lo observamos para elevar nuestras oraciones al Dios que le abrirá campo en la eternidad, aunque – más acá – recordamos y lamentamos la realidad  hospitalaria que nos aqueja y a sabiendas de la respuesta que hallaremos al indagar sobre el otrora célebre psiquiátrico de Lídice o de Bárbula.

La escena puede motivar al cientista social o al novelista que, por cierto, casi todos llevamos por dentro al intentar reconstruir la vida de las personas que vemos frecuentemente fuera de casa, en un ejercicio de curiosidad y distracción personal así no tengamos trato alguno con ellas. Hablamos de una familiaridad involuntaria que ahora entristece y, agreguemos, mutuamente entristece,  porque también el señor que empuja pausadamente el carro de supermercado constatará que los otros le dieron alcance en la ruindad.

Fotografía: LB (Caracas, 26/03/2020).
30/03/2020:
http://guayoyoenletras.net/2020/03/30/la-pobreza-calle/

Post-data LB: En una de estas mañanas de excursión por los alrededores para los insumos de casa, vimos pasar al señor del carrito de supermercado.  Igual, a paso muy lento, empujaba un cesto de mimbre y un cuñete. Extremadamente paciente, casi sin parpadear, lo supusimos concentrado en sus recuerdos o quizá imaginándose en otro lugar. No hablaba a viva voz consigo mismo. Nos pareció irrespetuoso e intimidante, fotografiarlo de frente. Inusual, no quisimos saber cómo reaccionaría y, mucho menos, cuál sería la respuesta inmediata de la delincuencia que acostumbra a sorprendernos en la vía pública.  Nos faltaba camino por recorrer con el teléfono celular en el bolsillo, exclusivamente sacado de casa para algunas tomas del pavimento quebrado de la avenida por una ballena fumigadora que, antes y siempre, tiene por mejor vocación la de reprimir. Optamos por dejarlo pasar, girar repentina y sigilosamente para fotografiarlo (11/04/2020).

sábado, 7 de abril de 2018

ADEMÁS, UN PEQUEÑO PROGRAMA DE GOBIERNO

Evangelio Dominical: Tomás, el incrédulo
José Martínez de Toda (SJ)

Comentario dialogado sobre el Evangelio que se proclama en el Segundo Domingo de Pascua, ciclo B, corresponidente al domingo 8 abril 2018.  La lectura del Evangelio es tomada del Evangelio según San Juan 20, 19-31.

“Hemos visto al Señor… Señor mío y Dios mío”

 Aquí se aparece Jesús por primera vez a los Apóstoles. Es un gran acontecimiento. ¿Dónde y cuándo ocurrió esto?

La escena se desarrolla en Jerusalén, probablemente en el Cenáculo, la sala de la Última Cena.

Es el día en que resucitó Jesús: en la tarde de Pascua, el mismo día en que los discípulos vieron la tumba vacía y que María vio a Jesús.

Era el primer día de la semana judía, que ahora es el domingo. ‘Domingo’ en castellano viene de la palabra latina ‘Dominus’, que quiere decir ‘Señor’. El domingo es el día del Señor.

¿Cómo se encuentran los discípulos cuando se les aparece Jesús?

Están con las puertas cerradas.

 Las mujeres les dicen que han visto a Jesús resucitado, pero no las creen.

Tienen miedo a los judíos. Saben que los fariseos los pueden buscar para acusarlos de ser los amigos del Crucificado y de haber robado su cadáver (Mateo 28,13).

Pero Jesús amorosamente se manifiesta también a ellos.

  ¿Y cómo se aparece Jesús?

        En esta situación de angustia viene Jesús, y con toda sencillez da los siguientes pasos:

- Se puso en medio de ellos:

- Les dijo: "¡Paz a Ustedes!":

- Les mostró las manos y el costado, donde se veían las cicatrices de la Pasión.

- Les confía la misma misión que Él había recibido del Padre: proclamar al mundo que Dios es amor, y que nos debemos amar unos a otros.

- Y para confirmar todo esto, hace un gesto simbólico: sopla sobre ellos diciendo: “Reciban el Espíritu Santo. A quienes perdonen los pecados, les serán perdonados, y así obtendrán la vida”.

Esto de soplar sobre una persona, ¿qué significa?

Ocurrió nada menos también que para la creación del hombre. Dios sopló sobre el rostro de barro de Adán, y así le dio el aliento de vida material y espiritual (Génesis 2,7).

Y ahora Jesús vuelve a re-crear al hombre en sus discípulos. Les da vida. Les perdona sus pecados, y los envía a dar vida al mundo.

¿Estaban todos los Apóstoles ahí?

No. Faltaba uno: Tomás.

Esto resultó un contratiempo y, paradójicamente, una oportunidad bendita para la débil fe de Tomás.

Porque cuando sus amigos le contaron la aparición de Jesús, Tomás no les creyó. Les dijo que no fueran tontos, que él no se tragaba ese cuento.

Tomás quería pruebas, quería ver en Jesús las verdaderas marcas de su Pasión. "Si no meto mi mano en el agujero de sus clavos, si no meto mi dedo en su costado…” Y no hubo forma. Tomás tenía la cabeza muy dura.

  ¿Qué hace Jesús con este Tomás incrédulo y testarudo?

Cumple exactamente con lo que Tomás pedía. Se ve que lo conocía bien.

Jesús viene de nuevo al domingo siguiente. Saluda a todos como de costumbre: “Shalom”, que significa “La paz esté con ustedes”.

Y entonces se dirige inmediatamente a Tomás y le dice: "Pon tu dedo aquí. Mira mis manos. Pon tu mano en mi costado. Y no seas incrédulo sino creyente".

Y resulta que el que antes dudó más, pronuncia ahora la mayor y mejor confesión de fe en el Señor resucitado: "¡Señor mío y Dios mío!". Para él Jesús se convierte en "mi" Señor y en "mi" Dios.

Y Jesús le contesta: "¿Porque has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto."

 ¿Qué hizo después Tomás?

Pero Tomás distribuía el dinero entre los pobres y les anunciaba la muerte y resurrección de Jesús. Los ricos traían sus riquezas y las distribuían entre los demás. Y muchos se hicieron cristianos.

Y le dijo al rey:

- "Tu palacio está hecho de personas, que ya no son pobres y ahora creen en Jesús. Dios vive en ellos. Tu gente es un magnífico palacio.">

  Algo parecido ocurrió con los primeros cristianos en Roma y en otros sitios.

De esto precisamente habla la Primera Lectura del Domingo de hoy. Dice así:

(Hechos 4, 32-35)
 

Nuestra situación es distinta. Somos millones de personas en cada país. La mayoría es pobre. El simple dar limosna no resuelve el problema de la pobreza, además de ser humillante.

Se requiere educar al pueblo, crear estructuras de mercadeo.

Se requiere crear empresas y empleo, destinar recursos para que aumente la productividad, poner a la disposición de todos buenos hospitales, escuelas, liceos, universidades…

Fuente:
http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-tomas-incredulo-3

NOTITARDE, Valencia, 7 de abril de 2018
Caminando con  Cristo:
Signo de Cristo resucitado (Jn. 20, 19-31)
Joel de Jesús Núñez Flautes

Hoy estamos en el segundo domingo de Pascua, finalizando la octava de Pascua; día de Jesús de la Divina Misericordia. El evangelio de éste domingo destaca dos de las apariciones que Jesús hizo, después de resucitado, a la comunidad de los apóstoles. Lo primero que destaca el evangelio es que los apóstoles estaban “encerrados por miedo a los judíos”, signo de derrota, de cobardía; actitud que cambiará, luego de ver a Cristo resucitado.

