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domingo, 7 de enero de 2018

BREVES TRAZOS PARA UN DRAMA INEXORABLE

Del otro proceso de Moscú
Luis Barragán

Nadie puede negar el aporte del socialismo del XXI al mundo, experimentando una lenta, pero segura purga de sus cuadros más estelares. Cada vez de una menor rotación, en los últimos años, la depuración burocrática antecede a la defenestración real o histriónica de aquellos que puedan rivalizar, esta vez, con Maduro Moros en la conducción de la nave que, por maltrecha que se encuentre, todavía soporta y exhibe una poderosa artillería.

Cabe el gesto teatral de aquellos que saben muy bien que la etapa semicompetitiva del autoritarismo, según la prédica de algunos cotizados politólogos, ha pasado. Para no arriesgar el propio pellejo y el de sus familiares, ceden posiciones, aunque – a la vieja usanza –  les niegan las embajadas y consulados más apetecibles, pues, se encuentran en manos de los afectos más allegados al gran dispensador y a su entorno.  No obstante, por el angosto juego de poder que dejó abierto el antecesor, optando por un sucesor que gozaría de la ayuda de los que, en momentos, se creyeron sus pares, sinceradas cada vez más las intimidades del poder establecido, se asoman algunos dramas de disidencia activa y militante. 

Ya no nos referimos a Giordani y a todo el grupo que representa, al fin y al cabo, funcionarios simplemente administrativos que sobrevivieron en varias ocasiones, sino a Miguel Rodríguez Torres y a Rafael Ramírez, acaso, el más emblemático por el control que ejerció sobre la industria y la política petrolera, esperando largamente  el turno Diosdado Cabello. Al parecer, todo comienza por un disenso inicialmente tímido que ha de cobrar fuerza de no existir una mayor compensación que la de una embajada como la que tiene por sede a Nueva York, autorizando a otras presiones que se cotizan en la dinámica gubernamental y que, por razones de naturaleza política o no, pueden determinar la ruptura o la más hábil administración de la ruptura que se pueda, dejando la puerta abierta a un regreso o, cerrándola, aventurándose en otras iniciativas – preferiblemente  - desde un confortable exilio.

De hacer caso a la denuncia que hizo Luis Ortega Díaz para un programa conducido por Leopoldo Castillo en Estados Unidos, o en otra oportunidad que ahora no recordamos, más o menos recientemente, está la modalidad del soborno de aquellas figuras que despuntan, como presuntamente Jorge Rodríguez lo intentó, mediante 50 millones de dólares, sumado el testaferro, a objeto de que renunciase a la Fiscalía General  de la República.  Digamos, una limpieza más amable, generosa e indolora que exige el cumplimiento de requisitos ineludibles, como el de la importancia y jerarquía del sujeto a sobornar, una incidencia real en la opinión pública y un conocimiento exacto de los grandes secretos que consideran irrevelables. 

Incurriendo en un monumental fraude electoral, la tal constituyente se ofreció como un mecanismo de compensación de los dirigentes problemáticos que, por incumplir con los citados requisitos, deberán conformarse en una instancia inoperante y a  la merced de las instrucciones recibidas por la junta directiva. Los que se suponen más audaces, el aparato burocrático los ha neutralizado y, por ello, a Ameliach no le ha quedado más remedio que dejar pasar la afrenta de Lacava.

Solamente los antagonismos del poder pueden dirimirse entre quienes fueron o todavía son sus mejores beneficiarios y de aquél trío que parecía complementarse, después del magno sepelio, queda intacto únicamente el heredero expresamente testamentario que, es necesario reconocerlo, ha tenido una paciencia extraordinaria para mover el tablero y trastocar en peones a los otrora alfiles del apogeo petrolero.

Harto diferentes las condiciones y circunstancias, siendo imposible emplear medios más expeditos y brutales, inmediatos y contundentes, por métodos distintos dan cumplimiento a las enseñanzas de Stalin, bien replicadas en Europa Oriental, China, Norcorea, Vietnam y Cuba. Y es que todo régimen de fuerza, con mayor razón de vocación y cuño totalitario, en nombre del proletariado, de la raza superior o de cualesquiera  otros motivos, incluso, religioso, no se entiende sin la ineludible dinámica de una profunda oligarquización y nepotismo.

Reproducciones: Stalin, según Pablo Picasso. El Nacional, Caracas, 25/03/1953.

08/01/2018:
http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/31651-barragan

viernes, 15 de diciembre de 2017

¿DÓNDE ESTÁN LOS HISTORIADORES DE LA DIPLOMACIA VENEZOLANA?

Érase la misión en la ONU
Guido Sosola

Lo que está ocurriendo con la representación venezolana ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), es de una gravedad excepcional si es que cabe tamaña calificación cuando se ha convertido el asunto en regla de todas nuestras misiones diplomáticas en el mundo, por más importante que sea un Estado con el que compartimos en la OPEP, por ejemplo.  Faltaba un detalle para ponerlo de relieve: la reclamación del Esequibo que no responde,  precisamente, a los intereses cubanos.

Consabido, la reclamación volvió directamente al despacho de la Secretaría General de esa tan elevada instancia internacional, cambiando la rutina que marcó el Acuerdo de Ginebra. Una somera revisión de la prensa digital, muy bien da cuenta de las numerosas y sistemáticas diligencias realizadas por el gobierno guyanés en las  oficinas de Antonio Guterres, tan extremadamente pendiente del asunto que, a pesar de las diferencias, distancias y abusos, el presidente David Granger informa de un modo u otro a la oposición en Georgetown.

