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domingo, 26 de abril de 2020

PÓLVORA Y PANDEMIA

«Las bayonetas son inútiles  para combatir el coronavirus»
«La intrincada rosca del combustible dolarizado, además de reafirmar la naturaleza íntima del régimen, sólo permite que los privilegiados del régimen acceden al combustible», sostiene el diputado de «Vente Venezuela»
Enrique Meléndez

            ¿Usted cree que en las bombas de gasolina se le está dando prioridad a los sectores relacionados con la salud, como ocurre con otros sectores, como los de la seguridad y el oficialismo?

–Lamentable fenómeno el de la escasez de la gasolina, aunque comprensible a la luz de la potencia petrolera que el socialismo logró quebrar para asombro del mundo entero, añadido el incendio de las refinerías que prosiguen como una amenaza indecible y latente para los residentes cercanos, por la falta de mantenimiento. Es demasiado evidente el desarrollo de una intrincada rosca del combustible dolarizado, reafirmando la naturaleza más íntima del régimen. Lo niegan a los mismos profesionales de la salud que deben atender a sus pacientes hasta por síntomas, enfermedades crónicas y dolencias aún distintas al Covid19. La perversidad del sistema fuerza a algunas funerarias a cobrar un porcentaje de gasolina en especie para la prestación de sus servicios, como ha ocurrido en el estado Zulia.

-Sólo los privilegiados del régimen acceden al combustible y osan romper con la cuarentena, incluso, para acechar a los dirigentes sociales y políticos de la oposición en numerosas localidades. Y los ciudadanos que están obligados a laborar, pagan una tarifa extraordinaria al emplear las reducidas unidades públicas de transporte en los espacios emponzoñados por la deriva, la zozobra, la incertidumbre.

            ¿Cómo ve usted los procesos de fumigación y desinfección que llevan a cabo algunas alcaldías en las distintas comunidades urbanas?

-Hay una absurda comprensión de la pandemia como un hecho enteramente militar y, en lugar de la salubridad y de la sanidad pública, la prioridad está en la seguridad exclusiva de un Estado que no presta y, menos, garantiza los servicios indispensables, como el suministro de agua y de energía eléctrica. Hemos observado, por ejemplo, el empleo de las grandes ballenas antimotines de tan ingrato recuerdo, para las labores de fumigación en las principales ciudades que ostentan los mastodontes blindados. Sin embargo, por inadecuadas las unidades y equipos fabricados y diseñados con otro propósito, el paso de las ballenas fumigadoras ha resquebrajado y literalmente partido el asfalto en algunos sectores de la ciudad capital.

-Que sepamos, las bayonetas son inútiles para combatir el coronavirus. Además, tal combate no puede suponer la destrucción misma del hábitat, clamando por una victoria que siempre será pírrica.

            ¿Qué está haciendo la Asamblea Nacional presidida por Juan Guaidó? ¿Se están reuniendo, aunque sea en una forma virtual?

-Sin precedentes en la historia venezolana, la Asamblea Nacional prosigue sus sesiones virtuales, siendo objeto sus integrantes del celo y la persecución de la usurpación que, inevitable, se reserva exclusivamente el derecho de los inevitables encuentros presenciales. Valga acotar, la pandemia ha impuesto la modalidad virtual que intenta en todo lo posible acercarse a la realidad fáctica, en un país de una precaria señal y de una muy acentuada brecha digital. Sugiere para el futuro cercano, afrontar el desafío de la modernización de las telecomunicaciones, trabajar el ancho de banda, procurar el acceso independiente al Estado de las comunicaciones satelitales, entre otros aspectos, para una cuarentena que universalmente parece que se extenderá por más tiempo de lo estimado originalmente. Mal podemos estar a la merced de CONATEL que no colapsa definitivamente las redes, porque perdería la posibilidad de comunicarse con los activistas del régimen en todo el país.

-Por una situación extremadamente excepcional, el parlamento funciona virtualmente, sin que pierdan eficacia – incluso – las consecuencias jurídicas de sus decisiones. Estamos en los predios de las infopolítica o telepolítica que ya se asomaba a finales del siglo pasado, con reflexiones y propuestas que hoy implican la necesaria reforestación digital del país, sin sacrificio alguno del mundo de las realidades palpables.

