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sábado, 7 de abril de 2018

ADEMÁS, UN PEQUEÑO PROGRAMA DE GOBIERNO

Evangelio Dominical: Tomás, el incrédulo
José Martínez de Toda (SJ)

Comentario dialogado sobre el Evangelio que se proclama en el Segundo Domingo de Pascua, ciclo B, corresponidente al domingo 8 abril 2018.  La lectura del Evangelio es tomada del Evangelio según San Juan 20, 19-31.

“Hemos visto al Señor… Señor mío y Dios mío”

 Aquí se aparece Jesús por primera vez a los Apóstoles. Es un gran acontecimiento. ¿Dónde y cuándo ocurrió esto?

La escena se desarrolla en Jerusalén, probablemente en el Cenáculo, la sala de la Última Cena.

Es el día en que resucitó Jesús: en la tarde de Pascua, el mismo día en que los discípulos vieron la tumba vacía y que María vio a Jesús.

Era el primer día de la semana judía, que ahora es el domingo. ‘Domingo’ en castellano viene de la palabra latina ‘Dominus’, que quiere decir ‘Señor’. El domingo es el día del Señor.

¿Cómo se encuentran los discípulos cuando se les aparece Jesús?

Están con las puertas cerradas.

 Las mujeres les dicen que han visto a Jesús resucitado, pero no las creen.

Tienen miedo a los judíos. Saben que los fariseos los pueden buscar para acusarlos de ser los amigos del Crucificado y de haber robado su cadáver (Mateo 28,13).

Pero Jesús amorosamente se manifiesta también a ellos.

  ¿Y cómo se aparece Jesús?

        En esta situación de angustia viene Jesús, y con toda sencillez da los siguientes pasos:

- Se puso en medio de ellos:

- Les dijo: "¡Paz a Ustedes!":

- Les mostró las manos y el costado, donde se veían las cicatrices de la Pasión.

- Les confía la misma misión que Él había recibido del Padre: proclamar al mundo que Dios es amor, y que nos debemos amar unos a otros.

- Y para confirmar todo esto, hace un gesto simbólico: sopla sobre ellos diciendo: “Reciban el Espíritu Santo. A quienes perdonen los pecados, les serán perdonados, y así obtendrán la vida”.

Esto de soplar sobre una persona, ¿qué significa?

Ocurrió nada menos también que para la creación del hombre. Dios sopló sobre el rostro de barro de Adán, y así le dio el aliento de vida material y espiritual (Génesis 2,7).

Y ahora Jesús vuelve a re-crear al hombre en sus discípulos. Les da vida. Les perdona sus pecados, y los envía a dar vida al mundo.

¿Estaban todos los Apóstoles ahí?

No. Faltaba uno: Tomás.

Esto resultó un contratiempo y, paradójicamente, una oportunidad bendita para la débil fe de Tomás.

Porque cuando sus amigos le contaron la aparición de Jesús, Tomás no les creyó. Les dijo que no fueran tontos, que él no se tragaba ese cuento.

Tomás quería pruebas, quería ver en Jesús las verdaderas marcas de su Pasión. "Si no meto mi mano en el agujero de sus clavos, si no meto mi dedo en su costado…” Y no hubo forma. Tomás tenía la cabeza muy dura.

  ¿Qué hace Jesús con este Tomás incrédulo y testarudo?

Cumple exactamente con lo que Tomás pedía. Se ve que lo conocía bien.

Jesús viene de nuevo al domingo siguiente. Saluda a todos como de costumbre: “Shalom”, que significa “La paz esté con ustedes”.

Y entonces se dirige inmediatamente a Tomás y le dice: "Pon tu dedo aquí. Mira mis manos. Pon tu mano en mi costado. Y no seas incrédulo sino creyente".

Y resulta que el que antes dudó más, pronuncia ahora la mayor y mejor confesión de fe en el Señor resucitado: "¡Señor mío y Dios mío!". Para él Jesús se convierte en "mi" Señor y en "mi" Dios.

Y Jesús le contesta: "¿Porque has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto."

 ¿Qué hizo después Tomás?

Pero Tomás distribuía el dinero entre los pobres y les anunciaba la muerte y resurrección de Jesús. Los ricos traían sus riquezas y las distribuían entre los demás. Y muchos se hicieron cristianos.

Y le dijo al rey:

- "Tu palacio está hecho de personas, que ya no son pobres y ahora creen en Jesús. Dios vive en ellos. Tu gente es un magnífico palacio.">

  Algo parecido ocurrió con los primeros cristianos en Roma y en otros sitios.

De esto precisamente habla la Primera Lectura del Domingo de hoy. Dice así:

(Hechos 4, 32-35)
 

Nuestra situación es distinta. Somos millones de personas en cada país. La mayoría es pobre. El simple dar limosna no resuelve el problema de la pobreza, además de ser humillante.

Se requiere educar al pueblo, crear estructuras de mercadeo.

Se requiere crear empresas y empleo, destinar recursos para que aumente la productividad, poner a la disposición de todos buenos hospitales, escuelas, liceos, universidades…

Fuente:
http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-tomas-incredulo-3

NOTITARDE, Valencia, 7 de abril de 2018
Caminando con  Cristo:
Signo de Cristo resucitado (Jn. 20, 19-31)
Joel de Jesús Núñez Flautes

Hoy estamos en el segundo domingo de Pascua, finalizando la octava de Pascua; día de Jesús de la Divina Misericordia. El evangelio de éste domingo destaca dos de las apariciones que Jesús hizo, después de resucitado, a la comunidad de los apóstoles. Lo primero que destaca el evangelio es que los apóstoles estaban “encerrados por miedo a los judíos”, signo de derrota, de cobardía; actitud que cambiará, luego de ver a Cristo resucitado.

¿Qué les da Cristo con esta aparición? 1. La certeza de su Resurrección, que verdaderamente está vivo, que venció a la muerte y al pecado y por esto les muestra los signos de la pasión, marcados en su cuerpo. 2. Les dona su paz, que sosiega su ansiedad, su temor, su angustia y los capacita de nuevo para ver y escuchar; les permite recobrar la alegría perdida. 3. Reciben de parte de Cristo el Don del Espíritu Santo; es decir, la presencia en sus corazones, de la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, que los fortalece para predicar, anunciar la Buena Noticia de la Pasión, Muerte y sobre todo Resurrección de Cristo y los capacita para perdonar los pecados en nombre de Dios o de retenerlos, según la opción del que quiera buscar o rechazar el perdón de Dios.

Jesús, los “unge” con el mismo poder que Él mismo había recibido del Padre; los llena con la presencia del Espíritu Santo que ha marcado su vida y su misión desde el inicio de su existencia terrena. Junto con el don del Espíritu reciben la misión de ser testigos de Cristo, embajadores de su evangelio, mensajeros de su doctrina, de anunciar y denunciar. En la primera de aquellas apariciones, Tomás, llamado el Mellizo, no estaba con el resto de la comunidad apostólica, tuvo duda de la Resurrección, ¿cuántas veces el cristiano o el ser humano le viene la tentación de pensar o sentir que Dios no existe, que Dios está lejos, que no vive, que es una idea?.

IDA Y RETORNO: Feliz día de Jesús de La Divina Misericordia.

Fuente:
http://www.notitarde.com/iglesia-signo-de-cristo-resucitado-jn-20-19-31/

Cfr.
Pedro Olalde y  Patxi Loidi: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-jn-20-19-31.htm
Marcos Rodríguez: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-jn-20-19-31-M.htm
Isabel Vidal de Tenreiro: http://www.notitarde.com/divina-misericordia/
Ilustración: Daniel Seiter y Mattias Storm. 

domingo, 7 de enero de 2018

MANIFESTACIÓN

Evangelio Dominical: Domingo de Epifanía
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado al Evangelio que se proclama el Domingo de Epifanía, ciclo B, correspondiente al domingo 7 enero 2018.  La lectura es tomada del Evangeliosegún San Mateo 2, 1-12.

"Venimos de Oriente para adorar al Rey"

¿Cómo llenarme de algo que valga la pena?

Les contaré el cuento de "La casa llena":


-Tengo muy poco para dividirlo entre tres. Daré todo lo que tengo al que se muestre más astuto y sagaz. Encima de la mesa hay una moneda para cada uno. Tómenla. El que compre con esa moneda algo que pueda llenar toda la casa, se quedará con todo.

El primer hijo compró hierba seca, pero con aquella moneda sólo consiguió llenar la casa hasta la mitad. El segundo compró sacos de plumas y tampoco la llenó por falta de dinero. El tercero sólo compró una vela. En la noche, encendió la vela y llenó la casa de luz. Este último consiguió la herencia.>

Los Magos dejaron todo, y se fueron en busca de Jesús. Se llenaron de luz y esperanza por ver al Mesías. Ojalá también nosotros nos llenemos de esa misma luz de Cristo.

Vencieron muchos obstáculos: un largo viaje, muchas preguntas, la estrella que se esconde. La vida del creyente es también la historia de un viaje, un viaje de búsqueda de Dios. Si Dios viene a mi encuentro, yo también tengo que salir a su encuentro.

Navidad es la cita del amor. En el amor verdadero siempre hay dos corazones latiendo al mismo ritmo. Navidad es la cita del amor de Dios con cada uno de sus hijos.

¿Quiénes eran los Reyes Magos?

Mateo los llama magos, que significa 'sabios'. Eran una casta sacerdotal de Oriente (Siria, antigua Persia, Arabia), posiblemente seguidores de Zoroastro, y astrólogos, una ocupación de la gente culta.

Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar se los fue dando la tradición.

