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sábado, 1 de febrero de 2020

DE UNA A OTRA ANTENA

A propósito de Raúl Amundaray
Luis Barragán

Extrañamos una profunda y sostenida reflexión sobre la televisión venezolana del XXI que, yendo más allá del control ejercido por el Estado, bregue y supere los niveles de análisis del anterior siglo. Vale decir, incursione decididamente en los dispositivos o mecanismos de alienación, perfeccionados por la dictadura, antes de tomar el fácil y simplista atajo de un dominio gubernamental que, por siempre, fue predecible.

Hay y habrá consecuencias irreparables que afrontar, superadas las causas, pero – igualmente – consideraciones estrictamente políticas que discutir con una necesaria franqueza. Graves y definitivas que conciernen a un modelo y estrategia de desarrollo demasiado  pendiente, imposible de postergar.

Por ejemplo, dada la situación catastrófica de la industria petrolera y de los programas energéticos que esperan sencillamente por un plazo en los países desarrollados, luce irrelevante – por muy liberal que sea la prédica – versar sobre la propiedad del subsuelo. Convengamos, no ocurre lo mismo en relación a la señal radiotelevisiva, pues, el poder de dar y de quitar las concesiones nos trajo al extremo de una realidad asfixiante o, mejor, psicológicamente asfixiante.

Por supuesto, fueron muchas las fallas y los vicios de la televisión privada en el ya remoto país que alguna vez vivimos intensamente, pero también los aciertos que bien ilustra la exportación no tradicional de telenovelas que rompió un poco el monopolio estatal de las divisas.  Legos y especialistas pueden escenificar un debate que, tarde o temprano, llegará en la materia.

Semanas atrás, falleció un actor que caló inmensamente en la población, cuya biografía nos parece tentadora para una novela, como también la de una animadora exitosa que decidió marcharse del país muy antes de sus bonanzas dinerarias, como Paula Bellini. El recuerdo de Raúl Amundaray suscita nuestra modesta inquietud sobre la televisión, tratándose de una figura que pasó del acartonamiento propio de la época a papeles que demostraron un talento extraordinario, ya que – puede decirse – tan convincente fue la representación que, puede decirse, alterando el tiempo, Carlos Delgado Chalbaud lo imitaba, tal como Juan Vicente Gómez lo hizo con Rafal Briceño.

martes, 24 de enero de 2017

DOS ESPECTÁCULOS

EL NACIONAL, Caracas, 24 de enero de 2017
Bienvenido Mister Uncertainty
Andrés Cañizález

Un año atrás nadie, en ninguna parte del mundo, apostaba por que Donald Trump terminaría siendo elegido presidente de Estados Unidos. Hace doce meses era la nota excéntrica en una campaña que se veía perfilada para que Hillary Clinton le diera continuidad al legado de Barack Obama. Lo más interesante de la política, desde mi punto de vista, es la incapacidad que tienen los analistas de poder predecirla con exactitud.

Trump en los últimos doce meses hizo todo lo contrario a lo que dice el librito de cómo debe hacerse una campaña. Fue xenófobo, atacó verbalmente a mujeres, insultó a diestra y siniestra, hizo todo lo políticamente incorrecto. Y aun así ganó. Ya luego llovieron los análisis posteriores para explicar esta inédita carrera presidencial de 2016 en Estados Unidos.

Ahora comienza su presidencia. Como lo he dicho en el título, a Trump cabe llamarlo señor incertidumbre. Nadie sabe ahora, salvo él y posiblemente su entorno familiar (que ahora está afincado en el poder), cuáles serán en verdad los énfasis de su administración.

Trump no tuvo en la campaña, ni tiene ahora, un plan de gobierno, unas líneas de acción. Lo único que tiene Trump son miles de mensajes difundidos por las redes sociales en los que opinaba sobre esto y aquello, en los que sin pelos en la lengua, como se dice en Venezuela, lanzaba ideas al aire. Su equipo de gobierno está formado por derechistas de abolengo (incluso algunos de la era Reagan), empresarios que incursionan por primera en la política y la gestión pública y, algo importante, exmilitares de alto rango que ahora se insertan en el gobierno.

Si se unen todos los factores anteriores lo único seguro es que nadie sabrá hacia dónde apuntará Trump, al menos en sus primeros meses en el gobierno. La incertidumbre se adueña de un país que, por sus características culturales e institucionales, se cimentó sobre certidumbres, sobre certezas. No ha sido hasta ahora el país del como vaya viniendo vamos viendo. Al menos hasta ahora, pero con Trump todo es posible, incluso que haga un gobierno normal y corriente.