Prácticamente vencido el plazo para remitir el Esequibo a la Corte Internacional de Justicia, a menos que el vecino país oriental lo desestime y quién sabe a qué precio,  la embajada venezolana de Nueva York se encuentra sin titular, pues, fue destituido  Rafael Ramírez para colocar a Samuel Moncada, quien ejerció la cancillería por una brevedad pasmosa y funge de confiable bombero para toda vicisitud diplomática. Sin embargo, cursan apenas un par de detalles: viva, inequívoca y expresamente señala la Constitución que esa y otras embajadurías, debe autorizarla la Asamblea Nacional;  y, en lugar de atender los problemas inmediatos que justifican la propia sede de Nueva York, pierden el tiempo en dirimir lo que es, en propiedad, manifestación de una intensa purga interna del chavismo. Vale decir, por encima de los intereses nacionales está el de la preservación a rabiar del poder.

Ahora bien, no siempre fue así y, por muchos problemas y desatinos que caracterizaron a la diplomacia venezolana, sobre todo después del emblemático 1958, la regla fue la de tener una política exterior sobria y coherente, confiada a quienes – por lo general – desempeñaron sus responsabilidades con la sobriedad y la coherencia que se esperaba, contando con un estable personal de carrera que así lo aseguraba. Por más que lo mandase el partido dominante, no era fácil tramitar el nombramiento definitivo del candidato a una embajada que, por lo menos, se nos ha dicho, debía superar las impertinencias de algún parlamentario, fuere o no del bipartidismo, en la comparecencia ante la Comisión de Política Exterior; y era mucho el riesgo de escandalizar, generando el costo político correspondiente, con un atrevido lance nepótico en la burocracia del extranjero y, con mayor razón, cuando la persona agraciada no tenía idea de las complejidades de las materias que debía atender, distintas de las compras en la Quinta Avenida.

Érase  la misión venezolana en la ONU, ataño, manejada con esa sobriedad y coherencia que no nos cansamos de repetir, teniendo al frente embajadores sobrios y coherentes. Ojalá a alguien le diera por revisar la nómina de los titulares y del equipo de Nueva York antes de 1999 y podrá apreciar, además, cómo la defensa de los intereses venezolanos en el Esequibo gozaban de una extraordinaria coordinación y, por ello, con Marcos Falcón Briceño a la cabeza, desde la Asamblea General de la ONU en Londres, por 1962, arrancó una definitiva Política de Estado que no sobrevivió al siglo XXI.

Fotografía: 

miércoles, 13 de diciembre de 2017

TODO UN DETALLAZO ROJO-ROJITO

EL PAÍS, Madrid, 14 de diciembre de 2017
EL SAQUEO DE PDVSA
Exministros de Chávez ocultaron 2.000 millones en Andorra
Exdirigentes venezolanos, empresarios y testaferros cobraron comisiones de hasta el 15% por facilitar contratos de la petrolera estatal
José María Irujo - Joaquín Gil

Exviceministros y testaferros de políticos del Gobierno de Venezuela durante la presidencia de Hugo Chávez (1999-2013) cobraron presuntamente más de 2.000 millones de euros en comisiones ilegales por intermediar para que compañías extranjeras consiguieran adjudicaciones de la principal firma estatal, Petróleos de Venezuela, SA (PDVSA). La mecánica implicó, al menos, a diez personas —exdirigentes chavistas, empresarios y sus familiares—, según informes de la Policía de Andorra que maneja la juez Canòlic Mingorance. La magistrada andorrana indaga el supuesto blanqueo en el marco de un expolio de la petrolera estatal.

Los pagos de los presuntos sobornos se abonaron entre 2007 y 2012 en la Banca Privada d’Andorra (BPA), a 7.400 kilómetros de Caracas. Y circularon por una telaraña de 37 cuentas corrientes a nombre de sociedades panameñas. El dinero saltó después desde el Principado a paraísos fiscales como Suiza o Belice a través de una laberíntica arquitectura concebida para enmascarar fondos, según las pesquisas.


EL PAÍS ha tenido acceso a las cuentas corrientes de los cabecillas y a detalles confidenciales sobresus sociedades instrumentales. La red estaba formada por los exviceministros de Energía de Venezuela Nervis Villalobos y Javier Alvarado; un primo de un expresidente de PDVSA y 
de este gigante petrolero. El grupo se completaba con un magnate de los seguros y testaferros. 


La trama justificó ante el banco andorrano sus millonarios ingresos como honorarios por trabajos de asesoría a empresas. Fue el argumento que esgrimió ante el denominado departamento de cumplimiento (compliance), un órgano de fiscalización de la BPA para prevenir la evasión de capitales. Y evitar que fondos de la droga, el tráfico de armas o la corrupción política aniden en un depósito bancario bajo apariencia legal.

Los investigadores sostienen que los supuestos trabajos de asesoría nunca existieron. Y que algunos de los informes por los que se pagaron minutas millonarias ocuparon folio y medio.

