Mostrando entradas con la etiqueta Raúl Romero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Raúl Romero. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de septiembre de 2014

FCU, AHORA SÍ SERÁ NOTICIA

EL NACIONAL, Caracas, 24 de septiembre de 2014
Sairam Rivas pasó 55 días sin ver la luz del sol
La líder del movimiento estudiantil dijo que su acusación responde a un “ensañamiento político” y se comprometió a trabajar por la unidad del movimiento estudiantil
Emily Avendaño

Los primeros 55 días de los 132 que estuvo detenida la dirigente estudiantil Sairam Rivas en el Helicoide no se le permitió ver la luz del sol. Los últimos días de reclusión le fue restringido el acceso a libros y al periódico. Pese al encierro, la presidente del centro de estudiantes de Trabajo Social de la UCV ratificó su compromiso para lograr la libertad plena de quienes fueron detenidos durante las manifestaciones que ocurrieron en el país después de la marcha del 12 de febrero.
“Vamos a batallar por todos a quienes se nos quiere cercenar nuestra libertad con un régimen de presentación y medidas cautelares. No tendremos ningún tipo de libertad mientras haya detenidos en el Sebin y en cárceles comunes”, subrayó Rivas. Para hacerlo, constituyeron un frente por la libertad plena de los detenidos.
La estudiante fue apresada el 8 de mayo en la madrugada, después de que los cuerpos de seguridad desmontaran los campamentos de la resistencia que se instalaron en varias plazas del país. El 16 de septiembre el Tribunal 14° de juicio le dio libertad condicional.
Unidad estudiantil. Mientras estuvo detenida en la sede del Sebin, aseguró no haber recibido maltratos físicos de los funcionarios encargados de su custodia, pero dice haber visto las heridas que sufrió en una de sus piernas Gerardo Carrero –detenido en el campamento instalado frente a la sede del PNUD–, quien denunció haber sido golpeado por miembros del cuerpo de inteligencia el 21 de agosto.
También los presionaron para que dejaran de enviar cartas a través de las redes sociales, pues, de lo contrario, podrían ser enviados a cárceles con presos comunes.

Rivas aceptará la postulación a la presidencia de la Federación de Centros Universitarios de la UCV y se comprometió a trabajar por la unidad del movimiento estudiantil: “Hay miedo, pero con miedo no podemos construir un país. Esa acusación no tiene pies ni cabeza. Hay evidencias que nos fueron sembradas para poder imputarnos. Al leer la acusación te das cuenta de que es puro ensañamiento político”.

El juzgado aún no ha fijado la fecha de inicio del juicio.
RECUADRO
Medida extensiva
Los abogados Carlos Daniel Moreno y Alonso Medina Roa informaron que ayer introdujeron en el Tribunal 14° de juicio un recurso para hacer extensiva la libertad condicional a Manuel Cotiz, señalado de los mismos delitos que Sairam Rivas (instigación para delinquir, agavillamiento y uso de menores para delinquir), y la revisión del caso de Cristian Gil, a quien además se le acusa de posesión de sustancias ilegales. Ronny Navarro es el tercer estudiante que permanece detenido por participar en el campamento de la plaza Alfredo Sadel. Por el campamento del PNUD, continúan presos Ángel Contreras, Gerardo Carrero, Gerardo Resplandor, Nixon Leal y Carlos Pérez.    

Fotografía: Raúl Romero.
Composición gráfica: Julio Pacheco Rivas.

viernes, 31 de agosto de 2012

METROPOLITANOS

EL NACIONAL - Sábado 18 de Agosto de 2012     Papel Literario/4
"El arte urbano pasa al mismo tiempo que la ciudad"
El año pasado fue publicado en España el libro Una teoría del arte desde América Latina.
El volumen reúne veintiún ensayos sobre el arte latinoamericano, escritos por artistas, gerentes culturales y teóricos de toda la región. María Elena Ramos es una de las autoras incluidas en la antología de textos. En esta entrevista habla sobre los temas que aborda en su escrito
LORENA GONZÁLEZ

