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lunes, 23 de marzo de 2020

TELECOMUNIÓN

Coronavirus y celebración de la eucaristía
Luis Barragán

Fruto de la oración actuante  o  de una inspirada reflexión teológica, o ambas a la vez,  en reclamo de la  experiencia humana,  las homilías católicas constituyen un esfuerzo que creyentes y también no creyentes, valoran. Ocurriendo igualmente en otras afiliaciones religiosas,  el solo contraste con la molicie y  podredumbre ética de dos décadas bajo un mismo socialismo, abre las puertas generosas hacia un distinto sentido de la vida.

Las incontables homilías  de sacerdotes venezolanos escasamente son documentadas, por meritorias que fuesen.  Quizá por la infranqueable modestia del ejercitante de la palabra, el tratamiento de muy trillados asuntos cotidianos, la falta de tiempo para preparar una intervención de fondo, o por  no arriesgar alguna interpretación que disguste el Obispo, lo cierto es que no queda constancia más allá del testimonio de los feligreses.

Solemos quejarnos, porque cada parroquia  puede tener un portal digital y ofrecer el mensaje esperado por aquellos que no tuvieron oportunidad de escucharlo personalmente, o  sencillamente desean recordar, en una época de relativo acceso a las redes digitales y a los equipos que le sirven de soporte.  En otros países de habla hispana, ocurre algo semejante y no son muchos los textos o videos recientes que hallamos referidos a la  lectura de cada domingo.

Traemos esto a colación porque la pandemia del coronavirus aconseja cerrar las iglesias y no celebrar las misas acostumbradas, algo antes inimaginable que ocurriese tan  masivamente. Y es inmensa la oportunidad para darle vida espiritual a las redes también tan banalizadas, empleándolas a fondo para transmitir el distinto mensaje esperado, el que se empina  por encima de las más duras y difíciles circunstancias.

En el peor de los casos, basta un móvil celular así fuere para un sencillo audio. El encuentro del pueblo de Dios es siempre presencial, pero las circunstancias apuntan a un desarrollo de la virtualidad que ya no puede esperar más.

23/03/2020:
Captura de imagen: Uno de los varios videos tomados en la Capilla del Colegio San José de Tarbes de El Paraíso (2018): https://www.youtube.com/watch?v=frvtX1JtMio
Brevísima nota LB: Ayer, domingo en la noche, celebramos la misa de cuarentena con el Padre Mariusz Maka: https://www.youtube.com/watch?v=bEvUgTd8DQ0. Por cierto, encontramos un texto sobre  las "Cosas que no se pueden hacer con una hostia consagrada": https://www.eldiario.es/cultura/arte/Ayuntamiento-Pamplona-Abel-Azcona-exposicion_0_455654972.html

martes, 16 de abril de 2019

REDOBLAR NUESTRA FE

Frente a la ingeniería de la desesperanza
Luis Barragán


Creyentes o no, esta Semana Santa nos compromete a todos. Forzados por el largo asueto de una dictadura que desea condenarnos al inmovilismo permanente, convencido de lograrlo mediante un decreto pueril,  también ha de ser ocasión para la reflexión personal y familiar.

Sobre todo por una característica fundamental del régimen padecido: el obstinado empeño de vaciarnos de toda fe, en Dios o en la humanidad, a favor del ridículo culto a la personalidad, nada novedoso, que lo agota en ritos constantes que aprovecha los recursos simbólicos del Estado que queda. Hemos sido víctimas de una compleja, fría y tozuda ingeniería de la desesperanza, en la que participan seguramente no pocos especialistas con el empuje de toda desilusión, desencanto y desconfianza. No obstante, agigantada en las más difíciles circunstancias, los venezolanos persistimos en una esperanza realizadora que puede flaquear frente a las tempestades, pero no morir.

En su más reciente homilía dominical, el Padre Evanán González pidió que escucháramos la narración de la Pasión de Cristo de pie, haciendo nuestros mejores esfuerzos por atenderla así sintiéramos el cansancio y hasta el dolor, afectados por alguna enfermedad. No tratamos de un ejercicio masoquista, sino de cobrar pedagógicamente consciencia de los infinitamente mayores cansancios y dolores que sufrió Jesús al cargar la pesada cruz bajo la tortura de un itinerario que, luego, lo llevó a la Resurrección.

Hemos recorrido un calvario de veinte años que todavía pretende nuestra decapitación moral y, en lugar de los consabidos latigazos y burlas del soldado romano, encarnado hoy por los integrantes de las fuerzas represivas, cobra mayor importancia – por ejemplo – el psicólogo social al servicio de una dictadura que es de sondeos, hurgador a diario de nuestros más íntimos sentimientos a través de los estudios de opinión que valdrán un dineral insólito.  Convengamos, retrotraernos a la premodernidad o, mejor, a barbarie, por trapichero que sea el poder establecido, sugiere el concurso de los expertos que derrotaremos en nuestro propio corazón y en el de los seres queridos, recobrando la fe, la confianza y el respeto que nos dinamicen para reencontrar – en definitiva – la madrugada diferente que esperamos pacientemente.

No desmayemos, insistamos en la defensa de nuestra dignidad de personas humanas. Creyentes o no en Él, Jesús ilumina el camino.

Ilustración: Julio Pacheco Rivas.
15/04/2019:
https://www.lapatilla.com/2019/04/14/frente-a-la-ingenieria-de-la-desesperanza-por-luis-barragan/
https://www.noticierovenezuela.com/frente-a-la-ingenieria-de-la-desesperanza-por-luis-barragan/
https://venezuelaunida.com/frente-a-la-ingenieria-de-la-desesperanza-por-luis-barragan/
https://apuntoenlinea.com/2019/04/14/frente-a-la-ingenieria-de-la-desesperanza-por-luis-barragan/

viernes, 5 de octubre de 2018

SOBRE EL DIVORCIO

Evangelio Dominical: El divorcio
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado sobre el evangelio que se proclama el 27° Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo B, correspondiente al domingo 7 octubre 2018.  La lectura es tomada del Evangelio según San Marcos 10, 2-16.

“Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”

¿Cuál era la situación del matrimonio en Israel en tiempo de Jesús?

Las leyes y costumbres israelitas eran marcadamente machistas. A partir de los 12 años, la niña ya se podía casar, pero el padre determinaba en muchas ocasiones con quién; y el matrimonio venía a ser el traspaso de la mujer del poder del padre al del esposo.

La mujer estaba obligada a las labores domésticas y a obedecer al esposo con una sumisión entendida como deber religioso. Era prácticamente su sirvienta.

Había dos corrientes en la interpretación de la antigua ley (Deuteronomio 24, 1):

-  La escuela del rabino Hillel, laxista en grado sumo, admitía el divorcio por cualquier motivo: porque se le quemó la comida o quedó ahumada, o porque pasa demasiado tiempo en la calle hablando con las vecinas, o porque tiene un defecto físico o un carácter incompatible. Ésta era la escuela que predominaba.

-  La escuela del rabino Shammai sólo admitía como causa el adulterio.

Hay una historia muy bonita, que confirma lo que venimos diciendo.


-   Joaquín, recuerda que celebramos una gran fiesta el día de tu boda; es justo que también celebremos otra gran fiesta para tu divorcio.

Durante la fiesta, y siguiendo los consejos del rabino, Rebeca ofreció a su esposo el mejor vino. Y éste mientras bebía le dijo:

-   Amor mío, puedes elegir lo que más te guste de la casa y llevártelo a la casa de tu padre.

Y se quedó dormido. Rebeca lo acostó en la cama y con la ayuda de los invitados lo llevaron en su cama a la casa del padre de Rebeca.

Cuando se despertó al día siguiente, preguntó:

-   ¿Qué estoy haciendo aquí?

Y Rebeca le contestó:

-   Sólo he cumplido tus órdenes. Traje a la casa de mi padre lo que más me gusta y eso eres tú.

