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domingo, 18 de septiembre de 2016

PEDAGOGÍA DEL DRAMA

EL NACIONAL, Caracas, 18 de septiembre de 2016
De líderes y transiciones
Elsa Cardozo

Pese a las presiones enormes de estos días, o precisamente por ellas, es oportuno leer y pensar sobre las experiencias de otros países que han logrado transitar del autoritarismo a la democracia.
Es eso lo que nos ofrece el libro Transiciones democráticas. Enseñanzas de líderes políticos, editado por Sergio Bitar y Abraham Lowenthal, cuya traducción al español (Galaxia Gutemberg, 2016) es presentada en estos días en la Universidad Católica Andrés Bello. El volumen analiza nueve transiciones tan diferentes como las que en el último cuarto del siglo XX fueron logradas en Brasil, Chile, Ghana, Indonesia, México, Filipinas, Polonia, Suráfrica y España. Lo hace a partir de contextualizaciones históricas iniciales, complementadas con cronologías y seguidas por las entrevistas a trece líderes que revelan el modo como asumieron los retos, siempre diversos y complicados, de la democratización.
Bitar y Lowenthal no dejan de advertir que, sin negar la enorme importancia de la movilización social en toda la variedad de las modalidades que alientan el cambio de régimen, el liderazgo es crucial en los procesos de transición, incluso para lograr los siempre necesarios apoyos internacionales. En efecto, son difíciles de imaginar las nueve transiciones atendidas sin el compromiso y las actuaciones de los dirigentes que en diferentes momentos las iniciaron o contribuyeron a su consolidación.
También es pertinente el recordatorio de que eran otras las circunstancias de lo que el conocido estudio de Samuel Huntington caracterizó como una tercera gran ola de la democratización, pues, ciertamente, los años finales de la Guerra Fría y los de las olas y resacas económicas fueron aprovechables para comenzar o consolidar iniciativas de transición. Pese a ello, en cada caso hay pistas de mucho interés para el presente y, en el presente hay más interdependencia económica y más recursos jurídicos y políticos disponibles para defender los derechos humanos y el Estado de Derecho que los debe garantizar.
Al referirse a la larga transición chilena (en realidad todas lo son), Patricio Aylwin y Ricardo Lagos coinciden en el reto inicial de lograr la concertación opositora alrededor de un programa y una estrategia para derrotar al régimen desde sus propias reglas; siempre a conciencia de que no todo podía hacerse de una vez y que la tarea fundamental de lograr la sumisión de las Fuerzas Armadas, los cuerpos policiales y sistemas de inteligencia a las autoridades civiles democráticamente elegidas requeriría de un cuidadoso, inmediato y sostenido esfuerzo. También en materia de justicia, reparación y reconciliación se fue haciendo lo posible, si bien cada vez más, al paso de los años.
Fernando Henrique Cardoso, que reconoce la influencia de los pactos españoles de La Moncloa y de la Concertación chilena, propició en Brasil la paciente pero firme voluntad de transición desde las reglas del también longevo régimen militar. Alentó, no sin resistencia de sectores opositores, el cambio desde las condiciones impuestas por los militares y entre las grietas que se les fueron abriendo, ampliando así la base de apoyo político y la movilización social a favor de la democratización.
En transiciones tan diferentes como las de Ghana, Indonesia, México y Suráfrica, las entrevistas a Jerry J. Rawlings, B. J. Habibie, Ernesto Zedillo y F. W. de Klerk revelan liderazgos que desde el poder comprendieron, o se vieron forzados a aceptar después de medir fuerzas, la necesidad de negociar acuerdos democratizadores y de facilitar su cumplimiento. En ese ejercicio, De Klerk anota entre los principios que orientaron una negociación tan compleja, como la del final del Apartheid en Suráfrica, que la negociación fue la única ruta para lograr una paz duradera y, para que así fuera, las partes debieron asumir que era necesario hacer transacciones y que la negociación debía ser genuina y desarrollarse con integridad.
No hay un modelo ni un manual para las transiciones, pero sí se puede aprender mucho de las experiencias de los líderes que contribuyeron a forjarlas, como subrayan Bitar y Lowenthal. Y para el caso venezolano son más que pertinentes sus enunciados acerca de las exigencias que el liderazgo  de la transición a la democracia debe atender en tres momentos. El primero es el de la preparación para la transición, que incluye ganar amplio apoyo, coherencia, legitimidad y otros recursos que le permitan a la oposición fortalecerse, desafiar al régimen y presentarse como opción plausible para competir por el poder, cultivar credibilidad y vínculos internacionales, y convertirse en interlocutores posibles para quienes dentro del régimen busquen una contraparte para facilitar posibles estrategias de salida. Todo lo cultivado en esa fase, acompañado por un programa esperanzador e inclusivo, es esencial para las siguientes: el final del régimen autoritario, la instrumentación de la transferencia del poder y la estabilización e institucionalización democrática.
Lectura inspiradora, en suma, para nuestros líderes y para todos los venezolanos, porque las transiciones exitosas que solemos recordar como resultado de un acontecimiento –el No chileno, la muerte de Francisco Franco o la liberación y elección de Nelson Mandela– han sido parte de una secuencia larga y complicada, que requiere de los mejores empeños para iniciarse y para sostenerse. El cambio es un proceso que no tiene día D, como dice F. H. Cardoso, porque toman su trabajo y su tiempo la democracia para asentarse y la economía para sofisticarse.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/elsa_cardozo/lideres-transiciones_0_922707824.html

lunes, 21 de enero de 2013

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Orlando Albornoz. "El ejercicio del poder". El Diario de Caracas, 10/06/1981.
- Alfredo Baldó Casanova. "Un Congreso que cumpla su misión". El Nacional, Caracas, 23/10/79.
- "Mesa redonda sobre el desgobierno municipal". Resumen, Caracas, nr. 166 del 09/01/77.
- Elsa Cardozo de Da Silva. "Confñictividad social y responsabilidades de Estado". Economía Hoy, Caracas, 14/01/97.
- Gonzalo Alvarez. "20 años de COPEI" Momento, Caracas, nr. 496 del 16/01/66.

Fotografía: El Nacional, Caracas, 17/10/1957.

Brevísima nota LB: ¿No sospechaba cuán cerca estaba el final? ¿Dónde estarán esas condecoraciones? ¿No quedaron los negativos o fotografías originales en los archivos de Miraflores?

domingo, 9 de septiembre de 2012

LYA

EL NACIONAL - Domingo 07 de Noviembre de 2010     Opinión/10
Lya Imber
ELSA CARDOZO

La joven que aún no dominaba el español al iniciar sus estudios de medicina en 1930, fue recibida por su profesor de anatomía con una pregunta formulada más o menos en estos términos: "¿Su mamá no tiene oficio que darle en su casa?". Así lo leemos en las primeras páginas de la biografía recién publicada por la escritora Ana Teresa Torres sobre la mujer que se convertiría en la primera venezolana que inició y culminó en el tiempo reglamentario los estudios de medicina en la UCV.
Por esa vida admirable, la de Lya Imber de Coronil (19141981), nos conduce la diestra pluma de Torres, en escritura documentada y fluida, a través de las páginas de un nuevo volumen de la Biblioteca Biográfica Venezolana.
El trayecto vital que allí descubrimos no sólo es digno de admiración por los obstáculos que superan la joven y su familia hasta anidar en Venezuela ­provenientes de Rusia y luego Rumania, en tiempos en los que la persecución y matanza de judíos anunciaba los totalitarismos que muy pronto llegarían a Europa y Eurasia­, lo es también por su contribución pionera, desde el estudio y el compromiso con la salud y protección integral de la infancia, a la ola de modernidad que removió a Venezuela desde la década de los años treinta del siglo pasado.
Línea a línea la vamos conociendo desde ella misma, su familia, la consistencia de su infatigable despliegue profesional y, no menos importante, desde el país que no se construyó con estridencias y heroicidades individualistas, sino a partir de las convicciones y el trabajo, discreto, arduo y sostenido, que articularon calificados equipos humanos con empeño institucionalizador.
Es ése el país que recibió a los extranjeros, apreció e integró sus talentos y con ellos cultivó los propios. Tal acogida y su historia familiar contribuyen a explicar que la emigrante de Rusia y Rumania, que se hizo venezolana como el que más, fuese especialmente sensible al tema de la tolerancia, al punto de sostener: "Hay que luchar tanto contra el odio como contra el cáncer".
Nos encontramos así con la sociedad que valora y fortalece la formación profesional de los médicos y su compromiso social. La comprensión y sensibilidad de la doctora Lya Imber se anticipa, como expone su biógrafa, a principios como los de la responsabilidad social ­"el antiguo concepto de caridad ha dado paso al deber social"­ y los derechos de los niños, convencida de que "las familias y las naciones se juzgan por la atención que prestan a los más débiles". Resuena su crítica al "cínico reto, lujoso y ostentoso" de grandes obras públicas de la dictadura mientras había miles de niños en el abandono. Sobre esa etapa sombría, advertía también la temible combinación de despreocupación oficial y falta de libertad para exponer libremente ideas y críticas.
El trasfondo vivo de esta biografía es un mundo y un país donde se suceden grandes y sufridos cambios. Lo significativo es que no hubo circunstancia ni evento que paralizara a esta protagonista femenina, posibilidad y oportunidad que no fuesen construidas y aprovechadas por ella para concebir y materializar sus proyectos. Al final de la lectura de estas nuevas páginas que entrega a sus lectores Ana Teresa Torres, queda el gran respeto y aprecio por Lya Imber y su obra, comprendidos en los desafíos de su tiempo. También queda la certeza de lo mucho que nos falta por hacer, las terribles regresiones por superar.

