Gerson Revanales: «Chávez hizo una entrega tácita del Esequibo» #Entrevista
“En el año 2004, de una forma muy irresponsable, le manifestó al presidente Bharrat Jagdeo que Venezuela no va a interferir en el desarrollo económico y social de Guyana y eso no es factible cuando están en juego 159 mil kilómetros cuadrados”
El martes 30 en la Corte Internacional de Justicia no se va a demostrar si nosotros tenemos derecho o no sobre el Esequibo, solo se va a decidir si esa instancia, tiene jurisdicción o no, para tratar este tema, más nada, dice el especialista.
El internacionalista Gerson Revanales considera que la falta de patriotismo y de nacionalismo de los gobiernos de los últimos veinte años, los hace responsable de que podamos perder la zona del Esequibo por no haberse verdaderamente impuesto por la vía diplomática, por la vía económica, por la vía de las negociaciones, que se han suscitado desde la época de Simón Bolívar, quien en 1822 plantea la primera reclamación a la Corona Inglesa.
Este martes 30 de junio Venezuela está emplazada, por solicitud de Guyana, de comparecer ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), a los fines de resolver el problema del diferendo, que sostienen ambos Estados en relación al tema del Esequibo.
Revanales es embajador de carrera por concurso, cursó estudios internacionales en la Fletcher Scooll Law and Diplomacy (EEUU), es profesor en el doctorado de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela UCV y actualmente se desempeña como asesor del presidente encargado Juan Guaidó y de la Comisión Política Exterior de la Asamblea Nacional.
En el medio de los internacionalistas está planteada una discusión sobre si Venezuela comparece ante la Corte Internacional de Justicia, instancia donde se ventila el caso del diferendo con Guyana. ¿Qué piensa usted, al respecto?
-En principio esto no es una cuestión de si debe o no debe comparecer. Esto es una cuestión de política exterior. Desde el año 1945, cuando se creó la CIJ, Venezuela decidió no reconocer la jurisdicción de esa instancia, y esa ha sido su línea estratégica. Yo difiero de todas estas personas, que están planteando como si esto fuera un tribunal de primera instancia, donde tú estás obligado a asistir a la llamada del juez.
-Los organismos internacionales se manejan de otra forma, porque existe algo que es la soberanía, y esa soberanía no te la puede desaparecer ninguna otra instancia, y tú eres el que decide. Ya el gobierno lo ratificó… Porque siempre desde el año 1945, y cuando se llegó al Acuerdo de Ginebra, se estableció una ruta de una serie de mecanismos políticos, jurídicos y diplomáticos, para resolver el compromiso.
-Ya nosotros dijimos que no se va a comparecer, y sí se van a prestar todas las facilidades, que puedan requerir los jueces, para determinar si tiene jurisdicción o no. Pero no es una cuestión que se debe o no comparecer; porque no se le puede imponer a ningún Estado esos deberes, pues los Estados son soberanos, y deciden a donde van.
Pero, ¿a usted no le parece que sería conveniente que nuestro país aprovechara esta circunstancia, para demostrar que tiene razón, en lo que atañe a esta reclamación una vez más?
-El día 30 en esta instancia no se va a demostrar si nosotros tenemos derecho o no sobre el Esequibo. Esa es la gran confusión que puede tener la gente. Ahí se va a decidir si sobre esa instancia, que es la CIJ, tiene jurisdicción para poder tratar este tema, más nada. Ahí no se va a entrar en el fondo de la materia. Otra cosa sería que se fuera a dilucidar sobre los derechos históricos que nosotros tenemos desde la Real Cédula, que creó la Capitanía General de Venezuela. Son dos cosas totalmente diferentes.
-Esta es una cuestión técnica, y como técnica Venezuela ha dicho: yo no reconozco esta jurisdicción, y eso lo establece el propio estatuto de la CIJ, y el cual señala que los Estados, para reconocer la jurisdicción de esa corte tienen que hacer una manifestación expresa o tácita a través de un acuerdo, una manifestación de voluntad en un mecanismo internacional. Eso no se ha hecho. Esta no es una cuestión jurídica.
¿Por qué Venezuela no ha estado interesada en estar dentro de la jurisdicción de esa corte?
-Hasta ahora Venezuela lo ha tenido como doctrina, y es porque hay algunos antecedentes, en los cuales ha salido perjudicada en estos mecanismos arbitrales. Primero, el Laudo de María Cristina, donde perdemos parte del territorio frente a Colombia; luego, el Laudo Arbitral de París. Entonces, en estos dos laudos salimos mal parados, en términos criollos. Posteriormente, cuando comienza el tema de la reclamación con Guyana, hay una serie de elementos de vicio sobre ese Laudo Arbitral, que fue organizado de una forma de mala fe, por el señor Federico de Martens, en componenda con los jueces ingleses, y de ahí fuimos despojados de 159 kilómetros cuadrados, que le corresponden al Esequibo.
-Ante estos antecedentes muy negativos que tenemos por la vía arbitral, cuando se crea la CIJ en el año 1945, el doctor Caracciolo Parra Pérez, cancilleer del gobierno del presidente Isaías Medina Angarita, decide que no firmamos el convenio de la corte, y eso ha sido parte de nuestra doctrina. Otro elemento que va a influir a la no pertenencia a esa corte, y esto es un mensaje asimismo para aquellos que se preguntan que por qué no vamos a esta instancia, es que Colombia también nos está esperando, a propósito de lo que suceda allí, para proceder de la misma manera, en ese sentido. Esos son los elementos, digamos, de convicción, que inciden para que Venezuela no reconozca esa instancia.
-Pero no es únicamente Venezuela. Hay un caso muy particular de Colombia, y donde este país tuvo allí una decisión en contra, con motivo del tema de las Islas del Rosario, y el presidente Juan Manuel Santos reaccionó inmediatamente: dijo que desconocía el fallo de la CIJ.
¿Es cierto que Guyana comenzó a incursionar en esa zona con fines de explotación económica, a raíz de unas declaraciones de Hugo Chávez, quien dijo que Venezuela no se oponía a esos planes, si es que iban en beneficio del pueblo guyanés.
-Totalmente cierto, la negligencia del este gobierno ha sido expresada por los conductores de nuestra política exterior, que son los presidentes de las República. El presidente Chávez en una forma muy irresponsable en el año 2004, a raíz de un encuentro con el presidente Bharrat Jagdeo, le manifiesta que Venezuela no va interferir en el desarrollo económico y social de Guyana.
-Eso es factible; pero no cuando están en juego 159 mil kilómetros cuadrados, que pertenecían originalmente a Venezuela. Eso es una entrega que hizo tácita el entonces jefe del Estado. Posteriormente, creo que en el 2013, el señor Nicolás Maduro lleva a cabo una declaración muy similar; en cuanto a la cesión de nuestros derechos en esa zona. ¿Eso cómo lo toma Guyana? Lo toma como la falta de desinterés que tiene Venezuela por el Esequibo.
-Ahora, ese desinterés existe, porque ha sido claro que este gobierno ha utilizado el tema de Guyana como una carta política, para granjearse la voluntad de todo el Caricom, de los Países no Alineados y, particularmente, de unos deseos de Fidel Castro, quien desde los primeros momentos, en el marco de la independencia de Guyana en el año 1966, se manifiesta a favor de nuestro país vecino, y de allí que Castro ha tenido una relación muy íntima con Guyana. Recordemos que en las guerras africanas, Guyana servía de puente aéreo para las tropas cubanas, que iban a combatir en Africa del Sur y en Namibia.
-Entonces, existe una relación de cooperación entra Cuba y Guyana. Se supone que Fidel Castro siempre le dijo al presidente Chávez que dejara morir esa reclamación, y lo digo porque al inicio de su gobierno, siendo yo entonces director de la dirección de cooperación de la Cancillería, Guyana le otorgó unas concesiones a la Bell Aero, una empresa americana satelital, para instalar unas antenas, y el entonces canciller José Vicente Rangel emitió dos notas de protesta, reclamando la entrega de esas concesiones.
-Pero entre 2004 y 2013, fueron muy pocas las reclamaciones que le hizo Venezuela a Guyana a ese respecto, con la excepción de la detención de un buque explorador, y todo eso gracias a la insistencia de la Asamblea Nacional. Si no es por la AN que, incluso, creó una comisión para la defensa del Esequibo y del Atlántico, verdaderamente, que no sabemos que ha sucedido.
-La vicepresidenta, señora Delcy Eloina Rodríguez, este viernes en la mañana se dio golpes de pecho, a propósito de la defensa del territorio del Esequibo. Pero eso no lo hizo cuando ella era canciller, y entonces el señor Ban Ki-Moon, secretario general de las Naciones Unidas en el año 2016 anunció que, si para el 2017 no había una solución factible con motivo del tema de Guyana, se remitiría este caso a la CIJ; sabiendo que nosotros no reconocemos esa instancia.
-Su sucesor, el señor Antonio Guterres en un corre, ve y lleva, igualmente, asume esa posición de su antecesor, y vuelve nuevamente a desconocer nuestra posición con respecto a la CIJ, y remite a esa instancia el caso de Guyana, y en esos instantes, el país que tiene las mayores reservas del mundo fue muy débil; no pudo hacer la presión suficiente, para evitar que eso llegara esa instancia.
-No obstante, hoy el gobierno está rasgándose las vestiduras por la defensa del Esequibo, y resulta que el año pasado, la Subcomisión de Defensa del Esequibo, que preside William Dávila se trasladó a la isla de Anacoco, y siendo la AN una institución del Estado no tuvo el apoyo del gobierno en ningún momento, y no fue sino gracias a la gentileza de la guerrilla del ELN que esa comisión de diputados y de asesores técnicos pudo llegar a las orillas de Anacoco.
-Entonces, una carretera de 70 kilómetros le llevó a este subcomisión ocho horas, para poder llegar al sitio, y lo que deja ver el desinterés que tiene el gobierno para defender esa frontera; donde debería haber un fuerte militar; presencia de los ministerios de Educación, de Salud, de Defensa, de Relaciones Interiores en esa zona fronteriza y demostrar, verdaderamente, las fortalezas de Venezuela desde el punto de vista diplomático. No, no existe nada de eso; la presencia que hay allí es la de los cuerpos armados de todo tipo.
-De modo que hoy, cuando la señora Rodríguez ofrece una rueda de prensa, acompañada por una serie de ministros; defendiendo nuestra posición. ¡Bienvenido! Ella habla de unidad en defensa del Esequibo, en efecto, sólo que allí no estaban presentes las universidades que se han pronunciado, sobre todo, sus escuelas de derecho; las academias que han emitido cuatro declaraciones en defensa del territorio. Unicamente lo que había allí era un solo grupo de venezolanos; que bienvenidos a esta posición nuestra; pero allí deberían estar también gremios empresariales y sindicales, asociaciones, organizaciones no gubernamentales, que tienen que ver con este asunto.
Quizás esta sea una pregunta ingenua: ¿el gobierno ha cambiado de parecer, porque ya no está presente la figura de Fidel Castro?
-Cambió de parecer porque hay una presión política, y gracias a la defensa que ha hecho en los tres últimos años la AN y la propia subcomisión en defensa del Esequibo; de modo que el gobierno se ha visto en la necesidad de salir a pronunciarse, en ese sentido. Porque es una cuestión también de interés nacional y hasta electoral la defensa de ese territorio.
¿Cuál es la consecuencia, a su modo de ver, si nosotros perdemos el Esequibo?