Ellos sintieron la llamada de Dios, y salen hacia la tierra judía y su capital Jerusalén, siguiendo una estrella, esperando encontrar allí más información.

¿Era realmente una estrella?

Algunos dicen que fue la conjunción de dos planetas.

Es una estrella especial, distinta de las demás. Desaparece cuando los Magos llegan a Jerusalén, aparece cuando salen de ella, y se detiene sobre el lugar donde se encuentra el Niño. Estamos ante un suceso sobrenatural, pues las estrellas no se detienen en sus órbitas.

¿Cómo recibieron a los Reyes Magos en Jerusalén?

Llegan preguntando: "Donde está el Rey de los judíos que ha nacido?"

Habría que haber visto las caras de los habitantes de Jerusalén ante tan ingenua pregunta. Y no faltó algún espía, que informó inmediatamente a Herodes, rey de Jerusalén.

Éste se asustó, y se sintió amenazado por el nacimiento de un posible rival.

Piensa que él mismo es quien ha sido designado por Roma como «rey de los judíos». Por lo tanto, hay que acabar con el recién nacido. ¿Dónde está?

Y llamó a los sacerdotes y letrados, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: "En Belén de Judá". Belén significa "casa del pan".

Y con toda malicia se reunió en secreto con los magos, y les dijo. "Vayan a Belén, y cuando encuentren al Niño, avísenme para ir yo también a adorarlo".

Los magos salen de Jerusalén. Llegan a Belén (a 7 kms de Jerusalén), adoran al Niño Jesús y le regalan oro, incienso y mirra: Oro como a un rey, incienso como a Dios, usado en el culto del templo (Éxodo 30:34), mirra como a alguien que morirá, aun en beneficio de todos; la mirra es una goma resinosa aromática, de la que se extraen perfumes y bálsamos. Cuando a Jesús lo estaban crucificando, le ofrecieron vino con mirra para anestesiar el dolor, pero no lo tomó. Ese mismo Viernes Santo Nicodemo traerá una mezcla de áloe y mirra para preparar el cuerpo de Jesús para su entierro (Juan 19:39-40). El sumo sacerdote usa la mirra como un aceite para ungir (Éxodo 30:23) y para consagraciones.

Y ya se disponían a volver a Jerusalén estos Sabios de Oriente, cuando un ángel les avisa en sueños que no vuelvan a Herodes, sino que se vayan a su tierra por otro camino.

¿Realmente se dio la visita de los Reyes al Niño Jesús?

Muchos piensan que es una composición del evangelista para mostrar efectivamente la manifestación de la revelación a todos los pueblos. El relato se hace eco de varias profecías y alusiones de la Biblia: de reyes que vendrán trayendo regalos (Salmo 72:10, Isaías 60:6), etc.

Todo ello se pone en forma de narración, y es uno de los episodios más bellos y exóticos de la infancia de Jesús, que ha alimentado la imaginación de niños y adultos.

Pero lo de menos son los detalles de la narración. Lo que importa es el mensaje central.

¿Cuál es el mensaje central?

1 Lo importante aquí es la universalidad del mensaje cristiano. Los judíos se consideraban el pueblo 'elegido'. Pero Jesús viene a abrir las puertas a todos. Quiere hacer caer el muro de la separación y de la exclusión.

La fiesta de hoy se llama 'Epifanía', que significa 'manifestación'.

Jesús quiere manifestarse a todos los pueblos, y quiere que todos nosotros seamos misioneros, que ayudemos a llevar la luz a todo el mundo.

De pequeños todos hemos jugado a lanzar piedras en algún gran estanque. Y competíamos entre nosotros para ver quién hacía llegar más lejos la piedra resbalando sobre el agua, y por lo tanto quién hacía más ondas sobre el agua.

Jesús fue, por así decir, como una piedra lanzada en Oriente. La primera onda alcanzó a los judíos. La segunda onda alcanzó a los gentiles. Hubo más ondas que llegaron hasta nosotros. Son ondas de amor y de luz, que emanan de la piedra que es Cristo y llegan hasta nuestra orilla.

2.En nuestras vidas siempre hay alguna estrella que nos guía hacia Belén. ¿Estamos dispuestos a escuchar su llamada a entrar en el reino de Dios y su justicia?

3.Los Reyes Magos adoraron al Niño y le ofrecieron oro, incienso y mirra. ¿Qué le ofrecemos al Niño Jesús? ¿A quién adoramos nosotros?

4. Herodes quiere matar al Niño, y los sumos sacerdotes y letrados no se interesan por el Niño ni se ponen en marcha para adorarlo.

Esto es lo que encontrará Jesús a lo largo de su vida: hostilidad, rechazo e indiferencia en los representantes del poder político y en los dirigentes religiosos.

Sólo lo acogerán quienes buscan el reino de Dios y su justicia.

Fuente:
Cfr.
Ilustraciones iniciales, tomadas de la red, incluyendo una distinta a la tradición eurocentrista. Las siguientes: Andrea Mantegna y  Mary Tere Perez.

domingo, 26 de marzo de 2017

PEDAGOGÍA

NOTITARDE, Valencia, 25 de marzo de 2017
“Caminando con Cristo”
Jesús cura a un ciego de nacimiento (Jn.9,1-41)
Joel de Jesús Núñez Flautes

Llegamos al cuarto domingo de cuaresma y en el evangelio se nos presenta el milagro que realiza Jesús en sábado a un ciego de nacimiento. Si ya de por sí el milagro es un acontecimiento maravilloso, extraordinario; más significativo es como dice el mismo receptor del milagro ante el interrogatorio de los fariseos: “que jamás se ha oído decir que alguien haya devuelto la vista a un ciego de nacimiento”. Sólo Jesús es capaz de hacer este tipo de milagros y la razón está en que Él es el mismo Dios presente en medio de su pueblo; que ha venido para “dar vista a los ciegos”, porque es la “la luz del mundo”.

Toda la narración habla de un proceso pedagógico para alcanzar la fe o dicho de otra forma, el milagro que Jesús realiza a éste hombre va desde el darle la luz física (poder ver) a la luz de la fe (reconocer a Jesús como el Hijo del Hombre, como el enviado de Dios). Realmente es edificante como a pesar de las críticas de los fariseos fanáticos, de las amenazas de los religiosos del momento, de lo contrastante de guardar el sábado y no vivir la caridad o hacer el bien, de la sociedad injusta que condenaba a un enfermo de nacimiento y lo señalaba como pecador (como si ya no era suficiente la carga física de la propia enfermedad para que le colocasen encima una etiqueta moral que afirmaba que su enfermedad era a causa de su pecado o del pecado de sus padres), el ciego reconoce a Jesús como Mesías y Salvador, afirmando “yo creo” y se postró ante Él, como signo de adoración y reconocimiento de su divinidad.

De esa cultura injusta y de una religión de culto vacío, sin proyección hacia el prójimo, procedían los primeros seguidores de Jesús que le preguntan: “¿Quién pecó, él o sus padres para que haya nacido ciego?” y Jesús con su conducta les demuestra que es lo que quiere Dios y cómo se comporta Dios con el ser humano.

IDA Y RETORNO: Se necesitan líderes para Venezuela.

Fuente:
http://www.notitarde.com/jesus-cura-a-un-ciego-de-nacimiento-jn91-41-36363/columnistas-del-dia/2017/03/26/1053007/

Cfr.
Pedro Olalde y Patxi Loidi: http://www.feadulta.com/anterior/Evang-14-4-C-08.htm
Isabel Vidal de Tenreiro: http://www.elimpulso.com/opinion/buena-nueva-sanaciones 
Ilustración: Raúl Herrera. 

viernes, 24 de marzo de 2017

SED

Evangelio Dominical: La samaritana
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado al Evangelio que se proclama el tercer Domingo de Cuaresma, ciclo A, correspondiente al domingo 19 marzo de 2017. La lectura es tomada del Evangelio según San Juan 4, 5-42

"El agua que yo le daré salta hasta la vida eterna"

¿Has pasado alguna vez bastante sed?

Eran las 12 del mediodía. Hacía calor. Los discípulos con Jesús van llegando al Pozo de Jacob. Es un pozo que se llena por un arroyo subterráneo; tiene 31 metros de profundidad y una circunferencia de algo más de dos metros.

Los discípulos deciden ir a Sicar, un pueblo vecino de Samaria, a buscar comida, mientras dejan a Jesús solo descansando en la frescura del pozo bajo los árboles.

De pronto se va acercando una samaritana con un cubo para subir agua del pozo.
Jesús la ve y le pide de beber, pues no tenía cubo.

Junto al pozo de Jacob conversa Jesús con esa mujer desconocida, samaritana y, por lo tanto, despreciable para los judíos, que viene al pozo a mediodía, quizá para no encontrarse con las otras mujeres del pueblo, que se ponían de acuerdo para venir juntas y conversar en la mañana o en la tarde. Para ellas era casi más importante el hablar entre sí que recoger agua.

La mujer queda sorprendida por la petición de Jesús. Y le recuerda:
¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana? (porque los judíos no se tratan con los samaritanos).

¿Qué le responde Jesús?

Es un modelo de diálogo, el más largo de los cuatro evangelios. Jesús no quiere entrar en polémicas ni en diferencias ancestrales y culturales entre ellos. Le responde directamente:

"Si conocieras el don de Dios, si conocieras quién te pide de beber, tú le habrías pedido a él y él te habría dado agua viva, agua que salta hasta la vida eterna."

¿Cuál es esa agua viva, que salta hasta la vida eterna?