La juez de Andorra Canòlic Mingorance sospecha que el grupo cobró comisiones de entre el 10 % y el 15 % a compañías extranjeras, especialmente chinas, que recibieron después contratos de extracción de petróleo gestionados por PDVSA y sus filiales.

Las pesquisas conectan los manejos de la red con un acuerdo entre Venezuela y China por el que el país sudamericano recibió un préstamo de 20.000 millones de dólares (17.000 millones de euros) del gigante asiático a cambio de petróleo. Un portavoz de PDVSA ha declinado pronunciarse. Dice que el asunto "compete a la Fiscalía".

Trama de blanqueo

Pese los recelos, la BPA abrió las cuentas bajo sospecha. Y eso que su unidad de fiscalización interna llegó a advertir en algunos casos de la condición de los clientes de Personas Políticamente Expuestas (PEP), que es como se denomina en la jerga financiera a aquellas personalidades que, por haber ocupado un cargo público, deben someterse a un control especial para prevenir el blanqueo.

Las autoridades de Andorra, donde hasta el pasado año regía el secreto bancario, intervinieron en marzo de 2015 la entidad elegida por la trama para limpiar su botín. Estados Unidos había denunciado antes que este banco fue empleado por bandas criminales para el blanqueo, algo que sus propietarios niegan.

La juez Mingorance ha situado bajo su foco al que fuera viceministro de Energía del Gobierno de Hugo Chávez entre 2004 y 2006, Nervis Villalobos. El exdirigente fue detenido en Madrid el pasado octubre por una causa distinta a petición de EE. UU., que solicita su extradición. Villalobos figura también como investigado en un juzgado de la Audiencia Nacional por presuntos sobornos de la ingeniería asturiana Duro Felguera.

Tanto el letrado de Villalobos en esta última causa como el que le representa en la investigación de Andorra han declinado ofrecer su versión. Las pesquisas revelan que el exviceministro abrió 12 depósitos en la BPA y constituyó 11 sociedades instrumentales. Sus cuentas recibieron 124,2 millones de euros, según la Policía de Andorra.

Por su parte, Javier Alvarado, exviceministro de Energía y Petróleo y exdirector entre 2007 y 2010 de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), manejó cinco depósitos y cuatro sociedades que percibieron 46,5 millones de euros. Una de sus cuentas en Andorra se abrió en julio de 2008, cuando el dirigente todavía formaba parte del Ejecutivo de Hugo Chávez (fallecido en marzo de 2013).

Mientras, Diego José Salazar, primo de Rafael Ramírez, exministro de Energía, expresidente de PDVSA y representante hasta hace dos semanas del Gobierno de Nicolás Maduro en la Organización de Naciones Unidas (ONU), acumuló siete depósitos y seis sociedades. Sus cuentas movieron 21,2 millones de euros. Salazar fue detenido la semana pasada por su presunta participación en la trama. Este periódico no ha logrado localizar a los letrados de Alvarado y Salazar.

Cerco al hombre fuerte del expresidente

La fiscalía de Venezuela anunció el pasado martes que investiga a Ramírez, hombre fuerte de Hugo Chávez, por supuestos negocios petroleros con su primo. Ramírez no tiene cuentas en la BPA ni figura entre los investigados por la juez Mingorance.

En el foco policial están, también, las cuentas ocultas del magnate venezolano de los seguros Omar Farias, un empresario cercano al régimen bolivariano. Sus depósitos recibieron 586 millones de euros, según los informes policiales.

Rodney Cabeza, vicepresidente de su firma, Seguros Constitución, ha indicado a este periódico que el origen del dinero de Farías “responde a operaciones de reaseguros totalmente legales” y que la compañía que preside el empresario gestionó la póliza de PDVSA solo en 2006. El directivo añade que Farías carece de relación profesional con los exministros Villalobos y Alvarado y admite que el 50 % de los clientes de la aseguradora son trabajadores públicos.

Del estudio de las decenas de depósitos confidenciales abiertos por los investigados en la BPA se desprende que todos sacaron de Andorra la mayor parte del dinero antes de que los fondos fueran bloqueados por la investigación judicial, en julio de 2015.

La Policía de Andorra apunta también en sus pesquisas a otros personajes en apariencia secundarios, pero que movieron grandes sumas en la institución financiera del país pirenaico. Es el caso de Luis Mariano Rodríguez Cabello, gestor de negocios de Diego Salazar. Abrió 11 depósitos y manejó diez sociedades con ingresos de 626 millones de euros.

Los investigadores señalan también a José Luis Zabala, apoderado de Salazar y Farías, que recibió 27 millones de euros. Y al exabogado corporativo de PDVSA Luis Carlos de León Pérez, detenido en Madrid el pasado octubre por otro supuesto caso de corrupción.


Al igual que en el caso Odebrecht, el gigante brasileño de la construcción que sobornó durante más de cinco años a presidentes, altos funcionarios y políticos de 12 países de América, BPA recurrió a su filial BPA Serveis, SA para crear una telaraña de sociedades pantalla en Panamá. El objetivo: dificultar el rastreo del millonario caudal de fondos que circularon por sus depósitos.

La alarma sobre la presunta trama de comisiones se activó después de que Francia advirtiera a Andorra de una transferencia sospechosa de 89.000 euros. El beneficiario del dinero fue un trabajador de un hotel galo y el concepto del envío, “regalo por servicios prestados”. Tras la operación, afloró una firma de Diego Salazar, primo del exembajador de Venezuela en la ONU Rafael Ramírez.