Joaquín la abrazó y se olvidó del divorcio. Semanas más tarde Rebeca quedó embarazada.> (Félix Jiménez, escolapio)

¿Cuál es el panorama hoy en América Latina?

El problema de América Latina y el Caribe es que muchas parejas ni siquiera se casan, y por eso, sobre todo el hombre, abandona a su mujer y a sus hijos, y se va con otra. O, si se casan, lo hacen mientras dure. El resultado es parecido: quien sufre el machismo es la mujer y los niños. El matrimonio "hasta que la muerte nos separe" es un ideal hermoso, pero es también una realidad rota, casi inalcanzable en este mundo nuestro en el que todo es desechable.

¿Qué solución presenta Jesús?

En este contexto, las palabras de Jesús son tremendamente liberadoras para la mujer. La prohibición del divorcio es, eminentemente, una defensa de la mujer y una recuperación del designio de Dios establecido desde el principio (Génesis 1, 27; 2, 24; 5, 2).

El Génesis de la Biblia lo dice muy claramente: “Los dos son una misma carne. Lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”.

El matrimonio es una gran vocación. Y la enseñanza de Jesús no es decir sí o no al divorcio, sino descubrir la aventura del amor en pareja.

El matrimonio se debe construir entre los dos. Los dos deben cooperar a construirlo día tras día dedicándose uno al otro. Deben superar el aburrimiento mutuo. El amor verdadero y duradero supone sacrificio, equidad, desprendimiento.

Para bailar merengue se necesitan dos: tú y yo. Para hacer un matrimonio duradero se necesitan tres: tú, yo y Dios. Dios y su perdón son el ingrediente que da sabor y hace posible la relación humana, a veces imposible.

“Familia que reza unida, permanece unida.” Muchas veces es así.

En el cincuenta aniversario de su boda le preguntaron a Henry Ford por el secreto de su feliz matrimonio. Y éste contestó: "El mismo que el de la industria del automóvil, limitarte a un modelo". Algunos jóvenes piensan que amarse es simplemente pasarlo bien.

En un evangelio sobre el matrimonio no podían faltar los niños, que son quienes muchas veces lo salvan. ¿Qué dice Jesús sobre ellos?

Algunos trataban de acercar a Jesús a unos niños y niñas para que los tocara y les comunicara algo de su fuerza y de su vida. Los discípulos tratan de impedirlo para no molestar a Jesús. Ellos quieren decidir quiénes pueden llegar hasta Jesús y quiénes no. El problema es que no dejan acercarse precisamente a los preferidos del Señor: a los más frágiles, pequeños y necesitados de aquella sociedad.

(Pagola)

Jesús se indigna ante la actitud negativa de sus discípulos, y les da la orden:

-“Dejen que los niños se acerquen a mí”. Y les explica:

-“El reino de Dios es de los que son como ellos”.

En el reino de Dios los que molestan no son los pequeños, sino los grandes y poderosos, los que quieren dominar y ser los primeros. Éstos no pueden estar en el centro de la comunidad cristiana. En ella se necesitan hombres y mujeres que buscan el último lugar para acoger, servir, abrazar y bendecir a los más débiles y necesitados. (Pagola)

¿Por qué pone Jesús a los niños como nuestros modelos?

La razón principal es porque los niños reciben todo como un regalo.

Los niños vienen con las manos vacías, pero con el corazón lleno de confianza.

Son pequeños, confiados, entregados a alguien mayor (los papás), y sin ambición ni codicia. Para estar más cerca de Dios, los adultos hemos de hacernos como niños.

Fuente:
https://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-divorcio-0

Ilustración: Givi Siproshvili.
Isabel Vidal de Tenreiro: https://www.elimpulso.com/opinion/opinion-divorcio-vs-anulacion-7oct
Marcos Rodríguez: http://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/2763-el-matrimonio-es-el-%C3%A1mbito-ideal-para-el-desarrollo-humano.html
Enrique Martínez Lozano: http://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/2770-la-mujer-los-ni%C3%B1os-y-los-%C3%BAltimos.html
Evanán González: https://www.youtube.com/watch?v=VYSf92ChkEo

sábado, 22 de septiembre de 2018

Y UN COMENTARIO JUNGUIANO

Evangelio Dominical: Los niños como modelos
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado sobre el Evangelio que se proclama el 25° Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo B, correspondiente al domingo 23 de septiembre de 2018.  La lectura es tomada del Evangelio según San Marcos 9, 30-37

" Quien quiera ser el primero, que sea el servidor de todos "

Moderador/a: Buenos días. Estamos aquí en el Estudio... (Se presentan los participantes).
El Evangelio del domingo de hoy presenta una situación trágica: Jesús trata de explicar a sus discípulos que Él va a ser ajusticiado y muerto; y éstos no entienden, o más bien, no quieren entender. No sólo eso, sino que cada uno sólo está preocupado por ser el más importante del grupo. Y esto es todo lo contrario a la humildad que enseña Jesús. ¿Cómo resuelve Jesús este problema?

Escuchémoslo.
Lectura del santo evangelio según San Marcos (Marcos 9, 30-37)
NARRADOR/A – En aquel tiempo instruía Jesús a sus discípulos. Les decía:

JESÚS – El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará.

NARRADOR/A – Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaúm, y, una vez en casa les preguntó:

JESÚS – ¿De qué discutían en el camino?

NARRADOR/A – Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:

JESÚS – Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos .

NARRADOR/A – Y acercando a un niño , lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:

JESÚS – El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.

Pregunta 1 – ¿Quién es el más importante en el Reino de Dios?
El que sirva más a los demás.
El grupo de Jesús va camino de Jerusalén. Y Jesús aprovecha varios momentos del viaje para instruir a sus discípulos, sobre todo en decirles que su camino no es un camino de gloria, éxito y poder.

Jesús les explica que Él debe sufrir mucho y ser condenado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas (8,31), pero que "a los tres días resucitaría" (9,31).

Los discípulos tenían la idea de que Jesús ciertamente era el Mesías, pero era el mismo tipo de Mesías que tenía en mente la sociedad de su tiempo: un mesianismo político, hecho de poder y privilegios, que pondría a los judíos a la cabeza del mundo.

A los discípulos no les entra en la cabeza lo que les dice Jesús. Les da miedo hasta preguntarle.

Pregunta 2 – ¿Y por qué no se atrevían a preguntarle a Jesús?
Seguramente por la forma en que reaccionó Jesús contra Pedro, cuando tocó este punto:

-"¡Quítate de en medio, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres." (8,33)
Los discípulos no quieren pensar en la crucifixión. No entra en sus planes ni
expectativas.

Más aún, mientras el maestro les hablaba de su Pasión, los discípulos discutían entre sí: ¿Quién de ellos era el más importante? ¿Quién ocupará el puesto más elevado? ¿Quién recibirá más honores?

Jesús pacientemente quiere instruir a los Doce. Para ello los invita a que se acerquen, pues los ve muy distanciados de él, y se sienta con ellos. Y les enseña dos actitudes fundamentales para seguirlo de veras.

Primera actitud: « Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y servidor de todos» . Esta es una enseñanza difícil de entender. Hoy día, casi todos quieren ser los primeros. ¿Cómo se puede aceptar que hay que ser el último?

Jesús no repudia exactamente la prominencia y la grandeza, sino que las vuelve a definir. La persona verdaderamente grande es el sirviente – una persona que pasa su día cuidando gente, uno cuyo puesto es proveer por las necesidades de los demás, un doméstico.

Gente servidora – como el Padre Damián de los leprosos (en Molokai, Indonesia) y la Madre Teresa de Calcuta (en la India). Éstos inspiran gran afecto y tienen gran influencia.