El agua es una metáfora común en el Antiguo Testamento para la satisfacción de necesidades espirituales. "Junto a aguas de reposo me pastoreará" (Salmo 23:2).

El 'agua viva' de Jesús es el Espíritu, que Él nos envía, una fuerza de vida espiritual que reside dentro de nosotros, alimentándonos y renovándonos desde dentro.

La mujer no entiende esto de 'agua viva'. Por eso Jesús le cambia la conversación: "Anda, llama a tu marido... aunque has tenido ya cinco y el de ahora no es tu marido".

Ésta es una mujer con sed afectiva, que la hace ir alocadamente de hombre en hombre hasta encontrarse actualmente abandonada por todos.

Pero Jesús no la condena, no la amenaza ni la intimida. Todo lo que Él hace es invitar (v. 7), desafiar (v. 10) y reafirmarla (v. 17) tratando pacientemente de aclarar sus dudas.

La mujer maravillada le pregunta: "Señor, veo que tú eres un profeta. A ver qué me dices de esto: Nuestros padres dieron culto en este monte, y Ustedes dicen que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén. ¿Quién lleva la razón?"

Efectivamente los samaritanos se separaron de los judíos, aumentando su relación con los no judíos. Por ejemplo, se comenzaron a casar con ellos. Más adelante, construyeron su propio templo en el Monte Garizim, donde Josué construyó un altar (Deut. 27:4...) y donde Dios mandó a Abrahán sacrificar a su hijo Isaac. (Gen. 22:2; cf. Gen 12:6) y que fue después destruido por el rey judío Juan Hyrcanus en el 128 (a. C.). Pero el lugar del templo en Garizim permaneció el centro de veneración samaritana, particularmente como lugar para observar la Pascua.

En definitiva, ¿dónde se debe adorar a Dios?
Jesús responde: "Mujer, créeme, que la hora viene, cuando ni en este monte, ni en Jerusalén se adorará al Padre. Dios es Espíritu; y los que quieran adorarlo, lo pueden adorar en cualquier sitio en espíritu y en verdad" (v. 24). Es decir, como espíritu, Dios no está restringido por la geografía y, por lo tanto, puede estar presente en todos los lugares.

La mujer se pone curiosa con este judío que la conoce tan bien, sin haberla visto antes, y que responde tan sabiamente a sus preguntas. Y ahora sí amigablemente le suelta el tema del Mesías, en que coincidían judíos y samaritanos, y que llenaba de curiosidad a todos. Y le dice: "El Mesías nos dirá todo".

¿Qué le responde Jesús?

"Yo soy el Mesías, el que habla contigo" (v. 26). El "Yo soy" recuerda a Dios hablando desde la zarza con Moisés: "Yo soy el que soy. Así dirás a los hijos de Israel: 'Yo soy' me ha enviado a ustedes." (Éxodo 3:14).
Jesús se revela completamente a esta mujer marginada.

Mientras tanto, los discípulos van llegando, y le insistían: "Maestro, come". Jesús les explica: "Yo tengo por comida un alimento, que ustedes no conocen. Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra. Los campos están ya dorados para la siega. Unos sembraron, otros segaron y recogieron la cosecha. Todos se alegran lo mismo".
La mujer queda asombrada por todo lo que ve y oye, y cae en la cuenta de que está ante el esperado Mesías. Se olvida del cántaro y sale corriendo al pueblo para anunciar lo que ha visto y oído.

Ella, que ha sido una vergüenza para todos, cumple ahora con un ministerio importante para la comunidad: anunciar la llegada del Mesías.

Y éste la rehabilita tratándola con el mayor respeto y hablando con ella por largo rato.

¿Cómo reacciona la gente del pueblo?
La gente sale a escuchar a Jesús, se lo llevan entusiasmados al pueblo, creyeron en Él y le invitaron a que se quedara con ellos unos días. Y le decían a la mujer:

"Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído, y vemos que él es el Salvador del mundo."
Ésta es la más fuerte confesión cristológica encontrada en el Evangelio.

Era algo increíble que los samaritanos trataran tan bien a un maestro judío, y que éste aceptara quedarse con ellos un par de días. Tan increíble también como que el judío Jesús escogiera un samaritano para ser el héroe de una de sus más importantes parábolas: la del Buen Samaritano.

La historia de la samaritana se pone en Cuaresma. Nos recuerda que la Cuaresma no es sólo el tiempo en que nosotros pecadores nos ponemos en camino hacia Dios. La Cuaresma es el tiempo en que Dios sale a nuestro encuentro, como Jesús salió con su trato al encuentro de la samaritana marginada.

Fuente:
http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-samaritana
Cfr.
Patxi Loidi: http://feadulta.com/anterior/Evang-13-3-C-08.htm
Ilustración: Henryk Siemiradzki.

domingo, 5 de marzo de 2017

REINTENSIFICARSE

NOTITARDE, Valencia, 4 de marzo de 2017
 “Caminando con Cristo”
El camino cuaresmal
Joel de Jesús Núñez Flautes

El miércoles pasado, con el llamado “Miércoles de Ceniza”, los cristianos católicos hemos iniciado el tiempo de cuaresma, cuarenta días que nos preparan a la celebración de la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo; un tiempo especial para acompañar a Jesús camino al Calvario, para llevar nuestra propia cruz detrás de Él, para luego resucitar, encontrar la paz, la fortaleza, la alegría, la vida plena en este mundo y después la vida eterna, que de una vez para siempre, nos alcanzó Jesús en el madero de la cruz.

La cuaresma es un tiempo donde la misma Palabra de Dios nos invita a intensificar la vida de oración; es decir, nuestro diálogo amoroso y confiado con Dios, que sabemos nos ama y está atento a nuestras necesidades; también el ayuno, que significa privarnos de comer algo o hacer algo que nos causa placer o gusto y ofrecérselo a Dios como un pequeño sacrificio, poniendo delante de Él una petición especial, pidiendo que nos ayude a vencer algo que nos cuesta, a luchar contra el mal, para que Él en su infinita bondad se digne atenderla y si sabe nos conviene y es útil para nuestra vida espiritual nos conceda lo que le pedimos. Dice el mismo Jesús, que hay ciertos demonios que salen con oración y ayuno.

Cuaresma también es tiempo para la penitencia; es decir, revisar nuestra vida, arrepentirnos del pecado cometido, del mal que descubrimos en nosotros y decidirnos a ser mejores; para esto Jesús ha dejado el sacramento de la confesión o de la penitencia, para perdonarnos los pecados y ayudarnos a vencer el mal. Sobre todo en la cuaresma se nos invita a intensificar la caridad, el amor, la misericordia para con el otro. Una fe sin obras de amor está muerta, un cristiano que dice tener fe y seguir a Cristo, pero que tiene su corazón endurecido, cerrado al perdón, indiferente a las necesidades de sus hermanos, lleno de egoísmo y odio, no ha conocido realmente a Dios.

IDA Y RETORNO: Pregúntate ¿Qué necesito cambiar en Cuaresma?

Fuente:
http://www.notitarde.com/el-camino-cuaresmal-mt4-1-11-/columnistas-del-dia/2017/03/04/1050762/
Cfr.
Pedro Olalde y Patxi Loidi: http://www.feadulta.com/anterior/Evang-11-1-C-08.htm
Isabel Vidal de Tenreiro: http://www.elimpulso.com/opinion/buena-nueva-tentaciones-tentados
Ilustración: Ilya Repin.

sábado, 21 de enero de 2017

PRÉDICA Y TRABAJO

Evangelio Dominical: Pescadores
Padre José Martínez de TodaComentario al Evangelio que se proclama en el Tercer Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A, correspondiente al Domingo 22 enero 2017.  La lectura es tomada del Evangelio según San Mateo 4, 12-23

"Les haré pescadores de hombres"

¿Eres líder?
Al cabo de un rato el párroco cogió unas tenazas y sacó una brasa brillante del fuego. Y la colocó sobre el suelo. La brasa comenzó a apagarse poco a poco y a convertirse en cenizas, mientras las otras brasas ardían y brillaban, y sus llamas bailaban alegres.
El párroco permanecía en silencio. Al cabo de un rato, el feligrés dijo:
- "El próximo domingo estaré en la iglesia".
Hoy Jesús elige a pescadores, futuros líderes, que puedan mantener esas brasas juntas, que somos nosotros, en las celebraciones eucarísticas, para no morir llenos de ceniza. Así podremos estar siempre brillantes y vivos.

¿Dónde eligió Jesús a los pescadores?
Jesús, después de ser bautizado por Juan el Bautista, comienza su carrera, su ministerio. Desde las orillas del Jordán, sube al norte en tres o cuatro jornadas a pie. Va a Galilea, donde manda el mismo Herodes Antipas que arrestó a Juan; por lo que debe andar con cuidado. En Galilea está Nazaret, donde Jesús pasó toda su juventud y adolescencia. Isaías había profetizado grandes cosas para Galilea unos 700 años antes de Jesús.

¿Qué dice Isaías?
La llama "Galilea de los gentiles". Y anuncia que les llegará una gran luz. Esa luz es Jesús, que ahora va a Galilea a comenzar su misión.
Galilea es pequeña, pero densa en población; tiene mucha gente que puede escuchar el mensaje de Jesús. Muchos de sus residentes son gentiles, y está rodeada de ellos.
Por Galilea pasan importantes rutas de comercio, y ha sido invadida a menudo. Los galileos, por lo tanto, tienen más trato con los gentiles y están más dispuestos a recibir nuevas ideas que los judíos de Jerusalén.
La pesca en Galilea junto al lago Tiberíades era propia de los sectores más bajos.
Jesús se instala en Cafarnaún, la ciudad más importante de Galilea.

