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domingo, 5 de enero de 2020

CAZA DE CITAS

 Avenida principal

Alguien preguntó dónde queda la avenida principal
yo resistía un enjambre de dolores
sobre una sola blandura sedentaria
no era justo compartir o mostrar lo que sentía
ante un semáforo ejerciendo sus instantes de medusa

“No hay avenida principal”
dije a punto de cruzar para siempre
aquello marcaba el final de un salto
desde los brazos de la madre
carecer de poder y seguir siendo
toda la debilidad a la deriva
exponer una triste desnudez,
minuto a minuto, ante los aguijones
y al mismo tiempo desear que el autobús llegue vacío

Cero asombro ante tantos viandantes confundidos
inclusive algunos que enfocaban sus ojos verdaderos
nunca habían bailado las canciones del Sonero Mayor
ni escuchado al Cantante de los Cantantes en su cantar
y mucho menos podrían saber
que ignorar al gran percusionista no es un hecho denigrante:
es como dedicarse día y noche a maldecir estrellas
es como decirle adiós al agua y seguir bebiendo
cada quién llora su propio universo y si no es Maelo es Chopin

Vivir a la intemperie herméticamente sepultados
El cuerpo, la sangre, los árboles convirtiéndose en polvo bautismal
y la conciencia flotando entre marquesinas y ventiscas,
inmutable testigo
sabiendo lo que hubo y lo que ya no hay

¿Ha visto una tienda de aparatos ortopédicos?
preguntó sin esperanzas la misma incertidumbre
cuando el semáforo encendió su pequeño Robin Hood
negando lo sagrado a la necesidad de persignarse

Aunque todas las cosas del mundo perezcan
y sean anuncios cotidianos el morir y el destruir
sigue firme la función de conocer la ruta intrascendente
¿adónde hemos ido? ¿a cuántas avenidas principales?
por eso es imposible despreciar el pasado
y olvidar los túneles anímicos que damos por perdidos
la existencia es eso que camina hacia atrás como un cangrejo de amor

José Pulido

Fuente:
Fotografía:
La fotografía es de Gabriela Pulido Simne y el poema es del 2018.

domingo, 8 de diciembre de 2019

LA PARED SILENCIADA

Del trazo urbano
Luis Barragán

Convengamos, la crítica pudiera ser aún más severa en relación a los grafiteros venezolanos.  Empero, la situación y el mismo ambiente dictatorial que la delata, convierte en un riesgo extraordinario el de aguzar el ingenio para la denuncia irreverente, clandestina o anónima que siempre se espera del trazo urbano.

Objetivamente, por todos estos años, el oficialismo monopolizó las paredes de caseríos, pueblos y ciudades, gozando de ilimitados recursos para un discurso gráfico no sólo convencional, suerte de secreción del imaginario subversivo de los ’60 del ‘XX,  sino para despojar de oportunidades a los que espontáneamente ejercían la calle como medio fundamental de expresión. A modo de ejemplo,  reportajes como el de José Pulido y Luigi Scotto, dándole un vistazo a la ciudad capital entonces (El Nacional, Caracas: 24/03/1986), muy bien contrastaría con la amarga radiografía actual.

El viejo muralismo de ocasión, dio paso a una masiva y vulgar propaganda que agotó todos los recursos simbólicos del Estado que ahora evade, en nombre del bloqueo o cualesquiera otros subterfugios, su responsabilidad en torno a la catástrofe humanitaria, la represión y la censura, por siempre alerta frente a las más  tímidas manifestaciones disidentes en nombre de la poesía misma.  El agotamiento del poder, además, se debe al empleo de un lenguaje, una composición y un desarrollo pictórico en nada innovador que, seguramente, convalidará las muy justas observaciones que la corajuda mexicana Avelina Lésper ha hecho al grafiterismo universal.

El paisaje metropolitano está hecho de ruindades y, apenas, sobreviven algunas piezas de campañas políticas ya olvidadas. Abundará la ocurrencia, aminorada la audacia, pero – en todo caso – no hay pintura para el atrevido acto. Quizá por ello, llamó nuestra atención un motivo gráfico de la esquina de Monroy, al lado de una zapatería, borrado a los pocos días por unos brochazos que clamaron por un  orden visual.
A mano alzada, lució impecable el escarabajo de la Volkswagen para la curiosidad del transeúnte que, por un instante, se detuvo y temerariamente lo fotografió tratando de adivinar sus líneas y el pulso que las obligó.  En medio del deterioro, la limpieza del ejercicio destacó por su espontaneidad, sencillez y sentido, acaso, como promesa de una incumplida gama de colores.

Fotografía: LB, esquina de Monroy, Caracas (Julio de 2019).
09/12/2019:
http://guayoyoenletras.net/2019/12/08/del-trazo-urbano/

sábado, 18 de agosto de 2018

COMPLICIDAD CONCRETA

Ese es su derecho
José Pulido

Usted tiene derecho a tejer alabanzas para las dictaduras; usted tiene derecho a vitorear verdugos. Pero también es tiempo de que sea responsable: sepa que usted es cómplice de torturas y crímenes, de persecuciones y encarcelamientos, de genocidios y humillaciones.

Mire la sangre, sienta los gritos, pruebe esas lágrimas ajenas que ruedan por encima de su ropa.

Los criminales y usted andan en lo mismo.

Esto que usted ataca es lo que somos: vivimos pobres sin un mendrugo de justicia; cosechamos torturas sembradas por las manos que sus manos aplauden; nos besa la muerte en cada despedida; nos enjaulan para que nuestros sueños no alboroten.

Usted no es una complicidad abstracta: usted tiene nombre y apellido.

Y ha pregonado la masacre con alegría.

Y si nunca logra desempolvar una conciencia que se lo reclame, habrá una sociedad reservándole un puesto en el mismo banquillo donde serán juzgados
todos sus adorados criminales.

https://www.facebook.com/jose.pulido.777?hc_ref=ARSYT6wg9IC4NA-DJUf5Rx7YXe1RlijvDOFlhapQIchcGCAsOg-xRTIKewunEWb9qLo&fref=nf

domingo, 6 de mayo de 2018

INEXPLICABLE EXPLICACIÓN

José Pulido: Estoy en campaña buscando apoyo para la ONG de Nelson Garrido. Les dejo este texto que escribí para una obra suya.

