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domingo, 21 de junio de 2020

OPE - UNIVERSIDAD VENEZOLANA

María Corina, la universidad y la guerra no convencional
Luis Barragán

Simplemente, a la universidad alzada se le cerraba franca y visiblemente. Al cabo de poco o mucho tiempo, abría sus puertas con o sin dictadura militar. Se le encanguró con un célebre allanamiento para desalojar la violencia que anidó, después de derrotada la insurgencia armada en el resto del país, Recordemos, fue devuelta para un desarrollo de la normalidad que incluyó limpios procesos electorales internos.

Siguiendo la ilustración, décadas muy atrás, la UCV fue el escenario predilecto de una guerra de posiciones. En ella, se atrincheraró lo más granado del sector presupuestívoro de la Venezuela rentista. Luego, la hicieron parte de una guerra de movimientos con la visible exhibición de los encapuchados que tomarían por asalto el poder. Nada más y nada menos que el poder, al que accedieron emboscando a todo un país, siguen apostando por pulverizar a la universidad como noción msma. 

Hoy, cada casa de estudios afronta una guerra no convencional. Poco importa la deserción masiva de estudiantes y profesores, el déficit crónico del presupuesto, el deterioro de la planta física, los salarios de hambre, la prolongación artificiosa de sus autoridades. Una inmediata represión de sus naturales protestas, las caracterizan. La delincuencia común ejerce el control social, y los llamados colectivos armados  pueden andarla a punta de disparos y lacrimógenas con increíble impunidad. 

Lo peor de esta guerra no convencional, está en la eficaz neutralización de quienes están  llamados a resistirla. Añadimos la expresa o tácita asimilación de los que tienen por deber la defensa de la autonomía universitaria, la inviolabilidad del recinto, la libertad de cátedra. No le  pagan sus salarios a dos profesores, jubilado y desterrado uno de ellos, porque fueron seleccionados como representantes de la Asamblea Nacional ante el Consejo Nacional de Universidades. Prefieren la nada amable cohabitación con  el régimen, como ocurre con esa oposición que, ante las cámaras, niega todo diálogo y, por detrás, suscriben acuerdos con los victimarios a la postre traicionados.

María Corina Machado, muy consciente también del problemario universitario, ha propuesto la Operación de Paz y Estabilización (OPE). Porque las universidades no pueden solas, como el resto de la población, siendo necesario algo mucho más que la cohabitación, la que goza del  síndrome de Estocolmo.  A los resabiados de la cohabitación doméstica, por supuesto, acomodaticios, no les gusta arriesgar siquiera, por muy constitucional que sea la autonomía y las elecciones autonómicas que están en el deber de impulsar.

lunes, 15 de junio de 2020

UNA FIRME PROPUESTA

Venezuela: El desafío ineludible para Occidente 
María Corina Machado

La bandera iraní ya ondea en el centro de Caracas. El liderazgo democrático del hemisferio no puede ignorarlo. Es una provocación que nos obliga a actuar.

La devastación de la Nación venezolana es profunda y la explosividad de la situación está crudamente expuesta: violación masiva y sistemática de los derechos humanos, pandemia en medio de un drama humanitario, colapso de la economía y de todos los servicios públicos, una irresoluble crisis energética en un país que fue paradigma mundial de la industria petrolera.

Venezuela es un Estado fallido. La tragedia está a la vista y no admite ingenuidad o indiferencia: ausencia total de Estado de Derecho, pérdida incremental del control sobre el territorio y la imposibilidad de garantizar un mínimo de seguridad humana en cualquiera de sus múltiples dimensiones.

Venezuela es, además, una nación ocupada. La anarquía crece con la multiplicidad de grupos criminales, incluida las guerrillas colombianas, los carteles de la droga y células de Hezbolá, que se disputan vastas extensiones de territorio y recursos estratégicos del país.

Desde muy temprano en su acción destructora, el régimen chavista dio paso a una creciente vulneración de la soberanía nacional. Numerosos e insondables convenios con Cuba aseguraron el saqueo sistemático de las riquezas y de los activos, y asentaron el progresivo control cubano de la Fuerza Armada Nacional y del aparato de inteligencia y represión de la tiranía.

La convergencia de regímenes autoritarios y organizaciones terroristas y criminales transnacionales configura un secuestro con vocación de saqueo de toda una nación, en alianza con un conglomerado internacional de sedicentes empresarios y financistas depredadores que hacen vida y esconden sus capitales en las metrópolis de los países más desarrollados. Simultáneamente, estos grupos se esconden tras el ropaje de “reivindicaciones sociales” y construyen fachadas políticas como el Foro de Sao Paulo o el Grupo de Puebla para conspirar contra las instituciones de los países que los oponen.

El propósito financiero y criminal de ocupar a Venezuela, adquiere una dimensión geopolítica crítica al entender el grado de participación que tienen los regímenes ruso, chino e iraní en la dinámica venezolana y su evidente propósito de expandir su influencia y acciones en el hemisferio, para desestabilizar a las democracias occidentales. La ahora explícita presencia iraní en Venezuela demuestra la radicalización de las alianzas del cartel que tiraniza al país y su decisión de atrincherarse en el poder.

A nivel hemisférico, esta situación impacta los intereses más fundamentales de las democracias de las Américas. Occidente no puede permitir un Estado fallido y criminal, ocupado por potencias antidemocráticas y grupos terroristas ajenos a la región, en el corazón del continente. A nivel global esto representa una agresión al corazón mismo de la noción civilizadora de democracia liberal y representativa, y a los valores de la cultura occidental. Sólo basta con ver el avance del ataque institucional en España.

Los venezolanos hemos intentado todo para derrotar al régimen en 21 años de lucha. Y los resultados nos obligan a descartar mecanismos que sólo han servido para atornillarlos al poder. Esto hemos intentado:

1.- Elecciones. Llevamos 29 procesos electorales y 15 referendos en 22 años y cada vez el control del régimen sobre los resultados ha crecido hasta el punto de desconocer por vías ilegítimas aquellos que les han sido adversos. Si no hay soberanía nacional, no hay posibilidad de soberanía popular. Mientras el régimen esté en el poder no habrá elecciones, sólo farsas.
2.- Diálogos. Llegamos a una docena de iniciativas de diálogo promovidos con el fin de lograr una “solución negociada” con la tiranía. En sucesivos episodios de “diálogos” con algunos representantes de la oposición venezolana, el régimen se burló del Vaticano, de la Unión Europea y de los cancilleres de Latinoamérica; nunca pretendió cumplir los acuerdos, solo querían ganar tiempo. Lo lograron. En realidad, el propósito de estas conversaciones era eliminar las sanciones impuestas por la comunidad internacional, que limitan los movimientos de los miembros de las diferentes mafias y su entramado de testaferros, y que constriñen los flujos financieros del Estado forajido.
3.- Insurrección militar. Las Fuerzas Armadas venezolanas son una institución en proceso de disolución con un precario apresto operacional. La implacable infiltración de agentes cubanos y rusos, y la degeneración mafiosa de su estructura, han logrado neutralizar a los miembros que conservan convicciones democráticas. La verdadera efectividad de estas fuerzas es que están armadas para la inteligencia, la represión y la propaganda. Esta red de vigilancia y control se vierte también hacia su interior, por lo que los múltiples intentos de insurrección llevados a cabo por militares institucionales para desconocer al régimen criminal han sido infiltrados desde sus gestaciones, con consecuencias brutales en prisión, tortura y muerte para sus promotores.
4.- Insurrección popular. Esta fuerza la hemos ejercido durante los 21 años de régimen chavista. Los venezolanos, valientemente, nos hemos confrontado con esta corporación criminal multinacional y hemos desplegado todas las modalidades de lucha ciudadana, a pesar de la represión, el control social y la violencia sistemática contra ciudadanos indefensos, que han dejado miles de heridos y muertos. Hoy, la sociedad venezolana sigue igualmente dispuesta a luchar, pero tiene muy claro que es suicida hacerlo sin el respaldo de las fuerzas democráticas de Occidente, acompañando una acción conjunta.

