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domingo, 1 de marzo de 2020

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Miguel Conde. "Gran diálogo de los jueves: Renny Ottolina". 2001, Caracas, 28/07/1977.
- Erwin Arrieta Valera. "La dicotomía del control petrolero en Venezuela". Resumen, Caracas, nr. 143 del 01/08/76.
- Alvaro Silva Calderón. "Petróleo y deuda externa". Punto, Caracas, 15/03/90.
- "Guía completa para seguir y entender el debate (Sierra Nevada)". Resumen, nr. 338 del 27/04/80.
- Ramón Hernández. "El país como oficio: Pedro Rincón Gutiérrez". El Nacional, Caracas, 06/07/87.

Reproducción: "Renny Ottolina montará nuevamente su show a partir de febrero". El Nacional, Caracas, 14/12/63. Fotografías: Supermán.

Breve nota LB: A mediados del presente mes de marzo, Renny Ottolina cumplirá 42 años de desaparecido físicamente.  Las nuevas generaciones conocen muy poco de él, por ejemplo, sus grandes campañas a favor del buen ciudadano, el desempeño como exitoso empresario de la televisión, la incursión política que quedó frustrada por un fatal accidente aéreo.

Sempre fue noticia, incluyendo las páginas de sucesos por el secuestr de sus hijas. No obstante, hay una faceta que todavía pasa inadvertida: sus esfuerzos por mejorar en la especialidad, sus afanes de estudiar constantemente, el dominio de idiomas. Una tarea permanente de preparación y formación  personal, escasamente repetida en los días que corren. Una figura familiar en los hogares venezolanos, asociada a los orígenes de la televisión local que nada, absolutamente nada abona a un medio ya confundido con el partido que controla el Estado y la ya prolongada pedagogía de los antivalores.

Puede aseverarse que el venezolano de la presente centuria, en buena medida, ha conocido lo peor, pues, no abundan - precisamente - los referentes  ético. El triste relevo de 1999, dio alcance a una variedad de ámbitos que incluye al político mismo.  Superar el actual orden de cosas, significa auditarlo, reconocerlo y superarlo.


martes, 28 de enero de 2020

DE TODO UN POCO

Lenguaje inverso
Ramón Hernández -

En las constituciones inspiradas en la independencia, libertad y autodeterminación, la soberanía reside en los ciudadanos, pero para facilitar la comprensión se ha igualado con el término “pueblo”, que en las mentes más simples solo abarca a los pobres, a los olvidados y oprimidos. Como son mayoría asumen automáticamente que siempre tienen la razón. El extremo fue aquella frase ajena a la verdad y oportunista del presidente Rafael Caldera: “El pueblo nunca se equivoca”.

Los pueblos, sobre todo, cuando actúan y deciden como masas se equivocan en extremo y les cuesta mucho dolor y sacrificio superar las tragedias que causan. Vean hasta dónde nos trajo haber aceptado calladitos aquel juramento “sobre una constitución moribunda”. La historia sería otra si la sociedad civil –esto es, las instituciones, los grupos de opinión, los vecinos organizados, los académicos, las organizaciones políticas y todas las demás vertientes de la participación ciudadana– no hubiesen tomado a chiste la propuesta de sustituir la democracia representativa por el engaño que escondían detrás del eslogan “democracia participativa y protagónica”.

La demolición de la poca institucionalidad que se había construido y que los partidos le dieran la espalda a las propuestas de reforma de la Copre, la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado, facilitaron que la demagogia y el mesianismo tropicalero se impusieran sobre la razón. Antes hubo una campaña planificada y bien pagada contra la corrupción y, a veces, contra el narcotráfico, hoy extrañamente solo son enjuiciados por corrupción opositores que no han ejercido cargos públicos. Venezuela es el único país que no ha investigado las tramoyas de Odebrecht.

En poco más de un par de décadas, si se toma la defenestración de Carlos Andrés Pérez como el punto de implosión del sistema en vigor desde 1958, no solo le cambiaron el nombre y la bandera al país, sino que desbarataron el modelo de funcionamiento social y económico que había mantenido a la población lejos de la penuria humanitaria que trajeron los salvadores que prometieron una “patria bonita”, que es lo inverso de la crisis humanitaria que cada día se profundiza.

El engaño fue descarado y criminal. Comenzaron reivindicando como valores la pobreza, la ignorancia y el vivalapepismo. Sin embargo, al tiempo que repetían que ser rico era malo amasaban fortunas de miles de millones de dólares, no de unos pocos miles. Los rateritos que levantaron tantos polvos y escándalos fueron sustituidos por verdaderos zares de la apropiación indebida. Aparecieron muy honrados con finas corbatas de seda italiana y trajes de firma, brindando con escocés de malta de alta gama.

Los presuntos defensores de la transparencia administrativa, los guerreros por la libertad de expresión y antiguos acorazados de las reivindicaciones del gremio periodístico –dos con el apellido Rangel y dos más hermanados como Villegas, entre otros–, los voluntariosos de la revolución democrática y los que se quemaban el pecho por la vigencia de los derechos humanos devinieron en criaturas ganadas para el odio, la tortura, el asesinato, la tortura y el robo descarado. Con lenguaje inverso, claro: sus palabras significaban lo contrario de lo que anunciaban.

El mensaje inverso empezó temprano y no precisamente con el anuncio de que iban a freír en aceite bien caliente la cabeza de adecos y copeyanos, aunque a falta de aceite han utilizado otros métodos de cocción, que no se limita a los seguidores de AD y Copei. Abarcan a gente de la izquierda racional, a ex compañeros de ruta y a cualquier otro que no muestre satisfacción con el régimen. Comenzó con la “dignificación” de los niños de la calle, que pronto se multiplicaron y son mujeres, hombres y ancianos en condición de calle. El “rescate de tierras ociosas” fue apropiación y destrucción de tierras productivas; la modernización de la Cantv, volver a la incomunicación; la renacionalización de las empresas básicas, el cierre de Sidor, Venalum, Bauxiven, Ferrominera y un largo etcétera al grito del galicismo: “Así, así, así es que se gobierna”; la democracia participativa y protagónica se manifestó en la acumulación de todos los poderes en el mandón de Miraflores: redacta las leyes, las ejecuta y también sanciona a quien las incumple. Pero el inverso más inverso lo vemos en la teoría y praxis de los conceptos de soberanía, independencia, autodeterminación y lucha contra los imperialismos de toda calaña y condición.

Desde que el Coba criollo participó que llevaba a los venezolanos al “mar de la felicidad” que era Cuba se profundizó y se hizo más expedito el viaje inverso, la vuelta a los tiempos precolombinos con un cacique y piaches como timoneles de la voluntad popular. Poco a poco los apparátchiki del Partido Comunista cubano fueron ocupando el papel del yoruba, del brujo; de asesores de todos los asuntos. Eran los que sabían cómo dominar las bases, al pueblo, y evitar que se insurreccionaran.

