- Arturo Sosa A. "A Dios nadie lo ha vito nunca". Últimas Noticias, Caracas, 21/02/1982. Suplumento Cultural.
- Jano Granados y los 75 años de vida de Pastor Oropeza. El Nacional, Caracas, 12/10/76.
- Pascual Venegas Filardo. "Lección de los movimientos sísmicos". El Universal, Caracas, 04/08/87.
- Amable Sánchez Vivas. "¿Se convertirá el lago de Valencia en un nuevo infierno de Dante?". El Nacional, 26/10/65.
- Angel Grisanti y la ascendencia portuguesa de Miranda. El Universa, 07/05/78.
Reproducción: Encabezamiento de la columna de Guillermo José Schael. El Universal, Caracas, 06/01/1964. Ana Cecilia Lander, Gran Ferrocarril de Venezuela, Locomotora Gavilán, Museo del Transporte, Río Tuy, Ambiente, Colonia Tovar.
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sábado, 20 de abril de 2019
jueves, 31 de mayo de 2018
domingo, 27 de mayo de 2018
NOTICIERO RETROSPECTIVO
- Pedro Beroes. "La segunda Conferencia Episcopal Latinoamericana". Últimas Noticias, Caracas, 10/09/1968.
- Alfredo Tarre Murzi. "Ascensos y alto mando militar". El Nacional,Caracas, 07/07/87.
- Arturo Sosa A. "A Dios nadie lo ha visto nunca". Últimas Noticias, Caracas, 21/02/82. Suplemento Cultural.
- Germán Carías con fotografías de Domingo Pérez. "La muerte de Cheíto Velásquez". El Nacional, 20/08/53.
- "La Corototeca de Caremis es la industria más nueva con el material más viejo". El Nacional, 24/09/72.
Reproducción: El Nuevo Diario, Caracas, 18/08/1934.
- Alfredo Tarre Murzi. "Ascensos y alto mando militar". El Nacional,Caracas, 07/07/87.
- Arturo Sosa A. "A Dios nadie lo ha visto nunca". Últimas Noticias, Caracas, 21/02/82. Suplemento Cultural.
- Germán Carías con fotografías de Domingo Pérez. "La muerte de Cheíto Velásquez". El Nacional, 20/08/53.
- "La Corototeca de Caremis es la industria más nueva con el material más viejo". El Nacional, 24/09/72.
Reproducción: El Nuevo Diario, Caracas, 18/08/1934.
lunes, 25 de diciembre de 2017
BREVE RETRATO KOSOLAPOVARIO
Marxismo y religión
Antonio Sánchez García
“Concuerdo plenamente con mi maestro Jürgen Habermas:
mientras no se hayan resuelto científicamente los
grandes misterios que rodean la existencia del hombre
y del universo, la religión seguirá siendo nuestra última frontera.”
“La crítica de la ideología devora y se traga toda experiencia religiosa”
Jacob Taubes (La teología política de Pablo)
En medio de la espeluznante devastación que aflige a los venezolanos bajo el imperio de la dictadura filo marxista que soportamos, cuando la celebración más importante de la cristiandad, a la que pertenecemos desde nuestro nacimiento como sociedad, nación y República - la natividad de Jesús -, se ve ensombrecida por la crisis humanitaria, el encarcelamiento a destajo por razones políticas, la miseria y la muerte, nos parece oportuno preguntarnos por el significado que tiene la religión, y en particular el cristianismo, para quienes han asaltado y usurpado todas las instituciones del Estado, con la notable excepción de nuestra principal iglesia, la católica, apostólica y romana. ¿Es concebible que devotos de las enseñanzas cristianas y creyentes en Dios procedan como proceden las pandillas gobernantes? ¿Se conviene el mensaje de Jesucristo de velar por la Paz en la tierra a todos los hombres de buena voluntad con la mala voluntad expresa de quienes disponen del omnímodo poder de perseguirnos, hostilizarnos, reprimirnos, encarcelarnos y asesinarnos a discreción, como vienen demostrándolo desde hace dieciocho años? ¿Se corresponde una dictadura marxista, como aquel sistema con el que los gobernantes venezolanos se sienten identificados, con los ideales y enseñanzas cristianas?
