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martes, 10 de marzo de 2020

PORQUE SE TIENE UNA VIDA

“Que la lista de libros no sea muy larga”
Eugenio Fouz

“Nothing long. I have a life” 
(Ellie Alves)

Para que se entienda a qué lista de lectura me refiero empezaré por poner el título de la columna en contexto, al igual que la cita de ahí arriba de Ellie Alves. La frase “Que la lista de libros no sea muy larga” se la dice una adolescente de 15 años a su vecino recién llegado. La acción transcurre en el jardín de entrada de unos apartamentos en la ciudad de Los Ángeles, en California.

El recién llegado es un joven librero amante de los libros y la buena literatura que inicia lo que puede ser una amistad con la quinceañera Ellie -un personaje de la serie de televisión americana You– después de haber destrozado su smartphone unas horas antes y aparecer con uno nuevo. Ella, agradecida por el gesto de Joe Goldberg -el enigmático librero-, quiere ayudarle a crear un perfil en las redes sociales. Joe acepta la ayuda, aunque propone a su vez a su pequeña vecina escribir una lista de libros para ella. A Ellie no parece atraerle la lectura y la calma que esta supone. Ella, aparentemente, no pertenece al tipo de chica interesada por los libros, sino más bien a esa otra clase de jovencita atrapada en la imagen y la vida social moderna.

Goldberg ha leído muchos libros y pretende contagiarle el gusto por la literatura o, al menos, facilitarle el acceso a cierta cultura literaria.

A lo largo de la serie vemos referencias explícitas e implícitas a varios escritores. A veces solo se deja entrever la portada de un libro como ocurre con Play it as it lays de Joan Didion. Hay otros momentos en que se menciona al ingenioso hidalgo de Cervantes, a Dostoievski y El conde de Montecristo de Dumas. Un episodio comienza con estas líneas de Nora Ephron que no dejan indiferente a nadie “Men and women can’t be friends because the sex part always gets in the way«.

La escena que tiene lugar en el jardín de la comunidad de vecinos resulta graciosa. No es menos graciosa la respuesta de Ellie cuando se imagina como tarea desagradable y dura la obligación de una lista de lectura: “Nada muy largo. Tengo una vida”. Quien ama las obras literarias entiende que la vida y la literatura son inseparables.

Fuente:
https://www.elnacional.com/opinion/que-la-lista-de-libros-no-sea-muy-larga
Ilustración: Julio Pacheco Rivas, Lucubraciones, 1972.

miércoles, 1 de enero de 2020

CAZA DE CITAS

"... Lo insólito presentado como enigma y la racionalidad excepcional que inventa una nueva forma de la  verosimilitud"

Víctor Bravo

(Sobre el relato policial, en: "Los poderes de la ficción", Monte Ávila Editores Latinoamericana, Caracas, 1993: 130)

Ilustración: Julio Pacheco Rivas, "Vapores de la fantasia".

martes, 16 de abril de 2019

REDOBLAR NUESTRA FE

Frente a la ingeniería de la desesperanza
Luis Barragán


Creyentes o no, esta Semana Santa nos compromete a todos. Forzados por el largo asueto de una dictadura que desea condenarnos al inmovilismo permanente, convencido de lograrlo mediante un decreto pueril,  también ha de ser ocasión para la reflexión personal y familiar.

Sobre todo por una característica fundamental del régimen padecido: el obstinado empeño de vaciarnos de toda fe, en Dios o en la humanidad, a favor del ridículo culto a la personalidad, nada novedoso, que lo agota en ritos constantes que aprovecha los recursos simbólicos del Estado que queda. Hemos sido víctimas de una compleja, fría y tozuda ingeniería de la desesperanza, en la que participan seguramente no pocos especialistas con el empuje de toda desilusión, desencanto y desconfianza. No obstante, agigantada en las más difíciles circunstancias, los venezolanos persistimos en una esperanza realizadora que puede flaquear frente a las tempestades, pero no morir.

En su más reciente homilía dominical, el Padre Evanán González pidió que escucháramos la narración de la Pasión de Cristo de pie, haciendo nuestros mejores esfuerzos por atenderla así sintiéramos el cansancio y hasta el dolor, afectados por alguna enfermedad. No tratamos de un ejercicio masoquista, sino de cobrar pedagógicamente consciencia de los infinitamente mayores cansancios y dolores que sufrió Jesús al cargar la pesada cruz bajo la tortura de un itinerario que, luego, lo llevó a la Resurrección.

Hemos recorrido un calvario de veinte años que todavía pretende nuestra decapitación moral y, en lugar de los consabidos latigazos y burlas del soldado romano, encarnado hoy por los integrantes de las fuerzas represivas, cobra mayor importancia – por ejemplo – el psicólogo social al servicio de una dictadura que es de sondeos, hurgador a diario de nuestros más íntimos sentimientos a través de los estudios de opinión que valdrán un dineral insólito.  Convengamos, retrotraernos a la premodernidad o, mejor, a barbarie, por trapichero que sea el poder establecido, sugiere el concurso de los expertos que derrotaremos en nuestro propio corazón y en el de los seres queridos, recobrando la fe, la confianza y el respeto que nos dinamicen para reencontrar – en definitiva – la madrugada diferente que esperamos pacientemente.

No desmayemos, insistamos en la defensa de nuestra dignidad de personas humanas. Creyentes o no en Él, Jesús ilumina el camino.

