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miércoles, 8 de abril de 2020

PRECISIONES FUNDAMENTALES

María Corina Machado: «No basta con sacar a Maduro, hay que desmontar un ecosistema criminal»
La coordinadora nacional de Vente Venezuela destacó que el cambio político en Venezuela no depende solamente de la salida del régimen, sino también de la creación de una República con pilares éticos sólidos. Apuntó que para lograrlo el gobierno de transición debe asegurar transparencia. “Hay que garantizar que el gobierno de transición tenga todos los incentivos, límites y restricciones para evitar que aquellos que son parte del sistema (status quo) conviertan la transición en una transacción al estilo ruso o nicaragüense”
Williams Perdomo

La transición debe tener como prioridad un cambio en el sistema político y atacar la corrupción. Así lo aseguró María Corina Machado, coordinadora nacional de Vente Venezuela, en entrevista con El Nacional.

Destacó que no basta con la salida de Nicolás Maduro del poder, sino que se requiere además la instalación de un gobierno de transición que recupere el ejercicio de la soberanía y el Estado de Derecho, conformado por personas capaces y comprometidas con la lucha contra actos y grupos corruptos.

“No basta con sacar a Maduro. Es indispensable, pero no es suficiente. Hay que desmontar un ecosistema criminal-terrorista, no solamente en su cúpula, sino en toda su estructura, y eso pasa por desenmascarar a los cómplices externos e internos que pretenden mantenerla”, manifestó.

Machado y las dimensiones del gobierno de emergencia

Indicó que para que la transición sea estable, irreversible y derive en una transformación del país hay que contemplar tres dimensiones: la dimensión ética del proceso, el enfoque multifacético y las reglas de funcionamiento, y la rendición de cuentas a la sociedad.

“En primer lugar, la naturaleza de nuestra lucha es existencial y ética. La devastación de Venezuela arrancó con un perverso sistema de incentivos que entronizó la corrupción y la impunidad. Todo partió de allí. Y a medida que fue avanzando, el régimen fue infiltrando y penetrando a muchos sectores de la sociedad no solamente en Venezuela, sino también en el exterior”, dijo Machado.

Añadió: “No basta con salir de narcotraficantes y terroristas acusados. Este proceso de transición tiene que priorizar el combate a la corrupción. Por lo tanto, la solvencia moral de quienes la guíen es indispensable. Tienen que ser personas probas y capaces que generen confianza en los ciudadanos, la Fuerza Armada Nacional y en nuestros aliados internacionales. El mecanismo de selección de los integrantes del gobierno de transición debe garantizar la representación amplia de la sociedad y no una distribución de cuotas entre partidos”.

Una segunda dimensión, dijo, es el carácter multifacético. Señaló que el gobierno de transición deberá atender una crisis humanitaria compleja en lo económico y en la seguridad, agravada por la emergencia del coronavirus.

Prioridades del gobierno de transición

Machado manifestó que se deberán considerar al menos cinco áreas. “Garantizar la atención humanitaria primaria, dar respuesta a la coyuntura provocada por el coronavirus y reinstalar la estructura de servicios básicos: luz, agua, transporte; que es lo mínimo para que un país comience a funcionar y la economía salga de la postración a la que la han llevado. Además, se debe lograr el control territorial, la seguridad y la restauración de la ley y el orden como única forma de poder ejercer la soberanía tras neutralizar a los grupos criminales que hoy se reparten y se pelean el territorio venezolano. Y una última área, que es promover el Estado de Derecho y la reinstitucionalización del país”.

La dirigente mencionó las reglas de funcionamiento, que a su juicio debe tener el gobierno de transición: mecanismos de toma de decisión y la rendición de cuentas a los venezolanos y a los aliados. “La sociedad debe poder acompañar paso a paso este proceso para asegurarse de que derive en verdaderas elecciones libres”, manifestó.

Impedir transición a lo ruso o nicaragüense

La coordinadora nacional de Vente Venezuela agregó que es necesario garantizar que el gobierno de transición “tenga todos los incentivos, límites y restricciones para evitar que aquellos que hoy son parte del estatus quo puedan convertirla en una transacción al estilo ruso o nicaragüense”. Y explicó: “Es decir, que no se consoliden las mafias como en Rusia o que regrese el tirano como en Nicaragua”.