El siguiente movimiento se desarrolla en 2012. Salazar intenta enviar 40 millones de euros de Suiza a Francia para la supuesta adquisición de una propiedad. La juez andorrana bloquea la operación. En todos los casos aparece la BPA. Una entidad que está siendo investigada en el Principado por varias causas.

El Gobierno venezolano reaccionó con detenciones a la trama andorrana de saqueo la semana pasada, dos años después del inicio de la investigación. La Fiscalía de este país eleva el expolio a 4.200 millones.
investigacion@elpais.es

Los exdirigentes bajo sospecha
Francesco Manetto

Nervis Villalobos Cárdenas. Fue uno de los jerarcas de la primera etapa del chavismo. Ingeniero, exviceministro de Energía y Petróleo encargado del control y suministro de electricidad entre 2001 y 2006, diseñó la planificación a largo plazo de uno de los sectores más estratégicos para el país. Tras dejar sus cargos asesoró a grandes empresas.

Javier Alvarado Ochoa. Hombre de confianza de Chávez. Exviceministro de Energía y expresidente de la eléctrica estatal de Caracas.

Rafael Ramírez. Hombre fuerte del chavismo, exministro de Energía y Petróleo y expresidente de PDVSA, que dirigió durante 12 años. Fue forzado a dimitir por Nicolás Maduro, que le nombró delegado ante Naciones Unidas hasta que tuvo que dejar el cargo el pasado día 4.

La mala gestión que hundió a Petróleos de Venezuela
F. M.

Venezuela y sus Gobiernos dependen en buena medida del rumbo y la estabilidad de su petrolera estatal. La situación de Petróleos de Venezuela (PDVSA), fundada en 1975 durante el primer mandato de Carlos Andrés Pérez, refleja desde hace años la gravísima crisis institucional y económica que golpea al país. Pero en los últimos meses se ha acelerado el ocaso de esta empresa, la única que garantizaba al aparato bolivariano una presencia en los mercados internacionales. A mediados de noviembre las agencias de calificación Fitch y Moody’s declararon en suspensión de pagos a la compañía. Al mismo tiempo, se conoció que en octubre se registró una caída en la producción de crudo nunca vista en los últimos 30 años, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Este hundimiento se debe, según los analistas, a tres factores: los desequilibrios cambiarios, la desinversión y la mala gestión de PDVSA.

Además, el presidente, Nicolás Maduro, empezó en agosto, con decenas de destituciones y detenciones, una purga de los hombres de confianza de su antecesor, Hugo Chávez. La operación culminó hace dos semanas con el nombramiento de un militar, el mayor general de la Guardia Nacional Manuel Quevedo, al frente de la petrolera. También desmanteló la cúpula de su filial en Estados Unidos, Citgo. En cualquier caso, el desmoronamiento de esta empresa va más allá del intento de Maduro de acaparar todo el poder y su temor a la traición. Tiene que ver con la mala gestión de sus recursos, las redes clientelares y la corrupción.

Lo chavistas que se fueron de Venezuela por seguridad
Joaquín Gil - José María Irujo

Cuando el exviceministro venezolano Nervis Villalobos tocó a la puerta de la Banca Privada d’Andorra (BPA), en junio de 2007, se enfrentó al cuestionario de rigor, el llamado know your customer (conozca a su cliente, en inglés), una suerte de tercer grado de la institución financiera para determinar el origen de los fondos. A la tercera pregunta —¿Cuáles son sus motivos para abrir una cuenta?”—, el que viceministro de Energía del Ejecutivo de Hugo Chávez entre 2004 y 2006 respondió: “Quiero mantener mis ahorros fuera de Venezuela, en una jurisdicción que ofrezca seguridad jurídica, estabilidad y confidencialidad”.

Con estos mimbres, Villalobos aterrizó como cliente en la BPA un año después de abandonar el Ejecutivo venezolano. Y con estos mimbres controló hasta 2012 en ese banco 12 depósitos: uno a su nombre y el resto bajo el velo de sociedades creadas en los paraísos fiscales de Panamá y Belice, según documentos a los que ha tenido acceso EL PAÍS.

Villalobos se presentó ante el banco como un ingeniero de éxito. Argumentó que pretendía colocar en Andorra los honorarios de sus servicios de “intermediación” de las firmas para las que trabajaba, como Duro Felguera. Una compañía que ha declinado pronunciarse al respecto.

El banco recogió en un documento que Villalobos tenía depósitos en Suiza, Uruguay, Estados Unidos y Panamá, y que su patrimonio sumaba 70 millones de euros. Entre los motivos para hacerse cliente de la BPA, el exviceministro destacó la “opacidad” del banco, según un cuestionario interno.

El expediente del antiguo responsable de Energía incluye un informe que asegura que el cliente “fue indagado en 2006 por enriquecimiento ilícito junto con el expresidente del Banco de Comercio Exterior. El caso no llegó a los tribunales. Posiblemente existieron desviaciones (venta de influencias) por parte de algunos de sus allegados”, indica este documento elaborado en agosto de 2008 por el International Center of Economic Penal Studies (ICEPS).

Clientes de alto riesgo

Pese a las alarmas en la BPA, que llegó a calificar a Villalobos de “cliente de alto riesgo” y recomendó “vigilar sus operaciones”, este no tuvo problemas para abrir sus cuentas.