-Desde mi punto de vista yo pienso que no son solamente los 159 mil kilómetros cuadrados. Eso va más allá; porque implica, primero, la desintegración de nuestro territorio, tomando en cuenta que cuando nació Venezuela, el Esequibo formaba parte de su territorio. La primera reclamación la hace el Libertador en 1822 a la Corona Inglesa. Se trata de un problema de soberanía; de integridad territorial; de los recursos naturales que se pueden encontrar, tanto en el área terrestre, como en el área marina.
-En el área marina es la salida nuestra al Atlántico. Una decisión en contrario empoderaría a Guyana, y habría que hacer una delimitación de las áreas marinas y submarinas en esa fachada Atlántica, y donde los países fronterizos que están ahí, además de Guyana, Surinam, Santa Lucía, Rosario; todo ese conjunto de islas de sotavento nos trancarían el paso de nuestros productos que salen por esa frontera.
-No son sólo 159 mil kilómetros, repito, se trata de un problema de soberanía, de integridad nacional, que pone en riesgo nuestra propia existencia como estado en esa zona.
La Fracción 16 de Julio de diputados está emplazando a Juan Guaidó, a los fines de que la AN responsabilice a quienes nos han llevado a esta situación. ¿Qué piensa usted?
-Es que mira: la responsabilidad que tiene Nicolás Maduro es histórica, si es que se pierde el Esequibo; en especial, por la negligencia, la falta de profesionalismo de su Cancillería en el manejo del tema de Guyana. Yo comencé mi carrera diplomática en el año 1982 en Guyana, y los negociadores hoy de Guyana son funcionarios que han estado en su Cancillería desde aquella época. Hoy en día quienes están al frente del escritorio de Guyana son personas, vamos a decir, recién llegadas a ese tema.
-La falta de patriotismo o de nacionalismo; que pudo haber tenido este gobierno en los últimos 20 años los hace responsable de que podamos perder esa zona por no haberse verdaderamente impuesto por la vía diplomática, por la vía económica, por la vía de las negociaciones. No hay que ir a las armas para alcanzar objetivos en materia de política exterior. Nada de eso; pero sí hay una fortaleza diplomática; que se puede ejercer; habiendo sido Chávez ese líder continental que se quiso revestir; muy bien pudo haber logrado esa acepción internacional, que tenía, en defensa de sus intereses, pero le resultó más interesante comprar la voluntad de todo el Caribe, a través de Petrocaribe y del resto de mecanismos que estableció, para comprar los votos en los diferentes organismos a costa del territorio del Esequibo.
–Y si llega a salir a favor la decisión, de que la parte reconozca que no existe jurisdicción, no es un triunfo del señor Nicolás Maduro. Es un triunfo de la política exterior de Venezuela desde hace 40 años, cuando se instauró aquí la democracia en el año 1958. Eso lo tiene que tener muy claro el lector de tu periódico. La responsabilidad de Maduro, por un lado, es total, si se pierde. Pero en caso de un triunfo, no sería de él, sino de la política instaurada en el año 1958; cuando llegó la democracia; así como la lucha y la insistencia de la actual AN. Eso lo tienes que poner textual.
Asimismo, la Fracción 16 de Julio ha propuesto que se nombre un comisionado, que se ocupe especialmente de este tema de la reclamación del Esequibo. ¿Está usted de acuerdo?
-Yo no estoy de acuerdo con esa propuesta. Porque ten en cuenta una cosa: la política exterior la dirige quien contesta el teléfono; es decir, quien está en la Cancillería. Guyana, y más hoy, va a negociar con un representante de Maduro. Ten en cuenta que el gobierno que está saliendo ahora de Guyana, el general Davis Granger era enemigo de Venezuela y de Maduro; de los dos. Pero el nuevo presidente, Irfaan Ali para Guyana es amigo, correligionario y socio político de Maduro; sin embargo, Venezuela siempre será un enemigo de Guyana, porque le quiere quitar ese territorio.
-El comisionado que nombre Guaidó, va a ser un comisionado virtual; porque nadie le van a atender. En Georgetown nadie le va a atender el teléfono. Entonces, ¿con quién va a negociar? Las negociaciones son como el tango; que se baila entre dos, y Guyana en ningún momento va a sentarse en la mesa con un representante de Guaidó; porque no tiene ningún tipo de poder o no conduce la política exterior. Así como las Naciones Unidas no reconocen al señor Guaidó, CIJ tampoco reconoce a Guaidó.
-Pueden haber 60 países que reconocen a Guaidó; pero hay 150 más que no se han manifestado, al respecto. De manera que no es cuestión de nombrar un ministro de Relaciones Exteriores o un Comisionado; porque, ¿con quién va a negociar? Además, está muy temprano todavía. No sabemos que va a suceder; porque los procesos de negociación tienen que madurarse; hay que ver cuál es la situación; qué es lo que se va a decidir en la CIJ: si tiene jurisdicción, y si la tiene; pues la CIJ verificará si hay elementos de derecho y de hecho, para hacer el análisis de la situación; donde ninguno de los dos Estados se encuentren en desventaja.
-De modo que si la CIJ decide en algún momento; no es que lo va a hacer en contra directamente de Venezuela. Puede incluso decidir a favor nuestro, sin estar nosotros presentes. Eso no es un tribunal, como aquí de primera instancia. Estamos hablando de unos magistrados internacionales; que tienen un respeto a nivel internacional. Entonces, no es cuestión de que estamos frente a un juez en una esquina.
-Hemos visto que las negociaciones por vía de los buenos oficiantes; por la vía de los comisionados, no han dado resultados. Esa es mi opinión ya muy personal. Yo creo que debe haber un momento en que se sienten las dos cancillerías; los dos gobiernos directamente a negociar, y la negociación no puede ser un juego suma cero; como está planteado: los 159 mil kilómetros o nada. Aquí hay que llevar a cabo un juego de suma variable; donde las dos partes podamos salir ganando, como lo dice el Acuerdo de Ginebra.
-El Acuerdo de Ginebra dice que hay que buscar una solución práctica y satisfactoria, pues una solución por la vía judicial no constituye una solución ni práctica ni satisfactoria. La ley es la ley: dura lex; como dice la gente que habla latín. Ahora, Guyana no se va a sentar con nosotros a ex profeso, y sólo lo hará, si nosotros tenemos los mecanismos para llevarla a una mesa de negociación, y los tenemos; porque cualquier acción que se introduzca en un tribunal internacional; que ponga en riesgo las inversiones extranjeras, que se están llevando a cabo en Guyana; tanto en el tema de exploración; como en la explotación en las distintas áreas de los territorios: mineras, madereras; cualquiera amenaza pueden poner en peligro esas inversiones.
¿De modo, a su juicio, que lo mejor es resolver este asunto por la vía de Estado a Estado?
-Es la vía que va quedando: el Acuerdo de Ginebra establece una ruta. La vía de la mediación, la vía de la negociación: hemos utilizado diferentes vías a través de terceros. Ahora, directamente, de Cancillería a Cancillería nunca ha sido posible, y la pregunta es: ¿cómo hacemos para lograr eso? Mira, el señor Guaidó tiene que estar en Miraflores; para que él decida. Porque este gobierno difícilmente tiene la fortaleza para realizar eso. Por múltiples razones: por razones políticas; por razones de prestigio.
-La decisión que tome la CIJ nosotros la podemos desconocer; porque esa jurisdicción no tiene valor para nosotros, y aun cuando los países, que reconocen a esa CIJ pueden reconocerla. Pero siempre quedará sobre las empresas transnacionales, que están explotando en esas áreas una Espada de Damocles en un momento en que cambie la situación, y se pueda dar un desconocimiento a todas esas concesiones., porque el propio artículo 5 del Acuerdo de Ginebra dice que las concesiones que se lleguen a dar no dan derecho propio. Entonces, siempre es un riesgo al que están sujetas.
29/06/2020:
https://www.larazon.net/2020/06/gerson-revanales-no-es-una-cuestion-de-si-debe-o-no-comparecer-esto-es-una-cuestion-de-politica-exterior/
Cfr
https://lbarragan.blogspot.com/2020/06/quien-atendera-el-telefono.html
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lunes, 29 de junio de 2020
domingo, 26 de abril de 2020
PÓLVORA Y PANDEMIA
«La intrincada rosca del combustible dolarizado, además de reafirmar la naturaleza íntima del régimen, sólo permite que los privilegiados del régimen acceden al combustible», sostiene el diputado de «Vente Venezuela»
Enrique Meléndez
¿Usted cree que en las bombas de gasolina se le está dando prioridad a los sectores relacionados con la salud, como ocurre con otros sectores, como los de la seguridad y el oficialismo?
–Lamentable fenómeno el de la escasez de la gasolina, aunque comprensible a la luz de la potencia petrolera que el socialismo logró quebrar para asombro del mundo entero, añadido el incendio de las refinerías que prosiguen como una amenaza indecible y latente para los residentes cercanos, por la falta de mantenimiento. Es demasiado evidente el desarrollo de una intrincada rosca del combustible dolarizado, reafirmando la naturaleza más íntima del régimen. Lo niegan a los mismos profesionales de la salud que deben atender a sus pacientes hasta por síntomas, enfermedades crónicas y dolencias aún distintas al Covid19. La perversidad del sistema fuerza a algunas funerarias a cobrar un porcentaje de gasolina en especie para la prestación de sus servicios, como ha ocurrido en el estado Zulia.
-Sólo los privilegiados del régimen acceden al combustible y osan romper con la cuarentena, incluso, para acechar a los dirigentes sociales y políticos de la oposición en numerosas localidades. Y los ciudadanos que están obligados a laborar, pagan una tarifa extraordinaria al emplear las reducidas unidades públicas de transporte en los espacios emponzoñados por la deriva, la zozobra, la incertidumbre.
¿Cómo ve usted los procesos de fumigación y desinfección que llevan a cabo algunas alcaldías en las distintas comunidades urbanas?
-Hay una absurda comprensión de la pandemia como un hecho enteramente militar y, en lugar de la salubridad y de la sanidad pública, la prioridad está en la seguridad exclusiva de un Estado que no presta y, menos, garantiza los servicios indispensables, como el suministro de agua y de energía eléctrica. Hemos observado, por ejemplo, el empleo de las grandes ballenas antimotines de tan ingrato recuerdo, para las labores de fumigación en las principales ciudades que ostentan los mastodontes blindados. Sin embargo, por inadecuadas las unidades y equipos fabricados y diseñados con otro propósito, el paso de las ballenas fumigadoras ha resquebrajado y literalmente partido el asfalto en algunos sectores de la ciudad capital.
-Que sepamos, las bayonetas son inútiles para combatir el coronavirus. Además, tal combate no puede suponer la destrucción misma del hábitat, clamando por una victoria que siempre será pírrica.
¿Qué está haciendo la Asamblea Nacional presidida por Juan Guaidó? ¿Se están reuniendo, aunque sea en una forma virtual?
-Sin precedentes en la historia venezolana, la Asamblea Nacional prosigue sus sesiones virtuales, siendo objeto sus integrantes del celo y la persecución de la usurpación que, inevitable, se reserva exclusivamente el derecho de los inevitables encuentros presenciales. Valga acotar, la pandemia ha impuesto la modalidad virtual que intenta en todo lo posible acercarse a la realidad fáctica, en un país de una precaria señal y de una muy acentuada brecha digital. Sugiere para el futuro cercano, afrontar el desafío de la modernización de las telecomunicaciones, trabajar el ancho de banda, procurar el acceso independiente al Estado de las comunicaciones satelitales, entre otros aspectos, para una cuarentena que universalmente parece que se extenderá por más tiempo de lo estimado originalmente. Mal podemos estar a la merced de CONATEL que no colapsa definitivamente las redes, porque perdería la posibilidad de comunicarse con los activistas del régimen en todo el país.