En un acto de “soberanía” (inversa) le entregaron al gobierno cubano, junto con 100.000 barriles diarios, la administración de los registros y notarías, la salud pública, el entrenamiento deportivo, la aniquilación educativa con títulos vaciados de conocimiento a través de misiones y de “universidades bolivarianas”, las labores de inteligencia y contrainteligencia militar, el control del armamento de guerra, mientras que la promoción de la ideología posmodernista quedaba en manos del español Juan Carlos Monedero y la economía bajo el mando de otro hispano, Alfredo Serrano Mancilla.

La carrera inversa llegó a un tope inesperado y muy superior, pero no el último, con la incorporación del embajador cubano al Consejo de Ministros, que no es un acto pleno de soberanía como pregonan, sino vulgar entrega, alta traición. Salen fotos de soldados rusos, oficiales y suboficiales, paseando con el uniforme de las FANB en el Círculo Militar de Caracas, en hoteles de Ciudad Guayana y en la frontera tachirense con Colombia, pero no es intromisión, es cooperación. Lenguaje inverso. Los militares venezolanos se le cuadran a los oficiales cubanos a cargo de la seguridad y la operación del aeropuerto de Maiquetía, obvio no son agentes de la CIA. Vendo diccionario inverso.

Fuente:

viernes, 29 de diciembre de 2017

(IN) EVITABLE FACETA

El dirigente político y la vocación de estudio
Luis Barragán

La política es uno de los oficios universalmente más exigentes y también sorprendentes, pues el oficiante pocas veces puede prever los retos que lo mantendrán en vigilia y tensión por un largo tiempo. Cualquiera sea el nivel de desempeño, puede que su vocación, preparación y experiencia apunte a una determinada faceta de la realidad, ofreciendo un mayor e inadvertido  testimonio de trabajo en otras muy distintas.

El dirigente político originalmente tendrá una mayor inclinación por los problemas vecinales, agrícolas y sindicales, por ejemplo, pero de acceder a responsabilidades de representación pública, incluyendo las que tenga en el movimiento o partido de adscripción, dedicará un mayor tiempo a otras materias quizá antes insospechadas.  Es el concejal o el parlamentario que pasa de atender las cuestiones urbanísticas a la de los impuestos municipales, las cosechas de cualquier rubro a la del transporte público, o la petición de los contratos colectivos a la discusión de las políticas arancelarias.

Todo depende de las coyunturas que vive y justifica esa representación, como del destino que le depara el trabajo edilicio o parlamentario, pues, mal puede extenderse en las complejidades del derecho municipal, cuando todos sabemos que la noción misma del cabildo sufre hoy una dramática crisis existencial,  o en las del derecho presupuestario, cuando la tal constituyente ha usurpado las atribuciones de la Asamblea Nacional en la materia. Todo dependerá de las circunstancias específicas que el oficiante  - además - padezca, ya que tendrá que galopar sobre ellas en atención a la inmediata demanda de la ciudadanía.

El asunto estriba en la necesidad no  sólo de atender en la práctica los problemas más acuciantes del momento, sino el de estudiarlos, como suele ocurrir con el parlamentario que se preparó para afrontar temas muy diferentes a los que la rutina le impuso. Sin ir más lejos, disculpándonos por el tono personal, la primera vez que ocupamos nuestra curul lo hicimos con el propósito de reformas las leyes militares para constitucionalizarlas, pero – en lugar de la Comisión Permanente de Defensa, destino natural – nos enviaron sucesivamente, en el pasado período legislativo, a las comisiones de Cultura, Política Exterior y Administración y Servicios, por lo que le dispensamos una mayor y pormenorizada atención al debate del Proyecto de Ley Orgánica de Cultura, el Esequibo y el comercio electrónico.

Objeto de una posterior reflexión (http://www.estudiosconstitucionales.com/REDIAJ/REDIAJ-8.pdf), intentando conjugar los saberes técnico y político, no hubo otra opción que la de estudiar, como bien lo señaló Simón Alberto Consalvi en una larga entrevista concedida a Ramón Hernández, al ilustrarlo con el caso del entonces senador Rómulo Gallegos que nunca improvisó sus intervenciones en las sesiones plenarias (“Contra el olvido”, Caracas, 2011). O, demostrando la inevitable versatilidad del dirigente político, el senador Arturo Uslar Pietri llegó a abordar temas como el del Proyecto de Reforma del Código Penal (“La palabra compartida”, Caracas, 1964), pues, aun siendo abogado, mas no penalista, debió asumir la materia esmerándose en aquellos aspectos que sólo la pausada y muy sensata reflexión autorizaba.

01/01/2018:
http://radiowebinformativa.com/?p=3330

sábado, 9 de septiembre de 2017

HECHO EN SOCIALISMO

EL NACIONAL, Caracas, 9 de septiembre de 2017
Negros, pobres y presos en socialismo
Ramón Hernández

En las redes sociales circuló un video de pocos segundos en los que alguien no identificado muestra una nevera de productos cárnicos congelados en un supermercado de Rusia, y luego de un breve paneo aparecen dos paquetes con la bandera tricolor. “Yo siento tristeza de que aquí se venda carne venezolana mientras en Venezuela no hay qué comer”. Fin de la cita y fin del mensaje.

No comparto ese tipo de tristeza ni envidio a los funcionarios que hacen negocios muy mercantilistas con los descendientes de los bolcheviques. Me preocupa, sí, que en las cajas y bolsas del CLAP no aparezca otra proteína que unas laticas con unos desmirriados 90 gramos de atún flotando en agua cochambrosa; me preocupa el destino de las cientos de miles de toneladas de carne que mensualmente llegan a las despostadoras y empaquetadoras de Carnes Venezuela, una empresa del Estado, y no las manden a los hospitales ni se las vendan a nadie, que los camiones sean cargados con gran sigilo y misterio y los envíen a hogares oficiales lejos de la vista del amado pueblo.

En el socialismo –sea marxista, delincuencial o simplemente bandolero militar– la existencia de un sector social que es más igual que todos los otros es consustancial. Ellos mismos se refieren a la dirigencia, al liderato, a la vanguardia revolucionaria, etc., como si se tratara de seres superiores, héroes, aunque sean siempre los mismos ineptos mortales los que se intercambian sillas en el gabinete y comisiones. Nada les falta, ni medicinas ni comida, tampoco bebidas.