Ilustración: Julio Pacheco Rivas.
15/04/2019:
https://www.lapatilla.com/2019/04/14/frente-a-la-ingenieria-de-la-desesperanza-por-luis-barragan/
https://www.noticierovenezuela.com/frente-a-la-ingenieria-de-la-desesperanza-por-luis-barragan/
https://venezuelaunida.com/frente-a-la-ingenieria-de-la-desesperanza-por-luis-barragan/
https://apuntoenlinea.com/2019/04/14/frente-a-la-ingenieria-de-la-desesperanza-por-luis-barragan/

miércoles, 29 de agosto de 2018

CURADOR - PRECURSOR

Roberto Montero Castro
A 19 años de su mutis, quiero compartir este texto que escribí entonces.
Julio Pacheco Rivas

El eco de sus carcajadas aún da tumbos en mi memoria . Lo conocí una tarde en La Vesuviana de Sabana Grande, como era de rigor, gracias a los buenos oficios de José Campos Biscardi. Corrían los tempranos setentas y Roberto Montero Castro era ya el gran vencedor de la batalla de la Nueva Figuración sobre la acorazada armada de la academia cinética. Para el provinciano joven pintor que yo era, la ocasión lucia galas de acontecimiento; transido de veneración y respeto, sentía acceder al mito. Pero ese mito de ciento veinte kilos y voz de trueno, maestro de la joda, no estaba para esas vainas. Mi fantasía parnasiana acaso superaría la primera cerveza, pues a la segunda ya eramos panas.

Y es que en los setentas la clave, la verdad, eran los panas; religión de ritos mínimos y credo flexible sin necesidad de acartonados manifiestos. Era esa solidaridad sin aspavientos, esa franca amistad,la que Roberto practicaba en su relación con los artistas, haciendo natural y privilegiando su contacto con la obra en el taller, más que con la enmarcada, aseptizada obra expuesta. Era ese estar al lado de la cocina, en la fragua de la alquimia compartiendo procesos y resultados que su memoria enorme e infalible fotografiaba meticulosamente, la base de sustentación de su trabajo crítico. Así como también, cierto estudiado recurso a la confrontación mayeútica para hacer surgir zonas ocultas, tierras incógnitas.

Tal vez el mas logrado escenario de su método lo constituyó su temporada en “Villa Nieves” ,especie de comuna artística armada por Campos Biscardi en la casa que le cediera Tomás Avellán. Allí Roberto organizó encuentros con artistas de diferentes tendencias . Se hacia un montaje de obras y se propiciaban discusiones. Memorable su ciclo de conferencias sobre arte latinoamericano ,sobre todo aquella que tituló “El Hambre de los Artistas en el Tercer Mundo”, en la que ironizaba sobre nuestras miserias cotidianas .

En general, la intervención del crítico de arte se limita a señalar, respaldar o cuestionar la obra desde el texto, especie de frontera que separa espacios independientes. Su participación constata resultados o evalúa los procesos y marcos de referencia que los hacen posibles. A diferencia de este, el curador “arma” de cierta manera un objeto estético, acompaña los procesos cuidando su desenvolvimiento. Tiene una visión previa, inductiva, y por lo tanto (como el artista) trabaja un discurso alrededor de lo que se quiere mostrar. En este sentido podría considerarse a Montero Castro como el precursor (en su aspecto mas puro) de la figura del curador de arte en Venezuela tal como hoy se entiende. En el año de 1975 le fue confiada la tercera edición del Premio Avellan en el Ateneo de Caracas. Fue una gran misa del verdadero desenfado y la provocación, de la participación efectiva del público, en la que Montero Castro manejó esencialmente tres temas : Vida, Desencanto y Muerte. La Vida a través de las obras de Samuel Baroni (instalación participativa) y José Campos Biscardi(instalación -performance). El Desencanto , a través de la obra de Victor Hugo Irazabal (instalación) y Muerte, en las obras de Salvador Martínez (“Ultima Cena”, especie de “cuadro vivo”,gran fresco de una celebración iconoclasta) y Rolando Peña, en su inolvidable entierro del Príncipe Negro, con ataúdes auténticos cortesía de Elias Vallés, en uno de los cuales Roberto se ufanaba haber dormido la víspera de la inauguración. Ese dia, ese domingo de gran fiesta del arte, Montero Castro recibió al público enfundado en un traje de karateca, en una sublime burla de su propio rol de critico de arte, declarando tras un encendido discurso-performance la muerte de tal actividad.

La escritura de Roberto Montero es amena y profunda. Solemne y barroca , pero envuelta en un humor que propicia diferentes niveles de abordaje. Llena de guiños para los amigos en la presencia de claves que solíamos encontrar en los tópicos mas disímiles, siempre deliciosas claves, por el manejo de una cultura inmensa que su asombrosa memoria hacia rendir con la mayor eficiencia y puntualidad. Amaba a Jorge Luis Borges sobre todas las cosas, nunca citó su santo nombre en vano. Pero se vino a morir en el dia de los cien años de su nacimiento. Tal vez un homenaje o fué acaso el azar de los númenes que rigen el universo; nunca lo sabremos.

Fuente:
https://www.facebook.com/j.pacheco.rivas/posts/10215902773018487?__tn__=K-R

domingo, 26 de noviembre de 2017

ARQUITECTURA DE LA (PROPIA) DEVASTACIÓN

Perplejidad
Luis Barragán

Irremediable, tendremos que esperar al adecuado y profundo balance histórico de una etapa que todavía escribimos, permitiéndonos ponderar todo el anómalo proceso de selección del liderazgo político venezolano del XXI que, al primer vistazo, queda muy atrás respecto al que ocupó la escena en el siglo precedente. Quizá en el presente, un presente confuso y febril, el principal problema resida en el nivel de madurez que no guarda – precisamente – correspondencia con la notoriedad de muchos de los dirigentes en el ámbito partidista, gremial y de opinión pública, paradójicamente inadvertido el peso que ejercen las redes sociales.

El caso de Yon Goicoechea, una de las figuras más visibles y celebradas de la promoción que irrumpió con el consabido cierre de Radio Caracas Televisión, pueda ejemplificar nuestra preocupación y perplejidad. No siendo el único, sería demasiado injusto juzgar una trayectoria y las vicisitudes que la explican, acaso predispuestos, incurriendo en una abusiva particularización. No obstante, luce inevitable referirnos a su liberación e inmediata aceptación y candidatura en El Hatillo.