Por todo esto, queda una única alternativa para desalojar definitivamente al conglomerado criminal que desarrolla un conflicto no convencional y totalmente asimétrico en contra de los venezolanos, y es la conformación de una coalición internacional que despliegue una Operación de Paz y Estabilización en Venezuela (OPE).

Nuestro país está invadido y ocupado; la Nación secuestrada, brutalizada y saqueada. Cada día que pasa el sufrimiento de los venezolanos se incrementa con pérdidas incalculables y el régimen avanza en la desestabilización del hemisferio. Si bien no existe un “derecho de intervención”, sí es legítima la “obligación a intervenir y el Derecho a Proteger” (R2P). Oponerse a la presencia en Venezuela de una fuerza de paz internacional que asista a lo que queda de nuestras instituciones, incluyendo a los restos de la FAN profesional a recuperar el control y pacificar el país, es condenar a nuestra Nación a sucumbir al dominio total de las mafias.

Una Operación de Paz y Estabilización (OPE) conlleva el reto de controlar el territorio y la neutralización de una compleja y organizada red de bandas criminales y grupos irregulares, mientras se estabiliza el país y se recuperan sus capacidades productivas y el Estado de Derecho. Es, por lo tanto, una «operación de paz multifacética» que debe incluir por lo menos:

1.- Control del territorio, seguridad y desarme;
2.- Asistencia humanitaria primaria;
3.- Reconstrucción de la infraestructura de emergencia y de los servicios públicos;
4.- Restauración de la ley y el orden;
5.- Promoción del Estado de Derecho;
6.- Reinstitucionalización democrática del país.

Desde un punto de vista causal, el éxito de cada uno de estos objetivos es prerrequisito para el éxito de los otros.

Por ello, lo ideal es que esta operación de paz multifacética no esté bajo la égida de una sola organización, sino conformada por una coalición de aliados con disposición y legitimidad regional en el marco del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), contando con la participación de organizaciones y países con distintas tareas complementarias. Para los asuntos de seguridad y desarme, apoyarnos en la plataforma del TIAR (que establece la obligación de mutua ayuda y de defensa común de las Repúblicas Americanas), para lo concerniente a salud y alimentación, las agencias de la ONU, para la reconstrucción de la infraestructura, apoyarnos en los diferentes mecanismos interamericanos, y contar con la OEA, la UE y la ONU para la vigilancia de los derechos humanos y la reconstrucción de nuestro sistema electoral.

En la historia hay múltiples ejemplos de intervenciones internacionales exitosas, pero también hay muchos casos donde el auxilio llegó demasiado tarde. Mientras más tarde, más larga, compleja y costosa se hace la operación y eso es precisamente lo que está sucediendo en Venezuela.

El hemisferio se ha movido en la dirección correcta al aplicar sanciones a los jerarcas del régimen y a las empresas del Estado utilizadas para oxigenar el aparato criminal. Las recientes imputaciones emitidas por la justicia de los Estados Unidos contra los más altos jerarcas del régimen por cargos de narcotráfico y terrorismo, así como, la operación multinacional antinarcóticos recientemente desplegada, integrada por 22 países, son pasos firmes en la construcción de una amenaza real a la tiranía. Ello ubica nuestra lucha en el plano correcto: las fuerzas democráticas frente a un conglomerado criminal.

Sin embargo, hay que acelerar el paso y proceder con nuevas acciones:

El urgente bloqueo total de los flujos financieros y materiales de Venezuela hacia Cuba, así como la interrupción de la injerencista red de telecomunicaciones entre los dos regímenes, la cual soporta el control y la presencia de agentes cubanos en las instituciones neurálgicas del Estado venezolano: los servicios de inteligencia, los puertos, la gestión de la represión, las fuerzas armadas, las notarías, el sistema de identificación nacional y, por ende, en el sistema electoral.
Expandir las capacidades y el alcance de la operación multinacional antinarcóticos actualmente desplegada en el Caribe, para incluir en sus atribuciones el bloqueo naval y aéreo de toda actividad de saqueo y colaboración del régimen venezolano con potencias extra-continentales y antidemocráticas.  
Combatir el sistema de censura y propaganda del régimen a través de medios de alta tecnología.
Liderar una coalición para la conformación de una operación de paz multifacética para la recuperación y transición democrática en Venezuela.

El fenómeno emergente de la pandemia ha provocado enormes exigencias internas a nuestros aliados. Sin duda, una operación de paz y estabilización en Venezuela representa el mayor desafío para Occidente, con sus riesgos y costos asociados. Este reto se justifica y se hace impostergable ante las consecuencias devastadoras que tendría para la seguridad hemisférica mantener a un régimen criminal que cada día avanza en su propósito de socavar las democracias y las sociedades libres.

Los venezolanos no descansaremos hasta lograr la libertad plena y la soberanía de nuestro país. Transformaremos a Venezuela desde el enclave del crimen mundial que es hoy, a una vigorosa nación que fomente la convivencia democrática, la justicia, las inversiones, el comercio y el bienestar de todos sus ciudadanos.

Liberar a Venezuela es indispensable para detener la operación de las fuerzas del crimen mundial contra Occidente. No se trata sólo de ser solidario con los venezolanos. Se trata de que cada quien asuma su responsabilidad histórica o sucumba ante el avance de tan inescrupulosa alianza. En nuestras manos está impedirla, por eso debemos actuar juntos, y hacerlo ya.

08/06/2020:
http://www.ventevenezuela.org/2020/06/08/venezuela-el-desafio-ineludible-para-occidente-por-maria-corina-machado/

LOS BYTES DESPILFARRADOS

Desorden establecido
Luis Barragán

Ha ocurrido otras veces, el régimen dice tender – arrepentido – la mano y, desesperados, corren a estrecharla quienes se juran como los habilísimos dirigentes de una oposición tan injustamente denostada. Viene el zarpazo y se escurren los defensores del entendimiento a todo trance, esperando otra ocasión para salir – estridentes – al foro virtual.

Demasiados bytes despilfarrados en una gesta inverosímil: la del nombramiento de los rectores del CNE, luego de lo varios años perdidos por una Asamblea Nacional llamada en 2015 a allanar el camino de la liberación.  Diligencias ciertas y engañosas, desembocaron en una sentencia del espurio departamento de asuntos judiciales de Miraflores, concluyendo otro capítulo más.

Articulada y aceitada muy bien la campaña previa, obviar el llamado a  un entendimiento con el régimen constituía una imperdonable afrenta a las más elementales normas de urbanidad.  Incluso, hubo quienes dictaron cátedra sobre lo político, la política y los políticos, en las redes o aplicaciones telefónicas, pues, era cosa del oficio el apretón de manos entre los diputados de Guaidó, los diputados de Parra y los diputados de Maduro.

María Corina Machado planteó públicamente una opción seria, coherente y convincente, concibiendo una extraordinaria Operación de Paz y Estabilización(OPE), cónsona con el cese de la usurpación como objetivo consensuado por el país. No obstante, intentando inútilmente de descalificarla, como refiere el periodista Santiago Romero, se le pide un diagrama de Gantt, una explicación maquetada y presupuesto detallado de las operaciones, mientras que los augustos, hábiles e intrépidos negociadores del CNE, exigen prudencia, encuentran comprensión y consiguen el majestuoso consenso en torno a varias fórmulas de pontificación: no todo se dice en política, las estrategias no se revelan, de algo hay que vivir (y bien), etc. 

Acaecerá mil veces más, bajo este régimen que tiende sus garras de descomposición a quiere y desea recibirlas, licuados éticamente. Por ello, versamos en torno a la más radical sustitución del actual desorden establecido.

