La prudencia, gran virtud
Nicomedes Febres
* Una de las cosas más complicadas del análisis político es buscar
las corrientes profundas que mueven la realidad y generan los cambios.
Los dirigentes muchas veces no son ellos, sino que representan a fuerzas
poderosas que se enfrentan o se encuentran. En política es
infinitamente más importante lo que no ve el gran público, que lo que
ve. Lo que se dialoga y negocia a puertas cerradas, que es como se debe
hacer, y que los periodistas siempre tratan de desenmascarar. Allí todo
el mundo está cumpliendo una función, así todos lo nieguen. Quién dice
que detrás de un tubazo periodístico no está un mensaje oficioso de un
grupo o un remitente político a un receptor específico que nosotros ni
imaginamos, y ese tubazo es el escenario planteado por uno de los
actores?. Así se juega la política. Ustedes creen que maduro no va a
Roma a negociar algo con el Papa Francisco?. No creen que si Felipe
González viene el próximo lunes, viene con la anuencia del Papa?. Creen
que la marcha del sábado pasado solo sirvió de catarsis o corroboró
algo, que tanto los medios internacionales, como los líderes sabían?.
Significa acaso que la presión sobre maduro, es una jugada donde él
está metido para desmarcarse de diosdado? Creen acaso que raúl castro no
está al tanto de lo que hablará maduro con el papa, incluso, a lo mejor
determinó la agenda de la reunión y está aleccionando a maduro?. Creen
ustedes que los gringos no están al tanto de lo que van a hablar, y
diosdado no va a ser parte de la agenda?. Quién dice que los conflictos
al interior de la oposición no son parte de un libreto preestablecido
para aplicar una estrategia de pinzas al gobierno?. Piensen en todo
eso, incluso háganse más preguntas de ese tenor mientras algunos
talibanes piden la cabeza de dirigentes que están cuadrando las
soluciones, pero como ellos no entienden, ni les gusta saludar a los
chavistas, ni siquiera les gusta pensar, entonces comienzan a desbarrar a
diestra y siniestra mientras se miran el ombligo.
Siendo un
muchacho y viendo una fábula en la televisión aprendí a “como” moderar
la lengua, que confieso, que a veces es lacerante, según me han dicho
buenos amigos y duros adversarios. La fábula era sobre una señora
española muy chismosa en un pueblo, que va a confesarse un día con el
cura. Éste le manda a comprar una gallina viva, y después de matarla
debía llevarla a la iglesia mientras en el camino la señora la iba
desplumando. Cuando llega ante el cura, el sacerdote le dice que de
regreso, recoja todas las plumas que le ha arrancado a la gallina, la
señora al decirle que eso es imposible, el cura le responde, así mismo
son las palabras, debes tener buena memoria para que no digas cosas de
los demás, que después no puedes recoger. Que esa fábula le sirvas a
todos para moderar la lengua mientras recuerdan un proverbio muy
conocido: El hombre es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dice.
* No se hagan eco de la necedad de maduro de atribuirle la muerte de
serra al cucuteño amigo del presidente Uribe, eso no es más que un trapo
rojo para distraer la atención de nuestros problemas, y está dirigido
para el público de galería del régimen.
* El señor de la foto es
Pepe Donzella dueño de la Cervecería Donzella en la esquina de La Torre
en la plaza Bolívar. Es abuelo de mi amiga Jeanette Donzella, nuestra
bella Miss Venezuela, quien fue que me la envió y de Capy Donzella, el
animador y locutor de radio. Donzella fue creador de los mejores
sandwichs de jamón de la Caracas a comienzos del siglo XX y de la
popular lisa, cuando las jarras alemanas de cerveza que se importaban no
volvieron más por el bloqueo a Alemania en la primera Guerra Mundial.
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jueves, 4 de junio de 2015
miércoles, 31 de diciembre de 2014
PASADO EFÍMERO
Sesión
Ordinaria del día martes 30 de septiembre de 2014
De la memoria y del olvido
(DIPUTADO
BARRAGÁN).– Ciudadano Presidente,
colegas Parlamentarios: El crédito adicional en cuestión, de conformidad con lo
que dijo el colega parlamentario que nos precedió, tiene por horizonte la
memoria y el olvido.
