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sábado, 21 de enero de 2017

PRÉDICA Y TRABAJO

Evangelio Dominical: Pescadores
Padre José Martínez de TodaComentario al Evangelio que se proclama en el Tercer Domingo del Tiempo Ordinario, Ciclo A, correspondiente al Domingo 22 enero 2017.  La lectura es tomada del Evangelio según San Mateo 4, 12-23

"Les haré pescadores de hombres"

¿Eres líder?
Al cabo de un rato el párroco cogió unas tenazas y sacó una brasa brillante del fuego. Y la colocó sobre el suelo. La brasa comenzó a apagarse poco a poco y a convertirse en cenizas, mientras las otras brasas ardían y brillaban, y sus llamas bailaban alegres.
El párroco permanecía en silencio. Al cabo de un rato, el feligrés dijo:
- "El próximo domingo estaré en la iglesia".
Hoy Jesús elige a pescadores, futuros líderes, que puedan mantener esas brasas juntas, que somos nosotros, en las celebraciones eucarísticas, para no morir llenos de ceniza. Así podremos estar siempre brillantes y vivos.

¿Dónde eligió Jesús a los pescadores?
Jesús, después de ser bautizado por Juan el Bautista, comienza su carrera, su ministerio. Desde las orillas del Jordán, sube al norte en tres o cuatro jornadas a pie. Va a Galilea, donde manda el mismo Herodes Antipas que arrestó a Juan; por lo que debe andar con cuidado. En Galilea está Nazaret, donde Jesús pasó toda su juventud y adolescencia. Isaías había profetizado grandes cosas para Galilea unos 700 años antes de Jesús.

¿Qué dice Isaías?
La llama "Galilea de los gentiles". Y anuncia que les llegará una gran luz. Esa luz es Jesús, que ahora va a Galilea a comenzar su misión.
Galilea es pequeña, pero densa en población; tiene mucha gente que puede escuchar el mensaje de Jesús. Muchos de sus residentes son gentiles, y está rodeada de ellos.
Por Galilea pasan importantes rutas de comercio, y ha sido invadida a menudo. Los galileos, por lo tanto, tienen más trato con los gentiles y están más dispuestos a recibir nuevas ideas que los judíos de Jerusalén.
La pesca en Galilea junto al lago Tiberíades era propia de los sectores más bajos.
Jesús se instala en Cafarnaún, la ciudad más importante de Galilea.

¿Y qué hace Jesús en Cafarnaún?
Predicar. Repetía: "Arrepiéntanse. Cambien sus vidas. El Reino de Dios está muy cerca". Se pueden ver como tres etapas en su mensaje: 1. Arrepentirse de los pecados
2. Conversión o cambio de mentalidad, es decir, dar vuelta y mirar en una nueva dirección. Pero no es sólo cambiar de costumbres, dejar a un lado las esclavitudes de la carne, la seducción del mundo y las tentaciones del demonio.
3 La conversión en positivo es encontrar el motor del cambio, y este motor sólo es Cristo. La conversión, que pide Jesús es seguir sus pasos: "Vengan y síganme".

¿A quiénes llama Jesús?
A gente común y corriente, gente ordinaria y trabajadora sin ninguna preparación especial. Cristo no necesita nuestra habilidad, sino nuestra disponibilidad, como María.
Jesús llama a dos hermanos, 'Pedro y Andrés'. Andrés había escuchado a Juan el Bautista decir que Jesús era el Cordero de Dios, y se fue tras Él, pasó la tarde con Él, y lleno de entusiasmo había ido a buscar a su hermano Simón Pedro para contarle su hallazgo. Y ellos seguían en contacto con ÉL. Y un día les llegó la llamada definitiva: "Vengan y síganme". Lo mismo pasó con Santiago y Juan, otros dos hermanos pescadores.
Esta llamada de Jesús es rara en la cultura de entonces. Los rabinos no suelen buscar estudiantes. Más bien, los estudiantes buscan a los rabinos para estudiar con ellos. Jesús, como siempre hace Dios, ¡toma la iniciativa!, nos busca, nos habla, se comunica con nosotros. Ser discípulo es dejarse encontrar, es dejarse hacer, no es conquistar sino ser conquistado, es dejar los ídolos para seguir a Jesús.

¿Y cómo aprenden de Jesús?
Pero después Jesús hace como los rabinos de su tiempo. El discípulo rabínico tenía contacto diario con el maestro; así se formaba su carácter y aprendía la ley tanto por el ejemplo del rabino como por sus enseñanzas doctrinales.
Eso sí es ser discípulo de alguien. No simplemente sentarse a escuchar la clase.
-"Enrique me dice que es uno de tus estudiantes". Y el otro le contestó:
- "Enrique está en mis clases, es verdad, pero no es uno de mis estudiantes".>
Jesús les ofrece a estos hombres la oportunidad de observarle de cerca a diario.
Escucharán sus comentarios sobre todo lo que ocurría a su alrededor. Porque Jesús no se callaba. Aprovechaba cualquier oportunidad para plantear su posición.