La vírgen de Nelson 


Caracas rezuma ese vapor de Infierno, ese dolor de Purgatorio, esa prohibición de Paraíso. La obra de Nelson Garrido titulada “La virgen de Caracas” tiene a la ciudad como telón de fondo y en ese paisaje se reanudan los caminos circulares de la Divina Comedia. La ciudad es el castigo del cuerpo y el verdugo del alma: todo tiende a arrancarte la vida, a dejarte sin fe, sin amor y sin dignidad. El habitante se encarga de castrarse a sí mismo como usuario del sentido co.

En ese primer plano, a vuelo de ángel y de zamuro, (que viene a ser el paisaje visto desde el lado de allá, donde están los otros) flota la virgen sangrante, que en la versión de Garrido no puede ser portadora de ingenuidades insípidas: verla es desquiciarse y escandalizarse, aunque está más cerca que nunca de los seres mortales, porque ella sufre en carne propia y en espíritu colectivo las crucifixiones diarias, que ahora se hacen a balazos por quítame esta paja y arráncame este celular.

En ese primer plano Nelson coloca a todos los personajes que integran la desesperanza, esa atmósfera que arropa en igual proporción a los vivos y los muertos, a las entidades espirituales y las bestias de carne y hueso. Nelson Garrido detalla los síndromes de todas las violencias, sin dejar de lado cierta ternura en el mirar, cierto desparpajo al sacarle a los desnudos y a los cadáveres el provecho que obtenían las herejías y los heresiarcas entre la masa adoradora.

Nelson Garrido ha ironizado siempre en torno al comportamiento humano absurdo y sin sentido, insensible y afectado por los prejuicios. Esperando bondades regaladas y caídas del cielo, la gente acumula maldades terribles hasta que se forman infiernos sobre infiernos. La ironía de Garrido hace estallar los paradigmas podridos y para ello acude a la realidad que jamás se oxida y a la imaginación que nunca se deja encadenar.

Mirar “La virgen de Caracas” es una experiencia tan fascinante y cruda, que de repente, en su metáfora perversa, rememora el Canto Tercero del Infierno, donde el Dante escribió: “Por mí se va a la ciudad del llanto; por mí se va al eterno dolor; por mí se va hacia la raza condenada…”

La virgen flota bañada en sangre y cargando al niño con su cordón umbilical terciado. Apenas recién parida y apenas recién nacido, madre e hijo son las victimas inmediatas y propicias de toda la violencia. Inclusive, el erotismo de la desnudez hace que el espectador dispare con sus ojos y sus emociones unos cuantos dardos envenenados y ansiosos a la joven señora.

Los ángeles hermosos y endemoniados que escoltan con su ritual de violencia a la virgen de Caracas, también despiertan los morbos de Sodoma y Gomorra en el hipócrita y acomodaticio espectador que aún no ha sido atracado, secuestrado, asesinado, estafado o violado. Dios les salve a todos el lugar.

El referido Canto Tercero del infierno dantesco se percibe como una música ideal para la obra de Garrido, porque en lo alto de una puerta hay un letrero que dice: “Dejen toda esperanza los que aquí entren”.

Y ante tal mensaje el poeta Virgilio enarbola su comentario:
“Conviene abandonar aquí todo temor; conviene que aquí termine toda cobardía. Hemos llegado al lugar donde te he dicho que verías a la dolorida gente que ha perdido el bien de la inteligencia”.

Es como si ambos, Dante y Virgilio, hubiesen premeditado el cuadro de Nelson Garrido o estuviesen descendiendo también por las escalinatas homicidas del altar caraqueño. Aunque más lógico resulta argüir que Garrido no sólo se ha formado con imágenes sino también a la sombra de los grandes creadores de las artes habladas, escritas, cantadas y pintadas.

Es evidente que La Virgen de Caracas es poesía retratada y destilada a través de infiernos, purgatorios y paraísos. Aquí te alegran la vida el despampanante sol y la naturalidad con que el Ávila continúa siendo fresca montaña; del resto, Caracas toda es un incordio; Caracas es una ciudad inexplicable sembrada de rencores. A veces se pone romántica y muestra la morgue para que levanten la tapa y escuchen, porque esa es su cajita de música.

Viendo su obra, la gente cuyo intelecto no ha cesado, se da cuenta de que Nelson Garrido se ha convertido, sin habérselo propuesto, en el ángel de la guarda de la ciudad y su función primordial consiste en buscar explicación para lo inexplicable.

Su cajita de música preferida también tiene un olor a eros y a muerte pero se llama cámara. La virgen puede ser digital o analógica y eso no le quita lo damnificada. Los ojos que miran más allá del desamparo y de la violencia inmisericorde hacen magia cuando pintan con ese obturador de almas. Los ojos que se llaman Nelson, que se llaman cámara, que enfocan el pubis.


Fuente:
https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10216662206848710&set=a.4673512116907.190888.1266784180&type=3&theater 

martes, 21 de abril de 2015

CAZA DE CITAS

Antes tenía carpetas y libros por todas partes. Con la computadora ahora tengo hasta los rincones llenos de carpetas y libros. Hace varios años escribí un poema como oración y lo encontré en el papelero alborotado de la computadora. Se los dejo hoy. Es una oración muy sencilla.