¿Venezuela ocupará algún lugar en las prioridades de su gobierno? Lo dudo, pero ya he dicho que puede esperarse cualquier cosa bajo la administración Trump. Con Cuba sí es un asunto distinto. Allí confluirán Trump y un Congreso dominado por el ala conservadora republicana para desbaratar la política de Obama hacia Cuba. Si Venezuela, bajo la óptica del gobierno de Trump, entra como un asunto subalterno en la agenda hacia Cuba, entonces podrían esperarse acciones específicas.

Si Trump cumple todo lo que ha dicho en materia enérgica, por ejemplo, entonces sí Venezuela se verá afectada. Si efectivamente se incrementa la producción de petróleo dentro de Estados Unidos, en aras de hacerlo menos dependiente de las importaciones, eso impactará a nuestro país en dos sentidos. Por un lado, se perderá espacio en el mercado que nos paga en dinero contante y sonante y, en segundo término, la colocación de más petróleo en el mercado hará bajar los precios internacionales del crudo.

El gobierno de Nicolás Maduro ha hecho ya varias piruetas para colocarse bajo el ala protectora de Rusia (incluso dándole un premio a Vladimir Putin), dada la pública cercanía entre Putin y Trump. La cercanía Washington-Moscú posiblemente aliente a China a tener un papel geopolítico más activo y eso abriría otras líneas de alianzas (más políticas que las económicas actuales), para un régimen como el de Maduro, pero todavía es temprano para saberlo.

Otra línea será lo que puede caracterizar ahora al Departamento de Estado, teniendo al frente de la diplomacia estadounidense a Rex Tillerson, un ejecutivo petrolero cuya experiencia central fue manejar la trasnacional Exxon Mobil, y el chavismo ha tenido no pocas diferencias con esta petrolera.

Se inicia una nueva era en Estados Unidos y muchas de las decisiones de Trump tendrán repercusión en distintas partes del mundo, incluso entre nosotros en Venezuela. Poder predecir qué hará exactamente el nuevo mandatario, además de hablar hasta por los codos, es un asunto sinsentido. Estamos ante el señor incertidumbre.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/bienvenido-mister-uncertainty_77107
Capturas de pantala: Transmisión on-line de ABC News sobre a inauguración presidencial estadounidense (21/01/2017). Escenas del Capitolio.

EL NACIONAL, Caracas, 17 de enero de 2017
Maduro TV
Andrés Cañizález


El uso del mecanismo de las cadenas de radio y televisión en Venezuela está estrechamente vinculado a la situación política. En períodos de crisis, sean puntuales o prolongadas, aumenta el número de horas en las que el presidente emite un mensaje único de obligatoria transmisión por todo el sistema de radio y televisión del país.

Como ya hemos indicado en artículos anteriores, parece remota la época en que este tipo de transmisiones se usaban de forma esporádica y para anuncios realmente importantes, o en fechas patrias.

En los últimos años, en cambio, la cadena pasó a ser parte de la programación habitual, con el gran detalle de que al producirse una cadena presidencial la audiencia pierde control sobre lo que ve por la televisión o escucha por la radio, ya que se trata de mensajes obligatorios. La presidencia, cada vez que emite una cadena, le quita potestad al venezolano sobre su libertad de información y entretenimiento.

Al hacer un balance del año 2016 estos son algunos de los números globales. El año pasado el presidente Nicolás Maduro estuvo encadenado durante 178 horas y 58 minutos. Se trata de un aumento significativo si se le compara con las 146 horas y 39 minutos en las que estuvo al aire –con este tipo de mensajes obligatorios– en 2015.

Hace 2 años, el presidente en promedio habló 24 minutos diarios. Esta cifra se obtiene de dividir el número total de minutos de cadena y se divide entre los 365 días del año. El año pasado el promedio diario fue de 29 minutos.

En 2016 se regresó al promedio diario del muy conflictivo 2014, cuando fue de 28 minutos por día.

Junto con el ya excesivo uso de las cadenas nacionales de radio y televisión no debe obviarse el número de horas que el presidente Maduro está en la pantalla de los canales del Estado, teniendo como emisión matriz la señal de Venezolana de Televisión, VTV. Allí están las horas de su programa semanal, los actos en los que se opta por no hacer cadena, etc.

En 2016 las transmisiones de Maduro por VTV sumaron 255 horas y 38 minutos. Eso arrojó un promedio de alocuciones por los medios oficiales de 42 minutos cada día del año pasado.