Se refiere a los espacios, estos recursos históricos y de valor
arquitectónico de la ciudad, necesarios de recuperar para que el pueblo
venezolano haga memoria de su experiencia histórica y estética. Pero olvidaba
el parlamentario que nos antecedió –prometido abrir el espacio en escasos
meses– que este inmueble construido en 1948 fue abusivamente expropiado por el alcalde
mayor en 2006, y significa que si algo tiene este
Gobierno de década y media es precisamente expropiar, improvisar y procurar que
se pierda la memoria histórica y cultural del pueblo venezolano.
Viene ocurriendo el fenómeno con otras piezas históricas y
arquitectónicas. El Rialto, que está cerca del Palacio Legislativo, fue
completamente modificado, fue remodelado mas no restaurado; tenemos la novedad
del Hotel Waldorf en Bellas Artes, donde presuntamente el patrimonio
arquitectónico de la ciudad sufre de una brutal remodelación, aunque este
inmueble en décadas pasadas fue un referente importante de la ciudad. También
está el Teatro Cajigal de Barcelona, 150 años sin reparar, y ni siquiera en larga década y media de este
régimen han tenido la generosidad de mantener en pie dicho Teatro; o cuando lo
intentan, como con la
Catedral de Barcelona, lo hacen mal e, incluso, se sospecha
de un trabajo que no tiene valor para un restaurador o curador y esto también,
además del guiso histórico, va disparando el misil a la memoria del pueblo
venezolano; está la Casa
Araure –allí se alojó Bolívar–, y nos comentaba hoy el colega
parlamentario Iván Colmenares que está en el piso, Es decir, es una constante
en década y media de un mismo Gobierno afectar, espectacularizar, hacer bulla,
estridencia con lo que nos queda de la memoria histórica.
Además, para realizar estos trabajos, como el que ocupa la solicitud de
este crédito adicional que aún aprobándolo no nos releva de las necesarias
observaciones consignamos,: es indispensable consultar con esa nueva crónica
digital, con las redes sociales donde hay cronistas que se agrupan en
iniciativas como Caracas en Retrospectiva o Memoria Urbana, que ustedes
olímpicamente desconocen porque pretenden reconstruir, reescribir la historia
venezolana. Es un conflicto entre la memoria y el olvido.
Y Milán Kundera –es pertinente en estos momentos– en El libro de la Risa y el Olvido, con la
venia de la dirección de debate me permito citar, decía: “La lucha del hombre
contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido”.
Nosotros estamos en la misma medida que ejercitamos la memoria,
golpeando el olvido que ustedes representan de ese pasado histórico, que lo
quieren triturar y convertir en un utensilio del gobierno actual, que tiene 15
años siendo el mismo gobierno.
Es todo, señor Presidente, colegas parlamentarios.
NOTA LB: A esta intervención es que respondió el diputado Robert Serra, convirtiéndose en su último discurso en la cámara. Puede apreciarse en el video, la respuesta fue equívoca, desproporcionada y grosera a nuestra intervencón: https://www.youtube.com/watch?v=UUKoWukuJvY), incansablemente repetido por los canales oficiales. Incluso, hubo quienes, al enfocarme varias veces las cámaras, aseguraron que - antes - yo lo había insultado y, así, algunas palabrejas recibí en la calle. Por suerte, no duró mucho más esa exposición televisiva. (31/12/14). Por cierto, nos permitimos otra observación. Desde la primera vez que leímos la obra de Kundera en cuestión, nos impresionó la frase. Ha ocurrido con muchas personas. Nadie de la oposición conoce de antemano el Orden del Día, por lo general, y - así - en la marcha hay que preparar la intervención. Vale decir. cada quien se presenta con su equipaje. El caso está en que
recordamos lo dicho por el escritor checo. Serra comenzó con una cita, porque nosotros terminamos con otra. La de él, evidentemente convencional, la que se sabía, la que saben de acuerdo a la cartilla. Descontextualizada y enfermiza. La nuestra, la tomamos del blog en la cámara (para algo ha servido tenerlo e indagarlo en la Laptop-Curul. Muy después, tomando café, un diputado del gobierno murmuró o dijo algo así como "citas de Wikipedia". No tendríamos problema alguno en "wikipediar" (¿se dirá "wikipedear"?) lo que, chequeado, decimos. Para algo existe. Hallamos más rápido la sentencia de Kundera en nuestro blog que en la Wiki. Por casualidad, aunque diciembre no ha alcanzado para la rutina de esta época, inventariar y hasta botar papeles, nos conseguimos con el libro en casa. La edición es de 1986, Barcelona. Luego de tantos años, le tocó a Milan: reglaremos el ejemplar. Lástima que ni idea sepan (o diga no saber) del régimen que soportó Kundera (03/01/15).domingo, 12 de octubre de 2014
¿ANOMIA FINAL?