           ¿En qué ha quedado la AN que preside Luis Parra? ¿Pecó de mal cálculo esta fracción de diputados?

-Fracasada la constituyente a la cubana, el régimen trató infructuosamente de dividir a la Asamblea Nacional que reincorporó a los diputados oficialistas a espaldas de la Constitución y del Reglamento Interior y de Debates. Optó la usurpación por la descarada línea del peseterismo y halló a los Carujo de esta hora que entienden la política como una empresa mercantil, convertidos en una indecible caricatura del colaboracionismo que encuentra eco en otros sectores dizque opositores, extraparlamentarios. 

-La Asamblea Nacional se mantiene en pie y quizá podrá prolongar automáticamente su mandato y responsabilidades, por el principio de continuidad del órgano, a falta de unos comicios pulcros y transparentes. Esta posibilidad luce diferente a una prórroga del mandato; porque el parlamento no pudo desarrollar a cabalidad sus funciones, beneficiaria de una suerte de descuento del tiempo que empleó para defenderse del asedio oficial, como lo ha manifestado un respetable y apreciado jurista en fecha más o menos reciente.

            No cree que María Corina Machado apuesta por lo peor, para el país; puesto que así a la larga resulta mejor, tomando en cuenta que en ese sentido se acelera el proceso de intervención de EEUU. ¿Qué piensa usted?

-Todo lo contrario, María Corina Machado siempre ha advertido y alertado de situaciones, para evitar que empeoren las condiciones de vida de la población y, con tiempo, ha propuesto alternativas e implementado iniciativas que ayudan a atajar las consecuencias.  Por 2014, tempranamente, advirtió y alertó sobre una inminente crisis o catástrofe humanitaria y nunca fue escuchada por los devotos del diálogo y de la cohabitación, que negaban la existencia misma de una dictadura. E insistió en la aprobación del TIAR, como insiste en el principio de la Responsabilidad de Proteger (R2P), tardando increíblemente la consideración y aprobación del artículo 187, numeral 11 constitucional. Vale decir, hizo biopolítica ante el biopoder, términos que ahora ganan buena cotización en la opinión pública.

-Por lo demás, ha mantenido una extraordinaria independencia de criterio frente a la contribución que la comunidad internacional puede dar para que superemos lo que es algo más que una pandemia. Puede aseverarse: no podemos solos, desde una inequívoca postura venezolanista.

            ¿Cómo ve usted la situación que viven nuestras universidades? ¿Qué piensa que se debería hacer al respecto, una vez que volvamos a la normalidad?

-Recientemente, el recinto y la autonomía de la Universidad Simón Bolívar fueron violentadas por el régimen; que ni siquiera tuvo la amabilidad de comunicarse, previamente, con las autoridades de Sartenejas para la avisar de la dudosa necesidad de transitar a través de una sede cerrada y desolada; como tampoco ha tenido la amabilidad de responder por el vandalismo que ha azotado a la Universidad de Oriente. Valga acotar, la pandemia está muy lejos de acabar con el grave problema de la universidad y el falso dilema entre el artículo 109 constitucional y la sentencia 0324 que está intacta, aunque los cohabitadores de vocación, oficio y confort se hagan vanas ilusiones.

Por cierto, superada la cuarentena tampoco volveremos a la normalidad, porque no hay universidad libre y autónoma. Debemos aprovechar el forzado confinamiento para perfeccionar propuestas, como la que hace Aula Abierta, desde la sociedad civil organizada, sobre la Ley Orgánica de Educación, aunque lo más urgente es que la Asamblea Nacional prevea otros instrumentos necesarios a los fines de realizar las elecciones masivas y simultáneas en todas y cada una de nuestras casas de estudios, a la menor oportunidad posible.