15/06/2020:

domingo, 26 de abril de 2020

PÓLVORA Y PANDEMIA

«Las bayonetas son inútiles  para combatir el coronavirus»
«La intrincada rosca del combustible dolarizado, además de reafirmar la naturaleza íntima del régimen, sólo permite que los privilegiados del régimen acceden al combustible», sostiene el diputado de «Vente Venezuela»
Enrique Meléndez

            ¿Usted cree que en las bombas de gasolina se le está dando prioridad a los sectores relacionados con la salud, como ocurre con otros sectores, como los de la seguridad y el oficialismo?

–Lamentable fenómeno el de la escasez de la gasolina, aunque comprensible a la luz de la potencia petrolera que el socialismo logró quebrar para asombro del mundo entero, añadido el incendio de las refinerías que prosiguen como una amenaza indecible y latente para los residentes cercanos, por la falta de mantenimiento. Es demasiado evidente el desarrollo de una intrincada rosca del combustible dolarizado, reafirmando la naturaleza más íntima del régimen. Lo niegan a los mismos profesionales de la salud que deben atender a sus pacientes hasta por síntomas, enfermedades crónicas y dolencias aún distintas al Covid19. La perversidad del sistema fuerza a algunas funerarias a cobrar un porcentaje de gasolina en especie para la prestación de sus servicios, como ha ocurrido en el estado Zulia.

-Sólo los privilegiados del régimen acceden al combustible y osan romper con la cuarentena, incluso, para acechar a los dirigentes sociales y políticos de la oposición en numerosas localidades. Y los ciudadanos que están obligados a laborar, pagan una tarifa extraordinaria al emplear las reducidas unidades públicas de transporte en los espacios emponzoñados por la deriva, la zozobra, la incertidumbre.

            ¿Cómo ve usted los procesos de fumigación y desinfección que llevan a cabo algunas alcaldías en las distintas comunidades urbanas?

-Hay una absurda comprensión de la pandemia como un hecho enteramente militar y, en lugar de la salubridad y de la sanidad pública, la prioridad está en la seguridad exclusiva de un Estado que no presta y, menos, garantiza los servicios indispensables, como el suministro de agua y de energía eléctrica. Hemos observado, por ejemplo, el empleo de las grandes ballenas antimotines de tan ingrato recuerdo, para las labores de fumigación en las principales ciudades que ostentan los mastodontes blindados. Sin embargo, por inadecuadas las unidades y equipos fabricados y diseñados con otro propósito, el paso de las ballenas fumigadoras ha resquebrajado y literalmente partido el asfalto en algunos sectores de la ciudad capital.

-Que sepamos, las bayonetas son inútiles para combatir el coronavirus. Además, tal combate no puede suponer la destrucción misma del hábitat, clamando por una victoria que siempre será pírrica.

            ¿Qué está haciendo la Asamblea Nacional presidida por Juan Guaidó? ¿Se están reuniendo, aunque sea en una forma virtual?

-Sin precedentes en la historia venezolana, la Asamblea Nacional prosigue sus sesiones virtuales, siendo objeto sus integrantes del celo y la persecución de la usurpación que, inevitable, se reserva exclusivamente el derecho de los inevitables encuentros presenciales. Valga acotar, la pandemia ha impuesto la modalidad virtual que intenta en todo lo posible acercarse a la realidad fáctica, en un país de una precaria señal y de una muy acentuada brecha digital. Sugiere para el futuro cercano, afrontar el desafío de la modernización de las telecomunicaciones, trabajar el ancho de banda, procurar el acceso independiente al Estado de las comunicaciones satelitales, entre otros aspectos, para una cuarentena que universalmente parece que se extenderá por más tiempo de lo estimado originalmente. Mal podemos estar a la merced de CONATEL que no colapsa definitivamente las redes, porque perdería la posibilidad de comunicarse con los activistas del régimen en todo el país.

-Por una situación extremadamente excepcional, el parlamento funciona virtualmente, sin que pierdan eficacia – incluso – las consecuencias jurídicas de sus decisiones. Estamos en los predios de las infopolítica o telepolítica que ya se asomaba a finales del siglo pasado, con reflexiones y propuestas que hoy implican la necesaria reforestación digital del país, sin sacrificio alguno del mundo de las realidades palpables.

           ¿En qué ha quedado la AN que preside Luis Parra? ¿Pecó de mal cálculo esta fracción de diputados?

-Fracasada la constituyente a la cubana, el régimen trató infructuosamente de dividir a la Asamblea Nacional que reincorporó a los diputados oficialistas a espaldas de la Constitución y del Reglamento Interior y de Debates. Optó la usurpación por la descarada línea del peseterismo y halló a los Carujo de esta hora que entienden la política como una empresa mercantil, convertidos en una indecible caricatura del colaboracionismo que encuentra eco en otros sectores dizque opositores, extraparlamentarios. 

-La Asamblea Nacional se mantiene en pie y quizá podrá prolongar automáticamente su mandato y responsabilidades, por el principio de continuidad del órgano, a falta de unos comicios pulcros y transparentes. Esta posibilidad luce diferente a una prórroga del mandato; porque el parlamento no pudo desarrollar a cabalidad sus funciones, beneficiaria de una suerte de descuento del tiempo que empleó para defenderse del asedio oficial, como lo ha manifestado un respetable y apreciado jurista en fecha más o menos reciente.

            No cree que María Corina Machado apuesta por lo peor, para el país; puesto que así a la larga resulta mejor, tomando en cuenta que en ese sentido se acelera el proceso de intervención de EEUU. ¿Qué piensa usted?

-Todo lo contrario, María Corina Machado siempre ha advertido y alertado de situaciones, para evitar que empeoren las condiciones de vida de la población y, con tiempo, ha propuesto alternativas e implementado iniciativas que ayudan a atajar las consecuencias.  Por 2014, tempranamente, advirtió y alertó sobre una inminente crisis o catástrofe humanitaria y nunca fue escuchada por los devotos del diálogo y de la cohabitación, que negaban la existencia misma de una dictadura. E insistió en la aprobación del TIAR, como insiste en el principio de la Responsabilidad de Proteger (R2P), tardando increíblemente la consideración y aprobación del artículo 187, numeral 11 constitucional. Vale decir, hizo biopolítica ante el biopoder, términos que ahora ganan buena cotización en la opinión pública.

-Por lo demás, ha mantenido una extraordinaria independencia de criterio frente a la contribución que la comunidad internacional puede dar para que superemos lo que es algo más que una pandemia. Puede aseverarse: no podemos solos, desde una inequívoca postura venezolanista.

            ¿Cómo ve usted la situación que viven nuestras universidades? ¿Qué piensa que se debería hacer al respecto, una vez que volvamos a la normalidad?

-Recientemente, el recinto y la autonomía de la Universidad Simón Bolívar fueron violentadas por el régimen; que ni siquiera tuvo la amabilidad de comunicarse, previamente, con las autoridades de Sartenejas para la avisar de la dudosa necesidad de transitar a través de una sede cerrada y desolada; como tampoco ha tenido la amabilidad de responder por el vandalismo que ha azotado a la Universidad de Oriente. Valga acotar, la pandemia está muy lejos de acabar con el grave problema de la universidad y el falso dilema entre el artículo 109 constitucional y la sentencia 0324 que está intacta, aunque los cohabitadores de vocación, oficio y confort se hagan vanas ilusiones.

Por cierto, superada la cuarentena tampoco volveremos a la normalidad, porque no hay universidad libre y autónoma. Debemos aprovechar el forzado confinamiento para perfeccionar propuestas, como la que hace Aula Abierta, desde la sociedad civil organizada, sobre la Ley Orgánica de Educación, aunque lo más urgente es que la Asamblea Nacional prevea otros instrumentos necesarios a los fines de realizar las elecciones masivas y simultáneas en todas y cada una de nuestras casas de estudios, a la menor oportunidad posible.