Venezuela anómica
Fernando Mires
La horrible muerte del joven diputado del PSUV, Robert Serra, ha causado impacto. Pero todos saben en Venezuela de que no se trata de un caso de excepción sino, aunque parezca pavoroso, de perfecta normalidad.
Cientos, miles de personas son asesinadas en calles y casas venezolanas. De vez en cuando el cuchillo artero o la bala mercenaria alcanza a algunos personajes públicos. Puede ser una Miss como Mónica Spear o un político popular como Robert Serra. Entonces el país se conmueve y llora. Dura poco. La cosa sigue igual, nadie hace nada en contra, el gobierno menos, y los cadáveres continúan atestando los patios de la morgue. Al comenzar cada día, los medios dan a conocer la cantidad de asesinados como si fueran los números de la quiniela.
Todos saben que el crimen se ha apoderado de las calles y de que hay territorios controlados por maleantes, dirigidos no pocas veces desde las mismas cárceles. Y todos saben también que Venezuela es un país socialmente desarticulado y políticamente polarizado, es decir, uno que padece dos alteraciones colectivas –disociación y polarización– que si fueran individuales, bastaría para encerrar a alguien en una clínica.
Naturalmente, el concepto “sociedad” no pasa de ser en Venezuela un significante vacío; o un simple recurso retórico. Como la palabra “hampa” que de tanto ser usada ya no dice nada. “A mi sobrino lo mató el hampa” ya es casi lo mismo que decir “el pobre se murió de una pulmonía”.
Una sociedad en estado de no-sociedad es una alteración diagnosticada por la sociología clásica con el término “anomia”. El termino fue acuñado por Emile Durkheim y ha hecho exitosa carrera en los institutos de sociología. Anomia, en su acepción más general, define un estadio de desintegración entre normas y leyes con respecto a las conductas de los habitantes de una nación.
Importante es destacar que anomia no es igual a pobreza. Por cierto, la anomia encuentra condiciones óptimas para desarrollarse allí donde impera la pobreza extrema, o miseria. Sin embargo, hay naciones pobres que no son anómicas. Bolivia, por ejemplo, es un país pobre, pero el complejo tejido de unidades étnicas, y el enorme peso del sindicalismo obrero, hacen imposible hablar de una nación anómica. Venezuela, caso opuesto, está lejos de ser, aún bajo el imperio del “socialismo del siglo XXl”, una de las naciones más pobres de la región. No obstante, es la más anómica de todas.
En sentido estricto tampoco la anomia es sinónimo de alta criminalidad. La criminalidad puede llegar a ser una de las consecuencias más visibles de la anomia, pero no es su condición necesaria. Criminales hay en todos los países del mundo y como tales son designados aquellos que viven al margen de la ley. La diferencia es que en los países anómicos los criminales no viven al margen pues en ellos cumplir la ley es la excepción y su no acatamiento es la regla. El caso de Venezuela es aún más grave. Allí las leyes son órdenes que emanan desde el gobierno, es decir, la anomia ya alcanzó al, y viene desde el, gobierno. Es un caso único en América Latina.
En la Venezuela de hoy alguien puede ir preso sin haber cometido ningún delito (caso López, entre tantos). Más todavía, Venezuela debe ser uno de los pocos países del mundo en el cual sus autoridades dictaminan sentencias sin que existan investigaciones y juicios previos.
“Te voy a meter preso” era una de las frases preferidas del presidente muerto, quien, además, las cumplía. Sus herederos continúan el ejemplo. El caso del capitán Cabello es prototípico. Cuando se refiere a Capriles lo llama “el asesino Capriles” y todos sus seguidores piensan que referirse así a un gobernador elegido por alta mayoría es lo más natural del mundo. En un país no anómico, en cambio, Cabello habría sido destituido por calumnia, difamación y uso indebido de poderes.
Si hubiera que comparar la anomia con un fenómeno biológico podría decirse (aunque con cuidado) que la anomia es lo más parecido a un cáncer con complejas ramificaciones. En ese sentido Venezuela representa un caso de anomia radical. Por una parte, su condición rentista determina que gran cantidad de personas profiten bajo el alero del “Estado Mágico” (Coronil) sin crear entre sí relaciones sociales. Así, Venezuela ya no es, como son la mayoría de los países del mundo, un “estado-nación”, sino exactamente lo contrario: una “nación-estado”.