¿Qué les da Cristo con esta aparición? 1. La certeza de su Resurrección, que verdaderamente está vivo, que venció a la muerte y al pecado y por esto les muestra los signos de la pasión, marcados en su cuerpo. 2. Les dona su paz, que sosiega su ansiedad, su temor, su angustia y los capacita de nuevo para ver y escuchar; les permite recobrar la alegría perdida. 3. Reciben de parte de Cristo el Don del Espíritu Santo; es decir, la presencia en sus corazones, de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, que los fortalece para predicar, anunciar la Buena Noticia de la Pasión, Muerte y sobre todo Resurrección de Cristo y los capacita para perdonar los pecados en nombre de Dios o de retenerlos, según la opción del que quiera buscar o rechazar el perdón de Dios.

Jesús, los “unge” con el mismo poder que Él mismo había recibido del Padre; los llena con la presencia del Espíritu Santo que ha marcado su vida y su misión desde el inicio de su existencia terrena. Junto con el don del Espíritu reciben la misión de ser testigos de Cristo, embajadores de su evangelio, mensajeros de su doctrina, de anunciar y denunciar. En la primera de aquellas apariciones, Tomás, llamado el Mellizo, no estaba con el resto de la comunidad apostólica, tuvo duda de la Resurrección, ¿cuántas veces el cristiano o el ser humano le viene la tentación de pensar o sentir que Dios no existe, que Dios está lejos, que no vive, que es una idea?.

IDA Y RETORNO: Feliz día de Jesús de La Divina Misericordia.

Fuente:
http://www.notitarde.com/iglesia-signo-de-cristo-resucitado-jn-20-19-31/

Cfr.
Pedro Olalde y  Patxi Loidi: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-jn-20-19-31.htm
Marcos Rodríguez: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-jn-20-19-31-M.htm
Isabel Vidal de Tenreiro: http://www.notitarde.com/divina-misericordia/
Ilustración: Daniel Seiter y Mattias Storm. 

sábado, 1 de abril de 2017

EXPO-FICCIÓN

Rigurosa lógica
Luis Barragán


Recientemente, al clausurar la Expo Venezuela Potencia 2017, Nicolás Maduro expresó: “Venezuela tiene todo para producir lo que necesita. Se acabó el rentismo petrolero y ha comenzado una nueva era”.   Calificada por alguien como expo-ficción, lo cierto es que, después de casi dos décadas, distamos demasiado de los niveles de vida que tuvimos al despedir el siglo XX, por decir lo menos.

Novedad alguna reporta un comentario tan recurrente desde principios de los ochenta al hacerse muy serios y fundados los indicios de agotamiento del modelo, punzando deliberadamente una crisis estructural en la presente centuria, huérfanos de una alternativa real y diferente. Lo peor, haciéndose eco de las viejas doctrinas de seguridad, se habla con descarada oquedad de una potencia que sólo podemos ser – por lo visto – en materia delictiva.

Nada más ultrarrentista que el socialismo bolivariano que se ufana todavía por un presupuesto público nacional – ahora ignorado – sostenido predominantemente por la ciudadanía, mientras esconde literalmente los recursos petroleros en sendos fondos de un absoluto manejo discrecional. A sabiendas de bordear el precipicio, el régimen nos ha empujado quebrando el aparato productivo nacional y llevando a decimales las exportaciones no tradicionales.

Por supuesto, Maduro Moros está acabando con el rentismo de todos sus pretextos, porque antes lo ha hecho con el país por la gracia de una rigurosa lógica. En verdad, la nueva era comenzará cuando desaparezca el régimen y se abran las avenidas hacia una transición democrática que nos haga libres, productivos y competitivos.

El sepelio no es otro que el de un socialismo que ha hundido el país, bajo el signo de las destrozadas bolsas de basura que los camiones recogen antes de la hora para que no quede evidencia de la desesperante hambruna que nos aqueja.  No sabemos si la expo-potencia la ideó el miraflorino para el lanzamiento programado de un mensaje dizque estratégico, todo fríamente calculado, o fue el resultado de una faena burocrática más que cumplimentó una agenda tan urgida de ocupar con tareas sustanciales, escurriéndose la consigna nunca olvidada de los años mozos.

Referencia:
http://www.noticierodigital.com/2017/03/maduro-se-acabo-el-rentismo-petrolero
Ilustración: Dumont.
02/04/2017:
http://guayoyoenletras.net/2017/04/02/rigurosa-logica

domingo, 10 de abril de 2016

LA OTRA CARA DE LA VENEZUELA SAUDITA

La pobreza aumentó en los años de mayor ingreso petrolero
María Fernanda Sojo /El Nacional

