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domingo, 8 de abril de 2018

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Enrique Bernardo Núñez. "En el día de Caracas: Las huellas de Pérez Bonalde". El Universal, Caracas, 25/04/1953.
- Víctor Manuel Reinoso, con fotografías de Scotto, Blasco Sandoval y Lugo. "La sangrienta evasión de La Planta". Élite, Caracas, nr. 1774 del 27/07/63.
- Humberto Orsini. "Alemania: el neonazismo democristiano". Deslinde, Caracas, 15 al /30/10/69.
- Teresa Piñana Vives. "¿Por qué la juventud se exhibe con barbas y melenas?" Venezuela Gráfica, Caracas, nr. 835 del 05/11/67.
- Freddy Best González. "¿Qué te sucede César Girón?". La Religión, Caracas, 02/06/57.

Reproducción: Asesinato de Jorge Eliécer Gaitán. Élite, Caracas, nr. 1177 del  24/04/1948.

lunes, 4 de junio de 2012

SISTÉMICAMENTE SUYO, IGNATIUS REILLY

EL UNIVERSAL, Caracas, 3 de Junio de 2012
NOTITARDE, Valencia, 4 de Junio de 2012
INSEGURIDAD
155.788 asesinatos desde 1999 se han registrado en Venezuela
La guerra de Irak cobró 162.000 muertos desde 2003; Venezuela registró 76% de esas bajas en el mismo período. A pesar de haber implementado al menos 20 planes de seguridad, los homicidios crecieron 223% en los últimos 14 años. Fermín Mármol García, especialista en prevención del delito, advierte que no basta con situar militares en ciertos puntos.
Joseph Poliszuk

De 1999 para acá los homicidios se multiplicaron tres veces. Ese año, cuando el presidente Hugo Chávez se estrenaba en Miraflores, el Gobierno sacó a la Guardia Nacional a la calle para iniciar una sucesión de al menos 20 planes de seguridad, en cuyo interín han ocurrido 155.788 asesinatos.

Esos efectivos de la Guardia Nacional en tareas de patrullaje y labores policiales es uno de los aspectos que la directora de Cofavic, Liliana Ortega, encuentra equivocados a la hora de hacer un balance sobre el desempeño del Gobierno en materia de seguridad. "El control del orden público no puede estar en manos de funcionarios militares", dice. "Es un estándar internacional que en Venezuela no se ha aplicado".

En 1999 se registraron 5.968 homicidios y, 13 años después, 2011 cerró con 19.336. Los asesinatos se han disparado 223% más durante este Gobierno, según las cifras que ha podido confirmar el Observatorio Venezolano de Violencia.

El último ministro de Relaciones Interiores de Rafael Caldera, Hilarión Cardozo, entregó el testigo con 4.550 asesinatos y para frenar los índices de violencia, que ya eran escándalo y hasta bandera electoral, Luis Miquilena inauguró el Gobierno con una política que dejó la coordinación de las tareas contra el hampa en manos de la Guardia Nacional.

"Políticas epilépticas"
Frente a los medios y a un país que demandaba cambios, el nuevo ministro de Relaciones Interiores cuestionó el 26 de marzo de 1999 a los gobiernos anteriores, por considerar que desarrollaban "políticas epilépticas" y carecían de un programa concebido que agrupara a todos los organismos de seguridad.

Como en las morgues del país, Miquilena prometió recoger el muerto y para eso anunció 200.000 funcionarios policiales desplegados en todo el territorio nacional, a través de un Plan de Seguridad Ciudadana que planteaba deportar a los indocumentados, desarmar a la población, acabar con los carnets y credenciales ad honórem, impedir a los menores de edad permanecer en clubes y sitios públicos a altas horas de la noche y disuadir los crímenes con efectivos de la Guardia Nacional.

Miquilena, sin embargo, no hizo la tarea. Ni siquiera duró un año al frente del ministerio: salió en agosto de 1999 en el camino a la Asamblea Nacional Constituyente y en su lugar quedó Ignacio Arcaya, que en poco más de seis meses siguió los mismos lineamientos.

Le tocó entonces a Luis Alfonso Dávila, el tercero de los 11 enroques que el presidente Chávez ha hecho en la cartera de Interior y Justicia. Desde allí, el nuevo ministro relanzó los planes de seguridad con comités de vigilancia que buscaron involucrar a las comunidades.

Ese año, sin embargo, los homicidios registraron el aumento más alto que se haya visto de un año a otro en el país: los 5.968 asesinatos que dejó 1999 se incrementaron 34% en 2000, llegando hasta 8.022. Miquilena volvió entonces a la carga y en su primera declaración otra vez al frente del Ministerio de Interior y Justicia, anunció mecanismos represivos contra el hampa.

"El país podría desembocar en una situación verdaderamente crítica si no logramos abatir la insurgencia del mundo hamponil", dijo el 4 de febrero de 2001 minutos después de su nombramiento. A partir de allí lanzó el llamado Plan Confianza, otra vez con la Guardia Nacional en tareas policiales así como un proceso que abrió el camino para la primera reforma del Código Orgánico Procesal Penal, que ahora el presidente Hugo Chávez pide volver a modificar.

Como un boxeador ciego
Estamos dando traspiés. Eso asegura el director del Instituto de Investigaciones de Convivencia y Seguridad Ciudadana, Pedro Rangel. En la lucha contra los robos, secuestros y asesinatos, imagina al país como un boxeador que sube al ring con los ojos vendados.

"Atacamos los efectos pero no las causas", dice. "No tenemos una idea clara de cómo debemos enfrentar el problema; la inseguridad es un fenómeno multicausal en el que interviene desde la violencia intrafamiliar hasta los contextos sociourbanos, y estos planes de seguridad que ha impulsado el Gobierno pueden estar cargados de buenas intenciones pero más que planes, son un conjunto de operativos cuyos resultados están a la vista".