Habiendo aprobado en 2011 una ley contra la discriminación racial sin parangón en el mundo entero, los legisladores y funcionarios echaron al cajón del olvido los otros tipos de discriminación –social, política, religiosa, sexual et al– y se han dedicado a fomentarlas. Mi amigo el historiador me decía que mientras Aristóbulo sea negro tendrá su puesto garantizado en el alto gobierno. Aunque pierda por paliza cualquier elección, le dan un cargo en el que pueda dedicarse a sus distracciones marinas. Mientras, la discriminación política y de salud afecta con saña a los presos de conciencia –los rehenes que mantiene el régimen en sus gulags y ergástulas, sin atención médica, sin poder tomar sol, sin la visita de familiares y amigos–, y se explaya con crueldad cuando a un enfermo, sea un recién nacido o un anciano, pobre de solemnidad o con bienes de fortuna, le exigen el carnet de la patria para entregarle una medicina de la cual depende su vida. No es una manifestación de la lucha de clases o del odio que transpiran, es un escondido interés mercantilista: más allá se lo ofrecen a cambio de una coima, como la carne que le venden a Rusia. Vendo valores de papel y plátanos, Jaua.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/negros-pobres-presos-socialismo_202711

jueves, 17 de agosto de 2017

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Sanín. "Los nuevos ascensos y el alto mando militar". El Nacional, Caracas, 07/07/1987.
- Luis Beltrán Prieto Figueroa y Alvin Toffler. El Nacional, 23/08/77.
- Ramón Hernández entrevista a Gonzalo Barrios. El Nacional, 14/02/82.
- Florencio Trujillo y los 90 años de Enrique Tejera. El Nacional, 05/09/79.
- Ramón Hernández entrevista a Joaquín Marta Sosa. Últimas Noticias, Caracas,16/06/78.

Reproducción: Élite, Caracas, nr. 1220 del 19/02/1949.

miércoles, 26 de julio de 2017

MUNICIONES

EL NACIONAL, Caracas, 24 de junio de 2017
Escopeta con municiones calibre 12
Ramón Hernández

Fue un solo disparo al pecho. Mortal, a quemarropa. Apretó el gatillo un sargento de la Policía Aérea de la Aviación Militar Bolivariana. Habría utilizado una escopeta de las más de 30.000 que posee la FANB para el restablecimiento y control del orden público. No para defender cuarteles ni puestos de comando.

El gobierno, para deslindarse de la responsabilidad, dijo que el suboficial Arli Cleiwi Méndez Terán había utilizado un arma no autorizada, una escopeta Mossberg 500, calibre 12, de fabricación estadounidense. Tendrá que explicar por qué nueve sargentos actúan en cambote y cada uno no estaba al frente de un grupo de soldados. Es como tener un batallón solo de coroneles o de mayores generales, así se pierden las guerras.

Tan pronto comenzaron las protestas por la ruptura del orden constitucional con las dos sentencias del TSJ instalaron varias tiendas de campaña militar, de pernocta, en la base aérea La Carlota cerca de la reja colindante con la Francisco Fajardo. A veces, mientras avanzaba la cola, más de un conductor imaginó que se trataba de la filmación de alguna serie de televisión y que en cualquier momento aparecería una cafetera de peltre sobre tres topias. En los últimos días fue frecuente que desde la base aérea se lanzaran lacrimógenas contra los manifestantes que se congregaban en el distribuidor, algo irregular y fuera de las atribuciones de esos soldados.

El jueves el atrevimiento fue extremo. Dispararon con saña y alevosía. Todos los vimos. Ni los insultos ni las piedras, tampoco los cohetones pueden considerarse un ataque terrorista o simple agresión al centinela. La libertad de expresión y hacer uso del derecho a la protesta no es delito civil, mucho menos militar. Podría serlo en Cuba y Corea del Norte, países de siervos que iban rumbo al medioevo y terminaron en la época de las cavernas, aunque las alumbren con bombillos led. Es terrorismo de Estado. Delinquen.

Pese a los esfuerzos militares y paramilitares, los discursos hueros de Cabello y las tartamudeantes órdenes de Bernal y los embelecos de Villeguitas con sus tutores venidos de La Habana, la democracia prevalece. Serán enjuiciados por los tribunales y por la historia. Han seguido el ejemplo del teniente Francisco Fernández Vignoni, aunque no el castigo que se merecía. Hay miedo, y mucho, pero no a los escudos de cartón de los muchachos, las banderas, los cohetones ni a las piedras, sino a las ideas, que siempre son más poderosas que las bombas nucleares cuando prenden en el corazón del pueblo y la ciudadanía las defiende a brazo partido. Es hora de que se rindan y entreguen el mando. Presto muro recién pintado con el mapa del futuro luminoso que está ahí mismito.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/escopeta-con-municiones-calibre_189285

EL NACIONAL, Madrid, 22 de julio de 2017
Agendas secretas y entregas vergonzosas
Ramón Hernández

En las redes sociales se entablan luchas, combates, batallas y guerras de todo tipo, con odios, imprecaciones, insultos y mancillamientos de variados tenores. Cada quien, seguro y bien apertrechado en su atalaya, lanza torpedos, cañonazos, bombas de tiempo, cargas de profundidad y hasta globitos de ensayo para volver polvo cósmico –cibernético– a quien lo contradiga, piense distinto o simplemente tenga mejor ortografía.

Voy a evitar usar la palabra crispación, un singular estado de ánimo derivado de la situación país, pero sí quiero referirme a los mariscales de campo que han surgido en la convulsión de los teclados y en los cierres de calle. No son pocos los enfermos, los médicos, los bomberos y trabajadores de la prensa que se han visto impedidos de cumplir sus obligaciones porque en la esquina más pacífica y vulnerable, a tiro de perdigón de las fuerzas represivas, manda un Pedro el Grande que vocea habiendo estado horas bajo el chubasco que se ha ganado el derecho de decidir quién puede pasar por esos sus predios. Bluf. La advertencia la suelen acompañar con palabrotas, insultos y blasfemias. Son pichones de comandantes eternos, los otros herederos.

En el ciberespacio no es muy distinto. Aunque la opción de bloquear es mutua, se corre el riesgo del periodismo a la carta, que quien lee solo las cosas que le agradan se pierde de no enterarse de lo más importante y trascendental. Nos pasa a todos, pero para algunos –por su oficio, cargo o intereses en juego– puede resultar mortal. No extrañaría que fuesen víctimas de la posverdad (es la grafía correcta) y también de su propia petulancia, su desconfianza en el prójimo o de su militancia en la antipolítica. Una simple pregunta, ¿dónde estaban en estos 18 años de entrega a Cuba que no se enteraron siendo tan obvio y cómo sí saben ahora de conversaciones ultrarecontra secretas para mantener el gobierno hasta 2018?

Durante más de dos décadas, aunque habría que empezar a contar desde 1974, las grandes mayorías entusiasmadas por el populismo, la justa y equitativa distribución de la riqueza, la “necesidad” de tener utopías en que soñar y demás lisonjas y monsergas que sacrifican la libertad, cometieron los errores que nos trajeron aquí. Olvidan la carta de alabanza y bienvenida a Fidel Castro en 1988 y las peregrinaciones al spa que tuvieron los tiranos de hoy en Yare. No ha habido disculpas ni reflexiones, solo salidas por la tangente, ah, e insultos. Vendo bola de cristal que pronostica el pasado y permite entrar con pie firme al futuro.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/agendas-secretas-entregas-vergonzosas_194591
Fotografías:
https://www.aporrea.org/ddhh/n310407.html

miércoles, 14 de junio de 2017

NOTICIERO RETROSPECTIVO



- Carlos DÁscoli. "Petrólares venezolanos en el exterior". Resumen, Caracas, nr. 125 del 28/03/1976.
- Ramón Hernández. "El país como oficio: Antonio Estéves". El Nacional, Caracas, 02/05/82.
- Juan Nuño. "Isaiás, 22: 13". El Nacional, 28/07/90.
- Rodolfo José Cárdenas. "El crecimiento de las importacioes". 2001, Caracas, 08/07/77.