El jueves, cerca del mediodía, Ribas, de 45 años de edad, hacía una cola en un pequeño comercio en Palo Verde, al que llegan con frecuencia productos regulados. Al ver que el tiempo pasaba y seguía sin poder comprar, pensaba que le iba a tocar hacer el recorrido de regreso a su casa con las manos vacías.
Ese día ni ella ni su esposo ni ninguno de sus hijos había desayunado. El miércoles se habían comido la harina de maíz que les quedaba y no tenían dinero para comprar el producto con sobreprecio. “Ser pobre es muy duro, son muchos los días que nos toca dormir sin comer. A veces podemos comprar un plátano y hacemos tostones. Cuando tenemos harina resolvemos con arepas. Si no hay nada nos toca aguantar”, aseguró.
El salario mínimo que cobra el esposo de Ribas (11.578 bolívares) y los 2.000 bolívares a la semana que ella gana por limpiar en casas de familia no les alcanzan para hacer un mercado que les permita cubrir las tres comidas. Mucho menos les da para pagar servicios básicos. Ni siquiera tiene agua por tubería, sino que llena un tanque en la casa de un vecino. A uno de sus hijos dejó de enviarlo a la escuela cuando estaba en tercer grado porque no tenía cómo pagarle el pasaje. El niño ahora tiene 13 años edad. Ella asegura que está haciendo gestiones para que él vuelva a estudiar.
“Esta es la primera vez que yo siento todo tan difícil. Antes uno conseguía algo de dinero, iba al mercado y compraba. Ahora no puedes, hay muchas colas y todo es muy caro. Cada vez somos más los pobres”, agregó.
Más ingresos, más pobres
Recientemente la Comisión Económica para América Latina y el Caribe publicó el Panorama Social 2015, en el que se indica que el año pasado la tasa regional de pobreza aumentó a 29,2% (175 millones de personas) y la tasa de indigencia a 12,4% (75 millones de personas). Sin embargo, el incremento de los que vivían en condiciones de pobreza no se dio por igual en todos los países de América Latina. Fue en Venezuela donde más aumentó, además de México y Honduras.
La Cepal reportó que entre 2010 y 2013 la tasa de pobreza en el país subió 4,9% para ubicarse en 31,2% y según las proyecciones en 2014 y en 2015 la cifra fue aún mayor.
El incremento de este problema en el país también fue advertido por los investigadores de las universidades Central de Venezuela, Simón Bolívar y Católica Andrés Bello, que llevaron a cabo la Encuesta de Condiciones de Vida, presentada en noviembre del año pasado. El documento reportó que mientras en 2014, 48,4% de los hogares y 52,6% de las personas estaban en situación de pobreza, el año pasado la cifra ascendió a 73% y 76%, respectivamente.
Paradójicamente los años en los que empezó a aumentar la pobreza en Venezuela, según la Cepal, fueron los mismos en los que se recibieron más ingresos por venta de petróleo. Entre 2010 y 2013 el precio del barril pasó de 72,69 dólares a 98,08 dólares; es decir: 35% más. Solo en 2012, cuando el crudo subió a su pico histórico de 103,42 dólares, Pdvsa tuvo un ingreso de 127,61 millardos de dólares.
Para los especialistas la única justificación para que hayan aumentado los pobres en este periodo fueron las malas políticas implementadas por el Ejecutivo, específicamente las medidas que llevaron a que se deteriorara el aparato productivo, se disminuyera el empleo y se acelerara la inflación.
Asociada a la inflación
Trino Márquez, sociólogo y coordinador de políticas públicas del Centro de Divulgación del Conocimiento Económico, recordó que mientras el año pasado el Ejecutivo autorizó un incremento de 97% en el salario mínimo, la canasta alimentaria que mide el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros subió 443,2%.
“El precio de las canastas alimentaria y básica en el país ha crecido sin guardar ninguna relación con el nivel de ingreso familiar, por eso la pobreza está asociada esencialmente a la inflación como fenómeno, específicamente a la inflación en los alimentos”, aseguró.
El economista Humberto García Larralde coincidió con Márquez. “La inflación altísima se come cualquier incremento nominal del salario. El empobrecimiento del venezolano es progresivo y en estos años no hubo una verdadera política social que ayudara a las personas con menores recursos”, dijo.
Los especialistas prevén que al cierre de este año la población en condición de pobreza va a ser más porque las políticas del Ejecutivo no han variado. García Larralde aseguró que hasta que no se aumente la producción y se deje de financiar el déficit imprimiendo dinero sin respaldo no se va a controlar la inflación y, por ende, se seguirá deteriorando el poder de compra.

Fuente:  /http://www.lapatilla.com/site/2016/04/10/la-pobreza-aumento-en-los-anos-de-mayor-ingreso-petrolero/
Fotografía: http://www.lapatilla.com/site/2013/01/19/conoce-el-rancho-de-tres-pisos-en-maracaibo-fotos/

sábado, 7 de noviembre de 2015

LA REINDUSTRIALIZACIÓN PENDIENTE


El régimen desindustrializador pretende arrinconarnos con el desabastecimiento de alimentos, medicamentos y hasta productos para el aseo personal


“Nos satisfizo confirmar la voluntad de superación del gremio empresarial aragüeño que, a pesar de las duras circunstancias que atraviesa, insiste en el esfuerzo reindustrializador que está pendiente en la Venezuela post-rentista”, señaló el diputado opositor Luis Barragán, aspirante a la reelección por esta entidad federal, a propósito del encuentro de los candidatos de la Unidad Democrática con la Cámara de Industriales del Estado Aragua.

“Excesivamente cínico, el gobierno nacional niega el recrudecimiento de la pobreza en el país siendo tan evidente la escasez de los productos básicos para la alimentación, los fármacos y hasta para el aseo personal. Una situación sin precedentes, que lo lleva a una burda manipulación de las estadísticas para ocultar la desnutrición proteica calórica a la que apuntan los especialistas. Fuertemente golpeada la industria nacional de los alimentos, insensatamente convertido el sector privado en el gran enemigo del régimen, ya no alcanzan las divisas para una masiva importación y – cuando lo hacen – traen productos de dudosa calidad que también se han podrido impunemente en nuestros puertos”.

El directorio de  la Cámara de Industriales, encabezado por su presidente, José Luis Soto, celebró en su sede una importante reunión con los aspirantes a la Asamblea Nacional Amelia Belisario, Mariela Magallanes, Dinorah Figuera, María Rengifo, Adriana Pichardo, José Trujillo, Arnoldo Benítez y, para la reelección, los actuales diputados Cheo Hernández y  Barragán.

“A pesar del agotamiento del modelo rentístico, ha galopado el proceso desindustrializador del socialismo monoproductor en boga. Las exportaciones no petroleras en los últimos años, representan un porcentaje extremadamente bajo que ronda entre el 3 y el 4%, en un país de estadísticas celosamente ocultas y tajantemente censuradas. Apuntalados como un país de alto riesgo, la corrupción, el desastre cambiario,  los altos costos de producción y la baja competitividad marcan la pauta en un régimen que ha nacionalizado industrias para devolvernos a la premodernidad. La situación se evidencia en  los otrora prósperos corredores industriales de los Valles de Aragua y del Tuy, principalmente en Maracay, Cagua, La Victoria, Turmero y Las Tejerías, con la consiguiente pérdida de empleos,   de la mano de obra calificada y gerencial”.

Acotó el diputado Barragán: “Aspiramos que una nueva  mayoría parlamentaria institucionalizará los mecanismos de consulta y cooperación con los sectores académicos, empresariales, sindicales y profesionales para definir, concebir, propulsar y evaluar constantemente una política de acelerada reindustrialización del país, llenando el espacio que deliberadamente ha abandonado el gobierno nacional, pues el Poder Legislativo está facultado para el debido control de las políticas públicas y el  aporte de los instrumentos necesarios en la materia. El exceso de regulaciones que no son tales, sino fórmulas dictatoriales para el empobrecimiento interesado de la población y de sus sectores productivos, dará paso a iniciativas y estímulos indispensables para el emprendimiento requerido por una transición a la democracia afincada en el desarrollo económico, la equidad social y la calidad de vida. Por ello, exhortamos a la Cámara de Industriales para auspiciar y  escenificar un debate entre los aspirantes de la Unidad Democrática y el oficialismo en torno a las propuestas industriales para los aragüeños”.

Finalmente, el diputado Barragán, Sub-Jefe de la Fracción Parlamentaria de Vente Venezuela en la Asamblea Nacional, anunció la visita de María Corina Machado a mediados de noviembre del presente año al estado Aragua que la “espera con emoción y decidido respaldo al liderazgo que representa”.
 