Fotografía y magnífica referencia a LIC y la cocina: http://www.globovision.com/news.php?nid=231733

jueves, 23 de agosto de 2012

TRIPLE RBF

EL NACIONAL, Caracas, 03 de Agosto de 2012
 RUFINO BLANCO FOMBONA | 6 DE NOVIEMBRE DE 1943
“Fui un malcriado, grosero y travieso”
Por Ida Gramko

Escribo y dedico a don Rufino Blanco Fombona, maestro de la literatura y de la vida, el reportaje de su infancia. La pluma de don Rufino es tan caudalosa como los ríos de Venezuela. Por ello este reportaje viene a ser a consecuencia de una alegría que experimenté en su casa, entre rebanadas de pastel y ráfagas de lluvia, bajo el cromo plomizo de un atardecer. Don Rufino omnipotente y señorial comenzaba:
–Hace un tiempo como para hacer visita…
Con esa sencilla frase inició el camino hacía a intimidad y desde su balcón volvió el rostro para mirar el cielo pesimista que fruncía el ceño entre las cejas de dos nubarrones blancos.
–Le advierto a usted que me he calado hasta los huesos, le dije.
–Para reponerse del remojón, ¿quiere usted un whisky? –ofreció, enganchando el principio de la entrevista.
–No, gracias. Deseo, en cambio, que me obsequie el relato de su infancia.
(Se acomodó en su asiento, reaccionado imperturbable). –Tengo poco que decir… Que fui como todos muchachos, que soy todavía como todos los muchachos… Pero antes saboreé el pastel…
–Es que –le interrumpí con la boca llena– creo que soy capaz de saborear, al mismo tiempo, los dos manjares. Quiero combinar, don Rufino, el alimento positivo de su pastel con los bombones de su espíritu que han de ser redondos y azucarados.
(Rió con una risa abierta y tumultuosa. En la risa de autor de Dos años y medio de inquietud se encierran pequeñas risas y risas grandes, alegres y tristes, dulces y amargas). –Le repito, hija mía, que mi infancia dista mucho de ser un manjar apetitoso.
–Permítame que lo dude.
–Si se empeña en conocerla, espere un instante.
Bajo el cielo lagrimoso, don Rufino se detuvo a meditar. En derredor de nosotros, las nubes y los recuerdos eran manchas grises. Los recuerdos de don Rufino islotes perdidos que iba desentrañando de fondo de un mar de años cuyas olas murmuran en fotografías de tinte borroso, en cuadernos polvorientos, en una flor marchita… En tanto que el maestro pensaba, observé el aspecto del salón donde vive su espíritu, donde se plastifican su sensibilidad e imaginación, el abandono de su alma ante lo externo y trivial: junto a un jarro con rosas hay un par de botas y una estatuilla; sobre el escritorio se desparraman corbatas, ceniceros, libros; en el diván, revistas y diarios. A cada paso surge el hombre múltiple. A cada paso están sus cosas descuidadas, manchadas, tiradas, volcadas, diseminadas…
De súbito y rotundamente, habló don Rufino:
–Somos inconscientes hasta los 18 años. De allí en adelante somos tristes y luego…
Como ante una cuestión de interés cálido, se hizo recatado, comedido. Y en seguida, con fugacidad, esguince y quiebro:
–Somos los que podemos ser. Nada más. Usted pide mi infancia, mi etapa inconsciente, porque no le interesa mi tristeza ni la de los demás.
–¿Eh? A eso vengo, por más que haya que tratar ciertas cosas con gran delicadeza.
–Claro está, como que toda juventud es egoísta y se surte de su propio dolor. Tampoco le interesa a usted lo que soy ahora.
–¿Cómo que no?
–No, porque lo que puedo ser lo está usted viendo: soy algo que vive en una habitación de ambiente confuso, con no se qué angustias y abandono, o desamparo. Pero no se trata de esto. ¡Vamos con mi infancia!
No pierde elasticidad su ímpetu, dejando asomar el motín de su espíritu, en agitación constante: “Fui malcriado, grosero y travieso”, apuntó con regocijo mientras su mano perfilaba los bordes de cada adjetivo, sutilizando los palmetazos que ha debido recibir del preceptor. Porque tan grosero, malcriado y travieso fue don Rufino que me contó a siguiente anécdota: “Tenía diez años y no me gustaba el francés. Mi profesor era un amable viejecito de apellido Calcaño y Parizu, que sólo se atrevía amonestarme con palabras temblorosas. Aquel día, sin embargo, me amenazó. Yo me estremecí de coraje, salí de clase, le esperé en la calle con una vara… Cuando el profesor salió para dirigirse a su casa, arremetí contra él, propinándole tres varillazos que si no le hicieron mayor daño le proporcionaron un rato bien amargo”.
En el corazón de don Rufino, que fue precoz en virilidad y fuerza impetuosa, no hubo, al parecer, crueldad refinada ni meditación de castigo. Todo en él fue nervio, contraste y pasión; todo se producía en él por mediación del arranque instintivo, de impulso ardoroso que tan hermosamente exaltó Unamuno en una de sus obras. Y ya que rozamos nombres célebres, recordemos al sensual Charles Baudelaire con quien don Rufino, eterno niño voluptuoso, compartió alegremente la aventura de romper los prismas multicolores del vendedor de cristales.
Don Rufino estudiaba con tesón, como un verdadero poseso. Y eso que lo habían expulsado de colegio Santa María por la agresión al profesor. Estudió entonces en el colegio San Agustín. Se sintió un pequeño dios, brillante en las letras, displicente con las matemáticas. Con los conocimientos que había adquirido era capaz de dominar un mundo sin límites ni horizonte. Le daba la impresión de que no sólo leía con los ojos sino con las manos, que se hundía en las páginas como en un mar para salir a la luz con ellas llenas de perlas.


EL NACIONAL - Lunes 30 de Julio de 2012     Escenas/2
Blanco-Fombona en 1912
PALABRAS SOBRE PALABRAS
LETRAS
FRANCISCO JAVIER PÉREZ