Por otra parte, la anomia venezolana –hasta la llegada de Chávez, una característica social– se ha transformado bajo el chavismo en anomia política, fenómeno nunca imaginado por Durkheim. Esa es la razón por la cual el Parlamento, la Justicia, así como los organismos estatales, incluyendo al Ejército, no adecuan su funcionamiento a la Constitución sino a decisiones de la cúpula estatal. El gobierno, bajo estas condiciones, no gobierna; solo manda. El gobierno es una simple jefatura.
Podría pensarse que la radical anomia política que vive Venezuela es resultado del avance populista producido por el chavismo. Sin embargo, si analizamos al fenómeno populista venezolano, tendríamos que concluir en que eso no es así. La razón es que el populismo es una forma de integración (Laclau) y no de desintegración política.
El populismo es una forma de la política. Una entre otras. Luego, lo que hoy comprobamos al observar el modo de funcionamiento del gobierno Maduro, no es un avance del populismo, sino su misma desintegración. Maduro es un gobernante anómico que no sigue el llamado de masas organizadas sino a una camarilla (oligarquía estatal) que actúa de acuerdo a su propia lógica. En ese sentido el Estado termina por convertirse en una mafia entre otras. El concepto “Estado mafioso” sugerido por Moisés Naím, calza perfectamente con las características del Estado venezolano a partir de la era Cabello/Maduro.
El concepto de anomia tampoco se refiere a una ausencia de democracia. Hay países no democráticos que no son anómicos. La integración social destinada a conformar una sociedad políticamente constituida es solo una posibilidad. Dictaduras militares, teocracias, e incluso sistemas tribales, pueden fungir también como formas de organización anti-anómicas. No es el caso del régimen de Maduro.
Cierto es que la ausencia de integración social y política ha sido intentada superar por Maduro con la instauración de un culto idolátrico a Chávez, pero ese objetivo interpela, cuando más, a los sectores más duros del chavismo, no a toda la nación.
Por último debe ser dicho que la anomia se refiere a un fenómeno de desintegración nacional, pero no a la de grupos particulares. Los colectivos armados, los para-militares y los grupos clientelísticos que rodean al gobierno de Maduro, se encuentran muy bien organizados en sus interiores. Cada uno posee sus normas, sus códigos y sus relaciones de lealtad. Para decirlo de modo simple, en el mundo de la anomia cada organización trabaja por su lado, sin atender a la totalidad. Que entre estos diferentes grupos hay rivalidades e incluso ajustes de cuentas, es una verdad inapelable.
Así como ocurre con los trastornos individuales en los cuales la desintegración del alma se expresa de modo sintáctico (pérdida de la relación entre significantes y significados vigentes), en el caso de la anomia también tiene lugar una pérdida de la relación entre las palabras y las cosas. Las frases, medios de la política, pierden coherencia; cualquiera afirmación puede ser verdadera o falsa; nadie puede confiar en lo que se dice. El ejemplo viene de arriba.
Sin seguir el lema “gobernar es educar”, lo cierto es que los personajes públicos, sobre todo los políticos, son un ejemplo para sus seguidores. De este modo, si un presidente miente e insulta sin continencia, su ejemplo tendrá imitadores. Como suele suceder, al ser insultados, algunos opositores responderán con la misma moneda. Llegará así el momento en que el clima estará tan enrarecido que la práctica política se convertirá en algo imposible. Eso es lo que busca, y con insistencia, el régimen de Maduro.
La política es antes que nada su discurso. Sin discurso político no hay política. El chavismo, pero sobre todo el post-chavismo, ha terminado por destruir a la gramática de la política.
Sin política, la sociedad no puede constituirse políticamente. Allí donde no hay política solo impera la violencia; allí donde hay violencia solo triunfa la muerte. Quién sabe si la muerte del joven Serra es el triunfo de la anti-política, es decir, de la anomia política impulsada por el propio gobierno militar. Solo si partimos desde esa premisa podemos entender la brutal agresión llevada a cabo por Maduro en contra de la persona de Jesús ‘Chuo’ Torrealba.
Torrealba es uno de los políticos más correctos y queridos de Venezuela. Pero Maduro, sin mediar ofensa alguna, más todavía, inmediatamente después de que el representante de la MUD hubiera extendido sus condolencias al PSUV por la muerte de Serra, lo insultó con el epíteto de “basura”. Así no mas. Como si nada.