Fuentes:
http://www.noticierodigital.com/2015/11/luis-barragan-gobierno-nacional-busca-arrinconarnos-con-desabastecimiento-y-escasez/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?f=1&t=4175
http://www.lapatilla.com/site/2015/11/06/luis-barragan-demasiado-cinico-un-gobierno-que-niega-el-recrudecimiento-de-la-pobreza-en-venezuela/
http://venezuela.shafaqna.com/ES/VE/270499
http://www.iberoamerica.net/venezuela/prensa-generalista/noticierodigital.com/20151106/noticia.html?id=2Ek52Wu
http://www.entornointeligente.com/articulo/7280737/VENEZUELA-Luis-Barragaacute;n-Demasiado-ciacute;nico-un-gobierno-que-niega-el-recrudecimiento-de-la-pobreza-en-Venezuela
http://www.noticiasvenezolanas.co.ve/index.php/500193/luis-barragan-demasiado-cinico-un-gobierno-que-niega-el-recrudecimiento-de-la-pobreza-en-venezuela/
http://www.iberoamerica.net/venezuela/prensa-generalista/lapatilla.com/20151107/noticia.html?id=mH338ar
http://www.iberoamerica.net/venezuela/prensa-generalista/lapatilla.com/20151107/noticia.html?id=id7J2TU
http://titles.ws/venezuela/ve2015110629094545217939.php
http://venezuela.oonot.com/noticias/luis-barragan-demasiado-cinico-un-gobierno-que-niega-el-recrudecimiento-de-la-pobreza-en-venezuela#.Vj6Z3V6Im0A

jueves, 16 de abril de 2015

CORTADURAS

La tejedora de cantos


Esa abominación es el comunismo, maldición para los pueblos! Esclavizan a las personas y les roban las ganas de vivir y crecer!
Te lavan el cerebro, te hacen creer que estás viviendo en un paraíso cuando en realidad vives como bailando en el filo de un cuchillo: no consigues medicinas ni puedes esperar que te las envíen de otra parte, o sea, o te mueres o te mueres!
Las palabras, en las colas, son un concierto de quejas. Solo hay un lugar en el que te perteneces: se llama pensamiento y si te descuidas terminarás pensando como ellos quieren!
Ardes por dentro recordando las palabras de los gobernantes: "Los pobres tienen que seguir siendo pobres porque se necesitan así, pobres y con esperanzas". "No vamos a sacarlos de la pobreza para que se vuelvan escuálidos" "Ser rico es malo"...mientras ellos, los enchufados, hacen ostentación de su riqueza mal habida, con lujosas casas, yates, buenas comidas sin necesidad de hacer colas, y con cuentas multimillonarias en dólares!
Mientras nosotros, ya no tenemos corazón porque se va hacia donde nuestros hijos estén, clamando al cielo para que regresen vivos, en la espera de que la paz y la Justicia abracen nuestro suelo!
El venezolano muere, solo si se agota y se rinde...allí es cuando el filo del cuchillo corta!
 

miércoles, 29 de enero de 2014

BREVE ENSAYO SOBRE LA POBREZA

EL NACIONAL - Miércoles 29 de Enero de 2014     Opinión/7
Kerry y el terrorismo
ANÍBAL ROMERO

En declaraciones recientes, formuladas luego de sostener un encuentro con su homólogo en el Vaticano, el Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, aseveró que la pobreza "es en muchos casos la raíz que genera el terrorismo".
Interesa comentar dicha afirmación, pues el tema de la pobreza es con frecuencia sometido a distorsiones y empleado como un comodín para explicarlo todo y nada, o para justificar cualquier cosa.
En ese orden de ideas, hay que cuestionar la tendencia al reduccionismo, es decir, a convertir un tema en la única explicación de problemas complejos que exigen tratamiento menos simplista. La pobreza puede ser utilizada para explicar las enfermedades físicas y psíquicas, la inestabilidad política, las subidas o caídas en la producción de alimentos, el flujo internacional de emigrantes, y hasta el cambio climático. Presumo que también, en alguna medida y determinados casos, la pobreza puede ser un factor condicionante de intenciones y acciones terroristas.
Ahora bien, por ejemplo, Osama bin Laden era millonario y sin embargo ha sido uno de los más crueles y eficientes terroristas de que se tenga memoria.
Lo recuerdo para resaltarlo siguiente: las frases de Kerry ponen de manifiesto una errada y perjudicial tendencia contemporánea, que lleva a muchos políticos democráticos a pensar que los seres humanos nos movemos casi exclusivamente por aspiraciones y objetivos materiales y pecuniarios.
Tal visión de las cosas constituye una distorsión de la realidad. Los seres humanos comúnmente actuamos en función de motivos y metas diversos, y en el caso del terrorismo, en particular del radicalismo islámico ­entre otros extremismos--están presentes impulsos que tienen que ver con convicciones religiosas, disputas políticas y odios ancestrales.
La pobreza es negativa y conduce seguramente a múltiples males; a la vez, no obstante, sostengo que aún si la pobreza desapareciese de la faz de la tierra, probablemente seguirían existiendo unos cuantos, quizás muchos individuos dispuestos a sacrificarse y matar a sus semejantes para cumplir propósitos políticos, religiosos, etc.
A nuestras mentes entrenadas en el racionalismo y el materialismo de las actuales sociedades de consumo, les cuesta trabajo entender que numerosas personas no sólo de pan viven, y que los valores espirituales ­dicho en términos generales--juegan y seguirán jugando un papel mientras los humanos seamos lo que somos.
La profundización global de la demagogia es en parte producto de la ya mencionada tendencia. En Venezuela, por ejemplo, es muy obvio que los políticos democráticos están convencidos de que la mayoría de los ciudadanos no están dispuestos a asumir valores como el rescate de la independencia nacional frente al dominio cubano, de la soberanía y de la libertad. De allí que se limiten a los asuntos concretos de gestión administrativa y políticas públicas, dándoles prioridad como "los que en verdad importan al pueblo".
¿Quién sabe? Quizás tengan razón. Tal vez el pueblo venezolano se interesa exclusivamente por su supervivencia cotidiana, y le tienen sin cuidado la subordinación nacional al despotismo castrista, la destrucción de nuestras instituciones, industria y agricultura, el alineamiento del actual régimen con los forajidos y terroristas del planeta, la penetración del narcotráfico en el país y toda la letanía de desgracias que bien conocemos. Lo que sí es claro es que los dirigentes democráticos, con honrosas excepciones, parecen pensar como Kerry: el problema es la pobreza; la libertad es un lujo de ricos.


Fotografía: Drew Angerer (EFE): el secretario de estado, John Kerry (i), habla con el fiscal general, Eric Holder (d). Tommada de: http://internacional.elpais.com/internacional/2014/01/29/album/1390970305_609209.html#1390970305_609209_1390970657
DREW ANGERER (EFE)

domingo, 23 de diciembre de 2012

NATIVIDAD Y POBREZA

San Lucas, 1: 39-45

En su homilía de hoy, el Padre Roberto Martialay (SJ) refirió al clima de preparación de la Navidad. Figuras tradicionales del Adviento, María y Juan Bautista.

Ella cumple el trayecto del norte al sur, de Galilea a Judea. Camina y, seguramente,  lo hace en grupo como se acostumbraba por lo peligroso de la ruta y más aún tratándose de una mujer. Sabe que es la madre del Señor, como Isabel embarazada de Juan. Hay un momento de gozo entre ellas. María ayudó en lo que podía a Isabel por tres meses en los quehaceres de la casa.

La escena se da en los niveles populares, en la sencillez de la barriada, no en los salones distinguidos. Gente modesta que se alegra con cosas pequeñas. El comercio con ofertas mayores, especulativas.

El niño Jesús en casa. A veces, la persona amada no puede venir o ya se ha ido definitivamente. Difícil: guerra civil en Siria y temerosos de ella en Palestina y Judea, Corea del Norte, zona de Persia. Preparativo navideño bajo el signo del miedo.

Gozo, servicialidad, encuentro, celebración: María e Isabel.