U n libro publicado en el 2011 por el Ministerio de Cultura de España bajo la coordinación editorial del filósofo y doctor en estética José Jiménez, ha sembrado nuevos paradigmas dentro de las consideraciones necesarias para cartografiar lo que el arte actual implica, disgrega, integra y consolida en nuestro continente. Bajo el título Una teoría del arte desde América Latina , este investigador reunió un compendio de veintiún ensayos donde artistas, curadores, teóricos y gerentes culturales de toda la región, despliegan inquietantes aspectos sobre el arte latinoamericano y muy especialmente sobre los nuevos contextos urbanosglobales y locales- que han desplazado las antiguas problemáticas de la identidad hacia una piel trashumante cuyos pliegues se deslizan por entre las rendijas de lo cotidiano, para consolidar un nuevo mapa donde lo híbrido, la velocidad, la trasformación constante y las dinámicas privativas del tiempo concreto de nuestras ciudades, dibujan las marcas inéditas de un aquí y ahora de excepción.
En este libro, María Elena Ramos, una de las mejores profesionales en el campo de las artes visuales del país, ha escrito un texto titulado "El arte público en la escena urbana".
--Siento que el trabajo que has escrito sobre el arte público latinoamericano también está impregnado de relaciones muy profundas entre la creación y la ciudad que desarrollaste en Venezuela. Hace poco estaba revisando el libro Acciones frente a la plaza donde participaron artistas como Pedro Terán, Antonieta Sosa y Marco Antonio Ettedgui.
Al leer tu nuevo texto sobre arte urbano comenzaron a surgir relaciones entre ambos...
--No sé si sabes un componente anterior a esa experiencia y es que fui asesora de José González Lander en el Metro de Caracas. Un año antes de inaugurar el Metro hice un programa que se llamó Caracas Vive. Una parte era el proyecto de las obras de arte pero otra y la que más me interesaba, eran las posibilidades de conexión con lo humano, aprovechando los asentamientos que el Metro estaba dejando a su paso, activando foros con arquitectos que leían la ciudad con el público y actividades para los niños. Ese proyecto fue muy exitoso para posicionar el Metro como un sitio especial para la gente.
Lo que quería destacar es que siempre han pervivido en mí esas manías urbanas.
Soy una amante de Caracas, aunque no nací en ella, pero llegué aquí desde que estaba muy niña. Nací en La Habana y me trajeron a los 2 años, mucho antes de la Revolución. Caracas es mi ciudad.
--Hay una cosa que me atrapó y es que planteas una mirada muy hermosa y abierta del arte urbano, un arte de la calle que surge como posibilidad de salvar, de recuperar. Había palabras que anotaba, porque estamos muy heridos y tal vez necesitamos más que nunca un arte capaz de unir, de liberar, de encontrar mecanismos. Sin embargo, también pensaba que en esa materia tenemos una historia adelantada porque esta es una ciudad visual. La modernidad aquí fue fundamental, lo asomas en algunos puntos...
--Este ensayo no se dedica a todos los polos del arte urbano, en algún momento me refiero al arte de la modernidad pero a esculturas cívicas que han sido vandalizadas. Precisamente las propuestas sobre las que pongo más énfasis son un arte móvil, impermanente, un arte que es efímero y que tiene la virtud de no ser vandalizado por su carácter transitivo al tiempo que no vandaliza a la ciudad. Hay otro tipo de arte en la urbe que no es el de los grandes maestros.
Este trabajo se enfocó en las posibilidades y vías de una expresión más dinámica y en las fortunas de que el caos abra brechas para el arte o de que el arte abra rutas en el ciudadano común, para que se sienta de otra manera, no solamente en relación al arte, sino con respecto a la ciudad en que vive y a sí mismo.
En este texto vuelvo sobre esos desafectos que se van produciendo en el hombre urbano con el entorno, con el ruido y la agresión, que además se ha complejizado en nuestro caso por la polarización política.
Fíjate que durante 2010 realizamos el proyecto ¿Qué puede hacer el arte por la ciudad de Caracas? que menciono en el libro, y lo hicimos en todos los municipios excepto en el de Libertador, pero no porque no hiciéramos el intento. Los presentamos ante todos los entes y se hicieron las intervenciones de Sandra Vivas y de Ramsés Larzábal en Chacaíto, en Petare... en todas partes.
En el municipio Libertador pusieron trabas porque venía de la Alcaldía Metropolitana. Ese agregado de polarización ha montado un componente de odio al que ya existía, y de miedo. Hay un problema muy grave que estamos teniendo y es la pérdida del capital social.
Un país crece por el capital social. Tú confías en mí y yo confío en ti. Yo confío en que este edificio es seguro. Yo confío en que ahí hay un guardia, confío en que la gente va a respetar del mismo modo como yo respeto a la gente. Eso está fracturado.
--En el libro cuentas de manera muy especial la experiencia de Ramsés Larzábal a la salida del Metro y su intercambio con un grupo oficialista. Ese performance era magnífico por el tema de jugar en el subibaja y la disposición a lograr un equilibrio en lugar de un juego de poder.
--Pasaron cosas muy interesantes en esa experiencia. Yo no digo que eso sea una panacea universal, pero son elementos que agregan otras sustancias a un arte que ya no es de una sola manera. Si algo tiene este libro es la aceptación generalizada desde distintos modos verbales, diversas perspectivas y países, de que hoy el problema de la identidad no es un dilema pivote para el arte en América Latina. Dejó de serlo, y no porque no nos preocupen ciertos paralelos sino porque son ahora las multiplicidades y los muchos espacios posibles de presentación lo relevante. Es una marca maravillosa que asienta que somos de este tiempo, aquí y ahora, conscientes de esa zona de irresolubilidad absoluta pero capaces de gozar en los intersticios de soluciones parciales, de conexiones, posibilidades, aperturas, situaciones que al mismo tiempo que engranan se extienden, concentran y proyectan.
Hay una nueva conciencia de la fragmentación que me parece fundamental. He hecho exposiciones a partir de ese tema en el arte, un punto no trabajado a pesar de lo mucho que el arte lo usa, y a pesar de vivir en una época fragmentaria. Progresivamente se ha ido aceptando que la modernidad y la postmodernidad trabajan con lo fragmentario y no desde una aceptación resignada sino como un paso más, incluso con un goce a partir de allí.
--Ese es un foco especial porque hablas de ese flujo de cosas que entran y salen del ruido, del murmullo, del grito, de todo lo que esa ciudad en traslación y el arte en tránsito van construyendo, pero a mí a veces me preocupa ese caos. Porque el mundo global es tan multipolar, tan omnipresente y tan capaz de repetir con la velocidad del rayo lo que estás pensando, sintiendo, mirando... Es un aspecto delicadísimo para la producción creativa.
--Claro, es una gran responsabilidad para el artista y es parte de la madurez que exigen estos nuevos contextos.
Las mismas ciudades demandan esa madurez. La ciudad te hace saber que estás viviendo en el sitio donde al mismo tiempo que millones de personas están copulando por amor, están moviéndose miles de puñaladas que matan, pistolas que se activan, gente que muere por la velocidad... Es una simultaneidad absoluta y no naufragar psicológicamente allí es un reto, mucho más encontrar su lado de realidad sensorial y social para llegar al sitio estético, que es el arte.
--Por ello el artista tiene un compromiso crucial con el imaginario de hoy y con algo que subrayé cuando te refieres al tiempo de la obra. Esa mezcla especial de los tiempos en los que la obra sucede y los tiempos en los que repica hacia el afuera, un tiempo que debe mantenerse vivo, fundamental para el arte de cualquier época, porque debe suceder en todos los formatos: mural, estatuaria, bidimensional, performance...
--La relación con una obra siempre es en presente activo, y no sólo eso. Si tu vuelves a ver La Gioconda cada diez años ella vuelve a ser un presente activo y el que viene cinco minutos después de ti, encuentra su presente activo, y todas las personas que la han visitado en momentos disímiles también lo tienen. Parte del porqué una obra se convierte en obra maestra te lo da su dimensión de ser equidistante con ese mismo valor para varias generaciones. Pero el arte de la ciudad es como la música, tiene una duración, una frecuencia. En el caso de la ciudad la obra está sucediendo en un entorno que vibra. Tú vas a un museo y relativamente detienes el tiempo, lo conviertes en un instante indefinido en la medida de tu deseo. La dinámica urbana no te permite eso, es un arte que pasa al mismo tiempo que la ciudad.
--Pero todavía necesitamos en el país una cultura más sistemática de intervención urbana más allá del graffiti. Tu atisbo sobre el arte en este texto es muy esperanzador, muy vivo; reflexiones que frente a una ciudad desmayada, con fragilidades, divisiones, grietas institucionales y fundamentalismos terribles, nos habla de una obra que puede rescatar coyunturas, abrir puertas, solventar... ¿Tenemos una posibilidad?¿Cómo dibujaremos ese sitio? --¡Claro que tenemos una posibilidad! El punto es que existan los mecanismos que propicien esos pequeños lugares o que proyecten zonas más amplias, y que las instituciones apoyen a los creadores para que esa situación se fortalezca. Que se estudien aspectos de la ciudad, que puedan hacerse exposiciones para distritos periféricos, extender el conocimiento.
--Mi inquietud es la sensación de que estamos todos (artistas, creadores, investigadores) dando vueltas en círculo. Quiero decir, las pocas instituciones que están intentando abrir esas brechas las contamos con los dedos; estamos desprotegidos y a veces encapsulados sobre nosotros mismos.
--Son cosas muy graves las que han pasado. Nuestra capacidad de tolerancia, de producir vínculos y de comprensión va a ganar, pero con mucha tristeza y dolor.
Se han perdido lazos substanciales en el camino pero afortunadamente se construyen otros. Es cierto que cuando se cierra una puerta otras se abren y a veces esas puertas son mucho más interesantes que las clausuradas.
Las posibilidades de trabajo con las ciudades son infinitas. En América Latina hay grupos que propician esta relación donde el artista se vuelve un investigador que rescata, traduce, conecta aspectos. Allí no sólo entran las situaciones políticas, de género o denuncia, también está lo lúdico y la necesidad de bienestar en entornos complejos. Creo que es tarea de todos, de las nuevas generaciones y de las instituciones propiciar los nexos entre la ciudad y el arte contemporáneo. Trabajar en esa recuperación es la clave.

