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domingo, 1 de marzo de 2020

CAZA DE CITAS

“Para definir una época no basta con saber lo que en ella se ha hecho; es menester además  que sepamos lo que no se ha hecho, lo que en ella es imposible”

José Ortega y Gasset 

(“Obras completas”,  Revista de Occidente, Madrid, 1947: III, 207)

Ilustración: Eduardo Robles Piquer (RAS) para su artículo intitulado "Así lo ví yo: Ortega y su circunstancia". El Nacional, Caracas, 27/06/1985.

Cfr.
Citado en discurso ante la plenaria de la AN:
https://lbarragan.blogspot.com/2020/02/incolume-0324.html

lunes, 16 de diciembre de 2019

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Alfredo Anzola Montaubán. "Prospectiva: La Venzuela de 1985". SIC, Caracas, nr. 307 de 07/1968.
- Alejandro Otero. "Monócromos". El Nacional, 11/03/90.
- Luisa Richter y el retrato de Carlos Andrés Pérez. Resumen, Caracas, nr. 116 del 25/01/76.
- Arturo Uslar Pietri. "Pizarrón: Aprender a no ser". El Nacional, 22/04/73.
- Manuel Caballero. "El loco que se creía Simón Bolívar". El Universal, Caracas, 02/01/2000.

Reproducción: Eduardo Robles Piquer (RAS) en el trazo de Pedro León Zapata. El Nacional, Caracas, 01/02/1982.

miércoles, 3 de febrero de 2016

TRAZOS



De los reales que deben devolvernos (y Caldera ilustrado)

Luis Barragán

Es necesario decirlo a quemarropa: en más de una década y media de régimen, se robaron todos los reales posibles que se encuentran en sendas cuentas bancarias del extranjero.  Una mínima recuperación que la deseamos plena, de tan fabulosos recursos ayudará al arranque económico que marca la emergencia en Venezuela.

Por ello, un equipo de especialistas de Vente Venezuela, liderizado por María Corina Machado, junto a la fracción parlamentaria que no ha dejado de laborar intensamente, ha planteado – en fecha reciente - por ante la Asamblea Nacional, la conformación de una Comisión Especial para identificar y rescatar los activos del patrimonio público que la consabida y vasta corrupción logró sacar del país, enfocados particularmente en la asignación directa de los contratos suscritos por órganos y entes de la administración pública, desde 1999. Ya hay una experiencia acumulada por otros países que, al concebir y emplear una rigurosa metodología, conocida exhaustivamente la materia, lograron – por ejemplo, Libia – recobrar importantes capitales de procedencia irrefutablemente delictiva, con la aplicación de programas como STAR (Stolen Assen Recovery  Initiative, de la ONU y del Banco Mundial), FINCEN (Financial Crimes Enforcement Network, de Estados Unidos), Programa de Recuperación de Activos Robados (Unión Europea), ARIN (Asset Recovery Inter-Agency Network West Africa (África Occidental). Valga la coletilla, además de la voluntad política para la pronta reposición, resulta indispensable una correcta aplicación de los instrumentos que lo permitan, pues, también es válida la sospecha – sostenemos – respecto a las iniciativas improvisadas, cuasi artesanales y atolondradas que no garantizan a la  postre repatriación alguna.

Sobradas razones existen para reclamar que nos #DevuelvanNuestrosReales, porque se habla con asombrosa comodidad de aumentar el precio de la gasolina, pero suelen olvidar interesadamente que hay un realero fuera del país, producto de la corrupción, triquiñuelas y trampas tan inherentes al régimen, como el generoso subsidio a la dictadura cubana. Elementos estos que permitirán postergar el aumento, o – por lo menos – hacerlo en el marco de otro modelo económico probado y eficaz para no incurrir en el hábito de una enfermiza elevación del precio que nos lleve al propio desabastecimiento y hasta sorprendente importación, según acontece bajo la espesa sombra de un socialismo rentístico, parasitario y campamental.

María Corina ha versado sobre la posibilidad de contar con más de 30 mil millones de dólares al inicio de una transición democrática, mediante la devolución de esos capitales fraguados por el crimen. Una comisión parlamentaria, responsable y sobria, puede acelerar un trabajo que será decisivo para que Venezuela no traspase, como ya ocurre, las fronteras del hambre.