Mi 5, 1-4
Salmo 79
Heb 10, 5-10

Fotografías: LB, vista hacia la cota 905 desde el centro comercial Multiplaza, El Paraíso (Caracas, 09/11/12). Puerta abierta que se confunde con el marco: Jesús ha de nacer en el lugar más pobre de todos los lugares pobres. No obstante, no sabemos cuál es el peor. Acaso, el que aparenta una mayor prosperidad y esconde la soga económica que aprieta sostenidamente; o el que presume de sus carencias, presto a un sorprendente consumismo. Ya no tratamos únicamente de la pobreza cultural contrastante, pero también confusa, pues, además de la variante económica, la espiritual tiene lo suyo....

sábado, 13 de octubre de 2012

MITO

EL NACIONAL - Sábado 13 de Octubre de 2012     Opinión/9
El Tejado Roto
Perrarina
RAMÓN HERNÁNDEZ

El jefe del Estado en su condición de candidato a la tercera reelección repitió en reiteradas ocasiones que en el período de la democracia representativa los venezolanos comían perrarina. Nadie de sus allegados ni sus subalternos se atrevió a sacarlo de su equivocación, mucho menos a corregirlo. Obvio. Se desconoce, por ahora, cómo se originó esa leyenda urbana que, por lo general, repite la gente de origen rural, que es la que le tiene más animadversión a compartir sus alimentos con los animales. No tanto por asco, que parece ser el caso que nos ocupa, sino por escasez. Ninguno compraría una lata de atún para alimentar el gato o cuanto menos dividirla con la mascota, como ocurre en los centros urbanos.
Por supuesto que no es aconsejable desayunar con perrarina, ni con algún otro alimento preparado para animales, pero a nadie le hace daño hacer arepas con el maíz que se les echa a las gallinas.
Los pobres que viven en la penuria saben que peor que no cenar es acostarse sin esperanzas. No es sólo una frase bonita, lo saben quienes sufren cárcel sin que se les siga proceso judicial alguno.
Sobran ejemplos.
La perrarina es un compuesto de carne y vegetales, que reúnen los requerimientos kilocalóricos que necesitan los perros. La mezcla y la cantidad varían según la raza, el tamaño y la salud. Algunos animales son alérgicos y requieren dietas especiales. Se dice que el grado de civilización de un país se mide por cómo trata a los niños, a los dementes y a los animales, pero ese es otro asunto.
Aclaremos sí que la perrarina no se fabrica con excrementos ni con ratas molidas o con polvo de cucarachas, sino que es una simple síntesis proteica con carbohidratos. Además no es barata ni tampoco la regalan.
Los pobres, los que pasan trabajo para adquirir los alimentos, saben que con lo que gastan en un paquete de perrarina, que no baja de sesenta bolívares la más pequeña, pueden comprar harina de maíz precocida, margarina, mortadela y sardinas en lata, que siempre han sido baratas, sabrosas y nutritivas.
En Cuba, que es el ejemplo de socialismo "exitoso" más recurrido, repartían a los privilegiados una galleta proteica similar a la perrarina, pero de inferior calidad, para compensar la falta de alimentos que hubo en la isla después de la implosión de la Unión Soviética. Una solución menos dramática que la vivida en Ucrania cuando el marxistaleninista Stalin, el Koba, obligó a morir de hambre a más de 6 millones de personas y muchos se alimentaron de cadáveres y cosas peores.
Los astronautas, los soldados, los científicos que deben pasar largos periodos en sitios aislados, reciben dosis de alimentos concentrados que tienen ese sabor desagradable de la perrarina. Ese es el programa que sus subalternos Juan Carlos Loyo y Aníbal Espejo propusieron aplicar en los barrios de Caracas, reclámeles. Vendo tortillas de cere cere, sin caribeos.

Ilustración: Anabela San Vicente.

martes, 9 de octubre de 2012

ESTRUCTURALIDAD DEL ...MITO

EL UNIVERSAL, Caracas,9 de Octubre de 2012
Superación de la pobreza: mito y realidad
CHEN CHI-YI 

La superación de la pobreza ha sido siempre un deseo de la humanidad. Pero la lucha no fue exitosa en toda su extensión, pues la pobreza subsiste aún en las sociedades más prosperas. El esfuerzo históricamente fue guiado por dos tipos de planteamientos ideológicos: el de orientación de derecha y el de orientación de izquierda. Cada uno traza sus propios caminos apoyándose sobre supuestos divergentes y a veces contradictorios.
Los supuestos de tendencia "derecha" afirman que no existe posibilidad de superar la pobreza sin que aumente previamente la riqueza generada por un sistema eficiente de gestión. El bienestar se distribuye por efecto de "desbordamiento"  de la riqueza acumulada y gracias a los esfuerzos magnánimos de los dueños de  los medios de producción.
Los supuestos de tendencia "izquierda"  atribuyen la existencia de la pobreza a la mala distribución de los resultados del crecimiento económico. Si se colectivizaran los medios de producción, eliminando la propiedad privada, la pobreza  desaparecería automáticamente por efecto de la eliminación de la plusvalía perteneciente al trabajo.
Parece que ambos planteamientos contienen sus aspectos reales y míticos. Es un mito piadoso, cuando suponen que los ricos, propietarios de los medios de producción, reparten los "excedentes" a los pobres, por caridad, simpatía, responsabilidad social u otras virtudes. Ninguna religión, cristiana, budista o cualquiera  otra, ha creado ese hombre "virtuoso", dispuesto voluntaria y colectivamente, a repartir los supuestos  "excedentes" de producción. Igualmente es otro mito, suponer  que  la desaparición de la propiedad privada contribuya a la aparición de un hombre nuevo, capaz de generar mayor rendimiento del sistema productivo y redistribuirlo equitativamente.
La sabiduría aconseja a los que  toman decisiones,  en materia de lucha contra la pobreza estructural, a que reflexionen sobre las estrategias o políticas  indispensables en la materia. En primer lugar,  está  la necesidad de moldear al hombre para que esté dotado de las "virtudes" y "capacidades" esenciales. En  segundo lugar, han de tomarse las medidas concernientes a las decisiones públicas conducentes a tal fin.  En realidad, se trata de unas nuevas alternativas que combinan las experiencias exitosas tanto de la derecha como de la izquierda descartando los planteamientos mitológicos.
Las virtudes que podrían considerarse, como indispensables para superar la pobreza estructural, son múltiples. Creemos que se debe mencionar, desde el principio, la alta propensión a autosuperarse. Dicha actitud produciría una serie de decisiones vitales, tales como comportarse con responsabilidad y honestidad en el trabajo y en las relaciones con el tercero. Por definición, el hombre virtuoso en los asuntos financieros debe tener alta inclinación a ahorrar e invertir, y  por encima de todo, un afán  incontenible en la adquisición de conocimientos y experiencias.
Entre las políticas públicas conducentes directamente a la superación de la pobreza estructural se destacan:
a) Consolidación de la confianza colectiva. Es decir, que las leyes, las reglas y los acuerdos se cumplan con cabalidad;
b) Multiplicar y consolidar  el sistema educativo admitiendo el dicho común de que no existen países subdesarrollados sino solo hombres subcapacitados;
c) Dado que el aumento de la riqueza depende exclusivamente del crecimiento económico, es imperativo impulsar  un alto  nivel de inversión para generar mayor cantidad de bienes, servicios y  empleo productivo;
d) Mantener la estabilidad monetaria a nivel nacional e internacional como condición  para garantizar el valor adquisitivo del ingreso familiar;
e) Multiplicar los estímulos a la iniciativa privada como motor principal del progreso económico y social, donde el Estado cumpliría solamente la función supletoria;
f) Mitigar el  subsidio al consumo para evitar la aparición de la dependencia crónica y perversa que desanime el afán de autosuperarse. Los programas sociales, llámense "misiones" u otras denominaciones, son políticamente rentables y necesarias en tiempo de dificultades, pero carecen de la efectividad para superar la pobreza estructural, cuando no las completan con políticas de largo alcance.
En forma de epílogo se recuerda a todos los que proponen las estrategias y políticas para superar la pobreza estructural, que es importante discernir el mito   de  la realidad.