¿Y qué quiere Jesús que hagan sus discípulos?
Los llama no simplemente para salvarse a sí mismos, sino para salvar a los demás, para transformar el mundo y convertirlo en el reino de Dios. Nos llama a ser pescadores en el mar de la vida. En el anzuelo ponemos la carnada, que es la buena noticia del amor de Dios y su reino. Y Jesús nos dice que el reino de los cielos está cerca.
Podemos entreverlo en las vidas de los santos que han sabido acoger la llegada del Reino. Vemos su fuerza callada y sentimos su toque amable. Al decirnos que el reino se acerca, Jesús nos dice que, si queremos, podemos vivir en este reino. Solamente tenemos que arrepentirnos – alejarnos de los ídolos que abundan en nuestras vidas – y dejar a Dios reinar.

¿Cómo responden los que llamó Jesús?
"Y ellos, dejando inmediatamente, las redes, el barco y a su padre, le siguieron". No era mucho, pero era TODO lo que tenían:
- Las redes y el bote representan su bienestar – la manera de ganarse la vida.
-Su padre representa la conexión con su familia, con sus responsabilidades, pero también con su seguridad. Si estos pescadores estuvieran enfermos o sin empleo, sus familias les ayudarían a recuperarse.

Fuente:
http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-pescadores

Cfr.
Marcos Rodríguez: http://feadulta.com/anterior/Ev-mt-04-12-23.htmhttp://feadulta.com/anterior/Ev-MR_A_3_.htm
Pedro Olalde y Patxi Loidi: http://feadulta.com/anterior/Evang-09-3-DO-08.htm
Ilustración:Sigurbjörn Jónsson.

domingo, 6 de noviembre de 2016

SOLO DE PASO

Evangelio Dominical: El Dios de vivos
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado al Evangelio que se proclama el 32° Domingo del Teimpo Ordinario, Ciclo C, correspondiente al 6 noviembre 2016.  La lectura es tomada del Evangelio según San Lucas  20, 27-38.

¿Mujer de 7 maridos?
Pregunta 1 – ¿Habrá vida eterna o no?
Escucha esta historia: < Un turista visitó a Hofetz Chaim, rabino polaco del s. XIX. Se quedó asombrado al ver que su casa sólo consistía en una habitación sencilla llena de libros con una mesa y un banco. Y le preguntó: - "Rabino, ¿dónde están los muebles?"
- "¿Y dónde están los de Vd?", replicó el rabino.
- "¿Los míos? Yo solo voy de paso", contestó el turista.
-"También yo", replicó el rabino>. Una de las características del mensaje de Jesús fue la esperanza para después de la muerte, que aparece en los últimos libros de la Biblia.

Pregunta 2 – Pero Jesús dijo que sí había vida eterna. Los saduceos que no. ¿De parte de quién nos ponemos? ¿Quiénes eran los saduceos?
Los saduceos surgieron doscientos años antes de Jesús. Constituyeron un grupo aristocrático, al que se integraron sacerdotes, levitas, terratenientes y mercaderes. Era gente influyente y poderosa. Ligados al poder romano y a sus beneficios económicos, defendían que la recompensa de Dios sólo se obtenía en esta tierra, precisamente en forma de buena posición, de dinero y privilegios. Por ello decían que no necesitaban de ningún cielo en la otra vida ni de ningún Mesías. En cambio, el pobre, el marginado, el enfermo... son malditos de Dios. Eran enemigos de los fariseos, pero ambos se oponían a Jesús.

Pregunta 3 – Los saduceos quieren entrampar a Jesús con una pregunta sobre la resurrección. ¿Qué pregunta le hacen a Jesús?
Le hacen una pregunta tramposa sobre la otra vida, para hacer ver que no puede haber resurrección. Para ello citan la ley del levirato de Moisés (Deut. 25:5-6). Ella dice:
"Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano". La ley era para proteger a las viudas sin hijos (una mujer sin varón y sin hijos no era nadie).
Y aquí viene la trampa: "Pero si el hermano muere y la viuda se casa con otro hermano, y así hasta con siete hermanos, ¿de cuál de ellos será mujer en la otra vida?"
Y ya que es ridículo que la viuda tenga siete maridos en el cielo, los saduceos concluyen que un cielo así es imposible, y por lo tanto no hay resurrección.