La seguridad hemisférica, según Machado

La dirigente opositora cree que las recientes acciones judiciales y policiales de la comunidad internacional acelerarán el cambio político en Venezuela. Señaló que para Occidente es prioritario detener el sufrimiento de los venezolanos e impedir que continúe la desestabilización de las democracias en la región.

“No tengo duda de que en esta oportunidad no hay vuelta atrás. Los criminales se van de Venezuela, los vamos a sacar del poder. Y hay dos opciones para hacerlo: una salida lo ‘más ordenada posible’ o una salida caótica. La primera es posible si quienes sostienen al régimen entienden que su mejor oportunidad es quitarle el respaldo y acordar los términos de la negociación final. Para esto queda poco tiempo”, enfatizó Machado.

Afirmó que eso es un asunto de seguridad hemisférica y de seguridad nacional para Estados Unidos: “El gobierno estadounidense ha dejado claro que esta es una operación judicial-policial contra los carteles del narcotráfico, del crimen organizado y del terrorismo internacional, que cuenta con la participación de 22 países”.


“Finalmente, ha quedado claro que el régimen solo sale con fuerza porque se trata de un ecosistema criminal terrorista sin precedente en la historia, que no va a ceder el poder a menos que esté confrontado con una amenaza creíble, severa e inminente que genere los incentivos para que los actores que aún sostienen al régimen cedan”, añadió.

Machado recordó que han destacado la necesidad de respaldo internacional, pero insistió en que este es un proceso que debe ser liderado por los venezolanos. “Al final, los tiempos y la urgencia de la comunidad internacional no son iguales a los nuestros porque las vidas que se están perdiendo son de venezolanos. Son venezolanos los que están sufriendo alrededor del mundo en una situación desesperada que se agravó con la pandemia. Miles de nuestros migrantes han perdido sus empleos y residencias, hoy están en las calles y muchos se ven obligados a regresar”, expresó Machado.

Presión en medio de una pandemia mundial

La coordinadora Nacional de Vente Venezuela sostuvo que la pandemia del coronavirus en el país incrementa el riesgo para la región. “El régimen no tiene posibilidad de atender esta pandemia; simulan tener control de la situación, pero es mentira. Recurren a la represión del personal de salud, periodistas y pacientes, pero en esta oportunidad no van a poder ocultar la verdad. Los que aún soportan a Maduro tienen que entender que el cambio político es inevitable. Maduro hoy es tóxico hasta para sus propios aliados”, indicó.

“China enfrenta una presión creciente de todo el mundo por los estragos que está produciendo la pandemia; Rusia está severamente afectada por la caída de los precios del petróleo, e Irán tiene una situación interna muy complicada por la escalada del virus, el colapso de sus ingresos petroleros y el descontento popular. Solo les queda Cuba, y todo hace pensar que la presión de los aliados va dirigida hacia allá, para hacerles entender que el tiempo se les acabó”, dijo.

Fallas en el suministro de gasolina y alimentación

Machado rechazó que el régimen de Maduro asegure que las sanciones le impiden comprar alimentos y medicinas, y que las medidas ocasionaron las fallas en el suministro de gasolina.

“Eso es mentira. Son unos saqueadores. Destruyeron Pdvsa y la convirtieron en un aparato de corrupción, de lavado de dólares y facilitador del narcotráfico. Destruyeron una empresa que era referencia entre las cinco mejores del mundo, y con las mayores reservas del planeta. En Venezuela no hay gasolina por culpa de 20 años de socialismo y crimen, y son tan descarados que la poca que logran importar la reenvían a Cuba”, señaló.

Recalcó que “las sanciones internacionales tienen un solo objetivo: cortarle el financiamiento criminal al régimen y así desmontar los carteles. El proceso está en marcha y no tiene vuelta atrás”.

Fuente:
https://www.elnacional.com/venezuela/politica/maria-corina-machado-no-basta-con-sacar-a-maduro-hay-que-desmontar-un-ecosistema-criminal/
Fotografía: Federico Parra (AF), en: https://elpais.com/internacional/2017/08/12/america/1502495674_300519.html

domingo, 23 de febrero de 2020

UNOS U OTROS, O TODO LO CONTRARIO

De una escena urbana
Luis Barragán

Lo que acontece con el Estado en Venezuela, ha ganado y compartido un adjetivo: criminal, fallido,  forajido, entre otros términos que reparan en su propia inexistencia. Le tributamos inútil y puntualmente, a diario, pero –  sabemos – le tememos.