21/04/2020:

Respuestas de LB enviadas por correo a Enrique Meléndez (La Razón)
                ¿Usted cree que en las bombas de gasolina se le está dando prioridad a los sectores relacionados con la salud, como ocurre con otros sectores, como los de la seguridad y el oficialismo?
Lamentable fenómeno el de la escasez de la gasolina, aunque comprensible a la luz de la potencia petrolera que el socialismo logró quebrar para asombro del mundo entero, añadido el incendio de las refinerías que prosiguen como una amenaza indecible y latente para los residentes cercanos, por la falta de mantenimiento. Es demasiado evidente el desarrollo de una intrincada rosca del combustible dolarizado, reafirmando la naturaleza más íntima del régimen. Lo niegan a los mismos profesionales de la salud que deben atender a sus pacientes hasta por síntomas, enfermedades crónicas y dolencias aún distintas al Covid19. La perversidad del sistema fuerza a algunas funerarias a cobrar un porcentaje de gasolina en especie para la prestación de sus servicios, como ha ocurrido en el estado Zulia.
Sólo los privilegiados del régimen acceden al combustible y osan romper con la cuarentena, incluso, para acechar a los dirigentes sociales y políticos de la oposición en numerosas localidades. Y los ciudadanos que están obligados a laborar, pagan una tarifa extraordinaria al emplear las reducidas unidades públicas de transporte en los espacios emponzoñados por la deriva, la zozobra, la incertidumbre.

                ¿Cómo ve usted los procesos de fumigación y desinfectación que llevan a cabo algunas alcaldías en las distintas comunidades urbanas?
Hay una absurda comprensión de la  pandemia como un hecho enteramente militar y, en lugar de la salubridad y de la sanidad públicas, la prioridad está en la seguridad exclusiva de un Estado que no presta y, menos, garantiza los servicios indispensables, como el suministro de agua y de energía eléctrica. Hemos observado, por ejemplo, el empleo de las grandes ballenas antimotines de tan ingrato recuerdo, para las labores de fumigación en las principales ciudades que ostentan los mastodontes blindados. Sin embargo, por inadecuadas las unidades y equipos fabricados y diseñados con otro propósito, el paso de las ballenas fumigadoras ha resquebrajado y literalmente partido el asfalto en algunos sectores de la ciudad capital.
Que sepamos, las bayonetas son inútiles para combatir el coronavirus. Además, tal combate no puede suponer la destrucción misma del hábitat, clamando por una victoria que siempre será pírrica.
                ¿Qué está haciendo la Asamblea Nacional presidida por Juan Guaidó? ¿Se están reuniendo, aunque sea en una forma virtual?
Sin precedentes en la  historia venezolana, la Asamblea Nacional prosigue sus sesiones virtuales, siendo objeto sus integrantes del celo y la persecución de la usurpación que  se reserva exclusivamente el derecho de los inevitables encuentros  presenciales. Valga acotar, la pandemia ha impuesto la modalidad virtual que intenta en todo lo posible acercarse a la realidad fáctica, en un país de una precaria  señal y de una muy acentuada brecha digital. Sugiere para el futuro cercano, afrontar el  desafío de la modernización de las telecomunicaciones, trabajar el ancho de banda, procurar el acceso independiente al Estado de las comunicaciones satelitales,  entre otros aspectos, para una cuarentena que universalmente parece que se extenderá por más tiempo de lo estimado originalmente. Mal podemos estar a  la merced de CONATEL que no colapsa definitivamente  las redes, porque perdería la posibilidad  de comunicarse con los activistas del régimen en todo el país.
Por una situación extremadamente excepcional, el parlamento funciona virtualmente, sin que pierdan eficacia  – incluso – las consecuencias jurídicas de sus decisiones. Estamos en los predios de las infopolítica o telepolítica que ya se asomaba a finales del siglo pasado, con reflexiones y propuestas que hoy implican la necesaria reforestación digital del país, sin sacrificio alguno del mundo de las realidades palpables.
                ¿En qué ha quedado la AN que preside Luis Parra? ¿Pecó de mal cálculo esta fracción de diputados?
Fracasada la constituyente a la cubana, el régimen trató infructuosamente de dividir a la Asamblea Nacional que reincorporó a los diputados oficialistas a espaldas de la Constitución y del Reglamento Interior y de Debates. Optó la usurpación por la descarada línea del peseterismo y halló a los Carujo de esta hora que entienden la política como  una empresa mercantil, convertidos en una indecible caricatura del colaboracionismo que encuentra eco en otros sectores dizque opositores, extraparlamentarios. 
La Asamblea Nacional se mantiene en pie y quizá podrá prolongar automáticamente su mandato y responsabilidades, por el principio de continuidad del órgano, a falta de unos comicios pulcros y transparentes. Esta  posibilidad luce diferente a una prórroga del mandato porque  el parlamento no pudo desarrollar a cabalidad sus funciones, beneficiaria de una suerte de descuento del tiempo que empleó para defenderse del  asedio oficial, como lo ha  manifestado un respetable y apreciado jurista en fecha más o menos reciente.
                María Corina Machado apuesta por lo peor, para el país; puesto que así a la larga resulta mejor, tomando en cuenta que en ese sentido se acelera el proceso de  intervención de EEUU. ¿Qué piensa usted?
Todo lo contrario, María Corina Machado siempre ha advertido y alertado de situaciones para evitar que empeoren las condiciones de vida de la población y, con tiempo, ha propuesto alternativas e  implementado iniciativas que ayuden a atajar las consecuencias.  Por 2014, tempranamente, advirtió y alertó sobre  una inminente crisis o catástrofe humanitaria y  nunca fue escuchada por los devotos del diálogo  y de la cohabitación que negaban la existencia  misma de una dictadura. E insistió en la aprobación del TIAR, como insiste en el principio de la Responsabildad de Proteger (R2P), tardando increíblemente la consideración y aprobación del artículo 187, numeral 11 constitucional. Vale decir, hizo biopolítica ante el biopoder, términos que ahora ganan buena cotización en la opinión pública.
Por lo demás, ha mantenido una extraordinaria independencia de criterio frente a la contribución que la comunidad internacional puede dar para  que superemos lo que es algo más que una pandemia. Puede aseverarse: no podemos solos, desde una inequívoca  postura venezolanista.
                ¿Cómo ve usted la situación que viven nuestras universidades? ¿Qué piensa que se debería hacer al respecto, una vez que volvamos a la normalidad?
Recientemente, el recinto y la autonomía de  la Universidad Simón Bolívar  fueron violentadas por el régimen que ni siquiera tuvo la amabilidad de comunicarse previamente con las autoridades de Sartenejas para la avisar de la dudosa necesidad de transitar a través de una sede cerrada y desolada,  como tampoco ha tenido la amabilidad de responder por el vandalismo que ha azotado a la Universidad de Oriente. Valga acotar, la pandemia está muy lejos de acabar con el grave problema de la universidad y el falso dilema entre el artículo 109 constitucional y la sentencia 0324 que está intacta, aunque los cohabitadores de vocación, oficio y confort se hagan vanas ilusiones.
Por cierto, superada la cuarentena tampoco volveremos a  la normalidad, porque no hay universidad libre y  autónoma. Debemos aprovechar el forzado confinamiento para perfeccionar propuestas, como la que hace Aula Abierta, desde la sociedad civil organizada, sobre la Ley Orgánica de Educación, aunque lo más urgente es que la Asamblea Nacional prevea otros instrumentos necesarios a los fines de realizar las elecciones masivas y simultáneas en todas y cada una de nuestras casas de estudios, a la menor oportunidad posible.

domingo, 12 de abril de 2020

LOS EJES DE LA CARRETA

De los límites de la narrativa coronoviral
Luis Barragán


“Una formación discursiva no ocupa, pues,
todo el volumen posible que le abren por 
derecho los sistemas de formación de sus
objetos, de sus enunciados, de sus conceptos;
tiene, por esencia, lagunas, y esto por el sistema
de formación de sus elecciones estratégicas”
Michel Foucault (*)


En otra etapa de la vida republicana, el nombre de los directores nacionales de Epidemiología y de Defensa Civil, por ejemplo, serían familiares a los venezolanos que no atinan siquiera con el de los ministros del ramo, porque la pandemia ha sido ocasión para la reivindicación extrema de la cúpula del  poder que arbitra sobre la vida y la muerte  mismas. Constituye una reafirmación piramidal de la usurpación, traducida en un órgano rector para administrar al peligroso huésped,  dependiente directamente de las decisiones presidenciales y vicepresidenciales, con un solo ministro aventajado como vocero; y una reafirmación kelseniana de sus resoluciones, mediante un decreto de Estado de Alarma imposibilitado de cualquier debate parlamentario, de la opinión pública y de los expertos que la accedan.