Hay, desde luego, una tradición política, ideológica e incluso religiosa – que alcanzara las máximas alturas del Vaticano con el argentino Jorge Alejandro Bergoglio y el llamado Papa Negro en la figura del también jesuita Arturo Sosa y todo lo que les rodea y representa - que no sólo considera compatibles al marxismo con el cristianismo, sino que va incluso más allá, encontrando en la Iglesia primitiva los mismos rasgos y fundamentos socializantes, incluso comunistas originarios presentes en el Cristianismo y sus Evangelios. Lo cierto es que Marx, un judío alemán nacido y criado en una familia burguesa emancipada de los estrictos marcos religiosos de la tradición judaica, definió el divorcio ontológico entre el llamado “socialismo científico” y la religión, a la que sin mediar mayores consideraciones, caracterizó en 1844 como el opio con que los burgueses y capitalistas opresores narcotizaban a los oprimidos. “La religión”, escribió textualmente en su Contribución a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel “es el opio de los pueblos”.
Fue la estricta tradición impuesta por Lenin al advenimiento de la revolución comunista en Rusia, con la más feroz represión y el contumaz esfuerzo de erradicación de los profundos usos y costumbres religiosas del pueblo soviético con la iglesia ortodoxa rusa, consumados luego por Stalin, a pesar de haber sido educado en un seminario ortodoxo. ¿Quién no conoce la atroz persecución y aniquilamiento de la religión y los religiosos en todos los países satélites de la Unión Soviética, como Alemania, Polonia y Checoslovaquia? ¿Quién desconoce el aplastamiento de los católicos y protestantes en Cuba? ¿Quién carece de información sobre la profunda enemistad de la Iglesia católica venezolana, el clero, sus máximas autoridades y sus fieles con la dictadura de Hugo Chávez y Nicolás Maduro?
Deben señalarse los esfuerzos por dotar al marxismo de una suerte de teología y emparentarlo con el judaísmo, el protestantismo y el catolicismo tras los esfuerzos mesiánicos de sus pensadores escatológicos, como los judíos alemanes Ernst Bloch – El Principio Esperanza – y Walter Benjamin, en toda su obra ensayística, ese teólogo descreído, como lo llamara su amigo el judío practicante Gershom Scholem, gran especialista en la Cábala y la mística judía.
Jacob Taubes, uno de los más grandes pensadores de la religión en la Alemania de la pos guerra, a quien conociera en el Instituto para el Estudio de las ciencias de las religiones en el que realizara mis estudios de doctorado, en la Universidad Libre de Berlín Occidental, profundo conocedor de la obra del constitucionalista alemán Carl Schmitt, a pesar de su practicante judaísmo, lo dijo en un extraordinario seminario que dictó poco antes de su temprana muerte, publicado luego bajo el título de LA TEOLOGÍA POLÍTICA DE PABLO: “No me gustaba el tono místico de su marxismo – se refiere a Ernst Bloch y a Walter Benjamin – porque respeto demasiado el sistema de coordenadas marxistas, dentro del cual, en mi opinión, no queda lugar alguno para la experiencia religiosa.La crítica de la ideología devora y se traga toda sustancia religiosa… Claro que comprendo lo que pretenden Ernst Bloch y Walter Benjamin: en planos de trivialización, se está repitiendo en la izquierda católica y la izquierda protestante y es lo que resuena hoy en el cristianismo de la iglesia popular latinoamericana. … Pero a pesar de cuanto esfuerzo espiritual hacen Ernst Bloch y Walter Benjamin en los terrenos del concepto y la imagen, sigue quedando un hiato que no cabe superar marxistamente.”
Tras setenta años del más implacable y devastador esfuerzo vivido por la humanidad para imponer un régimen comunista y ateo contra natura en la Unión Soviética, con lavados de cerebro que costaron la friolera de entre 80 y 100 millones de cadáveres, no solo revivió la Iglesia ortodoxa de sus ruinas. Los leninistas no encontraron otra manera que intentar perpetuar su nombre que vinculándolo a una nueva secta religiosa: el cristiano leninismo. Concuerdo plenamente con mi maestro Jürgen Habermas: mientras no se hayan resuelto científicamente los grandes misterios que rodean la existencia del hombre y del universo, la religión seguirá siendo nuestra última frontera.