Fue en ese momento cuando ‘Chuo’ Torrealba mostró toda su clase política. Podría haber calificado de cobarde a Maduro pues este lo insultó guarecido detrás de sus esbirros, no cara a cara como hacen los hombres de verdad. Muchos esperaban esa reacción. Pero Torrealba no contestó con otra agresión. Por el contrario: intentó entender, casi de un modo psicoanalítico, la indigna ofensa de quien ejerce el cargo presidencial. Dejó en claro, además, que Maduro está desesperado, muerto de miedo. Que mientras el país se hunde en una crisis económica sin parangón, el mandatario busca destruir la política con sus palabras de odio persiguiendo el objetivo de reemplazarla por una confrontación violenta, es decir, por la anomia total. Maduro es definitivamente una víctima de sí mismo. O de su propia anomia. O quizás de Cabello, digno sucesor, no de Hugo Chávez sino de Mario Silva, el injurioso de La Hojilla, el predicador de la anomia final.
La verdad, mirando desde lejos el panorama venezolano, uno termina por llegar a la conclusión de que derrotar políticamente al gobierno de Maduro será una tarea fácil comparada con la inmensa tarea que significará devolver al país el don del habla, el discurso político, el imperio de la ley y la práctica diaria de la decencia cívica.
***
Nota: Sobre el concepto de anomia ver:
Durkheim, Emile, La división del trabajo social, Ediciones Akal, Madrid 1987
Durkheim, Emile, El Suicidio, Ediciones Akal, Madrid 1989
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domingo, 5 de octubre de 2014
LLAMADO
Del espacio equilibrante
Luis Barragán
Asistimos a la misa dominical atentos a la parábola de los viñadores asesinos, celebrada en la capilla de una escuela privada. En dos oportunidades, el sacerdote imploró por el eterno descanso del Comandante Chávez (SIC) y del diputado Serra.
Nos contuvimos al escuchar ambas alusiones, citando inmediatamente a los 42 muchachos caídos en la consabida represión de principios de año, por varios motivos: está el de perdonar las ofensas como también perdonamos a los que nos ofenden, y la necesidad de no romper con un espacio de equilibrio como ha de ser el de la feligresía católica. Digamos, es natural que un sacerdote o un feligrés pida por quien mejor le parezca en el marco de una irreductible pluralidad, pero resulta imprudente que se le califique de “comandante”, dándole una innecesaria connotación política, en vez de llamarlo por su nombre de pila o, si se quiere, por el que civilmente está registrado, como el que más.
El asunto nos remite a la consabida campaña de odios y manipulaciones que, a propósito del terrible homicidio del parlamentario, lejos de atenuar, ha recibido un insólito impulso del oficialismo. Rogamos por el eterno descanso de las dos figuras, como cristianamente podemos hacerlo por los inocentes 42 jóvenes en cuestión, pero también pedimos a Dios porque la Iglesia sea un espacio equilibrante y de plena manifestación de la fe no contaminada por las más extraviadas coyunturas terrenales.
No tardamos en lamentar el homicidio del diputado Serra, a pesar de las diferencias políticas e ideológicas, pidiendo por su eterna salvación. E, incluso, aunque fue demasiado injusto al responder a nuestro discurso en la cámara, apelando a un acostumbrado libreto de infructuosa descalificación personal: aparecimos en el video de su última intervención, soportando estoicamente sus ataques, repetido incansablemente por las emisoras televisivas del Estado, sin que contásemos con la ocasión de exponer nuestro discurso que se mantuvo entre los límites de la sobriedad, objetividad y ponderación que intentamos cada vez al hablar en la Asamblea Nacional.
Insólita ha sido la campaña desatada por el gobierno, luego del crimen. Sigue afilando y removiendo las emociones de sus seguidores más vulnerables, incitándolos masivamente al odio y a la venganza, sin probar la autoría material ni intelectual del macabro delito: necesitamos de los espacios equilibrantes y, por más simpatías políticas que exponga un sacerdote, de su delicadísima misión pastoral.
Fotografía: LB, Plaza Altamira, en recuerdo de los jóvenes caídos en 2014.