La semana pasada, viralizándose, ocurrió un supuesto enfrentamiento entre grupos policiales en una autopista de extraordinaria circulación al este de la ciudad capital. Se dijo del FAES y del CICPC, como protagonistas de un evento que, esta vez, no logró escapar del reporterismo ciudadano.

Digan lo que digan, aunque no hubo reacción y versión oficial que sepamos, agravando el caso, cabe naturalmente toda suerte de conjeturas, porque compiten deslealmente las expresiones armadas de lo que va quedando de Estado, por el mercado delincuencial en el que también participan, por paradójico que parezca. Ya, antes, se ha sabido de una rivalidad entre los llamados colectivos armados y la otrora Policía Técnica Judicial, acaso, por motivos diferentes.

El caso está en el  Estado en descomposición al que ya le es imposible llevar la procesión por dentro y, empleada la violencia ante la sociedad que se le resiste, inexorablemente la consagra  en sus interioridades para zanjar las diferencias, por supuesto, en nombre del monopolio lícito de las armas.  Puede decirse, en el curso de su degeneración material y simbólica, la tendencia del Estado mismo, es al suicidio que los tratadistas constitucionales y  la tradición doctrinaria,  no alcanzaron a interpretar, adelantándose a un siglo XXI del que seguramente jamás sosecharon.

Luego, la escena de la autopista no constituye una anécdota más de las urbanamente acostumbradas. El vecino que logró captarla a la distancia, asegurando su propia integridad, ilustró muy bien lo que acaece en la Venezuela actual.
  
Cfr.
Supuesto enfrentamiento entre FAES y CICPC en la Prados del Esta (SIC):
Desde Prados del Este Caracas CICPC contra FAES por quiso (SIC):

jueves, 21 de marzo de 2019

EL ESFUERZO DE ACTUALIZAR EL DISCURSO POLÍTICO

Es necesario un consenso democrático real para reconstruir a la institución castrense

Recientemente, la Asamblea Nacional abordó  el problema militar con mayor atención de la acostumbrada.  Lo hizo a propósito de un acuerdo sólo conocido al tratarse el punto en el Orden del Día, motivo por el cual la Fracción Parlamentaria se quejó en una  rueda de prensa - previa a la sesión - alegando que ella plantea y comparte sus propuestas con suficiente antelación.

Adscrito a la citada agrupación parlamentaria, el diputado Luis Barragán de Vente Venezuela, fue el vocero oficial en la plenaria. Reclamó en su intervención, el mayor aplomo y sobriedad posible para una materia que considera de extrema gravedad al compartir la Tribuna de Oradores con  Elièrzer Sirit (ponente del proyecto de Acuerdo, presidente de la Comisión Permanente de Defensa), Henry Ramos Allup (AD),  Franco Casella (VP), Omar Barboza (UNT), Angel Medina (PJ) y, en propiedad, los comentarios de Juan Guaidó (presdiente de la AN y encargado de la República), según consta en las redes:(https://www.youtube.com/watch?v=MhkHJHmGP5Y&fbclid=IwAR2SacWlPsSBhPKgqBYGUjq3A9S22XeLraZEY3JQ_tu7QjIhUE--1NmmNis). 

Del tratamiento de la materia en el hemiciclo, llamó la atención la postura asumida por la Fracción 16 de Julio y, al respecto,  consultamos con el diputado Barragán, quien la ha atendido sistemáticamente, desde el pasado período legislativo (2011-2016), como ha ocurrido con otras áreas que lo caracterizan, como el Esequibo y la política cultural, amén de su más reciente incursión en los problemas económicos.

-    En su reciente discurso, se hizo notable un tratamiento académico del problema militar en Venezuela antes que político, por  ejemplo, con la ya recurrente alusión al Estado Cuartel. ¿Por qué apelar  a estas categorías más adecuadas para las aulas que para un foro político?