Estas cifras del uso de las cadenas de radio y televisión, así como del tiempo adicional que usa el presidente Maduro en sus alocuciones televisadas a través de Venezolana de Televisión, pueden consultarse en la página web http://monitoreociudadano.org y en la cuenta en Twitter @cadenometro; en ambos espacios hay información actualizada sobre lo que, sin duda, constituye un abuso de poder, que no por cotidiano debemos obviar. La cadena nacional no solo le quita libertad al ciudadano sobre lo que ve u oye a través de los medios radioeléctricos, sino que también implica una erogación de fondos públicos.

Un cálculo modesto, que ubica en 714.436 bolívares el costo por cada minuto de transmisión en televisión, arroja que durante el año pasado esas cadenas de Maduro representaron una erogación de fondos públicos por 8,3 millardos de bolívares. A tasa Simadi (Dicom) del 14 de enero eso significaría 12,3 millones de dólares.

Para que se entienda la magnitud de lo que se destina a estas transmisiones, este 8 de enero el presidente anunció que destinaría unos 9 millardos de bolívares para financiar a 11.040 comités locales de abastecimiento y producción (CLAP) en 44 ciudades del país. Este número de comités constituye casi 40%, según el propio gobierno, de su iniciativa para distribuir alimentos entre los más pobres.

Las cadenas son tanto abuso de poder como mal uso de los recursos públicos. Estos, en una época de crisis económica como la que se vive, deberían estar enfocados en lo que realmente es prioritario para los venezolanos.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/maduro_75756
Fotografías:
https://cubaonline.wordpress.com/2014/01/31/nicolas-maduro-el-camino-de-los-libertadores-se-consolido-en-la-habana-fotos/
http://xhkg.tv/web/2014/03/nicolas-maduro-nombra-sean-penn-vocero-para-el-dialogo-con-eu/

domingo, 27 de noviembre de 2016

MALDECIR EL PASADO

De la manipulación histórica y noticiosa
Luis Barragán


La programación estelar radiotelevisiva que tiene mayor puntaje de audiencia, se refiere a los espacios en los que se ventilan sendos informes de inteligencia, grabaciones ilícitas y comentarios procaces sobre la dirigencia opositora, incluyendo a aquellas individualidades que apenas se consideran disidentes. El mórbido entretenimiento que depende más de la efectiva cuota de poder que ostente y ejerza el moderador para sostenerlo,  ahora incluye las viejas reseñas de prensa orientadas a enfatizar el pasado maldito que supuestamente superamos.

Surgen láminas, textos e imágenes que versan sobre una huelga reprimida, la saturación de la crisis hospitalaria o la desventurada opinión de los actores políticos de décadas remotas. Tergiversada la historia, además, por la recurrente ignorancia del comentarista, tamaño esfuerzo didáctico  tiene por única meta la de convencer o intentar convencer a la audiencia de la probidad, valentía y claridad de los líderes gubernamentales del presente, como la de asegurar o garantizar que, fuera de este régimen, cabe todo, completamente todo lo peor.

Por supuesto, la reinterpretación interesada de la historia fue un empeño esencial de Chávez Frías que ahora adquiere otra dimensión con las referencias descontextualizadas y aparentemente incontrovertibles que vuelan por la radio y televisión.  Los brochazos contribuyen a la confusión de los que detestan a Maduro Moros y sus asociados, al igual que pone el acento en los partidarios que dudan razonablemente de un régimen que los castiga con el hambre y la miseria tan inclementemente.

En una ocasión,  María Elena González Deluca,  sobre los usos políticos y simbólicos del pasado, versó acertadamente sobre el compromiso moral del historiador con la verdad (*). Empero, el fenómeno al que aludimos no se trata de un sobrio asunto histórico y de los historiadores, sino de la más burda propaganda con fines políticos y hasta pendencieros.