El director del Observatorio Venezolano de Violencia, Roberto Briceño-León, agrega en la misma onda, que las respuestas del Gobierno frente al hampa han sido a través de planes que buscan efectos políticos inmediatos: "Se trata de programas parciales destinados a apagar una molestia con respuestas cortoplacistas".

Añade que el Gobierno está entrampado en una discusión ideológica sobre una situación en la que poco importa la derecha y la izquierda. "Dicen que no van a hacer una política represiva como las de derecha, pero no saben que todo programa de seguridad debe tener planes de prevención que ataquen las desigualdades sociales y operativos de represión que, por supuesto, respeten los derechos humanos".

Casi como Irak
En Irak cayeron 162.000 personas entre 2003 y 2011, según la organización no gubernamental Iraq Body Count. Si bien la República Bolivariana de Venezuela no ha sufrido una invasión, el Observatorio Venezolano de Violencia pudo confirmar 124.221 asesinatos ocurridos en el país durante el mismo período. Es decir que sin bombas ni tanques, aquí justo frente a nosotros cayeron 76% de las bajas que tras la caída e Saddam Hussein, se registraron en Bagdad y otras ciudades iraquíes.

"Ni un país en guerra tiene estas cifras", opina Omar Ávila, secretario general del partido Visión Venezuela, donde han venido llevando un histórico de los planes de seguridad que ha implementado el Ejecutivo nacional. Hasta los años 80, la tasa de homicidios del país se mantuvo en el promedio mundial de 8 por cada 100.000 habitantes. A partir de allí aumentó progresivamente hasta los 57 ciudadanos menos que el año pasado hubo por cada 100.000.

"Esto significa que cada 27 minutos un venezolano pierde la vida a manos del hampa", advierte Ávila. Y añade que casi 80% de esos delitos se cometen con armas de fuego, a pesar de los tres programas de desarme que ha anunciado el Gobierno.

"Lo primero que espero anunciar apenas asuma las riendas del ministerio es un plan de desarme de toda la población civil, no sólo de los círculos bolivarianos", afirmó Diosdado Cabello el 5 de mayo de 2002, tras sustituir a Ramón Rodríguez Chacín en Interior y Justicia a los pocos días de los sucesos del 11 de abril.

"Será un desarme nacional", aseguró. "Quien esté armado en los círculos bolivarianos de forma ilegal, pues tiene que asumir su responsabilidad". El corolario de esos anuncios ya son conocidos: Lucas Rincón recibió el testigo en enero de 2003 y reactivó otro plan de seguridad con el que se comprometió a disponer de 100.000 efectivos policiales y militares, así como prevenir el delito con las comunidades.

Guardias en autobuses
Jesse Chacón, por su parte, fue el octavo cambio en Interior y Justicia. Entró en septiembre de 2004 y a lo largo de dos años y medio lanzó cuatro planes de seguridad e inició una reforma policial a través de la Comisión Nacional para la Reforma Policial, Conarepol.

Chacón le entregó el cargo y las conclusiones de la Conarepol a Pedro Carreño, quien lo desechó por tratarse de un "informe de derecha". Dijo que se necesitaba una nueva consulta para diseñar una policía con valores socialistas, y así siguieron los planes y ministros: Ramón Rodríguez Chacín regresó por segunda vez en 2008 y poco tiempo después le siguió su viceministro de Seguridad Ciudadana, Tarek El Aissami, el qué más ha durado en el cargo.

De los programas de estos últimos años destaca el Plan Caracas Segura y otros similares en los que se vieron funcionarios militares hasta en carpas a las afueras del metro, las plazas y otros espacios públicos de la capital del país. El especialista en temas de seguridad y prevención del delito, Fermín Mármol García, reconoce que esos operativos hicieron efecto pero destaca que no son suficientes: "Inicialmente dio resultado en los sitios en los que se hizo el patrullaje", señala. "Donde haya un guardia nacional va a disminuir el delito pero el problema es en la zona de al lado".

Para Mármol, ha habido una retahíla de planes erráticos y reactivos que han terminado por militarizar el problema. El peor, sin duda, asegura que es el Plan Ruta Segura, anunciado en 2008 por el Presidente con el objetivo de evitar los atracos y asesinatos en el transporte público. El propio Chávez propuso custodiar los autobuses con un Guardia Nacional entre sus asientos; sin embargo, la idea solo se materializó por dos semanas. "Era un sinsentido confinar a un oficial a un autobús, desde el punto de vista policial el fusil no solo neutraliza sino que puede desencadenar violencia y provocar la muerte de un inocente", concluye.

Ilustración: Portada de CIUDAD CARACAS, 4 de Junio de 2012
Véase:  http://es.wikipedia.org/wiki/Ignatius_Reilly
Marcos Villasmil nos envía el enlace: http://www.youtube.com/watch?v=AqigzoHwLW0&feature=youtu.be

miércoles, 30 de mayo de 2012

ESTADO Y SUPERVIVENCIA

EL NACIONAL - Miércoles 30 de Mayo de 2012     Opinión/6
A Tres Manos
Miradas múltiples para el diálogo
La pranización de la sociedad
El Chingo estuvo bajo las órdenes de Oriente en la cárcel de Rodeo
FRANCISCO RODRÍGUEZ*

No se trata de una broma o de un chisme que podría resultar de interés para algunos; no, se trata de la tragedia que vive hoy Venezuela y parte importante de América Latina.

En el campo penitenciario estamos observando un caos tal que da la impresión de que el Estado no tuviera ningún control sobre las cárceles y, por el contrario, pareciera que estuvieran bajo el dominio total de los mismos reclusos.