¿Y qué hace Jesús en Cafarnaún?
Predicar. Repetía: "Arrepiéntanse. Cambien sus vidas. El Reino de Dios está muy cerca". Se pueden ver como tres etapas en su mensaje: 1. Arrepentirse de los pecados
2. Conversión o cambio de mentalidad, es decir, dar vuelta y mirar en una nueva dirección. Pero no es sólo cambiar de costumbres, dejar a un lado las esclavitudes de la carne, la seducción del mundo y las tentaciones del demonio.
3 La conversión en positivo es encontrar el motor del cambio, y este motor sólo es Cristo. La conversión, que pide Jesús es seguir sus pasos: "Vengan y síganme".

¿A quiénes llama Jesús?
A gente común y corriente, gente ordinaria y trabajadora sin ninguna preparación especial. Cristo no necesita nuestra habilidad, sino nuestra disponibilidad, como María.
Jesús llama a dos hermanos, 'Pedro y Andrés'. Andrés había escuchado a Juan el Bautista decir que Jesús era el Cordero de Dios, y se fue tras Él, pasó la tarde con Él, y lleno de entusiasmo había ido a buscar a su hermano Simón Pedro para contarle su hallazgo. Y ellos seguían en contacto con ÉL. Y un día les llegó la llamada definitiva: "Vengan y síganme". Lo mismo pasó con Santiago y Juan, otros dos hermanos pescadores.
Esta llamada de Jesús es rara en la cultura de entonces. Los rabinos no suelen buscar estudiantes. Más bien, los estudiantes buscan a los rabinos para estudiar con ellos. Jesús, como siempre hace Dios, ¡toma la iniciativa!, nos busca, nos habla, se comunica con nosotros. Ser discípulo es dejarse encontrar, es dejarse hacer, no es conquistar sino ser conquistado, es dejar los ídolos para seguir a Jesús.

¿Y cómo aprenden de Jesús?
Pero después Jesús hace como los rabinos de su tiempo. El discípulo rabínico tenía contacto diario con el maestro; así se formaba su carácter y aprendía la ley tanto por el ejemplo del rabino como por sus enseñanzas doctrinales.
Eso sí es ser discípulo de alguien. No simplemente sentarse a escuchar la clase.
-"Enrique me dice que es uno de tus estudiantes". Y el otro le contestó:
- "Enrique está en mis clases, es verdad, pero no es uno de mis estudiantes".>
Jesús les ofrece a estos hombres la oportunidad de observarle de cerca a diario.
Escucharán sus comentarios sobre todo lo que ocurría a su alrededor. Porque Jesús no se callaba. Aprovechaba cualquier oportunidad para plantear su posición.

¿Y qué quiere Jesús que hagan sus discípulos?
Los llama no simplemente para salvarse a sí mismos, sino para salvar a los demás, para transformar el mundo y convertirlo en el reino de Dios. Nos llama a ser pescadores en el mar de la vida. En el anzuelo ponemos la carnada, que es la buena noticia del amor de Dios y su reino. Y Jesús nos dice que el reino de los cielos está cerca.
Podemos entreverlo en las vidas de los santos que han sabido acoger la llegada del Reino. Vemos su fuerza callada y sentimos su toque amable. Al decirnos que el reino se acerca, Jesús nos dice que, si queremos, podemos vivir en este reino. Solamente tenemos que arrepentirnos – alejarnos de los ídolos que abundan en nuestras vidas – y dejar a Dios reinar.

¿Cómo responden los que llamó Jesús?
"Y ellos, dejando inmediatamente, las redes, el barco y a su padre, le siguieron". No era mucho, pero era TODO lo que tenían:
- Las redes y el bote representan su bienestar – la manera de ganarse la vida.
-Su padre representa la conexión con su familia, con sus responsabilidades, pero también con su seguridad. Si estos pescadores estuvieran enfermos o sin empleo, sus familias les ayudarían a recuperarse.

Fuente:
http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-pescadores

Cfr.
Marcos Rodríguez: http://feadulta.com/anterior/Ev-mt-04-12-23.htmhttp://feadulta.com/anterior/Ev-MR_A_3_.htm
Pedro Olalde y Patxi Loidi: http://feadulta.com/anterior/Evang-09-3-DO-08.htm
Ilustración:Sigurbjörn Jónsson.

martes, 17 de enero de 2017

EXPRESIÓN

NOTITARDE, Valencia, 15 de enero de 2016
 “Caminando con Cristo”
“Éste es el cordero de Dios…” (jn. 1,29-34)
Joel de Jesús Núñez Flautes

Comenzamos hoy el tiempo Ordinario, que luego vamos a interrumpir con el tiempo de Cuaresma que nos preparará a la Semana Santa. Se llama tiempo Ordinario, porque no hay un acontecimiento importante que destacar o acentuar de manera especial, sino que simplemente se va presentando, domingo a domingo, una escena de la vida de Nuestro Señor, un mensaje de una de las cartas paulinas o un acontecimiento del Antiguo Testamento, que se propone para nuestra reflexión y que podamos hacer vida en el presente. Es el caso del pasaje del evangelio de hoy, tomado del evangelista San Juan, que nos presenta a Jesús como el “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”; expresión que utiliza San Juan Bautista al ver a Jesús caminando  cerca del río Jordán y con lo cual proclama su mesianismo y divinidad.

La expresión de Juan Bautista es realmente profunda y más allá de una simple comparación de Jesús con un animal indefenso, remite al Antiguo Testamento, donde la figura del cordero tiene un significado especial para el pueblo de Israel. Para nosotros es una expresión que nos remite a la Eucaristía, donde el sacerdote mostrando la Hostia Consagrada a los fieles, la utiliza para manifestar que Jesucristo es el Cordero sacrificial que expía, vence y borra el pecado de la humanidad y que lo recibimos como alimento en la Sagrada Comunión de su Cuerpo y su Sangre.

En el Antiguo Testamento se recoge la figura del cordero que se sacrificaba en el Templo de Jerusalén para expiación de los pecados del pueblo o se utilizaba el “chivo expiatorio” a quien, a  través de un ritual de los sacerdotes del Templo, se le colocaban “encima” todos los pecados del pueblo y se enviaba al desierto, donde moría y así con él los pecados de toda la comunidad. Sería muy interesante leer todo el capítulo 12 del libro del Éxodo y Hb. 10, 1-18.

IDA Y RETORNO: Oración y acción por Venezuela.

Fuente:
http://www.notitarde.com/este-es-el-cordero-de-dios%E2%80%A6-jn-129-34/columnistas-del-dia/2017/01/14/1044668/
Cfr.
Pedro Olalde y Patxi Loidi: http://feadulta.com/anterior/Evang-08-2%20DO-08.htm
Fotografía: Vitral lateral izquierdo, Iglesia de la Colonia Tovar (LB, 15/01/16).

lunes, 16 de enero de 2017

SUPERACIÓN DE LAS EXPECTATIVAS

NOTITARDE, Caracas, 8 de enero de 2016
 “Caminando con Cristo”
La manifestación de Dios (Mt. 2, 1-12)
Pbro. Lic. Joel de Jesús Núñez Flautes

Litúrgicamente hablando, en este día la Iglesia celebra la Epifanía del Señor o la manifestación de Dios a los Reyes Magos o como popularmente se conoce esta celebración, el día de los Reyes Magos. La narración de este acontecimiento lo encontramos de forma exclusiva en el evangelio de Mateo en su capítulo segundo; recordemos que Lucas y Mateo son los únicos evangelistas que narran la infancia de Jesús, cada uno con un interés propio de responder a las preguntas de los judíos convertidos al cristianismo (caso de Mateo) y de dar respuestas a los paganos que aceptaron la fe en Cristo como verdadero Mesías y Salvador (caso de Lucas).

La intención que tiene Mateo al escribir su evangelio es la de demostrar a sus lectores que Jesús es el Mesías. Recordemos también que los evangelios fueron escritos muchos años después del acontecimiento de Cristo y que no pretenden una cronología histórica de la vida de Jesús, sino que son un testimonio de fe en la persona de Jesús: verdadero Dios y verdadero Hombre.

Lo que podemos destacar en cuanto a la intención de Mateo es que el mesianismo de Jesús rebasa todas las expectativas del pueblo de Israel, las promesas del Antiguo Testamento y esto se confirma en el texto al narrar que son unos magos de oriente los que vienen a adorar al Niño Jesús. No lo hace el propio pueblo de Israel, no lo hace Herodes que lo representaba jurídicamente, sino unos paganos, los que no pertenecían al pueblo de las promesas, al pueblo elegido. Este hecho atestigua la universalidad de la salvación que Jesús vino a traer al mundo, no vino para unos cuantos, sino para todo hombre o mujer que escuche su palabra y la ponga en práctica, vino para que el ser humano tenga vida y vida en plenitud, vino a rescatar a todo hombre sumergido en el pecado que lo distancia de Dios y de su salvación eterna.

IDA Y RETORNO: Feliz y bendecido Año 2017. Dios con nosotros.

Fuente:
http://www.notitarde.com/la-manifestacion-de-dios-mt-2-1-12-/columnistas-del-dia/2017/01/07/1043608/

Cfr.
Pedro Olalde y Patxi Loidi: http://feadulta.com/anterior/Evang-06-epifania-08.htm
Marcos Rodríguez: http://feadulta.com/anterior/Ev-mt-02-1-12-MR-10_C.htm
Fotografías: LB, Iglesia de la Colonia Tovar, estado Aragua (15/01/16).

domingo, 25 de diciembre de 2016

¿DÓNDE HALLAR A JESÚS?