Siempre interesan los testimonios de escritores, especialmente, por lo que aportan de penetrante captación sobre los fenómenos sociales y políticos que se desarrollan ante su mirada clemente o furibunda. Al segundo de estos ámbitos pertenecen, justamente, las reflexiones políticas que disemina Rufino Blanco-Fombona en su memoria del año 1912. Ella reposa en un libro que el propio escritor gestó en la Editorial América, que fue e hizo suya en Madrid durante las décadas iniciales del siglo XX y que constituye uno de los portaviones de las letras y cultura americanas de ese tiempo y de todo tiempo (un bello estudio que firma Yolanda Segnini le hace honor y lo engasta como una gema intelectual de valor incuantificable: La Editorial-América de Rufi- no Blanco-Fombona, Ma- drid 1915-1933 (Libris, Asociación de Libreros de Viejo, 2000). Blanco-Fombona titulará con el provocador título de Camino de imper- fección (doble mueca en torno a los títulos de Santa Teresa y de Manuel Díaz Rodríguez; recto el primero e irónico ya el segundo, pues sería furioso ataque contra Julio Calcaño, nuestro caro "Don Perfecto"). Rufino lo subtitula, para restarle espacio a la duda, "Diario de mi vida, 1906-1914".
Agudo y ajeno a toda forma de premonición (ésa que gusta tanto al lector de hoy como a muchos historiadores de medio pelo), anota, en el apartado dedicado al 28 de diciembre de 1912, la cuenta agónica de su tiempo venezolano: "Para regenerar a nuestra república, para que pueda realizar con decoro su misión internacional, y para que pueda realizarse, en provecho de las clases menesterosas, un cambio radical en el orden económico y en el político, es menester que rueden en la tumba algunas cabezas.
Es necesario, no asesinar en la sombra, sino castigar a la luz del sol, con todo el aparato de la justicia y aun con la sanción de un plebiscito si fuere necesario, a los capataces del crimen; a los que han visto las lágrimas del país y se han reído, a los que han presenciado la ruina del infeliz labriego y lo han separado de sus campos y lo han esclavizado en los cuarteles, a los que prostituyeron al país con sus plumas y sus lenguas venales, a los que aplaudieron y secundaron las ferocidades, los desfalcos y las usurpaciones del monstruo, a los que miraron a la nación expirante y le clavaron un puñal en el corazón.
Por el instante quizás sería bastante castigo y suficiente ejemplo el que cayese el tirano. Pero debe caer. Si no, ¡qué horas tan tristes las del futuro de Venezuela! En Venezuela, hoy por hoy, es necesario considerar la carencia de patriotismo y la carencia de amor a la libertad como un crimen social.
Aunque el patriotismo en sí sea un sentimiento de egoísmo por extensión. Y por tanto, lo contrario del altruismo; y esté llamado a desaparecer".
La toxina patriotera resulta forma perversa del desamor, en el señalamiento del escritor, exiliado y entrometido. También, modos para cohibir la libertad. Contrasentidos magnificados como delitos contra la sociedad si no se los practica, cuando, más bien, lo son en estado natural (todo ello, mientras campea la tiranía). Roles del egoísmo (y de la egolatría, en consecuencia) ejercidos en contra de los que se dice amar con amor interminable.

domingo, 1 de julio de 2012

LOS REFLEJOS CIRCULARES

EL NACIONAL - Domingo 01 de Julio de 2012     Economía/7
Economía
Dios los cría...
PÍLDORAS DE UN MISMO FRASCO
ALBERTO QUIRÓS CORRADI

Cortesía de Gustavo Coronel recibo el Libelo Acusatorio presentado en el Congreso paraguayo para destituir a Fernando Lugo. El documento comienza citando el artículo 225 de la Constitución de Paraguay que permite acusar ante el Parlamento a funcionarios públicos, incluido al Presidente de la República y someterlo a un juicio político por el mal desempeño de sus funciones. De ser declarado culpable, será al solo efecto de la separación del cargo. En caso de una supuesta comisión de delitos se pasarán los antecedentes a la justicia ordinaria.
Los hechos que motivaron la acusación fueron los siguientes: 1. Celebración de un acto político en el Comando de Ingeniería de las Fuerzas Armadas. Con autorización del presidente Lugo se realizó una concentración política de jóvenes en un comando militar, financiado por instituciones del Estado. Se alzaron banderas con consignas políticas y se izó una de ellas en el lugar del pabellón patrio. Funcionarios del Gobierno participaron en el acto pronunciando discursos instigando a la lucha de clases.
2. Caso Ñacunday. El Gobierno es el único responsable como instigador de invasiones en las tierras de Ñacunday. Hubo falta de respuesta de las fuerzas policiales y el presidente Lugo utilizó las fuerzas militares para generar pánico en los colonos.
Además, ha sometido a las Fuerzas Armadas a los denominados "Carteros" (¿milicias?) quienes han cometido abusos y actuado contra la propiedad privada.
3. Creciente inseguridad.
El presidente Lugo ha sido incapaz de disminuir la creciente inseguridad del ciudadano. Los distintos operativos celebrados con gran cobertura periodística y alto costo han sido un total fracaso. Lugo es el responsable de la inseguridad y es también responsable por haber mantenido mucho tiempo como ministro del Interior a una persona absolutamente inepta e incapaz para ocupar ese cargo.
El presidente Lugo ha propuesto y facilitado, a través de algunos miembros de su gabinete y de sus cómplices, un conflicto social de dimensiones impredecibles.
Las irresponsabilidades de Lugo han costado muchas vidas, víctimas de la inseguridad que él mismo se ha encargado de generar.
4. El protocolo de Ushuaia II. Un documento que, de acuerdo con el Parlamento, constituye un atentado a la soberanía de la República suscrito por Lugo. Su principal característica es la identificación del Estado con la figura de los presidentes para, en el nombre de la "defensa de la democracia", defenderse unos a otros.
5. Caso matanza Curuguaty.
Muerte de 17 paraguayos en una confrontación por invasión de tierras. Desde que comenzó su gobierno el presidente Lugo ha promovido el odio entre los paraguayos, la lucha violenta entre pobres y ricos y la violación del derecho de propiedad.
El Parlamento paraguayo opina que el objetivo de Fernando Lugo era crear una crisis social y una conmoción interna para justificar un asalto al poder e instalar un régimen violatorio del sistema republicano.
Conclusión. El presidente Lugo ha ejercido el cargo de manera impropia e irresponsable y la causal de mal desempeño se deriva de su actitud de desprecio ante el derecho y las instituciones republicanas.
Es casi increíble como el Libelo Acusatorio contra Lugo refleja caso por caso las violaciones al Estado de Derecho en las cuales ha incurrido también nuestro presidente: ataque a la propiedad privada. Inseguridad. Politización de la Fuerza Armada y prédica de odio entre los ciudadanos. Casi que provoca decirle al presidente paraguayo: "Por favor, Lugo, quítate la L".

CIUDAD CARACAS, 1ro. de Julio de 2012
Golpistas paraguayos aislados por Unasur y Mercosur

Los acuerdos adoptados por el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) impactaron fuertemente en la sociedad paraguaya a pesar de que las reacciones oficiales son de tratar de minimizarlos.
Si bien las dos organizaciones evitaron aprobar duras sanciones de tipo económico para evitar dañar a la población, no escapa al análisis el aislamiento político diplomático que significan y su peso precisamente en los vínculos incluso comerciales con otros Estados, destacó Prensa Latina.
Sorprendentemente, el cuestionado presidente Federico Franco declaró su satisfacción por la separación de Mercosur, alegando que ahora el país estaba libre del tutelaje de sus dos grandes vecinos: Argentina y Brasil.
Quien escuche esas frases en boca de Franco comprenderá que trata de amortiguar políticamente el golpe recibido y de evitar el temor en los intereses económicos que lo respaldan, pero conocen muy bien el significado de las relaciones paraguayas con los dos países mencionados.
En el caso de Argentina, los pagos recibidos por Paraguay por la administración conjunta con Buenos Aires de la hidroeléctrica Yaciretá son significativos, al igual que el suministro de casi el ciento por ciento de gas licuado y de una gama de artículos de alta demanda entre los paraguayos.
La presencia en territorio argentino de centenares de miles de paraguayos llegados en busca de empleo, es otro asunto con un peso específico en las relaciones bilaterales, al igual que es indispensable para Paraguay el tránsito de sus exportaciones por Argentina.
Al hablar de Brasil, socio de la otra gran hidroeléctrica de Itaipú, también resulta muy grande el intercambio comercial y la influencia política y social que ejerce ese país, con su importante cantidad de inversiones en Paraguay.
Ayer el gobierno de Bolivia decidió retirar al jefe de su misión diplomática en Paraguay, uniéndose a numerosas naciones latinoamericanas y caribeñas.
Entretanto, el gobierno paraguayo modificó por razones de seguridad su plan de recibimiento al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien llega hoy domingo al país suramericano. Insulza viaja acompañado de una delegada de Estados Unidos, y será recibido por partidarios del actual presidente Franco, en el aeropuerto internacional de Asunción. Las primeras reuniones serán con el canciller José Félix Estigarribia y Franco.
Correa quería medidas más radicales contra el golpe
El presidente Rafael Correa expresó ayer la insatisfacción de Ecuador por la resolución de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) sobre Paraguay.
Ecuador pensó abstenerse en un primer momento, pero para no debilitar la Unasur luego firmó, “para no romper la unidad. Pero expresamos nuestra insatisfacción, expresamos nuestra protesta”, dijo.
“Por supuesto que Unasur podía tomar medidas mucho más drásticas como las que tomó el 30 de septiembre de 2010” frente a la intentona golpista en Ecuador. Recordó que en esa fecha, el bloque emitió una condena a los sucesos de Quito y anunció el cierre de fronteras, la interrupción del comercio, y la suspensión del transporte aéreo

EL NACIONAL - Domingo 01 de Julio de 2012     Opinión/9
Paraguay y su vecindario
ELSA CARDOZO