En estos días y a propósito de la crisis en La Planta pudimos leer una noticia que si no fuera por la gravedad de la situación festejaríamos la gracia y el tono jocoso de la nota. La noticia en cuestión decía así textualmente: "El pran Oriente le manda a decir al pran Chingo que deponga su actitud y deje salir a los muchachos para que se agilicen los traslados". El pran Oriente fue el líder del levantamiento de los reclusos en Rodeo el año pasado y el pran Chingo fue el líder del reciente alzamiento de La Planta. Se trata de un joven que no rebasa los 24 años de edad, procesado por homicidios y que tenía un ejército a su mando de 2.000 hombres aproximadamente.

Se dice que el Chingo estuvo bajo las órdenes de Oriente en la cárcel de Rodeo, de tal manera que éste le estaba girando instrucciones a su lugarteniente de acabar con el conflicto.

Toda la batería del Estado con miles de efectivos y personal de custodia no pudieron hacer nada en contra de un grupo de reclusos fuertemente armados que manejan un alto nivel de violencia, pues el motín comenzó cuando se produjeron riñas entre ellos mismos y murieron unos cuantos reclusos. Dos jóvenes que no pasaban de 25 años de edad dirigieron el conflicto por más de un mes y éste terminó cuando ellos, "los pranes" lo decidieron. Luego, en el traslado, estos líderes escaparon y posteriormente fueron recapturados.

Esta situación tiene antecedentes en América Latina: el caso de Brasil en el cual "Marcola" Marcos Camacho, jefe de los reclusos y narcotraficantes de Sao Paulo, tomó el control de la ciudad y puso en jaque a la policía desde el penal mismo. En Venezuela, la delincuencia y los reclusos han logrado acumular un poder tal que parecen estar por encima del Estado y formar un estado dentro del Estado.

Ha surgido un fenómeno relativamente nuevo en nuestro país que podríamos denominar como la "pranización" de la sociedad. Al calor de una situación crónica de hacinamiento, represión y violación de todos los derechos humanos de la población carcelaria, se ha estado formando una especie de sociedad-cultura delictiva-penitenciaria paralela a la sociedad formal que se cuela y penetra en todo el cuerpo de la sociedad en general. Penetra y se extiende infectando todos los tejidos sociales del barrio.

De esta manera invade como un cáncer metastásico, y pasa inadvertidamente en forma natural porque cuenta con el consentimiento de buena parte de la comunidad, y donde no hay consentimiento, hay miedo. Así se ha ido implantando un estilo de vida violento-delictivo como un modo de vida normal...

Debilidad estructural del Estado y de la sociedad en su conjunto. Aquí es más grave el asunto porque el Estado de anomia salvaje que nos caracteriza está montado sobre un proceso de licuefacción (licuado) de todas las estructuras de autodefensa de la sociedad.

Por otra parte, en el barrio la formación de grupos que luego se convierten en bandas delictivas está revestida de una integración socio-emocional del muchacho no delincuente al grupo primario que integran sus amigos de la infancia que sí son delincuentes. Este proceso de socialización, que es una socialización delictiva, conspira en contra de la educación escolar e, incluso, de la socialización propia de la familia. Romper con esto significa aplicar una operación de "cortocircuito" sobre este proceso de socialización que está generando delincuentes en forma masiva. Con la fuerza del Estado, la sociedad civil y las reservas morales de la comunidad creo que puede ser posible realizar esta tarea.

UDO/Bolívar


Fotografía:http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=340776

martes, 22 de mayo de 2012

ES UN TODO

La fascinación de la víctima
Luis Barragán


Brevemente, imaginemos un pequeño inmueble habitado por un número escaso de familias harto ocupadas por los asuntos de cada día. En el apartamento que tiene a dos niños con lechina, no saben de los otros que afrontan una parecida situación y, menos, adivinan que el circunstancial juego infantil contagió o pudo contagiar a otros, excepto que sea notable cierta anormalidad, porque baje la movilización escolar, desahogado el ascensor en las horas claves; un vecino le preste a otro el termómetro, constatando la relativa generalización del problema; o, simplemente, siendo el medio de comunicación por excelencia, la conserjería revele un porcentaje de familias afectadas que las lleva a tomar las medidas de precaución.

Creyéndola propia, intransferible y excepcional, cada familia descubrió la realidad común que vive el condominio, participando de una u otra forma en la solución del problema. Vale decir, participación que necesita de la publicidad, asunto éste que la junta de administración procurará manejar según sus intereses.

Mutatis mutandis, creíamos que las nuestras eran dificultades exclusivas, agravadas por nuestras imprevisiones, hasta descubrirlas excesivamente parecidas a las del otro y los otros. Y, aunque la realidad sigue un curso insobornable, a veces demorado el estallido, la junta administrativa del país procura que no nos enteremos cuánta coincidencia hay en un pueblo que no tarda en reconocerse en los problemas y desea también hacerlo con sus soluciones.

Un sector de la ciudad capital vivió cercana y dramáticamente la desgracia de La Planta, atinando en las vicisitudes de los prisioneros y sus familiares que también las supieron compartidas. Por muchas diligencias que hicieron las autoridades competentes para ocultar – precisamente – su incompetencia, toda la urbe – largamente victimizada - se vio afectada por esa realidad tan común como el viento, algo que – seguramente – experimentan otras localidades del país con menor acento noticioso.

Nadie debe ocultar la vieja data del problema penitenciario venezolano, aunque pocos se atrevan a desmentir el costo político que acarreaba. Hoy, a catorce años de un mismo gobierno que ha disfrutado literalmente de recursos descomunales, mas no del necesario talento, la más abnegada diligencia es que no se sepa siquiera de los disparos intercambiados, por más que se oigan, hieran o maten, agudizado como nunca antes un problema que se dijo resolver mediante la creación de otro despacho ministerial, presupuestariamente bien equipado, y la designación de una titular de tan particulares características.