lunes, 2 de julio de 2012

SENTIDO COMÚN

EL UNIVERSAL, Caracas, 02 de Julio de 2012
Por qué nuestros pobres son pobres
ANGEL GARCÍA BANCHS 

Mientras los políticos tengan un modelo de reparto rentístico, y no uno de desarrollo y transformación; mientras no haya Estado de Derecho, democracia, autonomía de los poderes públicos, respeto por las leyes y los contratos, garantías, reglas claras y estables y libertad económica para la inversión privada en sectores hasta hoy día estatizados; mientras el modelo que impere sea conflictivo y arcaico, en vez de uno de armonía social; mientras la estrategia petrolera no sea expansiva, sino rentística (o estrategia de precios); mientras las políticas económicas causen y hagan persistir la inflación, y la sobrevaluación, impidiendo desarrollar la actividad no petrolera e imponiendo una economía de puertos; mientras persista la dependencia del consumo del asistencialismo, misiones, dádivas y petrolimosnas, subsidios a los alimentos, a la gasolina y otros; y, finalmente, ante todo, mientras el Estado estatice la producción de bienes privados y privatice la producción de bienes públicos, nuestros pobres seguirán siendo pobres.
Por motivos de espacio, en esta oportunidad, tan solo escribiré de lo último: la estatización de la producción de bienes privados y privatización de la de bienes públicos, algo que los venezolanos debemos impedir que siga ocurriendo.
Tenemos un Estado que produce desde petróleo hasta arepas (ambos bienes privados), pero, que ha abandonado y, así, privatizado la producción de bienes públicos esenciales, como la educación, la salud, la seguridad, la electricidad, las aguas servidas, la distribución del gas, y otros bienes públicos fundamentales para el desarrollo y la superación de la pobreza.
Privatización de la educación: hace 50 años, hasta las familias adineradas enviaban a sus hijos a las escuelas y liceos públicos, porque eran mejores que los colegios privados. Hoy, ¿cree usted que el pobre que accede a la educación pública puede competir con el pudiente que accede a la educación privada?
Privatización de la salud: ¿puede el pobre enfermo condenado a los abandonados hospitales públicos competir en las mismas condiciones con el pudiente que accede a las clínicas privadas?
Privatización de la seguridad: rejas en casas y apartamentos, pérdida de espacios públicos (plazas, parques, etc.) a manos del hampa, alcabalas en nuestras urbanizaciones, guardaespaldas, automóviles blindados, ejecutivos transnacionales que abandonan el país, consumo de energía y tiempo, y desaparición de actividades económicas por falta de la seguridad personal, jurídica, y contractual.
Privatización de la electricidad: velas y costosas plantas eléctricas.
Privatización de las aguas servidas: camiones cisterna.
Privatización de la distribución del gas: descenso y ascenso al cerro y los barrios con las bombonas de gas, por falta de tuberías en la mayoría de los casos.
Y esto, mientras el Estado "regala" un bien privado, la gasolina; hasta el punto de que, el venezolano promedio que no tiene carro y va de una ciudad satélite a, digamos, Caracas, puede llegar a pagar alrededor de unos 80 a 100 bolívares a la semana, mientras el pudiente que sí tiene carro tan solo paga de 4 a 5 bolívares por semana (i.e. por tanque).
¿Ahora se entiende: por qué nuestros pobres son pobres?

lunes, 27 de junio de 2011

A DIARIO


EL NACIONAL - Sábado 25 de Junio de 2011 Papel Literario/3
A propósito del Día del Periodista
Pobreza en la prensa venezolana: crónica de una tormenta
Los resultados y la discusión contenida en el artículo que sigue provienen del trabajo de investigación "Pobreza en su tinta.
Representaciones periodísticas de la pobreza en Venezuela", concluida por el autor en octubre de 2008, y que obtuvo el primer premio de investigación de la Universidad de Católica Andrés Bello en su edición de 2011
LEOPOLDO TABLANTE

Preámbulo Entre diciembre de 2005 y octubre de 2008 le dediqué la vida a uno de los proyectos más extravagantes que jamás haya emprendido: conocer cómo la prensa venezolana habla de la pobreza en sus páginas.

La mención recurrente de la palabra "pobreza" en América Latina y en Venezuela fabrica el espejismo de que éste es el más trillado de los temas, una falsa interpretación que lo condena de antemano. Mi análisis sobre la representación de la pobreza en la prensa me permitió cobrar conciencia de que las variables asociadas con este fenómeno son tan numerosas y complejas que al cabo, por simple apabullamiento, es fácil tirar la toalla y conformarse con elaborar generalizaciones razonables.

Por fortuna conté con un precedente útil para acercarme al monstruo: El periodista y académico colombiano Germán Rey examinó lo que el diario bogotano El Tiempo publicó en sus páginas sobre pobreza durante los meses de febrero, mayo, agosto y noviembre de 2002. Rey empleó matrices de análisis que medían frecuencias de categorías "sociales" y "periodísticas", las primeras asociadas con los aspectos que reflejan la pobreza como un fenómeno colectivo, las segundas con los criterios retóricos y técnicos a través de los cuales el periodismo transforma la pobreza en información, es decir, en signo.
El número de textos periodísticos retenidos por Germán Rey sumaba 171.
El estudio venezolano entrañó en cambio el examen de 3126 textos producidos en febrero, mayo, agosto y noviembre de 2005: 1477 por Últimas Noticias (9,54% de todos los publicados durante los meses en cuestión), 855 por El Nacional (6,61%) y 794 por El Universal (3,18%). La diferencia de casos entre el estudio venezolano y el colombiano, más allá del hecho de que este último abarcara tres diarios y de otros criterios metodológicos no explícitos en las cifras, se debió a que los periódicos venezolanos operaron en un ambiente de confrontación política en el cual la pobreza y la exclusión social fueron los catalizadores de la polarización. Incluso los diarios venezolanos dirigidos a las clases medias y altas, El Nacional y El Universal, publicaron, como mínimo, cuatro veces más textos alusivos a variables de pobreza que El Tiempo de Bogotá.

Durante los primeros ocho meses, el proyecto contó con la colaboración de un grupo de asistentes (Delymart de León, Nadia Goncalves, Jaqueline Osteicochea, Gabriela Velásquez, todas ellas coordinadas por la periodista Adriana García Cunto y por mí), sin cuya ayuda hubiera sido imposible desmenuzar una cantidad de información suficiente como para dejar en el sitio al dueño de la moral mejor plantada.