La BPA también fue advertida sobre el riesgo de acoger como cliente a Javier Alvarado, exviceministro de Energía y Petróleo y exdirector entre 2007 y 2010 de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec).

Alvarado, que tuvo cuentas en Estados Unidos y Suiza, planeaba unificar su patrimonio en la BPA, según la entidad del Principado. El exviceministro se presentó ante el banco como un ingeniero especializado en la asesoría en el sector eléctrico. Dijo que se decantó por esta institución financiera por su “confidencialidad y seguridad”. Y anunció que, solo en uno de sus depósitos, preveía recibir anualmente 30 millones de dólares.

“Abre cuenta para depositar sus fondos en una plaza fuera de Venezuela”, advirtió la BPA que, pese a calificar al exdirigente de “alto riesgo”, aceptó sus depósitos.

Diego Salazar, primo del que fuera ministro de Energía, presidente de PDVSA y exembajador en la ONU, Rafael Ramírez, tampoco tuvo problemas para abrir sus once cuentas en la BPA. Y eso que la entidad andorrana también le consideró Persona Políticamente Expuesta (PEP).

El departamento de cumplimiento (compliance) de la BPA —el fiscalizador para prevenir el blanqueo de capitales— recogió que Salazar movió en los depósitos de Andorra 70 millones de euros. “Es propietario de más de 10 empresas en Venezuela y posee un importante patrimonio inmobiliario en Caracas constituido principalmente por edificios de oficinas que alquila a empresas”.

El primo del exembajador Ramírez abrió su cuenta en junio de 2007 con su esposa, Rosycela Díaz Gil. Como el resto de sus compatriotas, Salazar también expuso la “opacidad” como uno de los acicates para abrir una cuenta en la entidad andorrana.
investigacion@elpais.es

Contrato de apertura de una cuenta en la BPA del exviceministro de Energía de Venezuela Javier Alvarado Ochoa. EL PAÍS.


Cuestionario interno que rellenó en la BPA el exviceministro de Energía de Venezuela Nervis Villalobos. EL PAÍS.

Fuentes:

domingo, 19 de junio de 2016

DEL TIEMPO IRREVERSIBLE


Teoría de la relatividad
Luis Barragán

Siendo López Contreras capaz de reducir su mandato de siete a cinco años, se hizo hábito que el período constitucional cubriese el lustro bajo la Constitución de 1961. Sabiéndolo un mal pertinaz en la historia continental, por lo menos, la no-reelección inmediata atenuó parte de las distorsiones que el solo planteamiento continuista ocasionaba.

La alternancia en el poder fue una inmensa conquista y, por más que la nieguen so pretexto del  bipartidismo inaugurado – acaso - tardíamente, en 1973, lo cierto es que explotó en 1993 para abrir la senda novedosa del multipartidismo, junto a la descentralización, ambos fenómenos desconocidos y violentados por las aspiraciones y realizaciones hegemónicas que sellaron las décadas siguientes. Por cierto, suele olvidarse la complejidad adquirida por el referido bipartidismo que, concursado además por los gremios e intereses de la más variada naturaleza, incluso, bipartidismo que trastocó en una situación normal el disenso y hasta la ruptura del partido de gobierno con el mismo gobierno al que le servía de soporte (y no al revés, como acaeció luego).

De haberse respetado el período quinquenal,  contaríamos con un cuarto mandatario nacional en el presente siglo, conscientes de la cantidad de años transcurridos desde que iniciamos la centuria. Tenemos 17 años con un mismo y deplorable gobierno y, aparentemente, ya no recordamos que, desde la etapa inaugural, apostó – mínimo – por el 2021.

Para los privilegiados del poder, añadidos los que lo festejan en el exterior después de saqueadas las arcas públicas, 17 años no son nada anhelando la eternidad de sus goces e, incluso, dicen requerir de medio siglo más – Rafael Ramírez lo dijo – a fin de remediar nuestros males y, faltando poco, desmontar el perverso capitalismo: tememos que, muy antes, ya no habrá país en cumplimiento del escatológico propósito. Sin embargo, para  las inmensas mayorías del país que sufren al régimen, ya es demasiado y, superando la ilusión óptica que generó el extinto mesías, vuelven a la realidad – la que jamás se fue - con el hambre, las enfermedades, el desempleo, la inseguridad personal y el miedo inoculado, palpables, constantes y sonantes.

Una teoría de la relatividad, no sabemos si general o especial, aplicada al medio político, a la vida cotidiana y al drama  personal, la entendemos con la más didáctica explicación que nos concedió Einstein: son muy largas y penosas las horas si compartimos un café con una persona detestada, convertidas en muy breves e insuficientes si lo hacemos con la persona amada. Diecisiete años, equivalentes a cuatro períodos constitucionales de los de antes, constituyen un fardo insoportable porque nos mata de hambre, de un atraco callejero, de la falta de medicamentos y, encima, de la ausencia las libertades hasta para quejarnos, mientras las minorías del poder prosiguen festivas y despiadadas.

sábado, 21 de junio de 2014

ESCORIÁSIS

EL PAÍS, Madrid, 20 de junio de 2014
Maduro carga contra el ministro que cuestionó su “falta de liderazgo”
El presidente venezolano aseguró que “no hay excusa para la traición” de Giordani sin mencionarlo directamente
Maduro destituye al responsable de la política económica de Venezuela
Alfredo Meza 