Fuente:
Pieza: Alexander Kosolapov.
domingo, 24 de diciembre de 2017
NOTICIERO RETROSPECTIVO
- Carlos Ortega. "Para bailar sólo se necesita Billo's". El Nacional, Caracas, 27/01/1980.- Entrevista al próximo sacerdote Carlos Porras Miranda. El Nacional, 01/09/77.
- Ratto Ciarlo. "Arabescos: Un milagro económico de Jesús". El Nacional, 16/03/89.
- Arturo Sosa A. "Religiosidad-Iglesia y presente venezolano". El Nacional, 03/08/77.
- Mario Moronta. "¿Quiénes son los laicos?". El Universal, Caracas, 28/02/89.
Reproducción: Monseñor Nicolás E. Navarro, Obispo de Cartaphos y Déan de la Catedral de Caracas. Elite, Caracas, nr. 1811 del 11/06/1960.
domingo, 26 de julio de 2015
CARTA Y CARTILLA
EL IMPULSO, Barquisimeto, 21 de julio de 2015
Socialismo y democracia en 1977
Andrés cañizalez
En la edición 394 de la revista SIC, correspondiente a abril de 1977, la revista se hacía eco de la llamada Carta 77 que por aquellos días había difundido un respetado conjunto de intelectuales y escritores de Checoslovaquia. El documento tenía un valor significativo, pues por un lado se recogía la importancia de la consolidación de los derechos económicos y sociales en este país, entonces bajo la égida soviética, pero al mismo tiempo se alertaba sobre la necesidad de que el proyecto socialista se levantara con las banderas de la libertad y de la defensa de derechos civiles y políticos. La posibilidad de que cada ser humano pueda escoger libremente aspectos vitales como religión, información y militancia política "no son un lujo exigido por deformados paladares burgueses”, sostenía al presentar la carta checa la revista, que es editada por el Centro Gumilla http://www.gumilla.org. Para SIC, que históricamente ha enarbolado las banderas de la justicia social, cualquier proyecto político que persiga el bienestar de las mayorías, debe estar asentado –necesariamente- en un sistema político plural. Por tal razón, al analizar la situación de los países de la entonces órbita comunista soviética, la revista hacía suya la idea expresada por Rosa Luxemburgo: "sin democracia no hay socialismo y sin socialismo no hay democracia”. Aún en un sistema que en teoría persigue el bien social, es necesario que esté establecido el derecho al desacuerdo, a poder expresarlo libremente sin retaliaciones políticas, laborales o sociales. La "Carta 77” trató de marcar distancia de los extremos que se debatían entonces, pues rescató positivamente las políticas sociales y económicas del comunismo checoslovaco, pero enarbolando de forma simultánea las banderas de las libertades individuales, con lo cual abogó –a fin de cuentas- por un socialismo humano.
En otro mes de abril, hace 13 años, en la edición 643 de SIC, correspondiente al año 2002, Arturo Sosa reflexionaba sobre el papel de la iglesia católica en la Venezuela actual. Para el ex director de nuestra revista, el rol eclesial resultaba de primer orden debido la extrema polarización que se vivía en aquellos días, en la que todo parecía verse en blanco y negro. En un artículo anterior Sosa había acuñado la imagen de un choque de trenes para analizar el contexto político, que venía calentándose desde fines del año 2001. En dicha situación, el papel de la iglesia (entendiéndola como todo el pueblo de Dios) no podía ser de alineación con alguna de las partes en pugna, sino precisamente convertirse en generadora del diálogo. Teniendo como telón de fondo a una "sociedad enceguecida” por la confrontación política, el rol eclesial necesariamente debía apuntar a la luz emanada del evangelio, para propiciar acciones concretas a favor del reencuentro y el diálogo.
Mientras tanto, en la edición 573 de SIC, de abril de 1995, Javier Duplá evaluaba el plan de acción del Ministerio de Educación, el cual estaba en la cresta de la ola del debate público. El propio ministerio aseguraba que "la educación venezolana ha devenido en un gigantesco fraude con respecto a las expectativas que el país ha colocado en ella en cuanto a instrumento de democratización, de progreso y de modernización de la sociedad”. Este plan implicó una verdadera revolución en su momento al acentuar el peso de la acción gubernamental en la educación básica y resaltar que el fracaso de la educación simboliza el fracaso de una nación. La bandera principal era alcanzar una educación integral y de calidad, poniendo al recurso humano como uno de sus énfasis, con una propuesta de dignificación de la función docente.