Objeto de un vil chantaje, por mucha boleta de excarcelación que esgrimiera la defensa, incumplida la orden judicial con total impunidad, fue obligado a ofertarse como alcalde de la citada localidad para complicar aún más la vida opositora, gracias a las perversas maniobras del poder establecido que no tiene el más mínimo pudor de ocultarlas. Difícil y duro dilema que sólo puede entenderlo el que lo sufre, desde la intimidad de una tragedia personal, todos sabemos de la decisión tomada.

Ahora bien, porque probablemente no estaba  pactado el silencio, desde el instante inicial, impotente, el ahora candidato a alcalde ha revelado las circunstancias que condujeron a su liberación, con una franqueza que apreciamos.  Quien esté libre de pecado, lance la primera piedra, dirá, por lo que, de un lado, espera la terapéutica comprensión de la  ciudadanía que tantas veces lo aplaudió; del otro,  en el caso de que lo voten mayoritariamente, advierte de antemano su condición de rehén; o, luego, facilita el ataque de sus rivales más cercanos, propiciando una derrota que tampoco fue convenida con sus carceleros.

Que sepamos, el caso no tiene precedentes en nuestro historial contemporáneo. Es de suponer las varias veces que se impuso la extorsión para dirimir asuntos de entera naturaleza política, sin la suficiente trascendencia pública en un pasado cada vez más remoto: ahora, el problema es de algo más que inmadurez.

Fotografía: LB, detalle de la obra de Julio Pacheco Rivas que se encuentra en el hotel Alba Caracas (2016).
27/11/2017:
http://www.diariocontraste.com/2017/11/perplejidad-por-luis-barragan-luisbarraganj/

Breve nota LB: Probablemente, hemos abusado al emplear a Julio Pacheco Rivas para ilustrar no pocos textos. Diligenciamos su autorización en varias oportunidades, sobre todo en Facebook. Y, aunque jamás ha puesto reparo alguno, es necesario dejar constancia que no necesariamente su opinión y la nuestra coinciden, excepto tratemos de una postura general sobre la libertad y la democracia. Por lo demás, luce oportuno para darle la otra perspectiva al oficio político de los días que cursan, pues, todo un lugar común, es de soledades cuando se fracasa. Circunstancia que le es inherente, parece mejor definirlo como un oficio de la devastación por sus consecuencias. Y, aunque debemos volver a la edición de El Nacional (Caracas, 03/01/1980), traspapelado el resto del contenido, tomamos en préstamo sus enunciados. Hay una arquitectura de la devastación. Las personas desparecen o van desapareciendo. Incluso, frente al espejo, dejando como testimonio sus escenarios. Y éstos, sin evidencias de sangre, se irán deteriorando lentamente hasta extraviarse en la memoria.

26 y 27/11/2017:
http://radiowebinformativa.com/2017/11/perplejidad http://www.diariocontraste.com/2017/11/perplejidad-por-luis-barragan-luisbarraganj

HOY, DE COLORES PRESCINDIBLES


El Nacional, Caracas, 27/01/1980.

domingo, 19 de noviembre de 2017

CAZA DE CITAS

"En realidad, de lo que se trata es de rediseñar el Estado constitucional, adoptando el conjunto de cambios que, demandados con agudeza desde 1998, permanecen hoy día insatifechos. Esos cambios se traducen en la promoción del Estado federal; el atemperamiento del presidencialismo reforzando la separación de podres y el desmontaje del modelo estatista de desarrollo basado en el 'Petro-Estado' "

José Ignacio Hernández

("La estructura jurídico-estatal del sistema político venezolano en el siglo XXI", en : AA. VV. "Desarmando el modelo. Las transformaciones del sistema político venezolano desde 1999", IEPFT- Abediciones-KAS, Caracas, 2017:  193)

Ilustración: Julio Pacheco Rivas.

CHANTAJE

Incumplida taza de café
Luis Barragán

Natural en las lides parlamentarias también signadas por  el reaprendizaje, luego de impactada la institución por un régimen tan prolongado, la novísima fracción opositora denominada “16 de Julio”, irrumpió en el escenario de la Asamblea Nacional. Una iniciativa de los diputados principales y suplentes de Convergencia, ABP y Vente Venezuela, en tránsito la incorporación de otras fuerzas y corrientes, dejó constancia de sus posturas en el hemiciclo por la voz del diputado Omar González, corajuda voz empinada a contracorriente a propósito  de la consabida propuesta de diálogo en República Dominicana.

Debemos considerar tres de los indispensables elementos que, por lo pronto, reveló la sesión plenaria próxima pasada: por una parte, al desear comprometer a la institución, ésta debía y todavía debe escenificar un intenso debate en clara correspondencia con el país, pues, siendo tan grave la materia, ha de actualizar la propia representación de la ciudadanía; por otra,  dada las experiencias acumuladas por los infructuosos y abortivos diálogos anteriores, no luce tan simple una iniciativa que desconozca a la incontrovertible y contundente mayoría que somos, dejándonos intimidar y amedrentar por los resultados fraudulentos de  los comicios dizque constituyentes y regionales recientes; y, luego,  existen realidades objetivas que no permiten siquiera una incondicional conversación, aún en nombre de la apertura de uno de los varios y necesarios canales humanitarios, fungiendo el hambre como la arma política de un sector de la oposición. Empero, aunque asombre el extravío conceptual, agreguemos otro elemento.

En efecto, se ha hablado de una distinción – necesaria, pero todavía confusa – entre conversación, diálogo, negociación, acuerdo y términos afines que sólo con la revisión de los procesos de paz de Centroamérica, Colombia y Europa Oriental, accedemos a las precisiones que la dictadura venezolana nunca deseó ni desea, aún con el agua al cuello,  dándole – por ejemplo – un significado muy distinto, interesadamente errado,  a la comisión de la verdad. Ocurre que la misma negación a una cita con voceros de  la dictadura, pronta e injustamente nos lleva a ciertos equívocos morales, por la suerte de ciertos tecnicismos.