Fotografía: Raúl Romero.

jueves, 21 de junio de 2012

RETRATO

EL NACIONAL - Lunes 18 de Junio de 2012     Cultura/3
El foro del lunes
ENRIQUE HERNÁNDEZ D’JESÚS El escritor es homenajeado en el Festival Mundial de Poesía
El ganador del Premio de Poesía Manuel Díaz Rodríguez (1985) considera que la palabra lírica y el interés que los venezolanos sienten por ésta puede ayudar a unir mitades de una confrontación que, a veces, parecen irreconciliables
"Hay quienes escribimos pensando en nuestra cosmovisión"
MICHELLE ROCHE RODRÍGUEZ

Por cinco días, bardos nacionales e internacionales recorrerán el país en el marco de la novena edición del Festival Mundial de la Poesía que comienza hoy a las 6:00 de la tarde en la Gala en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño. El evento convoca a 30 autores venidos de varias partes del mundo y a poetas venezolanos de Caracas y de la provincia. El lema que aglutina este esfuerzo es "El día que comenzó a nacer", frase de Enrique Hernández D’ Jesús, el poeta nacional homenajeado en esta oportunidad.
El escritor, nacido en Mérida en 1947, comenzó su carrera literaria en la década de los años sesenta con Muerto de risa (1968). En 1985 ganó el Premio de Poesía Manuel Díaz Rodríguez, por Los poemas de Venus García. Sus libros más recientes son el poemario experimental Nuevo vestuario, que Monte Ávila Editores presentó en Filven 2012, y Bolívar, Fábula de Fabuladores, que publicó con la editorial del Consejo Nacional Electoral.
Hernández D’Jesús tiene también trayectoria en el campo de la fotografía. Sus muestras Estamos en los muñecos y Siamo nelle bambole se expusieron en 1980 en Roma y la titulada 50 bolívares, en Puerto Rico. Hace 21 años trabajos suyos fueron parte de la colectiva Fotografía Latinoamericana. Tendencias Actuales, organizada por la Universidad Hispanoamericana de Santa María de la Rábida, Huelva, España. También en esa época se hizo acreedor del Premio de Fotografía Luis Felipe Toro, que otorgaba el Consejo Nacional de la Cultura. Para honrar también esta vocación artística, varias muestras de fotografía se abrirán en la ciudad, incluida una en el Centro de Estudios Rómulo Gallegos llamada Espacio Catire, en alusión al sobrenombre con el cual se conoce también al autor.
--¿Cuál es el significado de que el Festival Mundial de Poesía llegue a su novena edición? --He estado en todas las ediciones del festival y he visto que los venezolanos tienen avidez de escuchar poesía. Este evento es un esfuerzo político y cultural porque antes los festivales literarios eran para un grupito, no porque la gente no estuviera interesada antes, sino porque no existía un proyecto editorial que se ocupara de sacarlos de Caracas. El festival es distinto de otros similares que se celebran, digamos, en Medellín o en Bogotá, porque llevará poetas del mundo a todas las regiones de Venezuela.
--¿Cuál es el valor de la palabra lírica en una Venezuela escindida políticamente? --La palabra del poeta siempre habla del amor. Pero es que no sólo se queda en la contemplación de la belleza, sino que también quiere descubrir la sensibilidad del escritor que observa el mundo y habla de sus propias tragedias. Ojala la poesía haya servido como bálsamo para los venezolanos en estos años de polarización política. Estamos en un buen camino para que esto sea así. Creo que esta división entre nosotros ha despertado de ambos lados nuestras conciencias y tienen que florecer. Lo que es terrible es el odio, que deberíamos erradicarlo por completo de ambos lados.
--Además de sus poemarios y ensayos literarios también se ha dedicado a hacer fotografías de autores venezolanos y extranjeros ¿Qué significa retratar a un escritor? --Ese proyecto es mi fetiche y mi audacia. Tengo alrededor de 3.000 autores del mundo fotografiados. Ahora, cuando me encuentre con los poetas convocados para el festival, los retrataré y los pondré a escribir alrededor de cada una de sus fotografías. Entre las exposiciones de mis fotos vinculadas a este evento está una que se inauguró el viernes en el Museo del Teclado titulada 23 poetas venezolanos; allí pueden verse autores con mucha relación con Caracas. También hay otra que comienza hoy en la Casa Amarilla titulada Poetas de la rebeldía, en las que veremos a 60 bardos del mundo. Casi todos esos retratos están intervenidos, los que no lo están son porque los autores no quisieron escribir, como es el caso de Allen Ginsberg con quien estuve dos veces y nunca logré que interviniera su foto.
--Otros dos fotógrafos en Venezuela han hecho nombre por sus proyectos de retratar a escritores. Una es Lisbeth Salas, que amplía sus trabajos para abarcar el mundo cotidiano de la literatura, y el otro es Vasco Szinetar, que comenzó con este proyecto desde la época de la vanguardia. ¿En qué difiere su trabajo del de ellos? --Son muy distintos, no digo que sean mejores ni peores; sólo diferentes. Yo no pongo a posar a mis escritores, saco mi cámara y voy haciendo fotos de manera informal, cuando me los consigo por allí o estamos tomando algo.
Busco el personaje sin la trascendencia. No me gustan las poses, ni los escritores cuando levantan la cabeza, miran al espacio y ponen cara de que están buscando algo.
--¿Por qué son más conocidos internacio nalmente los poetas venezolanos que, por ejemplo, los narradores? --Es que tenemos plumas como la de José Antonio Ramos Sucre, Vicente Gerbasi y Juan Sánchez Peláez. Ellos tienen que ver con nuestro mundo latinoamericano. Hay quienes escribimos pensando en nuestra cosmovisión y otros que piensan en las tradiciones europeas o estadounidenses.
--Pero esa reflexión se contradice con las tendencias actuales. Hoy en día la experiencia literaria, gracias a Internet, es mucho más híbrida y global.
--No me refiero a eso, no quiero caer en lo folklórico.
Pero, por ejemplo, Sánchez Peláez es un venezolano en el más amplio sentido de la palabra. Desde el surrealismo se fue acercando a las formas de acá, a pesar de ser un gran lector de la literatura europea.
Para Gerbasi, de ascendencia europea, el trópico fue muy importante, por eso yo clasifico su estilo de onirismo tropical.