La propuesta es, apenas, una de las 178 medidas en materia económica que ha trabajado Vente Venezuela. No hay política (y agreguemos, política democrática), sin las sustanciales contribuciones al debate y a las realizaciones que, sencillamente, urgen con una vocación venezolanista, más allá de las actuales y amargas circunstancias.

Caldera ilustrado

Hemos buscado infructuosamente, la primera ilustración que se hizo de Rafael Caldera en la prensa venezolana, incluyendo a los medios que lo adversaron tempranamente. Por ejemplo, revisamos la colección de Fantoches (Caracas), entre octubre de 1937 y febrero de 1938, faltando algunas ediciones de la cuidadosa encuadernación de la hemeroteca de la Academia Nacional de la Historia, presumiendo que la célebre reacción de los uneístas frente a  Leoncio Martínez (Leo) tuvo por origen el trazo, pero – hasta ahora – luce seguro un texto que tuvo por epicentro el término “efebo”.

 La referencia humorística, por cierto, no necesariamente asociada a las ilustraciones (voz que preferimos antes que caricaturas), contó con una magnífica y generosa veta en el yaracuyano y, un primer vistazo a la vieja prensa, revela las naturales etapas en las que reflejaron su personalidad. Propio del oficio, las hay definitivamente figurativas y, otras, más abstractas, dependiendo – por supuesto – de aquellos elementos que lo emblematizaron, según la polémica política en boga.

Sostenemos, a pesar de nuestra escasa pericia en la materia, que las ilustraciones más interesantes toman determinados rasgos físicos del personaje, subrayándolos para generar un símbolo que prontamente lo identifique; las alusiones con las que éste destaca en la palestra pública, ubicándolo rápidamente según la intensidad del debate; o las frases que acuñó, popularizándolas. A modo de ilustración, respectivamente, la cabellera engominada, ordenada y brillante, fue un rasgo a resaltar;  las cien mil casas por año, promesa electoral de 1968, facilitó el motivo gráfico del caso; o el celebérrimo “!vamos a echarle pichón!” de un orador que también fue individuo de número de a Academia Nacional de la Lengua.

Respecto al trazo, no suele cotizarse el meramente figurativo, sino el creador de una simplificación o saturación de líneas, capaz de transmitir la opinión del ilustrador que, como buen sismógrafo, ha de palpar el momento político con fidelidad. Los hubo ensayando una estampa estilizada, frente a otros que, en pocas líneas, paradójicamente facilitaban su rápida identificación, o, en muchas, agazapando las arrugas faciales, advertían un Caldera contrastante – obvio – con una juventud, en la que, además, nos antojamos, resaltaban sus grandes y lozanas mejillas. Sin embargo, deseamos resaltar dos ilustraciones que nos remiten a la famosa, como exitosa, fotografía de la aludida campaña, con la mitad iluminada del rostro.

En una de ellas, a Eduardo Robles Piquer (RAS) le bastó trazar la cabellera y la quijada para remitirnos a la lejana juventud (El Nacional, Caracas, 25/09/1979); y, en otra, Peli ahorró sus habitualmente profusas líneas para recordarnos la vejez (Economía Hoy, Caracas, 17/10/1996). Quizá involuntariamente, ambas nos llevan a la cara con la que definitivamente se familiarizó la población, al compás del primer triunfo presidencial, e – independientemente de cualesquiera otras interpretaciones simbólicas – alimentan la hipótesis que, en una tertulia pasajera, alguien asomó: la punta de un iceberg de sapiencia y experiencia, pues, así se tratara de un adversario, Caldera inspiraba respeto por sus genuinas credenciales académicas al – apenas – gesticular algunas palabras.

Hipótesis que nos conduce a una convicción, ya que – como lo comentamos recientemente Marcos Fuenmayor Contreras y el suscrito – hubo referentes políticos demasiados importantes en los elencos de décadas anteriores, frente a los cuales se podía disentir, mas nunca desconocer el calibre ético e intelectual que ostentaban. He acá una diferencia nada pasajera entre los viejos y nuevos elencos, ahora demasiados contaminados por el fenómeno mediático.

Necesaria acotación, militamos en el partido que liderizó Rafael Caldera, reconocida y respetada su autoridad moral, ideológica y política. Muy pocas veces, quizá dos, tuvimos oportunidad de conversar con él en forma privada, en medio de las coincidencias y discrepancias que suscitaba, pues tampoco pertenecimos a la tradición calderista en el ámbito interno de la organización, algo que va más allá de lo que se concibe como corriente o tendencia.