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jueves, 2 de octubre de 2014
DISCURSO AL QUE RESPONDIÓ EL DIPUTADO SERRA
Barragán: "Lamentamos profundamente la muerte del diputado Robert Serra "
Jueves, 02 de Octubre de 2014 07:58
El diputado opositor Luis Barragán lamentó la muerte de su colega Robert Serra , esperando que las autoridades estabezcan las responsabilidades del caso:
“Lamentamos profundamente la muerte del diputado Robert Serra y de su acompañante, esperando que las autoridades correspondientes establezcan prontamente las responsabilidades del caso. A pesar de las diferencias políticas e ideológicas, reconocemos la fogosidad y la vehemencia que caracterizaron sus intervenciones en las sesiones plenarias de la Asamblea Nacional. Ojalá el caso de Serra haga que el gobierno sintonice con la amarga y riesgosa realidad de los venezolanos que día a día experimentamos los peligros de la inseguridad personal reinante en el país", declaró.
Fuente:
En la sesión plenaria del día
30/09/14 de la Asamblea Nacional, fue planteada la solicitud de un crédito adicional a favor del
Gobierno del Distrito Capital por Bs. 125.000.000,oo, para el acondicionamiento
del Teatro Junín. Por la bancada del
gobierno la defendió el diputado Juan Carlos Alemán y le correspondió contestar
al diputado de la oposición Luis Barragán.
Y a éste, le respondió el diputado Robert Serra, siendo lamentablemente
su última intervención en la cámara.
Se ha difundido ampliamente el
video donde intervino el diputado Serra (https://www.youtube.com/watch?v=du7bFC0hDiI), pero no la versión del discurso del
diputado Barragán que ofrecemos a continuación:
SESIÓN ORDINARIA DEL DÍA MARTES 30 DE
SEPTIEMBRE DE 2014
Intervención del ciudadano diputado
LUIS BARRAGÁN
(*).– Señor Presidente, colegas Parlamentarios:
El crédito adicional en cuestión, de conformidad con lo que dijo el colega
parlamentario que nos precedió, tiene por horizonte la memoria y el olvido.
Se refiere a los espacios, estos recursos
históricos y de valor arquitectónico de la ciudad, necesarios de recuperar para
que el pueblo venezolano haga memoria de su experiencia histórica y estética.
Pero olvidaba el parlamentario que nos precedió –prometido abrir el espacio en
escasos meses– que este inmueble construido en 1948 fue abusivamente expropiado
por el Alcalde Mayor Juan Barreto en el año 2006: significa que si algo tiene
este Gobierno de década y media es precisamente expropiar, improvisar y
procurar que se pierda la memoria histórico-cultural del pueblo venezolano.
Viene ocurriendo el fenómeno con otras piezas
históricas y arquitectónicas. El Rialto, que está cerca del Palacio
Legislativo, fue completamente modificado,
remodelado mas no restaurado; tenemos la novedad del Hotel Waldorf en
Bellas Artes, donde presuntamente el patrimonio arquitectónico de la ciudad
sufre de una brutal remodelación, aun cuando este inmueble en décadas pasadas
fue un referente importante de la ciudad. También está el Teatro Cajigal de
Barcelona, 150 años sin reparar, ni siquiera en larga década y media de este
régimen han tenido la generosidad de mantener en pie dicho Teatro; o, cuando lo
intentan, como la Catedral de Barcelona,
lo hacen mal e incluso se sospecha de un trabajo que no tiene valor para un
restaurador o curador y esto también, además del guiso histórico, disparando
un misil a la memoria del pueblo
venezolano; está la Casa Araure –allí se alojó Bolívar–, nos comentaba hoy el
colega parlamentario Iván Colmenares que está en el piso. Es decir, es una
constante en década y media de un mismo Gobierno afectar, espectacularizar,
hacer bulla, estridencia con lo que nos queda de la memoria histórica.
Además, para realizar estos trabajos como el
que ocupa la solicitud de este crédito adicional, que aun aprobándolo no nos
releva de las necesarias observaciones que hay que hacer: es indispensable
consultar con esa nueva crónica digital, con las redes sociales donde hay
cronistas que se agrupan en iniciativas como Caracas en Retrospectiva o Memoria
Urbana, que ustedes olímpicamente desconocen porque pretenden reconstruir,
reescribir la historia venezolana. Es un conflicto entre la memoria y el
olvido.
Y Milán Kundera –es pertinente en estos
momentos– en El libro de la Risa y el Olvido, con la venia de la dirección de debate
me permito citar, decía: “La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la
memoria contra el olvido”. Nosotros estamos en la misma medida que ejercitamos
la memoria, golpeando el olvido que ustedes representan de ese pasado
histórico, que lo quieren triturar y convertir en un utensilio del gobierno
actual, que tiene quince años siendo el mismo gobierno.
Es todo, señor Presidente, colegas
parlamentarios”.
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