-Por una situación extremadamente excepcional, el parlamento funciona virtualmente, sin que pierdan eficacia – incluso – las consecuencias jurídicas de sus decisiones. Estamos en los predios de las infopolítica o telepolítica que ya se asomaba a finales del siglo pasado, con reflexiones y propuestas que hoy implican la necesaria reforestación digital del país, sin sacrificio alguno del mundo de las realidades palpables.
¿En qué ha quedado la AN que preside Luis Parra? ¿Pecó de mal cálculo esta fracción de diputados?
-Fracasada la constituyente a la cubana, el régimen trató infructuosamente de dividir a la Asamblea Nacional que reincorporó a los diputados oficialistas a espaldas de la Constitución y del Reglamento Interior y de Debates. Optó la usurpación por la descarada línea del peseterismo y halló a los Carujo de esta hora que entienden la política como una empresa mercantil, convertidos en una indecible caricatura del colaboracionismo que encuentra eco en otros sectores dizque opositores, extraparlamentarios.
-La Asamblea Nacional se mantiene en pie y quizá podrá prolongar automáticamente su mandato y responsabilidades, por el principio de continuidad del órgano, a falta de unos comicios pulcros y transparentes. Esta posibilidad luce diferente a una prórroga del mandato; porque el parlamento no pudo desarrollar a cabalidad sus funciones, beneficiaria de una suerte de descuento del tiempo que empleó para defenderse del asedio oficial, como lo ha manifestado un respetable y apreciado jurista en fecha más o menos reciente.
No cree que María Corina Machado apuesta por lo peor, para el país; puesto que así a la larga resulta mejor, tomando en cuenta que en ese sentido se acelera el proceso de intervención de EEUU. ¿Qué piensa usted?
-Todo lo contrario, María Corina Machado siempre ha advertido y alertado de situaciones, para evitar que empeoren las condiciones de vida de la población y, con tiempo, ha propuesto alternativas e implementado iniciativas que ayudan a atajar las consecuencias. Por 2014, tempranamente, advirtió y alertó sobre una inminente crisis o catástrofe humanitaria y nunca fue escuchada por los devotos del diálogo y de la cohabitación, que negaban la existencia misma de una dictadura. E insistió en la aprobación del TIAR, como insiste en el principio de la Responsabilidad de Proteger (R2P), tardando increíblemente la consideración y aprobación del artículo 187, numeral 11 constitucional. Vale decir, hizo biopolítica ante el biopoder, términos que ahora ganan buena cotización en la opinión pública.
-Por lo demás, ha mantenido una extraordinaria independencia de criterio frente a la contribución que la comunidad internacional puede dar para que superemos lo que es algo más que una pandemia. Puede aseverarse: no podemos solos, desde una inequívoca postura venezolanista.
¿Cómo ve usted la situación que viven nuestras universidades? ¿Qué piensa que se debería hacer al respecto, una vez que volvamos a la normalidad?
-Recientemente, el recinto y la autonomía de la Universidad Simón Bolívar fueron violentadas por el régimen; que ni siquiera tuvo la amabilidad de comunicarse, previamente, con las autoridades de Sartenejas para la avisar de la dudosa necesidad de transitar a través de una sede cerrada y desolada; como tampoco ha tenido la amabilidad de responder por el vandalismo que ha azotado a la Universidad de Oriente. Valga acotar, la pandemia está muy lejos de acabar con el grave problema de la universidad y el falso dilema entre el artículo 109 constitucional y la sentencia 0324 que está intacta, aunque los cohabitadores de vocación, oficio y confort se hagan vanas ilusiones.
Por cierto, superada la cuarentena tampoco volveremos a la normalidad, porque no hay universidad libre y autónoma. Debemos aprovechar el forzado confinamiento para perfeccionar propuestas, como la que hace Aula Abierta, desde la sociedad civil organizada, sobre la Ley Orgánica de Educación, aunque lo más urgente es que la Asamblea Nacional prevea otros instrumentos necesarios a los fines de realizar las elecciones masivas y simultáneas en todas y cada una de nuestras casas de estudios, a la menor oportunidad posible.
21/04/2020:
Respuestas de LB enviadas por correo a Enrique
Meléndez (La Razón)
¿Usted
cree que en las bombas de gasolina se le está dando prioridad a los sectores
relacionados con la salud, como ocurre con otros sectores, como los de la
seguridad y el oficialismo?
Lamentable fenómeno el de la escasez
de la gasolina, aunque comprensible a la luz de la potencia petrolera que el
socialismo logró quebrar para asombro del mundo entero, añadido el incendio de
las refinerías que prosiguen como una amenaza indecible y latente para los
residentes cercanos, por la falta de mantenimiento. Es demasiado evidente el
desarrollo de una intrincada rosca del combustible dolarizado, reafirmando la
naturaleza más íntima del régimen. Lo niegan a los mismos profesionales de la
salud que deben atender a sus pacientes hasta por síntomas, enfermedades
crónicas y dolencias aún distintas al Covid19. La perversidad del sistema
fuerza a algunas funerarias a cobrar un porcentaje de gasolina en especie para
la prestación de sus servicios, como ha ocurrido en el estado Zulia.
Sólo los privilegiados del régimen
acceden al combustible y osan romper con la cuarentena, incluso, para acechar a
los dirigentes sociales y políticos de la oposición en numerosas localidades. Y
los ciudadanos que están obligados a laborar, pagan una tarifa extraordinaria
al emplear las reducidas unidades públicas de transporte en los espacios
emponzoñados por la deriva, la zozobra, la incertidumbre.
¿Cómo
ve usted los procesos de fumigación y desinfectación que llevan a cabo algunas
alcaldías en las distintas comunidades urbanas?
Hay una absurda comprensión de la pandemia como un hecho enteramente militar y,
en lugar de la salubridad y de la sanidad públicas, la prioridad está en la
seguridad exclusiva de un Estado que no presta y, menos, garantiza los
servicios indispensables, como el suministro de agua y de energía eléctrica.
Hemos observado, por ejemplo, el empleo de las grandes ballenas antimotines de
tan ingrato recuerdo, para las labores de fumigación en las principales
ciudades que ostentan los mastodontes blindados. Sin embargo, por inadecuadas
las unidades y equipos fabricados y diseñados con otro propósito, el paso de
las ballenas fumigadoras ha resquebrajado y literalmente partido el asfalto en
algunos sectores de la ciudad capital.
Que sepamos, las bayonetas son
inútiles para combatir el coronavirus. Además, tal combate no puede suponer la
destrucción misma del hábitat, clamando por una victoria que siempre será
pírrica.
¿Qué está haciendo la Asamblea Nacional
presidida por Juan Guaidó? ¿Se están reuniendo, aunque sea en una forma
virtual?
Sin precedentes en la historia venezolana, la Asamblea Nacional
prosigue sus sesiones virtuales, siendo objeto sus integrantes del celo y la
persecución de la usurpación que se
reserva exclusivamente el derecho de los inevitables encuentros presenciales. Valga acotar, la pandemia ha
impuesto la modalidad virtual que intenta en todo lo posible acercarse a la
realidad fáctica, en un país de una precaria
señal y de una muy acentuada brecha digital. Sugiere para el futuro
cercano, afrontar el desafío de la
modernización de las telecomunicaciones, trabajar el ancho de banda, procurar
el acceso independiente al Estado de las comunicaciones satelitales, entre otros aspectos, para una cuarentena que
universalmente parece que se extenderá por más tiempo de lo estimado
originalmente. Mal podemos estar a la
merced de CONATEL que no colapsa definitivamente las redes, porque perdería la
posibilidad de comunicarse con los
activistas del régimen en todo el país.
Por una situación extremadamente
excepcional, el parlamento funciona virtualmente, sin que pierdan eficacia – incluso – las consecuencias jurídicas de sus
decisiones. Estamos en los predios de las infopolítica o telepolítica que ya se
asomaba a finales del siglo pasado, con reflexiones y propuestas que hoy
implican la necesaria reforestación digital del país, sin sacrificio alguno del
mundo de las realidades palpables.
¿En
qué ha quedado la AN que preside Luis Parra? ¿Pecó de mal cálculo esta fracción
de diputados?
Fracasada la constituyente a la
cubana, el régimen trató infructuosamente de dividir a la Asamblea Nacional que
reincorporó a los diputados oficialistas a espaldas de la Constitución y del
Reglamento Interior y de Debates. Optó la usurpación por la descarada línea del
peseterismo y halló a los Carujo de esta hora que entienden la política
como una empresa mercantil, convertidos
en una indecible caricatura del colaboracionismo que encuentra eco en otros
sectores dizque opositores, extraparlamentarios.
La Asamblea Nacional se mantiene en
pie y quizá podrá prolongar automáticamente su mandato y responsabilidades, por
el principio de continuidad del órgano, a falta de unos comicios pulcros y
transparentes. Esta posibilidad luce
diferente a una prórroga del mandato porque
el parlamento no pudo desarrollar a cabalidad sus funciones,
beneficiaria de una suerte de descuento del tiempo que empleó para defenderse
del asedio oficial, como lo ha manifestado un respetable y apreciado jurista
en fecha más o menos reciente.
María
Corina Machado apuesta por lo peor, para el país; puesto que así a la larga
resulta mejor, tomando en cuenta que en ese sentido se acelera el proceso
de intervención de EEUU. ¿Qué piensa
usted?
Todo lo contrario, María Corina
Machado siempre ha advertido y alertado de situaciones para evitar que empeoren
las condiciones de vida de la población y, con tiempo, ha propuesto
alternativas e implementado iniciativas
que ayuden a atajar las consecuencias.
Por 2014, tempranamente, advirtió y alertó sobre una inminente crisis o catástrofe humanitaria
y nunca fue escuchada por los devotos
del diálogo y de la cohabitación que
negaban la existencia misma de una
dictadura. E insistió en la aprobación del TIAR, como insiste en el principio
de la Responsabildad de Proteger (R2P), tardando increíblemente la
consideración y aprobación del artículo 187, numeral 11 constitucional. Vale
decir, hizo biopolítica ante el biopoder, términos que ahora ganan buena
cotización en la opinión pública.
Por lo demás, ha mantenido una
extraordinaria independencia de criterio frente a la contribución que la
comunidad internacional puede dar para
que superemos lo que es algo más que una pandemia. Puede aseverarse: no podemos
solos, desde una inequívoca postura
venezolanista.
¿Cómo
ve usted la situación que viven nuestras universidades? ¿Qué piensa que se
debería hacer al respecto, una vez que volvamos a la normalidad?
Recientemente, el recinto y la
autonomía de la Universidad Simón
Bolívar fueron violentadas por el
régimen que ni siquiera tuvo la amabilidad de comunicarse previamente con las
autoridades de Sartenejas para la avisar de la dudosa necesidad de transitar a
través de una sede cerrada y desolada,
como tampoco ha tenido la amabilidad de responder por el vandalismo que
ha azotado a la Universidad de Oriente. Valga acotar, la pandemia está muy
lejos de acabar con el grave problema de la universidad y el falso dilema entre
el artículo 109 constitucional y la sentencia 0324 que está intacta, aunque los
cohabitadores de vocación, oficio y confort se hagan vanas ilusiones.
Por cierto, superada la cuarentena
tampoco volveremos a la normalidad, porque
no hay universidad libre y autónoma.