Oración

Gracias Señor
por este nuevo día
que entregas sin defectos
a todos los seres creados por ti
en este planeta y en todos los planetas
de todos los universos
y gracias por el amor
que nos has enseñado.
Gracias Señor,
suspiro del cosmos,
por la transida noche
aunque traiga desmanes y artilugios
Gracias por borrar el cerro hasta el amanecer
para que tengamos añoranzas
y por llenarnos de sabores que cantan
la breve estancia del cuerpo en su niñez
Gracias Señor por dejarnos la intensidad del recuerdo
al arrancarnos cada paraíso

Gracias por enseñarle amor
a seres desesperados tan distintos
que te dibujan con sus sombras de feroz melancolía
buscando la reconciliación
como si no sintieran este inmenso lejos

José Pulido

Fuente: https://www.facebook.com/jose.pulido.777
Fotografía: Pablo Antillano, Taller de Braulio Salazar, Valencia: https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10152749377661274&set=t.1266784180&type=3&theater.

domingo, 19 de abril de 2015

CAZA DE CITAS

Un poco de la novela Ponzoña de paisaje, que presentamos hoy en la librería Lugar Común, a las cuatro de la tarde. Eduardo Liendo me honrará con su presentación. Estaré con él, con la editorial Negro sobre Blanco y con todos los amigos que asistan o que puedan hacerlo. Un gran abrazo. José Pulido.

De padre y señor mío

Toñito Dávila, el “Verdigalla”, se despierta desorientado con el primer golpe de ariete que retumba en la puerta de su apartamento. Su cabeza choca el mullido terciopelo y una polvareda le hace estornudar. “He visto algo similar cuando mamá abre su polvera ángel face de ponds y sacude la mota con olores de rosas sobre sus cachetes”, pero esta nubecita apesta a excrementos resecos. A libro viejo que nadie ha leído. Lamenta haberse quedado dormido viendo televisión en ese sofá, que es el infierno donde se multiplican los ácaros del polvo.
Se endereza y se sienta en el pervertido mueble. Durante unos segundos observa el polvillo flotante. “El bien y el mal andan juntos. En mi propio hogar se crían millones de ácaros, listos para envenenarme con sus alergias o con el asma”.
La puerta vibra con una verdadera tanda de coñazos.
–!Ya voy, nojoda! –grita yendo hacia el baño. Se cepilla los dientes en una sola carrera, salpicando espuma en el espejo. Un espumazo le cae sobre la frente al Toñito del espejo. Tiene ojeras de berenjena que rememoran las ampollas de talón. Sale del baño soplándose la palma de la mano derecha y evaluando el aliento: sigue siendo una combinación de mierda con menta.
El umbral retumba como percusión policial. Dos golpes más y se cae. “Verdigalla” quita la cadenita y abre la puerta. Ya se lo sospechaba: es su papá, Gualterio Quasimodo Dávila. Un hombrón de casi dos metros de alto, ojos de un amarillento ámbar, como los de Toñito, que tiene ojos de culebra.
Papaíto recién bañado parece un irlandés pero es hijo y nieto de españoles que nunca se movieron del pueblo llamado Arenas de San Pedro, en donde está el castillo de la triste condesa. Eso queda en Ávila. Dávila quiere decir “de Ávila”. Venimos de Ávila. Me lo aprendí desde chiquito de tanto que lo hablaban en la mesa.
Gualterio Quasimodo entra avasallante, con su solidez de peso completo y su ráfaga de colonia francesa. Toño cierra la puerta y se queda bizco ante su progenitor, quien desde la atalaya de la soberbia evalúa el desastre del apartamento, desaprobando el despelote: platos desechables embarrados de salsa piche, latas vacías, bolsas de tostones y papitas fritas, franelas sucias cubriendo lámparas, camisas con pegostes, un reguero.
–Yo no sé qué clase de conservacionista eres tú: esto es una cochinada; ni siquiera puedes mantener funcionando tu hábitat.
Toñito piensa “ahora me va a decir que soy la decepción de la familia”.
–Tú eres una decepción... no sirves ni para ti mismo. Vine a decirte que no te voy a dar ni un centavo más: los delfines van a tener que trabajar.
El hombrón inicia un giro como si fuera a saludar a un general invisible, choca los talones y enfila hacia la salida.
Toñito se interpone en su camino y le dice que necesita ayuda como nunca. Porque está a punto de sentar cabeza con un negocio. Si le presta un pequeño capital se lo devolverá en poco tiempo. Mientras habla, Toñito sólo ve la corbata de su padre, unos caballitos diminutos corriendo por toda la seda. Gualterio Quasimodo, muy despectivo él, le da una idea chimba: vende este apartamento y trabaja con tu propia plata. No, cómo lo voy a vender si me lo regaló mamaíta.
–Bueno, mano: ni modo. Arréglatelas como puedas.
“Zas. Tengo un frío encajado, tengo un dolor de culo. Qué soberbia machista con los viejos de uno, pana. Parecen militares, pana”.
–Está bien, papá... pero cuando yo sea un empresario importante o presidente de la república y me nazca un hijo, no vengas todo acaramelado a conocer a tu nieto, porque no lo vas a ver. Aunque se parezca a ti no le voy a poner tu nombre… y si es niña menos.
Los ácaros del polvo hacen estornudar a Toñito, quien se dobla como si estuviera llorando. Agarra una franela sucia del piso y se limpia los mocos. El hombre mira a su hijo con cierta pena.
Eso de que no verá a sus nietos y que ninguno llevará su nombre es una hipótesis que le escuece. Eso sí que no le agrada. Un niñito playero corre hacia él con los brazos abiertos gritando “abuelo, abuelo” y tiene los ojitos de culebra. Gualterio Quasimodo sacude la cabeza, abre la puerta, pero se da la vuelta y enfrentando a Toñito, le murmura:

–Tú ganas... y que conste que ganas porque tu madre no soporta que nos distanciemos más de lo que estamos distanciados. Mañana te hago el depósito. Te voy a prestar cien mil bolos. Me los pagas en un año verdadero, no de esos tuyos que tienen cuarenta meses.
Gualterio saca un pañuelo y se borra el sudor de la frente con delicadeza, como si le ardiera la piel. En el dorso de su mano derecha hay un rasguño. Toñito enfoca el rasguño que parece causado por un tridente y Gualterio le explica “me rasguñó, brutalmente enloquecido, el gato de tu madre. No sé qué mierda le pasa a ese bicho conmigo”.
Toñito apenas escucha esa explicación. Está demasiado contento para prestarle oído a su padre o a cualquier ente similar.
“Bendición, papito” le dice Toño tratando de que suene como una petición de perdón por todo lo agrio que salió de su boca. El hombrón se va por el pasillo como animal herido buscando barranco mortuorio. Toñito siente un ramalazo de compasión y le dice a la figura que se detiene ante el ascensor, “gracias, papá... después te llamo”, como si ese hipotético “después” pudiera convertirse en un acto reservado y garantizado para proveer de felicidad a una familia de tres integrantes que nunca coinciden en el mismo sitio.
Con ese dinero se hará socio de su curruña Feliciano, con quien estudió Derecho hace una catorcera de años. ¿Tanto tiempo ha transcurrido desde que estaban en la universidad? Imagínate: se estaba cayendo el muro de Berlín.
Feliciano es un tigre para los negocios. Hace unos días le comentó “tengo un producto italiano buenísimo, listo para el mercado colombiano que lo paga muy bien. Si quieres participar, necesito sesenta mil bolos, pero rápido”. Ahora los tiene a la disposición y se los dará sin vacilar. ¿Dónde estará el celular? No lo encuentra en la chaqueta ni debajo de los cojines del sofá. Qué cagada. Va a tener que llamar al celular desde su teléfono casero para ubicarlo. Pero ahora recuerda que el teléfono de su apartamento no funciona. En ese instante de maldiciones, repica el celular con su música estridente: está debajo de un plato.
–¿Sí, diga? ¡mamita! ¿y eso? ¿qué estás haciendo?
Ella tiene la voz entrecortada. Le dice que Gualterio Quasimodo salió a buscarlo y está muy molesto.
–Sí, mamita; no te preocupes que ya vino y conversamos de lo más bien... no te sulfures...
Ella llora, no puede hablar. Toñito piensa “yo soy un perro, un mal hijo. Lo que hago es una perrada. Mi pobre vieja se puede morir de un infarto con tanto sufrimiento”.
–No llores, mamita. Te prometo que voy a enderezar mi vida. Soy informal porque tú sabes que me preocupan la fauna y la naturaleza: es una lucha brava la que ando haciendo. Y tú me enseñaste a querer las matas y los ríos, mamita ¿no te recuerdas? Yo sé que te he descuidado y he hecho más por las ballenas que por ti; pero tú sabes que yo te quiero como si fueras el mar… te quiero por encima de todas las ballenas y de todos los delfines.
Ella se ríe, de lo más rendida ante el piropo pero aprovecha para recordarle que deberían verse de vez en cuando. Hace un silencio con trasfondo de gimoteo. “Tengo que preguntarle ¿qué te pasa, mamita? Porque si no va a estar así media hora”.
-¿Qué te pasa, mamita? ¿qué te angustia?
Ella se toma su tiempo, ensaya rodeos de toda índole, para terminar diciéndole, con voz quebradiza “creo que tu padre tiene comercio sexual con una secretaria”. Casi larga la carcajada con aquello de “comercio sexual”, aunque todo lo que su padre realiza, tiene, en efecto, un tinte comercial. Le habla a su señora madre con mucho tacto, le dice que se comporta como si no fuera ella, una mujer tan culta y sobria. Pero Gualterio, por más que se fumigue o se bañe en otros lares, llega con olores ajenos y a veces muestra rasguños, moraditos, chupones en la piel. “Los viejos se amoratan hasta comiendo mariscos, mamá, no parecen cosas tuyas”. Y ella recapacita, apenada. Pero ha dejado para el final una queja que servirá como broche de infelicidad:
-Argonauta está perdido: desde anoche no aparece.
Él le opina que los gatos buscan novias, aventuras: ese sí que debe tener un comercio sexual por las azoteas y los techos. Ya vas a ver que de repente llega, cuando el hambre le pegue un latigazo.
Bueno, mamita. Sí, mamita. Toño promete que la visitará con más regularidad. “Sí, mamaíta, sé que no nos vemos desde diciembre”. Le hace un chiste malo otra vez y ella se carcajea por la línea telefónica, tose, se amelcocha. Y así es como esos dos cristianos pasan las horas, que si recordando la casa en la playa, que si la vez que Gualterio Quasimodo los llevó a Tenerife, que si tal y que si cual y ya sabes que somos uña y mugre aunque casi no nos veamos las caras y la soledad tenga como un olor a medicamentos, a comida rancia, a meados de gato, a té de camomilla.


(https://www.facebook.com/jose.pulido.777/posts/10206779480666732)

domingo, 10 de agosto de 2014

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Martín de Ugalde entrevista a Tristán de Ataide: "El socialcristianismo como solución". Élite, Caracas, nr. 1486  del 27/03/1954.
- Ramón Hernández. "El país como oficio: Ricardo Tirado". El Nacional, Caracas, 21/11/82.
- Federico Pacheco Soublette. "Breve biografía de los cuádruples de Maracaibo". El Nacional, 07/05/48.
- José Pulido entrevista a Argenis Rodríguez. El Nacional, 16/03/83.

Reproducción: "Con motivo de su regreso a la capital estadounidense, el doctor Esteban Gil Borges recibió en su casa de habitación a varios representantes de la prensa que fueron a ofrecerle sus salutaciones de despedida (...) En la gráfica aparece el doctor Gil Borges rodeado de amigos y admiradores". Billiken, Caracas, nr.  795 del 01/02/1936.

domingo, 11 de mayo de 2014

NOTICIERO RETROSPECTIVO,

- Iván Pulido Mora. "La distribución del ingreso y evasión de impuestos en Venezuela". Resumen, Caracas, nr. 169 del 30/01/1977.
- "Pedro León Castro". Últimas Noticias, Caracas, 06/06/48.
- José Pulido. "El último gol de la soledad". El Nacional, Caracas, 02/07/86.
- Abdón Vivas Terán. "Hacia una alternativa de elección municipal". Resumen, nr. 171 del 13/02/77.