Pregunta 3 – ¿Cuál es la segunda actitud proclamada por Jesús?
La segunda actitud Jesús la explica con un gesto simbólico entrañable. Pone a un niño en medio de los Doce, lo abraza y les dice: « El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí ». Quien acoge a un "pequeño", a los débiles, a los más necesitados de defensa y cuidado está acogiendo al más "grande", a Jesús. Y quien acoge a Jesús está acogiendo al Padre que lo ha enviado.

Jesús pone como ejemplo a un niño. El niño representaba el nivel más bajo en la escala social, encontrándose entre una mujer y un esclavo. No tenía derechos.

Jesús se ha hecho tan solidario, que se identifica especialmente con los más necesitados, representados aquí, emblemáticamente, por los niños.

Una Iglesia que acoge a los pequeños e indefensos está enseñando a acoger a Dios.

A la Iglesia le hacen mucho mal los hombres ambiciosos, que buscan rangos, honores y grandezas.

La medalla de oro en el cristianismo no es para el mejor predicador sino para el mejor servidor, no es para el más sabio sino para el más humilde, no para el más fuerte sino para el más sacrificado, no es para el que más manda sino para el que más sirve.

Pregunta 4 – ¿Por qué elige Jesús a un niño como modelo?
He aquí las características del niño:
-Es alegre, movido y juguetón.
- No se las da de nada y ama mucho , porque depende de todos y sabe maravillarse. Un niño no tiene prejuicios ni ambiciones ni estatus social ni puede pagar el bien que le hacen. Depende totalmente de los demás y ama sin condiciones. Y así es Dios, amor sin condiciones para todos.
-Es el servidor de todos. Muchas veces es el criadito de todos . Se le dice:"Tráeme esto, lleva esto a tal persona..." Siempre está disponible.

Es curioso ver que en muchas historias bíblicas de dos o más hermanos, el menor es el que queda como el tipo bueno, el que mejor se relaciona con Dios y la gente. Eso se ve desde Caín y Abel , pasando por Ismael e Isaac, Esaú y Jacob , José y sus hermanos, David y sus hermanos, Adonijah y Salomón, Leah y Raquel , el hijo pródigo y su hermano mayor, Marta y María...

Pregunta 5 – ¿Hay alguna explicación para estos ejemplos?
El famoso psicólogo Carl Jung tiene una teoría, que los puede explicar.

Dice que en el hombre hay dos energías: la 'senex' o del viejo o senior, y la del 'puer eternus' o del ni￱o eterno. El primero es más sabio, seguro, prudente y calculador, mira bien todo, y por eso generalmente no cae. En cambio, la energía del niño es más hacia la aventura, el riesgo y el cambio, y por eso cae en más errores. El mayor es más inclinado a la competición, al poder y al éxito; el niño en cambio va más hacia la cooperación y la celebración. El mayor es más responsable; el menor es más ligero. En las familias numerosas, a veces ocurre que los padres comunican más sus energías de persona mayor a sus hijos mayores, y los pequeños se quedan con sus energías de niño. Carl Jung concluye que para ser completamente humano, ambas energías deben encontrar un equilibrio armónico en la personalidad.

Pregunta 6 – ¿Cómo se aplica esto al evangelio de hoy?
En el evangelio se ve que los discípulos actúan con la energía del hijo mayor: son calculadores, sólo les interesa su propio éxito, quién es el más importante. No les interesa cooperar sino triunfar.

Nuestra cultura de hoy, más aún que la cultura hebrea de los discípulos de Jesús, es muy inclinada a esta energía del senior. Igual que a los discípulos de Jesús, nos gusta demasiado el éxito, y lo medimos comparándonos con los otros. Nos gusta comprar el carro último modelo para figurar y dar envidia a los demás. El mundo de los adultos es el mundo de la ambición, del dinero, de quién es el mejor, de quién manda más, de quién triunfa en los negocios, en el deporte, en la música, en el cine, en la política.

El mensaje de Jesús es que debemos actuar como el niño, que todos llevamos dentro.

Tengamos nueve años o noventa nueve, seamos el hijo mayor o el menor o el único de la familia, el mensaje de Jesús nos desafía a que nos hagamos niños de corazón.

Despedida
Les invitamos a la Misa, a la Eucaristía, sacramento del amor. Ahí Jesús nos pone como modelo al niño, que simboliza cualquiera que sea necesitado, desamparado, o de bajo estatus. Por extensión, Jesús nos pide recibir aquéllos que no tienen hogar, los minusválidos, los que padecen de enfermedades mentales, los enfermos, los ignorantes, y cualquier otro que no pueda recompensarnos por nuestra hospitalidad o tiempo. "Quien recibe a éstos, a mí me recibe", nos dice Jesús.

Fuente:
https://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-ninos-como-modelos
Cfr.
Marcos Rodríguez: http://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/2422-solo-el-servicio-por-amor-me-lleva-a-la-plenitud-humana.html
Isabel Vidal de Tenreiro: http://www.notitarde.com/el-colmo/
Evanán González: https://www.youtube.com/watch?v=uyJqBV3zeNA&feature=youtu.be
Ilustraciones: http://imagessaintes.canalblog.com/archives/2008/01/14/7560679.html

domingo, 15 de julio de 2018

EL PRIVILEGIO DE UNA BENDICIÓN

Evangelio Dominical: Enviados de dos en dos
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado sobre el Evangelio que se proclama el 15° Domingo del tiempo ordinario, ciclo B, correspondiente al domingo 15 julio 2018.  La lectura es tomada del Evangelio según San Marcos 6, 7-13.

“Y los fue enviando de dos en dos”

Si Jesús sabía que iba a morir pronto, ¿cómo preparó a quienes pudieran continuar su obra?


-"Si yo no termino esta ópera, quiero que ustedes, mis discípulos, la terminen por mí".

Poco después moría. Sus discípulos pusieron manos a la obra y cuatro años más tarde, en 1926, la ópera Turandot se estrenaba en Milán. La ópera comenzó y funcionó a la perfección. Pero, cuando terminó el último trozo de la parte de Puccini,  el director de la orquesta se detuvo, se dirigió al público y llorando dijo:

-  "Hasta aquí el trabajo del maestro".

Un gran silencio embargó el teatro. Pero el director enarbolando la batuta, y entre lágrimas y sonrisas, exclamó:

-  "Y aquí comienza el trabajo de sus discípulos". Y continuó la ópera hasta el final>

Jesús hace como todo líder sabio, perspicaz y realista: prepara su equipo, sus seguidores. Jesús no piensa eternizarse como líder. No quiere hacerse ‘el imprescindible’. Quiere dejar su puesto a otros. ¿Cómo los prepara?

1) Primero: hace que los discípulos estén con Él, que se sientan a gusto con Él, que tengan confianza en Él, que se sientan aceptados por Él. No se trata de aprender las cosas por un libro, sino de identificarse con Él, vivir como Él. Así se asimila y se aprende mejor su mensaje.

2) - Segundo: "Jesús los envió" como en plan de prueba. No es una iniciativa  de los discípulos. La palabra “apóstol” significa “enviado.”

3) - Tercero: Los envía de dos en dos.

¿A qué los envía Jesús?

Los apóstoles se ponen a hacer estas dos cosas:

1) Predicar la conversión. También Él comenzó su predicación diciendo: “¡Conviértanse!” (cf. Marcos 1, 15) a los valores de la solidaridad, paz, amor, ayuda mutua, alegría, colaboración.

2) Curar enfermos. “Ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban”. En aquella cultura se valían de las cualidades fortalecedoras y curativas del aceite.

¿Qué recomendaciones les da Jesús?

-No les da poder sobre las personas que irán encontrando en su camino, sino sobre los espíritus inmundos. Tampoco él ha utilizado su poder para gobernar sino para curar.

Jesús está pensando en un mundo más sano, liberado de esclavitudes que deshumanizan, aliviando el sufrimiento de las gentes, haciendo crecer la libertad y la fraternidad.