21/04/2020:

Respuestas de LB enviadas por correo a Enrique Meléndez (La Razón)
                ¿Usted cree que en las bombas de gasolina se le está dando prioridad a los sectores relacionados con la salud, como ocurre con otros sectores, como los de la seguridad y el oficialismo?
Lamentable fenómeno el de la escasez de la gasolina, aunque comprensible a la luz de la potencia petrolera que el socialismo logró quebrar para asombro del mundo entero, añadido el incendio de las refinerías que prosiguen como una amenaza indecible y latente para los residentes cercanos, por la falta de mantenimiento. Es demasiado evidente el desarrollo de una intrincada rosca del combustible dolarizado, reafirmando la naturaleza más íntima del régimen. Lo niegan a los mismos profesionales de la salud que deben atender a sus pacientes hasta por síntomas, enfermedades crónicas y dolencias aún distintas al Covid19. La perversidad del sistema fuerza a algunas funerarias a cobrar un porcentaje de gasolina en especie para la prestación de sus servicios, como ha ocurrido en el estado Zulia.
Sólo los privilegiados del régimen acceden al combustible y osan romper con la cuarentena, incluso, para acechar a los dirigentes sociales y políticos de la oposición en numerosas localidades. Y los ciudadanos que están obligados a laborar, pagan una tarifa extraordinaria al emplear las reducidas unidades públicas de transporte en los espacios emponzoñados por la deriva, la zozobra, la incertidumbre.

                ¿Cómo ve usted los procesos de fumigación y desinfectación que llevan a cabo algunas alcaldías en las distintas comunidades urbanas?
Hay una absurda comprensión de la  pandemia como un hecho enteramente militar y, en lugar de la salubridad y de la sanidad públicas, la prioridad está en la seguridad exclusiva de un Estado que no presta y, menos, garantiza los servicios indispensables, como el suministro de agua y de energía eléctrica. Hemos observado, por ejemplo, el empleo de las grandes ballenas antimotines de tan ingrato recuerdo, para las labores de fumigación en las principales ciudades que ostentan los mastodontes blindados. Sin embargo, por inadecuadas las unidades y equipos fabricados y diseñados con otro propósito, el paso de las ballenas fumigadoras ha resquebrajado y literalmente partido el asfalto en algunos sectores de la ciudad capital.
Que sepamos, las bayonetas son inútiles para combatir el coronavirus. Además, tal combate no puede suponer la destrucción misma del hábitat, clamando por una victoria que siempre será pírrica.
                ¿Qué está haciendo la Asamblea Nacional presidida por Juan Guaidó? ¿Se están reuniendo, aunque sea en una forma virtual?
Sin precedentes en la  historia venezolana, la Asamblea Nacional prosigue sus sesiones virtuales, siendo objeto sus integrantes del celo y la persecución de la usurpación que  se reserva exclusivamente el derecho de los inevitables encuentros  presenciales. Valga acotar, la pandemia ha impuesto la modalidad virtual que intenta en todo lo posible acercarse a la realidad fáctica, en un país de una precaria  señal y de una muy acentuada brecha digital. Sugiere para el futuro cercano, afrontar el  desafío de la modernización de las telecomunicaciones, trabajar el ancho de banda, procurar el acceso independiente al Estado de las comunicaciones satelitales,  entre otros aspectos, para una cuarentena que universalmente parece que se extenderá por más tiempo de lo estimado originalmente. Mal podemos estar a  la merced de CONATEL que no colapsa definitivamente  las redes, porque perdería la posibilidad  de comunicarse con los activistas del régimen en todo el país.
Por una situación extremadamente excepcional, el parlamento funciona virtualmente, sin que pierdan eficacia  – incluso – las consecuencias jurídicas de sus decisiones. Estamos en los predios de las infopolítica o telepolítica que ya se asomaba a finales del siglo pasado, con reflexiones y propuestas que hoy implican la necesaria reforestación digital del país, sin sacrificio alguno del mundo de las realidades palpables.