-    Nuestro planteamiento es esencialmente político y, más que un problema del lenguaje, lo es el de su interpretación, pues, trillada hasta la saciedad, vemos a la entidad castrense con la misma mirada de tiempos ya pasados. No estamos en la Venezuela de los caudillos rurales que quebrantan a su antojo el texto constitucional, como en el siglo XIX, o en las dictaduras del concreto armado del XX y, aunque  el país petrolero ha retrocedido a la pre-modernidad,  en la Fuerza Armada Nacional surgió un proyecto corporativo de varias décadas que coincidió con la imposición de una dictadura socialista, por cierto, propuesta que derrotó en los años sesenta, que obligan a una perspectiva del análisis como el Estado Cuartel, un aporte de nuestra academia que deja atrás la simplicidad y hasta ingenuidad de un tratamiento largamente acostumbrado. ¿Continuaremos con el enfoque de las sargentadas en las repúblicas bananeras, cuando ellas están implicadas en proyectos extracontinentales que hacen la guerra y la estrategia desde terrenos antes impensables, aludidos por autores como Mary Kaldor o Lawrence Freedman? ¿Desconocemos todo lo que se ha reflexionado en el terreno de las relaciones civiles y militares, prisioneros de nociones hoy anacrónicas? Valga acotar, hemos tenido ocasión de tratar la relación entre academia y parlamento (http://www.ulpiano.org.ve/revistas/bases/artic/texto/REDIAJ/8/rediaj_2017_8_209-247.pdf), pero definitivamente el asunto estriba en la necesidad de actualizar el discurso político y la perspectivas del problema desde un ángulo – si se quiere – desacostumbrado, que incluye un lenguaje diferente y, aunque parezca un término extraño y complicado (que no lo es),  el Estado Cuartel ayuda a comprender que la preeminencia del sector militar es distinta a la de otras épocas, pisando holgadamente el terreno económico y de toda la administración pública, por no citar el enteramente delictivo.

-    … Usted habló del Estado Criminal.

-    Cierto, pero en un contexto de la crisis del mismo Estado en sus elementos básicos y existenciales: el ejercicio arbitrario y perverso del poder que impide el efectivo control del territorio, ya no sólo a manos del hampa común sino de fuerzas extrañas deliberadamente políticas que lo ocupan, y el genocidio activo y pasivo que afecta a la población. En la escalada, comprometida la Fuerza Armada por una cúpula que sustenta esta suerte de protectorado de la dictadura cubana, es demasiado evidente el saqueo del erario público y la conexión con las mafias internacionales que hicieron el contramilagro de quebrar a la industria petrolera, por ejemplo, además de llevarnos a una catástrofe humanitaria que se veía venir, desde 2014. Nada casual la enorme facilidad con la que los prohombres del régimen son objeto de las numerosas sanciones impuestas por otros Estados, vinculados al lavado de capitales que, entre rubros, constituyen una severa amenaza en el estricto ámbito delictivo. Y tampoco lo es que Carlos Rottondaro, al huir del país, como otros personajes del siniestro régimen, rindan un inicial testimonio de las tropelías, faltando por saberse cuán profunda ha cavado su propia tumba el socialismo que pretende arrastrar a la Fuerza Armada Nacional.

-    ¿Por ello, hay quienes piensan en eliminarla en un futuro mediato o inmediato?

-    En una sociedad libre y democrática, también es legítima la propuesta. Sin embargo, en lo personal, por las específicas dimensiones y características venezolanas, no creo pertinente su eliminación, sino la debida recuperación y reconstrucción de una institución castrense que, aprendida la lección, sea consecuente con las altas responsabilidades constitucionales que ha contraído, con un sentido y desarrollo profesional, convincentemente especializada en el sector defensa.  A nuestro juicio, esto sólo es posible en un Estado Constitucional, en una democracia liberal perfectible en la que distintos sectores sociales, políticos e ideológicos podamos coincidir a través de un pacto que supere el espíritu y eficacia que tuvo Puntofijo, o el de La Moncloa en España o Los Olivos en Argentina.

-    Usted hizo un cuestionamiento indirecto a   la ya vieja Doctrina de Seguridad y Defensa en el continente que compromete a los militares en las tareas del desarrollo nacional, aunque – contradictoriamente - el Acuerdo aprobado le reconoce aún el papel.