Fotografía: Raúl Romero
Cfr. http://www.ciudadccs.info/?p=303568#more-303568

miércoles, 9 de noviembre de 2011

PARTIPROTA


EL NACIONAL - MIÉRCOLES 09 DE NOVIEMBRE DE 2011 PRIMERA PÁGINA/1

Democracia participativa y protagónica
Los productores de café de Trujillo, Portuguesa y Sucre vinieron a solicitar el aumento del precio del quintal del producto. Ahora reciben 623 bolívares, aunque está regulado en 747, y quieren un precio justo: 1.700 bolívares, por debajo todavía de los 1.900 bolívares que paga el Gobierno por el grano de Nicaragua. La Guardia Nacional no permitió que los autobuses siguieran a Miraflores y cuando intentaron continuar a pie, les echaron gas del bueno. Ordene, comandante

Fotografía: Raúl Romero

miércoles, 25 de mayo de 2011

HOY NO SE FÍA, MAÑANA SÍ


EL NACIONAL - Miércoles 25 de Mayo de 2011 Escenas/1
La FIA celebrará 20 años con un perfil más urbano
La feria sobrevive a la carencia de un recinto, la falta de patrocinio y la crisis económica
CARMEN VICTORIA MÉNDEZ

En 1992, Miami aún no soñaba con convertirse en la sede de Art Basel, en la Bogotá destinada a albergar Artbo sólo se hablaba de Pablo Escobar y la recién estrenada Arteba, en Buenos Aires, lucía muy lejana para los coleccionistas que no provenían del sur. El mercado latinoamericano miraba a Caracas, la ciudad que ese año acogió al colombiano Edgar Negret, el primer invitado internacional de la Feria Iberoamericana de Arte de Caracas.

Han trascurrido 20 años y la feria de arte de mayor tradición en el subcontinente ha tenido que bailar al son de la realidad del país. No en balde Gerardo Blyde, el alcalde de Baruta, la presentó ayer en rueda de prensa como "la sobreviviente".

En el trayecto, FIA ha perdido a algunas galerías nacionales e internacionales, se vio forzada a abandonar el Gran Salón del hotel Caracas Hilton para mudarse al hotel Tamanaco, ha clamado por la construcción de un centro de convenciones como La Rural en Buenos Aires o Corferias en Bogotá, se despidió de los museos y, en sus 2 ediciones más recientes, dejó de invitar a creadores de otras fronteras.

La feria celebrará su vigésima edición entre el 15 y el 20 de junio. En esta ocasión consolida el perfil ciudadano que adoptó desde que comenzó a recibir el apoyo de la Alcaldía de Baruta, la Gobernación de Miranda y, a partir de este año, de la Alcaldía de Sucre, con una serie de actividades pensadas para la calle.

Entre ellas está el proyecto urbano Espacios en tránsito, en el que seis artistas intervendrán el paseo Enrique Eraso de Las Mercedes, con la curaduría de Gerardo Zavarce, que en 2009 estuvo a cargo del Salón Jóvenes con FIA, realizado con el lema "En la vía".

El curador Alberto Asprino trabajará conjuntamente con un grupo de jóvenes diseñadores del colectivo El Mercadito de la Plaza. El proyecto promoverá las nuevas propuestas en el diseño utilitario y lleva el carácter comercial de una feria de arte a un lugar más cotidiano, como la plaza Alfredo Sadel.

En la plaza Miranda de Los Dos Caminos se presentará la instalación multimedia El Saturno Bar de Eduardo Molina.

Puertas adentro, en el hotel Tamanaco, 33 galerías de Argentina, Colombia, Estados Unidos, México, Panamá y Venezuela compartirán 1.200 metros cuadrados de espacio expositivo. Los visitantes serán recibidos por una Cromointerferencia de Carlos Cruz-Diez, quien también creó el afiche promocional de la feria, y por un video de Nabor Zambrano que recrea el pasado de la que sigue siendo la gala del arte venezolano.