Sentimos que, en los medios independientes, se es indiferente a toda reminiscencia del pasado, lo cual sugiere un esfuerzo importante de verificación e interpretación. Y, en los oficiales, sobre todo por lo que respecta a una programación mórbida que suscita el interés de propios y extraños, por aquello de la cotización de los enemigos que el gobierno tiene por reales y por imaginarios, el interés es tan supremo que dedican a un numeroso personal y comprometen los servicios públicos hemerográficos para la manipulación ilimitada.
(*) “Historia, usos, mitos, demonios y magia revolucionaria”, en: Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales, UCV, Caracas, nr. 2 de 2005.
Ilustración: Osvaldo Peruzz.
28/11/2016:
http://www.diariocontraste.com/2016/11/de-la-manipulacion-historica-y-noticiosa-por-luis-barragan-luisbarraganj/#

domingo, 6 de noviembre de 2016

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Rodolfo José Cárdenas. "Acción Democrática y los debates por televisión". Resumen, Caracas, nr. 172 del 20/02/1977.
- José Santos Colmenares, con fotografías de Tulio Maduro, entrevista a Benito Rodríguez: "Yo era uno de los que iban a matar a Delgado Chalbaud". Momento, Caracas, nr. 547 del 20/08/63.
- Demetrio Boernsner. "Todo racismo es condenable". El Nacional, Caracas, 29/09/72.
- Eloy J. Quintero. "J. M. Bianco: 32 años dentro de la U.C.V.". Élite, Caracas, nr. 2213 del 24/03/68.

Repdroducción: El Universal, Caracas, 06/06/1911.

DESEMPEÑO DIRIGENCIAL

De la política y antipolítica: vedetismo
Luis Barragán


Un modo perverso de hacer política, el liderazgo antipolítico esta dispensado de cualquier referente institucional. Completamente fulanizado, bastarán las cualidades eminentemente mediáticas del agraciado para desenvolverse.

Digamos, el reconocimiento del liderazgo partió también de la constatación de una trayectoria demostrativa de méritos, avisada parcial o completamente la opinión pública de los planteamientos sostenidos y de los eventos que los sostenían y legitimaban. Algo muy distinto es el de la sobrevenida celebridad que tiene connotaciones muy particulares, pues, deseada y buscada con ansiedad, implica el vedetismo.

Intentando los remotos orígenes de la antipolítica en Venezuela, apartando la gruesa campaña que los más importantes medios – sobre todo, la televisión – adelantaron en la década de los noventa del XX, puede hablarse del gran salto que significó la campaña presidencial de 1973. Extendida campaña, los principales candidatos treparon el mundo del espectáculo para realizarla y, siendo legítima la incursión de sendos asesores que, incluso, revirtieron eficazmente la imagen policíaca de quien resultó triunfador, el debate público se vio severamente afectado por una suerte de farandulización de la política, lo político y los políticos. No obstante, volviendo las aguas a su normal nivel, años más tarde apareció una curiosa apuesta.

El senador Leonardo Montiel Ortega, respetado experto petrolero y a la cabeza de Morena, partido resultante de la división de URD, junto a Pierina España, protagonizó el primer capítulo de la telenovela “TV Confidencial” de Radio Caracas TV al iniciarse noviembre de 1977, generando un inmediato escándalo que, a la postre, siendo un reconocido dirigente, no favoreció sus aspiraciones presidenciales: quizá hubo una nítida consciencia del específico ámbito de la política que, además, contaba con sobrias y merecidas fuentes periodísticas. Agreguemos que, consultado en esos días por el diario 2001 de Caracas,  proveniente del medio televisivo, Renny Ottolina dijo estar anonadado por esa incursión telenovelística,  logrando una crítica a la televisión y a los políticos corruptos, pero – significativamente – aclaró que no todos los políticos lo son, rechazando la generalización.

El vedetismo afanoso y pertinaz de Chávez Frías, más allá de Cannes, no halló equivalente en su sucesor inmediato, aunque puede encontrarlo en los mismos predios de la oposición. Acotemos, farandulizada intensamente la opinión pública en el presente siglo, la que ya despierta ante las amargas realidades, luce recomendable que las aguas vuelvan a su nivel respecto al desempeño dirigencial.
07/11/2016:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/28085-luis-barragan

viernes, 4 de noviembre de 2016

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Jaime Correa. "La televisión venezolana embrutece". Momento, Caracas, Nr. 791 del 12/09/1971.
- Bruno Scheuren. "Servicios públicos: ¿Por qué se quejan los caraqueños?". Élite, Caracas, Nr. 2318 del 27/02/70.
- S(a. "La Caracas caótica". Resumen, Caracas, Nr. 406 del 16/08/81.
- Alirio Ugarte Pelayo. "Barrios, Poleo y Grazziano: tres pintores, tres estados". Momento, Nr. 74 del 13/12/57.
- Yolanda Herrera. "Radio Rochela: Los profesionales de la risa". Momento, Nr. 592 del 19/11/67.