-El Maestro los envía pobres, “ligeros de equipaje”: sólo con un bastón, con sandalias y con una túnica sola. Los envía como caminantes e itinerantes. Nunca instalados. El báculo de Jesús no es para mandar, sino para caminar.

No llevarán «ni pan, ni alforja, ni dinero». No han de vivir obsesionados por su propia seguridad. Llevarán consigo algo más importante: el Espíritu de Jesús, su Palabra y su Autoridad para humanizar la vida de las gentes.

¡Dios proveerá! Empezar una travesía sin provisiones es un profundo acto de fe.

Vestirán como los demás. Su vida será signo de la cercanía de Dios a todos, sobre todo, a los más necesitados.

Jesús, desde su nacimiento hasta su muerte en cruz, nos propuso un estilo de vida austero que nos enriquece con su pobreza.

¿Es fácil cumplir la misión que nos encomienda Jesús?

No tanto. Surgen problemas y rechazos. Puede ser que no nos acojan ni reciban.

Así le ocurrió a Él mismo, a los profetas del Antiguo Testamento y a los mismos Apóstoles. Precisamente la Primera Lectura de la Eucaristía de hoy (Amós 7, 12-15) nos habla del profeta Amós, el llamado “profeta de la justicia social”: cómo fue rechazado por sacerdotes, políticos y aristócratas.

La iglesia no es un club privado de quienes se reúnen para pasarlo bien, sino un grupo de creyentes, llamados a ser testigos de la fe en Cristo y del amor de Dios, en un mundo cada día más pagano y lleno de injusticias.

¿Por qué los envía de dos en dos?

1) Primero: Un compañero da fuerza – “Porque si cayeren, el uno levantará á su compañero: mas ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante” (Eclesiástico 4:10). 

2) Segundo: La compañía de una segunda persona da credibilidad. El Deuteronomio (15:19; 17:6 y 19:15) requiere dos o tres testigos para poder culpar a una persona de un crimen, porque un solo testigo puede más fácilmente equivocarse. Y aunque de ellos sólo hablara uno, el otro debía estar presente, a su lado, para confirmar su testimonio y así darle validez. Esta práctica se aplicó a otros campos.

¿Tenemos garantía de éxito?

Como hizo con los discípulos, también nos envía a nosotros. En realidad somos muy poca cosa. Pero la segunda lectura de hoy (cf. Efesios 1, 3-14) nos dice que, por iniciativa de Dios, somos hijos de Dios. Esto es lo más grande. Y nos ha elegido para realizar su Plan. Con él haremos maravillas.

El plan de Dios sobre la humanidad y el mundo no es su destrucción, sino llenarlo de amor. Es elevar estas realidades terrenas al vértice de su plenitud. Es lo que S. Pablo llama ‘recapitular todas las cosas en Cristo’.

Y a nosotros sólo nos queda darle gracias a Dios. La acción de gracias ocupó un puesto muy importante dentro de la oración de Jesús. Los sabios de Israel decían que en el mundo futuro sólo quedará la acción de gracias. Ya no será necesario pedir perdón ni suplicar favores ni confesar pecados. Delante de Dios sólo tendremos una oración de gratitud.

Esto es precisamente lo que significa ‘Eucaristía’ = acción de gracias.

Fuente:
Cfr.
Ilustración: Martha Hughes.


Bendición del Padre Evanán González, junto a los niños (Capilla del Colegio San José de Tarbes, El Paraíso, Caracas, 15/07/2018).

domingo, 8 de julio de 2018

NO DEJARNOS ROBAR LA FE

Evangelio Dominical: Profeta en su tierra
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado sobre el Evangelio que se proclama el 14° Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo B, correspondiente al domingo 8 ju1io de 2018.  La lectura es tomada del Evangelio según San Marcos 6, 1-6

“Nadie es profeta en su tierra”

¿Cómo es posible que Jesús fracasara en Nazaret, su pueblo?

El fracaso es parte de la cruz de Cristo. Y Jesús fracasó varias veces.

Ya aparece al comienzo mismo del Evangelio de S. Juan: “Y los suyos no le recibieron”.

Después, un discípulo elegido por Él, Judas Iscariote, lo vendió por 30 monedas. Pedro negó que lo conociera. Los discípulos lo abandonaron en la Pasión, excepto Juan, que se queda para cuidar y acompañar a María, la Virgen.

 ¿Qué fue lo que le pasó esta vez en Nazaret?

Jesús residía en Cafarnaún, y de allí salía a recorrer las poblaciones vecinas, predicando la Buena Nueva del Reino de Dios, Reino de amor, de paz y justicia. De vez en cuando curaba a algún enfermo. En una de esas correrías llegó a Nazaret, al pueblo donde había pasado la mayor parte de su vida, aunque Él había nacido en Belén.

Durante una visita anterior, su familia “vino para calmarlo: porque decían: “Está fuera de sí”. (Marcos 3, 21).

En esta segunda visita lo tratan un poco mejor. Al menos lo invitan a hablar en la sinagoga. No les queda más remedio: Jesús tiene a sus discípulos con él, y esto le marca como Rabí.

La sinagoga es un centro religioso y social de la comunidad, y la enseñanza es una parte importante del trabajo de la sinagoga.  En una época en la que muchos no pueden leer, oír las escrituras leídas y explicadas en la sinagoga era la mejor manera de aprender sobre su herencia religiosa.

 ¿Cómo reacciona la gente?

La gente está sorprendida por la sabiduría de Jesús y las maravillas que hace. Ven que sabe leer y explicar las Escrituras. Parece que el pueblo responde de manera favorable y está orgulloso de este muchacho del pueblo, que ha llegado a ser tan importante.

Pero algunos comienzan a dudar y comentan entre ellos:

- “¿No es éste el carpintero, hijo de María? ¿De dónde ha sacado esa sabiduría y los milagros que hace?”.

Estaban sorprendidos y admirados sí, pero no creyeron en Él. Los suyos, los de su casa, los de su pueblo, los líderes, no lo recibieron.

Curiosamente en vez de sentir respeto y cariño con quien les habla, sus palabras les ofenden.

 ¿Por qué rechazan a Jesús?

Hay tres posibles explicaciones:

- Primero: la gente se admira de su sabiduría, pero no lo acepta por su origen popular. Piensan que se trata de un muchacho local, que se hace el importante. No pueden creer que Dios se manifieste en lo humilde y lo cotidiano.

- Segundo: saben que Jesús no ha pasado por el entrenamiento formal por el que deben pasar los rabinos.

- Tercero: los escribas que habían venido de Jerusalén, cuando su primera visita, habían esparcido rumores maliciosos sobre Jesús, diciendo “que tenía á Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios” (3:22). Y aquellas acusaciones no se habían olvidado.

Los vecinos de Jesús, por lo tanto, sólo están dispuestos a aceptar que él es simplemente un carpintero nada más.

Nunca ha sido fácil predicar en la misma tierra que nos ha visto crecer.

Con razón, a pesar de estar entre los suyos, Jesús no pudo hacer allí ningún milagro, aparte de poner las manos sobre unos pocos enfermos y sanarlos. Y estaba asombrado porque aquella gente no creía en él.

El fracaso es también parte de nuestra vida desde pequeños, y hace falta mucha madurez y sangre fría para ir superando los sinsabores, que van viniendo, e ir avanzando en la vida.

El fracaso es algo común en la vida: en unos más, en otros menos. En deporte se dice: “Hay que saber perder”.

“Es más difícil destruir un prejuicio, que destruir un átomo” (Alberto Eisntein).

¿Cómo reaccionar ante los fracasos?

El ejemplo de Beethoven.