-    Obviamente, hay reparos con un Acuerdo, cuyo proyecto sólo conocimos al comenzar la discusión. Votamos la iniciativa esencial, la de reinstitucionalizar a la Fuerza Armada Nacional e, incluso, reincorporar – dejando sin un efecto un decreto espurio del usurpador – a los efectivos militares tan injustamente sindicados y sancionados.  En nuestra modesta exposición, dejamos constancia de las diferencias y matices, salvaguardando una iniciativa que juzgamos fundamental en el ejercicio de la encargaduría presidencial de Juan Guaidó, a quien respaldamos. Empero, no siendo especialistas en la materia, asumimos que todos estos abusos y excesos de la incursión militar en las tareas que han sido del antidesarrollo,  tienen por inspiración esa escuela a la que usted se refiere, teniendo a Alfred Stepan como un autor marcador, por cierto, versionado por José Vicente Rangel en un breve libro de varias décadas atrás. Nadie niega la contribución que la institución castrense pueda hacer en este renglón, pero la más importante de todas es la de cumplir con una especialidad indelegable: el sector defensa, subordinado al poder civil.

-    Desde el pasado período constitucional (2011-2016), usted se interesó en el tema militar y, además, se relacionó con un sector especializado de la academia. ¿Cómo fue eso, al desempeñarse en otras áreas del trabajo parlamentario?

-    Electo en 2010, como diputado por el estado Aragua, nuestro propósito fue el de trabajar las leyes militares, adelantados varios proyectos, pero – cosas del Reglamento Interior y de Debates –  el presidente de la Asamblea Nacional es quien decidió y todavía lo hace, el destino y ámbito de trabajo en las comisiones permanentes. Nos correspondió la de Cultura, donde libramos una larga e intensa batalla a propósito de la Ley Orgánica de Cultura, siendo después destinado a Política Exterior y, más tarde, Administración y Servicios. Nunca abandonamos el tema militar que lo tocamos recurrentemente en las sesiones plenarias, a propósito de las incontables solicitudes de crédito adicional. Ya habíamos transitado a autores como José Machillanda o Ricardo Sucre, pero dimos con otros que contribuyeron a una perspectiva muy rica, refiriéndonos a la escuela fundada por el insigne historiador, lamentablemente desaparecido, Domingo Irwin. Aún antes de conocerlos personalmente, fueron objeto de nuestra reflexión parlamentaria y han sido incontables las jornadas, seminarios y foros académicos compartidos, por ejemplo, con Luis Alberto Buttó y José Alberto Olivar, entre otros. Añadidas las experiencias editoriales, pues, el problema del Esequibo nos llevó a un trabajo arbitrado publicado en una importante compilación editada por la Universidad Metropolitana.

-    … Entonces, hay una línea de pensamiento.

-    Hemos intentado elaborarla. Nuestras posturas en el pasado mandato legislativo, fueron recogidas en un  trabajo intitulado “Fuerza Armada y rentismo en Venezuela”, para un coloquio realizado en la Asamblea Nacional en 2016, fundado también en los viejos debates del Congreso de la República. Procuramos una necesaria coherencia, pues, nuestra más reciente intervención (https://www.youtube.com/watch?v=VLUo2Px-x3c), no se explica sin otra, como la del 18/05/18, sobre la persecución política a civiles y militares (https://www.youtube.com/watch?v=EjogvkcXkMQ&t=355s). Además, para el contexto de un modelo y estrategia de desarrollo que condiciona a los militares, la del 06/03/19 (https://www.youtube.com/watch?v=2MnXmpFriCc&t=370s).  Disculpe la inelegancia, en una oportunidad recordamos aquella célebre sentencia de Talleyrand: “Las bayonetas sirven para todo, menos para sentarse sobre ellas” (https://www.youtube.com/watch?v=QWb86bedB34&t=426s).

-    Para finalizar, usted habló de los deberes pendientes en la Asamblea Nacional en relación al problema militar. ¿Podría recordarlos?