El Gobierno de Nicolás Maduro ha salido al paso de las críticas del histórico exministro de Planificación Jorge Giordani después de su salida, esta semana, del Gabinete. El presidente venezolano se refirió a él, sin mencionarlo, en la noche del pasado miércoles durante el juramento de su sustituto, Ricardo Menéndez, haciendo rodeos generales sobre la lealtad que debería guiar el comportamiento de la militancia chavista. “Hay compañeros que prefieren refugiarse en la retaguardia de la retaguardia y ser los cronistas del fracaso. No hay excusa para la traición de nadie al proyecto revolucionario”, afirmó en un acto celebrado en el palacio presidencial de Miraflores.
Había mucha expectativa por conocer la reacción del gobernante, de quien Giordani resaltó, en un escrito publicado en el portal chavista Aporrea, su “falta de liderazgo” y la ausencia de un programa fiscal ajustado a la visión frugal del socialismo. Entre los lectores ha quedado la sensación de que Maduro está enfrentando la primera crisis de gran calado dentro de las fuerzas que le apoyan. Y así ha sido. La cúpula del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ha respondido al desafío planteado, por lo que el diario El Nacional ha llamado “el efecto Giordani”, con la gira de sus altos cargos por las provincias, con el objetivo de recordar la importancia de permanecer unidos en torno al delfín de Hugo Chávez. Lo manifestó Jorge Rodríguez, uno de los líderes del partido y alcalde del municipio Libertador (centro-oeste de Caracas), en una asamblea en el estado Cojedes, en el centro del país: “Vienen nuevos combates y algunos sinsabores, pero mientras nos mantengamos unidos y pensemos en ese hombre que miró más allá de su dolor, podemos decir que pueden venir todas las batallas”. Fue una alusión a la última comparecencia pública de Chávez el 8 de diciembre de 2012, poco antes de viajar a Cuba para operarse por cuarta vez del cáncer que padecía. En aquella ocasión el caudillo pedía unidad a sus seguidores y el apoyo sin reservas para Maduro.
Las críticas de Giordani, uno de los hombres duros de la era chavista, no anuncian una división de las fuerzas bolivarianas, pero sí representan un desafío para medir el liderazgo de Maduro en el próximo congreso del partido, a finales de julio, del que saldrán las nuevas autoridades de la formación. El mensaje parece claro: criticar y debatir antes del pleno acerca de las múltiples y encontradas maneras de construir el socialismo chavista, pero con lealtad a las autoridades. Para ello el PSUV ha confiado a las denominadas Unidades de Batalla Hugo Chávez, sus brigadas de catequización, llevar el mensaje de Maduro a las bases. El primero de ellos está claro. Giordani ha hecho méritos para ser incluido en la larga lista de traidores —que encabeza el mentor político de Chávez, Luis Miquilena— elaborada por la nomenclatura gobernante.

EL PAÍS, Madrid, 21 de junio de 2014
El nuevo zar de la economía chavista
Con la caída de Jorge Giordani, Rafael Ramírez, el ministro de petróleo, es el hombre más poderoso de Venezuela
Alfredo Meza 
   
Con la salida del economista Jorge Giordani del gabinete de Nicolás Maduro, Rafael Ramírez se ha convertido en el ministro que más tiempo ha permanecido en el gabinete chavista en tres lustros. Nombrado por Nicolás Maduro como vicepresidente del Área Económica, Ramírez es además presidente de la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), que aporta el 96% de las divisas que ingresan al país desde 2004 y ministro de Petróleo y Minería desde 2002. En torno a él se concentra un poder que nunca antes tuvo un funcionario público alguno en Venezuela.
La cabeza sangrante de Giordani manda muchos mensajes. Hay muchos modos de interpretar el legado de Hugo Chávez. En la interpretación de Ramírez no hay que prescindir o minimizar la contribución del sector privado a la economía, como pretendían las políticas impulsadas por Giordani, que Chávez hizo suyas a partir de 2010 al liquidar el mercado de capitales y fortalecer el peso del Estado. La muerte de Chávez en marzo de 2013 provocó que cada uno de sus más estrechos colaboradores trabajara de acuerdo con su visión y tratara de imponerla. En el sector petrolero Ramírez convenció a Maduro de que había que buscar financiación para incrementar la producción petrolera, la única forma de manera de mantener el elevado gasto social, el secreto de la larga permanencia del chavismo en el poder. El año pasado Ramírez obtuvo préstamos por unos 10.000 millones de las empresas National Petroleum Corporation (CNPC), Rosneft, Chevron, Gazprombank y Schlumberger para encarar diferentes proyectos.
Ramírez, como lo indica el periodista venezolano Juan Carlos Zapata, es clave para Maduro porque posee las conexiones en el escenario internacional para oxigenar las arcas públicas y mantener a un gobierno debilitado por su menguada popularidad. No es la primera vez que Ramírez, ingeniero mecánico egresado de la Universidad de los Andes en 1989, con maestrías de Estudios Energéticos en la Universidad Central de Venezuela, demuestra su solidaridad en momentos de crisis con un presidente.
Ramírez fue una pieza inamovible durante el Gobierno de  Chávez
Durante el paro de la industria petrolera (diciembre de 2002-febrero de 2003) ayudó al gobierno de Chávez a conjurarla asestando golpes clave a la gerencia que entonces manejaba el corazón tecnológico de la petrolera. Desde entonces fue una pieza inamovible del gabinete a pesar de algunos escándalos ocurridos durante su larga gestión: el hallazgo de alimentos básicos podridos que fueron importados a través de la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval), una filial de PDVSA, o la incautación en 2007 en un aeropuerto de Argentina de un maletín con 800.000 dólares en efectivo pertenecientes a la estatal petrolera venezolana y destinados a financiar la campaña presidencial de la entonces candidata Cristina Fernández. En todos los casos cayeron sus subordinados, pero él se mantuvo firme. Los coletazos de la investigación jamás lo afectaron.
De esos contactos no podría presumir Giordani, un viejo profesor de la Universidad Central de Venezuela, con fama de honesto y casado con sus ideas marxistas. Sólo Ramírez, un conocedor de las perspectivas del negocio petrolero, tiene dentro del chavismo la capacidad de viajar por el mundo para enviar tranquilidad a los mercados. La semana pasada estuvo en Londres donde garantizó que Venezuela en el corto plazo unificaría su sistema cambiario en un esfuerzo por eliminar las distorsiones de su economía, en torno al 15% del Producto Interior Bruto. En la época de Chávez esos anuncios jamás los hacía un ministro.
Hay quienes advierten en ese modo de conducirse las primeras señales de un proyecto propio. El artículo de Giordani así lo señala. En silencio Ramírez se ha ido erigiendo como un polo de poder que pocos tomaron en cuenta cuando se perfilaban los escenarios posteriores a la muerte de Hugo Chávez. Hoy el presidente de PDVSA no solo tiene nombre propio dentro del chavismo. A partir de esta semana habrá que decir que en Venezuela no solo el poderoso presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, es candidato para suceder a Maduro.