En torno a la remoción de Fernando Lugo ­constitucionalmente sustentada, políticamente inevitable y procedimentalmente viciada­ conviene sopesar las reacciones regionales ante un país para el que ha sido históricamente tan costoso preservar su autodeterminación como difícil construir la democracia.
Sobre esas complicaciones y el peso de la región circundante, baste mencionar sucintamente que la independencia de Paraguay fue ganada y defendida tanto o más ante Argentina y Brasil que frente a España. Anotemos que para la estabilidad y el progreso que alcanzó en los primeros cincuenta años de independencia ese país pagó el precio de veintiséis años de aislamiento impuestos por la férrea dictadura de Gaspar Rodríguez de Francia y las dos décadas del gobierno vitalicio de Carlos Antonio López, pero que los avances materiales y la pretensión de protegerse de las presiones regionales cesaron abruptamente cuando entre los siglos XIX y XX los paraguayos se hicieron parte y padecieron las terribles consecuencias materiales, humanas y políticas de dos de las más traumáticas guerras internacionales americanas: la de la Triple Alianza, que los enfrentó a Argentina, Brasil y Uruguay, y la del Chaco, librada con Bolivia.
Añadamos la sucesión de confrontaciones civiles y golpes de Estado, seguidos por los 35 años del régimen militar de Alfredo Stroessner y, a partir de 1989, el accidentado camino de reconstrucción democrática complicado por presiones militares, escándalos de corrupción, 2 intentos de destitución presidencial mediante enjuiciamientos políticos, la renuncia de un presidente, el asesinato de un vicepresidente y la continuidad de las brechas sociales que alentaron la elección de Lugo en 2008.
Ante la crisis presente, en lugar del fortalecimiento de la capacidad de respuesta regional, se constata el enredo de compromisos y protocolos democráticos citados o no, a conveniencia. Para comenzar, la Carta Democrática Interamericana (2001) ­el más explícito instrumento­ quedó al margen.
La Unasur citó su propio protocolo (2010) y el compromiso de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (2011). En el primer caso ha prevalecido la sobriedad y se han frenado las propuestas de ir a sanciones extremas; en la segunda y muy heterogénea instancia, que tendría que decidir por consenso, sólo se contempla la suspensión.
Igual ocurre en el Mercosur, con su protocolo democrático vigente (1998); allí, no obstante las condenas al proceder del Parlamento paraguayo, pareciera prevalecer la prudencia que aconsejan las cercanías histórica, geopolítica y económica. Brasil se inclinó por esperar a que la situación decante; Uruguay, por el adelanto de las elecciones presidenciales, y Argentina se ha quedado en la estridencia del no reconocimiento.
Desde la Alianza Bolivariana ­que, por supuesto, no tiene cláusula democrática alguna­ sus miembros más conspicuos denunciaron un golpe de Estado y anunciaron rápidamente el no reconocimiento. El argumento cubano: no se puede reconocer una autoridad no emanada del sufragio legítimo. El Ejecutivo venezolano, que se apresuró a imponer sanciones unilateralmente y a alentar más complicaciones en el escenario paraguayo, sostiene que el debido proceso es esencial a la democracia. Quien los conozca que los compre.
En suma: el vecindario sigue pesando mucho, pero ahora no es el más cercano el que peor influencia puede tener en Paraguay.

CIUDAD CARACAS, 30 de Junio de 2012 
Solidaridad comunitaria con el pueblo paraguayo y su presidente Lugo
Guido Zuleta Ibargüen

El golpe de Estado contra el presidente Lugo generó una indignación ética.
Así, el 22.06.2012, las comunidades ecuménicas de la Fundación Latinoamericana por los Derechos Humanos y el Desarrollo Social Fundalatin y del Instituto de Desarrollo Humano y Economía Social IDHES, afirman que, luego de largo proceso histórico de guerras y dictadura: “La hermana comunidad paraguaya inició con el presidente Fernando Lugo, formado en la espiritualidad de la Teología de la Liberación, un período de democracia con responsabilidad social y criterio de integración solidaria… Hoy, como ocurrió ayer en la Venezuela de 2002 y en…Haití, Bolivia, Honduras y Ecuador, la democracia paraguaya enfrenta una fuerte arremetida desestabilizadora, la cual tiende,…a encubrir su injusto rostro con una excusa de la defensa institucional…FUNDALATIN E IDHES se unen al clamor …de la ALBA …UNASUR y a las manifestaciones de comunidades de buena voluntad como el Observatorio de la Escuela de las Américas SOAW y el Servicio Paz y Justicia del premio Nobel Pérez Esquivel en defensa de la democracia paraguaya, su pueblo y su presidente constitucional Fernando Lugo.
Por su parte, el P. Miguel Matos se avergüenza de la actitud del Vaticano: “El Nuncio Mons. Eliseo Arrioti fue el primero en visitar al impostor Franco… una verdadera ‘cachetada’ en el rostro de un continente”. A su vez, el Grupo venezolano propone la suspensión inmediata del Congreso de Paraguay como miembro del Parlatino. (26.06.2012).
Las comunidades de Fundalatin e IDHES, concluyen: “Apoyamos las iniciativas de UNASUR, el ALBA y la OEA que tiendan a rechazar las pretensiones del poder legislativo de querer por la vía de una acusación constitucional derribar al Presidente democráticamente elegido por el voto soberano de su pueblo. Los grandes problemas en esta crisis, sólo deben ser resueltos con más y mejor democracia y no a costa de esta”.

Fotografía: http://www.martinoticias.com/content/destituyen-a-lugo/12231.html


domingo, 4 de septiembre de 2011

(DES) ENMASCARAMIENTOS


EL NACIONAL - Domingo 04 de Septiembre de 2011 Siete Días/4
entrevista
Elsa Cardozo
"Chávez presenta a Libia como espejo en el que Venezuela debe verse"
La internacionalista advierte que el Presidente instrumentaliza el caso libio y logra un efecto mediático, pero a largo plazo quedará asociado a una figura desprestigiada en materia de derechos humanos. Asegura que el uso del petróleo como recurso de poder no le ha funcionado al Gobierno
TAL LEVY

Nada más lejos que los primeros enunciados de la política exterior del actual gobierno y esa idea de velar por los intereses del Estado y procurar una redefinición de las relaciones con el mundo, apostando a la diversificación, al fortalecimiento de los vínculos con América Latina y el Caribe y a la integración regional.

La realidad, asegura Elsa Cardozo, contradice esa propuesta inicial.

La internacionalista afirma que no existe una política exterior de Estado. "Tenemos una política exterior de gobierno, plasmada en modo muy preciso en la propuesta de reforma constitucional de 2007 y en el Proyecto Simón Bolívar, que es ofensiva y cuya gran idea inspiradora es la posible invasión, el enemigo externo. Hay una visión de la política mundial como un gran campo de batalla".

Cardozo da cuenta de los agravios: "El Gobierno no se ha cansado de ofender, desacatar y menospreciar los mecanismos de integración y sólo se mueve hacia ellos cuando es su posición la que prevalecerá".

Al examinar el costo de la petrodiplomacia, advierte que Venezuela ha malogrado relaciones económicas y se ha hecho más dependiente que nunca del ingreso petrolero. "No somos un país más soberano ni independiente desde el punto de vista económico. Es una ficción pensarlo. Hoy Venezuela está bastante desintegrada de los circuitos económicos latinoamericanos, entre otras razones por el volcamiento a la geopolítica del petróleo y no a la geoeconomía del petróleo, que lo entiende como recurso palanca para el desarrollo. Nos hemos convertido en un gran importador de lo esencial".

--En "La gobernabilidad democrática regional y el papel (des) integrador de la energía", apunta que el gobierno venezolano concibe la energía como recurso de poder. ¿Cuál ha sido el fruto de esa política? --¿Cuáles eran los grandes proyectos con los cuales el presidente Hugo Chávez proponía que Venezuela se convirtiera en el gran eje del sistema energético latinoamericano? El famoso y descabellado proyecto del gasoducto del sur, que se cayó por su propio peso. En Bolivia, Venezuela quería crear un sistema de controles de flujo de la energía en América del Sur, usándola como un recurso de poder, y resulta que Pdvsa funcionó muy mal en Bolivia, que finalmente llegó a acuerdos con Brasil. No sólo no ha funcionado como recurso de poder, más allá de esos tratos pequeños de Petrocaribe, sino que económicamente la tendencia es que Venezuela pierda terreno. Otros países como Brasil han fortalecido al sector energético como un sector empresarial, productivo, y no simplemente como un recurso de poder del que se usa y abusa como la gallinita de los huevos de oro.