Debemos aprovechar el forzado confinamiento para perfeccionar propuestas, como
la que hace Aula Abierta, desde la sociedad civil organizada, sobre la Ley
Orgánica de Educación, aunque lo más urgente es que la Asamblea Nacional prevea
otros instrumentos necesarios a los fines de realizar las elecciones masivas y
simultáneas en todas y cada una de nuestras casas de estudios, a la menor
oportunidad posible.
sábado, 22 de febrero de 2020
FORO ESEQUIBANO
Foro: El Esequibo es recuperable
Enrique Meléndez
Los internacionalistas Rajihv Morillo Dáger, Josmar Fernández y Gerson Ravenales coincidieron en que Venezuela acude a la Corte Internacional de Justicia, a propósito de la controversia del Esequibo, con una gran fragilidad tanto política, como internacional y judicial.
Los señalamientos lo hicieron estos expertos en un foro que organizó el Centro Popular de Formación Ciudadana y la Universidad Metropolitana.
Morillo Dáger es internacionalista, profesor de la Universidad Metropolitana; Forma parte de la fundación “Amigos Venezuela Esequiba”.
Comenzó su intervención recordando que desde la Colonia el río Esequibo era considerado el límite oriental de Venezuela.
-El río le da el nombre a la región. Ese territorio tiene una extensión de 159 mil 500 kilómetros cuadrados; equivalente a los estados Zulia, Mérida, Trujillo, Portuguesa, Lara, Yaracuy y Falcón; además de nuestra región insular.
Se preguntó que por qué el Esequibo es nuestro. Respondió que esa es una disputa tan vieja como Cristóbal Colón y tan nueva como Nicolás Maduro; tomando en cuenta que la región pasó a formar parte de la Corona española, reflejada en la constitución de la Capitanía General de Venezuela el 8 de septiembre de 1777.
Al abordar la presencia inglesa en la zona, Morillo Dáger explicó que la misma se comienza a generar en 1814; cuando nosotros estábamos en plena guerra de Independencia, e Inglaterra, mediante uno de los acuerdos conexos del Congreso de Viena, se hace con el control oficial que tenían los holandeses en la zona este del Esequibo, y así se forma la Guayana Inglesa. Aun cuando, a raíz de la Constitución en 1811 de la República de Venezuela se consideraba ese territorio nuestro por el principio del utis possiditis iuris: según el derecho, como poseías lo sigues poseyendo.
Mostró una copia de una carta firmada por Simón Bolívar, dirigida a los ingleses, que constituye la primera persona que hace la reclamación por el territorio. Los ingleses descubren que allí hay grandes riquezas minerales y vegetales; de modo que, a medida que se van apoderando de uno y otro territorio van forjando mapas donde oficializan el territorio como suyo.
-Los ingleses, además, se dan cuenta de que una de las puntas del delta del Orinoco es estratégica para controlar la entrada y salida de los barcos, que van a navegar el Orinoco. Y si usted entra por aquí puede desplazarse a través de los ríos hacia cualquier región del Amazonas; incluida Bogotá, lo que significa que si se controla esa punta se puede controlar toda la región de Guayana.
Según, Morillo Dáger los reclamos se intensifican del lado venezolano cuando perciben, en 1841, que en esa punta del delta los ingleses han colocado una bandera de su país; aun cuando éstos siguen avanzando, de modo que de 140 mil kilómetros cuadrados que habían declarado en ese año, ya para 1887 los ingleses declaran como suyos más de 200 mil kilómetros cuadrados.
Explicó que durante todos ese tiempo nuestro país trató de negociar con los ingleses para fijar unos límites definitivos; sólo que de parte de los ingleses la respuesta que se tenía era la arrogancia; nos consideraban unos «salvajes»; no dignos de sentarse en una mesa a negociar; por lo que Venezuela se ve en la necesidad de invocar la Doctrina Monroe, y le pide a EEUU que interceda y obligue a los ingleses a ir a un arbitraje. A partir de allí se inician las negociaciones.
En 1897, explica Morillo Dáger, se conforma un tribunal integrado por un juez ruso; Inglaterra representada por sus jueces nacionales, mientras que a Venezuela la representan unos jueces de EEUU; que dio lugar al famoso Laudo Arbitral de 1899 de París; siendo un personaje clave el juez ruso que obliga a las partes a pronunciarse a favor de Inglaterra en lo que atañe a la admisión de una línea fronteriza a partir del Esequibo y que comprendía toda la zona en reclamación.
-A pesar que nosotros teníamos la sospecha de que en ese Laudo nos habían metido gato por liebre, nosotros no teníamos la prueba; hasta que el juez americano, Severo Mallet Prevost, a raíz de su muerte, deja constancia de que el juez ruso había presionado a los jueces americanos para lograr la sentencia, lo que reabre la investigación del caso. En 1962 el entonces canciller de Venezuela, Marcos Falcón Briceño, declara ante las Naciones Unidas que ese Laudo es nulo e írrito.
Indicó que a partir de ese momento Venezuela publica un nuevo mapa; donde se subraya la zona en reclamación, y se reinician las negociaciones con los ingleses; pero esta vez éstas se hacen por la vía directa; firmándose el 17 de febrero de 1966 el Acuerdo de Ginebra; donde se acepta que existe la controversia; que pasan los años, y Guyana se declara independiente, y se convierte en un Estado activo en esta controversia.
Al abordar el tema de los errores que se han cometido en estas reclamaciones, dijo que uno de ellos había sido la firma del Protocolo de Puerto España, acordada por el entonces presidente Rafael Caldera en el año de 1970, mediante el cual se suspenden las reclamaciones por el lapso de 12 años; sólo que, al final, Luis Herrera Campins en el año 1982, replantea el tema de las reclamaciones, y que han sido sostenidas a lo largo de 30 sin que se haya logrado ningún acuerdo en este sentido.
-Chávez hasta el 2004 mantuvo la posición de los gobiernos anteriores. Pero en ese año Chávez viaja a Guyana, y es cuando declara que Venezuela no se va a oponer a que Guyana entregue concesiones mineras, petroleras o de cualquier otra índole en el territorio Esequibo, siempre y cuando beneficien a sus habitantes.
En cuanto al comportamiento que ha tenido Nicolás Maduro frente al tema; hizo ver que en un principio ratificó esa línea asumida por Hugo Chávez; pero a partir de 2013 ha adoptado otra actitud, más bien identificándose con lo que ha sido la postura oficial clásica frente a esta controversia de la delimitación de nuestras fronteras con respecto a Guyana. Concluyó resaltando que, a su juicio, la zona del Esequibo es recuperable.
Josmar Fernández
La licenciada Josmar Fernández abordó el tema de la llamada Fachada Atlántica, el petróleo y la embestida final de Guyana. Esbozó lo que han sido los “hitos” en la historia de las relaciones bilaterales del Estado guyanés y el venezolano; y la intervención, como un tercer actor, del Secretario General de las Naciones Unidas, señor Banki Moon; mediante el establecimiento de sus buenos oficios como un mecanismo más de solución de conflictos y controversias por la vía pacífica”.
Fernández es licenciada en Ciencias Políticas de la UCV, especialista en el tema de las fronteras; y ha trabajado por muchos años en la cancillería venezolana.
A su juicio, las relaciones entre Guyana y Venezuela están caracterizadas por un status quo desde 1966 hasta 2018; y que el por qué de esta circunstancia radica en que el Acuerdo de Ginebra no deja de ser la hoja de ruta de esta controversia; pero que, además de eso, las relaciones bilaterales se han regido mediante la cooperación; al tiempo que a lo largo de los años hemos vivido momentos de tensiones; donde, además, de algunos episodios de turbulencias nacionalistas, está presente la figura de las transnacionales, y que no es nada nuevo en estos momentos.
-Desde antes de la firma del Acuerdo de Ginebra, se hablaba de otorgamiento de concesiones petroleras, madereras y mineras a empresas transnacionales. Para el año 2002 se habían contabilizado 94 concesiones.
Dijo Fernández que el tema para ambos países no deja de ser el de la integridad territorial; sobre todo cuando uno de esos Estados tiene la amenaza de perder las dos terceras partes de su territorio.
Al referirse, a lo que hay en esa zona desde el punto de vista de sus recursos, manifestó que lo más importante allí son sus recursos minerales y naturales; que propician hasta el desarrollo de la industria eléctrica; pesca; grandes reservas de petróleo, además de gas.
-Fíjense ustedes que el interés de los países no sólo viene dado por EEUU y Rusia. Existen otros intereses, otros actores: Canadá, Reino Unido, China, España, algunos países africanos que tienen experiencia en la explotación de los recursos mineros. A eso hay que sumarle las presiones geopolíticas a las que, tanto Guyana, como Venezuela están sujetas.
Dijo que en un primer momento se encuentra el tema de la presión por la navegación, sobre todo, fluvial; luego está la presión por las áreas donde hay petróleo o recursos mineros del territorio Esequibo y. asimismo, la presión por problemas territoriales, y mención aparte hizo del caso de Brasil, un Estado que ha venido incursionando con proyectos de desarrollo en la zona; de modo que al día de hoy tiene mucho más presencia allí que Venezuela.
A esto Fernández le sumó el desplazamiento de los grupos armados de la guerrilla colombiana, sobre todo, del lado venezolano, y la situación irregular que ellos han propiciado en la zona, en donde entraría el tema de la ideología; un tema de presión que, a su juicio, ha sido uno de los fundamentales allí en estas circunstancias.
-Por supuesto, esto nos lleva a decir que se no se actúa con la mejor buena fe.
A través de una lámina mostró todo el entramado de cruces fronterizos que se dan en nuestras áreas marinas; en lo que atañe no sólo a Guyana, sino también a lo que corresponde a Trinidad y Tobago, Barbados, y hasta Colombia.
-Nuestra fachada hacia el Caribe no está completamente delimitada; sin embargo, Pdvsa en los últimos años ha comenzado a desarrollar proyectos en el espacio marítimo en la zona de proyección marítima de La Blanquilla y del propio Atlántico; a través de empresas mixtas, entre ellas, la Chevron, donde Pdvsa tiene la mayor participación.
Fernández recordó algunas advertencias que hicieron los expertos en su momento, es decir, el desarrollo de la embestida guyanesa: comenzando con el desconocimiento de Isla de Aves, que constituye una referencia en lo que se refiere a nuestra delimitación marítima; luego las concesiones petroleras; la definición de los límites; porque, a su modo de ver, nosotros no podemos analizar el tema del Esequibo centrándonos solamente en la parte territorial, y, finalmente, el cerco en el Atlántico.
-Estamos claros que se busca el cierre de nuestra salida libre al océano Atlántico. Y yo le agregaría una quinta estrategia de la embestida: la Corte Internacional de Justicia.
Al referirse a la política de las concesiones petroleras, Fernández mostró un mapa donde se observaban los diversos bloques que se ha otorgado Guyana desde 1993 a las principales transnacionales de los hidrocarburos: Mobil; Exxon, y en lo que sería nuestra fachada marítima; que sería el punto más controversial, tomando en cuenta que aquí entra el tema de la delimitación de la plataforma marina de cada uno de los Estados guayaneses e islas del Caribe, y en donde se han venido poniendo de acuerdo, en forma solapada, sobre todo, Barbados y Guyana, para cerrarle ese paso de Venezuela hacia el Atlántico.
-Actúan de mala fe, precisamente, para poder avanzar en toda su estrategia de amplitud de su espacio marítimo. Fíjense ustedes, luego se establece el Tratado de Cooperación en la Zona Económica Exclusiva asumida nada más por Guyana y Barbados en diciembre de 2003.
Seguidamente, pasó a referirse a los incidentes que se han tenido en la fachada Atlántica, con la intercepción de algunos barcos de esas transnacionales petroleras, reconociendo la labor de patrullado de la Armada venezolana.