Más allá de su obvia  pertinencia, la cuarentena ha agudizado el control social habitualmente ejercido por la delincuencia común, la precariedad y encarecimiento de los servicios médico-asistenciales, o las consabidas faenas represivas de la dictadura socialista.  El confinamiento es, prácticamente, el único recurso preventivo que emplea una población desasistida y, además, forzosamente auto-disciplinada,  aunque intuye o sabe que no lo vive igual o parecido a los países de una caracterizada democracia liberal, acercándose más al silencio resignado de aquéllos regímenes totalitarios que ocultan celosamente sus tragedias.

Puede aseverarse, hasta nuevo aviso, las redes digitales todavía ayudan a la conformación de una comunidad cada vez más amplia, espontánea y heterogénea para el intercambio necesario de información y de pareceres, capaz de ejercer una orientación y también una resistencia formidable ante el biopoder en auge. Susceptible de toda desviación, conciliando tácitamente la inquietud, la convicción y el pensamiento político con el antropológico, luce como una veta extraordinaria para el estudioso sobre el discurso común que está emergiendo, ojalá alternativo, con sus dificultades, truncamientos, desarrollos y promesas.

Inevitable digresión, nada fortuita o circunstancial  fue la  denuncia fundada que hizo María Corina Machado sobre la  inminente crisis humanitaria, por 2014, comprobada las generosas posibilidades que ofrece un pensamiento, una actitud y un compromiso de ruptura. Comprobando los límites angustiosos de una narrativa, por siempre temeroso de revelar las propias, Maduro Moros suele invocar las cifras del contagio y de la muerte de otros países que libremente las divulgan, como si bastara para convencernos  de su intención antes que de su diligente voluntad por salvar al país de esta y de otras tragedias. Sin embargo, imponiéndose,  otra vez constatamos la íntima naturaleza de un régimen que se realiza con el tráfico ilícito de la gasolina y de otros bienes escasos, como del asedio inconcebible de los llamados colectivos armados contra la dirigencia social y política de numerosas localidades, negado el combustible y el salvoconducto a los profesionales independientes de la salud.

Por consiguiente, no tratamos sólo de la biopolítica que lidia con el biopoder, según los términos consagrados por la literatura especializada, la que dispensó sus mejores atenciones al mundo occidental y el capitalismo avanzado, sino de una prolongada guerra no convencional que le ha asignado un papel al coronavirus, instrumentalizándolo para la supervivencia misma del régimen.  Sugiere, por lo pronto, el hallazgo, la apropiación y la maduración  de un discurso que está  lejos de agotarse, a favor de las libertades públicas y de la reivindicación de la condición humana, generador de múltiples estrategias que superan la sola interconectividad.

(*) “La arqueología del saber”, Siglo Veintiuno Editores, México, 1979: 110 s.

13/04/2020:
Ilustración: Ghee Beom Kim (no es un coronavirus).

miércoles, 8 de abril de 2020

PRECISIONES FUNDAMENTALES

María Corina Machado: «No basta con sacar a Maduro, hay que desmontar un ecosistema criminal»
La coordinadora nacional de Vente Venezuela destacó que el cambio político en Venezuela no depende solamente de la salida del régimen, sino también de la creación de una República con pilares éticos sólidos. Apuntó que para lograrlo el gobierno de transición debe asegurar transparencia. “Hay que garantizar que el gobierno de transición tenga todos los incentivos, límites y restricciones para evitar que aquellos que son parte del sistema (status quo) conviertan la transición en una transacción al estilo ruso o nicaragüense”
Williams Perdomo

La transición debe tener como prioridad un cambio en el sistema político y atacar la corrupción. Así lo aseguró María Corina Machado, coordinadora nacional de Vente Venezuela, en entrevista con El Nacional.

Destacó que no basta con la salida de Nicolás Maduro del poder, sino que se requiere además la instalación de un gobierno de transición que recupere el ejercicio de la soberanía y el Estado de Derecho, conformado por personas capaces y comprometidas con la lucha contra actos y grupos corruptos.

“No basta con sacar a Maduro. Es indispensable, pero no es suficiente. Hay que desmontar un ecosistema criminal-terrorista, no solamente en su cúpula, sino en toda su estructura, y eso pasa por desenmascarar a los cómplices externos e internos que pretenden mantenerla”, manifestó.

Machado y las dimensiones del gobierno de emergencia

Indicó que para que la transición sea estable, irreversible y derive en una transformación del país hay que contemplar tres dimensiones: la dimensión ética del proceso, el enfoque multifacético y las reglas de funcionamiento, y la rendición de cuentas a la sociedad.

“En primer lugar, la naturaleza de nuestra lucha es existencial y ética. La devastación de Venezuela arrancó con un perverso sistema de incentivos que entronizó la corrupción y la impunidad. Todo partió de allí. Y a medida que fue avanzando, el régimen fue infiltrando y penetrando a muchos sectores de la sociedad no solamente en Venezuela, sino también en el exterior”, dijo Machado.

Añadió: “No basta con salir de narcotraficantes y terroristas acusados. Este proceso de transición tiene que priorizar el combate a la corrupción. Por lo tanto, la solvencia moral de quienes la guíen es indispensable. Tienen que ser personas probas y capaces que generen confianza en los ciudadanos, la Fuerza Armada Nacional y en nuestros aliados internacionales. El mecanismo de selección de los integrantes del gobierno de transición debe garantizar la representación amplia de la sociedad y no una distribución de cuotas entre partidos”.

Una segunda dimensión, dijo, es el carácter multifacético. Señaló que el gobierno de transición deberá atender una crisis humanitaria compleja en lo económico y en la seguridad, agravada por la emergencia del coronavirus.

Prioridades del gobierno de transición

Machado manifestó que se deberán considerar al menos cinco áreas. “Garantizar la atención humanitaria primaria, dar respuesta a la coyuntura provocada por el coronavirus y reinstalar la estructura de servicios básicos: luz, agua, transporte; que es lo mínimo para que un país comience a funcionar y la economía salga de la postración a la que la han llevado. Además, se debe lograr el control territorial, la seguridad y la restauración de la ley y el orden como única forma de poder ejercer la soberanía tras neutralizar a los grupos criminales que hoy se reparten y se pelean el territorio venezolano. Y una última área, que es promover el Estado de Derecho y la reinstitucionalización del país”.

La dirigente mencionó las reglas de funcionamiento, que a su juicio debe tener el gobierno de transición: mecanismos de toma de decisión y la rendición de cuentas a los venezolanos y a los aliados. “La sociedad debe poder acompañar paso a paso este proceso para asegurarse de que derive en verdaderas elecciones libres”, manifestó.

Impedir transición a lo ruso o nicaragüense

La coordinadora nacional de Vente Venezuela agregó que es necesario garantizar que el gobierno de transición “tenga todos los incentivos, límites y restricciones para evitar que aquellos que hoy son parte del estatus quo puedan convertirla en una transacción al estilo ruso o nicaragüense”. Y explicó: “Es decir, que no se consoliden las mafias como en Rusia o que regrese el tirano como en Nicaragua”.

La seguridad hemisférica, según Machado

La dirigente opositora cree que las recientes acciones judiciales y policiales de la comunidad internacional acelerarán el cambio político en Venezuela. Señaló que para Occidente es prioritario detener el sufrimiento de los venezolanos e impedir que continúe la desestabilización de las democracias en la región.