Una noche, una joven ciega, que vivía en el mismo edificio que él, le dijo, gritando a sus oídos:

- “Daría cualquier cosa por ver la luz de la luna”. Esto lo llevó a componer una de las más hermosas piezas de música de todos los tiempos: “Sonata Claro de Luna”

Beethoven sordo retrató, a través de una hermosa melodía, la belleza de la luz de la luna, para que la “viera” una muchacha ciega.

Años después de superar su angustia, su tristeza y su dolor, vino la incomparable

“Oda de la Alegría” de la Novena Sinfonía, su obra magna. Él dirigió personalmente el estreno de la Novena Sinfonía, en 1824, estando ya completamente sordo...

Pero pudo escuchar el aplauso ruidoso de un público emocionado.

Se dice que “La Oda de la Alegría” expresa la gratitud de Beethoven a la vida y a Dios, por no haberse suicidado.>

¿Aquí en el evangelio se habla de ‘hermanos’ de Jesús. ¿Qué significa eso?

La palabra ‘hermano’ en aquel ambiente podía significar también parientes, primos, etc. En la lengua semita la palabra ‘hermanos’ tiene un sentido más amplio que en nuestra lengua, y puede referirse a la familia extensa e inclusive a todo el pueblo o zona residencial.

Fuente:
https://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-profeta-su-tierra-0
Cfr.
Isabel Vidal de Tenreiro: http://www.notitarde.com/unos-se-salvan-y-otros-no/
Evanán González: https://www.youtube.com/watch?v=ubl4uyX5jJw

Ilustración: Graham Sutherland.

domingo, 13 de mayo de 2018

EMOCIÓN

En su homilía de hoy, procurando el equilibrio que no niega ni debe negar jamás una profunda convicción de fe, el Padre Evanán González, ante la difícil semana que se anuncia, hizo de la homilía una extraordinaria experencia de bendición. Y, en el momento de la consagración, orando por la Madre Patria, cantó junto a la feligresía el Himno Nacional. Huelgan los comentarios en torno a un compromiso pastoral que nos llena de una legítima satisfacción. Dios lo bendiga.


Homilía del Padre Evanán González (San Marcs, 16: 15-20):
https://www.youtube.com/watch?v=aUMorlMqqOo&feature=youtu.be

domingo, 6 de mayo de 2018

INCLUSO, AMAR AL ENEMIGO

Evangelio Dominical: Ámense
José Martínez de Toda, S.J.

Comentario dialogado sobre el Evangelio que se proclama en el sexto Domingo de Pascua, ciclo B, correspondiente al domingo 6 mayo 2018.  La lectura es tomada del Evangelio según San Juan 15, 9-17.

"Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos"

Aquí hay una frase fuerte: "No hay amor más grande que el de dar la vida por los amigos". ¿Conoce algún caso parecido?
Y tanto nos amó Dios que nos entregó a su único Hijo para que nos salvemos nosotros. Se parece a lo que vi en la película "El Puente".
<Érase una vez un hombre, que tenía un hijo al que amaba entrañablemente. El hombre era encargado de un puente levadizo, por donde pasaba el ferrocarril. Cuando un barco pasaba por el río, debía poner la luz en rojo para que el ferrocarril se detuviera, y debía mover la palanca que levantara el puente levadizo.

A su hijo le encantaba ver los trenes, y mirar a las personas que viajaban en él, y que en cierta forma dependían de su padre: unas se sentían solas, otras estaban disgustadas, otras eran egoístas, otras sufrían, algunas se pinchaban con la droga.

Un día ocurrió un error trágico: el maquinista del tren no se dio cuenta de que el semáforo estaba en rojo, y siguió adelante, cuando ya el puente levadizo se iba levantando.

El niño gritó a su padre, quiso bajar la palanca para bajar el puente levadizo, pero resbaló y cayó a la vía del tren. El tren lo aplastaría.
El padre tuvo que decidir en segundos: o su hijo se salvaba pero morían todos, o todos se salvaban pero su hijo moría aplastado por el tren.

El padre tomó esta segunda decisión: su hijo murió, pero todos los pasajeros del tren se salvaron, y muchos ni se dieron cuenta del drama.

Es la película 'Most', palabra checa que significa "Puente". Es una película nominada para el Oscar, que se puede ver en www.mostthemovie.com; También en www.jesucristotv.com/public/puente). (Eastwind Films).

"Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único" (Juan 3, 16).

En el texto del evangelio hay varios que aman: el Padre, Jesús, la gente. ¿Quién amó primero?
Es como la muñeca rusa, que es esa colección de muñecas, en la que la más grande contiene dentro de sí muñecas cada vez más pequeñas.

Jesús dice: "Como el Padre me ha amado, así los he amado yo; permanezcan en mi amor". Hay un círculo de amor: "El Padre ama a su Hijo Jesús (cf. 3:35; 17:23), y Jesús ama obedientemente al Padre (cf. 10:17; 14:31); Jesús ama a sus seguidores, y ellos han de amarle y obedecerle (cf. 13:34; 14:15, 23); si amamos y obedecemos a Jesús, seremos amados por el Padre (cf. 14:21, 23; 17:23); ser amado por el Hijo también implica amarse uno a otro (cf. 13:34; 15:12, 17); Dios no solo ama a los discípulos, ama a todos en el mundo y dio su único Hijo por su pueblo (cf. 3:16)". (Borchert). Por lo tanto, todos/as hemos nacido del amor materno-paterno de Dios. Y sólo podemos vivir y desarrollarnos bajo el calor de este amor.

Así lo entendió el jefe indio en la historia de "El hermano del jefe indio".


"¿Usted llamó 'Padre' al gran Espíritu?"

- Sí, dijo el misionero.

- "Nosotros nunca llamamos al gran Espíritu 'Padre', dijo el viejo jefe. Nosotros lo oímos en el trueno, en el relámpago, en la tormenta y sentimos mucho, mucho miedo. Cuando usted lo llama 'nuestro Padre' suena muy bien a nuestros oídos. Así que, misionero, ¿Dios es Padre de Usted y Padre de los indios?"

- Sí, le contestó el misionero.

- "Entonces, exclamó el viejo jefe, como quien despierta a una gran alegría, entonces usted y yo somos hermanos".> (Félix Jiménez, escolapio)

Hasta aquí la historia del jefe indio.

Pero así llama Jesús a sus discípulos después de la Resurrección: 'hermanos'.

Y, al despedirse de ellos, les dice: «Permanezcan en mi amor». No se trata sólo de pertenecer a una religión, sino de vivir en el amor con que nos ama Jesús, el amor que recibe del Padre. Ser cristiano no es en primer lugar un asunto doctrinal, sino una cuestión de amor.
Permanecer en el amor de Jesús consiste en cumplir el mandato del amor fraterno: «Éste es mi mandamiento; ámense unos a otros como yo les he amado». El cristiano encuentra en su religión muchos mandamientos y normas. Sólo del mandato del amor dice Jesús: «Este mandato es el mío».

Y amar para Jesús sólo significa una cosa: darse al otro.
Amar para Jesús es ser para otra persona, actuar para otra persona, aunque sea a cambio del sacrificio propio. La obra suprema de amar es dar la vida por otro (v. 13).

Un buen ejemplo es el amor de la madre. Ella se da al hijo, es para el hijo, aunque éste sea pequeño y esté enfermo, y sólo le cause problemas.

Por cierto, el amor responde a una profunda necesidad del corazón humano. Sólo el camino del amor puede conducirnos a la plenitud de la vida.

Jesús termina diciendo: "No son ustedes los que me han elegido; soy yo quien les he elegido; y les he destinado para que vayan y den fruto, y su fruto dure". Esto es el colmo del cariño, ¿no? ¿Cómo elige Jesús a sus discípulos?

Los discípulos no son una maravilla. Son lentos – de cabeza dura – débiles de fe – a veces dudan. Pero el crecimiento de la Iglesia durante el siglo primero demuestra que Jesús escogió bien – o los capacitó bien, sobre todo con el Espíritu Santo en Pentecostés.