-¿Qué pasa con Venezuela? Que se trata del país con las mayores reservas de petróleo; más allá de que el crudo sea sucio, extrapesado; todo el cuento; además, somos un país tradicionalmente petrolero. Sin embargo, en los últimos 20 años encontramos que se ha modificado la política exterior. Que esa política exterior ha venido acompañada de un viraje en sus alianzas y en las estrategias políticas e ideológicas.
Según Fernández, por esta vía hemos desarrollado vínculos con Estados que no son nuestros aliados tradicionales; pero que, además, hemos incurrido en la desprofesionalización de las instituciones, y la incorporación de personal inexperto, en este caso, en materia de diplomacia.
-Luego tenemos la disminución paulatina de la producción petrolera; habiendo bajado hasta el año pasado al sexto lugar entre los países petroleros. Pero, además, se produjo un cambio; donde Pdvsa, una de las principales empresas del mundo, se convierte en una fuente de financiamiento del gasto social; aparte de que se trata de un país endeudado o que, al menos, tiene asuntos pendientes: nueve millones de dólares de demandas por expropiaciones de las transnacionales del petróleo, y esto sin contar la situación interna.
Fernández a esta altura reconoció que no todo es malo. Trajo a colación los trabajos de ubicación y desarrollo de los yacimientos extrafronterizos de hidrocarburos que se están llevando a cabo en campos que se extienden entre Trinidad y Venezuela a través de la línea de delimitación, lo cual justifica la presencia venezolana en el desarrollo de la actividad económica, exploración y explotación petrolera en la zona; aparte del patrullaje que realiza la Armada; que garantiza el ejercicio de soberanía en la zona.
-A ello hay que sumarle que se mantiene la tesis de oponerse a la obligatoriedad de llevar el asunto a la Corte Internacional de Justicia (CIJ); siendo una instancia que no reconocemos. Al menos existe continuidad en este punto.
En síntesis, Fernández reconoció que Guyana ha venido cambiando toda su legislación en función de convertirse en un país petrolero; que ha hecho alianzas con Estados que han desarrollado la industria de los hidrocarburos; que viene utilizando el petróleo como arma de la diplomacia; siendo el país en el 2018 que más descubrimientos hizo; gozando al mismo tiempo de todo el apoyo internacional.
-Nosotros hemos quedado por diversas razones en una posición desventajosa frente al tema de la reclamación del Esequibo.
Gerson Ravenales
Por su parte al embajador Gerson Ravenales le correspondió enfocarse en el tema de la Corte Internacional de Justicia y su incidencia en Venezuela. Venezuela, dijo, es la débil desde un punto de vista político, diplomático y judicial, desde que los ingleses complotaron contra el país, y así comenzó a ser desmembrada; sobre todo por la política “acomodaticia” de los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro tratando de ganarse la buena voluntad de Cuba.
-Pues Cuba, a pesar de que siempre ha usufructuado de nuestro petróleo ha estado del lado de Guyana; en especial, porque el gobierno cubano ha vivido de otros Estados, ha vivido de España en La Colonia; ha vivido de los norteamericanos, ha vivido de los soviéticos, ha vivido de nosotros, y ahora, al parecer se prepara a vivir del usufructo del petróleo guyanés.
Se remontó a los tiempos del canciller Marcos Falcón Briceño cuando en 1962 declaró nulo e írrito en la ONU el Laudo Arbitral; lo que, a su juicio, no fue una declaración oportuna en aquel momento; tomando en cuenta que Guyana era un país que estaba a las puertas de su independencia; y que esa amenaza de que iba a ser despojado del 70% de su territorio pesaba sobre cualquier instancia internacional para que ratificara el carácter nulo e írrito del laudo.
Hizo ver que las grandes transnacionales del petróleo, a las que Guyana les ha venido otorgando concesiones, tienen representación hoy en día en instancias como la Corte Internacional de Justicia
-Esa negligencia del gobierno anterior y de éste es la consecuencia que nos ha llevado a que estemos hoy en la CIJ. Eso no ha debido suceder en ningún momento. Porque el señor Banki Moon, secretario general de las Naciones Unidas, dijo que si para finales del año 2017 no existía una solución a la controversia, y que el nuevo secretario general, señor Guterres constatara de que ya no había una solución posible, se llevaría el caso del Esequibo a la CIJ.
Ravenales consideró ese juicio de Moon como un abuso de autoridad de su parte; como acusó de mandadero a Guterres; toda vez que ambos tenían perfecto conocimiento de que nuestro país no pertenece a la CIJ desde que se creó en el año 1941; aun cuando manifestó que a nuestro país en esta coyuntura no tendrá más camino que acudir a esta instancia.
-Aquí hay un problema de soberanía; de soberanía en todos sus espacios; pues queda en entredicha en el caso de que haya un fallo en esa corte en contra de Venezuela. Se trata de un tema de integridad territorial; porque se nos desmembra toda esa zona; empezando por ahí, y luego están los recursos, las riquezas minerales y los recursos naturales.
De acuerdo a lo que ha trascendido, según Ravenales, la CIJ hizo una convocatoria de las partes para el próximo mes de marzo, a la cual tendrá que asistir Venezuela; no reconociendo aún la instancia, e hizo ver que Venezuela no presentó allí una contrademanda; porque sí lo hacía entonces pasaba a reconocer a la CIJ; sólo que eso le hubiera impedido a Guyana continuar con la política de las concesiones petroleras.
Manifestó que ni EEUU ni Venezuela reconocen a esa CIJ desde que se creó en la década de 1940, y que, por lo tanto, ambos Estados no están obligados a acudir a dicha instancia, si es que se trata de dirimir una controversia sobre una cuestión limítrofe entre dos Estados; pero que, además, el señor Gutierres interpretó mal el Acuerdo de Ginebra, en cuyo preámbulo se establece que cualquier arreglo, al respecto, tiene que ser práctico y satisfactorio para ambas partes, y, a su modo de ver, ninguna instancia internacional está en capacidad de hacerlo.
-Entonces, las medidas que privilegia el Acuerdo de Ginebra es la negociación, y aquí hay en detalle que llama la atención. Nunca nos hemos sentado en la mesa Venezuela-Guyana: siempre hemos apelado a otros mecanismos, y entre esos está el de los buenos oficios.
Ravenales indicó que hay que esperar el fallo de la CIJ para tomar la decisión en ese sentido, y que, si bien Venezuela no estaría obligada a acatar o no acatar cualquier decisión que emane de allí; no obstante, hay la ventaja de que la CIJ revise todo lo que ha sido el proceso de despojo de nuestro Esequibo, y que para eso es muy importante la actuación de nuestros diplomáticos.
Concluyó sugiriendo que Venezuela debe continuar ratificando su consideración de nulo e írrito del Laudo de París de 1899; responsabilizar al gobierno de la actuación tardía en la defensa de sus posiciones, sobre todo, cuando el secretario general de la ONU llevó a cabo su declaración de remisión del caso a la CIJ, y dejara que la sangre llegara al río.
Fuente:
https://www.noticierodigital.com/2020/02/foro-el-esequibo-es-recuperable/
Fotografías: Ramón Alberto Rivero, en:https://www.facebook.com/groups/431909266843132/permalink/3120026231364742/?comment_id=3120749807959051
Enrique Meléndez
Los internacionalistas Rajihv Morillo Dáger, Josmar Fernández y Gerson Ravenales coincidieron en que Venezuela acude a la Corte Internacional de Justicia, a propósito de la controversia del Esequibo, con una gran fragilidad tanto política, como internacional y judicial.
Los señalamientos lo hicieron estos expertos en un foro que organizó el Centro Popular de Formación Ciudadana y la Universidad Metropolitana.
Morillo Dáger es internacionalista, profesor de la Universidad Metropolitana; Forma parte de la fundación “Amigos Venezuela Esequiba”.
Comenzó su intervención recordando que desde la Colonia el río Esequibo era considerado el límite oriental de Venezuela.
-El río le da el nombre a la región. Ese territorio tiene una extensión de 159 mil 500 kilómetros cuadrados; equivalente a los estados Zulia, Mérida, Trujillo, Portuguesa, Lara, Yaracuy y Falcón; además de nuestra región insular.
Se preguntó que por qué el Esequibo es nuestro. Respondió que esa es una disputa tan vieja como Cristóbal Colón y tan nueva como Nicolás Maduro; tomando en cuenta que la región pasó a formar parte de la Corona española, reflejada en la constitución de la Capitanía General de Venezuela el 8 de septiembre de 1777.
Al abordar la presencia inglesa en la zona, Morillo Dáger explicó que la misma se comienza a generar en 1814; cuando nosotros estábamos en plena guerra de Independencia, e Inglaterra, mediante uno de los acuerdos conexos del Congreso de Viena, se hace con el control oficial que tenían los holandeses en la zona este del Esequibo, y así se forma la Guayana Inglesa. Aun cuando, a raíz de la Constitución en 1811 de la República de Venezuela se consideraba ese territorio nuestro por el principio del utis possiditis iuris: según el derecho, como poseías lo sigues poseyendo.
Mostró una copia de una carta firmada por Simón Bolívar, dirigida a los ingleses, que constituye la primera persona que hace la reclamación por el territorio. Los ingleses descubren que allí hay grandes riquezas minerales y vegetales; de modo que, a medida que se van apoderando de uno y otro territorio van forjando mapas donde oficializan el territorio como suyo.
-Los ingleses, además, se dan cuenta de que una de las puntas del delta del Orinoco es estratégica para controlar la entrada y salida de los barcos, que van a navegar el Orinoco. Y si usted entra por aquí puede desplazarse a través de los ríos hacia cualquier región del Amazonas; incluida Bogotá, lo que significa que si se controla esa punta se puede controlar toda la región de Guayana.
Según, Morillo Dáger los reclamos se intensifican del lado venezolano cuando perciben, en 1841, que en esa punta del delta los ingleses han colocado una bandera de su país; aun cuando éstos siguen avanzando, de modo que de 140 mil kilómetros cuadrados que habían declarado en ese año, ya para 1887 los ingleses declaran como suyos más de 200 mil kilómetros cuadrados.
Explicó que durante todos ese tiempo nuestro país trató de negociar con los ingleses para fijar unos límites definitivos; sólo que de parte de los ingleses la respuesta que se tenía era la arrogancia; nos consideraban unos «salvajes»; no dignos de sentarse en una mesa a negociar; por lo que Venezuela se ve en la necesidad de invocar la Doctrina Monroe, y le pide a EEUU que interceda y obligue a los ingleses a ir a un arbitraje. A partir de allí se inician las negociaciones.
En 1897, explica Morillo Dáger, se conforma un tribunal integrado por un juez ruso; Inglaterra representada por sus jueces nacionales, mientras que a Venezuela la representan unos jueces de EEUU; que dio lugar al famoso Laudo Arbitral de 1899 de París; siendo un personaje clave el juez ruso que obliga a las partes a pronunciarse a favor de Inglaterra en lo que atañe a la admisión de una línea fronteriza a partir del Esequibo y que comprendía toda la zona en reclamación.
-A pesar que nosotros teníamos la sospecha de que en ese Laudo nos habían metido gato por liebre, nosotros no teníamos la prueba; hasta que el juez americano, Severo Mallet Prevost, a raíz de su muerte, deja constancia de que el juez ruso había presionado a los jueces americanos para lograr la sentencia, lo que reabre la investigación del caso. En 1962 el entonces canciller de Venezuela, Marcos Falcón Briceño, declara ante las Naciones Unidas que ese Laudo es nulo e írrito.