Evangelio Dominical: Navidad
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado al Evangelio que se proclama el Domingo de Navidad, Ciclo A, correspondiente al domingo 25 día diciembre 2016.  La lectura es tomada del Evangelio según San Juan 1, 1-18

"Y la Palabra se hizo carne"

¿Cómo fue el comienzo de todo?

Nadie lo sabe, pues ningún hombre ni mujer estaba allí. Pero Dios ciertamente estaba allí al principio de todo: antes de las estrellas, de la materia, de la vida, del 'Big Bang'. Dios nos da algunos datos preciosos para quienes no estuvimos allá.
Los puso en dos versiones, que tienen el respaldo y la garantía de Dios. Una está al comienzo de la Biblia: en el Génesis. La otra está al comienzo del evangelio de S. Juan. Las dos comienzan con la misma frase: "En el principio". Y siguen así:
- Ambos (Génesis y este Prólogo de Juan) son relatos de la creación a través del Verbo de Dios.
- Ambos hablan de la oscuridad, pero también de la luz, que llega a darse por medio del Verbo de Dios, para penetrar y derrotar a las tinieblas.
- Ambos hablan de vida. En el Génesis la palabra de Dios da vida al hombre; en el Prólogo de Juan, el Verbo de Dios le da vida eterna a la humanidad.

Juan pone al Verbo al comienzo de todo – antes del tiempo – antes de la creación del mundo. El Verbo no es parte de la creación – no fue creado – pues estaba con Dios antes de la creación. - 'Verbo' y 'Palabra' en griego se dicen Logos. Es una palabra común en los grandes filósofos griegos. Ellos creen que el mundo es sumamente volátil, pero se encuentra bajo el poder del Logos, del Verbo. Y Juan les dice a los griegos: "Jesús es el Logos venido a la tierra. Jesús es la mente de Dios en forma humana".
Los judíos también usaban la palabra logos ("Verbo") y Sofía (Sabiduría), precisamente porque por respeto y miedo preferían no usar el nombre de 'Dios'.

"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios."

¿Fue bien aceptado el Verbo por los hombres?

Dios dio a los hombres desde el principio junto con la vida la libertad.
"En el Verbo estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres".
El primer paso de la creación a través del Verbo fue la luz para traer orden al caos y a las tinieblas de nuestras vidas, porque la luz es más fuerte que las tinieblas: una pequeña luz puede dispersar hasta la más grande oscuridad – una vela pequeña puede eliminar la oscuridad de una gran habitación. Pero la luz y las tinieblas están en oposición; y la oscuridad no puede comprender... a los que caminan en la luz (Juan 12:35)".
Dios envió a Juan para dar testimonio de la luz (vv. 7-8), para que todos creyesen en el Verbo. Pero él no era la luz. "El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre que viene a este mundo, pero el mundo no le conoció (v. 10). La luz vino donde podría iluminar el entendimiento humano. "A los suyos vino, y los suyos no le recibieron" (v. 11).

Mucho del mundo de hoy todavía se encuentra en rebelión – todavía prefiere las tinieblas a la luz, porque sus obras son malas (3:19-20).
"Mas a todos los que creen en Él, les dio poder para ser hechos hijos de Dios" (v. 12), para pertenecer a la familia de Dios como hijos – adoptados en su familia, pero plenos herederos – autorizados para recibir todos los derechos y privilegios de familia.
"Estos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios". Es irrelevante ser descendiente de Abrahán según el orden natural. Lo importante es el reproducir la fe de Abrahán. Es lo único que importa ante Dios.
Jesús dirá más tarde: "El que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios... el que no naciere de agua y del Espíritu" (3:3, 5).

¿Qué es lo más importante en el Prólogo de Juan?

La parte central del Prólogo es lo que sigue: "Y el Verbo se hizo carne" (sarx ) (v. 14a). Esta declaración sonaba alarmante, fea y vulgar para muchos filósofos griegos, que pensaban que toda materia es mala, de forma que Dios no podía convertirse en carne (sarx).

Pero el Verbo haciéndose carne es la culminación de la revelación de Dios-Amor. Y así como antes habló por medio de los profetas, ahora habla a través de su Hijo.
"Y habitó y estableció su hábitat entre nosotros" (v. 14b), a pesar de que entre el mundo de Dios y el nuestro existe un gran abismo (Lucas 16:26). Pero Dios, por amor, une estos dos mundos poniéndose a si mismo como puente entre ambos.
<«La Palabra de Dios se ha hecho carne». Dios no es mudo. No ha permanecido callado, encerrado para siempre en su Misterio. Dios se nos ha querido comunicar. Ha querido hablarnos, decirnos su amor, explicarnos su proyecto. Jesús es sencillamente el Proyecto de Dios hecho carne.
Dios no se nos ha comunicado por medio de conceptos y doctrinas sublimes que sólo pueden entender los doctos. Su Palabra se ha encarnado en la vida entrañable de Jesús, para que lo puedan entender hasta los más sencillos, los que saben conmoverse ante la bondad, el amor y la verdad que se encierra en su vida.
Esta Palabra de Dios «ha acampado entre nosotros». Han desaparecido las distancias. Dios se ha hecho «carne». Habita entre nosotros. Para encontrarnos con él, no tenemos que salir fuera del mundo, sino acercarnos a Jesús. Para conocerlo, no hay que estudiar teología, sino sintonizar con Jesús, comulgar con él.> (Pagola). Muchas familias se reúnen en torno a una mesa el día de Navidad. Hagamos que la niñita pregunte:
-Abuelo, ¿por qué nos hemos reunido? ¿Qué celebramos?
Y alguien tiene que contar a los hijos la historia de Jesús.
Un año más el Niño Jesús viene a nuestro mundo y a nuestras vidas ajetreadas y disipadas, para que vivamos su vida nueva del Amor.

El evangelio de hoy nos permite ahondar en el misterio encerrado en Jesús.
"Y de su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia" o más gracia por encima de la gracia, con la misma constancia y generosidad del mar, que nos envía sus olas sin interrupción.

¿Alguien ha visto a Dios?

"A Dios nadie lo vio jamás" (v. 18a). Pero ahora, por Jesús, podemos ver a Dios con más claridad. 'Ver' incluye y va más allá de un mero entendimiento de los sentidos; como hijos de Dios, podemos descubrir la benevolencia y seguridad divinas.

Sólo Jesús nos ha contado cómo es Dios. Sólo él es la fuente para acercarnos a su Misterio. (Pagola).

Fuente:
http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-navidad
Cfr.
Isabel Vidal de Tenreiro: http://www.notitarde.com/hijos-y-herederos/columnistas-del-dia/2016/12/23/1041985/
José Antonio Pagola: http://feadulta.com/anterior/Ev-jn-01-01-18-Pag.htm
Pedro Olalde y Patxi Loidi: http://feadulta.com/anterior/Ev-lc-02-01-20.htm
Mons. Antonio José López Castillo: http://www.elimpulso.com/opinion/arquidiocesana-la-familia-hoy
Ilustraciones: Nicholas Broughton.

domingo, 4 de diciembre de 2016

CON ESPÍRITU SANTO Y CON FUEGO

Evangelio Dominical: Juan Bautista
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado al Evangelio que se proclama en el segundo Domingo de Adviento, Ciclo A, correspondiente al domingo 4 diciembre 2016.  La lectura es tomada del Evangelio según San Mateo 3, 1-12

"Preparen el camino del Señor"

¿Es importante arrepentirse?
Fíjate en esta historia:
<Érase una mujer que fue expulsada del cielo. Al salir le dijeron que sería admitida de nuevo, si traía el regalo más querido por Dios.

Trajo gotas de sangre de un patriota que murió en la batalla. Trajo el dinero que una pobre viuda había dado a los pobres. Trajo la Biblia de un famoso predicador. Trajo el polvo de los zapatos de un famoso misionero. Trajo muchas reliquias de santos.

Ninguno de esos regalos era el que más le agradaba a Dios.

Un día vio a un niño que jugaba en una fuente. Un hombre a caballo se apeó para apagar su sed y, al ver al niño, recordó la inocencia y la alegría de su infancia. Miró al agua y vio el reflejo de su cara arrugada y endurecida, y toda su vida sucia y malvada pasó por su mente. Lágrimas de arrepentimiento llenaron sus ojos y regaron sus mejillas.

La mujer cogió una de esas lágrimas, la llevó al cielo y fue recibida con gran alegría por los ángeles y por Dios.> (Félix Jiménez, escolapio)

He aquí otra historia más corta:

<Érase un padre cuyo hijo estaba en la cárcel y a quien visitaba todas las semanas durante los últimos seis años. El hijo se negaba a recibirlo. Pero un día, siempre hay un día, el hijo le abrió todas las puertas, incluida la de su corazón. Este fue el mejor regalo de toda su vida.>

Fue otro hijo pródigo, que llenó de felicidad el corazón de su padre.

Dios también espera ese milagro de muchos de sus hijos.

Esto es lo que predicaba Juan el Bautista a los judíos: "Arrepiéntanse. Reformen sus vidas".

No ha habido un profeta en Israel por cuatrocientos años, y la gente está ansiosa de escuchar a un profeta.

¿Cómo se presenta Juan el Bautista?

No ha habido un profeta en Israel por cuatrocientos años, y la gente está ansiosa de escuchar a un profeta.
"Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura".

Iba vestido igual que Elías (2 Reyes 1:8). Los judíos esperaban que Elías regresara antes de la venida del Mesías (Malaquías 4:5), y la vestidura de Juan le identifica como el que cumple esa profecía.