Fotografía: Pedro Carreño.  Biblioteca de la Asamblea Nacional.

sábado, 6 de mayo de 2017

ALIAS, VILLEGUITAS

EL NACIONAL, Caracas, 6 de mayo de 2017
Paz, terrorismo y Villeguitas
Ramón Hernández

Pocos venezolanos le han hecho tanto daño a la república como Antonio Leocadio Guzmán. Que el siglo XIX venezolano fuese ese sortilegio de injusticia, atraso, precariedad y derramamiento de sangre tiene su origen en su verbo, acicate de la demagogia y el populismo. Nunca llegó a ocupar la jefatura del Estado, pero ayudó a mantener sueltos los demonios que se soltaron en la matazón que fue la guerra de Independencia.

Antonio Leocadio –pluma y corazón de El Venezolano, el periódico de los liberales– escogió como lema una frase que se mantiene en las mitocondrias de nuestra díscola, retrechera e igualitaria sociedad: “Más quiero una libertad peligrosa que una esclavitud tranquila”. No fue por azar que el primer diario que se funda en la naciente democracia, El Mundo, adoptara esa contraseña de vida. Sus fundadores, el editor Miguel Ángel Capriles y el historiador Ramón J. Velásquez, perseguidos de la dictadura recién derrocada, conocían de los peligros que implica la libertad.

No es el caso del ministro Ernesto Villegas, que si algo lo distingue es su capacidad de fingir que sabe cuando en verdad sabe poco y que como consecuente cuadro de la Juventud Comunista la libertad nunca fue su desvelo, prefería la disciplina y la obediencia ciega. Obviamente no fue idea suya, sino de sus tutores cubanos expertos en guerra psicológica los que determinaron que había que llamar terroristas a los opositores. Mucho antes de que empezaran las protestas pacíficas tanto en el gobierno como en el PSUV, cada vocero, cada declarante, cada locutor o perifoneador incorporó a su vocabulario esa palabra que degrada y convierte en lacra exterminable al que se la achacan. Preparaban el terreno. Villegas tiene sonrisa de bruja y la exhibe sin pudor.

Así como los presuntos hampones son “eliminados” o “caen abatidos” cuando literalmente se les aplica una pena de muerte que no existe sin otro indicio que la presunción de culpabilidad, a los opositores que antes llamaban escuálidos, disociados, apátridas y traidores, ahora le adosaron el apelativo “terroristas”, con lo que justifican la saña, el salvajismo y crueldad con la que sus sicarios uniformados embisten las protestas pacíficas. Suponen que la ciudadanía aceptará que en la lucha contra el terrorismo todo es válido. Se equivocan los cubanos y se engaña Villeguitas. El 94% de la población no acepta la paz de la servidumbre ni la mansedumbre de la esclavitud. Desde antes de Antonio Leocadio han preferido el peligro de la libertad. Presto historia de Venezuela, sin páginas censuradas.

Fuente:
http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/paz-terrorismo-villeguitas_180735

domingo, 27 de noviembre de 2016

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Juan Nuño. "Fin de siglo". El Nacional, Caracas, 03/08/1989.
- José Antonio Rugeles. "Profesorado para una escuela de ingeniería forestal de Mérida". El País, Caracas, 01/07/48.
- Orlando Araujo. "Letanía de los abstemios". El Nacional, 17/11/82.
- Ramón Hernández entrevista a Virginia Betancourt. Últimas Noticias, 25/03/78. Suplemento Cultural.

Reproducción: Ilustración alusiva a la nota de Benjamín Alcalá sobre el trueque de petróleo por azúcar, entre la URSS y Cuba, enfatizando que se trata de crudo no procesado. Elite, Caracas, nr. 1813 del 25/06/1960.

sábado, 25 de junio de 2016

EL AUTOBÚS EQUIVOCADO

EL NACIONAL, Caracas, 30 de abril de 2016
Sin Marx ni el Che
Ramón Hernandez 

Salvo para alguno que otro escritor desprevenido o para académicos sin conexión a Internet, los escritos de Karl Marx y Ernesto Guevara de la Serna no tienen valor alguno en los tiempos que corren. Ambos barbudos, íconos del imaginario revolucionario, han perdido carisma y popularidad. Sus frases y sus heroicidades estremecen a muy pocos. No tienen aplicación práctica, tampoco teórica. Sus promotores, antiguos y recientes, han demostrado que se pueden utilizar para todo lo contrario de lo que pregonan: para esclavizar al hombre, no para liberarlo.
En países atrasados y de alto índice de analfabetismo estos dos anacronismos se mantienen en los altares privilegiados y se consultan sus escritos con tanta fe como poco raciocinio. La historia no le dio la razón a ninguno de los dos y fueron despojados de la lucidez que los intereses geopolíticos momentáneos les habían otorgado, que en el caso de China fue poner el retrato de Marx en los billetes, casi una burla, mientras que todavía ofrecen a coleccionistas billetes del Banco Central de Cuba con la firma del Che, otra barbaridad.
Sin marxismo no hay medallas ni tarjeta de racionamiento. La ideología marxista que siguen es una farsa. El mismo papel se le podría asignar a una canción de los Beatles. Nadie profundiza en su esencia, sino que se dejan llevar por la melodía y la imaginación.
Lo único que perpetra la camarilla en el nombre de Marx es el falso traspaso de los medios de producción al proletariado, y que ha servido para que el gobierno se apropie de la plusvalía de los obreros de las empresas expropiadas. Hoy los empleados de la Cantv, de La Electricidad de Caracas, de Lácteos Los Andes, de Café Madrid y de Fama de América, por ejemplo, ganan mucho menos que cuando esas empresas eran de propiedad privada, pero están obligados a una fidelidad y a una militancia partidista que les estropea mucho más que los fines de semana: su equilibrio existencial. Como la nomenklatura carece de fundamentos ideológicos, de base doctrinaria, sus integrantes y secuaces asumen el odio y la exclusión como los sustitutos.
Ya es tarde para leer El Capital, Nicolás; tendrás que abrevar en las canciones de Alí Primera y de Silvio Rodríguez, dos anacronismos del tarareo que alumbran a Tania Díaz y a Desirée Santos mientras esperan el quince y último y los otros olvidan que las vieron dándose golpes de pecho por la libertad de expresión que ahora atropellan. Vendo santoral de la iglesia marxista, incluye legión de vírgenes, sin uso, claro.