Ejerciendo el monopolio de las imágenes, quizá cazando al vecino que fotografiaba las incidencias del lugar a través de un móvil-celular, la principal televisora del Estado fue la única que se internó en las interioridades de La Planta, a objeto de dar una versión interesada de los sucesos ahora vedados a diferentes medios independientes. Los francotiradores diligenciaron una buena posición en los edificios cercanos, acaso con la fascinación de una aventura segura que, un poco, la compartieron los residentes por el despliegue de las armas y los otros arreos marciales, sabiéndose absolutamente desprotegidos por los guardianes del poder político establecido.

El objetivo estratégico, con el traslado de los presos, ha sido el de reacomodar la vitrina noticiosa que es Caracas, como bien lo conocen los funcionarios – igualmente ministeriales – de la electricidad. No hay investigación ni comisión parlamentaria válida hasta que perfeccionen la escena, por lo que – a lo sumo – la ministro podría acudir a una sesión plenaria, aventajada por un espectáculo del que han gozado sus – ahora - colegas.

Lo peor es que el gobierno no da explicaciones, salvo las que juzgue más convenientes para sus emisoras y periódicos, esperando el resto de la humanidad el rebote noticioso. Nadie se atreve a aclarar la existencia de un sofisticado armamento o la posesión de drogas, como la gerencia de otros negocios delictivos, en el centro penitenciario, pues tampoco alguien ha dicho sobre las armas halladas en un asalto realizado en Barquisimeto, pertenecientes sus seriales a las de la Policía del Táchira que Miraflores desarmó, dejándolas en custodia de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

El entonces vicepresidente de la Comisión de Asuntos Parlamentarios, William Ojeda, por poco le allanan la inmunidad parlamentaria, ya que, en una anterior crisis, cumplió con el deber de apersonarse en el lugar de los acontecimientos, denunciarlos y proponer alternativas. El oficialismo asegura que basta con un eufemismo (“privados y privadas de libertad”), para tratar la materia, bloqueando o impidiendo todo debate e investigación, libre y convincente, por la Asamblea Nacional.

Presumiendo de ella, carecen de toda autoridad moral para atender lo que se ha convertido en una tragedia que contrasta con tiempos añejos. Lo más lejos que pueden llegar es repetir enfermizamente las consignas, porque así como en la última sesión de la Asamblea Nacional divagaron sobre la crisis global del capitalismo o los indicadores sociales, para soslayar las denuncias contundentes de los diputados Miguel Ángel Rodríguez y Julio Montoya, o callaron sospechosamente a fin de imponer arbitrariamente la cpostergación del Proyecto de Ley de Control para la Defensa Integral del Espacio Aéreo, ahora pretenderán irresponsabilizarse de los hechos de La Planta, anhelada como una conspiración macabra de la oposición apátrida.

Descubrimos a los propagadores de la lechina ya inocultable que nos amenazarán con elevar la cuota de condominio y cortar el agua, procurando un silencio cómplice. Por más que digamos ocuparnos de nuestros asuntos, tenemos un destino común que día a día nos sorprende: casi como la psiquiatra Elvira Madigan, el personaje de una novela de Ana Teresa Torres, que se hizo de un iceberg criminal, hemos atado pacientemente los cabos dejando que el lingüista-forense dictamine en los venideros comicios presidenciales.

Se ha hecho notable la realidad, cuyo estallido está en proceso. Pedevalizados, su mayor orfandad es moral.


Fuente:
http://www.noticierodigital.com/2012/05/la-fascinacion-de-la-victima/ 
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=867323 

Fotografía: Reseña de El Nacional, Caracas, 22 de Mayo de 2012

 

sábado, 19 de mayo de 2012

¿FRÍO?

CIUDAD CARACAS, 19 de Mayo de 2012
¡Otra vez con los crespos hechos!
RAFAEL HERNÁNDEZ BOLÍVAR

El titular impactante de primera página se quedó frío. El espacio reservado para ilustrarlo con una foto desgarradora, teñida de sangre y muerte, no apareció jamás. La noticia que recorrería el mundo dando la prueba fehaciente de un gobierno violador de los derechos humanos no llegó a las salas de redacción de la gran prensa. En su lugar, tuvieron que titular: Resuelta la situación de violencia. Incluso, los más renuentes tuvieron que titular Conflicto en La Planta se resolvió parcialmente.

En estos años, con algunos aciertos –y unos cuantos errores, es verdad–, se ha hecho un enorme esfuerzo por resolver el problema carcelario. Y entre los aciertos hay uno indudable: Tener una visión integral del delito y del delincuente. Entender que éste, además de ser una persona que cometió un delito y debe pagar por ello la pena que le han impuesto los tribunales, es un ser humano concreto producto de un sistema básicamente injusto que generó las circunstancias que lo hicieron delincuente, lo procesó diferencialmente de acuerdo a sus recursos, le niega posibilidades de cumplir dignamente su castigo y rehacer su vida en términos de provecho para la sociedad y sí mismo.

Visión que se ha hecho tangible en el manejo del conflicto. El Gobierno ha mantenido firmeza en los objetivos y flexibilidad en las tácticas para lograrlos. Aún al costo político de una ciudad colapsada, llena de zozobra. Hizo lo que tenía que hacer: Resolver el conflicto con un respeto a los DDHH.