En el hall, el espacio tradicionalmente destinado al artista homenajeado y el invitado internacional, habrá una colectiva de los creadores que han escrito la historia de la feria: Negret, Antonio Seguí, Jacobo Borges, Manolo Valdés, Jesús Soto, Danilo Dueñas, Harry Abend y Luisa Richter, entre otros. Por primera vez no se realizará el Salón de Humor Gráfico Pedro León Zapata, por falta de patrocinio.

Fotografía: Raúl Romero

sábado, 19 de marzo de 2011

ZAPATAZO


EL NACIONAL - Viernes 18 de Marzo de 2011 Escenas/1
"Que el cuatro esté tan vigente me da una satisfacción enorme"
El artista Hernán Gamboa ha dedicado parte de su vida a musicalizar poesía.
Una muestra de esa tarea alimenta su más reciente trabajo, Juglaría
GERARDO GUARACHE OCQUE

El propio Hernán Gamboa no tiene clara la fecha. Dice que contaba 10 años de edad y que estaba recién restituida la democracia en Venezuela cuando su padre, Carmito Gamboa, lo llevó una tarde de domingo a presenciar un recital. Recuerda que en el escenario del Teatro Verdi de Barinas, sentado, sosteniendo un libro, estaba un hombre robusto. No había otro elemento en escena; sólo su silla y una mesita con un vaso de agua. Pero el hombre que leía era Pablo Neruda.

La presencia del chileno, que viajaba por el interior del país invitado por su amigo Miguel Otero Silva, tuvo un gran impacto en quien posteriormente se convertiría en una referencia de la música tradicional venezolana y, especialmente, en la evolución que experimentó el cuatro. Tanto es así que el artista, nacido en San Tomé, estado Anzoátegui, lleva cuatro décadas dedicado a musicalizar textos de prominentes poetas latinoamericanos, especialmente los venezolanos.

Ya en el primer álbum de Serenata Guayanesa, que se editó en 1972, Gamboa incluyó los temas "Pesca de zapoara" y "Atardecer de amor", inspirados en versos de Raúl Umanés. De ese y otros creadores escogió textos que lo cautivaron para crear una antología de dos discos llamada Juglaría.

"En realidad eso es lo que soy: un juglar. Ellos lo que hacían era agarrar los versos, acompañarse con su lira y cantarlos por la calle (...) El objetivo es elevar en una plataforma a la poesía venezolana. Que se masifique, que se oiga más, que salga de los libros", señaló el artista de 64 años de edad.

Los dos compactos, en los que conviven autores de varias épocas, regiones y estilos, vienen juntos en un empaque diseñado por la disquera AVR, con textos de José Ramón Medina. En el primero incluyó piezas como "Playa de Pampatar" de Efraín Subero; "Glosa del adiós" de Graterolacho, "La que no vuelve" de Andrés Eloy Blanco, "Canción con una niña" de Aquiles Nazoa, "La canción que vuela" de Luis Beltrán Prieto Figueroa y "Romancillo del amor tardío" de Antonio Arráiz. En el segundo, destacan "El aire ya no es aire" de Miguel Otero Silva, "Que se vuelva tu lágrima mi canto" de Orlando Araujo, "Liras" de Vicente Gerbasi y "Vuelo sobre el mar" de Manuel Felipe Rugeles.

A Gamboa lo enorgullece la nueva generación de cuatristas venezolanos, especialmente porque son una consecuencia de sus hallazgos, los de su colega Freddy Reyna y los de otros ejecutantes que entendieron al instrumento, no como mero acompañamiento, sino como protagonista. "Ha tenido una gran proyección, dentro y fuera del país. Ver que el cuatro esté tan vigente me da una satisfacción enorme", dijo.

Juglaría fue presentado el lunes en la Academia Venezolana de la Lengua. Además, Gamboa ofrecerá un concierto el sábado en el Centro de la Diversidad Cultural, en el que aprovechará para rendir un homenaje al recientemente fallecido Eneas Perdomo, autor de "Fiesta en Elorza", una canción que tocó en su primer álbum como solista y que se ha encargado de internacionalizar.

Quizá el dato arruine la sorpresa a quien no ha asistido a alguna de sus presentaciones, pero la pieza de Perdomo es la que Hernán Gamboa ha escogido, desde hace décadas, para comenzar ­esté en Caracas, Miami, Buenos Aires o en tierras aún más lejanas­ cada uno de sus conciertos.

Fotografía: Raúl Romero

miércoles, 16 de marzo de 2011

¿FISIÓN PENDIENTE?


EL NACIONAL - Martes 15 de Marzo de 2011 Economía/8
CASO Hubo un aporte de $ 5millones
Pdvsa planeaba financiar proyecto de reactor nuclear
La firma MKG, de Francisco Illaramendi, dispuso recursos del fondo de jubilación para tecnología de la Universidad de Oregon
A.R.J.

Una porción de los recursos del fondo de jubilaciones de Petróleos de Venezuela pretendía utilizarse para que la empresa estadounidense Nuscale Power llevara adelante el proyecto de construir un reactor nuclear, dirigido a la generación de electricidad.

La compañía está ubicada en la pequeña localidad de Corvallis, en Oregon, Estados Unidos, donde se esperaba que la entidad financiera MKG, Michael Kenwood Group, representada por Francisco Illaramendi, pudiera desembolsar la mayor parte de los 35 millones de dólares que requiere Nuscale para llevar adelante el plan del reactor.

"Una acción civil de la Comisión Nacional de Valores de Estados Unidos contra uno de los asociados de MKG, el principal inversionista de Nuscale Power, ha forzado a la compañía a reducir sus gastos", informó la compañía en una nota de prensa difundida en enero.

La empresa señaló que la relación con MKG comenzó en enero del año pasado, y uno de los ejecutivos de Nuscale Bruce Landrey, que funge como gerente de mercadeo, indicó que se recibió un desembolso de 5 millones de dólares, provenientes de Pdvsa, y que el traspaso tuvo el aval de la Comisión de Valores estadounidense.