domingo, 30 de marzo de 2014

MICHAELLE

José Pulido
1 h ·

A cada rato se mueren los amigos. Uno también se morirá y alguien sentirá la necesidad de decir “a cada rato se mueren los amigos”. Debería dolernos cuando muere cualquier persona, porque se desdibuja un poco el país que uno conoce. Pero cada quien tiene sus dolientes, su carga de tristeza particular y la muerte es inevitable. Cuando muere una persona amiga o una persona que has sentido amiga a través de sus obras, la tristeza abruma y se junta con las otras tristezas que uno carga. A veces me parece que uno es un camposanto de amigos: quienes fallecen se quedan fertilizando nuestro más hondo sentir, transformados en recuerdos, enseñanzas, alegrías. Pero se trata de un camposanto donde el olvido no riega sus yerbajos. Bueno: lo que quiero decir es que la ausencia de Michaelle Ascencio me dolió tan duro, como todos los muertos de marzo juntos.
https://www.facebook.com/jose.pulido.777

Fernando Falcón
Hace 16 horas cerca de Caracas · Editado
Profundamente conmovido y triste por la partida de quien fuera mi gran amiga Michelle Ascencio, con quien compartí tantas cosas en París, Madrid y Caracas y con quien aprendí a aquilatar su inteligencia, don de gentes, sensibilidad y pasión por sus dos patrias, Haití y Venezuela...Paz a su alma y resignación a mi hija putativa y asistente durante tres años, Melissa Barreto Ascencio....
https://www.facebook.com/fernandofalconv?fref=ts

sábado, 1 de marzo de 2014

PATRIA

Nota de José Pulido

La patria sólo existe si es un territorio donde puedes moverte con libertad y facilidad extremas; la patria sólo existe si sus habitantes, que son la esencia de ese concepto, se arman de conciencia y de respeto por la vida. Si no hay respeto por la vida olvídense del amor y de todas las libertades. El que no respeta la vida está condenado a existir como verdugo: es un cero moral a la izquierda.
Todo ciudadano respetuoso de los derechos del otro, de los derechos humanos, puede fundar la patria en el peor de los desiertos. Sin el esfuerzo civil, sin la cotidianidad civil, no hay retoños, no hay racimos, no hay utopías. Tengan cuidado con mi miedo civil. Continuaré buscando significados trillados o respetados de la boca para afuera, pero en definitiva, sinceramente hablando, todo esto apenas servirá para expresar la siguiente idea: tener patria es una de las cosas más difíciles que se han soñado.
https://www.facebook.com/jose.pulido.777

viernes, 21 de febrero de 2014

CANTALETA

Nota de José Pulido

Parece que el asunto de los Derechos Humanos son una necedad, una cantaleta incómoda, en Venezuela y en el mundo. El Estado se ha convertido en un aparato para imponer, para obligar, no para servir y proteger al ciudadano. Es el estilo que predomina en el planeta. Todo es a juro. Los delincuentes, por supuesto, también imponen sus condiciones o te quitan la vida. Ninguna conciencia, por muy fosilizada que esté, puede aceptar imposiciones ni actuaciones que atenten contra la existencia y las libertades. Porque la vida y las libertades son las necesidades elementales que conforman al ser humano. También es cierto, que está predominando un mundo de propaganda frente a un mundo de información. La patria y la verdad son la misma cosa: si buscas la verdad y la patria sin ninguna información y sin ningún conocimiento, andarás a ciegas. Podrías pisotear a la patria y a la verdad sin saberlo.
https://www.facebook.com/jose.pulido.777
Ilustración: Julio Pacheco Rivas (https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10202609403252551&set=a.1070811726797.2012534.1121223951&type=1&theater)

lunes, 20 de enero de 2014

FORANEIDAD

José Pulido escribe en su muro facebookeano: "Hay mucha juventud venezolana viviendo en el exterior. A la larga esa circunstancia se convertirá en una esperanzadora fortaleza, porque vivir lejos de la patria es un aprendizaje importante aunque conlleve una sensación de abismo separador. Esos jóvenes que trabajan y estudian afuera, no sólo se han ido buscando mejores oportunidades: también han huido de la inseguridad y la violencia, eso no es un secreto. Creo que la violencia en todas sus formas y facetas es una enfermedad que deteriora el cuerpo y el espíritu de la patria. Los jóvenes que se han ido a trabajar y a estudiar a otros países conforman una generación cuyos hijos están naciendo con otras nacionalidades y aprenden a querer a Venezuela sin haberla visto. En fin: hace tiempo escribí un poema para esos ciudadanos que han emigrado. Cada poema que se escribe debe seguirse escribiendo y reescribiendo hasta que la poesía lo apruebe. Espero que así como está, mi poema pueda expresar lo que significa tener un hijo afuera".

Hijo afuera

Hay tanto en la pared de la cocina
dolencias hondas en morbosos humos
de la hornilla al aire que hasta el fuego aroma
cálices polvorientos
almanaques vaciados
cumpleaños a deshoras
pero se fueron y te fuiste
y entonces el país añoraba unos hijos
abróchese el cinturón
harás que el alma sueñe hasta las compotas

Un uso, un nervio, un venezolano a la deriva
esta caricia que pasó temblando
se fue de bruces sin historia
Madre, caparazón de iglesia, tu ausencia cabe
en la geografía del rezo con rincones
gime dentro de mi voz al atormentarme
el delirante sábado
no deberían regalar la pelota de vitrina
que firmó el gran toletero
hagan recuerdos sin idiosincrasia
con teléfonos y computadoras que me amaste
y nosotros también los amamos hija,
desde el horizonte contrario intuimos al hijo,
llevamos un desierto en los rostros,
íngrimos escondiendo la máscara de sal,
pensando en los modos que ustedes argumentaban
hemos puesto en la mesa un poquito de silencio con tomates
pero no queremos herir a los tomates
y creo que tu madre ha guardado con toda su alma
un aceite de oliva.