Reproducción: Zapata. El Nacional, Caracas, 24/02/1980. Empero, nos preguntamos ¿cuán civil fue?

martes, 25 de octubre de 2016

CENSURA DE LA TELEVISIÓN LOCAL

De la ilimitada estupidez
Luis Barragán


Puede aseverarse que el asalto al Congreso de 1848, fue un acontecimiento reducido a Caracas. El evento de tan considerable como lamentable calibre histórico, tardó en irradiar al resto del país incomunicado y analfabeto, prisionero de una implacable censura en los escasos medios impresos disponibles.

Ahora, con el reciente y fallido asalto a la Asamblea Nacional, resulta prácticamente imposible atajar la indignación de la ciudadanía que busca una desesperada respuesta a la inocultable crisis que, sencillamente, padece. Fundamentalmente, las redes sociales y las agencias noticiosas internacionales, por mucho que se esfuerce el gobierno en impedirlo, aunque logre distorsionarlo, según el hábito, reivindican la instantaneidad de un drama en el que todos nos reconocemos.

Objetiva constatación del momento, al irrumpir el consabido piquete oficialista en el hemiciclo, circuló ampliamente la programación desarrollada por las emisoras televisivas locales que, lejos de transmitir la noticia, por impactante y trascendente que fuese, extremó sus recursos de distracción.  Por supuesto, temieron a la atentísima CONATEL, la comisaría del régimen que pretende bañarnos de una inaudita irrealidad.

La muestra de las televisoras nacionales que no se atrevieron a difundir el hecho ejemplifica los terrores propagados por un gobierno que, a la hora de escribir la presente nota, ya habrá movilizado a sus especialistas para concebir y diseñar una interpretación autorizada que las repletará en los próximos días. Nada difícil de imaginar, trastocados los victimarios en víctimas, apelarán a toda suerte de ocurrencias alrededor de un tal poder popular que deseaba participar en el debate parlamentario y resultó agredido por los diputados de la derecha que siguen las instrucciones telefónicas de la embajada o el consulado imperial, inventando delitos donde no los hay ni habrá: la estupidez no tiene límites al tratarse de sobrevivir en el poder a cualquier precio.

A pesar de las diligencias realizadas por retrasarnos y confundirnos tecnológica y psicológicamente, el frustrado asalto a la Asamblea Nacional – quizá un imperfecto ensayo parcial – ya no se restringe a la ciudad capital y al tardío testimonio personal de sus actores, sino que, pasando por encima de la feroz censura, alcanza una difusión que toca a las puertas de la OEA para la definitiva activación de la Carta Democrática, encolerizados  todos los venezolanos que claman por una vía pacífica y constitucional para zanjar las diferencias. De todos modos, cada vez menos competitivos, los sobrevivientes  canales privados de televisión tienen los días contados, pues, así renueven  las concesiones, claudicando, nada atractiva resultará la crónica que hagan de un gobierno temeroso de las propias realidades que crea.

24/10/2016:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/27945-luis-barragan
http://www.notiven.com/cgi-bin/archive.py?datediff=0
Fotografía: Tomada al celular del diputado Cheo Hernández. 

domingo, 26 de julio de 2015

CAZA DE CITAS

"El análisis somero de las actividades del Libertador durante el año diecisiete, revela su constante ansiedad por el establecimiento de un régimen constitucional que pusiese la República a cubierto de toda contingencia. Aún sin formular la Carta fundamental porque no se lo permite la guerra, Boolívar se consagra a la tarea de dar los pasos iniciales en ese sentido. En sus Decretos, como se ha visto, crea organismos legales y se desprende, en parte, de las omnímodas atribuciones que le ba (SIC) impuesto la conflagración. Sin sombra de duda, puede afirmarse que la mira constante del Libertador fue siempre la fundación de un régimen de Derecho"

Cristóbal L. Mendoza 

("Prólogos a los escritos del Libertador", Italgráfica, Caracas, 1977: 403)

Reproducción: "En Teatro del Hogar, el espacio de los lunes, en Televisa, han hecho buena obra. 'Corona de Gloria', con el Boívar en 1830, encarnado por Américo Montero, fué (SIC) una de estas creaciones. No obstante, la falta de ensayos en todo sentido, a veces hace ver ciertas fallas en cosas tan serias como éstas. Manuel Pozón, Pedro Hurtado, Francisco Ferrari y Andrés Peinado han logrado buenas actuaciones en este espectáculo. Y, por supuesto, cabe destacar el trabajo del maquillador Miguel Angel Casal". Élite, Caracas (1957).