El más importante y no menos interesado equívoco, es el de pretender que el rechazo a la más elemental conversación debe interpretarse   como una sistemática negación al ejercicio político que es el del inevitable entendimiento, cuando el problema estriba en que esas iniciativa – demasiado frecuentemente – se dan a espaldas del país, no obedecen a una estrategia ni táctica concertada por todos los integrantes de la oposición, teniendo por signo el incumplimiento, la manipulación y traición de la parte oficialista que asegura la impunidad, como ha acaecido, de los sectores de la oposición que concurren.  De hacer caso a la señalada distinción,  ni siquiera la dictadura cumple para la ronda de una simple taza de café, fallando deliberadamente en la misma fase exploratoria, pero salpicando profusamente a propios y a extraños.

Nadie, en su sano juicio, niega la posibilidad de la más elemental conversación, por cierto, la que nos lleva  a una interesante tesis doctoral,  como la de Francisco Alfaro Pareja, sobre las regulaciones pacíficas en nuestra gesta independentista, para darnos una perspectiva distinta de los propios procesos de paz que nos dieron vida republicana, pero es demasiado diferente que la iniciativa se convierta en todo un chantaje: la de un encuentro y compromiso incondicional, o la nada.  Y esto, por no hablar de la absoluta claridad, transparencia y publicidad que la justifique, pues, no sólo la dictadura nos alecciona, sino también los sectores concurrentes de la oposición que tratan todavía de evadir el costo de sus yerros en 2014 y 2016, cursando 2017.

sábado, 4 de noviembre de 2017

DE LO POCO QUE SE SABE

De las piezas (in) visibles
Luis Barragán

Ha sido infructuosa la búsqueda de información sobre todas las obras de arte que son propiedad pública, por lo que respecta al poder central, a las instancias descentralizadas y desconcentradas. Luce más fácil hacerlo a nivel municipal, y todavía recordamos el rigor de Diana López, como directora de Cultura de Chacao por el inventario, como también el trabajo que hizo en una ocasión Rodney Castro, por entonces funcionario de la contraloría municipal, años atrás.

El mayor enredo está en las entidades privadas afectadas por el único gobierno que hemos tenido en el presente siglo, pues, hubo empresas de carácter estrictamente mercantil que pasaron a manos del Estado, cobrando otro sentido real la figura jurídica, que dejaron importantes firmas en el ámbito de la plástica. No es difícil imaginar un número importante de obras de los bancos después estatizados, muchas de ellas de poca visibilidad, ora por el celo de sus más íntimas oficinas, ora  por una elevada cotización que las convirtió en un activo aconsejablemente abovedado.

En otros renglones, como el de la hotelería, quizá ha sido más fácil avistarlas, pues, constituían también toda una carta de presentación, acaso, más importante que las varias estrellas acuñadas a las puertas del inmueble. El Caracas Hilton, por ejemplo,  exhibió por muchos años un motivo extraordinario de Julio Pacheco Rivas, generando el referente para la conversación grata y serena en una sección del amplísimo lobby; y todavía continúa el extraordinario pintor de las soledades extremas, cuya evolución hoy le concede un código que le es tan propio, en el Alba Caracas, aunque lo sentimos  un lienzo descuidado en una atmósfera teñida  de precariedad, quedando sólo la nostalgia de los viejos esplendores.

En los ’70 del ‘XX, cuando la transnacional hotelera adquirió la pieza, ya Pacheco Rivas era uno de nuestros más importantes artistas plásticos. Fórmula tampoco infalible, por lo general, la inversión no se debía al capricho personal de algún ejecutivo, al favor que se le hacía a un amigo, ni a la aceptación resignada de una donación de dudosa originalidad y calidad.

Hay un activo artístico nada despreciable que pertenece a la República,, cuyo inventario nos espera, aunque será más difícil hacerlo en las entidades públicas que fueron de carácter privado. Las expropiaciones continuas e inútiles, dejaran seguramente un saldo asombroso de piezas definitivamente invisibles.

Fotografía: LB, obra de Julio Pacheco Rivas (Hotel Alba Caracas, 16/01/2016).
05/11/2017:
http://guayoyoenletras.net/2017/11/05/las-piezas-in-visibles/