Verbo en el pecho la ciudad te extraña
el cardumen del cine devoró tu butaca
hay aulas que almacenan los adioses
remembranzas heridas de colegios
he soñado una maleta llena de océanos
mares envueltos en hojas de plátano
pascua decomisada se me ulceró la risa
y es en el hospital sutil de los espíritus
donde se establece el amargo de la ausencia.

Sin comparar texturas de tristeza:
pasó un armatoste igual por la garganta
cuando los gallos se fueron disolviendo
en la urbanización de las madrugadas.
Solo algunos indefensos amamos ese canto

José Pulido

Fotografía: Tomada del perfil facebookeano de JP, volteada horizontalmente a los efectos del blog.
https://www.facebook.com/jose.pulido.777

miércoles, 13 de noviembre de 2013

CAZA DE CITAS


De Los Balcanes

Cada quien anda dentro de su alma
Y los demás no pueden saber
cómo arropa angustias y vivencias
el alma ajena;
puedes sufrir y llorar
con lo que otro disfruta,
el recuerdo del beso apasionado
envenena las bocas del espejo
y no se puede explicar con sencillez hogareña
la complejidad de la ternura

Si huyes de Los Balcanes hacia otro hemisferio
Llevarás Los Balcanes en el aliento
Y ningún paisaje podrá aliviarte el desespero
Cada hechura y vivencia de tus ansias
Se volverá pecado
Pecarás en la cocina y en el caminar
Sólo podrás bañarte en las playas del infierno
Nadie sospechará la masacre de tus sueños infantiles
Una voz murmura que no puede gozar de fiestas
Ni armarse de plegarias
Todo el que se ha alejado de su patria
Sin haberse movido

Ella huyó de Los Balcanes
Y de la sangre que la persiguió
Como bandada de pájaros y nubes
Puede usted colegir que su éxodo no fue sublime
Porque no es épico huir de Los Balcanes
Y ni siquiera hay amor en eso de escaparse.

José Pulido

Fuente: https://www.facebook.com/jose.pulido.777/posts/10202598549106056, con el siguiente y breve comentario de JP: "Hoy estuve pensando en una dama serbia que murió en Venezuela y sufrió mucho. A ella le escribí este poema. Perdonen la cosa familiar y personal, pero quería dejar algo de ella en la red".

Ilustración: Fernand Léger (1927).

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Angel Velarde. "El asesinato de Delgado Chalbaud, un cangrejo de muchas patas". Últimas Noticias, Caracas, 19/06/2000.
- Párroco de la caraqueña parroquia de San Juan, pidió al Consejo Supremo Electoral (CSE) el traslado de la sede de la seccional de Acción Democrática. El Nacional, Caracas, 11/09/1982.
- Guillermo García Ponce. "De nuevo sobre la unidad de la izquierda". Últimas Noticias, 06/02/77.
- José Pulido entrevista a Juan Liscano: después de once años, desaparece la revista Zoa Franca. El Nacional, 31/05/84.
- Rafael Caldera. "Panorama: El mito de Sísifo". El Universal, Caracas, 22/07/87.

Fotografía: Oliver Belisario, según Molina, para el reportaje de Lucas Benacerraff. Momento, Caracas, nr. 583 del 17/09/67.

jueves, 21 de marzo de 2013

TELEGRÁFICAMENTE: JOSÉ PULIDO

Le preguntamos al periodista, cuentista y novelista
JOSÉ PULIDO,
y amablemente respondió:


1) ¿Cuál es el autor y título que recuerda con frecuencia?.
Jorge Luis Borges y sus Obras Completas

2) ¿Algún sentimiento de culpa por algún autor y título no leído?.
Edoardo Crema. No he leído el libro que escribió sobre la Divina Comedia. Pero lo leeré.

3) ¿De cambiar de género, cuál le gustaría y sobre qué escribir?
Me motiva el arte de la escritura. No me puedo mudar de la escritura.

Muchas gracias,
LB,

Fotografía: Gabriela Pulido, El Universal (Caracas, 15/03/13).
Cfr. http://josepulido.wordpress.com/

TINTA QUE CORRE EN LA INTIMIDAD DE UNA SOCIEDAD ÁGRAFA

EL UNIVERSAL, Caracas, 15 de marzo de 2013
ENTREVISTA
José Pulido: "La literatura es una pelea contra el olvido"
El escritor venezolano publicó "Los héroes son villanos tímidos".
DANIEL FERMÍN

La inseguridad llegó hace rato a la literatura venezolana. José Pulido (Villa de Cura, 1945) recurrió a esa realidad de un país que banalizó la muerte para escribir los 17 cuentos de Los héroes son villanos tímidos, que ya está en las librerías. Relatos de corte social que intentan sensibilizar ante el exceso de violencia de hoy.
Las historias del nuevo libro del comunicador social tuvieron su punto de partida en testimonios que había recogido para viejos textos periodísticos. Ángeles que acompañan a asesinos que matan por placer, padres ausentes que marcan a sus hijos, prostitutas que le ocultan su oficio a su madre. La vida misma hecha ficción. "La calle está llena de tragedias que uno no se daría abasto si se pone a escribirlas todas. Siempre son las mismas historias. Ya los dioses de todas las mitologías hicieron lo que el ser humano hace ahora. Uno lo que hace es echar el cuento de nuevo lo más cercanamente posible a su propia voz ", dijo el también novelista, que publicó en 2012 El requetemuerto.
La voz de Pulido imita ese lenguaje popular que hay en la ciudad. El escritor se deja llevar por el léxico de sus protagonistas. "Yo lo que trato es que se note algo que no sólo está en los personajes sino en la sociedad toda: un mal manejo del castellano. El analfabestismo funcional de los venezolanos es terrible. Lo hago porque la literatura desde hace mucho tiempo dejó de ser eso de que el escritor habla a través de los personajes. Que un malandro hable como Dumas me parecería ridículo", agregó el propio escritor.
El protagonista del cuento que da título al volumen de relatos dice que el único amigo que él tiene es Batman. Caracas es una especie de Ciudad Gótica sin superhéroes. "Antes, la ciudad era una protección. Hoy es un mecanismo de muerte. Lo que se valora es el dinero. Ese mecanismo lo que debemos es convertirlo es un mecanismo que apoye a la vida. Los jóvenes, que son los más desamparados, se refugian en héroes, que en muchos casos se convierte en frustración", indicó el también poeta, que va a la ficción para profundizar en una realidad que el periodismo apenas toca en la superficie.