viernes, 15 de junio de 2012

OXIMORÓN

EL UNIVERSAL, Caracas, 15 de Junio de 2012
La denuncia de Ramírez en la OPEP
¿Qué pasa si el precio del petróleo se viene abajo? ¿De qué tamaño sería el ajuste?
MIGUEL ÁNGEL SANTOS 

Rafael Ramírez acudió el pasado miércoles a la OPEP para alertar sobre "la posibilidad de un desplome en la demanda petrolera", que a raíz de la "profunda crisis del sistema capitalista mundial" se ha convertido en "un peligro inminente". He ahí la esencia del sancocho mental: el socialista, reunido con un pequeño grupo de productores, alertándolos sobre la necesidad de recurrir (de nuevo) al mecanismo de mercado, para restringir la oferta y recuperar los precios. ¿Qué es lo que ha alarmado tanto a Ramírez?
En las últimas siete semanas el precio de la cesta de petróleo venezolana ha caído 22 dólares. ¿Qué representa eso? Utilizando los volúmenes de exportación efectivamente cobrados por Pdvsa, si esa caída se mantuviese por espacio de un año, dejaríamos de percibir 11.900 millones de dólares (2,4% del PIB calculado a 4,3 bolívares por dólar). Ahora bien, desde hace años Venezuela mantiene una serie de convenios a través de los cuales envía petróleo a sus aliados políticos en la región en condiciones muy ventajosas. Por cada 100.000 barriles por día de esos convenios dejamos de percibir unos 3.500 millones de dólares al precio actual, o 4.200 millones antes de la caída de precios. Es decir, 300.000 barriles regalados al día representan una pérdida similar, en términos de ingresos, a la que ha producido la caída de precios reciente en el mercado mundial. Venezuela, cortesía de la petrodiplomacia, tiene ya varios años sufriendo pérdidas superiores a las que acudió a denunciar Ramírez a la OPEP.
En el fondo, su desesperación viene también de otra parte. El Gobierno ha venido incurriendo en un desequilibrio fiscal colosal para mantener a flote la candidatura de Chávez. El déficit fiscal de caja está por el orden de 15% del PIB. Ya se tenía decidido que, de repetir el Comandante, sólo una macrodevaluación podría corregir ese desbalance. Ahora, si eso era con el petróleo por encima de 100 dólares: ¿qué pasa si el precio se viene abajo? ¿De qué tamaño sería ese ajuste? A fin de cuentas, ir a hacer lobby en la OPEP y devaluar son las únicas dos estrategias que le quedan a la revolución.
La oposición, por fortuna, tiene muchas más. Entre ellas, sincerar la situación de estos convenios y concertar un cronograma para traerlos de vuelta a precios de mercado. Aun con el hueco que dejaría la revolución, tenemos un amplio abanico de opciones a las que ellos no pueden recurrir. Basta con constatar la evolución del riesgo soberano en la medida en que se hace más evidente la posibilidad de un cambio político. La oposición puede provocar un cambio significativo en las expectativas, que reactive la inversión y el empleo. Puede levantar el control de cambio, y desatar las fuerzas productivas que la revolución ha ido amarrando o anulando en estos catorce años. Puede continuar la estrategia actual de asociarse con privados para acelerar la producción petrolera, pero en condiciones mucho más ventajosas. Esto es importante porque, de alguna forma, se ha ido imponiendo la idea de que nuestra economía sufriría un 2013 terrible si gana la oposición. En realidad, es al revés. Es enfrentar el mismo problema, disponiendo de una batería de soluciones muchísimo mayor.