sábado, 28 de octubre de 2017

domingo, 15 de octubre de 2017

LA BUENA NOTICIA DE HOY

Evangelio Dominical: Boda
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado al Evangelio que se proclama el 28° Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A, correspondiente al domingo 15 de octubre de 2017.  La lectura es tomada del Evangelio según San Mateo 22, 1-14
"Conviden a la boda a todos los que encuentren"
¿A quién no le gusta ir a una boda?
A todos nos encanta. Curiosamente, Jesús también estuvo al menos en una boda, en la famosa boda de Caná. Y varias veces explicó con parábolas que su Reino era una boda. Se ve que le gustaba ver a todo el mundo feliz y contento.
Pero hoy cuenta la parábola de una boda con tropiezos en la organización de la fiesta. Y se la cuenta a los principales sacerdotes y fariseos de su pueblo allí presentes.
La parábola de la boda de hoy es de un príncipe. Su padre, el rey, envía invitaciones a muchas personalidades con mucho tiempo de anticipación. Una vez que el banquete está listo, el anfitrión manda de nuevo un recordatorio unos días antes.
Pero los invitados "no quisieron venir" (v. 3). No se excusan, sino que simplemente "uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos."
El rey manda matar a los ofensores y quemar su ciudad (v. 7), proclama como indignos a los primeros invitados (v. 8), y envía de nuevo a más siervos que inviten a la boda "a los que pasan por los cruces de los caminos..., a todos los que encuentren".
Los siervos reúnen a todos los que hallan "malos y buenos: y la boda se llenó de convidados" (v. 10). Todos alegres y con traje de fiesta, excepto uno. El rey le pregunta:
- "Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?"
El otro se calla, y el rey manda echarlo fuera.
¿Qué simboliza esta parábola?
Hay una boda del Hijo de Dios con la humanidad, con la Iglesia, con cada uno de nosotros. Dios nos ama. Dios quiere nuestra felicidad por encima de todo. Y nos organiza un gran banquete.
Precisamente en la Primera Lectura de hoy, el profeta Isaías describe el futuro del pueblo de Dios como una gran comida preparada por Dios para su familia; una comida llena de risas, seguridad y abundancia. Y toda la familia está reunida en torno a la misma mesa. Es el banquete mesiánico, que es la expresión de la felicidad completa, que Dios promete a su pueblo y que constituye la meta de todo hombre y mujer.
Y Dios Padre invita una y otra vez a su pueblo elegido a participar en la celebración de la boda. Pero Israel maltrató y mató a los profetas y mensajeros.
Jesús sigue invitando a los jefes de los judíos de su tiempo, que escuchan su parábola.
Jesús me envía a mí también invitaciones por muchos conductos: por medio de los profetas, las circunstancias de mi historia, otras personas...
Lo curioso es que quienes no quisieron aceptar la invitación del rey, no eran pecadores, no estaban ocupados en actividades pecaminosas, sino que tenían ocupaciones decentes: fincas, negocios... Pero uno se fue a su finca, otro a sus negocios..
También a nosotros a veces lo que nos aleja del reino de Dios no es el pecado, sino las preocupaciones de la vida. No está mal estar ocupado con el trabajo, pero que esto no impida venir a Misa, no impida asistir a una celebración del Señor.
A veces no encontramos tiempo ni fortaleza para asistir a reuniones y hacer retiros, evangelizar, dar catecismo, visitar enfermos y necesitados.
Como muchos de estos invitados no vienen a la boda, le dice a sus mensajeros: "Salgan a los caminos e inviten a todos los que encuentren. Muchos son los llamados y pocos los escogidos". Ojalá que al final me decida a participar en el banquete, vistiendo mi mejor ropa y gozando durante toda la fiesta. Éste es el ejemplo que debo seguir.
Es más, me puedo convertir, con la gracia de Dios, en un mensajero que invita a otros, y hace que "la casa se llene" de invitados para satisfacción y alegría del Padre y del Hijo, y para gozo y felicidad de todos los comensales.
¿Qué significa el vestido de boda?
Una boda no es simplemente para comer y curiosear, sino para compartir en la alegría común. Uno está allí feliz y dichoso.
Si uno estuviera con cara triste, daría da la impresión de que uno está físicamente presente, pero se tiene el pensamiento en otra cosa; se está en la fiesta, pero no con espíritu de fiesta. En ese caso es mejor no estar en ella, pues la estropea y perjudica a otros.
En esta boda de la parábola estamos alegres por estar en la presencia de Dios, el rey de la creación, ante su majestad y porque Él nos ama y nos hace felices.
Por eso le damos a Él nuestro mejor comportamiento, nuestra mejor voz, nuestra mejor actitud, nuestra mejor ropa, nuestro mejor edificio. Cualquier cosa que nos ayude a honrar a Dios. A mayor gloria de Dios.
Si acepto la invitación, es para estar a tono en ella. Nos arreglamos y nos ponemos lo más elegantes posible para el momento. El vestido que lleve forma parte de la fiesta.
De hecho, la ropa en el Nuevo Testamento ha tenido varias simbologías: el vestido bautismal de Cristo (Gálatas 3:27), estar vestido del hombre nuevo creado según Dios (Efesios 4:24; Colosenses 3:10), vestirse con la compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia de quien pertenece al reino (Colosenses 3:12).
San Agustín pensó que el vestido simbolizaba la caridad cristiana (1 Corintios 13).
En general, se refiere a las buenas obras, a hacer la voluntad del Padre.
¿Cuál es la Buena Noticia de hoy?
1.Dios es rico en amor. Él nos organiza un gran banquete y una fiesta de bodas.
En la Escritura la imagen del banquete y de la comida, se repite muchas veces para comunicarnos que Dios quiere compartir con nosotros su amor y su alegría.
2.Dios invita a todos, a "todas las gentes", "todas las naciones", "toda la tierra".
Sólo quedan fuera los que no quieren entrar, los que no aceptan la invitación, los muy ocupados en sus negocios para escuchar al Señor.
3.El Reino de Dios está siempre de fiesta. Es la boda de su Hijo, y boda es igual a amor, alegría, familia, reunión, comida, vino, música, el encuentro cálido de seres humanos.
La casa de Dios no es sitio para caras serias. Es un sitio para celebrar, para disfrutar en compañía. La alegría es imprescindible.
4.Dios nos ha hecho de tal manera que necesitamos comer, pero las comidas son en compañía de otros. Son elementos de unión con los otros.
La comida en la mesa de la amistad es mucho más que llenar el tanque del cuerpo. Es el momento de compartir y conectar con los demás. No hay celebración sin mesa y comida. Y no debería haber un día sin mesa y comida compartida juntos, en familia.

Fuente:
Cfr.
Ilustración: Julio Pacheco Rivas (2003).

jueves, 31 de agosto de 2017

¿QUIÉN DIJO COSA JUZGADA?



Del perpetuo enjuiciamiento

Luis Barragán

Los ya remotos acontecimientos de los sesenta del XX, sirven de imposible excusa moral para el revanchismo actual.  Supimos del debido procesamiento militar de quienes, sencillamente, se habían alzado en armas y, a modo de ilustración, Américo Martín fue sentenciado a treinta años de cárcel para salir en libertad a la vuelta de poco tiempo, gracias a la política de pacificación  emprendida con firmeza al finalizar la década.

Nunca antes, como hoy, se había visto el caso de un enjuiciamiento masivo e indiscriminado de civiles por los tribunales castrenses, nada más en el estado Carabobo, como tampoco  fueron apresados en una sola faena de cacería, más de cuarenta estudiantes, por el sólo hecho de protestar, para remitirlos prontamente al emporio del paludismo que tiene  por nombre El Dorado. Puede decirse que los muchachos de la UPEL de Maracay, postrados en el lejano centro para delincuentes comunes que también tienen derecho a una humana reclusión, son herederos del talante de los estudiantes que Juan Vicente Gómez creyó reducir al enviarlos a prisión, incluyendo el trabajo forzoso..