Fuente: http://www.el-nacional.com/ramon_hernandez/Marx-Che_0_838716185.html

EL NACIONAL, Caracas, 25 de junio de 2016
Derrota penosa y autoinfligida
Ramón Hernández

Venezuela, por la ineficiencia y corrupción de Pdvsa, produce 500.000 barriles diarios por debajo de la cuota que le tiene asignada la OPEP. Ese bajón se ha incrementado desde que el ex conductor del Metrobús Nicolás Maduro asumió la jefatura del Estado. Además, desde ese mismo día, los costos de producción del hidrocarburo comenzaron a incrementarse. De 11 dólares, casi el doble de lo que cuesta producirlo en otro país, pasó a 23, sin que hubiera otra justificación que el aumento de la burocracia y el despilfarro. Además, el subsidio que le mantiene el BCV con préstamos a fondo perdido fue fortalecido y se le han ampliado las posibilidades para que obtenga más bolívares por menos dólares mediante el uso discrecional del mercado paralelo de divisas.
El miércoles, cuando el presidente ex conductor, recibió a la directiva de Pdvsa y a los sindicatos que comanda Wills Rangel, había razones para que Eulogio Delpino tragara amargo, y no porque la manipulación mediática lo obligaba a simular que se tomaba una botella de agua contaminada con el derrame petrolero que llegó hasta el río Guarapiche, sino el reclamo del jefe del Estado: “Tienen que prhttps://www.blogger.com/blogger.g?blogID=8801738719957987745#editor/target=post;postID=4232407721341848235oducir más, ser más eficientes”. Casi se le sale el carajo, pero se controló.
Si antes, a 40 dólares el barril, se obtenían ganancias brutas de 29 dólares, ahora, cuando a la República le falta el cuartillo para completar el medio y le han cerrado por maula las líneas de crédito del exterior, los ingresos se redujeron a 17 dólares. Tiene razón Maduro en arrecharse. Tiene menos real para viajar y llevar su comitiva de 80 personas con gastos pagos y viáticos de 800 dólares cada una.
La empresa insignia del estatismo bolivariano entró en la fase que ya transitaron las torrefactoras expropiadas, las empresas básicas de Guayana, aceites Diana, las cementeras, las plantas de harina de maíz precocida, las tomateras y las siembras de yuca y onoto: la única manera de pagar la nómina es que sea asumida por el Ministerio de Hacienda, que el BCV imprima más billetes sin respaldo.
El monumental fracaso de la gerencia petrolera no solo es administrativo y financiero, también abarca las relaciones con los socios, a los que de manera inconstitucional el gobierno de Hugo Chávez cedió en propiedad el subsuelo. El mismo régimen que se niega a otorgarles la propiedad a las familias adjudicatarias de apartamentos de la Gran Misión Vivienda otorgó no concesiones, sino derechos de pertenencia sobre la riqueza petrolera a transnacionales. El colmo es que incumple su parte en el trato y acepta cobrar en especies y no en moneda dura. Vendo negro humo para perfeccionar cortina que oculta fracasos.

Fuente: http://www.el-nacional.com/opinion/Derrota-penosa-autoinfligida_0_872312793.html
Ilustración: http://www.imagui.com/a/caricaturas-del-che-guevara-TLLrkRX6a
Fotografía: http://elregional.net.ve/2013/03/maduro-sorteara-un-autobus-para-financiar-su-campana/ 

Brevísima nota LB: Creemos saber el sentido que le concede el periodista, pero nos disgusta toda referencia de desprecio hacia el oficio de autobusero. Cosa, por cierto, que sabe aprovechar el régimen.

lunes, 22 de febrero de 2016

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Ramón Hernández. "El país como oficio: Juan Nuño". El Nacional, Caracas, 30/09/1984.
- Antonio Arellano. "Traslado de la capital o de los poderes públicos". El Nacional, 20/12/77.
- Miguel Acosta Saignes. "¿Hubo una revolución en 1945?". Cantaclaro, Caracas, nr. 25 de 10/86.
- Escribe Guillermo García Ponce sobre Pedro Duno. Tribuna Popular, Caracas, 10/06/69.

Reproducción: La ilustración de P.L. Zapata revela las tensiones en la crisis de la coalición de gobierno hacia 1966.

jueves, 7 de enero de 2016

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Luis Herrera Campins. "El mérito de una revolución traicionada". El Gráfico, Caracas, 01/11/1948.
- Ramón Hernández. "El país como oficio: Rodolfo Quintero". El Nacional, 25/08/80.
- Gonzalo Barrios y la polarización. El Nacional, Caracas, 07/04/73.
- Pedro R. Tinoco. "Petróleo (XII): Las restricciones". El Nacional, 31/10/67.

Reproducción: Jorge Olavarría habla a la cámara (Resumen, Caracas, 1984).
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viernes, 4 de septiembre de 2015

DE TROPELÍAS

El bigote de Stalin y otras coincidencias
Ramón Hernández

Siempre me pareció que era encomiable la labor que desarrollaba Blanca Rosa Eekhout Gómez al frente de Catia TV, cuyos estudios y planta de transmisión funcionaban en las instalaciones del hospital de Lídice. Nunca supe de los contenidos que desde ahí se difundían, pero imaginé que seguía la pauta de la cámara ojo-verdad que fascina tanto cuando se estudia periodismo y sus sucedáneos. Estuve cerca de hacerle una entrevista, de tener una larga conversación con ella, y pensé regalarle un libro de Vasili Grossman, el hiperrealista socialista. Todavía guardo el que le compré a Earle Herrera.
No sabía que era una mujer tan joven ni imaginé que fuese capaz de tanta estrechez en su dogmatismo ideológico ni que su profesionalismo fuera tan escaso como el que mostró al frente del ministerio de información y propaganda del finado Hugo Chávez. Oírle las intervenciones en la Asamblea Nacional me genera sentimientos encontrados. Sorprende que alguien a quien aún le quedan tantos chascos por delante exprese su odio y repulsión contra el prójimo con tanta seguridad, sin ese ligero temblor en los labios con que subrepticiamente se asoma la duda, el temor a equivocarse.
Me niego a compararla con un autómata, solo pretendo manifestar mi alarma y preocupación ante la aciaga ausencia de lecturas, preparación, conocimientos y experiencia de quienes han usurpado el centro neurálgico del poder: las decisiones. El rocambulismo caribeño y tropical que cree que el cargo habilita ha alcanzado límites inexplorados y generosamente dramáticos en Miraflores. En el numerosísimo gabinete, subgabinete y exogabinete del presidente Nicolás Maduro no hay un economista, tampoco un contabilista y mucho menos un verdadero estudioso de Carlos Marx y sus aportes. Todos son militares activos o retirados, sociólogos de caletre y socialistas pro cubanos de oídas, ajenos por igual a la literatura como a las ciencias económicas. Todavía no han abierto el ejemplar de Los miserables que les correspondió por partida doble del tiraje de 1 millón que ordenó Farruco Sesto en su alarde de gallego culto. Ay, Álvaro Cunqueiro.
En la Unión Soviética la improvisación presentó similares ribetes, pero tienen en su descargo que abrían el camino de su propio fracaso, que sería una gran lección para la humanidad. Aquí no hay excusa para cometer las mismas y hasta peores tropelías, que por terquedad se conduzca al país a la ruina absoluta con tanta crueldad e inmisericordia cuando ya saben que no son dueños de la verdad, sino todo lo contrario. No tienen nada de que presumir, sino sentir vergüenza. Vendo método de Stalin para encontrar culpables, equivocación garantizada.