--¿Qué ha perseguido el presidente Hugo Chávez al insistir en ser el último defensor en el mundo de Muamar Gadafi y qué ha logrado? --Allí hay una identificación que tiene historia. El haberle recibido y dado símbolos tan importantes como la réplica de la Espada del Libertador implica que hay una afinidad en una distorsionada visión de Gadafi como el gran liberador del pueblo libio, un líder a emular, lo que es aterrador cuando uno ve su desempeño. También hay un elemento instrumental.

Chávez presenta a Libia como un espejo en el que Venezuela debe verse, es decir, que aquí puede haber una intervención internacional, que los países petroleros están expuestos a que el imperio, Estados Unidos y sus amigos europeos como lo llama el mandatario, le pongan la mano al petróleo. Además, está esa asociación libre y muy forzada, no siempre explícita, que hace el Presidente entre la oposición venezolana y los rebeldes libios, bajo la tesis de que la oposición es traidora y está dispuesta a buscar aliados internacionales para derrocar al Gobierno. Cada uno de esos puntos, por supuesto, es debatible.

--¿Y el efecto? --Uno que el Presidente aprecia y es aparecer en muchos medios de comunicación. Pero mirando con largo aliento, lo que quedará es una asociación terrible con una figura, la de Gadafi como líder, que se desprestigió hasta tal punto que la ONU aprobó por consenso, salvo por cierto la voz disonante venezolana, la exclusión de Libia del Consejo de Derechos Humanos. Éste es un efecto muy negativo porque si Chávez pretende mostrarse como liberador de los pueblos, que se preocupa por el aspecto humano de los conflictos, esto es todo lo contrario, pues la posición de Gadafi ha sido absolutamente inhumana, al pedirle a los libios que mueran por él hasta las últimas consecuencias.

--Lord Palmerston decía que los Estados no tienen aliados sino intereses permanentes.

Con iniciativas como el Alba o Petrocaribe, en las que se financia a otros países sin obtener clara retribución, ¿podría decirse que la Venezuela de Hugo Chávez no tiene intereses sino amigos? --Depende de cómo se haga el balance. Chávez sí espera una retribución: la solidaridad automática de aquellos países que se benefician de sus programas. Ya lo vimos con la suspensión del suministro petrolero a Honduras cuando las cosas no funcionaron como él aspiraba. El ejercicio del Presidente es profundamente realista, por cierto también literalmente por lo de los reales. La política exterior tiene un fuerte apoyo en el recurso petrolero. Lo que suele decir la historia es que esas relaciones construidas sólo sobre la base del vínculo económico, sin consideración de los intereses mutuos, a largo plazo son muy frágiles. Por ejemplo, los países del Caricom que también son miembros del Alba se abstuvieron cuando Chávez propuso un mecanismo de seguridad del Alba.

--A un año de la reconciliación diplomática entre Venezuela y Colombia, ¿a Juan Manuel Santos le ha funcionado la estrategia del "mejor amigo"? --Hasta cierto punto sí. Cesaron los insultos y la diplomacia del micrófono, que es muy dañina, pero cuando uno examina las declaraciones de la canciller colombiana y el tema económico y de seguridad, encontramos satisfacciones relativas. La canciller declaró en junio en el foro Diálogo Interamericano que Colombia daba por perdido el regreso al mercado venezolano. La negociación comercial se ha limitado a que el gobierno venezolano le compra a empresarios colombianos sin que participe el sector privado venezolano y eso tiene su límite y todas las contras debido al régimen de pago del gobierno venezolano y su morosidad. Ha habido un acuerdo en materia de narcotráfico muy publicitado pero, considerando los informes de la ONU sobre el grave problema de Venezuela como país de tránsito de droga, ese balance luce muy pobre.

La gran pregunta es hasta qué punto hay verdadera coordinación y compartir de inteligencia entre Colombia y Venezuela.

No es fluida la cooperación en materia de seguridad entre los dos países y eso ha hecho que el gobierno colombiano insista en que es un tema prioritario para ellos.

Cardozo mira también puertas adentro. "La declaración acerca de que Chávez era un factor de estabilidad le ha valido muchas críticas a Santos porque lleva el acercamiento a un extremo en que se convierte en intervención en los asuntos internos. Pareciera casi como un apoyo electoral al presidente Chávez. A los venezolanos que queremos una buena relación con Colombia es la parte que más nos duele".

--Usted ha dicho que Venezuela es un país exportador de caos. ¿Por qué? --Daré un ejemplo institucional regional. El Presidente dijo en estos días que hay que fortalecer a Unasur, pero ése ha sido un compromiso siempre bastante caótico. En 2004, a la semana siguiente del acuerdo de mínimos que fue el tratado constitutivo de Unasur, Chávez lanzó en La Habana con Fidel Castro el Alba con referencias muy distintas. Cuanto más caracterizaba al Alba, más descalificaba a Unasur. También está la constante descalificación de Mercosur, al que quiere entrar, pero el Mercosur que quiere es otro. Los mecanismos regionales sirven en la medida en que se ajusten a lo que el Presidente quiere y cuando no, la actitud es descalificadora. También está el caso de la guerrilla. En 2008, Chávez hizo un llamado ante la Asamblea Nacional a reconocer a la guerrilla colombiana. Dijo que las FARC y el ELN tenían un proyecto político que aquí se respetaba. Se queja porque no le dejan ser mediador y sale con esta declaración que le descalifica para esa iniciativa. Eso es caótico. Además, el gobierno venezolano tiene el récord de incumplimiento de sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y acompaña ese desacato con un discurso de descalificación institucional.

Ilustración: Eliseo Solís Mora(El Nacional, Caracas, 07/03/11)

domingo, 3 de julio de 2011

NOTICIERO RETROSPECTIVO


- Alberto Arteaga Sánchez. "Doce recomendaciones para evitar juicios por mala praxis médica". El Globo, Caracas, 27/01/01.
- Rafael Di Prisco. "Compromiso del autor y compromiso de la obra". Crítica Contemporánea, Caracas, nr. 3 de 09/60.
- Ludovico Silva. "Los pueblos españoles". El Nacional, Caracas, 06/01/74.
- Elsa Cardozo. "La política exterior de la democracia". Economía Hoy, Caracas, 28/01/97.
- Entrevista a Gelson Briceño, Secretario General del Sindicato de Gastronomía. Deslinde, Caraqcas, 15/12/69.

Ilustración: Orfeón Universitario en Telecinco. Momento, Caracas, 08/01/60.

domingo, 5 de junio de 2011

NOTICIERO RETROSPECTIVO


- Jorge Olavarría entrevista a Carmelo Lauría. Resumen, Caracas, nr. 106 del 16/11/75.
- José Vargas, presidente de la Federación Sindical Unificada del D.F.: Los cigarrillos que importábamos se fabrican ahora en el país. El Nacional, Caracas, 06/08/60.
- Más de 400 trabajadores de la C.A. Venezolana del Tabaco esperan por declarar la huelga. Tribuna Popular, Caracas, 16/08/60.
- Salvador Presel. "Los remitidos". Summa, Caracas, nr. 16 de 10/70.
- Elsa Cardozo. "Regreso al futuro". Economía Hoy, Caracas, 29/02/00.

Ilustración: Elisa Parejo, Isa Dobles y Paul Antillano, en "Vidas privadas" de Guillermo Montilla. Elite, Caracas, nr. 1834 del 01/11/60.

domingo, 22 de mayo de 2011

¿Y LA FOLIATURA?


EL NACIONAL - Domingo 22 de Mayo de 2011 Opinión/9
Expediente
ELSA CARDOZO

En el expediente de las relaciones del gobierno de Hugo Chávez con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, leo dos historias: la de los gravísimos y recurrentes reclamos del Gobierno colombiano, y la de las denuncias y exigencias de investigación de los venezolanos, preocupados por los efectos que los entendimientos que se asomaron desde 1999 tendrían, y en efecto tuvieron, para nuestra seguridad como ciudadanos y como país. En la primera historia, hubo ciertas atenciones, aunque inconsistentes, a los reclamos; en la segunda, se impuso la descalificación de los denunciantes.

Los archivos publicados por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos ordenan piezas centrales de un rompecabezas que los venezolanos comenzamos a armar y padecer hace doce años. A medida que se sumaban evidencias del acercamiento a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, veíamos cómo eran desmontados los instrumentos y acuerdos que debían protegernos de la legitimación de la violencia y sus turbios negocios.