La firma se ha visto, sin embargo, en la obligación de adoptar medidas de ajuste: reducción de horarios, retiró de 30 de sus 100 empleados, y simultáneamente gestiona un financiamiento alterno para continuar con sus planes de expansión.

Nuscale Power refirió que su principal proyecto es el desarrollo de 12 módulos de un reactor para centrales nucleares capaces de generar 540 megavatios de electricidad. Es una tecnología desarrollada por expertos de la Universidad de Oregon, que ya tendrían el visto bueno del Departamento de Energía de Estados Unidos.

Fotografía: Raúl Romero (El Nacional, Caracas, 16/03/11)


NOTA LB:

¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?, ¿quizá por la explosividad del movimiento estudiantil?, ¿la confidencialidad extrema de los "proyectos nucleares" del chavezato?, ¿por el peligro de los reactores en tierra japonesa que indujo a un aplazamiento en el territorio conflictivo venezolano?, ¿por la inmoralidad discursiva de la paz chaveciana, contrayendo alianza con intereses foráneos tan irresponsablemente, mientras acá nunca se sufraga a las universidades excepto el presupuesto de mantenimiento que impide esa explosión?...

domingo, 20 de febrero de 2011

LA CIUDAD SOCIALISTA (UNO)


EL NACIONAL - Domingo 20 de Febrero de 2011 Ciudadanos/1
HISTORIAS El tercer rascacielo más grande del país tiene 2.500 ocupantes
Un decálogo para convivir con el vacío
En la Torre Confinanzas se levantaron en casi cuatro años de invasión centenares de casas, un templo evangélico y una fábrica de bloques
MAOLIS CASTRO

El paisaje es privilegiado. En el piso 29 de la Torre Confinanzas, en la avenida Andrés Bello, se tiene la sensación de que la ciudad puede ser tomada con las manos.

Yemy De Pablos pudiera dar fe de ello. Si no hubiera construido su casa en el edificio invadido, la mujer -oriunda de Trujillo- no hubiese conocido el imponente Ávila. "Al ver el cerro y los demás edificios, que se notan chiquititos, me impactó. Es una de las cosas más lindas de mi nueva vivienda", afirma.

En la inconclusa Torre Confinanzas, que iba a ser el tercer rascacielos más grande del país y el octavo de América Latina, la situación cambió. Allí se erigieron en casi cuatro años de invasión salones de belleza, abastos, ciber cafés, un templo evangélico, una fábrica de bloques, canchas de fútbol y baloncesto y más de 800 casas. Todo fue concebido por las 2.500 personas que hoy residen en la edificación.

Sobre el atrio se levantó el templo evangélico que ­según ocupantes del rascacielos­ era necesario para apaciguar a los violentos. "Al principio debimos aliarnos con personas rudas para tomar el edificio. Eran necesarios si queríamos permanecer acá, pero ellos comenzaron a sobrepasarse con los vecinos.

Tuvimos que sacar a una gran cantidad. Aunque quedaron los menos agresivos, llegaron a amansarse debido a la religión", aseveran tomistas.

Las plegarias no son suficientes para el sostén de la torre. En la entrada del rascacielos se instaló la cooperativa Caciques de Venezuela, que recibe subsidios de organismos públicos y que está destinada a solucionar el déficit de viviendas, aseguran.

Fundada por los jefes de la invasión, esta sería la mayor fuente de ingresos para el mantenimiento de Confinanzas. Siguen el cobro del condominio ­150 bolívares al mes­ y del estacionamiento de vehículos.

En el garaje se mezclan vehículos lujosos y modestos, motocicletas y colectivos. "Esos tres de allá son de la línea de Chacao. Prefieren dejarlos acá porque cobramos barato". El pago es de un bolívar por hora.

El estacionamiento de 12 pisos es ocupado hasta el nivel 10, donde solamente pueden aparcar motocicletas. Los puestos allí son delimitados por la imaginación.

Pese a las recaudaciones, en Confinanzas el dinero no alcanza. "Hace ocho meses nos pusimos al día con La Electricidad de Caracas. Estamos pagando una deuda de 72 millones de bolívares", indica Olivares.

Lo que le falta a la torre son ascensores, rejas en las escaleras y en los pisos elevados, instalar baños en el piso 18, suministro diario de agua potable y estabilidad en el servicio de la luz eléctrica en todo el edificio.

Metidos en cintura. En la torre invadida las faltas se clasifican en graves, regulares y leves. "Aquí todos debemos acoplarnos a las reglas escritas, las cuales son entregadas al momento de ingresar al edificio", afirma Giannina Tadino, ocupante del piso 4.

Son faltas graves las peleas entre vecinos, la pernocta de niños en escaleras o pasillos, agresiones físicas y consumo de drogas, entre otras. La sanción es desalojarlos de la edificación o amonestarlos con prolongadas horas de trabajo comunitario.

Como regulares son consideradas, por ejemplo, las celebraciones de fiestas sin permiso. Y las leves son subir a pisos prohibidos y pasear semidesnudos por el edificio.

La imagen de la torre también es supervisada. Los tendederos aéreos, balcones mal ubicados, fachadas sin frisar y pintar tampoco están permitidos en Confinanzas. "Eso es algo que intentamos combatir.

En este caso no se sanciona, pues algunas familias no tienen cómo pagarlo. Sin embargo, luchamos por vernos mejor afuera", dice Pedro Olivares, miembro de la cooperativa.

En cada piso tienen delegados encargados de hacer cumplir las normativas. Son tesoreros y administran las labores de limpieza, entre otras labores.

"Somos gente decente". El contacto de Mabel Valdez fue un sargento de la Guardia Nacional que habita en la torre A. "Cuando le conté mi caso, me explicó cómo consiguió su casa en Confinanzas. Enseguida me puso hablar con Ronin Ramos (regente de la torre).

No pagamos un solo céntimo por el espacio, aunque me pidieron papeles de respaldo de mi condición", explica.

Valdez, ocupante del piso 18, tiene 30 años de edad, dos hijos y estudia Derecho. Su perfil, asegura, la hizo merecer el cupo de vivienda. "Somos gente decente. Aquí viven muchos profesionales: abogados, bomberos, policías, maestros. Sólo que la necesidad de viviendas nos toca a todos", concluye.