La vestidura y dieta de Juan indican que él se ha adaptado a la vida del desierto. Su modesto estilo de vida también sirve de una protesta viviente contra todo egoísmo y desenfreno, frivolidad, descuido, y la falsa seguridad con la que mucha gente se apresura hacia su perdición.

Juan se presenta como un profeta.

¿Cómo era el bautismo de Juan y qué bautismo nuevo promete?

La gente que venía a escucharlo, confesaba sus pecados y Juan los hundía en las aguas del Jordán. Era un símbolo de limpieza y de renacimiento, de empezar de nuevo: del agua nace la vida. Estaban convencidos de que así preparaban la llegada del Mesías.

Pero Juan les anuncia el nuevo bautismo que traerá el Mesías:
"Yo les bautizo con agua para que Vds. se conviertan; pero el que viene detrás de mi puede más que yo, y no merezco llevarle las sandalias. Él les bautizará con Espíritu Santo y fuego".

Jesús bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. El Espíritu Santo llegará en Pentecostés (Hechos 2:38), y vendrá con fuego refinador, que destruye las impurezas y deja solo lo puro.

Muchos fariseos y saduceos se presentan también para ser bautizados.

Y Juan los llama "raza de víboras", hipócritas. No han mostrado 'frutos dignos de arrepentimiento'... De nada les sirven los ayunos... "Lo único que vale es la justicia y las obras del amor. Arrepiéntanse de sus pecados".

¿Y qué responden aquellos fariseos y saduceos?
Siempre encuentran explicaciones a su manera de vivir, siempre encuentran una justificación de sus pecados.
Por ejemplo, ellos dicen: "Tenemos a Abrahán por padre". Y se quedaban tan tranquilos.

Juan les avisa que su conexión con Abraham no les salvará.
Ya la segur está puesta á la raíz de los árboles" (v. 10).

A la hora de arrepentirnos, ¿conviene saber cuál es el pecado peor?
"Homo homini lupus" ("el hombre es un lobo para el hombre"), escribió el comediógrafo latino Tito Macio Plauto (254 a. C. - 184 a. C.).

Y todos repetimos: "El pez grande se come al chico"
En la sociedad hay dos tipos de personas: los opresores y los oprimidos. La línea divisoria puede ser el género, la etnia, la raza, la clase social...
Un grupo aparece como el lobo y el otro como el cordero.

¿Y cómo sería en este contexto el 'reino de los cielos', prometido por Juan y traído por Jesús?
Precisamente la Primera Lectura de hoy, de Isaías, nos presenta una escena idílica:
"El lobo habitará con el cordero, el puma se acostará junto al cabrito, el ternero comerá al lado del león y un niño chiquito los cuidará. La vaca y el oso pastarán en compañía y sus crías reposarán juntas, pues el león también comerá pasto, igual que el buey.

El niño de pecho jugará sobre el nido de la víbora, y en la cueva de la culebra el pequeñuelo meterá su mano". (Is 11, 1-10).

El reino de los cielos, al que nos invita Isaías, Juan el Bautista y Jesús, es que todos podemos estar bien sin necesidad de que haya vencedores y vencidos.

Para estar bien, no se requiere eliminar a los demás.

El texto de Isaías podría terminar así: "Y todos desde entonces vivieron felices", mientras oramos: "Venga a nosotros tu Reino", este Reino descrito por Isaías.

Fuente:
http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-juan-bautista-0
Cfr.
Pedro Olalde y Patxi Loidi: http://feadulta.com/anterior/Evang-02-Adv-07.htm
Mons. Antonio José López Castillo: http://www.elimpulso.com/opinion/arquidiocesana/arquidiocesana-cambio-conducta
Ilustración: Constantin Majrowski.

domingo, 27 de noviembre de 2016

CERTEZA E INCERTIDUMBRE

NOTITARDE, Valencia, 27 de noviembre de 2016
 “Caminando con Cristo”
Vigilancia y preparación (Mt.24, 37-44)
Joel de Jesús Núñez Flautes

Los cristianos católicos comenzamos en este domingo el tiempo de adviento y un nuevo año litúrgico. Este primer domingo de adviento está enmarcado en el tema de la vigilancia. De hecho, la palabra adviento significa espera, tiempo de vigilancia. ¿A quién esperamos? ¿Por qué vigilar? El evangelio de hoy y de estos domingos que nos prepararán a la Navidad nos recuerda que esperamos a Cristo que ya vino una primera vez al mundo, naciendo en un pesebre; así mismo, al final de los tiempos aguardamos su segunda venida. Por eso, estar vigilantes como el dueño de casa que no sabe a qué hora viene el ladrón; así el cristiano debe estar atento con la fe, la esperanza, el amor, las buenas obras; revestidos con las armas de la luz (Rm. 13,11-14).

El adviento, pues, nos orienta en estos días a recordar y celebrar la primera venida histórica de Cristo que nació en Belén, pero también este tiempo nos remite a la última venida del Señor, sabiendo, además, que en el presente Dios continuamente viene a la vida de cada creyente en los hechos cotidianos de la historia de su vida personal o comunitaria; viene en cada Eucaristía que celebramos y recibos con fe; viene cuando dos a más cristianos están reunidos en su nombre; por tanto, toda la vida cristiana está signada por el adviento en el sentido de ese continuo venir de Nuestro Señor, Jesucristo a nuestras vidas y que llegará a plenitud cuando Él se manifieste totalmente a la humanidad y lleve a plenitud todas las cosas, colocándolas a los pies de Dios Padre.

La venida última de Jesucristo, que se anuncia como hoy en las parábolas de la vigilancia, tiene su certeza y su incertidumbre. Certeza porque Él mismo nos ha prometido su retorno e incertidumbre porque nadie sabe ni el día ni la hora en que esto suceda y por esto hay que estar preparados.

IDA Y RETORNO: Hoy es Domingo Familiar del Seminario.

Fuente:
http://www.notitarde.com/vigilancia-y-preparacion-mt24-37-44/columnistas-del-dia/2016/11/27/1038196
Cfr.
Pedro Olalde y Patxi Loidi: http://feadulta.com/anterior/Evang-01-Adv-07.htm
Ilustración: Greg Olsen.

domingo, 20 de noviembre de 2016

¿QUÉ IDEA TENDRÍA DEL PARAÍSO?

Evangelio Dominical: Cristo Rey
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario al Evangelio que se proclama en el último domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo C, festividad de Cristo Rey, correspondiente al domingo 20 de noviembre de 2016.  La lectura es tomada del Evangelio según San Lucas 23, 35-43.

"Hoy estarás conmigo en el Paraíso"

Hoy es la fiesta de Cristo Rey, ¿y lo vemos en el evangelio en una cruz?

Así es. Es una contradicción. A los reyes se les ve sentados en tronos, rodeados de damas superadornadas y de caballeros elegantes, que los adulan y veneran. En cambio aquí Jesús está medio desnudo, colgado de una cruz, y rodeado de gente que se burla de Él.

¿Quiénes son los que más se burlan de Él?

Hay tres grupos de personas, que se mofan de Jesús (vv. 35-39): los líderes, los soldados y el criminal que lo ridiculiza.

-Los líderes dicen, "¡A otros salvó: sálvese a sí, si éste es el Mesías, el elegido

de Dios!" (v. 35). Dios lo había llamado 'elegido' en la Transfiguración, "Éste es mi Hijo, mi Elegido; ¡escúchenle!" (9:35). También lo llamó así Isaías: "Mi elegido, en el que mi alma se deleita." (Is 42: 1).

-Los soldados dicen, "¡Si tú eres el Rey de los Judíos, sálvate a ti mismo!" (v. 37). Y le daban vinagre para beber, que era como un insulto. "Y habían puesto sobre él un título: ESTE ES EL REY DE LOS JUDIOS" (v. 38) para informar a los que pasaban por qué era crucificado. Roma esperaba así impedir levantamientos futuros.

-El criminal dice: "Si tú eres el Cristo, sálvate á ti mismo y a nosotros." (v. 39).

Pero Cristo no pretende salvarse a sí mismo, como le piden los que se burlan de Él al pie de la cruz. Es a los demás, como al buen ladrón, a quienes quiere salvar. Anuncia un Reino de perdón y de paz que logra la reconciliación a base de la propia entrega.

No representa al poder sino al anti-poder; no es la figura del que recibe pleitesía y es socialmente reconocido, sino la imagen de la descalificación y la mofa.

"Lo esperaban como rico, y habitó entre la pobreza.

Lo esperaban poderoso, y un pesebre fue su hogar.

Lo esperaban un guerrero, y fue paz toda su guerra.

Lo esperaban rey de reyes, y servir fue su reinar" (Homilética 2010/3. Sal Terrae, p. 523).

Este rey no manda ni oprime, no lucra de sus vasallos, es, con su libertad total desde la cruz, la garantía de la salvación y la promesa de un mundo nuevo.

Él se preocupa por el buen ladrón, como siempre se preocupó de los pobres, las mujeres, los niños, los proscritos y los gentiles.

Pero hubo quienes no se burlaron de Jesús en la cruz...

Más bien, eran personas que sufrían viendo a Jesús así:

-Las santas mujeres con María, la madre de Jesús, y Juan.

-El pueblo, que miraba y callaba.

-El buen ladrón, que pone en Él su esperanza.

-El Centurión, que al final exclama: "Verdaderamente este hombre era justo" (v. 47).

¿Le gustaba a Jesús que lo llamaran rey?

Jesús rehúye y esquiva este título a lo largo de su vida. Después de la multiplicación de los panes, querían proclamarlo rey, y Él tiene que esconderse en lo alto de una montaña.