Ahora bien, ¿qué dice la prensa sobre la pobreza en Venezuela?

1. La pobreza es un problema "natural" En los tres periódicos analizados, la pobreza es una especie de manifestación natural del ambiente venezolano, algo parecido a los musgos y los líquenes en las selvas tropicales.

La inmensa mayoría de los textos sobre pobreza producidos por El Universal y El Nacional fue publicada en febrero (332 el primero, 285 el segundo), cuando se produjo la famosa vaguada. Últimas Noticias publicó la mayoría de sus textos en mayo de 2005 (429 piezas periodísticas) por una sencilla razón: los perjudicados por el temporal formaban parte de los grupos socioeconómicos que constituyen su público principal. Además, en vista de que este diario tiene una larga tradición de denuncia, tres meses y medio después de la vaguada había muchas denuncias que requerían prensa.

El problema "natural" de la pobreza no se expresa sin embargo en áreas aisladas sino, por el contrario, en sectores urbanos (para El Nacional y El Universal el contexto urbano de pobreza gravita entre el 54% y el 56%; en el caso de Últimas Noticias el porcentaje llega hasta el 74%). Ello da cuenta de la vulnerabilidad estructural de las ciudades venezolanas, donde la fluctuación de los elementos recuerda cada tanto la particular inaptitud para el asentimiento humano de los espacios sociales pobres, marcados por la falta de precaución ante sus límites geológicos y por la informalidad constructiva.

De lo arriba señalado se puede inferir que el principal fundamento de la pobreza --es decir, el evento o el quiebre que devela la vulnerabilidad estructural de los espacios sociales pobres-- es la catástrofe natural.
La pobreza se reduce entonces a la publicación de materiales que informan sobre deslizamientos de tierra en áreas pobres, sobre una ola de muertes violentas durante el fi n de semana o sobre la cantidad de víctimas dejadas por un temporal


Los diarios insisten más en este fundamento cuando su público lector se encuentra más alejado de los sectores de pobreza. Por ejemplo, prácticamente la mitad de los fundamentos de pobreza evocados por El Universal son de tipo "natural", 48,79%, frente a 31,77% en el caso de El Nacional y 26,97% en el de Últimas Noticias.

En suma, la pobreza se transforma en problema de interés público sólo cuando una catástrofe natural la exhibe.

Emergencia y pobreza establecen una relación de causa y efecto que conlleva a un periodismo reactivo, situacional, en el que no hay ni seguimiento ni mayores consideraciones analíticas, paradoja de un país dislocado por la fractura socioeconómica.

La catástrofe natural da al traste con el próximo fundamento al que más recurre la prensa: ninguno (casi 30% en El Universal, 26,39% en Últimas Noticias y 15,04% en El Nacional ). Si una vaguada no sobreviene y convierte a individuos de sectores pobres en víctimas mortales o en afectados (heridos, desplazados o damnificados), la pobreza entra en el limbo de la no-explicación. Ese limbo conecta sin embargo con otra instancia: la pobreza como resultado de la ineficiencia de las instituciones del Estado (15,25% en el caso de Últimas Noticias, 19,38% en el de El Nacional y 9,34% en el de El Universal).

Aquí la pobreza cede a la denuncia: a los perjudicados no les queda otro recurso que solicitar la intervención de unas autoridades públicas sobrepasadas por la realidad a las que, al mismo tiempo, se señala como responsables de las condiciones de vida de colectividades enteras.

Los dos últimos fundamentos relativamente significativos son de carácter social (vinculado sobre todo con el principal síntoma de descomposición social de la sociedad venezolana: la violencia) y de carácter económico. No obstante, en ambos casos el promedio no supera 8%.

2. La pobreza no da para el largo aliento A pesar de que la pobreza involucra a más de la mitad de la población total de Venezuela (según un estudio de la empresa Datos, los grupos socioeconómicos D y E habrían pasado de 40% a 58% en el intervalo 1984-2004), este tema parece no inspirar particularmente a los periodistas. La mayoría de la población de Caracas podrá asentarse en esas indisimulables montañas que aparecen en los mapas oficiales como zonas verdes pero, morfológicamente, la pobreza escrita en la prensa apenas ocupa espacios menores de un cuarto de página (53,07% en el caso de El Universal, 49,30% en el de El Nacional y 32,77% en el caso de Últimas Noticias), seguida por desarrollos equivalentes al cuarto de página, tal como si el asunto no tuviera mayores méritos.

Los síntomas de pobreza son apenas un dato fáctico que merece un género periodístico: la noticia aislada, a la que recurren los reporteros de los tres periódicos en 70% de las ocasiones. Esto quiere decir que la pobreza es un evento "sencillo" relatado de acuerdo con una estructura convencional de pirámide invertida dotada de un título descriptivo, un sumario (especialmente en el caso de Últimas Noticias), un arranque que privilegia la anécdota más resaltante (lead) y un desarrollo superficial. Los periodistas no se animan a escribir reportajes, que en los tres diarios no supera el 13% de los géneros empleados para referirla. Esto refuerza una lógica en la que la pobreza es casi siempre una situación imponderable y vaga que, más allá de una descripción cuyo dramatismo se refuerza con fotografías, no suscita en la mente del lector ninguna proporción más o menos clara. Por ejemplo, El Universal, El Nacional y Últimas Noticias publicaron, respectivamente, 4.468, 3.272 y 2.999 tablas y gráficos para reforzar la información contenida en sus textos, pero ninguna variable de pobreza motivó en los tres universos más de 17 tablas o gráficos.

3. El problema de las fuentes: "si tú me tiras, te tiro" La alternancia de fuentes en las noticias de pobreza es parecida a las de los copleros en los contrapunteos del joropo recio: mientras en situaciones de catástrofe las autoridades dan su parte y ofrecen soluciones, las víctimas de la pobreza dan testimonios para describir su condición de vida y, en especial, para señalar la negligencia de las autoridades.

Así, en los diarios estudiados la pobreza tiene dos repercusiones principales: "social" (44,5% en promedio) e "institucional" (24% en promedio). Estos valores explican el hecho de que las fuentes citadas se dividan en dos promedios principales: cerca de 34% de las declaraciones totales emitidas provienen de fuentes vivas (personas que describen "de viva voz" su propia condición precaria de vida) y 38% de autoridades que dan cuenta, prometen o defienden su gestión.

En los dos casos, estas declaraciones son hechas a título personal. Aunque pueda asumirse que una autoridad habla en nombre de la institución que representa, es curioso reparar en que las fuentes institucionales per se (un portavoz de un ministerio a través de su oficina de prensa, por ejemplo) sean citadas por todos los diarios en una proporción menor a 10%, superior a los valores de los grupos de la sociedad civil y de los expertos, no así de los casos en los que el periodista ni siquiera menciona alguna fuente.

En fin, la prensa comunica la idea de que las personas en situación de pobreza son seres desamparados a los que sólo les queda manifestarse (señalar, denunciar, quejarse...) en medio de su falta de organización cívica y política, de su carencia de información y de la desidia de autoridades tan abrumadas y aturdidas como ellas mismas.