-    Planteamos de nuevo nuestra propuesta formulada desde el 19/02/19, sobre la autorización a la que se refiere el artículo 187, numeral 11 constitucional, pues, siendo un país ocupado por fuerzas extrañas e irregulares (cubanos, elenistas, faracos y paremos de contar), el pueblo venezolano no puede solo y la Fuerza Armada no puede sola para facilitar la distribución y recepción de la tan urgida ayuda humanitaria, como el restablecimiento del orden mínimo constitucional. Frecuentemente, se habla e invoca el artículo 328 de la Constitución, pero está pendiente el artículo 331 de la misma, en relación al papel del parlamento en los ascensos militares.  El legítimo TSJ ha versado en torno al empleo abusivo de la jurisdicción militar para dirimir las diferencias políticas, siendo necesario actualizar la legislación respectiva. Todo esto se resume en una necesidad impostergable: la de emplear a fondo todas las herramientas parlamentarias, tratándose de una institución ante todo ciudadana, para ejemplificar el consenso necesario e incluyente a objeto de pasar del quiebre a la transición definitiva.

(*) Respuestas a un cuestionario de precisión de fuentes realizado para un trabajo parcial del doctorando PF (UCV), sobre el Parlamento y Fuerza Armada Nacional Bolivariana (2019). Revisado.

21/03/2019:
http://www.opinionynoticias.com/noticiasnacionales/34577-barragan-l
Fotografías: Rueda de prensa e intervención en la plenaria de la Asamblea Nacional (Caracas, 19/03/2019). Fuente: redes sociales.

domingo, 17 de marzo de 2019

MARCAJE

El cartel cultural   
Luis Barragán


Concebido como un Estado Criminal, huelga comentar sobre una política pública cultural. Jamás ha existido en estas dos décadas y, lo más lejos a lo que ha llegado, es a una burda imitación y tergiversación de las iniciativas que adelantó Juan Liscano en el  consabido Trienio.
La burocracia ministerial únicamente ha bregado por mantenerse y, reemplazadas las viejas generaciones que alguna vez gozaron de sendas becas oficiales en el siglo pasado, las que sobreviven se saben relegadas y resignadas a una nómina que bien hubiesen deseado fuere la de PDVSA o cualesquiera otros despachos de mayor fortuna presupuestaria.  El grueso del funcionariado de casi 40 órganos desconcentrados y descentralizados, están integrados al departamento ocioso del PSUV para las artes, con todo lo que implica como suerte de un ejército de reserva para las actividades proselitistas progresivamente abandonadas por la supervivencia personal, el acceso aventajado a las cajas del CLAP u otras de las dádivas que tardarán o nunca llegarán: atrás queda el recuerdo de la vez que se quiso escribir, exponer, componer, hacer teatro u otra de las cosas que a Miraflores le importa un bledo que se haga o no.
Estimación alguna demostró Maduro Moros con quienes, desde la Asamblea Nacional, hicieron y sancionaron una Ley Orgánica de la Cultura que interpretaron a la medida de las caras exigencias del dictador: eliminando el Fondo de Cultura originalmente enquistado en la propuesta, nunca la promulgó y, valga la bofetada, sacó una peor versión en Gaceta Oficial, valiéndose de la habilitación presidencial que sus diputados tan generosamente le obsequiaron, sin chistar.  De una estridencia superlativa, ya inusual, burlándose de sus pretendidos beneficiarios, idearon sendas leyes de seguridad social para artistas y artesanos, francamente impagables;  pero esta sola circunstancia o detalle,  no importó y, al pasar los años, lo que quedó fue el recuerdo ya ingrato  del efímero acto rocambolesco de su aprobación.
Cartelizado el Estado por las mafias, pocos rubros servirán en un campo al que es naturalmente alérgico: por ejemplo, los espectáculos incumplidos que pocos notan, soportando la web cualesquiera anuncios que se les ocurran; el tráfico marginal de la boletería aérea y de los viáticos para diligenciar en el extranjero, como el reconocimiento por la UNESCO de alguna de nuestras genuinas manifestaciones culturales; el  cupo de la tinta  y – sobre todo – el papel, acaparado por la Fundación Alfredo Maneiro; la administración de los recursos del Sistema Nacional de Orquestas, obviada la propia existencia de la Orquesta Sinfónica de Venezuela;  la producción y distribución cinematográfica  circunscrita a los favoritos del régimen, nada rentables con la excepción de los créditos adicionales que los abultaron de claras ventajas;  el sistema público de medios, ha sido coto de otras instancias, titulares e intereses de un superior nivel. Las menudencias han sido importantes, mas no del calibre conocido por otros despachos.
Entonces, no puede hablarse de una política pública cultural, sino de la contribución al cartel y, Odalisca por delante, olvidado ya todo el mundo del caso y escándalo que afectó a la colección del Museo de Arte Contemporáneo, el rubro más atractivo que se ofrece es el de las obras de arte y también el de las ediciones príncipes de la Biblioteca Nacional.  Ha sido tal el desorden de los museos, pudiendo añadir el del patrimonio bibliotecario, que nada sorprenderá que aparezca un buen día, alguna deseadísima pieza otrora del Estado venezolano, subastándose en Londres o en Nueva York.