Fotografía: Benito Esteban, "Oximorón"

lunes, 14 de junio de 2010

¿Una clase de lucha de clases?


EL NACIONAL - DOMINGO 13 DE JUNIO DE 2010 SIETE DÍAS/7
Rafaelito y la lucha de clases
Es una traición a lo que tanto dicen y pregonan. Un solo contenedor de Pdval dice más que todas las palabras de una cadena presidencial
ALBERTO BARRERA TYSZKA


¿Se acuerdan del chiste de Jaimito y de la vaca? Me atrevo a lanzar la pregunta al aire aunque no sé, en verdad, si Jaimito sigue siendo Jaimito. Hasta hace poco, Jaimito era eterno. Pero el tiempo pasa, todo se mueve, cambia, ya hasta la eternidad puede ser pasajera.

Jaimito no tiene o no tenía edad.

Él es, o era, todo un clásico para representar al niño pícaro, abusador, tramposo o grosero, según fuera el caso y el tenor del chiste que se contaba. En un tiempo, llegó a ser, incluso, una categoría. Como los chistes de gallegos, como los chistes de vikingos, había también los chistes de Jaimito.

Quién sabe de dónde vendrá la elección de ese nombre. Por qué no Juanito o Willmercito.

En todo caso, esa no es la pregunta de este domingo.

En uno de sus chistes más famoso, Jaimito se encuentra en el trance escolar de un examen.

El tema es amplio, diverso; se trata de un examen general.

Pero Jaimito sólo ha estudiado sobre la vaca. El chiste se arma en las maromas que debe hacer Jaimito para llevar cualquier respuesta hasta lo único sobre lo que puede hablar: el animal cuadrúpedo que da leche y hace muuu. Incluso cuando, al final, salta una interrogante personal, Jaimito empieza hablando de la familia, pasa a la ropa interior de su hermana, desnudando así el costado picante del chiste, pero termina siempre hablando de la vaca.

De eso sí tratan las palabras de este domingo. La vaca del ministro Rafael Ramírez es la lucha de clases.

Lo sé, lo sé. Sólo es una referencia simbólica. Por supuesto que sé que todo el mundo piensa que, en realidad, la vaca del ministro Ramírez es Pdvsa.

Pero lo único que intento es establecer una comparación metafórica entre la reacción del ministro y la reacción de Jaimito en su chiste. Se trata de una actitud muy similar. Claro que es probable que Jaimito sepa más de ese mamífero rumiante con cuatro estómagos que lo que sabe Ramírez sobre la lucha de clases.

Sin embargo, el ministro se comporta de la misma manera: ante cualquier pregunta de la realidad, siempre responde igual, siempre intenta jalar la solución de cualquier conflicto hacia el mismo punto. Si hoy, apenas comenzando la fiesta futbolística, le preguntáramos por qué Venezuela no está en el Mundial, posiblemente respondería que es parte del conflicto de clases, ya que la burguesía, tan pitiyanqui y beisbolera, siempre se ha opuesto a ese juego sudoroso e independiente que blablablá.

¿Qué dijo Rafaelito, esta semana, ante el hallazgo de por lo menos 70.000 toneladas de alimentos en estado de descomposición? Adivinen.

Justo cuando el discurso del poder azuzaba y acosaba las empresas Polar, invocando por supuesto la intraficable "soberanía alimentaria", comienzan entonces a aparecer, en distintos lugares del país, diferentes contenedores llenos de comida podrida. Todos pertenecen o son responsabilidad de Pdval.

Miles y miles de kilos de alimentos desperdiciados, hechos basura, vueltos moho y moscas. Son cadáveres que surgen de pronto y quedan flotando sobre el mapa. No sólo es un asunto de ineficiencia en la gerencia pública, de corrupción. No sólo es un crimen. También es un insulto a la pobreza. Una traición a lo que tanto dicen y pregonan. Un solo contenedor de Pdval dice más que todas las palabras de una cadena presidencial.

Pero el poder organiza actos y marchas "en defensa" de la institución. Como si estuvieran siendo injustamente amenazados. De la manera más grosera, sustituye a las víctimas. Se pone en su lugar, las desplaza, las obvia.

No sólo arruina los alimentos del pueblo, que estaban destinados al pueblo, sino que además, a la hora de las responsabilidades, usurpa su lugar y se presenta como víctima de la situación. "Hay que poner las cosas en contexto dijo esta semana el ministro Ramírez , aquí de lo que se trata es del combate entre el pueblo contra la oligarquía apátrida y antinacional".

Y habla entonces de la cuarta república, evade cualquier responsabilidad señalando que los gobiernos anteriores también eran corruptos, alude a la moral, trata de convertir la mierda en una victoria revolucionaria... y concluye con esta frase sorprendente: "Hemos hecho lo que teníamos que hacer en defensa del pueblo".

Se necesita mucha falta de escrúpulos para salir de 70.000 toneladas de delito y aterrizar en un aplauso, en un autoelogio. Sin duda, no es un chiste. Es parte de la misma tragedia. También hay palabras podridas que flotan sobre diferentes lugares del mapa ¿Hasta cuándo se puede abusar de la esperanza? ¿Cuánto dura la fe de los pobres?.