Indicó que a partir de ese momento Venezuela publica un nuevo mapa; donde se subraya la zona en reclamación, y se reinician las negociaciones con los ingleses; pero esta vez éstas se hacen por la vía directa; firmándose el 17 de febrero de 1966 el Acuerdo de Ginebra; donde se acepta que existe la controversia; que pasan los años, y Guyana se declara independiente, y se convierte en un Estado activo en esta controversia.
Al abordar el tema de los errores que se han cometido en estas reclamaciones, dijo que uno de ellos había sido la firma del Protocolo de Puerto España, acordada por el entonces presidente Rafael Caldera en el año de 1970, mediante el cual se suspenden las reclamaciones por el lapso de 12 años; sólo que, al final, Luis Herrera Campins en el año 1982, replantea el tema de las reclamaciones, y que han sido sostenidas a lo largo de 30 sin que se haya logrado ningún acuerdo en este sentido.
-Chávez hasta el 2004 mantuvo la posición de los gobiernos anteriores. Pero en ese año Chávez viaja a Guyana, y es cuando declara que Venezuela no se va a oponer a que Guyana entregue concesiones mineras, petroleras o de cualquier otra índole en el territorio Esequibo, siempre y cuando beneficien a sus habitantes.
En cuanto al comportamiento que ha tenido Nicolás Maduro frente al tema; hizo ver que en un principio ratificó esa línea asumida por Hugo Chávez; pero a partir de 2013 ha adoptado otra actitud, más bien identificándose con lo que ha sido la postura oficial clásica frente a esta controversia de la delimitación de nuestras fronteras con respecto a Guyana. Concluyó resaltando que, a su juicio, la zona del Esequibo es recuperable.
Josmar FernándezLa licenciada Josmar Fernández abordó el tema de la llamada Fachada Atlántica, el petróleo y la embestida final de Guyana. Esbozó lo que han sido los “hitos” en la historia de las relaciones bilaterales del Estado guyanés y el venezolano; y la intervención, como un tercer actor, del Secretario General de las Naciones Unidas, señor Banki Moon; mediante el establecimiento de sus buenos oficios como un mecanismo más de solución de conflictos y controversias por la vía pacífica”.
Fernández es licenciada en Ciencias Políticas de la UCV, especialista en el tema de las fronteras; y ha trabajado por muchos años en la cancillería venezolana.
A su juicio, las relaciones entre Guyana y Venezuela están caracterizadas por un status quo desde 1966 hasta 2018; y que el por qué de esta circunstancia radica en que el Acuerdo de Ginebra no deja de ser la hoja de ruta de esta controversia; pero que, además de eso, las relaciones bilaterales se han regido mediante la cooperación; al tiempo que a lo largo de los años hemos vivido momentos de tensiones; donde, además, de algunos episodios de turbulencias nacionalistas, está presente la figura de las transnacionales, y que no es nada nuevo en estos momentos.
-Desde antes de la firma del Acuerdo de Ginebra, se hablaba de otorgamiento de concesiones petroleras, madereras y mineras a empresas transnacionales. Para el año 2002 se habían contabilizado 94 concesiones.
Dijo Fernández que el tema para ambos países no deja de ser el de la integridad territorial; sobre todo cuando uno de esos Estados tiene la amenaza de perder las dos terceras partes de su territorio.
Al referirse, a lo que hay en esa zona desde el punto de vista de sus recursos, manifestó que lo más importante allí son sus recursos minerales y naturales; que propician hasta el desarrollo de la industria eléctrica; pesca; grandes reservas de petróleo, además de gas.
-Fíjense ustedes que el interés de los países no sólo viene dado por EEUU y Rusia. Existen otros intereses, otros actores: Canadá, Reino Unido, China, España, algunos países africanos que tienen experiencia en la explotación de los recursos mineros. A eso hay que sumarle las presiones geopolíticas a las que, tanto Guyana, como Venezuela están sujetas.
Dijo que en un primer momento se encuentra el tema de la presión por la navegación, sobre todo, fluvial; luego está la presión por las áreas donde hay petróleo o recursos mineros del territorio Esequibo y. asimismo, la presión por problemas territoriales, y mención aparte hizo del caso de Brasil, un Estado que ha venido incursionando con proyectos de desarrollo en la zona; de modo que al día de hoy tiene mucho más presencia allí que Venezuela.
A esto Fernández le sumó el desplazamiento de los grupos armados de la guerrilla colombiana, sobre todo, del lado venezolano, y la situación irregular que ellos han propiciado en la zona, en donde entraría el tema de la ideología; un tema de presión que, a su juicio, ha sido uno de los fundamentales allí en estas circunstancias.
-Por supuesto, esto nos lleva a decir que se no se actúa con la mejor buena fe.
A través de una lámina mostró todo el entramado de cruces fronterizos que se dan en nuestras áreas marinas; en lo que atañe no sólo a Guyana, sino también a lo que corresponde a Trinidad y Tobago, Barbados, y hasta Colombia.
-Nuestra fachada hacia el Caribe no está completamente delimitada; sin embargo, Pdvsa en los últimos años ha comenzado a desarrollar proyectos en el espacio marítimo en la zona de proyección marítima de La Blanquilla y del propio Atlántico; a través de empresas mixtas, entre ellas, la Chevron, donde Pdvsa tiene la mayor participación.
Fernández recordó algunas advertencias que hicieron los expertos en su momento, es decir, el desarrollo de la embestida guyanesa: comenzando con el desconocimiento de Isla de Aves, que constituye una referencia en lo que se refiere a nuestra delimitación marítima; luego las concesiones petroleras; la definición de los límites; porque, a su modo de ver, nosotros no podemos analizar el tema del Esequibo centrándonos solamente en la parte territorial, y, finalmente, el cerco en el Atlántico.
-Estamos claros que se busca el cierre de nuestra salida libre al océano Atlántico. Y yo le agregaría una quinta estrategia de la embestida: la Corte Internacional de Justicia.
Al referirse a la política de las concesiones petroleras, Fernández mostró un mapa donde se observaban los diversos bloques que se ha otorgado Guyana desde 1993 a las principales transnacionales de los hidrocarburos: Mobil; Exxon, y en lo que sería nuestra fachada marítima; que sería el punto más controversial, tomando en cuenta que aquí entra el tema de la delimitación de la plataforma marina de cada uno de los Estados guayaneses e islas del Caribe, y en donde se han venido poniendo de acuerdo, en forma solapada, sobre todo, Barbados y Guyana, para cerrarle ese paso de Venezuela hacia el Atlántico.
-Actúan de mala fe, precisamente, para poder avanzar en toda su estrategia de amplitud de su espacio marítimo. Fíjense ustedes, luego se establece el Tratado de Cooperación en la Zona Económica Exclusiva asumida nada más por Guyana y Barbados en diciembre de 2003.
Seguidamente, pasó a referirse a los incidentes que se han tenido en la fachada Atlántica, con la intercepción de algunos barcos de esas transnacionales petroleras, reconociendo la labor de patrullado de la Armada venezolana.
-¿Qué pasa con Venezuela? Que se trata del país con las mayores reservas de petróleo; más allá de que el crudo sea sucio, extrapesado; todo el cuento; además, somos un país tradicionalmente petrolero. Sin embargo, en los últimos 20 años encontramos que se ha modificado la política exterior. Que esa política exterior ha venido acompañada de un viraje en sus alianzas y en las estrategias políticas e ideológicas.
Según Fernández, por esta vía hemos desarrollado vínculos con Estados que no son nuestros aliados tradicionales; pero que, además, hemos incurrido en la desprofesionalización de las instituciones, y la incorporación de personal inexperto, en este caso, en materia de diplomacia.
-Luego tenemos la disminución paulatina de la producción petrolera; habiendo bajado hasta el año pasado al sexto lugar entre los países petroleros. Pero, además, se produjo un cambio; donde Pdvsa, una de las principales empresas del mundo, se convierte en una fuente de financiamiento del gasto social; aparte de que se trata de un país endeudado o que, al menos, tiene asuntos pendientes: nueve millones de dólares de demandas por expropiaciones de las transnacionales del petróleo, y esto sin contar la situación interna.
Fernández a esta altura reconoció que no todo es malo. Trajo a colación los trabajos de ubicación y desarrollo de los yacimientos extrafronterizos de hidrocarburos que se están llevando a cabo en campos que se extienden entre Trinidad y Venezuela a través de la línea de delimitación, lo cual justifica la presencia venezolana en el desarrollo de la actividad económica, exploración y explotación petrolera en la zona; aparte del patrullaje que realiza la Armada; que garantiza el ejercicio de soberanía en la zona.
-A ello hay que sumarle que se mantiene la tesis de oponerse a la obligatoriedad de llevar el asunto a la Corte Internacional de Justicia (CIJ); siendo una instancia que no reconocemos. Al menos existe continuidad en este punto.
En síntesis, Fernández reconoció que Guyana ha venido cambiando toda su legislación en función de convertirse en un país petrolero; que ha hecho alianzas con Estados que han desarrollado la industria de los hidrocarburos; que viene utilizando el petróleo como arma de la diplomacia; siendo el país en el 2018 que más descubrimientos hizo; gozando al mismo tiempo de todo el apoyo internacional.
-Nosotros hemos quedado por diversas razones en una posición desventajosa frente al tema de la reclamación del Esequibo.
Gerson Ravenales
Por su parte al embajador Gerson Ravenales le correspondió enfocarse en el tema de la Corte Internacional de Justicia y su incidencia en Venezuela. Venezuela, dijo, es la débil desde un punto de vista político, diplomático y judicial, desde que los ingleses complotaron contra el país, y así comenzó a ser desmembrada; sobre todo por la política “acomodaticia” de los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro tratando de ganarse la buena voluntad de Cuba.
-Pues Cuba, a pesar de que siempre ha usufructuado de nuestro petróleo ha estado del lado de Guyana; en especial, porque el gobierno cubano ha vivido de otros Estados, ha vivido de España en La Colonia; ha vivido de los norteamericanos, ha vivido de los soviéticos, ha vivido de nosotros, y ahora, al parecer se prepara a vivir del usufructo del petróleo guyanés.
Se remontó a los tiempos del canciller Marcos Falcón Briceño cuando en 1962 declaró nulo e írrito en la ONU el Laudo Arbitral; lo que, a su juicio, no fue una declaración oportuna en aquel momento; tomando en cuenta que Guyana era un país que estaba a las puertas de su independencia; y que esa amenaza de que iba a ser despojado del 70% de su territorio pesaba sobre cualquier instancia internacional para que ratificara el carácter nulo e írrito del laudo.
Hizo ver que las grandes transnacionales del petróleo, a las que Guyana les ha venido otorgando concesiones, tienen representación hoy en día en instancias como la Corte Internacional de Justicia
-Esa negligencia del gobierno anterior y de éste es la consecuencia que nos ha llevado a que estemos hoy en la CIJ. Eso no ha debido suceder en ningún momento. Porque el señor Banki Moon, secretario general de las Naciones Unidas, dijo que si para finales del año 2017 no existía una solución a la controversia, y que el nuevo secretario general, señor Guterres constatara de que ya no había una solución posible, se llevaría el caso del Esequibo a la CIJ.
Ravenales consideró ese juicio de Moon como un abuso de autoridad de su parte; como acusó de mandadero a Guterres; toda vez que ambos tenían perfecto conocimiento de que nuestro país no pertenece a la CIJ desde que se creó en el año 1941; aun cuando manifestó que a nuestro país en esta coyuntura no tendrá más camino que acudir a esta instancia.