Despropósito demasiado  evidente, la tal constituyente – entendemos – dijo corregir tamaño entuerto, ordenando la comparecencia de los civiles ante sus jueces naturales. Que sepamos, todavía no se ha materializado la decisión, pasando por alto el fracaso de todos los recursos ordinarios antes empleados y las responsabilidades que acarrea tan sorprendente desviación y abuso de poder.

Nada extrañaría la tardanza de la medida o, de aplicarse, la impune militarización de un problema eminentemente civil, como ya no es una curiosidad que haya sendas boletas de excarcelación y continúen los presos políticos bajo un sucio espesor de las sombras.  No hay siquiera un periodista que pueda preguntar a los más altos comisarios del régimen al respecto, habituados a las consignas de 140 caracteres que le evita la más modesta interpelación.

Son muchos los  días en los que familiares y relacionados preguntan por el paradero del general Baduel, por ejemplo, sin que exista la menor respuesta, llevándonos a las más descabelladas conjeturas. Todavía alguien puede revisar la antigua prensa y constatar que, por muy alzados que estuvieron, tranquilamente el general Castro León era fotografiado en el cuartel San Carlos o Moisés Moleiro pillado con su pie enyesado, en sus serenos trasladados a la Corte Marcial.

Inevitable recordar a “Gringo viejo” de Carlos Fuentes, cuyo protagonista fue fusilado dos veces para que no quedase duda alguna del público escarmiento. No se entiende el socialismo del siglo XXI, sin el perpetuo enjuiciamiento de propios y extraños, de los disidentes y de los partidarios que, tarde o temprano, caen en desgracia.

Peor que un Consejo de Guerra, pues, a pesar de sus rigores,  presumimos el cumplimiento de las mínimas garantías procesales, se alzará la tal comisión de la verdad de la constituyente para procesar a los que la policía política no ha podido echarles  mano, y de reprocesar a los que lograron evadir algunas de sus arbitrariedades. Simplistas, de la cosa juzgada no saben las dictaduras.

28/08/2017:
Composición gráfica: Julio Pacheco Rivas.

martes, 8 de agosto de 2017

DOS NOTAS CAMPOS-BISCARDIANAS

Aclaratoria a mis amigos de Facebook
José Campos Biscardi

En el día de hoy he recibido algunas llamadas de amigos sorprendidos por ver una obra de mi autoría en el programa de JOSÉ VICENTE HOY y debo aclarar que esa obra es parte de una escenografía que realicé en el año 1997 (Hace 20 años) y que quedó abandonada en los depósitos de Televen. Con El Sr. JVR no tengo comunicación alguna desde hace 18 o 20 años, por lo tanto no me han solicitado permiso para el uso de dicha obra según lo estipulado en la Ley sobre derecho de autor que reza lo siguiente:
Capitulo Primero Sección Segunda De los autores Articulo 5o. El autor de una obra del ingenio tiene por el solo hecho de su creación un derecho sobre la obra que comprende, a su vez, los derechos de orden moral y patrimonial determinados en esta ley. Los derechos de orden moral son inalienables, inembargables, irrenunciables e imprescriptibles.

Capitulo Segundo Sección Primera De los derechos morales y patrimoniales correspondientes al autor
Articulo 20.El autor tiene, incluso frente al adquiriente del objeto material de la obra, el derecho de prohibir toda modificación de la misma que pueda poner en peligro su decoro o reputación
El autor se reserva expresamente los derechos de propiedad intelectual de la obra para la ejecución, reproducción y/ o comunicación pública de la misma.

Fuente:
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Inspirado en la foto del Maestro Julio Pacheco Rivas (Con su permiso) hice esta versión.