Esta segunda historia, valga seleccionar algunos episodios, se inicia formalmente el 22 de febrero de 1999 cuando, a pocos días de juramentado, Chávez se sintió investido para reconocer a los guerrilleros colombianos como combatientes "en un conflicto interno en el cual nosotros somos neutrales". Seis meses después, el 10 de agosto, tras un violento ataque guerrillero, el Presidente insistió en que no iba a "cambiar una estrategia por hechos tácticos", y esa estrategia contemplaba un encuentro con los jefes de las FARC, con o sin autorización del Presidente de Colombia. Enseguida, el entonces canciller José Vicente Rangel sostenía respecto a ese encuentro, dizque para beneficio de la seguridad de Venezuela: "Las relaciones se tienen con quien tiene el poder".

En los tres años siguientes, a las afrentas de invitar a una representante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia para discutir el Plan Colombia en la sección venezolana del Parlamento Latinoamericano y de retener en Caracas al guerrillero José María Ballestas ­apresado en un operativo conjunto en nuestra ciudad capital­ se sumó la difusión, por cuatro periodistas venezolanas, de un video que mostraba a militares nuestros, en territorio colombiano, tratando secretamente con la guerrilla.

El ex embajador en Colombia y recién designado canciller, Roy Chaderton, declaraba después, en febrero de 2002: "Me perturba mucho menos el exceso de celo en la defensa y protección de nuestros intereses nacionales que el exceso de precaución" a la vez que admitía "contactos heterodoxos", según el ministro, "para asegurar la protección de los intereses, la vida y los bienes de los ciudadanos".

Durante el gobierno de Uribe se acumularon evidencias sobre operaciones y presencia de jefes de la guerrilla en Venezuela. Informes de aquí, sobre los severos daños y padecimientos de nuestros pobladores y productores fronterizos, fueron una y otra vez descalificados por el Gobierno.

En enero de 2008, hablando impropiamente por todos los venezolanos, el Presidente no ocultó sus intereses y proyectos al exigir desde la Asamblea Nacional: "Hay que darles reconocimiento a las FARC y al ELN porque son fuerzas insurgentes que tienen un proyecto político bolivariano que aquí es respetado".

Los arreglos entre Santos y Chávez no pueden echar tierra, entre nosotros, sobre las transacciones turbias hechas al precio de vidas, bienes, principios e intereses de los venezolanos. En eso no hay vuelta de hoja.

Fotografía: LB

miércoles, 13 de abril de 2011

NOTICIERO RETROSPECTIVO


- Juan Nuño. "La filosofía profesional". Crítica Contemporánea, Caracas, nr. 8 de 06/62.

- Alfredo Chacón. "Ampliar el campo de lo posible". Punto en Domingo, Caracas, 18/02/73.

- Arturo Sosa. "Ideología de la hipótesis buensalvajista". El Naciona, 20/10/77.

- Gonzalo Alvarez y los veinte años de COPEI. Momento, Caracas, nr. 496 del 16/01/66.

- Elsa Cardozo. "El desprestigio de la política y la revalorización de lo político".Economía Hoy, Caracas, 11/03/97.


Ilustración: Declaración del entonces ministro de la Defensa, General Pedro Valencia (El Globo, Caracas, 05/02/97)


domingo, 6 de marzo de 2011

EL DISCURSO EXTERIORISTA


NOTITARDE, Valencia, 6 de Marzo de 2011
Desayuno en la Redaccion
Para la profesora Elsa Cardozo, argumentar que las acciones del concierto internacional contra Libia son por su petróleo, como ha dicho Chávez, no es más que una bandera usada por el mandatario y una cortina de humo
Chávez ha sido uno de los pocos presidentes que han mostrado su apoyo a Gadafi, y se ha ofrecido a mediar en el conflicto con el Estado
Cardozo recalcó la obligatoriedad de aceptar los fallos de la Cidh.

La profesora e internacionalista Elsa Cardozo afirmó que el orden mundial continúa su cambio para coloca como prioridad la defensa de los derechos humanos en el planeta, y pasa por la salida de Muamar el Gadafi

"En Libia se juega el futuro de los regímenes autoritarios" Imprimir Enviar Compartir Tamaño Para la internacionalista, la soberanía no debe ser un pretexto para hacer lo que se quiera. La prioridad para la defensa de los derechos humanos debe pasar por la salida de Gadafi del poder. "Chávez debe estar consciente de lo que se juega en Libia y debería mirarse en ese espejo".

Las actuales turbulencias del entorno internacional, las cuales el "avión" venezolano intenta atravesar gracias a las propuestas y acciones que la actual administración de Venezuela profiere, fueron el eje sobre el cual se basó la entrevista a la profesora e internacionalista Elsa Cardozo, en esta edición del Desayuno en la Redacción.

Los conflictos sociales en el norte de África (Egipto y Libia especialmente), el papel de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en la crisis libia, las posturas del líder africano Muamar el Gadafi, la Corte Penal Interamericana de Derechos Humanos (DD.HH.) y su revisión de la inhabilitación del caso Leopoldo López y, en general, las incidencias que en estos temas posee el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, motivaron una amena conversación, de la cual se desprendió la posibilidad de un giro en el papel de la ONU hacia la procura de mayor protección de los DD.HH. en las naciones.

"En Libia se juega parte del futuro"

Las rebeliones populares, encabezadas principalmente por jóvenes, que se han dado en Egipto, Bahrein, Yemen, Irán, Irak y especialmente en Libia, han motivado a que las naciones y la ONU viren sus ojos hacia la defensa de los DD.HH. y así evitar que los mandatarios de esos países repriman con excesos de violencia las protestas que se realizan.

Cardozo señaló que las sanciones impuestas por la ONU al Gobierno libio pueden repercutir en regímenes que actúen de forma similar en el futuro en otras latitudes mundiales.

Cabe recordar que el Consejo de Seguridad de la ONU resolvió el pasado sábado aplicar un embargo de armas contra Libia, la prohibición de viajes y el congelamiento de haberes de Gadafi, así como la apertura por parte de la Corte Internacional, contra el "líder de la revolución" libia, de una investigación por crímenes contra la humanidad tras la represión sangrienta atribuida a su mandato, en donde se ha calculado el fallecimiento de más de 1 mil personas.

Para la internacionalista, uno de los aspectos que más resaltan de esta resolución fue que la misma recibió el voto unánime del Consejo de Seguridad, así como otros sectores que conforman la multilateral.

Para la profesora Cardozo, el que Rusia y China aprobaran una decisión a favor de los DD.HH. es un hecho de suma importancia, dada la continua calma con la cual dichos temas son evaluados por esas dos naciones.

Añadió que la ONU, mediante la resolución aplicada, toma el camino de proteger los derechos de los pobladores, incluso por encima de los gobiernos.

Asimismo se conversó sobre el llamado a la Corte Penal Internacional (CPI) para que se active un proceso judicial contra Gadafi y miembros de su gobierno que hayan emprendido acciones contra los civiles, lo cual es la segunda vez que el órgano de mayor relevancia de la ONU lo pide. El primer caso fue el del presidente de Sudán, Omar Hassan al Bashir, quien en 2009 fue sentenciado por la CPI por los crímenes cometidos en Darfur.

La profesora señaló que antes las multilaterales, incluso la ONU, trataban de no intervenir en situaciones internas, pero dados la violencia de los ataques y el número de personas afectadas, tal postura ha venido mutando en los últimos años.
La especialista indica que se deberá ver si esta tendencia también puede afectar a otros mandatarios "que mal entendiendo el concepto de soberanía" abusan de la autoridad que les han conferido.

"Si en Libia la situación se resuelve a favor de Gadafi, se queda en el poder y no pasa nada; es muy grave porque sería un perfecto refuerzo para los regímenes que se burlan del sistema de protección de los DD.HH., que no los acatan, que los descalifican", señaló.

Y agregó que "por otro lado, si la comunidad internacional lograra que los propios libios condujeran su situación al punto que se desplazara un gobierno que ha perdido su legitimidad, que enfrente sus responsabilidades en un tribunal penal internacional, el mensaje al mundo sería otro; los regímenes de fuerza sabrían que los gobiernos no están a salvo, la soberanía no es un pretexto o un escudo para hacer lo que se quiera en materia de DD.HH. y que le digan al mundo 'que no se metan en sus asuntos internos' ".

Añadió que debido a este panorama "lo que se juega en Libia es mucho, para muchos países" (para finalmente establecer el nuevo orden internacional), que puede hacer surgir una situación de "contagio" que no sólo se sitúe en tierras africanas, sino que se extienda a otras latitudes mundiales.

Indicó que asimismo estas resoluciones conllevan a dos caminos: extremar los controles o atender las necesidades de sus pueblos, tanto en lo social y en los derechos políticos como en lo económico.

Por todas estas consideraciones, para la internacionalista no queda duda de que el futuro de la comunidad internacional se definirá en gran medida por la forma en la cual concluya el conflicto libio.