La ministra Iris Valera ha dado muestras de serenidad, coraje y entrega ante una situación tensa y a punto de estallar. Asumió sus responsabilidades en la primera línea. Tomó cada decisión en un clima de reproches e incomprensiones enfermizas de una oposición deseosa de quitarle la cabeza. Atendió las comprensibles angustias de los familiares de los privados de libertad, rechazó las exigencias descabelladas de cabecillas mafiosos y disuadió con el fruto de su trabajo la preocupación expectante de la población. Para orgullo de todos, Iris Valera se creció ante las dificultades.

jueves, 17 de mayo de 2012

IMPUNIDADES

EL NACIONAL, Caracas, 15 de Septiembre de 1996
Urbanoides y propiedad
Luis Barragán


“El pequeñoburgués ya no comulga
con nada. Ni siquiera con las grandes
empresas como el rico. Ni siquiera con
inmensos dolores, como el menesteroso”
Emmanuel Mounier
( “Revolución personalista y comunitaria”)

Hay un radical sentido de la propiedad en los urbanoides del presente venezolano. Pequeño o mediano propietario que -aún sin serlo- ejerce todo el peso de una pretendida titularidad absoluta sobre las cosas. Es el residente de una urbanización caraqueña, quien no ha pagado la vivienda ni los giros del carro  y cuya casa playera está ubicada en terrenos municipales, pero cierra la vereda a los nativos y se comporta como un adinerado extranjero, sorprendido de lo exótico del lugar.

Dos ejemplos no conducen rápidamente al esbozo de una actitud peligrosamente fascistoide. Es el que compra o alquila en un edificio de los muchos serializados de la ciudad y, aún sin colocar las rejas en los espacios comunes en nombre de su seguridad personal, se cree con derechos superabsolutos sobre el apartamento. Tanto que es capaz de no sólo armar sus fiestas hasta el día siguiente, ponerle diferentes tonos y pintar la terraza como le viene en gana así sea contrario a la Ley de Propiedad Horizontal, sino consentir, estimular, aceptar que el hijo, aficionado a la guitarra eléctrica o a la batería, práctique estos instrumentos a vivo volumen sin importar la hora.

El conductor de las busetas, camionetas o carrito por puesto es el prototipo más definido del habitante de la urbe con ínfulas siderales. Tiene, por lo general, altos ingresos y goza de la concesión de una ruta, pero el vehículo es tan absolutamente suyo que condena a los pasajeros, no a los clientes sino a los que les hace sencillamente el favor, al gusto musical del conductor, a la suciedad e incomodidad de lo que se da en llamar un medio público de transporta. Por si fuera poco, es dueño de las calles y hay carta abierta para atropellar y vejar a los peatones.

Mounier decía que “el pequeñoburgués no posee los signos externos ni las facilidades del rico, pero toda su vida está en tensión hacia la adquisición de unos y otros”. ¿ La ilusión de riqueza que nos embarga?.

Tengamos cuidado. Véamos qué venezolano resultará de la crisis. El que se esboza, en el desfiladero de la supervivencia, resulta amenazador. Merece una reflexión adicional. La tragedia de La Planta, como antes Sabaneta, reveló hasta dónde puede llegar la generalizada, cómoda y portátil indiferencia ante el dolor humano. Y si de una partícula de polvo se dice tener un documento registrado, se la defenderá a cualquier precio.


Post-data (17/05/12):

Esperando porque fluya más el tránsito en la ciudad capìtal, debido a los recientes acontecimientos de La Planta, tropezamos con un viejo artículo a propósito de la indolencia colectiva sobre el drama de los centros penitenciarios. Creo que fue el primer artículo que publicamos en El Naciona, Caracas. Podrá decir Chávez Frías y su ministrísima Teresa de Cálculta que el problema no es nuevo. Empero, constituye una excusa y una trampa. No lo es, cierto, pero - por una parte - nunca antes se vieron tamaños acontecimientos, y - por otra - después de trece largos años, sobre los hombros de la demagogia más descarada, se ha agravado o agudizado. Y todo esto, en nombre de los más pobres. Y tampoco dirán, como suelen argumentar, que están repolitizando a la sociedad venezolana. No lo es que, desbordando e inutilizado el Estado, las comunidades más inocentes sientan un legítimo pánico frente a los sucesos que les son irresistibles, inevitables. La conclusión puede ser que, incompetentes para solventar los problemas fundamentales, incurran en una práctica decididamente fascista: aterrorizar, paralizando a la colectividad.


Crf. http://www.noticias24.com/venezuela/noticia/107833/reportan-via-twitter-nuevo-tiroteo-en-la-planta-cerrada-la-ff-sentido-oeste-este/
Fotografía: http://picfog.com/search/LA%20PLANTA

lunes, 14 de mayo de 2012

EMERGENCIA, EMERGENCIA, FAVOR NO CEDER EL PASO


 

De la doble moción de urgencia
Luis Barragán

La ciudad capital experimentó un extraordinario sacudimiento por los consabidos y  dramáticos hechos de La Planta, a la vez que colapsó por un descomunal aguacero.  El mismo día, a las mismas horas, sesionaba la plenaria de la Asamblea Nacional, urgida por la aprobación de los sempiternos créditos adicionales y la designación de su representante por ante el tardíamente (re) activado Consejo de Estado.

El diputado Oscar Rondero, en medio de la discusión, absolutamente apegado al Reglamento Interior y de Debates, solicitó la palabra a objeto de proponer una moción de urgencia,  al agravarse la situación del centro penitenciario con la muerte de un vecino del sector. Hizo el correspondiente alegato que no sólo recibió el trato descortés y grosero del vicepresidente, diputado Aristóbulo Istúriz, quien dirigía el debate, sino que dijo o pretendió humillarlo apelando a los votos tristes de la bancada gubernamental.

El diputado Rondero, por cierto, impunemente secuestrado por grupos oficialistas en diciembre próximo pasado, naturalmente insistió soportando noble y caballerosamente el maltrato.  El diputado Istúriz, visiblemente disgustado, alegó que se estaba investigando sobre la aludida muerte y que no permitiría escándalo alguno, como si lo acecido al oeste de Caracas hubiese sido una divertida y ocurrente feria.