Socialismo y democracia en 1977
Andrés cañizalez
En la edición 394 de la revista SIC, correspondiente a abril de 1977, la revista se hacía eco de la llamada Carta 77 que por aquellos días había difundido un respetado conjunto de intelectuales y escritores de Checoslovaquia. El documento tenía un valor significativo, pues por un lado se recogía la importancia de la consolidación de los derechos económicos y sociales en este país, entonces bajo la égida soviética, pero al mismo tiempo se alertaba sobre la necesidad de que el proyecto socialista se levantara con las banderas de la libertad y de la defensa de derechos civiles y políticos. La posibilidad de que cada ser humano pueda escoger libremente aspectos vitales como religión, información y militancia política "no son un lujo exigido por deformados paladares burgueses”, sostenía al presentar la carta checa la revista, que es editada por el Centro Gumilla http://www.gumilla.org. Para SIC, que históricamente ha enarbolado las banderas de la justicia social, cualquier proyecto político que persiga el bienestar de las mayorías, debe estar asentado –necesariamente- en un sistema político plural. Por tal razón, al analizar la situación de los países de la entonces órbita comunista soviética, la revista hacía suya la idea expresada por Rosa Luxemburgo: "sin democracia no hay socialismo y sin socialismo no hay democracia”. Aún en un sistema que en teoría persigue el bien social, es necesario que esté establecido el derecho al desacuerdo, a poder expresarlo libremente sin retaliaciones políticas, laborales o sociales. La "Carta 77” trató de marcar distancia de los extremos que se debatían entonces, pues rescató positivamente las políticas sociales y económicas del comunismo checoslovaco, pero enarbolando de forma simultánea las banderas de las libertades individuales, con lo cual abogó –a fin de cuentas- por un socialismo humano.
En otro mes de abril, hace 13 años, en la edición 643 de SIC, correspondiente al año 2002, Arturo Sosa reflexionaba sobre el papel de la iglesia católica en la Venezuela actual. Para el ex director de nuestra revista, el rol eclesial resultaba de primer orden debido la extrema polarización que se vivía en aquellos días, en la que todo parecía verse en blanco y negro. En un artículo anterior Sosa había acuñado la imagen de un choque de trenes para analizar el contexto político, que venía calentándose desde fines del año 2001. En dicha situación, el papel de la iglesia (entendiéndola como todo el pueblo de Dios) no podía ser de alineación con alguna de las partes en pugna, sino precisamente convertirse en generadora del diálogo. Teniendo como telón de fondo a una "sociedad enceguecida” por la confrontación política, el rol eclesial necesariamente debía apuntar a la luz emanada del evangelio, para propiciar acciones concretas a favor del reencuentro y el diálogo.
Mientras tanto, en la edición 573 de SIC, de abril de 1995, Javier Duplá evaluaba el plan de acción del Ministerio de Educación, el cual estaba en la cresta de la ola del debate público. El propio ministerio aseguraba que "la educación venezolana ha devenido en un gigantesco fraude con respecto a las expectativas que el país ha colocado en ella en cuanto a instrumento de democratización, de progreso y de modernización de la sociedad”. Este plan implicó una verdadera revolución en su momento al acentuar el peso de la acción gubernamental en la educación básica y resaltar que el fracaso de la educación simboliza el fracaso de una nación. La bandera principal era alcanzar una educación integral y de calidad, poniendo al recurso humano como uno de sus énfasis, con una propuesta de dignificación de la función docente.
lunes, 7 de octubre de 2013
OLVIDO DE LOS ANTECEDENTES
Estudiantado
Luis Barragán
De injustificado y largo receso, por primera vez en nuestro historial contemporáneo carecemos de un poderoso gremio estudiantil de alcance y elencos nacionales. Nunca antes, gobierno alguno había logrado dopar y quebrar la voluntad de cambio de nuestras juventudes, como ocurre ahora.