4. Hombres y mujeres mestizo-negroides Uno de los grandes mitos venezolanos es la existencia de una especie de concordia social justificada en la creencia de que todos somos mestizos, cosa que es verdad pero que no descarta aquella trillada metáfora del café y la cantidad de leche con que, a voluntad, el lunchero de la panadería lo aclara, lo que sólo habla de más cancha y más matices para postergar el conflicto del resentimiento.

En todos los diarios, más de la mitad de los actores de pobreza son hombres (casi 60%), en su mayoría adultos, es decir, entre los 20 y los 65 años --cerca de 38%--, aunque la mayoría de los hombres adultos mostrados por la prensa tiene menos de treinta años. El análisis de las fotografías publicadas en los materiales informativos, que suele representar los actores pobres mencionados en el texto (hombres y mujeres), reveló que la inmensa mayoría de los actores pobres son individuos de fenotipo mestizonegroide (85% de todos los casos). Esto no significa que los reporteros procedan según criterios de discriminación étnica, aunque el dato insinúa que en los espacios sociales pobres se manifiesta un rezago histórico visible en el tipo físico de quienes lo habitan. Este rezago puede ser estimado como la válvula de escape de una nación que, como todas las latinoamericanas desde comienzos del siglo XIX, asintió la superioridad de la clase blanca criolla. Las concentraciones marginales urbanas reproducen los rasgos de esta inercia histórica, y uno de sus modos de expresión es la composición étnica de sus pobladores.

5. Cuando la pobreza se conjuga en plural Cuando la pobreza se atribuye a grupos extendidos, éstos suelen ser señalados como ciudadanos comunes (31,19% en el caso de Últimas Noticias; alrededor de 17% entre El Nacional y El Universal) o como afectados y damnificados (no más de 16% en los casos de Últimas Noticias y El Nacional; 25% en el caso de El Universal). Adicionalmente, los periodistas pueden designar a estos grupos humanos con la vaga apelación de "pobres" (siempre menor al 9% de todos los casos contabilizados, siendo el valor más alto el mostrado por el diario El Nacional) o, si son menores de treinta años y de sexo masculino, perpetradores o víctimas en hechos de sangre ocurridos en sectores populares y en barriadas marginales, como criminales miembros de grupos desviados. Las etiquetas que homogeneizan al ciudadano tocado por la pobreza en la cadena ciudadano desatendido por el Estado-afectadodamnificado-pobre-desviado promedia por si sola 72%, muy por encima, por ejemplo, de las ocasiones en que los reporteros comprenden al individuo pobre como parte de un gremio (menos del 7% por ciento) o de una organización comunitaria (menos del 2%).

De nuevo, los grupos pobres son siempre núcleos de individuos particulares y atomizados que por lo general están desposeídos de estructuras cívicas y políticas, de apoyo institucional y que muchas veces optan por la solución expeditiva y violenta. En este caso se repite el patrón del ciudadano sin control de la realidad, encomendado a lo que la piscología social funcionalista llama "locus de control externo".

6. El rol de las elites Varios porcentajes minoritarios son dignos de mención, en particular porque ellos reflejan la relación débil de las elites intelectuales y socioeconómicas venezolanas con el tema de la pobreza.

Al medir las fuentes, las empresas y los empresarios se desempeñan como proveedores importantes de información sobre asuntos relacionados con la pobreza en una proporción que no supera el 2,33% (reflejada por El Nacional ). La poca información sobre pobreza ofrecida por la empresa privada revelaría una inconsecuencia generalizada con respecto a la solución de un problema en el que su rol económico es fundamental.

Esta inconsecuencia apenas se interrumpe con la publicación de informaciones vinculadas con iniciativas de responsabilidad social empresarial, que proceden más en el marco de las comunicaciones estratégicas que en el de la articulación de esfuerzos concretos para superar la pobreza.

La pobreza en los tres diarios estudiados se plantea como una eventualidad, subrayada por la catástrofe natural

En lo que concierne a las columnas de opinión, en su mayoría escritas por firmas influyentes en el plano empresarial, académico y humanístico, la pobreza no fue mencionada en más de 8% de todas la columnas contabilizadas (este último valor pertenece al diario El Universal), a menudo en el contexto de la diatriba política chavismo-oposición. Lo mismo sucedió con el editorial, a través del cual una empresa periodística fija su línea editorial y su postura política. Entre los tres diarios analizados, sólo El Nacional publica editoriales sistemáticamente, y entre febrero, mayo, agosto y noviembre de 2005 sólo en siete ocasiones la pobreza fue en éstos objeto de consideración.

7. La pobreza es intocable Anteriormente señalé que los textos periodísticos que aluden a alguna variable de pobreza no ofrecen ni magnitudes ni puntos de referencia académicos o institucionales que permitan al público ponderar la gravedad del asunto. La pobreza se reduce entonces a la publicación de materiales que informan sobre deslizamientos de tierra en áreas pobres, sobre una ola de muertes violentas durante el fin de semana o sobre la cantidad de víctimas dejadas por un temporal. Después que se señala el hecho, comienza una cadena de denuncias (sobre todo reflejadas por Últimas Noticias, que incorpora la denuncia en casi 24% de todos los casos) que siempre supera los enfoques proactivos (17% en el mismo diario) y que, cuando integra el enfoque crítico, automáticamente lo politiza, lo que es muy claro en el caso de la columna de opinión y de los pocos editoriales publicados por El Nacional.

Final A comienzos del año 2006, la historiadora Inés Quintero presentó el libro de relatos de vida Así nos tocó vivir, editado por el Proyecto Pobreza, con un texto que recogía testimonios de personajes pobres del siglo XIX venezolano. Al final de la enumeración de estos testimonios, la autora señalaba que todas esas personas "dirigían sus ruegos a quien, desde el poder, podía atender y dar respuesta a su penosa circunstancia. [...] Sólo la acción benefactora e individual del caudillo dispensador de favores y recursos podría darle consuelo a las penalidades que cada una de ellas estaba padeciendo".

Salvando las distancias, ese perfil coincide con el que sobre el mismo tema los tres periódicos más comerciales de Venezuela levantaron durante el año 2005 de una manera más técnica y desglosada. Muy a pesar del culto a la personalidad del presidente Chávez, que ha caracterizado el ambiente sociopolítico de Venezuela durante los últimos doce años, tal vez ese hombre fuerte no sea hoy en día una persona específica sino la estructura misma del Estado, un Estado que ha creado una inercia en la que el individuo no confía ni en su imaginación ni en su iniciativa para emprender la carrera de su propia superación.

La pobreza en los tres diarios estudiados se plantea como una eventualidad, subrayada por la catástrofe natural, que, a pesar de sus estragos masivos y recurrentes, supedita la supervivencia de los grupos soecioeconómicamente más frágiles a un caos estructural e institucional empeorado por la discrecionalidad del poder político. Ahora bien, ¿es esta representación mediática producto de líneas editoriales deliberadamente trazadas o, más bien, una amplificación producida por la convergencia de lecturas individuales en la empresa periodística? Después de todo, los contenidos de los diarios son elaborados por individuos --reporteros de planta y comentaristas externos-- que tienen, como cualquier persona natural, un punto de vista tomado sobre el medio social. Si los diarios privilegian inercias informativas compatibles con su propio desenvolvimiento empresarial, no es menos cierto que ellas se conforman a partir de puntos de vista y de lecturas que les son preexistentes.

Fotografía: Manuel Sardá