Indicó que, en su opinión, el cambio que se viene asentando en la ONU permeará hacia otras instituciones multilaterales, como la Organización de Estados Americanos (OEA), y los DD.HH. serán uno de los principales elementos que tomarán en cuenta los órganos.

"Propuesta de mediación de Chávez es muy débil"

Al preguntarle sobre la propuesta de establecer una comisión mediadora realizada por el presidente de la República, Hugo Chávez, para intervenir en Libia, Cardozo consideró que dicho planteamiento carece de fuerza.

Señaló que ya Chávez adelantó posición sobre el conflicto y ahora se propone mediar.
Asimismo indicó que, a su parecer, lo que es necesario no es una mediación, "sino transmitirle un mensaje a Gadafi para que se vaya". Al respecto amplió la idea al indicar que "dada la decisión del pueblo libio, lo que se debe ver es cuándo, cómo y adónde se va Gadafi".

Añadió que Chávez debe estar consciente de lo que se juega en Libia, y debería mirarse en ese espejo, ya que la comunidad internacional busca establecer un sistema de seguridad de libertades y protección de los DD.HH.

También recordó que ya la ONU ha fijado una decisión sobre el tema, por lo cual el pronunciamiento habría sido adoptado a destiempo, además de que deberá ceñirse a lo regulado por la multilateral.

Subrayó que, en referencia a Libia, Chávez "se mantiene a contracorriente de todo el hemisferio, sólo acompañado por Fidel Castro, el Canciller de Cuba y el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega".

Al respecto se preguntó: ¿en dónde estaban los anuncios de Bolivia, Ecuador y los demás aliados del jefe de Estado venezolano, en apoyo a la propuesta desde un inicio?
Sólo fue hasta el viernes cuando Venezuela convocó una reunión extraordinaria de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), en la cual se apoyó las intenciones de Venezuela.

"Chávez alza una bandera que es una cortina de humo"

Con respecto a la insistencia de que las acciones contra Libia se deberían al interés de los Estados Unidos (EE.UU.) por tomar el petróleo de la república africana, tesis esgrimida por el Gobierno de Chávez y sus colaboradores, Cardozo señaló que "no quepa la menor duda de que el disparador fue la violación de DD.HH.".
"También el miedo a que una posible guerra civil en Libia conlleve a una situación aun más caótica en la región, lo cual igualmente conllevaría al incremento de los refugiados", fueron otras de las razones que obligaron a la ONU a aceptar tal posición.

Asimismo agregó que la situación económica podría verse afectada por un conflicto interno en Libia, país petrolero y ubicado en una zona estratégica en el mapa mundial al estar en la puerta del continente africano.

Además recordó que la medida fue aceptada por todos los participantes de la ONU. Subrayó que inclusive se buscó evitar que los EE.UU. ataquen de manera bilateral a Gadafi, tal como sucedió cuando en el mandato de George Bush hijo se decidió invadir Irak, sin el respaldo de la ONU.

Para la internacionalista, esos postulados sobre la búsqueda del petróleo por parte de los EE.UU. no representan sino un elemento más de una bandera que Chávez ha alzado durante su gestión contra los mandatarios estadounidenses, lo cual ha conformado en una cortina de humo.

"Desobedecer la Cidh es estar de espaldas a la Constitución"

Otro tema que se trató durante la conversación con la profesora Cardozo fue el referido al papel de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Cidh, órgano de la OEA) en revisar casos en los cuales está involucrado el Gobierno de Venezuela, y nos detuvimos en el que coloca a Leopoldo López como uno de los principales actores, quien ha solicitado se pronuncie sobre la inhabilitación política que la Contraloría General de la República le ha impuesto y que le prohíbe postularse a cargos públicos hasta el año 2017.

Cardozo destacó que en los últimos 10 años el sistema interamericano ha sufrido retrocesos, pero la Cidh y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos "han continuado su trabajo levantando informes, solicitando visitar Venezuela y consultando a las sociedades".

En el caso del ex alcalde de Chacao Leopoldo López, "el Gobierno se colocaría nuevamente de espaldas a la Corte, al orden internacional y a la Constitución Nacional, en caso de que la Cidh adopte un fallo a favor del dirigente opositor".
Rememoró que en otras ocasiones ya la actual administración venezolana ha desestimado dictámenes emitidos por la Cidh, los cuales son vinculantes debido a los convenios suscritos reafirmados por la Carta Magna, lo que convierte estas decisiones en dictámenes nacionales.

Para Cardozo, "al Gobierno de Venezuela no le gusta el escrutinio de los DD.HH. por las multilaterales".

"El servicio exterior venezolano está desmantelado"

Se aprovechó la charla con la especialista para consultarle su opinión sobre el actual servicio exterior venezolano, de lo cual opinó que el mismo "está desmantelado y básicamente hace lo que el Presidente le indica, además de tener a un Canciller que sólo sigue lo que el mandatario diga".

Agregó que "la diplomacia venezolana es muy dependiente de los recursos económicos". Y destacó la ineficacia del servicio exterior al señalar que, en diversas posturas, ni siquiera los más "firmes" aliados de Chávez lo acompañan.

Además subrayó que en los próximos tiempos, con los posibles cambios de línea en Brasil, los procesos por los cuales atraviesa Argentina y la proximidad de unas elecciones presidenciales en Venezuela, podría dejarse ver la disminución aun mayor de "apoyos" internacionales al jefe de Estado venezolano. Efecto que también se verá en los órganos como la Alba.

"No creo que haya medidas de los EE.UU. contra Venezuela"

Otro tema tratado con Cardozo fue el llamado de atención hecho hacia el Gobierno venezolano en caso de que viole el embargo planteado contra Irán, motivo por el cual la secretaria de Estado de los Estados Unidos., Hillary Clinton, incluso amenazó con la posibilidad de ejercer acciones contra Venezuela.

Al respecto, indicó que este señalamiento por parte de Clinton es un "llamado de atención a Venezuela por no respetar las medidas y resoluciones tomadas por los entes internacionales". Indicó que "hay una actitud recurrente de los más altos niveles venezolanos contra decisiones de la ONU".

Señaló que el Gobierno de Chávez en ocasiones supera incluso las posturas de naciones como China y Rusia con respecto a las posturas de las multilaterales, por lo cual no dudó en calificar al mandato venezolano como "problemático (...) al que le gusta generar roces".

Sobre las posibles acciones, la internacionalista dijo no creer que se lleven a cabo.
En referencia a la "preocupación" esgrimida por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (Jife) -agencia de la Organización de las Naciones Unidas- sobre el aumento del volumen de drogas que pasa por Venezuela hacia otros destinos, Cardozo indicó que también forma parte de esos llamados de atención de la comunidad internacional al Gobierno de Chávez.

Indicó que es necesario que se atiendan estos llamados porque conllevan a mejorar la colaboración para enfrentar diversos problemas como el narcotráfico, el tráfico de armas o el terrorismo.

Pidió al Gobierno venezolano recordar la situación de México, en donde el narcotráfico ha copado diversos estratos sociales y gubernamentales.
Al respecto destacó que "aquí pareciera que gracias a las debilidades del Poder Judicial, la corrupción y la falta de institucionalidad, se hace muy frágil la nación ante estos problemas, convirtiéndose en un caldo de cultivo para que germine cualquiera de estos delitos y se profundice en la sociedad".

"Es bueno el fin de la espiral de declaraciones con Colombia"

El último punto tratado con la profesora fue el referido al nuevo acercamiento entre los Gobiernos de Colombia y de Venezuela; observó como positivo que la "espiral de declaraciones" entre ambas naciones finalizara.

"Está muy bien el acercamiento, pero hay temas que generan dudas". Entre estos temas subrayó la casi nula participación del empresariado venezolano en la reactivación económica y comercial con Bogotá.

Al respecto señaló que se perfila únicamente la compra por parte del Gobierno de Venezuela de las mercancías colombianas, con lo cual se llegaría a la centralización de los productos por parte de la administración venezolana.
Recordó que es desfavorable que la compra y distribución de los productos radiquen únicamente en el Estado porque, por lo visto recientemente, puede ser contraproducente y pidió recordar el caso de la pudrición de alimentos en Pdval.

Actual generación de jóvenes se preocupa más por lo público

"Yo no cambio nada por un salón"
Jesús Castro

Elsa Cardozo de Da Silva, caraqueña, licenciada en estudios internacionales (1974), es doctora en ciencias políticas de la Universidad Central de Venezuela, UCV (1987).
Como profesora de la Escuela de Estudios Internacionales de la UCV participó en la fundación y coordinación del postgrado en relaciones internacionales y globales. Como investigadora en el campo de las relaciones internacionales es autora de "Continuidad y consistencia en quince años de política exterior venezolana", "Latinoamérica en transición".