(http://www.el-nacional.com/ramon_hernandez/bigote-Stalin-coincidencias_0_691731007.html)
Ilustración: http://www.tretyakovgallerymagazine.com/articles/2-2015-47/70th-anniversary-great-victory

domingo, 22 de febrero de 2015

NOTICIERO RETROSPECTIVO





- Jean Aristeguieta. "Perfil: Del sabio guayanés Ernesto Sifontes". Élite, Caracas, nr. 1444 del 06/06/1953.
- Ramón Hernández entrevista a J.D. García Bacca. Últimas Noticias, Caracas, 10/06/78. Suplemento Cultural.
- Eloy J. Quintero. "Felipe Gagliardi, el albañil que murió millonario". Élite, nr. 2209 del 27/01/68.
- Maritza Jiménez entrevista a José Ignacio Cabrujas. El  Nacional, Caracas, 29/06/89.

Reproducción: Luis Alfaro Ucero. Élite, Caracas, nr. 1134 del 28/06/1947

domingo, 31 de agosto de 2014

DOS NOTAS

EL NACIONAL - Sábado 30 de Agosto de 2014     Opinión/6
Barrotes y detritus
Ramón Hernández
   
Dariel Alarcón Ramírez, conocido como "Benigno" se incorporó a la guerra de guerrillas a los 17 años de edad.
Camilo Cienfuegos lo enseñó a disparar y el Che Guevara las primeras letras. Fue su compañero en Bolivia, uno de los pocos que sobrevivió. Como premio, pero resultó un castigo, en 1981, le tocó ser jefe de una cárcel en las afueras de La Habana, en la que estaban recluidas más de 6.000 personas.
En sus memorias ­que no han leído María Iris Varela, "revolucionaria y socialista" ni Miguel Rodríguez Torres, el responsable del manejo y las ejecutorias de los cuerpos de seguridad de la revolución bolivariana­, Alarcón Ramírez cuenta algunas de las barbaridades que cometían contra los presos, tanto políticos como comunes, porque todos estaban juntos; sin distinciones, como ocurría en la URSS. "Disuadían" las protestas con chorros de agua y golpeándolos con la manguera en el pecho y la espalda. A uno lo hicieron explotar porque le metieron la manguera en la boca y abrieron el chorro. El Partido Comunista de Cuba se las arregló para que el homicida no fuese juzgado.
Nadie se alarmó. Al traspasar las puertas del centro penitenciario un letrero advertía: "El recluso tiene derecho, única y exclusivamente, a reclamar su medicina. A nada más. Cuando pasa de esta puerta para dentro, el hombre ha perdido todos sus derechos".
En ninguna cárcel de Venezuela nadie se ha atrevido, por ahora, a poner por escrito la autorización para cometer semejante tropelía, pero las perpetran, iguales o peores. El estudiante de la ULA Gerardo Carrero fue golpeado con una tabla y luego amarrado de rodillas durante doce horas a los barrotes de la celda del Sebin en El Helicoide, un atropello de los derechos humanos tan grave como las torturas que sufrió el buhonero revolucionario Efraín Labana Cordero en el TO3 a mediados de los años sesenta del siglo pasado; un caso denunciado por el entonces diputado José Vicente Rangel y el periodista Freddy Balzán.
La única diferencia con el caso de Carrero es que entonces la izquierda era la oposición y había escogido la lucha armada, la violencia, para llegar al poder. Ahora se trata de un campamento estudiantil frente al PNUD, pacífico en extremo.
Carrero pedía, precisamente, que se respeten los derechos humanos. Presto manifiesto de la Comisión por la Justicia y la Verdad, que depende administrativamente del Consejo Moral Republicano; sin usar, con el papel celofán entero, virginal.

domingo, 10 de agosto de 2014

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Martín de Ugalde entrevista a Tristán de Ataide: "El socialcristianismo como solución". Élite, Caracas, nr. 1486  del 27/03/1954.
- Ramón Hernández. "El país como oficio: Ricardo Tirado". El Nacional, Caracas, 21/11/82.
- Federico Pacheco Soublette. "Breve biografía de los cuádruples de Maracaibo". El Nacional, 07/05/48.
- José Pulido entrevista a Argenis Rodríguez. El Nacional, 16/03/83.

Reproducción: "Con motivo de su regreso a la capital estadounidense, el doctor Esteban Gil Borges recibió en su casa de habitación a varios representantes de la prensa que fueron a ofrecerle sus salutaciones de despedida (...) En la gráfica aparece el doctor Gil Borges rodeado de amigos y admiradores". Billiken, Caracas, nr.  795 del 01/02/1936.

sábado, 9 de agosto de 2014

PANEBARCO 10/10

El Nacional - Sábado 07 de Octubre de 2006     A/8
Misión Añagaza
Ramón Hernández