Los Centros de Estudiantes, las Federaciones de Centros Universitarios y los otros organismos equivalentes, únicamente existen para la papelería burocrática y, si acaso, un tardío titular de prensa, hundidos sus conductores en un sorprendente anonimato. El movimiento estudiantil no cuenta con la indispensable vocación política para resistir, vencer y superar al poder establecido que lo conmina y contamina, a través de una cultura, estructura, organización y movilización realmente alternativas.
La formal dirigencia estudiantil tampoco sabe que una vez existieron sendas instancias de izquierda a derecha, como la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV) y la Unión Nacional Estudiantil (UNE), con probados, sucesivos y acreditados voceros que, en la primera parte del siglo anterior, contaban con periódicos, cooperativas, proveedurías, editoriales, tiendas, etc., Inédita situación frente a un régimen que lo ameritó desde el principio, urge la robustez, claridad, profundidad y eficacia de un vasto y plural movimiento de juventudes surgido del más limpio atrevimiento.
Quienes apostaron por la postración o liquidación de los partidos, igualmente lo hicieron con los organismos estudiantiles y toda organización de la sociedad civil que angustiase y afectase tan particular arrebato liberal. Empero, no podía ser diferente la cosecha, y la promesa es la de los consejos comunales trastocados en estudiantiles, a la espera de una definitiva militarización de los espacios públicos.
Ante el gobierno de los golosos encapuchados de antaño, reconocemos y aplaudimos el coraje de la muchachada que se encadena o declara una huelga de hambre, pero sabemos que la clave no está en hacerse de los instantes disponibles para que otra promoción ensaye un perfomance similar. Sintonizar con una futura transición democrática, obliga a echar sus bases, e – irremediable – las actuales o siguientes promociones estudiantiles deben hacerlo, innovándolas.
Reproducción: Billiken, Caracas, nr. 965 del 15/04/1944.
http://www.noticierodigital.com/2013/10/estudiantado/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=992565
Nota LB: Colocado el texto en nuestro muro de Facebook, suscitó también este comentario de LGC que agradecemos, a pesar de las diferencias:
"Luis Gomez Calcaño Creo que Luis Barragán J. carga un poco las tintas. Ni los de antes eran, con algunas excepciones, tan brillantes, ni los de ahora son tan mediocres. Tendemos a exagerar las virtudes del pasado porque se va convirtiendo en mito y olvidamos las pequeñeces, mezquindades y hasta la violencia que también afectaban a aquellos movimientos (por ejemplo, UNE vs. Leoncio Martínez). Si en el texto se cambiara "movimiento estudiantil" o "estudiantes" por "partidos" o "políticos", mucha gente estaría, irreflexivamente, de acuerdo.
Luis Barragán J. Es posible, Luis, pero - dejando de lado detalles, precisiones, ejemplos - hay una evidencia: antes existían una institucionalidad gremial del estudiantado de alcances hoy sospechosamente desconocidos. Además, existió antes que los partidos mismos, originándolos. Quebrados los partidos, tan del gusto de eso que llaman la antipolítica, la sociedad civil no logra darse ese gremio que casualmente hemos necesitado para afrontar fenómenos como el M-28 y el régimen mismo…."
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10201226606841808&set=a.4546925985784.169537.1070325318&type=1&theater
Luis Barragán
De injustificado y largo receso, por primera vez en nuestro historial contemporáneo carecemos de un poderoso gremio estudiantil de alcance y elencos nacionales. Nunca antes, gobierno alguno había logrado dopar y quebrar la voluntad de cambio de nuestras juventudes, como ocurre ahora.
Los Centros de Estudiantes, las Federaciones de Centros Universitarios y los otros organismos equivalentes, únicamente existen para la papelería burocrática y, si acaso, un tardío titular de prensa, hundidos sus conductores en un sorprendente anonimato. El movimiento estudiantil no cuenta con la indispensable vocación política para resistir, vencer y superar al poder establecido que lo conmina y contamina, a través de una cultura, estructura, organización y movilización realmente alternativas.