Lo cierto es que, sin mediar palabra alguna con sus dóciles, resignados y más que humillados compañeros de bancada, el diputado Istúriz sometió de nuevo a una rápida votación la moción que, probablemente, hubiese desembocado en la designación de una pequeña comisión de parlamentarios que se apersonara en el lugar de los acontecimientos evidentísimamente irregulares. Empero, hizo gala de una obscena arrogancia, exponiendo nuevamente la inflamada  soberbia de los privilegiados del poder que hoy actúan en un parlamento que antes les dio oportunidades para sus denuncias y también desplantes.

La muerte de un inocente no podía distraerlos de la aprobación de los  jugosos créditos adicionales ni de la importantísima designación del representante al Consejo de Estado que, generando tensiones y otros disgustos en esa larga procesión interna que padece el PSUV, maduraba con la enojosa lentitud de una  tarde lluviosa, aunque convulsionada.  Y es que, ausentes el presidente Cabello y la vicepresidente Eekhout del hemiciclo,  quedaba el vicepresidente Istúriz condenado a dirigir una sesión que no debía aprobar su nombramiento al Consejo de Estado, por las razones reglamentarias de rigor: aspiraba tal sitial, reventando de rabia ante el planteamiento del diputado Rondero, manejando robóticamente una bancada que jamás lo acompañaría sin la autorización del presidente convaleciente que ha de adivinar:  si Chávez Frías  no debió darle carácter orgánico a la Ley del Trabajo y se la dio, ¿por qué Istúriz tendría que ausentarse de un Consejo para la transición por un prurito reglamentario?

Fotografía: Juan Carlos Neira (Noticiero Digital)
Fuente: http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/11760--de-la-doble-mocion-de-urgencia

domingo, 13 de mayo de 2012

BREVE NOTA EXISTENCIAL

CIUDAD CARACAS, 13 de Mayo de 2012
LETRA FRÍA/ ¿Será que vamos a caernos a tiros, pues?
HUMBERTO MÁRQUEZ

Hace unos cuantos años, en Letras, de la UCV, nos metieron a un agente de la Disip para que nos tuviera controlados. Lo descubrimos por una de nuestras matahari, de esas que mataban en la cama a hari y a cualquier vaina que se les apareciera, hasta a uno. Y una vez ocurrido el lance del amor, o del singue, porque cómo podía una camarada tirarse a un sapo por amor, ni príncipe que fuera, y como buena militante le registró la cartera y le descubrió la chapa. Ni pendeja, no se dio por enterada y nos contó la vaina. De allí en adelante yo le decía comandante Blanco, aunque era negro de ojos verdes el coño ‘e madre, afrodescendiente, pues, y el ratúvelo se reía porque juraba que nos estaba infiltrando. El carajo era de lo más simpático y sin saber sabiendo me seguía la corriente, hasta que un día no me acuerdo a quién nos mataron y lo enfrenté en el baño. Yo andaba peo de un cocuy de penca que nos bajaba el partido, la única manera que yo podía agarrar por la pechera a un carajo más grande que yo y empujarlo contra la puerta de las pocetas. Sigo confesando al fragor del cuento, que yo era y sigo siendo el carajo más pacífico y cobarde de la tierra, pero cuando me rascaba en el pasado, modestia y aparte, tiraba el coñazo parejo. Mi amigo sapo, de cuyo nombre no puedo acordarme, entendió que estaba rodeado, porque sin saber, sabía que en el pasillo había cuatro camaradas esperando que me agrediera para dale lo suyo, y el carajo digna e inteligentemente, me retó a un duelo a pistola al día siguiente, a las 6 de la tarde, en Tierra de Nadie. ¡Que cagazón!

Yo, un poeta bello, ñángara, pero bello, enamorado de la vida y de la revolución, batirme a tiros con un sapo hijueputa que seguramente me iba a ganar. ¡No, por Dios! y mi padre Pedro Duno, mi álter ego después que murió Papá, me dijo ni él va a ir, ni tú tampoco, al tiempo que me enseñaba a comer caracoles en Le Coq D’or, en la Solano. Y ahora que lo pienso, ni me mataron ni maté. Para hacer el cuento corto, mi amigo espía no volvió y después supe que años más tarde, entregó tesis y se graduó.

Todo viene al caso porque estos maricones que creen con el progreso se nos van a infiltrar y al menor descuido nos van a dar un golpe de Estado. ¡Joder!. Yo sigo siendo torpe con las armas y ahora peor, después que me metí a jeva, pero delego formalmente a mis queridos cámaras de los colectivos del 23 y en Andrés Aguilar, Papote, pa’ que les den bollo y acabar con esta mariquera. Ahí en La Planta, al final del túnel de la fuga, por donde iban a salir, consiguieron un ¿T4?, una bazooka, un hierro que tumba paredes. ¡Mosca, pues!…

DOS TEXTOS

EL NACIONAL - Domingo 13 de Mayo de 2012     Siete Días/7
Teoría y práctica de una ficción
No deja de ser sorprendente cómo prefieren buscar una conspiración detrás de un crucigrama de un periódico antes que ponerle la cámara frente al rostro de una mujer desesperada
ALBERTO BARRERA TYSZKA

Te despiertas y no te hace falta abrir los ojos para saber que las nubes siguen estacionadas muy cerca de tu ventana. Recuerdas que es mayo. Te preguntas si estas lluvias son las lluvias de mayo. Ya no se puede confiar ni en el clima. Te estiras un poco, sin salir de la cama. Por fin levantas los párpados, miras hacia la ventana y sientes una luz débil, gris. Es un martes tímido y pluvial. Afuera, la ciudad apenas comienza a levantar sus ruidos. Un poco a tientas, tomas el control remoto de la televisión y enciendes el país.