“No tengo duda de que en esta oportunidad no hay vuelta atrás. Los criminales se van de Venezuela, los vamos a sacar del poder. Y hay dos opciones para hacerlo: una salida lo ‘más ordenada posible’ o una salida caótica. La primera es posible si quienes sostienen al régimen entienden que su mejor oportunidad es quitarle el respaldo y acordar los términos de la negociación final. Para esto queda poco tiempo”, enfatizó Machado.

Afirmó que eso es un asunto de seguridad hemisférica y de seguridad nacional para Estados Unidos: “El gobierno estadounidense ha dejado claro que esta es una operación judicial-policial contra los carteles del narcotráfico, del crimen organizado y del terrorismo internacional, que cuenta con la participación de 22 países”.


“Finalmente, ha quedado claro que el régimen solo sale con fuerza porque se trata de un ecosistema criminal terrorista sin precedente en la historia, que no va a ceder el poder a menos que esté confrontado con una amenaza creíble, severa e inminente que genere los incentivos para que los actores que aún sostienen al régimen cedan”, añadió.

Machado recordó que han destacado la necesidad de respaldo internacional, pero insistió en que este es un proceso que debe ser liderado por los venezolanos. “Al final, los tiempos y la urgencia de la comunidad internacional no son iguales a los nuestros porque las vidas que se están perdiendo son de venezolanos. Son venezolanos los que están sufriendo alrededor del mundo en una situación desesperada que se agravó con la pandemia. Miles de nuestros migrantes han perdido sus empleos y residencias, hoy están en las calles y muchos se ven obligados a regresar”, expresó Machado.

Presión en medio de una pandemia mundial

La coordinadora Nacional de Vente Venezuela sostuvo que la pandemia del coronavirus en el país incrementa el riesgo para la región. “El régimen no tiene posibilidad de atender esta pandemia; simulan tener control de la situación, pero es mentira. Recurren a la represión del personal de salud, periodistas y pacientes, pero en esta oportunidad no van a poder ocultar la verdad. Los que aún soportan a Maduro tienen que entender que el cambio político es inevitable. Maduro hoy es tóxico hasta para sus propios aliados”, indicó.

“China enfrenta una presión creciente de todo el mundo por los estragos que está produciendo la pandemia; Rusia está severamente afectada por la caída de los precios del petróleo, e Irán tiene una situación interna muy complicada por la escalada del virus, el colapso de sus ingresos petroleros y el descontento popular. Solo les queda Cuba, y todo hace pensar que la presión de los aliados va dirigida hacia allá, para hacerles entender que el tiempo se les acabó”, dijo.

Fallas en el suministro de gasolina y alimentación

Machado rechazó que el régimen de Maduro asegure que las sanciones le impiden comprar alimentos y medicinas, y que las medidas ocasionaron las fallas en el suministro de gasolina.

“Eso es mentira. Son unos saqueadores. Destruyeron Pdvsa y la convirtieron en un aparato de corrupción, de lavado de dólares y facilitador del narcotráfico. Destruyeron una empresa que era referencia entre las cinco mejores del mundo, y con las mayores reservas del planeta. En Venezuela no hay gasolina por culpa de 20 años de socialismo y crimen, y son tan descarados que la poca que logran importar la reenvían a Cuba”, señaló.

Recalcó que “las sanciones internacionales tienen un solo objetivo: cortarle el financiamiento criminal al régimen y así desmontar los carteles. El proceso está en marcha y no tiene vuelta atrás”.

Fuente:
https://www.elnacional.com/venezuela/politica/maria-corina-machado-no-basta-con-sacar-a-maduro-hay-que-desmontar-un-ecosistema-criminal/
Fotografía: Federico Parra (AF), en: https://elpais.com/internacional/2017/08/12/america/1502495674_300519.html

sábado, 21 de marzo de 2020

UNA DICTADURA QUE PARE LA PESTE CHINA

PIEDRA DE TOQUE TRIBUNA
¿Regreso al Medioevo?
Mario Vargas Llosa

La peste ha sido a lo largo de la historia una de las peores pesadillas de la humanidad. El coronavirus será una pandemia pasajera. Lo que no pasará es el miedo a la muerte, que nos acompaña como una sombra

Todo esto, en términos prácticos, es muy exagerado, pero no hay nada que hacer: España tiene miedo y los Gobiernos, el nacional y los de las autonomías, salen al frente de la pavorosa enfermedad con medidas cada vez más estrictas que, de una manera general, los españoles aprueban e, incluso, exigen que sean más extensas e intensas. Es por gusto que las estadísticas oficiales digan que, hasta el 11 de marzo, hay apenas 47 muertes por culpa de la pandemia y que, por ejemplo, la simple gripe es más asesina que ella, pues causa por lo menos seiscientas muertes anuales, y que son muchos más los que se recuperan del coronavirus que los que perecen por culpa de él, que España tiene uno de los sistemas de salud mejores en el mundo —por encima de la media europea— y que el trabajo que vienen realizando los médicos y sanitarios en todo el país es eficiente y está a la altura del desafío, etcétera.

Jamás las estadísticas han sido capaces de tranquilizar a una sociedad roída por el pánico y ésta es una buena ocasión de comprobarlo. En medio de la civilización ha reaparecido la Edad Media, lo que significa que muchas cosas han cambiado desde entonces, pero muchas otras no. Por ejemplo: el miedo a la peste. Y, a propósito, la literatura tiene un renacer inevitable en esos períodos de miedo colectivo: cuando no entiende lo que pasa, una sociedad va a los libros a ver si ellos se lo explican. La peor novela de Albert Camus, La peste, tiene un súbito renacimiento y tanto en Francia como en España se hacen reediciones y ese libro mediocre se ha convertido en un best seller.

Nada de esto podría estar ocurriendo si China Popular fuera un país democrático y no la dictadura
Nadie parece advertir que nada de esto podría estar ocurriendo en el mundo si China Popular fuera un país libre y democrático y no la dictadura que es. Por lo menos un médico prestigioso, y acaso fueran varios, detectó este virus con mucha anticipación y, en vez de tomar las medidas correspondientes, el Gobierno intentó ocultar la noticia, y silenció esa voz o esas voces sensatas y trató de impedir que la noticia se difundiera, como hacen todas las dictaduras. Así, como en Chernóbil, se perdió mucho tiempo en encontrar una vacuna. Sólo se reconoció la aparición de la plaga cuando ésta ya se expandía. Es bueno que ocurra esto ahora y el mundo se entere de que el verdadero progreso está lisiado siempre que no vaya acompañado de la libertad. ¿Lo entenderán de una vez esos insensatos que creen que el ejemplo de China, es decir, el mercado libre con una dictadura política, es un buen modelo para el tercer mundo? No hay tal cosa: lo ocurrido con el coronavirus debería abrir los ojos de los ciegos.

La peste ha sido a lo largo de la historia una de las peores pesadillas de la humanidad. Sobre todo en la Edad Media. Era lo que desesperaba y enloquecía a nuestros viejos ancestros. Encerrados detrás de las recias murallas que habían erigido para sus ciudades, defendidos por fosos llenos de aguas envenenadas y puentes levadizos, no temían tanto a esos enemigos tangibles contra los que podían defenderse de igual a igual, enfrentarlos con espadas, cuchillos y lanzas. Pero la peste no era humana, era obra de los demonios, un castigo de Dios que caía sobre la masa ciudadana y golpeaba por igual a pecadores e inocentes, contra la que no había nada que hacer, salvo rezar y arrepentirse de los pecados cometidos. La muerte estaba allí, todopoderosa, y después de ella las llamas eternas del infierno. La irracionalidad estallaba por doquier y había ciudades que trataban de aplacar a la plaga infernal ofreciéndole sacrificios humanos, de brujas, brujos, incrédulos, pecadores sin arrepentir, insumisos y rebeldes. Cuando Flaubert viajó a Egipto, todavía vio leprosos que recorrían las calles tocando campanas para advertir a la gente que se apartara si no quería ver (y contagiarse) de sus llagas purulentas.