Después Él sólo lo admite de rebote y con matices y distingos. Lo usa porque tuvo que adaptarse a la cultura y forma de hablar de entones.

Pero, ¿Él habló mucho del 'Reino de Dios'?

Efectivamente. Más aún, ése fue el tema central y casi obsesivo de su mensaje; con él soñaba y a él vivió consagrado por entero: "Venga a nosotros tu Reino".

El Reino de Dios se da cuando se reconoce la soberanía de Dios frente a la tiranía y explotación del hombre. En ese sentido Él será rey porque proclama e inaugura un Reino, adonde 'ha entrado a traer vida y vida en abundancia', y donde tiene un poder liberador de pobres y oprimidos.

¿Cuáles son las características de este rey, de Cristo Rey?

1ª - Cristo rey es rey-pastor. Pastorear no es desde luego tener poder o dominar por la fuerza: más bien es guiar, orientar, preocuparse del rebaño, y atender y preocuparse por las ovejas heridas y perdidas.

2ª - Cristo es rey-juez a favor de los indefensos. Este rey-juez garantiza y administra una verdadera justicia a favor de los más necesitados. "Un rey que defiende a los humildes del pueblo, socorre a los hijos del pobre y quebranta al explotador" (Sal 72, 4). La sensibilidad y preocupación por la justicia social es la piedra de toque de este rey.

¿Qué armas usó Jesús en la guerra espiritual del reino de Dios?

Él usó las armas de la verdad y del amor.

Cristo es la verdad y el sentido último de todas las cosas, principio y fin de la creación, alfa y omega, el líder que guía nuestros pasos. "Todo el que es de la verdad escucha mi voz". La verdad de la palabra de Dios es una espada afilada contra los enemigos del reino.

Esta espada, esgrimida con amor y mansedumbre, como Jesús lo hizo, es la que extiende su reino en la tierra: "Aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón".

Éste es el camino para mostrar en nuestra vida diaria que Jesucristo es de verdad nuestro rey: cultivando y viviendo en nuestras vidas la forma de ser amable y humilde de Cristo: "Jesús, manso y humilde de corazón, haz nuestro corazón semejante al tuyo".

El reinado de Cristo está fundamentalmente no en la fuerza ni en el poder, sino en la debilidad de la cruz y en la reconciliación. Su reinado es humilde y servicial, un reinado de amor, de perdón y de misericordia.

Precisamente lo que se ve en la cruz es lo que revela el verdadero ser de Jesús y su procedencia: "el escándalo de la cruz" (I Cor 1,22-25).

La cruz es el símbolo de todo lo que había enseñado y vivido Jesús. Es su última lección. El último servicio para toda la humanidad.

Jesús es el Rey que no aparenta ser Rey, pero para nosotros, los creyentes, este Rey que sirve hasta la entrega total de su vida, que muere y que es objeto de burla, es el que nos sana, nos perdona, nos redime, nos libera del enemigo y nos abre las puertas de la vida y del reino presente y futuro.

Y él nos asegura: "Mi reino no es de este mundo", es decir, no se rige por los criterios de este mundo. Pero un día, el mundo entero, la creación entera, será su reino.

Fuente:
http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-cristo-rey
Cfr.
Isabel Vidal de Tenreiro: http://www.notitarde.com/reino-de-cristo/columnistas-del-dia/2016/11/18/1036992/
Pedro Olalde y Patxi Loidi: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-23-35-43.htm
Ilustración:  Phan Thu Trang.

domingo, 13 de noviembre de 2016

PERSECUCIÓN

Evangelio Dominical: Destrucción del templo
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado al Evangelio que se proclama el 33° Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo C, correspondiente al domingo 13 noviembre 2016.  La lectura es tomada del Evangelio según San Lucas 21, 5-19.

"No tengan miedo"

Era importante para los judíos el Templo de Jerusalén. ¿Quién lo destruyó?
Hubo tres templos en Jerusalén, que fueron destruidos uno tras otro:
El primero lo construyó Salomón, pero fue destruido por el segundo ataque babilónico en 587 a.C. Cuando los judíos volvieron de su cautividad en Babilonia, construyeron el segundo templo – una tremenda obra de fe, pero inferior al templo original.
Herodes destruyó este templo en el año 20 a.C. para construir el tercer templo, el del tiempo de Jesús, que no se completó hasta el año 63 d.C. Estaba situado en un lugar prominente en Jerusalén, tan alto como un edificio de quince pisos. Josefo dice: "Todos los lados del templo estaban cubiertos con planchas de oro; por ello brillaba como una bola de fuego en cuanto salía el sol. Cuando la gente intentaba mirarlo, tenían que apartar la vista, como la apartarían de los rayos directos del sol."

¿Y los judíos estarían orgullosos de su templo?
Así es. Además los judíos estaban obligados a ir al templo a orar y a hacer sus sacrificios. Lo veneraban porque allí estaba la Presencia de Dios. Era el edificio y el lugar más importante para ellos, el más lleno de historia. Era algo muy querido. Pero Jesús siempre comentaba todo lo que se decía a su alrededor y dio su opinión sobre el templo.

¿Y qué comentó aquí Jesús sobre el templo?
Él ya había aclarado a la Samaritana, junto al Pozo de Jacob, que llegaría un día en que a Dios no se le veneraría ni en el templo de Jerusalén (de los judíos) ni en el de Garizim (de los samaritanos). Se le veneraría sin necesidad de templos 'en espíritu y en verdad'.
Y anuncia que el templo judío no era un supremo valor. Anuncia que sería destruido:
- "Días vendrán que no quedará piedra sobre piedra" (v. 6).
Lucas, en los Hechos de los Apóstoles, describe tres levantamientos contra los romanos: Theudas dirigió una insurrección desastrosa de cuatrocientos seguidores (Hechos 5:36). Judas el galileo hizo lo mismo (Hechos 5:37). Un egipcio, que quedó sin nombrar, también dirigió cuatro mil seguidores en una insurrección (Hechos 21:38).
La profecía de Jesús de que Jerusalén caería, se cumplió en el año 70 d.C., cuando los judíos se sublevaron otra vez contra los romanos, que asediaron la ciudad. Ésta al comienzo servía de refugio para sus ciudadanos, pero se convirtió en una trampa a medida que se apretó el asedio. Hubo canibalismo. La mayoría de ellos murió; el resto fue tomado en cautividad; y el templo quedó completamente destruido por las tropas de Tito Flavio.

¿Quedan hoy algunas ruinas?
Hoy sólo queda el Muro de las Lamentaciones. Y en la TV vemos a los judíos orando frente a ese muro, y meten sus oraciones escritas entre las grandes piedras cuadradas.
Esos días de revueltas y asedios fueron de mucho sufrimiento y tensión, también para los cristianos.

¿Qué recomienda Jesús, cuando habla de la destrucción de Jerusalén y de su templo?
En el reino de Dios que Él inaugura, ya no se necesitará templo, ni ciudad santa, ni sacrificios, porque toda la humanidad es el gran templo de Dios. Dios está en el Templo, pero también en la gente de carne y hueso. S. Pablo nos recuerda: "¿No saben que Vds. son templos de Dios y que el Espíritu de Dios habita en Vds?" (1Cor 3:16). "¿No saben Vds. que su cuerpo es templo del Espíritu Santo dentro de ti?" (1Cor 6:19).
Así pues, somos tan sagrados como el templo. Dios habita en nosotros.

¿Qué consejos da Jesús para el tiempo de persecución y para los días de sufrimiento y tensión?
Jesús no responde a los discípulos a su pregunta de cuándo iba a ocurrir todo aquello.
Jesús se preocupa más por 'cómo' vivir, sobre todo antes del encuentro definitivo con el Padre, qué hacer en tiempo de persecución. Y Jesús nos da estas seis recomendaciones:
1ª "Cuidado con los falsos profetas, que tratan de engañarles".
2ª "Cuando oigan de guerras y revueltas, no se espanten, no teman". (v. 9).
Aunque el templo haya sido destruido, Dios no deja de construir su Reino, no permite que su pueblo, reunido por Cristo, sea presa del pánico.
3ª "Les echarán mano, les perseguirán, entregándoles a los tribunales y a la cárcel, y les harán comparecer ante reyes y gobernadores por causa de mi nombre; así tendrán ocasión de dar testimonio".

Pero, ¿son perseguidos hoy los cristianos?
Ahí están los jesuitas de El Salvador, Lucho Espinal sj en Bolivia, Vicente Cañas sj (1987) y la Hna. Dorothy Stang (2005) en Brasil, Dietrich Bonhoeffer en Alemania, y otros muchos en Sudán, en Irak y en la India.
Lo importante es ser testigos del verdadero Señor de la historia, sus siervos fieles que saben esperar, soportar, perseverar en el trabajo humilde y sencillo de cada día (Lc 17, 10).
Sin perder de vista el futuro de Dios, tenemos que enfocar el presente y vivirlo en el servicio y en el compromiso, en la lucha y en la oración.
4 "Les daré boca y sabiduría, a la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se les opondrán" (v. 15). Los cristianos no deben preocuparse por lo que dirán, porque Jesús les dará palabras invencibles de sabiduría, a las que los verdugos no sabrán qué responder.
5 "Ni un cabello de su cabeza se perderá" (Lc 21, 18; cf 12, 7). Es una palabra de aliento. La capacidad de aguante se hará manifiesta en la del martirio (cf Esteban en Hech 7, 59), en la paz a la hora de la disidencia doméstica y en el deseo de dar la vida por el Señor.
6 "Con su perseverancia salvarán sus almas". Jesús promete que Él estará con nosotros en nuestro sufrimiento y que el "orden" actual de las cosas puede cambiar.
     