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sábado, 5 de agosto de 2017

UNA VERSIÓN

La trampa antielectoral de Nicolás Mduro
Fernando Mires

Nunca dos personas relatan un mismo hecho de un modo exactamente igual. Uno acentúa lo uno, el otro lo otro. De ahí que me atreva a formular la siguiente frase: el relato de un hecho dice más sobre la persona que relata el hecho que sobre el hecho relatado. Con mayor razón ocurre así en los procesos colectivos en donde priman visiones ideológicas, experiencias contrapuestas, distintas biografías. Así se explica por qué las deducciones que surgen del relato del hecho no solamente son diferentes, sino, además, antagónicas entre sí. Esa es la razón por la cual el colosal fraude perpetrado por la CNE el 30 de Julio (30/J) ha sido interpretado de modo muy diferente por los diversos sectores que conforman la oposición, dentro y fuera de la MUD.
Resumo: hay tres grupos de opinión.
Según el primer grupo, el megafraude cometido por la dictadura el 30/J ha enterrado la vía electoral asumida por la mayoría de la oposición desde el 2006 (candidatura de Rosales) y el 2007 (plebiscito de Chávez), vía que interrumpió las alternativas voluntaristas (carmonismo, paro petrolero, abstencionismo) asumiendo la defensa de la Constitución liberal y chavista de 1999.
Según el segundo grupo, el grotesco fraude, evidenciado y probado por las revelaciones de Smartmatic, ha puesto de manifiesto que las elecciones son imposibles de ser realizadas bajo la tutela de la CNE dirigida por Tibisay Lucena (después de Diosdado y Maduro, la persona más detestada de Venezuela). El tenor predominante de ese grupo es: yo votaría, pero no con ese CNE.
Un tercer grupo considera necesario participar en las elecciones regionales que eventualmente tendrían lugar en diciembre, pues no hacerlo significaría regalar a Maduro 23 gobernaciones y, además, facilitar el cumplimiento de la utopía de todas las dictaduras, a saber: elecciones sí, pero sin participación de la oposición (al estilo cubano)
En el primer grupo hay muy débil comunicación con el segundo y casi ninguna con el tercero. Se trata de sectores más culturales que políticos, muy emocionales, reacios al debate, seguidores de líderes mesiánicos cuya retórica basada en códigos de honor los encandila. La presencia medial de este grupo es muy superior a su inserción real en la sociedad, razón por la cual logran en determinadas ocasiones ejercer una fuerte presión dentro de la MUD. Son los de La Salida, los del Maduro vete ya, los de la marcha sin retorno, los de la Hora Cero, los de con mis muertos no te metas, los de votar es traición, y los del gobierno de transición con embajadas en el exilio (¡!).
La discusión principal tiene lugar entonces entre el grupo dos y el tres. Aunque los del grupo dos coinciden con los del uno en que después del fraude del 30/J es imposible asistir a los comicios sin legitimar al régimen, muchos estarían de acuerdo con votar, siempre y cuando tenga lugar una reestructuración de la CNE (algo difícil que ocurra durante Maduro) Las revelaciones de Smartmatic confirmarían, aparentemente, esa posición. Los del grupo tres, sin embargo, han realizado una distinta lectura con respecto a los mismos hechos.
De acuerdo al grupo tres, esa CNE es exactamente la misma del 6D del 2015. Según los del dos es la misma pero bajo condiciones diferentes a las del 2015 pues hoy la dictadura es abierta y confesa. Los del grupo tres afirman que justamente por eso es necesario participar en las elecciones pues lo contrario significaría legitimar a la dictadura. Los del dos afirman que participar electoralmente significaría legitimar a la dictadura. Los del tres que participar significaría relegitimar la vía electoral en contra de una dictadura que intenta dinamitarla. La discusión parece no tener fin. No obstante, podría ser resuelta con una sola pregunta: ¿a quién interesa que la oposición no participe en las elecciones? La respuesta solo puede ser una: A Maduro y su mafia.
Si la oposición no participa en elecciones, Maduro no se vería impulsado a suprimirlas. Entonces, preguntarán lo del grupo dos ¿para qué participar en elecciones si Maduro las va a suprimir y si no es así las va a desconocer? Supongamos que sea así. En ese caso Maduro chocaría una vez más con la legalidad y con ello agregaría varios puntos más a su deslegitimación interna y externa. Sin embargo, en ese punto, el profesor Juan Carlos Soza Azpurúa apunta con buenas razones que a la dictadura de Maduro no le interesa tener legitimidad pues le basta con el uso de la fuerza.
El señor Soza Azpurúa tiene razón. Pero solo en parte. A ninguna dictadura, ni siquiera a la de Maduro, le conviene aumentar su grado de deslegitimación, mucho más si esa deslegitimación amenaza trizar sus filas. Gracias a esa desligitimación progresiva el chavismo se encuentra internamente deteriorado. Si ese proceso sigue aumentando –y un nuevo robo de elecciones lo aumentaría de modo considerable– puede consumarse el golpe de gracia que necesita la dictadura para irse de este mundo. Es una hipótesis. Tómese como tal. Lo importante es que Maduro no quiere que la oposición participe en las elecciones. Y bien, en este punto hay que recordar una de las premisas básicas de la política. Ella dice: Nunca hagas lo que tu enemigo quiere que hagas. Pero los del grupo uno y en parte los del dos, se empecinan en hacer lo que Maduro quiere que hagas. Están pisando la trampa. Esa es la trampa.
¿Dónde está la trampa?
Precisamente en el fraude del 30/J, reconfirmado por Smartmatic/Reuter.
¿Quién no sabía que después de los 7 millones y medio de votos obtenidos por la oposición, Maduro iba a ordenar a Lucena que inventara por lo menos ocho millones? La vara se la pusieron muy alta, pero igual la saltó haciendo un horroroso fraude. Al respecto hay dos lecturas. Una alegre y otra no tanto.
La lectura alegre dice: el fraude fue tan increíblemente obsceno que la dictadura se desligitimó definitivamente frente a la opinión mundial. En ese punto, y aunque parezca insólito, comparto mi opinión con la del profesor Soza Azpurúa. A la dictadura le interesa un carajo la opinión mundial. Lo importante para ella era sobrepasar la votación de la oposición fuera como fuera. Desde un punto de vista dictatorial no podía hacer otra cosa. Si yo hubiera sido dictador habría hecho lo mismo.
Pero hay otra lectura que no es tan alegre. Esa lectura dice: a la dictadura le interesaba mostrar abiertamente que es fraudulenta. Solo así la oposición no se atreverá a medirse. Pues bien; ahí yace precisamente la trampa. Mediante la amenaza del fraude, Maduro intenta desmoralizar a la oposición y con ello alejarla de todos los procesos electorales, justamente los únicos en los cuales esa oposición puede ganar. O en otras palabras: mientras más visible sea el fraude, mayor será el escepticismo de la ciudadanía para participar en procesos electorales. Así el dictador gana por partida doble. Por una parte, hace elecciones y se queda con todos los votos. Por otra, desprestigia al máximo la vía electoral sin que la oposición tenga otra alternativa de lucha. Negocio redondo.
La dictadura de Maduro y su mafia es, como toda dictadura, antielectoral. Pero entre suprimir las elecciones y hacer elecciones tipo Cuba, es decir, sin oposición, prefiere, obviamente, la segunda posibilidad. El problema es que realmente lo puede lograr gracias a la ayuda que le presta una parte de la propia oposición (primer y segundo grupo).
La tarea política de la oposición -si no quiere pisar la trampa tendida por la dictadura- es ir directamente a las elecciones regionales, ocupar sus espacios y dar ahí otra batalla. Pero ir a ganarlas como fueron ganadas las del 6-D. Los del grupo dos dirán: el tiempo es otro que el del 6D. No es vc. Es la misma dictadura, es el mismo Maduro, es la misma CNE y es la misma oposición (aún más amplia todavía que durante el 2015).
La posición del grupo tres se encuentra avalada por tres razones. Una práctica, otra histórica y otra política. La lógica de la razón práctica enseña que cada vez que la oposición va a elecciones, haciéndose presente en las mesas, cotejando voto tras voto desde la primera hasta la última hora, logra resultados favorables. La lógica de la razón histórica enseña que los más grandes éxitos de la oposición han sido obtenidos en el área electoral y en ninguna otra. La lógica de la razón política enseña que nunca las movilizaciones populares han sido más intensas que cuando aparecen articuladas en torno a un objetivo electoral. Sí, electoral.
¿No fue la lucha por el revocatorio una lucha electoral? ¿No fue la lucha por las regionales, antes de que Maduro las robara, una lucha electoral? ¿Nadie se acuerda de los grandes peregrinajes de recolección de firmas a los que sometió la sádica Lucena a la ciudadanía ansiosa de votar? ¿No fue el estallido popular que comenzó en abril de 2017 una demostración de que la ciudadanía estaba dispuesta a darlo todo para defender a la AN, elegida con sus votos? ¿No surgieron las grandes protestas callejeras en defensa del sufragio universal avasallado por una constituyente que inventaron los secuaces de Maduro con el único objetivo de evitar las elecciones regionales? ¿No diseñó la oposición su línea política como democrática, pacífica, constitucional y ELECTORAL? Y después de todo eso, ahora, cuando se abren las perspectivas para inundar a Venezuela con votos antidictatoriales, los de siempre, los del grupo uno y dos, intentan echar pie atrás, pisando la trampa tendida por la dictadura.
No. Desde una perspectiva histórica no se trata de cambiar de ruta como arguyen los del grupo uno y dos. Todo lo contrario, se trata de reafirmarla. La oposición –o su gran mayoría- es constitucional porque es electoral y es electoral porque es constitucional. Quienes intentan cambiar de ruta son los que quieren cerrar la vía electoral sin ofrecer ninguna otra, pisando así la trampa que Maduro les tendió.
Seamos francos de una vez por todas. La oposición tiene solo tres alternativas: 1) La lucha armada, para lo cual no está preparada 2) Soñar con un general divino, o con una invasión de marines comandados por Trump 3) La línea electoral, la que mejor conoce, la que más preocupa a Maduro.
Hay quizás una cuarta alternativa: ir a twitter y desde ahí insultar a los parlamentarios y candidatos de la MUD y a todos los que los apoyamos. No la recomiendo.