Lejos de constituir una ofensa,  habla del reconocimiento acaso más auténtico hacia un referente político fundamental en nuestra historia contemporánea. Por ello, aceptamos la generosa invitación que nos hiciera Sara Lizarraga para integrar la Comisión Centenaria que ha articulado con mucho y ejemplar esfuerzo, porque – en definitiva – se trata del sembrador de un ideario en Venezuela que todavía se mantiene esencialmente en pie, aunque sean otros los escenarios que hoy nos ayudan a defenderlo y a actualizarlo, sin temor al siglo XXI que nos tiene por inquilinos.

25/01/2016

martes, 27 de octubre de 2015

NOTICIERO RETROSPECTIVO





- Rodolfo José Cárdenas. "Gerontocracia y revolución". El Nacional, Caracas, 31/12/1965.
- Héctor Mujica. "Corea en 1970: El país de los amaneceres tranquilos". Deslinde, Caracas, 15/10/69.
- Gonzalo Barrios. "Medinismo, antiadequismo y mala memoria". El Nacional, 09/11/63.
- Rigoberto Lanz. "Partidocracia y universidad". Últimas Noticias, Caracas, 14/01/97.
-

domingo, 26 de julio de 2015

NOTICIERO RETROSPECTIVO







- Eva Layi, con fotografías de Carlos Flores y A.M. Quintero. “Las muñecas de Reverón”. Élite, Caracas, nr. 2038 del 17/10/64.
- S/a. "Pintores venezolanos: Héctor Poleo". Revista Shell, Caracas, nr. 18 de 03/56.
- Humberto Cuenca. “Página lírica: El sub-mar en tus ojos”. Élite, Caracas, nr. 517 del 10/08/35.
- RAS y los 90 años de Cabré. El Nacional, Caracas, 21/05/80.

Reproducción: Leo Matíz (“Campesino colombiano”). Shell Caracas, nr. 19 de 1956.

domingo, 21 de junio de 2015

CAZA DE CITAS

"El hombre se deja matar muchas veces por sostener su propia fición. El hombre tiene una capacidad de histrionismo que llega al herísmo. Es más, reina en ocasiones un lugar común de heroísmo no sólo verbal,sino actuante, que es la forma peculiar de histrionismo dominante en la época (...) Las épocas de desesperación abre, por lo pronto, un amplio margen a todas las íntimas ficciones y al gran histrionismo histórico"

José Ortega y Gasset

("En torno a Galileo. Esquema de la crisis", Espasa-Calpe, 1957: 162)

Reproducción: Ilustración de RAS para su artículo: "Ortega y su circunstancia". El Nacional, Caracas, 27/06/1985.

sábado, 26 de enero de 2013

LA TRAZADURA LOPECISTA

La pedagogía política del trazo
Luis Barragán

Contamos con una larga tradición de estupendos ilustradores, tanto por su ingenio como por la técnica del trazo. Mensaje y estilo revelan una mordacidad extraordinaria, aunque - ciertamente - no sabemos la razón del fracaso de las ediciones humorísticas especializadas y periódicas en nuestra más reciente contemporaneidad, pues - décadas añejas - fueron no sólo destacadas y celebradas, sino objeto de la persecución que anhelaba la ausencia de toda polémica política.

Algo curioso, ya que el predominio de la cultura iconográfica permite suponer un mayor éxito de la didáctica política. Vale decir, la que se relaciona con imágenes de nuestra cotidianidad, pues - muy frecuentemente - el libérrimo diseño gráfico en el universo virtual apela a personajes emblemáticos, por ejemplo, Batman y Robin, para ventilar burlas, rabias y otras facetas que la inevitable discusión pública prodiga.

Valga la coletilla, por supuesto que hay ilustradores y motivos que hoy festejamos, pero no adquieren la popularidad y contundencia que presuntamente conceden otros autores (anónimos) y los referentes que forman parte de la industria cultural. Por ello, al volver la vista atrás, entrando en escena aquellas figuras de cuño histórico, se evidencia una pedagogia necesaria de recuperar.