-Aquí hay un problema de soberanía; de soberanía en todos sus espacios; pues queda en entredicha en el caso de que haya un fallo en esa corte en contra de Venezuela. Se trata de un tema de integridad territorial; porque se nos desmembra toda esa zona; empezando por ahí, y luego están los recursos, las riquezas minerales y los recursos naturales.
De acuerdo a lo que ha trascendido, según Ravenales, la CIJ hizo una convocatoria de las partes para el próximo mes de marzo, a la cual tendrá que asistir Venezuela; no reconociendo aún la instancia, e hizo ver que Venezuela no presentó allí una contrademanda; porque sí lo hacía entonces pasaba a reconocer a la CIJ; sólo que eso le hubiera impedido a Guyana continuar con la política de las concesiones petroleras.
Manifestó que ni EEUU ni Venezuela reconocen a esa CIJ desde que se creó en la década de 1940, y que, por lo tanto, ambos Estados no están obligados a acudir a dicha instancia, si es que se trata de dirimir una controversia sobre una cuestión limítrofe entre dos Estados; pero que, además, el señor Gutierres interpretó mal el Acuerdo de Ginebra, en cuyo preámbulo se establece que cualquier arreglo, al respecto, tiene que ser práctico y satisfactorio para ambas partes, y, a su modo de ver, ninguna instancia internacional está en capacidad de hacerlo.
-Entonces, las medidas que privilegia el Acuerdo de Ginebra es la negociación, y aquí hay en detalle que llama la atención. Nunca nos hemos sentado en la mesa Venezuela-Guyana: siempre hemos apelado a otros mecanismos, y entre esos está el de los buenos oficios.
Ravenales indicó que hay que esperar el fallo de la CIJ para tomar la decisión en ese sentido, y que, si bien Venezuela no estaría obligada a acatar o no acatar cualquier decisión que emane de allí; no obstante, hay la ventaja de que la CIJ revise todo lo que ha sido el proceso de despojo de nuestro Esequibo, y que para eso es muy importante la actuación de nuestros diplomáticos.
Concluyó sugiriendo que Venezuela debe continuar ratificando su consideración de nulo e írrito del Laudo de París de 1899; responsabilizar al gobierno de la actuación tardía en la defensa de sus posiciones, sobre todo, cuando el secretario general de la ONU llevó a cabo su declaración de remisión del caso a la CIJ, y dejara que la sangre llegara al río.
Fuente:
https://www.noticierodigital.com/2020/02/foro-el-esequibo-es-recuperable/
Fotografías: Ramón Alberto Rivero, en:https://www.facebook.com/groups/431909266843132/permalink/3120026231364742/?comment_id=3120749807959051
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martes, 31 de diciembre de 2019
PEQUEÑAS VARIACIONES
RESPUESTAS A ENRIQUE
MELÉNDEZ
¿La Fracción 16 de Julio se
va a abstener o va a votar en contra, a propósito de la reelección de Juan
Guaidó como presidente de la AN?
Hemos generado confianza en
la ciudadanía por el sentido de responsabilidad que caracteriza cada postura
asumida por la Fracción 16 de Julio, prosiguiendo con la evaluación de las
específicas circunstancias del venidero 5 de enero. Cercano y distante a la
vez, haremos pública nuestra definitiva decisión el día anterior, en horas de
la tarde, después de reunida la bancada, pues, por muchas que sean las ventajas
de los medios digitales, la deliberación de sus integrantes es presencial
considerada siempre la valiosa opinión de los diputados forzados al duro exilio,
como Juan Pablo García y Richard Blanco.
Además, abonando a esa
confianza, hemos difundido el necesario
presupuesto político para sufragar en la cámara: firmes adversarios de la
cohabitación, importa y mucho darle claridad y transparencia a la conducción
opositora que le corresponde a un parlamento que ante todo debe ser tal, algo
muy diferente a las jugarretas varias veces reñidas con la ética y orientadas a
la celebración de unos pretendidos comicios sin el cese de la usurpación. La Asamblea Nacional ha perdido credibilidad también
por un habitual Orden del Día que tiende a generalizar y a banalizar nuestros
problemas, sin la debida, libérrima,
concreta y consistente discusión que ameritan. Por consiguiente, recuperar la
confianza, la credibilidad, el respeto y, en definitiva, la creencia en el
parlamento, depende y dependerá de sus actuaciones encabezadas por una
presidencia sobria, convincente y realmente comprometida con la ruta del coraje
que, sin distracción alguna, apunte al cese de la usurpación. Resulta indispensable rectificar,
reconociendo con franqueza que, en todo 2019, la corporación legislativa no
cumplió con lo que es un mandato histórico, por lo demás, intransferible.
John Magdaleno le recomienda
Guaidó que ya cese de lo que se llamado “mantra”; que sería los tres principios
de cese de la usurpación, gobierno provisional y elecciones libres. ¿Qué piensa
usted?
De hecho, es lo que ha
ocurrido a lo largo de todo 2019 con las consabidas e indeseables consecuencias
políticas y sociales del caso, como el de la desarticulación de la dirección
opositora tras el inútil diálogo de Oslo y sus derivados, faltando – sentimos –
por conocerse muchas de las facetas que van filtrándose muy lentamente, o el
del agravamiento inaudito de los problemas que operan como un morboso mecanismo
de extorsión del régimen. Aceptemos que,
después de la Constitución, el Estatuto de la Transición es el más importante
instrumento jurídico del país en las últimas décadas que no puede violentarse
impunemente, por cierto, una novedad en la literatura conocida sobre las
transiciones a la democracia. Y, aunque – por lo general – los “transitólogos”
suelen contradecirse respecto a las opiniones emitidas en el escenario público
y en el privado, deben convenir en un fenómeno particular: el de la
contribución que determinados sectores de
la oposición hacen al sostenimiento
del propio régimen, voluntariamente o no, aunque están llamados – al
menos, nominalmente – a reemplazarlo. Una consideración – digamos – académica
del asunto, arroja esta evidencia que una consideración meramente mediática
oculta, en medio de una guerra no convencional como la que padecemos.
¿Usted cree que siguen
siendo legítimos los diputados del oficialismo que, luego de haberse ido a la
Constituyente, ahora han regresado a sus respectivas curules en la AN?
Calentar el asiento en el hemiciclo, no les concede legitimidad
alguna. La cámara ha faltado a la debida calificación de quienes no sólo
aceptaron y ejercieron altas y medianas posiciones en el gobierno de la usurpación,
sino que abandonaron por más de dos años sus cargos y funciones parlamentarias
a dedicación exclusiva, como indica expresa e inequívocamente la Constitución.
Luego, no son diputados porque – faltando poco - dejaron a sus mismos electores a la deriva,
sin representación alguna. No obstante, observemos algunas circunstancias
también inéditas: los ex – diputados oficialistas fueron invitados y celebrados
al reincorporarse indebidamente a las curules, teniendo aún por misión la de
implosionar el parlamento, pero – además – los hay ministros fracasados y
dirigentes que no hallan cupo en el partido de gobierno ni en la tal
constituyente de la que simultáneamente forman parte, por lo que se resignan al
triste e indecoroso papel que le han impuesto.
¿Si no es por votos, como ustedes
advierten, cómo lograr, al menos, el cese de la usurpación?
En un encuentro ciudadano al
que asistimos en la parroquia Miguel Peña de Valencia, convertido en un foro
parlamentario centrado en los problemas esenciales del país, por cierto, con
una elevada calidad del debate, reivindicamos las iniciativas y los esfuerzos
realizados por la Fracción 16 de Julio en torno a la vía principal de la pronta
aplicación del TIAR, la insistencia en el 187, numeral 11 constitucional o la
conformación de un Consejo de Gobierno, sino también de la aparentemente vía
secundaria, como – por ejemplo – la defensa de la autonomía universitaria y la
libertad de cátedra. Conocida la infeliz sentencia 0324 del 27/08/19 del
ilegítimo TSJ, ha llegado la hora de realizar masiva y simultáneamente los
comicios internos de las universidades el 23 de enero o el 4 de febrero para
purgarlo de fantasmas, como una decisiva contribución al cese de la usurpación
en medio de un de lo que puede convertirse en un irresistible y cívico oleaje democratizador. Por ello, el parlamento debe
ser parlamento para adoptar las decisiones, incluso, legales que los faciliten,
yendo al corazón mismo de las realidades sociales que siguen un curso
insobornable, en lugar de recrearse como una élite sobrevenida que apuesta por
una falsa normalización de la vida social y política que lleva el sello
inconfundible de Oslo.
Según Rafael Poleo a María
Corina Machado le rompieron el celofán. ¿Qué responde usted?
Con el debido respeto de las
personas que profesionalmente la hacen, él suele intentar la crónica de
farándula con los pocos caracteres que le permiten las redes sociales. Agotada la imaginación, desea despuntar en
una campaña, nada inocente, cebada
contra María Corina persiguiendo un rédito político que el psicoanalista jamás
descubrirá en el esplendor de sus elucubraciones. Pésimo sentido del humor que no se atreve a
aquella tan célebre Delpinada del siglo XIX, al excedernos en un comentario –
por lo demás – inmerecido de cara a los gravísimos problemas del país. Quizá
sea la particular campaña una respuesta tardía y sublimada frente a la mujer
que, muy antes, alertó sobre la catástrofe humanitaria en camino y denunció a
la dictadura que padecemos, mientras otros corrían a Miraflores para desactivar
las protestas con el diálogo de 2014.
(*) Respuesta al cuestionario enviado por Enrique Meléndez, viernes 27/12/2019. Véase versión publicada en:
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miércoles, 11 de diciembre de 2019
miércoles, 10 de abril de 2019
DE VARIOS FILOS
Retamos a que demuestren que María Corina Machado sabotea a Guaidó
Especial Enrique Meléndez / 9 abr 2019.- El diputado y miembro de la Dirección Nacional de Vente Venezuela, Luis Barragán, rechaza la criticas que han surgido en las redes sociales en las que se acusa al partido y a su líder, María Corina Machado, de saboteare la estrategia a Juan Guaidó.
A continuación nuestras entrevista:
¿Cuál es su balance de la jornada del pasado sábado 6 de abril?
-Los venezolanos honramos el compromiso que hemos contraído con la causa de la libertad y de la democracia en todas las oportunidades posibles. Obramos de buena fe en un común esfuerzo por quebrar a la dictadura y alcanzar la transición democrática.
- Y hemos depositado nuestra confianza en el diputado Juan Guaidó, presidente encargado de la República. La sola movilización, masiva y espontánea, independientemente de las actividades ideadas por uno o diferentes partidos es una señal concreta de la determinación de un pueblo que, en su ascenso ciudadano, espera por iniciativas cada vez más específicas y concretas que, sin dudas, respaldará.
¿Cómo están las relaciones de Vente Venezuela ccon Juan Guaidó?
- Vente Venezuela participa en todas las movilizaciones de calle, sabiendo que el protagonismo es el de la institucionalidad parlamentaria en claro respaldo al presidente encargado.
- Lo deseable es que no confundamos el rol institucional, que hemos conquistado, con las tareas que cada partido adelanta para respaldarlo. No es posible confundir el llamado Frente Amplio con la propia Asamblea Nacional siendo ésta una herramienta fundamentalmente ciudadana, expresión de lo que queda del Estado hoy. Sostenemos una relación de respeto y consideración con el presidente Guaidó y valga recordar que fue el único votado por la Fracción Parlamentaria 16 de Julio, al elegirse la junta directiva de la cámara.
Hay cierto sector de la opinión pública que considera que María Corina Machado desentona con esos emplazamientos que le hace a Juan Guaidó, sobre todo, a partir del reclamo de la no aprobación del 187-11 de la Constitución. ¿Sabotea la estrategia de Guaidó?