Fotografía: Tomada de WhatsApp. Casas marcadas como opositoras, por los grupos paramilitares favorables a Maduro, estado Táchira.

18/03/2019;

TODA DICTADURA ES VANDÁLICA

Alertan sobre la suerte del patrimonio cultural de la República

“Esta dictadura ha castigado de más a los zulianos, como al resto de un país que se le resiste heroicamente y, por ello, la Fracción Parlamentaria 16 de Julio reitera la necesidad de la  autorización a la que se refiere el artículo 187, numeral 11 constitucional”, señaló el diputado Luis Barragán.
Comentó que las denuncias ampliamente divulgadas en torno a las actuaciones de Omar Prieto en la región, como promotor de los saqueos, ejemplifica muy bien hasta dónde puede llegar el régimen.
“El procónsul de Maduro Moros en el Zulia,  ha propiciado la violencia y los saqueos para agravar la situación, respuesta típica de una dictadura que intenta escarmentar a quienes la repudian y la rechazan”.
En otro orden de ideas, el parlamentario de Vente Venezuela manifestó su preocupación por el patrimonio artístico del Estado, concretamente el pictórico.
“Versamos sobre la conformación de un Estado Criminal y ya hay antecedentes sobre el hurto de obras de un extraordinario valor, siendo más lo que no se sabe sobre un patrimonio artístico que pertenece a la República y no a los usurpadores del poder capaces de traficar con ellas. Desde la gestión del inmenso desorden de Farruco Sesto para acá, respecto a los museos y galerías públicas,  se le ha impedido al parlamento venezolano ejercer el debido control y nada temerario es suponer que, superado el socialismo en Venezuela, serán no pocas las obras que aparecerán luego en las más importantes casas de subastas del mundo, sustraídas y colocadas por las mafias que huirán del país apenas inicie con toda firmeza y severidad la transición”.
El diputado Barragán aludió a la altísima cotización en los mercados de las obras originales que deberían hallarse en las bóvedas de museos y galerías públicas, las cuales constituyen “esa otra reserva internacional que no pasa por los indicadores del Banco Central de Venezuela”. Dijo de una experiencial universal de las guerras y dictaduras que concluyen y, después, obliga a  buscar los tesoros artísticos supuestamente extraviados, por muchísimos años.
“Luce oportuno y conveniente que la Asamblea Nacional, a través de una comisión mixta concursada por la de Cultura y de Contraloría, agote sus mejores esfuerzos por realizar el necesario inventario de todas las  obras pictóricas y escultóricas que pertenecen al Estado, verificando su existencia y autenticidad.  Alertamos sobre piezas de inestimable valor  perteneciente a todos los venezolanos, susceptibles el  tráfico ilegal, porque – en definitiva – toda dictadura es vandálica”.

Fotografía: Ales Arcia (AN,08/2018).
15/03/2019:
https://www.lapatilla.com/2019/03/15/diputado-barragan-alerta-sobre-la-suerte-del-patrimonio-cultural-de-la-republica/
https://tenemosnoticias.com/noticia/diputado-patrimonio-repblica-cultural-629435/1275760
https://apuntoenlinea.com/2019/03/15/diputado-barragan-alerta-sobre-la-suerte-del-patrimonio-cultural-de-la-republica/
http://www.ventevenezuela.org/2019/03/15/luis-barragan-proconsul-de-maduro-en-zulia-propicia-violencia-y-saqueos-para-agravar-situacion/
https://erpgkm.awsve.com/2019/03/15/diputado-barragan-alerta-sobre-la-suerte-del-patrimonio-cultural-de-la-republica/