Jesús dice: "Les he hablado de esto para que mi alegría esté en ustedes, y su alegría llegue a plenitud". ¿Cómo es la alegría que viene de Dios?

Esta alegría no es superficial ni inestable. El mandato del amor será como una fuente continua de alegría. Con el amor de Jesús tendremos un cristianismo más abierto, entusiasta, cordial, alegre, sencillo y amable, donde podamos vivir como «amigos» de Jesús.
La alegría de Jesús es la alegría que surge de una obra cumplida. Es una alegría creativa, como la alegría que siente el artista al completar su obra.

Es la alegría de una vida disciplinada, como la alegría de un atleta después de ganar una carrera difícil. Ese atleta puede tener callos en los pies o músculos doloridos; pero, al experimentar la alegría de la victoria, todo eso importa poco.

Fuente:
Cfr.
Ilustración: Boris Vallejo.

domingo, 22 de abril de 2018

DIÁSPORA FORZOSA

De los inauditos extremos
Luis Barragán


Ocurrió y ocurre, en el país de un exitoso historial petrolero hecho trizas en el siglo que se anunció lleno de promesas. Realizamos la sociedad de una literal supervivencia que, a contrapelo de la demagogia que les permitió ascender al poder, toca los extremos francamente inauditos de la miseria.

Ya no se trata, por ejemplo, de un hogar de clase media que ha de desprenderse de los palos de golf, de la vajilla, de los relojes suizos y otras joyas que le dieron prestancia junto a las incursiones mayameras, o la reivindicada colección de sellos postales del abuelo insomne,  según el estereotipo de una izquierda largamente más exquisita, harto comprobado por todos estos años. Ahora, sobrevivir es vender o tratar de vender el viejo vehículo, la ropa, el televisor, el móvil celular, los zapatos usados de marca, los trajes a la medida, las medias, los libros, las prendas íntimas, los juguetes, la licuadora, el microondas, el congelador, entre otras piezas, para tener lo suficiente e, incluso, irse del país con la visa de una ruindad jamás sospechada.

Irse, es la determinación adoptada en medio de la desesperación, aunque a algunos no les corresponda la huida por un exacto sentido del oficio, como los dirigentes políticos, los militares activos o los sacerdotes. Última faceta ésta que muy bien, comentándola antes de finalizar la misa, refirió el Padre Evanán González, el domingo próximo pasado.

Tiene sobradas razones el sacerdote zuliano, además, porque no se trata de juzgar,  siendo tan indispensable colocarse en los zapatos del otro y los otros que adoptan tan radical solución.  Empero, por la naturaleza de las actividades enunciadas, pidiendo inspiración divina para un justo discernimiento, se espera un mayor heroísmo, por llamarlo de alguna manera.

Conocida la expresión popular, nadie puede asegurar que de esa agua no beberá y, de hecho, tenemos dirigentes de oposición que no pueden pisar territorio venezolano, sin que pierdan inmediatamente la vida misma, al lado de otros, con dificultades muy parecidas de las que no hablan, desconociendo sus motivos, o las inventan, aunque puedan entrar y salir airosos por Maiquetía, prestos a sus costosas diligencias internacionales.  Tarde o temprano, los historiadores les darán alcance.

Próximo a cumplir doce años de su ordenación sacerdotal, el Padre González tiene por características muy visibles la prudencia, la modestia,  y el orgullo y apego a la tierra que lo vio nacer. Reivindicando la necesarísima reflexión dominical que ha de atraer a creyentes y no creyentes, en el país donde escasean los referentes éticos,  sus palabras nos conducen al medio que mejor conocemos: el de la oposición.

Inédita e infinita diáspora,  relacionados, amigos y familiares cruzan las fronteras, portando nuestras oraciones. En los confines de la insólita crisis, no perdemos la esperanza de un reencuentro terrenal, al pasar todo esto, procurando la mejor comprensión posible, sin sentenciar.

Fotografía: Santiago Romero (2018).
23/04/2018:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/32443-barragan-

lunes, 26 de marzo de 2018

PROCESIÓN

Evangelio Dominical: Hosanna al que viene en nombre del Señor
José Martínez de Toda, S.J.

Domingo de RamosComentario dialogado al Evangelio que se proclama en la solemnidad de Domingo de Ramos, ciclo B, correspondiente al domingo 25 de marzo de 2018.  La lectura es tomada del Evangelio según San Marcos 11, 1-10. Guión radiofónico escrito por el padre José Martínez de Toda.
“Hosanna al que viene en nombre del Señor”
Moderador/a: Buenos días. Estamos aquí en el Estudio… (Se presentan los participantes).
Hoy es Domingo de Ramos. Las dos Lecturas principales de la Misa de hoy cuentan la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén y toda la Pasión del Señor, tal como la escribió el evangelista Marcos. Escuchémoslas. 
Lectura del santo evangelio según San Marcos (Mc 11, 1-10)
 NARRADOR/A – Se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos, y Jesús mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles:
JESÚS – Vayan a la aldea de enfrente y, en cuanto entren, encontrarán un burro atado, que nadie ha montado todavía. Desátenlo y tráiganlo. Y si alguien les pregunta por qué lo hacen, contéstenle: “El Señor lo necesita y lo devolverá pronto”.
 NARRADOR/A – Fueron y encontraron el burro en la calle, atado a una puerta, y lo soltaron. Algunos de los presentes les preguntaron:
 VECINO/A – ¿Por qué desatan el burro?
 NARRADOR/A – Ellos les contestaron como había dicho Jesús; y se lo permitieron. Llevaron el burro, le echaron encima sus mantos, y Jesús se montó. Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo. Los que iban delante y detrás gritaban:
 VECINO/A – ¡Hosanna, bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David! ¡Hosanna en el cielo!
 Moderador/a: Ésta es la Lectura que se refiere a la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Ahora vamos a escuchar la Pasión del Señor. Nos vamos a limitar a leer la Pasión según el evangelista S. Marcos. Esta vez el silencio ante la magnitud del amor de Dios en su Hijo será nuestro mejor comentario.
 PASION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGUN SAN MARCOS (Marcos 14, 1 – 15, 47)
 NARRADOR/A – Faltaban dos días para la Pascua y los Ázimos.  Los sumos sacerdotes y los letrados pretendían prender a Jesús a traición y darle muerte.  Pero decían:
 LOCUTOR/A – No durante las fiestas, podría amotinarse el pueblo.
 NARRADOR/A – Estando Jesús en Betania, en casa de Simón, el leproso, sentado a la mesa, llegó una mujer con un frasco de perfume muy caro, de nardo puro, quebró el frasco y se lo derramó en la cabeza.  Algunos comentaban indignados:
 LOCUTOR/A – ¿A qué viene este derroche de perfume?  Se podía haber vendido por más de trescientos denarios para dárselo a los pobres.
 NARRADOR/A – Y regañaban a la mujer.  Pero Jesús replicó:
 JESÚS – Déjenla, ¿por qué la molestan?  Lo que ha hecho conmigo está bien.  Porque a los pobres los tienen siempre con ustedes y les pueden socorrer cuando quieran, pero a mí no me van a tener siempre.  Ella ha hecho lo que podía: se ha adelantado a embalsamar mi cuerpo para la sepultura.  Les aseguro que, en cualquier parte del mundo donde se proclame el Evangelio, se recordará también lo que ha hecho hoy esta mujer.
 NARRADOR/A – Judas Iscariote, uno de los Doce, se presentó a los sumos sacerdotes para entregarles a Jesús.  Al oírlo, se alegraron y le prometieron dinero.  El andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.