La formal dirigencia estudiantil tampoco sabe que una vez existieron sendas instancias de izquierda a derecha, como la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV) y la Unión Nacional Estudiantil (UNE), con probados, sucesivos y acreditados voceros que, en la primera parte del siglo anterior, contaban con periódicos, cooperativas, proveedurías, editoriales, tiendas, etc., Inédita situación frente a un régimen que lo ameritó desde el principio, urge la robustez, claridad, profundidad y eficacia de un vasto y plural movimiento de juventudes surgido del más limpio atrevimiento.
Quienes apostaron por la postración o liquidación de los partidos, igualmente lo hicieron con los organismos estudiantiles y toda organización de la sociedad civil que angustiase y afectase tan particular arrebato liberal. Empero, no podía ser diferente la cosecha, y la promesa es la de los consejos comunales trastocados en estudiantiles, a la espera de una definitiva militarización de los espacios públicos.
Ante el gobierno de los golosos encapuchados de antaño, reconocemos y aplaudimos el coraje de la muchachada que se encadena o declara una huelga de hambre, pero sabemos que la clave no está en hacerse de los instantes disponibles para que otra promoción ensaye un perfomance similar. Sintonizar con una futura transición democrática, obliga a echar sus bases, e – irremediable – las actuales o siguientes promociones estudiantiles deben hacerlo, innovándolas.
Reproducción: Billiken, Caracas, nr. 965 del 15/04/1944.
http://www.noticierodigital.com/2013/10/estudiantado/
http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=992565
Nota LB: Colocado el texto en nuestro muro de Facebook, suscitó también este comentario de LGC que agradecemos, a pesar de las diferencias:
"Luis Gomez Calcaño Creo que Luis Barragán J. carga un poco las tintas. Ni los de antes eran, con algunas excepciones, tan brillantes, ni los de ahora son tan mediocres. Tendemos a exagerar las virtudes del pasado porque se va convirtiendo en mito y olvidamos las pequeñeces, mezquindades y hasta la violencia que también afectaban a aquellos movimientos (por ejemplo, UNE vs. Leoncio Martínez). Si en el texto se cambiara "movimiento estudiantil" o "estudiantes" por "partidos" o "políticos", mucha gente estaría, irreflexivamente, de acuerdo.
Luis Barragán J. Es posible, Luis, pero - dejando de lado detalles, precisiones, ejemplos - hay una evidencia: antes existían una institucionalidad gremial del estudiantado de alcances hoy sospechosamente desconocidos. Además, existió antes que los partidos mismos, originándolos. Quebrados los partidos, tan del gusto de eso que llaman la antipolítica, la sociedad civil no logra darse ese gremio que casualmente hemos necesitado para afrontar fenómenos como el M-28 y el régimen mismo…."
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10201226606841808&set=a.4546925985784.169537.1070325318&type=1&theater
sábado, 5 de junio de 2010
Breves notas a propósito de varias portadas






Por mayo de 2008, orbitamos las portadas en cuestión para el grupo LIBROs (Facebook). No pretendimos una reseña completa de los textos, sino una referencia de portadas de algunos de los títulos. Y, valga la ocasión, pues, independientemente de nuestras creencias ideológicas y adscripciones políticas, la ¿postmodernidad? nos ha traído hacia el divorcio entre la reflexión y la praxis de la dirigencia política. Peor, la premodernidad como etapa regresiva de la Venezuela actual, constituye toda una credencial...
A
Fascículo de una colección de las tantas que circulaban en Venezuela cuando no estaba bajo la égida del control de cambio. ¿Lo curioso?: es el primer ensayo biográfico y sistemático sobre Betancourt del entonces virulentamente antibetancurista Manuel Caballero. Ensayo que dio pie a su biografía más elaborada de 1977.
Agregado por ti al grupo "Libros".
B
Centauro publica por 1977 la biografía más elaborada por entonces de Manuel Caballero. Posee muchos documentos anexos. Ya se notaba un cambio crítico de postura respecto a Betancourt.
C
1ra. edición de "Venezuela: política y petróleo" de Rómulo Betancourt (FCE, México, 1956). La diferencia con las posteriores ediciones estribó en la incorporación de algunas de las notas al discurso principal, pues (contrario a lo que se dijo en una edición de El Nacional de Caracas, por 1967), no incluyó un texto inédito. Ya Betancourt se había destacado por su incansable inquietud periodistica y la publicación de sendos ensayos sobre política y economía. La obra en cuestión es una referencia importante en el pensamiento político venezolano.