                ¿En qué ha quedado la AN que preside Luis Parra? ¿Pecó de mal cálculo esta fracción de diputados?
Fracasada la constituyente a la cubana, el régimen trató infructuosamente de dividir a la Asamblea Nacional que reincorporó a los diputados oficialistas a espaldas de la Constitución y del Reglamento Interior y de Debates. Optó la usurpación por la descarada línea del peseterismo y halló a los Carujo de esta hora que entienden la política como  una empresa mercantil, convertidos en una indecible caricatura del colaboracionismo que encuentra eco en otros sectores dizque opositores, extraparlamentarios. 
La Asamblea Nacional se mantiene en pie y quizá podrá prolongar automáticamente su mandato y responsabilidades, por el principio de continuidad del órgano, a falta de unos comicios pulcros y transparentes. Esta  posibilidad luce diferente a una prórroga del mandato porque  el parlamento no pudo desarrollar a cabalidad sus funciones, beneficiaria de una suerte de descuento del tiempo que empleó para defenderse del  asedio oficial, como lo ha  manifestado un respetable y apreciado jurista en fecha más o menos reciente.
                María Corina Machado apuesta por lo peor, para el país; puesto que así a la larga resulta mejor, tomando en cuenta que en ese sentido se acelera el proceso de  intervención de EEUU. ¿Qué piensa usted?
Todo lo contrario, María Corina Machado siempre ha advertido y alertado de situaciones para evitar que empeoren las condiciones de vida de la población y, con tiempo, ha propuesto alternativas e  implementado iniciativas que ayuden a atajar las consecuencias.  Por 2014, tempranamente, advirtió y alertó sobre  una inminente crisis o catástrofe humanitaria y  nunca fue escuchada por los devotos del diálogo  y de la cohabitación que negaban la existencia  misma de una dictadura. E insistió en la aprobación del TIAR, como insiste en el principio de la Responsabildad de Proteger (R2P), tardando increíblemente la consideración y aprobación del artículo 187, numeral 11 constitucional. Vale decir, hizo biopolítica ante el biopoder, términos que ahora ganan buena cotización en la opinión pública.
Por lo demás, ha mantenido una extraordinaria independencia de criterio frente a la contribución que la comunidad internacional puede dar para  que superemos lo que es algo más que una pandemia. Puede aseverarse: no podemos solos, desde una inequívoca  postura venezolanista.
                ¿Cómo ve usted la situación que viven nuestras universidades? ¿Qué piensa que se debería hacer al respecto, una vez que volvamos a la normalidad?
Recientemente, el recinto y la autonomía de  la Universidad Simón Bolívar  fueron violentadas por el régimen que ni siquiera tuvo la amabilidad de comunicarse previamente con las autoridades de Sartenejas para la avisar de la dudosa necesidad de transitar a través de una sede cerrada y desolada,  como tampoco ha tenido la amabilidad de responder por el vandalismo que ha azotado a la Universidad de Oriente. Valga acotar, la pandemia está muy lejos de acabar con el grave problema de la universidad y el falso dilema entre el artículo 109 constitucional y la sentencia 0324 que está intacta, aunque los cohabitadores de vocación, oficio y confort se hagan vanas ilusiones.
Por cierto, superada la cuarentena tampoco volveremos a  la normalidad, porque no hay universidad libre y  autónoma. Debemos aprovechar el forzado confinamiento para perfeccionar propuestas, como la que hace Aula Abierta, desde la sociedad civil organizada, sobre la Ley Orgánica de Educación, aunque lo más urgente es que la Asamblea Nacional prevea otros instrumentos necesarios a los fines de realizar las elecciones masivas y simultáneas en todas y cada una de nuestras casas de estudios, a la menor oportunidad posible.