También fue coautora-compiladora de "Transformaciones en el estudio de las relaciones internacionales", "De una a otra gobernabilidad" y de "Democracy and human rights in Latin America", así como de numerosos artículos y capítulos en libros sobre teorías de las relaciones internacionales, política exterior venezolana, Latinoamérica contemporánea y teoría y práctica de la negociación.
Fue profesora visitante en Macalester College, Minnesota, en 1993 y estuvo como profesora visitante en Saint John Fisher College, Nueva York, en 2000.
Fue directora asociada del Instituto para el Estudio de la Democracia y los Derechos Humanos, con sede en Nueva York, resultado del proyecto de afiliación entre St. John Fisher College y la UCV (1997-2002), con apoyo de la Agencia de Información de los EE.UU.

Fue columnista de El Diario de Caracas (1990-1995) y del diario Economía Hoy (1995-2000). Es coeditora y codirectora del informe electrónico Visión Venezolana.
Cardozo, quien toca guitarra y es cultora de la jardinería, dio a conocer su trabajo en dos libros: una biografía y otro relacionado al tema internacional.

Pero a pesar de su fructífera trayectoria como asesora, en proyectos y escritora, lo que más placer le produce es estar en un salón, frente a un alumnado, impartiendo clases.

Indicó que, durante sus años dando clases, ha visto a muchos muchachos, pero afirmó que la actual generación se preocupa más por lo público, lo cual le deja ver su esperanza por un mejor futuro.

Fotografía: Ernesto García

domingo, 30 de enero de 2011

bordeando peligros


EL NACIONAL - Domingo 30 de Enero de 2011 Opinión/9
Pensar, hacer
Las constituciones se pervierten cuando se utilizan como camuflaje de regímenes autoritarios
ELSA CARDOZO

No hay respiro en nuestros desastres; no los naturales sino los que, con o sin el pretexto de las sequías o las lluvias, propicia un ejercicio del poder empeñado en imponernos un destino pobre y triste, desvirtuar y criminalizar las formas más plenas de ejercicio de la ciudadanía, controlarnos hasta el modo de andar, dividir al país en amigos y enemigos y, en suma, desconocer el pacto constitucional renovado en 1999, reiterado hace 3 años y reafirmado con la elección de una Asamblea Nacional plural, desafiando nada naturales vientos y mareas.

Por otra parte, sí que encontramos aire fresco en los espacios en los que la sociedad no sólo resiste y responde a su peculiar catástrofe, sino que discurre, se organiza y actúa, y no se da por vencida en sus legítimas aspiraciones por disfrutar de una vida digna. En esos espacios tienen una trascendencia especial la reflexión y el debate de ideas, quehaceres siempre tan cercanos al ámbito genuinamente académico.

Es allí dónde nace la colección de 17 cuadernos contentivos de 34 trabajos publicados por la Fundación Manuel García Pelayo como resultado de las jornadas "Temas de nuestro tiempo", organizadas a lo largo de 2010 para honrar el legado intelectual del respetado catedrático en el centenario de su nacimiento.

El diverso recorrido de estos textos ­del derecho, la política y la historia a la sociología y la antropología; del tema constitucional al del humor y el cinismo, el resentimiento y el miedo como actitudes políticas; de la descentralización y la centralización a la transnacionalización y los problemas estratégicos mundiales­ no sólo refleja la extensión, profundidad y aporte reflexivo de Manuel García Pelayo, sino que revela, en la revisión actual de su pensamiento, la importancia de volver sobre cuestiones esenciales para la comprensión y superación de nuestra vaguada institucional.

En estos cuadernos encuentro la clarificación de la idea radicalizada y antirrepublicana de comunidad que impone su propuesta "armonizadora" y anula la condición individual.

También leo allí la explicación del mito político contemporáneo, orientado deliberadamente a crear un ánimo épico y de lucha de los seguidores-creyentes contra el enemigo común, con un discurso que despierta resentimientos, miedos, pasiones y hasta violencia en busca de adhesiones y control, sobre la base de un conjunto contradictorio de ideas no discernibles ni discutibles racionalmente. Se añade a la secuencia una concepción de la Constitución sometida a transformaciones constantes que la ajustan a la mitología política y a la imposición comunitarista, al punto que decisiones, leyes y jurisprudencia pueden desdecir tanto el propio texto constitucional como los convenios internacionales a los que éste reconoce supranacionalidad que, no por casualidad, son los directamente vinculados a la dignidad vital, como es el caso de los relativos a los derechos humanos y a la integración regional. Leo también que las constituciones se pervierten cuando se utilizan como camuflaje de regímenes autoritarios, centralizadores y destructores de la institucionalidad y del tejido social que la sustenta.

Es ésta una parcial lectura, realizada con el mayor respeto hacia los autores y su ilustrado y celebrado inspirador, quien recordó alguna vez que "el saber político es más un savoir faire que un saber pensar, pero la formación teórica esclarece lo que hay que hacer".

Ilustración: http://farm4.static.flickr.com/3510/3728512060_d26612897e.jpg

domingo, 16 de enero de 2011

el dardo sobre los consensos







EL NACIONAL - Domingo 16 de Enero de 2011 Opinión/9
Diez años
A partir del año 2000, fueron posibles nuevos consensos
ELSA CARDOZO

El espíritu político dominante en la década que termina podría quedar resumido en la acumulación de reiteraciones falsamente democráticas por parte de los gobiernos. Ha sido así en nuestro vecindario a pesar de que, cerrando el año 2010, fueron acordadas tres declaraciones sobre la protección de la democracia: dos en la Unasur y una en la Cumbre Iberoamericana.

Esos documentos, en lugar de evidenciar la fortaleza del consenso democrático, son parte de una incesante renegociación de sus términos. Se ha retrocedido en el trecho andado con más de una docena de textos, entre la Carta de Conducta Democrática Andina (1980) y el Protocolo Adicional al Tratado Consultivo de Unasur sobre Compromiso con la Democracia (2010), para sólo citar dos importantes hitos regionales. Ese largo camino significó hasta hace pocos años encomiables avances. Entre ellos destaca la Carta Democrática Interamericana, el más ambicioso compromiso hasta entonces alcanzado, que cumplirá una década el próximo 11 de septiembre.

En los primeros años de ese tránsito, la OEA y los acuerdos de integración regional tenían como exigencia que sus miembros contaran con gobiernos democráticamente elegidos e irrestrictamente respetuosos de los derechos humanos. En la década final del siglo XX, aparte de la plena vigencia de las instituciones democráticas como condición para hacerse y mantenerse como miembro de tales acuerdos y sus foros, se incluyó como sanción la suspensión de la participación y el disfrute de sus derechos y beneficios. El Gobierno de Venezuela, amenazado por los intentos de golpes militares de 1992, fue entusiasta promotor de estos pasos, tal como lo había sido antes: desde la creación de la OEA y tras la ominosa década militar.

A partir del año 2000, fueron posibles nuevos consensos entre gobiernos dispuestos a fortalecer un régimen internacional que protegiese las más o menos recientes reconstrucciones institucionales. Así nació la Carta Democrática, ante el nuevo tipo de amenazas representadas por gobiernos legítimos en su origen que, como el de Alberto Fujimori ­con su trama de engaños, corrupción, violencia y artificios formales­, desmantelaran la democracia. La Carta no sólo caracterizó muy explícitamente los elementos fundamentales de la vida democrática, sino que la estableció como un derecho de los ciudadanos que los gobiernos están obligados a garantizar.

En adelante, aunque el Comunicado de Brasilia (2000) y la Declaración del Cusco (2004) la citaron como uno de los sustentos para lo que habría de ser la Unasur, las cancillerías acabaron optando por meras alusiones a compromisos previos, hasta regresar al viejo planteamiento de la protección de los gobiernos ante golpes de Estado tradicionales, y se dejó de lado la protección de los ciudadanos frente a gobiernos seudodemocráticos.

Venezuela, que entre 2002 y 2004 fue el primer caso de aplicación de la Carta Democrática (caso que nunca debió cerrarse), es hoy inocultable evidencia del abandono regional de los compromisos democráticos.

Valga repetir que es responsabilidad esencial de los venezolanos resistir frente al avance acelerado e implacable de la demolición del país, pero también es cierto que el pragmatismo y el silencio internacional ante nuestro descalabro nos complican aún más la vida.

Ojalá que en el transcurso de este año encontráramos razones para celebrar la primera década de la Carta Democrática.

Ilustración: Carlos Cruz Diez