Fotografía: Raúl Romero.

LA CIUDAD SOCIALISTA (DOS)


Fotografía: Raúl Romero (El Nacional, Caracas, 20/02/11)

miércoles, 16 de febrero de 2011

NO TODO ESTA PERDIDO (DOS)


EL NACIONAL - MIÉRCOLES 16 DE FEBRERO DE 2011 CULTURA/3
MÚSICA Diego Matheuz conducirá la ópera Rigoletto
"Dirigir una orquesta es cuestión de psicología"
La agenda musical del barquisimetano está copada hasta el año próximo
GERARDO GUARACHE OCQUE

En octubre de 2010 Diego Matheuz dirigió la ópera Rigoletto en el teatro La Fenice de Venecia, precisamente donde la obra de Giuseppe Verdi fue estrenada, el 11 de marzo de 1951. Ahora el barquisimetano interpretará el clásico en la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, con la Sinfónica Simón Bolívar.

Matheuz es otra de las prometedoras batutas que crecieron en el Sistema. Su tiempo es oro. Así lo demuestra una agenda repleta de compromisos fuera del país, que luce copada hasta 2012. Dice que debutará con la Filarmónica de Israel y la Orquesta Real del Concertgebouw de Holanda, menciona unos conciertos con la Mahler Chamber Orchestra y la Filarmónica de Londres y un par de giras: una con la Orquesta Mozart de Viena y otra con la Orquesta Saito Kinen de Japón. Además, en su tiempo "libre" estudia una Carmina Burana que dirigirá el año que viene en Canadá.

La cita se produce en su momento de descanso, a mediodía, en su camerino de la sede del Sistema de Orquestas, que está ubicada en el bulevar Amador Bendayán. Mientras responde a las preguntas, acaricia un libro rojo del tamaño de un atlas. Se trata de Rigoletto, la pieza que conducirá el viernes y domingo y en la que participará un elenco venezolano, encabezado por Aquiles Machado, Gaspar Colón y Mariana Ortiz.

"Verdi es el más grande compositor italiano. Todo el mundo le tiene miedo a su trilogía", dice, en referencia a Rigoletto, La traviata e Il trovatore: "Pero yo estoy completamente metido en esa obra, y cada vez me gusta más. Me estudié el libreto a profundidad. Además, por fortuna, domino el italiano y lo hablo bastante bien. Lo otro es que en Venecia tuve la oportunidad de asistir a los ensayos de ballet, vestuario y maquillaje, para saber lo más que pudiera sobre la ópera" Han pasado 10 años desde que el músico se trasladó a Caracas para unirse, con su violín, a las filas de la Simón Bolívar. Su arco se movió con constancia hasta que en la Semana Santa de 2004 discutió su futuro con José Antonio Abreu, que es una suerte de Yoda ­el sabio y maestro principal de La Guerra de las Galaxias­ para la nueva generación de músicos sinfónicos del país.

"Me dijo: `Toma, llévate esta partitura’ (de la Sinfonía Nº 5 de Pyotr Ilyich Tchaikovsky).

No tenía idea de cómo comenzar, pero me citó para vernos al día siguiente. Esa primera lección fue muy técnica, sobre movimiento de brazos y ese tipo de cosas", recuerda Matheuz. Ya en noviembre de 2006 debutaba, al frente de la Simón Bolívar, en la sala José Félix Ribas del Teresa Carreño; y luego, en marzo de 2008, agitaba su batuta en el Festival Pablo Casals, que se celebró en San Juan de Puerto Rico.

"Un director se gana el respeto de una orquesta en los primeros cinco minutos de ensayo", dice el director, que ha sido asesorado por maestros como Simon Rattle y Claudio Abbado: "Si la orquesta ve que conoces la pieza y muestras seguridad, inmediatamente responde. Dirigir una orquesta, en gran porcentaje, es cuestión de psicología" Cuenta sonriente que, cuando se graduó de bachiller, aplicó para tres carreras en la Prueba de Aptitud Académica, pero no tuvo éxito en ninguna de las solicitudes. No está seguro de cuáles eran, pero sospecha que dos eran administración e ingeniería. "Lo hice por hacerlo.

En el fondo, siempre tuve claro que lo mío era la música. Afortunadamente mis padres me apoyaron".

Cada visita suya a un gran escenario se multiplica en invitaciones. "Los conciertos han sido un éxito. Algunas orquestas me han `reinvitado’, muchas hasta 2014". A ese comentario lo acompaña un vistazo al reloj. Matheuz debe regresar a la sala de ensayo.

Fotografía: Raúl Romero

jueves, 5 de agosto de 2010

de un cinéfilo


EL NACIONAL - Domingo 01 de Agosto de 2010 Opinión/9
A propósito de Rodolfo Izaguirre
MILAGROS SOCORRO

Hace unas semanas esbocé un discurso de presentación para la conferencia que Rodolfo Izaguirre dictaría en la apertura del Festival Atempo, --de música académica contemporánea--, que se mantiene vivo en Venezuela contra los vientos más bravos y gracias al tesón de sus organizadores. Rodolfo, que en enero de 2011 cumplirá 80 años, trazó la biografía política de su generación en un arco que, como es su costumbre, electrizó a la audiencia arrancándole risas y sacándole lágrimas.

A los pocos días, la conferencia de Rodolfo comenzó a circular por Internet y va camino a convertirse en un clásico, antes incluso de pasar por la imprenta. Sobre esa ola de afecto y pasión venezolana traigo aquí algunos fragmentos del texto que leí aquella noche, la noche en que al hablar de Rodolfo y al escuchar sus confesiones se nos hizo muchas veces un nudo en la garganta.

Allí dije que cada vez que leía los textos o entrevistas de los escritores que comenzaban a escribir en 1948, me estremecía de espanto y conmiseración al pensar en unos jóvenes intelectuales que habían experimentado la satisfacción incomparable de contemplar el ascenso al poder de Rómulo Gallegos, escritor, fundador de revistas, el novelista más famoso de la lengua en su momento... para luego ser testigos de su derrocamiento por mano militar, y quedar por ello perplejos en medio de un desierto de legalidad; mudos en la sabana de concreto que iba a tender Pérez Jiménez como un horizonte de tumbas.