jueves, 9 de abril de 2020

LA PELOTA QUEDÓ EN LA CANCHA DE CAPRILES

Posibles acuerdos entre Maduro y oposición se disipan tras posturas de EEUU
Los llamados de un líder opositor a buscar acuerdos con Maduro para atender la emergencia por el nuevo coronavirus se disolvieron luego de la imputación formal de Estados Unidos al gobernante venezolano por sus presuntas implicaciones con actividades ligadas al narcotráfico. EEUU también mueve sus cartas para allanar la crisis política
Sofía Nederr | Luisa Quintero

El 24 de marzo el exgobernador de Miranda Henrique Capriles hizo una propuesta pública a sectores de la oposición y el régimen de Nicolás Maduro para obtener nuevos acuerdos en beneficio de los venezolanos. El objetivo: conseguir recursos para atender la emergencia sanitaria y económica producida por la covid-19 y el nuevo tipo de coronavirus que ocasionó una pandemia mundial desde mediados de marzo.
Nicolás Maduro desvió la atención hacia el plano político y pidió una reunión con varios dirigentes opositores, sin mencionar siquiera a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional y quien es reconocido desde enero de 2019 como mandatario interino del país por más de 50 países.
La respuesta de Henrique Capriles fue casi inmediata. Señaló que lo dicho por Maduro era otro intento de división para la oposición venezolana y un «show mediático» porque los acuerdos deben ser directamente con la Asamblea Nacional y sus diputados, encabezados por Juan Guaidó.
Luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos hiciera pública la acusación contra Nicolás Maduro por delitos de narcotráfico, el gobernante venezolano inisitió nuevamente en una «gran jornada de diálogo nacional» que tendría que darse en 48 horas y comisionó a su canciller Jorge Arreaza para que coordinase con los representantes de oposición.
“Quiero diálogo en las circunstancias que sean, hoy más que nunca para ponernos de acuerdo y proteger a nuestro país entre todas y todos. Pongamos las diferencias de lado, yo seguiré insistiendo a pesar de que ustedes quieran matarme”, dijo Maduro.
EEUU muestra sus cartas
El martes 31 de marzo, el Gobierno de Estados Unidos hizo público una propuesta al régimen chavista con el objetivo de lograr una transición ordenada en el país en medio de la crisis por la covid-19.
La propuesta denominada como «Marco para la transición democrática de Venezuela», transmitida por el secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, es un plan que contiene 14 puntos y dos garantías específicas para integrantes de las Fuerzas Armadas y las autoridades locales y estadales.
Este marco, una propuesta similar a la hecha por la oposición durante las negociaciones en Noruega y que luego se trasladaron a Barbados, contempla la creación de un Consejo de Estado electo en su mayoría por la Asamblea Nacional y que tendrá como objetivo la realización de elecciones presidenciales en un plazo máximo de un año. También se incluyen los comicios parlamentarios.
Para ello, Estados Unidos ofrece como garantía retirar las sanciones impuestas a exmiembros del CNE y del TSJ por su pertenencia a esos organismos, además de funcionarios en otros cargos gubernamentales, siempre y cuando no estén implicados en violaciones a los derechos humanos.
Además el plan solicita la liberación de los presos políticos, restitución de todas las competencias a la Asamblea Nacional y la disolución de la constiyente. A cambio, el gobierno de Estados Unidos ofrece levantar las sanciones aplicadas a miembros de la ANC.
El politólogo Fernando Spiritto señala que hablar de un gobierno sin Maduro en este momento «implicaría un cambio radical en las estructuras del chavismo y no se ve viable (…) Aunque si bien es cierto que el gobierno de Maduro se muestra relativamente fuerte en este momento, eso es una ilusión. Cuando esta crisis avance vamos a ver problemas de escasez de alimentos, quiebras masivas, desempleos masivos y el gobierno se debilitará. Esto desencadenará nuevos escenarios para la oposición».
Ni diálogo o acuerdos
El diputado de la Asamblea Nacional Luis Florido (Un Nuevo Tiempo – Lara) asevera que estos llamados a “diálogo” por parte de Nicolás Maduro son “una trampa más, una manera de buscar un salvavidas a una situación que no pueden controlar hoy por la falta de recursos, de capacidades, sin credibilidad internacional y todas las sanciones que tienen”.
A juicio de Florido, entablar conversaciones con el régimen madurista es “imprudente e inconveniente” debido a que no visualiza ningún ofrecimiento real por parte del oficialismo. “Lo que quieren es hacer la misma tarea de desconocer a un pueblo que implora cambio desde hace años”.
No hay posibilidades reales de que este régimen ofrezca alguna solución a los venezolanos, insiste el parlamentario, porque “no tienen capacidades para manejar esta crisis por el coronavirus, por ello no tiene sentido ninguna de estas propuestas”.