Pregunta 4 – ¿Cómo responde Jesús?
Jesús asegura: hay resurrección. En la resurrección de Lázaro dirá enfáticamente:
"Yo soy la resurrección y la vida. Quien cree en Mí, aunque haya muerto, vivirá".
Y ahora añade: "Aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza" (v. 37). Cuando Moisés se encuentra con Dios en la zarza, ya habían muerto hacía mucho tiempo Abraham, Isaac y Jacob, pero Dios habló de ellos entonces, como si todavía estuvieran vivos.
Allí no habrá sexo para procrear. Lo de tener mujer es por razón de los hijos.
Hay resurrección, porque Dios es Dios de vivos. Dios nos ha creado para la vida y no para la extinción definitiva. Dios no nos echa a la vida como burbujas de jabón: ahora están, mañana no. Dios nos da la vida aún más allá de esta existencia terrena.
Sin embargo, es una resurrección distinta de la que los saduceos suponen. La vida eterna es distinta de la terrena. En 'este siglo' la procreación sexual es necesaria para mantener la raza humana, pues aquí la gente se muere, y hay que traer relevos. Pero en la otra vida nadie muere y nadie nace. Por eso allí no hace falta casarse ni levantarse de noche a atender el bebé, ni depender el hombre de la mujer ni viceversa. Seremos libres, como los ángeles, porque las relaciones son abiertas y sin ningún impedimento.

Pregunta 5 – Pero una vida así sin sexo, ¿no será aburrida y monótona?
Nada de eso. La vida en la resurrección estará llena de alegrías, que ahora no podemos ni comprender. Y serán mayores que las de aquí abajo. Así nos lo asegura S. Pablo:
"Ni ojo vio, ni oído oyó, ni corazón humano puede entender lo que Dios ha preparado a los que le aman". (1 Cor 2:9). Así lo imaginó Jesús en tantas parábolas de bodas: La imagen del banquete de boda con la casa a rebosar fue la imagen central, cuando Jesús hablaba del futuro (Mateo 22, 1-14). El "cielo" será una fiesta sin fin.
Entonces los seres humanos verán a Dios con sus ojos, se repartirá la herencia, se oirán risas de fiesta, la familia de Dios se sentará a la mesa del Padre, se partirá el pan de la vida. Y todo cambiará: los últimos serán los primeros, los pobres dejarán de serlo, los hambrientos serán saciados. Según Jesús, todo lo anunciado comienza ya en la tierra, como un atisbo de lo que será en plenitud. Sólo el lenguaje del amor puede adentrarnos en lo que el cielo significa, porque la aspiración más radical que tenemos es poder amar y poder ser amado de manera plena, íntima y total. Y para esto el sexo no es imprescindible.
Tampoco hay reencarnación, donde se repitan las dependencias de 'esta vida'.

Pregunta 6 – ¿Podemos prever lo que nos espera?
Es muy difícil preverlo. Aquí hay algunas comparaciones:
Una oruga en forma de gusanillo, un día se transformará en una bella mariposa de mil colores. Si lo supiera cuando es oruga, desearía esa transformación ya, sin esperar.
Tampoco el feto puede sospechar lo que le espera fuera.
Y el niño de dos años tampoco puede imaginarse lo que le espera dentro de 20 años.

Pregunta 7 – ¿Habla la Biblia de la resurrección?
La palabra 'resurrección' no aparece en el AT, pero los principios del concepto se encuentran allí: "Ya sin carne veré a Dios" (Job 19:26); "No entregarás mi vida al Abismo" (Salmo 16:10); "Dios me arrancará de las garras del Abismo" (Salmo 49:16); "El Señor aniquilará la muerte para siempre" (Is 25:8); "¡Vivirán tus muertos, tus cadáveres se alzarán, despertarán jubilosos los que habitan en el polvo! (Is 26:19); "Muchos de los que duermen en el polvo despertarán: unos para vida eterna, otros para ignominia perpetua" (Dn 12:2).
La primera vez que se plantea la resurrección de los muertos y la inmortalidad individual, es en los libros de los Macabeos (2 Macabeos 12, 41-46; 14, 46). (1ª Lectura de hoy). Frente a la muerte de los guerrilleros israelitas, que combatieron por la liberación de su pueblo contra tropas extranjeras, el pueblo comenzó a intuir que los mártires de la liberación nacional serían resucitados por Dios. Aquellos héroes no podían estar definitivamente muertos, y que su resurrección era necesaria.

Fuente:
http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-dios-vivos
Cfr.
Marcos Rodríguez: http://www.feadulta.com/anterior/Ev-lc-20-27-38_MR-C.htm
Isabel Vidal de Tenreiro: http://www.elimpulso.com/opinion/buena-nueva-casados-cielo
Ilustración: Sigurbjörn Jónsson.