La velocidad del diarismo limita su posibilidad de darle rostro a esas víctimas. La literatura los hace personas, no sólo cifras de fin de semana. "Esa rapidez hace que lo que hiciste hoy mañana esté muerto. Eso hace también que cosas importantes que ocurren se conviertan en estadística u olvido. Los muertos de todos los fines se vuelven un simple número. Si hay un sitio donde todos los sábados se mata uno en carro, la noticia sale con las mismas palabras de ayer. No hay dolor. Como si fueran los mismos muertos del mes anterior. La prensa cumple con su deber, pero sin conmover. La literatura es una pelea contra el olvido, una memoria que conmueve. Aquí ni siquiera el himno nacional recuerda la gente".
Pulido tiene claro que ningún asesino que lea sus cuentos va a dejar de cometer delitos. "Uno no escribe para endiosar al delincuente, sino para reflejar una realidad o un tiempo. Esa es una realidad que no estoy cambiando ni inventando. Hay quienes dicen que eso de la violencia es una mentira. Se va hacia ella en la literatura para adquirir otro punto de vista de esa misma actualidad", concluyó el narrador. Pulido plasmó en sus páginas a muchos de esos criminales que pueden asaltar al lector al cerrar su nuevo libro.

Fotografía tomada del Facebook de José Pulido, no precisa año: Carlos Gimenez, Barbarito Dies, Ruben Rega, la nieta de B.Dies, Maria Teresa Castillo, Pablo Milanés, Miguel Henrique Otero Castillo, Maria Helena Ascanio, Andresito Vásquez y amigos. — con Carlos Giménez, Angel Acosta, Athina Klioumi, Barbarito Diez,  María Teresa Castillo, Pablo Milanés, Miguel H Otero, María Helena Ascanio, Andrés Vasquez y José Pulido (sentado).

Cfr. Enrique Viloria Vera y "El bululú de las nianfas" de JP: http://www.analitica.com/va/arte/oya/5679167.asp

CURIOSIDAD

EL NACIONAL, Caracas, 6 de junio de 1998
DEPORTES
MUNDIAL 98 / opinan los venezolanos (y XVI)
José Pulido apuesta al Tercer Mundo
WILLIAMS BRITO

Estrategias, esquemas tácticos, velocidad, fuerza, potencia, tradición. Esta eran las palabras comúnmente usadas por los entrevistados que, hechizados por la magia del balón, daban sus tesis con respecto al Mundial de Francia 98.
Pero uno tenía que trascender esos vocablos para adentrarse mucho más en la esencia que representa una Copa del Mundo. "Para mí el mundial es una `guerra pacífica', en la que cada tribu se esfuerza para demostrar que su raza es superior", la frase emana de la línea telefónica y es José Pulido -periodista, que le ha dado vida a diferentes personajes en la narrativa- que en la comodidad de su hogar afirma su posición acerca del torneo que robará la atención de miles de millones de personas en los cinco continentes.
Eduardo Galeano en su texto Fútbol a sol y sombra, habla acerca de la fobia que tienen algunos intelectuales con respecto a balompié, deporte que como la religión arrastra a la masa, muchas veces, hasta hacerla presa de la voluntad del balón. Pero en un planeta unipolar, en el que impera el neoliberalismo, es difícil analizar a este apasionante deporte desde ese punto de vista.
"No creo que, como afirmaban algunos pensadores de izquierda, el fútbol sea una suerte de opio de los pueblos. Ahora no se puede decir eso. El mundial es un negocio, en el que la publicidad y todo que tenga que ver con el ámbito comercial se mezclan cada cuatro años, para promocionar este evento", destaca.
Es un problema de orden internacional. Llegar a la final y coronarse tiene una significación muy especial. "Por ello creo que los europeos se preparan para no dejarse sorprender por las naciones del tercer mundo, mucho menos por las africanas. Será difícil ver las hazañas de Costa Rica y de Camerún, en México 90, y de Nigeria en USA 94. Alemania y Holanda cuentan con todos los elementos para ganar este torneo, pero me gustaría que venciera un equipo de los países subdesarrollados".
Fortaleza en la mitad del terreno, un marcaje implacable, y contraataques endemoniados. Pulido, caracterizado por su humor y jovialidad, respira profundo y explica, con su forma de hablar que cambia de ritmo constantemente, que "el juego bonito y la belleza en los toques que enloquecía a todos, no se verá en este mundial, pues existe mucha rigidez, más que todo, en los equipos europeos. Algunos no se preparan para meter goles, sino para resguardar su arquería. Pareciese que tuvieran miedo de que selecciones de otros continentes los derrotaran".
Venezuela es Brasil El autor de Pelo Blanco, una historia de ficción de un coronel nazi que después de la Segunda Guerra Mundial se refugia en la Colonia Tovar, se abstrae de la realidad. Imagina que la selección venezolana de fútbol, después de las eliminatorias, logra llegar al torneo universal y suelta entre risas: "A pesar de eso, seguramente la mayoría de los venezolanos iría a Brasil", suelta la carcajada, al tiempo que afirma su simpatía por el vecino país amazónico.
Unos van a Italia, otros a España, dos colonias arraigadas en nuestro país. Pero la mayoría está inclinada, a juicio del escritor, a la selección verdiamerilla. "Difícilmente el equipo nacional no llegue a un mundial. Por eso, aquellas personas que no tienen raíces directas con estos países europeos se inclinarán por los carismáticos brasileños o, en otros casos, aquellas naciones no europeas con poco historial en este deporte", argumenta drenando su pasión por el torneo que comenzará el próximo miércoles.
El jugador brasileño encarna al latinoamericano. No sólo es su fútbol sino su humildad, sus ganas de hacerse sentir en el planeta. "Así fue Pelé, una persona muy humilde, que a pesar de lograr la gloria, siempre siguió con la actitud de ese niño que salió de Tres Corazones con el sueño de alcanzar el título mundial".
Para los europeos el fútbol es escuela. "Para los suramericanos el balompié viene de las calles, de esos barrios pobres donde el jovencito pelean contra las adversidades".
El beisbol sobre el fútbol
Es interesante observar las calle caraqueñas tras la emoción que genera ca Mundial de fútbol. Pero después de la final, cuando todo se diluye, el beisbol vuelve a tomar su privilegiado sitial y lejos, muy lejos, quedan las hazañas de los guerreros de esa "guerra pacífica".
El balompié no puede germinar en tierras venezolanas. Y no puede porque no existen los nutrientes suficientes que hagan crecer esa semilla que cae en nuestro suelo cada cuatro años.
"Es un problema de estructuras. El fútbol no funciona porque no hay una filosofía que permita mantenerlo. Además es muy difícil que avance en un Estado como el venezolano, que no ha planificado una política concreta hacia el deporte", explica José Pulido.
El autor de Una Mazurquita en La Mayor no resiste la tentación de confrontar a los dos deportes y argumenta: "Si en el beisbol no existiese la fundación Criollitos de Venezuela -así como otras que se encargan de las categorías infantiles-, institución que tiene convenios con organizaciones estadounidenses, seguro hubiese corrido el mismo destino".