El primer día de los ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jesús sus discípulos:
 LOCUTOR/A – ¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?
 NARRADOR/A – El envió a dos discípulos diciéndoles:
 JESÚS – Vayan a la ciudad, y encontrarán un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo, y en la casa en que entre, díganle al dueño.  “El maestro pregunta: ¿Dónde está la sala, donde voy a comer la Pascua con mis discípulos?” Él les enseñará una sala grande en el piso de arriba, arreglada con divanes.  Preparen allí la cena.
 NARRADOR/A – Los discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho y prepararon la cena de Pascua.  Al atardecer fue él con los Doce.  Estando a la mesa comiendo dijo Jesús:
 JESÚS – Les aseguro que uno de ustedes me va a entregar:  uno que está comiendo conmigo.
 NARRADOR/A – Ellos, consternados, empezaron a preguntarle uno tras otro:
 LOCUTOR/A – ¿Seré yo?
 NARRADOR/A – Él respondió:
 JESÚS – El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar.  El Hijo del Hombre se va, como está escrito; pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del Hombre!, ¡más le valdría no haber nacido!
 NARRADOR/A – Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:
 LOCUTOR/A – ¿Soy yo acaso, Señor?
 NARRADOR/A – Él respondió:
 JESÚS – Así es.
 NARRADOR/A – Mientras comían, Jesús tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio diciendo:
 JESÚS – Tomen, esto es mi cuerpo.
 NARRADOR/A – Tomando en la mano una copa, pronunció la acción de gracias, se la dio y todos bebieron. Y les dijo:
 JESÚS – Esta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos.  Les aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el Reino de Dios.
 NARRADOR/A – Después de cantar el salmo, salieron para el Monte de los Olivos.  Jesús les dijo:
 JESÚS – Todos ustedes van a caer, como está escrito:  “Heriré al pastor y se dispersarán las ovejas”. Pero cuando resucite, iré antes que ustedes a Galilea.
 NARRADOR/A – Pedro replicó:
 LOCUTOR/A – Aunque todos caigan, yo no.
 NARRADOR/A – Jesús le contestó:
 JESÚS – Te aseguro, que tú hoy, esta noche, antes que el gallo cante dos veces, me habrás negado tres.
 NARRADOR/A – Pero él insistía:
 LOCUTOR/A – Aunque tenga que morir contigo, no te negaré.
 NARRADOR/A – Y los demás decían lo mismo. Fueron a una finca, que llaman Getsemaní y dijo a sus discípulos:
 JESÚS – Siéntense aquí mientras voy a orar.
 NARRADOR/A – Se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, y empezó a sentir terror y angustia. Y les dijo:
 JESÚS – Me muero de tristeza: quédense aquí velando.

 NARRADOR/A – Y, adelantándose un poco, se postró en tierra pidiendo que, si era posible, se alejase de él aquella hora; y dijo:
 JESÚS – ¡Abba! (Padre): tú lo puedes todo, aparta de mí ese cáliz.  Pero no lo que yo quiero, sino lo que tú quieres.
NARRADOR/A – Volvió y al encontrarlos dormidos, dijo a Pedro:
 JESÚS – Simón, ¿duermes?, ¿no has podido velar ni una hora?  Estén atentos y oren, para no caer en la tentación; el espíritu es decidido, pero la carne es débil.
NARRADOR/A – De nuevo se apartó y oraba repitiendo las mismas palabras.  Volvió, y los encontró otra vez dormidos, porque tenían los ojos cargados.  Y no sabían qué contestarle.  Volvió otra vez y les dijo:
 JESÚS – Ya pueden dormir y descansar.  ¡Basta!  Ha llegado la hora, miren que el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los pecadores.  ¡Levántense, vamos!  Ya está cerca el que me entrega.
 NARRADOR/A – Todavía estaba hablando, cuando se presentó Judas, uno de los doce, y con él gente con espadas y palos, mandada por los sumos sacerdotes, los letrados y los ancianos.  El traidor les había dado una contraseña, diciéndoles:
 LOCUTOR/A – Al que yo bese, es él: préndanlo y llevénlo bien sujeto.
 NARRADOR/A – Y cuando llegó Judas, se acercó y le dijo:
 LOCUTOR/A – ¡Maestro!
 NARRADOR/A – Y lo besó.  Ellos le echaron mano y lo prendieron.  Pero uno de los presentes, desenvainando la espada, de un golpe le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote.  Jesús tomó la palabra y les dijo:
 JESÚS – ¿Han salido a prenderme con espadas y palos, como a caza de un bandido?  A diario les estaba enseñando en el templo, y ustedes no me detuvieron.  Pero, que se cumplan las Escrituras.
 NARRADOR/A – Y todos lo abandonaron y huyeron.
 Lo iba siguiendo un muchacho envuelto sólo en una sábana, y le echaron mano; pero él, soltando la sábana, se les escapó desnudo.
 Condujeron a Jesús a casa del sumo sacerdote, y se reunieron todos los sumos sacerdotes y los letrados y los ancianos.  Pedro lo fue siguiendo de lejos, hasta el interior del patio del sumo sacerdote, y se sentó con los criados a la lumbre para calentarse.
 Los sumos sacerdotes y el sanedrín en pleno buscaban un testimonio contra Jesús, para condenarlo a muerte, y no lo encontraban.  Pues, aunque muchos daban falso testimonio contra él, los testimonios no concordaban.  Y algunos, poniéndose de pie, daban testimonio contra él diciendo:
 LOCUTOR/A – Nosotros le hemos oído decir: “Yo destruiré este templo, edificado por hombres, y en tres días construiré otro no edificado por hombres”. Pero ni en esto concordaban los testimonios. El sumo sacerdote se puso en pie en medio e interrogó a Jesús:
 LOCUTOR/A – ¿No tienes nada que responder?  ¿Qué son estos cargos que levantan contra ti?
 NARRADOR/A – Pero él callaba, sin dar respuesta.  El sumo sacerdote lo interrogó de nuevo preguntándole:
 LOCUTOR/A – ¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios bendito?
 NARRADOR/A – Jesús contestó:
 JESÚS – Sí lo soy. Más aún, yo les digo: Desde ahora verán que el Hijo del Hombre está sentado a la derecha del Todopoderoso y que viene sobre las nubes del cielo.
NARRADOR/A – El sumo sacerdote se rasgó las vestiduras diciendo:
 LOCUTOR/A – ¿Qué falta hacen más testigos?  Han oído la blasfemia.  ¿Qué dicen?
 NARRADOR/A – Y todos lo declararon reo de muerte.  Algunos se pusieron a escupirle, y tapándole la cara, le abofeteaban y le decían:
 LOCUTOR/A – Haz de profeta.
 NARRADOR/A – Y los criados le daban bofetadas. Mientras Pedro estaba abajo en el patio, llegó una criada del sumo sacerdote y, al ver a Pedro calentándose, lo miró fijamente y dijo:
 LOCUTOR/A – También tú andabas con Jesús el Nazareno.
 NARRADOR/A – El lo negó diciendo:
 LOCUTOR/A – Ni sé ni entiendo lo que quieres decir.
 NARRADOR/A – Pedro salió fuera al zaguán, y un gallo cantó.
  La criada, al verlo, volvió a decir a los presentes:
 LOCUTOR/A – Este es uno de ellos.
 NARRADOR/A – Y él lo volvió a negar. Al poco rato también los presentes dijeron a Pedro:
 LOCUTOR/A – Seguro que eres uno de ellos, pues eres galileo.
 NARRADOR/A – Pero él se puso a echar maldiciones y a jurar:
 LOCUTOR/A – No conozco a ese hombre que decís.
 NARRADOR/A – Y en seguida, por segunda vez, cantó el gallo.  Pedro se acordó de las palabras que le había dicho Jesús: “Antes de que cante el gallo dos veces, me habrás negado tres”, y rompió a llorar.
 Apenas se hizo de día, los sumos sacerdotes con los ancianos, los letrados y el sanedrín en pleno, prepararon la sentencia; y, atando a Jesús, lo llevaron y lo entregaron a Pilato.
Pilato preguntó:
 LOCUTOR/A – ¿Eres tú el rey de los judíos?
 NARRADOR/A – El respondió:
 JESÚS – Tú lo dices.
 NARRADOR/A – Y los sumos sacerdotes lo acusaban de muchas cosas.
Pilato le preguntó de nuevo:
 LOCUTOR/A – ¿No contestas nada?  Mira de cuántas cosas te acusan.
 NARRADOR/A – Jesús no contestó más, de modo que Pilato estaba muy extrañado.
Por la fiesta solía soltarse un preso, el que le pidieran.  Estaba en la cárcel un tal Barrabás, con los revoltosos que habían cometido un homicidio en la revuelta.
La gente subió y empezó a pedir el indulto de costumbre. Pilato les contestó:
 LOCUTOR/A – ¿Quieren que les suelte al rey de los judíos?
 NARRADOR/A – Pues sabía que los sumos sacerdotes se lo habían entregado por envidia.
 Pero los sumos sacerdotes soliviantaron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás.            Pilato tomó de nuevo la palabra y les preguntó:
 LOCUTOR/A – ¿Qué hago con el que Vds llaman “Rey de los judíos”?
 NARRADOR/A – Ellos gritaron de nuevo:
LOCUTOR/A – Crucifícalo.
 NARRADOR/A – Pilatos les dijo:
 LOCUTOR/A – Pues ¿qué mal ha hecho?
 NARRADOR/A – Ellos gritaron más fuerte:
 LOCUTOR/A – Crucifícalo.
 NARRADOR/A – Y Pilato, queriendo dar gusto a la gente, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.              
 Los soldados se lo llevaron al interior del palacio - al pretorio - y reunieron a toda la compañía.  Lo vistieron de púrpura, le pusieron una corona de espinas, que habían trenzado y comenzaron a hacerle el saludo:
 LOCUTOR/A – ¡Salve, rey de los judíos!
 NARRADOR/A – Le golpearon la cabeza con una caña, le escupieron; y. doblando la rodilla, se postraron ante él.
Terminada la burla, le quitaron la púrpura y le pusieron su ropa.  Y lo sacaron para crucificarlo.  Y a uno que pasaba, de vuelta del campo, a Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo, lo forzaron a llevar la cruz.
Y llevaron a Jesús al Gólgota (que quiere decir lugar de “La Calavera”), y le ofrecieron vino con mirra, pero él no lo aceptó.  Lo crucificaron y se repartieron sus ropas, echándolas a suerte, para ver lo que se llevaba cada uno.
Era media mañana cuando lo crucificaron.  En el letrero de la acusación estaba escrito:
REY DE LOS JUDIOS.  Crucificaron con él a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su
izquierda.  Así se cumplió la Escritura que dice: “Lo consideraron como un malhechor”.
Los que pasaban lo injuriaban, meneando la cabeza y diciendo:
 LOCUTOR/A – ¡Anda!, tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo bajando de la cruz.
 NARRADOR/A – Los sumos sacerdotes se burlaban también de él diciendo:
LOCUTOR/A – A otros ha salvado y a sí mismo no se puede salvar.  Que el Mesías, el rey de Israel, baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos en él.
 NARRADOR/A – También los que estaban crucificados con él lo insultaban.
  Al llegar al mediodía toda la región quedó en tinieblas hasta la media tarde.  Y a la media tarde, Jesús clamó con voz potente:
 JESÚS – Eloí Eloí, lama sabactani.  (Que significa:  Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?)
 NARRADOR/A – Algunos de los presentes, al oírlo, decían:
LOCUTOR/A – Mira, está llamando a Elías.
 NARRADOR/A – Y uno echó a correr y, empapando una esponja en vinagre, la sujetó a una caña, y le daba de beber diciendo:
LOCUTOR/A – Dejen, a ver si viene Elías a bajarlo.
 NARRADOR/A – Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró.          
 Y el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.
Y el centurión, que estaba enfrente, al ver cómo había expirado. dijo:
 LOCUTOR/A – Realmente este hombre era Hijo de Dios.
 NARRADOR/A – Había también unas mujeres que miraban desde lejos; entre ellas María Magdalena, María la madre de Santiago el Menor y de José y Salomé, que cuando él estaba en Galilea, lo seguían para atenderlo; y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén.
 Al anochecer, como era el día de la Preparación, víspera del sábado, vino José de Arimatea, noble magistrado, que también aguardaba el Reino de Dios; se presentó decidido ante Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús.
Pilato se extrañó de que hubiera muerto ya; y llamando al centurión, le preguntó si hacía mucho tiempo que había muerto.
Informado por el centurión, concedió el cadáver a José.  Este compró una sábana y, bajando a Jesús, lo envolvió en la sábana y lo puso en un sepulcro, excavado en una roca, y rodó una piedra a la entrada del sepulcro.
 María Magdalena y María, la madre de Jesús, observaban dónde lo ponían.
Despedida
Hasta aquí la Pasión de Jesús según S. Marcos.
Les invitamos a la Misa, a la Eucaristía, sacramento del amor. Allí se bendecirán hoy los Ramos, y se entregarán gratis a todos. Los pueden llevar a su casa y ponerlos en algún sitio destacado, para que se vean y protejan la casa.