--Debe ser horrible ­pensaba yo, que había nacido en la democracia de Venezuela y vivía en un país con muchos dramas, pero con jefes de Estado civiles que se transmitían el mando en los plazos establecidos por la Constitución y por métodos inspirados en el mismo libro.

Está bien, ninguno era el autor de Doña Bárbara, novela de mi adoración hasta la fecha, pero sobre sus espaldas no se izaba la sombra de ningún teniente coronel... Eso creía yo.

Y desde aquella certeza esparcía mi compasión sobre Elisa Lerner, Salvador Garmendia, Adriano González León y Rodolfo Izaguirre, muchachitos escritores a quienes la dictadura les arrebató las cuartillas y les puso en las manos un guión de mutismo.

"Siendo adolescentes", me había confirmado Rodolfo en el libro de entrevistas que preparamos, "perdimos el equilibrio y se desplomó sobre la república el fascismo ordinario de Marcos Pérez Jiménez: una circunstancia que pesó sobre toda una generación. Quienes estuvieron conmigo en el grupo literario Sardio y los que se agruparon en Tabla Redonda, el otro movimiento literario de los años sesenta, detuvieron y postergaron durante diez años sus procesos creativos. Tuvimos que esperar una década y en algunos de nosotros un tiempo mayor, para que unos y otros comenzáramos a producir y revelar los frutos de nuestra actividad creadora. Las ricas aunque difíciles vivencias acumuladas antes y durante el perezjimenismo tardarían años en revelarse a través de la literatura o las artes plásticas".

Rodolfo Izaguirre, quien es uno de los mejores escritores de Venezuela, llegó a creer que vería su país distinto. Por lo menos, la ley campeando y no los caudillos. Las universidades bullendo y no los cuarteles. En vez de eso... "Hoy, a los ochenta años, instalado como estoy en el término y final de mi propio futuro, constato con furiosa tristeza que aquel país pleno, hermoso y satisfecho que avizoré y creí estar construyendo cuando joven, un país al que aspiraba moderno y vigoroso, libre, rico, sensible y culto se asfixia en la hora actual en la mediocridad de una cultura cuartelaria; se hunde en la pobreza y en la confusión; se dilapida; se desgarra civil y moralmente; erosiona el lenguaje; se degrada desde el poder asaltado por un autoritarismo militar que se alimenta de sus propios abusos, corrupción y procacidad. No otro es el país que padecemos en los inicios del siglo XXI, testigos como somos de la aniquilación de la democracia.

De tal suerte que, en el ocaso de mi vida, en la siempre difícil, oscilante e incierta vida venezolana, debo enfrentar como nunca antes la dura experiencia de sentirme exiliado en mi propio país, apartado, excluido, postergado y ofendido permanentemente sólo por defender mi derecho a disentir".

Pero no todo está perdido.

La sola mención del derecho a disentir nos devuelve a nuestro héroe de cuerpo entero. Es lo que Rodolfo ha hecho toda la vida. Disentir. Que es como sentir dos veces: una vez con la mente, con el espíritu; y otra, con el corazón.

viernes, 21 de mayo de 2010

Del formulismo como régimen



La democracia participativa formal
Luis Barragán


La vieja crítica a la democracia representativa, hoy adquiere renovadas fuerzas a propósito de la participativa. La sencilla distinción entre lo dicho o sugerido por el papel y la realidad práctica de cada día, muy bien puede fundar el discurso incendiario que parece anidar y anida en todos los ámbitos y rincones del país.

El estudio pormenorizado o el paseo a volandillas por la Constitución de 1999, revela toda la manipulación que ha hecho el régimen de una bandera que, por cierto, originalmente no le pertenece. Y, lo que es peor, puede ocurrir que las más representativas de las democracias en el mundo, sean eficaz y convincentemente más participadas que la nuestra.

El proceso de formación de las leyes, a lo largo de la década, ejemplifica muy bien cuán formal es el protagonismo participatorio del que se ufana el gobierno nacional, pues, a la hora de trabajar un determinado proyecto, aparecen – en el mejor de los casos – sendas fundaciones a la medida para cumplir con la fórmula de consulta. Semejante artificio o prefabricación está en el fondo del llamado “parlamentarismo social de calle”, con poco o ningún disimulo en el caso de las superhabilitaciones del Ejecutivo Nacional.

El impuntual proceso revocatorio del mandato presidencial, postergado y obstaculizado – recordemos – por Chávez Frías hasta que lo autorizara la costosa democracia de sondeos que lo inspira, ilustra muy bien la materia. Mayor bofetada fue la derrota de la reforma constitucional oficialista por diciembre de 2010, convertida en un triunfo con la unilateral, inconsulta y descarada aprobado del plan de desarrollo económico y social por una Asamblea Nacional que resultó de una altísima abstención en los comicios de 2005.

Se dice del fenómeno de la comunalidad, pero es sabido hasta el hartazgo el condicionamiento financiero que le impone el poder central, eje de toda decisión por más distante, extraño y apartado que sea el lugar donde surgen los problemas. Por no citar vicisitudes como la del principal partido de gobierno que, por añadidura, nominó determinados nombres al parlamento, pero encontró el veto público e inmediato del que es su presidente y, a la vez, jefe de Estado, jefe de Gobierno, Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional, jefe de la Hacienda Pública Nacional, etc.

La plebiscitación es el único instituto fortalecido, además, por el erario público y demás recursos materiales o simbólicos del Estado. La democracia directa en curso, más espectacularizada que subversiva, tiene poco de Rosseau o Schumpeter, por la participación ciudadana o la funcionalidad que puede adquirir, ni siquiera hallando una representación en el proletariado del que no se atreve a hacer mucha bulla el socialismo estrafalario que lo ha contaminado, camino a su desaparición real.

No hay representación, sin participación y viceversa. Democracia representativa participada, democracia participativa representada.

Fuente: http://www.analitica.com/va/politica/opinion/6108825.asp
Fotografía: Raúl Romero, marcha opositora Caracas (El Nacional/Caracas, 24/01/10)