-Incentivado por la dictadura existe un sector minoritario que ha adelantado una campaña pretendiendo hacer ver que María Corina desea destruir el liderazgo del presidente encargado Guaidó, prestándole un flaco servicio a éste y al país.
- La Fracción 16 de Julio ha coincidido con ella en la necesidad de tramitar y autorizar una misión de paz de acuerdo con el artículo 187, numeral 11 constitucional, planteándolo en forma leal y transparente respecto al país. Consignamos esa propuesta ante la Presidencia / Secretaría de la Asamblea Nacional a principios del febrero del presente año, apegados al Reglamento Interior y de Debates, y hemos la solicitud de manera reiterada cada semana pero desde entonces, increíblemente, ni siquiera se ha discutido en la cámara.
- Más allá de la citada campaña hay una natural polémica. Unos a favor y, otros, en contra. El problema reside en que el escenario natural para discutir la materia y decidirla no es otro que la Asamblea Nacional. Entonces, ¿por qué no dar el debate para aceptar o rechazar la propuesta?
- ¿Qué clase de lección democrática nos dan quienes, a falta de argumentos y de un debate reglado, prefieren disparar por las redes sociales, orquestando una campaña de estigmatización? ¿Quién asegura que podemos solos afrontando los retos que faltan tras agredirnos y matarnos día por día?
-Que sepamos, nadie ha desmentido cada uno de los alegatos esgrimidos por la Fracción 16 de Julio en su proyecto de Acuerdo. Y otros que surgen del debate político que ha de contar con la debida fundamentación jurídica. No hay ni habrá intención alguna de sabotaje al presidente Guaidó. Retamos a que lo demuestren, además, en un debate necesario que el país espera y, con mayor razón, una decisión histórica. ¿O es que debemos esperar sentados a ver quién nos ofrece ayuda y, si lo hace, debe hacerlo poniéndole un timbre fiscal de Bs. 0,75, complicando el aporte ad infinitum? ¿Puede diligenciarse y gestionarse esa específica y concreta ayuda sin autorización previa? ¿Por qué no buscan las actas de 1999 para que, al menos, constaten que no se requiere solicitud alguna del Ejecutivo Nacional de acuerdo a la voluntad del constituyente?
María Corina Machado dijo en entrevista para el semanario La Razón que estamos a punto de perder el Esequibo. ¿En qué se fundamenta la líder de su partido para hacer tal advertencia?
- Este es un régimen al que, año tras año, hemos denunciado por su subordinación a los intereses de la Cuba, que nunca ha dejado de respaldar a Guyana.
-María Corina ha sido una extraordinaria defensora de la causa esequibana; conociendo muy bien el curso que lamentablemente ha tomado un caso que tan injustamente ahora se encuentra en la Corte Internacional de La Haya.
- Ésta sola y única circunstancia apunta al fracaso definitivo de Maduro Moros o, mejor, al deliberado fracaso en el que ha incurrido. Hay errores garrafales, tan inexplicables como sorprendentes, los cuales también ha denunciado Vente Venezuela y la Fracción 16 de Julio. Avisamos con suficientemente tiempo lo que podía ocurrir y ocurrió con la remisión del caso a La Haya y el papel del mediador Nylander; pero Miraflores siguió de fiesta y hasta cambió de embajador en las Naciones Unidas, por la pugna de sus camarillas, importándole un bledo cada diligencia que merecía el problema del Esequibo.
¿Cuál es su análisis de la presencia de tropas rusas en Venezuela?
- Regímenes como el de Maduro Moros lucen tentadores para la incursión también temeraria de intereses geopolíticos y geoestratégicos extraños, obscuros y lesivos al país.
- Una dictadura en proceso de descomposición puede atraer y atrae a aquellos países que necesitan mantener o alcanzar un determinado prestigio, atreviéndose con piezas en el tablero internacional que pueden servir a la postre para el chantaje. No otra cosa ocurrió con la crisis de 1962, utilizada por la Unión Soviética que retiró los cohetes de Cuba en una jugada peligrosa y propia de la Guerra Fría.
- Dándole una fundamental continuidad a esa política exterior, Rusia envía personal y aeronaves militares con la pretensión de contar con una base en territorio venezolano, convirtiéndonos en objeto de una vulgar maniobra de penetración que, no obstante, puede ascender como una iniciativa de insospechable aliento estratégico. Difícil obviar otras dos circunstancias: la opacidad de las grandes negociaciones de material bélico que ha hecho esta dictadura socialista; y, la otra, que se trata de una misión no autorizada por la Asamblea Nacional, como expresa e inequívocamente lo ordena la Constitución de 1999.
09/04/2019:
http://www.noticierodigital.com/2019/04/luis-barragan-vente-retamos-demuestren-maria-corina-machado-sabotea-guaido/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?f=1&t=124493
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?f=1&t=124493&sid=9c4d606e09a02af3256fc4b34cfcb970
https://www.costadelsolfm.net/2019/04/10/luis-barragan-demuestren-que-maria-corina-machado-sabotea-a-juan-guaido/
Especial Enrique Meléndez / 9 abr 2019.- El diputado y miembro de la Dirección Nacional de Vente Venezuela, Luis Barragán, rechaza la criticas que han surgido en las redes sociales en las que se acusa al partido y a su líder, María Corina Machado, de saboteare la estrategia a Juan Guaidó.
A continuación nuestras entrevista:
¿Cuál es su balance de la jornada del pasado sábado 6 de abril?
-Los venezolanos honramos el compromiso que hemos contraído con la causa de la libertad y de la democracia en todas las oportunidades posibles. Obramos de buena fe en un común esfuerzo por quebrar a la dictadura y alcanzar la transición democrática.
- Y hemos depositado nuestra confianza en el diputado Juan Guaidó, presidente encargado de la República. La sola movilización, masiva y espontánea, independientemente de las actividades ideadas por uno o diferentes partidos es una señal concreta de la determinación de un pueblo que, en su ascenso ciudadano, espera por iniciativas cada vez más específicas y concretas que, sin dudas, respaldará.
¿Cómo están las relaciones de Vente Venezuela ccon Juan Guaidó?
- Vente Venezuela participa en todas las movilizaciones de calle, sabiendo que el protagonismo es el de la institucionalidad parlamentaria en claro respaldo al presidente encargado.
- Lo deseable es que no confundamos el rol institucional, que hemos conquistado, con las tareas que cada partido adelanta para respaldarlo. No es posible confundir el llamado Frente Amplio con la propia Asamblea Nacional siendo ésta una herramienta fundamentalmente ciudadana, expresión de lo que queda del Estado hoy. Sostenemos una relación de respeto y consideración con el presidente Guaidó y valga recordar que fue el único votado por la Fracción Parlamentaria 16 de Julio, al elegirse la junta directiva de la cámara.
Hay cierto sector de la opinión pública que considera que María Corina Machado desentona con esos emplazamientos que le hace a Juan Guaidó, sobre todo, a partir del reclamo de la no aprobación del 187-11 de la Constitución. ¿Sabotea la estrategia de Guaidó?
-Incentivado por la dictadura existe un sector minoritario que ha adelantado una campaña pretendiendo hacer ver que María Corina desea destruir el liderazgo del presidente encargado Guaidó, prestándole un flaco servicio a éste y al país.
- La Fracción 16 de Julio ha coincidido con ella en la necesidad de tramitar y autorizar una misión de paz de acuerdo con el artículo 187, numeral 11 constitucional, planteándolo en forma leal y transparente respecto al país. Consignamos esa propuesta ante la Presidencia / Secretaría de la Asamblea Nacional a principios del febrero del presente año, apegados al Reglamento Interior y de Debates, y hemos la solicitud de manera reiterada cada semana pero desde entonces, increíblemente, ni siquiera se ha discutido en la cámara.
- Más allá de la citada campaña hay una natural polémica. Unos a favor y, otros, en contra. El problema reside en que el escenario natural para discutir la materia y decidirla no es otro que la Asamblea Nacional. Entonces, ¿por qué no dar el debate para aceptar o rechazar la propuesta?
- ¿Qué clase de lección democrática nos dan quienes, a falta de argumentos y de un debate reglado, prefieren disparar por las redes sociales, orquestando una campaña de estigmatización? ¿Quién asegura que podemos solos afrontando los retos que faltan tras agredirnos y matarnos día por día?
-Que sepamos, nadie ha desmentido cada uno de los alegatos esgrimidos por la Fracción 16 de Julio en su proyecto de Acuerdo. Y otros que surgen del debate político que ha de contar con la debida fundamentación jurídica. No hay ni habrá intención alguna de sabotaje al presidente Guaidó. Retamos a que lo demuestren, además, en un debate necesario que el país espera y, con mayor razón, una decisión histórica. ¿O es que debemos esperar sentados a ver quién nos ofrece ayuda y, si lo hace, debe hacerlo poniéndole un timbre fiscal de Bs. 0,75, complicando el aporte ad infinitum? ¿Puede diligenciarse y gestionarse esa específica y concreta ayuda sin autorización previa? ¿Por qué no buscan las actas de 1999 para que, al menos, constaten que no se requiere solicitud alguna del Ejecutivo Nacional de acuerdo a la voluntad del constituyente?
María Corina Machado dijo en entrevista para el semanario La Razón que estamos a punto de perder el Esequibo. ¿En qué se fundamenta la líder de su partido para hacer tal advertencia?
- Este es un régimen al que, año tras año, hemos denunciado por su subordinación a los intereses de la Cuba, que nunca ha dejado de respaldar a Guyana.
-María Corina ha sido una extraordinaria defensora de la causa esequibana; conociendo muy bien el curso que lamentablemente ha tomado un caso que tan injustamente ahora se encuentra en la Corte Internacional de La Haya.
- Ésta sola y única circunstancia apunta al fracaso definitivo de Maduro Moros o, mejor, al deliberado fracaso en el que ha incurrido. Hay errores garrafales, tan inexplicables como sorprendentes, los cuales también ha denunciado Vente Venezuela y la Fracción 16 de Julio. Avisamos con suficientemente tiempo lo que podía ocurrir y ocurrió con la remisión del caso a La Haya y el papel del mediador Nylander; pero Miraflores siguió de fiesta y hasta cambió de embajador en las Naciones Unidas, por la pugna de sus camarillas, importándole un bledo cada diligencia que merecía el problema del Esequibo.
¿Cuál es su análisis de la presencia de tropas rusas en Venezuela?
- Regímenes como el de Maduro Moros lucen tentadores para la incursión también temeraria de intereses geopolíticos y geoestratégicos extraños, obscuros y lesivos al país.
- Una dictadura en proceso de descomposición puede atraer y atrae a aquellos países que necesitan mantener o alcanzar un determinado prestigio, atreviéndose con piezas en el tablero internacional que pueden servir a la postre para el chantaje. No otra cosa ocurrió con la crisis de 1962, utilizada por la Unión Soviética que retiró los cohetes de Cuba en una jugada peligrosa y propia de la Guerra Fría.
- Dándole una fundamental continuidad a esa política exterior, Rusia envía personal y aeronaves militares con la pretensión de contar con una base en territorio venezolano, convirtiéndonos en objeto de una vulgar maniobra de penetración que, no obstante, puede ascender como una iniciativa de insospechable aliento estratégico. Difícil obviar otras dos circunstancias: la opacidad de las grandes negociaciones de material bélico que ha hecho esta dictadura socialista; y, la otra, que se trata de una misión no autorizada por la Asamblea Nacional, como expresa e inequívocamente lo ordena la Constitución de 1999.
09/04/2019:
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