Ahora, que han desaparecido hasta los restos de escombros que unos pocos guardaban como recuerdo del Muro de Berlín --se deshicieron de ellos al constatar que no tendrían valor de uso ni de cambio-y que ha quedado al descubierto que eso que con mucho bombo se llamaba Academia de Ciencias de la URSS no era más que una farsa en la que se refugiaban una sarta de burócratas embaucadores, de científicos de pacotilla y no pocos saltimbanquis de la epistemología, asombra que en Venezuela se recurra como la gran novedad al marxismo-leninismo como método de estudiar la realidad social y económica, que equivaldría a utilizar un vaso de cartón mojado en asuntos para los que un carnicero usa un cuchillo de acero bien afilado.
Cuando la academia cubana descubrió en 1994, obviemos la tardanza, que habían sido engañados por la "inteligentzia soviética" y que todo lo que habían recibido como enseñanzas "marxistas" no eran más que distorsiones manualescas y chapucerías, su respuesta inmediata no fue asumir los daños directos y colaterales, sino mantener la mentira y con particular viveza caribeña, mira, tú, fueron transformando los cursos de marxismo-leninismo que se dictaban en las universidades y demás centros de estudios superiores para incorporar los CTS, que no es la fórmula de la energía atómica, pero sí la trocha que encontraron para, sin necesidad de autocríticas indignas, recuperar el camino de la seriedad científica. CTS significa ciencia, tecnología y sociedad, que es algo muy distinto a las arbitrariedades léxico-semánticas en las que se regodeaba F. Konstantinov en sus disquisiciones churriguerescas del materialismo dialéctico y sus derivaciones científico-prácticas.
La imaginación popular que no tiene límites, pero que siempre es superada por la realidad en las formas más estrambóticas y bizarras, inventó la historia de dos presos rusos que, siendo vecinos de calabozo, lograron establecer comunicación a través de un pequeño agujero en la pared. Por ahí hablaban sin límites y sin temores, y por ahí uno descubrió que el otro conocía Barcelona y tenía una capacidad increíble para describir las calles, los avisos luminosos, las faldas de las mujeres y su contoneo al caminar, las conversaciones que tuvo en lo bares y las distracciones que tropezó en los café. También que hablaba catalán y que no tenía problema en ensañárselo. Desde entonces, se dedicó a entender el significado de las palabras, su pronunciación, las especificidades gramaticales, las reglas y las excepciones.
Pronto pudieron comunicarse en la lengua aprendida y conversaban de asuntos muy pueriles pero también se enredaban en disquisiciones que salpicaban con Kant y también con Diderot. A los pocos meses, sin que nos toque explicar el laberinto de la justicia soviética, quedó libre. Sin nada que hacer y con la posibilidad de conocer Barcelona, hizo el viaje. En la estación del tren, tan pronto cruzó la primera palabra se dio cuenta que no lo entendían. Que aunque se afanaba en pronunciar despacio y articular debidamente vocales y consonantes, no lo entendían. Nadie lo entendía. Era más fácil encontrar quien entendiera su ruso que el catalán que con tanto éxito le había enseñado su compañero de prisión. Su decepción fue inmensa cuando entendió que eso que había aprendido no era catalán ni idioma alguno conocido, que había sido víctima de una broma cruel, que su amigo le había inventado una lengua, que le resultaba inútil, que era su único hablante.
Cuando se desplomó la Unión Soviética y la "academia" cubana tuvo que recurrir al resto del mundo sin intermediarios radicados en Moscú, cayó en cuenta de que había aprendido una jeringonza, pero no un método científico de interpretar la realidad, que si no se contaba con los rublos de Moscú, el materialismo dialéctico que "hablaba del tiempo y del espacio como elementos estéticos constituyentes de la realidad" no les servía para sembrar frijoles ni para la zafra de la caña; muchísimo menos para entender cómo la voluntad caprichosa podía anular todas las categorías contrarias a la explotación del hombre por el hombre a que se referían Marx y Engels en el Manifiesto comunista, pero también en el antiduring.
En lugar de reconocer el engaño, y hasta dar un salto adelante y reconocer las carencias teóricas y programáticas del marxismo, su inutilidad, el sociolismo cubano revitalizó su parasitismo estructural y sin amagos ni vergüenzas estableció su propia modalidad de ideología revolucionaria, que no necesariamente se le denomina castrismo en los libros de texto y difusión académica, sino por las siglas CTS. La mandarina pelada está.
La hipocresía y la viveza caribeña, que también encierra mucho miedo a los caprichos del aparato, hizo que el tradicional examen de filosofía marxista que en Cuba deben pasar todos los aspirantes a categorías docentes principales, así como el examen mínimo de filosofía para la obtención de grados científicos de doctor, en disciplinas tanto sociales como técnicas, se ha transformado en un examen de "problemas sociales de la ciencia y la tecnología", que ya se le conoce entre los profesores como CTS, sin más. Mientras, a Venezuela se mandan los profesores de marxismo-leninismo que no han podido aprender el CTS. Ay, Asalia, tanto leer a Mao para ahora tener que decir: "Ordene, mi comandante". Alquilo catecismo rojo.

EL NACIONAL, Caracas, 16 de octubre de 1997
El grado cero del pensamiento
Roberto Hernández Montoya

En estos adioses del siglo se ha puesto de moda la muerte de las ideologías. Vemos con la irónica compasión de Borges por los heresiarcas a todos aquellos que se contorsionan con ideas fijas, tutelares y absolutas. No estaríamos como en la Edad Media, cuando había quien sostenía que saltar en la tumba de cierto santo movilizaba como nada la fisiología del espíritu, para no hablar de la circulación sanguínea. Otros que María no era virgen y que Cristo tuvo una porción de hermanos. Por ideas así mataban o se hacían matar. Con frecuencia ambas cosas.
Cuando comenzó esta Democracia había un espectro político bastante didáctico: la izquierda era el Partido Comunista de Venezuela, la derecha Copei, Acción Democrática la izquierda "con vaselina" (Rómulo dixit). URD quedaba como enigma único, al buen tuntún de los lances de Jóvito Villalba, su líder total. Comodín de la política, premonitorio del presente, Jóvito era un profeta. Ahora, niños, ya saben quién es el epónimo del Parque del Oeste. De resto la gente se decidía por un partido u otro segén su visión ante la historia de Venezuela, si aplaudía a los liberales o a los conservadores de la Guerra Federal, si creía en Dios o no y cómo. Tanto fue así que cuando Rómulo sumió a AD en la tradición retrógrada que tanto combatió, los jóvenes indignados, Domingo Alberto Rangel, Jorge Dáger, Américo Martín, se fueron un rato a la guerrilla, a matar o a hacerse matar por las ideas traicionadas. Se aliaron con Teodoro y Pompeyo. Luego vino la "democracia con energía" y con ella esta entropía ideológica. Candidatearse ahora es decir "ese hombre sí camina", "yo tengo la voluntad", "­palante!", que son ideologías más bien deficitarias.
En realidad no ha muerto ninguna ideología. Lo que ha menguado es el marxismo. Y ni tanto, porque ahí está Fidel. Las demás están intactas. No he visto al Papa disolver el Vaticano ni a los ayatolas decir que ya no creen en las cosas esas. La secta Moon es tan poderosa que la expulsan a pesar de sus inversiones básicas. Hay gente que se suicida por acudir a una cita con una nave espacial estacionada tras un cometa. Gente que mata por Euzkadi. No estamos en ese mundo de ciertos intelectuales exquisitos que dicen no creer en nada, aparentemente admiradores de Borges, que han construido una estética sobre su incompetencia absoluta en todo, hasta para escribir, pintar o componer, que se supone que es lo que saben hacer. Están como los demás: en la ideología de la desvergüenza, en la que no se oponen visiones del mundo sino acciones de facto. Así será de desheredado el debate que el único que empuña una ideología es el Movimiento Bolivariano.
Tal vez sea mejor así, como sugiere Janet Kelly. Si aunque sea hubiera un candidato como lo esbozaba José Ignacio, que no hablara tanto y tapara unos baches o hiciera funcionar tuberías. Quizás ese candidato es Irene, que solo produce pasión entre quienes la adversan por bonita y por mujer y entonces dicen la tontería de que es tonta. Es una lástima que una beldad no produzca pasión entre sus admiradores. Es inconcebible que en el contexto político cerrado de Venezuela un candidato cimarrón gane las elecciones y se las respeten. Pero si no va a ser apasionante sería al menos divertido que ganara Irene.
rhernand@analitica.com

jueves, 26 de septiembre de 2013

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Presidente Herrera Campíns inaugura sede de la Hemeroteca Nacional en Mucubají. El Diario de Caracas, 05/01/1980.
- Mario Torrealba Lossi. "José Luis Sánchez Truncador". Élite, Caracas, nr. 1400 del 02/08/1952.
- Ramón Hernández entrevista a Ludovico Silva. Últimas Noticias, Caracas, 24/06/78. Suplemento Cultural.
- S/f. "A propósito de 'Las Riberas' de Mario Briceño Iragorry". Crítica Contemporánea, Caracas, nr. 5 de 05/61.
- Sergio Antillano y la venidera exposición de Alejandro Otero en París. El Nacional, Caracas, 24/05/48.