Eleazar López Contreras protagonizó innumerables caricaturas, término que no nos gusta mucho, aún muchos años después de abandonar el gobierno y desaparecer físicamente.  Supervivencia interesantísima, porque - además - nos permite una hipótesis quizá temeraria: su extrema delgadez, incluyendo el emblemático cuello, era fácil de dibujar y difícil de innovar para la sátira. No obstante, por la creatividad de sus intérpretes, disfrutamos de piezas que ojalá sepan algún día de una decidida compilación y publicación.

A modo - precisamente - de ilustración, descubrimos la competente perspectiva de Pardo que, economizando trazos, estampa al general con absoluta eficacia, estimulando el interés por una publicación tan particular como "Fantonches". Leoncio Martínez, su director, de quien hemos visto varias contribuciones en El Nuevo Diario del llamado "gomezalato", lo creemos un surfista en medio de las dificultades políticas de un siglo XX que ya se expone distante, presto para el olvido, sorteando la persecución.

Pardo contrasta con la versión ¿hierática o barroca? de Zapata, quien sombrea al tachirense como no lo hace Ugo, con su característico y poco renovado estilo. RAS reivindica el cuello, logrando unos hilos memorables en el marco de la curvilinea que lo identificaba, salvaguardo los anteojos, lentes o gafas.

Un cuarteto de piezas que tiene las huellas de otras coyunturas, porque Pardo apuntaba a la incertidumbre de una situación propia de toda transición, diferente a Ugo que posiblemente se hace parte de esa suerte de post-lopecismo que celebró al tachirense -  nada más y nada menos - como precursor de la democracia venezolana. Eduardo Roble Piquer (Ras), retrata al reivindicado demócrata, luego senador vitalicio (aunque la iniciativa tuvo sus motivos y  bemoles exactamente políticos), mientras que Zapata sabiamente ironiza al entonces Presidente Herrera Campíns por aquello de "tranquilos y sin nervios".

Bien valdría una consideración más serena de tales aportes artísticos, pues la exégesis histórica lo amerita. Y, cuando lo actual irremediablemente se desactualice, algo que es entera angustia de los  detentadores del poder, habrá tiempo para capturar las millonarias atenciones que ha recibido Chávez Frías de humoristas, ilustradores y caricaturistas de extraordinario calibre, aunque los hay de bajo cabotaje por sus prejuicios, más que una mirada creadora a lo que ocurre en este lado del mundo, como un día lo supo Cipriano Castro, hay una burda artillería imitada prontamente en las redes sociales.

Ilustraciones:
Pardo. Fantonches, Caracas, nr. 525 del  08/02/1936.
RAS, para un texto de Luis Cordero Velásquez. Élite, Caracas, nr. 1811 del 11/06/60.
Ugo, para un texto de Ricardo Combellas. El Diario de Caracas, 28/02/82.
Zapata. El Nacional, Caracas, 05/05/83.

sábado, 23 de julio de 2011

NOTICIERO RETROSPECTIVO


- Francisco Da Antonio. "Anotaciones en torno a la pintura de Tito salas". El Nacional, Caracas, 04/08/60. Papel Literario.
- Maruja Dagnino. "Comprender la fotografía". El Nacional,01/09/98. Papel Literario.
- Francisco Feo Calcaño. "El arte de la escenografía". El Nacional, 03/02/58.
- Manuel Quintana Castillo. "Arte y realidad". El Nacional, 27/01/91.
- Juan Nuño. "Antimanuel para caballeros". El Nacional, 27/02/86.

Ilustración: Toreo, según RAS. Elite, Caracas, nr. 1836 del 03/12/60.

sábado, 16 de julio de 2011

NOTICIERO RETROSPECTIVO


- José Rubén. "Lo moderno y la pintura infantil". El Nacional, Caracas, 04/08/60. Papel Literario.
- Tunga y Cruz Diez. El Nacional, 25/10/98.
- Roger Marín, Eduardo Robles Piquer y Carlos Galindo conversan sobre la caricatura: "¿Arte o qué?". 2001, Caracas, 27/07/78.
- Rommel García A. "La fotografía en Venezuela". El Naciona, 12/02/88.
- Roberto Montero Castro. "Cinetismo y nueva figuración" (Jevenil Ravelo, Wladimir Zapata y José Campos). Resumen, Caracas, nr. 34 del 30/06/74.

Ilustración: Carlos Cruz Diez, según Carlos Arenas, para un reportaje de Abilio Suárez Ocando. Momento, Caracas, nr. 188 del 19/02/60.