Por eso casi no aparece la peste en las novelas de caballerías que son otro aspecto, más positivo, del Medioevo: en ellas hay proezas físicas extraordinarias, el Tirant lo Blanc derrota él solo a gigantescos ejércitos. Pero los adversarios de los caballeros andantes son seres humanos, no diablos, y lo que el hombre medieval teme son los diablos, esos demonios que escondidos en el corazón de las epidemias golpean y matan sin discriminar a culpables e inocentes.

Ese viejo terror no ha desaparecido del todo, pese a los extraordinarios progresos de la civilización. Todo el mundo sabe que, como ocurrió con el SIDA o con el Ébola, el coronavirus será una pandemia pasajera, que los científicos de los países más avanzados encontrarán pronto una vacuna para defendernos contra ella y que todo esto terminará y será, dentro de algún tiempo, una noticia mustia que apenas recordarán las gentes.

Lo que no pasará es el miedo a la muerte, al más allá, que es lo que anida en el corazón de estos terrores colectivos que son el temor a las pestes. La religión aplaca ese miedo, pero nunca lo extingue, siempre queda, en el fondo de los creyentes, ese malestar que se agiganta a veces y se convierte en miedo pánico, de qué habrá una vez que se cruce aquel umbral que separa la vida de lo que hay más allá de ella: ¿la extinción total y para siempre?, ¿esa fabulosa división entre el cielo para los buenos y el infierno para los malvados de un dios juguetón que pronostican las religiones?, ¿alguna otra forma de supervivencia que no han sido capaces de advertir los sabios, los filósofos, los teólogos, los científicos? La peste saca de pronto a estas preguntas, que en la vida cotidiana normal están confinadas en las profundidades de la personalidad humana, al momento presente, y hombres y mujeres deben responder a ellas, asumiendo su condición de seres pasajeros. Para todos nosotros es difícil aceptar que todo lo hermoso que tiene la vida, la aventura permanente que ella es o podría ser, es obra exclusiva de la muerte, de saber que en algún momento esta vida tendrá punto final. Que si la muerte no existiera la vida sería infinitamente aburrida, sin aventura ni misterio, una repetición cacofónica de experiencias hasta la saciedad más truculenta y estúpida. Que es gracias a la muerte que existen el amor, el deseo, la fantasía, las artes, la ciencia, los libros, la cultura, es decir, todas aquellas cosas que hacen la vida llevadera, impredecible y excitante. La razón nos lo explica, pero la sinrazón que también nos habita nos impide aceptarlo. El terror a la peste es, simplemente, el miedo a la muerte que nos acompañará siempre como una sombra.

Fuente:
https://elpais.com/elpais/2020/03/13/opinion/1584090161_414543.html
Ilustración: Jeremy Geddes.
Fotografía:
http://spanish.xinhuanet.com/2020-03/10/c_138860255.htm
Cfr.
https://www.youtube.com/watch?v=vSWL02kcfsY
https://www.youtube.com/results?search_query=Corona+virus+venezuela
https://www.youtube.com/watch?v=-4gwoJY4B_M
https://www.youtube.com/watch?v=3yKcBOoNIqM
Intimidación: Venezuela
https://twitter.com/VenteCcs/status/1241129338419937285
https://www.youtube.com/watch?v=nHn5VL6gYOs

lunes, 16 de marzo de 2020

CORONAVIRUS: SOCIEDAD CIVIL

De cierta inversión del principio de subsidiariedad
Luis Barragán

Un elevado porcentaje de la población, no accede a las redes digitales. Empero, de una forma u otra, está mínimamente informada de la pandemia.

La respuesta social, al menos, en las zonas metropolitanas, es de extrema cautela. Intuimos y sentimos que no existen los recursos necesarios, institucionales y materiales, como se evidencia en otras latitudes, con un mínimo de organización responsable, para afrontar el coronavirus, aunque tensamos el arco entre las escenas del "Nessun dorma"  de Turandot, interpretado por un tenor espontáneo para levantar el ánimo del vecindario en Italia y la resistencia de los llamados chalecos amarillos frente a la cuarentena, en Francia.

La sociedad civil organizada y los partidos políticos de la oposición, agotan sus mejores esfuerzos por orientar a los venezolanos, a través de sendas campañas electrónicas.  Estudiantes, docentes, profesionales o especialistas, aportan su tiempo para orientar a la ciudadanía y, particularmente, Vente Venezuela ha tenido por empeño una tarea de divulgación personal y digital que también contrasta con la sola asunción del fenómeno, por el régimen, como propio de la seguridad y defensa de la nación.

Habrá ocasión para hacer el necesario y exhaustivo balance de esta otra experiencia de supervivencia de los venezolanos, pero – sin duda alguna – no basta con la militarización del problema. Por ello, a pesar de la disparidad de los recursos disponibles, opera una cierta inversión del principio de subsidiariedad: proporcional y crecientemente, con todas  las limitaciones, la ciudadanía sustituye en importante medida el papel que le corresponde al Estado o a quienes lo dirigen de facto.

Una nota esencial es la de jamás generar pánico en la población, como lo ha observado recientemente Víctor Maldonado. Ante las circunstancias más difíciles, serenidad y equilibro, ya referido por María Corina Machado en un video sobrio, responsable y directo.

jueves, 23 de enero de 2020

BITÁCORA

Es difícil, ciertamente, procesar cada video, cada imagen, recibida por WhatsApp, por ejemplo. Después, creemos, difícilmente sobrevivirán en las redes. Demasiado numerosas.  Pero, en la muestra aleatoria, de vez en cuando, optamos por el intento de preservar algunas piezas.

lunes, 15 de abril de 2019

POR CIERTO, ARTÍCULO 29 DEL ESTATUTO DE TRANSICIÓN

Telefonema
Luis Barragán


Término en desuso, no comprendíamos cabalmente que nos acusaran de actuar según una súbita llamada proveniente del norte.  En el anterior mandato legislativo, fueron varias las ocasiones en las que, después de nuestras intervenciones, ahorrándose toda contra-argumentación, el representante de la hegemónica bancada del régimen, muy orondo, lanzaba la breve, temeraria como risible, sentencia que recibía el inmediato aplauso de sus correligionarios.

Por supuesto, por siempre habíamos escuchado el atrevido señalamiento en otros ámbitos de lucha, pero supusimos ilusamente que no cabía en una sesión plenaria de la Asamblea Nacional. La primera vez, nos pareció una mera expresión jocosa del costumbrismo propio de la izquierda leninista de liceos y universidades públicas, pero ya una tercera o quinta vez sospechamos de una severa patología.

Simplemente el dirigente opositor aun siendo un modesto parlamentario, como todavía somos, esperaba ansioso y cumplía afanosamente con la orden telefónica originada en Washington hasta para el menor trámite de una discusión en cámara.  Por cierto, tiempo después,  le preguntamos a un diputado miraflorino al respecto, quien – palabras más, palabras menos – respondió, con simulado convencimiento, que Obama llamaba a los más importantes y, a los menos, el secretario de Estado o el director de la CIA para instruirnos, a propósito de la votación para la otrora y también  sufrida habilitación legislativa de Maduro Moros.

Al parecer, la conseja hoy ya no aplica  para María Corina Machado, frecuentemente sindicada como la obediente recepcionista de la mensajería del Distrito de Columbia, por esa izquierda inaudita que todavía no la conoce y no aprecia su independencia de criterio, gracias a las huecas consignas de uso.  Firme proponente del consabido artículo 187, numeral 11 constitucional, discrepa de los altos funcionarios del gobierno estadounidense que se manifestaron contrarios a su aplicación: los venezolanos vivimos e interpretamos un tiempo que es distinto al del alto funcionariado en cuestión, indicó ella.