Fuente:
http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-destruccion-del-templo
Cfr.
Pedro Olalde y Patxi Loidi: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-21-05-19.htm
Marcos Rodríguez: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-21-5-19_MR-C.htm
José Enrique Galarreta: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-JE_69_lc-21-5-19.htm
Isabel Vidal de Tenreiro: http://www.notitarde.com/fin-del-mundo--cuando/columnistas-del-dia/2016/11/12/1035907/
Ilustración: Pierre Pignon.

domingo, 16 de octubre de 2016

OTRA CARA DEL CARO VOLANTE

NOTITARDE, 16 de octubre de 2016
 “Caminando con Cristo”
“Tu fe te ha salvado” (Lc.17, 11-19)
Joel de Jesús Núñez Flautes

El evangelio de éste domingo nos presenta a Jesús realizando un milagro de curación de diez leprosos, con lo cual pone de manifiesto que el Reino de Dios había llegado al mundo, que se iniciaba en su persona. Los milagros realizados por Jesús (unos 35 en total), de lo cual dan cuentan los evangelios sinópticos, quieren resaltar no sólo la divinidad de Cristo, sino que con esos signos o señales milagrosas se confirmaba delante de los ojos de sus interlocutores la llegada del Mesías Salvador profetizado desde antiguo. La mayoría de estos milagros realizados por Nuestro Señor Jesucristo nos relatan la curación de enfermos y endemoniados. En el caso del evangelio que hoy meditamos, se narra la curación de diez leprosos, uno de los cuales, era samaritano, se regresa donde estaba Jesús, postrándose ante Él, le da gracias y éste alaba su gesto y le expresa: “tu fe te ha salvado”.

Debemos entender todo el contexto de la narración del evangelio de éste domingo. Primero, Jesús va camino de Jerusalén, la ciudad de las promesas, la del desenlace final de su vida. Él pasa antes por Samaría y Galilea y es en uno de esos pueblos que le salen al encuentro unos leprosos que le gritan: “Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros”. Hay que recordar que un leproso en la época de Jesús era la persona más despreciada y rechazada que existía. Llevaba cuatro cargas sobre sus hombros: era pobre, estaba enfermo, por su enfermedad era considerado pecador y, por ser contagiosa tenía que colocarse al cuello una campana para que al sonido de ésta las personas que la escuchaban se alejaran y se libraran de contagiarse y esto causaba una carga moral de desprecio y soledad que lo hacía sentir no persona.

Jesús sanó a los diez y sólo uno regresa agradecido y era samaritano. Hay que pedir, pero también agradecer lo que Dios nos regala y nos otorga. Fe y gratitud.

IDAY RETORNO: Dios bendiga a nuestros peloteros, al béisbol venezolano, que bendiga a Venezuela y al Magallanes!

Fuente:
http://www.notitarde.com/Tu-fe-te-ha-salvado-Lc17-11-19/Columnistas-del-Dia/2016/10/09/1028625
Cfr.
San Lucas, 18: 1-8:
Pedro Olalde y Patxi Loidi http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-18-09-14.htm
Mons. Antonio José López Castillo http://www.elimpulso.com/opinion/arquidiocesana/arquidiocesana-poder-la-oracion
Para el volante, vid, http://lbarragan.blogspot.com/2016/10/una-cara-del-caro-volante.html

domingo, 9 de octubre de 2016

ACCIÓN DE GRACIAS

Evangelio Dominical: Leprosos
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario al Evangelio que se proclama el 28° Domingo del Teimpo Ordinario, Ciclo C, correspondiente al domingo 9 de octubre de 2016.  La lectura es tomada del Evangelio según San Lucas 17, 11-19
"¿Sólo uno volvió a dar gracias?"
¿Hay gente desagradecida?
Te cuento esta historia:
<Érase una vez un niño que jugando en el muelle del puerto se cayó a las aguas profundas del océano. Un viejo marinero, sin pensar en el peligro, se lanzó al agua, buceó para encontrar al niño y finalmente, agotado, lo sacó del agua. Dos días más tarde la madre vino con el niño al muelle para encontrarse con el marinero. Cuando lo encontró le preguntó:
- "¿Es usted el que se lanzó al agua para rescatar a mi hijo?
- "Sí, yo soy", respondió. La madre le dijo:
- "¿Y dónde está el gorro de mi hijo?"> (Félix Jiménez, escolapio)
El evangelio de hoy nos recuerda una dimensión profunda de toda vida humana y cristiana: la gratitud, la acción de gracias.
Los leprosos debían soportar su propia enfermedad, y eran excluidos para que no contagiaran a los demás. Pero además su enfermedad era considerada como un terrible castigo divino; por ello eran «impuros» y debían ser repudiados por todos. Y sentían menos compasión por ellos, porque creían que el leproso había causado por sí mismo el castigo.
Los leprosos debían vivir en lugares apartados, tenían estrictamente prohibido entrar en las ciudades, y cuando iban por los caminos debían gritar "¡Inmundo! ¡Inmundo!", para que nadie se les acercara (Levítico 13, 45).
Como la enfermedad era tenida también por incurable, la única esperanza que les quedaba a estos enfermos era el milagro. Si la curación se producía, un sacerdote tenía que certificar con su palabra que su curación era cierta (Levítico 14, 1-32).
¿Qué hacen los leprosos cuando ven a Jesús?
Comienzan a gritar: "Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros" (v. 13). Si se dirigiesen a un viajero corriente, este llanto de merced podría ser un simple pedir limosna. Pero en este caso conocen el nombre de Jesús y se dirigen a él como 'Maestro'. Han oído hablar de Él, que cura enfermedades, y ahora su llanto es un pedir salvación.
¿Cómo reacciona Jesús ante los leprosos?
La gente de ordinario ignoraba a los leprosos. Los trataba como si no existieran, como hacemos nosotros con los mendigos de la calle en la gran ciudad: prescindimos de ellos y seguimos adelante sin siquiera mirarlos. En cambio el evangelio dice que Jesús 'los vio'. No era una mirada casual, sino de interés y cariño por ellos.
¿Qué les dice Jesús?
- "Vayan, muéstrense a los sacerdotes" (v. 14b).
Jesús, antes de sanarlos, les manda ser inspeccionados por los sacerdotes. Normalmente, éstos pasan una semana en el templo de Jerusalén, pero residen en otro lugar. Había sacerdotes judíos y samaritanos, que podían garantizar la salud del enfermo.
Además ellos podrán testimoniar el gran poder que tiene Jesús.
Y ¿qué les pasó a los leprosos?
"Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios" (v. 14). Los leprosos no fueron sanados de inmediato, sino que son sanados al obedecer a Jesús.
Pero la palabra usada es quedar 'limpio'. "Sanar" tiene que ver con restauración de la salud corporal. Ser hechos "limpios" incluye dimensiones adicionales, como la salud social y religiosa. Ahora, los que eran leprosos han sido restaurados y pueden volver a entrar en la sociedad.
¿Cómo reaccionan los leprosos, cuando se ven curados?
"Entonces uno de ellos, como se vio que estaba limpio, volvió glorificando a Dios a gran voz" (v. 15). Seguro que se lo diría a los otros nueve leprosos. Pero ninguno de ellos lo acompañó.
"Y derribóse sobre el rostro a los pies de Jesús, dándole gracias" (v. 16a).
"Y éste era Samaritano" (v. 16b). Y Jesús comenta:
"¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?" (vv. 17-18).
La ingratitud a menudo brota del egoísmo. Después de tan largo aislamiento, han de estar ansiosos de reunirse con sus familias y reasumir una vid
a normal. Nos podemos imaginar a los otros nueve, yendo cada uno por su camino, ansiosos por regresar a sus vidas antiguas.
Y Jesús le dice al samaritano: "Levántate, vete; tu fe te ha salvado" (v. 19).
El samaritano fue 'curado', además fue hecho 'limpio' y ahora es 'salvado': tres pasos, cada uno mejor que el anterior.
¿Cómo damos gracias nosotros?
- La misa es, antes que nada, dar gracias a Dios. Eucaristía significa 'dar gracias'.
- Muchos acuden a la iglesia para dar gracias por los beneficios recibidos.
- En el examen diario, que muchos hacen a mediodía hasta durante 15 minutos, éstos son los puntos que Ignacio de Loyola recomienda tocar: 1 Dar gracias por los bienes recibidos. 2 Pedir luz para conocer los pecados de ese día. 3 Examinarse. 4 Pedir perdón. 5 Proponer enmienda.
- Es bueno dar gracias antes de comer.
- También intercalamos en nuestra conversación la frase 'Gracias a Dios', cuando algo salió bien.
Debemos dar gracias a Dios por los acontecimientos extraordinarios que nos vengan, pero también por los beneficios cotidianos, que recibimos todos los días. Todos son dones de Dios.
Si las estrellas salieran solo una noche al año, todos nos pasaríamos esa noche horas sin dormir para poder contemplarlas. Pero las vemos con tanta frecuencia, que ya no nos molestamos ni en echarles un vistazo. ¡Qué fácilmente nos acostumbramos a nuestras bendiciones y nos olvidamos de dar gracias por ellas!

Fuente:
http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-leprosos
Cfr.
Pedro Olalde y Patxi Loidi: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-17-11-19.htm
Mons. Antonio José López Castillo: http://www.elimpulso.com/correos-diarios/enterate/arquidiocesana-gratitud
Ilustración: Alexey Tchernigin.