Crf. entrevista realizada por Alberto Hernández, orígen de la fotografía: http://www.literanova.net/index.php/en-poesia-boto-hasta-la-cedula-de-identi

domingo, 5 de agosto de 2012

LA OTRA RELACIÓN LABORAL

De la pared tarifada
Luis Barragán


Antaño, todo rincón urbano prometía un atril para la disidencia. Actividad perseguida en nombre del pudor político y de la estética pública, acuñó trazos y frases que se hicieron parte inadvertida de la vida cotidiana, cuando no leyenda artística.

Reportajes como los de José Pulido, con fotografías de Luigi Scotto (El Nacional, Caracas, 24/03/86), por ejemplo, registran un frenesí que competía con las grandes y medianas vallas publicitarias. Decía el periodista, “las paredes no oyen: ¡hablan!”, dejando un testimonio para la posteridad.

Hoy ocurre un fenómeno harto diferente con la burocratización de los muros de todas las ciudades, pueblos y caseríos que no dejan cupo para la imaginación espontánea y creadora. Además de los millonarios afiches y pendones que trenzan cualquier localidad venezolana, el grafitero deja la constancia de vida de Chávez Frías, hastiándonos con su mensaje.

A falta de otras actividades  útiles o constructivas, se impone el rayado masivo, aumentando la agorafobia. El rostro del Comandante-Presidente y la respectiva arenga, pueblan las paredes, muros y todo espacio susceptible del brochazo, incluyendo el contra-ataque descalificador de Capriles: “Ah, muchacho pa´ bobo”, fue uno de los “silk-screen” mejor cotizados tras la exitosa inscripción electoral del candidato de la unidad democrática.

Estas pintas inauditamente masivas y convencionales, forman parte de la rutina de los jóvenes asalariados que pueden trepar las escaleras, sostener el pote de pintura y colorear las paredes con la protección de las autoridades públicas. E, incluso, realzar las fechas y los protagonistas patrios con la intencionada afiliación política actual, gracias a las múltiples fundaciones que, por vía del presupuesto público, abaratando la propaganda, les paga mal y, a veces, no les paga, pues el destajo caracteriza una particular relación laboral disfrazada de militancia partidista.

Siendo así, las pintas no cuentan con la prestancia, la rebeldía y el riesgo de otras épocas que, vaya desparpajo, las reclaman como propias. Sintetizan una actividad que, tras la promesa o el cumplimiento de una beca, empleo o vivienda, ilustra muy bien el claro afán del miraflorino: estar hasta en la sopa, como les pasa a los cubanos con el Fidel que los moraliza a cada rato.
 
Fuente: http://www.opinionynoticias.com/opinionpolitica/12457-de-la-pared-tarifada
Fotografías: Una, tomada de la red; y, la otra, José Pulido y Luigi Scotto reportan (El Nacional, Caracas, 24/03/86),

miércoles, 20 de junio de 2012

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- Caremis: "Los 22 de febrero se rinde homenaje al Washington de El Paraíso que desde 1883 a 1921 dio su nombre a la plaza de Santa Teresa" (El Nacional, Caracas, 22/02/80).
- Aníbal Nazoa: "Puerta de Caracas. Griffiti y gafotes" (El Nacional, Caracas, 20/03/86).
- José Pulido y Luigi Scotto: los grafitis de Caracas (El Nacional, Caracas, 24/03/86).
- Alfredo Planchart: "!Caracas!" (El Nacional, Caracas, 29/04/78)
- Armando José Sequera. "Comic en la promoción de la lectura". El Diario de Caracas, 15/01/89.

Fotografía: Fotografía de Justo Molina (1963). Incendio de los depósitos generales de la Sear's Roebuck de Venezuela, acción reivindicada por la FALN

viernes, 15 de junio de 2012

NOTICIERO RETROSPECTIVO

- José Pulido entrevista a Soledad Bravo. El Nacional, Caracas, 22/04/84.
- Heli Colombani. "Vigencia de los grandes cacaos". La Esfera, Caracas, 03/03/60.
- Juan Nuño y la vuelta de Sartre. El Nacional, 13/06/71.
- Jóvito Villalba regresa del Territorio Delta Amacuro y Bolívar. El Nacional, 06/09/43.
- Luis Cova García. "Los embargos de los viernes y las fianzas de los abogados". El Universal, Caracas, 04/06/66.

Fotografía: Néstor Zavarce, según F. Carías Sisco, en un reportaje sobre la huelga de hambre de AVADE de Edith Guzmán. Momento, Caracas, nr. 507 del 03/04/66.