Reproducción: Oscar Yánes. "(Francisco J. Duarte) Uno de los matemáticos más notables del mundo es venezolano y vive en Caracas". Últimas Noticias, Caracas, 12 de junio de 1948.

sábado, 27 de julio de 2013

VÉRTIGO DESDE EL SUELO

EL NACIONAL - Sábado 27 de Julio de 2013     Opinión/8
El Tejado Roto El Tejado Roto
Sin nada
RAMÓN HERNÁNDEZ

El frenazo al borde del abismo se sintió hasta en los insondables vericuetos de la Misión Vivienda, en los que por arte de birlibirloque un armador de cabillas gana más en dos días que un médico de El Algodonal en cinco años, y nadie sabe qué matemáticas aplican: los edificios, aunque torcidos y desnivelados, no se caen y siempre los administradores tienen fondos para compensar los excesivos gastos de personal. Uff.
Es un frenazo revolucionario, dialéctico, que pretende conjugar los intereses del socialismo con los beneficios del mercantilismo más crudo y del capitalismo explotador más salvaje. Un salto al particular estalinismo que le ha permitido a China rescatar de la penuria a más de 300 millones de campesinos, pero todavía les falta un largo trecho por recorrer: siguen pasando hambre y necesidades más de 3 veces esa cantidad.
China no es una potencia, es un país subdesarrollado, como lo sigue siendo Rusia, a pesar de su masivo poder destructor, el tamaño de su ejército y la disposición de sus gobernantes de sacrificar a la totalidad de la población para garantizar su propia supervivencia. El sistema impuesto por Mao y sus sucesores no se inspira en Marx ni en sus supuestos científicos, se apoya, sí, en las recetas que el Koba soviético perfeccionó para que su oprobiosa dictadura funcionara y se mantuviera.
Con Deng Xiaoping el salto fue monumental. Ya no ser trataba de repartir el hambre entre todos, sino de producir alimentos en la mayor cantidad posible y cuanto antes. Mantener la dictadura del partido único y abrirse a los métodos de producción capitalista, con explotados y explotadores, fue la vía más expedita para salirse del barranco al que los había conducido la impericia económica y moral de Mao Tse-tung.
Viendo la situación de quiebra ­moral y material­ a la que han llevado a Venezuela, los regentes del PSUV intentan convencernos de que la única manera de que haya pan en las despensas, medicinas en los boticas, médicos en los consultorios, seguridad en las calles, educación en las escuelas y empleo es que se les permita limitar las libertades, callar a los habladores y pulverizar a los que les critican su alto cúmulo de ineficiencias y hacen públicas sus fechorías. Quieren repetir el modelo chino, pero sólo en la parte represiva, en el control de vidas y haciendas ajenas, para que nadie sepa cómo desaparecen más de la mitad de los ingresos provenientes de la industria petrolera, que nadie controla ni sabe dónde están.
Hace pocos días una avanzada de la nomenclatura, tanto del sector que reside en Miraflores y La Viñeta como del que pernocta y come en La Casona, viajó a Pekín y a Shanghái para "conocer" el modelo chino. Anunciaron el pronto envío de activistas a las escuelas de adoctrinamiento. El ministro de Información, Malos Modales y Amenazas ya tiene lista la patrulla de su despacho que se especializará en censura previa y en cómo convertir los delitos de opinión en faltas comparables al genocidio.
Vendo camisa de fuerza.

domingo, 23 de junio de 2013

CONCEPTOS ELEMENTALES

EL NACIONAL - Sábado 22 de Junio de 2013     Opinión/9
El Tejado Roto
Algoritmo sin Marx
RAMÓN HERNÁNDEZ

Saliendo de la reunión con los últimos dinosaurios del comunismo reformulado italiano, ese presidente desclasado y campechano que es Nicolás hizo el anuncio más trascendente que se les ha escuchado a presuntos, y presuntuosos, revolucionarios en el poder; que de ahora en adelante la revolución bolivariana, además de marxista, cristiana y chavista será gramsciana; que el legado de ese perseguido por el fascismo será incorporado al arsenal ideológico gubernamental. Lo que no combina es que en las horas precedentes había nombrado, restituido, mejor, en la presidencia del Indepabis a Eduardo Samán, que es el más antigramsciano de toda la camarilla que gobierna, aunque se haga pasar por trotskista.
Pobres perros de Catia y de la calle Real de Los Magallanes.
Estos casi quince años de minestrón ideológico ­con mano libre para robar con total impunidad­, de exclusión permanente y de aplicación de la lucha de clases como mecanismo de retaliación, venganza, resentimiento social, que utiliza la sentina de la sociedad en estrategias de terror que tienen más cercanía con Boves que con el mariscal de Ayacucho, han sido todo lo que Gramsci cuestionaba en sus reflexiones.
Que Nicolás lo nombre, lo rescate, que empiece a leerlo y que obligue a Jaua, Diosdado, Giordani, Merentes, Farruco y el resto de la nomenklatura a presentarle la lección de lo aprendido diariamente, nos permitiría ser un tanto, no más, optimistas sobre el futuro.
La primera consecuencia sería, ave maría purísima, que hasta la gente de Aporrea empezaría a hacerse preguntas sobre el régimen cubano y ese materialismo dialéctico que han aplicado los hermanos Castro y sus segundones en la isla desde hace 50 años, que han significado la generalización de la penuria, nunca la democratización del bienestar, salvo en la zona A, esa especie de Kremlin tropical donde hay pistas de Fórmula 1 para los muchachos de la cuadra y están a la mano los más exquisitos bastones de golf y los gimnasios más lujosos. También sus relaciones con esa banda de delincuentes que son las FARC y con esos parias del sandinismo que son Daniel Ortega y Rosario Murillo. Dejemos a Evo mascando coca, por ahora.
Ha sido un salto dialéctico. Cójale. Nicolás dejó atrás no sólo a Ceresole y al estalinista Mao, a István Mézsáros y a Heinz Dieterich Steffan, sino que también se dispone a darle una revolcada a Giulio Santosuosso, aunque le podría aceptar que no se confunda socialismo con estatismo, y como buen gramsciano empiece a "privatizar", a darle a cada ciudadano su cuotaparte en la Cantv, en Café Madrid y en Café Fama de América, en Lácteos Los Andes y esos mamotretos que se han bautizado como empresas de propiedad social, para empezar. Bienvenido a Gramsci, Nicolás, pero no hagas como el otro con El capital, que no pasó de la primera página y se dejó engañar por los manualitos de la fenecida Academia de Ciencias de la URSS. Presto lupa que no se empaña.

Ilustración: http://blogdonico.zip.net/arch2006-11-19_2006-11-25.html