Fuente:
http://tururutururu.com/fernando-mires-la-trampa-antielectoral-de-nicolas-maduro-agosto-04-2017/
Composición gráfica: Julio Pacheco Rivas.

domingo, 26 de febrero de 2017

LA INEVITABLE COMPARACIÓN

De una aristocracia de la tragedia
Luis Barragán


En varias ocasiones, hemos constatado que las nuevas generaciones conocen poco, muy poco o nada de la célebre explosión social de 1989, quizá porque la sostenida versión publicitaria del gobierno ha cumplido cabalmente con su propósito, facilitando la más interesada versión; quizá porque se ha perdido la misma tradición oral en la familia, ansiosa  por olvidar momentos muy amargos. Lo cierto es que, los más viejos, insistimos en un testimonio histórico y personal como si fuese de universal y aún palpable conocimiento, pues, por ejemplo, citando a una entidad defensora de los derechos humanos de  inmenso mérito, como COFAVIC, rápidamente se  pierde en  la jungla de las siglas que nos atormentan.

Nunca antes, una tragedia social,  la que sospechamos intencionada y planificada en buena medida, había rendido tan altos dividendos políticos, ya que El Caracazo sirvió e intenta servir todavía de pretexto para los golpistas de 1992 que, a la postre, construyeron un régimen que dejó muy atrás los motivos para la inesperada explosión de marras. Y, por siempre, dispuestos a la más cruda y masiva represión ante cualquier descontento, por modesto y legítimo que fuese.

Grosso modo, el aumento del precio de la gasolina en 1989 fue no sólo módico, sino que aún no se había implementado, mientras que hoy el costo se ha multiplicado inútilmente, pues, antes hubo un programa de ajuste y reestructuración y ahora constituye una ofensa que le pidamos a Maduro Moros rectificar; era un motivo de escándalo que alcanzáramos un nivel de 100% de inflación, mas pretenden ocultar las cifras oficiales que nos conducen en el presente siglo a una pavorosa hiperinflación ya de largo sentida con sus redondos cuatro dígitos;  décadas atrás, el desabastecimiento de algunos rubros básicos  fue circunstancial, contrastando con una prolongada crisis humanitaria como la que sufrimos, suficientemente advertida desde 2014; la tasa anual de muertes prematuras y violentas, cercanas a las treinta mil personas, no tiene comparación con las cotas alcanzadas en todo el siglo XX, incluyendo las guerras y escaramuzas civiles que terminaron con la batalla de Ciudad Bolívar de 1903.  Por donde se le mire, algo que no puede contentar a nadie, hay mayores razones para una explosión social que, desde diciembre próximo pasado,  ha sido objeto de un desmedido,  brutal y contraproducente atajo gubernamental.

A la hora de suscribir la presente nota, no resistimos la tentación de citar un par de títulos que bien pueden iniciar y orientar una investigación tan urgida para contrarrestar los efectos de la mencionada y sistemática campaña publicitaria en desmedro de la genuina memoria histórica. En uno de ellos, Nelson Villasmil compara los resultados de sendos estudios de opinión que ameritan de una concreta actualización (“La opinión pública del venezolano actual febrero 1989 / marzo 1994”, UCAB-KAS, Caracas, 2001); y, el otro, un ensayo de Aníbal Romero que, asomándose igualmente al colapso de la URSS, ofrece pistas para profundizar el debate (“Disolución social y pronóstico político”, Panapo, Caracas, 1997).

A veintiocho años de El Caracazo, aún es necesario estudiarlo para que no se repita tan lamentable tragedia, ni las condiciones e intenciones que la abonaron.  Sus más fervientes aprovechadores, directos o indirectos, añadidos a los que saltaron a la fama por una estupenda reseña fotográfica, a la postre se convirtieron en una suerte de aristócratas de la desgracia, pues, creyéndose por siempre con una gran autoridad moral, esta vez, sacaron provecho del único gobierno que hemos tenido en el siglo XXI, inhabilitados para cualquier pontificación – incluso – ética.

Ilustración: Julio Pacheco Rivas (tomado de Facebook).


27/02/2017:
Breve nota LB: La imagen (captura de pantalla), se refiere a la autorización de JPR para emplear sus composiciones gráficas (Facebook).