¿Qué relación tiene lo que aparece en la pantalla con lo que ocurre en el país? A veces no es fácil saberlo. A veces, la Venezuela que vemos en la televisión también es otra. Con el caso de la cárcel de La Planta resulta particularmente impresionante. En los medios de comunicación públicos pareciera que nada ocurre. No hay presos, no hay familiares de presos, no hay conflictos, no hay disparos. O, en todo caso, todo está tan matizado que casi no ocurre. Casi no hay presos, casi no hay familiares de presos, casi no hay conflicto, casi no hay disparos. Es una noticia domesticada, apagada por la publicidad oficial. Sólo lo que el Gobierno dice es verdad. Todo lo demás es pura ficción.

Todavía acusan y recuerdan, aguerridamente, el black out realizado por los canales privados el 13 de abril de 2002. Y, sin embargo, aplican lo mismo a diario, sin ningún pudor. En sus noticieros, el Gobierno vive ofreciendo comiquitas. Transmiten sus propias versiones de bambi para no mostrar lo que ocurre en la calle. No deja de ser sorprendente cómo prefieren buscar una conspiración detrás de un crucigrama de un periódico antes que ponerle la cámara frente al rostro de una mujer desesperada, que quiere exigir una respuesta, que quiere saber qué pasa con su hijo preso. Palabra horizontal, comienza con "c" y termina con "a". Tiene una "u" en medio: censura.

Tampoco se entiende cómo la televisión pública puede gastar tanto tiempo, esfuerzo y dinero en comentar un video estudiantil, tan sifrino como trivial, tan superficial como inocuo, mientras en las cárceles del país transcurre una tragedia brutal, pronunciada con el lenguaje de las balas, una realidad que sí merece discutirse, repensarse, ser el material de una gran debate nacional. ¿Cómo pretendemos hablar de desarme y no ver lo que ocurre en nuestras prisiones? Lo mismo podría decirse de la Asamblea Nacional. Ya no hallan cómo no ver la realidad, cómo taparla. La mayoría oficialista prefiere promover un escándalo por una cuenta de Twitter ­de unos radicales desconocidos que escriben imbecilidades y que sólo tienen 2.500 seguidores­ antes que debatir sobre la realidad penitenciaria del país. Que conste que esta semana el oficialismo se negó a discutir el caso de La Planta. Lo rechazaron. Tampoco en el parlamento los presos y sus familiares tuvieron voz.

Durante muchos días, la televisión pública destacó a la ministra Iris Varela acusando a la oposición y a los medios de inventar la realidad. Después, a mediados de la semana, una nota oficial de la Agencia Venezolana de Noticias comenzó así: "Los medios de comunicación privados han contribuido a los hechos de violencia generados en los últimos días en la Casa de Reeducación y Trabajo Artesanal de El Paraíso, centro penitenciario conocido como La Planta, en Caracas, denunció este miércoles la ministra para el Servicio Penitenciario".

Es un procedimiento simple y eficaz, una fórmula de satanización marca Psuv: primero, decretan que la información es pura ficción y después señalan que se trata de una ficción intencionada, mal intencionada por supuesto. Sólo hay dos opciones: o repites la publicidad oficial o eres un conspirador.

Los sucesos de esta semana en la cárcel de La Planta no sólo vuelven a remover esa gran herida que es el sistema penitenciario y la impartición de justicia, sino que además ponen otra vez sobre la mesa los procedimientos con los que el poder pretende controlar el flujo de la información en el país. Es imposible ver los sucesos de La Planta y no recordar lo ocurrido en Rodeo, no pensar nuevamente en la multa aplicada a Globovisión. Quieren prohibir la realidad, pero la realidad es terca, tenaz. No se deja.

Estás sentado en tu cama viendo la televisión. Afuera, siguen las nubes, cada vez más inquietas. De pronto, oyes disparos. Demasiado cerca. Te levantas, quieres asomarte a la ventana, quieres ver. Pero una bala te detiene. Te derriba. Te tumba. Una bala perdida te encuentra. Es el país. Es la maldita realidad. Te llamas Henry Molina. Estás muerto.

EL NACIONAL - Domingo 13 de Mayo de 2012     Al Dia/2
Ping Pong
ALBERTO BARRERA TYSZKA, ESCRITOR
"Todos los días vivimos el prefinal de esta novela"
JOLGUER RODRÍGUEZ COSTA