Cualquier dinero que reciban será depredado por la corrupción, afirma Florido. “Precisamente por eso se impone en este momento la urgencia de un cambio para atender esta crisis. En Venezuela no es solo el covid-19, es el servicio sanitario, los servicios públicos, acá nada es constante”.
En la misma línea opina Luis Barragán, diputado y dirigente de Vente Venezuela, quien considera que esos llamados de “unidad nacional” y acuerdos que esgrime el régimen de Maduro forman parte de una “campaña de supervivencia” en medio de la crisis por el coronavirus.
Barragán califica esos llamados a “diálogo” como una “iniciativa maniática de ciertos sectores de la oposición que a pesar de los abusos del régimen, todavía pretender sentarse con él. De hecho, lo que vimos fue un Capriles pidiendo tregua y unidad y un Maduro tomándole la palabra y coloca la palabra en su cancha”.
El dirigente de Vente Venezuela señala que estos momentos es necesaria una mayor “responsabilidad política y moral de los sectores opositores que pudieran tener responsabilidades para la transición, incluso sea por hechos fortuitos. No se puede dialogar con periodistas presos, no podemos hablar de tregua con más de 400 presos políticos en riesgo, cómo sentarse si no los liberan”.
Además, insiste en que las  «concesiones» que pueda lograr este régimen a través de acuerdos son exclusivamente para conseguir más recursos. «Están desesperados por aprovechar esta ‘colita’ que les da el coronavirus para librarse de las sanciones”.
Maduro y oposición débiles
El politólogo y director de postgrado de la Facultad de Ciencias Políticas y económicas de la UCAB, Fernando Spiritto, afirma que en este momento el país está en una especie de «tregua de facto» debido a la incertidumbre que hay en el país por la crisis sanitaria ocasionada por la covid-19, debido a que no se sabe «si va a explotar o se va a controlar  en las próximas semanas o meses».
Spiritto advierte que el régimen de Nicolás Maduro está «desesperado y cada vez más débil. Está quebrado y eso lo prueba la fallida solicitud ante el Fondo Monetario Internacional», por lo que si la crisis estalla «no van a tener recursos para afrontarlo; ni la crisis sanitaria propiamente dicha o los estímulos económicos que se esperarían para apoyar la economía nacional en caso de que esa situación se prolongue. La única salida sería imprimir dinero, lo que genera inflación».
También están cada día más aislados, prosigue el politólogo, debido a que la formulación de cargos por parte del Gobierno de Estados Unidos «implica una vuelta más al tornillo de la presión internacional que tiene Maduro».
A todo esto se suma el manejo de la epidemia por el nuevo coronavirus, que a juicio de Spiritto ha sido «convencional» porque lo único que se hizo fue replicar acciones que se han tomado en otros países para enfrentar la propagación de la enfermedad. «Se le facilitó a Maduro porque una parte de la población ya había migrado, otra se mantenía en sus hogares pero de prologarse este escenario, el régimen de Maduro va a estar más débil todavía porque el efecto económico de esta crisis va a ser muy seria. Podemos llegar incluso a problemas de orden público».
El profesor universitario recalca que en este escenario es que Maduro «se lanza llamados al diálogo o negociación con ese bipolarismo que lo caracteriza porque sigue metiendo preso a políticos o amenaza a Guaidó».
Del otro lado de la acera, Fernando Spiritto opina que este momento la oposición ha perdido la mayor parte de su capital político «y por ello todo el mundo está pidiendo un cambio de estrategia, ya que las otras se agotaron. Se agotó la intervención militar, la extranjera, una división dentro del chavismo, todo eso está agotado. Lo que queda es la herramienta electoral».
Destaca que la posibilidad de una negociación para llegar a acuerdos es la situación actual es viable pero la oposición y Guaidó deberían tratar de tomar en cuenta lo que se les está diciendo en medio de esta crisis sanitaria. «Esto dependerá de que el gobierno sea sincero en relación a las propuestas que vayan a hacer, propuestas no políticas y sinceras. Luego dependerá de la oposición si las acepta o no».
Con la puerta del financiamiento externo cerrada por la respuesta del FMI, al país le queda la estrategia humanitaria, es decir, que otros países nos puedan proveer de asistencia humanitaria. El politólogo menciona que «es ahí donde la oposición debería dar un amago y tratar de hacer un frente unido con el régimen, eso sí, en temas muy concretos y focalizados que tienen que ver con esta crisis».
Para ello, afirman que las agencias de Naciones Unidas y algunos actores como la Iglesia deberían ser interlocutores en estos acuerdos y podrían ser un canal para organizar una mediación política a futuro. «Pero en el contexto de emergencia tienen que ser ellos».