Advertencias al Equipo de Locutores:
Conviene que haya un Moderador, que salude al principio, despida y haga las preguntas. Ellas son respondidas por los otros participantes en el programa.
El programa puede durar unos 15 minutos. Conviene que se reúnan antes para orar juntos, seleccionar y discutir.
Es importante tener mucho cuidado en no simplemente “leer” el Guión, como si fuera un cuestionario, sino que lo asuma como una guía de conversación. En radio se nota en seguida cuándo uno está leyendo, y cuándo conversa. Por ejemplo, en la conversación solemos mover las manos, sobre todo si estamos contando algo importante; el que simplemente lee, no mueve las manos.

Fuente:
http://radioevangelizacion.org/noticia/evangelio-dominical-hosanna-al-viene-nombre-del-senor
Cfr.
Isabel Vidal de Tenreiro:http://www.elimpulso.com/opinion/opinion-buscar-palmas
Breve nota LB:  Procesión desde la Plaza Madariaga hasta la Capilla del Colegio San José de Tarbes, encabezada por el Padre Evanán González (Caracas, domingo, 25/03/2018). La Guardia Nacional, prestó su mejor colaboración para detener el escaso tráfico de automóviles y facilitar, así, la actividad. Empero, fue inevitable recordar las protestas de 2017 y, dificultada la toma por la marcha hacia la capilla, no resistimos a la tentación de tomarle una imagen al efectivo militar que grabó parte de la procesión quizá para demostrar lo que se había hecho ante sus superiores o prever cualquier percance.

lunes, 18 de diciembre de 2017

CAZA DE CITAS

"La tradición originaria de la Iglesia no interpretaba el domingo simplemente como el recuerdo de un evento extraordinario y único como es la resurrección de Cristo. Los escritos patrísticos son testigos de un domingo percibido y vivido como símbolo sacramental, es decir, como imagen e instrumento de una presencia y de una salvación en acto y que espera su cumplimiento en el futuro.  Tal vez hemos perdido un poco esta dimensión sacramental del domingo que para muchos cristianos se limita a ser simplemente el día del precepto (!y para muchos ni siquiera esto!). El redescubrimiento de la dimensión simbólica del domingo podría cambiar el modo de orientarlo y de vivirlo"

Silvano Sirboni

("El lenguaje simbólico de la liturgia. Los signos que manifiestan la fe", Ediciones San Pablo, Bogotá, 2006: 202)

Fotografía: LB, Misa presidida por el Padre Evanán González. Capilla del Colegio de San José de Tarbes de El Paraíso, Caracas (domingo, 10/12/2017).