--En 2006 usted previó que pueblo y Gobierno terminarían enratonados. ¿Cuánto más podría durar la resaca? --Sólo quisiera que no fuera una resaca de balas.
--¿Quién ha sido más burlado: el Presidente o el pueblo? --Chávez no ha sido burlado, no como el pueblo, que sí tiene que perder.
--Si el comandante dice que voló en una escoba, ¿ le creerían algunos? --Creo que sí. Incluso hay gente que dice que ha visto la escoba.
--¿El colmo de un escritor? --Tener muchos libros y ningún lector.
--¿El escritor más político? --Todos, aunque aspiren a no serlo, incluso el que pretende retirarse con su silencio.
--Fuera el país de la CIDH, ¿quién podrá defender los derechos humanos? --Los ciudadanos.
--¿Se parece el Consejo de Estado a aquellos notables de los noventa? --Aquellos se autodenominaron notables. Este grupete de funcionarios dependerá de lo que Chávez diga.
--¿Qué revolucionó la revolución? --La manera de pensar y mirarnos los venezolanos, pero al Gobierno le conviene repolarizar: nos hace más mediocres e intolerantes ante la diversidad.
--¿Despertó lados oscuros del venezolano? --Los reimpulsó, como el militarismo y la idea de que somos ricos, curiosamente promovida por el socialismo del siglo XXI.
--Como guionista, ¿qué proyectaría sobre el proceso? --El Gobierno tiene unos libretistas que nos mantienen en un melodrama.
--Al insultar, ¿proyectan sus interioridades los ofensores oficialistas? --Es probable. Insultar es una forma de autodefinirse. La ofensa ha sustituido al argumento.
--¿Le han llamado apátrida? --De vez en cuando.
--¿Le pidió perdón al Presidente? --(Risas). Estamos viviendo un momento insólito en el culto a la personalidad. El Presidente trabaja para mí.
Pensar que ser diferente a él implica ofenderlo es parte de nuestra locura.
--Luego de escribir para la televisión en Venezuela, Colombia, Argentina y México, ¿quién copia a quién? --Nadie copia a nadie; todo el mundo se repite.
--¿En qué capítulo va esta telenovela nacional? --Somos una sociedad preapocalíptica. Llevamos años en los que todos los días estamos a punto de vivir el capítulo final. Vivimos siempre en el prefinal.
--Como en el cuento, ¿llegará el lobo? --¿Y quién es el lobo?
--¿El cuento más cuento? --Ahora Venezuela es de todos.
--¿Un género para Aponte Aponte? --Ummm...Tránsfuga, oportunista: un vodevil como La jaula de las locas, pero sin el sexo.
--De los techos de cartón a las quintas de lujo, ¿cuánto pietaje hay en la vida de un revolucionario? --Un compadre, un buen puesto o un cargo en el Seniat. Con eso se resuelve en un mes sin moral (risas).
--¿El verdadero rating del Gobierno? --Para tener 14 años en el poder mantiene un buen número de seguidores.
--¿Y el de la oposición? --También es alto.
--¿Qué tienen de quijote los contrincantes? --En realidad, ninguno pelea contra molinos de viento.
--¿Costará "enamorar" a dos de cada tres chavistas? --A los chavistas les tocan todos los días un buen conjunto de serenateros. El rival es fuerte, pero derrotable.
--¿Y la música de Capriles? --Él tiene algo más cercano al guaguancó. Pero la mayoría de las emisoras y rocolas están controladas por el Gobierno.
--¿Es más fácil conservar a un opositor? --No sé por qué me hiciste pensar en los Ni-Ni.
--¿La serie ideal? --Los oportunistas: adecos disfrazados de izquierdistas que pasaron a ser rojo rojitos, los mismos que pueden dar un salto a la sexta república diciendo que siempre fueron adecos.
--¿El culebrón de siempre? --Me quieren asesinar.
--¿La farsa inolvidable? --Los 200 colombianos que venían a asesinarlo, un hecho desmentido por Aponte Aponte.
--Entre el ex magistrado y el Gobierno, ¿quién dice la verdad? --¿Y si los dos dicen la verdad?
--Como columnista, ¿se ha autocensurado? --¡Jamás!
--¿Quién le pone el cascabel a Conatel? --Conatel es la que tiene el cascabel en la mano. El problema es cómo se lo quitamos los usuarios.
--¿Un relato corto? --El golpe del 11-A.
--¿Quién sustituiría al protagonista estelar del oficialismo? --Los angelitos han pasado demasiado tiempo construyendo un dios, un Chávez mesiánico, y ahora se dan cuenta de que no tiene sustituto. La vanidad puede ser tan incurable como el cáncer.
--¿Cómo prevé el capítulo de este desenlace? --Es impredecible. Vivimos el colmo de la incertidumbre.
--¿Necesitará un apuntador el CNE? --Para nada. Es confiable.
--De perder la revolución, ¿habrá cambio de reparto en paz? --A pesar de estar tan armados y de haber discursos tan beligerantes, los venezolanos hemos resuelto en paz los momentos más álgidos.
--Y si gana, ¿podrán con la embriaguez? --El chavismo no sabe perder ni ganar, pues lo concibe como eliminar al otro.
--¿Qué pasaría en Venezuela si, como temen sectores chavistas, la FAN "traiciona" al proceso? --El chavismo nunca entendió que lo eligieron para ser gobierno y no para cambiar la historia. Tiene que entender que la alternancia no es una forma de traición.

Fotografía: Alexandra Blanco

miércoles, 9 de mayo de 2012

LA PLANTA INSOLENTE DEL GOBIERNO

Desafortunadamente, lo recientemente acaecido en La Planta, ciudad capital, apenas es un ejemplo. En un mismo día, inconmovible la ministro del ramo que ha demostrado su incompetencia, reprimen a los presos, familiares y vecinos; llueve escandalosamente en Caracas, anegándose asombrosamente porque el alcalde menor está en campaña presidencial; la mayoría del chavezato parlamentario niega ofuscada la moción de urgencia, mientras La Planta deja su triste testimonio, mientras que avala el retiro de Venezuela de la CIDH y celebra la ley del trabajo nunca consulta según lo establece la Constitución de la Republica, cediendo al presidente-comandante la lehislación orgánica. En medio de todo, cual corresponsal de guerra, Juan Carlos Neira toma unas extraordinarias gráficas al oeste del ciudad capital.

LB

Vid. http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=863944

martes, 29 de marzo de 2011

¿Y ESTO NO CONMUEVE, HUGO?


EL NACIONAL - Domingo 27 de Marzo de 2011 Primera Página/1
Lágrimas y forcejeo en La Planta
Momentos de tensión se vivieron en el internado judicial de El Paraíso. Un enfrentamiento entre presos por el control del penal hizo que se suspendiera la visita ayer. Entre gritos y empujones, intentaron acceder a las instalaciones y arrancaron un portón. El viceministro de Política Interior, Edwin Rojas, informó que fue destituido el Jefe de Seguridad de la cárcel y que se había llegado a un acuerdo con los familiares para evaluar los expedientes que presentan retraso procesal. Las visitas se reanudarán el día de hoy
Fotografía: Antonio Rodríguez