D
Trabajo académico del historiador Alfredo Angulo Rivas sobre Acción Democrática (Caracas, 1993), mediante el cual analiza la trayectoria de una organización que cumplirá esta semana un año más de fundada. Y, permítasenos referirlo, no somos adecos, pero entendemos que buena parte de la biografía de este partido pertenece al ineludible patrimonio histórico del pàís, por lo que se exige una mirada crítica más sobria, coherente, solvente y - además- responsable que las frágiles estigmatizaciones que dan alcance - por igual - a todo lo que huela a esfuerzo político organizado. Con sus errores, fallas o equívocos, puede decirse que hoy - en el curso de un cambio dizque revolucionario - el oficialismo no puede decir que superó a AD. Y disculpen la referencia política, pues, al recomendar algunas lecturas, tratamos el dato - como verán - desde la perspectiva de los que también la adversaron.
E
Por 1978, Vadell Hermanos publica el largo ensayo de Moisés Moleiro sobre Acción Democrática, partido en el que militó para dividirlo y cofundar el MIR. Además de recoger y refundar - si se puede decir - los señalamientos de la izquierda marxista que abonaron a Betancourt y a AD, valga destacar el estilo tan brillante de una escritura igualmente bien humorada. Sin dudas, Moleiro fue un estupendo escritor.
F
Sobre la trayectoria de A.D. no puede eludirse la obra escrita de Artro Sosa Abascal (en esta ocasión, junto a Eloi Lengrand). Se trata, es necesario afirmarlo, de una experiencia política novedosa que partió - como toda genuina novedad - de una interpelación en el mundo de las ideas y, concretamente, de un marxismo que los veinteañeros asumían críticamente. Este libro ha sabido de posteriores reediciones.
http://200.2.12.132/SVI/rb/index.php?option=com_content&task=view&id=119&Itemid=
En sus últimos años del liceo y en el inicio de la universidad Rómulo Betancourt comenzó a ejercitar su pluma escribiendo cuentos. El primero se tituló “Érase un poeta” y fue publicado en 1924 en la revista Kronos de Caracas.
En 1925 escribió “La caja de bombones”, con el cual ganó un premio en un concurso organizado por el diario La Esfera; también ese año escribió “Adieu, ma petite”, poesía romántica que apareció en la revista Biliken, una de las más prestigiosas publicaciones literarias de la época. En 1926 apareció en la Revista Venezuela otro relato del joven Betancourt titulado “Orgullo de Blasón”.
En esos años también se introdujo en la crítica literaria. Como indica Caballero (2004), a sus 18 años ya había publicado casi una docena de textos de su autoría “desde la poesía hasta la crónica satírica, pasando por el cuento y el ensayo” (p. 54).
En una entrevista realizada el día 25 de abril de 2007, el profesor Naudy Suárez comentó de manera anecdótica que Betancourt en alguna oportunidad expresó: “Yo perpetré algunos cuentos”, haciendo referencia a esta época inicial de cuentista.
En estos años Betancourt estudiaba Derecho en la Universidad Central, y a pesar de sus notas sobresalientes no culminó la carrera debido a otras urgencias (políticas) que luego le surgirían. Igualmente su paso por la carrera de Derecho le trajo beneficios, Maria Teresa Romero (2005) señala: “De esos estudios conoció las constituciones latinoamericanas y de las muchas reformas que emprendió el dictador Gómez para reelegirse eterno en Venezuela. Un maquillaje que como dictador no necesitaba, pero era conveniente para sus relaciones con el mundo exterior” (p. 22).
La pluma de Rómulo Betancourt se fue nutriendo; pero no sería la narrativa su escritura más importante, más tarde comenzó a introducirse en el ensayo político, donde reflejaba sus intereses sobre las luchas estudiantiles en Latinoamérica, las injusticias, las desigualdades y también la historia. De esta época merece especial mención su tesis sobre Cecilio Acosta para optar por el título de bachiller en Filosofía en la UCV. Acosta era un bastión de la lucha anti-gomecista y Betancourt a partir de este pequeño ensayo “piensa y especula sobre la calidad de hombres que requiere el país para su evolución y porvenir” (Romero, 2005, p. 23).
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