Fuente:
https://talcualdigital.com/acuerdos-entre-maduro-y-oposicion-se-disipan-tras-propuesta-de-estados-unidos/
Fotografía: LB (Caracas, 19/03/2019)-

miércoles, 8 de abril de 2020

CUADERNO DE BITACORA

Semanas atrás, estuvimos en Valencia junto a Henry Alviarez. Antes de la reunión con la dirección estadal de Vente, pasamos por la Secretaría de la Universidad de Crabobo para encontrarnos con Pablo Aure, ahora afiliado a la organización. Por segunda vez, decidimos un corto video a propósito de la defensa de la autonomía universitaria. He acá la segunda y definitiva toma, porque - valga la anécdota - la primera concluyó en suspenso, pues,  la idea era la de presentarlo brevemente para que él diera el mensaje. Comenzamos el video y Pablo nos miró inmediatamente, en  lugar de hablar. No se nos ocurrió otra cosa que responderle: "!No te quedes mirando como Lupita Ferrer en una telenovela!". Risas.

Desde hace semana y tanto, hemos tratado infructuosamente subir el video, pero debemos resignanos a hacerlo con la gráfica. Ni modo.

(LB)

jueves, 2 de mayo de 2019

EL TEMOR DE UNA AUTORIZACIÓN CONSTITUCIONAL

El socialismo no es alternativa para el socialismo mismo

En la Asamblea de Ciudadanos  celebrada  en el estado Vargas,  el parlamentario de la 16 de Julio insistió también en el cese de la usurpación universitaria pidiendo la renuncia del vicerrector de la Universidad Simón Bolívar.

“En dos amargas décadas, hemos probado lo más cruel del socialismo y,  lejos de todo masoquismo, Venezuela jamás va a repetir la fórmula”,  señaló enfáticamente el diputado Luis Barragán, en reciente Asamblea de Ciudadanos celebrada en Punta de Mulatos, estado Vargas.

El evento, promovido por Vente Vargas, contó con la participación de la diputada Dignora Hernández y del coordinador regional del partido, Juan Freites. Por cierto, coincidió con la distribución de las cajas del CLAP en el sector.

Observó el diputado Barragán,  “no sólo la tardía, arbitraria e insuficiente distribución de las cajas previamente violentadas, sino la propia humillación de esperar a que le dé la gana al Estado de mitigar el hambre con dádivas y prebendas para los vecinos más afectos a la dictadura. Y es que este socialismo del siglo XXI, tan real como cualesquiera otros de los que han azotado y azotan a la humanidad, es el que provocó deliberadamente la catástrofe humanitaria, la ruda censura y la cruel represión, ligado al narcotráfico y al saqueo implacable del erario público”.

La audiencia coincidió en la alternativa natural para el quiebre y la transición democrática, pues, “hemos pasado de la intuición a la plena conciencia de que sólo un régimen de libertades públicas y una economía abierta y competitiva, pueden abrir los cauces de una sociedad de derechos humanos, calidad de vida, desarrollo económico y equidad social, la opción realista y creadora frente  al socialismo de las mafias que tanto temen a la aplicación efectiva del artículo 187, numeral 11 de la Constitución”.

Al finalizar el acto que contó también con la presencia del ingeniero Raúl Pulido, quien presidió la Asociación de Profesores de la Universidad Simón Bolívar en el Litoral Central (APUSB), el diputado Barragán sentenció: “El cese de la usurpación debe darle alcance a las universidades que están intervenidas por la dictadura socialista y la Simón Bolívar que gallardamente invocó el 350,  todavía ostenta en Sartenejas a un vicerrector académico designado a dedo: le hacemos un llamado al señor Luis Holder y a sus colaboradores directos e indirectos, a renunciar a esa posición en la universidad para facilitar la transición, desde ya”.

28/04/2019:
https://apuntoenlinea.com/2019/04/28/diputado-barragan-el-socialismo-no-es-alternativa-para-el-socialismo-mismo/
https://noticiasvenezuela.org/2019/04/28/diputado-barragan-el-socialismo-no-es-alternativa-para-el-socialismo-mismo/
www.lapatilla.com/.../diputado-barragan-el-socialismo-no-es-alternativa-para-el-social
Fotografías: Gabriel González, asamblea de ciudadanos, Punta de Mulatos, estado Vargas (27/04/2019).