Valga la ocasión para observar la evidentemente superior norma constitucional ya citada, pues, el artículo 29 del Estatuto que Rige la Transición a la Democracia para Restablecer la Vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (Gaceta Legislativa / Asamblea Nacional, Caracas, nr. 1, Extraordinaria), sólo  lo reserva para el Gobierno provisional tras el quiebre de la dictadura. Vale decir, todavía es necesario autorizar preventivamente la eventual  misión de paz durante la encargaduría presidencial de Juan Guaidó, facilitando las gestiones políticas y las diligencias técnico-operativas que el caso amerita.

15/042019:
http://www.noticierodigital.com/2019/04/luis-barragan-telefonema/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=124804
https://tenemosnoticias.com/noticia/barragn-luis-telefonema-672759/1334406
https://noovell.com/similar/23067130/
Fotografía: Rich Zoeller.

miércoles, 10 de abril de 2019

DE VARIOS FILOS

Retamos a que demuestren que María Corina Machado sabotea a Guaidó

Especial Enrique Meléndez / 9 abr 2019.- El diputado y miembro de la Dirección Nacional de Vente Venezuela, Luis Barragán, rechaza la criticas que han surgido en las redes sociales en las que se acusa al partido y a su líder, María Corina Machado, de saboteare la estrategia a Juan Guaidó.

A continuación nuestras entrevista:

¿Cuál es su balance de la jornada del pasado sábado 6 de abril?

-Los venezolanos honramos el compromiso que hemos contraído con la causa de la libertad y de la democracia en todas las oportunidades posibles. Obramos de buena fe en un común esfuerzo por quebrar a la dictadura y alcanzar la transición democrática.

- Y hemos depositado nuestra confianza en el diputado Juan Guaidó, presidente encargado de la República. La sola movilización, masiva y espontánea, independientemente de las actividades ideadas por uno o diferentes partidos es una señal concreta de la determinación de un pueblo que, en su ascenso ciudadano, espera por iniciativas cada vez más específicas y concretas que, sin dudas, respaldará.

¿Cómo están las relaciones de Vente Venezuela ccon Juan Guaidó?

- Vente Venezuela participa en todas las movilizaciones de calle, sabiendo que el protagonismo es el de la institucionalidad parlamentaria en claro respaldo al presidente encargado.

- Lo deseable es que no confundamos el rol institucional, que hemos conquistado, con las tareas que cada partido adelanta para respaldarlo. No es posible confundir el llamado Frente Amplio con la propia Asamblea Nacional siendo ésta una herramienta fundamentalmente ciudadana, expresión de lo que queda del Estado hoy. Sostenemos una relación de respeto y consideración con el presidente Guaidó y valga recordar que fue el único votado por la Fracción Parlamentaria 16 de Julio, al elegirse la junta directiva de la cámara.

Hay cierto sector de la opinión pública que considera que María Corina Machado desentona con esos emplazamientos que le hace a Juan Guaidó, sobre todo, a partir del reclamo de la no aprobación del 187-11 de la Constitución. ¿Sabotea la estrategia de Guaidó?

-Incentivado por la dictadura existe un sector minoritario que ha adelantado una campaña pretendiendo hacer ver que María Corina desea destruir el liderazgo del presidente encargado Guaidó, prestándole un flaco servicio a éste y al país.

- La Fracción 16 de Julio ha coincidido con ella en la necesidad de tramitar y autorizar una misión de paz de acuerdo con el artículo 187, numeral 11 constitucional, planteándolo en forma leal y transparente respecto al país. Consignamos esa propuesta ante la Presidencia / Secretaría de la Asamblea Nacional a principios del febrero del presente año, apegados al Reglamento Interior y de Debates, y hemos la solicitud de manera reiterada cada semana pero desde entonces, increíblemente, ni siquiera se ha discutido en la cámara.

- Más allá de la citada campaña hay una natural polémica. Unos a favor y, otros, en contra. El problema reside en que el escenario natural para discutir la materia y decidirla no es otro que la Asamblea Nacional. Entonces, ¿por qué no dar el debate para aceptar o rechazar la propuesta?

- ¿Qué clase de lección democrática nos dan quienes, a falta de argumentos y de un debate reglado, prefieren disparar por las redes sociales, orquestando una campaña de estigmatización? ¿Quién asegura que podemos solos afrontando los retos que faltan tras agredirnos y matarnos día por día?

-Que sepamos, nadie ha desmentido cada uno de los alegatos esgrimidos por la Fracción 16 de Julio en su proyecto de Acuerdo. Y otros que surgen del debate político que ha de contar con la debida fundamentación jurídica. No hay ni habrá intención alguna de sabotaje al presidente Guaidó. Retamos a que lo demuestren, además, en un debate necesario que el país espera y, con mayor razón, una decisión histórica. ¿O es que debemos esperar sentados a ver quién nos ofrece ayuda y, si lo hace, debe hacerlo poniéndole un timbre fiscal de Bs. 0,75, complicando el aporte ad infinitum? ¿Puede diligenciarse y gestionarse esa específica y concreta ayuda sin autorización previa? ¿Por qué no buscan las actas de 1999 para que, al menos, constaten que no se requiere solicitud alguna del Ejecutivo Nacional de acuerdo a la voluntad del constituyente?

María Corina Machado dijo en entrevista para el semanario La Razón que estamos a punto de perder el Esequibo. ¿En qué se fundamenta la líder de su partido para hacer tal advertencia?

- Este es un régimen al que, año tras año, hemos denunciado por su subordinación a los intereses de la Cuba, que nunca ha dejado de respaldar a Guyana.

-María Corina ha sido una extraordinaria defensora de la causa esequibana; conociendo muy bien el curso que lamentablemente ha tomado un caso que tan injustamente ahora se encuentra en la Corte Internacional de La Haya.

- Ésta sola y única circunstancia apunta al fracaso definitivo de Maduro Moros o, mejor, al deliberado fracaso en el que ha incurrido. Hay errores garrafales, tan inexplicables como sorprendentes, los cuales también ha denunciado Vente Venezuela y la Fracción 16 de Julio. Avisamos con suficientemente tiempo lo que podía ocurrir y ocurrió con la remisión del caso a La Haya y el papel del mediador Nylander; pero Miraflores siguió de fiesta y hasta cambió de embajador en las Naciones Unidas, por la pugna de sus camarillas, importándole un bledo cada diligencia que merecía el problema del Esequibo.

¿Cuál es su análisis de la presencia de tropas rusas en Venezuela?

- Regímenes como el de Maduro Moros lucen tentadores para la incursión también temeraria de intereses geopolíticos y geoestratégicos extraños, obscuros y lesivos al país.

- Una dictadura en proceso de descomposición puede atraer y atrae a aquellos países que necesitan mantener o alcanzar un determinado prestigio, atreviéndose con piezas en el tablero internacional que pueden servir a la postre para el chantaje. No otra cosa ocurrió con la crisis de 1962, utilizada por la Unión Soviética que retiró los cohetes de Cuba en una jugada peligrosa y propia de la Guerra Fría.

- Dándole una fundamental continuidad a esa política exterior, Rusia envía personal y aeronaves militares con la pretensión de contar con una base en territorio venezolano, convirtiéndonos en objeto de una vulgar maniobra de penetración que, no obstante, puede ascender como una iniciativa de insospechable aliento estratégico. Difícil obviar otras dos circunstancias: la opacidad de las grandes negociaciones de material bélico que ha hecho esta dictadura socialista; y, la otra, que se trata de una misión no autorizada por la Asamblea Nacional, como expresa e inequívocamente lo ordena la Constitución de 1999.

09/04/2019:
http://www.noticierodigital.com/2019/04/luis-barragan-vente-retamos-demuestren-maria-corina-machado-sabotea-guaido/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?f=1&t=124493
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?f=1&t=124493&sid=9c4d606e09a02af3256fc4b34cfcb970
https://www.costadelsolfm.net/2019/04/10/luis-barragan-demuestren-que-maria-corina-machado-sabotea-a-juan-guaido/